Capitulo 5. Apariencias y recuerdos

Extrañas Coincidencias”

Historia Inédita no 2.

Por Crystal.

Basado en los personajes de CCS by Clamp. Hago esto sin fines de lucro y solo como entretenimiento.

*****************

Capitulo 5. Apariencias y recuerdos.

———————-

Tomoyo descanso muy bien aquella noche a consecuencia de los analgésicos y por supuesto a su aventura del día anterior. Tampoco tuvo pesadillas. Al despertar se dio un buen baño y decidió que era hora de bajar para explorar un poco mas la residencia del Jeque y bisabuelo de Amid.

Una vez se coloca unos pantalones largos holgados y una camisilla sale de su habitación caminando con lentitud por los pasillos mientras escucha canticos de niños a la distancia. Una vez da con el origen del aquel sonido, sonríe al ver a un grupo de pequeños todos en filas y sentados delante de Amid con quien conversan en un idioma desconocido para ella. El sujeto aplaude y ellos cantan incesantemente llenando la casa de la algarabía de los pequeños.

Amid se sorprende al verle y se incorpora a lo que los pequeños callan de repente observando en silencio a la desconocida entre ellos.

-Me alegra verle repuesta.

-Gracias. Estoy un poco adolorida – mostrando los codos que tienen unas banditas anchas que Touya procuro darle para que ella misma se las cubriera una vez usara el ungüento de aloe. – Pero es poco para lo que pudo haber pasado. – Observa a su alrededor la cara de los pequeños y pregunta -¿Parientes?

-Sobrinos, primos, creo que ya perdí la cuenta. – Afirma el sujeto- Muchos de ellos, sus padres los han dejado con las nanas aquí mientras hacen sus viajes de negocios. – Explica el hombre – Una de las pocas zonas sin conflictos bélicos es aquí y sienten que los pequeños pueden estar a salvo.

-¿Por eso es que tienen tanta seguridad? – Pregunta ella atrayendo su atención. – Es Decir, Mitzuki-san, me ha comentado que parte de la existencia de la seguridad en toda la propiedad es para protegerlos de secuestros… ¿Es eso cierto? ¿Podrían secuestrarlos?

-Efectivamente – Admite el hombre sonando un poco apesadumbrado por ello. –Muchos de estos pequeños no conocerán la ciudad y tampoco las excavaciones. Cada uno de ellos es un potencial heredero a la fortuna familiar y hay hombres que se dedican a secuestrar a los herederos para pedir rescate. No nos podemos confiar.

-¿Eso incluye a Fátima?

-Y hasta a mí. Lo peor en el caso de Fátima que si es secuestrada y por algún error de cálculo termina mancillada, puede terminar siendo desterrada de la familia…

-¿En serio? – Pregunta la chica de ojos azules sorprendida por su revelación.

-Yo la protegería… pero no tendría sentido buscarle una unión con el hombre a quien ha sido prometida… nadie la querrá. La única alternativa seria casarse con su captor. Y este tendría acceso a la fortuna familiar – dice con un tono de voz que preocupa a Tomoyo. – No nos podemos descuidar.

-Es una verdadera pena. – Habla Daidouji con cierto pesar por los pequeños y Fátima. – Vivir con miedo en tu propio país… esas cosas no deberían ocurrir. Ellos deberían tener derecho y oportunidad a salir, pasear y conocer.

Amid se le queda observando embelesado ante sus palabras y su expresión de ternura dirigida a los pequeños. Se incorpora hasta darle alcance y dice con cierta reserva.- Usted no puede decir muchas cosas… he investigado en internet… Daidouji es un nombre muy reconocido en las economías asiáticas… en especial los últimos días – con un brillo divertido en su mirada.

-¡Oh No! ¿Ya se ha enterado!? – Llevando las manos a sus mejillas y viéndose abochornada ocasionando una risa departe del sujeto.

-Oh si. Fue divertido leer todo aquello. – Refiere el hombre ante las noticas que esta mujer estaba comprometida con Xiao Lang Li y no Sakura Kinomoto como ha quedado claro por la misma mujer y su padre. – Vaya enredo que han ocasionado en Japón.

