Capitulo 20. Epilogo

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“Empezar Desde Cero”

Por Crystal

EPILOGO

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“Shaoran Li vive actualmente una vida que muy pocos son bendecidos; tiene una hermosa esposa la cual lleva en su vientre a su segundo hijo (al menos de la pareja), tiene unos amigos fieles. Su trabajo actual le permite pasar el mayor tiempo posible en una tierra que es como su segundo hogar. Sin embargo, no tiene descanso”

“Shaoran Li vive un momento difícil pues las noches que deberían ser para descansar, le traen a su mente recuerdos, imágenes y pesadillas que no son posibles el tener noche tras noche, por meses ya…”

“Pero es que hay cosas que Shaoran Li desconoce… y es que sus pesadillas son el resultado de un cambio de vida, de destino…”

“… de dimensiones…”

“Pero la suerte está por cambiar.”

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Despierto sobresaltado. Transpirando incluso,  mientras unos delicados brazos descansan sobre mi pecho desnudo pero aun así, aquella cercanía no calma mi tensión. Tengo que incorporarme y buscar en la penumbra, la puerta de la habitación.

Tengo que salir de aquí.

Siento que me asfixio.

Recorro el pasillo hasta llegar a la cocina. Procedo a tomar un vaso de agua y pronto el frío líquido comienza a enfriar mi temperatura corporal.

Nuevamente aquel sueño: donde me consumo en llamas.

Desde nuestro regreso de Grecia, meses atrás,  no son una,  ni dos,  las ocasiones que mi descanso se ve perturbado por aquellos sueños tan extraños y tan apocalípticos que me roban el alivio y las ganas de seguir durmiendo. Incluso a mi sorpresivo viaje a Hong Kong a los pocos días (creo que no pasarían ni una o dos semanas de nuestro retorno de Grecia), las pesadillas no mermaron. Por suerte, estuve de regreso a mi hogar en Tokio, a los pocos días para así evitar las preguntas escabrosas departe de mis parientes quienes si pudieron notar que algo me preocupaba. Tras asegurarles que mi matrimonio va bien (Fue principio de las preguntas de mis hermanas y de Meiling). Aunque de la vista de águila de mi madre, Ieran Li, no escapaba que algo me inquietaba. No hacia preguntas.

Yo no las incitaba.

Debo añadir que he contado con la ayuda invaluable de mi esposa. Sakura se encuentra tan preocupada como yo. Este embarazo la ha vuelto más pesada a la hora de dormir por lo que ciertas de estas noches en pesadilla, no las despiertan…

… pero otras…

-¿Pesadillas, nuevamente? – Pregunta la tenue voz de mi esposa atrayendo mi mirada hasta el rellano de la cocina.

No puedo suavizar mi mirada al recordar aquellas imágenes en mi mente y asentir mientras se aproxima a mi persona y puedo notar su estado avanzado de gestación.

-No tienes porque preocuparte- Dice buscando mi persona para calmarme (Como últimamente surte efecto), con su apacible contacto. – Son solo eso, sueños –  murmura con una suave sonrisa, como si calmara a nuestros hijos.

Coloco mis manos sobre las suyas. Y luego irremediablemente, toco sus labios robándole un tierno beso. Aquel silencio que procede ese contacto es lo único que necesito para lograr cierta paz.

Pero ¿De que se tratan estos sueños?

Horas después mientras desayunamos, trato de leer el periódico. Ella me observa por encima del borde de su taza de té mientras nuestra pequeña Jun, termina de consumir su desayuno: sus ojos verdes tan expresivos como los de mi esposa y aquella expresión de testarudez tan parecida a la mía. Pienso en mi primer hijo, Liang, mi orgullo, quien está de vacaciones en la casa de los Li en Hong Kong, cortesía de mi madre quien lo ha invitado acompañado de Touya Kinomoto y Femeeii.

Contrario a lo que pensaba en un principio, la decisión de la madre de Liang de darme la custodia total de mi hijo y éste incluso adoptara a Sakura como su madre,  incluso este hecho aprobado por mi madre, cuando ésta no aprobaba mi relación y matrimonio con Sakura, ahora sus dos nietos  son motivo de orgullo y lo consiente mucho en sus vacaciones anuales a su lado.

Nuestras diferencias no intervienen en el hecho que adora a la nieta que le hemos  dado Sakura y yo. Jun es aún muy pequeña para la enorme responsabilidad que acarrea cuidar de si misma y Sakura jamás se separaría de ella, pero ella tiene responsabilidades aquí en Japón, e igual yo.  El pensar en ella y en mis hijos, más el que viene en camino, es todo lo que necesito para proseguir con mi trabajo día con día, a pesar que por ya cuatro meses, no logro dormir como debe de ser.

Esas pesadillas de la muerte de Sakura en mis brazos.

La muerte de todos nuestros seres queridos.

Incluso personas que son desconocidas para mí.

El hecho que soñara con la muerte de Sakura, De Eriol y Tomoyo… De Touya Kinomoto…

Pero… ¿Quiénes eran las demás personas?

Cada noche sueño con escenas no vistas. Algunas de ellas repetidas en mi mente una y otra vez…

Sueño incluso que mi hermana Femeeii está muerta.

Despierto de mis pensamientos al sentir la mirada de Sakura en mi rostro. Toso un instante y levanto el diario para ocultarme de su escudriñadora expresión.

Escucho cuando coloca la taza de té en el plato.

-¿Sabes…? – Comienza diciendo distraídamente. Escucho a nuestro hija jugar con sus alimentos en vez de comer: ya se que no comerá mas.- Estaba hablando con Tomoyo…  incluso lo discutíamos cuando fuiste a Hong Kong meses atrás a reunirte con tus cuñados… Viene siendo hora… que hables con un terapeuta…

Shaoran baja el diario para devolverle una expresión de perplejidad a sus ojos verdes.

