Prólogo – Perdición

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Este fanfic es dedicado a mis amigas Chris (kitten_suby) y a mi amiga Paty C. (Naiko Li) Ambas súper fans de Ygo y que me animaron a escribir algo de esta serie.
 
Este fanfic es de clasificación MAYORES DE 13 AÑOS.
 
 
 
Me escabullo.. corro.
 
He traído un juego nuevo hoy. No es ningún juego de las sombras -que me dicen que es peligroso- pero sé que nos divertiremos. 
 
Es divertido jugar con alguien a quien no le importa que soy yo. Sinó quien soy. Bien, admito que no sabe que soy hijo del faraón, pero si sabe que me siento muy solo en este gran palacio. Aunque ya no tanto porque las cosas y la gente especial se encuentran en los lugares más inesperados y aunque me dicen que aún soy un niño aún yo no me siento así.
 
Y si es que en realidad soy un niño… creo que soy un niño feliz.
 
Corro, la noche está oscura sin la luna..
 
¡Me siento tan contento de tener a quien me diga "amigo" que casi podría saltar!. Y de hecho lo hago. Salto la pared con agilidad y río. 
 
Bajito.. por supuesto. 
 
No deben descubrirme..
 
Si alguien supiera que vengo aquí podría costarme muy caro, pero le veo esperándome con una sonrisa y le muestro desde lejos el tablero de juegos que traje esta noche. 
 
La partida vá a empezar.
 
Y no quiero perder porque la última vez, me costó mucho traer toda aquella fruta hasta este lugar. Pero hoy jugaremos, jugaremos que yo gane y no me costarán dátiles si pierdo. Algún día no seré conocido como hijo del Faraón sinó el Rey de los Juegos, ¡y pienso empezar ahora!, ¡por eso hoy no perderé!.
 
¡Que empiece el juego!
 
                     *            *             *               *             *             *                   *
 
Era una noche como otra cualquiera..
 
¿Una más?. No… aquella noche fué algo diferente.
 
El movimiento fue brusco, pero amigable.. e inocente.
 
Se estaban riendo cuando empezaron a empujarse mutuamente, pero resbaló entre los cojines y el de cabello tricolor cayó sobre el cuerpo más pequeño riendo. Ambos compartían alegres carcajadas hasta que el de ojos rojizos sintió el tibio respirar de su acompañante contra su rostro.
 
Hasta el momento le había parecido divertido y gracioso haberle caído encima después de jugar, pero al sólo contacto de su piel con la suya dejó de reír casi al instante y miró la grácil y delicada figura debajo de su cuerpo…
 
– "¡Me estás aplastando!" -le decía aún entre risas antes de mirarle con inquietud, al notar su súbita seriedad.. antes que sus miradas se encontraran.. 
 
La mirada de destellos rojizos quemaba como las brasas, destellos que parecían perdidos en los pozos brillantes y profundos, subyugantes de aquellos ojos almendrados que le miraban con asombro. Y es que el de cabello tricolor contemplaba cosas que nunca había notado antes: la tersura de aquella piel, la belleza de sus rasgos, la incitadora humedad de sus delicados labios, pero más que nada aquellos espejos rojizos estaban perdidos en esos ojos almendrados.. enormes, inocentes…
 
Una mirada llena de estrellas.
 
Preguntas, misterios..
 
Dedos acariciando una mejilla delicada.. suave.. limpia.
 
Manos temblorosas, calor..
 
Y sintió miedo.
 
Miedo.. miedo de no poder seguir acariciando aquel rostro. Miedo de la enorme y tremenda sensación que revoloteaba en su estómago, la misma que le dejaba con la boca seca y el corazón desbocado.
 
Sentía sus latidos estallándole en la cabeza pero no podía detenerse. Tocar aquel rostro era casi una exquisita tortura. Aquellos ojos almendrados le miraban con increíble asombro pero él no podía detenerse y sus dedos recorrieron lenta y temblorosamente aquella faz de hermosos y delicados rasgos sin una protesta de la parte contraria..
 
