Se busca Novio – Cap. 13

Nota de la autora: Como expliqué al principio de la historia, la misma tiene un contenido un tantito subido de tono por lo que la clasificación es T. lo que la hace no apto para todo público. Gracias a Nodoka en el site STILLFORYOURLOVE que hace una excepción en las políticas de publicación, permitiendo algunas escenas de la misma.

Se busca Novio”

Una historia Inédita.

Por Crystal

Basado en los personajes de CardCaptor Sakura de CLAMP.

Capitulo XIII

——————————————

Tal como Tomoyo le pronosticara al hombre, llegaron bien entrada la madrugada. Apenas unas tres horas antes del amanecer y marcharse a su trabajo.

El casero no se encontraba en la recepción del edificio y el chofer que les llevara del aeropuerto hasta allá, se ofreció cortésmente en escoltar las maletas de ambos hasta el ascensor.

Exhaustos, con el cambio de horario nuevamente haciendo estragos en sus personas y sin mucho que decirse el uno al otro, llegaron al cuarto piso del lugar. Eriol ayuda a la joven a entrar sus maletas hasta su departamento y luego de un sutil beso y un abrazo se dieron las buenas noches.

Y cada uno a su hogar.

Pocas horas después suena el despertador aturdiendo a la mujer. Tomoyo no tuvo ni tiempo de desempacar. Unas pocas horas antes, decidió caer en su cama incluso con la ropa que llevara del aeropuerto y así se queda dormida.

Dándose una ducha rápida toma un conjunto de pantalón y chaqueta y apenas desayuna un poco de cereal (no teniendo casi nada en el refrigerador) y sale del departamento lanzando una rápida mirada a la puerta del 4B.

Eriol había estado muy extraño durante el vuelo a Londres. Apenas hablaba y todo con monosílabos. Una vez aterrizaron si tuvo la amabilidad de ayudarle con el equipaje y la salida del aeropuerto y tomaron un taxi pero el sujeto se notaba bastante distraído. Pensativo.

Observa su reloj de pulsera fijándose en la hora y a sabiendas que es tarde, decide marcharse sin siquiera pasar a saludar a Eriol. “No hay problema. Pasaré luego…” dirigiéndose a los elevadores.

Una vez toma su camino a sus oficinas, es vista justo en ese instante por Nakuru Akizuki quien la reconoce al doblar la esquina pero decide terminar de llegar al edificio donde vive su primo y hacerle las preguntas de rigor.

¡Tenia que preguntarle como le había ido con la arisca vecina del 4A!

Tocando el timbre, no tarda mucho en ser abierta la puerta por el sujeto quien se sorprende de su llegada. Se nota que apenas se levanta: Sus cabellos negros azulados están despeinados, tiene una bata masculina sobre el pantalón de pijama y aun tiene ese rostro adormecido.

-¡Que milagro! Por un momento creí que no estabas.

-¿Qué haces tocando el timbre entonces?

-Queriendo cerciorarme. Para todo lo demás, tengo llave. – Dice abriéndose paso al departamento y se voltea al hombre diciéndole. – Cuéntamelo todo… y no dejes ningún detalle fuera. – Con una sonrisa bastante ansiosa y su mirada llena de curiosidad.

Eriol se lleva una de sus manos al rostro y Nakuru observa que su siempre jovial actitud se encuentra ensombrecida por una preocupación a lo que ella añade – ¿Así de fatal estuvo?

-No, no. Todo estuvo bien. – Responde el varón.- Solo que apenas he dormido un par de horas y necesito café. Es todo.

-Ve toma una ducha. Te prepararé café y tostadas para que desayunes.

-¿Tu? ¿Cocinarás?

-No. Haré tostadas. Y tu cafetera es eléctrica. Ve, toma una ducha y vuelve a contarme todo. – Volteándose con dirección a la cocina del departamento.