-¿Terapeuta? Amor…- Doblando el diario y quitándole importancia a la situación.- No soy de las personas que se sientan en un sofá a contarles sus intimidades a desconocidos…

-Shaoran: Estoy preocupada…- Explica ella – Primero lo que pasó en Grecia. Cuando te desmayaste. Desde aquel momento no tienes una sola noche de paz – Recordando el episodio donde el sujeto se desmayara en el área del patio de la casa de verano adquirida por Eriol, para tener un lugar donde retirarse en verano y compartir con Vivian, la madre de Eriol que es británica y Stavros, su segundo esposo.

-Las personas sufren de pesadillas.

-Pero no como las tuyas. Tienes meses que no pasas de dormir tal vez tres horas a lo sumo– Dice su esposa confiada a sabiendas de cada una de ellas. El hecho que el hombre que más ama, que no podría verse en una vida sin él, tuviera esa clase de sueños que incluso le roban la cordura en el día y el sueño en las noches, le preocupa bastante. Shaoran incluso se ve mas decaído e incluso mas delgado gracias a lo poco que descansa. – Creo que viene siendo hora que consultemos un especialista.

Shaoran la observa con duda. Jamás se ha considerado un hombre débil para siquiera pensar que necesitaba ayuda con profesionales.

-Tomoyo me refirió el nombre de una terapeuta…

-No me sentiría cómodo…

-Si, se lo que dirás. Pero esta mujer atiende en su casa. Es toda una profesional.  Eriol se atiende con ella desde hace un tiempo ya. – Sorprendiendo a su esposo.

-¿La terapeuta de Eriol? ¿Crees que sea conveniente… que sea con ella?

Asiente para decir con precaución.- Creo que si. Eriol se siente muy a gusto con ella y conociéndote… bueno, pienso que seria lo mismo para ti. Tal vez te… ayude.

Aun el silencio del sujeto le revela a Sakura, que no está del todo convencido.

-Por eso te digo: Tomoyo me ha dado la idea de esto. Lo hizo cuando estábamos en Grecia. Tal vez hablando con una profesional, te sientas mejor y puedas conciliar el sueño por las noches. – Duda un segundo.- Quiero a mi esposo de regreso…- Confiesa sonrojándose y sus ojos verdes revelan algo más que una preocupación y es un dejo de tristeza ante todo lo que ocurre.

El hombre se levanta de su silla y se coloca a las rodillas de la mujer al notar que aquella condición no puede ser buena para ella.

O para su bebé.

-De acuerdo Sakura. – Dice  Shaoran convencido ante la propuesta de su esposa. – Iré a ver una terapeuta…

-Tomoyo me dio sus datos.

-De acuerdo. Dámelos y colocaré una cita con ella – Tomando sus manos con aprehensión. – Pero ya no te preocupes.

Sakura asiente con lentitud observando el rostro apuesto del hombre con quien decidió formar una familia.

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-Sabía que era una mala idea… una muy mala idea- Refunfuña el varón observando desde aquel hermoso quiosco del jardín de la casa Li en China, al salón, donde estaba momentos antes acompañado no solo de su esposa, su sobrino Liang quien está de vacaciones en China, sino también acompañado de sus hijos y con el resto del Clan Li de China.

Ieran Li y Touya Kinomoto no se llevan para nada. El hecho que años atrás su hija, no solo se divorciara (cosa nunca vista con anterioridad en la familia Li), engañó a su esposo (aunque en asuntos técnicos el hombre resultara ser Gay y casado solo por conveniencia a la familia Li), con Touya Kinomoto durante su visita a su hermano Shaoran en Tokio, es algo que permanece llenando de rencor la relación de la estricta china y su nuero, el gruñón hermano mayor de Sakura.

-¿Te encuentras bien? – Pregunta una suave voz atrayendo su atención.

-Sabía que tarde o temprano te mandarían a mediar…- Dice Touya observando a la delicada mujer de facciones orientales encogerse de hombros ante su comentario. . Lanza sus ataques para luego mandarte a calmarme… juega con mi paciencia.

-Meiling me dijo lo que ha pasado con mi madre…

-Sabía que era una mala idea venir de vacaciones.

-Sabes que mi hermano me lo solicitó como favor para mantener vigilado a Liang y a mamá.- Baja su voz para decir en estricta confidencia.-  No confía enteramente en la influencia de mi madre en la vida de su hijo. Y además, mamá tenía un año ya sin ver a sus nietos. – Pensando en el par de mellizos de la pareja.- Pensé que luego de tanto tiempo, mamá trataría de llevar las cosas…- Buscando una correcta expresión que fuera acorde con la situación.-… en paz sobre nosotros. Mientras hablábamos por teléfono o visita Japón, se muestra afable y cortés con todos… en especial con los niños.

-No te molestes con ella por mi culpa – Replica Touya ya tratando de no prestarle tanta importancia.  Incluso deja entrever la molestia de haberle preocupado: la expresión de la chica es de consternación.  Incluso la toma de los hombros atrayendo su mirada. – Sabes que tú madre y yo jamás congeniaremos…

-Te agradezco la paciencia que tienes. Se que no es fácil para ti…

Touya asiente en silencio: incluso la presencia de Femeeii entre los suyos es una enorme presión para la joven miembro de una de las familias más ultra conservadoras de la China actual. La situación de su divorcio se manejó en los cimientos de la familia y sus descendientes con tacto pero para los más cercanos no era desconocida la relación fortuita entre ambos.

Y lo que se vuelve murmullo, resulta ser un rumor.

