Capitulo 6. Sus caminos finalmente se unen

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Basado en los personajes de Sakura Card Captor. Creadoras CLAMP
Empezar desde Cero.
Por Crystal.
 
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La tarea que enfrentan los devotos de la no violencia es muy difícil, pero ninguna dificultad puede abatir a los hombres que tienen fe en su misión.
 
Mahatma Gandhi(1869–1948)
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Anoche tuve el sueño muy particular: Sying estaba allí… pero también Sakura. Era el día de nuestra boda… estaba feliz… emocionado. Allí estaban todos: Wei, los padres de Sying, mi madre… mis hermanas… y estaba Sakura. Ella observa feliz nuestra unión y por alguna extraña razón, su presencia me perturba. Luego de un instante, un grito de dolor suena en mis oídos para ver como la mujer que alguna vez hice mi esposa, se desliza entre mis brazos dejándolas manchadas de sangre. Desesperado veo como la imagen de mi novia quien muere con una sonrisa en sus labios, es reemplazado por el rostro de Sakura… me incorporé bastante preocupado y no pude dejar de pensar en ello en todo el día. Tuve la intención de llamarla…. Preguntarle si ella pudo haber estado también en el sueño, así como compartimos su sueño de la Torre de Tokyo. Pero luego deduje que no. De haberlo soñado, ya estaría enterado. Aun estoy incómodo y preocupado… incómodo por haber sido un tonto y subestimado a Sakura en el uso de la Illusion. Molesto conmigo mismo por no haber superado la ausencia de Sying.
 
Ella está muerta… yo estoy vivo y ahora es una lucha mas por sobrevivir.
Es una lucha contra un enemigo desconocido.
 
Pienso en Kanda. No he sabido de ella en días ya. Su teléfono está apagado pues me sale el correo de voz. Las líneas a Londres están saturadas por lo que resulta imposible comunicarme a la casa Hiragizawa, cuyo número fue proporcionado por Daidouji.
 
¿Qué estará pasando con ella? A veces creo que no soy del todo honesto con la mujer. Debería revelarle toda la verdad… la verdad sobre nuestro encuentro meses atrás en Estados Unidos.
La verdad sobre su familia.
 
Pero creo a veces, que no está en mi persona el revelarle aquello… al menos no quiero que esta sufra repercusiones… porque mas que una poderosa mujer, tiene el alma y la mentalidad de un ser humano.
 
Esperaré a que regrese para charlar con ella.
Porque bastantes secretos cargamos todos nosotros.
 
 
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La sioux espera nerviosa delante de la puerta cerrada de la habitación principal del dueño de aquella mansión. La salida y entrada tanto de Nakuru como de la sirvienta que trabaja para los Hiragizawa y el grado de nerviosismo de todos los miembros de la casa. Entra a aquella habitación en momentos particulares del día y ayuda de la única forma que puede hacerlo: de la manera tradicional.
De la manera enseñada por su padre.
 
Y luego, apenas comen y es poco lo que duermen porque el sueño no llega a ellos.
Y cuando finalmente lo hace, tiene forma de pesadillas.
 
La forma de llegar a la casa nunca la había experimentado. Incluso su padre sabía aparecer de un lugar a otro pero era una magia peligrosa, se advierte bastante cuando una persona con conocimientos lo hace. Ahora el hacerlo acompañándole otra, es bastante especial.
 
Y poderosa. Y en las circunstancias en las que se encontraba el hechicero le hicieron ver que no se trataba de un individuo cualquiera: era un sujeto de aptitudes excepcionales.
 
Y Eriol Hiragizawa le había demostrado ser un hechicero con cualidades magnificas.
Pero al final, un ser humano. Le había protegido al ser atacados con ese extraño poder de aquel enorme jinete. Y no solo eso.
 
Había sufrido las terribles consecuencias.
 
Al abrirse la puerta nuevamente, se incorpora para notar como el médico personal de la familia sale acompañado de Nakuru y el ama de llaves y hablan rápidamente y en voz baja. Kanda escucha cuando este dice–… le recomiendo que le convenza que vaya a un hospital. Puedo atenderlo aquí pero sus heridas son bastante peligrosas… – la mujer nota la palidez de su rostro y la intensidad con que habla.
 
–Eriol simplemente no quiere ir doctor– Responde Nakuru con gentileza. Kanda poco a poco se les va acercando. – Sabe lo testarudo que es cuando se lo propone.
 
–Señorita Akizuki: en treinta años de experiencia he atendido heridas de todo tipo. Es por ello que le indico que la de su primo, aunque ha sanado a una velocidad vertiginosa (cosa que no ocurre con frecuencia y menos fuera de un hospital), está en una condición sumamente delicada. Todavía es propenso a tomar infección.
 
Kanda no dice nada solo observando a los interlocutores. Ahí el galeno se fija en las vendas en los brazos de la muchacha, a quien tuvo que atender también días atrás cuando Nakuru Akizuki lo hizo trasladarse de su práctica hasta la mansión Hiragizawa.
El doctor Roberts conoce a la familia desde antes que Eriol viniera a este mundo. Lo atendió en las diversas etapas que el chico (y pocas ocasiones han sido) ha caído enfermo y en los momentos que le tocaban sus vacunas hasta la pre adolescencia.
 
Pero lo ocurrido a este y a su amiga, carece de toda lógica.
 
–Trataré de convencerle. Seguiremos su consejo, Doctor Roberts– Responde Akizuki con el rostro embargado de preocupación al igual que todos los miembros de la casa. – Le mantendré al tanto de cualquier cosa.
 
El hombre asiente y se despide siendo escoltado por la ama de llaves. Una vez desciende las escaleras, Nakuru observa a Kanda con gesto serio y dice– Vamos – Avanzando nuevamente al interior de la habitación del varón y cerrando la puerta con llave.
 
Kanda se adelanta con nerviosismo, como ha ocurrido en las últimas noches y no se acostumbra aun a la visión de la espalda del varón que aun muestra marcas frescas de carne viva consecuencia de haber retirado la piel carbonizada por el ataque del sujeto. Cuatro líneas en posición diagonal muestran la carne expuesta que poco a poco se regenera. Antibióticos y múltiples medicamentos descansan en la mesilla de noche mientras el varón permanece boca abajo sufriendo fiebres y espasmos que por un momento días atrás sino es por la rápida intervención de Kanda y la ágil decisión de Nakuru de llamar al médico, habría sido la última.
 
Pero ¿Podría ser esta su última noche? Es la pregunta que incluso Spinel Sun se ha preguntado en incontables ocasiones desde el retorno de su amo en aquellas condiciones. Ahora observa silencioso desde el tope del armario a un extremo de la habitación donde no fue percibido por el galeno.
 
Pero el ama de llaves, la Señora Jennings quien ha auxiliado al hombre incluso a limpiarse y bajar la fiebre en la tina en agua fría conoce bastante a aquella familia y al joven Eriol. Y sabe que esas heridas no son naturales… porque su joven señor es todo menos un hombre normal…
 
…siempre ha sido partícipe de su secreto; y del secreto rondando la falsa identidad de Ruby Moon y el pequeño gato halado.
 
Porque el ama de llaves sabe la verdad.
 
En aquel momento el varón abre sus ojos.
 
–Tranquilo Eriol – Dice Nakuru al verlo tratar de incorporarse y avanzando hasta el lecho mientras Kanda saca de debajo de unos cobertores un libro pequeño de piel al cual comienza a buscar entre sus páginas.
 
Poco de lo que trajo de América. El libro de curación y de rituales de su tribu, escrito en el lenguaje de los Sioux y que Kanda aprendió de su padre así como este lo aprendió del suyo y sucesivamente.
 
La falsa identidad de Ruby Moon acaricia con ternura sus cabellos empapados del sudor por la fiebre y en aquel instante una criatura se aparece de repente rodeada de una extraña luz violácea.
 
Kanda ya no se sorprende: entre ambas (una identidad mágica dada con un cuerpo físico proveniente de unas cartas de las cuales el hombre es poseedor), han curado al sujeto.
 
“Heal” fue creada con el propósito de curar heridas de índole mágica. El procedimiento de usar dicha magia como especie de poder “Meditativo” para efectuar curaciones rápidas y dirigidas solo a subsanar lesiones como consecuencia de armas mortales o ataques mágicos había funcionado en el pasado.
Pero no puede curar enfermedades terminales.
No puede traer a los muertos a la vida.
 
La silueta femenina era una versión “infantil” de una jovenzuela de cabellos plomizos, ojos grises y piel blanquecina. Vestida con un traje blanco de mangas cortas arruchadas y con un pequeño gorro atado en sus cabellos. Kanda no puede encontrar similitud en la “Pequeña mujer” y nadie que conozca.
 