-Lo hago por Sakura y por Li. No tendrían paz.

-No se como pretende salir de Japón ante estas circunstancias.- Replica el sujeto hablando del chino.- Son la comidilla de los medios impresos y digitales.

-Algo se le ocurrirá a Li. No por eso es un perspicaz hombre de negocios. – Dice Tomoyo hábilmente – Ya lo ha hecho con anterioridad.

-ES un honor que una mujer hermosa como usted, tenga la mejor de las opiniones… Li es motivo de envidia. Se casa con una mujer ejemplar y hermosa y tiene otra bajo su admiración.

Tomoyo se sonroja tenuemente ante sus palabras y nota el brillo de su mirada.

La mirada del hombre permanece firme en sus ojos azules cuando algo llama su atención del otro lado del pasillo. Sonriendo desvía su mirada totalmente para alivio de Tomoyo quien sentía la respiración entrecortada por la exhaustiva mirada del sujeto – ¡Ah! Al fin… ¡Supongo que ya se conocen! – Tomoyo se voltea al hombre que se aproxima por el pasillo con un porte alto y seguro de si mismo. Sus cabellos cortos y al descuido, son tan oscuros como la media noche aunque su rostro pálido y unos profundos e intensos ojos marinos escondidos tras unas gafas recetadas.

-No… no le conozco – Dice la muchacha de cabellos bucleados y haciendo un cortés gesto con su cabeza.- Daidouji Tomoyo… supondré que es el amigo de Li-kun ¿Hiragizawa? – Pregunta ella con una gentil sonrisa.

La mirada de Eriol fue algo fría con la joven mientras,su sonrisa fue algo burlona al saludar a la mujer de ojos amatistas aunque no tuvo reparos de tomar la mano femenina entre las suyas y darle un beso en el dorso de la misma.

-Daidouji: Al fin nos encontramos…- “Nuevamente” esto fue mas para si mismo.

La joven no sabe que deducir de aquel saludo tan lleno de puya y al mismo tiempo la forma que aquel hombre le observa, la saca de concentración.

Y tan rápido como se llevó su mano a su boca para colocar un beso, así mismo la suelta y dice con expresión cortés al anfitrión.- ¿Amid? Me comentaste que tienes unos preciosos corceles… ¿Podemos verlos ahora?

-Cla…claro – dice Amid aturdido por el saludo entre Eriol y la mujer de ojos azules.- ¿Tomoyo? ¿Te gustaría acompañarnos?

-No creo que el lugar apropiado para una señorita como ella, sea entre caballos, jinetes y muchachos de establos…- Replica Eriol por ella y la muchacha observa su rostro con una expresión satírica. – Una mujer que huele a flores no querrá luego tener aroma a sudor de caballo.

Tomoyo frunce su ceño mientras Amid se despide con gentileza de la chica de ojos azules y se marcha acompañado de Hiragizawa quien observa con una expresión de ironía en sus ojos y una sonrisa burlona dirigida a ella. Ambos hombres se retiran dejándola atrás.

Tomoyo aturdida los observa marcharse mientras conversan con camarería mientras trata de analizar las palabras del hombre. ¿Por qué habría dicho eso? ¿Por qué ella no lo contradijo?

——————————–

-¡Tomoyo! – Pregunta Fátima observándole pensativa a mitad del pasillo de la casa. – ¿Ocurre algo malo? ¿Cómo te sientes?

-Me siento mejor gracias…- pensando un instante en la forma de hablar y expresión del varón de ojos azules. Luego decide olvidar eso para decirle a la chica.- ¿Fátima? Sakura me explicó que tú primo tiene un computador con conexión a internet. Me gustaría comunicarme con mi madre. Ya está seguro en la computadora de su oficina.

-¡Ah si, Está en su despacho! – Explica la chica señalando por donde deben de tomar y aclara- Te voy a acompañar. Solo yo además del bisabuelo tenemos acceso al despacho privado de Amid.

-Si es así, no deberíamos ir- Dice Tomoyo deteniendo su avance por el pasillo. Fátima le sonríe con gentileza. – Es decir, si es prohibido.

