Se busca Novio – Cap. 7

Nota de la autora: Como expliqué al principio de la historia, la misma tiene un contenido un tantito subido de tono por lo que la clasificación es T. Por lo que no es apto para todo público. Gracias a Nodoka en el site STILLFORYOURLOVE que hace una excepción en las políticas de publicación, permitiendo algunas escenas de la misma.

Se busca Novio.

Por Crystal

Basado en los personajes de CardCaptor Sakura de CLAMP.

Capitulo VII

Aquella noche es especial para Sonomi Daidouji. Había pedido a la cocinera lo mejor de su recetario y un postre majestuoso para su “Cena” con su hija y su pretendiente.

Ciertamente podía esperar todo de Tomoyo pero no como esto: luego de su presentación aquella noche durante la fiesta de compromiso de Sakura y Shaoran, no dudó en tomar su teléfono celular (en el intermedio de al fiesta), y pedirle a su asistente de confianza que le investigara “Todo” acerca de Eriol Hiragizawa.

Y no solo la asistente había cumplido mandándole toda la información a su correo, sino que había averiguado cosas que no eran del dominio tan público.

Y aquella noche pondría a prueba la relación entre el sujeto y su única hija.

No la malinterpreten: ella adora a Tomoyo y si, estaba planificando una agenda bastante cargada, con cuatro solteros factibles para sostener financieramente y ser una pareja idónea para su única hija y futura heredera. Sabe que Tomoyo heredará todo su imperio que ha durado toda su existencia forjando y cuando ya ella no estuviera, Tomoyo sería la cabecilla. Probablemente sería madre ya (¡Cuánto le pide al cielo que así sea!) y sus empresas serían manejadas a través de asesores y junta directiva. Pero el cimiento estaría hecho.

Ahora solo quería que su hija encontrara alguien que le hiciera feliz.

Que le quisiera por ser ella…

Y aún tiene sus reservas respecto al varón de ojos añiles. Y es que Sonomi es una vieja cazadora: Sabe detectar indecisiones, comportamientos o tanto, charadas en el mundo de los negocios.

Y en la vida personal tampoco duda de sus altos conocimientos.

Aunque si, ha cometido errores como cualquier persona. Y en su momento, los pretendientes de su hija en el pasado, pudieron engañarla.

Pero hay algo en la relación de ésta con su actual novio que aun no le termina de convencer. Y era el mejor momento para descubrir que.

La ve descender las escaleras. El ama de llaves permanece a su lado en el salón mientras le avisan que la cena estará lista. Su hija viste de manera sencilla, un vestido de algodón ligero hasta las rodillas de color celeste, zapatillas tacón bajo a juego y sus cabellos amarrados en una coleta. Lleva poco maquillaje pero aun así se ve fresca y hermosa.

–Te ves encantadora – Dice Sonomi a su hija y esta se sonroja agradeciendo su cumplido.

– ¿Aun Eriol no baja a cenar?

–Llegó un poco tarde de la comida con los chicos–. Responde Sonomi – Nosotras llegamos un poco más temprano.

– ¿Oh? Vaya, por lo que parece se divirtió con Shaoran y los demás. – Tomando asiento delante de su madre.

–No dudo que les haya ido bien. Son diferentes pero puedo descubrir que tienen muchas cosas en común…- No diciendo más- Te encerraste muy rápido en la habitación. – Enseriando su tono de voz– Y quería hablar contigo cuando volvimos a casa. ¿Quieres tomar algo?

–Una soda– Dice a la ama de llaves viendo que ella se dirige a la mesa de bebidas predispuesta y ya su madre tiene una bebida en la mano. – ¿Qué querías que hablásemos?

–Sobre tú novio. – Dice Sonomi con una expresión bastante fija en su hija mientras toma la soda de la bandeja del ama de llaves. – Has hablado tan poco de él… en realidad, no pensaba que traerías a alguien.

–Mamá… Por favor… Ya sabes que no me gusta dar detalles íntimos.

–Creí que te inspiraba algo de confianza para que me contaras algo como esto – Reprocha su madre haciendo que la chica bajara su mirada algo apesadumbrada.

–Habría ido a Londres en la primera oportunidad – Balbucea la joven sin mirarle a los ojos, cosa que atrae la perspicacia de Sonomi. Finalmente levanta sus ojos azules para ver a la autora de sus días y añade. – No habrías encontrado apropiado a un profesor como novio de tú hija, seamos realistas mamá.

