Se busca Novio – Cap. 3

Se busca Novio.

Por Crystal

Basado en los personajes de CardCaptor Sakura de CLAMP.

Capitulo III

Tomoyo avanza por el pasillo del hospital a paso seguro, mientras sus pensamientos maquinan una alternativa al contratiempo que enfrenta ahora que Andrew se encuentra en el hospital.

La llamada de la noche anterior le sorprendió bastante; no el encontrar en la otra línea a Andrew, sino al novio de éste que le informaba que el sujeto se encontraba recluido en el hospital. Y lo que le traía un problema mucho mayor.

¿Quién le acompañaría ahora a Japón como su “Novio”?

Llegando a la habitación indicada, toca tenuemente para segundos después, la misma se abriera por parte de un hombre alto, de gafas y cabellos negros con una sonrisa amable que le saluda diciendo.– ¿Daidouji?

Ella asiente y éste abre la puerta completamente para que el sujeto en el lecho observara al visitante. –Soy Paul: El compañero de Andrew.

Tomoyo responde su saludo con dulzura típica de ella para quienes le conocían a pesar que es la primera vez que conoce a Paul.

– Daioduji… cuanto lamento esto – Dice Andrew apenado y desde su cama con un brazo enyesado. El rostro del sujeto refleja la angustia por toda la situación; también pálido por supuesto por la condición en la que se encuentra.

–Espero que te sientas bien. – Haciendo un ademán de poca importancia porque sabe que se refiere al inconveniente de quedar inmovilizado y no poder auxiliarle como planificaran días antes.

–El doctor le ha recomendado descanso – Dice el novio de Andrew con gentil tono de voz. – y que siga sus indicaciones.

–Estoy más preocupado por tú compromiso, Daidouji. Lamento mucho no poder acompañarte.

–¿Qué fue lo que ocurrió? –Pregunta la mujer sumamente preocupada por lo ocurrido con su empleado.

–Una tontería en verdad… andaba distraído y subía las escaleras del edificio donde vivo. Pisé en falso y caí por las escaleras. A lo próximo que supe, estaba en la camilla y abordo de una ambulancia y los paramédicos diciéndome que tenía una fractura.

En aquel momento, tocan la puerta nuevamente y Paul va a abrirla mostrándose la joven Mitzuki quien viene con un ramo de flores para el herido. – Hola Paul; hola Andrew… Daidouji. ¿Cómo estás Andrew?

Paul toma las flores y las coloca en un pequeño florero a un lado del lecho.

El sujeto se encoje de hombros diciendo – He tenido mejores días… Paul ¿Podrías alcanzarme el pudin?

Paul sonríe condescendiente, le quita la tapa al mismo y tomando la cuchara comienza a servirle a su novio. Dice con un tono de voz amable. –Andrew me dijo lo que intentaba hacer por usted Daidouji. Cuanto lamento que no se pueda continuar con el plan de hacerlo pasar por su novio.

Sorprendida que el sujeto estuviera al tanto de aquello (y bastante sonrojada), observa al rubio echado en la cama y quien responde luego de tomar la primera cucharada del pudin. – Siempre le digo todo a Paul. Él no tuvo inconveniente que viajara a Japón y te ayudara.

–Exactamente. En lo personal, no me importa mucho que se haga pasar por un novio heterosexual. Andrew le tiene mucha estima y eso lo respeto. De todas formas confío plenamente en mi novio – Dice con condescendencia al sujeto en el lecho mientras le sirve mas pudín.

–¿Podrías tú hacerte pasar por su novio?

–¿Bromeas Andrew? Soy demasiado “Delicado” para hacerme pasar por hombre. Lo echaría a perder. Además… ¿Recuerdas lo que dijo el doctor? No puedes valerte por ti mismo por las próximas semanas. Necesitarás alguien que te ayude con las cosas más sencillas.

–Por mi no se preocupen. – Dice Tomoyo observando la dinámica del par en esas circunstancias y nota el gran amor y la confianza que se tienen– Yo veré la forma como solucionar esto.

–¿Tienes algún plan? – Pregunta Kaho extrañada ante su respuesta.

–No. – Niega apesadumbrada encogiéndose de hombros. – Voy a tener que enfrentar la realidad, y asistir soltera. Veré como resuelvo el problema con mi madre.