-No que es prohibido. Solo que Amid maneja mucho de los negocios de la familia de ahí y son cosas muy confidenciales. Discute de negocios con el bisabuelo y yo puedo usar la computadora también. – Tomando su mano y avanzando por las escaleras. –Está en el primer piso.

Algo que Tomoyo siente en su persona le hace preguntarle.- ¿Ya conociste al amigo de Li?

-¿Al japonés? No… ¡bueno! Cuando llegó ayer pero no podía hablarle directamente. Se habría visto muy malo de mi parte. y Amid no nos presentó. Tampoco cené con él porque no había otra mujer en la mesa. Mi bisabuelo es bien estricto con esas cosas.

-¿Es posible entonces que no compartamos con él? ¿O con Li? ¿Con tú primo?

-Al menos que sea la boda de Sakura y Li no lo creo. Y si van juntos al campamento si. Allá en las excavaciones es algo común ver hombres con mujeres y todos ustedes son extranjeros. Aquí en la casa, nos regimos por las reglas y estas dicen que hombres y mujeres que no son parientes, no pueden convivir juntos al menos que sean marido o mujer. – Encogiéndose de hombros. – Imagínate que en el colegio que estuve, era solo de chicas. ¡Pero al menos no tuve que estudiar en casa!

Tomoyo sonríe y delante de una puerta que tiene dos hombres vestidos en pantalones negros de múltiples bolsillos, chalecos antibalas y gorras quienes les observan arribar a la oficina, se mueven de la puerta procurando abrir el despacho y darles paso. Tomoyo ingresa observando un ambiente muy limpio y decorado con estilo occidental que no tiene nada que envidiarle a las cómodas oficinas en la Corporación Daidouji.

-Es impresionante… me imaginaba otra cosa – observando el mobiliario contemporáneo: sillas y sillones en piel. Escritorios en madera de tono oscuro y prácticos. Archivos empotrados. Dos computadoras modernas y un enorme librero que cubre la pared opuesta de extremo a extremo.

No hay ventanas. Tomoyo observa sorprendida como los ventiladores se agitan por debajo de dos salidas de aire acondicionado central.

-Amid pasa parte del día aquí. Y no tiene ventanas externas para que no sea victima fácil de un atentado – Habla Fátima encendiendo uno de los ordenadores y ofreciéndole una de las sillas a la chica de ojos azules.

-¿A ti no te da miedo?

-No. –Lo piensa un instante- No puedo salir muy seguido de aquí al menos que sea acompañada de Amid o de mi madre. – Dice ella suspirando.- Y pude salir unas dos veces a las excavaciones con ayuda de Sakura y la protección de Amid. Mi bisabuelo o mi padre no se enteraron.

Observa que las instrucciones, la barra de herramientas e idioma son totalmente diferentes y con una expresión perpleja se queda congelada. Fátima la observa y luego a la pantalla y sonríe diciendo. – Permíteme… – tecleando en la computadora – Dame tú nombre de usuario y acceso… – Así la chica de ojos azules lo hace, en pocos instantes, se encuentra cara a cara en una videoconferencia con su madre.

-¡Tomoyo!

-¡Mamá! – Dice la chica sonriéndole a la mujer – ¡Que gusto verte!

-Es un gusto para mi hija – dice Sonomi sonriendo para segundos después observar a su única hija con cierta duda y luego frunce su ceño diciendo – ¿Tomoyo? ¿Qué te ha pasado en el rostro?

-¡Ah! Fue un pequeño accidente. – Refiere la muchacha no dándole importancia.

-¿Un pequeño accidente?!- Replica la mujer escandalizada y mientras su instinto sobreprotector sale a la luz.- ¡Hija! Estás toda insolada… ¿Acaso no saliste con bloqueador solar?

-Apenas es un sonrojo mamá, no es para tanto… – Replica Tomoyo ya un poco incomoda por los reclamos de la autora de sus días a pocos segundos de haber iniciado la conversación.-Estoy usando bloqueador y por supuesto, tomando mucha agua…

-¿Y bien? Ya le diste las noticias a Sakura que te casas con su pretendiente…

-¡MAMÁ!

.-¿Qué? – Dice otra voz atrayendo la atención de la mujer al otro lado de la línea -¿Qué TE CASAS CON LI? ¿EL LI DE SAKURA?

