Se busca Novio – Cap. 8

Nota de la autora: Como expliqué al principio de la historia, la misma tiene un contenido un tantito subido de tono por lo que la clasificación es T. lo que la hace no apto para todo público. Gracias a Nodoka en el site STILLFORYOURLOVE que hace una excepción en las políticas de publicación, permitiendo algunas escenas de la misma.

Se busca Novio”

Una historia Inédita.

Por Crystal

Basado en los personajes de CardCaptor Sakura de CLAMP.

Capitulo VIII

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Aunque Tomoyo sentía que los días se iban rápido, en algunos casos, momentos, ocasiones y en estas circunstancias, parecía que se iban mas lento de lo normal. Y esto gracias a que tuvo por unos días que sustituir a su madre en ciertas juntas de las empresas Daidouji, mientras ella continuaba inmersa en los preparativos de las bodas de Sakura y Shaoran. Tomoyo luego tenía que ir con Sakura a diversas diligencias concernientes a la boda.

Pronto se vio asistiendo y ayudando por momentos a la despedida de soltera de Sakura organizada por las futuras “cuñadas” de la ojiverde. Aquella tarde, precisamente el día que el evento tendría lugar en el hogar de Daidouji, observó un instante al rellano de los pisos inferiores, como su madre daba sus últimas órdenes al servicio antes de retirarse a la cena en honor a los ancianos de la Familia Li y con Ieran Li.

Cuando divisa a su hija terminar de bajar las escaleras, le hace señas para que termine de acercarse y dice con precaución. – ¿Crees que podrás manejar a las Li esta noche?

Tomoyo sonríe comprendiendo la pregunta de su madre. – Creo que será fácil. Hasta ahora no hay ninguna anomalía.

–Respeto mucho a su madre y por supuesto Li parece un hombre sensato… pero sus hermanas– Haciendo un gesto de desaprobación con su rostro– No sé como nuestra Sakura soportará esas mujeres cuando vaya a vivir a China. Parecen tan diferentes a Sakura.

–Te agradezco… – Replica Tomoyo atrayendo su mirada– No se si Sakura te lo ha dicho, pero ella te agradece mucho todo lo que has hecho por ella.

Sonomi sonríe mostrando su lado sensible cuando le responde tocando su mejilla. – Me lo informó anoche: me dijo que no ha sentido la pérdida de su madre, porque me ha tenido a mí. – Añade un poco afectada por las palabras y los recuerdos –Mí querida Nadeshiko: Le habría encantado presenciar la boda de su hija. – Haciendo una pausa para añadir. – No hay momento mas glorioso para una madre, el ver casarse sus hijos con personas idóneas para ellos. – Tomoyo le sonríe, al ésta añadir. – Por eso es que les pido a ti y tú prometido que reconsideren eso de casarse hasta dentro de un año.

–Mamá: ya lo hablamos – “Por décima vez esta semana”– Eriol y yo nos estamos tomando nuestro tiempo.

–Pero no han coincidido en casi nada desde aquella noche que cenamos todos juntos. Los últimos días ha salido mucho con los Li, y luego con Kinomoto. – Haciendo una pausa ante el gesto de encogimiento de hombros de su hija. –Me agrada Eriol… Es un hombre sensato…

–A ti te agrada todo el que presente interés por mi – Corrige Tomoyo.

–Muy cierto: pero quiero para ti alguien que te valore como mujer querida. Alguien que en verdad, pueda cuidar de ti así como tú de él. No es la sostenibilidad social solamente, pero también alguien que sepa apoyarte y tú apoyarte de él cuando las cosas se vuelvan difíciles.

-¿Ves a Eriol ese hombre que describes? – Pregunta Tomoyo aturdida y sorprendida ante sus palabras.

-Lo veo como actúa contigo. Y conmigo. No he encontrado un defecto en los días que he compartido con él. Incluso creo que… veo mucho de lo que pudo atraerte de él. – Azorando a su hija.

–Es difícil pensar en todo esto: compromisos, matrimonios… Cuando tengo el espejo de papá – Opina la joven Daidouji saliendo del brazo de su madre a la entrada de la mansión.

–Si nos llevamos de las malas experiencias, no podremos disfrutar de las buenas… de nuestras recompensas. Pensarás que soy testaruda y hasta necia cuando te he buscado parejas en el pasado, pero solo quiero que tú seas feliz.

