Capitulo 3. Como todo empezó

Basado en los personajes de Sakura Card Captor. Creadoras CLAMP
Empezar desde Cero.
Por Crystal.
 
Nota personal: Con los problemas de carga experimentados con ffnet estoy cargando esta historias en varios portales que me han abierto las puertas: , .ar y por supuesto en el grupo de Yahoo Deuz Amis. Les invito pasar por dichos portales para leer la historia ya que en estos lugares la carga de la data no hace que se pierdan ciertos detalles que FFNET se esta encargando de sacarlos lo que dificulta la lectura y aporte a la falta de coherencia en los capítulos que se cargan.
 
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"Si pudiera soñar con lo que quisiera ser cuando fuera grande, seria una persona como mi padre; nunca le conocí (al menos que le recuerde), pero si estoy consciente que era un buen hombre; mientras mis abuelos tuvieron vida, hablaban de el con todo el amor y la admiración no solo de padres a hijos, sino también de hombre a otro hombre. Ese particular don de tener valores humanos tan intrínsecos y tan valorados en mi sociedad es algo que es mucho mas valioso que la magia misma. No me pueden malinterpretar: Mi padre era un hombre fuerte. Mi madre por momentos, me ha dicho en ocasiones que físicamente me parezco a él … tengo el gran honor de parecerme a él. Mis hermanas conservan unas cuantas fotos de cuando eran infantes donde este se encuentra en su lado y a veces, puedo ver el parecido que mi madre se refiere.
 
Y el hecho de soñar con él, debería sorprenderme. Mas porque no recuerdo conocerle.
 
Un hombre con mi complexión pero detecto unas diferencias en la forma de vestir… en su sonrisa… un poco diferente a la mía. Y dice "Mi pobre hijo: el peso del destino del mundo en sus manos"
 
Y eso fue hace un mes ya.
 
No he vuelto a soñar con él.
 
Ahora me dirijo a reiniciar a Sakura Kinomoto a su experiencia como maestra de las cartas. Y en lo personal, Tomoyo dice que no ve a la misma Sakura que conocimos en nuestra inocencia… y observándole en estos momentos, tal vez Tomoyo no observa la misma Sakura Kinomoto que yo.
 
Porque si la reconozco en esta mujer,
 
La niña Nunca se ha marchado…"
 
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"La adversidad hace que un hombre se conozca a si mismo"
 
-Anónimo
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Cuando Sakura Kinomoto sigue al sujeto por las inmediaciones del bosquecillo a poca distancia de hogar en Kyoto lo hace con seguridad aunque la incertidumbre nubla su mente.
 
Atrás de ella le siguen Yukito y Tomoyo (esta última con Kerberos dentro de su bolso). Touya prefiere quedarse en la papelería confiando que Yukito sabrá proteger a su hermana.
 
Para Tomoyo una espiral de sentimientos encontrados nublan su mente. Su percepción acerca del destino de Sakura está más que claro, a pesar de la pérdida de memoria de esta. Y que convenciera al mayor Kinomoto de que les dejara acompañar a la ojiverde nota el grado de confianza del varón acerca de que tanto ella como Yukito, servirán de apoyo y compañía a los involucrados.
 
Aunque en lo más profundo de su persona, Yukito (cuyos pensamientos navegan por los mismos que la mejor amiga de la menor Kinomoto), advierte que la ausencia de Touya se debe más al carácter sobre protector de este y que toda la situación involucra la magia.
 
El Sakura retomar su responsabilidad como Señora de las Cartas y de los guardianes.
 
Y aquello no le agrada en lo más mínimo al varón de apellido Kinomoto.
 
-Creo que ya hemos caminado bastante- informa Yukito observando que han llegado a un claro al centro del bosque. – Aquí no nos interrumpirán.
 
-¿Crees que es seguro? – Pregunta Li observando a su alrededor.
 
-Pocos se aventuran por esta parte- Dice el varón de cabellos grises y ojos café. – Y no hay otro lugar mas seguro. Hacer esto podría ponernos en advertencia en el edificio.
 
Tomoyo se coloca cerca de su amiga mientras observan ambas a Li Shaoran lanzar una mirada rápida por los alrededores. – ¿Es muy perspicaz cierto? – Susurra Tomoyo al lado de su amiga.
 
-¿Acaso siempre ha sido así? – Pregunta Sakura con curiosidad y cierta pizca de admiración.
 
-Desde que lo conocemos. – Responde con expresión dulce y una mirada muy perspicaz en su amiga y de ahí al chino – Es muy meticuloso. No deja nada al azar. –Viéndole tocar ciertos árboles. Bajar su cabeza y proseguir con el siguiente.
 
Sakura lo observa con particular atención y sonríe cuando lo ve regresar hasta donde ellas. Aunque su sonrisa cordial lo pone un tanto inquieto, dice.- No hay nadie. Y no detecto ningún tipo de ser mágico en los alrededores.
 
-¿No lo detectas a él? – Señalando con ingenuidad al pequeño guardián que sale del bolso de Tomoyo.
 
-La magia se lee de maneras diferentes. Es fácil reconocer el tipo de magia y aura de cada persona una vez te habitúas a su compañía. – Responde a Sakura-. Por lo pronto, tampoco nos detectaran aquí… he protegido el lugar con unos encantamientos protectores y ciertas barreras. No es nada cien por cien seguro pero no recibiremos sorpresas inesperadas.
 
-¿Eso se aprende? Me refiero a detectar a las personas mágicas.
 
-Toma bastante entrenamiento y cierta habilidad el poder hacerlo – viéndole fruncir su rostro añade – pero si, creo que es posible que en algún momento lo llegaras a hacer. Incluso cuando aprendes lo suficiente puedes detectar todo lo que pasa a tu alrededor, siendo magia o personas normales. Cada quien se lee de manera diferente
 
Sakura pasa su mano por la cicatriz de manera distraída y Shaoran se percata de ello. – Hay entes que no son tan difíciles de ver… ni siquiera por parte de las personas normales… como Tomoyo – señalando a la amiga de ellos. –Pero si sabes como prepararte para ello puedes verlo.- Ahí haciendo una pausa como dudando.- Kerberos vio en tu mente que tipo de criatura te atacó…
 
-Solo se que puede controlar mentes humanas – Dice el pequeño guardián atrayendo sus miradas.- No se que tipo puede ser. Pero no creo que sea obra de algún hechicero. Jamás he visto tal tipo de poder.
 
