Capitulo 19. Genesis

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“Empezar Desde Cero”

 

Por Crystal

 

Capitulo 19– Genesis*.

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Gracias a Jorge Vargas que ha sido un gran apoyo en el desarrollo de esta historia y que ha llegado a su momento final.

¡Gracias Chino!

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“Para lograr el conocimiento del Espíritu, es indispensable la pureza de corazón: Desechando todo mal pensamiento, manteniendo el ánimo sosegado sin jamás agitarse, ni irritarse por nada.” BLAVATSKI

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Invariablemente de lo que pensemos, pasamos toda nuestra vida aprendiendo; aportando a nuestro alrededor para ser personas de mayor conocimiento. Desde el momento que tomamos nuestra primera bocanada de aire, nos percatamos que sin aire, no podemos subsistir. Desde nuestro primer lloro, nos percatamos que sin él, no podríamos ser comprendidos de nuestras necesidades.

Así mismo es la vida en toda nuestra trayectoria: para todo hay un aprendizaje. Vivimos como un computador: Desarrollando ideas y pensamientos y aprendemos de estos. También nuestros recuerdos nos permiten seguir nuestro camino y aprender de nuestros errores y de los que nos rodean.

¿Qué podríamos aprender de este instante?

Que no todo va como está predestinado. Que nuestras vidas pueden dar un giro dramático tan solo con un cambio o variable considerable. Que la decisión que tomamos hoy, nos define en el mañana.

Que cada acción tiene una consecuencia.

Y en cada acción en esta dimensión, vidas han sido cobradas.

Ahora ante el cuerpo de Neiva observo alrededor para notar la falta de Sakura. Sin tiempo para tomar un respiro (que buena falta me hace), debo de dirigirme al pasillo por donde suponemos que ella se encuentra.

Yue está MUY lastimado. Herido gravemente y no veo que pueda poder descansar.

Ni hablemos de Kanda. Esta trata de urgirme a que me atienda. Que puede notar mi debilidad y que mis heridas internas son de cuidado.

Pero para mí, lo más importante ahora mismo es localizar a Sakura.

Que no percibo la energía de Sakura alrededor.  Tampoco Yue quien trata de mantenerse consciente pero se que es una labor titánica dada su condición.  Pero por el  momento, en su mente y en la mía solo tenemos un solo pensamiento.

¿Qué demonios puede estar pasando?

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–¿Dónde está? – Escucha Sakura sentada en la mesa, la voz de Yukito quien se abre paso una vez Touya le responde la llamada incesante del timbre. Avanzando hasta la chica de ojos verdes la observa con la misma expresión que siempre ha tenido para ella– Me dice Touya que pareces no sentirte bien.

–Estoy bien – Dice ella testaruda, observando con desconfianza a su hermano. – Es Touya el que parece haber perdido los estribos. – Habla sorprendiendo a Yukito por la forma en que se expresa: con firmeza, seguridad… madurez.

Muy diferente a la Sakura que siempre ha cuidado y protegido.

Bajan do la voz dice para que su hermano no le escuche.– Tiene la loca idea en su cabeza que Tomoyo está muerta. ¿Puedes creerlo? Tomoyo  estuvo aquí unos meses atrás. – Pasando sus manos por sus ojos. – Mi hermano está con problemas mentales. – Observando de reojo a Touya. – Tu tienes que comprenderme… he tenido un horrible augurio.

–Sakura. Sakura– Dice Yukito tomando sus manos con ternura.– Tu fuiste al funeral de Tomoyo…

–¡No tú también, Yukito!

–Escúchame: Estuviste ahí. Viste a Sonomi. ¿Acaso no recuerdas los funerales? – Sonando sumamente preocupado por todo. Parece analizarlo unos instantes y agrega.–Ella te ha invitado a pasar unos días en Tomoeda… tal vez sea lo mejor. Que la visites. Tal vez eso te ayude a asimilar la idea.

Sakura niega con su rostro con firmeza. – Se que nada de lo que he imaginado pudo pasar. Pero esto… esto… Tomoyo en mi sueño, trajo a Shaoran aquí.

–Sakura…

–¡Ya se! ¿Dónde está Kero?

–¿Kero? ¿Recuerdas a Kero?

–¡Claro que recuerdo a Kero! Es lo que he tratado de explicarle a mi hermano. Recuerdo a Kero. Recuerdo a Shaoran… recuerdo todo. Pero la visión que he tenido. – Dudando un instante– Shaoran me creerá. ¿Tienes su número? Tal vez podamos conseguirlo con Eriol… o con alguien mas.

Touya y Yukito se observan.

–¿Qué?

–Eriol Hiragizawa… nadie ha sabido de él por meses ya, Sakura. – Explica su hermano.

–¿Qué?

–La muerte de Tomoyo, bueno lo dejó muy afectado. – Dice Yukito pensativo.– Lo vimos en Tokio por el funeral.  Fue la última vez que supimos de él…

–Eso no signifique que no esté bien. Tengo que buscar la forma de comunicarme con él. – Refuta la mujer– Siempre tuvo ese talento de aparecer cuando mas lo necesitábamos.

–Sakura… Lo de Tomoyo lo sacó un poco de sus cabales. – Explica su hermano.– Akizuki… nos dijo…– Ahí observando a Yukito para poder proceder.– Prácticamente se ha vuelto un ermitaño. Habla a solas. Incluso supe que Mitzuki Kaho murió también en Londres.  No pudo resistir los dos golpes de las pérdidas… – Encogiéndose de hombros.– La muerte de Tomoyo nos afectó a todos de diferentes maneras.

–No puede ser. ¡Tomoyo no puede estar muerta!

Ya su voz es cargada de desesperación. Se incorpora sintiéndose que se asfixia. Es Yukito, con voz plausible que informa.– Tomoyo… murió atropellada. – Ahí Sakura se voltea tenuemente. – Tuvo una discusión con su madre en un restaurante… y ella… no miró el semáforo… – Ahí dejando su historia sin concluir.

–¡Tomoyo no está muerta! Tomoyo… No puede… – Reclama con un atisbo de desesperanza y de incredulidad.

–Sonomi y su esposo están devastados. Igual su hermanastro.– Afirma el varón.

–¡Ese sujeto es un idiota! Siempre ha odiado a odiado a Tomoyo.  Igual el esposo de Sonomi. – Ruge Sakura con lágrimas en sus ojos. Ambos hombres se observan perturbados. Ellos jamás habían escuchado a la hermana menor expresándose de aquella manera. –Necesito hablar con Shaoran.– Se incorpora con seguridad. – Tratar de comunicarme con su familia en Hong Kong. – Observando a ambos hombres.– ¿Hay alguna manera de poder conseguir su número en Hong Kong? ¡Ya se! Mis cosas – Caminando a su habitación. En esa ocasión es su hermano quien la sigue hasta allí.

La ve subirse a una silla del tocador y buscar arriba de su armario. La ve entrar su cabeza por el mismo buscando algo.

–¿Qué buscas?

–Las cartas que Shaoran me escribía cuando iba en la preparatoria. Se que las he guardado por aquí.

–¿Cómo? Nos mudamos a Kioto cuando estabas sin memoria. ¿Cómo pudiste empacar eso?

–Tomoyo lo hizo – Urge la chica– Junto con muchos recuerdos de aquel entonces.

–¿Entonces no solo dices haber recuperado la memoria  de repente, sino tener conocimientos de cosas que en su momento no sabías? – Dice su hermano con duda.– Sakura…

–Puedes pensar lo que quieras pero yo tengo razón. ¡Aquí está! – Sacando la pequeña caja y la abre sin muchos preámbulos sorprendiendo a su hermano con su contenido. Extrayendo un paquete de sobres atados con un listón color rosa no tarda mucho en dar con la carta que le interesa. – ¡Es aquí! Recuerdo que me mandó su número… recuerdo que hablábamos mucho. – Tomando el teléfono en su habitación. – Una vez localicemos a Shaoran, buscaremos la manera de viajar a Londres y dar con Eriol. Es urgente para evitar todo lo que viene.

Touya suspira resignado mientras la observa marcar el número anotado. Cuando le responden una sonrisa adorna su rostro.– Si gracias. Es Kinomoto de Japón. Necesito hablar con Li Shaoran. Li Xiao Lang. – La muchacha escucha que le dicen algo – No, no estoy equivocada. Necesito hablar con Shaoran. Es urgente.

La joven dura en espera unos momentos hasta que le responden. – Si, gracias… –– Sakura observa a su hermano con una expresión de triunfo y añade– Ya verás… pudo haber sido una premonición. Y todo lo que he imaginado es un futuro.

–Sakura…

–Habla Ielan Li. ¿Quién habla? – Al escuchar la voz de la mujer, Sakura le levanta la mano a su hermano para que deje de hablar.

–¡Señora Li! Usted tal vez no me recuerda. Soy Kinomoto. Necesito hablar con su hijo. Me pusieron en espera… pensé que él respondería.

–Kinomoto. La dueña de las Cartas Clow.

–Si señora.

–Pensé que estabas enferma.

–Lo estuve. Señora Li: tuve una premonición. Muy poderosa. Es importante que me comunique con Shaoran.

Señorita Kinomoto: no se si se trata de ella realmente o de alguna clase de broma…

–¿Señora Li?

Mi hijo murió señorita. Hace mas de un año ya– Dice colocando a Sakura en un estado de incredulidad y mas tarde de estupor.– Murió junto a su esposa.

–No…

Así que no me sorprende que llamen con situaciones relacionadas con mi hijo pero me lo encuentro como parte de una cruel broma, si es quien dice ser…

–Señora Li… él no puede estar… ¿Está segura?

Yo misma vi cuando murió con su esposa,  señorita. – Dice Ielan con su habitual tono de voz. – Yo misma levanté su cuerpo…

La muchacha observa como el aparato tiembla en sus manos. Con la voz quebrada y sintiendo que el corazón ha dejado de palpitar por el dolor inmenso que siente en su ser finalmente replica.– Yo… yo… no… Señora…

Ielan no responde al tartamudeo de la joven y finalmente cuelga la línea. Touya retira el aparato de sus manos inclinándose a su hermana.

–No… no puede ser… Todos… ¿Todos, hermano? Tomoyo… Eriol… Shaoran…

–Sakura. – Observa aquel temblar en su menudo cuerpo frágil y sensible. Las lágrimas luchan por continuar saliendo sin reparos de sus ojos esmeraldas.

–Mi vida… mi vida y todos lo que he pasado con ellos en estos últimos meses se ha ido. Perdí a mi mejor amiga… perdí al amor de mi vida… –Ahí finalmente las lagrimas salen del contorno de sus ojos.– No puedo… no puedo enfrentar sola lo que viene… no tengo fuerzas… no tengo el poder para hacerlo.

–¿Lo que viene…?

–El fin de los Días hermano. – Dice con sollozos buscando abrazarle y éste recibiéndole en sus brazos. – El fin de los días viene y estoy totalmente sola….

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–¿Qué le has hecho? – Pregunta Tomoyo observando a su amiga prácticamente encerrada en su mente. Observa al otro lado del pasillo donde los sonidos de una batalla llevándose a cabo ya no se escuchan. Todo es silencio.

Davatoc no se inmuta en su tono de voz y para sorpresa de la muchacha, aparece un hombre de facciones mas arraigadas que ella en el medio del salón. Viste de camisa y pantalón de vestir y la observa con cierta curiosidad y desdén.

Davatoc lo observa con rencor.

–¿Esta es la elegida?

–Inmersa en uno de mis encantos de ilusión. – Responde el aludido jinete de la muerte al sujeto. El hombre observa con detenimiento a la muchacha atrapada en el conjuro.

–¿No sabe que está pasando?

–Es muy poderoso el hechizo. El peor de todos. En ese mismo hechizo colocamos a la aliada de la reencarnación de Clow cuando estaba con el Codex y descifrándolo. Está prácticamente atrapada en su propio mundo. No tiene noción del tiempo transcurrido.

Tomoyo cierra los ojos concentrándose. Sabe que no entiende el idioma que ambos hablan. Recuerda que aquella pronunciación era usada en múltiples ocasiones entre Meiling y Shaoran cuando no querían que los demás se enteraran de sus conversaciones.

“Es chino. Santo cielo. Este sujeto tiene que ver con todo lo que pasa… ¿Será acaso responsable de la muerte de la hermana de Shaoran? ¿Cómo puedo enterarme de que están hablando? Observan a Sakura… Madre santa… Sakura está en grave peligro sino sale de aquel conjuro” Ahí observando a Davatoc y al chino. “¿Cómo puedo enterarme de lo que dicen? No comprendo chino… vamos Tomoyo… Eriol siempre te dijo que eras alguien poderoso. Especial. Aquel día de paseo en Tokio. Sentiste los espíritus y la magia alrededor del edificio.” Cerrando los ojos y tratando de pasar desapercibida. “Debes de tocarlos… tocarlos a la distancia. Usar tu poder para percibir sus pensamientos.”