Que se basa en la verdad.

Las miradas acusadoras dirigida al varón Kinomoto entre los conocidos de los Li durante las reuniones y visitas, es más que obvia: lo observan a él como una influencia externa que pervirtió a una de las herederas Li, provocando incluso que se divorciara de su esposo y terminara en los brazos del extranjero.

Sin embargo para Touya Kinomoto resultó ser el momento que su vida cambiara para siempre.

Aunque perdieron a su primer hijo no-nato, fruto de su relación cuando aun la joven estaba casada con otro hombre (que nunca la tocara como mujer), pasaron unos años para que ellos tuvieran la osadía de intentar concebir nuevamente. Y fue precisamente durante aquellos meses, que concibieron no uno, pero dos encantadores niños que les llenaban la vida de tantos sueños.

Femeeii Kinomoto no tiene la vida que pudiera haber tenido con su familia y su esposo de Hong Kong, pero los bienes materiales son lo último en su mente: aquel hombre le hacía feliz, completa y dichosa. Sabe que en la vida de él, ella y sus hijos son todo y cada vez que le hace el amor se lo reafirma.

Y a pesar de encontrarse en casa de Ieran Li, se lo recordaba cada noche que la tomaba en sus brazos.

¡Incluso no puede evitar el sonreír al recordar la primera noche en la casa Li cuando la tomó en sus brazos!

-¿Ahora te ríes de mí?

-No para nada. – Dice la mujer divertida observándole a los ojos y aproximándose para aferrarse a su persona a pesar que Touya se sobresalta ante su acción y observa a su alrededor.

¡Odia las expresiones sentimentales en lugares públicos!

-Solo pensaba en la primera noche en esta casa… – Dice ella con una expresión inocente en su voz, pero sus ojos revelan otra cosa. – Como me tomaste en tus brazos sin inhibiciones y terminamos haciendo tanto ruido que…

-Por favor – Dice Touya falto de aire y mostrando un bochorno tenue en sus mejillas. –Por un momento pensé que despertaríamos a los niños. –Sus ojos se oscurecen ante los recuerdos eróticos de aquella noche en sus brazos y la forma como las cosas pierden el control en la intimidad de su recamara.

-Ellos duermen profundamente- Dice ella – Pero… ¿Recuerdas lo que nos dijo mamá al otro día?

-No me lo recuerdes- Dice Touya ahora púrpura recordando las palabras de Ieran y el súbito comentario cuando llegaron a desayunar con el resto de la familia.

 

-Buenos días-  Saluda Femmeii llegando del brazo de su esposo al comedor y éste con sus hijos agarrados de las manos. – Madre… hermanos – Saludando a los miembros de la mesa.

Ieran no responde nada observando a la pareja de esposos y luego a sus hijos.

-¿Cómo descansaron? –Pregunta Meiling observándoles traviesamente. Se encuentra de visita en la casa Li pues su esposo anda de viajes y fue invitada para pasar unos días en el hogar. Liang estaba sentado al lado de ella y de su hijo.

-Bien, gracias – Dice Femeeii  y observa a su esposo mientras le procede a servir un poco de té.

-Si desean que les acomodemos en un lugar mas alejado de la casa principal solo díganmelo – Refiere Ieran sin miramientos.

.-No, no. Estamos cómodos donde estamos… ¿No es así Touya?

-Muy amable su ofrecimiento pero no es necesario.

-Mamá no lo dice por comodidad suya – Dice Fanren observando divertida al extranjero y su hermana – Lo dice por nuestra tranquilidad.

-¿Tranquilidad? – Pregunta Femeeii parpadeando confundida.

-Hubo mucho ruido anoche – Dice Ieran sin observarles y moviendo su té en un giro constante. – Queremos saber si será habitual el hecho que sus encuentros serán tan vertiginosos o podemos esperar algo de tranquilidad en su estadía… o tal vez, restricción. – Ahí observando a Touya con una expresión filosa.

Femmeii comienza a sonrojarse vertiginosamente, mientras sus hermanas y Meiling comienzan a contener sus carcajadas y surgen risas acalladas.   

Su esposo se pone púrpura.

-Solo es una sugerencia – Dice Ieran mientras los pequeños sentados a la mesa no entienden a que viene el comentario.

 

-Fue su forma de ponernos a prueba.-Dice Femeeii sonriendo pícaramente  –Por si pensabas no volver a tocarme en lo que resta de estadía. Me alegra que no escuches a mamá.

-Si lo que provocó en mi fue acercarme más y mas a ti. No voy a escuchar a una mujer que se dedicaba a casar a sus hijos, de cómo debo de llevar mi vida con mi esposa.

-¿Puedo hacerte una pregunta Touya? – Dice ella luego de un momento de silencio y señalando una de las bancas de madera dentro del kiosco.  El hombre sigue a la mujer tomando asiento a su lado. –  Nunca hemos hablado de nuestro pasado… conoces el mío… pero nunca hemos hablado del tuyo.

-¿El mío?

-Con respecto a las relaciones anteriores que tuviste antes de casarnos.

-Sabes que no tuve relación duradera. Nada al menos que se considerara de importancia… Cuando me hiciste la pregunta antes de casarnos, siempre te respondí con la verdad. Incluso cuando nos involucramos, dejé de ver a otras personas. Mi vida se enfocó en ti.- Responde observando el gesto confundido y en atención de la hermana de Shaoran Li. – ¿A que viene esta pregunta?

-Murmuras en tus sueños… cuando duermes.

-Todos hablamos mientras dormimos.- Aclara el galeno.

