Archivo de la categoría: Escuela de Combate Libre Saotome – Tendo

Clase Final

Una hermosa propiedad de típico estilo oriental estaba inmersa entre modernas casas, se podía apreciar desde la calle el letrero que indicaba “Escuela de Combate Estilo Libre Saotome – Tendo”, atravesando el portón, un pequeño pasillo con pequeñas piedras alrededor, la puerta se encuentra entreabierta, algunos murmullos se escuchan desde el piso de arriba. A pesar de los años, el lugar parecía congelado en tiempos pasados, aunque con algunos detalles de modernidad en los artefactos electrónicos. Una pequeña campanilla suena movida por la suave brisa, los peces del estanque se agitaron, algunas gotas salpicaron el césped. Un poco más allá estaba el imponente lugar, mostrando su esplendor, la sabiduría y la experiencia de las historias vividas en cada uno de sus rincones..

– “Vamos, apresurate, tenemos que irnos temprano y tu aun sin moverte”

– “mmm”

– “¿Prefieres que vaya yo?”

– “mmm”

– “Tu lo quisiste..”

Sin más, salió de la habitación y se encaminó a la planta baja con una bella sonrisa en su rostro. Como habían cambiado las cosas con el paso del tiempo, no lo podía creer.

Preparó el desayuno con diligencia y lo colocó en dos bandejas. Tomo la primera y volvió a entrar en la recamara que había abandonado minutos antes. Dejó el desayuno en la mesa de luz y acarició suavemente a la persona que estaba en la cama.

– “Te traje el desayuno” – un murmullo fue nuevamente toda su respuesta – “Son las 7 de la mañana, y si no te cambias, no vas a llegar para su primer día de clases” – de pronto emergió de la cama su alarmada ocupante

– “¡¡¿¿POR QUE NO ME DESPERTASTE ANTES??!!” – una gota salió de la cabeza del muchacho y suspiró.. ¿desde cuando se habían cambiado los papeles?

– “Te desperté.. no te quisiste levantar”

– “Oh dios, no llego, no llego..” y salió tropezando con las sabanas en dirección al baño que tenían en la habitación para asearse. El salió con toda la paz del mundo a buscar la segunda bandeja, total, hasta que la dormilona terminara de prepararse tenía un rato.

Con una sonrisa en sus labios, ingresó suavemente al otro cuarto. Posó la bandeja sobre el escritorio que tanto recuerdos de su adolescencia le traía y de a poco abrió las cortinas para dejar ingresar la luz de la mañana. Se sentó en la cama y acarició a la pequeña criatura que ahí descansaba.

– “Hana-chan, despierta, te he traído el desayuno” – una pequeña niña abrió sus ojos azules con destellos grisáceos lentamente.

– “mm.. buenos días papi”

– “Buenos días pequeña, ¿dormiste bien? ¿ansiosa por tu primer día de escuela?”

– “¡¡Si!! Ya quiero ir” – la pequeña se levantó de un salto de la cama y abrazó a su papá con fuerza – “¿Y mama?” – Una gotita se formó en la nuca de Ranma al pensar en eso.

– “Esta desayunando, esta mañana le costó levantarse”

– “Papi, papi, antes de ir a la escuela, ¿podes seguir contándome la historia de ayer?”

– “En la noche, antes de dormir prometo seguir con la historia, pero ahora desayuna y ponte el uniforme que se va a hacer tarde para tu primer dia” – Sin mas, salió de la habitación de su pequeña hija para ir a ver a su esposa. Entró en la estancia que compartían y ahí la vio, a la mujer de sus sueños, lista para salir y con una sonrisa de ángel, misma que había heredado su pequeña niña.

– “¿Ya está lista Kohana-chan?”

– “Claro, la deje cambiándose” – Ella se acercó a su marido y poniéndose en puntas de pie le dio un tierno beso en los labios

– “Gracias por tu desayuno, estaba delicioso” – el sonrió y ella lo miró extrañada – “¿que?”

– “Es raro que ahora la dormilona seas tu” – Ya no se aguantó más y rió abiertamente ante la mirada de furia que le dirigía su esposa.

– “No tientes tu suerte..” – El muchacho de la trenza se rió nervioso

– “Vamos, vamos, que Hana-chan ya debe estar lista” – Tomó de la mano a su esposa y salieron de su habitación para ir a buscar a su pequeña hija que ya se asomaba por el pasillo, corriendo hacia su madre que la levantó en vilo ni bien la vio.

– “Buen dia mami”

– “Buen dia princesa, ¿ya estás lista?”

– “Claro que si” – Akane revolvió el pelo de la pequeña que rió gustosa ante el gesto de su mamá. Los tres salieron del Dojo caminando hacia la primaria donde la pequeña iba a asistir.

– “¡¡Ran-chan!! ¡¡Akane-chan!!”

– “Hola Ukyo” – Ranma se agachó hasta quedar a la altura del pequeño que venía de la mano de la cocinera – “Hola Shun, ¿como estas?”

– “Buenos dias Ranma-niichan, Akane-oneechan” – saludaba alegremente el pequeño – “¡¡Hana-chan!!”

– “¡Shun-kun!” – los niños pronto se pusieron a charlar y los adultos caminaban cerca para cuidarlos

– “Así que hoy también es el primer día de Kohana, imagino que está contenta”

– “Anoche se durmió tardísimo” – rió un nervioso Ranma recordando todas las historias que le tuvo que contar a su pequeña antes de que cayera rendida en los brazos de Morfeo.

– “¿Y Ryoga?”

– “Se quedó atendiendo el local, no podemos andar descuidandolo” – sin darse cuenta ya habían llegado a la institución, entre abrazos y saludos, los pequeños ingresaron y los adultos emprendieron el camino a casa.


 

– “Papa, quiero que termines de contarme la historia” – el muchacho suspiró resignado y arregló las mantas de la pequeña

– “¿Donde me quede?”

– “En que los abuelos los querían casar”

– “Tienes que ser mas especifica, eso paso cada día de nuestras vidas por más de 3 años..” – una gotita surgió de Kohana y no pudo evitar imaginarse a sus abuelos en plan de casamenteros.. aunque conociéndolos, no era tan difícil de pensar.