–Has hecho bien, Davatoc.

–¿Puedo recuperar mi sello? Necesito de vuelta el sello.

El chino parece pensarlo unos instantes, debatiéndose entre el rostro de la mujer dentro del hechizo del jinete y este mismo.

–No. – Refuta el hombre negando con su rostro– Aun tienes trabajo que hacer aquí.

–Ya no se que mas quieres que haga. Ya he hecho todo lo que me pediste. Me encargué de todo el linaje de los Li, como solicitaste. –Ruge el hombre atrayendo una mirada de burla departe del chino. – Te entrego a la maestra de las cartas y elegida. ¿Qué más puedes querer?

–Hasta que Li Xiao Lang no esté muerto, no hay nada más que pueda querer, Davatoc. Aun sigues bajo mi servicio.

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–¿Puedes ayudarle? – Pregunta Shaoran viendo como su guardiana trata de usar los poderes de curación con los cuales fue bendecida al ser creada. Un aura mágica rodea la figura de Yukito quien sujeta su herida contra su pecho.

–Es inútil– Dice la falsa identidad de Yue en un respiro difícil para él  no evitando sudar cada vez mas. – Esto es muy doloroso.

–No puedo hacer mas nada por él– Responde finalmente Kanda dejando caer sus manos y observa a los ojos chocolates de su señor – Eso es, si no quiero quedarme sin nada de magia. No puedo asistirlo más.

–¡Sakura lo podría necesitar! – Ruge Li ante la desesperanza que no pudiera hacer más por el gentil hombre de cabellos grises. Aquel hombre que cuando Shaoran tenía once años, una extraña atracción surgía hacía él. Todo por el poder de la luna.

Todo por lo que representaba.  De repente recordó como y cuando fue la primera vez que lo vio: saltando la cerca de la preparatoria Tomoeda y el patio de la primaria. Justo cuando se encontraba enfrentando por primera vez a Touya Kinomoto.

Y recuerda la primera sonrisa (a un desconocido) que le brindaba.

–No, no– Dice Shaoran quitando a su guardiana del medio y tomando la mano del sujeto y su mano, para apretar la herida en el cuerpo del guardián.

Pero entonces la otra mano del hombre herido se posa sobre la del chino atrayendo su atención a su rostro.

–“Los guardianes caerán…” Estaba escrito. – Sonríe dándose cuenta del desenlace.

–No. Aun no está todo perdido. Tienes que resistir. – Le insiste el chino negándose a lo que el sujeto le dice. – Tienes que resistir. Sino por mi, hazlo por tu novia. Hazlo por Sakura. Ellas te necesitan.

Yukito niega con su rostro para tomar un poco de aire (no exento su rostro de un atisbo de dolor).

–Nunca estuvo escrito que personas como nosotros, nos enamorásemos… pero las cosas no salieron como nuestros amos planeaban. – Ahí observa al guardián de Li y le mira al rostro– Te toca a ti, defenderlos. Ante todo… por encima de cualquier cosa.

Kanda se aproxima a su persona y extiende su mano a su pecho asintiendo brevemente y sin pronunciar otra palabra, el sujeto cierra los ojos finalmente sucumbiendo a los brazos de la muerte.

Shaoran deja caer su cabeza en señal de abatimiento. Aun tiene sus manos sujetas por las del japonés que fue mejor amigo y confidente de Touya Kinomoto. Su cabeza embulle tantas sensaciones y sentimientos que no sabe separarlos, asimilarlos y superarlos.

Tanta muerte…

Tanta sangre.

–No tenemos tiempo – Le recuerda la fría e indiferente guardiana de las cartas Sioux. – Tenemos que avanzar. – Tocando el hombro de su amo.

–¿Por qué? ¿Por qué no trataste de ayudarle un poco más? ¿De alargar su existencia? – Finalmente pregunta con la voz agraviada por el dolor.

–Si cree que no lo intenté, está equivocado – Refuta la guardiana–  Este sujeto sabe que es lo importante. Tengo que conservar fuerzas para poder auxiliarle a usted. Ayudar a su ama.  Él Estaba claro en eso. Todos como creaciones mágicas, lo sabemos.

–¿Crees que Sakura…

–No la percibo – Responde luego de unos instantes. –Él tampoco lo hacía. Así que supongo que aquel poder que los liga como amo y sirviente, aun no ha sido conectado y revelado a ella la verdad.

Shaoran observa el pasillo y comienza a avanzar por el. Sabe que no le queda mucho tiempo y el que no perciba la magia de Sakura, es para preocuparse. Va un largo tramo recorrido y siente que su guardiana le sigue y es cuando se detiene.

–Cuando escuchamos el grito, es como si estuviera bien cerca. ¿Por qué no hemos llegado? – Observa el espacio detrás de ellos y luego avanza unos breves pasos para llamar el nombre de la chica de ojos verdes. Solo se escucha el eco.

Vuelve lo intenta pero solo se escucha el eco. Avanza unos metros mas para notar que sea donde se encuentra, no parece tener fin.

–¡SAKURA!

¿Qué demonios estaba ocurriendo?

Luego de unos breves instantes es que llega a su mente el recuerdo de algo similar le pasó a Sakura en su momento. Un aro.  Un aro sin fin.

–Es una especie de aro de tiempo – Responde finalmente. –Estudié un poco mas de estos eventos cuando volví a Hong Kong.

–¿Sabe romperlo, señor? – Pregunta Kanda.

–Nunca lo he intentado. Pero hay que hacer algo… no nos vamos a quedar aquí por siempre.

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“Tienes que hacerlo Tomoyo. Olvida que ellos están aquí. Olvídalo todo. Concéntrate en Sakura. Concéntrate en su mente. En su persona… en su poder. Puedes hacerlo…” Dice la joven en su cabeza tratando de penetrar la magia levantada por Davatoc en su amiga. La observa detenidamente como si no estuviera enterada de que es lo que pasa.

Y de repente nota que en sus manos se ve un objeto filoso y plateado.

“¡Santo cielo! ¿De donde sacó esa daga?” Exclama en el interior de su persona. “Tengo que ayudarte amiga, no tienes mucho tiempo…” y nuevamente cierra los ojos.

Su poder de percepción choca par de ocasiones con el muro mental que ha levantado el hombre llamado Davatoc alrededor de su amiga. Le rebota como quien choca con una pared invisible hasta percatarse de contra que lo hace. La magia oscura que rodea a Sakura es fuerte pero ella utiliza toda su paciencia y lo que Eriol le enseñó para poder ayudarle.

Es lo menos que podía hacer para terminar con todo aquello. Escucha a los hombres debatir entre ellos sobre la mejor alternativa de disponer de Sakura y luego encargarse de Li.

Y que Davatoc hasta el final, seguiría bajo las órdenes de aquel horrible hombre.

–Así que eras tú– Se escucha una voz atrayendo la mirada de ambos tanto el chino como el jinete. El primero observa al recién llegado y luego al jinete.

Tomoyo escucha su voz pero trata de concentrarse en entrar en la mente de Sakura.

Es la única manera de salvar a su amiga.

–¡Como es posible! – Ruge Davatoc.– ¡Debías quedarte atrapado en el laberinto sin fin!

–Lamento interrumpir sus planes. Pero luego de una considerable caminata nos dimos cuenta del hechizo. – Replica Shaoran con su espada en alto y ambos hombres notan a lado del hombre a la guardiana.–Así que decidimos contraatacar con nuestro propio hechizo. – Observando a Sakura inmersa en una especie de tubo transparente mágico que la mantiene alejada de esta dimensión y realidad. –¿Qué le han hecho? ¡Libérenla!

–Lo siento mucho – Dice Davatoc atrayendo la atención del varón hacía él.– Pero no creo que puedas hacer mucho. Solo ella puede librarse de este hechizo.  Y solo hay una manera podrá hacerlo. – Bajando su tono de voz.– Muerta.

Shaoran observa a Tomoyo que está presente y parece estar con los ojos cerrados. Sin embargo no nota que se haya producido ningún daño en su persona.

Luego vuelve la mirada a su ex cuñado.

–Así que todo este tiempo… eras tú.– Gruñe con ira observando al hombre que le lleva una década en edad–  Mi inocente hermana…

–Sirvió a los planes… cumplió su cometido.

–¡La asesinaste!

Iba a embestirle con su espada acción que tuvo que detener, pues extrajo una daga de atrás de sus ropas y la aproximó a la chica de ojos verdes bajo su hechizo.

–Yo que tú… no hiciera nada abrupto. –Dice el sujeto. – O ella se muere.

–¿Por qué? ¿Por qué mi hermana? ¿Por qué… ¿Qué te hicimos nosotros?

–Hemos esperado siglos, pacientemente, escarbando información para vengarnos de aquellos que nos hicieron tanto daño. Que no les importó el dejar tantos huérfanos. Tantos hijos sin sus padres. Que no les interesó como a Clow Reed y Yûko Ichihara el ellos salir librados de la otra dimensión y dejar a los demás luchando contra los jinetes. Salvaron sus pellejos. Pero ¿Qué con el resto? ¿Con aquellos que fueron victimas del sacrificio de sangre para ayudar a Yûko a abrir el portal? ¿Con los que murieron en el otro lado…? Con los que han vivido con la cadena del yugo siendo el jinete. – Observando a Davatoc. – Ellos también tuvieron que sacrificar bastante.

Shaoran replica.– Esas no son razones suficientes… ¿Toda la humanidad pagar el error de unos cuantos?

El hombre se fija en la mujer que acompaña a Li. Estudia sus facciones un instante y no oculta su sorpresa al notar rasgos muy similares a las mujeres Li.– Radjetsû habló de esta mujer… – Observándole con intensidad.  – La guardiana de la tribu Sioux. Las cartas que heredaste, ¿No, Xiao Lang? – Sonriéndole con satisfacción. – Tiene atisbo de las facciones de Femeeii… muy arraigados… interesante. Es una lástima que al tú morir tú guardiana desaparecería… me encantaría encontrar un reemplazo de mi esposa… tan exquisita.

–¡Basta! – Ruge Li indignado por las palabras del sujeto y las intensiones de este con su guardiana.– No desviemos el tema… ¿Por qué pagar la humanidad completa el error de unos cuantos? siglos atrás… han pasado vidas.

–Soy ambicioso Li. Estoy restaurando no solo el poder de mis antepasados y lo que debió ser. La integración del planeta en un solo círculo de poder… en un solo centro. Nos desharemos de aquellas sociedades, vínculos y religiones absurdas para concentrarnos en un solo poder. Una sola autoridad bajo un mismo conjunto de leyes. ¿Acaso no crees que personas débiles, oprimidas y abusadas por siglos conseguirán finalmente la paz y la igualdad que siempre se ha buscado y nunca se ha conseguido? Esta es la solución a todo… XiaoLang. Incluso la exterminación de personas como ustedes… de hechiceros que ponen en peligro la igualdad de condiciones y de recursos.

–Estás loco. Completamente loco. ¿Forzar a la  humanidad a un yugo eterno?

–No espero tú aprobación… Espero tú inminente deceso. Tuyo y de la Maestra de las Cartas. Además ya hemos conseguido eliminar a todos tus allegados. ¿Qué te dice que puedes ganar ahora? – Sonriendo con satisfacción.– Estás en desventaja y tú derrota es inminente. El deceso del último Heredero Li.

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Touya acaricia sus cabellos pacientemente mientras murmura contra su oído– Eso que vislumbras es tan triste… tan solitario. – Sintiendo a Sakura tratar de controlar sus sollozos.

–Shaoran… mi querido Shaoran… está muerto. – Ahí atrayendo la expresión de comprensión de su hermano– Eriol perdido… Tomoyo…  Tu novia hermano. Kanda… Kanda no existe. Ella existía porque Shaoran la mantenía con vida. Al nunca encontrarse… – Dudando un instante. – Ella te daba tanta felicidad.

Touya le observa a sus ojos verdes con intensidad. Sakura le devuelve la mirada con una expresión de derrota.

–Ese mundo que dices, es miserable.

–Lo es.

–¿Qué razón hay para vivir en un mundo como ese que cuentas? ¿Qué el fin de los Días se aproxima? Que has perdido a esa persona importante para ti. – Sakura solloza con desesperanza. – Que hemos perdido tanto.

Ella enjuaga sus lágrimas.