-Pero no me escuchas pronunciando el nombre de otras mujeres- Admite ella frente a frente a su esposo.- De un tiempo hacía acá… hay un nombre que sobresale y…- -Sonrojándose.- y yo…

Touya no oculta su expresión de sorpresa. Luego de un breve instante revela.- Sabes que en mi vida… no hay otra mujer más que tú. Y así será siempre.

-Entonces… ¿Quién es…

-No se que te refieres. Te amo a ti… -Haciendo una pausa.- ¿No creerás que yo… estoy engañándote…?

-¡No, no! ¡Por supuesto que no!  – Responde girando su cabeza con insistencia.- Pero yo…  no comprendo…

-Esas cosas pasan… Trabajo todo el día rodeado de otros médicos, enfermeras…pacientes. Es lógico que algunas veces, unos nombres se escapen mientras dormimos. El dormir y hablar entre sueños es un reflejo de lo que pasamos en el día mientras trabajamos- Explica el hombre.- Pero no significa que tengas nada que preocuparte. Solo tengo ojos para ti. – Dice tomándole por el mentón y procurando besar sus labios con lentitud y dedicación, provocando suspiros largos departe de la china. – Es a ti a quien amo… siempre…

La mujer asiente confiada de sus palabras y su expresión con ella. En todos los años que conoce y es su esposa, Femeeii nunca ha dudado de la fidelidad de su esposo. Justo que Touya iba a darle un segundo beso fueron interrumpidos.

-Disculpen… pero tú madre me informó que te encontraría aquí…- Dice una mujer observando al par sin poder evitar una sonrisa y un dejo de  vergüenza por interrumpirles. – No quería marcharme sin saludarte.

-¡Sying! – Dice Femeeii no evitando avanzar adonde la muchacha y abrazarle con efusividad.- ¿Cuándo llegaste?

-Apenas unas horas. – Observando de reojo al alto esposo de Femeeii – Vaya, las fotos no le hacen justicia.

-¡Basta! Lo vas a avergonzar. –Replica la muchacha sonriendo ante la revelación de su amiga.- Touya: Ella es Sying. Una vieja amiga de la familia… es mi esposo Touya Kinomoto.

-Tanto gusto. – Dice la muchacha con un saludo bastante oriental.- Ya conocí a sus hijos… son preciosos.  Otro que está hermoso es Liang. Pero tu madre no me dijo que Xiao Lang y su esposa están aquí.

-No. Ellos se quedaron en Tokio pues Sakura está embarazada y además de sus compromisos… ya vendrán en otra ocasión. Pero cuéntame ¿Qué haces aquí? – Explica a su esposo-Sying es hija de uno de los hombres de mas confianza de las empresas Li y vive en Shanghái… hace meses me dicen mis hermanas que no vienes aquí.

-Tsi Tai venía a presentar unos reportes a la central y se reuniría con uno de sus cuñados. Aproveché que vendría y le he acompañado. Solo estaremos unos tres días… Cuéntame como está tú hermano…

-¿Sigues enamorada de Xiao Lang?

-No, claro que no – Dice no evitando abochornarse y Touya alza una ceja perspicazmente a lo que la mujer con amplios conocimientos del idioma japonés aclara. – Siempre admiré a Xiao Lang y estudiábamos juntos. Pero él ya estaba enamorado… fue un enamoramiento de niños.

-Meiling casi te corta la cabeza…- Recuerda Femeeii no evitando reírse.

-Si, si… lo se. – Dice abochornada. – Espero que le esté yendo muy bien con su esposa.

-Si, de maravilla. – Dice Femeeii y comienza a charlar con la mujer, pero Touya ya no presta atención a la conversación de las mujeres y comienza a darles distancia para que hablen en confianza. Su esposa está tan sumida en la conversación que no nota como el varón toma un camino de adoquines que lo lleva a otro extremo del jardín.

 

-Espero que estés feliz – Dice una voz atrayendo su atención a la alta figura de una mujer que viste un traje chino entallado a su figura.

Touya frunce un instante su rostro al no reconocer a la mujer que le habla mientras se aproxima a su persona y saca un pequeño abanico de mano y comienza a darle uso .- Parece que será uno de los veranos mas calurosos del  siglo. –Sus facciones perfiladas se alargan al sonreír cortésmente y añadir.- supongo que el mundo cambia a su propio paso… y todo se recicla.

-¿Quién es usted? No creo que nos hayan presentado.

-¡Ah! Disculpe usted… es que conozco a su hermana y su esposo. – Replica la mujer con una tenue sonrisa y no dándole importancia a que ni siquiera el hombre conoce su nombre. –Cuando hablemos un poco,  tal vez recuerde que me habrán mencionado…. De todas formas, yo les cambié la vida.

Touya alza la ceja interrogante.

-Acompáñeme un momento. – Solicita la mujer caminando al sentido contrario donde se encuentra el quiosco. – No quiero entrar a la casa pues hace mucho calor.

Touya duda que eso sea cierto: hay múltiples habitaciones de la casa que cuentan con acondicionador de aire.

Ambos caminan al lado de lo otro mientras Touya observa la exuberancia de la propiedad que sirvió de hogar a su esposa mientras residía en Hong Kong.

-¿Le ha agradado su visita?

-En la mayoría de las ocasiones- Pensando en el temperamento y distanciamiento de su suegra. – Pero Femeeii está contenta de estar aquí.

-Ella haría lo que fuera por usted. Y viceversa…. Incluso… dar su vida…

Touya se detiene ante el comentario de la mujer.

-Es lo más lógico: Hay relaciones que no supera el tiempo. Que se desvanecen en el tiempo y el espacio… la de ustedes es muy fuerte.

-Tenemos dos hijos…

-Y no puedes dejar de tocarle y tenerle cerca. Incluso si eso significa traer la ira de Ieran Li. – sonríe la mujer. – Nunca he experimentado algo así… pero lo he visto.