-Tendremos que comenzar por lo básico antes de reunirnos con los demás.
 
-¿Los demás?
 
-Personas con magia. Personas poderosas. No hemos pasado los últimos meses escondiéndonos. Ya explicare mas delante de que se trata. Pero si te puedo decir que nos hemos agrupado para lograr conformar un grupo que sepa enfrentar lo que viene por ahí.
 
-¿Y que es lo que viene? – Vuelve a preguntar la joven de manera curiosa. Shaoran duda unos instantes antes de responderle.
 
-Creo que lo primero es ayudarte a relacionarte con tu magia. Ya nos preocuparemos de eso luego –Acercándose a ella y añade.- ¿Puedes quitártela? – señalando la pequeña cadena dorada con el dije.
 
Sakura obedece extendiéndosela al sujeto pero este niega con su rostro a lo que ella se queda con ella en la palma de su mano. –Esa es la llave del libro. Se supone bajo un encantamiento mágico esta, se transforma en un báculo – Añade rodeándole mientras Sakura sigue sus movimientos e incluso volteándose a todos los lugares que este se mueve. Tomoyo y Yukito se retiran un poco.
 
-¿Báculo?
 
-Inténtalo. – Dice el sujeto con confianza.
 
-Vamos Sakurita- Dice Kerberos echándole ánimos.- ¡Tú puedes!
 
Sakura lo observa dubitativa y finalmente asiente aun no muy segura. Observa a su interlocutor y entrenador quien dice. – Repite después de mí "Llave que ocultas los poderes de mi estrella nuestra tú verdadera identidad ante Sakura, quien aceptó la misión. Libérate"
 
-¿Te la sabes de memoria? – Pregunta sorprendida.
 
A lo que el sujeto sonríe con ternura y nostalgia añadiendo- ¿Cuántas veces no fui testigo de tu gran poder?
 
Sakura se sonroja tenuemente ante su declaración y Tomoyo sonríe. Es Kerberos quien comienza a enojarse diciendo.- ¡Ya este mocoso se toma deberes particulares que no le corresponden! ¿Por qué no puedo ser yo que le enseñe todo esto a Sakurita? ¡Ya lo hice una vez! ¿Recuerdan!
 
Aquel reproche departe del guardián llama la atención de los aludidos a lo que Li replica frunciendo su ceño. – Tú le enseñaste a Sakura a capturar cartas y enfrentar el juicio. Y a transformarlas. Esto es muy diferente.
 
-No nos has dicho aun que es lo que pasa… – Opina Yukito interviniendo.- ¿Por qué la necesitas?
 
-Si… o en todo caso a nosotros también. ¡No me engañas mocoso!
 
-Por favor, no discutan – dice Sakura colocándose entre ambos.- Por favor – insiste respetuosamente al pequeño guardián- Agradeceré todo lo que quieras enseñarme que Li no tome en cuenta. – Ahí dirigiéndose a Shaoran añade- Ambos pueden trabajar juntos ¿No? – sonriéndole tenuemente.
 
Y para sorpresa del sujeto, se encontró sintiendo sus mejillas arder. Retrocede unos pasos dejando espacio entre ellos para aturdimiento de la ojiverde. Tomoyo se ríe suspicazmente y siente como un peso se levanta de sus hombros al recordar las chiquilladas de esos dos.
 
¡En su infancia eran tan tímidos! Y siente escalofríos: verlos precisamente interactuar de aquella manera le hace presentir que las cosas podrían funcionar…
 
Tal vez recuperar a su mejor amiga.
 
La joven de ojos verdes no ha perdido esa gentileza y candidez que le caracterizó, aunque admite que después del accidente, era una chica triste y desconfiaba hasta de su propio criterio. Verle actuar como lo hizo cuando eran niñas, le llena de satisfacción. Pero inmediatamente reconoció un detalle: ya no eran niños.
 
Y tiene un extraño presentimiento que la necesidad del joven Shaoran de Sakura y su poder, no trae para ellos ninguna experiencia parecida a la de su infancia.
 
Al contrario: tiene la impresión del que el peligro les rodea.
 
El joven sacó una espada sorprendiendo a Sakura: ¿Dónde la ha extraído? No lo vio en ningún momento cargar alguna. En posición de defensa dijo a la joven.- Ataca…
 
-¿Atacar…? ¿Con que voy a atacar…? – Se voltea a Yukito y los demás y su instinto le alertó, volteándole a donde estaba su contrincante: Shaoran ya no estaba ahí sino que se abalanza a ella con la espada en alto con la mirada totalmente transformada y a toda velocidad.
 
Los gritos de alarma de los guardianes y el gemido de sorpresa de Tomoyo no se hicieron esperar. Sakura cerró sus ojos y se echó para atrás. El báculo para desconcierto de los presentes y sin el encantamiento, se activó inmediatamente transformándose y una luz brillante rodeó a Sakura, deteniendo el ataque de Li cuya espada rebota a milímetros de la cabeza de la joven.
 
-¿Estás loco mocoso del demonio? – Grita Kero sin miramientos y mostrando toda su rabia. Para sorpresa de los presentes, se transforma en pocos segundos en el enorme león alado y salta delante de Sakura tumbando al suelo con su enorme garra al joven Li. – ¡Pudiste lastimarla! – Grita a milímetros de su rostro.- Debería despedazarte ahora mismo.
 
-¡Kero por favor! – dice Tomoyo aun temblando por la impresión. Por su lado, observa a Sakura quien se incorpora temblando de miedo y el escudo que le cubría momentos antes, se desaparece. – Esta no es la forma…
 
-¡Tenía que hacerlo! Demostrarle que no es un juego… ¡De lo que es capaz…! –pero el peso del guardián le da dificultades para respirar. Muestra su indignación al guardián cuando añade- Déjame levantar o no me hago responsable.
 
-Estás siendo muy duro con ella- Insiste el león con alas.
 
-¿Kero? – Pregunta Sakura finalmente percatándose de la presencia del enorme león.- ¿Eres tú? – Parpadeando sorprendida.
 
-¿Quién mas?
 
-¡Wow! Eres… enorme…
 
-Mas bien… "Magnificente" – añade con altanería la criatura aun sin soltar a Li.
 
-Basta- Interviene Yukito avanzando lentamente hasta ellos.- Déjalo ir… – Kerberos lo duda un instante y finalmente levanta su garra del pecho del sujeto.
 