– “mmm…” – la niña se quedó pensando – “Habían terminado la demostración en la primer competencia que asistieron”

– “Ahhh si…” – Ranma se quedó rememorando y volviendo tantos años atrás – “Fue complicado frenar a tus abuelos desde ese momento.. se habían empecinado con que debíamos casarnos”

– “¿No querian casarse papa?”

– “Es un poco más complicado que eso, no queríamos casarnos cuando a ellos se les ocurriera”

– “¿Los abuelos siempre hicieron eso con ustedes?”

– “Y mas cosas tambien” – interrumpió Akane, quien pronto se sentó en la cama junto a su esposo e hija – “Ellos solo querían lo mejor, el problema eran sus métodos”

– “La abuela y las tías tuvieron mejor suerte”

– “¿Por que papá?”

– “Porque ellas solo dejaron que las cosas siguieran su curso, y no nos empujaron. Al final todo resultó bien y los abuelos pudieron tener las escuelas unidas”

– “Y a su heredera” – Akane revolvió con cariño el pelo de la pequeña – “Tu eres esa heredera”

– “Pero los abuelos siempre dicen que quieren un heredero…” – una pequeña sombra se reflejó en el rostro de Kohana

– “Jamás pienses eso, heredero o heredera, eres nuestra hija, y vas a hacer lo que tu quieras, así sea practicar artes marciales o no, sin importar lo que tus abuelos digan”

– “A mi me gusta practicar con ustedes”

– “Pero tienes que hacerlo porque te gusta, no porque alguien te obliga”

– “Lo se mama, ¿Y algún día voy a ser tan buena como papa?”

Ranma intentó contestar pero una mirada fulminante de Akane lo detuvo en seco.

– “Claro que sí, seguro que hasta le ganas y todo”

– “Si, si.. seguro” – Agregó Ranma bajito, solo para ganarse una nueva mirada asesina de parte de su esposa

– “Papá, papá, ¿me vas a enseñar? Quiero ganarle a Shun-kun”

– “¡Claro que si!”

– “Bueno Hana-chan, ya es hora de dormir..”

– “No mamá, por favor”

– “Vamos.. vamos..”

– “Una sola historia mas, por favor…

– “Mañana, vamos, acuéstate, ya es hora de dormir” – la pequeña por mas puchero que hizo no logró convencer a su mamá para que le contara otra historia. Pronto la dejaron acostada y salieron de la habitación dejando a su hija descansar.

– “Llegó carta de Mousse” – estaban acostados en el lecho que compartían desde hace varios años..

– “¿Que dice el pato?”

– “Que pronto va a venir a visitarnos, anda por las Islas Filipinas camino a Japón, dice que nos va a traer algunas armas para el Dojo”

– “¿No fue a China al final?”

– “No. Dice que no quiere volver, aun le duele lo de Shampoo”

– “No lo culpo, pero creo que fue lo mejor”

– “Para él si.. ella no se si alguna vez te quiso a ti de verdad, incluso no se si alguna vez quiso a alguien”

– “Siempre pensé que terminarían juntos a pesar de todo”

– “Ya ves.. han pasado más de 6 años y aun el no se recupera, realmente la quería, pero ella..”

– “Su orgullo le ganó, nunca se pudo recuperar y así terminó” – Ranma reflexionó sobre lo sucedido – “Quien te dice, no todo está dicho”

– “Puede ser” – ella se acurrucó en los brazos de su esposo – “¿Te imaginabas que esto iba a terminar así?”

– “¿Así como?”

– “Ryoga y Ukyo con un niño, Mousse viajando por el mundo, Shampoo desterrada y perdida..” – ella hizo una pausa para mirar a su marido – “Nosotros. Juntos. Con Hana”

– “Yo tenía claro que quería estar contigo, aunque eras la prometida fea” – por ese comentario se ganó un pellizco – “Auch, que poco romántica eres”

– “Vos te lo buscaste..”

– “¿Vos te imaginabas esto?”

– “No, me lo imaginaba un poco distinto” – ella se levantó un poco de su posición para poder mirarlo a los ojos

– “¿Como?”

– “Con dos niños”

– “A-chan.. ya vendrá..” – abrazó con fuerza a su esposa – “No perdamos la esperanza”

– “Ya vino”

– “¿Quien vino?” – ella solo lo miró y sonrió.. su esposo no era muy despierto que digamos

– “Estoy embarazada”

 

Nada mas se podía pedir para que todo fuera ideal. La familia se agrandaba, un nuevo niño o niña vendría a sus vidas, todo era perfecto en su maravillosa imperfección.

Porque no los había abandonado los problemas, simplemente se habían acostumbrado a lidiar con ellos. Juntos. En familia, en la escuela de Combate Libre Saotome – Tendo.

 

19502817_m

Clase Final

Una hermosa propiedad de típico estilo oriental estaba inmersa entre modernas casas, se podía apreciar desde la calle el letrero que indicaba “Escuela de Combate Estilo Libre Saotome – Tendo”, atravesando el portón, un pequeño pasillo con pequeñas piedras alrededor, la puerta se encuentra entreabierta, algunos murmullos se escuchan desde el piso de arriba. A pesar de los años, el lugar parecía congelado en tiempos pasados, aunque con algunos detalles de modernidad en los artefactos electrónicos. Una pequeña campanilla suena movida por la suave brisa, los peces del estanque se agitaron, algunas gotas salpicaron el césped. Un poco más allá estaba el imponente lugar, mostrando su esplendor, la sabiduría y la experiencia de las historias vividas en cada uno de sus rincones..

– “Vamos, apresurate, tenemos que irnos temprano y tu aun sin moverte”

– “mmm”

– “¿Prefieres que vaya yo?”

– “mmm”

– “Tu lo quisiste..”

Sin más, salió de la habitación y se encaminó a la planta baja con una bella sonrisa en su rostro. Como habían cambiado las cosas con el paso del tiempo, no lo podía creer.

Preparó el desayuno con diligencia y lo colocó en dos bandejas. Tomo la primera y volvió a entrar en la recamara que había abandonado minutos antes. Dejó el desayuno en la mesa de luz y acarició suavemente a la persona que estaba en la cama.