Ya volviendo duchado, con más energías y vestido con suéter de cuello y vaqueros, se encuentra con su prima quien toma una taza del negro líquido y tiene otra justo en el otro lado de la mesa.

Observándole dice –Ahora dime que es lo que te pasa… ¿Qué pasó con la gruñona del 4A?

-Es todo menos eso – Se sienta delante de su prima y dice – La pasamos muy bien… – Murmura llevando la taza a sus labios – Demasiado bien…

-¡Lo sabia! ¡Lo sabia! Sabía que a ti te gustaba… ¡Sabia que tú le gustabas a ella! – Dando brincos en su silla – ¡Ohhh pero cuéntame todo! ¿Ya te le declaraste? ¿Le pediste una cita? ¿Cómo pasó todo? ¿Cómo estuvo la boda?

-Nakuru… calma que me estas mareando. – Pide su primo y colocando la taza en la mesa dice- Lo que debía de pasar… nos conocimos un poco más. Como decías, ella pensaba que era un mujeriego de primera. Aclaramos las inquietudes que teníamos uno y de otro. Y estamos involucrados.

-¡Es fantástico! ¡Oh no puedo esperar hasta que me la presentes formalmente! ¿Cuáles son sus planes mientras estas aquí? ¿Cuándo volverás a verla? ¿A salir con ella?

-Tenemos unos planes pero… – Encogiéndose de hombros – Dudo en estos momentos cuando se lleven a cabo.

-¿Cómo que cuando? ¿Acaso ya han discutido? ¡Apenas regresaron ayer!

-No hemos discutido. No con exactitud… – suspira tomando un sorbo de su bebida – Eso dependerá mucho de su actual novio.

Nakuru parpadea confundida y pregunta luego de unos segundos de incertidumbre. – ¿Su actual novio? ¿Acaso no me has dicho que tú y ella están involucrados?- Al notar el rostro de cierta desilusión en su encantador primo, añade con ofuscación y una mirada llena de sorpresa y estupor.- ¡No te había hablado de su novio!

-No, no. Si me había hablado de él. Pero yo me había olvidado del hombre.

-¿Cómo que te habías olvidado?

-Cuando accedí a acompañarle al Londres ella me habló de aquel sujeto que le acompañaría. Puedo suponer que se trata de su novio. Y ayer cuando estábamos en el avión, volvió a mencionarlo. El sujeto se ha accidentado días antes de tomar ella el vuelo a Japón y era quien le acompañaría. Al verse desprovista de acompañante, me lo solicitó a mi. Yo me olvidé de su anterior compromiso. Pero lo ha vuelto a mencionar cuando regresábamos…

-Y estas celoso – Dice la mujer observando el adusto semblante de su primo – ¡JA! Hubiera pagado para estar ahí cuando ella te mencionara a su novio… pero ¿sabes que? Tengo la impresión que ella podría llevarse una sorpresa.

-¿A que te refieres?

-Eriol: Conociéndote se que eres alguien especial cuando se trata de las chicas. Las mujeres te siguen a casa sin proponértelo. ¿Ella te dijo que te amaba?

El hombre se sonroja respondiendo – Yo le confesé que estaba enamorado de ella… y ella me correspondió.

-Entonces deja de hacerte líos. Ella seguro terminará esa relación y se queda contigo.

-¿Crees que eso sea posible?

-Claro que si, primito. Si solo hay que verte. Eres un adonis y todas esas mujeres de la universidad no me contradicen – Con una risa socarrona añade- Seguro sabrás de ella más pronto de lo que piensas.

Y Eriol no evita sonreírle agradeciendo sus palabras.

Aunque los temores aun persisten en su ser.

-¿No irás a trabajar hoy?

-No. Kate termina de cubrirme hoy con las clases y me entrega esta noche las asignaciones de los estudiantes.

-Vaya que dirá ahora tu “amiga” Kate cuando le digas que tienes novia – Sonriendo pícaramente. Viendo la expresión de su primo añade- Vamos Eriol: no soy tonta. Se que Kate era más que una compañera de trabajo.

