Clase 8: Todo se aprende

Clase-8

– “¿A vos te parece justo hacerme comer tu comida?”

– “Ranma…” – parte del aura de Akane comenzó a fluir

– “Oh… ahí vamos otra vez, mañana me encargaré de eso…” – Ella lo miró extrañamente, no comprendiendo a que se refería y él viendo su carita confundida no pudo mas que acercarse y besarla, se veía tan tierna así, parecía una niña pequeña. Cuando se separaron, ella aun tenía algo en mente…

– “Me debes una aun”

– “Eso quisieras”

– “Ranma… quieras o no, en algún momento, me la voy a cobrar, sábelo”


Clase 8 – “Todo se aprende”

Bienvenidos a la sección de cocina Estilo Libre de la Escuela Saotome – Tendo. Hoy les enseñaremos deliciosos y sencillos platos para que hasta personas como Akane puedan hacerlos sin problema alguno, tan solo siguiendo estas instrucciones cualquiera puede cocinar deliciosos platillos sin intoxicar a nadie.

Nuestras anfitrionas, la experta en modales y cocina, Kasumi Tendo y la tradicional y correcta Nodoka Saotome. Ellas se encargaran de convertir a Akane Tendo en la mejor cocinera. ¿Quién será el encargado de probar y calificar? El siempre afectado prometido, Ranma Saotome.

– “Bien Akane, tienes el delantal puesto, ¿cierto?”

– “Si hermana, y todos mis utensilios dispuestos”

– “Akane, como primer medida tienes que tener a mano la receta que quieres realizar, al menos hasta que las aprendas de memoria y no las necesites mas”

Receta a realizar: Un Omelette

Ingredientes:

1 Huevo

Una taza de café pequeña de leche

Sal, Pimienta

Jamón Cocido

Muzzarella

Condimento a gusto


– “Es una receta bien sencilla, no tendrías que tener problema, comienza donde te parezca que nosotras te guiaremos”

– “Bien hermana”

Akane fue a la heladera y tomó los ingredientes que necesitaba de allí, los dispuso sobre la mesada y observó a sus mentoras para ver si estaba todo correcto. Realmente no quería equivocarse, tenía y debía demostrarle a Ranma que ella podía aprender a cocinar y así él no insultaría mas su comida, debía hacerlo.

La novata toma un recipiente del bajo mesada y lo coloca sobre la mesa central de la cocina. Toma uno de los huevos y le da contra el borde.

– “No no no Akane, debes hacerlo mas delicadamente, solo resquebrajando la cáscara” – Nodoka intervino al ver como la fuerza de Akane era aplicada a un simple huevo que se destrozo antes de tocar siquiera el borde del recipiente. Huevo 1 Akane 0.

– “Vamos hermana, toma otro y vuélvelo a intentar, esta vez mas despacio”

Akane ya veía la derrota frente a ella, realmente era mas difícil de lo que pensaba.

– “Vamos mejorando, pero tienes que tener en cuenta que cuando la cáscara se quiebra un poco no puedes seguir golpeándolo o se te saldrá…”- el huevo empezó a escurrir fuera del recipiente – “fuera” – Huevo 2 Akane 0.

Nodoka tomó la iniciativa esta vez y agarró uno de los huevos que aun Akane no había roto. Le mostró lentamente como hacerlo, tomar el huevo, darle suaves golpecitos en el borde del recipiente, una vez rajada la cáscara, tomar el huevo con las dos manos y abrirlo y colocarlo en el recipiente.

– “Ves Akane, no es complicado, vamos inténtalo”

Akane ya con sus esperanzas perdidas, lo vuelve a intentar bajo la mirada escrutadora de su futura suegra y su hermana.

El huevo comienza su viaje siendo tomado por las manos de Akane, se eleva un par de centímetros de la mesa donde estuvo apoyado, y comienza su rápido e inminente viaje al borde del recipiente donde hace contacto y se escucha el crujir de la cáscara. Viendo que aun el contenido se encuentra dentro, decide tomarlo con delicadeza e inspecciona el daño que le ha causado. Realmente perfecto. Pronto sus manos comienzan a ejercer presión en direcciones contrarias queriendo abrirlo y un nuevo crujido se escucha. El contenido se escurre bajo las narices de una feliz Akane que por fin pudo romper decentemente un huevo dentro del recipiente.

– “Muy bien Akane, viste que no fue tan difícil”

La cara de Akane distaba mucho de estar feliz con ese comentario, a ella le había parecido una tortura interminable y una hazaña mas complicada de las que Ranma le ponia para entrenar. Moderar su fuerza era algo que le costaba mucho, pero no se iba a dejar vencer. Tomo nuevamente la receta, ya tenía su ingrediente principal, fue a tomar la leche, despacio vertió el contenido dentro de una taza de café para medir correctamente cuanto estaba incorporando. Una vez completada la tarea, miro a sus maestras que dieron el visto bueno y lo incorporó con el huevo. Volvió a levantar la mirada buscando nuevamente autorización y tomó lentamente el batidor, para introducirlo con cuidado en el recipiente.

– “Akane… ten cuidado, puedes salpicar, hazlo despacio”

Ella levantó la vista para ver la cara llena de leche y huevo que tenían sus profesoras.

– “Inténtalo nuevamente querida, no te des por vencida”

Akane agradecía mentalmente que su prometido no estuviera ahí para burlarse de ella, simplemente tomo una rejilla y limpió un poco el desorden antes de continuar. Su hermana y su futura suegra estaban secándose con los delantales sus rostros, aun tenían esas miradas apacibles, ellas lo sabían, iba a ser difícil. Una vez acomodado un poco el desorden, Akane toma una nueva victima, perdón, huevo y procede nuevamente, esta vez le sale a la primera. Ya más confiada, toma la botella y la vierte sobre la taza de café.

– “Akane… no creo que le quieras agregar esa cantidad de vinagre a tu comida”

Ella se sobresaltó, pensando que estaba haciendo lo correcto, le presta más atención a la botella que erróneamente tomó. “Vinagre Blanco” decía la etiqueta. Una gota de sudor se resbaló por su nuca y la dejó apartada, bien apartada en la cocina. Volvió a la taza, limpió su contenido y esta vez leyó correctamente la etiqueta, no había duda, decía “leche”. Vertió el contenido en el recipiente e introdujo nuevamente el batidor.

Kasumi y Nodoka se habían alejado un par de pasos, aun no le tenían mucha fe y no querían mancharse nuevamente. Ella introdujo lentamente el batidor y comenzó a dale un par de vueltas, primero lentamente, y tomando confianza, lo hizo a una velocidad aceptable sin bañar toda la cocina. Levantó la vista una vez concluida la tarea para ver la cara de aprobación y alivio de las dos mujeres. Prosiguió con la receta, debía incorporarle los condimentos. Primero tomo la sal, despacito, echo un poco sobre el recipiente, y miró, todo estaba bien… dejó el salero y tomo el pimentero, nuevamente, incorporó poca cantidad, parecía estar en lo correcto, no le habían dicho nada. Una vez terminada la mezcla, agarró una sartén y prendió el fuego de la cocina. Le incorporó algo de aceite para evitar que se pegue la mezcla y la puso sobre el fuego.

– “Deberías tener preparados los ingredientes que quieres incorporar para que el aceite no se te queme, levanta temperatura rápidamente”

Akane sintiendo de nuevo que todo podía salir mal, quito la sartén del fuego y se dio vuelta en busca del jamón y la muzzarella. Cortó fetas del queso y dejó preparado sobre un plato el jamón. Nuevamente miró a las maestras y viendo que no había problemas, puso la sartén en el fuego. Espero que el aceite comenzara a crujir e incorporó la mezcla que había hecho previamente. Pronto se empezó a coagular el huevo, pidiendo autorización una vez mas, apoyó suavemente las fetas de queso para que se vayan derritiendo y sobre ellas el jamón, ahora solo era cuestión de paciencia y esperar que el fuego hiciera su magia.

Tomó la espátula y comenzó lentamente a despegar el huevo de los bordes. Pronto pudo tomarlo con la espátula y girarlo en sí mismo, ya estaba casi terminado, un par de segundos mas sobre el fuego y estaría listo. Tomó el plato y con el mayor cuidado depositó su obra de arte. Kasumi y Nodoka miraron dando la aprobación final, ahora solo faltaba el visto bueno.

Dejando un individual acomodado pulcramente en la mesa de la cocina, un par de cubiertos al mejor estilo occidental, un vaso de agua cerca y la servilleta doblada, salió rumbo a donde ella estaba segura, encontraría a su victima.

Lo encontró exactamente donde se imaginó que estaría, antes de llamar su atención y de que él se percate de su presencia se deleitó observando los atléticos movimientos que el chico estaba efectuando. Cada uno de sus músculos tensionados, su aura flotando a su alrededor, estaba realizando una kata avanzada en el Dojo. Gotas de sudor se escurrían por su torso desnudo, realmente era un experto y ella no podía salir de su ensoñación al verlo así, siendo tan él. Una vez concluida, quedó en el centro del recinto, se podía escuchar su respiración, se podía sentir su aura calmarse poco a poco, descender. Ella se acerca y le tiende la toalla sobre su cuello.

– “Debes tener hambre”

– “mmm… es cierto, tengo hambre”

– “¿Te gustaría probar algo de comida occidental?” – Ella hizo una pausa, se estaba acostumbrando a tomarse esas pequeñas pausas para medir las reacciones del chico – “Estuvo preparada bajo estricta supervisión”

– “¿Es segura comerla?”

– “Dijiste que si yo aprendía tu no dirías nada”

– “Pero no se si aprendiste” – la sonrisa claramente burlona, se hizo presente y Akane debía hacer mucho esfuerzo por no mandarlo a volar

– “Tu madre y mi hermana supervisaron todo, no dejaron que elija los ingredientes y estuve prestando atención a cada cosa que incorporaba”

– “Digamos que tengo tanta hambre que podría comer porquería para cerdos” – oh oh… ahí vamos de nuevo, el aura de Akane empezó a fluir, ganando intensidad rápidamente

– “Oye oye, cálmate. Que ya nos vamos a encargar de eso también” – un signo de interrogación se dibujo sobre su rostro haciendo una mueca claramente infantil, desde ayer que estaba insistiendo con eso y aun no tenia claro a que se refería – “Esta bien, lo prometí y si dices que fue bajo supervisión, probaré”

Una genuina sonrisa se dibujó en el rostro de ella y sin darle mucha explicación le roba un beso y sale del dojo apresurada

– “Te espero en la cocina, está todo listo”

– “¡¡Bien!! Por fin termine” – una sonrisa aliviada aparecía en el rostro de la muchacha de largos cabellos castaños – “Espero que así no tengas problemas”

Una gota de sudor se dibujo en la nuca del chico cerdo, está bien que necesitaba ayuda para no perderse, pero esto, parecía una exageración.

– “¿No te parece demasiado?”