Tomoyo sonríe para decirle. – Soy feliz mamá: Así como me ves. Tenga o no tenga novio…

-No pienses que soy tozuda pero me gustaría verte con familia, hija; con un hombre que en verdad te quiera. No quiero que te afecten las ideas erróneas que tuviste en tú infancia y el trato que recibimos de tu padre.

-Lo se mamá. – Afirma Tomoyo no del todo convencida pero calmada para no alterar a su madre: en verdad y luego de pensarlo unos días sin contacto con el varón de ojos azules, calmada y serena, ha podido detenerse a pensarlo un poco: no iba a sucumbir… no iba a ceder a las intenciones del hombre… por mas tentadoras que estas fueran…

O al menos pensaba ella en aquellos instantes distanciada del sujeto.

Sonomi atrae sus pensamientos al decir–A propósito: He revisado la lista de invitados de la boda ¡No me crees quien es uno de los invitados!

– ¿Quién?

–El padre de Eriol por supuesto – Dice Sonomi sorprendiendo a su hija. – Por lo que parece tiene conexiones de negocios con los Li y son un poco cercanos. Él está invitado a la boda con su esposa.

–Que… que bien mamá.

–Así que no solo me tocará conocer a todos los parientes Li pero sino también a mi futuro pariente… ¿Ya lo has conocido, no?

–No. En realidad… Eriol y él llevan vidas muy apartes.

–Comprendo. Por lo menos dime que llamarás a tu padre para anunciarle lo de tu boda.

–Mamá…

–Debes de hacerlo hija: – Dice Sonomi observando el rostro perturbado de su hija ante aquello. – Es tu padre.

–Él nos abandonó.

–Querida: él se divorció de mí. Sigue siendo por encima de todo, tú padre. Llámalo y dile antes de que se entere por el anuncio en las páginas sociales.

–De acuerdo, lo llamaré en estos días.

Sonomi asiente un instante y se despide de un beso de su hija mientras camina al coche que ya espera por ella. – ¡Disfruta esta noche con tú prima querida! Las cosas de aquí en adelante cambiarán un poco.

Tomoyo la ve marcharse y en aquel instante una voz masculina le hace volverse al este saludarle. – Se nota triste.

– ¿Estabas escuchando nuestra conversación?

Niega con su cabeza aunque miente al tranquilizarle diciendo – La vi cuando te miró por última vez antes de subir al coche. Está feliz por el compromiso tuyo y se nota que Kinomoto es como una hija para ella. – Ahí observando a la amatista. –No me contaste que ella era tú prima de sangre.

– ¿Cómo lo supiste?

Ahí vuelven a entrar a la mansión. Tomoyo va pensativa analizando que era la primera vez en días que coincidían a solas.

–Li me contó.

–No es algo que sea muy relevante para llevarnos como lo hacemos. Sakura y yo nos vinimos a enterar cuando ambas teníamos diez años y cursábamos el cuarto de primaria. Creo que saberlo, nos aseguró que nuestra amistad, se solidificaba aun mas… algo que nos hacía muy felices.

– ¿Desde entonces han sido inseparables?

–Así es. – Responde ella volviendo al interior de la casa con el hombre a su lado – ¿Acaso no saldrás con Li y Touya?

–Así es. Todo este ritual femenino me pone sumamente nervioso. – Observando a las Li correr de allí para acá encargándose de todo – Además antes de marcharme quería hablar contigo. – Dice observándole con firmeza a los ojos.

– ¿Sobre qué?

–Sobre lo que ocurrió la otra noche.

–Ah, eso – Dice Tomoyo sintiendo un nuevo nudo en su estómago. Ellos continúan caminando por la casa hasta dar con el patio del lugar y se quedan observando el paisaje desde aquel balcón. Hay unas sillas en el lugar, pero él se recuesta contra la baranda de piedra mientras ella hace lo mismo pero hacía adelante, observando el paisaje.

Tomoyo se fija de reojo en lo guapo que se ve aquel día con la camiseta deportiva con cuello de color celeste y pantalones negros.

–No hemos podido charlar.

–Si, es que no hemos podido coincidir en ninguna parte.

