Capitulo 2. Reencuentros y Recuerdos


Basado en los personajes de Sakura Card Captor. Creadoras CLAMP
Empezar desde Cero.
Por Crystal.
 
Nota personal: Con los problemas de carga experimentados con ffnet estoy cargando esta historias en varios portales que me han abierto las puertas: Ficmania.tk, stillforyourlove.com.ar y por supuesto en el grupo de Yahoo Deuz Amis. Les invito pasar por dichos portales para leer la historia ya que en estos lugares la carga de la data no hace que se pierdan ciertos detalles que FFNET se esta encargando de sacarlos lo que dificulta la lectura y aporte a la falta de coherencia en los capítulos que se cargan.
 
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Capitulo 2. Reencuentros y recuerdos.
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"La Infancia muestra al hombre, como la mañana muestra el Sol"
John Milton
 
 
No fue difícil para Shaoran Li reconocer el coche con chofer que llegó por él frente del edificio donde vivía momentáneamente en Japón. Acostumbrado a la holgada vida como el Li Xiaolang y pertenecer a una familia acomodada con son los Li, aquel trato y lujo era parte de su diario vivir una vez regresó a China cuando tenía la tierna edad de doce años.
 
Ahora siendo un hombre y en una misión que podría costarle su vida (aunque rogaba a sus ancestros que no hubiese necesidad de aquello), el coche le transporta a una pista privada de los Daidouji donde un avión corporativo de la familia de Tomoyo lo llevaría hasta Kioto.
 
"Por lo pronto iré al banco por el libro y nos veremos en la pista" le había dicho Tomoyo al momento de despedirse. Mientras se coloca nuevamente las gafas añade con un gesto soñador mientras una sonrisa se esboza en su rostro "Será interesante ver que pasará cuando Sakura te vea"
 
"Dudo mucho que me recuerde" replica el varón.
 
"Creo que si lo hará. Fuiste muy importante para nuestra querida amiga y no creo que lo de ustedes, se borre de la noche a la mañana" Ahí dudando un instante y antes de finalmente abordar el coche añade "¿Sabes? Sakura me mostraba las cartas que le mandabas… ella notaba algo que yo no. El cariño con el que le escribías. Fue muy bonito mientras duró"
 
"Éramos unos niños en aquel entonces" Argumenta el hombre mientras siente las mejillas encenderse como un colegial ante la sonrisa de satisfacción de la amatista. "Las cosas cambian"
 
"Tal vez si. Más cuando las cartas se detuvieron. Tuve la esperanza…" ahí dudando "una vez soñé que cuando teníamos dieciséis años, volvías por ella… tontos sueños infantiles" viendo como el sujeto alza sus cejas ante su declaración. "Era mi mejor amiga… mi hermana. Siempre quise que fuera feliz."
 
"Pero crecimos. Maduramos"
 
"Muy cierto Shaoran. Todos crecimos… para bien, o para mal" No hablando mas nada del asunto añade "Creo que, cambiarás de parecer cuando la veas. En cierta forma y por momentos, puedes ver a la misma pequeña Sakura… la misma chica que te gustó en aquel entonces"
 
"Teníamos diez años… once…"
 
"El primer amor no se olvida… no importa la edad que tengas" replica ella con un hondo suspiro que atrajo la voz de su interlocutor. Volviendo a la realidad añade con gesto serio "Nos veremos Li" – ahí abordando el coche y la agente de seguridad, cerrando la puerta.
 
Al llegar al aeropuerto, nota como lo llevan a otra entrada diferente a la de abordaje y de entrada de pasajeros. La baranda de concreto lo lleva todo el tiempo por otro lado. El camino elevado se extendía por una distancia considerable. En esos momentos pudiendo dirigir su mirada a un lado donde se pueden ver los hangares donde guardan las naves y aviones que se preparan para hacer sus vuelos. Cruzan unas puertas donde el chofer se presenta como enviado de los Daidouji y presentan el pasaporte del joven Li.
 
Luego se presenta al punto de salida de los pasajeros de vuelos privados. Una cómoda antesala con televisión, cómodos sofás, plantas ornamentales y en el exterior observa dos guardias con armas largas visibles.
 
Esperó unos instantes mientras su acompañante llega. Un buen rato, Tomoyo hace acto de presencia con un abrigo de color café sobre sus vestimentas, un enorme bolso de marca y una maleta es llevada por una de sus guardaespaldas.
 
-Disculpa la tardanza – dice tomando el pasaporte de manos del sujeto y indicándole con una cabezadita para salir a la pista donde divisa un pequeño avión privado que lleva las siglas de "Empresas Daidouji" a un extremo. Tomoyo presenta sus pasaportes a otro encargado en el exterior y este lo sella. Tomoyo explica- Hace años, esto no era necesario. Desde el atentado de los 8G todos los pasajeros (vuelos comerciales y privados), tienen que presentar identificación y pasaporte. – Ahí observando a su guardaespaldas quien presenta su pasaporte. – Vamos.
 
Shaoran no se atreve a preguntarle por el libro de las Sakura Cards o si su presencia no iba a ser extrañada entre su familia. Tomoyo parecía estar acostumbrada a realizar estos viajes de imprevistos y su actitud independiente no le da demostraciones de lo contrario.
 
Shaoran es despojado cortésmente de su equipaje y este lo entrega sin muchos contratiempos, viendo como se coloca en un maletero de la nave. La maleta que trae la guardaespaldas es solicitada y esta la entrega ascendiendo tras su jefa y el chino.
 
El interior del avión es bastante estrecho pero confortable. Tomoyo se sienta en uno de los cómodos asientos y delante de ella, hay otro asiento virado así que Li no se siente intimidado en ocupar este asiento.
 
Se abrochan los cinturones y en pocos momentos (que para Shaoran Li son eternos), inician el ascenso. Una vez en el aire y cuando ve que la guardaespaldas se dirige a la cabina de los pilotos es que este siente confianza de preguntar. – ¿Tienes el libro contigo?
 
-Por supuesto- levantando el enorme bolso que lleva en sus piernas.
 
-Tomoyo: Muchas gracias. – Viendo como la joven esboza una tenue sonrisa. -En serio, gracias por todo lo que haces.
 