– “No… nunca es demasiado cuando se trata de tu sentido de la orientación” – Luego de haber pasado un par de días dándole lugar a Ryoga, había comprendido que el chico era capaz de perderse entre las mesas del restaurante, y mas que ayudar, complicaba los pedidos. Ni que decir de los que había que entregar por la ciudad. Así que decidió implementar cartelería informativa por todos lados. Ahora cada mesa del lugar estaba perfectamente marcada con números bien grandes, había un mapa cada cierta cantidad de metros en la casa, señalización para llegar al baño y a las respectivas habitaciones. Ukyo había dedicado todo el día a ello y se sentía claramente satisfecha con su labor y de poder darle a Ryoga un lugar donde no se perdiese.

– “Espero que tus esfuerzos valgan la pena y no perderme”

– “Vas a ver que sí, aparte resultaste ser un excelente mesero y ayudante”

– “¿No te trae problemas con Akane que yo este acá?”

– “Creo que si escapas de tus problemas es peor, cuando hayas recapacitado y el tiempo sane de a poco las heridas, todo volverá a la normalidad” – Ryoga solo bajó la mirada, sus facciones ocultas por su largo flequillo – “Ya sabes que Akane quiere a Ranma, yo también debo aceptarlo, al fin y al cabo siempre lo supimos, solo que…”

– “Que ahora verlos juntos…”

– “Duele”

El lugar se encontraba despejado, impecable, pulcro y limpio. Luego de que su prometida cocinaba nunca lo había visto así. Cuando él ingresó en la cocina, su madre y su futura cuñada se retiraban con miradas satisfechas y aprobatorias, no había signos de advertencia. Allí se encontraba ella, del otro lado de la mesa donde estaba ubicado el tan famoso plato. Tácitamente Akane invitó a sentarse a Ranma en el lado que le correspondía y se dedicó a esperar el veredicto de su prometido.

Lentamente el tomó la posición adecuada, agarró la servilleta y la acomodó sobre sus muslos, aun estaba con el torso desnudo y la toalla colgada en su cuello, levantando la mirada cada tanto se dispuso a tomar los cubiertos. Tenía tantos modales que no parecía el mismo. Con toda la tranquilidad del mundo, introdujo el tenedor sobre “eso” y el cuchillo ingresó deslizándose por el alimento. Pronto pudo tomar un pequeño trozo que lo examinó cuidadosamente antes de ingresarlo a su boca. Empezó a saborearlo, testearlo, intentando encontrarle algo extraño, pero nada de eso ocurrió. Sus papilas gustativas estaban felices por lo que él había puesto sobre ellas. Sin perder más tiempo comenzó a arremeter contra el resto de la comida que su prometida le había servido, al cabo de unos segundos, ya nada quedaba.

– “¿Hay mas?” – Preguntó como un niño ansioso

– “¿Qué tal estuvo?”

Silencio… una pregunta y la respuesta solo fue silencio… La cara de Akane era la ansiedad personificada, estaba esperando una respuesta satisfactoria, al fin y al cabo había pedido otro.

– “Akane… esto… ¿Realmente lo hiciste tu?”

– “Si, tía Nodoka y Kasumi solo miraron, pero no tocaron nada”

– “¿Se fueron al comedor ya?”

– “Si, cuando tu entraste se fueron”

– “¿Nabiki?”

“¿Si te contesto me vas a decir que tal estuvo?”

– “Si me contestas ¿Dónde esta Nabiki, y nuestros padres?”

– “Nabiki salió hace rato cuando me vio a mi en la cocina, lo mismo tío Genma y papa, encontraron una excusa y se fueron” – La sonrisa del muchacho se amplió ante el favorable panorama. Sin dar mas vueltas, echó un último vistazo a la puerta para que no hubiera nadie mirando, todo estaba bien. Tomó a Akane y la sentó sobre sus propias piernas y sin darle mucho tiempo a replica la besó, la besó quitándole todo el aire, saboreando su boca como antes había saboreado el plato que especialmente ella preparó para él. Al cabo de unos instantes él la suelta y la respiración de ella se escucha agitada ante el arrebato de su prometido.

– “Quiero que me sigas cocinando estas cosas ricas”

– “¿En serio?” – La cara de la chica se iluminó aun más si es que eso era posible

– “Si, te estoy hablando muy en serio”

Ella sin mas lo abrazó desde su posición, realmente estaba feliz de que por fin le había salido una comida decente y a Ranma le había gustado.

– “Sabes…” – su tono era misterioso – “Si me sigues dando estas recompensas voy a cocinar mas seguido para ti, bajo supervisión” – un guiño coqueto y un tono pícaro completaron la frase.

– “mmm… es una buena recompensa, me parece un trato justo”

– “Es raro, hace rato que no nos interrumpen, es como si nos evitaran, ¿te diste cuenta?”

– “Si, es extraño que nadie aparezca, nadie interrumpa, nadie haga nada por averiguar que estamos haciendo, parece como si fuera a propósito”

– “¿Lo habrán descubierto?”

– “La única que sabía era Nabiki”

– “¿Les habrá contando mi hermana?”

– “No lo se, pero que es raro, es raro. Ven, vamos, quiero mirar algo”

Ambos salieron de la cocina, Kasumi y Nodoka estaban tendiendo la ropa, sin dar muchas explicaciones Ranma subió al tejado, Akane solo se limitó a seguirlo, seguramente tenía algo planeado.

– “¿Qué tenés planeado hacer?”

– “Umisen-ken…” – el se acomodó en la posición – “voy a recorrer la casa, ya regreso”

Pronto desapareció de la vista de su prometida y más pronto aun había ya regresado, con un par de micrófonos en las manos y unas pequeñas cámaras.

– “Nabiki…” – Akane miraba cada artefacto con asombro – “¿Dónde estaban?”

– “En el pasillo entre nuestras habitaciones, y una en cada una de nuestras habitaciones”

– “La mato…”

– “Perfecto, ven, vamos al dojo”

Akane no entendió, pero Ranma se apresuró antes de que perdiera esta oportunidad, dejaría el asunto de Nabiki para más tarde.

– “Lo que quiero enseñarte hace un par de días es a controlar tu aura, me di cuenta el otro día cuando peleábamos que ya puedes controlarla en cierta forma, a voluntad. Pero no por mucho tiempo y quiero enseñarte a hacerlo correctamente”

– “Ranma, no tengo la menor idea de lo que me hablas”

– “Así que es involuntario… pero… ¿podes verla?”

– “Si, verla puedo”

– “Bien, eso quiere decir que solo te falta control” – él hizo una pausa – “Ven” – se acomodaron en el centro del Dojo, lentamente él comenzó a concentrarse – “presta atención como lo hago, sentirla es lo esencial” – cerró los ojos lentamente y su aura roja comenzó a rodearlo, era una leve capa que lo cubría. De a poco el aire se empezó a sentir mas frío, y pequeñas gotitas se iban depositando en sus hombros que al instante se cristalizaban, convirtiéndose en fina nieve. Akane lo miraba asombrada por el nivel que él había alcanzado, viendo como su respiración se calmaba cada vez más, y lentamente abría los ojos y la temperatura en el dojo subía.

– “Algo así es lo que usé con Saffron” – se sacó el hielo sobre sus hombros – “lo puedes manipular tanto para el frío como para el calor, es una forma perfeccionada del Dragón Volador que me enseñó la abuela tiempo atrás”

Akane lo miró claramente desconcertada, sin entender aun que pretendía que ella hiciera.

– “Cuando te enojas expulsas tu aura sin querer, evidentemente lo haces sin darte cuenta por lo que me decís, y…” – hace rato que el chico no estaba nervioso, era raro incluso verlo así – “ y, hay… otro.. ot…ro.. otr..oo..”

– “¿Hay otro que Ranma?”

– “A veces… cuando…”

– “Dilo de una vez…”

– “A veces cuando te beso dejas tu aura libre”

– “¿En serio? ¿Como sabes?”

– “Porque la veo”

– “Ranma… cuando me besas… ¿no cerrás los ojos?”

– “mmm… a veces si, ¿por?”

– “Raaaaannnnmmmmmmaaaaaa…” – el aura comenzó a fluir libremente sin control alguno de su poseedora, el artista marcial mas famoso de Nerima empezó a temer por su futuro, no sabiendo si correr por su vida y toda su descendencia o quedarse a explicarle a una muy furiosa Akane como controlar su aura, en este caso convertida en ira pura. Aunque… aun no entendía completamente el enojo de su prometida, no comprendía que le molestaba a ella que tuviera los ojos abiertos, ¿tan grave era?

– “Akane, intenta focalizar toda esa ira, intenta concentrarla, imagina una bola, como una pelota de ira” – ella frena en toda su ira descontrolada y ve que su prometido en vez de salir corriendo, escapando de ella como suele hacer se quedó al lado intentando que controle la ira en una pelota, acaso ahora ¿se había convertido en psicólogo?

– “Vamos Akane, no desperdicies la oportunidad, focalizá”

Ella aun sin entender el extraño comportamiento de Ranma se limita a cumplir con lo que le está pidiendo y se imagina la bola, pronto un pequeño destello sale de sus manos, pequeñas chispitas azules.

– “Está bien, seguí pensando en la pelota, fórmala con las manos, dirigila, enfocala”

Pronto una lucecita, primero muy débil y de a poco más intensa comienza a formarse en las manos de la chica, la pelota empieza a crecer tímidamente y rápido gana el tamaño de una pelota de fútbol.

– “¿Y ahora? ¿Qué hago?”

– “Tenes que dirigirla, preferentemente hacia algo, tene muy en claro a donde, porque sino puede dispersarse, no tener la suficiente fuerza y volver hacia vos y no te distraigas en este momento porque perder el control de la energía puede provocar una explosión o atacarte a ti y lastimarte”

– “Gracias por decirlo así Ranma… que tranquila que me dejas” – Akane ¿sarcástica? El mundo podía estar de cabeza…

Ella divisó en la esquina del dojo un balde de agua, siempre preparado para cualquier imprevisto, o porque simplemente estaba ahí y concentró toda su energía en el, la bola azul pronto salió disparada, atravesó el Dojo con rapidez y llegó a su destino sin problemas haciéndolo estallar por los aires, dejando caer una pequeña llovizna dentro del lugar.

– “¿No tenias otro lugar a donde dirigirlo no?” – Una pelirroja con cara de pocos amigos estaba realmente fastidiada y Akane estaba de buen humor una vez expulsada toda su ira, aunque no de amnesia.

– “¿Por qué abrís los ojos?” – La pregunta fue directa y sin anestesia y la pelirroja aun no entendía que era lo que le molestaba tanto.

– “eh… me gusta… verte…” – hizo una pausa y continuó antes de que Akane dijera algo – “así”

– “¿En serio? ¿No sabes nada al respecto de eso?”

– “¿Qué tendría que saber?”