–¿Cuál es la esperanza que nos queda de quedarnos a este, Sakura? – Piensa Touya en voz alta incorporándose y llevando a su hermana con él, hasta cerca de su tocador. Ambos observan sus reflejos en el espejo: Touya, gallardo, imponente, fuerte y atractivo. Sakura, hermosa, joven y con sus ojos abnegados en lagrimas. –Nuestro mañana, nuestras esperanzas, robadas…arrebatadas de nuestra cercanía. De nuestro futuro.  ¿Qué nos queda en este?

–¿Qué nos queda?

–A ti no te queda ya nada. Solo te quedo yo… y yo no quiero esperar a ver este futuro que dices que viene a nosotros…– Dice observando la madera del tocador. Aquí está el cepillo de pelo de la joven. Unos cosméticos sencillos esparcidos. Perfume.

Y junto a estos, un elegante abrecartas de empuñadora con forma de pétalos de flores de Sakura.

Touya acaricia sus cabellos. Observándole a través del reflejo y levanta el abrecartas.

–Seria tan sencillo, Sakura… tan simple. – Murmura con voz grave. – Solo un movimiento es suficiente para terminar con tu sufrimiento… con todo nuestro sufrimiento.  Y estaríamos juntos… junto a nuestros padres… junto a nuestros seres queridos. – Sonriendo tenuemente. – Shaoran y Tomoyo – Ahí atrayendo su atención.– Los veríamos… ¿No sería fantástico estar todos juntos?

–Todos juntos…

–Juntos en un lugar  donde no hay pérdidas… no hay penas… no hay dolor…

–No hay dolor – Repite su hermana recibiendo de las manos del varón el abre cartas.

–Exacto querida hermana…– Dice cerrando la mano femenina en la empuñadura de tono rosas y plateado. – No hay dolor.

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Tomoyo se concentra. Concentra todo su poder hasta poder encontrar aquello que pudiera servir para auxiliar a su amiga. Avanza hasta ella en su mente y se arrodilla sintiendo como las fuerzas le abandonan. Siente como mentalmente ha cruzado aquella barrera. Es como si su propia alma se viera envuelta en una manta cálida y a la vez oscura de poder.

Ajeno a lo que ocurre, Shaoran y su cuñado hablan.  Davatoc observa de soslayo a Tomoyo viendo y presintiendo por la alteración que hubo en el campo de su hechizo, que la mujer está haciendo algo con respecto a la elegida.

Pero no interfiere. El humano, el mortal ha roto parte de su acuerdo. No parece estar interesado en cumplirlo y él, viéndose traicionado por él no puede eliminarlo mientras el sello esté en su poder.

Pero eso no quiere decir que le ayudaría más en sus planes.

Y para sorpresa de Shaoran, comienza lentamente a retroceder.

Aunque sigue en la mira de Kanda.

–¿A dónde vas tú? – Pregunta el chino observando al jinete. – Tú te quedas donde estás.

–Mi labor está en laborar en el Fin de los Días… no de servirte de protección. – Ahí observando a Li. – Y tampoco de intervenir en tus asuntos. – Sigue retrocediendo.– Así debe de ser.

Shaoran vuelve la mirada a su excuñado. Con la decisión del jinete de no interferir lo pone sumamente nervioso.

–No te me acerques Li.

–¿Qué me queda por perder ya? Mi familia… te has encargado de tener mano en la muerte de todos aquellos cercanos a mí. ¿Por qué habría de tener piedad contigo?

–Porque aun tengo una persona que no quieres que le pase nada.  Se puede sentir en el aire. ¿Qué pasa Xiao Lang? ¿Olvidaste tan pronto a tú querida esposa?

–Te prohíbo que hables de ella– gruñe de vuelta.

–tsk tsk tsk… el gran y poderoso Li Xiao Lang. Líder de su familia esta generación.  Un muchachito inservible que se refugió en el escudo que representaba su protectora…

–¡Calla!

–Mi pobre esposa. – Dice  con cierta hipocresía. – Ella nunca tuvo el coraje de hablarte con la  verdad de que eres tan inútil que necesitabas de protección, aun si significaba venderte la idea de una mujer…enamorada de ti. Todo por proteger a un inútil.

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–¿Qué esperanza hay para nosotros en un mundo tan triste… tan frio… tan solitario? – Dice Touya.

“Sakura…”

–Debes de sentirte tan sola.– Insiste Touya. – Todos los días, me despierto, extrañando a mi padre… pensando e imaginando un mundo a su lado. Ayudando a los demás.

“Sakura…” Vuelve a escuchar la ojiverde en su oído.

–Una vida con alguien a quien querer… alguien que me corresponda… – habla el varón. –
Alejado del dolor. De tanta muerte. Un mundo donde estén vivos todos aquellos que nos importan… felices.

Sakura piensa detenidamente todo lo que su hermano le dice. Observa el objeto en sus manos, puesto precisamente ahí por las manos de su hermano. Su querido hermano. Un hermano que en una realidad que ella cree que con tanto que pasó, no puede ser verdad.

Allí murió.

¿Qué puede esperarles a ellos ahora solos? ¿Ahora que no tienen a Eriol, a Tomoyo o Shaoran?

–Ya te puedes cuidar sola. Eres una adulta Sakura. Tienen que pasar todas estas cosas para que me diera cuenta. – Explica el varón con un tono de voz tranquilizador. – Necesito que seas fuerte.

– ¿Qué dices?

–Que todo puede pasar. Que tienes que estar preparada. Te entregas al cariño de las personas con una pasión. Pero más que nunca, tienes que pensar Sakura…– Señalando con un dedo en su frente. – Con esto…– Tocándole. – No con esto – Ahora señalando su corazón. Tienes que usar la lógica. Usa tú cabecita Sakura. Trata de razonar y no con el corazón.

–Razonar con la cabeza… no con el corazón.

“Sakura… Sakura…” escucha nuevamente aquella voz suave que le urge. “Por Dios, Sakura… reacciona…”

“Esa voz… conozco esta voz…”

“Ten cuidado Sakura… Ten cuidado…”

–¿Tomoyo?– Pregunta observando a su alrededor y viendo la figura de su hermano observarle con intensidad.

–¿Tomoyo? La veremos pronto Sakura… muy pronto – Tocando la punta del abrecartas con su mano y colocando el mismo sobre el pecho de su hermana– Solo… un poco de fuerza… es todo lo que necesitas y todo se acabará…

–Todo se acaba…

–Todo llegará a su fin… – Replica su hermano. Sakura observa sus ojos cafés y no puede evitar que sus ojos se llenen de lágrimas. Retira la mano de su hermano de la empuñadora y luego de unos breves segundos en silencio analiza. –Me dijiste que fuera fuerte hermano. Que no importaba lo que ocurriera fuera fuerte… ¿Acaso esto no es como si me diera por vencida?

–¿Qué dices…?

“Sakura… es una fantasía… es una ilusión… ten cuidado”

–Vamos Sakura… Acaba con todo esto…

–¡NO! – Ruge la chica tomando el abre cartas y dirigiéndolo al rostro de su hermano para cortar su guapo y gallardo rostro con el objeto. El hombre se aleja de ella cubriendo el rostro con sus manos mientras ella retrocede con el arma en alto y grita– ¡Tú no eres mi hermano! Mi hermano ¡JAMAS Permitiría que algo así ocurriera! Él JAMAS me pediría algo así… ¡Así que quita su rostro de tu persona porque TÚ no eres mi hermano!   Sacrificó su vida por mí… y voy a volver con los demás.

Sakura siente que cae en un profundo vacio. Incluso se siente mareada. Cuando abre los ojos observa a su amiga de ojos azules delante de ella.

–¿Tomoyo?

–Sakura, gracias a los cielos. – Sakura observa de lado a lado sumida en la oscuridad. Iba a preguntar donde se encuentra cuando es su amiga que le responde.– Estamos en otro lugar. Lejos del poder de Davatoc. Ya no nos pueden lastimar.

–¿Cómo he hecho esto?

–Sakura, escúchame. Estás en un gran peligro.  Puedo usar mi don pero no será por mucho tiempo. Él se dará cuenta y me mandará a la tierra… o tendré que cruzar.

–¿Cruzar?

No respondiendo la inquietud de su mejor amiga, mejor responde–Ayuda en todo lo que puedas a Shaoran. He visto en la mente de Davatoc. Se lo que quiere y como lo lograrían. Ya Shaoran tiene tres sellos. Con el sello de Davatoc, podrá invocar la maldición del “Fin de los días” hacía él. Ya el mundo, nuestro mundo está prácticamente destruido. – Sorprendiendo a la chica de ojos verdes– Si, dio inicio. Ahora mismo la decisión del mundo está en manos de un hombre que se encuentra arriesgando tú vida. Tienes que volver, tratar de salvarte y ayudar a Shaoran. Tienen que salir de esta.

–Tomoyo…

–Ánimos Sakura. Todo irá bien– Abrazándole. – Ya es hora. Te quiero mucho.

Sakura abrió los ojos para notar a un hombre desconocido para ella, de facciones mas intensas al oriental que el suyo. Mucho más adulto y del otro lado observa a Noveros quien desaparece a Tomoyo del lugar al tocar su mejilla con su mano cubierta por la armadura. Sus ojos se llenan de lágrimas.

Shaoran siente el poder de Sakura, e igual Kanda. Tomando esto como una señal segura,  la guardiana  sorprende a Davatoc al dirigirse a él, alejándolo del alcance de la chica de las cartas Rosa. La mujer invoca su poder, atrayendo sus espadas estilo kendo a sus manos.

Sin perder mucho tiempo, cuerpo a cuerpo la guardiana embate al jinete quien no se deja amilanar a pesar que ella exhibe una fuerza física muy superior a las de su sexo. Habilitada con sus poderes como ente mágico además de la fuerza propia, Kanda combate enfurecida en contra del hombre. En cada nuevo golpe, la espada que Davatoc ha hecho aparecer para defenderse de la mujer, palpita con intensidad y chispas surgen de la misma al verse chocar contra las armas duales de la guardiana.

Kanda pelea con furia contra Davatoc.

–¡Sakura! – Dice Shaoran atrayendo su atención y la joven invoca la cara del Shield y vuelo elevándose por los aires de aquel salón, enfureciendo al chino quien tontamente la dejó escapar de su alcance.   Entonces Shaoran se ve a solas con su ex cuñado.

–¿Cómo pudiste traicionarla? ¿Traicionarnos a nosotros? Quienes fuimos como familia para ti.

–Me importa quien eres, Xiao Lang Li. Por generaciones, mi familia esperó el momento idóneo para esto. Para finalmente ganarnos el puesto en la historia que nosotros merecemos. ¿Sabes lo que es por generaciones, tu apellido ser olvidado en la historia? El fin de los Días fue detenido gracias a nuestros antepasados. No gracias a ese traidor de Clow y Yûko. Esos dos fueron unos cobardes que simplemente huyeron de la batalla.

–Estás loco. Completamente loco por luchar por una absurda venganza de siglos atrás. ¿Acaso no sabes que la sangre se disuelve con el paso del tiempo?

El hombre levanta contra su persona la daga para defenderse de cualquier ataque.

–Puede ser, Xiao Lang, pues ¿Quién al final recibió las Cartas de Clow? No otra que una desconocida por encima de su propio linaje. – Haciendo una mueca– Una mujer mas fuerte que tú… que Clow Reed la vio mas digna de recibir su legado, que sus propios familiares. Que pena me das Xiao Lang. Ahora comprendo porque se te fue asignada una protectora.

Shaoran enfurecido, se lanza contra su cuñado y para su sorpresa, la daga que tiene en sus manos, se transforma en una lujosa espada que puede maniobrar sin ningún tipo de dificultad. Al choque de ambos instrumentos, una fuerza invisible y en forma de ola, se expande provocando una explosión expansiva de aire caliente que hace que ambos hombres retrocedan a su contacto y tienen que usar sus manos y sus armas para aferrarse al suelo de piedra.

Sakura es embestida por la ola de expansión, golpeándose con una de las paredes con fuerza, inmovilizando sus alas y cae al suelo con el golpe.

–¡Sakura! – Dice Li observando desde donde se encuentra y viendo como su cuñado se incorpora. En su movimiento al levantarse se pueden ver los tres sellos como cuelgan de su cuello.

–Cada golpe que trates de darme, solamente provocará más destrucción a nuestro alrededor– Añade con sonrisa de triunfo.– ¿A que no es hermosa? Un pequeño regalo de Neiva. – Observa de reojo al hombre y luego a la maestra de las cartas que tiene dificultades pero al final se incorpora. Davatoc no fue afectado por aquella onda expansiva dado a que los poderes de las armas de los jinetes están vinculados a su propia magia, pero no cuando la utilizan contra los demás.

