Capitulo 8. La Premonición

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Empezar Desde Cero”
Por Crystal
Capitulo 8.– La premonición.
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A veces podemos pasarnos años sin vivir en absoluto, y de pronto toda nuestra vida se concentra en un solo instante.
Oscar Wilde(1854–1900)
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Unos momentos antes, fueron dedicados a las introducciones de lugar más que todo con los aliados extranjeros que se encontraban ya instalados en la casa. Luego de unos momentos, Shaoran pide cortésmente a ellos que se retiren a descansar y que pronto les informaría de lo que allí se hablara. Rajdetsú mantiene su mirada inquisidora al chino pero como los demás forasteros, le tiene un gran respeto y por supuesto admiración al chino por lo que se retiran sin rechistar, acción que sorprende a Touya pero este no dice nada.
Ya a solas y todos sentados en el “comedor” de la casa arrendada por Tomoyo, hubo un incómodo silencio que duró apenas unos instantes en donde unos observaban a los otros, con cierta añoranza al verse tan cambiados como adultos. Todos, excepto Sakura quien no tiene memoria de aquel pasado: ella mantiene una mirada algo escudriñadora a la sioux, quien permanece un instante cuidando la espalda de Li y por otro segundo, observa al británico.
Como debía de esperarse por parte de Eriol, éste dedica unos momentos para disculparse con Sakura por no haber arribado mucho antes, o en su defecto, por haber abandonado a alguien quien se había comportado en su infancia de manera tan agradable con él y como éste había correspondido en momentos que la joven pudo haberlo necesitado.
Y siendo Sakura como es, ésta aunque no recuerda el lazo de amistad que pudo haberle unido alguna vez al joven de ojos azules y mirada misteriosa, aun así le resta importancia a lo que pudo haber pasado.
Y así comienzan a charlar.
Cada uno de los miembros de aquella mesa tiene una relación particular con el resto. Sin embargo, los demás miembros aliados y localizados por Shaoran, no poseen relación alguna con los demás y tal vez por eso el chino se exime de hacerlos partícipes de aquella reunión. Todos los presentes exceptuando a la norteamericana de tez dorada.
–“El abismo llama al abismo.” Eso fue lo que ellos dijeron – Refiere el hombre de cabellos azulados a sus compañeros allí presentes. –He tomado latín desde que comencé a asistir a internados durante mi infancia y adolescencia. Incluso hay textos dentro del complejo que son completamente en latín y he pasado los días desde aquella tarde, repitiendo aquella frase una y otra vez.
–Pero has referido el caso que los hombres hablaban ese idioma. ¿Qué idioma hablaba el jinete?
El sujeto niega con su cabeza para añadir con gesto cansino. – No sabría decirte… no podría aventurarme a lanzar conjeturas. Pero ellos lo entendían.
–Lo que si sabemos es que el jinete no es un ser humano. Los otros, eran hombres– Dice Kanda tomando la palabra quien con Kinomoto son las únicas personas de pie en el lugar. Sus ojos oscuros irradian confianza y autoridad mientras añade. – No conozco latín, así que no sabia que se trataba de eso.
–¿Cuándo aprendiste a hablar japonés? – Interrumpe Li sorprendido. Incluso observa a los demás presentes y un rostro de total confusión y aturdimiento (como las que tenia cuando su ex compañero de clases, Yamasaki le decía una mentira) añade.– ¿Soy solo yo que le estoy escuchando hablar japonés?
–No te equivocas Li – Dice Eriol con una enigmática sonrisa guiñándole el ojo a la americana – Capta deprisa ¿No es cierto?
–¿Eso es normal? – Pregunta Touya lanzándole una enigmática mirada a la aludida quien parece sonrojarse por unos segundos.
–Mi padre decía que captaba los idiomas con profunda facilidad. Y llevo varios días viendo televisión y escuchándolos hablar– Ahí lanzándoles una mirada a Tomoyo y Eriol. Encogiéndose de hombros pero sin dejar de escucharse firme. – Tal vez no es tan difícil de creer.
Eriol en todo aquel tiempo observa a Li por si detecta algún atisbo de conocimiento de los múltiples talentos de la sioux, y no se equivoca: Para Li ya no parece tan admirado o sorprendido.
Más bien parece pensativo y preocupado.
Touya por el otro lado, no le retira la mirada a la mujer por unos segundos más y aquello fue captado por la amatista.
Eriol toma la palabra atrayendo la atención en el salón–El ritual, admito que era desconocido para mí… hasta que un amigo tuvo la amabilidad de llevarme unos documentos a la casa – sonríe con cortesía hacia la mujer de pie y añade.– Documentos que he entregado a nuestro líder aquí presente– usando ese adjetivo, ve como Shaoran frunce el ceño.– Ese libro aclara no solo algunas de las cosas que fuimos testigos sino otras que vendrán encima de nosotros. Cosas que se han estado desencadenando lentamente hace unos cuantos siglos.
–Estas cosas son peligrosas. – Dice Li tomando la palabra. Con la atención de todos los presentes en su persona dice– El libro habla de rituales que no vienen de fuerzas como las que conocemos este instante sino de fuerzas oscuras y desconocidas. Hablamos del fin de los días.
Se observaron unos a otros y las miradas serias y llenas de nerviosismo eran notables. Fue Tomoyo quien con su voz melodiosa es la que rompe el silencio con su pregunta.– ¿Fin de los días? ¿Todo lo que esta ocurriendo tiene que ver con el “Fin de los días”?
–Por favor. – Dice Touya sonando incrédulo y observando a Li con sorna y cierta ironía en su mirada– No puede estar seguro que “Todo” tiene que ver con esto… es una leyenda absurda para mantener a muchas religiones (a todo el mundo mas bien), al vilo de sus sillas.
–¿Sabes de lo que está hablando, hermano?
–Muchas teorías vinieron a surgir luego del problema que hubo con en la cumbre de los 8G hace cinco años. Fueron muchos los “Especialistas” diciendo que aquello era el preámbulo para el “Fin de los días” – Encogiéndose de hombros añade – Pero han dicho lo mismo desde el dos mil uno, también lo dijeron en el mil novecientos noventa y nueve y antes de eso en el seis de junio del noventa y seis. El mundo y la historia ha estado llena de “suposiciones” y teoremas acerca del fin de los días. Todas las sociedades y culturas lo enfocan a su manera. Y por supuesto todo esto se encuentra bien documentado.
–En efecto. Pero las pruebas… todas las cosas que han sucedido de cinco años hacia acá, apuntan a lo inevitable.
–¿Quieren decir, que el mundo llegara a su fin? – Pregunta Tomoyo con un dejo de voz.
Aquella forma de hablar hizo que el británico se adelantara diciendo apresuradamente y con una sonrisa para tranquilizar a la joven– Te puedo asegurar como dice Kinomoto que hace mucho tiempo se anda jugando con esa teoría. Y no es nada que no podamos detener… – sonríe con confianza– por eso estamos aquí.
Li comprende su intención pues puede observar la misma expresión de desconcierto en la mirada de Sakura. Tosiendo luego de unos segundos en silencio dice. – Si, como estaba diciendo, el Fin de los Días es como dice Kinomoto: muchas culturas la han ido mencionando de tanto a tanto. Cada cierto tiempo, nace una nueva teoría…. Y por supuesto, nadie sabe con exactitud como y cuando llegará este “Fin”. Muchos hablan de azufre y fuego. Otros de terremotos y las aguas que cubrirán la tierra, pero ninguna cultura tiene a ciencia cierta el “Cuando” y el “Como”. Pero no podemos desmentir que nos enfrentamos a un nuevo “Fin de los Días” claro que no podemos deducir que sea el definitivo pero hay muchas cosas que tomar en cuenta
–¿Cómo cuales? – Pregunta Touya.
–Por supuesto lo ocurrido con los hechiceros del mundo. Muchos hechiceros fueron exterminados de maneras poco “Normales” – Dice Li seriamente – Lo ocurrido con Sakura, como ya saben, no fue un mero accidente. – Ahí observando a Keroberos quien permanece callado, con sus pequeños brazos cruzados pero escuchando las palabras del chino. – No dudo que lo ocurrido aquel día y con su padre, tenga algo que ver con lo que pasa.
– ¿Sacar a mi hermana del medio?
Shaoran asiente. – Y puedo asegurarle, que también a su padre.
Touya alza las cejas visiblemente sorprendido de aquella revelación. Eriol por su lado, lo observa con cierta discreción y reserva. Pero esa mirada no pasa desapercibida departe de Tomoyo. – ¿Mi padre? ¿Qué tiene que ver mi padre en todo esto?
–Lamento traer malos recuerdos a ambos. Se lo que sienten perder a su familiar de esa forma pero es posible… muy posible que, aquel atentado de los 8G haya sido una especie de “Distracción” para traer a Sakura al centro.
–Imposible – Dice Touya refutando su teoría– Sakura y papá estaban en Tokio por una mera coincidencia. Papa tenía un seminario en la Universidad de Tokio y pidió a Sakura que le acompañara en esa ocasión. Incluso Yukito se quedó con el gato– señalando al pequeño Kero. – No había forma dado eso, que supieran lo que iba a pasar.