– “Ranma… dicen que si uno abre los ojos cuando se besa… es… es que… no… no tiene confianza en la otra persona” – La pelirroja no se esperaba una en lo mas mínimo una respuesta así

– “No… no sabia…” – ella bajo su rostro, su flequillo cubría sus facciones – “Discúlpame si te ofendí”

Esta más que decir que Akane casi recibió un shock, ¿Ranma disculpándose? Claramente hoy el mundo estaba de cabeza, ¿Qué estaba pasando? ¿Acaso un virus en el aire? Todo estaba demasiado raro…

– “Ranma, está bien, tu no sabias” – ella con un gesto infinito de ternura toma su rostro y logra que ella lo mire – “se que no es así” – La pelirroja sonrió feliz que no había sido mal interpretada, Akane viendo la cara de alivio de ella, la abrazó. Ahora los papeles habían cambiado, ellas eran de la misma estatura y Akane la estaba cuidando y acariciando en la cabeza tal cual una niña pequeña.

– “Ven, aun tenemos que solucionar un par de cosas con Nabiki”

Ambas salieron rumbo a la casa, había varias cosas por aclarar, subieron sin escalas a la habitación de la mediana de las Tendo. Tocaron la puerta y sin esperar mucha respuesta se adentraron.

– “¿Qué las trae por aquí?” – pregunta la anfitriona, cómodamente sentada en su escritorio

– “Sabes perfectamente porque venimos, ¿lo saben?”

– “¿Saber que hermanita?” – Ranma no soportando más que se burlen así de ellos, se acerca velozmente a donde esta Nabiki, la toma de la silla y la mira fijamente a los ojos.

– “No juegues con nosotros, aceptamos tu precio en el Dojo y dijiste que guardarías silencio hasta que nosotros nos decidamos, ¿Qué saben?” – Nabiki le sostuvo la mirada sin amedrentarse en lo más mínimo del exabrupto de su futuro cuñado.

– “Nadie esta jugando contigo, cuñadito” – Nabiki hizo una pausa – “Es cierto, lo averiguaron, pero no por mi culpa”

– “¿Quiere decir que lo saben? ¿Cómo puede ser eso y que aun no hayan organizado una boda?”

– “Kasumi y Nodoka lo saben, ni tío Genma ni papá aun se dieron cuenta”

– “Por eso intentaron enseñarme a cocinar, y por eso no entra nadie cuando entrenamos”

– “Hasta ahora la tía y Kasumi se las están ingeniando para que no los encuentren, incluso yo, pero han roto mi equipo” – Y miró a Ranma con verdadera frialdad en sus ojos

Akane quedó pensativa y comprendió porque no habían tenido interrupciones, al parecer todo era un plan de las mujeres de la casa para unirlos, esta vez dejando los métodos machistas de lado para de una vez por todas juntarlos realmente, no a la fuerza, sino al ritmo que ellos necesitaron. Estaba agradecida con su futura suegra y sus hermanas.

– “Tu equipo esta guardado, no está roto ni dañado, solo desconectado” – Ranma ya no se mostró tan cruel ante el comportamiento de Nabiki, sino que comprendió también que esta especie de tregua con los patriarcas de la casa había sido en gran parte a su colaboración, aunque aun no le podía perdonar que los espiaran de esa manera. – “¿No tenías otra forma que no sea con cámaras y micrófonos no?”

– “Es la manera que yo utilizo, por lo tanto, la mas efectiva sin lugar a dudas” – Nabiki hizo una pausa, su rostro mostraba seguridad en lo que hablaba – “¿O vas a negar que hasta ahora el secreto no está perfectamente guardado?”

– “Si perfectamente se refiere a que de saberlo tu sola, ahora lo sabe mi madre y Kasumi…”

– “Al menos no estas casado gracias a nosotras” – Ranma ya se sentía frustrado, aunque no quería mas cámaras en el futuro.

– “¿Por qué Kasumi no me ha dicho nada?”

– “Esta esperando que tu se lo cuentes Akane…”

Akane bajó la mirada, se sentía apenada de no haber confiado en su hermana cuando ella había estado ayudándola tanto. Se dirigió a la puerta y pronto Ranma la siguió.

– “Mi equipo por favor, cuñadito”

– “Te agradezco la ayuda, cuñada, pero el equipo se queda conmigo” – Ranma por primera vez tenía algo que le interesaba a la reina de los chantajes y las estafas – “no mas espionaje con nosotros” – Sin dar mas explicaciones se retiran de la habitación de la mediana de las Tendo. Ambas tenían que charlar con sus respectivas madre y hermana.

Nabiki sonrió complacida por el atrevimiento de su futuro cuñado al confrontar así con ella. Las cosas se estaban poniendo interesantes para ella también.


Notas de la autora: La charla entre Ranma y Nodoka, y Kasumi y Akane quedan para la próxima. ¿Cuánto tardaran en enterarase los patriarcas? ¿Nabiki tomara cartas en el asunto contra Ranma para recuperar su equipo? ¿Ryoga seguirá perdido? Esta vez no me demoré tanto y también les propongo un Fanart de Akane como yo me la imagino en esta historia, hice algunos, así que los pondré en los capítulos que siguen. Espero que les guste, ya saben opiniones, quejas, lo que sea…

Clase 7: Guerra de Egos

Clase-7

Empezado: 25/03/07 Hora: 11:58pm

El cielo aun estaba cubierto de aquellos rayos naranjas que anteceden al inminente anochecer cuando un muchacho de hermosos ojos azules y el pelo tomado en una trenza entra en el parque, perdido en sus propios pensamientos habia dejado que sus piernas dirigiesen la caminata, realmente estaba distraído pensando en los hechos de la ultima semana, él, el invencible Ranma Saotome estaba decaído y triste, quien lo hubiera pensado… era cierto, algo le faltaba a su vida desde la ultima semana y eso lo tenia totalmente deprimido… Sin saberlo y sin buscarlo terminó frente a los columpios donde una muchacha de pelo azul se balanceaba con sus ojos perdidos en el horizonte. Ella, levantó lentamente la vista y sus miradas se cruzaron, el se adelantó un par de pasos hasta estar frente a ella…

Akane solo lo siguió con la mirada y Ranma se acomodó hasta estar a la altura de su prometida…


Clase 7: Guerra de Egos

Pronto sus ojos comenzaron a llenarse de lágrimas, no, esta vez no eran de tristeza…  lo había extrañado tanto, a pesar de que habían estado separados y estaba enojada porque le habia mentido  o en realidad por no haberle contado la verdad, aun lo seguía amando, eso no había cambiado en lo absoluto. Sin pensarlo mucho mas y dejando de lado ese orgullo que siempre la hacia actuar impulsivamente se levantó y sin mucha explicación ni titubeo se colgó en el cuello del chico asfixiándolo un poco en el proceso.

El también la había extrañado y no había querido interferir mientras estaba enojada ya que su gran bocota siempre ponía las cosas peor, así que esta vez decidió mantenerse al margen, aunque le había costado estar sin ella toda una semana. Después del sacudón del primer instante rápidamente se incorporó y la levantó en vilo, estrechando la cintura contra si para evitar que se alejara, ella cruzo sus brazos por detrás del cuello del chico y apoyo la cabeza en su pecho, con ese simple abrazo, con un simple cruce de miradas de entendimiento todo había quedado entendido, ya había sido suficiente castigo para ambos estar el uno sin el otro.

El sol pronto se fue ocultando regalándoles un atardecer lleno de matices rojos, amarillos y anaranjados hasta que pronto la luna emergió en el cielo, ellos aun no se habían percatado que era hora de cenar y si no volvían iban a tener serios problemas con sus padres, ellos realmente no tenían idea que estaban juntos y muy bien.

El regreso al dojo fue en silencio, era como un tácito y mudo acuerdo que en este caso las palabras no eran necesarias.

Cenaron como de costumbre, se notaba al ambiente ya no tan tenso, aunque estaba todo calmado, ningún integrante de la familia se atrevió a preguntar nada por miedo a las reacciones de la menor de la familia, bien conocidas por todos.

– “Buen Provecho” – la chica de cabello azulado terminó su cena y se fue a su habitación, se puso la ropa de entrenamiento y salió a entrenar al Dojo, al fin y al cabo hace una semana que no entrenaba, las clases en este caso no contaban y ya lo estaba extrañando, sabía que pronto su prometido aparecería para entrenar con ella. Comenzó con un suave calentamiento, un par de golpes al aire, saltos, luego una kata. Realmente extrañaba este tipo de ejercicio, pronto se percata de que alguien la estaba observando, ella no se exalta, sin ni siquiera darse vuelta para ver a su espectador siente su aura cerca suyo y su corazón automáticamente comienza a latir con más fuerza.


Siguiendo la forma que estaba haciendo, poco a poco se va acercando a él y termina incluyéndolo en el entrenamiento, obviamente él la sigue de la misma manera completando la kata juntos. Un cruce de miradas, todo estaba entendido, a la señal ambos se lanzaron en un giro invertido, era una danza sincronizada de patadas, puños, vueltas, perfectamente coordinada, una danza al unísono, la suave brisa de la noche los acompañaba y refrescaba, pronto el salto final, un giro en el aire, una vuelta estudiada a la perfección, una caída milimétrica, frente a frente, la danza había llegado a su fin.

Ambos ejecutantes con ojos cerrados, uno delante del otro, él, alto imponente, gotas de sudor caían por sus torneados músculos muestra del intenso esfuerzo realizado, ella, un tanto mas pequeña que él, con el cabello revuelto, el corazón latiéndole a mas no poder y una inmensa alegría que hace mucho no sentía.

– “Gracias” – sonríe ella aun sin moverse de su postura – “ha sido un excelente entrenamiento”

Ahora el se siente lleno, feliz, extasiado. Sin pensarlo mucho la toma delicadamente de la cintura como si se tratara de una frágil muñeca de cristal.

– “¿Sabes? Te he extrañado mucho esta semana” – ella pasa sus brazos alrededor del cuello de el teniéndo que ponerse en puntas de pie para poder llegar, realmente era alto – “extrañaba entrenar contigo”

– “¿Solo eso extrañabas?” – ese tono provocativo y malicioso, una mirada que estaba a punto de fulminar al chico de la trenza, el sin embargo, inmutable ante la acción de ella solo se limitó a mover una de sus manos, placidamente apoyadas en la cintura de ella y la llevo hasta los labios de Akane sellándolos.

– “shh… sabes bien que no es lo único que extraño de ti” – ella aun con el interrogante instalado en sus ojos café, arquea una ceja, obviamente el comprende, ella no estaba nada satisfecha con su respuesta – “extrañaba también esto” – y gracias a la velocidad del gran Ranma Saotome, la mano que antes estaba sellando los labios de ella cambio de posición para estar en su nuca y así poder besarla cómodamente.

Habían estado tanto tiempo el uno sin el otro que mucho no se preocuparon si estaban siendo observados o no, aunque sabiendo como habían sido los días anteriores en el Dojo Tendo estaban seguros que nadie se atrevería a asomar la nariz cuando la pólvora y el fósforo estaban en el mismo lugar.