Sentía que podía haberse pasado horas, meses.. incluso toda la vida así. Sólo tocándole suave y casi reverentemente, pero aquellos ojos almendrados le cegaban entre sus luces y el de cabello tricolor sabía que no podía pensar en aquel momento.. no podía recordar quien era.. no. 
 
No ahora.
 
Nada importaba, no importaba quien era él… o quien era aquella figurita temblorosa bajo su cuerpo, hundió su boca en aquella boca pequeña ante sí y sintió el temblor. Casi podía sentir los latidos del corazón bajo la túnica ahogados por jadeos de sorpresa ante su arrebato, pero lo peor no era aquello. Lo peor era que aquella boca le sabía dulce.. tan dulce y embriagante que se hundió en ella una vez más, con una pasión y un anhelo que ignoraba sentir y que sólo había explotado en su cuerpo al sentir el roce de sus pieles tan cerca..
 
Tan cerca..
 
No podía pensar… no podía hacer nada más que hundirse allí, en aquella cavidad tibia y suave, sintiendo el temblor y la rítmica respiración agitarse, mientras sentía un anhelo que no sabía que existía en su pecho. Sus manos se hundieron entre el suave cabello y buscaron profundizar más el beso y sus dedos se hundieron en la nuca y sintió el gemido más suave y acariciador que alguna vez oyera en su joven vida, arrancándole a su vez un profundo suspiro..
 
Se sentía intoxicado.. extraño, mareado.
 
Mareado de sentir, mareado por el intenso calor que sentía en cada uno de los poros de su cuerpo, mareado de descubrir que no existía nada a su alrededor… nada. Nada más que esa noche prohibida. Un juego y risas.. como cualquier otra noche, pero no. Hubo un beso. Había besado a alguien por primera vez y ahora sólo sentía el calor de sus pieles… Nada más. 
 
Nada más que esa noche sin luna, nada más que aquellas caricias robadas entre besos y un contacto entre los dos.
 
Un contacto prohibido.
 
Y una frase, silbando en la oscuridad.. entre los susurros y suspiros, entre besos provocados y recién descubiertos… aquel sentimiento prohibido.
 
– "No" -susurró la vocecita de su acompañante en la penumbra, mientras las manos del de cabello tricolor empezaban a tocarle- "¿Por qué haces eso?. Tengo miedo.. Atemuh. ¿Qué nos pasa?, ¡tengo miedo!"
 
– "¿Crees que te haría daño?"
 
– "No sé. Tengo miedo… "
 
– "No haré nada que tú no quieras. Siempre te protegeré y lo sabes"
 
– "Entonces… ¿por qué sigues acostado sobre mí?" -preguntó con inocencia.
 
El de cabello tricolor se puso todo rojo y lanzó un gran suspiro. Su corazón latía como loco y estaba también asustado. No sabía por qué estaba haciendo lo que había hecho porque todos los que le conocían le trataban aún como niño. No era un sabio, y como tal no entendía lo que le estaba sucediendo.. ¿O si?.
 
– "No importa lo que pase.. o donde esté, quiero estar contigo así. Siempre"
 
– "No creo que puedas volver…"
 
– "Nos seguiremos encontrando.. quiero verte. No importa cuantas veces deba venir para reencontrarme contigo. No nos traicionaremos y seremos fieles porque.. ¿también quieres que vuelva verdad?"
 
Los almendrados ojos se abrieron más que nunca y unas pestañas espesas asintieron débilmente en la oscuridad.
 
– "Si"
 
– "¿Lo juras?"
 
En ese mismo instante en la lejana cámara del dios Ra, el más joven y persistente de entre los sacerdotes -y el único que estudiaba hasta esas horas- contempló la oscilación del fuego en las ofrendas del altar.
 
– "Algo prohibido acaba de jurarse" -se dijo frunciendo el ceño y revisando los escritos antiguos al notar las extrañas volutas del sagrado fuego en el altar mayor- ".. alguien ha sellado su perdición"
 
– "¡¿Perdición?!" -susurró asustada una voz femenina desde el pórtico.
 
