Se busca Novio – Cap. 2

Por Crystal

Basado en los personajes de CardCaptor Sakura de CLAMP.

Capitulo II

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“Una persona que aparenta ser perfecta, es porque ésta llena de profundos temores”
De la autora

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-Hola Sakura – Dice su amiga a la en la video conferencia que ha dado inicio desde su oficina mientras que la ojiverde del otro lado, le saluda con su siempre característica sonrisa. -¿Cómo va todo?

-Pues espero que puedas venir unos días antes de la boda, como lo habíamos planeado desde el principio. No me has confirmado nada.- Responde la muchacha de ojos verdes, cabellos castaños amarrados ahora mismo en una coleta alta, la cual la hace ver más joven de lo que realmente es. –Mi hermano está insoportable con Shaoran y no se cuanto tiempo más podamos soportarlo.

-.Sabes que no puedo hacer nada con respecto a eso. Touya siempre ha sido muy apegado a ti y el hecho que luego que te cases, irás a vivir a China lo tiene de malas.

Si pero ¿tiene que pagarlo con el pobre Shaoran? – Dice a modo de súplica la pobre muchacha. – A lo próximo ha sido esa coordinadora de bodas haciéndole ojitos a Touya. Se pasa todo el tiempo soñando con él y hemos tenido problemas para las reservas del menú y sin contar que la banda aún no me confirma… ¡Y estamos a dos semanas! Auxilio.

-Calma Sakura. Estaré a tu lado en aproximadamente cinco días, sino se presenta algún inconveniente.

A propósito… ¿Vendrás con alguien?

-¿Alguien?

Al final no me has confirmado si traerás a alguien como cita para la boda.

-No lo sé aún – Afirma algo abochornada su amiga.

-¡Ah no Tomoyo! ¿Cómo es posible que en dos años no tengas a nadie que pueda venir contigo?

-Sabes como se pondrá mamá si llevo (o al menos piensa que llevo a alguien), ya comenzará desde ese momento a escoger el papel de las invitaciones de boda y todo eso. No escucharé nunca el fin.

-Pues será mejor que te vayas haciendo la idea…

-Sakura ¿Qué sabes tú?

De acuerdo pero no digas que te lo he dicho, por favor. Sonomi se ha portado muy linda conmigo ayudándome con ciertos detalles de la boda… – Dudando un instante y bajando su voz añade- Anda preguntándole a Shaoran sobre los solteros de nuestra edad que estarán en la boda… para ti.

-¡Bromeas!-Echándose atrás en la silla.

-No solo eso. Incluso depurando la lista entre los candidatos idóneos y quienes no.

-¡No me digas una cosa así Sakura!

-Tiene citas preparadas con cuatro de ellos Tomoyo ¡Cuatro! De aquí para el final de la boda y la fiesta, tener al menos a alguien atrapado para ti.

-¡No puedo creer a mi madre! Ella no comprende que no ando buscando novio, matrimonio o nada del estilo.

No puedes hablar en serio.

-Por supuesto que si lo hago. – Ahí viendo la mirada aturdida de su amiga y enternece su expresión para añadir.- Mira: no dudo que para ti y Li, todo esto del matrimonio funcione. Eres una chica normal Sakura y tienes muchas virtudes que son admirables.

Igual tú amiga. Solo que no te das el valor que te mereces.

-Lo único que las personas (mas quienes saben lo que vale el apellido Daidouji) ven, es el dinero de mi familia. Y por el otro lado, son unos sujetos vacíos y que solo piensan en el dinero. Como mi madre son ejecutivos, altos empresarios. Yo no busco eso.

-¿Qué buscas?

-Lo que tú tienes con Li: Amor verdadero – Viéndole sonreír y azorarse.- Pero eso no llegará a mi amiga. Incluso apuesto que un hombre de aquellos que mi madre ha “preseleccionado” de la lista de invitados, ya saben que Sonomi tiene una hija. Y eso significa una fortuna bien asegurada.

-Buehhhh – Abochornando a la chica añade- Pues si… y en el fondo, creo que ella cuenta con eso; tiene toda una agenda planificada.