– “Te traje el desayuno” – un murmullo fue nuevamente toda su respuesta – “Son las 7 de la mañana, y si no te cambias, no vas a llegar para su primer día de clases” – de pronto emergió de la cama su alarmada ocupante

– “¡¡¿¿POR QUE NO ME DESPERTASTE ANTES??!!” – una gota salió de la cabeza del muchacho y suspiró.. ¿desde cuando se habían cambiado los papeles?

– “Te desperté.. no te quisiste levantar”

– “Oh dios, no llego, no llego..” y salió tropezando con las sabanas en dirección al baño que tenían en la habitación para asearse. El salió con toda la paz del mundo a buscar la segunda bandeja, total, hasta que la dormilona terminara de prepararse tenía un rato.

Con una sonrisa en sus labios, ingresó suavemente al otro cuarto. Posó la bandeja sobre el escritorio que tanto recuerdos de su adolescencia le traía y de a poco abrió las cortinas para dejar ingresar la luz de la mañana. Se sentó en la cama y acarició a la pequeña criatura que ahí descansaba.

– “Hana-chan, despierta, te he traído el desayuno” – una pequeña niña abrió sus ojos azules con destellos grisáceos lentamente.

– “mm.. buenos días papi”

– “Buenos días pequeña, ¿dormiste bien? ¿ansiosa por tu primer día de escuela?”

– “¡¡Si!! Ya quiero ir” – la pequeña se levantó de un salto de la cama y abrazó a su papá con fuerza – “¿Y mama?” – Una gotita se formó en la nuca de Ranma al pensar en eso.

– “Esta desayunando, esta mañana le costó levantarse”

– “Papi, papi, antes de ir a la escuela, ¿podes seguir contándome la historia de ayer?”

– “En la noche, antes de dormir prometo seguir con la historia, pero ahora desayuna y ponte el uniforme que se va a hacer tarde para tu primer dia” – Sin mas, salió de la habitación de su pequeña hija para ir a ver a su esposa. Entró en la estancia que compartían y ahí la vio, a la mujer de sus sueños, lista para salir y con una sonrisa de ángel, misma que había heredado su pequeña niña.

– “¿Ya está lista Kohana-chan?”

– “Claro, la deje cambiándose” – Ella se acercó a su marido y poniéndose en puntas de pie le dio un tierno beso en los labios

– “Gracias por tu desayuno, estaba delicioso” – el sonrió y ella lo miró extrañada – “¿que?”

– “Es raro que ahora la dormilona seas tu” – Ya no se aguantó más y rió abiertamente ante la mirada de furia que le dirigía su esposa.

– “No tientes tu suerte..” – El muchacho de la trenza se rió nervioso

– “Vamos, vamos, que Hana-chan ya debe estar lista” – Tomó de la mano a su esposa y salieron de su habitación para ir a buscar a su pequeña hija que ya se asomaba por el pasillo, corriendo hacia su madre que la levantó en vilo ni bien la vio.

– “Buen dia mami”

– “Buen dia princesa, ¿ya estás lista?”

– “Claro que si” – Akane revolvió el pelo de la pequeña que rió gustosa ante el gesto de su mamá. Los tres salieron del Dojo caminando hacia la primaria donde la pequeña iba a asistir.

– “¡¡Ran-chan!! ¡¡Akane-chan!!”

– “Hola Ukyo” – Ranma se agachó hasta quedar a la altura del pequeño que venía de la mano de la cocinera – “Hola Shun, ¿como estas?”

– “Buenos dias Ranma-niichan, Akane-oneechan” – saludaba alegremente el pequeño – “¡¡Hana-chan!!”

– “¡Shun-kun!” – los niños pronto se pusieron a charlar y los adultos caminaban cerca para cuidarlos

– “Así que hoy también es el primer día de Kohana, imagino que está contenta”

– “Anoche se durmió tardísimo” – rió un nervioso Ranma recordando todas las historias que le tuvo que contar a su pequeña antes de que cayera rendida en los brazos de Morfeo.

– “¿Y Ryoga?”

– “Se quedó atendiendo el local, no podemos andar descuidandolo” – sin darse cuenta ya habían llegado a la institución, entre abrazos y saludos, los pequeños ingresaron y los adultos emprendieron el camino a casa.


 

– “Papa, quiero que termines de contarme la historia” – el muchacho suspiró resignado y arregló las mantas de la pequeña

– “¿Donde me quede?”

– “En que los abuelos los querían casar”

– “Tienes que ser mas especifica, eso paso cada día de nuestras vidas por más de 3 años..” – una gotita surgió de Kohana y no pudo evitar imaginarse a sus abuelos en plan de casamenteros.. aunque conociéndolos, no era tan difícil de pensar.

– “mmm…” – la niña se quedó pensando – “Habían terminado la demostración en la primer competencia que asistieron”

– “Ahhh si…” – Ranma se quedó rememorando y volviendo tantos años atrás – “Fue complicado frenar a tus abuelos desde ese momento.. se habían empecinado con que debíamos casarnos”

– “¿No querian casarse papa?”

– “Es un poco más complicado que eso, no queríamos casarnos cuando a ellos se les ocurriera”

– “¿Los abuelos siempre hicieron eso con ustedes?”

– “Y mas cosas tambien” – interrumpió Akane, quien pronto se sentó en la cama junto a su esposo e hija – “Ellos solo querían lo mejor, el problema eran sus métodos”

– “La abuela y las tías tuvieron mejor suerte”

– “¿Por que papá?”

– “Porque ellas solo dejaron que las cosas siguieran su curso, y no nos empujaron. Al final todo resultó bien y los abuelos pudieron tener las escuelas unidas”

– “Y a su heredera” – Akane revolvió con cariño el pelo de la pequeña – “Tu eres esa heredera”

– “Pero los abuelos siempre dicen que quieren un heredero…” – una pequeña sombra se reflejó en el rostro de Kohana

– “Jamás pienses eso, heredero o heredera, eres nuestra hija, y vas a hacer lo que tu quieras, así sea practicar artes marciales o no, sin importar lo que tus abuelos digan”

– “A mi me gusta practicar con ustedes”

– “Pero tienes que hacerlo porque te gusta, no porque alguien te obliga”

– “Lo se mama, ¿Y algún día voy a ser tan buena como papa?”