-No tengo magia así que es lo menos que puedo hacer. Poner todo lo que tengo a mi disposición para ustedes. – Ahí borrando su sonrisa añade- Ahora bien, llamé a Touya y le expliqué que iba a hacer una visita a Sakura.
 
-¿Cómo lo tomó?
 
-Muy bien tomando en consideración que no especifiqué que vendrías conmigo – ante su extraña mirada ella añade- Touya no quiere saber nada de la magia y no se le hará muy gracioso que vengas a Kioto a involucrar su hermana en ello. Por el momento y en estos años, él y Yukito han hecho un buen trabajo cuidando a Sakura.
 
-¿Y Kerberos?- Tomoyo levanta sutilmente el bolso de mano conteniendo las "Sakura Cards" – Bromeas.
 
Ella niega con la cabeza añadiendo. – Decidió retornar al libro para proteger las Cards. Y como no tengo magia dudo mucho que se haya dado cuenta que fui por el a la caja fuerte o que nos dirigimos a Kioto. – Ahí observándole.- Algo más: finalmente he localizado a Eriol.
 
-¡Por fin! ¿Dónde se encuentra?
 
-En Londres. Personalmente no creo que esté entusiasmado en verse involucrado en esta situación,- Shaoran le observa sorprendido a lo que ella añade- Sus palabras, no las mías.
 
-¿Por qué no? Es una situación altamente arriesgada y necesitamos de su experiencia como Clow Reed para saber a que nos enfrentamos.
 
-Él no tiene las mismas aspiraciones que las tuyas. En sus palabras: "Les deseo buena suerte pero nada de lo que sucede me concierne a mi. Yo tengo cosas que resolver aquí"
 
-No puedo creer que dijera eso.
 
-Yo tampoco. Y no creo que lo convenzas al menos que vayas a razonar con él a Londres.
 
-¿Qué es lo que pasará con Hiragizawa? Recuerdo en aquel momento que no dudó dos veces en ayudar a Sakura y a todos nosotros cuando lo necesitábamos.
 
-Eso mismo me pregunto yo. Pero algo que he aprendido con el paso del tiempo es que no todos actuamos y somos como debimos haber sido. No juzgo sus decisiones o sus acciones -Ahí observándole con detenimiento. – Se que no tengo derecho a opinar pues no tengo dones mágicos como tú, Eriol, Touya o Sakura pero creo que debimos ser mas unidos. Permanecer juntos ya que estos dones son tan extraños como fantásticos. Tal vez si hubiéramos permanecido en contacto, la historia habría sido totalmente diferente. – Ahí añadiendo – ¿Qué hay de ti? No me contaste de tu vida.
 
-No hay mucho que decir.
 
-Claro que si. -Le anima la joven y añade- Cuéntame de tu prometida. ¿Siempre te casaste?
 
-Si. – Dice con una sonrisa triste y añade- Ella, murió.
 
-Li: cuanto lo siento…- dice nerviosa- de haber sabido no te habría insistido que me contaras.
 
-No te preocupes.
 
-Me imagino que la extrañas mucho. – Viéndole asentir y mirar al exterior. – Hemos tenido muy mala suerte en nuestras vidas. Cualquiera pensaría que una maldición anda rondando por ahí.
 
-No es solo eso- Sintiéndose en confianza para añadirle. – Ella murió protegiéndome. Era una persona con una fuerza sorprendente. Era una persona que supo transformar mi mundo y volverlo muy feliz. – Sonriendo con nostalgia- Ese día, no vi llegar ese ataque, caí inconsciente. Solo unos segundos. Cuando volví a la consciencia vi como la mujer que amaba era asesinada. – Tomoyo palidece incrédula ante sus palabras. – Ese día, yo debí morir Tomoyo. Ella intervino, y pagó un terrible precio.
 
-No te castigues. Ella arriesga su vida para salvar la tuya. Deberías resignarte a ello y continuar. Estás vivo.
 
-¿Para qué? Sin pensarlo cambiaria mi vida por la de ella, con tal de que a ella no le hubiera pasado nada.
 
-Comprendo tu pesar. Pero piénsalo: Si necesitas la ayuda de Sakura y de Eriol para acabar con el peligro que acecha ¿Tu esposa habría podido impedirlo? Piénsalo bien Li. A veces no sabemos el destino que la vida nos tiene deparado y en algunas ocasiones, todo tiene razón de ser. Esta tal vez sea tu razón y tu momento: el porque sobreviviste y ella no.
 
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Touya en aquel momento se distrae observando a la concurrida calle. A su lado se encuentra Yukito quien lo observa un instante. Ambos llevan de negocio una modesta papelería a unos cuantas cuadras del edificio donde viven. En aquel momento Yukito termina de preparar un pedido y de devolver el cambio.- Aquí tiene, pase un lindo día. – Siendo devuelto el saludo y viendo al hombre salir del establecimiento.
 
-Un centavo por tus pensamientos – dice el varón observándole con curiosidad. Touya observa suspicazmente a su amigo quien se le acerca hasta el enorme ventanal y él parece observar al exterior. – No conseguirás nada preocupándote.
 
-¿Acaso dices que no hay razones? – Pregunta el mayor de los Kinomoto con su acostumbrada actitud.
 
-No. Solo digo que no conseguirás nada mortificándote desde ahora. De ocurrir algo, ya nos habríamos enterado. ¿No? En este año y siglo, todo se sabe gracias a la comunicación.
 
-Que lo dicho por mi madre involucrase a Sakura, no me gusta para nada. Y tengo un extraño presentimiento que no se ha quedado ahí.
 
-¿No te has puesto a pensar que se trate simplemente de un producto de tu imaginación? – Argumenta Yukito
acomodando unas piezas bajo el mostrador. – En tres años no has prestado atención a tu vida mas allá de proteger a tu hermana… no te lo arrojo en tu cara, por cierto. Pero debes de entender que las cosas no se pueden tomar al extremo.
 
-¿Acaso dices que actuamos mal?
 
-¿Tú crees que no? – Refuta su amigo – Incluso "él" dice que lo que presiente que te incomoda es tenerla a ella nuevamente aquí.
 