Aquello fue la gota que ha colmado el vaso de la chica.- Sakura: dile a mi madre que no haga planes con ninguna de esas personas… Voy con una cita para tu boda.

-¿En serio? – Abriendo los ojos ampliamente.- ¡Pero si me dijiste…!

-Se lo que te dije. – Responde ella.

-¿Bien? ¿Quién es?

-Es una sorpresa…

-¡No puedes dejarme así Tomoyo!

-Bueno Sakura: yo tampoco lo se. Creo que tengo unos días para averiguarlo – Ahí observando los pendientes de su agenda añade.- No se te olvide llamar a mi madre y decirle lo que te he dicho. Ya tengo que cerrar.

Sakura sonríe a su amiga y dice– De acuerdo. Suerte amiga: no creo que no encuentres a nadie idóneo para acompañarte a la boda. ¿En todo Londres no hay un solo hombre a la altura de tus expectativas? – Ahí cortando la comunicación.

-El problema no soy yo, Sakura. El problema son ellos y sus expectativas- Dice Tomoyo segundos después de haberse despedido de la ojiiverde.

 

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-¿Ha prometido que ha de llevar una cita a la boda de su amiga Kinomoto?- Pregunta la mujer delante de ella la cual maneja parte de las negociaciones en Londres de la Industrias Daidouji.

La mujer le observa algo perturbada por las palabras de quien es su “compañera de trabajo” pero es más bien, su jefa.

-Exactamente. Y no se por donde empezar. – Afirma Daidouji suspirando ante la mirada incrédula de su empleada.

-¿Cómo es posible que usted tenga dificultades para conseguir pareja?

Tomoyo se encoge de hombros.- En los círculos habituales no es difícil conseguir un pretendiente, pero lo duro viene cuando ellos muestran mas interés en lo que tienes que en quien eres.

-¿Acaso no es lo mismo?

-No lo es. Mi familia tiene dinero lo admito, pero no busco casarme para complacer a un sector social, a mi madre o a los mas allegados que buscan un enlace de dinero busca dinero.- Responde Daidouji. – El dinero no trae la felicidad. Mira que mi padre abandonó a mi madre cuando aún era yo una pequeña.

-Lo siento.

-No lo sientas. Mis padres tenían mucho dinero. Ambos… pero al final mi padre era más un hombre de diversión que un empresario. Mi madre le compró la mitad de su compañía y él disfruta la gran vida en Estados Unidos con sus múltiples novias y posteriores divorcios en el proceso. No quisiera que eso pasara conmigo. Quiero enamorarme… – bajando su cabeza hasta el escritorio – Y no ser un objetivo de una agenda de algún empresario u familia de recursos.

Kaho Mitzuki enterneció su mirada ante la declaración de la muchacha. Ella no era de una familia de tantos recursos como Tomoyo Daidouji pero ciertamente su historia y sus temores no son tan mal infundados.

Es el temor de toda mujer al momento de llegar a una edad idónea de casarse.

-Casarse estando enamorada.- Murmura la mujer de cabellos cobrizos delante de la joven de ojos azules. -Creo que debería considerar ante todo, llevar un amigo – Responde Kaho – Alguien a quien pueda confiarle lo suficiente que se acerque a usted, sin temor a enamorarse. O él de usted.

-¿Un amigo dices?

-Así es. Puede ser alguien con quien comparta mucho. – Afirma la mujer sonriendo ante lo que se le ocurre. – Un conocido.

-Mi madre conoce a casi todos mis conocidos de Japón. Dudo mucho que crea la farsa el tiempo que sea necesario. Y mas que ellos vivan allá y yo aquí.

-¿Me quiere decir que no tiene amigos en Londres? – Encontrando aquello increíble.

-No… bueno, no exactamente. He salido en par de ocasiones pero resultan ser un total fiasco.

-¿En dos años… dos años completo, no ha hecho amistad con alguien del sexo opuesto? – Viéndole negar con su rostro – ¿Absolutamente nadie?

Tomoyo niega nuevamente.

-¿Qué tal Andrew? – Pregunta Kaho de manera distraída.

-Andrew es homosexual – dice Tomoyo preocupándose por la idea que se le ocurre a la mujer. Andrew de treinta y dos años es la tercera parte de la oficina de Empresas Daidouji que maneja la parte de publicidad y medios.