–Si, si lo hay – Tocando tenuemente el libro de color oscuro que descansa en la mesa sin siquiera llamar la atención de sus ocupantes. –Por siglos han existido personas son dones especiales. En cada sociedad, en cada generación y cada cierto tiempo, surgen personas que tienen misiones particulares en este mundo. Cuando la magia era un don respetado y hasta venerado, las sociedades de antes llevaban un control abierto y estricto de quienes eran las personas “bendecidas” para llevar consigo el “Don” o mejor dicho… “El gen”. Estas sociedades llevaban registros impecables incluso de las descendencias de dichos “bendecidos” que podían estudiar el arte e incluso, sustituir a dichos hechiceros. En el momento de Clow Reed, solo éste era el hechicero del Oriente con más poder. Así como había dos o tres personas más con el don, nadie se comparaba a Clow Reed. Pero Clow, no pertenecía al Occidente. Ya este continente tenía su propio gran hechicero.
Eriol levanta sus cejas nuevamente sorprendido por la deducción de su amigo que no evita preguntar. – ¿Hace cuanto lo sabes?
–Desde nuestra conversación ésta tarde y cuando analicé nuevamente el escrito de este diario. Me di cuenta que en cada nación, o al menos cada continente, hay personas en cada generación con dones y poderes especiales. – Observando incluso a los que estaban de pie que no eran hechiceros pero si comparten “dones” especiales cada uno a su manera. – Es muy probable que sospechando que había un hechicero, quisieron eliminarlo.
– ¿Cuál escrito?
–Llegaré a eso en un momento –Responde Li a Kinomoto quien al igual que Eriol y todos los demás se ven sumamente interesados por lo que está revelando. –No era muy difícil para “Ellos” saber que en el Oriente a este siglo, existían personas con poderes mágicos y esas personas debían de ser eliminadas para que no evitaran el Fin de los días.
–Hablas como si pudiera ser evitado – Toma la palabra Kanda atrayendo la mirada de los hombres y en sus propios recuerdos sobre la muerte de su padre, la de su prometido… todo lo que había pasado antes de ser encontrada por Shaoran. – ¿Hay indicios que esto ha sido evitado en otras ocasiones?
–En efecto si los hay. – Responde Eriol con aquella tranquilidad como si hablasen de estampados para las cortinas del salón. – Lo cierto es que para estar totalmente seguros debemos de seguir investigando y encontrar la manera de evitarlo esta vez. Porque a diferencia de ocasiones anteriores que han sido fuerzas “No de este mundo” buscando poner en marcha el Fin de los Días, ahora hay seres humanos trabajando al unísono.
– ¿Quién es lo bastante estúpido para querer el Fin de los días? Porque según ha dicho hace un instante, ustedes irrumpieron en una ceremonia.
–En efecto – Dice con su enigmática expresión. –Por lo que parece ser son personas que están ayudando a ese jinete a algo en especial.
– ¿Quién es el jinete? –Finalmente es Kero quien habla.
–Alguien que habla un idioma mucho más antiguo que el latín. Pero por supuesto, entiende lo que ellos le decían. Aun así estoy procurando seguir investigando luego que me termine de recuperar. Y tengo conocidos míos investigando el Londres por igual.
– ¿No es peligroso? ¿Involucrar mas personas que nosotros que estamos al tanto de lo que ocurre? – Pregunta Kerberos. – Mortales normales… es muy arriesgado.
–Son personas de mi entera confianza. – Refuta Hiragizawa con seguridad. – No dudo en su fidelidad. Y Nakuru está al tanto y manteniendo la vigilancia en Londres. No habrá problemas.
–No se que me preocupa más: que se trate de alguien “Sobrenatural”: o que hay personas involucradas en esto. ¿Tendrán algún talento mágico?
–No lo creo – Interviene la joven Sioux tomando la palabra. –Ellos atacaron con navajas… pelearon a mano limpia.
–Esto es preocupante. – Dice Kerberos pensativo. –Quiero decir que en su momento siempre han existido personas mágicas y normales por hacerse control del mundo de diversas maneras y a lo largo de la historia. Incluso si eso conllevaba aplicar magia oscura. Pero ahora ¿Mortales? ¿Buscando el fin del mundo?
–Sin saber aún como se dará “El fin” – Insiste Shaoran atrayendo sus miradas. –Por lo pronto debemos de mantenernos unidos. Llevar un bajo perfil en lo posible y tratar de no llamar la atención, bajo ningún motivo.
–Eso aun no explica que ha pasado en el departamento de Kioto con respecto a la imagen de mi madre– Dice Touya. – ¿Eso también es culpa de los mortales? ¿O el jinete tiene que ver con eso?
–Eso es algo que también debemos seguir investigando. – Responde Li.
–Entonces ¿Es posible que hayan humanos buscando lastimarlos? ¿Sacarlos del medio? – Pregunta Tomoyo sintiendo un escalofrío ante sus propias palabras.
–Lo que quiero decir es que cada cierta generación, surgen dominadores de la magia como nosotros. En la generación de Clow Reed existían. Ahora existen en la nuestra. – Señalando Eriol a cada uno en la mesa, exceptuando a la mujer de cabellos plomizos.
–Si es lo que dices que es… ¿Cómo detenerlo? – Finalmente la voz de Sakura se hace escuchar en el lugar.
Shaoran le observa con intensidad para añadir– Aun no estoy seguro– siendo escuchado el bufido de Touya – Pero ahora más que nunca, estoy seguro que tú hermano y tú tienen mucho que ver en esto. Más con lo ocurrido en el departamento con usted Kinomoto. – Llevando todas las miradas a su persona y no dando detalles del enlace del padre de ambos con Hiragizawa añade. – y lo ocurrido hace cinco años.
–Ya le dije: lo ocurrido con mi padre y Sakura fue un accidente. Estaban en el lugar incorrecto a la hora equivocada – insiste el hombre de piel dorada.
–No puede asegurarlo – Discute Kanda tomando la palabra. Aquí el hombre le escucha pero no le observa. – Tiene que entender que si Li dice que tienen relación, es porque la hay. Incluso ya no me queda ninguna duda que asesinaron a mi padre y a mi novio para evitar lo que dice Li.
– ¿Tú tribu tiene conocimientos acerca de lo que hablamos? – Pregunta Li atrayendo su atención.
–En efecto. De hecho en el libro de mi padre hay unos párrafos que hablan de la leyenda de la apertura de la tierra y que la tierra se tragaría todo lo que está en la superficie. Puede llamarse una “Predicción” apocalíptica.
–Tenemos que ver ese libro – pide Eriol observando con intensidad el bello rostro de la aliada americana. – Creo que guarda más secretos de lo que revela a simple vista.
–Si, si… todo eso está bien. – Dice Keroberos finalmente incorporándose y avanzando hasta el centro de la mesa, y muy cerca de Sakura. – ¿Por qué sospechas que ellos sabían de Sakura? ¿O de nosotros?
–Saben de Sakura. Saben de su hermano. Sabían de Sying. – Ahí atrayendo aun más la mirada de Sakura y la mirada del varón se oscureció unos instantes por los recuerdos tristes. – Ella era descendiente de uno de los clanes más poderosos y antiguos. Dado la manera en que… atacaron, es de suponer que ella estaba involucrada.
–Si ella es de un clan antiguo ¿No es posible que ella en verdad fuera descendiente de alguien que lo haya detenido con anterioridad? – Ahí es Tomoyo quien atrae las miradas de todos a su persona. Su mirada tiembla un instante al añadir con cierto nerviosismo– Es decir… Acabas de decir que ha sido detenido antes.
–Así como eres de hermosa, lo eres de inteligente– dice Eriol sin pensar mucho su declaración atrayendo miradas a su alrededor e incluso sonrojándose ambos, añade. – Pero tienes razón. Es probable que ella en su momento tenga algo que ver.
– ¿Qué hay de nosotros? No creo que tengamos nada que ver en esto. – Dice Touya– no recuerdo a papá jamás hablando de que fuésemos descendientes de ningún personaje importante de la historia…
–Tú hermana maneja las cartas mágicas.
Touya refuta la teoría de Li diciendo al enderezarse. – Lo siento, pero esa idea no vuela. –Dando espacio a su tozudez. – Si fuera cierto, habrían comenzado a atacarla desde que era una niña. Desde que… se volvió Maestra de las Cartas– No evitando decir aquello con un atisbo de orgullo que no escapa a los oídos de nadie. – No lo hicieron hasta hace cinco años.
–Con lo que hacen es notorio que atraen caos al mundo – Dice Kerberos interrumpiendo. – Es obvio…
–Esa es la segunda parte que trata esta reunión. – Dice Li– A pesar de que serán la una de la mañana… Quiero leer esto a todos… escuchen– ahí notándose el silencio del exterior añade abriendo el libro de la familia Li. Casi todos los pares de ojos se dirigen al varón, excepto a Kanda quien camina por delante del hermano de Sakura para dirigirse a una de las ventanas de vidrio del salón y observar el exterior con profundo interés.
Según su voluntad, los cuatro vendrán en los tiempos de conflicto a entorpecer el trabajo de aquellos hacedores de paz. Los cuatro bajarán acercándose el Fin de sus Tiempos y provocarán caos, muerte. Buscando a aquellos que pueden enfrentarles, irán eliminando a sus contrincantes hasta que no haya poder ninguno que pueda con ellos. Aunque aquellos de los cuatro rincones de la tierra se levanten a proteger a la humanidad, solo esta hallará su salvación en sus manos. Los guardianes caerán y sus amos serán destruidos. El mundo caerá en la oscuridad. Ni los cuatro elementos servirán para protegerlos. El Amo del Sol y la Luna, será destruido. El fin llegará. El heredero verdadero de los Viejos tiempos, podrá conjugar su magia y revertir el efecto de su tiempo. Empezará todo desde cero”
–Tiene lógica… – Dice Tomoyo astutamente. – “Buscando a aquellos que pueden enfrentarles, irán eliminando a sus contrincantes hasta que no haya poder ninguno que pueda con ellos.”– Eso es claro que habla de tú esposa y de Sakura… pero… ¿Qué tiene que ver Touya en todo esto?