Y así extiende su mano a la mano del varón.

-¿Qué quiere?

-Su mano… voy a leerle su fortuna.- Replica la mujer de cabellos negros y tez pálida.

-No creo en esas cosas…

-Complazca a una amiga de la familia… le ayudaría a limar asperezas con tus parientes.

Touya indeciso, finalmente extiende su mano sobre la palma abierta de la mujer: sus complexiones y tonalidades contrarrestan notablemente.

-Hmmm – Dice la mujer estudiando un instante su mano. –Interesante…

-¿Qué cosa?

-Lo que supuse: Amas a esa mujer.

-Eso no necesita leerlo en mi palma. Ya se lo he dicho.

-Tú suegra lo sabe. Que darías tú vida por ella si fuera necesario. –Explica la mujer estudiando las líneas de la mano del hombre.- No solo eso… le agradas-

-¿En serio? – Replica con incredulidad.

-Le ha costado trabajo… pero, contrario a lo que pudo haber consultado alguna vez, Ieran Li prefiere la felicidad de su hija al perderla del todo. –Explica la mujer.- La vida tiene muchas vueltas señor… muchas dimensiones. Y he visto mas de una… – cerrando la palma del sujeto y permaneciendo con ella envuelta en la suya. Touya observa a sus ojos fríos pero su sonrisa perfilada mientras dice. –Ella es el resultado del deseo de una mujer de volver a vivir y de proteger a sus seres amados…entre ellos, su señor. Su duda sobre el nombre que pronuncias en tus sueños- Ahí sorprendiendo al hombre. – Es el resultado precisamente de que amas a dos personalidades diferentes atrapadas en la misma alma…en el mismo cuerpo… en la misma mujer.

-¿Acaso estaba escuchándonos hablar? – Pregunta Touya tratando de retirar la mano de la mujer de la suya pero ella aprieta con firmeza.

-Esta vida es mucho más conveniente para todos, aunque no es perfecta.  Pero ustedes han salido ganando – Sonríe con mayor satisfacción al tener la atención total del sujeto- Todo ha comenzado nuevamente y las manecillas del reloj, dieron vuelta atrás. Ahora solo les resta conseguir toda la felicidad que les sea posible.

-¡Touya! – Escucha el sonido de la voz de su esposa buscarle en el jardín. – ¿Touya?

-Sea feliz Doctor Kinomoto… se lo merece- Dice la mujer finalmente dejándole ir.

En aquel momento Touya voltea a donde se aproxima la figura de su esposa.-¿Qué haces aquí solo? No me di cuenta que te alejaste…

Touya se voltea adonde se encuentra la mujer a su lado solo que ya no hay nadie.

-¿Ocurre algo malo? –Pregunta Femeeii observando el rostro aturdido del sujeto.

Este toca su mano con la otra. Y murmura nervioso.- No… no lo se…

-¿Qué haces aquí? – Observa a un lado y otro. – Ven: Sying se ha ido ya… prometió volver esta noche con su esposo.-Tomando de la mano al sujeto. -¿Hablabas con alguien?

-No… no con nadie- Dice el sujeto convencido y recuperando su habitual actitud. – Solo caminaba…

-Pues ahora caminaremos de regreso a casa… nos esperan. –Dice la mujer llevándoselo de la mano y sonriendo tenuemente. – Estás muy distraído…  Creo que te preocupa tener que sentarte nuevamente con  mi madre…

-Tu madre me saca canas nuevas. – Señalando su cabeza y olvidando por completo su encuentro con aquella extraña mujer en un lado de los jardines. – No se con que saldrá nuevamente para provocarme…

Femeeii se detiene para decirle volteándose a su persona.- No debería de ser así… la que tiene que provocarte soy yo… y no mi madre.- Colocándose de puntitas y buscando sus labios – Piensa esto… si no le haces caso a las provocaciones de mi madre…

-Tengo la impresión que le simpatizo…

Atrae una sonrisa departe de la mujer.- Bien, le simpatizas… yo también lo creo. Mamá ha cambiado mucho con el paso del tiempo… y yo también. Pero para bien… por supuesto.

-¿Es eso cierto?

-Bueno piensa esto: Si no dejas que mi madre te afecte… yo te seduciré. – Habla con firmeza.

-Pensé señora Kinomoto, que era yo quien la seducía a usted. – Replica el sujeto tomándola en sus brazos.

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Shaoran observa la fachada de la residencia que indica la dirección escrita en su agenda electrónica. Dubitativo observa el apellido escrito en el buzón de la entrada y no duda que se trate de la dirección correcta.

¿Cómo fue que cayó en la idea de visitar una terapeuta?

Ah si, para no seguir preocupando a su esposa.

Sakura está en las últimas quince semanas de su embarazo. Pronto tendría a su hijo y las noches en vilo por sus pesadillas no era la mejor manera de esperar por un bebé saludable. Amaba aquella mujer desafiando incluso las leyes de su familia, la cultura que representa e incluso su propia vida.

Él daría su vida sin pensarlo dos veces por Sakura, por Liang y por Jun.

Ellos eran su familia.

Toca la puerta débilmente y escucha unos instantes un sonido de pasos y luego unos ojos oscuros tras unas gafas lo ven por la ventanilla de la puerta.

-Buenas. Tengo una cita con la señorita… – Ahí observando los apuntes de su agenda.