-No es tan notorio – Dice Kaho pensativa.

-No me enamoraré de él.

-Él si tiene que verse entregado a usted.

-Pero… ¿Puede ser posible hacer una charada como aquella? Un Homosexual pretender estar enamorado de una mujer.

-Solo hay una forma de saberlo – dice Kaho incorporándose y abriendo la puerta de la oficina- ¡Oye Andrew! – Llamando la atención a un hombre alto de cabellos rubios rizados y ojos verdes. Un rostro guapísimo y un cuerpo atlético.

-¿Ahora que te pasa Mitzuki? – Dice Andrew con un tono de voz sumamente masculino. Muy pocas personas en verdad podrían adivinar que el sujeto es Gay. Ingresa a la oficina de la jefa observando el rostro abochornado de la misma. -¿Te ocurre algo Daidouji?

-Tomoyo tiene algo que pedirte.

-No Andrew. No escuches. Son ideas de Mitzuki… – Replica Tomoyo muy avergonzada.

-Ella necesita un novio – Dice sobresaltando al sujeto – Para la boda de una amiga en Japón. Tiene que asistir y…

-¡Por Dios Mitzuki es tan vergonzoso! – Grita Tomoyo cubriéndose los ojos.

-Pero ¿Es posible? – Pregunta el sujeto visiblemente sorprendido por lo que le revelan las mujeres. Incluso observa con estupefacción a su joven jefa.

-No conoce a nadie en Londres y ha asegurado a su amiga que llevará novio. Esto para que su madre no la empareje con nadie…

-No puedo creer que para alguien tan lindo como Daidouji San sea tan difícil encontrar una persona que le acompañe. – Azorando a su “Jefa” con sus palabras.

-Pensamos en ti.

-Por mi encantado. ¡Me fascinan las bodas!

-¿Hablas en serio Andrew? – Ahora es Daidouji que pregunta sorprendida de la facilidad con que el hombre ha accedido. – ¿Hacerte pasar por un pretendiente?

-¡Claro que si! No me molesta. Y procuraré parecer tan enamorado de ti que bajaría la luna. – Tomoyo tiene el rostro arrebolado y los ojos casi en lágrimas por el alivio que comienza a sentir. Incluso Andrew añade –No te preocupes Daidouji: He aquí tu príncipe encantado en su brillante corcel.

Kaho Mitzuki ríe ante la pose varonil que ha puesto el sujeto y Tomoyo no puede dejar de reír.

-Entonces está decidido. – Afirma Kaho complacida ante el plan que se pone en marcha.- Andrew te llevará a la boda y volverás sin problemas. Ya en una semana o días después, le dices a tu madre que han roto. Listo. No hay daño. Andrew no planea conquistarte…

-Al menos que me vuelva heterosexual en los próximos días… – Dice el sujeto de manera graciosa.

-Y evitarás esos conflictos de citas a ciegas elaboradas por tu madre. – Dice Kaho optimista ignorando el comentario irónico del sujeto-Es en dos semanas la boda, aunque Daidouji tiene que marcharse en cinco días.

-Perfecto. Así lo haremos entonces mi querida Daidouji – Guiñándoles un ojo a las mujeres y volviendo a su trabajo.

-Gracias Andrew: – Dice Tomoyo contenta- No sabes lo que haces por mí.

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Tomoyo camina con las bolsas de compras camino al edificio de departamentos y ha anochecido. Salió un poco tarde de las oficinas ultimando los detalles con Andrew tal como acordaran el día anterior y haciendo la reserva de su boleta para el mismo día que ella se marcha. Por suerte no solo ha encontrado cupo sino que una silla junto a la suya aun no había sido ocupada.

Así que Tomoyo Daidouji iba de un excelente humor.

Las personas delante de su edificio no llaman su atención pero si cuando se aproxima lo suficiente para notar que son tres sujetos con un cuarto aferrado por los brazos mientras dos de ellos le caen a golpes. Sin percatarse y sin ponerse a pensar por dos segundos que se encontraría en peligro comienza a decir.- ¿Qué hacen? ¡Suéltenlo! – Sacando de su bolso un frasco con aerosol en pimienta que se lo rocía en los ojos a uno de los atacantes.