Sakura se incorpora no evitando una mueca de dolor. Sus rodillas laceradas, codos y manos con cortaduras que manchan sus ropas de sangre. Luego que estudia alrededor, se pregunta donde está Yue.

-Murió-  Grita Kanda entendiendo su búsqueda visual por la presencia del guardián.- Enfrentando a la mujer jinete.

Sakura siente una opresión en su pecho: todos a su alrededor terminan dejándola. Es un cruel destino para tan gentil persona. Alguien que ha estado  a cada paso de su vida.

Y no estar cuando muere.

¿Qué clase de persona es cuando no pudo proteger a su guardián?

Y ¿Por qué no sintió su muerte? ¿Acaso no se supone que ella como su dueña, debía de percibirlo?

Sakura empuña su báculo con fuerza, con sed de terminarlo todo. Con deseos de vengar a su fiel Yue, yendo hasta darle alcance a Shaoran.  Pero justo cuando está por llegar, el chino levanta su mano para evitar que se acerque mas, al mismo tiempo que el otro sujeto levanta la espada de onda expansiva en contra de la chica.

–¡Sakura, no! – Urge Shaoran. Escucha la batalla entre su guardiana y el jinete conocido como Davatoc– Aléjate.

–No me voy a quedar tranquila mientras veo como ustedes luchan ¡Olvídalo Shaoran! – Ruge la chica – ¡Ya no tengo más nada que perder en esta vida!

–¡Ve y ayuda a Kanda…! – Da la orden el sujeto, percibe la duda de la chica en acatar su orden y sin embargo, se integra a la lucha de Kanda contra el jinete, justo cuando éste, la tiene ya en el suelo y a punto de terminar con su vida; Sakura invoca a su espada y con su filo logra evitar que Davatoc encajara su arma en el cuerpo de al guardiana.

Kanda respira agitada y mientras Sakura le ayuda, esta retrocede en el suelo. Tiene magulladuras en su estomago y golpes en ambos brazos y piernas. No sangra porque sus heridas no han sido del arma de Davatoc que no ha hecho cortaduras en su piel.

Pero los golpes propinados por el hombre, han sido fuertes e intensos.

–Retírate de mi camino mujer– Urge el jinete mientras Sakura empuña con fuerza la espada en su contra– ya tú turno llegará.

–¡No dejaré que ustedes acaben con las personas que me importan! Mataron a mi padre… – Ruge ella – ¡A mi hermano! Provocaron la muerte de Meiling. Por ustedes, por todo lo que han hecho, decidió sacrificarse. Eriol…  ¡No voy a permitir que otra vida mas sea perdida en el proceso!

–Muy bien. Tu lo has querido – Ruge el hombre que lleva considerable estatura a la maestra de las Cartas. Empuña su arma con fuerza y se embiste en contra de la mujer de ojos verdes. La fuerza con que agrede no le deja dudas a Sakura que en verdad quiere acabar con su vida.

Pero la rabia, la tristeza, la esperanza y el deseo de acabar con todo aquello, es suficiente para hacerle ganar fuerzas y darle frente al sujeto aunque no evita exhalar con fuerza ante cada embestida.

Sakura ágilmente invoca la fuerza del Trueno, provocando que su espada sea un emisor y captador de la magia del poder de la carta, provocando con ello que el metal transmita su poder y provocar un relámpago de poder suficiente para electrocutar con su carga a Davatoc. El instante que sus armas hacen contacto la energía es tal como si un rayo se hubiera aproximado a hacer contacto con la tierra más cercana.

O el hombre con la armadura de metal.

El jinete emite un grito de dolor y sus cabellos con el impacto de la carta, se chamuscan.  Sus bellos y lisos cabellos se crispan y no puede evitar hacer una mueca de dolor. Incluso arrodillado, vuelve a ser impactado por el poder de la carta Trueno pero Sakura está consciente que es uno de los poderes que más energía absorben de su persona.

A ella misma, más todas las batallas cruzadas y sin poder descansar, se siente que podría caer rendida en cualquier momento.

–Si me matas… – Murmura el sujeto– Tendrás que…ocupar mi lugar. – Sonriendo con cierta burla al ver el efecto de sus palabras, reflejado en el rostro femenino. – … Así que sino estás dispuesta a vivir por ello, mas vale que no hagas nada… estúpido.

Ella se incorpora observando desde arriba la figura arrodillada del sujeto y con sus manos también afincadas contra la piedra del suelo.

–Será mejor entonces que me entregues el sello por las buenas. Admite tú derrota.

– Lamento mucho decepcionarte, Maestra de las Cartas: pero no tengo el sello en mi poder.  – Ahí observando a la corta distancia donde ambos Li parecen estudiar sus fuerzas, movimientos y pendiente de cualquier cosa que diera pie a volver a usar sus correspondientes armas. – El sello está en poder de aquel que invocó el “Fin de los Días”.

Sakura con la mirada en el sujeto se aproxima caminando hacía atrás, hasta Kanda quien se incorpora lentamente.

–¿Estás bien, Kanda?

La mujer no responde a la pregunta y solo dice.– Puedo terminar con su vida. Eliminarlo. Vivo representa un gran peligro… como Radjetsû. Como cualquiera de ellos.

–Kanda…

–Fue el gran error de Hiragizawa– Explica la guardiana de las cartas Sioux. – Dejó viva a ese jinete. – Empuñando sus espadas kendo y reemplazándolas por una daga de piedra y empuñadura rodeada de piel de animal. Sakura deduce que se trata de un artefacto de su tribu y no está lejos de la realidad. – No podemos cometer el mismo error.

–Kanda…

–Al amo le está costando mantenerme con su energía. – Responde la mujer. – Dígame algo Sakura… – llamándole por primera vez por su nombre de todo el tiempo que tiene al lado de la identidad de la guardián Sioux. – ¿Cree que seamos capaces de tener almas?

La pregunta atrapa de sorpresa a la mujer de ojos verdes. Duda un instante antes de responder. Piensa en la efervescente personalidad de Nakuru Akizuki. Luego piensa en la dulzura y candidez de Yukito. Luego a su modo, de aquella mujer que le robó el corazón a su hermano.

Su querido hermano.

–Claro que si. Como todos nosotros.

–Entonces– Responde la mujer con un atisbo de sonrisa en su rostro– Será un placer ir al otro mundo para verme con él… con ese cabeza dura de hombre… con su hermano – Ahí observándole a los ojos y Sakura percibe el sentimiento fuerte y puro de aquella enigmática fémina. –Gracias… – Ahí dirigiendo una mirada segura y seria hacía el sujeto que se incorpora con cierta dificultad del suelo al notar las intenciones de aquella mujer.

–¡Hagan lo que tengan que hacer! – Concluye Kanda como una orden a la mujer de ojos verdes. –Recuperen el sello y acabemos con esto. – Ahí aproximándose al sujeto.

–¡No puede hacerme nada! Eres una guardiana. El poder del reemplazo como jinete, solo se aplica a humanos… ¡A ti te matará! ¡Te destruirá! – Insiste.

–A mi eso… no me importa. Lo hago por mi amo… y lo hago por el hombre de mi vida… – Ahí mostrando chispas de ira en sus esferas oscuras. – El hombre que ustedes mataron… bastardos.

El sujeto siente las manos de la mujer tomarle por la quijada y halar con fuerza hacía arriba con una mano mientras con la otra deslizar el arma filosa atravesando la carne de manera limpia mientras un grito de dolor atrae las atenciones de Shaoran y el chino que es su pariente.

–¡No, no, no! – Grita el sujeto observando con estupefacción como la guardiana termina de manera violenta con la vida del jinete de la muerte. Un halo de luz rodea a ambos mientras el cuerpo inerte y sangre ya cubriendo el suelo de piedra. Una última sonrisa fue dedicada a Sakura y luego a la distancia, observa a su amo y señor. Con una inclinación de cabeza hace una reverencia de respeto mientras el rayo de luz hace que tanto el chino como su cuñado y la misma Sakura tengan que cubrirse los ojos y tan rápido como apareció, así mismo desaparece, trayendo consigo un pesado silencio.

–Kanda… –  murmura Sakura con un atisbo de tristeza en sus ojos verdes. –Adiós… amiga. Acompaña a mi hermano… se que te necesita… – sonríe complacida que al menos está segura que esos dos, donde quieran que estén, estarán juntos.

Como desea que todos los demás se encuentren.

Entonces observa a Li y a aquel desconocido que habla con él en chino.

–¿Qué dirán esos dos? – Quedándose a una distancia prudente de ellos.

–––––––––––––––––––––––––––––––––––––––––––––––––––––

–Tomoyo abre los ojos tratando de evitar sentir que la cabeza le da vueltas. Todo se ve fuera de foco. Ve unos rostros y escucha voces y luego pasos rápidos. Se incorpora observando una mujer, joven como ella observarle como si se tratara de un fantasma.

–¿Dónde… Donde me encuentro?

–En la casa de Yûko Ichihara… la Bruja de las Dimensiones–Responde la mujer tomando su mano para revisar su pulso.– Estuvo en un coma señorita. ¿Recuerda quien es usted?

–Daidouji… Daidouji Tomoyo – Responde nerviosa observando las paredes a su alrededor. – ¿Estoy en Japón?

–Lo que queda de él. Estamos en un campo de protección levantado con la magia de Yûko. Podría decirse que estamos entre dimensiones… esperábamos que se recuperara. – En aquel momento un hombre con barba ingresa a la habitación.

–Señor Monou – Dice Tomoyo sorprendiendo al sujeto quien conoció como jefe de Sakura y más tarde se enteró que había sido traída a aquella dimensión por la Bruja Yûko. – ¿Usted también está aquí? – Observando nuevamente a la mujer.– No comprendo… Él me ha mandado de vuelta.

–¿Quién?

–Davatoc. El Jinete de la muerte. Estaba ayudando a Sakura a salir de un poderoso conjuro y… –Al observar la entrada de la magna mica mujer de piel aun mas blanca que la suya y de exuberante belleza, deduce quien es ella.– ¿Es Usted Yûko?

–Ya no me sorprende que Davatoc te haya dejado partir a la tierra– Explica la hechicera aproximándose y estudiando su mirada– Eres la reencarnación de su hermana… Lixue…

–Eso dijo él. ¿No debería yo recordarlo?

–No necesariamente. Se requiere de grandes poderes para poder tener vestigios de recuerdos de vidas pasadas.

Tomoyo quita las mantas de su persona, mostrándose el pijama de hospital. Con acento serio explica. –Tengo que dar con mi madre… tengo que buscar a Kero… – Incorporándose pero se tambalea aun por el mareo. – Eriol… – Dudando al observar las miradas de los allí presentes. Su  mirada se enternece al recordar los eventos acaecidos en la otra dimensión.– Eriol…

–Si, Está muerto.

Una lágrima solitaria recorre su mejilla. Rápidamente se la limpia mientras una sonrisa de resignación adorna sus labios.

–Trató de hacer demasiado. – Dice ella con la voz entrecortada– Lo único que lamento, es que sufrió tanto… tanto.

–ME ha dejado la misión de llevarte conmigo. – Refiere la Bruja de las dimensiones.– De ponerte a salvo.

Tomoyo observa a Kyôgo Monou y dice.– ¿Podría hacerme el favor de ayudarme?

–¿Adonde crees que vas? – –Pregunta la mujer que por semanas estuvo a cargo de cuidar de ella. Delicadamente el Kyôgo Monou hombre procede a ayudarle. – ¿Acaso no escuchaste lo que dijo Yûko? Te pondrá a salvo.  Fue lo que ese hombre pidió.  Ese Hiragizawa.

–Agradezco sus intenciones pero prefiero localizar a mi madre. Ir a ella. Es lo único que me queda ahora que he perdido al amor de mi vida.  Se que Sakura y Shaoran triunfarán. Pero Eriol luchó por este mundo. Por salvar este mundo que era nuestro – Observando a Yûko.– Si pudiera llevarme con mí madre se lo agradecería y tendría la deuda de mi parte, saldada. Por favor.

Yûko la observa con intensidad y finalmente responde.– Eres una mujer extraña: no tienes poderes sobresalientes pero capturaste el corazón de un individuo que en su vida pasada podría romperle el corazón a quien fuera… no importaba su talento. Y ahora niegas la protección que él mismo asegurara para ti y quieres ir con tu progenitora. No tienes miedo a morir en lo que pudiera pasarle a este mundo.

