Capitulo 15. Cruzando la Puerta

Recuerden que esta y otras historias de mi autoría pueden leerlas en stillforyourlove(punto)com(punto)ar y en ficmania(punto)tk además del grupo Deuz Amis de Yahoo.

Empezar Desde Cero”

Por Crystal

Capitulo 15. Cruzando la Puerta.

—————————–

Todos estamos nerviosos. La hora se aproxima…y quien está más nerviosa es Meiling. Jamás la había visto tomar control de su vida y la de todos nosotros: si era una muchacha sobreprotectora y firme en sus decisiones pero ahora mismo ella tiene el destino del mundo y de nuestra sobrevivencia en sus manos. Gran responsabilidad para alguien como ella. Ya ha contactado al sujeto que terminará de unir los puntos para nosotros, porque hay ciertas cosas como él mismo le reveló “No es del conocimiento público y mi vida peligraría de hacerlas publicas” así que hemos ideado un plan para que Meiling y aquella persona puedan reunirse pero por supuesto, mi prima no correrá peligro.

Y por el otro lado, estoy furioso con Sakura y Hiragizawa. Furioso con ella pues a pesar de mis órdenes, fue a ver a Yûko Ichihara. Cuando la alarma de la Defensa Civil se disparó todos nos sobresaltamos y revisando las instalaciones nos percatamos que faltaban Sakura y también Eriol.

Tomoyo estaba muy preocupada.

Yo estaba tenso y de un humor de Perros.

Kinomoto se mantenía en silencio y creo que la presencia de Kanda aminoraba su ira.

Pero no había que ser genio para saber que estaba furioso.

Cuando finalmente Hiragizawa y Sakura aparecieron (gracias a la carta del Portal), Kero también estaba con ellos. El saber en la siempre “optimista” voz de la falsa identidad del guardián Keroberos que no solo Sakura estuvo en la guarida de Yûko y que ésta pudo paralizarlo dejando a Sakura a su merced, nos tuvo a todos bien consternados.

Pero ella como Hiragizawa estaba sanos y salvos.

Sin embargo, ninguno de los dos nos dijo que era lo que habían hablado con la Bruja de las Dimensiones.

Keroberos no recuerda lo que se habló mientras estuvo bajo el hechizo de la mujer.

Sakura no dice nada.

Yo tengo demasiadas cosas en mi cabeza para añadir también que Sakura me guarda secretos.

¿Cuándo será que todos pudiéramos ser honestos los unos con los otros?

——————————

Touya Kinomoto despierta sobresaltado y transpirando. Observa con cierto temor a su alrededor hasta constatar que se encuentra en la habitación en penumbras en Tokio.

Y no en el infierno que su imaginación desplegara momentos antes en su subconsciente. Muy en su interior y dada la situación de las últimas semanas, las pesadillas se hacen cada vez mas intensas y mas permanentes. No duda que sea el único con aquellas pesadillas, pues a la mañana siguiente, puede notar la pesadez en los rostros de todos en la casa. Aunque mucho de los desvelos eran ocasionados por las investigaciones de Li Meiling y los turnos que todos tomaban con la china, pero nadie estaba más cansado que Li Shaoran.

Aunque tenia que admitir que cargar con toda la responsabilidad que acarrea detener el “Fin de los Días” Era demasiado para una sola persona, también el velar por el bienestar de todos los que estaban en la casa, y prevenir que fueran desalojados del lugar gracias al toque de alarma anunciada por las autoridades un par de semanas atrás, han podido evitar hasta el momento que los guardias pudieran entrar a la casa y desalojarlos a todos, enviándolos a las afueras de Tokio, tal como ocurriera cinco años atrás con el ataque a los 8G y donde Sakura resultara herida,con amnesia y su padre muriese durante el ataque.

Ahora no solo estaba la advertencia de en cualquier momento ser desalojados y verse separados sino la insistencia de las autoridades que todos aquellos con cierta experiencia médica o militar se presentaran en unos cuantos puntos de contacto de los departamentos militares japoneses para verse “Enlistados” a las filas que han de tomar.

Las últimas noticias en la prensa tanto escrita como televisiva, hablan del desalojo de millón de personas entre ellas, mujeres y niños. Algunos, sobrellevando la esperanza que no ocurriera nada mas que aquello que paso cinco años atrás, por el momento se rehusaban salir de sus hogares pero lo ocurrido en ciudades como Osaka y Yokohama fueron blancos de ataques de misiles hace dos semanas: fue bastante crudo y real el ver las imágenes en la pantalla del televisor aquel día cuando comenzaron a circular las fotografías de los vestigios de los ataques en aquellas ciudades.