-¡QUE DEMONIOS! – grita uno de ellos y cae de espaldas por el contacto de aerosol con sus ojos. El que tiene agarrado al desconocido lo deja caer en la vereda y ayuda a su amigo mientras la mujer grita “Auxilio” a todo pulmón y trata de rociarles el aerosol a los otros atacantes. Ellos huyen despavoridos auxiliando al sujeto “atacado” por el “arma” de la mujer.

-¿Se encuentra bien? – Dice Tomoyo aproximándose al sujeto y agachándose a su lado para notar su condición.– ¿Quiere que llamemos a una ambulancia? ¿A la policía?

-No gracias- dice una voz sumamente familiar – Estoy bien. Solo un poco avergonzado.

-Eran tres contra uno. Dudo mucho que sea algo para avergonzarse.

-Eran unos adolescentes- Responde el sujeto mostrando su rostro a su salvadora. Su sorpresa no es menos al encontrar delante de él a la persona que menos imaginaba a ver en aquel día. – ¿Usted?

-¿4B? ¡Es usted! – Replica ella sorprendida.

El sujeto se incorpora sin ayuda y extiende su mano a la joven diciendo con una sonrisa (pese a que tiene el labio partido y sus ropas están completamente maltratadas)- En realidad mi nombre es Hiragizawa… Hiragizawa Eriol.

-Lo se- Dice ella soltando su mano rápidamente una vez se incorpora. Dice con cierta hostilidad. – Bien, ya que se nota que se encuentra bien, procuraré continuar mi camino. Buenas noches – Yendo atrás para recoger sus bolsas de compras.

-¿Acaso no puedo siquiera agradecer a mi salvadora? – Pregunta el sujeto sorprendido por la repentina hostilidad de una mujer que momentos antes no le importó enfrentar tres desconocidos por auxiliar a alguien.

Ella camina por la vereda hasta la entrada del edificio, sin responderle a su pregunta y para su sorpresa mientras sujeta las bolsas de compras y trata de abrir la puerta, el sujeto se le adelanta, abriéndosela. Ella ingresa trayendo la mirada del casero del edificio que en esos instantes entra al recibidor por la otra puerta.

-¡Señor Hiragizawa! – Observando el rostro del sujeto y sus ropas – ¿Qué le ha pasado?

-Unos adolescentes me han robado la billetera y las llaves de mi departamento. – Explica el hombre.

-Ahora mismo le entrego un duplicado señor – Dice el hombre nervioso aunque él no fue testigo de nada. Y mirando a la señorita Daioduji agrega- ¿A usted también señorita?

Antes de que pudiera responder es el varón que dice.- No. En realidad, no ha pasado a mayores gracias a la oportuna intervención de mi bella vecina.

Tomoyo aunque se azora ante su cumplido, dice sin observar a su apuesto vecino.- Creo que será oportuno que llamen a la policía al menos para llenar el reclamo. Y que cambie los llavines de su apartamento. – Ahí hablando con el casero.

-Por supuesto Señorita Daidouji- Dice el casero – Llamaré mañana a primera hora. – Venga conmigo señor – Indica el sujeto viendo que Tomoyo prefiere tomar las escaleras hacia su piso que usar el elevador acompañada de ellos.

Es la mujer mas extraña del mundo. Sino fuera por ese hermoso rostro y el cuerpo que tiene, podría ser mas fácil una anciana malhumorada” – Piensa Eriol mientras acompaña al encargado y ambos ingresan al elevador.

El hombre le abre la puerta de su departamento una vez arriban al cuarto piso y posterga su entrada al departamento para ver si Daidouji termina de subir. Pero para su mala suerte, la señorita Daidouji se encuentra en el tercer piso con la famosa Señora Norris, aquella mujer mayor que no soporta a los animales y le reclama que delante de su departamento siempre encuentra el macetero de las plantas que tiene allí con la tierra fuera.

-Es ese maldito gato del sujeto del 4B- Dice la señora Norris con su rostro malhumorado. Tomoyo le mira con cierta precaución y contrario a como se comporta con su vecino de piso, le sonríe a la anciana.

