CAPÍTULO 7! Listo y entregado!

Hola al fin!
Disculpen de nuevo, tenia que postear esto el fin de semana -ademas de algunas cositas mas- pero el ajetreo navideño y fin de clases me atrapó. Pero bueno, hay cositas que seguire enviando esta semana antes de navidad, ESPERO LES GUSTEN!, para empezar les envio ahora si el capitulo 7, y espero sus comentarios porque no tienen ni idea de lo mucho que me han ayudado!

Varios de Uds han tenido la gentileza de enviarme sus comentarios, hipotesis  y pedidos musicales o de poemas… ¡MIL GRACIAS!, ya lo tengo anotado y voy a irlo poniendo poquito a poco. Se que me he demorado otra vez, y repito HAY UN PAR DE REGALITOS MAS, que ya los posteare con calma  esta semana antes de navidad…

Eso si… recuerden… ¡estamos en épocas navideñas!, Paz y amor! (especialmente recuerden no enviar bombas a la autora al final de capitulo, ja, ja!). Un abrazo y un saludo a todos y cada uno de uds!, se les quiere un monton y espero sus comentarios!!

Mikki

Aquí Nodoka: El capítulo está en su sección correspondiente como siempre. Les recuerdo que no se dan fechas de actualizaciones, mas allá de algunas estimaciones como la que Mikki comenta arriba. Cuando estén, se van a subir por los medios habituales. La historia como verán NO ESTÁ ABANDONADA. 

Si tienen dudas, la mayoría están respondidas en el FAQ, revisenlo por favor.

26. Torpe

Si, soy torpe, lo admito… no se lo admito a él, pero me lo admito a mi. ¿Como terminé así? Por ser torpe, torpe, torpe. ¿Como puedo tropezarme así? Por estar mirando al baka más grande y más egocéntrico del mundo, oh sí, tiene el ego más grande que jamás haya visto.

El muy tarado estaba lo más tranquilo arrastrando las miradas de todas. Si solo hubieran sido las miradas no estaría tan enojada, pero él no se conforma con eso. El muy idiota le estaba firmando autógrafos a cuanta arrastrada aparecia y le inflaba un poco más su ya superlativo ego.

Y si.. ganar el partido de básquet, haber hecho trizas al equipo rival y encima lucirse en cuanto punto podía había sido demasiado para las hormonas alborotadas de todas las féminas de la escuela. El, feliz de la atención recibida, y a mi que me parta un rayo. Fue justamente en ese instante donde todo se vino abajo, literalmente. Para no tirarle algo por la cabeza y quedar en evidencia de mis celos. Porque si, estoy celosa. Yo se que es un tarado, idiota, egocéntrico, pero es mi tarado, mi idiota y mi egocéntrico y no puedo gritarlo a los 4 vientos. Así que me levanté de las gradas donde estaba mirando el partido con el resto de mis compañeras de curso excusandome con alguna tontería y ahí comenzó mi calvario. Pisé mal y caí poco elegantemente entre los asientos.

Al instante estaban las chicas preguntándome cómo estaba y unos segundos después era levantada en vilo y dejando a mis amigas con la palabra en la boca mientras me sacaban del lugar de una manera poco amable.

– “Pero qué diablos te pasa, bajame”

– “En la enfermería”

– “Bájame de una vez” – pero ya no contestó, estaba preocupado, yo lo sabía, pero mi orgullo siempre puede más. Cumplió con su palabra y solo me dejo cuando me depositó en la cama de la enfermería para que me revisaran.

– “Tienes el tobillo torcido” – nos informó la enfermera – “Deberás hacerte alguna placa para estar más seguros, pero no es grave, con reposo estarás bien”

– “Muchas gracias” – intenté ponerme de pie pero Ranma me cargó antes de que yo pudiera decir algo más – “No piensas llevarme a casa así ¿no?”

– “No” – y no pude hacer mucho más, aunque sabía que me estaba mintiendo, me cargó en su espalda y yo me aferre a ella, a pesar de que en cierta forma había sido su culpa.