-Tengo que hacerlo. No es un juego – insiste Li medio incorporándose del suelo. Añade a Sakura.- Lo que hacemos es bastante peligroso… no es como cuando éramos niños. Y en aquel entonces corríamos un enorme riesgo.
 
-Has tenido años entrenando—Dice Yukito de manera pensativa observando y extendiendo su mano para ayudarle a incorporarse y el chino así lo hace tomando su espada del suelo.- Pero Sakura no sabe el potencial que yace dentro de ella…
 
-No puedo tratarla con delicadeza solo porque es una chica.
 
-¡Y no se te pide que lo hagas! – Ruge Kero a la defensiva- Ella pudo vencerte siendo una niña… para tener la mayoría de las cartas en su poder y triunfar en el juicio. Yue pateó el trasero contigo en aquel entonces… ¿Qué te hace pensar que Sakura si tuviera todo su potencial y sus recuerdos no pudiera patearte el trasero ya siendo adultos?
 
-Basta Kero… Li… Yukito – Dice Sakura observándoles a los tres y con la mirada decidida. Aun sus manos tiemblan levemente mientras sostiene el báculo–Si es cierto y tienes la capacidad para controlar la magia, ¿Por qué no te quedas con ellas entonces? – Extendiéndola el báculo ante los reclamos de Kerberos y Tomoyo.
 
-No- dice Li levantando su mano en señal de rechazo.- Ellos decidieron tres años atrás no entregarse a la familia de Clow Reed o a mi… ni siquiera quisieron ir con Hiragizawa. En cambio, decidieron protegerte a ti y a las cartas. No puedo tomar posesión de lo que claramente no es mío. Son tuyas.
 
-No te des por vencida tan rápido Sakura – Dice Kerberos sonando optimista y confiando en la capacidad de la chica. – Se que tú puedes… siempre has podido.
 
Sakura escucha el apoyo departe de la criatura y la mirada de Tomoyo entre la confianza por su capacidad y el temor que pudiera salir lastimada. Yukito, quien siempre ha sido el optimista entre sus conocidos simplemente y para sorpresa de ella, solo observa sin intervenir y sin mostrar en su rostro algún indicio de confianza en las palabras del león alado.
 
-De acuerdo – Dice la muchacha observando al hombre delante de ella. Toma el báculo con firmeza en su agarre y lo levanta. -¿Qué se supone que haga? ¿Detener tu ataque?
 
-Que hayas sacado el Escudo es buena señal. Te reconocen como de tu propiedad. Incluso sin convocar la carta…
 
-¿Y ahora?
 
-Es hora de trabajar con las cartas menores. No te confíes: el Escudo es muy poderosa y sabrá protegerte y si lo deseas, proteger a aquellos a tu alrededor. Es Regida por la Tierra… esa está en otra de tus cartas. – Viendo el rostro de aturdimiento que se pronuncia cada vez mas, ahí observa a Kerberos para añadir con cierta duda- Creo que te encargarás de ponerla al día con los detalles de las cartas y sus regentes. – Colocándose otra vez en guardia añade- Convoca a la Espada.
 
-Yo no se moverme como lo haces.- Replica la joven con cierta duda. –Ni siquiera se como lo haces.
 
-No te preocupes por eso. Una vez tienes el báculo en tus manos, ella te proporcionará la agilidad para trabajar los elementos e instrumentos de las cartas- Dice Li seguro de sus palabras. – Hazlo… convoca la espada.
 
Sakura lo observa unos instantes y parece murmurar algo entre dientes. Para sorpresa de ella, el báculo cambia de forma, rodeándole una luz brillante y como su composición cambia mostrando en sus manos una preciosa espada de cristales y empuñadura de color rosa.
 
-Sorprendente – murmura Tomoyo siendo testigo de lo ocurrido.
 
Incluso Sakura parece estar mas sorprendida que la chicha que no posee poder alguno.
 
-¿Lista? – Pregunta Li ahora previniéndole y retomando su posición de ataque.
 
Sakura lo observa y Li percibe la mirada decidida que reflejan aquellos ojos verdes. No puede sino sonreír de lado (atrayendo más atractivo a su rostro masculino) al pensar por su interior "Ahí estás Sakura".
 
-Adelante. – Replica la joven copiando la misma pose del sujeto delante de ella y a una distancia corta.
 
Y cuando estos dos avanzan a la misma velocidad y las espadas colisionan entrando de contacto, los presentes no pueden sino maravillarse de lo que allí ocurre.
 
"Es posible… Tal vez es posible que él sea la respuesta que por tres años hemos estado esperando" Dice Yue en su interior que fue escuchado por Yukito.
 
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Touya se encuentra en la cocina de su pequeño departamento cuando escucha la puerta abrirse y cerrarse y las voces de sus ocupantes. Ahora con el pequeño guardián entre ellos, es fácil recordar su presencia pues cuando era un adolescente la percibía con una extraña facilidad. Cuando sale para darle la bienvenida a su hermana y Yukito se sorprende con la condición en que Sakura llega: toda despeinada, cubierta de tierra toda su ropa y ciertos raspones en sus rodillas. – ¿Qué demonios le ocurrió? – Observando en el salón viendo que solo ellos han vuelto añade.- ¿Dónde están Tomoyo y el Gaki ese?
 
-Regresaron al hotel. Estaba bien cansado…- Dice Yukito viendo a Sakura que toma asiento en uno de los sillones y observa sus raspones en las piernas.
 
-Debí usar un pantalón de mezclilla. – Se refiere la joven observando los raspones en sus rodillas.
 
-Lo que debes hacer es ir a tomar un baño. Estás dejando tierra en todo el sillón – dice Kinomoto incómodo con toda la situación. Sakura se abochorna (como cuando era niña) y se marcha llevándose consigo al pequeño guardián.
 
-No es su culpa. El entrenamiento ha sido intenso. Li la hizo usar las cards en contra a él- sorprendiendo al varón de mirada oscura- no solo eso: atacó a Sakura por igual.
 
-¡Con un demonio Yuki! No tiene derecho en lastimar a mi hermana…
 
-Calma Touya: Entiendo porque Li lo hace. Aunque no nos ha narrado toda la situación. Por el momento se concentra en readaptar a Sakura en el uso y experiencia en su poder y tratar de controlarlo. Y eso que no usó las cartas Matriarcas como Earty, o Firey. Apenas usaron Darkness, Sword y Wood.
 