–No puedo creer que no encuentres a alguien que pueda acompañarte a la boda, Daidouji San – Dice Paul condescendiente con la situación. – No eres de mi gusto pero sabemos notar una mujer muy hermosa. Y lo eres.

–Muchas gracias Paul – Agradece el cumplido con un tenue sonrojo. –Pero no conozco a nadie. En estos dos años, mi vida social es prácticamente nula.

–¿Qué tal algún cliente de las empresas Daidouji aquí? – Pregunta Kaho Mitzuki pensativa. – Tal vez entre nuestros clientes encontremos a alguien. O de nuestros asociados.

– Tenemos conocidos de esos, pero muchos son casados o con relaciones estables y esto puede traerles dificultades. Y otros… – encogiéndose de hombros – Mi madre jamás lo creería. Con excepción de mi vecino, no conozco a otro hombre que pueda hacerse pasar por mi novio.

–¿Tú vecino? – Se escuchan tres voces al unísono.

–Vive en el 4B. He hablado con él esta mañana… Pero olvídenlo.

–Nosotros no lo mencionamos, tú lo hiciste – Replica Kaho con una tenue sonrisa. – ¿Quién es el sujeto?

–Es el dueño de un gato que pasa más tiempo en mi departamento que en el de su dueño. Pero… olvídenlo. Ya lo dije. No conozco a más nadie soltero o sin ningún compromiso para hacerlo pasar por un pretendiente. –Suspira derrotada– Tal vez debo de resignarme a la idea que tendré que ir a la boda de Sakura sola, y exponerme a las citas a ciegas de mi madre.

–¿Por qué no hablas con él? – Opina Andrew con un aspecto divertido en su rostro – Tal vez te sorprenda y acceda.

Tomoyo los observa a cada uno mientras las tenues sonrisas de los tres se amplían al notar que la mujer comienza a comprender sus intenciones–¿Acaso no lo entienden? Jamás de los jamás, voy a hacer que Hiragizawa se haga pasar por mi novio.

–¿Hiragizawa? – Pregunta Paul sorprendido– ¿Dónde he escuchado ese nombre?

–Ah por favor. Ahora me dirás que es gay – dice Andrew ofuscado por el comentario de su pareja.

–No. No creo. No creo que lo conozca por ello. Pero el apellido me suena.

–No importa. El punto es que Andrew tiene razón. – Dice Kaho encontrando una “Alternativa” para el dilema que le presenta su jefa– Puedes solicitarle que haga este pequeño favor.

–A mi no me agrada.– Refuta Tomoyo un tanto ofuscada y con el carmín posado en sus mejillas pero no como resultado de maquillaje.– No nos agradamos en lo absoluto… es un seductor. Tiene chicas en su apartamento casi siempre… todas diferentes. La última que abrió la puerta… – Ahí observando la mirada de los tres pares de ojos en la habitación. –¿Qué?

–¿La última qué…? – Tres pares de ojos no la pierden de vista mientras camina de un lado a otro de la habitación dando sus críticas hasta más no poder del vecino del 4B.

–Cita… cita. – Al notar las miradas algo turbadas por su comentario, toma una bocanada de aire y dice con melodiosa voz.– El gato (el de Hiragizawa) entró a mi departamento y tuve que llevarlo de vuelta a su departamento. La mujer que abrió la puerta aun andaba en su ropa de dormir y… definitivamente es un hombre que parece no poder quitar sus manos de encima de una mujer ¡Debieran verlas! De todas las edades, estereotipos. ¡Me enfuerece! Me enfurece aun mas que las mujeres caigamos tan bajo con un tipo como ese… digo es guapo, y se nota que sus ojitos azules de “cachorro indefenso” son un arma perfecta pero ¿Cómo las mujeres permiten eso!? A sabiendas que no es la primera… – bufando – y tampoco será la última – Ahí observando a los miembros de la habitación.– ¿Qué?

–La forma que hablas de él… es como… si lo odiaras.

–No lo odio – Dice a Kaho quien ha comentado aquello.

–Si, no te simpatiza – Dice Andrew – Lo cual lo hace perfecto.

–¿Cómo puede ser perfecto? – Pregunta ella aturdida por el plan que parecían desarrollar a sus expensas.

–Pues así evitarás lo que tanto dices: si vas con un sujeto que no te simpatiza, es posible que el plan funcione.