–También habla de mi padre. – Dice Kanda atrayendo la atención por unos segundos. – Tiene que tratarse de él…
– ¿Hacedores de Paz? ¿Quiénes son esos?
–Está claro –dice Touya tomando la palabra. – Habla de todas las reuniones de las naciones de alcance mundial. Estos desde hace cinco años buscan hallar la paz y el equilibrio mundial. Incluso un alto a los conflictos bélicos del medio oriente.
–Y el fin de la hambruna. – Dice Eriol pensativo pensando en la situación de su propio país.– Dentro de unos meses se pondría en marcha un programa para auxiliar a los países de áfrica contra el hambruna. Era un programa a gran escala de la familia Británica y toda la monarquía por primera vez en trescientos años. Era un plan jamás visto en el mundo y menos en Europa.
–Entonces… ¿También busca eliminar a seres humanos normales? ¿Quieres decir que lo ocurrido a la Familia Real británica es por traer caos al mundo? ¿Para no evitar el fin?
–Ese era su plan inicial, pero también enfocando sus esfuerzos en los hechiceros también.
–De acuerdo… ¿Cómo lo detenemos?
Aquella pregunta de Kinomoto aunque es de esperarse, atrapa a todos fuera de guardia. Al menos a Li y Hiragizawa quienes se observan mutuamente.
–Aun no lo sabemos con exactitud. – Dice Eriol tomando la palabra. – Pero, tenemos ciertas ventajas para poder hacer algo. Por el momento, nuestra prioridad– ahí observando a Li– Es la protección de usted y Sakura. Al menos hasta que sepamos que papel juegan ustedes.
–Entonces hay más preguntas que respuestas. Y estamos en el principio… en cero.
–No necesariamente. Sakura ha comenzado a darle utilidad a su magia nuevamente. No está desprovista de ayuda y a diferencia de cinco años atrás, podremos poner todas las fuerzas mágicas a favor de impedir esto. Pero se necesita de más investigación. Y bastante preparación.
–Puede ser… – Al fin dice Touya razonando todo lo dicho aquella noche en el lugar.
–Lo sucedido en su departamento de Kioto me puso a pensar… bastante– Dice Li ahora hablando.– Lo que me hace pensar que lo que puede pasar (o como evitarlo) tiene mucho que ver con ustedes.
–Por lo que es importante ver más atrás, como ha dicho Tomoyo. Investigar sus antecedentes…
– ¿Investigar nuestros antepasados? – Pregunta Touya. – ¿Por qué?
–Porque se me ha ocurrido que no es solo Sakura quien puede impedir el “Fin de los Días” también usted puede jugar un papel sumamente importante. Y el ataque usando la forma de su madre no me saca de dudas. Es importante que permanezca aquí… al menos por un tiempo.
Touya no discute aquello y sin embargo pregunta. – ¿Es necesario hacer que Yukito vuelva? – Ahora observando a Hiragizawa. – Él tiene una vida en Kioto… se casará y no se como le podría explicar a su prometida…
Eriol sonríe complacido para decir – No creo que sea necesario. – Ahí observando a Li quien asiente lentamente. – Al menos por el momento. Podremos valernos mientras tanto de cuidarnos y cuidar a Sakura hasta que esté en la capacidad de cuidarse sola. Por lo pronto, debemos de tomar medidas: No vendrán visitantes inesperados a la casa. No podemos confiar en terceras personas pues no sabemos ahora mismo en quien confiar y quien no y por supuesto, por su propia seguridad. –Ahí observando a Tomoyo añade– También sería adecuado que consideraras por lo pronto, salir de la ciudad… alejarte de todo. Por lo que parece los centros activos para estos percances son las capitales.
–No voy a ninguna parte– dice ella mostrando su sorpresa que el hombre tan solo lo sugiriera. – Voy a quedarme a ayudarles.
–No es necesario. Tenemos todas las manos que necesitamos.
–Hiragizawa tiene razón – Afirma Shaoran observando a la amatista que le devuelve una expresión de perplejidad, molestia y enojo. Muestra una mirada furibunda a los miembros de aquella mesa. – Ya te has arriesgado bastante y has hecho más que cualquiera de nosotros. Pero creo que viene siendo hora, por tú seguridad y bienestar, que vuelvas a tú vida normal.
Tomoyo no puede creer lo que escucha y peor: los observa a ambos con mirada de profunda desconfianza. Luego como última esperanza, dirige su mirada al pequeño guardián quien le observa de igual modo. Pero contrario a lo que la mujer cree, Kerberos dice– Ellos tienen razón Tomoyito: has hecho bastante y no podremos pagarte lo suficiente, pero tú seguridad es lo más importante para quienes te apreciamos y queremos, que nada te pase.
Perdiendo la última esperanza ante la idea de hacerla a un lado, Tomoyo se incorpora y no lo piensa dos veces para salir de aquel lugar a paso rápido aunque para nadie pasa desapercibido que las lágrimas en algún segundo, luchaban por salir. Eriol observa su salida con profunda inquietud y algo lo retiene en su silla: sabe que nada de lo que pueda decir, podrá calmar a la joven y él le debe mucho más de lo que admitiría en voz alta.
Sakura se incorpora pero es Touya quien ante la mirada de todos, sale detrás de la chica.
Sakura observa a ambos hombres, luego al guardián y pregunta. – ¿Era necesario? Tomoyo ha estado al pendiente de mí desde que tengo memoria. Lo que han hecho es muy cruel.
–.No es crueldad lo importante aquí – Refuta Li llevándole la contraria. – La ponemos a salvo. Ahora mismo, no es como cuando éramos niños. Y aún entonces, corría peligros. Tomoyo no tiene magia… no sabría como defenderse o protegerse y aún no sabemos con exactitud a qué o a quienes nos enfrentamos.
–Creo que lo importante ahora mismo es continuar las investigaciones y basarnos en todos los documentos que tenemos a mano. La información concerniente a sus antepasados podría ser un buen punto de inicio. – Dice Eriol para cambiar rápidamente de tema.
– ¿Tienes antecedentes de que hayan personas mágicas en tu familia? – Pregunta Shaoran.
–Nunca se me ha ocurrido dirigirme a los archivos del Centro. Ahí tienen un extenso archivo correspondiente a las personas más poderosas y lo ocurrido en la tierra de Europa desde que ha sido posible documentarla. Le diré a Nakuru que investigue.
– ¿Cuándo tus Guardianes se nos unirán? – Pregunta aunque su mirada fue un instante al rostro cabizbajo y pensativo de la ojiverde. Kerberos da unos pasos hasta colocarse frente a ella y le observa en silencio.
–Tan pronto me termine de recuperar. Mágicamente estoy aún muy débil.
–Debes de considerar venir a quedarte aquí definitivamente. Así podremos investigar sin problemas y organizar algunos entrenamientos. – Ahí observando a Kanda añade– ¿Crees que ya puedas venir a instalarte mañana?
– ¡Vamos Li! Me vas a privar de compartir con tu bella y exuberante aliada para hacerme venir para acá mas temprano – Dice el sujeto sonrojando a la mujer – Juegas sucio amigo.
Shaoran sonríe sutilmente ante la declaración de Eriol y observa a Kanda a quien insiste diciendo – ¿Qué me dices? ¿Puedo contar contigo para mañana?
–Por supuesto. – Responde la mujer sin mucho pensarlo.
–Mañana organizaremos un poco más las agendas de trabajo dentro de la casa. No contaremos con servicio externo por lo que estaremos regidos por horarios y turnos para cocina y limpieza; cuando no estemos en eso, estaremos entrenando e investigando.
–Hablando de investigación ¿Has tomado en consideración usar la carta “The Return”? – Pregunta Hiragizawa llamando la atención de Sakura y Kero con aquella aseveración. – Necesitan confirmar algunas informaciones. Entre ellas, lo que hablamos esta tarde.
Sakura ahí observa a Li quien mantiene su ceño fruncido.
–No ahora… no mañana, pero pronto – No dando mas detalles e incorporándose añade– Será mejor que vayamos a descansar. No nos conviene desvelarnos más. – Ahí observando a Eriol añade. – ¿Cómo llegarás a casa? Creo que Tomoyo se ha marchado.
Eriol se incorpora y ve cuando Kanda avanza fuera del salón; dice – Bueno, conociéndola creo que nos esperará afuera. Sino ya veremos – Ahí dirigiéndose a Sakura toma su mano con cordialidad atrayendo su mirada. Su enigmática sonrisa adorna su masculino rostro mientras sus ojos brillan al observar a los de la joven. – Querida Sakura: Siempre ten presente que cualquier cosa que necesites, estaré más que dispuesto en ayudarte. Tengo una deuda substancial contigo y lo que esté en mis manos no dudes que una palabra tuya servirá para cumplir tu cometido.
La joven se sonroja notablemente y sonríe nerviosa mientras Shaoran murmura saliendo del salón– ¿Nunca cambias, cierto? – Con aquel comentario atrayendo la mirada de satisfacción de Eriol a su persona.