-¿Crees que esto es correcto? Este sujeto vuelve a irrumpir en su vida…
 
-Hace años debió hacerlo. Pero estuvimos de acuerdo que llamarlo podría hacerlo tomar la decisión de apoderarse de las Cartas… de los guardianes- dice con un dejo de nostalgia que Touya percibe en su mirada y en su voz. – No podíamos permitirlo. Sakura después de todo, es su dueña.
 
-¿Acaso Yue también tuvo que entrenar?
 
-No. Tampoco Kerberos aunque intervino par de veces, ganándose el reproche de Li. –Touya alzó las cejas a lo que él agrega- No vi intención alguna de lastimar a Sakura. Solo ponerla al día en par de técnicas defensivas.
 
-Pero no te ha dicho que se trae entre manos- negando con el rostro, Touya replica.- Pues ya viene siendo hora que se ponga al día con nosotros. No seré un hechicero como él o alguien especial como Sakura pero soy el encargado de cuidarla. Se lo juré a papá que la protegería con mi vida de ser necesario.
 
-Te comprendo Touya… créeme…- ahí sonando su teléfono móvil, reconociendo el número lo contesta con un leve sonrojo en su rostro. —Hola… ¿Yo? Ah bueno, estaba ayudando a Sakura y unos amigos de Tokio y se me fue el tiempo… ¿Ahora? Si, claro… – Observando de reojo a su amigo de cabellos castaños quien tiene una sonrisa tenue en su rostro y la ceja alzada- Déjame ver si no me necesitan más por aquí… si… yo también- colgando la llamada.
 
-¿Tu esposa necesita de tu presencia?
 
-Corrección: Mi prometida necesita de mi atención. Le cancelé el día de hoy a escoger el tipo de pastel para la boda y ha reclamado mi atención para el día de mañana, al menos por un par de horas.
 
Touya observa detrás, donde está el pasillo y observa la puerta cerrada de la habitación de su hermana, le hace una seña a su amigo para que le siga a la cocina, y este así lo hace viendo como el mayor Kinomoto retira unas sartenes del fuego y lo apaga. Se voltea a Yukito diciendo.- Creo que, dadas las circunstancias que ahora nos rodean viene siendo momento que le digas la verdad -Viendo como este frunce su rostro: raras ocasiones que lo hace.- Cuando decidiste un año y medio atrás, conocerla mejor y finalmente sacarla de su pena de venir todos los días por bolígrafos y papeles a la librería o cartuchos de tinta y decidirte a aceptar su invitación para un café no pensaste que las cosas irían mas allá de citas normales. Lo último que atravesaba mi cabeza era que seis meses después le propondrías matrimonio. – Cruzándose de brazos añade- ¿Cuánto tiempo más pensabas esconderle la verdad Yuki? – Bajando un poco mas su voz.- Incluso no sabemos si podrás hacer una vida de hombre normal.
 
-¿Lo dices porque no existo como persona en este mundo? – Replica el sujeto con cierta tristeza.
 
-Oye: eres tan real como el fuego que usamos para cocinar nuestros alimentos. Como el aire que respiramos. Así como se que tu amor por Mariko* es real. Lo que si se que juramos proteger a Sakura… Yue como su guardián hizo esa promesa. Pero creo que hasta que no sepamos lo que el chino ese se trae entre manos, es bueno que te vayas preparando para revelarle la verdad. Al menos ponerle en advertencia. – Viéndole retirarle su mirada y apenarse un poco. ¡Primera vez que ve su amigo abochornarse! – ¿Qué ocurre?
 
-Es que… no se como explicarte…
 
-Eres mi mejor amigo Yuki por encima de ser uno de los protectores de Sakura. Y siempre nos hemos tenido confianza. Incluso tuviste la amabilidad de cuando sacaste a la pobre Mariko de su miseria cuando decidiste invitarle a ese café al menos dejaría de venir todos los días a comprar lápices y cartuchos de impresora. – Sonriendo un instante- Creo que la cantidad de cartuchos que tiene en su inventario podría no necesitar hasta dentro de dos años mínimo – viendo a su amigo apenarse.- Pero es una gran chica. Y por el otro lado no sabemos que está pasando y si tendrás que estar al lado de Sakura… pero no es nada para tomarlo a la ligera cuando ese sujeto se apareció en nuestra puerta con Tomoyo.
 
-¿Qué crees que pasa?
 
-No se por que… pero tengo la impresión que se trata de algo relacionado a lo ocurrido hace tres años en Tokio- Viendo como su amigo alza sus cejas sorprendido.- No solo eso: ¿Acaso no crees que es impresionante que rastreara a Tomoyo hasta nosotros?
 
-Si me imagino que no debe de ser nada fácil para poner a Sakura en las condiciones que lo hizo el día de hoy.
 
-Dijiste que no era nada fuera de lo normal
 
-Para no preocupar a Sakura. Pero Touya: la empujó hasta sus límites- viendo su amigo tensarse- incluso Sakura lloró en par de ocasiones.
 
-¡Maldito Gaki!
 
-Touya: deja de maldecir… empuja a Sakura porque busca que esté lista. Esté preparada. No tiene interés de apropiarse de las cartas. Tiene intenciones de preparar a Sakura… para lo que sea que viene.
 
-¿Acaso no les dijo nada?
 
-No. No nos dijo que se trata. Tal vez a Sakura le responda preguntas… o a ti.
 
-¿Por qué es eso?
 
-Porque a pesar de empujar a Sakura a sus limites vi la preocupación en su mirada.
 
-¿Preocupación por ella?
 
Yukito se encoge de hombros añadiendo – Es probable. No olvidemos que la conoce desde que eran niños.
 
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En la soledad de su habitación de hotel y luego de ducharse toma su teléfono móvil y ve una llamada pérdida en pantalla. Devolviéndole la llamada dura unos instantes sonando el teléfono saliendo un correo de voz. Shaoran cuelga y revisa su propio correo de voz escuchando la voz americana de Kanda diciendo con firmeza- Te he llamado toda la tarde. Bueno ahora no tengo casi tiempo de conversar: tu amiga Daidouji ha servido su propósito. No solo me consiguió que uno de sus aviones corporativos me llevara a una escala sino que reservó un pasaje a mi nombre. Estaré volando las siguientes siete horas y no permiten el uso de móviles. Te llamaré cuando aterrice en Londres. Espero que hayas conseguido lo que andas buscando. No te preocupes: daré con ese Hiragizawa y lo llevaré a tu lado incluso si eso significa amordazarlo"– colgando la llamada.
 