El paisaje era abrumador y desesperanzador: como toda civilización que se encuentra al borde ya no de una guerra sino ya en ella. No se sabe es como posible que las autoridades militares supieran involucrar tan rápido un plan de acción donde declaraban directamente responsables a Europa Oriental y formaban una alianza militar con Inglaterra quienes meses antes habían perdido a su figura de liderazgo mas emblemática: a la Familia Real Británica.

Para descontento de Hiragizawa, se pudo observar al Primer Ministro Británico al lado del Emperador Akihito y con ellos a Fushimoto, un enigmático pero importante oficial de fuerzas militares a quien Tomoyo había identificado como amigo de confianza de su padrastro; Blair estaba en aquella conferencia de prensa, mostrando su apoyo incondicional en la participación en dicha Guerra. Desde que aquel momento, Eriol Hiragizawa se volvió un hombre silencioso y medido en sus palabras. Incluso cuando hicieran el anuncio no pronunció palabra, pero su rostro lo dijo todo.

Un balbuceo inconsciente lo hace voltear despertando de sus pensamientos; su mirada al rostro apacible que duerme con su cuerpo enlazado al suyo. Ella duerme en una ligera pijama que deja entrever sus notables atributos físicos y parece que al igual que él, no está durmiendo placenteramente. Sus quejidos son más constantes y perceptibles y opta por acariciar sus cabellos y mejillas mientras le aprieta contra su figura y le acomoda un poco más, hasta que su respiración se volviera mas calmada.

Y nuevamente la mujer se vuelve a dormir. Suspira pensativo observando nuevamente al techo de la habitación. Su vida había dado un giro demasiado sorpresivo para su gusto. Ahí estaba, finalmente en lo que podía llamar una “Relación” y no sabia cuantotiempo esta iba a durar.

Tenia el presentimiento por más que planificaran Li, Sakura y hasta el necio de Hiragizawa que los guardianes no irían con ellos, que estos no se quedarían tranquilos observando a sus amos partir.

No sabía como sentirse ante aquello.

La dilación entre el deber como hermano… y el amor de hombre.

El hecho que Li partiera solo, sin el apoyo de su guardián, al igual que Sakura y Hiragizawa y rumbo a lo desconocido, sin saber con certeza que ambiente o peligros confrontaran, lo ponen nervioso. No por Hiragizawa (aunque pensándolo bien, el sujeto hace feliz a Tomoyo), o por Li (Que considerándolo es ahora – y odia admitirlo- la persona mas idónea para su atolondrada hermana Sakura y parece que es el único que puede controlar sus acciones impulsivas), su mayor mortificación es su hermana… y la mujer que duerme en sus brazos.

Se siente tranquilo que ellos decidieran dejarlos atrás. Hasta el hecho que Yukito también permanecería atrás, lo confortaba un poco. Pero no lo llenaba de aquella total tranquilidad que debería sentir.

¿Por qué siente que las cosas jamás salen como son planeadas?

——————-

-¿Casarnos? – Pregunta Tomoyo incorporándose parcialmente del lecho y observando el rostro de su amado. – ¿Ahora?

-Claro… ¿Por qué no? – Pregunta el sujeto en un susurro tal como se lo había propuesto a la mujer que mas ama en la vida.

Tomoyo permanece en silencio unos instantes para finalmente responder – Porque no me parece correcto. No con todo lo que está pasando.

-A mi me parece correcto –Replica el sujeto apoyando su cabeza contra un brazo y observando de lado a la hermosa mujer que yace desnuda en su cama mientras su pelo fluye como cascada ocultando sus pechos. – ¿Qué tiene de malo? – Al observar el rostro de duda y descontento departe de la mujer. – ¿Acaso no quieres casarte?

-No ahora… no antes de… – Ahí callando. El sujeto frunce sus cejas a lo que ella replica – Sentiré que quieres casarte para no volver… que sabes que no regresaras…

– El hecho que nos casemos es la seguridad de que volveré.