–Ya le dije: Sakura y Shaoran triunfarán y yo veré este mundo renacer nuevamente. La sangre de Eriol, de Meiling… de todos aquellos amados para nosotros, no será derramada en vano. – Sonríe con confianza.– Se que mi madre está a salvo. Lo vi mientas estuve del otro lado. Solo quiero ir con ella y vivir lo que me queda de vida; consciente que tarde o temprano me reuniré con mí verdadero amor… no en esta vida… en esta no fue posible. Pero se que en una siguiente, estamos destinados a estar juntos…– No evitando ahí que las lagrimas bañasen su delicado rostro.

––––––––––––––––––––––––––––––––––––––––––––––––––––––

Sakura mantiene una distancia prudente del sujeto. Observa y escucha la conversación entre los dos chinos y saben que no dicen nada amistoso por la expresión que tiene el rostro de Li.

Todo puede ser posible en aquel momento.

Los observa discutir y nota como ambas miradas van a su persona haciéndole temer por lo que lee en ambos rostros. Y enfoca sus ojos a la espada en manos del chino.

Y es entonces cuando ve como el chino saca un arma apuntando a Sakura. Esta ni tonta ni perezosa, invoca la carta de Shield pero su poder es latente dada la cantidad de magia utilizada en todo aquel tiempo.

Se siente débil. Por ello fue un poco fácil a Davatoc el encerrarla en aquel conjuro donde su hermano (o lo que cree que es su hermano), trató de que ella terminara con su vida.

¡Un absurdo si lo piensa!

Mientras logra mantener arriba el poder de “Escudo” escucha la discusión entre ambos hombres donde el arma se mantiene en alto apuntando a Sakura.

Ajena a todo lo que ellos dicen, los hombres debaten entre ellos. – ¿Crees en serio que ella será capaz de mantener el poder de su campo de fuerza activo? Que iluso eres Xiao Lang. Todo tiene su límite. Ustedes lo tienen…– Sonríe con satisfacción. – Tengo el último sello Xiao Lang y no pretendo dártelo. Tengo la espada cortesía de Neiva pero no la volveré a utilizar aquí adentro. Ya consiente de su poder, no voy a arriesgarme utilizarla aquí nada mas que para cortarte el cuello.- Negando con su rostro-   Ya el mundo que ustedes conocen, ha desaparecido ¿Qué crees que pasará cuando ustedes dos regresen a la tierra? Yo tengo el poder militar de siete continentes. De los siete reinos. Ellos los perseguirán por el fin de los días. Nada de lo que ustedes hagan será suficiente para impedir lo que es inevitable.

–¿Crees que nos rendiremos tan fácil?  Aunque tengamos que escondernos en las mismas entrañas de la tierra para detenerte, lo haremos.

–¿En serio Xiao Lang? ¿Cómo harás esto? Ya no te quedan aliados… todos están muertos. Has perdido a tu familia. –Sorprendiendo al hombre de ojos chocolates y cicatrices en sus brazos y rostro. – ¿No lo sabías? La siempre respetable Ielan dio su último aliento peleando a los soldados que irrumpieron en su casa. Todo lo que podía ser un contrincante para nosotros, ha desaparecido. –Bajando su mirada para que Shaoran asimilara el peso de sus palabras. – ¿En serio crees que te queda algo por lo cual luchar? ¿Por quien luchar?

––––––––––––––––––––––––––––––––––––––––––––––––––––––

“Mi querida Tomoyo: Lamento tanto no estar ahí para ti, cuando necesitas un abrazo. Te veo siendo recibida por los brazos cándidos y amorosos de tú madre. Al menos me complace, haber visto que Yûko cumplió esa parte. Lamento no haber cumplido la promesa que te hice aquella noche. Aquella promesa que volvería a ti, para casarnos… para tener una vida juntos”

Su espíritu le vio llegar a brazos de su madre. El impacto y las lágrimas en los rostros femeninos finalmente después de semanas en incógnitas son apabullantes. Días después, tuvo el placer de ver a la mujer que amaba, recordando los momentos juntos, que le hicieron sentir un atisbo de alivio.

“Ahora te veo abordar aquel vuelo militar, conseguido por las influencias de Ielan y que las llevarán lejos de los vestigios de aquella ciudad que paseáramos uno al lado del otro. Ahora solo te veo recordar, suspirar largamente y volver la mirada nostálgica a la ventanilla. Keroberos va en tu regazo, pasando inadvertido con todo lo que ocurre. Sonomi te observa melancólica y su sentimiento de madre sobrecoge la mortificación que habría sentido todo aquel tiempo de no saber de tu paradero”

Tomoyo observa al vacío. Han pasado ya diez días desde que despertara de aquel letargo en casa de Yûko Ichihara y esta le llevara finalmente adonde su madre. No ve ningún alivio en haber permanecido a su lado, como la Hechicera de las Dimensiones deseaba y así se lo hizo saber. No quería tener nada que ver con aquello que le recordara a su amado.

Y ahora piensa en Sakura y Shaoran.

Ha habido un extraño cese al fuego. El mundo tiene una calma un tanto apabullante según le explicara Sonomi luego de los diversos gobiernos, lanzar una serie de reglas y nuevas políticas de gobernación y de bifurcación territorial, según le explicaran los medios, buscando un fin a las hostilidades que se percibían en el mundo y que les había cobrado la vida a millones de seres inocentes.

“¿Será posible que estén aun con vida? Recuerdo que el tiempo no es igual aquí que allá. El tiempo que ese sujeto me mantuvo a su lado, mi madre me explica que han pasado meses… largos meses sin saber nada de mi… ¡Oh buena fortuna que eres traidora! ¡Cuánto jugaste con nosotros! Si algo le hubiera pasado a mi querida amiga, Kero habría… –Dudando dirigir esos pensamientos por esa línea pero es inevitable– pero está aquí esto me da esperanzas. Esperanzas de que en algún momento, en un futuro cercano, estemos juntos. Solo espero que ni Sakura o Shaoran les toque sufrir como yo he sufrido. Verse separados una vez mas resultaría destructivo… Para cualquiera de ellos…”

“Tomoyo”

Aquel susurro parecido a un suspiro la hizo saltar en el sillón del avión. Abrió los ojos ampliamente y sobresaltó a Kero quien parecía dormitar en su regazo.

Su madre le dirige una mirada preocupada.

– ¿Está todo bien, querida?

–Creí… escuchar a… – Suspira observando a su alrededor. Los demás pasajeros se mantienen tensos y ve unos cuantos soldados que parecen leer documentos confidenciales.

–¿Tomoyo?

–No. Mamá. Todo está bien – Responde reflexionando sus sentimientos, la pérdida y la resignación.

Vuelve la mirada a la ventanilla al mismo tiempo que limpia una lagrimilla solitaria que corre su mejilla.

Aunque él pudiera estar con ella de aquella forma (cosa que deseaba que no fuese así), jamás podrían a volver a estar juntos.

––––––––––––––––––––––––––––––––––––––––––––––––––––––

Sakura los observa discutir y avanza hasta Li – Shaoran… – Tiene el escudo levantado.  Atrae su mirada e igual el del chino que amenaza con su vida. – Es hora de irnos a casa…

-Ella no lo entiende ¿Acaso no comprende? – Sonriendo con satisfacción al chino – No podrán salir de aquí… no se los permitiré.

-Supiste entrar a esta dimensión. ¿Cómo lo hiciste?

-Esto me lo permitió. – Mostrando el sello colgando en su cuello debajo de sus ropas. Shaoran siente que su corazón se detiene de un saltito. ¿Con que aquella es la forma de ascender y descender? – La criatura esa, la guardiana, lo ha eliminado por lo que no hay reemplazo para este… por lo que supongo que podré volver al mundo con suma facilidad.

-Entonces eso se cumple para nosotros también. – Sakura deja bajar su escudo. Y en japonés, el chino explica retirándose uno de los sellos del cuello – Esto nos permitirá irnos a casa…

-¿Acaso no lo comprendes Xiao Lang? ¡No pretendo dejarte ir de vuelta! Agradezco que te hayas deshecho de esos jinetes. Se volverían tarde o temprano una carga encima del beneficio… Ahora, si me disculpas. – Apuntando al sujeto con el arma. – ¿Me permites matarte para así continuar con mis planes?

Shaoran levanta una ceja incrédulo de las palabras de alguien que pudiera considerarse su hermano político. Niega con su cabeza y extiende su mano a Sakura para decirle. – Vamos, nos vamos de aquí.

Sakura toma su mano, y parecen retirarse protegidos por la magia del Escudo de Sakura. furioso por la  forma en que es ignorando da un disparo al aire y ambos se detienen. El Shaoran se voltea a el y este dice. – Hablo en serio … ¡No saldrán vivos de aquí! – Apuntando ahí a Sakura.

-¿En serio crees que me importa que tengas un arma en las manos? – Pregunta el sujeto confiando en sus talentos y poderes. – No me importa en lo mas mínimo.  Y como has dicho, no utilizarás la espada y su poder aquí dentro. Eres un cobarde- explica Li comprendiéndolo todo.

Un segundo disparo es realizado que retumba el eco del mismo en el lugar. Ya en el tercero apunta hacia ellos, y dispara, ahí sorprendiendo a Li con el atisbo de dolor que ha penetrado por un hombro.

-¡Shaoran! ¡Shaoran! – Exclama Sakura sorprendida y como el efecto de la carta Escudo va mermando. Con su Báculo en mano, auxilia al sujeto de ojos chocolates que tiene dificultades para mantenerse de pie. La herida fue por un costado y atravesó la carne hasta el otro lado.

-Te dije que me tomaras en serio, Xiao Lang – Dice el sujeto con una sonrisa de triunfo en su rostro. Shaoran le urge a Sakura que vuelva a levantar el Escudo y por mas que la chica lo intenta se encuentra débil para hacerlo.

-¿No lo sabias cierto, Li? Debiste suponerlo desde el momento que viste como afectaban a los esclavos mágicos… a los guardianes. Debiste de suponerlo cuando los jinetes se encuentran encadenados en esta dimensión hasta que los invocan y ni pueden escapar de aquí. Este lugar absorbe toda la energía mágica (de a poca cantidad pero lo hace), de todos los seres volviéndoles tolerantes a todo… en especial a las cosas no mágicas. – Entonces sin siquiera advertírselo, el sujeto dispara.

Solo que en este caso, la victima no fue Li.

Fue Sakura.

La chica exhala profundo sintiendo el escozor en la laceración echa por el arma. El báculo cae de sus manos y antes de que toque el suelo, se vuelve la pequeña llavecita mágica. Ella cae de rodillas al lado de Shaoran.

-No… Sakura… – Gime Li aproximándose a la chica y con la herida de bala en su costado.

La chica comienza a respirar con dificultad mientras se desangra en el suelo. Shaoran le da alcance para mantenerse a su lado.

-Los vencimos… – Murmura ella desde el suelo. El sujeto se echa a su lado para tomar su mano con ternura y aunque se encuentra manchada con su sangre no le importa.

Al menos morirán juntos.

-Quería al menos volver a casa…- Murmura la chica con lágrimas en sus ojos, Shaoran no sabe si es por el dolor de la herida o porque es el final. Y es que puede percibirlo también. – Ver lo que queda del mundo- Apretando sus manos. De ahí dirige a una de sus manos hasta su cuello rompiendo la cadenita del relicario que le obsequiara Yuko. – Tómalo. Llévalo contigo. Termina con la vida de este hombre. Trata de volver a casa.

– Mi hogar era con nuestros amigos. Con nuestra familia… contigo, Sakura. – Refuta Li con los ojos llenos de lagrimas – Lamento haberte fallado. No haberte podido proteger… – Siente sus ojos pesados y como la sangre moja sus ropas. La chica de ojos verdes sonríe poniendo una de sus manos en su mejilla.

-Siempre serás mi chico especial, Shaoran Li.  – Con ello culmina cerrando sus ojos.  Shaoran se queda con su mano en su mejilla, sujeta por la suya que la había cubierto segundos antes.

Y ante aquella despedida, deja ir su mano, para que ésta, pequeña y llena de cicatrices, caiga inerte al suelo de piedra.

Y con su pérdida, él mismo pierda las esperanzas… y también el conocimiento. Lo último que escucha es al sujeto que parece caminar buscando algo a su alrededor.

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-Kero… te he traído algo de cenar – Dice Tomoyo entrando a la pequeña habitación asignada para ella y su madre en un pequeño apartamento fuera de Japón. Están en refugio en una pequeña isla no muy lejos del dominio japonés pero a la cual han llegado muchos japoneses buscando refugio lejos de los constantes bombardeos. Al ingresar no lo nota en una primera mirada alrededor.