Al menos, no aún.
 
La creación de Eriol, se coloca en la cabecera de la cama echando a un lado con un movimiento a Nakuru quien no se siente molesta en retirarse: sabe que gracias a aquello y a la magia curativa de la Sioux, Eriol aun sigue con vida.
 
La joven nativa–americana, comienza a hablar en un lenguaje desconocido para Nakuru al mismo tiempo que la “Heal” extiende sus manos sobre las heridas de su amo y creador: a los pocos segundos entre los cánticos de la americana y el poder de la Carta, un halo de luz comienza a expandirse sobre el cuerpo del hombre que yace en el lecho, quien aprieta los ojos cerrándolos y aprieta los puños sobre los pliegues de las mantas para no proferir un grito.
 
Nakuru comparte su dolor aunque no puede experimentarlo: aquella magia combinada no solo ha podido arrancar a Eriol de los brazos de la muerte sino evitar cualquier infección y proceder a regenerar su piel la cual estaba en carne viva solo unos días antes. Pero aun así no se puede decir que esté fuera de todo peligro.
 
Cuando la mujer termina su ritual, unos segundos más continúa la criatura de la carta mágica esparciendo su “Poder” sobre su creador, mientras Kanda respira con dificultad y transpira visiblemente al echarse de rodillas con el libro en sus manos. Nakuru corre a proceder incorporarle y ofrecerle un poco de agua a lo que ella acepta.
 
La Heal termina también su misión desapareciendo a los pocos segundos y dejando al sujeto con nueva piel regenerándose y todo sudado. Este se incorpora parcialmente observando a Nakuru y a Kanda.
 
–Gracias… – logra decir en un susurro cayendo inconsciente a los pocos segundos. Nakuru avanza hasta él, procediendo a cubrir un poco su cuerpo hasta más de la mitad de la espalda.
 
–La fiebre ha cedido un poco– Dice la mujer tomando su temperatura y sonando aliviada.– Es sorprendente. – Ahí observando a la mujer al otro lado quien aun respira agitada. –Cuando te vi llegar no sabía de que eras capaz. Tu poder es asombroso.
 
–No se como salimos vivo de aquello– Murmura atrayendo la atención de Nakuru quien avanza hasta ella y procura ayudarle para salir de la habitación. Aprieta aún el libro contra su pecho añadiendo. – Pudo habernos matado. – Spinnel se queda acompañando a Eriol mientras la ama de llaves se escucha dirigirse de un lado a otro de la casa en la parte inferior de la misma.
 
–Casi lo hace. –Observando los vendajes en los brazos de la descendiente de nativos americanos. – ¿Quieres que la “Heal” Se encargue de esto? Puede hacerlo.
 
–Esa carta se alimenta de la magia de su creador. Y creo que el sujeto necesita todo su poder para recuperarse pronto y ayudarnos a salir de este embrollo. – Responde la mujer enderezándose y caminando al lado de Nakuru por los pasillos superiores de la mansión. – Aun no creo que pueda moverse.
 
– ¿Has hablado con Li?
 
–No. En realidad, no he querido comunicarme. – Dice avergonzada y ante la mirada aturdida de la falsa identidad de Ruby Moon– Estará sumamente decepcionado de cómo he fallado en mi misión.
 
– ¡Olvida eso! Casi pierdes la vida. Salvaste a Eriol. No creo que te lo eche en cara o te responsabilice.
 
–Tengo una misión que cumplir. Prometí a Li cumplir a cabalidad con ella. Y ahora, no se cuando pueda volver a su lado.
 
– ¿Lo aprecias, no? ¿A Li?
 
–Siento muy dentro de mi, que mi deber es ayudarle y cumplir su palabra a como de lugar. – Responde decidida la mujer y con energías renovadas. – Y con todo lo que ha ocurrido, no se cuando esto sea posible.
 
En aquel momento escuchan los pasos que vienen de más atrás viendo como la Señora Jennings sube con una bandeja en sus manos. Con su siempre actitud serena (aunque sus ojos no los engaña) dice con gentileza. –¿Quieren algo de comer?
 
Pero ambas mujeres niegan cortésmente y la ven ingresar a la habitación. Nakuru dice. –Pobre mujer. Ha cuidado de Eriol casi toda su vida y verlo en estas circunstancias ha tomado parte de su siempre “recta” actitud y la ha tirado por el drenaje.
-¿Solo viven con el ama de llaves?
 
–Así es. Los padres de Eriol están en alguna parte del mundo… –Encogiéndose de hombros. – Eriol y nosotros hemos vivido solos casi toda su infancia. Son un tanto egocéntricos.
 
-¿No saben lo que está pasando?
 
-No. Y dudo que se enteren. Como habrás notado, los Hiragizawa no viven llamando para preguntar por su hijo o sus andanzas. – Encogiéndose de hombros.– Solo nos tiene a nosotros.
 
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–Buenos días hermano – Saluda Sakura sin sonreír a su hermano mayor mientras este termina de servir sus desayunos aquella mañana. Sonríe aun más al ver a Yukito compartiendo con ellos y para su sorpresa, en el departamento. – Buenos Días Yukito.
 
–Buen día Sakura – Saluda el aludido mientras Kerberos comienza a devorar su servicio de arroz al vapor con tiras de cerdo– Espero que no te importe pero hoy te haré compañía camino a tu trabajo.
 
Extraña por aquello lo muestra en su semblante a lo que el varón de cabellos grises se atreve a responder– Li me ha llamado esta mañana… no podrá acompañarte al trabajo como todos los días.
 
Touya no dice nada.
 
–Ya veo – Responde la joven bajando la mirada a su comida pero sin apetito. Touya la observa por unos momentos y dirige su mirada a Yukito quien niega con su cabeza.
 
Sakura apenas prueba bocado de su desayuno y cuando Yukito termina de comer ambos se despiden de Touya mientras Keroberos entra al bolso de la joven y se marchan al trabajo.
 
Sakura unas horas después no puede concentrarse. Sus pensamientos se trasladan a la noche anterior cuando Li se enfureció con ella luego de convocar e inmediatamente romper la magia de la “Illusion”. Luego recuerda lo que Kero le explicase días antes acerca de la misma:
 
The Illusion (La ilusión) es una carta utilizada generalmente como distracción ante el enemigo. Es capaz de mostrar ilusiones sobre lo que la gente quiere ver. Su regente es la “Dark” por lo que es una carta sumamente poderosa.” Mientras consume un poco de flan; Sakura permanece con todas las cartas desplegadas delante de ella y flotando.
 
¿Muestra lo que quiero que la otra persona vea?”
 
No. no es así que funciona. En realidad le muestra al enemigo lo que el quisiera ver en su momento. Lo que sus pensamientos quieran atraer. “Al ver su rostro lleno de confusión añade. “Mira: Por ejemplo, si usaras la carta conmigo en estos momentos, vería una torre enorme de hotcakes o un flan mas grande que este” señalando el postre con la cuchara y a la joven se le formó una enorme gota en su frente. “Es lo que la persona que tu utilizas la carta, quisiera ver… Otra persona, objetos deseados…”
 
¿Crea fantasías?”
 
Es una respuesta mas sencilla y no tan exacta” Responde el guardián “Suena sencillo pero es una carta sumamente poderosa. Mientras más personas entran en la Ilusión que tú creas, más peligroso es para ti. Te agotas mágicamente dado que la carta se alimenta de su amo y su energía”
 
Sakura pensando todo aquello regresa al presente cuando analiza lo dicho por Kero “Entonces, Li se vio atrapado en aquella Ilusión. No pensé que se molestaría tanto por mostrarle que no estaba cansada y que en realidad puedo usar mejor la magia de las cartas.” Y agrega “No entiendo porque se ha enojado tanto conmigo” No comprendiendo porque aquello le afecta a ella de una manera tan particular. “Debería considerar pedirle disculpas pero… no ha querido acompañarme hoy y lo ha hecho desde los primeros días que ha llegado a Kyoto. ¿Quién será Sying? La ilusión fue con aquella persona… su sonrisa… se notaba feliz y triste también… yo no pude ver… ¿Por qué no pude ver?”
 
Kyôgo Monou le hizo levantar la mirada cuando tiene pocos momentos pasando sus manos delante de la vista de la joven asistente sin esta darse cuenta, parpadear o levantar su mirada. –Sakura–Chan… – Ahí atrayendo su atención. – ¿Te encuentras bien?
 
–Etooo si – Responde aturdida al ver delante a uno de sus empleadores y sonrojándose débilmente por haber sido atrapada sin prestar atención. – ¿Puedo ayudarle en algo?
 