Shaoran observa su móvil ante aquella última declaración de la joven. Alza la ceja un tanto dubitativo: duda mucho que eso sea posible. Eriol Hiragizawa no solo demostró cuando tenía once años que era una persona bastante precoz para su edad y no solo la reencarnación de Clow Reed, sino un mago sumamente preparado y poderoso.
 
Ahora como adulto, su poder debe de ser impresionante.
 
Un aliado más para lo que se avecina.
 
Solo espera que no haya pasado lo mismo que en el caso de su esposa o todo aquel con la capacidad de enfrentar lo que se aproxima.
 
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La mujer de ojos amatistas escucha el repicar del aparato y escucha una voz decir "Habla Hiragizawa, deje su mensaje después del tono" – Eriol soy yo. Se que no es la primera vez que te lo digo pero por favor, tienes que comunicarte conmigo o con Touya Kinomoto lo mas pronto posible. Ya tienes sus números aquí en Kyoto. Sabes que Li esta aquí. Es importante… – guardando el silencio unos segundos – Yo… – acongojándose y observando un instante su habitación de hotel.- Adiós. – y no añadiendo mas nada decide colgar la llamada.
 
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Sakura ya duchada, vestida con su ropa de dormir y revisando sus heridas y raspones dice con duda- ¿En serio yo sabía hacer todo esto? Lo creo muy improbable.
 
El guardián le observa dubitativo mientras los restos de alimentos en un plato de la cena preparada por Touya y el pequeño guardián termina de masticar y tragar para decir.- No dudes de tu capacidad. Con once años te hiciste maestra y señora de las Cartas Clow y las transformaste. Eres una persona fuerte y siempre lo has probado.
 
-El no recordar nada de esto me hace sentir mas insegura de todo lo que me dicen. –Guardando silencio unos segundos.- ¿Cómo era él de niño? Li me refiero.
 
-Igual de insoportable que el día de hoy. Siempre vivía torturándote con sus comentarios digno de todos los Li.
 
-¿Qué sabes de él?
 
-Una vez viajamos a China y conocimos parte de su familia: tiene cuatro hermanas mayores y su madre… esa señora daba miedo en aquel entonces- no evitando temblar. – Era una mujer bien poderosa, mágicamente hablando y pareciera que el mocoso le temía.
 
-¿En serio?
 
-O le respetaba bastante- añade ahora colocándose delante de un plato con flan y no dudando en llevarse un bocado a su boca.- ¡Esto está riquísimo! Tu hermano no pierde el toque en cuestiones de preparar postres.
 
Sakura observa por la ventana pensativa. No puede dejar de pensar en la mirada del sujeto cuando lo enfrentó aquella tarde con ayuda de las cartas. – Para que él volviera a buscarme, nada bueno debe de estar pasando ¿Cierto Kero? Allá afuera me refiero.
 
El tono de voz usado por la jovencita hace que Kero se detenga a mediado de consumir otra cucharada de flan y observa la silueta de la joven cerca de la ventana.
 
-La verdad que no nos ha dado detalles pero… – Ahí atrae la mirada de la joven Kinomoto.- Si- suspirando – … está pasando algo y nos afecta a todos.
 
La joven se fue a dormir pensando todo lo ocurrido aquel día. Incluso tuvo que tomar un analgésico por los dolores en sus articulaciones. Sus sueños eran variados e incoherentes; soñó nuevamente con la misteriosa Torre roja y ella dirigiéndose a ella. Volaba. Asciende hasta su cúspide y observa a un niño pequeño a su lado: vestido de verde con un traje sumamente desconocido para ella. El niño no le observa. Mira hacía abajo. Sakura dirige su mirada hasta abajo y presta atención: nota fuego… llamaradas que ascienden muy alto.
 
Observa los edificios a su alrededor para notar que no se ven en buenas condiciones.
 
Escucha los gritos de dolor a la distancia.
 
Su corazón se acelera.
 
Siente en su nariz el aroma a humo…
 
-¿Qué ocurre? – Pregunta al chiquillo a su lado.
 
-El fin- replica el jovencito con una voz calmada. La voz… la reconoce…- El fin se aproxima…
 
-¿El fin? ¿Fin de que?
 
-Sakura – Escucha una voz llamándole atrás de ella. Se voltea observando un hombre alto, cabellos cafés que se mueven con el viento que hace ahí arriba. Su mirada gentil y sonrisa tranquilizadora. – Sakura: Hija…
 
Sakura no comprende pero siente una impresión bastante fuerte mientras sujeta el báculo contra su pecho con más fuerza. Avanza dos pasos hasta el hombre.
 
-¿Hija? – Replica ella a su saludo. El hombre extiende sus brazos hasta ella. Sakura avanza como si algo poderoso le llamara hasta su persona.- Eres mi papá – Dice ella dándolo por sentado.- Eres él…
 
Siente las lágrimas como salen de sus ojos. El aroma a humo es mas intenso. Observa las chispas y los gritos que provienen de abajo son más intensos. – Mi pobre pequeña…
 
-¡Papá! – dice ella finalmente lanzándose a sus brazos y el individuo le cubre con los suyos su espalda. Ella siente el cálido contacto de su persona, la tela que cubre su figura rozar contra su rostro y como esta absorbe las lágrimas que corren por sus mejillas. – ¡Papá! Estás aquí…
 
-Mí querida niña: mi Sakura- persiste el sujeto. Vuelve a repetir aquello pero suena un poco más tosco, más áspero… con menos calidez que en el principio.
 
-¡Aléjate de él! – gritan a espaldas de ella. Sin dejar de abrazar al sujeto, se voltea no para encontrar al niño, pero si al hombre que conoció hace pocas horas.
 
A Li.
 
-Sakura: toma mi mano – dice Li con calma pero cierta precaución y observando a sus ojos. Incluso extiende su mano hasta ella.
 
-¡No! Él es mi papá – sin observar al sujeto al cual está abrazada- ¿No lo entiendes? Finalmente ha llegado… creí perderlo hace mucho tiempo. ¡Está aquí!
 
-¡Sakura: no es real! Por favor… – Insiste el sujeto de apellido Li. Avanza hasta pocos pasos de la joven. – Nada de esto es real…
 
-¿Cómo que no es real! ¿Acaso no lo ves? Tu estás aquí… el niño está aquí – señalando atrás de Shaoran. Este observó al pequeño vestido con las túnicas tradicionales de la familia Li y no pudo menos que sorprenderse al reconocerse a si mismo cuando tenía once años.
 