Touya se muestra sorprendido por unos segundos. Yukito añade- Sabemos lo mucho que significó tener que decidir entre ella y tu hermana… el bienestar de tu hermana. Pero más aun lo que pasó después.
 
Touya se mantiene en silencio.
 
-Por lo pronto mantente complacido que ella vendrá de visita – añade conociendo los sentimientos de su amigo por la joven Daidouji. – Así podrás verla… – ahí dudando unos instantes- Tal vez incluso viene a decirte que las cosas podrían mejorar. Incluso mudarse aquí… a Kioto.
 
-No podemos fiarnos de eso. Tomoyo sabe que no puede dejar el libro abandonado en Tokio y ella venir para acá. Nos prometimos que ella cuidaría el libro y yo me encargaría de Sakura.
 
-Me gustaría que Sakura recuperara la memoria. – Dice Yukito sonando entusiasta – Podríamos incluso volver a casa.
 
-Con el riesgo que conlleva que alguien detecte su magia estoy preocupado. Si algo como lo de aquella vez ocurre…- tapándose el rostro con las manos.
 
La mano de su amigo se posa en su hombro y añade con una tenue sonrisa. – Debes dejar tus temores en el pasado… y tratar por una vez de dormir más de cuatro horas. Esta situación no te hace bien. – separándose de él para continuar su trabajo. En aquel momento entra un cliente al establecimiento.
 
Mientras hace las preguntas de rigor y Yukito se conforma con responderlas, Kinomoto vuelve a observar al exterior. Para él, en el fondo de su ser, presiente que aquello, lo ocurrido hace tres años, no fue solo el final.
 
Tan solo es el principio.
 
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Abordan un coche que les esperaba en la pista privada del aeropuerto y pronto se ven recorriendo las atestadas avenidas de Kioto. Tomoyo explica. – Después de lo ocurrido en Tokio y las amenazas de ataque con misiles por parte de los aliados, muchos de los habitantes vinieron a Kioto y parte de la producción nacional y el comercio se trasladó aquí. Incluso las oficinas de la bolsa de valores de Japón tomó su cede aquí. -Añade la amatista observando por las ventanas el movimiento y la gran masa de personas moviéndose de un lado para otro.
 
-¿Es el caso de los Kinomoto?
 
-Touya sacrificó todo lo que significaba algo para él por su hermana – responde con firmeza y un atisbo de tristeza se marca en su rostro- Después de la muerte de su padre, cuidar a Sakura en el hospital. Abandonó todo lo que significaba algo para él. Luego tomar la terrible decisión de dejarlo todo, su carrera, su vida en Tokio y mudarse aquí.
 
-¿Qué está haciendo?
 
-Yukito y él administran una pequeña papelería a pocas cuadras del edificio donde viven; Yukito alquila un departamento unos pisos debajo. Sakura trabaja medio tiempo en una oficina de legales.
 
-¿Sakura trabajando en Legales?
 
-Ella estaba por graduarse de la universidad en Literatura. – Dice Tomoyo sorprendiendo a su interlocutor.- Pero, las cosas cambiaron un poco.
 
Cuando arriban a su destino, Shaoran vislumbra un edificio de arquitectura tradicional de unos seis o siete pisos. La parte delantera tiene un pequeño jardín.
 
E irremediablemente comenzó a sentirse nervioso. Más cuando Tomoyo le dijo.- Mira Li: – Señalando unos pisos mas arriba. Ahí observa una ventana abierta y la silueta de alguien de cabellos medio largos observando por la misma. – Nunca deja de observar hacía afuera… al cielo – susurra Tomoyo y ambos mantienen la mirada hacía la ventana donde la mujer continúa observando sin percatarse de las miradas de la cual es víctima. – Te dije que Sakura había cambiado mucho. Pero aquello no deja de hacerlo desde que sufrió el ataque. – ahí indicándole el camino por la vereda. – Vamos – insiste al ver que el sujeto se queda observando a la persona unos pisos mas arriba.
 
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Sakura siente un extraño escalofrío y observa mas abajo: no ve a nadie excepto dos personas ingresando al edificio. Es Yukito quien le atrae al decirle. – Sakura: ¿No terminas de poner la mesa?
 
-¡Ah cierto! – replica la jovencita alejándose de la ventana y caminando hacía el hombre. Sakura le observa dubitativa y añade mientras coloca los vasos.- ¿Tomoyo te dijo a que hora vendría?
 
-Tu hermano no me dijo nada específico- Añade Yukito distraído mientras coloca el cuarto puesto para la amiga de la familia Kinomoto.
 
-Me agrada Tomoyo ¿Cuándo fue la última vez que vino a visitarnos?
 
-Hace un año y medio, sino me equivoco.
 
-Si, ya recuerdo. -Suspira atrayendo la mirada de su interlocutor.- Me gustaría recordar un poco mas de nuestra niñez juntas. Ella dice que fueron momentos especiales.
 
-Supongo que así es. Tomoyo siempre fue muy allegada a la familia. Incluso cuando cursabas la universidad no había momentos que ustedes no pasaran juntas.
 
-Como me gustaría recordar todo lo que ustedes me dicen…- entristeciéndose por unos segundos. – ¿Sabes? Tuve un sueño muy extraño anoche…
 
-¿Ah si? ¿De que se trató?
 
-De ti, de mí y de dos personas más – añade Sakura mientras recoge el cesto con el pan y lo coloca en el centro de la mesa. Touya está en la cocina terminando la cena y añade- Creo que una de ellas era Tomoyo… no estoy segura. Pero…
 
-¿Pero?
 
-¡Era una niña! – Réplica la muchacha emocionada por el evento.- ¡No había visto nada de mis recuerdos siendo niña!
 
-¡Eso es fantástico Sakura! -Admite Yukito entusiasmado por la perspectiva. -¿Qué trataba el sueño? ¿Algún recuerdo?
 
.-Mas bien una tontería: soñé que volábamos… ¿Puedes creerlo? -Burlándose de su propia imaginación. – Tú tenías alas- señalando la espalda del varón.- Volábamos delante de una enorme torre roja.
 