-Si, pero ha sido sin compromisos. Además ahora tiene un novio. Hace meses que no “salimos”

-Pues mas te vale… no querrás perder a la mujer a la cual amas por una tontería como un enredo sin significado con Kate.

-Vamos Nakuru: hasta ella lo comprendería. Y por supuesto que le hablaré de Tomoyo para dejar las cosas en claro.

-¿Cuándo iras a buscar a Spinnel a casa de tú padre?

-Seguro mañana en la noche. Tomoyo y yo tenemos una invitación de ir a cenar a su casa.

-¿Cómo? ¿Y eso? – Parpadea aun confundida ante las palabras de su querido primito.

Y Eriol sonríe tomando un nuevo sorbo de su café mientras le cuenta los pormenores del encuentro con su progenitor en la boda a la cual fue invitado por Tomoyo y todo lo relacionado a lo sucedido con su madre.

———————————

 

Tomoyo vuelve aquella tarde pasada las seis y decide subir a toda prisa a su departamento incluso saludando por las escaleras a la señora Norris con una dulce sonrisa, mientras equilibra su peso con unas bolsas de compras. Tiene porque subir aprisa.

No ha visto a Eriol en toda la mañana. Sabe que está en su departamento pues la luz encendida de la calle se lo comprueba momentos antes de entrar al edificio y entra con rapidez hasta su propio departamento, donde sin tomar en consideración el orden que ha llevado por años en su propio refrigerador, solo le interesa colocar los artículos perecederos dentro del frigorífico, observa con añoranza la botella de vino comprada pensando en el varón y sin postergar más, se va directamente a la ducha.

Ya saliendo de ahí va a su armario y abre las puertas de par en par, pasando uno por uno todos los conjuntos y piezas que tiene ahí para vestir.

Todo es de oficina y aunque otros son muy bonitos, resultan ser demasiado casuales.

Nunca ha necesitado ropa para impresionar (o seducir), a un hombre y en estos momentos es un predicamento.

Incluso está a punto de darse por vencida cuando nota en el fondo del armario una percha cubierta por un forro de ropa.

Sacando la percha nota que es de una tienda japonesa y extrae el contenido: un precioso vestido de seda con estampados de plumas de pavo real. Es una hermosa pieza que comprara alguna vez acompañada de Sakura un poco antes de ella marcharse a Londres.

Necesitaras un vestido de cóctel para todas esas importantes fiestas que asistas”

No creo que vaya a muchas fiestas”

Este… este es perfecto”

¡Sakura! No voy a utilizar eso. Es absurdo”

No, no es absurdo. Es perfecto”

Y ahora convocándoselo es perfecto pero para alguien en particular. Alguien que le fascinaría aquella caída en V que desciende hasta más debajo de la curvatura de sus senos. Por la espalda llega mas profundo hasta la mitad de su espalda. No se puede usar con sostén porque la terminación del mismo no lo permite.

Sonrojada y observándose en el espejo piensa “Si… Definitivamente a Eriol le encantaría…” notando los detalles y el ruedo del mismo que llega a un poco más arriba de las rodillas.

Se calza con unas zapatillas altas y se coloca la joya que Sakura le obsequiara de regalo de dama de honor y un poco de perfume en el cuello. Labial rojo vino y un poco de sombra de ojos.

Y notando el resultado final se encuentra en su misma una mujer que dos semanas atrás jamás había probado tentar su sensualidad con un hombre.

Y menos con el vecino de al lado.

Ya decidida y tomando solo sus llaves y la botella de vino, cierra la puerta de su departamento encaminándose hasta la 4B y justo en ese momento la puerta se abre.

Y del interior del departamento ve salir dos personas charlando.

Y una de ellas es el hombre de mirada azulada.