-Señora Norris: los gatitos son curiosos por naturaleza.

-No deberían permitir animales en el edificio – Afirma la mujer.

-Pero en el contrato de arrendamiento no dice nada de eso. Le aseguro que el gato solo hace eso.

-Voy a envenenarlo. – Dice sorprendiendo a la mujer.

-Si hace eso la denunciaré – dice totalmente sorprendida por su actitud fría con los animales. – Eso aquí es ilegal y ambas lo sabemos señora Norris. ¿Por qué mejor no cubre la tierra de los maceteros con un cobertor que venden en las tiendas especializadas? Está diseñado para lugares con animales. Así no curioseará Suppi y usted no se incomodará por sus hazañas.

-¿Qué tanto proteges ese gato niña? Si ni siquiera es tuyo. – Observándole con fijeza.- Al menos que tu interés no sea el gato sino ese dueño del gato.

-¡Por supuesto que no! Pero el gato se ha encariñado conmigo y yo adoro a los animales. Si algo le pasa al animalillo voy a denunciarla. Buenas noches –Dice ofuscada por su comentario y tomando el camino para terminar de llegar a su piso.

Cuando Tomoyo termina de llegar a su piso con las bolsas, el pasillo está vacío excepto por aquella bola negra ovillada contra el tapete delante de su puerta. Parece que la percibe y se incorpora y maulla feliz al verle llegar incluso avanzando hasta su persona.

No puedo creerlo” Dice sorprendida de las atenciones del felino “Soy mas dueña de este gato que el mismo dueño” Suspira resignada mientras busca las llaves de su puerta e ingresa al departamento con el gato como su fiel seguidor quien avanza con seguridad por el departamento. Va hasta la cocina y se coloca frente a la nevera (como lo hace desde hace meses) y Tomoyo no duda en alimentarlo mientras se descalza, se coloca unas pantuflas y guarda lo comprado.

-Suppi: tienes de malas a la Señora Norris. – Opina Tomoyo cruzándose de brazos y observando a la criaturilla. En aquel momento su teléfono suena y saluda – ¿Aquí Daidouji?

-¿Cómo que traes un invitado a la boda?- Le dicen como todo saludo y un tono de voz totalmente incrédulo.

-Buenas noches Madre.

Hija: ¿En serio traes un novio a la casa? – Ahora escucha el tono de voz complacido y aliviado.

-Si madre. – Ahí escuchando su móvil sonar insistentemente desde su bolso-¿Por qué te sorprende tanto?

.-Bueno no es queme sorprende, sorprende. Eres una muchacha muy bonita. No dudo que tengas tus pretendientes y cuando te he preguntado en cada momento siempre dices que “No hay nadie” tal vez para hacerme desistir pero…

-Mamá: ¿Puedo llamarte en un rato? Tengo una llamada en mi móvil que tengo que contestar.

-Si, claro hija. Llámame.

Colgando con su madre, toma la llamada cuyo número en el identificador reconoce como Andrew y dice. – ¿Se te olvidó apagar las luces Andrew? – Sonriendo. Y luego de unos segundos dice.- ¿Qué? – No evitando sorprenderse por lo que le cuentan por el teléfono y que por supuesto cambiará sus planes de ir acompañada del sujeto a la boda.

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A la mañana siguiente se arma de valor y respirando dos o tres veces toma el gato en sus brazos y sigue hasta la puerta del departamento del varón de ojos índigos. Su expresión es ilegible mientras el gatito se mantiene inerte en sus brazos, disfrutando de su calor. Toca el timbre para unos momentos después, abrir la puerta el hombre de cabellos negros azulados, sorprendido de verse cara a cara con su atractiva vecina.

-Le he dado de comer anoche y hoy.

Eriol no puede dejar de observar maravillado la comodidad con la que Spinnel se recuesta en el pecho de la joven y pareciera disfrutar aquel contacto.

No que lo culpase.

Tomoyo se percata que está recién duchado. Y el aroma a su colonia para después del afeitado capta todos sus sentidos.