-Lo haces sonar tan seguro… pero te conozco. – Replica ella con firmeza y sus ojos parecen aguarse al proseguir. – El hecho que quieras casarte ahora…

-Me quiero casar contigo porque te amo – Responde el sujeto callándole. Toma su rostro entre sus manos para mirarse con seguridad en sus pupilas azules. – Porque quiero al volver, pasar el resto de mis días contigo… tener hijos contigo… en una pequeña casa… no quiero lujos… no quiero grandes responsabilidades. Luego de eso, de todo lo que pasaría. No voy a volver a tocar la magia… no creo que sea necesario. No luego de esto… no luego de lo que superaremos. Porque créeme: yo volveré… si me esperas… yo volveré a ti.

Tomoyo enjuaga las lágrimas que corren por sus mejillas al escucharle hablar de aquella forma. Tan decidida, tan segura de que en verdad regresara a su lado que no puede más que besar sus labios con adoración. La seguridad de sus palabras le hace tener un rayito de esperanza.

 

 

-¿Acaso no volverás a hablarme?

-Tengo derecho a estar molesto – Replica el sujeto de mirada oscura no levantando la mirada para observar los suplicantes ojos verdes que estudian su actitud fría e indiferente de los últimos dos días. – Y no puedes culparme.

Sakura toma asiento al lado de Shaoran, quien revisa las últimas anotaciones hechas por Meiling pero no le devuelve la mirada.

-Jamás haría algo que pusiera en riesgo lo que haces. Todo lo que estamos haciendo.

-¿Crees que por eso estoy molesto? – Replica el hombre con un tono de voz frio pero no observando su rostro. La furia puede mas en su persona que cualquier cosa que pudiera justificar su manera de pedir perdón. – No me conoces del todo.

-Bien: si te crees tan perfecto Shaoran… ¿Por qué no te explicas?

-No lo voy a hacer.

-¿Por qué no?

-Porque si no entiendes hasta este momento, porque estoy molesto contigo, entonces no voy a ayudarte a comprender. – Replica con aparente indiferencia provocando una expresión de exasperación departe de Sakura. – Tienes que averiguarlo tú sola.

Suspira. Se mantiene en su sitio. Shaoran observa de reojo las manos sobre su regazo pareciendo pensar sus palabras y su conducta. A pesar que Sakura, Kerberos y Eriol regresaran a la casa cuando todos ya estaban sumamente preocupados por su paradero, lo que mas le incomodó a Li fue el hecho que Eriol pareciera sospechar lo que la chica de ojos verdes haría.

¿Qué otra razón habría para él haber supuesto que estaba en la casa de Yûko Ichihara?

¿Por qué Eriol y no él?

Se supone que ella le había prometido no ir sola. Sin embargo fue. Se supone que ella confiaba en su criterio para dejar las cosas en sus manos.

Pero ¡¡Nooooo!! Sakura no solo se marchó desobedeciéndole. No solo se arriesgó a no a Yûko Ichihara, ni tampoco el hecho que ella o Eriol han hablado de lo que ocurrió en la casa de la mujer. Sino que en dos días le ha tratado con la ley del hielo y a pesar que ella parece sumamente afectada por su conducta indiferente a su persona, encima no se disculpa.

¡Actúa como si la parte afectada fuera ella y él fuera el culpable!

¡Mujeres!

-Bien… – Dice Sakura incorporándose. – Puedo lograr que me perdones…

-¿Ah si? – Finalmente observándole a los ojos.- ¿Cómo lograrás eso?

La chica se coloca frente a él. Frente a frente a la altura de su rostro y coloca sus manos sobre los hombros del varón atrayendo sus ojos oscuros y para sorpresa de Li la expresión de la muchacha de ojos verdes va colocándose cada vez mas tierna, dando la impresión de una chiquilla pequeña e inocente.

-Puedo…Darte un beso y lograr que me perdones.

Shaoran carraspea nervioso diciendo.-Un beso no solucionará esto… no confías en mi.

-Si confío en ti.

-¿Por qué no me dices entonces por que fuiste sin mi a la casa de Yûko?

Shaoran observa como del cuello cuelga un extraño pendiente al lado de la llave mágica que controla las cartas de la joven. Nunca se lo había visto pero los ojos verdes de ella y la boca de la joven le distraen de hacer la pregunta.

-Tienes que confiar en mi Shaoran – Murmura la chica contra su rostro.- Nunca haría nada que nos pusiera en peligro. – El sujeto observa la ternura reflejada en sus ojos esmeraldas que hace que poco a poco sus defensas mermen. – Eres la persona más importante para mí…

-Sin embargo desobedeciste- Ella se encoge de hombros.- Te dije específicamente que no fueras adonde ella. – Vuelve a encogerse de los hombros.- ¿Me dirás que fue lo que te dijo? ¿Qué le dijiste a ella?