Y en parte esto es cierto: entre la camarería que ha surgido entre el futuro esposo de Sakura Kinomoto y éste sujeto, ahora no hay día que no compartan e incluso los días que han ido a probarse ropas para la ceremonia china del enlace matrimonial. Luego de eso han estado los ensayos de la boda japonesa y muchas cosas adicionales que requiere hacerse para un evento como aquel.

–Le dijiste a mi madre que nos casaremos – Refiere Tomoyo a lo más temprano ocurrido aquella noche de la cena. – En un año.

–Te ha molestado.

–Me ha atrapado de sorpresa. No fue lo que te puse en la información que te preparé.

–A ti te gusta estar en control – Dice Eriol con una sonrisa bajando su mirada.

–Me gusta ser metódica. No me gustan las sorpresas.

–Le quitas las cosas buenas a la vida. – Replica el sujeto observándole con un brillo especial en la mirada que Tomoyo siente un ligero escalofríos en la base de su cuello.– Las mejores cosas de la vida están precisamente en el espíritu de improvisación que existen en ciertos momentos.

– ¿Cómo saltar un día de trabajo?

–O el sexo con la pareja idónea. – Dice sorprendiéndole con su respuesta. – No es nada más fascinante que las relaciones íntimas sin programación… espontáneas- Viéndole sonrojarse a cada segundo lo que anima a divertirse a sus expensas.- Y tú sabes esquivar muy bien el tema. Con lo ocurrido aquella noche. Tú escapaste de tus propios sentimientos. De tus instintos tan naturales como los de cualquiera. Y yo te dejé escapar: sentí que estabas muy abrumada.

– ¿Cómo te sentirías tú si estuvieras besándote… y otras cosas…– Ahí turbándose – con un perfecto desconocido?

–Para los hombres, es un poco más fácil. Y más cuando se trata de una chica linda y sexy. – Sonrojando a la mujer. – Ustedes requieren un poco más… y eso que no necesitabas mucho incentivo.

– ¿Cómo?

–Si había que estar en mis zapatos para sentir como me besabas– Dice sin tapujos sonrojando a la mujer. – Y después de lo de esa noche, no voy a permitir a nadie más que esté en mis zapatos cuando se trata de ti, Tomoyo Chan.

Tomoyo se encuentra atónita ante sus palabras. No puede conseguir que dos palabras hicieran sentido en su cabeza. Al final cuando pone sus ideas en orden (pasan unos momentos en silencio) replica. –No vamos a casarnos. Apenas te conozco… ¿Cómo puedes creer que podría yo…

–Si ese es tu precio, podríamos entonces conocernos: Conocernos lo suficiente para que notes que hay demasiado en esto… – Señalándose a él y a ella– … Para hacernos los inocentes. Todavía tenemos unos cuantos días antes de que este evento se lleve a cabo. – Viéndole enrojecer salvajemente. – Hablo de la boda de los Li.

¡He ahí nuevamente esa sonrisa burlona!

– ¡Sé de que hablas! – Dice arrebolada y más avergonzada por su manera de hablar y de actuar, pero más que todo, por lo que ella se imaginó que se refería con el “Evento que se llevaría a cabo”.

-Cuando te mudaste en el edificio…- Comienza explicando la muchacha sin mirarle a los ojos.- El rumor que cruzaba los pasillos era que estabas comprometido para casarte y que rompiste el compromiso…

-Creo que para algunos es mas fácil de comprender que un divorcio. Sabes que en Europa no es bien visto lo de los divorcios. Incluso cuando las parejas ya ni se soportan, prefieren llevar vidas aparte aunque coincidan con sonrisas en los eventos sociales en común. Los divorcios son muy escabrosos…- Dice hablándole con total honestidad.- El hecho que alguien deje a alguien en el altar es mas fantástico que la realidad. – Encogiéndose de hombros.- Que las cosas simplemente no funcionan.

Aquella revelación sonó tan honesta que Tomoyo siguió tentando su suerte, en hacer las preguntas que llegaban a su mente con tal de desenredar la vida tan misteriosa o desconocida que Eriol Hiragizawa representa para ella.

– ¿Cuántas novias has tenido?

– ¿Perdón?

Ella se cruza de brazos dándole el frente. – ¿Cuántas novias has tenido?