Ranma intentó contestar pero una mirada fulminante de Akane lo detuvo en seco.

– “Claro que sí, seguro que hasta le ganas y todo”

– “Si, si.. seguro” – Agregó Ranma bajito, solo para ganarse una nueva mirada asesina de parte de su esposa

– “Papá, papá, ¿me vas a enseñar? Quiero ganarle a Shun-kun”

– “¡Claro que si!”

– “Bueno Hana-chan, ya es hora de dormir..”

– “No mamá, por favor”

– “Vamos.. vamos..”

– “Una sola historia mas, por favor…

– “Mañana, vamos, acuéstate, ya es hora de dormir” – la pequeña por mas puchero que hizo no logró convencer a su mamá para que le contara otra historia. Pronto la dejaron acostada y salieron de la habitación dejando a su hija descansar.

– “Llegó carta de Mousse” – estaban acostados en el lecho que compartían desde hace varios años..

– “¿Que dice el pato?”

– “Que pronto va a venir a visitarnos, anda por las Islas Filipinas camino a Japón, dice que nos va a traer algunas armas para el Dojo”

– “¿No fue a China al final?”

– “No. Dice que no quiere volver, aun le duele lo de Shampoo”

– “No lo culpo, pero creo que fue lo mejor”

– “Para él si.. ella no se si alguna vez te quiso a ti de verdad, incluso no se si alguna vez quiso a alguien”

– “Siempre pensé que terminarían juntos a pesar de todo”

– “Ya ves.. han pasado más de 6 años y aun el no se recupera, realmente la quería, pero ella..”

– “Su orgullo le ganó, nunca se pudo recuperar y así terminó” – Ranma reflexionó sobre lo sucedido – “Quien te dice, no todo está dicho”

– “Puede ser” – ella se acurrucó en los brazos de su esposo – “¿Te imaginabas que esto iba a terminar así?”

– “¿Así como?”

– “Ryoga y Ukyo con un niño, Mousse viajando por el mundo, Shampoo desterrada y perdida..” – ella hizo una pausa para mirar a su marido – “Nosotros. Juntos. Con Hana”

– “Yo tenía claro que quería estar contigo, aunque eras la prometida fea” – por ese comentario se ganó un pellizco – “Auch, que poco romántica eres”

– “Vos te lo buscaste..”

– “¿Vos te imaginabas esto?”

– “No, me lo imaginaba un poco distinto” – ella se levantó un poco de su posición para poder mirarlo a los ojos

– “¿Como?”

– “Con dos niños”

– “A-chan.. ya vendrá..” – abrazó con fuerza a su esposa – “No perdamos la esperanza”

– “Ya vino”

– “¿Quien vino?” – ella solo lo miró y sonrió.. su esposo no era muy despierto que digamos

– “Estoy embarazada”

 

Nada mas se podía pedir para que todo fuera ideal. La familia se agrandaba, un nuevo niño o niña vendría a sus vidas, todo era perfecto en su maravillosa imperfección.

Porque no los había abandonado los problemas, simplemente se habían acostumbrado a lidiar con ellos. Juntos. En familia, en la escuela de Combate Libre Saotome – Tendo.

 

19502817_m

Clase 14: Escuela de Combate Estilo Libre Saotome – Tendo

Los más jóvenes de la casa aun charlaban sobre la demostración mientras veían a Kasumi y Nodoka sirviendo las cosas, faltaba poco para cenar.

La competencia se acercaba sin prisa… pero sin pausa y todos los preparativos estaban en marcha.

Clase 14 – Escuela de Combate Estilo Libre Saotome – Tendo

El día antes de la competencia…

Nabiki estaba concentrada en el último recuento de cosas que llevarían al dia siguiente, la plata necesaria para algunos recuerdos y distintos imprevistos que pudieran ocurrir.
Kasumi se encontraba preparando los uniformes que serán utilizados y con la ayuda de Nodoka ya casi tenían todos los almuerzos listos.
Los patriarcas lloraban en un rincón implorando por la unión de las escuelas.
Los alumnos estaban citados a primer hora del día para abordar la camioneta que convenientemente Nabiki había rentado para ese propósito.
Mousse sentado en un rincón del jardín afilando sus armas y preparándose para el día de mañana.
Mientras tanto, los dos profesores, terminaban de hacer el papeleo necesario para presentar en la competición.
Todos los detalles estaban ultimados, simplemente les quedaba intentar dormir algo antes de salir rumbo a la ciudad.

– “Oye, ¿estas nervioso?”
– “mm.. no, o si.. no se.. es raro como me siento”
– “Ansioso ¿tal vez?”
– “Eso creo que se ajusta mejor. ¿Y tu?”
– “Creo que practicamos todo lo que pudimos, y vamos a dar lo mejor de nosotros, igual que nuestros alumnos. Es increible lo que han mejorado en este tiempo, estoy feliz de a que así sea”
– “Yo también, creo que pueden ganar en sus divisiones”
– “Tengo confianza en que será así”
– “A-chan..” – Ranma bajó su cabeza y jugó con sus dedos mostrando su nerviosismo
– “¿Que ocurre Ranma?”
– “Que… que… queria.. decirte… yo.. yo.. yo queria… ¡yo quería decirte!” – Ante tanto nerviosismo terminó gritando, Akane lo miró dulcemente, él se estaba esforzando..
– “¿Que pasa Ranma?”
– “¡MUCHA SUERTE!” – Akane casi se cae de la silla donde estaba, se esperaba cualquier otras palabras, en realidad, ciertas palabras… una frase en particular, pero definitivamente no eso.
– “Gracias Ranma” – se acercó a darle un pequeño beso mientras aprovechaban que cada uno de los integrantes de la casa estaban ocupados con algo.
– “Sabes lo que pasaría si nuestros padres nos encuentran así ¿no?” – apenas unos centímetros los separaban
– “Creo que ya no me asusta tanto…”
– “No, no asusta eso, asusta como, o te olvidas de quienes están de por medio” – una risa suave salió de los dulces labios de ella
– “Tienes razón, aunque es divertido mortificarlos, es una manera de cobrarnos todas las que nos hicieron, ¿no lo crees?”
– “Para cubrir ese tipo de deuda del viejo, creo que tendria que estar toda la vida pagando”
– “¡Creo que si!” – ella se rió esta vez con ganas y él se sentía el hombre mas afortunado del mundo viéndola reír de esa manera… y volvió a acortar las distancias con su prometida.