–¿Cómo podría funcionar? – Ahora pregunta Paul intrigado.

–¿Acaso ella no iba con un gay? – Dice Andrew como si fuese la cosa más lógica del mundo. – Ella no quiere ningún tipo de ataduras con su cita ¿Quién mejor que alguien que no le simpatiza a ella para fingir ser su novio? ¿Alguien que sepa manejar una mujer? ¿A cualquier mujer? Incluso a su madre. – Al ver el rostro de incredulidad de Tomoyo y de Paul (ya Kaho sonríe tenuemente comprendiendo el plan), –Podría ser mas beneficioso ya que podrá convencer a todos a su alrededor (en especial su madre), que tienen una relación. Una vez vuelvan a Londres toman sus caminos separados y listo. ¿Qué puede ir mal?

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Tomoyo admite que se había arrepentido tres veces aquella noche quien una vez llega a la puerta de su vecino, se devolvía nuevamente a la suya sin siquiera tocar el timbre. Ya la cuarta fue la definitiva. Armándose de valor y esta vez sin Spinnel Sun de su lado, toca el timbre tenuemente y casi lo suelta en micro segundos para salir huyendo.

La siempre firme, recta, segura y decidida Tomoyo Daidouji tenía ganas de salir corriendo en aquellos instantes hasta Irlanda si se lo permitían.

“Tarde para arrepentirte” Piensa cuando abren la puerta y delante de ella está su vecino de ojos azules que le mira con cierta suspicacia y curiosidad.

–Spinnel no está en su departamento – Dice observando el felino que duerme con confianza en el sofá del salón. Y nuevamente vuelve la mirada a la mujer.

La última persona que pensaba ver en su puerta.

–¿Podría hablar unos momentos con usted?

Se nota nerviosa y Eriol se percata de aquello. La primera vez en dos años que esta mujer viene a su puerta (sin tener relación con las aventuras del gato negro en el departamento de la fémina), y no solo eso sino que se invita a pasar.

¡Era un día de peculiaridades!

Extrañado pero de alguna forma extasiado, le invita a pasar al departamento y al pasar por su lado detecta el aroma de su agua de colonia. Todas las mañanas tiene aquella esencia a flores cuando recién duchada se aproxima a su persona para retornarle su felino. Y aún a aquella hora, posee aquel aroma tan característico de ella.

Cálmate y no hagas o digas una estupidez” –¿Qué puedo hacer por usted? – Pregunta Eriol invitándole a sentarse. Spinnel parece percatarse en su letargo que tienen visitas por lo que levanta su cabeza y al ver a su mejor amiga en el lugar, no puede esperar a maullar, incorporarse y caminar hasta darle alcance en el sofá donde se sube a su regazo para que le acaricie.

Eriol admira la voluntad y el arrojo de su felino mascota.

Tomoyo parecía meditar unos instantes sus palabras mientras acaricia el gato. Luego de unos segundos en donde permanece en silencio es él quien dice– ¿Dónde están mis modales? ¿Puedo ofrecerle algo? ¿Agua, café, té…?

–En realidad siento la garganta un poco seca ¿Podría pedir un poco de agua?

El varón se marcha a la cocina con la mirada de la chica en su persona. Tomoyo toma aquellos segundos para recobrar la compostura y trata de poner en orden sus ideas antes de confrontarlo.

Eriol regresa colocando la bebida delante de la mujer y ésta toma unos cuantos tragos en silencio observando a su alrededor con simulo: La decoración bastante masculina: Asientos en piel, cortinas de colores neutros y sin vuelos. La mesa del comedor está ocupada con una portátil y muchos documentos. Todo muy ordenado pero con aspectos que son característicos al sujeto delante de ella. Al fondo que da a los pasillos de las habitaciones, observa un cuadro en blanco y negro de Marilyn Monroe (el sex simbol de todos los tiempos y punto de admiración de hombres y mujeres) y puede divisar un piano eléctrico hasta el fondo del salón.

–¿Usted Toca?

–No tan bien como mi encantadora vecina, pero si. Toco de vez en cuando.

–Nunca lo he escuchado. – Afirma ella segura.

–Lo hago muy poco últimamente. Casi no tengo tiempo.

Si, entreteniendo a tantas damas, como hacerlo” se encuentra ella pensando situación que le abochorna aunque no lo ha dicho en voz alta.