Eriol pareció meditarlo unos momentos que escandalizaron a la chica y cuando ella muestra su ofuscación por su silencio (como si lo pensara mucho), él se ríe diciendo – Solo estoy bromeando. No han sido tantas.

–¿A que llamas “No tantas”?

–En el tiempo que llevamos conociendo, he tenido citas. – Encogiéndose de hombros. – Solo me he enamorado un par de veces en toda mi vida.– Levantando la mirada con desafío y aquella pícara expresión que le roba el aliento a ella.

– ¿Con estudiantes?

–Nunca. – Dice enseriándose. – Es la verdad.

Tomoyo parece tranquilizarse con aquello.

– ¿Qué tal la mujer que abrió tú puerta, días atrás?

– ¿Nakuru? Esa siempre cae en los momentos más inoportunos – Encogiéndose de hombros.– Se queda en casa cuando llega de viaje y no puedo evitarlo.

– ¿En serio? – Pregunta ella alzando una ceja. – Que comprensivo eres– Mostrando nuevamente cierta molestia por aquello.

Y eso divierte mucho a Eriol.

–No es nada que pueda hacer por ahora. Ella tiene una copia de la llave – Encogiéndose de hombros.

–Ahora no. Has cambiado el llavín.

–Tuve que decirle al casero que le guardase una copia por si llega al departamento cuando esté aquí contigo. – Viendo el rostro de aturdimiento de la mujer añade– Alguien tiene que regar mis plantas.

–No tienes plantas.

–Si, si tengo. Dos – Levanta los dedos mientras se ríe divertido. – Y cuando te aventures por mi departamento, en otras aéreas aún desconocidas para ti, será un placer mostrártelas.

Por alguna extraña razón aquel último comentario resultaba algo sugestivo.

– ¿Es todo lo que hace? ¿Regar las plantas?

–Y vaciar mi refrigerador, dejar parte de su lencería arrojada por ahí, y usar mi tina para sus baños relajantes.

– ¡Vaya que se toma muchas libertades!

–Ya te dije que no puedo hacer nada al respecto. –Encogiéndose de hombros.

Niega con su cabeza para añadir. – Sé por donde vas Eriol Hiragizawa. A pesar de tu aparente sinceridad, si crees por un momento que voy a decidirme a tener “Algo” contigo, mientras tengas lo que sea que tienes con “Nakuru” estás muy equivocado. – Ahí Eriol se percata de la pizca de celos que detecta en la voz de la mujer.

Y aquello le hace reír nuevamente y dándose por vencido con la charada. – Nakuru es mi prima. – Viendo la expresión de incredulidad de la mujer. – Es cierto. – Extrayendo su billetera del bolsillo trasero y saca una foto detrás de la licencia de conducir donde se notan unos rostros: un pequeño de cabellos negros azulados, una dama de gentil expresión y ojos azules como los del sujeto, y una pequeña de unos diez años sentada a su lado sosteniendo el sonajero de pequeño. – Esa es Nakuru.

– ¡Vaya! Es mayor que tú.

–Es unos seis años mayor, pero nunca le digas que te he contado eso – Responde divertido viendo como la joven observa aquella fotografía.

–Te pareces mucho a tu mamá en los ojos. ¿Es tú mamá?

–Así es. – Tomoyo le regresa la fotografía y él la vuelve a colocar en el compartimiento.

–Eras muy apegado a ella.

–Era el amor de mi vida… hasta que comencé a notar a las chicas – Encogiéndose de hombros y Tomoyo sonríe mas aliviada. – Rosseane en su momento, pensé que se parecía a mamá. Pero luego de un tiempo, pude notar que no podían ser más diferentes.

– ¿Roseanne?

–Mi ex esposa.

–Es bonito, que hayas llevado semejante relación con tú mamá.

–No soy la persona que piensas Tomoyo, no soy un mujeriego empedernido. Y podría estar buscando lo mismo que tú – Dice el sujeto atrayendo su mirada a su rostro – Me gustaría que me dieras la oportunidad de demostrártelo.

– ¡Tomoyo ahí estás! – Dice una de las hermanas Li dando con ella y mostrándose aliviada– ¡Necesito ayuda! Ven… – Tomando de la mano a la chica y llevándosela a toda prisa. – ¡Necesito ayuda con algunas cosas! ¡Hiragizawa! ¡No deberías estar aquí! Es una reunión de chicas.