-Solo que Sakura parece no hacer la conexión.
 
-Papá…- dice ella sujetándose más a él para levantar su mirada ilusionada hasta su rostro.
 
Ahí observa el rostro que le devuelve la mirada: es como si fuera una figura de cera que se derrite. Sus ojos y nariz se arrastran hasta su barbilla. Trata de librarse de él pero ese la sujeta con fuerza y la levanta con agilidad caminando con ella hasta el borde del balcón sobre la torre.- ¡No! ¿Qué haces? ¡Suéltame! – suplica la joven tratando de librarse.
 
Lo último que escucha la joven antes de ser lanzada por el borde y precipitarse rápidamente hasta el fondo dominado por el fuego y el humo es su nombre de la voz de Li.
 
Sakura se despierta tosiendo con fuerza y gritando. Touya se precipita con rapidez hasta su habitación y Kero se encuentra ya llamando su nombre. Las lágrimas mojan sus mejillas mientras se deslizan con ímpetu y tose con insistencia.
 
-Era una pesadilla- dice Touya pasando sus manos por la espalda de la joven que se encuentra histérica.
 
-Sakurita, calma. – dice Kero tomando un pequeño jarrón en la mesilla de noche y sirviendo agua en un vaso. – Estás a salvo.
 
.-Era mi papá –dice de repente mientras toma el vaso en sus manos temblorosas. Hipando agrega. – Era mi papá… pero luego…- llorando con mas intensidad.
 
El teléfono comienza a sonar y Touya presiente que es Yukito. Kero le asiente diciendo sin siquiera escuchar la pregunta del varón.- Adelante: si le ocurrió lo mismo que a mi, sabe que Sakura está mal.
 
Touya procede a salir hasta su habitación que es el teléfono más cercano a ellos: Sakura no tiene uno en su habitación.
 
-Se sintió muy real – dice la joven hipando.- Demasiado… ¿Qué era esa cosa?
 
-No lo se Sakura. Pero yo también lo vi. – Ahí atrayendo su mirada- no podíamos hacer nada para ayudarte: veíamos lo que pasaba sin poder intervenir.
 
-¿Quién era Kero? ¿Qué era eso?
 
Ve como el guardián niega con su pequeña cabeza no atreviéndose a lanzar conjeturas. Escuchan el teléfono sonar nuevamente y la voz del mayor de los Kinomotos responder nuevamente. – Tenemos que estar pendientes… que estuviéramos ahí y no pudiéramos intervenir… no es coincidencia. Usualmente tus sueños son premoniciones pero nunca nos ha tocado compartirlos. Algo extraño pasa.
 
En aquel momento Touya ingresa a la habitación diciendo con gesto sorprendido y ofuscado.- Es el chino ese – sorprendiéndoles a ambos.- Quiere hablar contigo. – señalando a su hermana.
 
Sakura se incorpora, aun temblorosa y siente como el sudor corre por su persona. Aun siente el sabor del humo en su garganta. – Aquí Sakura…
 
-Sakura: no fue solo un sueño – dice Li como todo saludo.- Fue demasiado real.
 
-¿Qué es esa cosa Li? ¿Por qué pudimos verlo? Yukito y Kero…
 
Yue y Kero – corrige Li – Si, tu hermano me lo ha dicho.
 
-Tú estabas ahí.
 
Así es. Aunque no comprendo las razones. Nunca ha pasado algo así. Ni a mí me ha ocurrido.
 
-¿Qué es lo que pasa? ¿Por qué mi papá…?
 
No es tu papá Sakura. Tomoyo me habló de lo que pasó hace años.- Dice Li con firmeza pero sonando tranquilizador. –Tú papá jamás haría una cosa así… – Dudando unos instantes- Te vi caer… fui tras de ti… era muy tarde.
 
-No es la realidad.
 
Si, no lo es. Pero tienes que prepararte Sakura. Pudo haber sido real.
 
-Siento el humo en mi garganta.
 
Yo también. – Admite el sujeto.- Se sintió demasiado real. No fue solo un sueño. Pero no creo que esta noche vuelva a repetirse. –Haciendo una pausa- Descansa. Trata de descansar y estaré temprano en tu departamento. Hablaremos entonces.
 
Sakura iba a preguntarle algo más pero cambia de parecer y cuelga la llamada.
 
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El valle parece desolado a aquellas horas. No hay una persona o criatura viva a su alrededor. Incluso las pocas plantas del lugar, acostumbradas al clima seco del área parece haberse dado por vencidas sobre si llovería aquel día o no. De repente una pesada concentración de nubes se hace presente agitando el polvo de los suelos y elevándolo en forma de pequeños tornados que no alcanzan el metro de altura. El polvo así como poco tarda en elevarse así mismo cae trayendo consigo de nuevo el silencio de la zona desértica.
 
Pero en esta ocasión y para sorpresa de cualquiera que estuviera allí, un enorme caballo sale a la claridad dejando la nube de polvo atrás.
 
El enorme semental adornado con pesadas riendas y ornamentas se agita en descontento.
 
Las cuencas que deberían de portar los ojos del mismo, se ven vacíos y oscuros. Relincha en descontento a lo que su jinete cubierto por una túnica tan blanca como su corcel pasa sus manos enguantadas sobre este tranquilizándolo con su contacto.
 
A su lado comienza a agitarse el polvo del desierto y elevándose y a diferencia del primero, comienza a surgir de la misma tierra un fuego intenso y olor a azufre llena la zona. Tan rápido como el primer jinete y su corcel salen de sus arenas, el segundo sale de su llamarada y se apaga tan rápido como fue encendido.
 
Ambos jinetes son atractivos: altos, con largas cabelleras; el primero dorada como el sol y una barba pequeña y bien cuidada. Ojos grises e inexpresivos que observan al recién llegado con renovado interés. Su armadura plateada brilla con las llamaradas que surgen cada vez que el corcel de color azabache agita sus enormes patas.
 
El segundo jinete es pelirrojo. Ojos fríos como el primero y a diferencia de este, no tiene barba. Sus cabellos abundantes llegan a formarse en una trenza que le cruza por parte de su frente y cubre los ornamentos de su armadura bellamente decorada con rubíes y con detalles que enarbolan un campo de batalla: dos espadas cruzadas entre si mientras parece vislumbrarse un jinete sobre cada caballo.
 