– ¿Eso crees tú que es? ¿Un mero profesor?

–Es un hombre que he presentado aquí como mi novio mamá. Así que para mí, es más que eso – Azorándose un momento – Y eso para mí, me basta.

– ¿Qué tanto sabes de él?

–Lo suficiente. – “O Prácticamente nada… no como él parece conocerme a mí…”

–Aunque debería sentirme algo triste, por las circunstancias y el hecho que trajeras un pretendiente a casa para las bodas de tú prima. Que me enterase junto a los demás es algo para pensar… Pero –Dudando un instante–… quiero decir que estoy bien sorprendida. – Ahí observándole con intensidad. – ¡Ah! ahí estas… – Dirigiendo su mirada al umbral del salón. Sonríe con cortesía al añadir– Ven a acompañarnos. – Indicándole en el sofá al lado de su hija. – Estábamos esperando por ti.

Eriol se sienta observando a las damas presentes y pide una bebida que la ama de llaves le sirve. Ahí se hace de repente el silencio en que las miradas viajan de un rostro a otro. Es Eriol quien dice– Tiene una preciosa casa, señora Daidouji.

–Dime Sonomi – Corrige la mujer con una sonrisa cortes. Ahí observa a su hija y dice. – No he tenido casi oportunidad de preguntarle a mi hija, a que se dedica usted Eriol. – Lanzando el anzuelo.

Tomoyo observa a su madre de manera dudosa. ¿Acaso no le dijo que era profesor?

–Soy profesor de la universidad – Y Eriol corrige – de la Universidad de Londres. Manejo dos carreras en particular.

– ¿No trabaja con su padre? – Pregunta ella observándole con profunda atención y aquella mirada de “Madre poniendo en prueba a pretendiente de hija” es decir filosas y perspicaces.

–No señora. – Dice Eriol – Me gusta mas enseñar.

– ¿qué piensa su padre de ello?

– ¿Mamá…? ¿Qué haces?

–Estoy preguntando cosas normales hija. Quiero conocer más a tú novio.

–Mi padre está conforme con mi decisión de carrera – Explica el varón atrayendo la mirada de ambas mujeres mientras mantiene una expresión tranquila. – Y gano bastante como profesor y ciertas inversiones en los mercados de valores, para no depender de él.

Tomoyo observa a uno y otro ¿Su padre? ¿Mercado de valores? ¿Acaso no es un mero profesor universitario? Había hablado de su padre anteriormente. Pero ¿Sonomi lo conoce?

¿Cómo preguntar sin revelar la charada?

– ¿Cómo conoció a mi Tomoyo? – Pregunta Sonomi ignorando la mirada interrogante de su hija hacía el sujeto sentado a su lado.

–Vivimos en el mismo edificio – Dice Tomoyo ahora y sorpresivamente siente la mano de Eriol apretando la suya por lo que presiente que ha sonado ensayado o nervioso. – Eriol vive en el departamento de al lado.

– ¿En serio? ¿Entonces… viven más en el departamento de uno y el otro que el suyo? – Sonrojándose tenuemente.

– ¡Mamá! – Dice Tomoyo acalorada. – No. No, respetamos los espacios de cada quien…

Sonomi sabe lo hermosa que es su hija y el sujeto no es mal parecido ¿En serio viven uno al lado del otro respetando sus espacios?

– ¿Cómo es posible que es la primera vez que escucho de usted, Eriol? ¿Mi hija lo tenia escondido para no presentármelo?

– ¡Mamá!– Ya Tomoyo se huele algo extraño: Es como si su madre tratara de poner en prueba sus respuestas y compararlas con la del hombre. – No puedes creer eso…

–En realidad, ella no pensaba que fuera adecuado presentarnos antes… antes de ser más formal nuestra relación. – Incluso Tomoyo le observa absorta por la forma que dijo aquello.

Pero no la observa a ella, a pesar que retiene su mano bajo la suya. Eriol observa con firmeza a Sonomi Daidouji.

– ¿Ah si? ¿Qué tan formal?

–Tan seria como se puede esperar a nuestra edad – Dice llevando ahí la mano de Tomoyo a sus labios.

Y con ello perturbando a la mujer que pretende ser su novia.

Tomoyo sentía que el alma se le iba a los pies. ¿Qué es lo que estaba diciendo aquel hombre? ¿Qué ellos… ellos…?