–Spinnel parece haberle tomado cariño – Señalando al gato en el regazo de la mujer. – ¿Cuál es su truco? Conmigo es un tanto independiente.

Tomoyo no le responde inmediatamente. Observa la mirada melancólica del sujeto al animalillo en sus piernas.

–Le alimento. Cuando me lo pide.

–Debe de ser más que eso: Incluso apuesto a que le dedica más tiempo del que puedo yo darle. – Viendo con que delicadeza la mujer le acaricia detrás de las orejas– Pero supongo que su visita aquí no es para hablar de Spinnel.

–Tiene razón. – Tomando una bocanada de aire y finalmente dice.– Me preguntó esta mañana que podía hacer por mi para agradecerme por lo de anoche y lo que hago por su gato. Y … – Dudando unos instantes mientras el color de sus mejillas se intensifica mientras evade la mirada masculina que cada segundo que pasa, se encuentra más intrigada– Y la respuesta es si. Si hay algo que… algo que puede ha–hacer por mi.

El sujeto detecta su nerviosismo. Bastante intenso para pasar inadvertido aunque en su especialidad, es notable encontrar personas sumamente nerviosas e inquietas. Pero esta mujer estaba hecha un manojo de nervios.

¡Primera vez en todo el tiempo que le conoce la ha visto así!

–Necesito… verá… mi madre. – Ahí respirando profundo y finalmente observándole a los ojos con firmeza aunque su voz tiembla en par de ocasiones.–… Mi madre quiere a toda costa presentarme a todo soltero que cruza su camino. Su última estrategia se basa en que en la boda de mi mejor amiga, presentarme y colocarme citas con cuatro individuos diferentes. –La mirada del varón es de vacilación y curiosidad. – Mi solución a aquello fue informarle a ella y a mi mejor amiga, que iría con una cita para los días en que se celebra la boda y así tener que librarme de su plan.

–A ver si la comprendo…– Dice Eriol tratando de mantener la compostura y una mirada seria pero le estaba costando bastante trabajo. – ¿Usted no tiene novio?

Tomoyo se perturba ante la forma que ha preguntado aquello a lo que dice, valiéndose de una defensa un tanto absurda.– Mi amigo Andrew iba a acompañarme. Pero se ha accidentado anoche. No podrá ir a la boda conmigo.

“Mi amigo Andrew” se repite dos o tres veces en la mente del sujeto. ¡Por supuesto! ¿Cómo iba a imaginarse que alguien del calibre de aquella exuberante belleza oriental de ojos azules iba a estar soltera aún?

–Aun no comprendo… ¿Por qué no puede referirle que el sujeto que le acompañaría se accidentó y que por tanto no podrá escoltarla?

–No conoce a mi madre señor. …

–Por favor, no me digas señor. Me confunde con mi padre– Sonríe perturbando con aquel gesto a la mujer. Esta siente que el corazón se le va a los pies.

Ella prosigue tratando de recuperar la compostura– Ella creerá que ha sido una invención de mi parte y nada la detendrá para si colocarme en el mejor postor de su lista de “Solteros aptos”.

–¿Por qué no aceptar las citas? Su madre tal vez tenga razón y…– Viéndole negar con su rostro.

–No comprende. Los hombres que usualmente están interesados en mi son niños consentidos que son ricos de cuna y quieren casarse con alguien igualmente rica o zánganos que pretenden tener toda una fortuna para luego vivir de la fortuna de la esposa. No pretendo servirme ni para uno o lo otro.

Alza sus cejas sorprendido por su análisis lo cual dijo casi sin tomar aire–¿Lo dice su experiencia?

–Así es. He tenido muy mala suerte en lo que se refiere a conseguir pareja Pero como le dije, finalmente conseguí convencer a mi amigo pero se encuentra ahora mismo convaleciente en el hospital y no podrá asistir.

–¿Por qué no entonces no se excusa de ir a la boda?

–Soy la dama de honor. Mi amiga Sakura jamás me lo perdonaría. – Negando con su rostro – Eso ni lo pienso.

–Entonces ¿Ha acudido a mí para ver en qué le puedo aconsejar?

–No. He acudido a usted para que me acompañe a la boda… como… como mi cita.

Eriol dura unos instantes en silencio observando intrigado y boquiabierto a la mujer que ahora su rostro era totalmente rojo de la vergüenza.