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El sujeto espera pacientemente en el centro del salón. Su mirada oscura no observa nada en particular pero de vez en cuando, observa su reloj de pulsera mientras el minutero pasa y pasa. Sus facciones orientales resaltan aunque está vistiendo con pantalones y camisas de cortes occidentales. Su aspecto no es tan sobresaliente y sus dientes son amarillos cuando sonríe gracias a la nicotina que consume en grandes cantidades. Cuando el reloj marca finalmente las tres de la tarde, observa como una puerta al otro lado del mismo salón se abre dejando entrar una luz brillante y cegadora. Por unos instantes tiene que retirar su mirada porque la brillante luz le molesta. Nervioso se arrodilla sin muchos preámbulos hasta que la puerta se escucha cerrarse y entonces enfoca su mirada para ver acercarse un hombre de características maduras pero que no llega a la vejez.
Su aspecto no es para nada sorprendente. Podría pasar por un ser humano normal y sus vestimentas no dan a relucir las arcas millonarias que posee el sujeto. Tampoco el salón carente de exuberancia y ostentación. Su estatura es promedio y aunque su aspecto tiene mas aires europeos que orientales, contrario al sujeto que le esperaba momentos antes.
– ¿Por qué me has llamado y exigido esta reunión?
–Disculpe mi atrevimiento señor. – Dice el sujeto arrodillado y su voz tiembla un instante. No se atreve a observar al recién llegado. Su frente está perlada del sudor.– Pero he tenido que hacerlo… – Ahí levantando la cabeza sutilmente.– Hemos encontrado unos problemas…
El sujeto no articula palabra.
Así que el hombre, temeroso prosigue. – Hechiceros.
–Tierra en mis manos– Replica el sujeto observando a su alrededor para no observar a su vasallo. – Ya el reloj ha sido puesto en marcha, no hay retroceso.
–Pero mi señor… – Refuta el sujeto con mucho respeto ahí atrayendo su mirada a su rostro. – La bruja dice…– ahí mordiéndose la lengua. – Que puede ser evitado.
– ¿La bruja? ¡La bruja! La bruja tiene suerte que no haya denunciado su presencia a los Jinetes y cobrado su vida en un primer instante. – Refuta el sujeto haciendo eco con su voz en el salón. – Esa mujer tiene la suerte de viajar entre dimensiones y no sentir la ira de lo que viene… así que no pretenda querer saber lo que no le conviene.
El sujeto trató de morderse la lengua. Pero no pudo al replicar. – Ella pudo leer lo que viene…
– ¿A que precio?
–El precio no es lo importante. – Replica el sujeto. – Hay una fuerza que está levantándose…– ahí observando a los ojos claros del individuo que está de pie. – Una fuerza no prevista.
–Fue previsto hace mucho tiempo. Seis años llevamos con este plan… seis largos años. Ahora ¿Vienes a decirme que puede ser detenido?
–Ella así lo cree. Aún no revela como. Pero… dice que no todos los opositores no pudieron ser detenidos… y su poder a cada minuto, crece más.
–.Ustedes, los Miembros de la Orden, su único papel con los poderes que se nos fueron otorgados fue el deshacernos de todo aquel que represente un obstáculo para el Objetivo mayor y en su momento han sido los hechiceros. Por años hemos esparcido nuestros venenos en todas las sociedades y agrupaciones del mundo para exiliar y desaparecer a los magos y a los brujos. Y ha funcionado por siglos… ahora ¿Dices que hemos fallado?
–Algunos… se han salvado mi señor. No es solo los miembros de los gobiernos más filantrópicos… es todo en general.
–La obtención del “Bien Mayor” es lo único que este mundo le falta para alcanzar el potencial máximo. Los hechiceros han sido personas únicas con poderes mentales y físicos que exceden al resto de la humanidad. Y ellos, han sido capaces de arruinar nuestros planes. Ahora me dices ¿Qué la bruja pronostica que puede ser impedido? ¿Qué han estado haciendo los últimos seis años ustedes?
–No es nuestra culpa. Ella nos reveló en su momento que la fuerza para detenernos nacía en Japón. Nos encargamos en su momento de callar las voces de lucha a través de las alianzas de Paz. Luego nos deshicimos de esa hechicera. – Ya levantándose un poco pero no suficiente para no faltar el respeto. – Por años, hemos estado deshaciéndonos de esos patéticos hechiceros tal cual la voluntad de esos antecesores. Luego nos indicó que el gran poder estaba yaciendo en la familia Li, la más poderosa de todo el oriente. Eliminamos al Portador del poder. Hemos limpiado el camino para terminar lo que ha sido empezado hace años. Nadie podrá impedirlo.
–Ni lo hará. El precio es muy alto. Precio que no estamos dispuestos a pagar. Los jinetes están listos. Tres han descendido ya de los cielos… cuando Davatoc descienda, ninguna fuerza terrestre o de los cielos podrá detenerlo. La hora de la humanidad ha llegado…
–Nosotros servimos tú voluntad… pero…– ahí dudando – Sabe que gracias al trabajo de nosotros… la sociedad que servimos a Tú Nombre, ha sido posible todo esto incluso… antes del tiempo indicado. – Ahí levantando su voz y sonando má envalentonado. – Queremos saber… si cumplirá su palabra… MI Señor…
El individuo observó a su alrededor un instante diciendo. – En el nuevo orden, ustedes llevarán la espada de la victoria– sonríe triunfante. – Su lealtad, será altamente recompensada…
El sujeto se aproxima a él aun de rodillas, para besar su mano una y otra vez. El hombre retrocede y aún su vasallo agradece con efusividad.
Asqueado por la efusividad y el poco valor de los humanos cuando se ven amenazados, observa a su alrededor diciendo. – Los mortales, mágicos o no, no son opositores a lo que se ha iniciado desencadenándose. Pero si ellos insisten, serán destruidos. Y mientras tengamos a nuestros instrumentos para hacer cumplir nuestro cometido, no podemos fallar.
El hombre sin más nada que agregar se retira pensativo. Por años ha recibido la información que siempre ha necesitado de la raíz del mismo centro de la familia Li. Ellos, ignorantes de lo que ocurre siempre, han sido de gran ayuda gracias a sus conocimientos y vínculos con los mas poderosos personajes de siglos pasados y de este.
Y ahora se le ocurría que podrían hacerle un último favor.
Tomando su móvil marca un número en la memoria y espera que respondan el repique para decir. – Soy yo… necesitamos hablar, en persona. – escuchando unos instantes su interlocutor. Añade pensativo. – Creo que el peligro aun no desaparece de los cimientos de la familia Li. Creo que un año atrás, nos equivocamos. – Dudando un segundo. – Pero siempre hay maneras de resarcir nuestros errores.
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– ¿Estás seguro? – Pregunta el sujeto de mirada gentil hablando por el teléfono de la papelería mientras unas personas ingresan y con canastos de compras en mano, comienza a tomar cosas de los estantes. –Pero todo está bien.
Si, todo está bien– Afirma Touya echado en su cama mientras observa por la ventana de su habitación la cual está justo al lado de la de su hermana.—Le pregunté a Li y me ha dicho que no hay problema. Puedes quedarte mientras solucionas tu problema con Mariko.
–Estoy preocupado. Lo que me has contado es bastante peligroso. – Bajando el tono de su voz. – No me importaría ir a Tokio unos días… lo sabes.
No. Tú lugar es allá con tu prometida, Yuki. – Suspirando largamente y estrujando sus ojos añade.– Yuki: por lo que ocurre de ser el guardián protector de mi hermana y todo eso, no puede jamás intervenir con tu felicidad. Ojalá yo, contar con tanta suerte de tener una mujer como ella a mi lado. Y está dispuesta aún con tantos secretos, el casarse contigo.
–Si, aunque te digo que no ha sido fácil. Anoche tuve que ir hasta la casa que vive con sus padres con flores a pedir disculpas. Me ha perdonado pero no se si lo dijo para que deje de llamarle o en verdad lo dice sinceramente.
Deja de decir tonterías. Esa mujer está loca por ti. – Dice Kinomoto sonriendo tenuemente.
– ¿Cómo va todo por allá? ¿Cómo está Daidouji?
No se… no la veo desde hace dos noches. Se marchó bien enojada. He tratado de contactarle en su oficina o por su móvil; no toma la llamada y tampoco responde los mensajes que le he dejado.
– ¿Acaso pelearon?
No exactamente. – Ahí contándole lo dicho por Li y Hiragizawa esa noche. Una vez que termina es Yukito quien toma la palabra.
–Tienen razón: es un riesgo muy grande el involucrarla aun cuando ella no tiene forma de defenderse. Tienes una razón de estar con ellos: estás con tu hermana… pero ¿Cuál será la razón de Tomoyo? Ella ha hecho bastante por Sakura, estoy de acuerdo y en su momento tomó la responsabilidad de guardar el libro de las cartas. – Ahí viendo como las personas que estaban en el establecimiento se marchan – Pero ya su responsabilidad ha terminado.
Creo que está un poco resentida. La americana me ha contado que ellos llegaron al departamento de Tomoyo directamente cuando arribaron a Tokio. Lo que quiere decir que sospecho que ella tenía otra razón para involucrarse aun más con todo esto.
– ¿Hiragizawa es el pretendiente de Europa? –Pregunta Yukito después de un largo silencio. Frunce su mirada añadiendo. – Cuanto lo siento Touya…
No sientas lo que no existió amigo. – Refuta su amigo – Te lo dije hace un tiempo atrás: Lo que hubo fue solo un momento, mas nada. Aunque no te niego que aquella noche, ver el dolor de sentirse vendida por todos en la reunión…– negando con su cabeza aunque su interlocutor no pudo verlo. – No pronostico que la veamos muy pronto.
El varón de cabellos grises iba a decir algo más cuando su mirada fue a la puerta del establecimiento y dice con seriedad. – Hablaremos luego. –Colgando la llamada.