Y por los próximos segundos sabe que no es la única que ha comprendido mal.

¿O ha comprendido correctamente?

No le queda ninguna duda, luego del grito de alegría que lanza su madre incorporándose y acercándose a ellos. – ¡Esto es fantástico! – Tocando las mejillas de su única hija. – ¡Oh! ¿Por qué no habían dicho nada? ¡Esto es fantástico!

–Tomoyo no quería robar la atención de los novios – Replica el sujeto recibiendo las felicitaciones de su futura “Suegra” mientras Tomoyo no dice nada…

…Solo puede leérsele el horror y la sorpresa en su cara.

Pero Sonomi esta tan feliz que ni cuenta se da. No mientras no puede resistirse a abrazar a su hija y felicitarla.

– ¡Tonterías! ¡Si todos quienes les conocen, se alegrarían! ¡Oh hija! ¡Que fantástica notica! –Abrazando a Tomoyo mientras esta cierra los ojos sintiéndose tan culpable de que su madre creyera todo aquello. ­ – ¡Esto es genial! ¡El sueño de toda madre hecho realidad!

Y al observar a su lado, puede ver la mirada del sujeto con una sonrisa burlona y como éste sin reparos, le guiña el ojo.

–Preferiríamos que lo dejara entre nosotros, si es posible. Ya habrá momento de revelarlo, después de la boda de los futuros esposos Li– Refiere el varón ya que su ahora “prometida” Se ha quedado totalmente muda de la impresión.

– ¡Tengo la dicha de pensar que ésta vez será la definitiva para usted señor Eriol! – Dice Sonomi alegremente e incluso limpiando unas lagrimillas de su rostro. –Pide champaña– Dice el ama de llaves quien obedece la orden marchándose rápidamente.

– ¿La definitiva? – Finalmente articula la joven de ojos azules.

–Si. Un matrimonio ya fracasado es razón suficiente para durar un breve período de luto pero que ha rehecho su vida y su vida sentimental con mi hija, me llena de profunda satisfacción.

– ¿Matrimonio fracasado? – Pregunta Observando suspicaz y sorpresivamente al hombre a su lado.

Y por lo que parece, el hombre no hace contacto con la mirada porque se siente ¿Apenado?

Lo ve con la mirada agachada y aunque su madre está mas que alegre con las noticias, ésta no parece prestar atención ante las miradas de los “Novios” aquella noche.

– ¡Vamos Tomoyo! No tienes que aparentar inocencia conmigo. Sabes que investigaría a tu novio una vez lo conociera.

– ¡Mamá!

–Tomoyo sabe todo sobre mí, señora Sonomi – Dice Eriol rápidamente. – Solo le referí que tuve una relación muy seria años atrás. No le referí el hecho que me había casado con la dama. – Ahí llega la doncella con el champaña y unas copas. – Ella, cree en mi criterio y mis palabras. Nunca le revelé la naturaleza verdadera de la relación anterior.

Sonomi replica–Pero por supuesto. Que cortesía la suya, dada las circunstancias de su separación. – Apoya Sonomi el tacto del hombre que lo hace ver mucho mas idóneo dadas las circunstancias. –Todos los medios se hicieron eco y ciertos círculos. – Refiere la mujer. – Y su delicadeza de manejar aquella escabrosa situación…

–Mamá: creo que Eriol no quiere hablar de ese asunto – Sale Tomoyo a la defensiva atrayendo la mirada agradecida del sujeto. – Y yo también lo prefiero.

–Entiendo – Replica un poco aturdida por haber sentido mal al hombre y observando los rostros que se observan al unísono. – Mis disculpas… estoy tan emocionada por las noticias… ¡Hay que comenzar a planear el evento!

–Mamá: tienes tus manos bien llenas con Sakura…

–…Además no será muy pronto – Justifica Eriol viendo como la mujer cambia el semblante de algarabía total a entusiasmo y añoranza. –…Tenemos que terminar de ubicar ciertos detalles en Londres.

–Por supuesto… vivienda y todo eso.

–Efectivamente. Pretendo que Tomoyo se mude conmigo definitivamente en los próximos meses y luego pretendo buscar un lugar más grande. – Sonríe a la madre de Daioduji quien sonríe complacida. – La boda sería… ¿Un año tal vez? – Ahí observando a Tomoyo.