La otra es una atractiva mujer: de delgada complexión, ojos verdes y cabellos color dorado con rizos que llegan hasta sus hombros. Ambos hablan confianzudamente y el hombre tiene una sonrisa tenue en sus labios.

La mujer se despide con un beso y éste le responde con uno en la mejilla. Ya cuando ambos se dan cuenta de la mujer delante de ellos, es muy tarde porque Eriol detecta en su mirada el malentendido que se ha llevado a cabo.

Y más cuando comprende que Tomoyo ha reconocido el rostro de la mujer que ha visto en notables ocasiones saliendo a tempranas horas de la mañana del departamento del hombre.

Rápidamente y sin prestar atención a que el sujeto llama su nombre, ella se encierra en su departamento cerrando la puerta de un golpe seco.

-¡Demonios, demonios, demonios! – Dirigiéndose a la puerta de la mujer y tocando – Tomoyo: Abre por favor.

-¡Vete de aquí! – Dice desde el interior del departamento y escucha la congoja en su garganta. Sabe que llora.

-Por favor, deja que te explique – Replica Eriol desde el otro lado –Deja que entre…

-¡Eres un tonto! Un estúpido… Eres todo lo que sabia que eras… un seductor.

-Tomoyo, por favor. No digas cosas que luego podrás arrepentirte.

-De lo único que me arrepiento es de haberme entregado a alguien como tú… ¡Eriol Hiragizawa! – Dando un golpe seco en la madera que hizo que el sujeto se retirase de la misma.

Eriol se queda observando la puerta cerrada atónito por lo que ha ocurrido allí. Si bien sus ojos se iluminaron cuando la vio aproximarse a su departamento con aquel vestido que le dejaba resaltar sus mejores atributos, si pudo entender a los pocos segundos que la presencia de la otra mujer en su puerta y despidiéndose de la manera que lo hizo, pudo interpretarse de la peor manera.

-Es ella ¿Cierto? –Pregunta Kate con una mirada nerviosa al hombre.

-Así es… – Dice en un suspiro y levantando su mirada a la mujer añade. – Será mejor que te marches… esto no mejorará contigo aquí.

-Comprendo. Trata de resolver las cosas con ella. Se nota que te ama y revisa esos documentos que te he entregado. La facultad los necesita para dos días.

Y con esto, la mujer se marcha por el ascensor.

-Tomoyo: Déjame entrar… – Dice Eriol apoyando la cabeza contra la madera. Al no escuchar ninguna replica añade. – Me voy a quedar aquí si es necesario hasta el amanecer…

Silencio.

-Muy lindo… ahora me sancionas a mí porque me has visto con una compañera de trabajo. Cuando se… – dudando unos instantes – cuando se que esta tarde estabas visitando a tú “Amigo” Andrew. ¿Crees que no tengo derecho a dudar al igual que tú dudas de mí en estos momentos?

Escucha como la muchacha quita el cierre de la puerta y la abre súbitamente. Le observa con furia que expiden esos ojos añiles embargados de lágrimas.

-No tienes ningún derecho de jugar la carta de la culpa conmigo Hiragizawa – apuntándole con un dedo – Ningún derecho de dudar de mi persona cuando no te he dado razones. Que no es lo mismo que puedo decir de ti. ¡Pero claro! Para los hombres no les importa que mujeres lastimen… cuantos corazones rompan en el camino. Te abrí mi corazón. Confié en ti como nunca lo he hecho con nadie más, para que me pagues de esa forma. En menos de veinticuatro horas recibiendo tus “Amiguitas sin compromisos”

-Kate es solo una compañera de la universidad. Es la profesora que me ha estado sustituyendo en algunas clases.

-Si, como no – Sisea la mujer llorando – Esa si me la creo. – Cruzándose de brazos.

-Es la verdad. – Insiste el hombre levantando sus manos en señal de derrota. –Pero tú vienes a rendirme cuentas cuando aún apuesto que no le has dicho a Andrew acerca de nuestra relación.

