Se busca Novio – Cap. 5

Se busca Novio

Una historia Inédita.

Por Crystal

Basado en los personajes de CardCaptor Sakura de CLAMP.

Capitulo V

Al llegar a la casa Daidouji en Tomoeda, Sakura recibió una llamada de su novio y futuro esposo lo que captó su atención alejándose del par que viajaba con ella momentos antes y ahora sacan las maletas de la cajuela.

–Lo siento – Dice Tomoyo bajito y el varón de ojos azules le escucha.– Creo que mi madre está planeando algo. Jamás se habría atrevido a algo así antes. – Se excusa.

–No te preocupes. No me molesta– Replica con una sonrisa. – Es más, resulta muy práctico que estemos listos, salgamos y volvamos juntos y estemos aquí. – Viendo como la chica se le queda curiosa observando – Es verdad. No me molesta en lo más mínimo. Además tú casa es muy acogedora.

–La casa de mi madre– Corrige ella. Observando todo el movimiento de mesas, sillas, flores, estatuas y sirvientes de aquí para allá en los jardines y la vereda de los camiones que traen los alimentos y las bebidas. –Nunca me gustaron los espacios tan ostentosos. Y cuando fui creciendo resultaba abrumadora.

Eriol la observa unos instantes: Nunca había dudado por su complexión y su forma de conducirse, que se trataba de alguien con un nivel educacional sorprendente y hasta la forma de caminar develaba alguien con recursos. Pero las personas no son siempre lo que aparentan.

Conoció muchachas tan o más ricas que Daidouji siempre resultando unas chiquillas malcriadas y consentidas que en su adultez no había mucha variación.

Pero ésta mujer parece bastante centrada y para nada consentida. La mansión es exuberante y muestra la riqueza de la familia en cuestión. Sin embargo, no es tan ostentosa como la que él mismo se crió cuando era un pequeño. Y su padre siempre tuvo recursos.

–Su madre llegará a las seis de la tarde– Dice el ama de llaves a darle alcance– Bienvenida señorita Tomoyo.

–Gracias Akane. – Observando a dos empleados de la mansión que toman el equipaje de la jovencita y lo llevan ágilmente por las escaleras. El de Eriol lo toma otro hombre y espera al lado de la puerta para acompañar al sujeto.

–Era Shaoran – Dice Sakura observándoles a uno y otro al aproximarse a ellos. – He hablado con él y está impaciente por conocer Hiragizawa… –Sonríe al aludido.

– ¿Shaoran, impaciente? – Levanta Tomoyo una ceja.

–Bueno le he contado de él– Dice Sakura abochornándose. – Mi prometido es una persona un poco tímida Señor Hiragizawa. No se abre a los extraños con facilidad. Pero aprecia mucho a mi mejor amiga. Y está impaciente en conocer el novio de Tomoyo-Chan.

–Querida Sakura: te he dicho que me llames Eriol. – Sonríe el sujeto – Y me encantará conocer a su prometido. Debe de ser una persona sumamente especial para ganar el amor y la mano de semejante joya.

Y ahí está el sonrojo en Sakura.

Y la perplejidad de Tomoyo por su talento en los halagos a las del sexo opuesto.

–Recuerden que la cena empieza a las ocho en punto y sabes Tomoyo como es tú madre con la puntualidad.

–De acuerdo. Iré a llevar a Eriol a su habitación.

–Oh no. – Contradice su amiga con una sonrisa añadiendo –Disculpa Eriol: pero tengo algo que consultar con mi prima. ¿Te importaría si ese señor te lleva a tu habitación?

–Para nada. – Responde con una sonrisa a ambas mujeres. –Incluso creo que debo de descansar un poco. Hasta la noche, entonces. – Despidiéndose con un gesto de ambas jóvenes.

Al éste alejarse, Tomoyo siente como su amiga la hala por un brazo hasta el otro lado del jardín. – ¡Tú y yo vamos a hablar… pero donde no hayan testigos! – Llevándosela hasta el fondo del jardín y cerca de la piscina de la casa Daidouji. – ¿Quién es él?

– ¿A que te refieres?

– ¡Vamos Tomoyo! Hace setenta y dos horas me dijiste por video conferencia que traerías a “alguien” ¿Quién es él?

–Pues es… mi novio.

Sakura se cruza de brazos alzando una ceja – Mentirosa: tú JAMAS me esconderías algo así. – Señalando a la casa.

– ¿Qué tiene de malo? ¿Acaso no te agrada?

– ¡Pues para empezar… está divino! – No evitando sonrojarse. – Debo de recordar que me caso en unos cuantos días. ¡Tomoyo! Conoce bastante y sabe lo del abuelo… parece conocerte, parece conocerme. ¡Nunca me contaste nada y dices ser mi mejor amiga! –Haciendo una seña de dolor en el pecho. – ¿Cómo es posible que no me contaras nada de él?

–Te lo dije: no quería que mi madre lo supiera. Sabes como se pone. Habría viajado a Londres y lo habría asustado. Y ambas sabemos que no sabes mentir– Ocurriéndosele rápidamente una excusa –Se lo habrías dicho a mi madre.

–Pero ahora lo traes a casa ¡Es bastante serio! ¿Desde cuando lo conoces? – Pregunta con los ojos brillantes.

–Desde hace dos años. Pero estamos involucrados desde mucho después.

– ¿Qué hace? ¿Dónde vive?

–Vive en el mismo edificio que yo. Es profesor de Economía y Relaciones internacionales.

– ¡Wow! Y es súper joven. Y ¿Estás enamorada?

– ¡Que pregunta es esa!

–Tengo que preguntarte. Cuando hablamos te notaba muy insegura Tomoyo. Incluso dijiste aunque no creías que tendrías la misma suerte que yo. ¿Recuerdas? Que creías en el amor verdadero. Por ello tengo que preguntarte. Estabas muy triste en esos días. ¡O eso pensaba! ¡Mira eso: Todo el tiempo con un novio a escondidas! Y semejante novio…

–No te preocupes por eso. Es del pasado y ya te dije: tenía que esconderlo lo más que pudiera. Pero ya es inevitable. – Dice palmeando sus manos. – Preocúpate mejor por tu boda.

–Ah eso me recuerda que aun tengo que prepararme y la cena será solo en unas horas. – Ahí despidiéndose de su amiga. – Pues lo que he conocido del hombre me agrada. Se nota una persona bastante centrada y es apuesto. Veremos en los próximos días si pasa la prueba de tú madre – Sonrojando a su amiga. Alzando una ceja agrega –Trata de llevar las cosas con calma.

– ¿Por qué me dices eso?

–Porque te conozco Tomoyo: Siempre hay algo que no te termina de convencer de tus pretendientes y no quisiera que éste sufriera el mismo destino de todos los demás.

– ¡Sakura! ¿Acaso dices que el problema soy yo? – Pero ahí no pudo responderle su amiga, pues la joven corre por el jardín para ingresar al vehículo pues se le hace tarde y aun no está lista.

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Tomoyo termina de alistarse y ya desde su habitación se escucha la música proveniente de los jardines de la mansión dando inicio al evento una hora atrás. Tomoyo no puede evitar dirigirse al balcón y observar a los invitados que ya se encuentran abajo. Incluso divisa a Sakura y Shaoran dando la bienvenida a la reunión y más atrás a su madre ya lista quien sirve de anfitriona, acompañada de otra mujer (No duda que se trate de la famosa Ieran Li).

El vestido de nuestra protagonista es una sola pieza que llega hasta los tobillos. De color celeste y en seda con un brocado que baja desde encima de uno de sus pechos y va anchando hasta el ruedo del mismo en sus tobillos. El brocado es un tono blanco con cristales sutiles.

Su espalda se encuentra totalmente descubierta y sostiene el traje con tirantes que le cruzan la espalda en una visión sensual y moderna. Se ha peinado llevándose sus cabellos a un lado de su cabeza y con unos delicados prendedores mantiene la melena sujeta allí. Ya al lado de la cama, hay un chal del mismo material que el vestido, que complementa el look en caso que ella tenga frío. Unos delicados pendientes de diamante complementan su imagen y perfectamente maquillada (cortesía de los peinadores y asesores contratados por Sonomi para el momento), complementan la visión de mujer adulta, atractiva y confidente.

Pero esa confidencia no compagina con el estado de nervios que es victima.

Sonomi apenas llegó pasada las siete de la noche anunciándole brevemente a su hija que apenas tiene tiempo para arreglarse para la actividad de aquella noche, lo que posterga la presentación de Eriol ante ella.

¡Y no puede sentirse más nerviosa!

Sabe que su madre no es fácil de convencer de algo… o en su defecto, de engañar. Sabe que debe de jugar sus cartas bien. Y por supuesto, ruega a los cielos que Eriol sea lo bastante convincente para incluso ganarse la aprobación de la autora de sus días.

Unos toques a la puerta la sobresaltan halándola de sus pensamientos. Al abrirla se encuentra con un atractivo hombre de mechones negros azulados que al abrir ella la puerta, le observa con admiración y una picardía que podrían hacerle desfallecer.

Pero trata de mantener la compostura: Algo difícil con la mirada tan perceptible departe del hombre.

–Te ves… wow – Dice no encontrando palabras que pudieran cubrir lo que observa delante de si: Una mujer muy diferente a aquella que viste trajes de oficina y pantalones vaqueros.

Una mujer sumamente interesante… sensual… hermosa.

Una mujer que nadie creería que tendría que solicitarle a un hombre hacerse pasar por su novio.

Tomoyo percibe que aquel traje negro es muy estilizado y fino. Sus detalles en las solapas resaltan la elegancia del mismo y con aquella complexión sobresalen trayéndole una elegancia arrolladora que el sujeto en vestimentas comunes no carece. Para completar aquella visión, los cabellos negros del sujeto se encuentran peinados hacia atrás y recién lavados.

–Te ves bien también. – Dice la mujer cuando finalmente recupera el hilo de pensamiento – ¿Quién te dijo que era mi habitación?

Aturdido aún por la visión delante de sí, responde con una tenue sonrisa–Me encontré una de las mucamas y dijo que aun no habías bajado; me señaló esta puerta. Así que pensé que podría escoltarte hasta el jardín.

Tomoyo agradece el gesto y vuelve por su chal pero Eriol no se fija en la parte de atrás del vestido… al menos no en ese instante. La joven le da alcance al hombre quien le espera en la puerta; saliendo y mostrando al cerrar, la parte de atrás del vestido… y Eriol traga en seco. Ahí está la espalda y la piel al descubierto: el vestido lo sostiene en su lugar aquellos tirantes finos y solitarios que cruzan su espalda.

La mirada de Eriol una vez Tomoyo se voltea es reveladora para la mujer: sabe que la encuentra atractiva y tratando de apaciguar las aguas, el hombre se recupera a tiempo, sonriendo cortésmente y ofreciéndole su brazo para descender a la fiesta.

Y Tomoyo tiene que tomarlo. Lo admite, se ve arrollador en ese traje y camina confiado. La joven haciendo conversación mientras descienden por las escaleras afirma en voz baja– Mi madre puede ponerse difícil. Espero que hayas podido terminar de leer la información que te preparé.

–No te preocupes. Estoy listo y preparado para cualquier cosa– Dice el sujeto dirigiéndole una sonrisa confiada y una expresión divertida. – Solo trata de calmarte. Estás muy nerviosa.

– ¿En serio? – Replica ella abochornada. – No era mi intención.

Él palmeó una de sus manos y la aferró por unos segundos observándole a los ojos y dijo con un brillo especial en su mirada. – Olvida que estás mintiendo. Solo trata de disfrutarlo como si fuera realidad. ­–Llevando ambas manos hasta sus labios y sorprendiendo a la mujer con aquel detalle.

Tomoyo se queda sin palabras con su declaración, su gesto y justo en ese momento la joven de ojos verdes se aproxima de la mano de un sujeto alto de cabellos cafés– ¡Aquí están! – Sonriendo mientras muestra un elegante vestido negro por debajo de las rodillas y cuyas mangas caen a mitad de sus brazos. Lleva sus cabellos amarrados en un elegante moño y con prendedores de color esmeraldas, que brillan tanto como sus ojos. – Shaoran Li: éste es Eriol Hiragizawa… el novio de Tomoyo.

Tomoyo divisa a su madre, quien le lanza una mirada inquisidora a ella y al sujeto a su lado. Pero aun así no se aproxima a ellos pues continúa saludando a los invitados.

–Encantado Señor Hiragizawa– Shaoran saluda a la tradición oriental y el varón delante de él responde el saludo.

–Por favor llámame Eriol: después de todo, eres una persona muy especial para mi novia. –Lanzándole una mirada confiada a la mujer de ojos azules.

– ¿En serio?

–Si. No escuchaba otra cosa más que Shaoran y Sakura… Sakura y Shaoran.

Alzando sus cejas replica con gesto serio–.Eso si es divertido: hasta esta tarde era la primera vez que escucho de usted.

– ¡Shaoran! – Dice Sakura avergonzada– Disculpa Eriol. Mi prometido es un poco honesto.

–No. En realidad lo comprendo: Según me ha contado Tomoyo, ha mantenido nuestra relación bien callada. Y que ustedes están juntos por una travesura de mi novia.

–Así es. – Responde Li sorprendido del conocimiento del sujeto acerca de cómo se conocieron. – Siempre estaré agradecido con Daidouji– san.

El ambiente de repente se vuelve menos pesado.

– ¿A que te dedicas Eriol? – Pregunta Li.

–Soy Profesor de economías y negocios internacionales.

– ¿Sabes? Tengo conocimiento de unos Hiragizawas… – Habla Li– Incluso son bastantes conocidos en las esferas comerciales de China aunque no son del país. No he negociado directamente con ellos, pero…

– ¡Ah no! No tomarás nuestra fiesta de compromiso para hablar de negocios– Le interrumpe Sakura dirigiendo una mirada sancionadora a su prometido y viendo a la pista de baile añade– vamos a bailar– llevándose al sujeto sin este poder contradecirle.

Eriol observa aquella acción particular y respira aliviado. Si bien no ha sido del todo honesto con la mujer a su lado sobre la verdadera naturaleza del negocio de su padre, tampoco se lo confesaría en aquel momento. Y uno de los puntos que le hizo reconsiderar la oferta de la mujer para acompañarle fue una vez que escuchó que no solo era la hija de la famosa Sonomi Daidouji sino también que el prometido de su amiga no era otro que Shaoran Li.

Y sabe sin temor a equivocarse que se trata del mismo Li Xiao Lang, el que los diarios del oriente admiran por las altas cualidades empresariales y los mejores acuerdos de negocios involucrando a textiles, metales y e incluso tecnología que ha llevado a china a ser una de las potencias mundiales pioneras en la fabricación y de exportación.

¡Todos conocen la reputación de la familia Li!

Todos menos su prometida: es una muchacha sencilla, cálida y bastante desinteresada. Ahora baila con su novio observándole con adoración y no puede negar que él la observa como si fuera una joya preciada y valiosa y la sujeta con firmeza y dando a entender que sola suya.

El amor desinteresado es el más puro de todos.

Pero lo cierto que no quiere decirle a Tomoyo Daidouji a que se dedica su padre. Tampoco darle la verdadera naturaleza de su fortuna: fortuna que heredará al su padre morir en un futuro bien lejano. Aunque éste tuviera hijos con su actual esposa, no sería nada comparado con la herencia que le dejaría a su único hijo hasta el momento.

Y sabe que Tomoyo tiene terribles experiencias acerca de los hombres de dinero y su propia experiencia no ayuda.

Incluso cuando se casó, años atrás.

Tenía veinticinco años y pensó que era Amor Verdadero. ¡Que iluso! La mujer con quien se casó, se imaginó que era de puras intenciones y actitud desinteresada; que se casaba por amor. Entonces luego de casados, fue cuando las deudas de tarjetas de crédito, las vacaciones en lugares exóticos, sumamente caros y concluyendo con que tenía un amante que no había dejado incluso después de casarse, le revelaron que fue una treta todo su matrimonio por parte de una estafadora profesional y su compañero de hazañas que era su amante.

El matrimonio terminó mas rápido de lo que había creído. Llevándose consigo parte del autoestima del sujeto.

Y luego la muerte de su madre…

Si, la década de vida de los veinte, habían sido de mala suerte para nuestro amigo.

Es por ello que incluso muchas de sus alumnas lo seguían a casa: simplemente averiguaban donde vivía. No es desconocido para él que resulta atractivo para el sexo opuesto, pero par de sus relaciones “Pasajeras” en los últimos dos años, han sido etéreas y bastante superficiales. Las mujeres terminaban mostrando mas fascinación con vincularlo con la Empresa Petrolera Hiragizawa primero, antes de quererlo como lo que era.

Un hombre de carne y hueso que quería sentirse amado por ser él y no por lo que su apellido representa en las esferas europeas.

Y Tomoyo parece tener una idea preconcebida totalmente diferente a la realidad.

 

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–Mamá– Dice la muchacha aproximándose del brazo del sujeto el cual suelta por unos momentos para saludar a su progenitora con un abrazo.

–Querida Tomoyo: Que bella te ves esta noche. – Observando con aprobación su porte y elegancia. – Opacarás a la novia – dice con orgullo. Ahí observa al varón al lado de su hija y dice con una expresión perspicaz. – Finalmente conozco a tu novio.

–Mamá: él es Eriol. Eriol: mi madre, Sonomi Daidouji.

–Es un placer señora. Su hija habla mucho de usted. – Haciendo un saludo muy formal particular de los orientales.

–Espero que hayan sido cosas buenas todas.

– ¡Por supuesto mamá! ¿Cómo crees lo contrario? – Responde Tomoyo sorprendida ante su réplica.

–Creáme: Su hija solo tiene cosas positivas de hablar de su talentosa madre. Aunque le había visto por fotografías en los medios, su belleza no es captada totalmente por los medios.- mientras ve que Eriol saluda a Sonomi de la misma forma que hizo con Sakura en el aeropuerto y aquello es visto con aprobación por parte de la mujer. – Ya veo que la belleza de Tomoyo es heredada de una mujer de excepcionales cualidades.

Sonomi alza sus cejas atraída por las palabras y la manera de comportarse del sujeto –Vaya, vaya. –Ya con una sonrisa añade –Lamento no haberle conocido antes. ¿Por que no habías presentado a tu pretendiente hija?

Tomoyo toma la palabra–Porque no había tiempo mamá. Sabes que estos dos años han sido un poco difíciles en Londres. Muchas cosas por hacer.

–Si, ya veo – Dice con una perceptiva expresión observando al hombre al lado de su hija.– No lo dudo– Tomando una copa de champaña y llamando a un mesero a pocos pies de ellos, coloca champaña en las manos de su hija y su “Novio”. –Bueno Eriol: Espero conocerle un poco mas en los siguientes días. Disfruten de la fiesta. A partir de mañana todo será un caos… ¿Sakura te ha contado la agenda que hay que agotar en dos semanas?

–Me ha contado parte, si.

–Mañana te doy copias del calendario. Pero eso si– observando a ambos jóvenes agrega– Mañana en la noche tendrán una cena conmigo… necesito conocer todo acerca de usted Eriol.

–Cuando usted quiera.

–Ahora discúlpenme. Veo al Señor Fujikima aburriendo a los novios… ¡Ese Shaoran! Ni siquiera en esta cena de compromiso puede dejar su lado empresarial a un lado… – Marchándose a auxiliar a la pobre Sakura que tiene una expresión aburrida entre medio de su prometido y del banquero.

–Esto es una sorpresa. – Dice Eriol a su acompañante viendo a Sonomi cruzar por un lado hasta llegar a los novios. – Me imaginaba que tu mamá daría mas problemas– bajando su voz.

–Porque no la conoces. No tienes nada de que preocuparte esta noche. Mañana será la prueba. – Observando a todos lados y nota que atraen algunas miradas de los invitados. – Es increíble. Desconozco a la mayoría de los invitados.

En ese momento una voz detrás de ella dice. – Cuando te vi de lejos me pregunté ¿Esta es la misma Tomoyo que jugaba a las muñecas con mi hija? – Ahí la mujer volteándose y mostrando un gesto de sorpresa ante la presencia del hombre en el lugar.

– ¡Señor Fujitaka! – Dice no evitando abrazar al sujeto de cabellos cafés claros (con algunas canas), mirada gentil y una expresión llena de orgullo. – Eriol mira – ante aquella expresión el semblante de Tomoyo cambia totalmente. – Este es Fujitaka Kinomoto: Padre de Sakura y en términos prácticos también mi padre. Así que no te preocupes por caerle bien a mi madre; este es el hombre que tienes que impresionar – Dice con un atisbo de orgullo apenando al hombre.

–No digas esas cosas…

–Es la verdad: Este hombre podía pasarse el día en la cocina y en la noche enseñando en la facultad de Arqueología de Tokio. – Dice Tomoyo con gentileza y orgullosa. –Eriol también es profesor. – Hablando con cierto orgullo atrayendo la mirada de ambos hombres.

– ¿En serio? Un placer conocerle. – Saluda Fujitaka.

–El placer es mío. No tengo el honor de escuchar a Tomoyo hablar de alguien con tanto orgullo como hablado de usted en estos momentos. Y debe de sentirse muy orgulloso por su hija Sakura.

–Por supuesto. Mis hijos (ahí lanzándole una rápida mirada a la chica de ojos azules), son mi orgullo. Tiene una preciosa joya como pareja esta noche…

–Él es mi novio señor Fujitaka – Sorprendiendo al aludido. – vive en Londres.

–En realidad, nos conocimos allá.

–Un placer… y en verdad es un gusto conocerle. Ahora voy a saludar a la novia… vine aquí directamente. – Ahí tocando la mejilla de Tomoyo añade. – Aparta un momento de tu agenda mientras estés aquí. Desearía comer con ustedes– Dice el sujeto.

–Por supuesto.

–Será un placer.

Y con eso se despide del par.

–Parece una estupenda persona.

–Es un gran hombre. – Dice mostrando su admiración al sujeto – crió a sus dos hijos desde que su esposa murió; se volvió padre y madre. Sakura tenía tres años y su hermano diez.

El sujeto observa admirado la forma en que Tomoyo hablar de la familia Kinomoto. –Lo admiras.

–A todos en realidad. Han mantenido una unión que es difícil ver en estos momentos en familias de todos los estratos sociales– Señalando a otro sujeto quien parece hablar con Li y dice– Ese es Touya. El hermano de Sakura.

Eriol lo observa desde la distancia y dice divertido – Ya dejemos de hablar de ellos… – Dice notando como la mirada cambia a una nostalgia y cierta tristeza al ver a su amiga compartiendo con su prometido. – ¿Quieres bailar?

–No…

–Vamos Tomoyo… no tengo dos pies izquierdos. – Guiñándole el ojo – Y estamos en una fiesta… es justo que bailemos.

La mujer acepta siendo llevada por el sujeto mientras toma la copa de champaña de las manos. Una vez se unen a unas cuantas parejas que bailan, ella puede observar que atraen las miradas de aquellos en mesas y cerca de la pista de baile. Entre ellas, su madre.

Unas cuantas vueltas por la pista y Tomoyo le da el mérito al sujeto pues es un gran bailarín. Cuando la pieza se vuelve más romántica, el sujeto baja sus manos más en su espalda, haciendo contacto con la piel desnuda.

Y eso dispara todos los sentidos de la mujer. Es como una corriente que va calentando desde aquella posición y Tomoyo siente como en su espina dorsal aquello va ascendiendo incluso subiéndole los colores al rostro.

–Eres… eres buen bailarín– Opina ella algo nerviosa.

–Gracias, tu también– Replica acercándose un poco más a ella y dice en su oído– No podemos bailar un tema como este, como si fuéramos perfectos desconocidos. ¿O si, Tomoyo?

El aliento tibio del sujeto roza con su oreja ahora poniendo su cerebro a maquinar deprisa… bastante deprisa.

–Sin embargo… – dice el sujeto pasando su mano sensualmente y delicadamente por su espalda descubierta– Estoy esperando que tal vez… cambies de parecer…

– ¿Cambie de parecer? ¿A que te refieres? – Pregunta ella atrapada en el mar de sensaciones ante aquel gentil y tibio roce.

–Pues que tal vez… puedas aceptarme a mi como pretendiente… así dejaríamos de mentirle a tu madre… a los demás.

Tomoyo levanta la mirada al rostro del sujeto y observando sus ojos nota la seguridad y firmeza además de una actitud divertida en su expresión.

Continúan bailando, no dejan de moverse por la pista y las miradas de Sonomi y Fujitaka aun la siguen mientras los observan a ambos.

–No puedes estar hablando en serio.

– ¿Por qué no?

– ¿Acaso no crees que se que clase de persona eres? Te comportas como un verdadero caballero ingles con las mujeres… ¿Crees que me convertiré en alguna clase de objetivo personal para ti? Conquistar a la vecina para obtener alguna clase de satisfacción personal como hombre… como la clase de hombre que eres.

Aquello Tomoyo lo disfraza mediante sonrisa afectiva pues su madre y algunas personas le observan. Sin embargo Eriol se toma aquello bastante perturbado y cuando la música acaba, los invitados y demás parejas aplauden, él le toma por el brazo escoltándola entre las personas y se la lleva a otro lugar.

Ya dentro de la casa y fuera de las miradas y atenciones curiosas de las personas, Eriol la suelta. En realidad nunca la había sujetado con fuerza. Una vez están frente a frente, el sujeto dice. – ¿Puedes decirme que fue todo eso?

Abochornada ella dice – Lo que has escuchado. Se que clase de persona eres Eriol. Y lo que planeas hacer, conmigo no lo vas a lograr. No voy a volverme una más de tu lista de conquistas…

–Si ese fuera el caso entonces no debiste invitarme a esta charada tuya, Tomoyo. – Dice muy calmado para sorpresa de la mujer y ella lo demuestra – Si quieres, podemos decirles ahora a todos la verdad y acabar con esto.

– ¡No! ¡No puedes! Jamás me lo perdonarían.

– ¿Acaso no es que “Tú jamás te lo perdonarías”? – Viendo el bochorno en su rostro y la esquiva mirada marina añade- ¿Acaso no te percatas de que eres una mujer tan diferente a los demás y contrario a la mayoría de los hombres que han tratado de ganar tu corazón y tú interés, yo no estoy interesado en ti por tú apellido? No creo en esas cosas… creo en las personas.

–Vaya… muy lindo… muy practico. Casi te creo – Dice ella abochornada y ofuscada por todo el tema tratado. – Pero seguiremos el plan tal como lo he trabajado: Actuarás como un novio gentil y cariñoso. Seguiremos “Mi plan” y no le des rienda suelta a esa imaginación tuya porque se por donde anda…

– ¿Sabes que pienso?

–No, ¿Qué?

–Que tienes temor a equivocarte. A cometer errores, una vez más.

– ¿Y acaso es malo?

–Si, cuando te cierra a oportunidades como esta – Dice sujetándole de repente por la cintura y atrayéndola a él con decisión. Una de sus manos la mueve al cuello delgado y fino para atraer su rostro contra el suyo, en una acción sin mucha resistencia. Los tacones ayudan pues no tiene que agachar mucho la cabeza para que sus labios hagan contacto mientras los ojos azules de ella, observan la pasión encendida en los índigos del hombre.

Aunque la forma como le hala a él está cargada de pasión, aquel primer roce es cándido y sutil. Sus labios hacen contacto aun con las miradas de uno sobre los ojos del otro, mientras la mano del sujeto que aun descansa en su cuello se desliza lenta y febrilmente hasta su nuca en un movimiento que la hace despertar en todos sus sentidos.

Y lentamente el sujeto se separa de ella para continuar observando su mirada. Aun sin encontrar desprecio en su mirada y observando las mejillas arreboladas, ahora se acerca cerrando sus ojos y ella le imita ahora en un roce más profundo y delator. Ella hizo un ruido… suave, placentero, pero no sabe distinguirlo porque con aquel beso es en donde ella separa lentamente su boca permitiéndole al hombre invadirla sin miramientos, haciéndole sentir ardoroso y momentáneamente sordo. Y ella hace un sonido de entera satisfacción por aquella incursión que le roba la razón al sujeto y lo hace sentir sumamente emocionado.

No presta atención a los aplausos en el jardín. Tampoco a la indicación de uno de los músicos que dice que la cena dará inicio formal con los discursos. Aquello no les importa a ellos y Eriol le presta poca atención más que en excitar a la mujer en sus brazos mientras sus manos viajan peligrosamente por las tiras en los hombros descubiertos. La piel expuesta ardiendo ante su contacto y las consecuencias de aquel roce mostrándose en el pecho femenino cubierto apenas por la seda delicada de su traje; por supuesto, ninguno de ellos presta tampoco la atención de que la respiración comienza a acortárseles.

Sus manos temblorosas y nerviosas se levantan para tocar su pecho cubierto por el saco de vestir y de ahí se mueven a su cuello colgándose en aquel lugar con seguridad mientras aquel beso le roba el aire, la lógica, la conciencia y la razón. Siente un calor que se esparce por todo su cuerpo y se pega aun más contra el pecho masculino erizando cada parte de su ser.

Ya el chal que llevaba en sus brazos, cae silenciosamente hasta el mármol pulido del suelo.

Teniendo un contacto delator que hace tambalear la resistencia de la mujer hacia Eriol Hiragizawa.

Éste finalmente reacciona dejando su boca roja, sin mucho labial ya y con las mejillas arreboladas y la respiración entrecortada y agitada. Ella aun se cuelga de su cuello mientras éste murmura contra su boca en voz grave. – Y eso y otras cosas más te pierdes si sigues negándote a la realidad.

Ella no articula palabra y este murmura contra su rostro – Que es irremediable el admitir que tú me deseas tanto como yo te deseo a ti. –Acercando nuevamente sus labios a la chica y sin mucho esfuerzo porque está con los ojos brillantes y ante la expectativa acerca más su rostro al sujeto.

– ¡Ah aquí estas Tomoyo! – Se escucha la voz de Sakura interrumpiendo el momento y segundos después la ojiverde se percata de su error – ¡Lo siento! – Dice apenada pero con una tenue sonrisa en sus labios – Perdónenme,.. Pero los brindis darán apertura a la cena y tú madre pregunta por ti, Tomoyo. ¡Disculpen! – marchándose a toda prisa.

–Creo que es mejor que dejemos este tema hasta aquí… – Dice el sujeto alisando su ropa y diciendo con la mirada azul decidida sobre la de la chica (la cual continúa anonadada y bastante emocionada) – Pero me interesaría… continuarla… esta noche, en mi habitación… si te interesa. – Y sin decir mas nada, se agacha para tomar el chal ante la mirada atontada de la mujer y se la coloca sobre los hombros cubriendo convenientemente las partes “Delatoras” en la figura delgada de la mujer.

–Trata de respirar preciosa… se nota que no tomas aire en un buen rato. Podrías desmayarte – le aconseja el hombre haciendo que la mujer finalmente reaccione tratando de controlarse por las experiencias vívidas en aquellos labios masculinos.

Toma el brazo de la mujer que se ha quedado sin palabras y paralizada en el mismo punto donde momentos antes se besaban desbordando en pasión, para ayudarle a avanzar hasta los jardines donde tienen que cumplir el compromiso de la cena de aquella noche en honor a Sakura Kinomoto y Shaoran Li.

 

–––––––– Continuará.

Comentarios de la autora: ¡Bueno! A partir de aquí la temperatura comienza a subir – sino es que ha subido ya- Les advertí que por algo la clasificación de la historia es T y podría subir a M algunos capítulos mas adelante pero aun no me decido ? ¡Uff! Ejem! Bueno, Tomoyo de verdad si es una chica con suerte! Este hombre está muy interesado en ella, se lo ha demostrado y la pobrecita no le queda de otra que responderle ¡JA! Y vaya manera 😛 la verdad éste hombre es toda una joyita ¿Qué creen ustedes!? Muchas gracias a todos quienes me han dejado sus comentarios, sus inquietudes, sus felicitaciones y otras yerbas por las diferentes redes sociales y por supuesto, por las páginas Still y FFNET. Ya cien personas colocan a Se Busca Novio entre sus favoritas vía Ffnet. ¡Se los agradezco un montón! Ya por este lado no queda mas nada que decir, al menos que comentarios, dudas, tomatazos, Eriol Hiragizawa (No me culpen :P) y demás a mi correo o a los espacios de “comentarios” de los diferentes servidores.

¡Nos leemos en la próxima actualización!