Quien se encuentra sorprendida y aturdida.

–Si… por supuesto. Un año. – Apoya Tomoyo aun no creyendo su propia respuesta. Eriol se siente en libertad delante de Sonomi de pasar uno de sus brazos por los hombros de la chica con total confianza y tensando por unos segundos a la mujer.

Y luego esta se siente cómoda ante aquel contacto.

Cosa que le preocupa aun más… ¡Todo va muy rápido!

–Aun me encuentro que es mucho tiempo – Colocando las copas de champaña en las manos de los “prometidos”, ignorante a los temores y preocupaciones de su única hija.

–Salí de un noviazgo rápido a un matrimonio que terminó en fracaso cinco años atrás. No pienso cometer ese error nuevamente. Además tenemos todo nuestro tiempo por delante ¿No, amor? – Ahí dirigiéndole una de sus radiantes y pícaras expresiones a la muchacha a su lado que siente que el corazón se le va acelerando peligrosamente.

Y Tomoyo le dirigió una mirada aturdida mientras chocaban sus copas y la sonrisa divertida del sujeto más su mirada suspicaz, le hacen acrecentar el nudo en su estómago que desde dos días antes, parecía ocupar residencia temporal.

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Ya es bien entrada la madrugada cuando Tomoyo se incorpora luego no poder conciliar el sueño una sola vez aquella noche. Y todos sus pensamientos y temores rodeaban una sola cosa.

O a alguien en particular.

Eriol Hiragizawa durante la cena se había comportado como el novio perfecto: Adorado por su madre (y altamente aprobado como pudo constatar), y lo mejor de todo, su madre no pone reparos en este individuo.

¡Y el anuncio matrimonial! Jamás pensó que el sujeto saldría con aquello. No podía contradecirlo delante de su progenitora y el hecho que se casarían en un año.

¡Estaba completamente loco!

¡La situación se escapa de su control!

Al menos que, considerara su propuesta: tal vez conocerlo no resultaría malo. Podrían conocerse un poco más y darse una oportunidad. Al menos no podría decirse que no lo intentara… y luego… podrían terminar casados.

De todas formas ya ella cumpliría en poco tiempo, los treinta. Ya muchas de sus amigas (excepto Sakura), estaban casadas y con niños.

Y tal vez… ¡No! Tomoyo sacude su cabeza ante aquellos pensamientos “Mantén tu plan como lo organizaste en Londres Tomoyo Daidouji. No hay tal vez. No puedes caer en su juego. Aunque… ¿Estuvo casado? ¿Por qué nunca lo dijo? Nunca lo sacó a relucir. ¡Como pude ser tan inconsciente! Por un segundo creía que él es como el resto de los hombres… pero no, parece tener sus secretos bien guardados. Sino es por mi madre, jamás me habría enterado… ¿Qué habría pasado ahí? ¿Ella lo dejaría a él? ¿Él la dejaría a ella? No puedo desviarme del objetivo; mantener a mi madre interesada por mi relación con él y luego en Londres tomar nuestros caminos separados”

Tomoyo odiaba las improvisaciones. Y aquella noche estuvo totalmente saturada de ellas. Él por el otro lado, parecía divertido ante aquella situación que había ocasionado y en más de una ocasión, pareció demostrarle a su madre que conocía todo sobre ella.

Pero él era un libro cerrado.

Y aquello le llenaba de mucha curiosidad. Pero por otra parte, acercarse a él requería conocerlo… y conocerlo requería a tal vez… solo tal vez involucrarse más de lo que podía ser capaz de entender… de controlar.

Entonces ¿Por qué a ella le resulta tan difícil aceptar lo que él le dijo la noche de la fiesta de Sakura y Shaoran? Ya se cansa de dar más vueltas y pensamientos en su cama. Se calza con sus pantuflas. Decide salir de su habitación colocándose un sobre todo sobre su bata larga de tirantes y de seda.

Camina los pasillos del segundo piso y decide descender por la escalera de servicio hasta las cocinas (al menos no tiene que caminar todo el trecho del primer piso mas la escalera principal) y pronto se encuentra delante del frigorífico de la habitación. Tomoyo con el “Anuncio” De Eriol casi no probó bocado durante la cena. No sabe si su madre se había percatado pero ahora su estómago se lo reclama.