Yo disfrutaba los momentos que podia estar asi con el, y no tener que esconderme.

Y así salimos de la escuela, ante la miradas de todos, sonrojados y callados, pero mi tobillo vendado les indicaba que algo mal andaba y por eso estabamos así.

Caminamos en silencio hasta casa, el no se atrevió a preguntarme porque me había caído y yo no pensaba admitir la verdadera razón de mi caída.

25. Juntos

– “Paf! Crash!”

– “¿Pero qué diablos es eso?” – intenté reconocer los sonidos que provenían de la planta baja de la casa sin mucho éxito, quise volver a dormirme cuando más ruidos inundaron toda la casa. Me levanté con la misión de descubrir quién estaba haciendo semejante lío. Me fui acercando a donde imaginé que se producían, donde se escuchaban más fuertes, y ahi la vi. Allí estaba ella haciendo ¿malabares? con ollas y utensilios de cocina. Me paré en el marco de la puerta intentando descubrir cuáles eran sus intenciones.. parecía querer asesinar a la crema, moler a golpes a las pobres frutillas y no quiero ni pensar que le estaba haciendo al pobre bizcochuelo. Con razon no habia visto a ningún otro miembro de la familia, seguro habían huido en cuanto vieron a Akane adentrarse en la cocina, la pregunta era, cómo diablos iba a evitar morir envenenado y además, no morir en el proceso.

– “Buen dia” – ella paró en seco su labor y me miró, al parecer estaba desconcertada, se pensó que iba a huir. Normalmente lo hubiera hecho, pero era mejor no tentar mi suerte

– “Buenos días Ranma” – su sonrisa era radiante, se dio vuelta y siguió con su tarea. Me acerqué a inspeccionar que estaba haciendo y al parecer ni siquiera el envoltorio del bizcochuelo que por suerte compró se había salvado.

– “¿Cocinamos juntos?” – Se frenó en seco y me miró como si tuviera un extraterrestre en la cara.

– “¿Cocinar? ¿Juntos? ¿quieres cocinar conmigo?”

– “Porque me gustaría comer el pastel” – su furia se empezó a elevar, obviamente entendió que si lo hacía ella sola, no iba a ser comestible, así que la tomé por la cintura, la aleje de la mesada y la deposité del otro lado de la cocina.

Estática como estaba, me apresure a colocarle el delantal, ponerme uno yo y comenzar a ordenar los ingredientes que hasta hace unos instantes estaban siendo masacrados.

– “¿Batis la crema?” – la insté, a ver si salía de su asombro, no tuve que esforzarme mucho, porque enseguida se puso manos a la obra, aunque con su “delicadeza” habitual.. así que terminó manchada de crema por toda la cara..

– “mm…. estas rica” – le dije besando su mejilla donde había un copo de crema..

Definitivamente esta no va a ser la última vez que cocinemos juntos, además de que puedo cuidar de que haga cosas comestibles, la crema es mas sabrosa sobre su piel…

24. Práctica

Esa danza mortal que estaba efectuando me tenía totalmente hipnotizada, ya se me había hecho costumbre mirarlo mientras entrenaba, intentando absorber algo de su fuerza, de su temple, de su equilibrio. De pronto, veo que cae de un giro invertido a mi lado y me sonríe de esa forma tan irritante..

– “¿Interesante?” – maldito descarado, lo que me dice..

– “Para nada”

– “Lastima, iba a invitarte a practicar…” – se dio media vuelta y me dejó ahí, alcancé a reaccionar antes de que comenzara nuevamente

– “¡Quiero!” – me levanté como un resorte de mi lugar y en seguida me puse a disposición.

Estuvimos largo rato mientras corregía todo lo que yo hacía, realmente era un desastre. Pero me tuvo toda la paciencia del mundo explicándome.

– “Por hoy es suficiente” – me dijo después de un rato, yo estaba completamente agotada así que acepte sin quejarme.