Lentamente se separaron, ella bajo la cabeza y se refugió el pecho varonil, se sentía tan bien sentir su calor tan cerca, permanecieron abrazados, disfrutando de la compañía del otro, las luces de la casa ya se habían apagado, era tarde y ellos ni se habían enterado del tiempo que habían estado en el dojo “entrenando”.

– “Sabes…” – el interrumpió el maravilloso silencio – “hay algo que no extrañe esta semana” – otra vez la mirada interrogante de ella hizo que el chico continuara, aunque con una sonrisa afectada en su rostro – “Es que esta semana no tuve que probar tu comida”

– “RANNNNMMMMAAAA” – oh si, ahí esta el aura encendida al máximo y la furia encontrando una vía de escape, de la nada sale un mazo y se prepara a atacar – “¡¡¡VEN AQUÍ!!!” – Era obvio que cualquier persona con un poco de instinto de supervivencia no se iba quedar quieto, Ranma no era la excepción, aunque con entrenamiento encima, ahora era realmente difícil evitar que lo mandaran a volar – “jajajaja, esto también lo extrañaba” – vean como lo vean, jamás van a dejar de pelearse porque del amor al odio, hay un paso. Por lo menos la noche término tranquila… tan tranquila como puede ser una noche en el Dojo Tendo…

– “¡¡¡Familia!!! A desayunar” – Una vez mas comenzaba la semana… Nabiki se había levantado temprano para acudir a la universidad, Kasumi y Nodoka servían el desayuno a los distintos integrantes a medida que se levantaban, pronto bajo Akane ya lista para ir rumbo a la universidad, Soun y Genma también estaban desayunando.

– “¿Y mi hijo?” – Preguntó preocupada Nodoka – “Akane-chan ¿puedes ir a despertarlo?”

– “¿Por qué tengo que ir yo? Que se levante solo, ¡o acaso soy su sirvienta ahora!”

– “Akane… es tu prometido, tu deber es ir y despertarlo”

– “No es un niño que hay que estar haciéndole todo…”

– “Por favor Akane-chan o van a llegar tarde y se va a quedar sin desayunar” – Nodoka era realmente mucho mas conciliadora y convincente que su propio padre, pero ella estaba realmente divertida en hacer toda esa escena, al fin y al cabo le encantaba despertar a Ranma.

En cuanto desapareció de la vista de todos, una hermosa sonrisa iluminó su rostro y subió alegre las escaleras en dirección a la habitación de su prometido. Despacio y sin hacer ruido, deslizó la puerta para ver una escena que particularmente le fascinaba, Ranma despatarrado sobre su futón, dormido como un ángel, ni se había percatado que ya lo habían llamado a desayunar varias veces. Akane, tranquila y como si contara con todo el tiempo del mundo, entró en la habitación y cerró la puerta tan sigilosamente como la había abierto, no le convenía que la espiaran mientras realizaba su venganza, así se acercó despacio hacia el ocupante de la habitación, lentamente pasó una de sus piernas a cada lado del cuerpo de su prometido, y despacio se logró sentar en su abdomen, si que tenia un sueño pesado, aunque ella estaba siendo en extrema cuidadosa, lentamente posicionó sus manos en los lugares adecuados, una sobre la boca de prometido… la otra… sobre las costillas, sin mas preparaciones se dispuso a ejecutar su complejo y regocijante plan.

– “MMMMM… mmmmmmm…!!!!! MMM!!!!” – Ranma no aguantaba mas, despertarse con un ataque de cosquillas, inmovilizado por su propia prometida era algo que no podía resistir, y encima no sabia como soltarse, demasiado temprano para el… – “MMM.. suel…. Mmmm.. sueltameeee” – al menos había podido decir una palabra, pero estaba retorcido de tantas cosquillas.

– “Mi querido Ranma” – ella había frenado momentáneamente su entretenida tarea y había hablado con la mayor dulzura que pudo encontrar en ese momento – “prométeme que no vas a volver a insultar mi comida y te suelto” – la respuesta fue un movimiento de cabeza negativamente. Ella lo tomo como que no lo iba a hacer y el… solo estaba intentando soltarse de la mano de su prometida para responder, obviamente fue mal interpretado y las consecuencias no tardaron en llegar…

– “Así que no pensás hacerlo eh…” – nuevamente la mano se movía haciendo caer lágrimas de los ojos del pobre chico tan injustamente atacado – “Pues hasta que no digas que vas a dejar de insultar mi comida no te suelto, aunque llegue tarde a la universidad”

– “mmmmmmmmmm Ak…. Mmmm… Akane…..” – Nuevamente la mirada angelical de la muchacha frenando en sus labores

– “Si, Ranma, dime…”

“mmmmmmm….”

– “¿Quieres que te suelte para poder contestar?”

– “mmm… mmm…”

– “Recuerda que están todos abajo, si gritas o haces mucho escándalo vamos a tener problemas, así que mantente en silencio, ¿si Ranma?”

– “mmm… mmm…”

– “Bien… te soltare” – y así lo hizo, saco la mano de la boca y la poso cerca de su cara, por las dudas, Ranma podía ser bastante tramposo – “listo, ya puedes hablar”

– “Akane…” – su voz destilaba odio puro – “¿a vos te parece muy correcto estar de esta manera sentada sobre un hombre?”

Pobre chica, se le subieron todos los colores a la cabeza, pese a eso no pensaba ceder, lo tenia acorralado y no pensaba perder su oportunidad…

– “Ranma, anoche insultaste mi comida y no te había hecho probar nada, no cambies de tema, promételo”

– “Kawaiikune…”

– “¿Qué dijiste?”

– “Nada… si yo prometo eso, tu promete que vas a aprender a cocinar”

– “Ranma… te recuerdo que no estas en posición de pedir nada”

– “Akane, si yo ahora grito la que queda como una pervertida eres tu, agradece que nadie se preocupo y vino a ver que ocurre” – un gruñido se escuchó, pero aun el argumento no era lo suficientemente bueno para que ella cediera

– “Tu me obligas a estar así, aparte nadie va a subir, Papa y tío Genma deben estar jugando shogi, Nabiki ya se fue hace un rato y tu mama y Kasumi están con las cosas del desayuno, aparte tenían mucha ropa que colgar, nadie va a venir en tu auxilio” – una sonrisa un tanto maquiavélica adornaba el rostro de la muchacha de cabello azulado.

– “Entonces, ¿vas a aprender a cocinar así no tengo que insultar mas tu comida?” – Viendo que la chica no contestaba y había bajado un poco la guardia, de un rápido movimiento inmovilizo sus manos y logró ponerse sobre ella, los roles habían cambiando – “si gritas ya sabemos que nadie va a venir en tu auxilio” – ahora era él quien se regocijaba con la situación, los papeles se habían invertido – “Akane-chan… ¿Aprenderás a cocinar?”

– “¿¿Akane-chan??”

– “¿No te molesta que te llame así, verdad?”

– “ehh… no…”

– “No querrás quedarte viuda antes de tiempo, realmente lo que cocinas puede matar a cualquiera” – un guiño intentando sonar convincente fue la estrategia de ultimo momento

– “Porque si yo vine a conseguir algo me terminas dando vueltas los papeles y termino perdiendo”

– “jajajaja porque nadie me puede ganar, ni siquiera tu” – esa risa egocéntrica y fastidiosa se extendió en las facciones del muchacho

– “Si… si… ya conozco el discurso, sos el gran Ranma Saotome que nunca ha perdido una batalla en su vida…” – ella estaba visiblemente molesta y aparte en una posición nada confortable. Ranma visto que ya había ganado acerca su cabeza a la de su novia y le roba un beso furtivamente

– “Pacto sellado, es una promesa, yo no diré nada de tu comida y tu aprenderás a cocinar” – de un salto se incorporó – “Akane-chan” – dijo con voz dulce y algo picara – “Me tengo que cambiar, ¿quieres quedarte ahí mirando? A mi no me molesta” – La sonrisa era de completa inocencia, sin embargo la otra ocupante de la habitación comprendió a la perfección el mensaje y saltó como si la pincharan de donde se encontraba…

– “Te espero abajo, ya se nos hizo tarde para la universidad” – y sin mas ni darse la vuelta salió corriendo de la habitación de invitados que ocupaba su prometido con su padre.

Se puede decir que continuamos con una típica mañana en el Dojo Tendo, el artista marcial conocido como Ranma Saotome bajando a trastabilladas las escaleras, comiendo todo el desayuno en tan solo segundos y saliendo con su tostada aun en la boca intentando alcanzar a su ofuscada prometida que le llevaba varias cuadras de ventaja.

– “Eh!! ¿¿No piensas esperarme??” – “encima que comienza las cosas ella misma se enoja, jamás comprenderé a las mujeres y mucho menos a ella” – realmente le costaba seguirle el paso a esta faceta de su relación ya no solo basada en insultos y golpes, sino un poco mas en la sinceridad de cada uno y de dejar los orgullos un poco de lado, sabían que no era fácil, pero se amaban y pensaban afrontarlo de una vez por todas, no podían pasar toda su vida evadiendo sus sentimientos que ya resultaban mas que obvios.

– “Tu puedes alcanzarme cuando se te plazca” – ella realmente estaba molesta, las cosas no le habían salido como ella quería, ahí radicaba su enojo… ahora debía aprender a cocinar y pensar que era ella quien debía obtener unas disculpas y termino perdiendo aun mas… realmente nadie lograba ganarle a él, pero las cosas aun no terminan, oh no, claro que no… esto recién acaba de comenzar.

Ella ya tenía el plan trazado, esta vez no se iba a salir con la suya, aparte en la universidad corría con una ventaja, su relación no era conocida, y pensaba aprovecharse de su ego masculino un poco. Había ciertos rumores que afirmaban que no eran solo “dos desconocidos” pero nada certero, y ambos eran populares con el sexo opuesto, así que era cuestión de llevar los hilos de la situación donde mejor los pudiera aprovechar y ya estaba todo listo.

La hora del receso llegó rápidamente y una chica conocida como Akane Tendo se escabulló del aula sin ser vista… la función debía comenzar.

Ranma un poco más tranquilo, con la calma que solo proporciona la ignorancia se dirigió a la cafetería con sus amigos, tomaron asiento rápidamente, él inspeccionó el lugar y encontró a la persona que estaba buscando, salvo, por un pequeño detalle, acompañada por quien NO estaba esperando.

Allí se encontraba ella, con esa sonrisa tan suya, con esa mirada amable, cariñosa, tierna… simplemente había algo que particularmente le molestaba, toda ella no estaba dirigido a él, sino a otro. Si, ella estaba de lo más tranquila, de lo más contenta y sonriente hablando con un chico, de años superiores, al menos asi lo imaginaba él. Inspeccionó también a sus amigas, esa de pelo castaño atado en una cola alta, Megumi y la otra chica de pelo negro, Yuzuriha. Ambas sentadas en una mesa cercana, tan solo observando los movimientos de Akane.