-Me mostró algo… – Murmura ella.- Algo que me hace tener esperanza que todo saldrá bien… Quiero tener la seguridad que tú y yo… todos nosotros, estaremos juntos cuando esto se acabe. ¿Es tan malo pedir eso?

-No: quiero saber que fue lo que te ofreció a cambio. – Murmura el chino.

-Dime algo… – Ella continúa mirando a su rostro.- ¿Crees que en contras circunstancias… nos habríamos conocido? ¿Estado juntos?

-¿A que te refieres?

-¿Nos imaginas llevando vidas normales… siendo nosotros pareja?

-¿Acaso no lo somos?

-No cuando enfrentamos probablemente el mayor peligro de nuestras vidas… Pero… imagínate que no soy Sakura la Maestra de las Cartas. Que no hubieras tenido la necesidad de venir por mí a Kioto. Que siquiera con la presencia de las cartas, Yue o Kero, hubiera habido un particular interés de cartas mágicas… ¿Crees que nos habríamos llevado bien en aquel entonces? ¿Cuándo estábamos en la primaria Tomoeda?

-Ya comprendo: Te refieres que la razón de la existencia de las cartas hubiera existido ¿Nos hubiéramos conocido? – La chica asiente –Creo que… fue una razón muy importante y particular que unió nuestras vidas. Pero… creo que en otras circunstancias, nos habríamos conocido.

-¿Me habrías invitado a salir?

-Las cartas me trajeron de Hong Kong. No creo… que nada de eso habría pasado de haber sido lo contrario. De no existir las cartas, jamás habría visitado Tomoeda. Habría permanecido en mi país.

-Entonces ¿No crees que puede haber otra conexión más allá de la magia entre nosotros?

-Creo que… – Dudando un segundo.- La magia era nuestra conexión. Pero el conocernos por primera vez, fue obra del destino. Al destino, no se le pregunta el Como y el porque. Simplemente se sigue. – Incorporándose y llevando a la chica con ella – Quiero confiar en ti Sakura… y confío que no importa lo que pase, al final estaremos juntos. Tenemos que confiar plenamente el uno y el otro: no podemos suponer de aquí en adelante, sino confiar. Tenemos en el tiempo que nos queda, volver a los entrenamientos. De aquí en adelante tenemos que estar siempre alertas.

La chica asiente en silencio.

-Y con relación a tu pregunta: Creo que invitar a salir a la chica mas linda de la escuela habría resultado un problema… recuerda que solía ser un sujeto muy tímido. – Ahí abochornándose un poco. – Creo que las Cartas Clow en su momento fueron un instrumento de lo que siempre estaré agradecido. Me dieron la oportunidad de conocerte. Y existieran o no, creo que siempre me harías falta en mi vida. Siempre consideraría que hay algo incompleto… y recorrería el mundo completo hasta llegar a ti.

———————–

-Tía Kobawa- Dice Tomoyo visiblemente sorprendida de ver a la anciana moverse en su silla de ruedas con la ayuda de un hombre al salir del coche. Tomoyo ha ido hasta la entrada de la casa una vez Yukito fuera a buscarle y le contara de la presencia de la mujer. – ¿Qué haces aquí?

-Vamos querida… ¿Acaso es tanta la sorpresa? Prometí visitarte…

-Si, pero no con órdenes de salida de Tokio, tía… – Dice la chica de ojos azules aproximándose a la mujer sin evitar abrazarle. Observa el bulto que lleva en sus piernas mientras el chofer empuja su silla de ruedas- Pero ven… pasa…

-Solo estaré unos minutos… tengo que hablar contigo – Ahí observando por el final del pasillo al sujeto de ojos azules y cabellos negros azulados que su sobrina nieta le presentara no hace mucho – Ah, el infame Hiragizawa…

-Señora… que sorpresa verle por aquí – Dice Eriol sonriendo y aproximándose hasta las mujeres y el sujeto no resiste llevar una de las manos de la anciana hasta sus labios. – Una sorpresa muy agradable.

-¡Ah muchacho! Ya se porque tienes a mi sobrina nieta tan seducida contigo…

-¡Tía!

-¿Qué? Es absolutamente encantador y un poco peligroso para los egos de las ancianas… yo con cuarenta años menos… – sonriendo complacida.