Mariko con gesto serio le observa suspicazmente mientras él trata de sonreír y dice. – Buenos días… que sorpresa verte tan temprano. Me comentaste que tenías hoy una reunión muy importante.
–Buenos días Yukito. – Responde la joven aproximándose hasta el mostrador y dice con gesto de encogimiento de hombros. – Así es. El nuevo cliente va a las diez a la oficina. – Observando a su alrededor. – ¿Así que se fueron siempre? – al no ver a Kinomoto acompañándole como todos los días.
–Hace tres días ya – responde levantando las cejas por su actitud un tanto fría. – ¿Qué te ocurre?
Y ahí es cuando las lagrimas y los sollozos vencen a la muchacha. Esta se cubre sus ojos con las manos y el sujeto no sale de su sorpresa al observar a la gentil muchacha sumida en un mar de llanto.
Yukito cruza el mostrador y sale hasta ella ofreciéndole un pañuelo y trata de abrazarle pero ella retrocede. Sin embargo, el pañuelo si lo toma.
– ¿Qué te ocurre? ¿Pasa algo malo? ¿Con tus papás?
–Es… – hipando– algo que… dime la verdad…. ¿Tienes algún romance con Sakura–Chan? – Sorprendiéndole con su deducción. – Suzume chan… me ha dicho algo esta mañana que…– hipo– me… ha abierto los ojos…
– ¿Suzume? ¿Te vas a llevar de lo que tú amiga dice?
–Su jefa tuvo un romance con un muchacho de correspondencia interna de la empresa donde labora… ella se ha ido de Kioto por unos meses… Es por eso… ¿Qué Sakura–Chan se ha marchado?
–El hecho que solo pienses eso me indigna bastante– dice el hombre mirándole con un atisbo de decepción en su mirada. – Tampoco deberías llevarte de rumores mal intencionados. ¿Le has platicado que los Kinomotos se han ido?
–También que tú piensas seguirlos. – Viendo la mirada reprochadora del sujeto añade sonrojada– ¡Tú te marchas! ¡Tras ellos! Sin darme razones o justificaciones válidas… ¡Tengo que pensar lo que mis amigas digan!
Él la toma por los hombros y le observa a sus ojos. Dice con un tono de voz bajito– ¿En verdad crees que puedo jugar contigo de esa manera? ¿Qué me da gusto dejarte aquí e irme a Tokio? –Tomándole por la barbilla. – No cuando pretendo comenzar una nueva vida contigo a mi lado…
–Yukito…– Murmura con la voz entrecortada y mirándole a los ojos mientras el sujeto limpia con sus pulgares el rostro humedecido por las lágrimas. –No se que haría si te perdiera… – Su rostro se ruboriza aun más.
–Tienes que confiar en mi… saber que volveré… – Sonríe sinceramente pero la tristeza adorna su mirada café. – No sabes el dolor que me ocasiona el tener que dejarte…
–Podrías no ir Yukito– Abrazándose a él. – No quiero perderte… – Susurra recostando su rostro contra su camisa. – No quiero que te vayas…
El hombre suspira con el rostro de la chica en su pecho. Cierra sus ojos percibiendo el aroma de su champú y trata de tranquilizarla. –Tengo que ir… – insiste el sujeto con un tono de voz calmado y dice mientras tanto– Que dicha tengo: poder decir que tengo a alguien que se preocupa por mí… sabes que mis abuelos murieron. No tengo a nadie. Los Kinomoto son como mi familia… ¿Puedes comprenderlo, cierto?
–Me preocupa… que no pueda volverte a ver.
–Pero claro que me verás– Miente el sujeto conociendo los detalles que Touya revelara en su llamada telefónica y el grado de peligro que contiene para cada uno de los involucrados. La toma por las mejillas para observar en sus gentiles ojos que le devuelven la mirada con adoración y bastante ternura. –Tú, significas todo para mi… todo.
La chica asiente mientras se levanta de puntitas y besa sus labios con ternura una, dos y tres veces. Ya cuando se separa el hombre le sujeta por los hombros observándole con intensidad y una llama que pocas ocasiones Mariko ha sido testigo de percibir en sus siempre gentiles y tierna mirada. El sujeto esta vez toma sus labios con más intensidad, olvidándose que están en medio de un establecimiento, que hay una vidriera que los transeúntes pasan y observan al interior o que tal vez, solo tal vez esta sería la última vez que besaría aquellos labios.
Su calidez invade la boca femenina. Un gemido se escapa de la garganta de la chica despertando todos sus sentidos y cada fibra de su ser.
Y por un segundo, una milésima de segundo deseó ser alguien más: alguien más “Normal” para una muchacha que merece todo lo mejor de su persona y no un hombre cuyo destino no estaba claro.
Cuya existencia era tan disyuntiva.
El corta el contacto, ambos respirando con dificultad. Mariko observa a sus ojos, separándose un instante del sujeto pues pareciera ver otra cosa… por un momento su mirada le revelaba a Yukito que algo le había preocupado.
– ¿Qué pasa? – Pregunta aun sujetando a la mujer por su cintura. Ella coloca sus manos en su pecho.
Sacude su cabeza visiblemente sofocada ante tal beso. Incluso se escapa de su aferre diciendo torpemente. – Ja–mas me has besado así… fue como… como si besara a otra persona…
Yukito alza una ceja perspicazmente y se ve preocupado. Ella se aproxima un poco más a él y le acaricia la mejilla con una sonrisa tenue en su boca mientras muestra la hinchazón del contacto. – Me ha gustado… ¿Por qué jamás me habías besado de esa forma?
–Porque esos besos… desencadenan otras cosas. – Responde el varón tratando de ganar control en su persona– Y contigo perder el control es muy sencillo.
– ¿En serio? – Pregunta sorprendida.
Yukito asiente. Ella retrocede aun con el rostro arrebolado. –Eres alguien muy especial para mi… nunca lo dudes.
–A propósito… por un momento me parecía… que tus ojos…– señalando un instante a las gafas del sujeto y sacude su cabeza diciendo. – No. Olvídalo. Parece que imagino cosas… y luego de eso…– Arrebolándose nuevamente.
–Será mejor que vuelvas al trabajo. O te van a despedir. – Señalando el reloj en la pared.
Ella asiente y va a retirarse cuando se voltea y dice con el mismo ánimo de siempre. – ¡Casi se me olvida! Mamá ha pedido que vayas a cenar esta noche con nosotros. Le dije que no sabía tus planes así que…
–Me encantará ir. – Sonríe el sujeto viendo como ella le responde la sonrisa y finalmente se despide saliendo del establecimiento y Yukito la sigue hasta la puerta. El cartel que cuelga en la misma, lo voltea diciendo “Cerrado” y se dirige a la pequeña habitación que hay detrás y dice en voz alta– No debiste hacer eso.
Tenía que hacerlo o jamás se iría” es Yue quien habla dentro de su cabeza.
–No tenías derecho. Que vivas dentro de mi no quiere decir que puedes tomar mi cuerpo a tu antojo y voluntad. – Ruge el varón. – Por un momento fuiste tú: lo se… y por un instante sentía que tú la amabas…
Silencio.
–Que te quede claro: que vivamos dependientes uno del otro no significa que puedes tomar posesión de mi cuerpo cuando se te antoje.
Suenas celoso”
–¡Estoy celoso! No pudiendo regalarle una vida normal. No pudiendo decirle la verdad y tú tomas mando de mi persona cuando quieres. No es justo. No es parte del trato. Creí que habíamos quedado claro que tú te esconderías en lo más profundo de mi persona. Saldrías solo cuando Sakura te necesitara. Ella no es Sakura. Ella es mi prometida…
Y con aquello la voz no responde nada.
–––––––––––Unos días después––––––––
Se ha levantado antes de las siete de la mañana, y puede observar al sujeto que se llama Rajdetsú en sus rutinas de meditación en el centro de uno de los salones de la casa. La rutina de vida de aquel lugar aturde y desespera a alguien tan activo como Touya quien ha tenido que cuidar desde siempre a su hermana menor y ahora más que nunca, estar a su lado y no ser un estorbo.
Es por ello que las experiencias del mayor de los Kinomoto en la administración de un hogar han sido valiosas
Él ha distribuido las tareas a la mayor conveniencia y que no intervengan con las horas de prácticas de los miembros de la casa. Su comunicación con los demás miembros que hablan idiomas ajenos al suyo, han sido prácticas ya que por lo menos han podido usar palabras sencillas para comunicar sus necesidades.
Pero hay algunos de esos miembros que no confía. Los últimos dos miembros, Pung Ho y Tomji quienes eran dos personas reservadas y que poco compartían con los demás miembros de la casa: se concentraban en rezar y meditar y en pocas ocasiones los vio intercambiando palabras con Li pero inmediatamente se aproximaban a ellos, guardan silencio.
Y luego estaba el mismo Li: Touya no duda que sus intenciones son buenas pero tiene ese extraño presentimiento de que el sujeto no lo dice todo.
Sin embargo tiene que admitirlo: no solo tiene cualidades de líder. Sino que ha sabido administrar su tiempo sabiamente entre las investigaciones, los entrenamientos con Sakura y sus salidas esporádicas de la casa y adicional a ello, los deberes domésticos que tiene asignados.
Si, sonrió Touya satisfecho: no había escatimado razones para asignar las tareas de su casa y las de su hermana, lejos una de la otra.
Solo cuando entrenaban eran los momentos que ellos se veían la cara.
Y es que Touya no es tonto: en los últimos días había visto a su hermana observando el varón chino con una expresión un poco perturbadora para su rol de hermano mayor:
Sakura le observaba casi con una admiración que raya en lo nauseabundo.