‘¿Quién será el imbécil que se atreve a hablar con Akane así?’ Ranma realmente estaba furioso, su cabeza no dejaba de maquinar y sus amigos, intentando inútilmente llamar su atención sin resultados satisfactorios. Realmente estaba que se la comía con la mirada. El rubio era el único que entendía porque los celos enfermizos de su siempre sarcástico compañero Saotome.

En eso Ranma ve como Akane se despide del muchacho, sonríe y se va a sentar con sus amigas. ‘Esta me las vas a pagar Akane’ el chico estaba realmente furioso. Finalmente ve como ella se sienta junto a sus amigas, como si nada hubiera pasado, como si fuese lo más normal del mundo, es que en este caso, para ella lo era. Mientras Ranma no dejaba de maquinar quien era ese chico, alto, bien parecido y que se atrevía a hablar con su prometida. Estaba a punto de salir humo de la cabeza del artista marcial más famoso de Nerima. En eso, las tres chicas se levantan de sus respectivos asientos y mientras se estaban dirigiendo al aula que les correspondía, sonó el timbre que indicaba el fin del receso.

Las clases se desarrollaron casi normalmente, salvo por una mirada asesina que surcaba el aire como si de un láser se tratara, solo que su punto de impacto parecía no notar semejante exabrupto. La tortura, eh perdón, las clases, finalmente terminaron y Akane salió rumbo al Dojo a dar las respectivas clases por el camino habitual, Ranma, atento, la seguía de cerca, no sabia como preguntarle quien la persona con la que charlaba sin quedar como un novio obsesivamente celoso (aunque sabemos que lo es, pero de ahí a que lo admita, otro asunto).

– “Akane” – Ella simplemente aminora el paso, pero no se voltea.

– “Akane, se que me estas escuchando”

– “Si, sorda no soy”

– “Akane, sabes bien lo que quiero preguntar”

– “No, no lo se, adivina tampoco soy”

Ranma ya se estaba enfureciendo con la actitud despreocupada de la chica, que aun seguía caminando sin querer prestarle demasiada atención ni importancia al asunto.

– “Akane….” – La paciencia de Ranma estaba llegando a su fin y aun no tenia la respuesta que quería.

– “¿Si? Ranma, dime” – La dulzura con lo que Akane había dicho esas palabras lo desconcertó al principio, pero pronto recordó la duda que lo estaba comiendo desde temprano.

– “Dime Akane”

– “Si…” – ella frenó su paso y se volvió a mirarlo, su mirada tierna y dulce igual que su tono de voz.

– “¿Quién era el chico con el que hablabas en el receso?” – Su voz estaba imperturbable, realmente no quería que ella lo tomara como un celoso.

– “¿El? Ah… nada importante…”- Hubo una pequeña pausa para medir las reacciones de su prometido – “¿Por?”

– “Nada, no lo conozco, no sabia que tu lo conocías, y no se porque estabas charlando con el, solo eso”

– “Solo estaba arreglando un asunto, me alegra satisfacer tus dudas” – Y sin mas, siguió caminando con apresurado paso hacia el Dojo, se estaba haciendo tarde y realmente estaba disfrutando su renovada venganza contra el. Al llegar se cambió con su traje de combate y procuró hacer su calentamiento mientras los alumnos uno a uno iban llegando al Dojo.

Ella comenzó con su clase, había muchos menos alumnos que al principio, pero los pocos que quedaban eran dedicados, y se estaban tomando las artes en serio. Varios habían mejorado pronto, a otros les tomaba mas tiempo, pero todos progresaban con las enseñanzas que Akane les impartía.

Ranma estaba en su lugar de espectador, aunque lo que menos estaba haciendo era mirar, su cabeza estaba trabajando a mil por hora pensando que podía estar haciendo ese chico con Akane. No podía ir a preguntar a las amigas de ellas, con que excusa lo haría… y ella no parecía tener mucho ánimo de contarle algo así, es mas, daba la sensación de que ella, por algún motivo que aún no entendía estaba disfrutando de la situación.

Akane estaba entretenida enseñando una nueva kata a los alumnos y Ranma bastante distraído esperando que los segundos se apiadaran de él y corrieran mas rápido, quería que la clase terminara para poder preguntarle a Akane que asuntos tenía que arreglar con ese chico, quien era, y una descripción completa al mejor estilo FBI.

Logrando que los minutos al fin corriesen, la clase había finalizado, y Akane estaba a punto de abandonar el dojo.

– “Ven aquí” – Akane no supo como interpretar su tono, era una mezcla de dulzura, orden, enojo, demasiadas cosas juntas, sin pensarlo mucho más obedeció lo que su prometido le estaba pidiendo. Él viendo que por fin le prestaba un poco de atención esperó a que ella estuviera frente a el. Pasaron varios segundos antes de que el se sentara en el suelo del dojo. Ella seguía en la misma posición hasta que otra vez, el emitió un sonido.

– “Aquí, siéntate” – Despacio, como si tuviera todo el tiempo del mundo, se acomodó hasta quedar frente a frente con el, sentados en el centro del dojo.

– “Bien…” – Ya se sentía satisfecho en parte de que ella le prestara algo de atención, cosa que en la mañana no había ocurrido – “¿Me vas a contar que asuntos tenias que arreglar ese chico?”

Akane estaba disfrutando mucho con el curso que estaban tomando las cosas, se encontraba extasiada de lo bien que estaba saliendo su plan, todo perfectamente disimulado por una hermosa cara de poker. El que no estaba muy a gusto con la situación era su prometido, aunque, de vez en cuando, es lindo ver sufrir un poquito a los hombres y ver como se preocupan por una.

– “Ya te dije Ranma, estaba arreglando un asunto con él, te respondí esta tarde, ¿recuerdas?”

– “Si, recuerdo que me dijiste, pero te acabo de preguntar que asuntos tenias”

– “También te lo respondí hoy a la tarde, te dije que no era nada importante” – Hubo una pausa para medir nuevamente la reacción que se estaba desatando en Ranma – “¿Algo mas o damos por concluido el interrogatorio?”

El muchacho de ojos azules levantó una ceja no queriendo creer lo que acaba de escuchar de su dulce prometida, estaba realmente disfrutando y no podía saber de que se trataba. Y no estaba dispuesto a seguir colaborando con sus extraños entretenimientos.

– “Nada mas Akane” – Ella sin esperar más, se levantó de su lugar y se fue a su habitación, aun sonriendo internamente por como se estaban sucediendo los hechos.

La vena en la cabeza del muchacho aumentó de forma considerable ante la respuesta fresca y simpática de su prometida, hoy no tenia ánimos de entrenar ni nada, simplemente salió de la casa, necesitaba pensar, pensar como descubrir que estaba haciendo ese rubio cerca de su prometida, con que intenciones, debía averiguarlo y pronto.

Estuvo caminando un buen rato, dando vueltas a la plaza, de a poco el sol se iba acercando al horizonte cambiando el espectro de colores visibles para darle paso a la inminente noche. De a poco las estrellas se fueron incorporando al firmamento nocturno, el sol poco a poco se fue ocultando dando paso a una hermosa luna creciente que iluminaba las oscuras calles de Nerima que en ese momento el artista marcial recorría con paso cansado y pensativo. Tenía una leve idea de que hacer para descubrir que se traía en manos su prometida y pensaba ponerlo en práctica lo antes posible. Casi sin darse cuenta estaba en la entrada del Dojo, debería esperar a mañana para empezar la operación.

La mañana siguiente transcurrió tranquila, pero había algo que no estaba en su lugar, Ranma se había despertado temprano, desayunado y salido ya para la universidad cuando Akane recién bajaba y no porque se hubiera quedado dormida, ella estaba bien en su horario, su prometido se había apresurado vaya a saber porque.

Una hermosa pelirroja caminaba por los pasillos de la amplia universidad, aun era temprano, pero estaba dispuesta a obtener la información que necesitaba de primera mano, preguntándole directamente al rubio. Así que tan solo debía esperar que apareciera y listo, se sacaría sus dudas. Mientras siguió caminando, recorriendo la universidad, al fin y al cabo nunca lo había hecho con el detenimiento apropiado. Era un milagro que estuviera estudiando en una universidad, sin embargo se encontraba contento con la vida que estaba llevando ahora sin tantos problemas, sin tantas peleas, estaba disfrutando mucho de esta etapa, mas que nada porque su corazón se sentía en paz, al menos hasta la aparición de ese rubio. De pronto, ve entrando en la puerta principal a su objetivo, ese rubio desconocido con el que estaba hablando Akane ayer estaba haciendo su entrada. Sin esperar más se acercó hacia él.

– “Buenos Días Sempai” (N.d.A: Forma en que llaman los estudiantes de menor grado a los de mayor grado)

– “Buenos días” – y siguió su marcha sin darle importancia a la pequeña pelirroja que lo había saludado.

– “Espéreme” – Gritó ella viendo que no había logrado captar su atención, ¿estaría perdiendo su atractivo para los hombres?

– “¿Qué deseas? No te conozco”

– “Oh! Sempai” – Hizo una mueca de coquetería pero no fue tomada en cuenta, así que prosiguió – “Quería que usted me diera unos consejos, lo he visto y me gustaría que me ayudara con mis practicas”

– “Lo lamento señorita, no tengo tiempo, si me disculpa” – y sin darle mas oportunidad se retiró a sus clases. Ranma estaba visiblemente enfadada, sin haber podido conseguir lo que quería, solo le quedaba una opción y debía ser en el receso, aunque demandaría mas cuidado ya que Akane podría estar mirando. Así que pronto se escabulló de ahí sin ser vista antes de que su prometida averiguara que estaba haciendo como mujer tan temprano en la facultad. Fue por un poco de agua caliente y entró como si nunca lo hubiera hecho esa mañana.

Las clases no tardaron en empezar, y el receso llegó mas pronto de lo que esperaba, Akane había estado de lo mas normal y el seguía con la espina de los celos clavada cada vez mas. Sin dar muchas explicaciones a sus amigos salió corriendo a los baños a mojarse con un poco de agua fría. Ahora debía tener cuidado de no cruzarse con Akane o todo se arruinaría.

Con paso cauteloso se fue acercando a su objetivo, su prometida no estaba a la vista, tampoco el rubio, sin pensar en ello demasiado, se acerco a Megumi y Yuzuriha, las amigas de Akane.

– “Hola Chicas” – Saludó casualmente como quien no quiere la cosa – “Soy nueva, un gusto en conocerlas”

– “Hola” – Saludaron ambas chicas – “No te hemos visto nunca por aquí, ¿haz empezado hoy?”

