24. Práctica

Esa danza mortal que estaba efectuando me tenía totalmente hipnotizada, ya se me había hecho costumbre mirarlo mientras entrenaba, intentando absorber algo de su fuerza, de su temple, de su equilibrio. De pronto, veo que cae de un giro invertido a mi lado y me sonríe de esa forma tan irritante..

– “¿Interesante?” – maldito descarado, lo que me dice..

– “Para nada”

– “Lastima, iba a invitarte a practicar…” – se dio media vuelta y me dejó ahí, alcancé a reaccionar antes de que comenzara nuevamente

– “¡Quiero!” – me levanté como un resorte de mi lugar y en seguida me puse a disposición.

Estuvimos largo rato mientras corregía todo lo que yo hacía, realmente era un desastre. Pero me tuvo toda la paciencia del mundo explicándome.

– “Por hoy es suficiente” – me dijo después de un rato, yo estaba completamente agotada así que acepte sin quejarme.

– “Gracias por ayudarme” – él me sonrió y yo le devolví el gesto. Tome la toalla que estaba cerca y me dirigí a tomar un baño para relajarme.

Luego de un rato estar sumergida en el agua, me sentía como nueva. Realmente me había sentado muy bien tanto el entrenamiento, como el baño.

Luego de cambiarme, me quedé en mi habitación haciendo mi tarea, y escuche a Ranma subir por las escaleras e internarse en el baño.

Algunos minutos después, lo escuché salir y meterse en su habitación, me quede mirando mi tarea sin poder concentrarme, entonces, sin perder más tiempo, me dirigí hacia donde estaba mi mayor distracción.

Abrí sigilosamente la puerta y lo vi, con una toalla sobre su cabeza, secando su trenza.

– “Así no se va a secar jamás” – no se sobresaltó con mi presencia, nunca lo hacía, es como si supiera siempre donde estoy. Me acerque, y lentamente solté su trenza. Sequé con cuidado su cabello, se que es muy celoso con él.

– “No deberias estar aqui” – me dijo como advertencia – “puede subir alguien”

– “shh.. no hables o se darán cuenta” – y seguí con mi tarea, intentando distraerlo. Desenredé su espesa cabellera con cuidado, introduje mis dedos cual si fueran peines y separe en 3 porciones su pelo.

– “mmm..” – escuché un suave murmullo por parte el, al parecer le gustaba

– “¿Porque nunca te la desarmas?” – pregunté bajito, siempre me había causado curiosidad

– “Es más fácil dejarla asi como esta”

– “¿Aunque te cueste secarla?”

– “Siempre me estoy mojando, es lo de menos..” – ya casi estaba terminando de armar su característico peinado – “Aunque me agrada que lo hagas vos”

Me sonreí ante su comentario y deje que se mirara como había quedado.

– “ehhh.. no hay duda que eres puros pulgares”

Miré con rabia hacia su peinado y una gota resbaló por mi nuca, tenía razón, era un desastre…

– “Practicaras”

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *