Se busca Novio – Cap. 4

Se busca Novio.

Por Crystal

Basado en los personajes de CardCaptor Sakura de CLAMP.

Capitulo IV

Eriol espera pacientemente en el recibidor del edificio de departamentos por su atractiva vecina, con las maletas al lado. Ésta parece que aún no está lista y quedaron de reunirse a las nueve y cuarenta y cinco en punto para ir juntos al aeropuerto. Y con veinte minutos de retraso, la mujer no termina de descender.

Cuando el chofer del vehículo que los lleva al aeropuerto se hace presente, el hombre entrega su equipaje y el chofer procede a llevarlos al coche. El casero le observa con cierta interrogante en todo aquel momento y más cuando escucha que Eriol le refiere al chofer, que aun falta una joven por bajar con su equipaje.

A Hiragizawa le hubiera agradado auxiliarle desde la puerta de su departamento con su equipaje, pero la mujer la noche anterior le había rechazado la ayuda diciéndole que estaría a la hora señalada en el lobby. Observa su reloj ya un tanto preocupado, porque sabe no solo que la joven es sumamente puntual, sino que encuentra algo extraño que ella no haya terminado de bajar.

–Iré por ella – Dice Eriol finalmente al casero dirigiéndose al elevador. Cuando lo pulsa para pedir que se abra, en aquel momento suena indicando que ha descendido y cuando la puerta se abre, muestra a la mujer de ojos azules delante de el.

Y por un instante a Eriol se le va la respiración. La visión delante de él es bastante atractiva y no parece tener intenciones de esconder aquello.

La joven viste con un abrigo de color celeste que contrarrestan con sus ojos. Su cabellera en una coleta alta que la hace ver mucho mas joven y estilizada (y con los cabellos sueltos ya es bastante seductora). Sus pensamientos se van de viaje cuando observa las piernas descubiertas bajo el abrigo, por lo que deduce que lleva una falda o vestido bajo el abrigo de viaje. Sus ojos cubiertos por unas enormes gafas oscuras.

Pero para la mujer, no escapa de su atención la mirada que le lanzara el sujeto.

Y Eriol se percata como a su lado van tres maletas grandes.

–Buenos días. Disculpe la tardanza…–Replica en verdad aturdida por su retraso.

–Ha valido la pena – Responde el sujeto con una tenue sonrisa – Se ve muy bonita Daidouji. – Azorando por un instante a la mujer.

El casero cuando reacciona (Después de la sorpresa inicial de que la siempre solitaria habitante del 4A se va de viaje con el ocupante del 4B), camina hasta el elevador sacando el equipaje de la joven y llevándola al coche que espera por ellos.

– ¿Vamos? – Pregunta el cortésmente extendiendo el brazo a la chica para que lo cruzara. Pero contrario a su intención inicial y la respuesta que espera, no toma su brazo sino que avanza sola hasta el exterior del edificio.

Eriol observa a la mujer salir perturbado por su frialdad. Parece que aunque ha tenido que depender de él para poder presentar a “Alguien” en la casa materna, aun su indiferencia y desconfianza son más que palpables.

Eriol Hiragizawa tiene un largo camino por delante.

––––––––––––––––––––––––––––––––––––––––––

El viaje al aeropuerto fue lento y silencioso. Ni intercambiaron palabras y apenas volteaba de cuando en cuando a su acompañante del asiento trasero. Cuando estaban en el mostrador de la aerolínea incluso fue en un profundo silencio. Ya en el avión y una vez podían quitarse los cinturones de seguridad (luego del despegue del aparato), fue que Tomoyo Daidouji sorprende al sujeto sacando de su bolso de viaje un fólder con documentos dentro y se lo extendió al hombre.

– ¿Qué es esto?

–Las cosas que debe de saber de mí: Si pretenderemos ser una pareja es mejor que sepa algunos detalles para que nadie te atrape de sorpresa desconociendo algún detalle sobre mi vida.

Eriol abrió el portafolio notando el detalle de la joven en su forma de pensar: paginas y paginas de preguntas y respuestas hechas por ella misma: ¿Dónde hizo la primaria? ¿La preparatoria? ¿Actividades favoritas de la escuela? ¿Parientes? ¿Qué carrera ha hecho? ¿Dónde le gusta ir de vacaciones? ¿Animales favoritos? ¿Alergias? ¿Bebidas favorita? ¿Alimentos favoritos? ¿Menos favoritos?

–Hija única… – lee en voz alta. – Primaria Tomoeda… Secundaria Seiyû, piano, coro, tenis, equipo de ajedrez, equipo de debates, club de lectura ¿Estudiaste administración? – Ahí observando a su interlocutora.

–Así es.

–Sorprendente expediente. Asombroso, bastante detallado y ordenado. Pero… ¿Qué más te gustaba de la secundaria? – Ahí observando la mirada interrogante de la mujer añade. – ¿Qué podrías no haber podido renunciar de haberse presentado la oportunidad?

–Creo que la música. Y el dibujo.

–Dibujas también. –No era una pregunta.

–No profesionalmente pero era lo que mas me gustaba hacer siendo pequeña. Mi madre tiene en su despacho de la casa y en sus oficinas unas acuarelas que las pintara cuando tenía doce y trece años.

–Vaya Daidouji. Eres alguien sumamente multifacético. Me siento… abrumado.

– ¿Abrumado?

–Creo que así deben de sentirse tus parejas anteriores para no tener a nadie más que pudiera aparentar ser tu novio.

– ¿Acaso es algo malo?

–No, no malo. No es nada malo tener objetivos en la vida… claro siempre y cuando sea lo que quieras hacer en verdad.

Tomoyo se le queda observando unos instantes como si analizara sus palabras.

Y Eriol rompe el contacto visual dirigiendo su mirada al fólder con toda la información de la mujer a su lado. – ¿Vacacionar en las montañas?

–Mi abuelo tenía una casa en las montañas en Japón. Cuando era una niña, Sakura y yo íbamos acompañada de mi madre y pasábamos una temporada allá con el abuelito. Cuando el abuelo murió, mama perdió el interés de ir… creo que eran los malos recuerdos. Así que solo íbamos Sakura y yo… ya fuera acompañada de su hermano mayor. Al final, Sakura ingresó a la universidad y dejamos los viajes a las montañas. Cuando necesitaba alejarme un poco de la ciudad, finalmente iba yo sola.

La forma en que ella contaba aquel fragmento de su vida hace que el sujeto tuviese cierta pena a la joven.

– ¿Dónde trabajas?

–Soy Administradora de las pequeñas oficinas de empresa Daidouji en Londres. Mi madre maneja la empresa en Japón.

– ¿Empresas Daidouji? ¿Las “Famosas” Empresas Daidouji?

–No sé de famosas – sonriendo con humildad– Pero si, somos mi mamá y yo. Por ella no perseguí mi fascinación por la música o el dibujo. No podíamos contar con mi padre para administrar y aunque mi madre es excelente líder, necesitaba mi ayuda. No tenía mucho de donde elegir.

– ¿Sacrificaste tu pasión por un puesto corporativo?

–No me duele el haberlo hecho. Me gusta en lo que trabajo y soy buena.

–Pero con un gran precio: Poco tiempo para una vida sentimental. Y abrumar a los hombres con tus múltiples cualidades.

– ¿Qué hay de usted Hiragizawa? ¿A qué se dedica?

–Vamos preciosa: Si vamos a pretender ser una pareja – Haciendo la alusión de comillas con sus dedos – debemos llamarnos por nuestros nombres.

–De acuerdo, Eriol.

–Soy Profesor de Economía internacional y relaciones públicas de Escuela Universitaria de Londres. – Sorprendiendo a la mujer.

– ¿Eres Profesor? ¿En serio?

– ¿Por qué te sorprende? –Interroga aparentando seriedad ante su asombro.

–Bueno pues… mis profesores nunca fueron… – Sonrojándose sutilmente –… tan jóvenes.

–Siempre fui alguien bastante disciplinado. En el verano, trabajaba para una empresa petrolera desde que cumplí once años haciendo mensajería interna y luego a los dieciséis serví de asistente para el asistente de la gerencia. Terminé una maestría a la edad de 26 años y me pidieron que impartiera clases con un giro moderno. – Sonríe.

–No puedo creer que siempre quiso ser profesor.

–No estaba vislumbrado – Responde con una sonrisa melancólica – Pero mi madre siempre me apoyó con respecto a mi elección de vida. Contrario a usted, no tuve que decidir entre mi carrera o lo que verdaderamente deseaba.

– ¿Enseñar?

–En parte: Aunque no imaginaba que fuera en la universidad. Ingresé para estudiar lo mismo que hizo mi padre y mi abuelo. Y termine siendo un profesor.

–Bueno… ¿Y tus padres te apoyan?

–Mi padre no ha puesto objeción… supongo que respetando los deseos de mi madre.- encogiéndose de hombros y viendo la interrogante en su rostro, añade.- En realidad, mi madre murió hace poco más de tres años y mi padre se casó casi inmediatamente después de enviudar.

Aquello tiene un sonido amargo para el sujeto y Tomoyo lo percibe.

–Lo siento… ¿Acaso no apruebas su decisión?

–Soy como mi madre… creo en el amor verdadero y duradero. No creo que mi padre amara a mi madre sin haberle si quiera conservado respeto y casarse antes del año de haber muerto.

Tomoyo no sabe que pensar. Aquel hombre, que recuerda con tanto respeto y añoranza a la autora de sus días, pero al mismo tiempo es el sujeto conquistador y coqueto que recibe mujeres a todas horas en su departamento.

Ya no sabe quien es este hombre en realidad.

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Cuando abre sus ojos es porque escucha la información por los parlantes que dicen que ya van a aterrizar en el aeropuerto de Tokio. Se quedó dormido en algún momento ya cuando la mujer dejara de hacerle preguntas y él terminara de leer aquel portafolios preparado por la misma. Sus inquietudes sobre Tomoyo Daidouji aun no se encuentran respondidas ya que ella solo habla en el portafolio de breves detalles ya en su vida adulta.

Cuando el sujeto mueve su rostro se percata que bajo su cabeza e inclinado contra su pecho, esta la mujer de cabellos plomizos. Su perfume inunda sus fosas nasales y controla su mente. Con razón soñaba con ella momentos antes de recobrar el conocimiento.

Se percata con que facilidad su rostro se amolda entre su hombro y su cabeza. La joven no parece percatarse que se ha quedado dormida contra el sujeto y éste no hace mucho esfuerzo por incorporarle, disfrutando de aquel contacto. Se encuentra cubierta por la manta que le proporcionaran en la noche y las azafatas ya comienzan a circular por el pasillo para asegurarse que los pasajeros están listos para aterrizar.

Eriol finalmente decide despertar a Daidouji.

Ésta cuando se percata de los suaves toques en su rostro cree por un instante que está soñando. Parpadea sintiendo la tibia figura con quien se encuentra inclinada y por unos instantes se siente sumamente confundida. Pero es el aroma casi imperceptible a perfume de hombre que la hace incorporarse incluso rozando un instante con su barbilla.

A pocos centímetros de su boca.

Y aquellos ojos índigos observándole con intensidad.

– ¡Disculpa! – dice ella aturdida y aun embelesada por la situación. Su azoramiento es perceptible pero no la delata mucho. Enderezándose en su silla dice con lentitud observando a la ventana– Aterrizaremos. – Retirándose la manta y aun con sus mejillas arreboladas, evadiendo su mirada.

–Así es. – Dice el sujeto abrochando su cinturón y dirige sus manos a las caderas de la chica acto que la hace respingar en su silla y observarle algo desconfiada. – Solo iba a ajustar su cinturón. No tiene porque reaccionar así. – Sin pedir permiso busca los enganches palpando por unos segundos las caderas de la joven y localizándolos los abrocha enderezándose.

Tomoyo percibe su susceptibilidad ante la acción. – Disculpe usted. No suelo depender de otros para cosas cotidianas. – Responde en verdad siendo sincera.

–Sin embargo, henos aquí: un total desconocido sentado a su lado y el cual presentará a su madre. –Haciendo una pausa añade– No tiene porque temerme Tomoyo. Jamás le haré nada a usted, claro que no desee que pase.

Ella parpadea unos instantes por aquella explicación.

Sienten como el aparato va descendiendo para tocar tierra y en los próximos segundos nadie dice nada. Al final cuando aterriza un respiro de alivio recorre el aparato pero aun no se detiene en su totalidad.

– ¿Qué quiso decir con eso? – Pregunta finalmente la mujer.

– ¿Acaso no es obvio? – Haciendo una pausa mientras una sonrisa burlona cruza su rostro y sus ojos centellean para aclarar- Tendremos que aparentar ante los demás que estamos involucrados. – Alzando sus cejas y observando con una expresión misteriosa a la mujer a su lado. –En algún momento tendremos que tomarnos de la mano… abrazarnos, ya sabe, esas cosas.

Tomoyo palidece ante aquellas palabras. ¡Como no se le ocurrió pensar en aquellos detalles! ¡Si iban a aparentar tener una relación, debería ser cariñosa en público con él! ¡Mostrarse gentil, diligente…!

Como si en verdad fueran novios…

… Y él… él….

Una vez fue momento de desembarcar, Eriol la ayudó a incorporarse tomando su mano. Pasaron migración y los controles de seguridad, notando Tomoyo como no era difícil para él mostrarse amable y cordial con los empleados del aeropuerto; incluso hubo damas que le sonreían.

El sujeto es atractivo y sería muy hipócrita de su parte, sino admite en aquellos instantes que precisamente aquel atractivo fue una de las características que le hicieron solicitarle a su vecino que se hiciera pasar por su novio.

El hombre con un carrito de maletas, toma las suyas y las de la joven y luego avanzan para salir de aduanas. – ¿Qué ha pasado con su gato? ¿Quién lo cuidará en estos días? ¿Una de sus amigas?

Alzando una ceja ante aquello último responde divertido para ver su respuesta–No. Mi gato no se lleva con ninguna de mis conocidas. En realidad, ninguno tampoco de mis amigos… no.

– ¿Lo dejó en algún refugio u hotel para mascotas?

–No. Lo llevé a casa de mi padre. – Sorprendiendo con eso a Tomoyo y saliendo por las puertas de aduana dice. – En realidad, mi madre…– Ahí siendo cortada su declaración para escuchar un grito proveniente de más adelante.

– ¡Tomoyo! ¡Tomoyo, Tomoyo! – grita una muchacha de cabellos castaños y unos enormes y expresivos ojos verdes. La muchacha de ojos azules avanza rápidamente para saludarse con su amiga con confianza y estima. Eriol se queda observando las vueltas que dan las chicas mientras están abrazadas y Daidouji sonreía de la alegría al saludarse con su conocida.

Y Eriol lamentaba que no fuera él quien la pusiera en semejantes condiciones. Porque su felicidad mostraba a una Tomoyo Daidouji mas atractiva y abierta.

Y a él le gustaba aquello.

Ya ambas chicas separándose luego de tomarse las manos, es Sakura quien con su mirada le hace recordar a Tomoyo que no están solas. Volteándose al hombre hace señas de que se aproxime y Eriol escucha cuando ésta dice. – Sakura Kinomoto: Él es Eriol Hiragizawa. Eriol: mi mejor amiga de todo el mundo, Sakura.

–Mucho gusto.

–Encantado de conocerle. – y añadiendo con una tenue sonrisa.–Debo de decirle que Tomoyo me ha hablado mucho de usted. – Tomando su mano y besándosela con galantería que aturde a ambas jóvenes y sonroja a la ojiverde.– Es un gusto finalmente conocerle: y más con una beldad tan exuberante como usted.

Sakura se sonroja hasta las orejas con semejante saludo muy inusual entre los japoneses y Tomoyo mueve su cabeza notando porque es que el sujeto tiene tanto éxito con las mujeres.

–Ettoooo…. – Al sujeto soltarle la mano añade– ¿Vamos? Estoy estacionada un poco lejos.

-¿Condujiste hasta aquí?

-Sonomi quería enviarte un ejército de sus asistentes y guardaespaldas además de chofer. No podía venir a buscarte y al final me he ofrecido. Se como te perturban esas cosas.

–Gracias Sakura. En realidad creo que lo prefiero así. – Replica su amiga caminando a la par de ella mientras Eriol viene de su lado con el carrito de equipajes. –Cuéntame como está todo. ¿Cómo van los preparativos?

–En realidad tengo mucho que agradecerle a Sonomi, Tomoyo. No se con exactitud que habría hecho sin su ayuda. Decidió pagar por la planificadora de bodas, la fiesta de compromiso y mi padre paga la boda y toda la ceremonia. Lo hemos mantenido lo más intimo posible pero con tantos allegados y parientes de Shaoran mas ciertos empresarios que no podían dejarse fuera… bueno, la cosa ha salido mas grande de lo que teníamos planificado… y mi futura suegra se ha combinado con sus hijas y Sonomi. – Suspirando resignada– Hay actividades en las próximas dos semanas para volver loco a cualquiera. Comenzando esta noche.

– ¿Esta noche?

– ¿No te conté? Una de las cosas por las que tú madre quería saber la fecha exacta de tú llegada es para que coincidiera con la cena de compromiso. Es de etiqueta y en tú casa. Las Li (Ieran, sus hijas y una sobrina que ha traído con ellas) están locas y alborotadas viendo que todo quede perfecto y Sonomi le ha dado carta verde a todas en la casa.

– ¿La casa de mi madre?

–Es una locura desde que ha amanecido: el jardín ha sido invadido por mantelería, mesas, un bar y sillas. Una pista de baile improvisada y hasta músicos. – Niega con su rostro mostrando su estupefacción a lo que dice. – Es una algarabía que superará a la boda.

–Te noto tensa.

– ¡Estoy tensa! – Replica ella dándole la razón mientras caminan por el estacionamiento. – Esto acabará conmigo ¿Sabes?

– ¿Qué dice Shaoran de todo este alboroto?

–Ya lo conoces Tomoyo: el pobre no dice nada para no desilusionar a su mamá o a sus hermanas. Tampoco me dice nada para no ponerme en contra de sus parientes. No da la razón ni a una o a la otra. Lo está tratando de tomar bien. A pesar que me propuso hace dos noches que nos fugáramos. – Agrega bastante sonrojada.

– ¡Shaoran Li te dijo eso!

–Estaba bastante estresado. Por supuesto que me tomó de sorpresa ; unas horas después, lo recapacitó y prefiere seguir con los planes.

–Sabe que aunque te quejes quiere una boda. Siempre has soñado con ella.

–Pues si. Lo sabe– Sonrojándose. – En fin, el asunto es que la boda sigue en pie. Por el momento esta noche es la cena de compromiso. Mañana después del medio día es el almuerzo en el Club con las Li y debes de ir. Shaoran, mi hermano y otros, irán a jugar tenis – Ahí observando a Eriol añade– Por supuesto que estás cordialmente invitado Eriol al partido de los chicos. El almuerzo de mañana es solo chicas para ultimar los últimos detalles de la boda.

–Agradezco tu amabilidad Kinomoto. – Sonríe el sujeto. – Me encantará compartir con los allegados de Tomoyo.

La chica siente un respingo en su estómago al escuchar su nombre provenir de los labios del hombre. Finalmente llegan al vehículo de la joven. Tomoyo la observa sorprendida. – ¿Y este coche? Sakura, este no es tú coche.

–Lo se. – Afirma la joven suspirando resignada– Es el de Shaoran. – Divisando un Lexus deportivo color plateado de dos puertas y del año. – Simplemente no quiso que viniera en mi Toyota y me hizo traer esto.

–Suerte que sabes conducirlo Sakura– Dice Tomoyo abrumada por la composición física del automóvil y a su delicada amiga de ojos verdes. No pudiendo conservar la seriedad se ríe con ánimo diciendo. – Li no escatima cuando se trata de ti.

–Soy la única que puede conducirlo. Así dice Meiling que sabe que Shaoran me ama y me tiene mucha confianza: nunca les presta sus coches a ella o sus hermanas.

– ¿Coches? – Ahí interviene Eriol mientras entra las maletas en la cajuela del vehículo.

–Shaoran es una persona de recursos y empresario de Hong Kong– Explica Sakura–. Tuve mucha suerte que Tomoyo me lo presentara.

Y Eriol sutilmente comienza a pensar quien puede ser ese famoso Shaoran Li.

–Cuando lo conocí supe que era para ti Sakura – Corrige su amiga. – Además siempre me cayó bien. Y tienen gustos similares.

–No en coches, puedo asegurarte. Soy feliz con mi coche de ocho años atrás. Le dije que quería llevarlo a China y se ha negado. – Abriendo las puertas y Eriol entra al asiento de atrás mientras Tomoyo toma el asiento disponible adelante con su amiga. –Dice que tendré tantos coches que no me daré cuenta que me hace falta.

–Pero Li te conoce. Sabe que no eres así.

–Por supuesto que lo sabe. Pero lo dice como si me pusiera a prueba. – Encendiendo el coche dice con precaución. – Tengo que tener cuidado: acelera de cero a sesenta en microsegundos.

Eriol no podía ocultar su sorpresa ante la sencillez y humildad además de intimidación de la amiga de Daidouji con respecto al coche; y por supuesto todas las sugerencias que ella traía a colación sobre las excentricidades de su futura suegra y lo exuberante de la ceremonia que ocurriría en dos semanas.

– ¿Trajiste traje de etiqueta Hiragizawa? – Pregunta Sakura un momento que están en la avenida ya lejos del aeropuerto.

–Solo el de la ceremonia. No sabía que habría más actividades.

–Procuraré que Shaoran o mi hermano te lleven a las tiendas de trajes de hombres. Las actividades previas a la ceremonia son grandes. Incluso una ceremonia tradicional china para los parientes más longevos de los Li. Eso será dentro de una semana y son tres días consecutivos. ¡No creo sobrevivir! Procuraré hablar con ellos está noche para que te lleven a buscar un traje acorde a cada actividad.

–Muchas gracias.

–Ni te pregunto a ti –Dice a su mejor amiga– Conociéndote y dada la cantidad de equipaje, debes de estar más que preparada. Además de los trajes de dama de honor para la ceremonia de los Li. Son trajes chinos tradicionales en seda, traídos especialmente para la ceremonia. Me tomé el atrevimiento de darle tus tallas a la Señor a Li y ella se encargó del resto. ¡Aun no he visto ninguno de mis trajes!

– ¡Es toda una empresa toda esta situación!

–“No todos los días se casa tú único hijo varón” esas fueron las palabras de mi futura Suegra. Shaoran no quería acceder y debí de llevarme de su consejo. Pero no quería desairar a Ieran Li y he aquí el resultado: todo un circo.

Tomoyo no pudo evitar reír. – Ahora entiendo porque querían fugarse.

–Conoces mis gustos Tomoyo ¿Recuerdas cuando decíamos lo que queríamos cuando llegara el momento que cada una se casara?

–Claro que si. Tú querías una ceremonia sencilla en la Casa de veraneo en las montañas.

– ¿La casa del abuelo? – Pregunta Eriol atrayendo la mirada por el retrovisor departe de la conductora.

Sakura lo observa por el retrovisor sorprendida del conocimiento del sujeto ante aquel refugio de su infancia–Efectivamente. Es un hermoso lugar: solo quería algo sencillo con personas allegadas a la familia y listo. Tomoyo quería una boda en la playa.

– ¿Es eso cierto?

–En el atardecer y con velas encendidas por doquier. – Recuerda Sakura. – Nada de empresarios o importantes personalidades. Solo Tomoyo, su madre, nosotros; y el novio con sus parientes y un juez.

–Teníamos diecisiete años. – Habla Daidouji de manera soñadora. – Es obvio que toda chica a esa edad idealizamos la boda de nuestros sueños. – Ahí despertando de sus pensamientos agrega– Apenas tendremos tiempo para que te vistas Eriol y salir a la casa – Viendo su reloj. – Ya es tarde. Sakura: Dobla aquí para llegar al hotel.

– ¿Hotel? ¿Qué hotel? – Dice ella sonando ingenua.

Pero Tomoyo le reafirma– Te dije que tenía una reservación para Eriol en el Hotel Hyatt.

–Si lo se– Dice suspirando– Mira, no te enojes. Pero tu mamá…

– ¿Qué? ¿Qué pasa Sakura?

–Canceló tu reservación. – Viendo el rostro desencajado de la chica de cabellos plomizos quien la escucha incrédula. – Dijo que no era posible que quisieras que tú novio se hospedara en un hotel cuando compartirá con todos tus allegados. Y además para asuntos de logística resulta incómodo.

–No hay muchos hoteles en Tomoeda Sakura. Es más, tal vez dos o tres y no son muy recomendables.

–No. Tú mamá no hizo reservación en hotel en Tomoeda.

– ¿Qué me estás queriendo decir?

–Que Eriol se hospedará en tu casa en Tomoeda. Una de las habitaciones de invitados ya está lista.

–––––––––––––––––––––––––––– Continuará.

Comentarios de la autora: ¡Capitulo 4 y ya vamos avanzando un poquito más! Como pueden darse cuenta, Tomoyo Daidouji le gusta estar en control de las cosas… ¡Vieron con portafolios y todo! Debo de admitir que la idea del profesor universitario como carrera de Eriol fue idea de Nodoka quien tiene un profesor ahora mismo que ¡UFFFF! Me había contado que la mente se le va de paseo cuando le tocan clases con el individuo y la idea me pareció fenomenal ¿Qué harían con un profesor como Eriol Hiragizawa? ¡Bueh! En fin, no les doy muchas ideas para que luego no suspiren más de la cuenta.

Actualizaciones semanales y éstas no excederán las 15 páginas a lo mucho. Advierto que la historia contendrá solo 14 capítulos y no se extiende más de ahí. ¡Muchas gracias a todos quienes me han dejado sus comentarios en los diversos portales, mi cuenta de FB, la de Twitter y mis correos! La verdad estoy sorprendida de la enorme respuesta (positiva) ante la historia y espero no decepcionarlos.

Como las actualizaciones son semanales, no proyecto dar respuestas a Reviews sin correos y adjuntarlos aquí (¡Me tomaría mas de la semana 😀 y saben que tengo que trabajar) ? ya saben que cualquier comentario, duda o tomatazo es bien aceptada.

¡Un abrazo y nos veremos en el capitulo 5! A partir de a ahí, las cosas se pondrán mucho más interesantes.

¡Matta ne!