-La señora lo espera – Dice el sujeto abriéndole el paso al hombre. Estos se observan mutuamente.- Pase a su estudio. – guiándole el camino.  Shaoran da un paso al interior de la casa y observa  las paredes de la misma. Su interior no parece llamar su atención mucho: una típica casa japonesa aunque conserva aquellos aires de antigüedad. Por alguna extraña razón, un presentimiento se apodera de su persona. Al llegar finalmente a la puerta del estudio, escuchan el breve “pase” a lo que el joven que le sirve de guía abre la puerta y anuncia- Su cita esta aquí…

Se hace a un lado mientras Shaoran escucha- Gracias Watanuki – y colocando un pie dentro del salón, al mismo tiempo que se cierran las puertas, Shaoran Li abre sus ojos desmesuradamente finalmente comprendiendo todo lo que ha estado pasando.

Y la sonrisa de Yûko Ichihara no le saca de dudas.

-Bienvenido Descendiente de Clow.

-…Yûko… ¿Qué…? ¿Cómo…? – Observando sus manos. Luego a la mujer frente a el y la construcción.

Y justo delante de él, en la mesa de té con tetera y tazas predispuestas, descansan los tres libros mágicos cuyo significado para el sujeto resulta más que claro.

-Por favor, toma asiento… luces aturdido.

Viendo que así lo hace, la mujer procede a servirle Té, cosa inusual pues siempre se vale de Watanuki o de sus invitados para hacerlo. – La vida ha sabido premiarte Li Xiao Lang. – Comienza diciendo con una sonrisa de complacencia- Este salón conserva un poco de magia…Esta magia permite a quien entra aquí, seguir intacto a sus recuerdos que lo atan a un destino diferente… a una vida pasada.

-Sakura… está… – Dice sumamente aturdido por toda la información que tiene en su persona y que ha llegado de repente. Todo aquel dolor, heridas que enfrentó en un lugar muy lejano a este. – murió.

-En esa dimensión, Sakura murió. – Admite Yûko. – Usted también.

Su expresión es de confusión y da paso al pasmo total. Duda unos instantes en hacer o decir algo más, pero la curiosidad puede mas que el pesado silencio tratando de asimilarlo todo.

-¿Por qué? ¿Por qué ha ocurrido todo esto?

-¿Por qué no habría de pasar…? Clow Reed puso mucha responsabilidad en los hombros de ustedes, sus elegidos. Fue una última rendición de cuentas el garantizarles no una vida perfecta, pero una existencia  complaciente y feliz… en lo que atañe. Asegurar sus destinos y con ello, sus almas en esta dimensión.

Shaoran toma del té con avidez. Es notable que está aturdido, confundido y temeroso.

Y la forma con la que sostiene la taza le da a entender a la hechicera que se encuentra con miles de preguntas.

-He tenido sueños.

-Vestigios de lo ocurrido en aquel entonces. – Responde ella- Ha tenido usted la peor parte, pues fue en usted que recayera en su momento toda la responsabilidad de “Empezar desde Cero”. – Ahí su mirada se dirige a los libros mágicos. –Ah si… Esto. Fue mi precio al ayudar a Clow Reed en su cometido. A cada uno de ustedes. Cada uno a su manera ha pagado su precio.

-Los guardianes. Creía que Sakura…

-No no. Sakura Kinomoto me dio su alma como precio por ayudarles. El relicario desde el momento que estuvo colgando en su cuello, absorbió vestigios de esa alma pura y noble que se necesitaba para poner en funcionamiento el conjuro de Clow bajo el poder del verdadero Elegido… de usted.  Ella no perdería sus sentimientos por usted simplemente porque el relicario se fusionó a su persona, recogió la magia que necesitaba y desde ese momento, no debía usted de percatarse, ni tampoco Eriol Hiragizawa.

-¿Cómo entonces se hizo con los libros y los guardianes? Las cartas mágicas murieron con nosotros… los guardianes… ellos desaparecieron. Yue murió enfrentando a Neiva. Ni hablar de Ruby Moon, quien murió cuando Hiragizawa venció al jinete y murieron juntos.

-Me malinterpretas. Yo aproveché ciertas puertas que fueron dejadas abiertas a propósito, para cuando el momento adecuado llegase, tomar los libros, así su magia no se viera perdida.

-Keroberos, Spinnel, Kanda, Yue, Ruby Moon.

-Sus entidades mágicas están en sus correspondientes libros – Haciendo un ademán encima de ellos,- En caso de los felinos, cayeron dormidos. Su magia fue invocada y los traje a mí. Aproveché las puertas abiertas y recuperé las cartas mágicas.  Pero al menos los humanos – Haciendo una pausa- ellos, a su manera, han sobrevivido al encierro….

-No comprendo.

-Las entidades humanas anhelaban la vida. Eran criaturas con almas muy similares a las nuestras. Así que enfrentar un nuevo destino al igual que ustedes, no era del todo difícil – encogiéndose de hombros –   Se aferraban a la vida. Por ello cuando las dimensiones fueron giradas gracias al poder del conjuro, estas vidas no se vieron atrapadas dentro de los libros, sino que salieron a cumplir el libre albedrío. – Sonríe – con la buena fortuna de cada uno, a su manera, ha buscado la forma de entrar en contacto con aquellos que le resultan entrañables y sin sus vidas, no tendrían sentido.

-Nakuru…

-La prima de tú amigo, de Hiragizawa- Sonríe Yûko-He escuchado de Ella. Tiene una vida magnifica acorde a las circunstancias. Y según he escuchado, su espíritu no ha variado mucho.

-¿Qué pasa con Eriol? ¿Él sabe quien es usted? Él se trata con usted como terapeuta.

-Una vez… le revelé la verdad. No fue difícil dado que vinimos a este salón. Y al igual que usted, recuperaba parte de sus recuerdos. Estaba sumamente confundido… pero si, asimilaba la realidad (Al menos, ésta), con suma facilidad. Ha encontrado un propósito en esta vida. Al lado de su esposa… con hijos… incluso limando asperezas con su progenitora. La mujer que le abandonara en aquella otra vida cuando apenas era un mozuelo.  Su vida, ha encontrado un camino definido. Una vez salió de este salón, se sintió más… complacido y abierto al perdonar.