– “ehh… si, hoy comienzan mis clases oficialmente, pero he venido de visita a esta universidad varias veces para arreglar mi papeleo, y que me registren oficialmente como alumna de aquí”

– “Pues me alegra tenerte aquí entre nosotras, seguramente el profesor pronto te presentará, te esperamos en las clases” – Sin dar muchas mas explicaciones ambas chicas se retiraron dejando a una pelirroja con mas dudas que certezas y sin mas ideas que implementar para saber quien era el bendito rubio. No funcionó la manera directa, tampoco intentando hacerse pasar como alumna recién llegada con las amigas de Akane, realmente la pelirroja no sabía que hacer. Sin mucho tiempo más para pensar, fue en busca de agua caliente y volver a sus clases.

El timbre del receso sonó anunciando que había terminado, y todos los alumnos fueron despejando los pasillos de la amplia y antigua universidad para incorporarse a las respectivas clases. Ranma ingresó a su salón y tomo asiento, sus amigos hicieron lo mismo, pronto ve entrar a las compañeras de Akane y ubicarse en el lugar de siempre, pero ella aun no había ingresado. Desviando su vista hacia la puerta para verificar el paradero de su prometida ve algo que realmente le molesta, por segunda vez consecutiva, Akane hablando animadamente con el rubio. Los ve saludarse, y ella entra con su hermosa sonrisa nuevamente al aula y se sienta en su respectivo lugar.

Esa pequeña y dolorosa espina llamada celos volvió a clavarse con mas fuerza y lo peor es que no podía salir gritando ‘¡¡Que diablos estas haciendo con mi prometida!!’ Seria una falta de confianza hacia ella, pero lo peor es que lo dejaría al descubierto. Él, ¿un hombre inseguro?, mejor pensaba en como hacer para que Akane confesara.


Aun con sus inseguridades dándole vueltas en la cabeza, las clases transcurrieron sin mayores problemas. En la vuelta a casa, Akane tomó la delantera, pero Ranma no estaba dispuesto a ceder otro día más y mucho menos seguir con esa angustia. Ahora que ya no la insultaba más, que la trataba bien, que no se peleaban tanto, ahora ella venia a cambiarlo por otro, no, eso no iba a permitirlo, siempre había luchado por ella y esta vez no iba a ser la excepción. Alcanzando donde se encontraba, sin darle mucha explicación la tomo en brazos y la llevó a su lugar predilecto. Ella no había hecho mucho ademán por soltarse, simplemente lo tomó como un paseo en brazos de su prometido y se había dispuesto a disfrutarlo. Suavemente, la deposita sobre el tejado y se sienta a su lado, aun sin haber emitido palabra pasa su brazo alrededor de su cuello, su vista perdida en algún punto infinito. Realmente estaba haciendo un esfuerzo grande para no caer bajo el velo de los celos. Realmente lo estaba intentando.

– “¿A que se debe que estés tan amable, me hayas traído a casa y se te ocurra estar tan cariñoso conmigo?” – Ella comenzó el dialogo, quería escuchar algunas palabras de su prometido y una explicación razonable de sus comportamientos.

– “Eres ‘mi’ prometida, ¿sabias?, puedo ser cariñoso contigo, ¿molesta?”

– “No, para nada, al contrario” – Ella jugaba con sus dedos sobre el torso de el – “Me gusta que seas así”

– “¿Acaso estas insinuando que nunca lo soy?”

– “No… solo que a veces no sueles demostrarlo” – Ella hizo una pausa mientras el pensaba una respuesta propicia – “¿Vamos a entrenar hoy?”

– “No” – tomo aire, siguió enfocándose en ese punto en el infinito – “Hoy quiero estar contigo, juntos, así”

Ella lo miró extrañadamente y con suavidad quito el flequillo de su frente y posó su mano, controlando su fiebre – “¿Acaso te sientes mal?”

El apretó aun mas su abrazo – “Simplemente quiero estar contigo”

– “No me molesta la idea, pero no me niegues que es raro” – El se limitó a no contestar y disfrutar. Ya había tirado su carta, no podía hacer mucho mas… ¿o si?

Pasaron un rato en silencio disfrutando simplemente de la vista, aun faltaba un rato para que los alumnos llegaran.

– “¿Me vas a contar?” – de pronto él rompe ese silencio, no se aguantó mas, hizo todo lo posible para descubrirlo, pero no lo logró, ya había cambiado varios hábitos, ¿Por qué no dejar de una vez por todas el orgullo de lado?.

– “¿Contar qué Ranma?” – Porfió aun ella, no queriendo darse por enterada del asunto.

– “¿Quién era él, Akane…?”

– “mmm… porque…. ¿Por qué quieres saberlo? Si me dices, te lo contesto…”

– “Te vi hablando con él, ayer… y…y….”

– “¿y?”

– “Y también hoy…y…”

– “Ranma… dilo”

– “Y eres mi prometida”

– “Si, es cierto, soy tu prometida, ¿y?”

– “y… eres ‘MI’ prometida”

– “Si Ranma, ya lo se, hace años que es así, pero no me estas diciendo porque quieres saber quien era ese chico”

– “Te estaba mirando extraño”

– “¿Te parece? A mi me pareció muy correcto y amable”

– “¿Y que quería contigo?”

– “¿Volvemos a lo mismo? ¿Para que quieres saberlo?”

– “¡No me gusta verte con otros!”

– “¿Estas celoso?”

– “¡¡NO!!” – Hubo una pausa, Akane se separó de su prometido y lo miró atentamente… – “puede ser”

– “¿Estas admitiendo que estas celoso de mi?”

– “¡¡SII! Lo estoy admitiendo, no me gusta verte con otros”

– “¡Oh! Vamos Ranma, no son tantos, es tan solo uno”

– “Con NADIE” – Ella simplemente sonrió y volvió a acurrucarse en el pecho masculino

– “Te vas a tener que disculpar conmigo” – Ahora él se asombró

– “¿Por qué pensas que tengo que disculparme contigo?”

– “Te vas a dar cuenta” – Sin mas, ella se levantó de su cómoda posición, le robó un beso, y cuando estaba por bajar del tejado, agregó – “Me debes una Ranma, y me la voy a cobrar”

El se quedó perplejo aun sin entender nada, no había sacado nada en claro y encima había tenido que admitir que era un celoso. Claramente salió perdiendo y aun no entendía como.

Viendo como iban llegando alumnos al dojo, procedió a cambiarse con su traje de combate y bajar a inspeccionar las clases de Akane. Ella ya estaba dispuesta haciendo el calentamiento con los alumnos que iban llegando, una vez dispuestos en filas, comenzaron con la clase. Ranma estaba de espectador, rondando el dojo como siempre hacía.

– “Buenas Tardes” – Un rubio alto había ingresado al dojo con una reverencia – “disculpe la tardanza sensei”

– “No hay problema Nokoru, bienvenido, únete con los ejercicios, recién comenzamos” – Akane le dijo mentalmente a Ranma ‘Me debes una’. Ranma por fin comprendió todo, o al menos porque ese muchacho estaba hablando con Akane.

Nokoru ya tenía algo de experiencia y Ranma no tardó en notarlo. Capaz pronto podría pelear con él y demostrarle que nadie puede meterse con Akane. Aunque no se hubiera acercado a su prometida con malas intenciones no podía descartar que en un futuro no las tuviera, y debía asegurarse que así fuera, Akane era suya y de nadie mas.

Aun con el pensamiento de querer estrangular al rubio, la clase terminó sin mayor sobresalto y cuando todos los alumnos salieron del dojo para dirigirse nuevamente a sus casa, Akane se acercó a donde se encontraba su prometido, tomo asiento frente a él.

– “Sabes que me debes una, ¿cierto? Por ponerte celoso, por desconfiar de mi”

– “…” – Ranma no emitía palabra alguna

– “Vio uno de los anuncios, intentó hablar contigo pero saliste temprano ese día y me encontró a mi, hablé con él y hoy terminamos de coordinar el horario, el otro día le comenté de que se trataban las clases y como lo encaramos en nuestras escuelas, ya que el estuvo en otros dojos, quería informarse acerca de cómo lo hacíamos en el nuestro”

– “…”

– “mmm… debo pensar que quiero de ti…”

– “¿Lo hiciste a propósito, cierto?”

– “¿Estas pensando que poniéndote celoso me iba a vengar de lo que me hiciste ayer en la mañana?” – Akane hizo una pausa, el justo iba a hablar pero ella prosiguió – “¿Porque yo entre con una idea a tu habitación y termine saliendo totalmente con lo contrario?”

– “Lo hiciste a propósito…”

Ella simplemente sonrió – “Sabes, me gusta cuando te pones así de celoso” – El la miro un tanto extrañado ante la confesión – “si… siento… que…” – ella no sabia como decírselo – “que… que te importo” – bajó su mirada como si estuviera terriblemente avergonzada, realmente lo estaba. El, comprendiendo lo que ella decía, tomo su mentón y la obligo a que lo mirase.

– “Tontita, sos lo que mas me importa en este mundo, que daría mi vida por ti, y me pone terriblemente nervioso pensar que puede venir otro a arrebatarte de mi lado así como así”

– “Ranma, yo solo quiero estar contigo, pero a veces me siento insegura de otras chicas, de tus otras prometidas, aparte… estaba enojada de lo de ayer a la mañana, ¡me las tenía que cobrar! No fue justo que hayas hecho eso conmigo”

– “¿A vos te parece justo hacerme comer tu comida?”

– “Ranma…” – parte del aura de Akane comenzó a fluir

– “Oh… ahí vamos otra vez, mañana me encargaré de eso…” – Ella lo miró extrañamente, no comprendiendo a que se refería y él viendo su carita confundida no pudo mas que acercarse y besarla, se veía tan tierna así, parecía una niña pequeña. Cuando se separaron, ella aun tenía algo en mente…

– “Me debes una aun”

– “Eso quisieras”

– “Ranma… quieras o no, en algún momento, me la voy a cobrar, sábelo”


Notas de la autora: Lo dejo acá, estuve todo el día continuando este capitulo. No me olvide en ningún momento que debía hacerlo, pero las lagunas abundaron mi mente. Hoy me sentí inspirada y pude completarlo. Aunque me haya demorado un año y pico en eso… >.> Al inicio del capitulo esta cuando lo empecé, y lo termine hoy, 2 de abril del 2008. Espero que les guste como sigue esta historia, espero no tardarme otro año para continuarla

Clase 6: Relaciones

Clase-6

 – “¿Estas segura?” – Akane asintió débilmente y Ranma soltó su abrazo y se dirigió hacia la cocina en busca de lo que su prometida le había pedido. Una vez que lo obtuvo volvió al dojo, era raro que Akane hubiera reaccionado de esa manera, no había habido gritos, ni golpes, ni vuelos por la ciudad, ni siquiera ira o furia, realmente raro, era obvio que la muchacha aun no había entendido el total de la situación o algo se traía entre manos. Entro al dojo y roció agua caliente sobre el cerdo negro, Akane volteó esperando que se pusiera la ropa y luego había tres personas en el centro, había demasiadas cosas por discutir.