-Muchas gracias – dice el sujeto y Tomoyo observa su rostro donde puede divisar las marcas violáceas de los vestigios del ataque de la noche anterior. – Si hay algo que pueda hacer por usted… no lo digo solamente por Spinnel Sun, pero también por lo que hizo anoche. – Dice cono caballerosidad- en serio, muchas gracias – Sonríe tenuemente.

Tomoyo se queda observándole unos segundos e irremediablemente se sonroja para sorpresa del sujeto. Pareciera debatirse internamente con algo y finalmente coloca al gato en las manos del sujeto y este ofuscado por haber sido alejado del cálido pecho de la mujer, sisea ofendido y entrando al departamento del varón.

-Usted parece caerle bien – Afirma el sujeto sonriéndole a la muchacha- Lo que quiere decir que no es una mala persona.

-Solo trate de mantenerlo dentro de su departamento. La señora Norris… – Viéndole alzar una ceja- La del 3B ha amenazado con envenenarlo.

-Eso no es muy amable de su parte. –Piensa un instante- ¿Y ella se lo ha informado?

Tomoyo asiente algo turbada por su actitud mientras observa el gato que se ha desaparecido dentro del departamento.

-¿Y se lo ha dicho por…?

-Solo me lo ha informado – Recordando las palabras de la anciana añade.- Espero que sepa cuidarlo. Me daría pena en verdad que algo le pasara a Suppi…- Ahí atrayendo la mirada del sujeto por aquel nombre y corrige rápidamente.- … Le pasara al gato… buen día – Ahí marchándose al departamento.

-Ey… ¡Daidouji san! – Le detiene el sujeto hablándole en su natal japonés para sorpresa de la chica: hasta el momento habían hablado en inglés. La alcanza hasta su puerta donde ella mantiene la mano en la perilla.- En serio ¿No puedo hacer nada por usted? Como agradecimiento por cuidar de Spinnel Sun y por lo de anoche.

Tomoyo niega con su cabeza y balbucea un rápido “Buen día” Antes de encerrarse en su departamento, actitud que sorprende al varón quien se queda unos instantes observando donde ella se encontraba y finalmente ella escucha los pasos que se alejan de su puerta.

Respira agitada colocando la mano en su pecho. Aun contra su espalda en la puerta “Cálmate por todos los cielos. No es nada… es solo tú vecino…”

Pero en las próximas veinticuatro horas, Tomoyo tendrá que reafirmarse que las cosas podrían ser peor con el guapo dueño del 4B.

——————- Continuará.


Comentarios de una eufórica autora: En realidad no esperaba el nivel de respuesta de todos ustedes acerca de esta nueva historia. ¡Ha sido sorprendente! He leído todos y cada uno de sus comentarios, en todos los portales que los han dejado y en mi página personal de Facebook y no puedo agradecerles todos sus comentarios, inquietudes, críticas (si, ha habido de esas) y principalmente toooodo el apoyo presentado en el pasado capitulo. Si me pongo a responderles a todos y cada uno, no terminaré de publicar esto en la noche de hoy, como es mi intención. Pero en verdad, muchas gracias a todos.

Como pueden ver la historia ya va tomando su forma: la vecina parece “odiar” al sujeto (doble negación ¿Qué se convierte? A los matematicos entre ustedes, les lanzo esta pregunta), por el otro lado tenemos que he iniciado el capitulo con la frase de “Una persona que aparenta ser perfecta, es porque ésta llena de profundos temores” y es que algunos de ustedes me comentaban que Tomoyo parecía ser demasiado “Perfecta” o “Mary Sue” obvia de todas las historias. Pero ya ven que no es así. En este capitulo hemos conocido un poco mas acerca de la protagonista y su profundo temor al entregar su corazón en la persona equivocada. ¿Cuántas de nosotras no tenemos ese mismo temor? Y por supuesto el prejuicio que siente hacía su guapo vecino. En el próximo capitulo veremos a una Tomoyo indecisa y con dudas como cualquiera de nosotras, a pesar que está casi al cumplir los treinta años y su prima se casa… ¡Cuanta presión!

Ya saben que cualquier duda, critica, tomatazos o al este guapetón de vecino, a mi correo ^^ o tb sus comentarios por Still o por Facebook.

¡Hasta la próxima!

Crys.