Luego de unos incómodos momentos de silencio este habla ahora notándose perturbado y nervioso. – A ver… creo que no le comprendí bien.

–Por favor – Réplica ella ofuscada colocando el gato que se encuentra en su regazo en el sofá y ella incorporándose al extender el vaso de agua al sujeto que se lo brindó en primer lugar. – No se haga de rogar porque hasta el momento esto ha sido lo más humillante que jamás he tenido que hacer.

Responde rápidamente e inquieto por la forma en que ella se ha incorporado y la mirada indignada sobre sus ojos azules.–No quiero perturbarla. U ofenderle. Déjeme decirle que no es mi intención. Es que no… no lo puedo creer. – En realidad sonando incrédulo. –¿Quiere decirme que en Londres, en todo Londres no puede encontrar un hombre que se haga pasar por su novio y la escolte a la boda de su mejor amiga?

Tomoyo aprieta sus labios en señal de exasperación. – No tengo muchos conocidos.–Admite al sujeto.–Solo conozco a unos cuantos y uno de ellos es Gay. – Admite.– Los demás, no son lo mas idóneo para cumplir la misión.

–¿Y yo si? – Señalándose a si mismo mientras sus ojos comienzan a brillar en una expresión inusitada que comienza a colocar nuevamente a la chica en un estado de nervios imposible de explicar.

Al menos no en aquellos momentos. –Si… usted si. – Admite – He visto como se maneja con el sexo opuesto – Sorprendiéndole.– He visto que tiene cierto carisma y encanto que las mujeres encuentran cautivador.

–Pero usted no – Dice con una sonrisa llevándose una mano a su bolsillo y con una sonrisilla de niño travieso.

Por Dios, si dejara de hacer eso…”

–No. Soy inmune. – Admite Tomoyo.– En dos años apenas hemos cruzado dos palabras. No creo que eso sea irrelevante al momento de buscar a la persona indicada para el trabajo.

–¿Por qué usted no se encuentra atraída por mi? – Da por hecho el sujeto.

–Ex…Exacto – Responde rápidamente. Luego de unos instantes en silencio añade – Usted me preguntó que podía hacer por mí, se lo he dicho.

Al no ver ningún tipo de respuesta en el hombre, Tomoyo suspira resignada y se dirige a la puerta en silencio.

–¡Espere! ¿Acaso no puedo dejarle sufrir un poco?– Pregunta con una sonrisa y al ver la expresión adusta de la mujer añade aminorando su entusiasmo.– Ustedes las mujeres, nunca responden que “si” a la primera.

–Eso es un lujo del sexo femenino. – Responde ella volteándose hasta él: El sujeto aún continúa en el mismo lugar pero ahora coloca el vaso en el borde de la mesilla de centro. –Y realmente ando con un poco de prisa…

–Si claro, en caso de que el plan A falle– Señalándose a si mismo.

–Considérese, plan B. – Corrige ella.– El plan A era Andrew.

Levantando sus cejas replica mientras finalmente avanza a la chica – ¿Qué piensa este Andrew? ¿Confía en usted para llevar a cabo la tarea sin caer en su propio juego?

Ella parpadea analizando sus palabras unos segundos, para responder.– ¿Cuál juego?

–¿Qué pueda terminar, no se… atraída por mi?

–Usted no es mi tipo.

–¿En serio? –Levanta una ceja sorprendido. – ¿Y Andrew si lo es?

Sin responder a su pregunta, ella dice.– Señor Hiragizawa: ¿Por qué persiste en mostrarse intrigado cuando ambos sabemos que hace treinta segundos ha decidido aceptar acompañarme? – En verdad tomándole desprevenido.

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–Entonces ¿Has aceptado al final? – Pregunta su prima observándole sorprendida mientras el sujeto hace sus maletas en su habitación al día siguiente cuando la chica ha llegado a visitarle. – ¡No puedo creerlo!

–Pues créelo. No solo ha tenido que pedirme a mí (un total desconocido si nos vamos a los detalles), que le sirva de “Novio pretendido” por dos semanas, sino que también me paga el pasaje a Japón, hospedaje y todo.

–Tú no necesitas eso. Tienes dinero. – Viéndole sacar su maleta de uno de los estantes mas altos del armario.

–Lo se. Pero no voy a alardearlo en su cara.