-¿Kero? – Ingresando a la habitación y dejando el pequeño plato con frutas y quesos es que se fija en la pequeña criatura casi traslucida en el colchón del catre que ella duerme – ¡Kero! –Exclama llevando sus manos a la boca y avanzando con prontitud.

-Tomoyo… Sakura… ella…

-Kero… – Susurra ella con un atisbo de voz. Sus ojos se llenan de lágrimas. – Kero…

-Lamentamos mucho… haberles fallado…

-¿Qué hablas? Cuidaste a mi madre. Tú y Spinnel. Todos, buscando la manera de asegurarse que todo saliera bien – Limpia sus lágrimas. – Kero…

La pequeña criatura sonríe. – Morir… de esta forma, es como quedarse dormido… Tomoyo…ahora comprendo… tantas cosas…

-¡No Kero! No me dejes sola… ¡Todo lo que he soportado es porque tú estas aquí! No puedes dejarme también… ¡No tu también!

-Lo único que lamento, es no haber estado al lado de mi ama … de Sakura.. de mi amiga. – Refiere el pequeño gato halado.  – Pero al menos me puedo despedir de… – Ahí finalmente desapareciendo de la mirada de la chica de ojos azules.

En un primer instante trata de hacer sentido a todo lo que ha ocurrido. Todo desde que tomara la llamada de Li, meses atrás, pidiendo ayuda para localizar a Sakura. Y ahora, probablemente.. sus amigos, al igual que Eriol, estén…

Los gritos de su sufrimiento se escuchan por el pasillo atrayendo la atención de su madre quien había salido atrás de ella del comedor compartido. Al llegar a la habitación, no necesita muchas explicaciones ante el estado de conmoción de su hija y como esta llora al lecho vacío en el cual usualmente, esta la criatura de color amarillo que llegara a explicarle el papel en su momento de Sakura, de Li Shaoran y de Eriol Hiragizawa.

Y si llegó a su fin, como pasara como el gato azul, no es que las esperanzas de que regresaran todos sanos y salvos, mermaban.

Es que ya no hay esperanzas.

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Shaoran se incorpora nervioso. Abre los ojos. El brillo del sol y el resplandor le hacen cerrarlos nuevamente hasta que se adapta. Luego observa a su alrededor.  No está en el inmenso salón abandonado de aquella fortaleza. Sakura no está a su lado.

No ve a Kanda.

Simplemente está él, en un jardín precioso.

Un jardín que le parece muy conocido.

Y entonces su inquietud tiene respuesta. La tiene cuando observa bajo un hermoso árbol de flores de Cerezo al hombre de cabellos negros azulados, sin usar sus monóculos y que le observa con un atisbo de orgullo.

Y en sus manos, ve el relicario que usara Sakura.

“Sakura”

–Bien hecho Xiao Lang… muy bien hecho.

– ¿Bien hecho!? – Pregunta avanzando hasta el hombre y notando que sus vestimentas son las mismas que usara en todo aquel tiempo que ha combatido contra los jinetes. Los magullones en sus brazos igual son reales. –He perdido todo aquello que es importante en mi vida. He perdido amigos, familia… el mundo está sumido en el caos y la destrucción. Y todo lo que puede decir es “¿Bien hecho?” La clave era salir con vida. Salir todos… ¿A que mundo pretendo regresar si todo por lo que creía desapareció de dicho mundo?

Clow Reed enternece su mirada, comprendiendo las palabras del sujeto.

–Hace muchos años atrás, lo que tú has descubierto, nosotros fallamos en ello. Comprendiste cual es el significado verdadero de humanidad. Sabes que el mundo sumido en el caos y destrucción el cual impediste, jamás volverá a lo que era.

–Ahora me toca quedarme aquí morir desangrado. Morir en manos del hombre que tomara la vida de mi hermana y de Sakura, en las suyas. – Murmura el sujeto observando el relicario en las manos del hechicero. Este se percata que la atención de Shaoran está en el mismo. – Eso es de Sakura.  Estaba en mis manos cuando… – Piensa un instante. – ¿Por qué lo tiene?

–No, Shaoran. Era mío. Siempre me ha pertenecido. Y por medio a Yûko, estuvo en manos de Sakura. Y de Sakura ha llegado a tus manos.

–¿Por qué?

–¿De que otra manera te daría el instrumento para obtener lo que tanto deseas? – Sonríe con optimismo observando la extrema confusión en el rostro cansado de su descendiente. –El triunfo en esta batalla no es tu deseo mas profundo. Lamento haber puesto esta responsabilidad en tú camino. En el camino de la dueña de las Cartas. En el destino de mis amadas creaciones.

–¿Quiere decir que todo estuvo planeado de un principio? ¿La venganza de los descendientes de los jinetes? ¿La venganza departe de los descendientes de las personas que los hechiceros, incluso usted, sacrificaron a costa de abrir el portal?

–Los primeros vestigios del “Fin de los Días” que nos tocó vivir, comenzábamos a percibirlos. – Explica Clow con paciencia y extiende el relicario a manos de Shaoran, el cual lo toma sin réplica pues pertenecía a Sakura. Solo aquello le importa. – Viendo que la plaga se aproximaba a nuestras puertas, decidimos detener al anterior jinete. Quien se llamaba Noveros. – Atrayendo la mirada de Shaoran. – Noveros había descendido a la tierra, y el mundo cada día que pasaba, iban muriendo mas personas. La plaga se aproximaba al oriente, una vez sucumbió Europa. Tuvimos que tomar la decisión de actuar rápido. Con ayuda de Yûko quien en aquel momento era una de las mujeres mas poderosas que jamás había escuchado, pusimos el plan en marcha. Decidimos una vez que tuvimos toda la información que creíamos certera el enfrentarlos. Pensamos que con ello sería suficiente. Al confrontar a Noveros en la Tierra, nos percatamos que era inútil el tratar de confrontarlo aquí. Los primeros hechiceros que lo enfrentaron, murieron con suma facilidad. Tuvimos que retirarnos a idear un nuevo plan de lucha. Entonces Biktwipia descendió.

<< Fallamos magistralmente. Cuando nos percatamos, estábamos decididos a irlos a enfrentar a su dimensión. Ahí aun permanecían dos de los jinetes, según nuestras investigaciones del tema. Davatoc y Neiva. Ascendimos no percatándonos de que con nuestro ascenso, hicimos que ellos también ascendieran a su dimensión. >>

–¿Ellos ascendieron cuando ustedes ingresaron?

–Una puerta abierta, una sola vez, al mismo tiempo. Al abrir el primer portal los forzamos a ir a su dimensión. Ahí se percataron que estábamos ahí.  De los doce que ascendieron, cuatro tuvieron éxito. Con lo que no contaban era con algo que solo un puñado sabíamos: quienes derrotaran a los jinetes debían de ocupar su lugar como juez y verdugo.  Ellos no lo sabían hasta que recibieron los dones de los jinetes y quedaron encadenados del otro lado.

–¿Quién controlaba la decisión del descenso de los jinetes en sus tiempos? – Pregunta Shaoran observando a Clow con curiosidad– En esta ocasión, fueron los descendientes de aquellos que murieron siglos atrás. Y los descendientes de los hechiceros que quedaron reemplazando los jinetes… ¿En aquel entonces?

Clow mantiene un silencio sepulcral ante su pregunta. Luego de unos instantes en silencio, observando a su alrededor, replica. – Si crees en un poder superior… un Ente Divino que lo controla todo, que controla incluso nuestra existencia misma, cree entonces que tuvo que ver con el descenso de los Jinetes. En aquellos siglos el desorden, el caos y la herejía formaban parte del diario vivir. Creía en aquel momento que el mundo ya no tenía razón de ser… salvación.  Tal vez fue una especie de prueba para la humanidad para que enderezara su camino. Una prueba para unos cuantos como nosotros, hechiceros, para ver como actuaríamos y si utilizaríamos nuestros dones para el bien de la humanidad. Y los religiosos empedernidos te dirán que ese “Ente” lo haría para limpiar la humanidad de nosotros. – Encogiéndose de hombros – No tengo respuesta.

Shaoran suspira resignado. Luego de un breve momento dice. – Tengo que volver. Mi cuñado con el poder de los medallones…  se querrá sublevar.

–Muy desinteresado de tu parte.

–Necesito saber que juega esto en todo lo que está pasando. – Señalando el relicario. – Dijo que Yûko le hizo llegar esto a Sakura porque usted se lo solicitó. ¿Qué se supone que iba a hacer con esto?

–Oh si. Casi lo olvido. No. Ese relicario no es de Sakura. Es tuyo.

–¿Mío?

–Dentro del relicario está escrita la profecía escrita por Yûko en el diario de los Li. Solo que no es una profecía. Es un conjuro.

–¿Conjuro?

–El mundo no está en mejores condiciones que cuando estuvo mientras yo vivía. Ese conjuro debía de llegar a ti en el momento indicado. Ni un momento antes… ni un momento después. – Encogiéndose de hombros. —Pensé que supondrías que eso además de ser la profecía, era la formula para deshacer todo el caos.

–¿Ha llegado ese momento?

–Por supuesto. – Responde con gentileza. – Ha llegado el momento. Dentro del relicario no solo está el conjuro sino también la magia más pura y blanca del mundo. Juntos pueden hacer milagros.

–¿Qué dice?

–Dentro de ese Relicario está el alma de Sakura Kinomoto –Sorprendiendo a Shaoran Li –y Colgando de tú cuello es como si fuera el poder más grande jamás logrado. – Sonríe con satisfacción. – La existencia de la pequeña Sakura, tan inocente, tan ingenua… tan distraída no es una coincidencia en este tiempo y en esta época. Era precisamente escrito en las profecías. Ella es el alma más pura que existe en esta generación y tú representas el poder y la fortaleza. Es como el ying y yang. Luz y oscuridad. Y es hora que ambos poderes se conjuguen. – Tocando su hombro. –Es hora de volver y utilizar el último poder que les he otorgado a ti y a la joven Sakura.

Recuerda las palabras dichas por Meiling cuando se disponían a abrir el portal. Y tiene sentido si analiza lo dicho ahora por el hechicero.

“No tenemos magia todos, pero tenemos nuestras almas… nuestras almas por si solas son fuentes de energía infinita.” Fue una de las cosas que Meiling le explicara a todos justo antes de abrir el portal. Shaoran recuerda aquello con intensidad.

–¿Qué es eso?

–El poder del verdadero amor. No solo a una persona especial. El poder y la sensibilidad de amar al prójimo: sin esperar nada a cambio. – Enterneciendo su mirada- Pero, hay un precio que pagar. – Ahí atrayendo la total atención del chino—Tu vida.

Shaoran muestra cierta sorpresa pero luego de unos instantes deja caer los hombros.- Ya sin Sakura… sin mi familia, no me queda mucho por lo cual pelear.

-Pero mí querido muchacho: te queda mucho por ganar- Asegura Clow Reed con aquella actitud de comprensión en detalles que el sujeto no comprendería en esos instantes. – Es hora de regresar… ¿Estás listo?

-Nunca lo estaré. Pero si estoy dispuesto a detenerlo.

–––––––––––––––––––––––––––––––––––––––––

Cuando Shaoran recobra el conocimiento lo hace justo a tiempo.  Su cuñado iba a ultimarle con su daga sobre su corazón y de repente un poderoso campo de fuerza, lanza a la distancia al sujeto haciéndole caer de revés en el suelo y haciéndole soltar la daga.

– ¡No, no, no, no! – Ruge el hombre desde donde ha caído sorprendido de la magia que repentinamente protege a Shaoran- ¡Tu debes morir! – tomando el arma que ha caído a pocos pies de el, junto con la daga. Esta vez su mano va al revolver. Lanza disparos vaciando el cartucho, cuyas balas simplemente rebotan en el campo de fuerza alrededor de su cuñado.  Este mantiene su espada en alto y se arrodilla con el relicario de Sakura en sus manos.

“Al menos, me queda la dicha, que estaremos juntos…”

““Según su voluntad, los cuatro vendrán en los tiempos de conflicto a entorpecer el trabajo de aquellos hacedores de paz. Los cuatro bajarán acercándose el Fin de sus Tiempos y provocarán caos, muerte. Buscando a aquellos que pueden enfrentarles, irán eliminando a sus contrincantes hasta que no haya poder ninguno que pueda con ellos.”

-¿Qué haces con esa leyenda? ¡Con la profesía! ¿Por qué la lees? ¿Acaso no te das cuenta que estás medio muerto ya? –Empuñando su espada- ¡Maldición! Aunque acabe con mi vida, no saldrás de esta con vida Xiao Lang. ¡No lo permito!