Le sujeta la mirada unos momentos y dice con seriedad pero cargada de confianza. – Sabes que si tienes cualquier problema, los que sea, puedes venir a hablar conmigo. ¿Cierto Sakura?
 
La joven aturdida le observa sus ojos oscuros cargados de simpatía por la joven asistente que no le irradian temor pero si preocupación por lo que acaece desconociendo este sus razones para navegar tan profundo en sus pensamientos.
 
–No me pasa nada señor – Responde la chica con profesionalismo – Solo que…
 
Kyôgo levanta su mano interrumpiendo lo que pudo haber sido un invento de excusa bastante pobre para alguien cuya habilidad de mentir no está en sus mejores momentos.
 
Y este sujeto solo conoce la chica por ser una mujer bastante callada, con un pasado desconocido para todos (incluso para si misma), y como ha leído en su expediente y lo que han hablado de ella, “Un corazón puro y bondadoso al cual la vida le ha golpeado de manera injusta”
 
Y recordando su propia vida piensa “Es que la vida no se trata de injusticias, sino de vivir no importa los golpes que esta nos da”
 
–Anda con cuidado Sakura– Chan: La distracción no es buena ni en el momento de tú trabajo… o en el ningún otro. – Y extendiéndole la carpeta de documentos añade – Estos documentos necesitan escanearse y enviarse a nuestras oficinas en Tokio. – Retirándose antes de que Sakura pudiera contradecirle o retenerle a su lado.
 
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–Sigo pensando que es una muy mala idea – Refiere el guardián cuando el reloj de la habitación de la ojiverde dan las once de la noche y la ve terminando de colocarse unas zapatillas deportivas y se cruza un pequeño bolso por sus brazos. – Sakurita…
 
–Calma Kero. Llevo un teléfono móvil para emergencias y las cartas… – Mirándose en el espejo mientras termina de peinarse.
–Por favor, al menos deja que te acompañe. –Suplica el guardián con preocupación.
 
–Tengo que resolver esto y hablar con él Kero. Me siento muy mal por lo ocurrido. Y mira, que ni quiso que entrenásemos esta noche. Necesito saber que todo está bien.
 
–Aun no entiendo tu insistencia Sakurita. Que esté enojado no es nada nuevo… pero tú no tienes la culpa de lo que pueda pasarle. – Afirma el guardián aun preocupado por como su ama actúa. – Al menos deja que te acompañe.
 
–No. Tienes que estar aquí por si mi hermano me busca y no me encuentra. Se preocuparía bastante al no vernos a ninguno de los dos.
 
–Deja que Tsukishiro sea que te acompañe. – Observándole ir hasta la ventana y extraer una de las cartas del interior de su bolso. Avanzando hasta la joven añade – Aun no tienes experiencia controlando todo tú poder Sakura. Y si alguien te ve…
 
–Nadie me vera… calma.
 
Frunciendo su rostro añade – La última vez que dijiste eso, Daidouji nos grabó a ambos volando por todo Tomoeda… –suspirando derrotado. –Además, no sabes a donde vas…
 
Ignorando su primer comentario dice. –Claro que si lo se – Añade con gesto triunfante– escuché cuando Li le dijo a Yukito en el hotel que él y Tomoyo–Chan estaban hospedados antes de ella marcharse nuevamente a Tokio. Se como llegar – ahí convocando a la carta “Fly” y viendo como unas enormes alas salen de su espalda desplegándose en un tono rosa pálido muy bonito. Y finalmente sube el alfeizar de la ventana y se lanza hacia el cielo nocturno.
 
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Shaoran aun no se marcha a dormir. Para ser exactos, se encuentra sentado en su cama con las cortinas descorridas y el viejo diario de la familia Li en sus manos mientras pasa páginas y mas páginas del mismo, sin encontrar muchas cosas relevantes en su lectura, como ha pasado por mas de dos meses desde la entrega del diario por parte de su prima Meiling.
 
"Según su voluntad, los cuatro vendrán en los tiempos de conflicto a entorpecer el trabajo de aquellos hacedores de paz. Los cuatro bajarán acercándose el Fin de sus Tiempos y provocarán caos, muerte. Buscando a aquellos que pueden enfrentarles, irán eliminando a sus contrincantes hasta que no haya poder ninguno que pueda con ellos. Aunque aquellos de los cuatro rincones de la tierra se levanten a proteger a la humanidad, solo esta hallará su salvación en sus manos. Los guardianes caerán y sus amos serán destruidos. El mundo caerá en la oscuridad. Ni los cuatro elementos servirán para protegerlos. El Amo del Sol y la Luna, será destruido. El fin llegará. El heredero verdadero de los Viejos Tiempos, podrá conjugar su magia y revertir el efecto de su tiempo. Empezará todo desde cero".
 
–Fin de sus Tiempos. ¿Por qué en plural? “Fin de sus tiempos” ¿No debería ser “Fin del Tiempo” Los cuatro elementos “Fuego, Tierra, Agua y Viento” es lógico que tiene que ver esto… Cuatro elementos… – Ahí cayendo en cuenta de algo importante– Sakura controla los cuatro elementos con su magia… el hecho que aquí diga que no serán suficientes… ¿Se refiere a Maestro de Cartas? ¿Se referirá a ella? –Sintiendo como el corazón se contrae al leer la línea “Los guardianes caerán y sus amos serán destruidos”. Ahí levantando la mirada hacia la ventana y para su sorpresa que no pasa desapercibida a la persona que espera del otro lado de la misma se encuentra Sakura sonriendo y haciendo señales a la ventana. – ¿Qué demonios…? – Incorporándose rápidamente y dejando el diario de sus antepasados en la cama. Abre la ventana para decir no exento de sorpresa– ¿Qué haces aquí?
 
–Tengo que hablar contigo – Responde no escapando para el sujeto que la mujer tirita del frío.
 
–Santo Cielo, Sakura… ¿Sabes lo peligroso que es lo que has hecho? – El sujeto rápidamente camina al balcón abriendo la puerta del mismo y dejándole entrar rápidamente al interior de la habitación. –Te has arriesgado esta noche.
 
Sakura que puede ver su enojo y su incomodidad añade como respuesta– No viniste esta mañana… y tampoco has ido esta noche para entrenar. Tenía que hablar contigo – Dice mientras sus preciosas alas desaparecen de su espalda.
 
–Pero te has puesto en enorme riesgo – Replica el varón reprochándole su proceder. – Creí que había sido claro cuando te dije que hay personas que buscan la manera de lastimarnos. Mira lo que le ocurrió con tú hermano. ¿Quieres que te pase lo mismo que a él? O mucho peor.
 
–Lo siento– Dice la chica abochornada y aun temblando. Shaoran va a su armario y vuelve con una chaqueta de mezclilla y se la extiende a la chica.
 
–Colócate esto… – La joven la recibe dándose cuenta que al menos es dos tallas más grande que las que ella usa. Y es que el tamaño del hombre y su complexión física, es más gruesa que la suya. Se cruza de brazos observando a la joven de ojos verdes y dice. – Debo de llamar a tu hermano – Viendo como la chica le observa con precaución y preocupación. – o al menos Tsukishiro.
 
–Touya no sabe que me he escapado. O Yukito. Solo vine a disculparme…
 
– ¿Disculparte?
 
–Por lo que ocurrió la otra noche. – Responde la ojiverde manifestándose en verdad arrepentida. – Con la Ilusión. No se que hice pero lo siento.
 
–No sabes lo que hiciste pero lo lamentas. – Replica Shaoran levantando los ojos al techo y añade. – La realidad es que debí de prevenir que saldrías con un ataque como aquel… pero te he subestimado. Siempre ha sido así… desde que éramos niños.- Suavizando su mirada-. Me tomaste desprevenido y… me hiciste recordar a alguien… ver a alguien que, significó mucho para mí. – Sintiéndose compungido de repente pero no lo da a demostrar en su momento– No sabia como reaccionar luego de aquello.
 
– ¿Era alguien especial para ti?
 
Asiente en silencio. Sakura lo observa con intensidad mirando como sus ojos se vuelven tristes y expresivos al pedir aquella confesión.
 
–Yo… yo no se que se siente. Tener alguien especial y luego perderlo – Ella admite cabizbaja atrayendo la mirada del sujeto. Dice con cierta tristeza. – No recuerdo nada de mi pasado… Tomoyo y Touya dicen que fui una persona muy feliz pero no recuerdo nada de eso. Los sueños a veces me demuestran como pudo ser mi vida y hasta hace unas semanas no creía en ellos. Veía muchos rostros, me veía volando en el cielo. Me veía en un salón de clases y veía mi reflejo en la ventana. Pero el recordar personas especiales, significativas como tú haces o cualquier persona… sea un recuerdo feliz o triste, me hace desear a veces… – cerrando sus ojos.
 