-¿Tomoyo? ¿Quién es esa?

-¡No puedo creerlo! – Dice Fátima con los ojos desorbitados y en un japonés ya mezclado con árabe.

-¡Mamá! Deja de decir esas cosas… ¡Te dije que todo aquello es un gran malentendido! – Dice Tomoyo y tratando de razonar con Fátima que parece escandalizada por lo revelado por la mujer al otro lado de la videoconferencia.

-Aún así, esa muchacha carece de buenas costumbres: escuchando conversaciones ajenas.

-¡Mamá por favor! Fátima es una buena muchacha y es la anfitriona de la casa donde me estoy quedando.

-¿CASA? Pensé que los Kinomoto estaban en el medio del desierto.

-No es así… bueno, no estoy en el medio del desierto… mamá… tengo que hablar contigo pero después… – Ahí cortando la video conferencia e incorporándose para aferrar a Fátima quien observa incrédula y dubitativa a la chica de ojos azules y murmura una serie de palabras en su idioma, que no han sido comprendidas por Tomoyo.- Calma Fátima… mi mamá está confundida.

-¿Cómo una madre puede estar confundida con su hija? ¡Tú te casarás con Li!

-No, no voy a casarme con él. Incluso Amid sabe esto… en Japón ha surgido un enorme malentendido. Li Shaoran es un hombre muy conocido en las esferas sociales y porque le he ayudado con los detalles de Sakura y la boda creen que somos nosotros que nos casaremos. No él y Sakura. La prensa no sabe quien es Sakura.

Fátima ahí calla de repente y le observa a los ojos en silencio.

-¿Me crees?

Ella parece analizarlo unos momentos.

-¿Fátima?

-No vas a casarte con Li.

-No. No estoy comprometida con Li. Él ama a Sakura.

-¿Tu mamá está equivocada?

-Si, lo está. Y no me ha dado la oportunidad de explicárselo ahora mismo. Bueno, era controlarte a ti primero. Que mamá no se entere de los verdaderos planes por unas horas mas no la matará.

-¡Que alivio! – Dice la chica sonriendo en verdad respirando profundo.- Temía que pudiera cometer alguna indiscreción.

-Estás a salvo… -Dice Tomoyo sonriendo.

-No comprendo entonces… ¿Por qué tú mamá no sabe la verdad…?

-Sakura y Li pidieron mi confidencia en toda esta situación y no me dieron libertad de comentarlo con nadie. Menos con mamá. Pensaba decírselo ahora pues Sakura ya me ha autorizado. – Explica Tomoyo a la jovencita quien parece mas tranquila al escuchar su explicación. – Procuraré la próxima vez que hable con ella, informarle de todo lo que está pasando para que no hayan mas malos entendidos.

————————————

Sonomi se incorpora lentamente de su escritorio. Avanzando por su despacho se encuentra una mujer tan alta como ella pero de facciones mucho más pálida y ojos mas ovalados que los suyos. Acompañada de un hombre de mayor edad quien llega a su par y atrás de ella llega una joven que duda que sea su asistente.

Viste con un vestido corte camisero que tiene una terminación en cuello chino. Su rostro es prácticamente inexpresivo.

Justo en el momento que Tomoyo interrumpe su videoconferencia, la asistente de Sonomi se presenta a su puerta diciendo con cierto temor que en la sala de espera de su despacho se encuentra no otra quela misma Ielan Li. Aturdida por esta visita sorpresa, Sonomi apenas tiene unos segundos para salir de la sorpresa inicial y recibir a la recién llegada.

-Señora Li – Dice Sonomi al fin avanzando hasta ella y siendo observada con indiferencia por parte de la madre de Shaoran – Por favor – Señalando una de las sillas de la oficina.

Pero Yelan Li no toma asiento. Observa por los enormes ventanales capturando la atención de la empresaria de corporación Daidouji.

-¿A que debo el gusto de su visita?

Yelan Li se voltea observándole finalmente con cierto detenimiento aunque no puede decirse que para la madre de Xiao Lang, es un gusto estar allí.

-¿No se imagina a que se debe mi visita?