-Bueno las dejo hablar tranquilas…

-No. Un momento joven. En realidad vengo a hablar con mi sobrina nieta… a despedirme a decir verdad.

-¿Despedirte, tía?

-Tengo orden de salir de la ciudad… tengo unos amigos de la milicia… bueno hijos de unos conocidos de aquella época cuando tu abuelo estaba con vida… me han ofrecido salir de Tokio y no solo eso… salir del país si es necesario. No tengo mas parientes, querida… – viendo el rostro de la chica entristecerse con la noticia. – Tal vez si tú me acompañaras… – Ahí observando de reojo al sujeto de ojos azules – Por supuesto puedes hacerlo con tu novio…

-No tía. No puedo irme.

-Tomoyo…

-No, Eriol. – Corta Tomoyo las intenciones del sujeto – Mi vida esta a tú lado – Ahí siendo observados por la tía abuela ella añade- Nos casaremos… Eriol me ha propuesto matrimonio y he aceptado.

-Muchas felicidades… a ambos. – Dice la anciana en verdad contenta por las noticias reveladas por los jóvenes.- En estos momentos, ese es el tipo de cosas que a una persona le gusta saber… – Ahí observando la sonrisa entre el par que a pesar del amor que sus miradas profesan hay algo mas oculto – ¿Qué ha dicho tu madre de todo esto?

-Mi madre… sabes que ha pasado entre nosotras.

-Tomoyo ¿No la has contactado aún?

-Ella no ha hecho el mínimo intento de localizarme. Incluso ha dejado bien claro que su interés esta al lado de Ebisawa y su hijo.

-Querida: Sonomi es una mujer muy confundida. Ella no sabe que creer… ¿Sabes que me ha visitado los últimos tres días preguntándome si sé donde te encuentras?

-¿Cómo?

-Sabía que no me abandonarías y me harías visitas… y no se ha equivocado. Sonomi está digamos… confundida – Explica la mujer.- Ebisawa se ha marchado – Ahí atrayendo una expresión de total sorpresa de su sobrina nieta.- Me ha revelado que hace días que no está en la ciudad.

-¿Cómo ha podido dejar a mamá en esta situación? Estamos al borde de una guerra.

La anciana toma la mano de su sobrina nieta observándole a los ojos y dice con un tono de voz reservado.- Es posible… que nuestra percepción acerca de Ebisawa nunca haya estado equivocada, pequeña Tomoyo – Explica la mujer –Sonomi…. Parece que al fin, está despertando de ese letargo que ha estado sumida en años… y viene siendo hora que hables con ella… con la verdad… y el corazón.

-Tía… no va a querer escucharme.

-Lo hará. –Dice la anciana observando dentro de la mente de su sobrina nieta.- Antes…. Antes de que sea tarde…- Dice con la voz acongojada y revela luego de unos segundos.- Vaya… parece que al final, si veré el fin…

-Tía…

-No, querida. Tranquila…- Guiñándole el ojo pero con una expresión de turbación en su rostro.- Tienes bastante en tus manos… todos ustedes- Ahí observando a Eriol y añade.- Le deseo de todo corazón, la mejor de las suertes…. – Tomoyo observa un instante al hombre de pie cerca de ella y no puede evitar aferrar su mano mientras observa a la pariente mas longeva de los Amamiya ser empujada en la silla de ruedas hasta la salida del lugar.

-¿Acaso ella…

-Ha visto mi mente… sabe lo que viene…. Lo ha visto… todo – Explica Tomoyo viendo marcharse a la dulce mujer – Eriol: Necesito hablar con mamá… – Explicarle muchas cosas.- Iré a verle a la casa… y hablar con ella… se lo debo.

Eriol asiente en silencio comprendiendo las palabras de la chica y su repercusión.

———————–

Meiling espera pacientemente en el parque a pocas cuadras de la casa. Por asuntos de seguridad y a pesar que Meiling ha estado en constante comunicación con el sujeto, los demás miembros de la casa tienen sus reservas. Tomando medidas por la seguridad de todos, fue Shaoran quien determinó que reunirse en un sitio abierto, solitario y sin exponer la vida de todos, era la mejor opción.

 

Con las evacuaciones en Tokio y las ciudades aledañas el parque está solitario. Meiling da vueltas de un lado a otro, pensativas, meditando que ni en sus sueños más locos pudo haberse imaginado todo lo que han pasado en las últimas semanas.