-¿Kanda? ¿Qué ha pasado con ella? ¿Está en Norteamérica? – Yûko sonríe ante su persistencia por saber por su guardiana y protectora.

-Que ironías. En tú vida pasada tuviste una esposa – Sorprendiéndole que precisamente fuera la única persona que no vendría inmediatamente a sus pensamientos. – Sin embargo te preocupas por tú guardiana. – Abochornando al sujeto – Ella está bien. Ha buscado una forma de estar contigo… y con el hombre al cual ama en verdad… en esta vida y en aquella que no fue tan feliz…

Los ojos del sujeto se abren desmesuradamente atando cabos.

-Femeeii…

-Era tal su afán no solo de vivir a tú lado, de volverse una más de la familia… de protegerte, que buscó la forma de su alma fusionarse a el alma de otra afina a la suya.

-¿Kanda y Femeeii?

-Sus almas eran dos mitades. Dos mitades que en esta vida, han encontrado un mismo camino. Y eso no es todo… – Haciendo una pausa- ¿Quieres tomar algo mas fuerte? – Sonríe notado el aturdimiento del sujeto ante todo lo que le revela y lo que ha llegado de sus recuerdos.

-Si tiene Sake… creo que es un buen momento.

-Por supuesto- Incorporándose y solicitando la bebida- Me hace falta un buen trago también. – Viendo servido y tomando un trago se queda en silencio bullendo en su interior cientos de preguntas. Yûko toma en silencio observando de reojo sus facciones masculinas y ceño fruncido.

-Sying… vive en Shangai. Se ha casado… es feliz. Lo se.

-¿Eso te alegra?

-Por supuesto. Fuera de todo lo que ha pasado en esta vida actual (y en la cual ahora tengo un mar de confusiones entre que ha pasado aquí y que ha pasado en aquella otra realidad), me alegra que sea feliz. A mi lado, solo podía encontrar la muerte. En esta, al igual que todos, ha buscado la manera de encaminar su destino – Sonríe satisfecho – Sakura y yo estamos destinados a estar juntos… – Ahí surgiendo una duda – ¿Es efecto del conjuro que nos hayamos reunido nuevamente en este lado? ¿En esta dimensión?

-Oh no. No creo que haya sido así.  He visitado múltiples dimensiones y puedo constatar que lo que tiene que pasar, tiene que pasar. Las almas gemelas buscan la manera de encontrarse, porque así son los hilos del destino.

-Femeeii y Touya… Eriol y Tomoyo.

-Todos afines al otro. Puedo hablar por Hiragizawa y Daidouji y puedo decirte que sus vidas, las de todos siempre han estado entrecruzadas. Siempre hay historias nuevas por escribir- Tomando otro trago de su sake. – Siempre han estado, interrelacionadas.

-Mi madre está con vida. Igual mis hermanas.

-No tienes que enfrentar la muerte en esta vida, Xiao Lang. Tienes la oportunidad de vivir lo que siempre quisiste… al lado de tus seres amados. – Encogiéndose de hombros. – Considéralo con lo que muy pocos obtienen: una segunda oportunidad.

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-¡Bienvenido a casa Liang! – Saluda Sakura al verlo ingresar a su hogar acompañado de Shaoran quien viene con la maleta del preadolescente. – ¿Te divertiste en China?

-Fue fantástico. – Explica el chiquillo – Las tías me compraron muchas cosas- Dejando caer él una pesada maleta delante de la mujer quien se aproxima con la pequeña Jun en sus brazos- ¿Cómo está la cumpleañera? – Tomando a su hermana menor de los brazos de su madrastra.

-Esperándote con ansias- Explica la mujer observando como su hija  se  entiende a la perfección y hasta adora a su medio hermano. No puede evitar observar a Shaoran quien sonríe pero se nota un tanto distraído.

Sabe que su cita con la terapeuta fue antes de pasar a recoger a su hijo al aeropuerto quien arribó con los Kinomotos.

-Las tías mandan regalos para todos… en especial para Jun por ser su cumpleaños. Prometí enviarles fotos. ¿Haremos una pequeña fiesta?

-Ese es el plan – Sonríe Sakura pero luego vuelve su mirada a su esposo así que le dice al niño- ¿Por qué no vas a desempacar? Ya la cena está casi lista.

El joven va con Jun caminando a su lado de la mano y arrastrando la maleta con ruedas camino a su habitación.

-¿Todo está bien? ¿Cómo te fue con la terapeuta?

-Creo que todo fue bien – Responde el sujeto luego de pensarlo bastante- Es extraño contarle todas tus cosas a un extraño.

-A Eriol le funciona bastante bien. Tomoyo dice que su relación con Vivian ha mejorado considerablemente. Aunque en un principio no era con ese terapeuta que se veía…. Y este ha resultado mucho mejor. – Duda un segundo – ¿Crees que podrás dormir tranquilamente esta noche? Las últimas semanas debo admitir que duermes un poco más.

-Me estoy viendo con ella por ya dos semanas. No se si será hipnosis que hace o que cosa, pero te puedo asegurar que salgo mas tranquilo de allá.

-¿Qué cosas hablan?

Shaoran parece analizarlo un instante antes de responder. Finalmente habla- ¿Sabes que? De nada… y de todo  -Sonríe. – Creo que el solo hablar, aligera un poco mas mi estrés. Ella dice que mis pesadillas pueden ser por estrés.