-Llegas tarde- dice el primero.
 
-Tarde es un factor no relevante para nosotros…- dice tratando de controlar a su corcel.- ¿A que lugar me has convocado?
 
-¿Importa acaso? Ya no existirá nada de esto en poco tiempo – dice sujetando su propio corcel aunque no hace falta. Este es menos inquieto que de su interlocutor quien parecería querer marcharse de ahí. – ¿Cómo te fue Noveros**?
 
-¿Cómo crees que me iría? Pues con el triunfo- dice poniendo su mano tentativamente sobre la empuñadura de la espada que cuelga de su cintura. Esta permanece guardada en su funda correspondiente. – Como debería de ser… nunca fallo.
 
-Que esté escrito en historia – bufa su interlocutor haciéndole enrojecer. – No te he llamado porque crea que fallarías – añade con voz calmada pese al ímpetu que percibe de su viejo aliado.- Tenemos un problema.
 
-¿Cuándo hemos tenido problemas?
 
-¡Y lo preguntas! – Dice negando con su rostro y añade- He percibido un movimiento… mágico.
 
-¿Mortales? –Dice con despecho.- ¿Cuándo esos han sido un problema?
 
-De cuando en cuando crean problemas… lo sabes. – Insiste con cierta astucia Biktwpia *** – Tenemos que manejarnos con cuidado. Aun los otros no han descendido.
 
-¡Patrañas! – Replica Noveros.- ¡Con lo que ha ocurrido el día de hoy, ya no habrá muchas esperanzas ni para los humanos o para los hechiceros! – ante la intensidad de sus palabras el corcel se eleva en sus dos patas traseras pero el jinete no cae del mismo. Apenas si su cabello trenzado se agita de su pecho y vuelve a caer al mismo lugar.- ¡Ya nada de eso importará!
 
-Tenemos que andar precavidos Noveros. Las cosas podrían complicarse.
 
-¡Una vez que se ha iniciado no ha podido detenerse! El reloj ha comenzado su marcha hacía atrás… – Dice refutando al sujeto.- No vuelvas a convocarme hasta que tengas algo mas importante que decirme… hasta entonces- Agitando las riendas de su corcel y este levanta con intensidad las patas, provocando un estruendo en el cielo de la zona. Un relámpago sale del cielo despejado tocando precisamente entre ellos dos. El destello del mismo hace retroceder al jinete del caballo blanco. Cuando mira donde se encuentra el que hace llamarse Noveros, ya no está ahí.
 
Y finalmente y sin muchos aspavientos, Biktwpia a los pocos momentos, también levanta las riendas de su corcel y desaparece al levantarse la arena a sus pies y creándose un torbellino que los cubren tanto a él como su caballo.
 
Y cuando la arena finalmente cae, no hay nadie alrededor.
 
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El sujeto escucha las noticias que dicen por la televisión y levanta su mirada para observar las imágenes "Dentro de la zona de desastre los equipos de rescate aun no han podido auxiliar a las decenas de miles de personas que se han quedado sin alimento… sin los recursos básicos. Esta tempestad los has tomado de sorpresa en una temporada que es caracterizada por las pocas lluvias y precipitaciones. En las últimas doce horas han caído la mayor cantidad de pulgadas de lluvia que en los últimos cien años. Por el momento la preocupación de su gobierno es el de proporcionar auxilio y un hogar seco a los cientos de desplazados que han tomado refugio en los principales hospitales y escuelas lejos de las zonas de desastres…"
 
Apaga el aparato con el control remoto a la vez que se queda pensativo. Sus ojos índigos se mantienen inexpresivos y toma su almuerzo sin apuros. De repente una mujer de notables proporciones hace acto de aparición por el umbral del comedor trayendo consigo bolsas de boutiques y tiendas departamentales.
 
Sus cabellos contrarios a sus años de aparente adolescencia, son ahora cortos a la altura de sus hombros. Su mirada café adornada por un delicado maquillaje sobre sus parpados y sus labios color caramelo se aproximan para plantarle un beso sonoro en la mejilla del sujeto de cabellos negros azulados.
 
-¿Aprovechaste las ofertas? O ¿Las ofertas te aprovecharon a ti, querida?
 
-¡No digas tonterías! Mi tarjeta ya perdió parte de la numeración… ¡Que día tan magnifico!
 
-Creo que tienes un problema.
 
-¡Al menos que sea que los zapatos que compré hoy no van con mi vestido nuevo, no me interesan! ¿A que hora es la gala?
 
-A las ocho y media… ¿Al fin te decidiste acompañarme?
 
-¡Por supuesto Eriol!- Replica la elocuente mujer. – ¡No voy a abandonarte en manos de Lady Birgham y su hija… ¡ ¡Faltaba mas! Tú trata de no perderlo todo en tus juegos de cartas.
 
-Inglaterra y las cartas están intrínsecamente relacionadas así como la realeza y sus fortunas.– Dice el sujeto de manera distraída. Su interlocutora le observa tranquilamente mientras añade.- Es notable que dada nuestra asegurada posición, podamos tomar ventaja de ello. Además, es gracias a su Grace Birgham que podremos entrar a la casa real de Windsor.
 
-Eriol – bajando su mirada y sonando apesadumbrada- ¿Estás muy seguro que será esta noche? – viendo como el sujeto cambia su semblante.
 
-Es inevitable.- Se incorpora de su silla cruzando sus manos en su espalda. – Se lo prometi… en su tumba. No voy a fallar esta vez. Y debo hacerlo, solo.
 
-¿Por qué no le avisas a la seguridad allá? No te involucras y…
 
-Querida mía: Debo de hacer esto. –Dice ahí dirigiéndole una expresión tranquilizadora mientras esta muestra tu consternación.- Al menos que tengas miedo.
 
-¡No tengo miedo! Solo que lamento que Suppi Chan no venga como apoyo.
 
-Sabes que Spinnel Sun no puede venir. Habrá muchas personas. Nosotros pasamos más desapercibidos. Además recuerda lo que ocurrió la última vez que entraste a Spinnel a uno de tus sobres carteras. – Sonriendo al recordar los eventos que el pobre gato alado estuvo a punto de morir asfixiado, aplastado y luego para colmo de males, el bolso fue confundido por el de una de las invitadas a otro evento y se lo llevaba a casa.
 
Sino es por la rápida acción de Eriol, podrían haberse visto descubiertos ambas criaturas.
 