-¿Andrew? Andrew sabía que me acompañarías a Londres.

-¿Acaso sabe Andrew que nosotros estamos involucrados?

-¡Por supuesto que lo sabe! Y me ha pedido detalles… incluso quiere conocerte.

Eriol escucha aquello incrédulo. ¿El novio anterior quiere conocer la reciente relación? ¡Demasiado bueno para ser cierto! Y extraño-Que novio te gastabas Tomoyo.

-¿Novio? ¿Crees que Andrew…. – Ahí comprendiéndolo todo en pocos segundos. Se cruza de brazos para decir. -¿Qué tal Kate? ¿Acaso no crees que la reconocí? Es la mujer de la que he visto salir en varias ocasiones de tu departamento… y no te despedías de ella como “Solo compañeros”

-Kate vino a entregarme los reportes de los alumnos de mis clases y los trabajos que asignara antes de marcharme a Japón. Kate sabe de nosotros. Y ha comprendido que te amo lo suficiente para no necesitar de su compañía, jamás. Lo acepta y lo respeta. – Y notando como sus palabras van convenciendo a la mujer añade. – Te lo juro. – Aproximándose lentamente mientras ve como Tomoyo se va calmando.

Eriol se aproxima lo suficiente para abrazar a la mujer que ahora luce sumamente avergonzada y nerviosa. La muchacha se deja consolar por los brazos masculinos que le rodean con seguridad mientras parecen “acurrucarle” buscando su tranquilidad.

-… ¿Tú… me amas….?

El hombre asiente lentamente.

-Lo… lo siento… – Solloza ahora arrepentida de lo ocurrido – Pero es que te vi con ella y perdí el control. Pensé… yo creía…

Eriol le besa la cabeza y la separa un instante limpiando sus lágrimas para decirle.- Yo también debería de estar molesto con usted señorita: me mortifica con sus conversaciones hablando de ese sujeto que era tú novio.

-Andrew no era mi novio.

-Pues interesado en ti estaba… tanto así para acompañarte a la boda y pretender ser tú novio.

-Tú… ¿Tú estás celoso de Andrew?

Y ahí observa como el hombre se encoje de hombros para ocasionar una amplia sonrisa departe de la mujer.

-Andrew es un hombre sumamente especial. Es guapísimo. Es un caballero – Viendo como Eriol frunce el rostro más y más con los adjetivos usados por la mujer – … y es gay.

Eriol la observa un instante.

-¿Qué dijiste?

-Andrew es gay. No esta interesado en mí. Trabaja conmigo y quiso hacerme un favor porque mi empleada se lo solicitó. Pero su pareja Paul se enojaría bastante si pensara por un momento que está interesado en mí.

Eriol no controla sus impulsos al tomar a la chica en sus brazos y besarla con intensidad, pasión y provocándole delirios con sus caricias.

-Pensé… por un momento… – dice el hombre tomando un respiro y sonríe ampliamente mientras la sujeta entre sus brazos. – Eres un diablillo. ¡Torturarme de esta manera!

-Tu caíste en tus propias conclusiones, no yo. Si me hubieras dicho con honestidad como te sentías, no habrías tenido de que preocuparte.

Eriol la deja en el suelo, sorprendido de que forma aquélla mujer afecta su conciencia, su lógica, todo su ser. -¿Qué es lo que traes puesto? – Ahí observando el atuendo.

-Quería sorprendente. – Admite sonrojada ante la mirada nada disimulada del sujeto al pasar sus ojos por aquel pronunciado escote. Incluso la hace sentir desnuda. –Iba con una botella de vino y a tratar de convencerte para que saliéramos a cenar.

-Señorita Daidouji, un vestido como ese, no indica nada de salir… al menos a mi, no me inspira a eso.

-Lo admito: mi armario no esta actualizado a ropas de salir… pero si quieres, me cambio y veo que ponerme. – Ahí tratando de ingresar a su departamento y de repente es cargada en los brazos ágiles del sujeto.- ¡Ay Eriol! ¿Que haces?