7 de Junio, muy temprano en la mañana – Día de la competencia
En la puerta del Dojo Tendo estaban los alumnos preparados con sus mochilas listas para pasar el dia en Tokyo. Allí también se encontraban Ryoga y Ukyo, que sino hubiera sido por ella él no hubiera llegado a tiempo, como siempre.
Mousse limpiaba sus gafas a un costado de la camioneta esperando que todos estén listos.
Los patriarcas lloriqueaban en un rincón, llevar a la competencia dos escuelas en vez de una sola no era de su agrado.
Kasumi y Nodoka estaban terminando de ultimar los almuerzos mientras que Ranma los acomodaba en la camioneta. Akane charlaba con sus alumnos para calmarlos y que no se pongan nerviosos antes de tiempo.
Luego revisar por enésima vez todos los detalles, la comitiva se subió al transporte donde un chofer conseguido por Nabiki los llevaría hasta su destino.

Llegaron y el recinto era enorme, muchas personas iban y venían, se acomodan, buscando su lugar. Todo el grupo del Dojo Tendo estaba parado intentando ubicarse en semejante evento.
– “Iremos a inscribirnos y avisar que llegamos, esperen aquí” – Ranma y Akane salieron en dirección a la administración para hacer trámites necesarios. Volvieron y ya todo estaba en orden, los acompañantes salieron en dirección a las gradas a ubicarse mientras que los participantes se dirigieron a los vestuarios para alistarse.
– “Wow, es enorme”
– “Nunca había estado en una competencia”
– “Vengan todos aquí” – reunió Akane ante las palabras de asombro que dijeron alguno de los chicos – “Es su primera vez, intenten disfrutarlo, no importan los resultados, ustedes pasenlo bien, ¡Vamos!”
– “Hablas como una experta” – Los dos sensei iban un poco más retrasados, mientras sus alumnos se dirigen ya cambiados a esperar los distintos eventos cerca de la zona de competencia.
– “Experta no, pero si te he acompañado”
– “Tampoco participe tantas veces”
– “Algo es algo, aparte, a partir de ahora, quizás sea bueno que participemos de manera profesional, ¿que dices?”
– “No lo habia pensado”
– “Tal vez podamos ganar algo de dinero extra y así acondicionar mejor el Dojo… no depender tanto de Nabiki” – su voz era soñadora al hablar del futuro
– “mmm… puede ser ¿piensas mucho en eso?”
– “Quiero hacer algo útil, aparte de estudiar y dar clases, quiero ayudar en casa un poco más, me pareció una buena manera”
– “Así que tu tambien participarás de manera profesional”
– “Claro, para eso hemos entrenado! Sería una lástima desaprovecharlo”
– “Esta va a ser la primera vez que nos anotamos como una sola escuela” – suspiró – “Como competí solo yo las anteriores veces, solo inscribimos Saotome”
– “Nuestros padres se van a alegrar”
– “Yo creo que van a hacer un escandalo esos viejos, como siempre” – ella simplemente sonrió
– “Ellos siempre hacen escándalos.. son asi Ranma..”
– “5 minutos para el inicio de la competencia de Katas, por favor, los participantes vayan al área 2” – el llamado por los altavoces los interrumpió. Rápidamente se dirigieron hacia el lugar designado.
La competencia se desarrolló con normalidad, los alumnos del Dojo quedaron en muy buenas posiciones, e incluso algunos ganaron en su categoría. Los participantes que recién habían hecho sus actuaciones se acercaron emocionados hacia sus maestros, agradecidos por sus logros.
Así transcurrió la tarde, muchos combates, muestras de formas, distintas escuelas y alumnos desplegando todo el arte, fue un dia lleno de emociones.
Ya habían terminado las últimas demostraciones y los trofeos se amontonaban alrededor de los representantes del Dojo Tendo. La alegría y el orgullo eran los sentimientos que embriagaban a la pequeña de las hermanas Tendo y al joven Saotome.

– “En unos minutos van a empezar las demostraciones de las escuelas que participaron del torneo, por favor, los maestros tomen sus posiciones”
– “¿Estas lista?”
– “Si” – una gran sonrisa adornaba su rostro – “¿y tu? ¿nervioso?”
– “¿Yo? ¡Jamas!” – ambos se rieron ante el comentario ridículo de Ranma, los dos sabían que era una gran mentira, pero no hacía falta dejarlo en evidencia. Se despidieron de sus alumnos en medio de grandes gritos de aliento y porras encaminándose hacia el lugar designado para su demostración. Una a una iban viendo desde la primera fila como el resto de las escuelas mostraban todo lo que tenían. Ellos eran los últimos por ser la nueva incorporación del torneo. Los nervios estaban a flor de piel en su acompañante y para tranquilizarla, disimuladamente tomó su mano, intentando infundirle confianza. Ella le sonrió agradeciéndole el gesto.
– “Y ahora, con ustedes, la más reciente escuela incorporada a nuestro torneo. La escuela de combate Estilo Libre Saotome – Tendo. Su lugar de entrenamiento es el Dojo Tendo, en el distrito de Nerima. Adelante sus profesores: Akane Tendo y Ranma Saotome”

– “¿Escuche bien Saotome?”
– “Si Tendo, escuchó bien”
– “Las escuelas están unidas” – llantos y gritos provenían de los dos patriarcas haciendo que el foco de atención deje de ser el escenario para mirarlos a ellos, eran un espectáculo en sí mismo.