–¿Y cuando se supone que te marchas?

–Creo que es mañana… o pasado mañana. No me he puesto a analizarlo.

–¡Tu estás entusiasmado por esto! – Dice la mujer conociendo la actitud de su primo quien siempre es tan analítico y observador ahora los detalles son bastantes “aéreos” con respecto al día que parten. – Te gusta que ella haya recurrido a ti para esto.

–Pues puedes llamarlo golpe del destino. – Encogiéndose de hombros.

–Bastante positivo para ti porque se que te gusta tú vecina y no vale que lo niegues. – Ahí observando el gato negro que desde los vio ir a la habitación procuraba no perderse la interacción desde el rellano de la ventana.– ¿Qué harás con Spinnel Sun? Son dos semanas que lo dejarás solito.

–¿Podrías llevártelo contigo?

–Lo siento. Sabes que vivo viajando casi todo el tiempo. – Dice Nakuru – Y no es que somos tan buenos amigos… ¿Qué harás con él?

–Supongo que lo dejaré con mi padre y su esposa. – Dice finalmente.

La mirada de Nakuru se enternece para decir. – Al menos Spinnel estará en un ambiente conocido. Era el gato de tu mamá.

Eriol se detuvo de hacer la maleta por un segundo observando a la nada. Su madre había muerto más de dos años atrás de un infarto fulminante y ella tenía a Spinnel Sun desde que era un minino. A ésta morir, Él tomó la responsabilidad en cuidar el animalillo que su madre mantuvo vivo a duras penas cuando la madre de la camada muriera. Lo rescató del refugio y lo alimentó hasta que el minino tuvo fuerzas de alimentarse solo.

–Tal vez por eso Spinnel se ha familiarizado tanto con Daidouji. Le recuerda las atenciones y mimos de mi madre. – Murmura pensativo.

– ¡Eriol! Es un gato ¿Acaso crees que los gatos tienen memoria? – Afirma Nakuru incrédula de sus palabras– ¡Eres un romántico empedernido! Sol o recuerda en no caer en una trampa con Daidouji y enamorarte de ella…– Soltando una carcajada– sería muy contraproducente para ti enamorarte de alguien que tiene pareja.

Si… porque para pensar en aquel Andrew, tiene que ser un enamorado que la hermosa chica del 4A debe de tener y le dolerá dejar para cumplir ese compromiso con su amiga”…– Suspirando – Eriol Hiragizawa ¿En que lío te has metido?

 

––––––––––––––––––––––Continuará.

Comentarios de la autora: Muchas, muchas gracias a todos por todo el apoyo en las previas dos actualizaciones de la historia. ¡Incluso la voz como que se ha esparcido y esta semana tengo nuevos lectores en esta historia! ¡Gracias infinitas! Bueno ya vamos por el capitulo tres (ya les dije que las actualizaciones serían bien cortitas). Hasta el momento es una lectura ligera y tiene ciertas dosis de comedia mezcladas por romance pero la musa ha hecho de las suyas en los últimos días y ha llevado la trama un poco al terreno de angustia pero sin serlo.

¡Aquí vimos a nuestro empedernido y romántico británico! Conversando con Daracanela (¡Si tu misma chica!) ella me había referido el tema que muchas de las que escribimos de esta pareja solemos llevarlo a la temática de un hombre coqueto, seductor que usa a las mujeres a su antojo (por el lado sano, claro está) y que nunca se ha enamorado. Es cierto, nos gusta llevar la idea de que la protagonista puede cambiar la perspectiva del sujeto y alterar su personalidad y opinión del mundo (ya lo hice en DT) pero en esta historia tenemos a una Tomoyo un poco decepcionada de la vida y del sexo opuesto y tenemos a un Eriol que no es un mujeriego empedernido, simplemente un hombre y las cosas se han malinterpretado un poco por parte de la protagonista, pero tenemos toda una trama por delante para hacerla cambiar de parecer.

Ya en el próximo capitulo conoceremos un poco mas de esta “fría” mujer de negocios y práctica persona que le gusta tener el control de todo (como disfrutará Eriol el hacerla perder esos controles ¡Pero ey! No avanzo nada para que luego no me digan arruina sorpresas.

Un abrazo a todos y muchas gracias por todo su apoyo. Ya solo quedan siete días para la próxima actualización.

Un abrazo

Crys.