Saca un contenedor con frutas y lo destapa tomando un tenedor comienza a consumir aquellas frutas dulces mientras su mente maquina una manera de salir de semejante apuro.

Bien dicen que una mentira se entierra con otra mentira pero se vuelven más grandes cada vez…

Hasta que son una bola gigante de nieve rodando colina abajo y sin nadie para detenerla.

Podría decirle la verdad… pero se que mas que decepcionada, estará muy triste” sintiendo como la conciencia le pesa. Y con ello se le quita el apetito. Vuelve a colocar el contenedor en el frigorífico. – ¿Qué voy a hacer?

Y entonces escucha las tonadas.

Levanta su mirada a la puerta de la cocina por el lado del comedor y sabe que aquello que suena es el piano de cola del salón. “¿Mi madre despierta a esta hora?” curiosa, se encamina al salón encontrándolo parcialmente entre penumbras exceptuando la lámpara a pocos pies del instrumento musical.

Y el ocupante del mismo que se maneja con tanta habilidad no es otro que el mismísimo Eriol Hiragizawa.

Sus manos se desenvuelven con experiencia sobre las teclas blancas y negras. Parece sumamente concentrado en las mismas, por lo que no puede haberse percatado de su presencia. La melodía es triste y a la vez intensa.

Eriol le refirió que tenía cierta fascinación por la música, pero Fascinación queda corta: su desenvolvimiento en el piano solo puede ser tomada en consideración por otro que se destaque en el instrumento. Tomoyo cierra sus ojos escuchando con el corazón aquella melodía mientras silenciosa, avanza hasta colocarse bastante cerca del hombre.

Y cuando termina la interpretación, aun Tomoyo, con una sonrisa, siente el eco del sonido el piano en el salón.

– ¿Te gusta? – Dice el sujeto sobresaltándole. Ella no se había percatado que habia terminado. Pero él pareciera que se daba cuenta que se encontraba allí todo aquel tiempo.

–Es hermosa esa pieza.

–No como este instrumento. No es lo mismo que tocar en un piano eléctrico. – Pasando las manos de manera sonadora por la madera del mismo– Es un bello instrumento.

–Solo un artista acostumbrado a algo así sabe eso. ¿Tuviste instrucción, cierto?

–Desde que era un niño pequeño. Primero fue mi madre que me enseñó. Luego una tutora.

–Nunca había escuchado esta pieza… ¿Cómo se llama?

–Melodía sagrada* – Responde observándole a los ojos azules. –Tenía once años cuando la compuse. Fue mi regalo de navidad a mi madre.

–Es hermosa.

–Si quieres… puede ser tuya.

– ¡Oh no! Jamás podría.

–Adelante – invitándole a sentarse al lado de el en el piano. – Eres compositora—comenzando a tocar las teclas negras y blancas mientras le sonríe tenuemente. – Apuesto a que puedes seguir la tonada fácilmente… – escuchándose el sonido del instrumento.

Tomoyo toma asiento a su lado y mientras Eriol toca ágilmente Tomoyo escucha en silencio aquella melodía. Luego de un instante y mientras el toca con la izquierda toma la mano de la chica llevándola a las teclas mientras la guía por los primeros segundos hasta que ella toma el ritmo de su mano izquierda con la derecha.

Tomoyo fácilmente le sigue la marcha mientras ambas manos se desplayan con deleite y se escucha la música del instrumento siendo interpretado por ambos.

Minutos después detienen su interpretación al llegar al fin de ellas y ambas manos descansan en el teclado: ya en los pocos movimientos, Eriol la había dejado sola, continuando con la interpretación mientras el observa su perfil y sus dedos desplegarse en aquel teclado con tanta familiaridad y seguridad.

–Gracias – Dice Tomoyo sonriendo – Es hermoso – Observándole a los ojos. Duda unos instantes mientras se quedan observándose y ella finalmente pregunta. – ¿Por qué no me dijiste que habías estado casado?

Baja su mirada algo abochornado y aun con una mueca perceptible en sus labios (semejante a una sonrisa), añade. – No creo que tenga mucha importancia.

–La tiene. Porque aun parece afectarte.

–Digamos que no me gusta hablar mucho de ello – Volviendo a tocar pero ahora no la Melodía Sagrada sino teclas al azar. – Me enamoré de ella… una mujer muy hermosa. Una inglesa. Pensé que lo conocía todo de ella.

Tomoyo detecta la ironía en sus palabras.