Y ¿Li? Bueno, este parecía más concentrado en entrenar a Sakura, que otra cosa.
Pero de algo que si cree es de no fiarse de las apariencias.
Tenía ganas de salir de la casa. Ha pasado ya una semana desde la reunión de emergencia y no ha vuelto a salir de la misma. E iba a aprovechar que si preparaba el desayuno de todos, podría librarse del almuerzo que aunque le corresponde preparar, podría cambiar con quien tuviera el turno a esa hora.
Así que no pensándolo mucho, se encaminaba a la cocina.
Luego pensó en Tomoyo. La noche que Hiragizawa y Li le quitaron la posibilidad de no solo ayudar sino también participar en lo que estaba ocurriendo en el grupo, fue la última vez que le vio.
Que supo de ella.
Y no la culpa.
El mismo Li trató infructuosamente de hacerle a un lado cuando venían a Kioto. Y luego finalmente desistió de sus intenciones, tal vez, teniendo el presentimiento que dejándolo en la ciudad, podrían atacarle.
Pero ¿Qué tiene que ver él en todo esto?
La dueña de las cartas es Sakura… que pueda ver a los muertos no es un talento indispensable en este caso… pero ¿Por qué a mi?” Frunciendo su rostro. “No me gustó que tomara la forma de mamá…” Observando al techo y saliendo al pasillo exterior que daba a los jardines: los rodearía para llegar a las cocinas. “Simplemente que usara mi recuerdo de mamá me hizo rabiar… pero querían que tomara a Sakura y me alejara. Tal vez Li se equivoca; no tenga que ver conmigo sino que yo tengo cierta autoridad sobre Sakura. Es una mujer adulta, pero es una mujer sin historia. ¿Cómo sobrevive alguien en el mundo sin un guía y más en su situación? Se me habría hecho imposible abandonarla a su suerte…”
Y su mirada se dirigió al centro del jardín.
Por un instante se preocupó al notar el cuerpo echado boca abajo en la hierba, pero luego notó su rectitud en la misma. Luego de repente, vio como aquellas piernas, se extendieron en una perfecta línea hacia arriba, solo sostenida por sus brazos, los cuales mantenían un equilibrio envidiable.
Piernas que estaban en ese momento cubiertas hasta los tobillos por unos pantalones licras de color rojo intensos que muestran las curvaturas femeninas bastante dotadas.
Y así como de repente levantó ambas piernas, estas se abrieron en una línea horizontal desplegándose una de la otra.
Aquello en verdad lo tenía impresionado.
Fue aproximándose lentamente tratando de no romper su concentración y fue cuando observa una colchoneta fina de color azulado desplegado donde la mujer practica. Ésta, bajó una de sus piernas enderezando su figura casi en una posición de T inversa sobre la colchoneta; observó con sorpresa y curiosidad a la alta figura que estaba cerca a ella.
– ¿Qué hace aquí? – Preguntó ella un poco corta de aire y con una transpiración perlada sobre su rostro. El tope que lleva en el torso solo la cubre en la parte superior, dejando parte de su abdomen al descubierto.
Touya se mantiene inexpresivo ante su interlocutora y añade. – Podría preguntarle lo mismo.
–Hago yoga. – Dice la joven y añade – e interrumpe mi concentración.
–No era mi intención. Por favor continúe. – Replica el sujeto viéndole tratar de retomar nuevamente los movimientos que proseguían en su sesión. Luego de vislumbrar el poder de estiramiento y de posiciones que ni en un millón de años podría (o se imaginaba hacer), y satisfacer su curiosidad y por supuesto sus pensamientos masculinos, prosigue a la cocina dejando a la mujer en su soledad.
Luego de diez minutos ella entra a la cocina sorprendida de encontrarle ahí. Dice por todo saludo mientras prosigue al grifo y tomar un vaso de agua– A usted no le toca el desayuno– viéndole picar hongos y manejar una sartén con una sorpresiva agilidad.
Sin observarle este responde. – ¿Cómo puede saberlo?
–Porque es a mí que me toca en el día de hoy… con su hermana.
Touya sonríe sutilmente sin dirigirle la mirada y continúa ahora picando espinacas. – Se tendría que dedicar a hacerlo sola: Mi hermana no se levanta sola ni que su vida dependiese de ello. Y hasta donde se, aún no hay un reloj despertador.
– ¿Lo ha hecho para no molestar a su hermana? – Dice sonriendo tenuemente. – Eso es muy amable de su parte.
–No es amabilidad… es conveniencia– Al observar un instante a los ojos oscuros, pudo detectar su confusión a lo que añade– Si hago esto, me libro de hacer la comida.
– ¿En serio? – Observando a su alrededor para solo observar la tetera puesta y unos cuantos sobres de té en un pequeño envase de cristal. – Lo que mataría por un poco de café. No he tomado una pizca de café desde que vinimos de Londres. – Añade yendo al refrigerador y prácticamente entrando completamente en ella dice. – Bingo – extrayendo una lata de soda de dieta. – Necesito cafeína… – tomándola sin pensarlo dos veces.
– ¿De qué le sirve hacer tanto yoga si prefiere consumir calorías en lata?
–Es libre de azúcar…– señalando el envase metalizado.
–Eso tiene mas cosas que solo azúcar. Solo el carbono que contiene podría encender una vespa.
– ¿Quién lo hizo médico? Suena a médico.
–No pude terminar mi residencia– dice con un atisbo de culpa retirándole la mirada. – Alguien tenía que cuidar de Sakura. – Echando los hongos a otra sartén y agitando con gran agilidad.
Ella guarda silencio unos instantes para decir con seriedad. –Se que no quisiera verse involucrado en esto. Supongo que si tuviera hermanos menores, actuaría de la misma forma que lo hace, Kinomoto. Pero… Li cree en esto. Que hace lo correcto.
–Pone mucha fe en alguien como él.
–Él merece toda mi confianza.
Touya guarda silencio. Continúa cocinando lentamente mientras ella lo observa por unos segundos. Ella dice finalmente. – ¿Ha sabido algo de su amiga?
– ¿Amiga?
–Daidouji–san. – Responde la mujer. Este niega con su rostro y ella añade. – Li tampoco ha sabido nada de ella. – Encogiéndose de hombros. – esa noche estaba muy enojada.
Él no dice nada.
–Bueno como puedo ver que se maneja bien en la cocina y aún los demás no despiertan ¿Le importaría que me marchara a ducharme? No quiero seguir con esta ropa puesta.
Touya no responde nada por lo que ella, decide dejarle a solas en la cocina. Pero el varón de mirada oscura no pudo evitar voltear a observar aquella mujer tomar el pasillo en aquellas licras hasta que la perdió de vista.
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–He estado esperándote toda la noche– dice Eriol cuando la mujer enciende la lámpara del recibidor. Ella pudo percibir el aroma de su colonia por lo que pudo sospechar que se encontraba cerca.
–He estado ocupada todo el día en la oficina y me tocó salir un poco tarde.
Eriol se incorpora y camina hasta ella diciéndole con aquella astucia tan típica de él. – También has estado evitándome toda la semana.
–Bueno les facilito las cosas… me mantengo lejos de sus caminos. ¿No es lo que querías? – Dice ella pasando por su lado pero este le ataja por la mano sorprendiéndola.
–Sabes que no hacemos esto por gusto: lo hacemos porque así no correrás peligro.
–Que amable de tu parte. Preocuparte por mí a estas alturas– Responde ella con los ojos flameantes por la rabia. –No lo hiciste años atrás…– soltándose de su agarre.
Él levanta sus cejas perplejo. – ¿Eso es lo que te molesta?
–No, no me molesta: Estoy furiosa. Hace años me dejaste plantada… ¡Plantada! – Éste se cruza de brazos mientras la mujer saca toda su indignación contenida en su interior. – Luego llegas a mi departamento y no menos que acompañado de una chica… una mujer. – Ahí levanta sus cejas nuevamente. – ¿Qué? ¿Acaso no crees que me di cuenta? Algo pasó en Londres… algo pasó con ella. ¿Y sabes que? – El hombre no le interrumpe dejando que se desahogue pues en realidad, no tiene excusas. Al menos, no para la rabia que esta mujer lleva dentro –No me importa. ¿Por qué debería de importarme? Solo me usas ahora como lo hiciste hace años. ¿Qué era mi departamento? El lugar mas conveniente para “Aparecer de la nada” – Haciendo gesto con sus manos – Cada quien debía de continuar con sus vidas.
–Entiendo que estés enojada. Por todo – dice el sujeto en un tono de voz bajo y medido. – Pero lo hice por tú bien…
Ahora es ella que coloca una ceja de incredulidad. – ¿Mi bien? ¿Cómo? ¿Alentándome? ¿Pudiendo por primera vez no sentirme como la “sombra” de la Maestra de las Cartas? – Ahí sorprendiéndole en verdad. – ¿Sabes lo que es ver a mi amiga… mi mejor amiga, casi al borde de la muerte? A ti no te importó no venir.
–Tenía una promesa que cumplir.
– ¿Qué tal la promesa que me hiciste a mi? La promesa de que volverías. Me ilusionaste, me enamoraste– Dice ahora con lágrimas en sus ojos y mostrando no rabia sino dolor, un profundo dolor que calaba en el corazón del hombre de ojos azules. –Pero no volviste. No te voy a culpar de mi fracaso matrimonial porque yo sola tengo la culpa de ello. Pero lo que no te perdono es que después de siete años, regresaras justo a este departamento y ¿Qué recibo? “Cariño: ya volví” – Tomoyo se trata de zafar de su aferre y al no lograrlo decide utilizar su último recurso: abofetearle con fuerza y luego comenzar a llorar mientras el hombre le rodea con los brazos a pesar del golpe sufrido de una de sus manos.