Clase 6: Relaciones

“Aquí tiene el libro que me prestó Dr. Tofu” – un hombre alto de pelo castaño agarrado a una pequeña cola por su espalda y lentes empañados abría la puerta del consultorio para encontrarse a una bella dama de unos 21 años de edad, pelo castaño, ojos del mismo color que su cabello y un libro en sus manos, él reconocería su voz incluso a kilómetros, no le costó reconocerla tras la puerta de su propia oficina – “Le traje esto en agradecimiento” – Kasumi Tendo le extendió al quiropráctico un plato con galletas.

“Mu…mu…muchas…. gra…gra…cias… gracias, Kasumi” – Cosas que nunca cambian… al menos al paso de un poco de tiempo el pobre doctor podía emitir algunas palabras sin caminar por las paredes, aunque siempre que estos encuentros ocurrían terminaba dando un paseo con su esqueleto por toda la ciudad. Ciertamente, cosas nunca cambian, pero al menos un poco mejoran.

“Creo que ambos tienen muchas cosas que explicarme” – Akane estaba conteniendo a duras penas una furia de niveles catastróficos, las palabras las decía con aparente calma, nada mas contrario a lo que sentía en ese momento.

“Akane-san, discúlpame por favor”

“¿Por qué lo hiciste?” – la voz se la notaba fría, helada, cortante…

“yo… yo… pensé…yo… no… sabía… como… como… decirte…” – el nerviosismo del chico perdido era notorio, su mirada clavada en el piso incapaz de levantarla.

“No lo hizo con malas intenciones, solo se sucedieron así las cosas” – intervino Ranma

“¿No era mas fácil decirme la verdad en un principio?” – la ira de Akane ya se estaba notando en su tono de voz

“Yo intente, pero… no podía, di mi palabra de honor” – Ranma también bajo la mirada y se sintió avergonzado, iban tan bien las cosas, no podía durar tanto, Kodachi y ahora esto…

“¡¡Podías habérmelo dicho Ranma!!”

“¡¡Lo intenté!! ¡Te dije un montón de indirectas y tu ni te enterabas!” – Akane quedó en seco, finalmente entendió porque Ranma hace un tiempo había entrado a la habitación en busca de Ryoga, y ella estaba durmiendo con el cerdito, las veces que Ranma había llamado P-Chan a Ryoga y ella se pensaba que era solo una manera de molestarlo, los celos de Ranma la vez que beso a P-Chan en el morro, ahora entendía todo, verdaderamente su prometido había querido decirle sin faltar a su palabra con Ryoga.

“Akane-san, lamento esto”

“Ryoga, solo necesito tiempo, no me es fácil, solo… dame tiempo”

“Yo… yo… me iré a un largo viaje de entrenamiento” – Ryoga se puso de pie – “espero que alguna vez volvamos a vernos, cuídate Akane-san” – lentamente fue camino hacia la puerta del Dojo y se volteó por ultima vez – “en serio, discúlpame. Ranma, cuídala” –

Ryoga abandonó el dojo, lágrimas de angustia brotaban por sus ojos, hubiera esperado un golpe, salir volando como hacia Ranma cada vez que ella se enfadaba, pero no esta actitud calmada, comenzó a correr sin tener rumbo hasta que la señora que siempre moja la vereda lo dejó empapado junto con sus ropas y su mochila, en el medio de Nerima.

“Akane…” – Ranma vio a su amigo/enemigo irse y aun quedaba su prometida, ella realmente estaba dolida para haberle contestado así a Ryoga – “Akane, ¿estas bien?” – Ella solo lo miró con los ojos llenos de lágrimas y se lanzó a sus brazos llorando fuertemente, pobre chico quedo pasmado ante esta reacción pero entendió que ella debería querer desahogarse y la estrechó en sus brazos consolándola hasta que se calmase.

Ya pasada la cena, Akane aun estaba un poco mas callada que lo habitual y Ranma se limitaba a no molestarla como solía hacerlo para mantener las apariencias, hoy no estaba dispuesto a jugar. Nabiki observó la actitud sospechosa a su entorno y terminó juntando las piezas del rompecabezas, sumado a un Ryoga llorando, un balde de agua caído en el dojo, todo pareció unirse hábilmente en la mente de la maquinadora oficial de Nerima. La menor de las hermanas, aun con su tazón de arroz intacto se levantó excusándose de la mesa y se dirigió a su habitación, todos los presentes alrededor de la mesa la siguieron con la mirada y cuando ella se perdió de la vista de todos…

“Ranma, ¿Qué le has hecho a mi pequeña?” – Soun fue el primero en hablar

“¿Otra vez estuvieron peleando, hijo?” – Nodoka también aportó

“Tendrías que subir y disculparte con ella Ranma, seguro que esta vez se te fue la mano con los insultos” – La vena de Ranma iba en aumento, una vez en su vida, el no tenia la culpa de nada, o al menos no toda.

“Yo no tengo la culpa de nada, está vez no fui yo” – dijo con aire triunfal y un poco de dolor en la voz que paso desapercibido para la mayoría de los ocupantes de la mesa, quienes miraban al único hijo de Genma Saotome con caras de sorpresa – “Fue Ryoga, Akane vio que era P-Chan” – Ranma se levantó de la mesa dirigiéndose al cuarto de su prometida dejando a la familia Tendo y a su propia familia con las bocas cerradas y sin ganas de molestar por un buen rato. Una de estas personas solo confirmó sus sospechas y esperó para realizar lo que había acordado en la tarde.

“¿Puedo pasar?” – Ranma después de haber tocado la puerta donde un simpático patito colgaba con el nombre de Akane había preguntado con un leve tono de preocupación

“Pasa” – fue la única respuesta que recibió del interior de la habitación, él entro y luego cerró la puerta a sus espaldas, Akane estaba sentada en su escritorio con la mirada perdida. – “En unos momentos tendría que subir Nabiki” – la cara de Ranma se congeló – “ella… ella tenia una foto de nosotros…” – los ojos de Ranma empezaron a perder perspectiva – “el otro día, cuando estábamos en el tejado” – Ranma comenzó a contar cuantos ahorros tenía en su inexistente cuenta bancaria – “la misma que tenía Kodachi, Nabiki me prometió sacarla de circulación y no decir nada” – Ranma ya estaba pensando en hipotecar los pocos bienes materiales que tenia – “si le explicábamos todo”

“¿Explicar?” – Ranma por un momento dejo de hacer cuentas mentales de negocios rentables

“Dijo que prefería eso a ponerle precio”

“¿Tu hermana prefiere explicaciones en vez de sacarnos nuestros ahorros de por vida?” – Ranma no daba crédito a lo que escuchaba

“Si” – Akane seguía con la mirada perdida, hoy no había sido un buen día para ella y todo podía seguir empeorando, aun faltaban un par de horas para que el día acabara. En eso alguien golpea la habitación y seguidamente entra con total confianza, Nabiki.

“Bueno, cuñadito” – mira a Ranma en forma realmente maliciosa –“Veo que por fin te decides”

Ranma como pocas veces en su vida estaba callado y sin ánimos de emitir una sola palabra, había sido un día complicado para ellos dos, y Nabiki exigiendo explicaciones no era para animar absolutamente nada.

– “Bien… pondré fuera de circulación la hermosa escena” – su sonrisa se extendió – “obviamente que el porcentaje del Dojo se va a incrementar hasta que quieran seguir jugando” – miro a su hermana y a su futuro cuñado, dejando de lado la palabra negocios – “y tu Ranma” – el aludido dio un respingo – “mejor que te comportes y sepas como tratar a una Tendo” – sin mas metió la mano en su bolsillo y le entrego dos papeles a Ranma, Akane miraba, al igual que su prometido, tampoco entendía nada – “muestra de mi silencio, luego arreglaremos los porcentajes, no necesito explicaciones, las imágenes valen mas que mil palabras” – sin mas que una sonrisa en su rostro, se dio media vuelta y salió de la habitación de su hermana dejando a dos jóvenes perplejos. Ranma recuperando un poco su cordura mira los papeles que le dejo Nabiki.

“Son dos entradas de cine para mañana Akane”- le indica Ranma luego de leer el contenido de los papelitos

“¿Por qué nos habrá dado esto?”

“No lo se”- ‘Aunque supongo que es para animarte a ti, después de lo de hoy a la tarde…’ Pensó Ranma en ese momento – “mañana iremos, deberíamos agradecerle, tu querías ver esta película, ¿cierto?”

Akane olvidándose un poco el mal trago de la tarde, esboza una pequeña sonrisa –“Si”

El plan de Nabiki por animarla funciono, le debo una’ Ranma a pesar de no comprender el porque de las acciones de su futura cuñada, sabia que había hecho algo muy importante para animar a Akane luego de la horrenda tarde que habían pasado. Sabia que le había afectado mucho saber que su mascota no era otro que Ryoga y no haberse desahogado de ninguna manera era peligroso, aunque no aseguraba la vida de Ryoga la próxima vez que se encuentren.

Y hablando de Roma, un cerdito negro daba vueltas por Nerima, obviamente no tenia ni idea donde estaba parado, solo quería alejarse lo mas posible de la ciudad que ahora, tanto mal le hacia. Una hermosa joven de largo pelo castaño estaba limpiando la entrada de un local y lo ve. Tan perdido y confundido se veía el pequeñín. Lo llamó, pero el cerdito ni se entero, se acerco cautelosamente al animalito y suavemente lo tomo. ‘Me parece haberlo visto antes’ Lo acurrucó en su pecho y el cerdito pareció despertar

–“Tranquilo”- dice ella con una suave voz – “No te haré daño, ¿eres la mascota de Akane, no?” – el cerdito frenó todo su ímpetu por querer escapar y bajo su pequeña cabeza – “Mas tarde te llevaré con ella, no puedo dejar el local ahora, así que se buen chico y te quedas aquí un rato” – el cerdito quiso volver a escapar, pero la puerta del local estaba cerrada, y ya habían pasado detrás del mostrador donde Ukyo lo depositó en el piso para que pudiera andar – “¿Tienes hambre?” – el cerdito se limitó a quedarse sentado, esperando la oportunidad para irse muy muy lejos de ahí.

Realmente estaba destrozado – “¿te sientes mal? Estas todo mojado, déjame que te bañe” – Otra vez el cerdo intentando escapar, corriendo para todos lados sin ir a ningún lado, era obvio, estaba perdido. Así que su salvadora se dispuso a preparar un recipiente con agua caliente y algo de jabón para poder bañar al cerdito, ‘¿Qué diría Akane si se lo doy todo mojado?’, teniendo todo ya preparado se dispuso a tomar al actor principal de esta acción que seguía corriendo sin rumbo. Lo tomó del pañuelo en su cuello y lo depositó en la improvisada bañera. Por suerte había vapor cubriendo el lugar…

Akane aun con la mirada perdida no se decidía a salir de su ensueño, recordaba todos los momentos que había pasado con su mascota y que ahora le parecían tan solo una mentira, un engaño… Ranma que aun seguía con las entradas de cine en la mano no estaba seguro que hacer por su prometida, nunca supo bien como enfrentar este tipo de cosas y realmente lo ponían nervioso, y conociéndose, terminaría diciendo algo que hiera aun mas a la pobre Akane, su gran bocota metiendo la pata nuevamente no iba a ser de gran ayuda en un momento como este. Ella, lentamente, desde su posición en el escritorio, gira su mirada, triste, sin el brillo de siempre…

“¿Por qué no dijiste nada?”