"La Torre de Tokio"
 
-Creo que la he visto en alguna parte pero no me recuerdo bien. -En aquel momento tocan el timbre del departamento.
 
-Yo contesto Sakura. – Dice Yukito incorporándose y añade- Ve a ver si tu hermano necesita ayuda. – La joven sin pensarlo mucho va a la cocina a servir de ayuda a Touya.
 
El joven Tsukishiro escucha dentro de su cabeza cuando le dicen "No viene sola. Y reconozco esta aura"
-Comprendo – dice bajando su voz. Procede a abrir la puerta, fijando su mirada en ambos rostros. La primera es la joven Daidouji quien le sonríe tenuemente dándole las buenas noches.
 
Pero Yukito enfoca su mirada en la alta figura a su lado. Delgaducho, con el cabello color chocolate y mechones desordenados en su cabeza. Y para sorpresa de este, reconoció sus ojos cafés. -Te pareces a…
 
-Este es Li Shaoran, Yukito – Dice Tomoyo y notando la sorpresa del sujeto añade. – Tal vez lo recuerdes.
 
El chino hace un saludo respetuoso a lo que añade -Disculpa la intromisión – observando la pizca de reconocimiento en su mirada castaña. – ¿Cómo está Tsukishiro-San?
 
-Li-kun… Por Dios. ¡Es como retroceder a años atrás! – Dice saludándole con efusividad a lo que añade con la candidez que siempre le caracterizó siendo mas joven.-"Ambos" estamos alegres de verte…
 
-Lo dudo mucho. Si lo que recuerdo no es un error… lo último que "él" poseía o expresaba era alegría…
 
-¡Pasen adelante, pasen! ¡Sakura! ¡Touya! – Ahí invitando a la amatista también a entrar y añade con jovialidad. – Ya creo que si lo recuerda y sus recuerdos vuelven, las cosas podrían ser como antes. ¿Cuándo llegaste a Japón? Me imagino que tardaste bastante en dar con nosotros.
 
-Lamento decirlo Tsukishiro-San pero no estoy de visita social. Tenemos un serio problema – añade con gesto serio el chino. Yukito no puede evitar sonreírle con cordialidad sonrojando tímidamente al chino. ¡La identidad falsa del Guardián Yue siempre supo abochornarlo incluso con una mirada gentil! -¡Cof cof!
 
-Yukito ¿Qué ocurre? – Pregunta haciendo que los invitados se volteen a su persona. Tomoyo avanza extendiendo sus brazos y con una sonrisa jovial a su mejor amiga de infancia y esta le responde el saludo.- ¡Tomoyo! ¡Que bonita estás!
 
-Hola Sakura – responde la amatista ahora soltándose de ella y volteándose un instante le toma de la mano para avanzar con ella a la salita y decir.- Mira Sakura: este es un amigo… no lo recordarás… era un amigo de la infancia de nosotras…
 
Shaoran se quedó observándole un instante de arriba abajo y es como si el tiempo hubiera pasado demasiado rápido y cruelmente en ellos. Aunque para Sakura fue más una bendición. Una delgada complexión de un conjunto de una chica atlética por lo que pudo notar y el contraste de una mujer: pechos generosos, piernas no muy largas y unos cabellos ondulados color café que descienden hasta sus hombros. Y unos impresionantes y expresivos ojos verdes que continúan con aquella expresión ingenua que le destacó de niña.
 
Solo que delante de este no estaba una niña.
 
-Tanto gusto Li- Saluda Sakura con cordialidad y cortésmente despertándole de sus pensamientos. Aquel saludo un tanto formal hizo que el chino parpadeara un par de veces y al notar la sonrisa en los labios de Tomoyo pero contrarresta con su mirada triste.
 
-Encantado – dice Li haciendo un saludo formal y siguiendo con lo planeado por Tomoyo. No podía abordarle inmediatamente con todo lo que ocurría y pedirle ayuda a una mujer que no sabe el destino que le depara la vida… o cual fue su verdadero pasado.
 
-Tomoyo: Creíamos que no… – dice Touya llegando de la cocina con unos platos calientes llenos de alimentos. Observa a la amatista y su mirada se va irremediablemente al otro hombre en la sala que no es su amigo Tsukishiro.
 
-Touya: tal vez no lo recuerdes- Comienza Tomoyo a hablar – Pero este es…
 
Touya frunce el ceño y dice con lentitud y cierta hostilidad.- Claro que se quien es él. Mas alto y adulto… pero se quien es… "Gaki"
 
Yukito no se sorprende que Touya detecte el aura del joven chino. Y tampoco se puede decir que Shaoran Li hubiese cambiado tanto físicamente para no reconocerle.
 
-Kinomoto – Saluda Li con formalidad.
 
Pero este deja de observar al sujeto para decirle a la amatista con tono de voz hostil y recelosa- ¿Qué hace él aquí? ¿Qué inventas?
 
-Te equivocas Touya. – Dice la amatista lastimada por la forma en que el sujeto se dirige a él.- No… yo no lo busqué.
-Es cierto. Yo la llamé a ella.
 
-¿Alguien me quiere explicar que ocurre? – Pregunta finalmente la ojiverde aturdida ante el comportamiento hostil de su hermano mayor y de la tensión que flota en el lugar. -¿Ustedes se conocen? – señalando a uno y otro.
 
-No exactamente Sakura. – Responde Tomoyo mientras ambos hombres se debaten en una lucha de miradas y una gota corre por su cuello (¡Igual que años atrás se andan debatiendo a duelos silenciosos!), – Li y Kinomoto tenían intereses en común cuando eran mas jóvenes…
 
"Si, uno es hermano de la chica que le gustaba y el otro el pretendiente de la chica" – piensa Yukito divertido. De repente en su cabeza surge el pensamiento perteneciente a su otra identidad diciendo "No es gracioso. Este hombre aquí, ahora… no es casualidad… "
 
-¿Por qué no pasas y te sientas Li? – Dice Yukito interviniendo en el duelo de miradas. Ambos hombres cortan contacto.- Supongo que tendrás muchas cosas que contarnos…
 
En aquel momento Touya toma del brazo a la amatista llevándole a la cocina mientras los demás se quedan en el saloncito y Sakura observa aquella acción pero no le presta atención.
 