Ignorando sus palabras Shaoran prosigue consciente ya que se aproxima el final. Clow se lo ha advertido: ya no habrá marcha atrás. A pesar de que el sujeto que consideraba meses atrás como “Familia” Empuña la espada y desvaina toda su fuerza contra su persona.

Pero a Shaoran ya no le importa.

Los muros del lugar comienzan a retumbar.

Los cimientos a temblar.

Shaoran observa como las piedras en el suelo empiezan a sacurdirse. Observa a un lado, donde el cuerpo de Sakura, inerte es levantado con furia proporcionada por la onda expansiva. Una lágrima se desliza por su mejilla.

Siente como las fuerzas le abandonan.

“Un poco mas… solo un poco mas”

-“Aunque aquellos de los cuatro rincones de la tierra se levanten a proteger a la humanidad, solo esta hallará su salvación en sus manos. Los guardianes caerán y sus amos serán destruidos. El mundo caerá en la oscuridad. Ni los cuatro elementos servirán para protegerlos. El Amo del Sol y la Luna, será destruido. El fin llegará. El heredero verdadero de los Viejos tiempos, podrá conjugar su magia y revertir el efecto de su tiempo. Empezará todo desde cero”-

El grito del hombre mientras las piedras caen a su alrededor es todo lo que puede escuchar Li adicional a la revuelta concentrada en la tierra: Por un momento, la burbuja mágica que lo mantiene a salvo para invocar el conjuro, falla. Pero aun así, consciente que ya es el final, que no hay más que hacer, levanta la punta de la espada del suelo.

Sonríe observando como las piedras del techo caen sin piedad sobre el hombre que le ha causado tanto dolor en el pasado.

Y él mismo observa como las piedras del techo, finalmente parecen darle alcance. Observa hacía arriba para notar que la burbuja que lo mantiene protegido, sostiene las piedras mas grandes que se encontraban en el techo.

“Sakura…” Es lo último que piensa al cerrar sus ojos y el campo de fuerza ceder y las piedras caerle encima.

Y con ello, aquel solitario palacio, en una dimensión desconocida, volverse su tumba.

La oscuridad sucumbe su alma.

Y siente al mismo tiempo, en mucho tiempo no sentía.

Una sensación de libertad.

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–¿Shaoran? ¿Shaoran? – Escucha aquella voz familiar llamándole a lo lejos. Pero solo siente que la cabeza le da vueltas.

Y de repente siente esa opresión en la base de la misma.

 

–Mi cabeza… – dice el sujeto en un murmullo pasando la mano por ella. Luego mientras la chica sigue observando su rostro y con los ojos abnegados de lágrimas, este abre los ojos lentamente siendo lastimado por la luz del sol.  La observa un instante como si no la reconociera y rápidamente añade.– Sakura…

 

–¡Que susto me has dado! No, no te levantes–Viendo las intenciones del hombre en incorporarse– Stavros fue por un doctor, y Tomoyo te trae un poco de agua… ¿Cómo te sientes?

 

–Solo me duele la cabeza. Que extraño… – dice pasando sus manos por su cabeza. – Por un momento…

 

–¿Qué?

–Sentí que no era yo. – Afirma pensativo y bastante serio. Viendo la preocupación en el rostro de su esposa le sonríe con confianza diciendo.– Calma Sakura – viéndole a punto de llorar.– Todo está bien…

 

–No. No está bien. Casi me muero del susto.

 

Tomoyo avanza al par y dice mientras extiende un vaso de agua fresca– Shaoran: ¿Te encuentras bien?

 

–Si– afirma el varón – Creo que he tomado mucho sol hoy.– Recibiendo el vaso de agua pero no tomando de ella. Pasa nuevamente sus manos por su frente mientras se incorpora parcialmente del regazo de su esposa. – Ya me siento bien.

 

–Que extraño que te desmayaras así… – Dice Tomoyo.– Stavros viene con el médico y Vivian fue por Eriol. – viendo como Shaoran niega con su rostro – No es nada… hemos pasado un terrible susto. ¿Qué pudo haber pasado para que te ocurriera eso?

 

–Bueno solo puedo pensar en una sola cosa– observando de soslayo a Sakura y revelándole la noticia– Parece que Sakura tendrá otro bebé– sonrojando a la aludida ante la mirada de sorpresa y alegría de su amiga de ojos amatistas. –Creo que la noticia me cayó mas pesada.

 

–¡Pues con razón! Son maravillosas noticias. – ahí observando a Eriol regresar con sus hijos rápidamente y Vivian atrás. La mirada de alivio del varón es notable al verlo al menos consciente y se arrodilla a su lado mientras los pequeños Hiragizawa lo observan con curiosidad infantil.

 

Lo observa con preocupación. – ¿Qué te ocurrió?

 

–Insolación – responde Sakura con rapidez antes que su esposo o Tomoyo tuvieran oportunidad de responder. –Suele pasar…

 

–Tienes razón Sakura. Pasamos mucho tiempo al sol en estos días. Es normal que estas cosas ocurran.– Ayudando a incorporarse al chino y al mismo tiempo dice– Creo que es hora de pasar el resto del día dentro de la casa, amigo. – Palmeándole con camarería el hombro. Sakura se incorpora ayudada también por Eriol e igual Tomoyo quienes avanzan detrás al interior de la casa.

 

Shaoran tiene el rostro serio y Eriol se percata. Se van al salón y este se voltea a su amigo para decirle.– ¿Qué es lo que te ocurre?

 

–No se como explicarlo pero por un momento, mi cabeza… mis pensamientos se fueron a otro lugar…– viendo como su amigo alza sus cejas. – Como si todo esto, no existiera… tampoco este momento.

 

Cruzándose de brazos lo observa sentarse y cerrar los ojos un segundo. Eriol no dice nada y es Shaoran quien vuelve a tomar la palabra sintiéndose mas tranquilo al decir.– Sakura está embarazada– Ahí tomándolo por sorpresa– Creo que la noticia me ha atrapado de una manera que mi juicio se tomó unas vacaciones momentáneas… ya me siento mejor.

 

–¡Pues con razón! ¡En hora buena! –Le felicita su viejo amigo y pariente lejano abrazándole para felicitarle por la buena noticia.– Con razón perdiste el conocimiento. Después de tanto tiempo… bueno, esperemos que sea el niño que ella desea tanto.

 

Shaoran sonrió con cortesía. Lo cierto que aquella sensación de vacío no le abandonó en casi todo el día. En instantes, se quedaba observando a sus amigos y principalmente durante la cena preparada por Vivian y Stavros. Observaba con detenimiento a Liang mientras devoraba sin reparos su plato de comida y mientras Sakura le observa por momentos con un gesto de preocupación y de amor en aquellos ojos verdes que en ocasiones le hinchaban de orgullo y al mismo tiempo le hizo pensar por un segundo que ella y sus hijos, las personas mas importantes de su existencia.

 

Aquella noche mientras Sakura termina de poner en cama a Jun y se despide de Liang camina con tranquilidad a su propia habitación encontrando a su esposo observando por la ventana. Ella coloca su frente en su espalda y se queda unos segundos en silencio mientras le abraza por la cintura y Shaoran cubre sus manos con las propias.

 

–Por un momento me asusté bastante. No se que haría si algo te ocurriera.

 

–Mis pensamientos van por el mismo trayecto. Yo mismo me siento inquieto en el día de hoy. Y no se porque. – enderezando su cuerpo para darle el frente a su esposa mientras se escuchan las olas que rompen contra los riscos a pocos metros y las que llegan a la orilla arenosa. – Por momentos me he sentido inquieto– abrazando a su esposa con intensidad pero sin llegar a lastimarle. Exhala para proseguir.– No me imagino mi vida sin ti.

 

–.Yo tampoco puedo imaginármela – responde por lo bajito. –Pero somos afortunados y debemos ser agradecidos: Tenemos una vida que muchos envidiarían y no son afortunados de poseer.

 

–¿Crees que, de existir otras vidas, podríamos ser capaces de estar juntos?

 

–Yo creo que si – dice la ojiverde después de pensarlo unos segundos.– El ser amado puede estar junto mientras esté destinado en las estrellas. – Sonríe agregando – Por lo menos, espero contar con la fortuna de encontrarte una y otra vez.

 

Él sonríe correspondiendo a su declaración y se aferra mas a su cuerpo observando sus ojos esmeraldas. – Yo también lo espero ¡Dios Sakura! No se que me pasa… pero siento que si te perdiera, no se que haría… que sería capaz. Desde que me desmayé no pienso en otra cosa más que en besarte, y hacerte mía una y otra vez… asegurándome que esta vida que vivo, no es un sueño.

 

–¿Por qué no me besas y compruebas que no lo es? – Le pregunta la joven con un atisbo de coquetería a pesar que sus mejillas le revelan al varón que pese a todos los años de feliz unión matrimonial y de encuentros íntimos no deja de ser la misma inocente y despistada mujer con la que se casó.

 

 

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Sabe que es bien avanzada la madrugada pero los gritos sobresaltan a su esposa quien duerme a su lado. Enciende la lamparilla para notar a su esposo, bañado en sudor y el torso desnudo.

Un par de horas atrás, le hacía apasionadamente el amor.

Ahora grita con intensidad.

-¿Qué te pasa? ¿Qué ocurre?

-Mi hermana… Femeeii – Murmura con intensidad y observándose bastante preocupado. Busca la mirada verde de la su esposa y luego de observar el lugar donde se encuentra piensa un instante y respira al paso.- Mi hermana, muerta.

-¿Femeeii? No, Shaoran. Femeeii está con mi hermano. Están en Japón.- Acariciando su rostro y nota el ardor en la piel.- Santo cielo, creo que tienes fiebre- Tomando la temperatura al tocarle. Sakura no duda un instante para colocarse una pieza de ropa en su cuerpo desnudo y va por un vaso de agua al baño.  Shaoran aun no se mueve del lecho y toma del líquido mientras ella acaricia sus cabellos.- ¿Te sientes mejor? ¿Mas tranquilo?

-Creerás que soy un niño.

-Con el susto que hemos tenido hoy, no corramos ningún error, Shaoran – Dice su esposa de manera comprensiva. – ¿Qué fue lo que soñaste?

-Caos, destrucción… con un hombre que desconozco… hablándome de ti. Tú no estabas ahí – Ahí recordando ciertos detalles y cierra los ojos pasando sus manos por el rostro- Santo cielo. Siento que me vuelvo loco.

Sakura nota su preocupación. Tomando una decisión se levanta y va hasta el tocador donde está el teléfono celular de la joven y busca en la agenda el teléfono. – ¿Por qué no llamamos a tú hermana? Te sentirás mas tranquilo.

-Debes de pensar que soy…

-No es importante lo que otros piensen, es lo que te de tranquilidad- Ahí acercando el auricular al oído del sujeto una vez pulsa el numero de la casa  Kinomoto en Tokio.

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El repicar del aparato pone a gruñir al doctor Kinomoto quien duerme como un angelito hasta unos momentos atrás a pesar de ser domingo y ser ya las once de la mañana. Este tuvo que cubrir un turno de dieciocho horas seguidas y llegó a las tres de la mañana.

-Kinomoto- murmura la chica al tomar el teléfono. Ha estado en la habitación pues saldría al supermercado para que su esposo duerma tranquilamente. Luego de unos instantes se incorpora escuchando el quejido de su esposo quien se desliza hasta la almohada- ¿Xiao Lang?  .- Esto lo dice en chino como está acostumbrada a llamar a su hermano y a hablar con él.- ¿Qué pasa?

Aquí Touya alza la cabeza observando a su esposa. Sus ojos cafés estudian la expresión negra de la de su esposo que al escuchar el nombre de su cuñado y sabiendo que no está en el país y por la hora, pudiera tratarse de una emergencia.

-No, no. Todo está bien aquí. Touya ayer tuvo un turno pesado. Yo iba al supermercado mientras él duerme.  Todos estamos bien. – Escuchando un segundo y encogiéndose de hombros.- ¿Mamá? Mamá está bien.  Precisamente hablé con ella más temprano. ¿Todo está bien?

Touya ya presta su total atención a lo que dice su esposa quien ya habla en japonés tal vez comprendiendo en silencio su preocupación. Luego de unos breves instantes que intercambian palabras, finalmente cuelga.

-Esa fue la llamada mas extraña de la historia.

-¿Qué quería?

-Esa es la cosa… no me dijo nada. – Explica la señora Kinomoto observando a su esposo- Vuelve a dormir… – Besándole en la frente. Pero el sujeto le aferra por el brazo, volviendo a llevarla consigo al lecho y besarle los labios.- Touya… tienes que descansar… – Alejándose de su persona, no sin evitar un quejido de sus labios. –Tengo que hacer las compras. Me llevaré a los niños – Hablando de su pareja de mellizos y primeros hijos del par (no contando el aborto espontaneo que sufriera ella años atrás, incluso antes de casarse).- Tu necesitas descansar… ya deja de poner esa expresión – Observando los ojos oscuros del varón.- Me exaspera cuando me miras así.