– ¡Cierto, no se permiten hombres! – Levantando sus manos en señal de derrota ante la sanción de la mujer.

– ¡Excepto que seas parte del entretenimiento!

–Solo para una de ustedes en particular, chicas – Dice Eriol dirigiéndole un guiño a su “Novia” y bajando los escalones que dan al jardín.- Nos vemos luego…

– ¡Oh por Dios! Está para comerse– Dice ella y añade a una sonrojada Tomoyo (solo ésta comprende el significado de aquellas palabras) – ¡Debo de acordarme que estoy casada!

– ¿Tienes que acordártelo cada vez que ves un hombre? – Pregunta divertida recordando que no es la primera vez que la rebelde hermana de Shaoran dice aquello.

– ¡No cualquier hombre! ¡Ese tipo de hombre! – Dice suspirando resignada– No me malinterpretes, amo a mi esposo pero ¿Quién puede resistirse a semejante espécimen?

Tomoyo decide sonreír cortésmente y no responder aquella pregunta.

 

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Mas adelante en la noche, el salón de la casa Daidouji es un mar de risas y aplausos mientras Sakura ha comenzado a abrir los regalos de su despedida de soltera.

La fiesta ha ido particularmente tranquila conociendo los gustos exóticos de las jóvenes Li y del tema de la misma. De entrada hubo una cena bien tranquila en el comedor y las felicitaciones además de los brindis de las amigas de la novia y allegadas invitadas al evento. Luego la colocación de los regalos alrededor de la novia ya en el comedor, seguido de brindis de champaña, canapés dulces, vino y ponche.

Sin hombres alrededor, solo se encuentran dos del servicio de confianza de las Daidouji quienes disfrutan en sus puestos de la velada que han planeado las Li para la futura esposa.

Saben que ese tipo de despedidas no son tan comunes en Japón.

Acompañando a Sakura y las Li, se encuentran unas cuantas amigas de Infancia de Daidouji y Kinomoto quienes disfrutan de lo lindo de aquella actividad. Incluso algunas esposas jóvenes que eran parte de las invitadas a la ceremonia y que eran tanto de China como de Japón.

No abundaremos con la decoración o los bocadillos que eran sugerentes al tipo de fiesta que se celebra ahí esta noche. Y es porque las Li, ya por naturaleza y actitud, tienen una mente desbordante en esos aspectos, imaginémonos entonces los detalles.

Entonces el regalo de Sakura, bastante escandaloso: un conjunto de dormir en colores verde con detalles de encajes que dejan muy poco a la imaginación. Y con el carmín que se ha posado en el rostro de la ojiverde ha sido asunto de burla y celebración entre las Li.

–Lo mandamos a hacer especialmente para ti Sakurita– Dice Femeeii – A ver si le quitas finalmente la atención a Xiao Lang de los reportes de crecimiento de la corporación Li.

– ¡Exacto! – Dice otra de las chicas Li guiñándole el ojo. – Sabemos que tú con eso puesto ya no andará pendiente a los reportes.

– Al menos que tú los tengas en tus manos – Justifica nuevamente Femeeii.

– ¡Creo que la novia necesita un descanso! –Dice Tomoyo al notar la ofuscación de la futura esposa delante de sus futuras cuñadas. Tomándole del brazo se la lleva un momento mientras las demás comienzan a hablar entre ellas y a conocer un poco de las demás invitadas.

–No debí permitir esto – Dice Sakura mientras Tomoyo le sirve un poco de ponche lejos de las invitadas. Sakura con una estola de plumas y una tiara plástica en su cabeza. – Debí evitarlo cuando aun era tiempo. ¡Y Mei me lo advirtió!

Tomoyo tiene una tiara de otro color adornada con plumas cortas de color azul (compitiendo con sus ojos). Ve su amiga tomar los tragos con avidez y servirse nuevamente. – Santo Cielo Sakura: Cálmate. – Viendo la chica tomar su segundo trago de aquella noche con agilidad.

–Creo que moriré esta noche. Se que no soy la mujer mas experta del mundo pero ¡Santo Dios! Como les gusta avergonzarme. – Pensando en los juegos que han organizado las mujeres a sus expensas.

–Creo que te aprecian por tu candidez. Por la forma que eres. Y no tienen otra manera de expresar su satisfacción por tenerte como futura pariente.