–Era una estafadora profesional. – Sorprendiéndole. – No vine a percatarme de sus intenciones hasta que estábamos casados y las finanzas comenzaban a cobrar sus intereses. No podía sostener sus lujos y excesivos gastos.

Tomoyo guarda silencio.

–Luego que descubrí su plan (dejarme prácticamente en la bancarrota), – No revelándole sobre la fortuna del lado de su padre– Comenzó a exigir la venta de unas acciones y bonos que tengo en ciertas empresas europeas. Soy profesor de economía pero conozco de la banca y las inversiones. Fue cuando comencé a investigar su pasado, descubriendo quien era en verdad…

–Cuanto lo lamento… pareces haber tenido muy mala suerte.

–Mala suerte fue la disputa por la separación de bienes. – Dice con una sonrisa burlona mientras se encoge de hombros. – le dejé la casa como acuerdo de la disputa y me mudé nuevamente con mis padres. Luego de aquello, murió mamá…

Tomoyo siente la afinidad con aquella historia y que el sujeto se haya abierto a ella. Sabe que para los hombres no les es fácil abrir su corazón, sus sentimientos o al menos, sus fracasos sentimentales. Sin proponérselo, cubre con su mano pequeña la mano masculina mas cercana a ella, sintiendo aquel contacto tibio que sorprende al sujeto y le mira a los ojos.

–No lo dije para que sintieras pena por mi– Murmura el hombre.

–No siento pena por ti– Encogiéndose de hombros. – Por un momento, me he sentido identificada con tu pesar.

Eriol levanta su mano para colocarla en el mentón de la chica. Cuando los labios hacen contacto es algo que ambos se lo esperan y aun así, Tomoyo percibe en aquel contacto, un poco mas de dulzura y ternura que las veces anteriores besada por el hombre. Es un momento compartido entre ambos, por la afinidad en la música y la penumbra del salón.

Aunque el beso comienza de manera inocente, en segundos la boca de ella se abre haciendo una invitación muda al hombre para este abrirse paso entre sus labios y sus manos ya se encuentran en sus hombros y luego se deslizan hasta su torso haciéndole gemir de satisfacción contra su boca.

Se vuelve mas sugerente y lujurioso cuando el sujeto encandilado por la atención de la joven y sus caricias (ya las manos de Tomoyo se encuentran deslizándose del cuello del hombre y a su pecho cubierto con la pijama oscura), las manos masculinas viajan por la cintura, deshaciendo el nudo de la bata que cubre la ropa de dormir de la joven.

Y su suspiro en contra de la boca del sujeto más las manos febriles de éste ya palpando su estomago cubierto por la bata de seda y sus gemidos contra su boca son mas insinuantes.

Tiene que detenerse.

No quiere… no puede… ésta mujer borra toda lógica y sentido a sus pensamientos. Desde la primera vez que rozó sus labios, sabe que hay algo más entre ellos que simple atracción física.

Y ella parece responder a sus mismas ansiedades.

Eriol se separa de su contacto haciendo que la mujer abriera sus ojos y aquellas esferas azuladas mostraban toda la pasión y el deseo poco contenidos en su persona. Sus labios se deslizan por su barbilla en besos cortos y pasionales que ponen la resistencia de la mujer en la cuerda floja mientras gemidos llenos de satisfacción escapan sin control y de ahí, sus labios se van a su cuello…

… Y de ahí al otro lado donde la vena palpitante la hace perder toda lógica y razonamiento gimiendo fuerte y claro; apretando su agarre contra la camisa de la ropa de dormir masculina.

Aquello fue una satisfacción enorme para el sujeto quien levanta sus ojos al rostro arrebolado de la chica. La observa unos instantes mientras ambos se incorporan y en un movimiento súbito vuelve a besarle en la boca, recargando su cuerpo contra el teclado y su figura al tocar las teclas, hicieron un sonido hosco que despertó la lógica en la muchacha separándose de los labios del sujeto.

Sus respiraciones eran agitadas; las manos de Eriol ya estaban en los pechos femeninos, sonrojándole aun más por aquel contacto tan intimo y ella retrocede un poco más, separándose de él.