-¿Se puede saber que hace él aquí? – Pregunta Touya soltando a la joven.
 
-Se lo que piensas de todo esto… o puedo imaginármelo. Pero él me ha dicho que necesita la ayuda de Sakura…
 
-Sakura no está en condiciones de ayudar a nadie en nada y menos tratándose de "Eso" – haciendo un ademán de varas mágicas. – ¿Entiendes eso? ¡La has puesto en riesgo!
 
-No podía negarme a Li. Lo conozco desde hace años – discute ella en voz baja y haciéndole frente al varón de mirada oscura.- Ya han pasado tres años Touya. Los que le ocasionaron daño, no existen.
 
-Sabes que no estamos hablando de entes normales como tú o yo. Estamos hablando de seres que no sabemos lo que hacen. Tú no tienes magia ¿Cómo puedes deducir que desde un principio no fue la intención de esas criaturas y no te están siguiendo?
 
-No es así. Aunque no tenga magia existen ciertas cosas que no se esconden del ojo humano Touya… es imposible.
 
-Que optimista- refuta con ironía. Viendo como la joven se incómoda cada vez mas- ¿Y bien? ¿Cuál es el plan? – viendo que se encoge de hombros bufa en burla. – ¿Y así quieres que confíe con lo que has hecho?
 
-No he hecho nada… aun – ahí levantando la mirada y revisando su bolso- Por lo pronto, Shaoran Li se queda en un hotel cerca de aquí y yo me quedo en el mismo hotel. No me iré de aquí hasta saber que no le ocasionará daños irremediables a Sakura.
 
-¿Daños Irremediables? ¿Qué diablos significa eso?
 
-Shaoran Li no viene por el libro… – dice ella con firmeza- o por Yue. Viene por Sakura…
 
-¡Con un demonio Tomoyo! ¡Sakura no está en condiciones de…
 
-No sabes eso. Admito que hace tres años, cuando Sakura recobró la conciencia, las cosas no la manejamos como debía de ser. No le dimos tiempo a asimilar su condición o el reto que representa ser la dueña de las cartitas mágicas. Pero tenemos una oportunidad ahora de que alguien que sabe (o puede saber), como hacerle recordar o sino recordar, como ayudarla a sacar su verdadero potencial.
 
-¿Cuánto tiempo llevas planeando esto?
 
-Créeme no el suficiente. Confía en él Touya… se que es difícil – habla la mujer con confianza y bajando sus defensas ante el sujeto.- Li jamás lastimaría a tu hermana o permitirá que nada le ocurra… nada que no sea su destino. Y espero que le ayudes- viendo como el varón abre la boca sorprendido.- Si, le ayudes. Yo tengo que volver a Tokio y lo dejaré contigo confiando en tu conciencia y que le ayudarás en todo- sacando de su bolso el libro de las Sakura Cards y entregándosela al sujeto.
 
Sin más nada que decir la mujer decide salir al saloncito donde se encuentran los demás y dejando al hombre en una profunda lucha interna.
 
La cena avanza con rapidez. Mientras Touya parece meditabundo pues no ha dicho una sola palabra, Sakura inunda con preguntas al recién conocido mientras Tomoyo y Yukito observan la interacción de estos.
 
Para Shaoran no ha pasado desapercibido un momento que la joven recoge parte de sus cabellos atrás de su oreja, la cicatriz que cruza una parte de su frente hasta el nacimiento de sus cabellos. Sabe por lo que Tomoyo le contó que Sakura salió bastante herida del encuentro que tuvo con aquella criatura.
 
Pero el tiempo apremia y la vida de todos está en peligro.
 
Ya cuando llevan un rato navegando por los recuerdos de niñez, es Sakura quien dice con dulzura. – Es extraño no recordar muchas cosas y mas aún sabiendo que participé en muchas de ellas.
 
-Hay muchos detalles que sería interesante que recordaras… en especial, muchas que te involucran a ti – dice Li y añade- Como CardMaster.
 
El silencio se apoderó del comedor. Touya aun continúa serio observando a su hermana y al chino. Yukito baja su mirada a su plato y Tomoyo observa a Touya y Sakura.
 
Esta mantiene silencio unos segundos para sonreír nerviosa y añade- ¿Dis-disculpa? ¿Una que?
 
-Card-Master.
 
Sakura lo parece analizar unos segundos y añade- No se que es eso.
 
-El problema es tu pérdida de memoria Sakura – dice Tomoyo interviniendo y atrayendo la mirada de la chica. Con su voz melodiosa añade.- Pero antes de eso, eras una chica… diferente. Muy diferente. Li y tú… son personas especiales. Con dones.
 
-¿Dones? – Ahí observando al guapo varón que apenas aquella noche conoció y luego a su prima- ¿Qué dones?
 
-.Hace tres años… cuando te recuperaste del coma, tratamos de tener esta misma conversación contigo. Pero no reaccionaste muy bien que digamos.
 
-¿Qué? No recuerdo nada de eso.
 
Para sorpresa de Yukito, Touya extrae de debajo de la mesa un libro que al inicio luce pesado. Sakura le observa con cierto aturdimiento al leer su nombre en la portada y ser este de un color rosa de diversas tonalidades. Observa a su hermano mayor a los ojos y no dice una palabra.
 
-Sakura: lamento venir con esta gran responsabilidad para ti – dice Shaoran atrayendo ahora sus ojos verdes a su persona- Pero necesito tu ayuda.
 
-¿Li-kun?
 
-Sakura: ustedes eran muy cercanos hace años… – Dice Tomoyo notando que Sakura se siente perturbada por la forma en que el sujeto le trata: con una confianza que solo tiene con su hermano, Yukito y Tomoyo.- El es…
 
-Una persona especial.- habla el sujeto atrayendo la mirada de la ojiverde nuevamente a su persona. – Éramos muy buenos amigos…
 
-Muy cercanos- Dice ahora Tomoyo.- Y ha venido porque está obligado a hacerlo. Pero mas que todo, lo hice regresar a tu vida y ahora, para ver si es posible que recuperes quien eres en verdad.
 