-Nos quedaremos en mi departamento… ese vestido está muy bien… pero no para salir… mas bien para ver como te lo quito…

-¡E…Eriol! – Replica ella sonrojándose intensamente. -¡Espera tengo que cerrar la puerta del departamento!

Eriol se detiene pensándolo unos instantes y vuelve a sus pasos, para que la muchacha tome sus llaves y cierre la puerta detrás de ellos. El sujeto, vuelve y la toma en sus brazos caminando con ella y cruzando el umbral del departamento mientras cierra la puerta del mismo con una patada.

Tomoyo cruza en sus brazos por el salón y nota como la lleva con seguridad hasta la alcoba depositándola suavemente en la cama mientras toma sus labios con aprehensión y desenfreno en besos profundos y dominadores.

Y entonces cuando desliza sus labios a su cuello haciendo que la mujer voltee su rostro es que se fija en el pequeño retrato en la mesilla de noche, sorprendiendo a la mujer por aquella imagen.

A lo que ella se incorpora y extiende su mano a la misma.

Es una foto de ellos dos mientras bailan: Es durante la última celebración china de las bodas de Sakura y Shaoran. – ¿De donde sacaste esto? – Pregunta sorprendida.

-Tú madre me la dio – Dice sorprendiéndole con sus palabras- Según me explicó en su nota, es la única foto de toda la boda que fue entregada en menos de veinticuatro horas. Pidió al fotógrafo que nos tomara esa foto. Ella tiene otra copia.

-¿Te lo ha explicado? – Interroga aturdida por su declaración.

-En la nota que puso dentro del caja que me entregara en el aeropuerto. – Sonríe con confianza – por lo que parece tiene la idea que si permaneceremos mucho, mucho, mucho tiempo juntos. Tal vez toda la vida – encogiéndose de hombros y observándole con una actitud de “niño obediente” – Si es lo que tú deseas.

Tomoyo le mira a los ojos y asiente en silencio mientras vuelve a colocar la foto en aquella mesa y comienza a prestarle más atención a los labios sugerentes del hombre y sus manos que se pasean fervientes por encima del vestido.

Para luego simplemente y sin contratiempos, quedarse desnudos, aprisionados y entregándose sin miramientos uno en los brazos del otro. Ya luego de la media noche, ambos se han quedado en silencio, con sus respiraciones entrecortadas y observando el techo del departamento.

Eriol como siempre acaricia los cabellos de la mujer que se encuentran sobre su pecho y en la almohada. El vestido que ella usara estaba con el resto de las cosas de ambos en el suelo.

-Creo que viene siendo hora que tengas tú propia llave – Dice como comentario el sujeto atrayendo la mirada de su novia quien incrédula se levanta parcialmente.

-¿Una llave? ¿De tú departamento?

-Creo que es buena idea – Dice volteándose a ella mientras hace con sus dedos bucles del cabello plomizo de la mujer. -¿Tú no?

-Bueno… ¿No crees que vamos muy rápido?

-Rápido es derrumbar la pared que divide ambos departamentos y volverlo un solo. Rápido es mudarnos inmediatamente. Rápido es casarnos mañana.

-Apenas llevamos aproximadamente diez días juntos. – Dice ella sorprendida por sus palabras y sus ideas.

-¿Acaso no crees que es buena idea? Nos amamos, dormimos juntos… es lo más natural del mundo.

Tomoyo guarda silencio ante aquello y vuelve a recostarse en el pecho del hombre. Dice luego de unos momentos – Si, creo que si… así podría alimentar a Spinnel.

-Y así podrías entrar y salir cuando quieras. Por ejemplo en esas noches de invierno de Londres que son tan frías pasarlas solito… tengo unas mantas térmicas aquí.

-¿Me das las llaves de tu departamento para que venga a buscar mantas térmicas? – Pregunta ella con una carcajada.