Shaoran escucha impaciente.
 
–Desear volver a ese momento. Al minuto que ocurrió todo aquello. Aquella noche que tuvimos el sueño de la Torre de Tokio era la primera vez que veía a mi padre después de no recordarle. – Controla sus sentimientos de añoranza al agregar– Solo había visto fotos. Cuando el doctor le recomendase a Touya que me rodeara de todo aquello que me hiciera recordar mi pasado. Pero con lo ocurrido en Tokio, mi hermano había pensado que volver a Tomoeda era un error.
 
–Nunca volviste a tu casa de Tomoeda.
 
Ella le dice – Tampoco a la casa de Tomoyo–Chan. Saliendo del hospital, vinimos a Kyoto a vivir. No me ha faltado nada. – Sonriendo para sonar mas alegre añade– Tengo a mi hermano, a Yukito y ahora a Kero y a ti. Por eso me entristecería bastante que te enojaras y te marcharas… como han hecho mis recuerdos.
 
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–Como te había explicado la Señora Jennings, mi primo se encuentra convaleciente. – Explica Nakuru al hombre que ha hecho presencia en la casa de los Hiragizawas aquella mañana. –No creo que pueda atenderte.
 
–Eriol querrá saber esta información – Cargando consigo un pesado libro de tapa negra– Es increíble que haya pasado desapercibido en la Biblioteca del Centro. Con lo ocurrido en estos días y los saqueos que han tomado lugar en el centro, la señora Durbigham quiso que lo hiciera llegar inmediatamente aquí. Incluso está considerando trasladar los documentos más importantes del centro entre los principales miembros.
 
Terminando de ascender las escaleras es el sujeto (joven pero no tanto como Eriol, de cabellos rubios rizados y ojos como el trigo), quien dice. – Aun no me dices que es lo que ha pasado. –observando con interés a Nakuru Akizuki.
 
–Ellos mismos no lo saben. Solo damos Gracias que aun viven. – Dándole acceso a la habitación principal que es la que ocupa su joven señor. Dice con gentileza – Eriol… – Viendo como este levanta su mirada y se voltea sutilmente a la puerta. Su pecho cubierto por gasas que mantienen los vendajes en su lugar en la espalda aunque se puede ver el pecho del hombre – Mira quien esta aquí.
 
– ¿Cómo estás amigo? –Aproximándose con precaución al sujeto que esta mas pálido de lo normal. Luego se fija en la persona que está sentada a pocos pies de la cama y dice con una sonrisa – Vaya… en buena compañía según veo. – al notar la autosuficiencia y belleza exótica que representa la desconocida en la habitación.
 
–No pensaba verte en un tiempo al menos.–Saluda Eriol con gentileza y extrañado ante su presencia.– ¿A que debo el motivo de tu visita?
 
Mostrando el libro dice con cierta reserva. – Tengo algo que mostrarte… a solas, si es posible.
 
–Si por supuesto – dirigiéndose a Kanda dice – Por favor… ¿Por qué no te tomas unos momentos de descanso? – Ella alza las cejas y el añade con una sonrisa aturdidora de “Niño bueno” –Prometo no darme a la huida. – levantando su mano derecha.
 
La mujer se incorpora en silencio; saliendo detrás de Nakuru y cerrando la puerta detrás de si. –Vaya amigo… con semejante compañía… ni yo quisiera salir de mi cama. Aunque por lo que veo, no es asunto de broma. –Observando los vendajes del varón – y tampoco por lo que leo: estás muy débil… en todos los sentidos. Cuando Robert me contó que no te habían visto en el Reform Club el miércoles, no supe decirle que me habías advertido que saldrías, pero cuando llamamos anoche, nos preocupamos bastante con lo que Nakuru nos había dicho. Persistí que me abriera la puerta.
 
– ¿Qué quieres mostrarme? Porque por algo estás aquí con esa cosa tan pesada – señalando con la mirada los brazos del hombre. Éste frunce su rostro mostrando su consternación.
 
–No vas a creer esto Hiragizawa pero, – abriendo el libro en una pagina en particular – Todo esto, lo que está pasando fue visto cientos de años atrás. Y no solo eso: mira esto – Mostrándole una hoja doblada en el interior del libro. – Apenas unas noches atrás un estudiante de ciencias esotéricas y predicciones se encontró con esto – extendiéndosela al joven británico. –La Señora Dubirgham dijo que era de suma importancia que lo sacáramos del Centro antes de que dieran inicio los saqueos. Pero no puedo quedarme con él solamente. Así que lo traje a manos de la persona que considero mas capacitada para sacar una conclusión ante todo esto.
 
Eriol abrió la página mostrándose al principio inseguro de lo que estaba viendo y luego se preocupo bastante. Incluso para incorporarse parcialmente de su lecho. Sin sus gafas incluso puede entender la perfección aquellas ilustraciones. – ¿Qué rayos…?
 
–Si, eso mismo pensé cuando lo vi. Lo irónico que lo encontrase dentro de esto – Señalando la tapa de la Biblia. –Y no es todo. Encontramos otras paginas pero… no se si sea correcto que las veas.
 
– ¿Por qué?
 
–Porque no creo que quieras saber… saber la verdad.
 
– ¿Verdad? ¿Qué verdad?
 
–La verdad sobre la muerte… la muerte de tu amiga… Kaho Mitzuki.
 
Eriol frunce su mirada y dice pensativo – ¿A que te refieres…? ¿Dónde están esas páginas?
 
–Mira he investigado bastante incluso antes de venir aquí a molestarte. Incluso con Peter. Y lo que encontramos…
 
– ¿Qué encontraron?
 
–Kaho… Kaho, puede ser que al final… después de todo, haya tenido problemas… incluso con lo que escribió y sabía… es posible – Dudando y sumamente nervioso pero finalmente declara – Es posible que ella si se haya suicidado.
 
 
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Su madre ingresa al restaurante buscando con su mirada a su única hija a la que encuentra sentada de unas de las mesas más al centro del elegante lugar. La joven se incorpora para ser saludada por su progenitora quien le sonríe y le abraza para luego ambas sentarse a la mesa y pronto ser servidas por uno de los meseros del lugar.
 
Los temas que tocan son inverosímiles para la amatista quien está ansiosa no solo por llegar a su departamento y comunicarse con Li para enviarle el archivo de fotos digitales a su teléfono móvil o informarle de los progresos que ha estado haciendo en la encomienda encargada por el chino a la japonesa.
 
Encomienda que parece que ha cumplido con altas expectativas.
 
– ¿Cómo están los Kinomotos? ¿Cómo está Sakura? –Pregunta su madre sacándola de sus pensamientos.
 
–Está bien. Su hermano también. – Responde Tomoyo un poco distraída mientras come su ensalada.
 
–He recibido una llamada de Vera querida. – Informándole a Tomoyo de una de sus principales modistas y suplidoras de vestuarios. – Está lanzando una línea juvenil y empresarial y tiene una serie de atuendos que quisiera enviarte. Eran para el Desfile de Modas en Londres pero como sabemos, eso se ha ido a la chamusquina dada la situación y ha pensado en ti. Espero que no te importe pero le he dicho tu dirección. –Tomoyo observa a su madre un instante y ésta dice con cierta reserva– No lo tomes a mal querida, siempre te ves muy bien pero es que… a veces vistes como una persona que tiene cuarenta años y no una de veinte tantos. Eres una muchachita hermosa pero a veces creo que te vives escondiendo en estos trajes de oficina y faldas largas. – Tomoyo se remueve incómoda en su silla a lo que ella añade – Eres una muchacha joven y atractiva y aunque pretendientes no te faltan… – ahí viendo como continuar sin ofender a su hija. – Creo que deberías considerar una actualización a tú guardarropas.
 
–Creo que no vale la pena habilitar mi ropero con atuendos “modernos” y “Actualizados” sino serán usados mamá.
 
–Creo que deberías considerar sacar tiempo de tu agenda para compartir con jóvenes de tú edad. Tu hermanastro conoce muchos jóvenes y siempre los lleva por la casa. ¿Por qué no consideras venir el próximo domingo a la casa?
 
–No lo creo madre. Tengo planeado ir desde el próximo sábado a Kyoto. A visitar a los Kinomoto.
 
–A visitar a Touya. – Replica su madre. Atrayendo la mirada de su hija.
 
–Posiblemente. –Responde para hacerla perturbarse.
 
–Tomoyo –Con un tono de voz cargado de precaución con los pasos de su hija.- ¿Qué crees que haces? ¿Acaso no crees que me percato de lo que estás haciendo?
 