Tomoyo llora con intensidad: Es como si fuera que toda esa energía y esa rabia, indignación, sufrimiento e ira que mantiene durante cinco años dentro de su ser, no supieran como salir.
Y luego verlo llegar con ella…
Sus celos no estaban medidos. No era lo mismo imaginarlo con su vida hecha y derecha en Londres que verlo acompañado de aquella mujer… la aliada de Li. Ver la afinidad que aquellos comparten y que parece que nadie más tiene derecho a entrar.
Y luego sacándola del círculo de amigos bajo la excusa de su seguridad.
Y él solo se conforma con acariciarle la espalda mientras ella solloza con intensidad en su hombro. Los brazos de ella aun continúan ambos lados de su cuerpo sin responder al contacto del sujeto.
–Lo lamento… lamento tanto que tengas que sufrir de esta forma– dice él en su oído. – Que hayas tenido que sufrir. – Escuchándole sollozar con intensidad y añade. – Lo último que quería era lastimarte.
Tomoyo no responde nada a su declaración. Simplemente se desahoga en su hombro sabiendo que el golpe que le ha propinado no solo le ha afectado la mejilla sino también su orgullo.
Y ella se siente tan avergonzada de haber perdido el control de aquella manera. Y más aún, de encontrar consuelo en sus brazos.
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Ya en el centro del jardín Sakura observa como Shaoran acompañado de Rajdetsú, se acercan a los diversos pilares de la casa colocando los sellos de protección y terminando de asegurar la casa. Kero a su lado los observa en silencio.
– ¿Eso es muy normal?
–En las costumbres orientales si lo es. Al menos en la del mocoso y la del sujeto ese.
–Vi que lo hizo en el departamento de Kioto.
–Y También en el bosquecillo donde practicaban. Es una manera tradicional de proteger lugares. No dudo que lo haga donde quiera que se mueven como medida de protección.
Shaoran avanza hasta ellos observando a Sakura sentada sobre la hierba quien le observaba con atención. De repente siente sus orejas arder y dice con autoridad.– ¿Estás lista?
– ¿Cuánto tiempo llevas haciendo todo esto?
– ¿Aquí?
–No. En todas partes.
–Llevo alrededor de un año viviendo fuera de la casa Li. – Responde el sujeto a su inquietud. – Donde quiera que hemos vivido hemos hecho esto.
–No creo que al final, esos sellos sirvan de mucho contra ciertos espíritus.
Respondiéndole al pequeño guardián Li dice con cierta seguridad – Tienes razón Kerberos. Pero al menos que tengas una mejor idea, soy todo oídos.
El guardián lo observa con cierta antipatía que ya para Sakura no es nada nuevo. La muchacha sonríe a ambos diciendo. – Creo que Shaoran hace bastante para mantenernos sanos y salvos… y que permitiera que mi hermano viniera con nosotros me alegra mucho. Me preocupaba mucho dejarlo solo en Kyoto. – Sonríe a Shaoran con esa actitud tan característica de ella.
Tan Sakura.
Y ahí Li comienza nuevamente a sentir sus orejas arder. Dice con cierto nerviosismo retirándole la mirada. – Si, bueno… será mejor que empecemos a practicar. Los sellos no permitirán que nadie vea lo que hagamos dentro de la propiedad. Mantendrá al mundo exterior ignorante de lo que ocurra.
Ignorando su actitud Sakura se incorpora y se pone en atención mientras el sujeto extrae su espada. Justo en aquel instante alguien grita del otro lado atrayendo su atención. – ¡LI ESPERA! – Grita a todo pulmón aproximándose a ellos y atrayendo la atención a su persona.
– ¿Qué pasa? ¿Ocurre algo malo? – Interroga a la Sioux mientras esta trata de agarrar el aire de vuelta a su persona.
–Se me ha ocurrido una idea… una idea genial. – Dice ella observando solo a los ojos del chino. – Clow Reed.
– ¿Qué hay con él?
–Anoche he escuchado la conversación del guardián con Kinomoto – Señalando a la aludida. – Hablaron de la carta Retorno. Que esta puede transportarla donde quiera en el pasado… ¿Cierto?
Shaoran y Sakura además de Kero le prestan total atención.
Una sonrisa se extiende por su boca al añadir– Hiragizawa también habló de ella la noche que nos reunimos todos. Dice que la mujer esa fue que escribió en el diario de los Li ¿Por qué no viajar al pasado y comprobarlos ustedes mismos? – Ahí Shaoran le observa un poco aturdido a lo que ella añade. – Ir al pasado y averiguar del mismo Clow Reed o de la mujer que escribió eso. Podrán obtener respuestas.
Shaoran la observa sorprendido por aquella deducción pero no deja de mostrar preocupación en su rostro.
– ¿Es cierto Shaoran? – Pregunta Sakura observándole detenidamente. – Kero me ha hablado de eso… pero ¿Es posible hacer un viaje al pasado… tan atrás?
–Si, es posible. De hecho – Tosiendo un segundo – Ya lo has hecho – aturdiendo la joven un instante– Clow pudo percibirte… pero solo percepción. No podías intervenir.
– ¡Esa es la solución Li! – Replica Kanda observándole y muy entusiasmada– Ir al pasado y averiguarlo del mismo Clow… o de la mujer.
– ¿Qué opinas Kero? – Pregunta Sakura al pequeño guardián que los observa a todos sin decir nada. – ¿Es posible?
Permanece en silencio por espacio de unos segundos pareciera analizarlo todo. Luego de ello dice con un acento serio– Es posible pero conlleva un enorme poder. Poder que tal vez no seas capaz de controlar.
–Si esto puede dar respuestas estoy dispuesta a tomar el riesgo. – Dice la joven casi inmediatamente y con el brillo de seguridad en su mirada. De ahí se gira al chino y lo observa a los ojos diciendo – déjenme intentarlo.
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– ¿Qué le dijiste? – Pregunta Hiragizawa una vez se encuentran el y Li sentados uno delante del otro en el salón de la casa.
– ¿Qué pude decirle? Que lo iba a pensar– Afirma el varón. – El plan, no es del todo descabellado… lo comentaste aquella noche.
–Pero ahora en estos momentos, no es lo más conveniente. – Dice Eriol seriamente. – No estoy cien por ciento recuperado. Si algo se presenta, ¿Cómo podrás saberlo? – Y es que Li había revelado momentos antes al británico japonés que él acompañaría a Sakura usando la carta Retorno.
– ¿Qué puede presentarse? Por el momento sabemos que no puede ir sola a hablar con Clow. Ella no tiene todos los datos.
–Y tú no terminas de revelarle toda la información.
–Creo que eso fue a lo que acordamos. – Dice Li –Tenemos que tener sumo cuidado en lo que compartimos aquí… manejar esta información entre nosotros dos es sumamente importante.
–Si, pero ¿Por cuánto tiempo podremos guardar silencio? No sabemos cuanto tiempo nos queda.
–Si tienes una mejor idea, soy todo oídos. – Refuta Shaoran mostrando su exasperación en todo aquello. – No podemos confiar que Kanda mantendrá todo bajo control.
–Hablando de tú bella sioux, he ahí otro secreto interesante. – Viéndole con una sonrisa enigmática y pícara además de su mirada detrás de las gafas de montura. – ¿Cuánto crees que puedas mantener el secreto acerca de ella?
–Lo he hecho hasta el momento. Y no dudo que lo siga haciendo al menos por un tiempo.
–No debería decírtelo pero cometes un error. Ella es un aliado peligroso Li si las cosas se salen de control.
– ¿Cómo podrían salirse de control?
–Cuando ella se entere de la verdad… de “Toda” la verdad. Sabes como son las mujeres cuando ocultas secretos… ahora imagínate una mujer como ella, y furiosa. – Recordando su propia experiencia con la hermosa mujer de ojos amatistas y recordando la bofetada- No has medido las consecuencias.
– ¿Tu sí?
–Si, porque ella ha servido de mucho. Es alguien muy poderoso… – Señalando hacía el exterior. – Pero su ignorancia de toda la situación puede traer consigo terrible consecuencias… para todos. Deberías de buscar la manera de revelarle la verdad…
– ¿Crees que sea necesario?
–Amigo mío: ante tanta incertidumbre no solo digo que es necesario. Sino absolutamente imperativo. No solo eres tú quien está en peligro con esta situación. Pones a todos los de la casa, en gran riesgo.
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La mujer de hermosas y juveniles facciones espera pacientemente en el centro de aquel salón de ceremonias de su casa matrimonial. Recuerda que en aquel mismo salón fue que se efectuó su boda. Recuerda la sensación de dicha cuando su hermano le entregó a quien es ahora su esposo. Aunque las cosas no iban bien en los últimos meses gracias a los constantes viajes del mismo, nunca ha dudado de su fidelidad o preocupación con ella.
Nunca la ha criticado y estigmatizado por su vida… por quien es… por sus dones. Al contrario ha sido de apoyo incondicional y brindaba su atención total con las revelaciones que ella proporcionada.
Siempre hecha menos en su casa materna. La única además de su hermano menor quien posee un don y sin embargo, nunca fue tomada en consideración. Ahora con su hermano desaparecido no puede compartir con nadie más los secretos que se le revelan a ella tras sus premoniciones.