-No: Para que las uses aquí.

-Eriol ¿Por qué no dices definitivamente que es lo que quieres?

-Quiero que te quedes aquí. – Dice el sujeto con firmeza aún ambos observando al techo pero busca su mano y la entrecierra con una de las suyas – Quiero respirar tú perfume por las noches. Quiero hacerte el amor todas las noches, por el resto de mi vida… se que no puedo proponerte matrimonio ahora mismo ya que podría no verte más… Así que te pido algo que se que si aceptaras… y es que te mudes conmigo – Atrayendo su rostro para que le mire a los ojos. – ¿Qué dices Tomoyo?

Nerviosa observa los ojos índigos del hombre los cuales irradian confianza y seguridad en sus palabras y su promesa. Lo que trae consigo seguridad al escuchar a su corazón por encima de la razón.

-Locuras más grandes se han visto en el mundo… – Responde la mujer con una tenue sonrisa y un sonrojo que cruza sus mejillas – Si, Eriol. Acepto mudarme contigo. – Ahí que iba a besarle ella añade- Con una condición – Colocando sus manos entre el cuerpo de ambos. – Que voy a dejar mi departamento sin vender o subarrendar. Si nos quedamos aquí, en tú departamento, voy a tener el mío disponible.

-Es como si fuera un seguro para cuando lo nuestro no funcione. Como si esperas que no funcione.

-Comprende algo: Esto ha sido tan rápido… Tú estás seguro… yo estoy aprendiendo a confiar, a abrirme a ti… pero me gusta tener aunque sea un poquito de control. Aunque sea una fracción para no volverme loca.

-Lo dices como si fuera algo malo. – Responde el sujeto con una sonrisa colocándole contra el colchón y él sobre ella diciendo – El amor es loco… es sorpresivo, no se puede controlar, no se planea y mucho menos se le toma el tiempo. Y… – Besando sus labios. – Es algo que me gusta enseñarte… cuando te muestro todo lo que es el amor, logro convencerte y que accedas a todo lo que quiero.

-Creo que soy yo que te convenzo.

-Eso lo veremos querida Tomoyo.

-No hay que verlo. Yo te conozco.

Eriol sonríe con aquella picara actitud ya tan familiar en él. Se encoge de hombros mientras sus caricias se vuelven mas voluptuosas en la figura de la mujer que no resiste a su contacto y sus mimos, dejándose seducir por su contacto mientras el hombre poco a poco va entrando en ella con movimientos sensuales y firmes.

-Creo que es de parte y parte- Dice sintiéndola dominada por su entrega sin inhibiciones. – Solo tu me conoces… sabes lo que pienso… sabes como me siento cuando estoy contigo. Y no me he sentido con nadie de la misma forma. – Sus cuerpos se amoldan al otro mientras los movimientos se vuelven más intensos y acelerados. Se aproxima a su oído para agregarle. – Creo que ambos tuvimos algo que jamás consideramos en esta charada – Besando su cuello mientras escucha su nombre siendo suplicado por la mujer. – Y eso Querida Tomoyo, es amar. Arrojamos los dados, apostamos contra el destino y ganamos.

—————— Continuará.

Penúltimo capitulo niñas y niños. ^^ Agradezco muchísimo que hayan leído la historia hasta estas últimas líneas y les invito a leer el capitulo final que será posteado el próximo martes por aquí mismo. Muchas gracias por sus tarjetas navideñas y lamento mucho no poder responderles pero el trabajo me tiene muyyy ocupada. Espero que este capitulo final y la escena de la última parte, no haya afectado la susceptibilidad de mis lectoras en Ficmania y en Still pero espero que comprendan que era la conclusión perfecta para nuestro capitulo.

Esperaré todos sus comentarios, dudas, tomatazos, a Eriol Hiragizawa en mis correos.

¡Nuevamente Felices Fiestas!

Crys.