–No. No… no me doy cuenta ¿Por qué no me lo explicas?
 
– ¿Crees que no se que esas visitas a Kyoto son meras excusas para verte con ese hombre?
 
– ¿Qué tienes en contra de Touya Kinomoto, Madre?
 
–No es el hombre para ti.
 
–Pero si era aquel pedante con el que tu esposo me hizo casarme.
 
– ¡Basta! – Dice su madre en voz baja pero autoritaria– Si él quiso que te casaras con él fue pensando en tu propio bien. Una muchacha como tú no podía irse debajo de su condición para casarse con cualquiera. Y tú encaprichamiento con los Kinomoto me previnieron de que podías cometer un error.
 
–Podías haber pensado que me tendrías al menos un poco de confianza en mi criterio.
 
– ¿Acaso no creerás que no se de tu pequeño desliz con Kinomoto, cierto Tomoyo? – Tomándole de sorpresa – Una madre sabe todo acerca de sus hijos… en especial su hija. Y se que “algo” ocurrió entre ustedes.
 
–Entre Touya y yo no pasó nada en aquel momento.
 
– ¿Y está pasando ahora?
 
–Si concertaste este almuerzo entre nosotras pensaba que lo hacías con el propósito de saber de mi vida pero no en inmiscuirte en ella. Como te dije hace días mamá tengo ya veinte seis años. Y por mi edad, deberías tener un poco de fe en mi criterio… en las decisiones que tomo. – En aquel momento su mirada se concentra en la persona que viene entrando al restaurante y empequeñece su mirada al reconocerle. – ¿Qué hace él aquí?
 
–Querida: Quiero que se lleven bien. No puede seguir existiendo esta apatía de tu parte.
 
Llegando hasta la mesa el padrastro y actual esposo de Sonomi quien con un tono de voz gentil, luego de besar a su esposa se dirige a su hijastra y le dice– Disculpen que llegase tan tarde. Hay un problema de tráfico en la ciudad. – Tomando asiento entre las dos mujeres. Pronto pide algo de comer y beber. Ante el silencio de ambas mujeres dice con un rostro preocupado – No me digan que han discutido… espero que no haya sido por mi.
 
–No. Puedes sentirte tranquilo. Por primera vez no es por usted. – Responde Tomoyo antes que su madre quien muestra su inconformidad ante las palabras hirientes de su única hija– Mi madre solo me ha dejado sus puntos de vista sobre mi vida, bien en claro.
 
–Al menos Tomoyo, considera la posibilidad de volver a mudarte a la casa. No hay necesidad que vivas en ese departamento tú sola. Las cosas en la ciudad están empeorando y una mujer viviendo sola…
–Mi departamento está en una buena zona. No presenta ningún peligro para mí.
 
–Ese departamento en realidad forma parte de la carpeta de las inversiones de las empresas de tu madre Tomoyo… – Interrumpe el hombre sonando humilde pero su mirada no engaña a la hija de Sonomi. – Y creo que viene siendo hora que lo entregues…
 
– ¿Cómo?
 
–Solo por el momento hija. Hasta que las cosas se restablezcan un poco en la ciudad. Deberías considerarlo al menos. Estaría mas tranquila si supiera que al menos vives con más personas. Que vuelvas a casa, es una opción viable. Al menos considéralo pues tomando que los tres tenemos oficinas en la corporación Daidouji es una ventaja.
 
–Creo que no soportaría la idea de este hombre y su hijo viviendo en el mismo techo que yo. Pero ya se lo que quieres decir – dice la amatista tomando su bolso y dejando la servilleta en la mesa, se incorpora ante la mirada de su progenitora. – Ya que tanto te molesta que esté viviendo bajo tu techo, tomaré en consideración tu recomendación. De todas formas, ya andaba investigando algo para un conocido que vivirá en Tokio y parece que las cosas tendré que hacerlo a mi manera.
 
– ¿Qué quieres decir con eso? ¿Tomoyo?
 
–Dejare en los próximos días el departamento. Dame un mes para mover mis cosas.
 
– ¡Tampoco es así! ¡Tomoyo!
 
La joven se retira a pesar de los reclamos de su madre y la sensación del corazón roto dentro de su pecho.
 
––––––––––––––––––––––––––
 
– ¡Eriol! No puedes hablar en serio… – dice Nakuru siguiéndole por el pasillo de la casa Hiragizawa con las miradas del ama de llaves y Spinnel Sun siguiéndoles mientras Kanda le ha tomado por el hombro y le auxilia a caminar por la misma hasta llegar al salón– No estás en condiciones de hacer esto…
 
–Querida Nakuru: ya he tomado la decisión. Y no voy a desistir.
 
– ¡Por Dios! Hace tres días me dijiste que lo encontrabas muy débil ¿Por qué ahora lo apoyas? – Dirigiéndose a la americana.
 
–Debemos de ir a Tokio. Y si él lo ha decidido ¿Por qué voy a contradecirlo?
 
–Pamplinas: Solo quieres hacer lo que tu “Li” quiere. Incluso si es a costa de mi Amo Eriol.
 
–Ya te dije lo que me han informado más temprano. – Replica Eriol Tomando la palabra por la Sioux y respondiéndole a una de sus creaciones. – El tiempo apremia.
 
–Aunque así fuera ¿No puede considerar el hecho que por poco y muere días atrás? –Ahora toma la palabra el ama de llaves, conocedora de los secretos de su joven amo desde que andaba en pañales. –Al menos, espere unos días más. Hable con ellos por el teléfono o al menos mande esa información por internet…
 
–Esto no puede esperar y es demasiado arriesgado llevarlo por medios comunes – dice el varón temiendo ante la información revelada por su informante del Centro y tratando de no verse tan débil como aun se siente dice a su creación – Vamos Nakuru ¿En serio me veo tan mal?
 
–No. En realidad te ves peor que mal. – Y observando con desconfianza a Kanda añade. – Aun no comprendo porque tienes que irte “Con ella” y solo “Con ella”.
 
La aludida nota la mirada de desconfianza que le expresa la mujer y sus palabras no le dejan ninguna duda que no solo no es “Apreciada” por su parte sino que también se encuentra indispuesta ante la idea que el sujeto se marche con ella.
 
–Necesito transportarme con ella porque necesito alguien con magia curativa en caso de que algo malo pase– explica el varón –Tú y Spinnel se quedan aquí hasta que recobre energías y pueda transportarlos.
 
– ¿Por qué no tomamos un vuelo privado entonces? Podríamos usar uno de los contactos suyos, amo Eriol
 
–No creo que sea conveniente que se expongan de esa forma. Esperen mi llamada – Replica con firmeza y descolgándose de la mujer le sonríe para decirle. – ¿Estamos listos ya?
 
– ¡Esperen! – Dice la fiel ama de llaves aproximándose al par. Saca de atrás del sofá el morral que lleva la chica y una pequeña maleta diciendo– Puse lo indispensable allí. No sabemos cuanto tiempo estará fuera y necesitara su té verde. Sabemos que esos japoneses no saben hacer té. – Declara como reproche. A lo que el británico–japonés se sonríe con melancolía.
 
–Yo también la echaré de menos Señora Jennings. –Responde el sujeto ante aquello y tomando la maleta con una de sus manos, aunque le resulta sumamente pesada. Le da un pequeño apretón de manos mientras la dama de cabellos grises se resiste a ser vencida por las lágrimas.
 
Cuando Eriol vuelve atrás la mujer dice – También he zurcido sus medias señorita. – Atrayendo la mirada de la americana – al menos podrá ponerse las medias y no avergonzarse de ellas.
 
Kanda agradece el gesto de la mujer con quien habló por teléfono la primera vez en su primer día en Londres y observa a Eriol mientras dice. – ¿Té verde?
 
–Hecho por británicos. – sonríe como si fuera lo mas lógico del mundo.
 
–Elitista…
 
–Patriota – corrige el sujeto tomando una de sus manos mientras coloca su maleta en el centro de ambos cuerpos y convoca a su báculo.
 
Kanda observa al suelo como el sello surge de sus pies tal como hizo aquella noche que se vieron por primera vez y en un segundo surge una pared de luz dorada rodeándoles a ambos. Mientras se vuelve mas intensa el sujeto grita a la muchacha – ¡Suceda lo que suceda, no te sueltes de mi! – Sonando confiado de su acción y su poder.
 