–Siempre le buscas la manera que las cosas suenen bien cuando no lo son– Replica ella– No se como terminaré de soportar esta noche. Odio estas cosas.

–Siempre ha sido así. Desde que comenzamos a asistir a despedidas de solteras.

–Pero nunca han sido como “esto”. Si se han hecho cosas sugerentes y uno que otro juego pero todo dentro de lo normal. Nada como esto – Señalando los globos con figuras masculinas y otros detalles – Señalando la decoración. –Me moriría de la vergüenza si Shaoran viera esto.

–No se como alguien tan serio como Shaoran, es hermano de esas mujeres. – Ahí observando a Meiling aproximarse.

–No te vayas a alarmar Kinomoto pero ahora es que empieza la fiesta– Dice señalando a Fuutie quien ha salido rápidamente del salón. – El entretenimiento visual está listo.

– ¿Entretenimiento visual? – Pregunta Sakura aturdida.

Meiling niega con su rostro ante la ingenuidad de la mujer que pronto sería la esposa de Li cuando responde. –Tuve que soportarlo durante mi despedida de soltera (y eso que Tía Ieran les tenía las correas sujetas). Y ahora es tú turno. – Observando como Fuutie regresa pero no sola.

Acompañada de tres hombres.

– ¡HOEEEEEEEE! – Grita la pobre chica de ojos verdes.

– ¡Creo que si fuera tú, a partir de ahora tomaría algo mas fuerte que ponche! – Dice Meiling sonriendo y volviendo con el resto de las invitadas.

– ¡Vamos Sakurita! – Grita una de las Li hasta donde se encuentran las demás Li. – ¡Es tu día!

Y con aquello, dio inicio la parte cúspide del evento.

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Eran las tres de la mañana y Sakura estaba echada en la cama al lado de Tomoyo. Ya la fiesta se había acabado y contaban los pormenores de los eventos de aquella noche como si estuvieran nuevamente en la preparatoria.

– ¡No puedo creer que Fuuttie se haya atrevido a ponerle el dinero a ese hombre ya sabes donde…! – No evitando sonrojarse.

–Es la única soltera que queda de todas las Li. – responde Tomoyo con simpleza. – Y estaba disfrutando de la fiesta. Y con el apoyo de sus hermanas y los tragos que había tomado, no quedaba alternativa para la pobre.

– ¡Pero aún así! Tú te mantuviste alejada.

–Gracias a los cielos pude escaparme por momentos y ver de lejos- Sintiendo compasión por su prima.- Creo que soy como tú Sakura y estos eventos me abruman bastante.

–Te ha tocado ir a muchas de esas actividades en Londres ¿No es así?

–No creas. Vivo muy enfrascada en mi trabajo. Llevo una vida bastante solitaria.

–Hasta que apareció Eriol – Replica su amiga con una tenue sonrisa. – Sonomi está complacida. Eso se le nota.

Tomoyo se incorpora apoyando su cabeza en uno de sus brazos y observando a su amiga – Sakura: Tengo algo que decirte, acerca de Eriol.

– ¡No me digas nada que lo se! – Dice sorprendiendo a su amiga.

– ¿Lo sabes? – Pregunta atónita.

–Claro. Sonomi no resistió decírmelo esta tarde cuando la llamé para agradecerle que permitiera hacer esta fiesta aquí. ¿Por qué no me dijiste que te ibas a casar? ¿O a mudarte con Hiragizawa?

–Mamá te lo dijo – Mostrando su consternación.

– ¡Claro que no pudo evitar compartir las buenas nuevas! – Ahí fijándose al rostro de su amiga. – ¿Qué te pasa? Deberías estar feliz. Al menos, que no quieras casarte con Eriol. – Ahí viéndose preocupada.

–Sakura: esta situación, todo esto, está saliéndose de control…– Ahí mostrando su consternación y unas lágrimas se posan en el contorno de sus ojos luchando por salir. Sakura se incorpora preocupada por lo que está escuchando – Y no se… no se que hacer.

Y ahí finalmente se rinde a llorar. Cubre su bello rostro con sus manos mientras gimotea efusivamente y su amiga no duda en abrazarle con ternura.