– "Deja de espiar Isis" -le espetó el muchacho con desdén pero sin moverse de su postura- "¿acaso no sabes leer las señales como aprendiz de sacerdotisa que eres?" 
 
– "Lamento interrumpiros" -la joven hizo una reverencia- "mi maestra recibió orden del Sumo Sacerdote Akunadim y por eso vine a pediros que os recogieras, Seth"
 
El jovencito de deslumbrantes ojos azules fulminó a la aprendiz de sacerdotisa con la mirada pero ella se mantuvo impertérrita. Isis era mayor que él pero era Seth a sus 14 años quien tenía un rango mayor que la muchacha. Y es que todos en palacio sabían que el rango que el chico poseía pese a su escasa edad -y el poco tiempo que llevaba en palacio- no era por favoritismo alguno, aunque el Sumo Sacerdote Akunadim estaba muy complacido con el chiquillo, sinó que se debía totalmente a una extraordinaria sabiduría que estaba unida a una capacidad de trabajo y severidad absolutamente impropias de su edad.
 
E Isis no lo ignoraba. Ella no poseía un talento tan extraordinario como el joven sacerdote ante ella, pero sí tenía un don.. uno que a veces la asustaba: podía intuir perfectamente las cosas por venir… de un modo vago e incierto, pero sus "presentimientos" no le fallaban. Y aquella noche lo supo también: si Seth había interpretado así las extrañas volutas de humo que se elevaban del altar de Ra aquella noche sin luna estaba en lo cierto, porque las deducciones del jovencito habían probado ser verdaderamente infalibles.. 
 
Aunque en ese instante al contemplar el hermoso pero serio semblante del chiquillo vió como detrás de él se formaba un extraño destello blanco.. como una gran bestia alada, detrás del muchacho..
 
– "¿Qué te pasa?, ¿acaso estás imaginando cosas otra vez Isis?" -le preguntó Seth, con ironía matizada de duro escepticismo- "me pregunto si tu don es realmente cierto o sólo fruto de tu mente.."
 
Isis parpadeó y notó que el leve destello alado y blanco detrás de Seth había desaparecido, pero una nueva oscilación en el altar de Ra llamó la atención de ambos, que intercambiaron miradas de preocupación..
 
Se había sellado un destino aquella noche sin luna.. pero ¿realmente alguien caminaba hacia su perdición?
 
¿Quién?
 
– "Alguien hizo una promesa…. fuera de tiempo" -temió Isis contemplando de nuevo la oscilacion del fuego de Ra. Pero entonces se volvió a mirar a Seth y sintió de nuevo la sombra de una poderosa bestia alada y blanca detrás del jovencísimo sacerdote.. y añadió para si- "y temo que no será la única promesa fuera de tiempo que se hará en este reino.."
 
Continuará…
 
El fanart que ilustra el capítulo es de: http://janime.net
 
Próximamente: Cap 1. A quien le importa
 
Nota de la Autora: Aquí me baso en los eventos del anime y algunas cosas del manga. La verdad, esto es una mezcolanza ^^´- Advierto que no sé jugar el juego de cartas (por eso aquí no las verán) y tampoco soy egiptóloga o pretendo serlo, ¡esto es un fic!. Por cierto, uso los nombres de la versión doblada al español aunque el nombre de Yuugi, si lo escribo tal y como es en la versión japonesa.
 
¡Bien.. aqui vamos!. Es la primera vez que escribo algo que NO SEA CCS o clamp, a ver que me sale.. ¡deseenme suerte y gracias por leer este pequeño experimento! ^_~ . El fanart no es mío y no pretendo adjudicarme la autoría, ni apropiarme de él , de hecho quisiera pedir permiso, pero no sé japonés ni alemán como para escribir a los autores originales ni a los webmasters de la page. Con todo, NO ME ESTOY APROPIANDO DE FANART AJENO, y espero les guste lo que sigue de la historia, que sí es mío..
 
Cualquier duda, comentario o tomatazo, por favor dirijanlo a mikki_chan01@yahoo.com