Kanda asiente comprendiendo su solicitud y observa delante de ella como la habitación y las personas allí presentes se disuelven. La mano de Eriol le sujeta cada vez con mas fuerza, llegando incluso acalambrarle del dolor. Iba a quejarse cuando aprieta los labios para no gritar mientras fuera de aquel círculo pareciera transformarse de luz a oscuridad y nuevamente luz. Observa que ya debajo de ellos no hay piso.
En realidad solo esta el sello… y debajo de este, absolutamente nada. Pareciera que estuvieran en el centro de un vacío eterno.
 
Pudo haber sentido miedo pero el aferre del hombre la mantienen segura de lo que están haciendo aunque por momentos, ve el rostro del sujeto palidecer cada vez más. Incluso una capa fina de sudor comienza a mostrarse en su frente.
 
Y cuando finalmente aquello se detiene Kanda observa al suelo: hay una alfombra de pelos cortos de color lavanda. Y unos sofás. Las luces encendidas y enormes ventanales donde se nota que es de noche ya donde se encuentran. Ve una mesilla cerca de ellos con unos marcos de fotografías de varias personas y todas diferentes. Su mirada va a una foto de un grupo de chicos, pareciera de la primaria… observa los rostros y cuando iba a decir algo a Eriol la puerta del lugar se abre y se cierra.
 
Delante de ella ve una mujer de hermosas facciones, largos cabellos plomizos y unos intensos ojos amatistas cuyo rostro palidece al notar a estas personas en su departamento.
 
–No tema… – dice Kanda pero no en japonés sino en inglés. –No queremos lastimarla…
 
Pero Tomoyo no le observa a ella sino al varón a su lado, quien no pudiendo sostenerse más por sus propios medios, cae inconsciente sobre la alfombra.
 
– ¡Eriol! – Grita la mujer quien Kanda no conoce y si escucha el nombre del sujeto ser pronunciado. Ella se acerca preocupada y la ignora agachándose para revisar al varón.
 
Kanda no sabe quien esta mujer y porque el varón las transportó a aquel lugar y duda mucho que pueda responderle muy pronto solo observa como la chica saca su teléfono móvil y comienza a marcar un número. Kanda le quita el aparato de la mano y esta no entiende su proceder.
 
– ¿No comprendes? ¡Puede morir! – Notándose sumamente nerviosa y pasando la mano por la frente del sujeto. – ¡Dios Santo! Está ardiendo en fiebre.
 
Kanda no entiende japonés y tampoco lo que la mujer le dice pero si se sorprende cuando observa a los retratos que capturaron su atención al llegar al lugar.
Más cuando uno de los rostros infantiles que sonríen al aparato es una visión: una visión al pasado cuando apenas era un niño ahora el hombre que yace en el suelo inconsciente.
 
Y entonces todo cobra sentido para ella, al notar una foto de quien conoce como Li acompañada de una chica de ojos verdes y que parecen tener la misma edad que las otras fotografías en el lugar.
 
– ¿Daidouji, no? – Dice en inglés atrayendo la mirada de la amatista. Esta asiente en silencio. – ¿Entiendes inglés?
 
– ¿Qué le ha pasado? –pregunta la mujer ya con lagrimas en sus ojos observando el semblante mas pálido de lo normal de Hiragizawa.
 
–Está herido.
 
–Hay que llamar un doctor–
 
–Sus heridas no son posibles de ser atendidas por un doctor. Ya lo intentamos en Londres. Le explicaré luego… – Responde la muchacha buscando entre sus pertenencias el libro de sus antepasados y añade. – Voy a tratar de ayudarle ahora. – Retirando a Daidouji a la fuerza de al lado del varón y esta se arrastra hasta fuera de la alfombra.
 
Y para el asombro de la mujer de ojos amatistas, vio delante de ella una demostración de magia curativa que pensó jamás poder observar. El mismo acto de curación que Kanda ha estado usando desde días atrás en Londres.
 
Cuando el sujeto recuperó la conciencia lo hizo con un gemido de dolor sutil y es cuando Kanda pierde el equilibrio por el agotamiento físico y lo hace en el sofá mientras Tomoyo revisa la condición del hombre de ojos azules. En aquel momento este abre los ojos y encontrándose con los expresivos ojos de la mujer que llorosa no deja de sonreír tenuemente. A lo que responde a su sonrisa diciendo– Cariño: ya llegué a casa… – acariciando su mejilla.
 
Y esto Kanda no lo ha comprendido pues lo dijo en japonés pero aquel gesto no ha pasado desapercibido para ella.
 
–––––––––––––––––––––––––––––––––
 
El hombre responde el teléfono aquel día diciendo – Casa Kinomoto. – Y sorprendiéndose de escuchar la voz de la joven – Tomoyo.
 
Hola Touya, – Saluda la muchacha del otro lado y añade. – Tengo algo que decirte.
 
– ¿Ha pasado algo? ¿Es acaso tú madre?
 
No, no. No es mi madre. En realidad, pregunto por Li. He llamado al hotel hace un momento y me han informado que no está. No responde su móvil tampoco.
 
–Li y Sakura se han marchado esta mañana bien temprano. – Dice el sujeto. – Yuki los ha llevado hasta el distrito Sanjo para practicar un poco con algo del control del agua… no presté mucha atención. ¿Qué ocurre?
 
Tienen que volver a Tokio. – Explica la chica bajando la voz y Touya le presta más atención. – Eriol… Eriol ha regresado.
 
Y por la forma que esta lo dijo, le hizo pensar a Touya que por múltiples razones aquellas no eran buenas noticias.
 
–Entiendo.
 
No lo conoces. No muy bien al menos ya que auxilió a Sakura cuando teníamos once años. Eriol es una buena persona y será un poderoso aliado… una vez las cosas se normalicen. Li esperaba que esto ocurriera para decidir regresar a Tokio con Sakura.
 
– ¿Y eso que quiere decir?
 
Por el momento, no es relevante. Se que no estarás de acuerdo, pero considera que tienes la papelería en Kyoto. Y Sakura estará a salvo con Li. Yo también velaré por ella.
 
–No voy a dejarla sola. – Afirma el varón haciendo que Tomoyo confirme sus sospechas respecto al sujeto acompañando a su hermana. – Hasta el momento no estamos seguros si Yuki volvería con nosotros.
 
¿Cómo?
 
–Yuki está comprometido. Y su novia no sabe nada acerca de su verdadera identidad. – Touya no lo ve pero sabe que la expresión de sorpresa y preocupación adorna el bello rostro de la mujer al otro lado de la línea. – Además ¿Por qué habría de regresar? ¿Acaso no está cumpliendo lo que hacen bien y en Kioto?
 
Se que te preocupas por Sakura y la situación en Tokio. Pero he estado haciendo unas indagaciones por Li. No le faltará nada aquí y considera que Kerberos también vendría con ella. Confía en mi… jamás permitiría que Sakura se arriesgara mas de la cuenta. Y tampoco Li.
–––––––––––––Unos días después. –––––––––––––––––––
 
– ¿Cómo que tomarás una licencia? – Pregunta su jefe sorprendido ante la noticia de la ojiverde. Esta permanece con una nerviosa expresión al revelarle aquello pero con una actitud respetuosa. Preocupándose por a quien ha aprendido a conocer en los últimos meses desde que adquirió la empresa interroga. – ¿Algo ocurre?
 
–No, no señor– dice ella rápidamente pero su nerviosismo la delata por cada segundo transcurrido. –Debo de viajar a Tokio y no se cuanto tiempo estaré allá.
 
El hombre la mira con firmeza haciendo que una sonrisa nerviosa surja del joven rostro. Finalmente suspira resignado con aquella decisión de una de sus más responsables empleadas a pesar que no maneja una posición de autoridad en la pequeña firma de abogados.
 
– ¿Tienes idea… de cuanto te tomará?
 
–No lo se con certeza. Espero que mi salida no le traiga inconvenientes. Se que tan difícil puede ser reemplazar a una persona con el corto tiempo que le estoy dando pero, es imprescindible que vuelva a Tokio.
 
El hombre se incorpora con sus ojos gentiles y expresión no de desconcierto pero más bien de cierta nostalgia aturden unos instantes a su interlocutora y subordinada.
 
–Me imagino que querrás cobrar tu último cheque.
 
–Sino es inconveniente pueden mandarlo a la dirección de mi departamento. Mi hermano se queda unos días más en la ciudad.
 
– ¿Cuándo partes a Tokio?
 
–Esta misma noche.
 
– ¡Tan pronto! – Replica sorprendiendo por su expresión a la joven Kinomoto. Observa por unos instantes a la parte exterior de la oficina que forma parte del gran espacio lleno de cubículos y escritorios y a los demás empleados cada uno involucrados en sus propios afanes. Sakura lo ve pensativo y observa su escritorio: los diarios de diversos países llegan a su despacho y todos tienen portadas de lo ocurrido en Europa y en especial con los Reyes Británicos. Observa a la pared tras el escritorio del hombre viendo diversas fotografías de los que parece ser sus hijos quienes se muestran en diversas edades y etapas de sus vidas.
 