Tomoyo luego de unos instantes se controla mientras su amiga pasa sus manos por la espalda y la deja desahogarse. Luego que parece más tranquila Sakura dice. – ¿Ahora me puedes decir que es todo esto? ¿Qué es lo que te pasa? ¿A que se debe esta tristeza?

–No… No estoy comprometida con Eriol. Apenas si lo conozco.

– ¿Cómo?

–Que no me voy a casar con él, Sakura. No estoy comprometida. Todo esto es una actuación para mantener a mi madre a raya.

–Vamos Tomoyo… no creo que pudieras hacer algo así – Sakura no sabe si mantener la seriedad que la situación amerita con reírse con las ocurrencias de su amiga.

–Eso no es lo peor. Le solicité a un verdadero desconocido que me acompañe a esta boda para evitar que mi madre me colocara citas con esos hombres. ¡Sakura! Las cosas no podían estar peor.

– ¿Por qué dices eso? Creo que estás nerviosa es todo. No puedo creerte que ese hombre y tú en verdad no se conozcan; se ven bien juntos y… Además te pregunté el día que fui a recogerlos del aeropuerto quien era él. Ya suponía que tú no tenías a un novio… jamás lo habrías tenido y escondido de mi. – Acariciándole los cabellos para calmarle.- Somos amigas… las mejores- susurra.- Pero que lo hayas traído y se nota que hay algo entre ustedes, es innegable.

–Porque… él y yo… – Hipando. – No conozco al hombre y yo…

– ¿Te sientes atraída por él? – Viéndole sorprendida y asentir débilmente. Sakura sonríe ante la timidez de su amiga en esos asuntos (¡Cuando en el pasado había sido todo lo contrario siendo Tomoyo la mas arrojada de ambas y Sakura la mas tímida y despistada!). – No veo que tenga algo de malo. Debería de servir este evento para conocerlo. Tal vez luego, puedan tener algo romántico. No es imposible.

– ¿Acaso no lo comprendes? No debería de ocurrir esto. Mi intención en llegar aquí con un hombre que no soportaba. Mantener esta “Relación” hasta que pudiera volver a Londres. Ahora estamos incluso según mi madre, ya a un paso del altar.

–Me sorprende que me revelaras esto Tomoyo. Pudiste continuar con la mentira un poco más. Por lo menos Shaoran no se ha percatado y ni hablemos de mí.

–No puedo ocultarte esto. Llevo días metida en una confusión total y no sé con quien hablarlo. – Dice limpiando sus lágrimas a medida que caen de sus ojos. – ¿Cómo salir de esto Sakura? ¿Cómo?

–Pero… ¿Qué es lo que tiene Eriol Hiragizawa que no termina de agradarte Tomoyo? ¿Por qué no le das una oportunidad?

–Es un total desconocido para mí.

Sakura levanta sus cejas sorprendida y añade– Shaoran lo era para mí. Tú nos presentaste. Y de ser meros desconocidos, pasamos a ser amigos y luego novios.

–Esas cosas funcionan bien para ti Sakura. No para mí.

–Tomoyo; no comprendo tú temor. – Dice acariciando sus cabellos– Pareciera que temieras conocer a Eriol Hiragizawa… que termine de gustarte. Porque ya de por si, te gusta.

Tomoyo guarda silencio.

– ¿Qué es lo que tiene de malo? No le veo nada malo. He compartido con él y te he visto mirarlo. Te gusta… es mas me podría atrever a decir que lo amas.

– ¡Sakura! Siempre me ha caído mal. Por dos años lo he estado ignorando mientras él recibía sus mujeres en el departamento y yo…

– ¡Un momento! – Dice Sakura ahí abriendo los ojos sorprendida. – ¿EL VECINO libidinoso? ¿El que me contabas? ¿El sujeto que llegaba con chicas…? – Ahí no controlando su tono de voz.

Y su estupor.

–Las chicas salían de su departamento…– Suspira la mujer sonrojándose– Y creo que hasta de eso ni estoy segura.

– ¿Viniste a la boda con él!? – Aun Sakura sigue atónita. – ¡Con el hombre que me jurabas que era una chica por día!

–No tuve alternativa. Andrew se accidentó en su edificio y…

–Un momento ¿Quién es Andrew? – Ahora bien confundida.

–El sujeto que originalmente iba a acompañarme. Se accidentó y tuve que pensar rápido.