Ahora quedó de reunirse con su esposo y ha pedido que visitera elegante y si era posible, de blanco y así le ha complacido: con un vestido blanco y se encuentra impecablemente maquillada y con sus cabellos amarrados en un moño. Su mano exhibe la sortija que la enlaza en unión matrimonial.
Él la había llamado a aquel horrible salón de su casa. Llevaba casada con aquel hombre ya unos años pero los sentía como décadas. Espera pacientemente y no le sorprende verle llegar al abrir las puertas del salón y acompañado de varios hombres, todos a quienes conoce con anterioridad y todos asociados de negocios e inversiones del hombre.
–Llegaste.
–Mandaste por mí… ¿Ahora que puedo hacer por ti?
Los hombres la observan un instante y se despiden del esposo de la mujer sin prestarle mucha atención a ella más que breves miradas y siguen por el salón hasta abrir las puertas del mismo y retirarse de allí.
–Debo decir que me has servido en todos estos años de mucha utilidad querida esposa– Dice el sujeto pensativo mientras observa a su alrededor en aquel salón. – Has dado mucha información pertinente que con el paso de los años, no solo ha incrementado mi fortuna y mis conocimientos sino también de mis allegados. – sus ojos oscuros la observan con aparente interés a pesar que la mujer parece estudiar sus palabras y su acción mientras camina a su alrededor en un perfecto circulo pero aun alejado de su alcance. – Has sido, invaluable.
–No… no comprendo – Dice Femeeii bastante nerviosa.
–Tus dones por supuesto. – Dice el sujeto con presteza– Fue bien absurdo de tú madre, solo considerar a Li Xiao Lang como el único de su familia con poderes… al menos, con instrumentos invaluables para la causa.
Femeeii comenzó a observarle con cierto temor.
–Dijiste que jamás…
–No me he aprovechado de tus conocimientos… no mucho al menos – encogiéndose de hombros. – Pero mi organización, ha salido beneficiada de todo lo que tu cabeza ha proporcionado.
La mujer comienza a sentirse sumamente nerviosa. Escucha su corazón palpitar con fuerza y lo siente como si fuera a salir de su pecho.
–Sin embargo… no pudiste ver esto. – Ahí extrayendo del interior de su saco un arma con silenciador. Ahí la mujer palidece al notar el arma.
– ¿Qué haces? ¿Acaso te has vuelto loco? ¡Baja eso!
–Te agradezco – Dice el sujeto con una apacible tranquilidad.– Por haberme revelado todo lo que me contaste del “Fin” del poder de la maestra de Cartas en Japón… todo.
–Tú no puedes hablar en serio… Siempre dijiste que eran leyendas… absurdos sueños… ¡Pensamientos sin sentido!
–Sin embargo nunca se te ocurrió pensar sobre la muerte de Sying– Ahí abrió los ojos todo lo que pudo. – ¿Cómo y por que la atacaron en su momento mas vulnerable? ¿En que tú viste aquello y no dijiste nada a los Li? ¿A tu querido hermano?
– ¡Tú me dijiste que era un sueño! Que era un absurdo acto de mi imaginación…– viéndole sonreír con frialdad ante su desesperación. Incluso la palidez de su rostro y su nerviosismo parecía brindarle satisfacción al hombre. –Desde aquel día no alcanzo el perdón… y tú me aseguraste que no era mi culpa.
–No iba a decirte lo contrario. Tu utilidad aún no había concluido. Sin embargo, estos meses te has negado en decirme donde está Xiao Lang.
–Porque no lo se. ¡Nadie lo sabe!
– ¡Tu sueñas! ¡Tú predices! ¿Me vas a decir que en un año no has visto en tus sueños a tú amado hermano?
Y su silencio y el desafío que se posan sobre las pupilas café lo dicen todo para el sujeto.
– ¿Quién eres… tú? – Pudo articular la mujer aun con su mano levantada y tratando de alejarse de su esposo.
El sujeto sonríe para responder. – Soy tú esposo… y parte de un grupo que busca erradicar a los tuyos y gente como tú. Y que te usará para el último propósito… el máximo propósito. Y que en los últimos años han usado ciertos elementos no normales para cumplir su cometido… y ahora necesito de un arma lo bastante poderosa no solo para buscar a Li Xiao Lang. Y se me ha ocurrido de repente… Tú puedes hacerlo.
– ¿Crees que voy a decirte donde está mi hermano? ¿Luego de todo lo que me has dicho? – Añade con las lágrimas corriendo por sus mejillas. Lagrimas de dolor y de rabia. – Estás loco.
–Querida: que vaya a usarte para deshacerme de él, no quiere decir que necesito con exactitud que digas las palabras– Sonríe con suficiencia añadiendo. – La próxima vez que nos veamos será en el infierno – Ahí halando el gatillo y Femeeii no escucha sonido alguno por el uso del silenciador.
Pero para su mala suerte y pensando que todo se trata de una broma o un mal sueño, pronto siente su equivocación cuando micro segundos después, siente el escozor en su pecho y como sus fuerzas le abandonan poco a poco… la visibilidad se turba observando solo la sonrisa de satisfacción en el rostro de quien era su esposo quien sin guardar su arma de fuego, continúa observarle mientras el piso del salón se mancha del carmesí liquido que sale del cuerpo mortal de su esposa.
Finalmente la observa exhalar por última vez.
–Parte uno del plan completa– Dice el sujeto quitando el silenciador del arma. – ¡Entren! – Grita y los mismos hombres que salieran a un principio del salón observan sin sorpresa el cuerpo inerte de Femeeii Li. – ¿No creían que fuera capaz? Ahí tiene la prueba mas irrefutable de mi lealtad al bien común… -Sin mostrar arrepentiemiento alguno añade- Por lo pronto no la necesitamos para el ritual de esencia. Ya lo que había que hacer, ha sido hecho. – Volteándose y caminando al otro lado sin prestarle la más mínima importancia o cierto atisbo de cargo de conciencia en su acción.
–––––––––––––––––––––––––––––Continuará.
Comentarios de la autora: Bueno, pensaba que iba a poder actualizar en el próximo fin de semana pero lo cierto es que tengo tantas cosas que hacer entre el jueves, viernes, sábado y Domingo que he aprovechado ahora para ultimar detalles y presentar la actualización de esta historia para sorpresa de muchos. Como pueden darse cuenta (si aun no lo han hecho) es que la historia no es color de rosa; hay mucho dolor, tristeza, angustia y en sus momentos se respira un aire de paz. Pero creo que esta vez fue una montaña rusa de emociones, información y mucho dolor.
Femeeii ha muerto, y en manos no de otro que su esposo.
Tomoyo y Eriol andan peleados. Con esos dos, ya no es nuevo.
Sakura está determinada en usar la carta Retorno.
Y tenemos a Yukito y su prometida que son la parte ligera de nuestra actualización. ¿A que no son monos estos dos? Aunque ¡Pobre Yukito! Tiene también su carga de responsabilidades y mucho remordimiento… ¿Qué podrá más? ¿El deber con su ama o el amor que tiene por esta chica? ¡Ya lo veremos!
Con este capitulo casi casi nos aproximamos al clímax de la historia… por lo pronto espero que les guste la imagen de portada en las paginas Stillforyourlove y en la pagina de Facebook que muestra el fanart creado por Sinussa para esta actualización. Espero que les guste.
Mientras tanto me despido disculpándome por no enviarles respuestas a ninguno de los que leen esta historia: en verdad mi tiempo anda bien reducido y apenas tengo oportunidad de revisar y cargar los capítulos. Espero que esto no les desilusione a la hora de enviarme sus comentarios.
Ahora les dejo una pequeña escena del próximo capitulo:
-No la viste Shaoran- Dice con un tono de voz serio y firme, muy diferente a Sakura. Aun la joven no le observa.- No la viste… no la escuchaste… ella trató de explicarse.
De decir el porque… de proteger a alguien. De protegerlo a “él” – Ahí no dando detalles aunque sabe que en el fondo de su corazón, habla de Eriol. Habría que haber visto las miradas que ellos se lanzaban en uno de los recuerdos.
-Pero aun así, debemos de saber que fue lo que te pasó.
Enderezándose le mira a los ojos y Li lee toda la tristeza de la joven ante los recuerdos.-Ella le lanzó un hechizo a la página del libro. Dice que en el libro están parte de las soluciones y junto a ellas, dejó toda su investigación. No sabe a quien convocaba pero esperaba que pudiera poner conclusión a algunas cosas de su vida.
De su pasado. – Llevándose las manos al pecho- Tenía tanto dolor dentro de si… ella era muy triste. Tenía muchos problemas… ella…- ahí sus ojos comenzaron a llenarse de lágrimas.
Shaoran se aproxima a ella temeroso de haber cometido un error en forzarle a hablar. Cuando le toma por los hombros ella levanta su mirada a sus ojos y dice con lentitud.- Era la maestra Kaho ¿No es cierto? – Sorprendiéndole.-
-¿Cómo…
-La he recordado. Antes de caer dormida. Le reconocí.
-¡Eso es fantástico! Quiere decir que estás recobrando la memoria…
-No Shaoran. No es fantástico. No es fantástico ver a una persona que perteneció a tu pasado, perder la vida de esa forma. Fue cruel… fue horrible. Ella solo quería callar las voces. – Ahí el sujeto no pudo evitar que ella posara su rostro contra su pecho. Pero aun así mantenían cierta distancia. Sollozando ella dijo.- Solo quería… no quería hacerle daño. Era una persona que conocí… una buena persona, que tuvo un fin horrible. Esas si son cosas que no quisiera recordar… nunca.
Hasta una próxima actualización.
Crys.