-¿Cómo te miro? – Pregunta el sujeto con una tenue sonrisa en su rostro y viendo como el rostro de su esposa adquiere un tenue tono carmín.

-Como si fueras un león observando a su presa… – La expresión de su esposo cambia radicalmente mostrando cierta preocupación.- ¿Ocurre algo?

Una sensación de Dejá-vú. Por un momento sentí….

-¿Si?

.-Olvídalo.

Femeeii se encoge de hombros y se despide con un beso al aire diciendo.- No tardaremos…

Touya se reclina a la cama observando al techo. Escucha el sonido de su esposa instando a sus hijos para salir rápido de casa y que su esposo vuelva a dormir. Ya sintiendo el silencio del lugar cierra sus ojos, recordando la respuesta de su esposa.

Tiene la ligera impresión de haber escuchado aquella respuesta en una ocasión anterior. Duda mucho que Femeeii la haya usado previamente.

-¡Bah! No voy a preocuparme por eso ahora –Dice volteándose para volver a conciliar el sueño. Y en aquel silencio, eso no tarda en ocurrir.

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Tomoyo Daidouji observa a su amiga mientras ambas preparan el desayuno aquella mañana.- ¿Pesadillas?

-Fuertes- Admite la mujer de ojos verdes preocupada- Es la primera vez, que algo así le pasa. Anoche cuando despertó, tenía una fiebre muy alta.

Tomoyo observa por la ventana de la cocina a los hombres Li y Hiragizawa, sentados tranquilamente bajo la sombra del paraguas que tiene la mesa de playa a  poca distancia del lugar. Ambos parecen tranquilos aunque tienen una expresión seria.

-Sería consecuencia de la fiebre Sakura. – Dice Tomoyo para tranquilizar a su amiga- Se sentirá mejor pronto – Sonríe con seguridad. – Ya lo verás.

-Eso espero Tomoyo. – Dice Sakura preocupada por lo ocurrido con su esposo- Primero su desmayo de ayer, y ahora esto de la madrugada… solo espero que sea pasajero.

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Unas semanas después, Sakura ingresa al establecimiento de Dulces Tentaciones, saludando a los empleados que allí laboran. Liang avanza siguiendo de cerca a su madrastra mientras Sakura arrastra la carriola donde va Jun sentada. Hay muchas personas en el concurrido negocio donde tuvo el placer de conocer a su esposo años atrás. Justo antes de arribar a las oficinas escucha la voz del preadolescente preguntar- ¿Está bien si voy a las cocinas a saludar?

Sakura sabe que va mas por las golosinas que Momo y Tamechi, el chef de Tomoyo del establecimiento siempre están probando o preparando y atiborran a los hijos tanto de Sakura, de Tomoyo y a la misma Nakuru Akizuki quien se encuentra residiendo en Londres y cuando va de visita a Japón, Dulces Tentaciones es la parada obligatoria.

-¡Sakura! ¡Que sorpresa! – Exclama Tomoyo al verla llegar. Se saludan afablemente mientras Tomoyo cierra sus carpetas y se aleja del ordenador para saludar a la mujer de ojos verdes. – ¿Qué haces por aquí?

-Era la hora de recoger a Liang de la escuela. Ya sabes que con el viaje de Shaoran a Hong Kong para reunirse con sus cuñados, hemos tenido que improvisar. Siempre es Shaoran quien lo recoge.

Tomoyo acaricia la cabeza de la pequeña hija Li y luego de un breve silencio pregunta- ¿Qué con lo otro? ¿Cómo va el embarazo?

-Progresando. Aun es un tanto temprano para saber el sexo del bebé pero el doctor dice que viene sin dificultades.

-¿Y lo otro?

Ahí Sakura se entristece un poco negando con su cabeza.

-No. Sigue igual. Anoche me ha llamado porque tuvo otra pesadilla. Ahora era conmigo. Que yo moría en sus brazos – Suspirando – No se que hacer ya, Tomoyo. Shaoran no duerme unas horas completas. – La esposa de Eriol Hiragizawa siente la tribulación de su amiga.  – Le preparé te, incluso ha intentado la meditación antes de dormir. Nada calma esas pesadillas horribles. Imagínate, incluso sueña con gente que no conoce. Hay una mujer que menciona recurrentemente- Ahí atrayendo una expresión interrogante de su amiga, a lo que ella añade.- No, no tengo nada que preguntarme. Dice que la siente mas como una hermana… pero nada mas. Además ¿Por qué soñaría con una total desconocida?

-No se que decirte. Jamás he escuchado de algo así. – Duda un instante y al final dice- Eriol ha pensado asistir a terapia – Sorprendiendo a su amiga. – Podría convencerlo en su momento para que hable con Shaoran y le sugiera asistir. Tal vez, le ayudará un poco.

-Creo que es una fantástica idea. Yo no lo mencionaré ahora pues está muy preocupado por todos los asuntos referentes a las empresas Li. Pero cuando vuelva, tal vez se lo mencione.

-¡Mira esto! – Interrumpe Liang a las adultas- Panecillos de dulce de leche- Aquello lo dijo trayendo varios pastelillos rellenos en sus manos y depositando uno en las manos de Jun y otro en mano de Sakura- Están deliciosos.

-Pruébalos. Es la nueva receta.

-¡Ay Tomoyo! Creo que con este embarazo terminaré consumiendo todas las golosinas del establecimiento – Declara llevando una mano a su vientre- ¿Te acuerdas de la sorpresa de  Coco que sacaste el año pasado? – viendo a la joven asentir- Shaoran tuvo que venir por dos cajas antes de marcharse a su viaje para llevarles a sus parientes.

-Al final se los comió ella – Dice Liang señalando a su madrastra y ocasionándole un sonrojo.

-¿Ah si, yo sola, no? ¿Quién se comió diez de esos bocadillos mientras yo comía?

El chiquillo saca la lengua, divertido y añade- Al final papá tuvo que volver en el día de su vuelo y llevarse dos cajas de aquí. Estaba consciente que en casa, no sobrevivirían mucho tiempo.

Ambas mujeres no tardan en reír a carcajadas con las ocurrencias del hijo de Shaoran Li.

 

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-¿Cómo ha resultado todo?

-Como siempre supiste que ocurriría- Dice la hechicera de las dimensiones al llegar a la cercanía del hechicero – El balance fue restablecido. Y sus nuevas vidas han continuado sin repercusiones.

-Te equivocas mi querida Yûko. En este tipo de magia siempre hay repercusiones. – Sorprendiendo a la hechicera. –Solo espero que no sean permanentes.

-¿Repercusiones? ¿Realizaste todo esto, para que al final sus nuevas identidades no tengan memoria de lo ocurrido pero siempre existan repercusiones?

El hombre asiente lentamente observando que ya las hojas han caído de los arboles en su jardín. – Los guardianes han sido sellados en el libro.

-Por cierto ¿Qué ha pasado con ellos?- Pregunta Yûko tomando asiento delante del sujeto.

Clow sonríe divertido para agregar- Sus falsas identidades viven vidas ajenas a las de sus amos. Claro que han buscado la forma de quedarse cerca de ellos… de vivir, ser normales y convivir en lo que les resulta cómodo. Con el tiempo, te percatarás de sus identidades y sus nuevas vidas.

-¿Sabías desde un principio que sus falsas identidades no se verían afectadas y encerradas en la dimensión sin poderes, sin magia? ¿Sin memoria de quienes fueron? ¿Quiénes son?

-En el caso de las identidades falsas con forma humana, es así. Cada uno ha emprendido un estilo de vida no muy diferente al que desempeñaban en la anterior. Con excepción de la guardiana de las cartas Sioux de Norteamérica, ellos han sabido sacar provecho a estas nuevas vidas.

-¿Entonces Kinomoto…?

-Sakura no tiene recuerdos de lo que ha ocurrido porque ella no fue la encargada de iniciar el Génesis. Contrario a mi descendiente quien en su subconsciente tiene la carga más pesada. Fue él, el encargado de restaurar el balance… y él cargará por un tiempo el agua mas pesada- ahí observando a la mujer- Te tengo una ultima petición… aligera su carga, estimada Yûko.

-¿Cómo demonios se supone que haga eso? – Pregunta atónita ante la solicitud del hechicero.

Este sonríe complacido para decirle.- Siempre has tenido un talento innato para improvisación… no dudo que algo se te ocurrirá para llegar a ellos. – Observándole con una expresión divertida pese a las circunstancias y ella con un atisbo de incredulidad y ofuscación.

-¡O sea que no solo tuve que actuar todo este tiempo como tu paloma mensajera y deshacer mis propias reglas de negociación para ayudarlos! ¡Ahora tengo que actuar como mamá ganso y acercarme a ellos!

-Vamos querida Yûko, te encuentras aburrida. Seguro que este nuevo génesis te tiene un poco contrariada. Incluso allí tus poderes se ven muy limitados.

-¡No tengo ganas ni me complace seguir tus juegos Clow! – Incorporándose y mostrando su enojo – Ya lo que digas no podrá convencerme.

-Me lo debes Yûko. Tienes el libro de las cartas, de los tres en tú poder. Ese fue el trato con cada uno de ellos desde un principio. Y lo peor, no darles el conocimiento al borrarles sus recuerdos. – Encogiéndose de hombros- Según creo, ellos han ganado.

Yûko se marcha del lugar sin responder nada. De todas formas sabe que, ya después de aquella última vez, Clow dejaría de existir.

Porque este será el último otoño que el poderoso hechicero vería con sus ojos.

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Diccionario de conceptos.

Gen?sis; Latin para Génesis que significa El principio.

Comentarios de la autora.

Trataré de comportarme como una persona adulta y no llorar como nena ante el final. Lo intento; lagrimas tratan de salir por mis ojos y no se los permito. Trataré de superar esto, con una buena dosis de compras este fin de semana JA JA JA (Crys es adicta a las ropas y los zapatos ^^, pregunten por ahí). Bueno chicos y chicas, ahí lo tienen El Final de EDC. Gracias a mi beta en esta historia, Jorge V. que me dio la idea final para la culminación de esta historia. Agradezco infinitamente a aquellos que llegaron hasta aquí y apoyaron esta historia. Gracias como siempre a Nodoka Chan por publicarme en su site. También a las chicas de Ficmania y en especial a todos en FFNET que han soportado todas los problemas del site y casi dos años de espera para este final. ¡Ustedes son la inspiración principal para escribir!

Como pudieron percatarse a lo largo de la historia hicimos breves crossovers con otras series como es X99, XXHOLIC y sus personajes salieron brevemente a excepción de Yûko quien se volvió primordial para el triunfo de Shaoran. También quienes han leído mis trabajos anteriores, han encontrado la clave si son inteligentes: La historia EMPEZAR DESDE CERO y Dulces Tentaciones son dos realidades alternas… ¡TADAAAAAA! – Redoble de tambores- Incluso los que son mas hábiles en hallar pistas, podrían haber notado que se hacían breves referencias como que Tomoyo tiene un talento innato en postres y como ella deseaba colocar su don de la cocina en práctica. Incluso se llegó a mencionar que ella pudiera abrir un negocio. En esta realidad de EDC Tomoyo no pudo perseguir sus sueños pues tuvo que dedicarse a proteger el legado de su familia de las manos de Kana Ebisawa y su padre, quienes por cierto, ¡También son personajes secundarios de Dulces Tentaciones aunque en EDC terminan siendo padrastro y hermanastro pervertido! Touya casado con Femeeii Li y todo lo demás tiene su razón y naturaleza de ser. Incluso el espíritu de Femeeii dio ciertos detalles en la escena de encuentro con Kanda de EDC. Pronto sabremos un poco mas de sus vidas pues habrá un breve epilogo en unas cuantas semanas online.  Pero para los interesados, esta historia finalmente ha culminado. 

¡Ah casi se me olvida! A los chicos que siguen la historia por Still For your Love y Ficmania, hay una escenita Sakura y Shaoran los cuales faltaron por tener su escena especial. Esta escena aparece en el capitulo publicado en FFNET y espero que sea del agrado de todos ^^ Bastante trabajo que me costó sacar el lado sexy para esta escena.

Ya saben, comentarios, dudas, felicitaciones o tomatazos, a mis correos o a mi cuenta de Facebook (si, tengo una de esas revisen mi perfil). Un beso y nos vemos en la siguiente aventura.

 

Crys.