– “Vamos” – los dos salieron y se posicionaron en el centro del gran escenario. A lo lejos se escuchaban los gritos de sus emocionados padres y el aliento de sus familias, alumnos y amigos.
Las luces del estadio se apagaron y ellos en medio del área de presentación intentando serenarse y concentrarse. Un reflector se encendió y esa fue la señal para comenzar con la demostración. Vueltas, giros, patadas sincronizadas a la perfección en una muestra de precisión y excelencia poca veces vistas.
Akane iba a la par de Ranma y ambos se lucieron dejando enmudecido al público con su despliegue de maestría. Mostraron combates, saltos, armas, caídas Habían conseguido su objetivo de inmediato, lograr que las personas que los miraban, tuvieran ganas de llegar a ser como ellos.
Una vuelta invertida en el aire y el reflector se quedó con ellos en el centro del escenario, la presentación había finalmente terminado y salió más que perfecta. Respirando un poco agitados quedaron frente a frente mientras el público se deshacía en aplausos. Ranma en ese momento tomó aire y antes de que tuvieran que irse del cuadrilátero de la competencia, le susurra a su compañera..
– “¿Queres ser mi novia?” – Akane abrió los ojos y levantó su rostro para poder mirarlo directo a los ojos azules de él e intentó revisar en su mirada a ver si era una broma de mal gusto o al menos saber qué había pasado ahí, pero sólo vio en sus ojos decisión…
Alrededor aún se escuchaban los aplausos por la demostración que habían hecho, pero ellos se encontraban algo abstraídos y el tiempo fluía a otro ritmo para ellos, al menos era la sensación que tenían..
– “¡Claro que quiero!” – Akane sin más saltó a los brazos de Ranma besándolo frente a todo el público.. incluso frente a sus llorosos padres.
Aplausos y vítores se escuchaban por todo el recinto, finalmente cayeron en cuenta en el lugar donde estaban e hicieron los saludos correspondientes, saliendo del centro de atención para dirigirse a donde estaba toda la comitiva.
– “Ese es mi hijo, que masculino”
– “Al fin, que bueno verlos juntos”
– “Esto va a valer mucho…”
– “Mejor que la cuides mucho, nenita”
– “Que bueno que por fin se decidieran, Ran-chan, Akane”
– “No te mereces a alguien como Tendo”
– “¡LAS ESCUELAS SE VAN A UNIR!” – a los dos les salió una gotita en la cabeza y cruzaron una mirada cómplice
– “¡NO SE METAN!” – gritaron al unísono provocando un llanto más intenso en los patriarcas

Nabiki, Kasumi y Nodoka veían su obra finalmente completa, los esfuerzos valieron la pena.

– “Mi hija, mi hija, al fin las escuelas van a estar juntas”
– “Tendo, tenemos que pensar el nombre del heredero”
– “¡Tiene razon Saotome! A mi me parece…” – pero no pudo terminar ya que Akane los estaba mirando con cara de querer matarlos.. y automáticamente los patriarcas se pusieron a llorar.. nuevamente.
– “Escuchen claramente ustedes dos.. las escuelas se van a unir” – el llanto de Soun se convirtió en una risa afectada, al igual que la de Genma – “pero..” – frenaron para escuchar lo que estaba por decir Akane – “No ahora, no cuando ustedes quieran, no por obligación, es NUESTRA decisión, ¿quedó claro?”
– “Pero hija, se tienen que casar”
– “Nos vamos a casar, pero lo vamos a decidir nosotros..”
El llanto no se hizo esperar, y la pareja más famosa de Nerima se resignó a no seguir escuchando a sus padres y prestarle atención a sus amigos y alumnos.
La competencia terminó, todos estaban orgullosos por diferentes cosas, realmente seria un dia inolvidable para todos los involucrados, sobre todo para quienes ahora dirigirán “La Escuela de Combate Libre Saotome – Tendo”

¿Fin?


Notas de la autora: ¡Lo logre! Escribí el final ! Ellos mismos decidieron mostrarse ante todos como una sola escuela, aunque no van a dar el brazo a torcer ante Genma y Soun.
No se si estoy totalmente conforme con el final, por como me quedo redactado, pero si es el final que me imaginaba..
Queda un ultimo capitulo, que solo me queda editarlo, y es un pequeño epilogo.
Nos vemos en el próximo y ultimo capitulo de Escuela de Combate! Gracias por leerme!

Clase 13: Todo Cambia

– “Tu sonrisa, ese es tu hechizo” – ella se ocultó un poco más en su pecho para evitar que vea su sonrojo

– “A veces no pareces el mismo chico inmaduro que llego a mi casa hace un par de años atrás”

– “¿Tengo que tomar eso como un cumplido?”

– “Tal vez” – ella jugueteaba con sus dedos con los botones de la camisa china de su prometido. El se dejó acariciar y se quedaron ahí hasta que la luna llego al punto más alto del cielo…

Clase 13 – Todo cambia…

Una semana más tarde…

En el Dojo Tendo había dos chinos dispuestos a combatir. Alrededor se encontraba toda la familia Saotome, Tendo, y Cologne.

El arbitro: Ranma Saotome

– “Las reglas son claras: Si Mousse gana, Shampoo deberá casarse con él, tal como lo dictan las leyes amazonas. Si Shampoo gana, Mousse no tiene derecho a reclamarla más como esposa, ¿quedó claro?”

– “Yo querer agregar regla..”

– “Por mas que vos ganes el combate, yo no voy a casarme contigo, no sigo leyes amazonas, por ende, lo que tu consideres, no es lo mismo para mi” – la china estaba furiosa..

– “si yo ganar, pato tonto trabajar en Nekohaten, gratis”

– “Yo no soy un esclavo Shampoo, no puedes hacer de mi lo que tu quieras, ya no mas”

– “que decir pato inútil, tu solo servir como mesero”

– “Yo solo quiero ser feliz a tu lado, pero no te importa eso” – a Mousse ya poco le importaba que si ganaba se desposaría con Shampoo, ya no quería que lo traten como a un esclavo – “Si yo gano, quiero ser libre, no quiero trabajar mas con ustedes”

– “Perfecto” – finalmente intervino Cologne – “Si Mousse gana, se irá del Restaurante, si en cambio, pierde, deberá trabajar gratis, ni siquiera el sueldo que recibes ahora te pagaré”

– “¡ser buen trato bisabuela! ¡nosotras tener mesero gratis de por vida!”