–Lo siento – Dice el hombre agitado y sabe que se encuentra demasiado exaltado para controlarse inmediatamente. – Discúlpame…

–No… no te preocupes… creo que los dos…– Tragando un segundo ordenando sus ideas y sus pensamientos mientras se anuda la bata nuevamente a su figura (aunque siente su cuerpo arder por el contacto y sus caricias). –… creo que a los dos se nos fue la mano. Será mejor que me vaya… buenas noches – Dice rápidamente saliendo a toda prisa del salón y subiendo los escalones con agilidad.

Eriol la ve marcharse a toda prisa, ya que la oscuridad de los pasillos hasta los escalones principales del lugar es aminorada con las lámparas y ciertas luces encendidas. Sabe que si no se hubieran detenido en aquel instante la habría podido seducir, convencerla de terminar aquel “rendez vous” en su cama.

Pero ¡Que estaba pensando! Tomoyo no era de esas mujeres que se rendían a las sugerentes manos de un amante experto.

Ella misma se nota un tanto inocente a su contacto. Se acalora con una profunda facilidad y no parece tener control de sus sensaciones.

“¿Será… acaso… posible?” pensó un segundo observando el piano cuya tapa coloca nuevamente en el teclado y apaga la lámpara al lado.

Dios sabe que no dormirá bien aquella noche porque soñará con lo que debió de terminar la velada.

Ella entregada a él.

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Tomoyo llega a su habitación falta de oxigeno. Echa el seguro y se inclina contra la madera mientras pasa sus dedos a sus labios y siente el ardor de sus besos. De ahí sus manos delicadas se deslizan por su cuello, sintiendo aun las sensaciones de sus labios allí…justo en ese punto…

Ella… a punto de perder el control.

¡Santo cielo! Se va a su cama y se echa de espaldas no sabiendo si estar asustada o nerviosa…o….

Atraída por este hombre. Nadie me ha tocado… de esta manera.” Cerrando sus ojos y avergonzándose de sus recuerdos y lo ocurrido en el piano. – “Tengo que controlarme… este hombre sabe lo que hace pero yo no puedo caer, no tan fácilmente… ¡Oh Santo Dios! Si mi madre me hubiese encontrado… o alguno de los empleados” Ahí sintiendo que le falta el aire.

Pero Tomoyo… ¿Estás segura que no hay nadie en todo Londres que llene tus expectativas?” – Le había preguntado Sakura días antes en su video conferencia.

Y ahora que repite esa pregunta en su cabeza, tiene algo claro: Si, si existe alguien que llena sus expectativas. Que se encuentra atraído por ella (¡Es mas que obvio!) pero alguien que por alguna extraña razón aun mantiene sus secretos bien profundos.

No puedo entregar mi cuerpo (o mi corazón), a este hombre… porque él apenas me deja ver una pequeña parte del suyo”.

 

–––––––––– Continuará.

*Melodía Sagrada: Es la partitura interpretada por Eriol en el capitulo de Sakura Card Captor titulado “Un Regalo para las Cartas” (Episodio de Navidad)

Comentarios de la autora: ¡Muchísimas gracias por haber llegado hasta este capitulo! Como pudieron darse cuenta, las cosas se están encendiendo en este par… Tomoyo… ¡Esta muchacha le tengo una envidia que no se imaginan! (bueno tienen que imaginárselo) XD

Por mi página de FB lancé una trivia durante el fin de semana “¿Qué han dado por sentado en esta historia que en realidad no se menciona en la trama de seis (ahora siete) capítulos?” Es un detalle en particular de uno de los personajes y solo dos personas dieron con ella… Una de ellas Isis Temptation (una fantástica escritora de uno de mis fics favoritos “Un Chico Nuevo en la Ciudad” y otro mi artista Sinussa y eso es – redoble de tambores- ¡Las Gafas de Eriol! En la historia de SBN NUNCA dicen que Eriol use gafas y sin embargo, incluso Sinussa lo ha dibujado con gafas. En realidad en SBN ERIOL No usa gafas para variar un poco la historia de la rutina. Sin embargo en EDC (Empezar desde Cero), si usa sus famosas gafas (con ellas o sin ellas, se ve arrollador).

Gracias a todos quienes animaron mi perfil con sus dudas y por supuesto sospechas. Ya ahí tienen las respuestas y espero que les haya gustado la trivia.

Yo por mi parte me despido aquí deseándoles una fantástica semana. Espero sus comentarios (aunque nunca les responda, siempre las leo y les agradezco todo su apoyo), dudas o tomatazos.

¡Que pasen una linda semana!

Crys.