-No, señora. No lo puedo decir.

-Seguro está enterada de los rumores… que involucran a nuestros hijos.

Sonomi no asiente. Pero tampoco niega aquello. ¡Claro que está enterada de los rumores! Esa es la razón por la cual su hija le colgara la video conferencia. Aun así prefiere guardar silencio.

-Quiero dejar muy claro mi posición señora… antes de que llegue a coronarse tan enorme triunfo.

-¿Disculpe?

-Ser parte de la familia Li es un gran honor para cualquier familia de Hong Kong y de la china. ¡Que decir del extranjero! Ser miembro de una familia que por centurias ha vivido en el corazón histórico y social de China y de lo que es Hong Kong es un gran honor. Honor que no estoy de acuerdo que sea disfrutado por su hija.

Sonomi frunce el ceño.

-¿Está diciendo que mi hija no es “Adecuada” para su hijo?

-No para ser una Li. No, no es adecuada. Y usted, como mujer de negocios, cabeza de familia y cabeza de su propia corporación, está clara en las repercusiones de que dicho matrimonio se lleve a cabo.

-Eso veo… pero ¿Qué piensa su hijo de todo esto?

Yielan crispa su boca un poco mas para responder con más frialdad aun – Mi hijo no quiere escuchar razones. No comprende la importancia que tiene no el lanzarse a un matrimonio por capricho, lujuria u hormonas aceleradas. Tiene una preciosa hija señora Daidouji, pero no es material para ser la matriarca Li. No cuando ella dirigirá su propia corporación. – Sonomi observa a la mujer en silencio y ésta añade.- Es como si la reina de España o heredera se casara con el príncipe heredero de Luxemburgo y no hubieran más descendientes idóneos. ¿Me explico?

-Su hijo puede dejar su corporación. Venir a vivir con mi hija.

-Eso es impensable. Xiao Lang es el cabeza de la familia Li. Es el único heredero varón.

-¿Por qué viene a verme a mi?

-Xiao Lang no escucha razones. No quiere comprender nada de esto. Se niega a hablar conmigo. Dice que está lo bastante adulto para tomar sus decisiones…sean cuales sean.

-He conocido a su hijo señora, y me parece un hombre sensato.

-¡Pero no para dejar el destino de la familia al azar! Xiao lang debe de casarse con una mujer que pueda entender las repercusiones de casarse con el heredero. No una muchachita que pretende jugar a ser “ama de casa”

-¡Mi Tomoyo no es tal cosa!

-Su hija es la heredera de su casa Daidouji. El mío, heredero de la casa Li. Si uno de ellos abandona sus raíces, los cimientos corporativos se tambalearían. Como mujeres de negocios, conocemos las repercusiones. No somos como esos occidentales que abandonan las raíces matriarcales para servir en cuerpos de paz, ser médicos o sacerdotes. Nuestras familias se verían afectadas de maneras impensables de producirse tal matrimonio.

Sonomi sabe que está en lo cierto. Es el mismo temor que siente ella al pensar que Tomoyo se volvería un Li.

¡No el matrimonio más idóneo del mundo!

-¿Qué propone usted?

-Hablar con su hija. Hacerle entender que su destino no está al lado de mi hijo. Hacer lo imposible para romper este absurdo.

-Solo un problema con todo esto: Tomoyo no está aquí. En Japón- Revela Sonomi.- Está en Túnez. Visitando a su prima… y no vuelve en un buen tiempo.

-Quiero la dirección.

-¿Qué? ¿Va a viajar a Túnez? – Replica ella sorprendida.

Yelan no responde la inquietud de la mujer.

-¿Qué piensa decirle a Tomoyo?

-Lo que sea necesario para hacerle desistir de este absurdo. Mi hijo no puede casarse con su hija, Daidouji. Y esto es definitivo.

-¿Qué piensa hacer al respecto? Yo como su madre he tratado infructuosamente de hacerle desistir y ella no escucha consejos. Puede tornarse muy testaruda como puede imaginarse.