-Eriol… por favor – dice Nakuru incorporándose y observándole con ojos de súplica. – No lo hagas.
 
-Debo vengarle Nakuru. – Dice Hiragizawa con firmeza y cambiando su mirada añil a una frío y hosco miramiento. –Ella murió por su culpa.
 
-Estoy de acuerdo contigo… créeme pero…
 
-Basta. Sino quieres venir, no vengas Nakuru. Al fin y al cabo es mi batalla, no la tuya.- saliendo del comedor.
 
La chica olvida sus paquetes en el lugar y le cae atrás a su señor mientras ascienden al segundo piso de la cómoda residencia.- ¡Eriol! ¡Eriol! ¡Rayos! – topetea contra el suelo de mármol del segundo piso al verlo tomar refugio en su habitación.
 
Nakuru sigue para el estudio del segundo piso donde se encuentra el pequeño guardián de pequeñas alas azules. Este se encuentra cómodamente en el rellano de la ventana leyendo un enorme volumen que Nakuru no distingue de que se trata.
 
-Lo enojaste.
 
-¡Traté de hacerlo entrar en razón!
 
-No es nuestro papel. Somos sus creaciones- dice con un atisbo de altanería.
 
-¡Somos sus amigos por encima de todas las cosas! – Refuta la joven observando a la criatura y aproximándose a ella.- Comete un error. Y lo sabe.
 
-Es su alma la que se condena. No la de nosotros.
 
-¿Estás de acuerdo? ¿Qué pierda su alma con lo que pretende hacer?
 
Spinnel dejó de leer y levantó su mirada a los ojos café de la mujer. Se quita sus pequeñas gafas mientras dice. – Ahora mismo razonar con él sobre lo que es bueno y lo que no, no conduce a nada. Esperaba que cuando la señorita de Japón lo llamó, quisiera al menos ir a donde sus amigos de infancia a distraerse. Alejar la mente de todo esto… pero – negando con su cabeza.- Piensa vengarla.
 
-¡Pobre señorita Kaho! – Replica Nakuru con gesto de lamento.- Su muerte fue bastante injusta.
 
-Que el amo sabe que su esposo tuvo toda la culpa. La señorita Kaho era una gran amiga del Amo Eriol… – ahí observando como la puerta se abre de repente. Ambos callan dándole el frente a la puerta.
 
Eriol está en la misma observándoles a ambos con intensidad y dice con cierto nerviosismo (primera vez que ocurre en mucho tiempo). – Tenemos un problema.
 
-¿Tenemos un problema?
 
Avanzando hasta el medio del estudio ambos notan que tiene en sus manos el teléfono móvil y tiembla en sus manos. Finalmente dice.- Ha habido un… asesinato… o no se como llamarle.
 
-¿Eriol? – Dice notando la palidez de su creador.- ¿Qué ocurre?
 
-La fiesta se cancela Nakuru. La familia real… toda la familia real… está muerta. Y Londres ha declarado la guerra.
 
-¿La guerra? ¿A quien?
 
Pero solo lo ve negar con su rostro mientras sienten una enorme opresión en su pecho.
 
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– Continuará. –
 
Significado de nombres:
 
Mariko* Niña de la Verdadera Razón.
 
Noveros** Guerra
 
Biktwpia *** Victoria.
 
Saluditos a todos y gracias por haber llegado a este capitulo tres. Ya podemos a comenzar a ver un poco de los personajes que poco a poco van apareciendo en esta nueva aventura que es Empezar Desde Cero. Muchas gracias a todos aquellos que me hicieron llegar sus buenos deseos por mi cumpleaños el pasado 28 de junio y les mando a todos y cada uno, un enorme abrazo. Yo por mi parte, cumplo con la actualización el día de hoy. Ya conocemos un poco mas de las razones y el destino de nuestros amados personajes en todo este tiempo transcurrido. Yo por mi parte espero que lo acontecido en este tercer capitulo haya respondido sus inquietudes ^^. Ya podemos ver un par de nombres que pudiéramos decir conforman parte de la trama de esta nueva historia y esos misteriosos jinetes… ¿Quiénes serán y que buscan?
 
Por el momento vamos a responder sus comentarios:
 
Moon: Muchas gracias por tu apoyo. ^^ He tratado de actualizar lo mas pronto posible y espero que a todos les guste este capitulo.
 
Princesa Sakura: Hola! La verdad que poco a poco se aclaran muchos detalles sobre nuestros queridos personajes ^^ Solo esperemos que las cosas no se les compliquen… mucho 😛 Gracias por tus felicitaciones. "Retazos de su Vida" es un sueno que poco a poco se ha vuelto realidad y espero que a los lectores les guste. Es de temas de la Reencarnaciones. Si vas a la pagina de Amazon tiene su reseña y ahí te explica con lujos de detalles de que se trata. Un abrazo y que la pases lindo ^^.
 
Nerak Cibeles. Hola! Que bueno que te gusta la personalidad de Tomoyo y su participación en esta historia. No dudes que tendrá sus momentos protagónicos y tiene sus propias "Responsabilidades" que cargar. Por el momento, veremos que pasa con ella y su destino en esta historia. Este capitulo ha aclarado par de dudas y esperemos que los siguientes la Musa no se la tome en contra 😛
 
Rosh Bernal: Has visto? Creo que este capitulo ha tenido un poco mas de acción e intriga (Al menos mas que el prologo y los dos primeros). Este capitulo ha aclarado muchas dudas y espero que sea del agrado de todos que la pases lindo.
 
Pao: Hola! La verdad te fijaste en cosas que muchos dieron por sentado o no lo tomaron como importantes… una de ellas fue la explicación de la relación de Sakura y Shaoran y la cartita aquella ^^ Si será interesante ver la explicación. Por otra parte lamento mucho tener que decírtelo pero Touya y Tomoyo no será la pareja en esta ocasión. Kanda por su parte solo será un profundo dolor de cabeza pero no para Shaoran o Sakura pero si para otra personita ^^… Shaoran tiene una aventura muy grande y peligrosa en sus manos :S ojala que mi musa no las pague con todos 😛 Un abrazo y feliz fin de semana.
 
Para todos quienes leen hasta aquí, ya saben que comentarios, dudas, Tomatazos o a mi querido británico – o una versión de bolsillo -envíenmelo a Sakura_journal –Arroba yahoo punto com. O a Gmail bajo el usuario de Crystal23. Un beso y hasta la próxima actualización.