Sakura nunca ha preguntado por esos retratos familiares o sus parientes. El hombre es un poco reservado aunque si conoce mas detalles de cada uno de sus empleados… y Sakura no es la excepción.
 
–Cuídate mucho Kinomoto – La voz del sujeto atrae la mirada de la jovencita y esta coloca sus ojos verdes sobre los oscuros del varón. –Espero en verdad, volver a verle. – Extendiendo su mano delante de la joven.
 
Sakura aferra su mano, sorprendida por la acción del sujeto. Rompiendo contacto le dirige una última mirada, finalmente retirándose del despacho del sujeto.
 
Viéndose a solas, abre una de las gavetas del escritorio sacando un expediente con la foto de la joven Kinomoto grapada a la misma. Abriendo el documento, saca fotografías en las diversas edades de la chica y documentos con su historia familiar, fotos de su hermano, fotos de sus padres y por supuesto, los documentos y recortes de diarios dando testimonio del accidente que le ocurrió cinco años atrás.
 
Frunció su mirada y pensó “Es muy pronto… demasiado pronto. Ella me dijo que en este lugar las cosas serían diferentes… pero creo que nadie sabe a ciencia cierta, cuando es la hora… o el lugar. Creo que es hora de mantener vigilada mas cerca a Kinomoto Sakura… y a todos aquellos involucrados.”
 
–––––––––––––––––––––––––––––––––––––––––––––––––––
 
Ubicado en aquella montaña despoblada la nieve a sus alrededores más las neblinas y tiempos tempestuosos han permitido a pocas personas aventurarse hasta su cúspide. Tampoco se da la agricultura y hay pocos animales que sobrevivan a las inclemencias de aquella inhóspita zona.
 
Pero pareciera que a los tres ocupantes de enormes corceles poco les importa la temperatura.
Para ellos eso no existe.
 
El hombre de cabellos rubios como el trigo y cuya belleza no tiene comparación que responde al nombre de Noveros, observa Biktwpia y a su tercer acompañante quien recién se ha desplazado en el mundo de los mortales. Su piel es negra como el azabache y sus ojos inexpresivos ante la información de la cual es oyente y el hecho que sea una mujer cubierta por una armadura de color ónix y brillante tampoco debe de ser una sorpresa. Noveros habla con ellos y ambos escuchan en silencio su declaración. Sus caballos permanecen tan tranquilos y apacibles como sus jinetes, contrario a aquella vez cuando los dos primeros se encontraron en el desierto.
 
Finalmente el tercer jinete dice. – No tenemos nada de que preocuparnos. Los mortales no son oponentes a nuestro objetivo.
 
–Lamento contradecirte Neiva* pero lo son. Siglos atrás pudieron prevenir lo que estaba por venir. Y el hecho que aun existen los precursores de la magia, traen problemas. Y por lo que cuenta Biktwipia estos hechiceros… son más peligrosos que años atrás. Nadie podía contradecirnos… nos huían al vernos. Y sin embargo, fuimos detenidos en ese entonces aun cuando estaba escrito en el Gran Libro.
 
–El hechicero que confronté en estos días, tiene que estar muerto… como los demás. Como todos aquellos que han sido calificados como “Oponentes”. – Refiere Biktwipia. – El Gran Oráculo los fue señalando uno a uno… y uno a uno han ido cayendo. No pueden evitar lo que se aproxima. Comenzamos hace cinco años con nuestra misión y hasta ahora, todo ha ido bien… no son oponentes a nuestro poder… a quienes somos en conjunto.
 
–Aun así Debemos estar precavidos. – Dice Neiva con su voz autoritaria y grave atrayendo la atención y el respeto de aquellos tan grandes como ella. – Cuando yo termine mi misión, solo podrá seguir Davatoc** y cumplir su trabajo… su trabajo final. –Su corcel mueve su cabeza en señal de exasperación mientras por su boca sale el vahó correspondiendo por la baja temperatura que les rodea a pesar que a los jinetes no les afecta. La jinete pasa sus manos enguantadas por el lomo del mismo calmándole. – Ya luego de eso, nadie podrá detenernos.
 
–––––––––––––––––––––––––––––––––––––
 
Los canales de televisión transmiten la misma noticia traducida mas abajo a diversos idiomas. El Primer Ministro Tony Blair, luce cansado y cinco años mas anciano que lo que Eriol recuerda. Sentado en el salón del departamento de Tomoyo y a su lado Kanda luce indiferente pero el varón puede predecir que por dentro se debate entre el terror y la ansiedad.
 
Tomoyo no se encuentra pues salió bien temprano para sus oficinas y por supuesto, a encontrarse con Li y Sakura quienes llegaban hoy a Tokio.
 
Es indescriptible el grado de dolor que compartimos todos los ciudadanos no solo de Europa sino del resto del continente y por supuesto, del mundo, al enterarnos de los verdaderos responsables de toda esta situación. Por días y a pesar de nuestros mejores esfuerzos de mantener el orden pese las circunstancias y el dolor, de continuar con nuestras actividades y más aún luego de la muerte de los herederos inmediatos a la Corona Británica. Por el momento la segunda tarea de su gobierno es mantener efectivamente una línea de autoridad que se ha visto desprovista de líder o de monarquía por primera vez desde su surgimiento como País o Reino independiente. Luego de los ritos anglicanos en los cuales el Reino Unido ha estado inmerso, los principales cabezas militares han puesto todo su esfuerzo en dar con el responsable o los responsables de una tragedia de magnitud mundial que no había sido percibido desde septiembre 11 del 2001.”
 
Es por ello que nos sumamos a la profunda pena de los Países Aliados para declarar abiertamente que nuestros servicios de inteligencia no solo han dado con los responsables de la muerte de nuestra Casa Real sino que han podido prevenir un atentado contra el Presidente de los Estados Unidos”.
 
Toma una pausa mientras los flashes de cámaras toman las fotografías a lugar luego de semejante declaración. Eriol no puede sentirse menos que preocupado no solo por la apariencia de su amigo, sino de los eventos que están desarrollándose ante sus ojos.
 
Es con sumo pesar que el Reino Unido tanto Inglaterra, Irlanda del Norte nos unimos a la contingencia militar y nacional para erradicar esta ola de violencia que acuna las grandes casas políticas y reales de nuestros respectivos países y ofrecemos nuestro apoyo incondicional a los países aliados en el castigo de la rebelión a los responsables de las ofensivas lanzadas contra nuestras correspondientes naciones y si acaso, contra los responsables de los atentados en Japón durante la cumbre de los 8G acaecido hace cinco años en donde se perdieron victimas inocentes… Es con sumo pesar que informamos que la movilización de tropas rusas a las fronteras no solo de sus países sino a los submarinos que han sido detectados en la frontera Rusa con los países con los cuales tiene fronteras comunes (empezando por el noroeste y siguiendo el sentido anti horario): Noruega, Finlandia, Estonia, Letonia, Bielorrusia, Lituania, Polonia, Ucrania, Georgia, Azerbaiyán, Kazajistán, China, Mongolia y Corea del Norte. Además comparte fronteras marítimas con Japón y Estados Unidos (Alaska). Sus costas están bañadas por el océano Ártico, el océano Pacífico del Norte, y por mares interiores como el mar Báltico, el mar Negro y el mar Caspio. Nuestros aliados en dichas naciones y controles militares Americanos han confirmado con mucho dolor que se trata efectivamente de ataques Rusos ya que han ocurrido lanzamientos de misiles en varios de dichos países además de un movimiento de buques que se dirige a la zona de Alaska para invadir de esta forma, América Del Norte. Ya sus autoridades han sido advertidas y toman las medidas de lugar para evitar la entrada de tropas armadas a sus fronteras tanto oceánicas como terrestres.”
 
– ¿Cree en verdad que Rusia sea la responsable de todo lo que ha estado pasando?
 
Eriol escucha la pregunta de la americana y prefiere guardar silencio. Ya luego de semejante declaración, el Primer Ministro vuelve a insistir de las medidas de contingencia y los toques de queda efectivos desde hace días en su país cuya autoridad ha ido a recaer en este, una posición que no envidia en manos de nadie. Más porque su viejo conocido aparece en la pantalla con años mas de vejez comparando a la imagen que tiene él de la última vez que cruzaron caminos.
 
–No. No lo creo. –Responde finalmente.
 
–Ellos parecen estar muy seguros– Responde la mujer observando al sujeto detenidamente.
 