Un gesto de hastío y un suspiro escapa de labios del varón Kinomoto y ninguno le presta atención.
 
-Sabemos que esto es mucho por asimilar- Dice Yukito de manera dulce y gentil ahora atrayendo su mirada- Pero, por lo que Li-Kun me ha explicado a grandes rasgos, todos estamos en peligro.
 
-Está en tu decisión – Dice ahora Touya mirando a los demás y luego a su hermana mientras extiende el libro hasta delante de ella- Aceptar lo que te pertenece o tal vez, delegárselo a alguien más… como él. -Hablando de Li. -Hace tres años, me negué a despegarme de una de las personas más cercanas para mi. – Ahí observando a Yukito – a nuestra familia. Pero ahora no pondré impedimento.
 
-No comprendo que es lo que quieren que haga… hermano… Yukito… Tomoyo…- ahí observando a Li y no diciendo su nombre.- ¿Qué es lo que quieren de mí? – Ahí tocando sutilmente las letras engravadas en la portada del libro rosa. – ¿Qué es… – Ahí los cuatro observando como de repente una pequeña luz comienza a surgir del libro y a rodearlo. -¿Qué…
 
Sakura no tiene tiempo de reaccionar o hacer preguntas. El libro comienza a levitar lentamente de la mesa y coloca su portada delante de su rostro. Sus ojos muestran su estupefacción al verse cara a cara con el libro el cual con cada segundo que transcurre irradia una luz que ahora es potente y color rosa, cegando a los jóvenes en el comedor.
Todos cierran sus ojos y los cubren por la brillantez del objeto mientras Sakura observa ya con asombro como de la cubierta del libro surge un pequeño animal de color dorado.
 
Independizándose de la cubierta del libro, la pequeña criatura flota al lado del mismo. Parece tener sus ojos cerrados y es Shaoran quien grita de repente.- ¡Sostén el libro o las Cartas se saldrá! -Levantándose de repente y con agilidad saltando por el otro lado de la mesa para auxiliar en caso de que fuera necesario. Pero Sakura extiende sus manos hacía el objeto y lo atrapa en sus manos inmediatamente perdiendo el brillo de luz que le rodeaba momentos antes y para su sorpresa aun con la criatura a palmos del mismo.
 
Shaoran respira aliviado viendo que una catástrofe mayor del cual no tienen tiempo y tampoco pueden comenzar a capturar cartas ya que no sería necesario un nuevo juicio. Pero sabe que las Cartas por su naturaleza y las de su creador, son traviesas si se les deja a su libre albedrío y hace mas de una década está consciente de las repercusiones de unas cartas mágicas sueltas entre los humanos aunque sus intenciones no son el lastimar a sus portadores o a los que viven alrededor.
 
Sakura a los pocos segundos y cuando observa que la criatura parece parpadear y bosteza con pesadez, tarda unos segundos en comprender donde se encuentra o quienes están en la habitación. Observa cada una las caras y es en la de Sakura que enfoca su atención pestañando dos veces.
 
-¿Sa-Sakurita? ¡Sakurita! ¡Que gusto! – Tratando de acercarse a ella para abrazarle el rostro.
 
Pero lo que Kero, o los demás no esperarían es el grito atronador de parte de la chica incorporándose nerviosa y dejando caer la silla donde se encuentra sentada hasta pegarse a la pared. -¡Kiyaaaaaaaaaaaaa!
 
-Sakura ¿Qué te pasa? ¿Soy yo Kero?
 
-Lo sabía…- dice Touya apesadumbrado e incorporándose. – Sakura: trata de calmarte…
 
-¿Para que me despertaron? – dice con sopesar el pequeño gato observando a su alrededor a Tomoyo, Yukito y finalmente la ultima persona del salón. – ¿Quién es él?
 
-Kero: Es Li Shaoran… ¿Recuerdas? – Presenta Tomoyo.
 
-¡Bromeas! ¿El chino? ¿El descendiente de Clow Reed? -Ahí observando a Yukito mientras los gritos de Sakura continúan en el lugar a pesar que Touya trata de razonar con ella. – ¡Acaso ha venido por nosotros!
 
-No Kero. Shaoran necesita nuestra ayuda – y reafirma diciendo – La ayuda de Sakura y ustedes, los guardianes.
 
-No me importa. Sakurita no está en condiciones en manejar las cartas o mandarnos. Vuelvo al libro.
 
-Oye Kerberos: Tu deber es proteger a tu amo.
 
-No. Mi deber es proteger las cartas. Hasta que alguien venga y nos despierte… un nuevo amo o el anterior. – observando con sopesar la condición de la ojiverde quien no deja de manotear a su hermano y decir "Estoy soñando, estoy soñando". – y Sakurita no está en condiciones… – ahí observando como Li avanza hasta la ojiverde colocándose a la par del hermano de este.
 
-¿Qué haces? – Pregunta el varón. Shaoran le devuelve una mirada firme.
 
-Sus vecinos creerán que la están atacando. No es el momento de atraer más atención de la que necesitan…
Para sorpresa de Touya se ve él mismo retrocediendo y dándole espacio al chino. Shaoran se coloca frente a frente a la ojiverde y dice.- Será mejor que te calmes.
 
-¡No! Estoy teniendo alucinaciones… ¡Estoy soñando, estoy soñando! -continúa en histeria.
 
-Abre los ojos… ábrelos- Dice el varón con voz calmada y colocando sus brazos en ambos hombros de la joven. Pasan unos instantes y la chica va relajando su rostro y un segundo abre un ojo… luego el otro.
 
Sakura se concentra en su intensa mirada chocolate. Susurros vienen a sus oídos de voces débiles que no pertenecen a ninguno de los presentes que le dicen "Eres débil. No se porque tienes las cartas pero te prometo que serán mías al final"
 
-Tranquilízate…- explica el joven tratando de sonar firme y decidido y concentrado en la mirada esmeralda de la chica.
-No estás soñando… esta es la realidad. Tu realidad y las de todos que poseemos magia. Pero mas la tuya. Ese es tu libro… él es guardián de tu destino. Obsérvalo. – Pero Sakura se niega a observar donde la pequeña criatura amarilla, con gesto preocupado le observa- Míralo… no puedes pensar que esa cosita… ese "peluchito" – Ahí Kerbero iba a reclamar pero Yukito lo toma hábilmente por el rostro para camuflaje de sus reclamos por haber sido llamado "Peluchito"-puede lastimarte.
 