– “¿Te parece bien el trato Mousse?” – Ranma le preguntó al chico de las gruesas gafas…

– “No perderé, me parece bien”

– “Bien, habiendo establecido nuevas reglas y que todos están de acuerdo, que de inicio el combate”

Tanto Mousse como Shampoo se pusieron en guardia. La china estaba con sus típicos Chui, en cambio el chico de las gafas se preparó colocándose unas antiparras para mantener fijos y quietos sus anteojos, esa había sido la gran estrategia para que el chico pato pudiera ver en todo momento a su oponente. Ante la duda, y como recaudo, también planearon que se esconda varios pares de anteojos por si perdía los que tenía puestos.

– “¿Listos?” – ambos contrincantes asintieron – “¡Comiencen!”

La lucha no tardó en comenzar.. primero atacó la chica con una serie combinada entre patadas y sus Chui, mientras que Mousse se limitó a esquivar, esperando el momento preciso para contraatacar. Shampoo logró conectar una patada en uno de los brazos del chico que consiguió desestabilizarlo y enviarlo contra una de las paredes del Dojo.

– “ser todo, ahora tener mesero gratis”

Primero una daga y luego una lluvia de ellas se dirigieron a una confiada Shampoo que estaba vociferando su victoria antes de asegurarse que su oponente estuviera realmente vencido.

– “No me subestimes, y pelea como corresponde” – Mousse había terminado de erguirse después del último ataque y tomó su posición de defensa nuevamente.

La china no llegó a reponerse y a esquivar la lluvia de dagas cuando el chico pato reanudó el feroz ataque intercalando las dagas con bombas en miniatura atadas a sus extremos. Pequeños estallidos continuos comenzaron a suceder alrededor de Shampoo entorpeciendo su visión y nublando sus sentidos, momento que aprovechó Mousse para lanzarse en medio de la polvareda que se había levantado por las bombas y…

Segundos después, del otro lado del Dojo estaba una chica de cabellos púrpura contra la pared… inconsciente…

– “El combate ha terminado, Mousse gana”

– “Vaya mala semana para Shampoo, dos derrotas y de las dos personas menos pensadas”

– “¿Qué quieres decir con eso Nabiki?”

– “Nada hermanita”

– “Vaya, vaya, esto si es una novedad”

– “El combate ha sido justo vieja, su nieta perdió”

– “Lo sé yerno, parece que perseguirte la sacó de forma.. y el pato con una semana de entrenamiento serio logró vencerla”

– “Ya no es necesario que me llame asi vieja, no seré su yerno”

– “Al parecer no… ¿ya elegiste, cierto?”

– “Ese no es tu problema, tienes algo más importante de que ocuparte… ” – Cologne miró al chico de la trenza, y ya no lo vió como el adolescente inseguro que conoció hace años – “deberás conseguir un mesero y pagarle…” – Si, seguía siendo el mismo…

Mientras tanto Akane estaba con Mousse al otro lado del Dojo.. nadie se había levantado a ayudar a la inconsciente de Shampoo.

– “¡Le ganaste! ¡Eres libre!”

– “No pensé que sería tan sencillo…”

– “Shampoo se confió, igual que conmigo, jamás imaginó que yo podría ser más fuerte que ella, o que tu la retaras a un duelo serio, pagó las consecuencias de creerse mas”

– “Supongo..”

– “¿Por que aun no estas feliz? ¿Conseguiste lo que querías, cierto?”

– “En cierta forma sí, pero hubiera preferido que se de cuenta de lo que siento por ella y no simplemente utilizarme”

– “Ella cree que siempre estarás con ella, déjala.. ya se dará cuenta”

– “No lo se… supongo que volveré a China…”

– “¿Es necesario? Puedes quedarte aquí si quieres… podrías ayudarnos con la competencia, aunque sea hasta el evento, y ahí decides.. ¿te parece?”

– “Les debo mi vida, mi libertad, hacer algo por gusto para variar no está mal” – Mousse sonreía agradecido a esa chica que sin quererlo ni buscarlo, le había otorgado la oportunidad de su vida – “esta semana entrenando con ustedes fue muy útil para mi, mejoré mucho mi técnica”

– “A mi también me has ayudado mucho con el manejo de armas, puede ser muy útil” – de la nada sacó el mazo más grande hasta el momento, Akane reía de forma maníaca.. con la ayuda de Mousse pudo incrementar el tamaño de su mazo considerablemente. Así como lo había sacado, lo volvió a guardar – “muy útil…”

Durante la siguiente semana se dedicaron a entrenar con ayuda de Mousse en la parte de Armas, Ranma se estaba ocupando de los combates y Akane finalmente en la de Katas. Los alumnos estaban tomando horas extras de entrenamiento para estar a punto y dar una buena impresión en el torneo que se aproxima.

– “¿Necesitan ayuda?” – Ukyo apareció arrastrando a un no muy feliz Ryoga consigo – “Pensé que podríamos hacer algo por ustedes”

– “¡Déjame ir!”

– “Tu te quedas aquí y ayudas” – Ukyo finalmente arrastró dentro del Dojo a Ryoga que cayó de bruces al suelo con el delicado movimiento que le propinó la cocinera – “Perdón por no avisarles, pero me pareció lo mejor”

– “Por mi está bien, me podría dar una mano en combate el cerdo” – Ranma miró a Akane que se había quedado paralizada observando la escena frente a si – “¿Tu que dices?”

– “Que si ayuda, está bien…” – no lo había dicho convencida, pero si se estaba esforzando en ello

– “Perfecto, ve y ayuda a Ran-chan con eso” – y le dedicó una mirada que Ryoga no pudo desobedecer – “yo iré a preparar algunos bocadillos para cuando terminen”

Akane prefirió concentrarse en sus alumnos y en lo que debía corregirles, mientras que Mousse seguía con lo suyo en armas.