-Mi hijo por igual, pero no en vano he criado ya cinco hijos… las cuatro hermanas mayores de Xiao Lang y él. Créame: sacaré a esa muchacha de esta idea. Una vez desista, mi hijo no seguirá con esto. Puedo asegurárselo. – Y con eso dicho, se dirige a la puerta en una actitud firme y sin dar espacio a réplicas y tampoco sin despedirse de la mujer. Ya cuando va saliendo es que habla algo rápidamente en otro idioma con el hombre de cabellos canos.

-La señora me pide que espere la dirección exacta donde se encuentra la jovencita Daidouji… por favor.

Sonomi frunce el ceño observando al sujeto y le responde con firmeza.- Dígale a su señora que lo haremos a mi modo. Yo voy a ir con ella.- Replica lo bastante alto para ser observada desde la puerta por la madre de Xiao Lang.

-¿No hablará en serio? – Pregunta Yelan desde la puerta.

-Oh si que hablo en serio. – Replica Sonomi avanzando hasta la mujer.- He mantenido mi actitud cordial hacía usted porque el hecho que podríamos terminar siendo parientes es algo que debemos manejarlo con mucho tacto pero lo cierto que no voy a permitir que usted le hable a mi hija como se le pegue en gana. Yo voy a estar ahí, presente, porque déjeme decirle algo Yelan Li: Usted puede ser la madre de Shaoran y puede tener razón en todo lo que dice, pero mi hija no está por debajo de su hijo y tampoco es su igual… eso sería ponerla muy por debajo de mis expectativas y de lo que ella es en realidad.

-¡Disculpe!

-No, no la disculpo – Replica la mujer aunque sabe que las intenciones de la mujer no estaban en eso sino en lo escandaloso de su revelación. – Tomoyo es mi hija… mía. La amo más que mi vida y si no estoy de acuerdo con su matrimonio no es porque Li sea un mal partido es porque definitivamente no es la persona idónea para mi Tomoyo. Y ahora conociéndole a usted, estoy más que segura que ella comete un error. Sus temperamentos explotarían en la primera complicación. Pero le voy a decir una cosa Yelan Li: a la primera provocación a mi hija y no tendrá problemas con ella… se las verá conmigo – lanzando una expresión de desafío a la mujer de ojos ovalados.- Eso puedo asegurárselo.

——————————–

-¡Me sorprende mucho que no se conozcan con anterioridad! – Refiere Amid a la extraña situación que ambos mejores amigos de los futuros contrayentes nunca se han visto.- Proviniendo del mismo país. Y que sus amigos se casarán.

-Vivo mas fuera del país que dentro. – Explica Eriol sobre un semental con su pelaje color trigo y unas manchas blancas en su lomo. A su lado Amid en un corcel de color café le acompaña mientras a su lado va un jeep a baja velocidad con unos hombres portando armas largas. – Tampoco conocí a Sakura hasta mi llegada a Túnez. Solo había compartido con ella por video conferencia.

-Mi bisabuelo dice que las coincidencias no existe, solo lo inevitable – sorprendiendo a Eriol con su frase: es usualmente lo que él mismo llega a pensar en muchas ocasiones.- Mi impresión de todo esto, es que este era su momento de conocerse.- Refiere desconociendo en verdad que Eriol SI ya conoce a Tomoyo con anterioridad. -. No dudo que sus caminos estén unidos.

-¿Unidos?

-Es una creencia que tenemos por estos lados. Nada y nadie en tu vida, es por azar. Todo tiene una razón… un porque Escrito en el Libro de la Vida. Ya conocerán ustedes esas razones.

-De todas formas no pretendo compartir mucho con ella- Dice Eriol decidido.- Es decir… vine solo para las nupcias de Li y su prometida. Pienso regresar a casa muy pronto…

-¿Alguna razón particular para querer regresar tan pronto? – Sonríe el hombre.- ¿Alguna chica? ¿Esposa tal vez?

-Ni lo uno o lo otro. Soy una persona que anda con cuidado a la hora de hacer amistades. – Ante la expresión de duda del hombre, explica- Mi experiencia de vida me ha enseñado que las mujeres solo se interesan en mi ahora, que tengo dinero y soy mas o menos agraciado – Explica atrayendo una carcajada del otro jinete.