Luego de un hermético silencio que dura unos momentos Sakura dice en un murmullo y enfatizando con sus ojos.-Esto no es normal… – mostrando su nerviosismo pero sin retirar la mirada del rostro del varón. E insiste- ¿Cómo te sentirías tú si vieras por primera vez lo que he visto?
 
-No es la primera vez Sakura- Interviene Tomoyo avanzando y hablándole con calma y gesto de voz tranquilizador igual que Li. Este aun continúa con las manos en los hombros de la menor Kinomoto.
 
Situación que pone a Touya un tanto huraño pero no reclama nada: al menos la joven está hablando pausadamente y no chillando como posesa.
 
-Desde los once años, vives con Kero Chan – Continúa la muchacha- es tu mejor amigo y confidente.
 
-Muy cierto Sakurita – dice la criatura volando de las manos de Yukito hasta colocarse a una distancia mas cerca de la joven. Sakura comienza a ponerse nerviosa pero no como en principio. Shaoran lentamente retira sus manos de los hombros de la mujer.- Tal vez no te acuerdes de mí pero yo jamás sería capaz de lastimarte.
 
-¿Qué…que es lo que quieres? ¿Por qué… – señalando al pequeño guardián.
 
-Sakura eres una poderosa mujer – explica Tomoyo. Shaoran ya se retira más del lugar tomando asiento y dándoles cierta privacidad. Touya lo observa y nota una preocupación en su mirada y cierto cansancio en su persona. -Y esto es parte de tu legado. Tú venciste a Li y al juez… Yue – ahí observando un instante a Yukito.- Por el derecho de esto – Tomando el libro en sus manos y aproximándoselo a la muchacha.
 
-¿Dónde está la llave? – Pregunta Kero repentinamente. Observa a los demás allí. -¿Dónde?
 
-El dije que Sakura siempre colgaba en su cuello – explica Yukito información dada por Yue. – Aconsejé a Touya que se lo guardara.
 
-Está en un joyero de mi madre- Explica el varón- – Está en el fondo de mi armario.
 
-Al menos está a salvo – Replica aliviado. – Sakura: Es importante que aceptes que no soy una obra de tu imaginación y no pretendo lastimarte… daría mi vida por ti.
 
Sakura busca el apoyo en el rostro de su hermano pero este no dice nada. Tomoyo le sonríe mostrándole su certeza en las palabras de la criatura y Yukito asiente en silencio.
 
Pero el rostro que busca que le ayude a comprender el significado de esto es del chino que apenas conoce que está a pocos pasos de ellos.
 
Pero este no dice nada.
 
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Cuando la joven abre sus ojos ve la claridad que se asoma por sus ventanas y poco a poco va recordando los eventos que los adjudica a un sueño "Un sueño muy real" se repite en su cabeza al mismo tiempo que se incorpora parcialmente de su lecho y se fija en la hora. – ¡Diez de la mañana! – disparándose como un resorte se incorpora totalmente para segundos después recordar que es sábado.
 
Se lleva una mano al pecho y respiro profundo.-Que alivio… pensé que llegaría tarde al trabajo…- sonriendo.- ¡Y con el sueño que tuve anoche con razón! – riendo nerviosa.
 
-¿Qué sueño tuviste anoche? – Preguntan atrás de ella. La muchacha se paraliza por completo al escuchar aquella vocecilla débil y lentamente se voltea al lugar de donde cree que la ha escuchado. Observa el rellano de una de las ventanas parcialmente abiertas donde sus ojos admiran con asombro aquella pequeña criatura de alas diminutas y gran cabeza amarilla.
 
Y en pocos segundos se escucha un pequeño grito de estupor.
 
-Por favor Sakurita: ya pasamos por todo esto anoche…
 
-No… no era un sueño. – Ahí observando encima de su tocador el libro color rosa y una pequeña cadena dorada con un extraño dije colgando de este. – No estaba soñando- Deslizándose lentamente al suelo.
 
-No Sakura. No estabas soñando. Aunque tienes el don de la predicción por sueños, dudo mucho que de esto se trate pues fue anoche cuando fui reintroducido a tu vida.
 
La joven lo observa hasta que este se posa en sus piernas y se observan a los ojos. La joven lo levanta con delicadeza como si se tratase de una cría de gato.
 
-Quisiera poder decir que se que es lo que tengo que hacer pero no tengo la menor idea- murmura ella siendo escuchada por el guardián. – Entonces… ¿Tomoyo está aquí?
 
-Si y también el mocoso.
 
-¿Mocoso?
 
-Si, Li. – Responde el varón.
 
-Él parece conocerme bastante.
 
-¡Ni me lo recuerdes! – Añade con indignación atrayendo el interés de la joven.- Ese enano pretendía quedarse con nosotros…
 
-¿Con ustedes?
 
-Con las Cartas, con Yue y conmigo… pero – levantando su mano en gesto de triunfo.- Sakura venció al descendiente de Clow Reed y ganó el derecho sobre las cartas. Y las cartas se transformaron a la misma identidad y esencia de su amo.- Señalando el libro sobre el tocador. -Si ese mocoso hubiera ganado, creo que habría sido muy diferente obedecerlo a él.
 
-¿Obedecerlo?
 
-Somos creación de Clow Reed pero somos tus guardianes por derecho y haber vencido a Yue en el juicio. Tú salvaste el mundo ya en una ocasión. ¡Y solo tenías once años!
 
Sakura abre los ojos ampliamente escuchando sus palabras. Vagos vestigios de los recuerdos se arremolinan en su mente pero los desecha rápidamente. ¡Son tan confusos!
 
-¿Qué pasó con él? Con Li.
 