-Me alegra que ayude- Dice sujetándose por el cuello del varón y mirándole con ternura- Pero ¿Sabes que me gustaría más?

-¿Qué cosa?

Sakura se pone de puntitas y le besa la nariz para luego sentir los labios de su esposo responder a su contacto. Se abrazan hasta donde su estomago le permite aferrarse a él y con el aliento entrecortado, se separan un instante. – Ah, eso…

Los ojos de Sakura centellean divertidos. – Claro que si… extraño a mi esposo…

-No se preocupe señora Li: Su esposo no se irá a ninguna parte… – Responde el sujeto con los ojos oscuros  y una mirada significativa en su rostro.

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Tomoyo se encuentra reunida con una pareja de novios que pronto contraerán nupcias. Acompañada de Tamechi degustan diversas combinaciones de pasteles y glaseados para su recepción.

-¿Qué opinas? – Pregunta la chica a su prometido.- ¿Te gusta más el de crema y chocolate? ¿O el de vainilla y fresas?

El sujeto de cabellos grises y ojos castaños prueba una y otra tarta (aunque en la bandeja hay más variedades que las mencionadas por la mujer de cabellos rizos y dorados). – No se,  todos están deliciosos.

-¡Yukito! Si fuera por ti, tuvieras diversas opciones para ti solo- Dice la chica sonriéndole con adoración y Tomoyo nota lo enamorada que está.

-Podemos hacer esto si lo desean: pequeñas porciones de diversos sabores. Prepararíamos una torta falsa para las fotos y todo lo demás y luego una mesa de degustación con porciones medidas de diversos sabores.

-¿En serio puede hacerse?

-Por supuesto – Afirma la señora Hiragizawa complacida al verle los rostros complacidos al par. – Me dijeron que son de Kioto.

-Así es. La boda se celebrará allá.

-Nuestro servicio se encargaría de transportar los postres- Explica Tomoyo- Tamechi iría el día del evento acompañado de dos personas de nuestro personal para trabajar con los encargados en el área donde se realizará el evento.

-Creo que necesitamos hablar de presupuestos – Explica el gentil hombre de gafas que responde al nombre de Yukito. – Hemos ahorrado para la boda, pero… no debe de ser algo muy extravagante.

-Estoy de acuerdo- Explica Tomoyo- Podremos elegir tres combinaciones para las porciones individuales  ahora, elaboramos el presupuesto como si fuera un pastel único o con el pastel de montaje falso y las porciones individuales. Claro con la condición que el montaje debe de ser devuelto después de las fotos.

-Perfecto – Explica el hombre- Tiene nuestros datos ¿No? – Viendo como la dueña del establecimiento asiente. – Entonces no queda mas nada que hablar- Sonríe complacido y añade- Lo que a Mariko le guste más.

Tomoyo se incorpora despidiéndose de ellos pues tiene otros compromisos y los deja acompañados de Tamechi eligiendo los sabores finales de ambos presupuestos cuando se acuerda de algo y camina rápidamente a las cocinas.

-¡Mo-Mo! – Dice saludando a la cocinera que perteneciera a la familia Daidouji y que fue despedida años atrás. Luego Tomoyo la solicitaba para trabajar en Dulces  Tentaciones.

-Diga Señorita Tomoyo – Como tiene la costumbre la mujer de llamarle.

-Dime que Tamechi se acordó del pastel de cumpleaños.

-Por supuesto. Está en el frigorífico- Esto lo explica mientras termina de glasear unos cupcakes. Tomoyo corre al aparato y al abrirlo observa con deleite el pastel de cumpleaños que ha sido preparado con ahínco por Tomoyo y Tamechi, decorado por la fiel empleada. Tomoyo procede a sacarla y colocarla en una caja de empaque.

-Ya es un poco tarde pero creo que llegare a tiempo. – Mientras sale, explica- Recuerde que le toca cerrar con Tamechi esta noche… ¡Si se les ofrece algo, llamen al móvil!

La mujer se despide al igual que los demás empleados de Dulces Tentaciones que la ven salir mientras sujeta su bolso y camina a toda prisa hasta su coche. Le toma unos cuarenta minutos llegar a su destino pero lo hace y toca al timbre. Abriendo la puerta se encuentra con la figura de su esposo. – Eriol ¿He llegado tarde?

20130218 EDC color-Apenas a tiempo – Dice el sujeto tomando la caja del pastel en sus manos y caminando abrazando a su esposa. En el centro del salón se encuentra con Sakura quien esta con Jun en sus brazos. Liang corre a tomar el pastel de las manos del Sr Hiragizawa y encender la vela mientras los pequeños Hiragizawa, se aproximan para cantar “Cumpleaños Feliz” a la pequeña Jun.

Mientras los pequeños se encuentran cantando con alegría, Shaoran observa el rostro de ensueño de la más pequeña, en brazos de su esposa quien pronto le daría un nuevo hijo. Ve a sus amigos, compartir aquel momento que sabe que recordaran siempre pues en unos meses, ya no serán cuatro, sino cinco los miembros de la familia Li.

Toques a la puerta atraen su atención para ir a abrir y encontrarse con los esposos Kinomoto quienes vienen con un regalo y acompañado de sus hijos. Los gemelos saludan a su tío Shaoran y Femeeii, sonríe a su hermano mientras su esposo ingresa a su lado y toma de los brazos de Sakura, a la pequeña Jun.

Los gemelos inmediatamente comienzan a hablar con Liang y el hijo de Eriol mientras la pequeña comienza a solicitar a la tía Sakura que tenga otra niña para así tener Jun y ella alguien con quien jugar.

Si, piensa Shaoran Li, la vida así como está, no puede ser mejor…

Ni siquiera volviendo a nacer.

——–FIN———–