– “Gracias por ayudarme” – él me sonrió y yo le devolví el gesto. Tome la toalla que estaba cerca y me dirigí a tomar un baño para relajarme.

Luego de un rato estar sumergida en el agua, me sentía como nueva. Realmente me había sentado muy bien tanto el entrenamiento, como el baño.

Luego de cambiarme, me quedé en mi habitación haciendo mi tarea, y escuche a Ranma subir por las escaleras e internarse en el baño.

Algunos minutos después, lo escuché salir y meterse en su habitación, me quede mirando mi tarea sin poder concentrarme, entonces, sin perder más tiempo, me dirigí hacia donde estaba mi mayor distracción.

Abrí sigilosamente la puerta y lo vi, con una toalla sobre su cabeza, secando su trenza.

– “Así no se va a secar jamás” – no se sobresaltó con mi presencia, nunca lo hacía, es como si supiera siempre donde estoy. Me acerque, y lentamente solté su trenza. Sequé con cuidado su cabello, se que es muy celoso con él.

– “No deberias estar aqui” – me dijo como advertencia – “puede subir alguien”

– “shh.. no hables o se darán cuenta” – y seguí con mi tarea, intentando distraerlo. Desenredé su espesa cabellera con cuidado, introduje mis dedos cual si fueran peines y separe en 3 porciones su pelo.

– “mmm..” – escuché un suave murmullo por parte el, al parecer le gustaba

– “¿Porque nunca te la desarmas?” – pregunté bajito, siempre me había causado curiosidad

– “Es más fácil dejarla asi como esta”

– “¿Aunque te cueste secarla?”

– “Siempre me estoy mojando, es lo de menos..” – ya casi estaba terminando de armar su característico peinado – “Aunque me agrada que lo hagas vos”

Me sonreí ante su comentario y deje que se mirara como había quedado.

– “ehhh.. no hay duda que eres puros pulgares”

Miré con rabia hacia su peinado y una gota resbaló por mi nuca, tenía razón, era un desastre…

– “Practicaras”

23. La fibra

Me levanté más animada de lo normal, falta poco para que terminen los exámenes finales y por fin, podré ingresar a la universidad. Estiré mis brazos intentando desentumecer los músculos, me levanté y corrí la cortina para dejar que el sol invada todo el cuarto. Me puse el uniforme y baje a desayunar como cada mañana.

– “Buenos días Kasumi, tía Nodoka”

– “Buenos días Akane” – saludaron las dos mientras preparaban el desayuno

– “¿Puedes ir a despertar a Ranma? Yo fui hace un rato pero aún no ha bajado” – puse la peor cara que me salió a esa hora de la mañana y maldiciendo en voz baja me dirigí a mi destino, aunque internamente me gustaba hacer esto.

Llegue a su habitación y lo vi dormir, estirado, ocupando por completo el futón y una expresión tan tierna en su rostro que por un momento me dio un poco de pena lo que iba a hacer. Saque de mi bolsillo algo que había puesto anteriormente, previendo este momento…

Sabiendo de su profundo sueño, destape con decisión el fibron que habia traido conmigo, y garabatie algunas cosas sobre su rostro.

En medio de mi tarea, se removió un poco entre sueños, pero no se despertó. Una vez concluidos los lindos bigotes que le hice, estilo italiano, guarde el arma, me puse cerca de la puerta como si recién hubiera entrado a la habitación y empecé con el show..

– “¡¡¡Ranma!!! ¡¡Despiértate de una vez, llegaremos tarde!!”

– “mmm.. shh déjame dormir un rato más”

– “Me voy a ir sola…”

– “Ya Akane.. ya voy…”

Y me acerque a él, le di un beso fugaz sobre la mejilla y salí de su habitación.

No hacía falta quedarme para saber la cara que puso cuando salí de la habitación.

No hace falta que les cuente el grito que se escuchó en toda la casa cuando se vio al espejo.

No hace falta que les diga, que me escapé de él todo el dia…