-Volvió a China una vez el peligro pasó y defendiste tu derecho a ser la dueña de las cartas y terminaste transformándolas todas. Incluso la reencarnación de Clow tuvo que admitir que eras la legítima dueña. Debo admitir que a ese último instante sirvió de ayuda… pero de ahí a que se encaprichara contigo… ¡no lo perdono!
 
-¿Conmigo?
Kero desciende de las manos de Sakura y comienza a caminar delante de ella de un lado a otro de manera que pensaba las cosas pero en realidad las explicaba sin analizarlas a profundidad. – Ese mocoso te gustaba… digo y también tu le gustabas a él… – ahí sonrojando sutilmente a la ojiverde pero no se dio cuenta de aquello.- Incluso tienes ahí- señalando en un lado del tocador- Algo que él te entregó como despedida.
 
-¿A mi? – incorporándose curiosa ya que no recuerda nada de lo ocurrido y que Kero le explica. Kero vuela hasta el tocador observando a la ojiverde mirar todo con atención. Observa portarretratos, pendientes… una caja de música pero su mirada parece encontrar lo que anda buscando sin comprenderlo.
 
Y sus manos se dirigen al pequeño peluche de felpa gris.
 
No comprende como dedujo que de eso es lo que Kero hablaba. Observa el objeto ya desgastado y cuya costura parecía deshacerse en un lado.
 
-Dormías con esa cosa casi todas las noches. Cuando cumpliste dieciséis años, finalmente lo pusiste en tu escritorio y quedó en el olvido.
 
-¿En el olvido?
 
-No volvimos a saber de él. Tu comenzaste la preparatoria y también de enfocaste en los estudios…
 
-Está hecho a mano…- Explica ella observando las costuras- Debió de tomarse mucho tiempo y dedicación para hacerlo.
 
Kero se queda observándole mientras una sonrisa se dibuja en el rostro femenino cuando ella acerca el peluche hasta su rostro y cierra los ojos acariciándolo contra su mejilla.
Y es como si se encontrase en un sueño.
 
Nota una figura menuda. No pasaría de los doce años. Cabellos café oscuros. Vistiendo ropa casual de chamarra color café. Tiene un pequeño objeto gris en sus manos y lo observa con cierta nostalgia y duda.
 
-¿Me vas a regalar ese osito de felpa? -Se escucha preguntarle.
El varón le observa un instante antes de sonreír. Nota el sonrojo en su rostro infantil. Este comienza a cortar distancia entre ambos mientras ella le imita avanzando hasta su persona. El ruido a su alrededor se deja de escuchar.
Él le extiende el peluchito mientras ella lo recibe cubriendo sus manos en un contacto que revela muchos de los sentimientos que se quedan en silencio.
-Escríbeme… -Solicita con el rostro arrebolado la joven. El varón asiente aun con la tenue sonrisa en sus labios y las mejillas sonrojadas.
Luego de una ultima mirada, un hombre se aproxima al sujeto diciendo. – Ya es hora… – y lo ve marcharse con una ultima ojeada hacía atrás observa la joven con su peluche en las manos.
 
Sakura abre sus ojos lentamente observando el objeto en sus manos. No recuerda su nombre… no recuerda el motivo real que le impulsó a él de obsequiarle aquello o porque ella fue a aquel lugar a buscarle.
 
-¿Estás bien? – Pregunta Kero visiblemente preocupado por la palidez y el aturdimiento que nota en el rostro de la chica.
 
Pero a ella no le da oportunidad de responder. Tocan débilmente a la puerta y se incorpora para abrirla.
Su hermano se encuentra en la misma y dice con lentitud.- Hora del desayuno… te dejé dormir mas de la cuenta…- ahí observando el objeto en sus manos.- ¿Qué haces con eso?
 
-Es mi osito de felpa – sonríe con ilusión.- Me lo obsequió él… ¿Lo sabías? – Mostrándoselo.
 
Touya le observa sin asentir y simplemente añade.- Será mejor que te alistes… Tomoyo y Li vendrán cerca del medio día… – cerrando la puerta tras él.
 
————————— Continuará.
 
Buenas y saluditos a todos ^_^. Uff!!! Por poco y no puedo actualizar en esta ocasión. El tiempo ha pasado muy rápido y cuando me di cuenta, ya estábamos en junio. He tenido muchos contratiempos entre el trabajo y el lanzamiento de mi primera novela bajo una firma editora que no he podido tan siquiera tomarme unos momentos para revisión y cargar este capitulo. Pero por supuesto, espero que los próximos capítulos, no surjan contratiempos. En los próximos días estaré anunciando los detalles de las noticias que he estado lanzándoles a conta-gotas sobre esta nueva etapa en mi vida. Por el momento, los dejo con esta breve conclusión espero que me hagan llegar sus comentarios.
 
Como anuncie al principio del capitulo, estoy cargando las historias en varios portales de la red como Stillforyourlove.com.ar, ficmania.tk y por supuesto Deuz Amis. FFNET esta comiéndose palabras e inicios de diálogos, signos de interrogación, exclamación y palabras acentuadas, dificultando la lectura o peor aun, dando la alusión que la calidad del autor ha ido en descenso. No quiero que lo crean. A veces, cuando una carga el capitulo, se le escapan ciertas cosas para revisar DETENIDAMENTE en FFNET o en la parte de revision una vez cargado el archivo y lo admito, tengo poca paciencia para ponerme a releer nuevamente o revisar lo que ha sido revisado, o peor aun, hacerlo una tercera o cuarta vez. Últimamente no he tenido tiempo para mucho y estas revisiones agotan mucho mas mi agenda y mis ojitos. Espero que me disculpen y comprendan esta situación que no es solo mi problema, sino de otras escritoras que he consultado con la misma interrogante y problemas en ffnet. Por la única razón que continuo cargando los capítulos es que esta al acceso de todos y es un habito además de que las alertas de historias o capítulos facilitan nuestras vidas.
 
Los dejo con estas breves líneas y me despido. Los comentarios a sus rr comenzaran a ser enviadas a partir de mañana. Mientras, los dejo con este capitulo y sus impresiones del mismo.
 
Comentarios, dudas, criticas o Tomatazos a Sakura_journal@yahoo.com
Twitter monihernandezt 🙂
Nos vemos en el capitulo 3
Besos, Crys.