“Se lo prometí” – Su voz expresaba un profundo dolor por haberle mentido a ella – “es mi culpa que haya caído a los estanques de Jusenkyo, nunca tuvo malas intenciones contigo”

“Me mintieron… me mintieron” – lágrimas amargas recorrían sus mejillas – “¿Cómo puedo confiar en ti si me mientes de esta manera?”

El corazón de Ranma se partió al ver a su prometida totalmente destruida, realmente hubiera preferido salir volando por toda Nerima a ver su rostro bañado en lágrimas…

“Déjame sola”

“No” – Ranma se puso de pie y se acerco hasta donde ella estaba, ella lentamente levantó la vista, sus siempre brillantes ojos marrones estaban apagados por completo

“Por favor” – palabras sin animo ni expresión alguna salían de sus labios, él abrió los ojos desmesuradamente, realmente no entendía, su cabeza perdió su peso y cayó, derrotado, lentamente se dirigió a la puerta, tomó el pomo, y lentamente lo giró…

“Si necesitas algo, sabes donde encontrarme, sabes que siempre estoy para ti” – Sin mas salió de la habitación, Nabiki que estaba atenta a los sonidos de la habitación de su hermana, abrió una pequeña porción de la puerta y observó como su futuro cuñado salía con la cabeza gacha de la habitación de su hermana apuntando a su propio dormitorio. Pronto un llanto contenido e intentando contenerse salía de la habitación de la menor de las hermanas, probablemente totalmente deshecha.

Yo lo entiendo… no lo culpo… pero… pero… porque… porque no me di cuenta antes… todos se estaban riendo a mis espaldas… mi padre… seguramente lo sabia… mis hermanas… el tío Genma… Nodoka… porque tuvieron que pasar las cosas de esta manera… Ranma… porque me ocultaste una cosa así… Ryoga… yo te considere siempre mi amigo, pensé que ayudabas a Ranma para poder curar su maldición y sin embargo siempre intentaste curar la tuya, te aprovechaste y la usaste, no se si voy a poder perdonarlos, mi propio prometido y alguien a quien consideraba mi amigo, me mintieron en mi cara’

El sonido ceso algunas horas después, cayó dormida en su cama, aun vestida y con los ojos colorados, tal vez, ni cuenta se había dado que era tarde y el cansancio la vencióya no había lágrimas por derramar…

Una semana después…

“¡¡Familia!! A desayunar”

Una dormida Nabiki bajó las escaleras, era sábado, no había mucho por lo que preocuparse, no había universidad y tenia todo listo. Pronto Genma y Soun estaban también sentados alrededor de la mesa mientras Nodoka y Kasumi servían el desayuno como era de costumbre. Ranma bajaba las escaleras lentamente, pareciera que se moviera con hilos como si fuera una marioneta, era un completo autómata. Minutos mas tarde una muy seria Akane bajaba las escaleras, las heridas tan profundas tardan tiempo en cicatrizar, desde aquel fatidico día no había emitido palabra y solo realizaba las funciones necesarias de su vida, no hablaba con la familia, solo se limitaba a estudiar e impartir las clases en el dojo, su entrenamiento se había estancado desde entonces, ya no se balanceaba en la cerca camino a la universidad y si podía evitaba todo contacto con las personas a su alrededor, lo hacia. Así ya había pasado una semana… Terminó sus alimentos y sin mas expresión en su rostro se levantó y se dirigió a su habitación, cuando se perdió de vista, todos respiraron aliviados, cada vez que ella se encontraba cerca el ambiente podía cortarse con un cuchillo, y nadie se atrevía a decir nada, estaba en su derecho de estar así, Ranma siguió con la mirada perdida donde había estado Akane, realmente no soportaba mas la situación y pensar que casi había arreglado todo cuando se volvió a desmoronar…

>>> Flashback >>>

El día después de que la verdad sobre Ryoga fuera descubierta por la menor de las Tendo…

Dos jóvenes estaban en la puerta del cine con sus entradas en la mano. Película: El hilo rojo del destino. Él llevaba del hombro a la muchacha, había comprado un paquete de pochoclos y disfrutaron de la película, hasta ese momento todo iba relativamente bien, no había mucho dialogo pero al menos estaban haciendo algo juntos, ambos suponían que de esta manera la cicatriz se sanaría mas pronto, pero… al salir del cine decidieron pasar a saludar a Ukyo, y porque no… también cenar algo, fue en ese preciso momento en que las cosas se vinieron abajo estrepitosamente. Al abrir las puertas del local se encontraron con Ukyo preparando los exquisitos okonomiyaki y… Ryoga sirviendo en una de las mesas.

Akane se frenó en seco, después del día ayer lo que menos quería era ver a Ryoga y mucho menos así tan tranquilo y sin mucho signo de arrepentimiento. Ranma se quedó inmóvil contemplando la escena y poco se percató que Akane salía corriendo del lugar huyendo despavorida en dirección a algún lado lejos de ahí, y él sin poder reaccionar a tiempo.

“¿Qué haces acá, Ryoga?”

“Yo le dije que se quedara… no tenía a donde ir y estaba…”

“No te pregunté a vos U-chan, quiero que me conteste el cerdo, dijo que se iría lejos, Akane no necesitaba verlo y mucho menos encontrarte tan tranquilo aquí” – Ryoga estaba a punto de contestar pero Ukyo lo interrumpió

“Yo le dije que se quedara” – la chica de las espátulas estaba firme frente a su antiguo prometido y amigo de la infancia – “Yo también me enteré de cómo sucedieron las cosas ayer, se que no fue agradable, pero no lo podía dejar ir en el estado que se encontraba” – Ryoga intento decir algo pero un gesto de la chica de pelo castaño lo detuvo..

“Se que no estuvo bien que engañara a Akane de esa manera, yo no lo perdonaría” – el eterno chico perdido bajó la mirada, dolido con lo que Ukyo estaba diciendo – “pero ambos son mis amigos” – El rostro de la chica se dulcificó un poco – “Creo que Akane necesita tiempo para entender y perdonar, y él…” – miro asesinamente al chico de la bandana – “necesita recapacitar todo el daño que hizo, así que se quedará aquí hasta que entienda, es fácil huir de los problemas, esta vez se va a quedar cerca para enfrentarlos”

“U-chan, te entiendo, tienes razón” – Ranma hizo una mirada cómplice con su amiga de la infancia comprendiendo a lo que se refería, si Ryoga vagaba como solía hacer lo único que lograría sería olvidarse del problema y no recapacitar realmente como tenia que hacer – “Voy en busca de Akane, tu encárgate del cerdo” – Una mirada helada se dirigió a Ryoga y dio media vuelta para salir en busca de su prometida. 

Saltó por cada tejado de la ciudad gritando su nombre sin resultado alguno, realmente Akane parecía que se la había tragado la tierra, cansado y vencido decidió ver si había vuelto al dojo.

“Ya llegue” – dijo con voz apagada y Kasumi salió a recibirlo

“Bienvenido, llegas un poco tarde, ¿Akane no estaba contigo?”

“¿No llegó aun?” – Una sensación de angustia se empezó a apoderar del chico

“Pensamos que estaban los dos en el cine”

“Hubo un pequeño incidente” – sin mas explicaciones salió para el patio, aun quedaba un lugar por revisar en la casa antes de volver a salir a buscar por la ciudad. En menos de un segundo estaba en el tejado y ahí la vio… sentada con las rodillas en el pecho y abrazando sus rodillas, con la cabeza en medio de sus piernas. Lentamente se fue acercando a su lado, toda la angustia se disipó al verla bien y que nada le había pasado. Ya se encontraba a solo un paso de ella…

“Vete” – fue la única palabra que salió de los labios de su prometida

“Quiero estar a tu lado, Akane”

“Vete” – volvió a repetir con la voz apagada

“No sabia que esto iba a ocurrir, realmente no tenia idea que él se encontraba ahí”

“Déjame sola, vete” – sin mas explicaciones se levanto rápidamente, abrió la ventana de su habitación y se metió, cerró el seguro de la ventana y luego corrió las cortinas, nada mas cambió en el dormitorio de la menor de las hermanas Tendo hasta la mañana siguiente donde Kasumi llamó a desayunar…

<<< Fin del Flashback <<<

Ya estaba ocultandose el sol en ese frío sábado, parecía que el clima acompañaba los sentimientos de la joven de cabellos azulados, el viento golpeaba en su cara y jugaba con su pelo. Los rayos anaranjados se colaban por todo el parque en donde ella se encontraba, después de estar todo el día estudiando había salido a caminar un rato, realmente necesitaba despejarse y sin querer había terminado en el parque. Caminando lentamente, como llevada por la brisa se sentó en uno de los columpios que había en el lugar, los pocos niños que quedaban ya se dirigían a sus casas, el anochecer estaba próximo. Comenzó a balancearse, quizás así se olvidaría de todos sus problemas.

El cielo aun estaba cubierto de aquellos rayos naranjas que anteceden al inminente anochecer cuando un muchacho de hermosos ojos azules y el pelo tomado en una trenza entra en el parque, perdido en sus propios pensamientos habia dejado que sus piernas dirigiesen la caminata, realmente estaba distraído pensando en los hechos de la ultima semana, él, el invencible Ranma Saotome estaba decaído y triste, quien lo hubiera pensado… era cierto, algo le faltaba a su vida desde la ultima semana y eso lo tenia totalmente deprimido… Sin saberlo y sin buscarlo terminó frente a los columpios donde una muchacha de pelo azul se balanceaba con sus ojos perdidos en el horizonte. Ella, levantó lentamente la vista y sus miradas se cruzaron, el se adelantó un par de pasos hasta estar frente a ella…

Akane solo lo siguió con la mirada y Ranma se acomodó hasta estar a la altura de su prometida…

Notas de la autora: >.> si me tarde en escribir, es que me enrede yo sola y no una sola vez, sino un par de veces…

Algunos se preguntaran porque Ryoga no esta en el hospital todo vendado, pienso que a esta altura la reacción podría ser otra, tanto Akane como Ranma los propongo un poco mas maduros de lo de la serie, sino, jamás podrían entablar las conversaciones de esa manera, creo que en algún momento tenían que crecer y su propia relación los ha ayudado mucho. No dejan de ser ellos mismos, solo que las cosas se las toman de otra manera. No descarto que en un futuro próximo tanto Ryoga como capaz Ranma terminen una temporada en el hospital, pero bue, hoy al menos quedó así. Nos vemos en el próximo capitulo!! Espero que el siguiente no me demore tanto… jejeje…

Terminado: 09/03/07 Hora: 1.15am