– ¿Y pensaste en tú vecino? ¿El libidinoso? – Alzando su ceja sorprendida.

–Ya te dije que no estoy segura de esto último.

–Creo que todo lo que he tomado esta noche me tiene algo confundida. – Dice Sakura llevándose los dedos al tabique – No puedo creer que Eriol Hiragizawa y el vecino escandaloso ese que te has pasado dos años acabando con él cuando hablábamos, sean la misma persona. ¿El dueño del gato?

–Ese mismo.

–Increíble.

–Ahora que lo conozco, yo tampoco lo creo Sakura.

–Entonces… si crees que has sido prejuiciosa con él ¿Cuál es el problema? Tú le gustas (¡Tonto el hombre que permite que una mujer le proponga hacerse pasar por su novio y no le guste!) Y él te gusta. No veo nada de malo.

– ¿Es que no comprendes Sakura? ¿Qué pasa si me equivoco con él? ¿Qué pasa si no es quien dice ser y yo me arriesgo y termino con el corazón roto? – Volviendo a llorar y Sakura finalmente comprende.

Lo comprende todo.

Y con eso, vuelve a abrazarla mientras la mujer vuelve a llorar desconsoladamente. – Tomoyo – Dice la muchacha bien bajito. – No tengas miedo: Lo que le pasó a tus papás, no tiene porque pasarte a ti… no tienes porque repetir la historia de tus padres.

–No quiero terminar con el corazón roto… no quiero terminar… como mamá… amándolo y verlo partir…

– Te comprendo. ¿Sabes qué? No creo que por no aventurarte, tengas que perder lo que posiblemente sea una gran experiencia para ti y una oportunidad de abrirte al amor. Ahora comprendo porque nunca te han gustado los chicos que han tenido atracción por ti. – Ahí retirando nuevamente sus lágrimas.– No es tan malo. Sentirse amada… sentirse que en sus brazos puedes ser quien quieras… sentirte completa… feliz.

–Nunca he sentido eso que dices.

–Por supuesto, porque terminas permitiendo que tus temores se apoderen de lo mejor de ti. Permite que te quieran. Permiten que te den eso que deseas de todo corazón. – Sonriéndole complacida. – El temor a perder el amor, no es nada comparado con la sensación de sentirse amada por esa persona. Querida. Y creo que puedes encontrar esa experiencia en Eriol Hiragizawa. No creo que con las miradas que te lanza y como bailaron ustedes en la fiesta, haya sido solamente por hacerte un favor y aparentar.

– ¿En serio lo crees?

– ¡Amiga! Estábamos ahí. Tú significas mucho para él – Encogiéndose de hombros – Aunque no te lo haya dicho.

–Y yo temo que lo único que signifique para él sea un momento físico…

–Si eso es así ¿Por qué no te lanzas a la aventura? Ya no tenemos dieciséis o dieciocho años. Debemos aprender de nuestras lecciones mas duras, para saber levantarnos la próxima vez. Y te puedo asegurar que no tendrás momentos más que deliciosos al lado de Eriol Hiragizawa. Porque tú le gustas. Es mas, me atrevo a decir, que está muy enamorado de ti.

 

–––––––––––––––––––Continuará. ––––––––––––––––

Comentarios de la autora: Tenemos un poco mas de información acerca de la vida de Eriol Hiragizawa. Y también un poco de la vida y temores de Tomoyo Daidouji: Muchas veces cuando los jóvenes vienen de hogares rotos o disfuncionales esos temores afectan lo mejor de sus personas. En el caso de Tomoyo, de entregarse enteramente al amor y así termina esquivándolo mientras Sonomi, tontamente buscaba alguna pareja ideal para su hija sin comprender su proceder.

Ya estamos a seis capítulos del gran final… ¡Justo para Navidad! 😀

El capitulo siguiente, el nueve subirá las temperaturas ¡Así que preparadas! Tomoyo y Eriol tendrán mucho que pensar, razonar, hablar y muchas otras cosas que mejor no adelanto aquí ya que de por si, los capítulos son bien cortos. Espero que este capitulo sea de su agrado. Ya saben que leo todos sus comentarios y opiniones aunque no devuelva comentarios, muy seguido.

Ya saben, comentarios, dudas, tomatazos, Eriol Hiragizawa, a mi correo ?

Pasen un lindo día.

Crys.