– “Bueno Ryoga, vamos a ver si has mejorado”

– “No te creas que me podrás ganar tan facilmente”

– “¡Ustedes presten atención!” – Ranma se dirigió a sus alumnos…

Tanto el chico de la trenza como el de la bandana se pusieron en guardia, se midieron y estudiaron como solo pueden hacerlo dos viejos rivales. Ambos conocían los puntos débiles del adversario y no dudaban en usarlos. Como si hubieran escuchado una señal externa, los dos se lanzaron al mismo tiempo contra su rival. Lo intentaron con sendas patadas que formaron una cruz, pero no pudieron hacerse daño.

Volvieron a intentar con golpes de puño, pero todo parecía una perfecta coreografía sincronizada de bloqueos y ataques. Se notaba que ninguno de los dos estaba peleando con todas sus fuerzas.

– “¿Que diablos te pasa? ¿Porqué no peleas como hombre, nenita?”

– “Idiota, la idea es mostrarles como se hace, no matarnos” – Ranma miró de mala manera a su rival / amigo – “Aparte, el que está peleando como un cerdo sos vos, ¡estas lento! ¿dejaste de entrenar?”

– “Claro hermafrodita que deje de entrenar, estuve sirviendo mesas como esclavo las últimas semanas” – una espátula voló de quien sabe donde para dar en la cabeza del chico perdido – “¿Que te pasa Ukyo?”

– “Malagradecido” – fue toda la respuesta que dió la chica de las espátulas que volvió a desaparecer por donde había llegado

– “Vaya vaya, parece que han logrado domesticar al cerdo”

– “Mirá quien habla…” – Ryoga aprovechó a un sofocado Ranma para atacarlo y logró propinarle un buen golpe de puño.. mientras Akane que había escuchado la riña se limitó a toser incómoda.

– “Bueno, aquí tienen, hay que comer mucho para estar sanos y fuertes” – Ukyo apareció en la puerta cargada con bandejas llenas de Okonomiyakis de varios gustos – “Vamos, sirvanse y tomen un pequeño descanso” – Kasumi apareció tras ella con tazas y té para todos.

Los alumnos no titubearon ante la idea del merecido descanso y lo que se les ofrecía. Al rato todos estaban probando las delicias que se pusieron a disposición.

– “¿Como se sienten para la competencia? No faltan muchos días..” – los alumnos se miraron entre si, algo nerviosos..

– “No importa como les vaya, sino que se esfuercen al máximo y dar lo mejor de ustedes, sin importar los resultados” – Akane le había contestado amablemente a Ukyo haciendo sentir bien a todos sus alumnos que la miraban agradecidos.

– “Akane-sensei, usted tiene razón, daremos lo mejor de nosotros, así les vamos a demostrar lo agradecidos que estamos a usted, a Ranma-sensei y a sus amigos por ayudarnos” – uno de los chicos anotados para la competición en Katas había tomado la palabra, el resto simplemente asintió dando a entender que ellos opinaban de la misma manera.

– “No se preocupen, nosotros vivimos de esto, y que haya más personas interesadas en aprender un arte como este nos llena de orgullo” – Akane les dedicó una hermosa sonrisa – “Gracias Mousse por ayudarnos con las armas, Ukyo por la comida y Ryoga con lo de combate”

– “Yo te lo debo, y voy a hacer lo posible para ayudarte en lo que sea” – Ryoga bajó la cabeza cuando le respondió a Akane

– “No me debes nada, pero me alegro que quieras ayudarnos”

– “A mi me conviene, he mejorado mucho entrenando con ustedes que atacandolos” – ese era Mousse, que desde hacía unos días estaba viviendo, ayudando y entrenando en el Dojo.

– “hahahahaha es que soy el mejor maestro de todos” – todos miraron al egocéntrico de Ranma riendo como si fuera un villano despiadado en una película de poco presupuesto..

– “Callate” – Akane sacó su mazo hiper grande que Mousse le había enseñado a utilizar y dejó estampado en el suelo dejando a sus alumnos atónitos ante esto. El resto ya estaba acostumbrado a las sutilezas de Akane, aunque hacía rato que no se veian.

– “Que bruta eres” – Ranma sacó la cabeza del enorme agujero donde había estado mientras se la acariciaba para que el dolor pasara cuando Akane le dedicó una mirada capaz de helar al mismísimo infierno. El simplemente sonrió… no era masoquista, pero extrañaba un poco sus peleas con Akane, aunque prefería sin lugar a dudas otras cosas…

Ella simplemente lo miró y la pelea no pasó de ahí para los asombrados Mousse, Ryoga y Ukyo, que aunque sabían que las cosas estaban bien entre ellos, no era lo mismo tener una muestra tan cercana.

– “Nos quedaría terminar de practicar la demostración que vamos a hacer el dia de la competencia” – Akane volvió a iniciar la conversación

– “Si, lo se, aunque ya tenemos claro que movimientos hacer, nos queda pulirlo y que salga perfecta”

– “Oye Ran-chan, ¿es abierta al público la competencia no?”

– “Claro, pueden venir si quieren, tu, el cerdo y el pato”

Luego del refrigerio entrenaron un poco más, Mousse seguía con su grupo de armas, Ryoga se estaba encargando de los de combate y Ukyo le marcaba los errores en las posiciones a los que hacían las Katas. Por otro lado tanto Akane como Ranma practicaban la demostración para la competencia.

El día concluyó y todos fueron a descansar después del arduo trabajo que hicieron.

Ukyo se llevó a Ryoga para volver al local donde estaba seguro de no perderse, no así en las calles de la ciudad. Mousse terminó de limpiar el Dojo, lo hacía desde que se estaba quedando ahí para pagar un poco las molestias que se tomaban para con el.

Los más jóvenes de la casa aun charlaban sobre la demostración mientras veían a Kasumi y Nodoka sirviendo las cosas, faltaba poco para cenar.

La competencia se acercaba sin prisa… pero sin pausa y todos los preparativos estaban en marcha.

Notas de la autora: De a poco nos vamos acercando al final… que me está costando escribirlo. Lo intento, lo intento y mi musa se resiste. Pero esta en puertas. También comencé a subir algo que tenia hace un tiempo escrito, son cortitos, asi que espero que también les guste. 
Nos vemos en el próximo capitulo!