-¡QUE esperabas! La vida está hecha de apariencias. De los atractivos de las personas, existe la atracción.

-Pero lo que tenemos y como nos vemos, no definen lo que somos.

-Ahí es donde te equivocas: si te aprovechas de tu apariencia, ahí es donde fallas. La humildad es algo difícil de asimilar por el ser humano pero creo que no soy de los que se llevan de apariencias al momento de hacer amistades… o encontrar pareja.

-¿Me acabas de admitir que si te enamoras de una mujer, que no es agraciada te casas con ella?

-Aquí los matrimonios son arreglados. Pasan hasta una década de la vida de una persona o quizá menos de dos, comprometido a una persona que no vez jamás y tampoco intercambiarías palabras a solas. ¡Imagínate entonces que te casarías con una completa desconocida! Si ustedes que pueden compartir y hasta intimar con sus parejas antes de contraer matrimonio, tienen problemas, disyuntivas e incluso discusiones, imagínate nosotros que desconocemos totalmente a las personas que son elegidas para nosotros.

-¿Es tú caso?

Amid asiente lentamente y dice con lentitud.- Cuando cumplí quince, quisieron comprometerme en matrimonio. Me negué. Mi bisabuelo me protegió… pero con la promesa que cuando alcanzara una edad óptima debo de desposarme finalmente. Enfoco todo mi esfuerzo para hacer crecer la fortuna familiar y así sea más difícil conseguir una prometida que pueda aportar de alguna manera significativa…

-¿EL pago de Dote?

-Efectivamente. Hay algunas regiones del oriente que es la familia del novio que debe de aportar o el novio dar dote. En nuestra familia no es así. La familia de la novia debe de aportar una dote significativa que simbolice el nivel de compromiso y seriedad en el derecho de tomar esposa que tiene mi familia. Mientras la fortuna familiar crece, evito la inconveniente experiencia de elegir prometida… o que mi padre la elija por mí.

-En algún momento tendrás que casarte.

-Lo se. Y deseo hacerlo pero… no con quien ellos esperan para mi – Dice con un tono de voz pensativo y acariciando el lomo de su corcel con cariño.

-¿Estás enamorado?

-Podría decirse que… – Dudando unos instantes de repente sacude su cabeza para añadir.- Las cosas se han vuelto interesantes en los últimos días. – Sonríe a su amigo y añade- ¿Qué tal una carrera?

-No se Amid. – Dice el sujeto de ojos azules pensativo.- Tú caballo luce mas fuerte que el mío.

-Es una carrera amistosa. Además ese que tienes, siempre Fátima me gana con él-Dice con desafío. – No logro vencerle. Digo que es por su peso ligero en el corcel. Y ella persiste que es por su agilidad y no por su peso.

-Deberías tomarle la palabra.

-¡Absurdo! – Replica el hombre.- ¡Vamos! Una carrera corta de vuelta a las caballerizas…

-Uno… – Dice Eriol convencido por el heredero al Jeque.

-Dos…- Dice el sujeto y antes de que Eriol pudiera decir tres es Amid, quien anuncia el número y se lanza a la carrera tomándole ventaja del factor sorpresa al británico-japonés.

 

—————– Continuará.

Comentarios de la autora: Aquí estamos finalmente con el capitulo cinco. Como pudieron darse cuenta, Eriol y Tomoyo no se han conocido en las mejores circunstancias (Al menos, no que ella esté enterada). Ya la frialdad y cierta burla del sujeto han sido bastante claras para la chica de ojos azules. ¿Cuánto más pasará para que el sujeto deje ver sus intenciones o preferirá torturarla poco a poco? ¡Solo nos resta esperar!

En el capitulo siguiente tendremos un poco mas de acción departe de nuestros protagonistas: ya la visita al campamento y unos cuantos roces harán que las chispas salten… pero no de la manera que ellos se imaginan. Por su lado, Shaoran en Japón está sumamente preocupado por unos reportes que llegan de Hong Kong y una controversia no faltará departe de la Autora de sus Días. ¡Finalmente los prometidos se reunirán y la boda dará inicio! ¿Llegarán Ieran y Sonomi justo a tiempo para detenerlas?

¡Hasta una próxima actualización!