Eriol siente su mirada intensa sobre su rostro y este decide observarle diciéndole con una expresión divertida. – Es un asunto de percepción… – aturdiendo a la mujer con su actitud pese a las circunstancias. – Las percepciones… pueden ser sumamente engañosas. –incorporándose añade. – En estos días, he tenido mucho tiempo para navegar en mis pensamientos… y en mis recuerdos. – Haciendo una debida pausa y ajustando el arco de sus gafas contra su tabique. – Aunque no me has dicho con franqueza porque Li cree que puedo serle de ayuda. –sorprendiendo a la muchacha con su declaración. – Persiste en que tenía que volver a Japón pero nunca me diste una explicación concreta.
 
–Li encontró unas páginas en un diario familiar. Dice que lo escribió un antepasado de él… la información estaba en inglés y hablaba sobre algo que ocurrirá. Algo que nadie podrá detener. Él supuso que usted sabría de qué se trata ese escrito.
 
– ¿Por qué debería de saberlo? No tengo ninguna relación con los Li.
 
–Porque él supone que aquel escrito, fue hecho por Clow Reed.
 
Eriol levanta las cejas visiblemente sorprendido ante aquella información.
 
– ¿Li cree que es de Clow Reed? – Sonando muy serio por lo que esta mujer revela. Guarda silencio unos instantes mientras conserva su posición en el sofá de Daidouji y observa un instante una de las fotos que descansan en la mesa a pocos pasos de ellos. Finalmente dice. – No recuerdo haber visto a Clow escribir un mensaje en un Diario de la Familia Li.
 
Kanda levanta las cejas sorprendida por aquella declaración.
 
–Pero Li cree que usted sabe que está pasando. Porque ocurren todas estas cosas.
 
–Tengo una ligera impresión. Un leve recuerdo de algo que vivió Clow Reed en su momento… en sus tiempos. Un sacrificio personal que le hizo perder la vida mucho antes de lo que él tenía planeado. Que hizo que sellara a sus creaciones (las criaturas que quedaban que amaba mas que nada en este mundo) dentro del libro hasta que fuera el momento que volvieran a ser requeridas. – Se incorpora caminando lentamente a uno de los ventanales donde se tiene una hermosa vista de la Ciudad de Tokio. Divisa al fondo la enorme torre roja que no es mas grande que su uña pulgar vista desde el apartamento de Daidouji. –En estos últimos días, se han hecho mas presente.
 
En aquel momento la presencia “física” de la Carta de la curación hace su presencia en el centro del salón. Kanda se queda observándole y como una sonrisa tenue surge en los labios del sujeto que en los últimos días ha tenido muy pocas razones para hacerlo: solo cuando llegaron al departamento de Daidouji, y este recobró el conocimiento unos segundos, fue que le vio sonreír. Para luego perder el conocimiento.
 
–Esta…– señalando a la imagen física del poder de “Heal” –Tiene un parecido sorprendente con alguien en particular. – Comenta recordando a la anfitriona de ellos y Eriol no puede evitar observarle con cierta vergüenza (cosa inusual en su persona), – ¿Fue intencional o simplemente coincidencia?
 
–.Debo de admitir que cuando creé la carta, no tenía pensado darle una identidad parecida a un ser humano. Las cartas toman aquellos elementos que el creador quisiera dotarles en su momento.
 
– ¿Y su elemento? ¿El hecho que se parezca a ella?
 
Eriol sonríe con astucia perturbando con su actitud a su interlocutora al añadir. – Una preciosa y mera coincidencia… – viendo como la entidad se le aproxima y luego de tocarle la espalda, provocando que un brillo color lavanda rodee su persona, esta desaparece.
 
–Sin embargo es muy hermosa. Es notable que le sirviera de inspiración al momento de mezclar “elementos”
 
Eriol y ella se analizan mutuamente ante aquel comentario.
 
–La creación de cartas y sus guardianes, toman características que queramos añadirles. También se ha dado el caso que ciertos elementos admirados en ciertas culturas o sociedades se entremezclen con su naturaleza. Por ejemplo… las Sakura Cards. – Ahí dándose cuenta que su interlocutora no le deja de observar. – Ellos tienen elementos del habla inglesa. Si las cartas tuvieran un dueño de habla inglés como tú o de mi natal país, no sería difícil seguir el idioma cuyo amo perteneciera. Podría comunicarse sin problemas.
 
– ¿Cuántos conocedores de ese don conoce?
 
– ¿En el mundo entero? Unos pocos. – Y brillándole mas la mirada añade. – Por supuesto, no hay que tener cartas mágicas para crear los guardianes. El caso de Clow Reed fue muy especial.
 
–El suyo también. No escapa de mi comprensión que usted tiene guardianes… Nakuru Akizuki y ese gatito negro que siempre andaba alrededor.
 
–No. Nakuru y Spinnel Sun no son las verdaderas identidades de los guardianes. Esas son sus identidades falsas.
 
–Si hace unos años, mi padre me hubiera contado que escucharía esto no lo habría creído. De por si tengo bastante creyendo los orígenes de mi propia cultura y las creencias de mi gente. Imagínese ahora, creyendo que hay personas en el mundo, capaces no solo de crear “Cartas Mágicas” sino también guardianes: seres que dotan de talentos mágicos.
 
–Si, por supuesto… hay muchas cosas que yo en tu lugar, no terminaría de entender. Y esperan muchas más para ti, por conocer. –Incorporándose dice con gentileza.- Disculpa, pero voy a descansar un poco. Aun no estoy totalmente restablecido. – Y lo vio marcharse por el pasillo que da a una de las habitaciones del elegante y holgado departamento.
 
Ya lejos de la mirada de la mujer Eriol borra su sonrisa y piensa unos instantes “Es imperativo que Li nos revele la verdad pues la presencia de esta mujer no solo es un peligro para él… sino para todos nosotros”
 
–––––––––––––––––––––––––––– Continuará.
 
 
Diccionario de conceptos:
 
*Neiva: El Balance.
 
** Davatoc: el pálido.
 
Comentarios de una cansada autora: ¡Buenas y saluditos a todos! 😀 Bien, como pueden haber leído en este capitulo no ha habido mucha acción mas que la huida de Sakura a mitad de la noche para conciliar la paz con Li. Por su parte, Shaoran comenzará a ver a Sakura con otros ojos pero no tendrá mucho tiempo para analizar sus sentimientos gracias a la reunión de los hechiceros en Tokio. Ya conocimos A Neiva, la tercera identidad o jinete que dará mucho de que hablar próximamente. Por lo que sabemos, estos sujetos no se andan con bromas ya que si pudieron herir de semejante forma a un sujeto como Eriol Hiragizawa, reencarnación de Clow Reed ¿Qué les espera a los demás? ¿Cómo pueden enfrentar una situación como aquella? ¡Esperemos que lleguen a una solución!
Un saludo especial a todos ustedes y feliz regreso de vacaciones. ¡Se les ha echado mucho de menos! Yo por mi parte, he estado revisando estos archivos para evitar el problema que me hizo FFNET y Office Libre en la ultima actualización. ¡Mis más sinceras disculpas! Gracias también a mi querido Beta, ChinitoJorge que saca tiempo de sus compromisos personales para revisar la historia y hacerme recomendaciones en la misma. ¡Su ayuda y por supuesto opinión han sido invaluables! Y hasta ahora es que lo felicito.
 
Saludos a todos quienes han dejado sus comentarios por FFNET o por Facebook. ¡Es Increíble que prefieran comentarme por FB que por aquí! 😛 Leo todos sus comentarios y aprecio sus impresiones. Gracias también a los mensajes dejados en la pagina StillForYourLove los cuales tuve el placer de leerlos en días pasados.
 
Por otro lado, pudieron leer durante el discurso transmitido por el primer Ministro Británico Tony Blair la referencia de los ataques del 11 de Septiembre. Fue una fecha que ensombreció al mundo de una forma que nos afectó a todos de manera particular y aun el mundo no se recupera. El inicio del Capítulo con la Frase de Mathama Gandhi es bastante certera y no se aplica solamente a lo acaecido en este capitulo y en el resto de la historia sino también en el mundo en que todos vivimos. Debemos detenernos un minuto a analizar que cada acto violento que cometemos y cometen a nuestro alrededor, no solo afectan a los que nos rodean, al final, también nos afecta a todos.
 
Un abrazo especial a todos. Esperando que el capitulo haya sido de su agrado y nos leemos en la próxima actualización titulada “Regreso a Casa”
 
Ya saben que comentarios, dudas, tomatazos, al británico bello (me trae loquita? ) o algo mas que quieran enviarme, tienen mis correos y mis cuentas en redes sociales.
 
¡Hasta la próxima!
Crys.