 

Siempre dentro de la Familia Li, nunca había tenido un papel vital. Siempre mientras duró su compromiso con XiaoLang. (Pensándolo mejor, sueños infantiles de una pequeña ingenua), nunca había tenido un papel de vital importancia en la familia. Tanto así que su tía jamás la consideró para buscarle incluso un prospecto matrimonial como ocurrió con sus hijas. No que tuviera mucho que decir en el compromiso de su querido primo con Sying (¡Y para lo que sirvió aquello!). Estudió leyes y filosofía en su natal China y no ha desempeñado nunca su profesión gracias a la necesidad de Li de que permaneciera cerca de ellos luego de la muerte de su esposa.

 

Levanta la mirada para observar un auto compacto aproximarse por la calle y se pone en alerta. Observa como el coche al entrar a la calle acelera su velocidad y se detiene en la vereda. Ve el asiento del piloto un hombre de complexión joven y expresión occidental lo que la hace dudar que se trate de la persona con quien se ha estado comunicando.

 

Cuando desciende del coche, puede divisar un sujeto alto, tan alto como Kinomoto y Hiragizawa. Sus facciones muy parecidas a las de Eriol (incluso portando gafas de montura y la única diferencia es su complexión desgarbada contrario a estos quienes tienen cuerpos atléticos gracias a los entrenamientos que le han proporcionado dicha complexión en los últimos meses). El cabello negro intenso liso hacía atrás y unas lentillas en su rostro dándole un aire de intelectual y de profesionalismo.

 

Con un maletín en sus manos más otros puñados de papeles, se aproxima a la joven quien mantiene todos sus sentidos alerta por si es necesario defenderse a primera instancia del sujeto.

 

-¿Li Meiling? – Pregunta el hombre hasta darle alcance a la mujer. Sorprende a la china con su forma de hablar en chino al continuar- Kyle Rondant* Encantado finalmente de conocerle.- Extendiéndole la mano derecha en señal de saludo.

 

-¿Sabe Chino…?

 

El sujeto asiente para responderle.- Soy políglota… soy Alemán por nacionalidad y de Descendencia Inglesa. Se japonés, inglés, mandarín, alemán, italiano y algo de portugués y español. En mi línea de trabajo es importante saberlo.

 

Meiling le indica el camino al interior del parque y dice sin mostrar un ápice de sorpresa.- Disculpe que nos reunamos aquí pero es necesario por razones de seguridad.

 

-Comprendo. Igualmente no le había proporcionado mis datos o descripción física. Es una suerte también que estaba en estos momentos en Asia trabajando.

 

-¿A que se dedica? Claro además de tener páginas web de teorías de conspiración.

 

Kyle se detiene de caminar provocando que Meiling se detuviese también. Con un gesto serio corrige.- No son ideas de conspiración Señorita: Las ideas del Fin de los Días ha estado en nuestra sociedad desde el principio de los tiempos.

 

-Disculpe usted. No fue mi intención ofenderle.

 

-Esta, toda la información que tengo y la que aun no he cargado a los servidores, es información vital que ha sido recabada no solo por mi, sino por mis antepasados y trasciende generaciones mas atrás de mi linaje.

 

-¿Por qué no ha cargado toda la información?

 

-Involucra nombres y familias que quisieran no verse vinculados directamente por toda la situación. Son personas sumamente religiosas y sus apellidos y linajes vienen de los mismos tiempos en que se creía en la magia misma y el poder interior de la persona. Familias vinculadas actualmente en la política y el comercio alrededor del mundo. – Haciendo una pausa- Incluso debo atreverme a decir que su familia tiene unas vinculaciones sorprendente con el “fin de los días” – ahí atrayendo la mirada azabache de la china y añade con una sonrisa.- Los Li viven a través de la historia mostrando sus manos en hechos sorprendentes y que la sociedad actual la vincularía a “Cuentos de hadas”

 

-El apellido Li es muy conocido en China. No hay una sola familia que no lleve Li en sus raíces.

 

-No hablo del Li común. Hablo de su árbol genealógico que se va hasta cuatrocientos años atrás. Hasta un hechicero llamado Clow Reed o Clow Li. Como es conocido en Oriente.

 

-Ha hecho muy bien su tarea – Replica una tercera voz saliendo de atrás de unos arboles y sobresaltando al sujeto de mirada negra, contrario a su acompañante quien se retira dos pasos del sujeto.

 

Kyle le lleva unas pulgadas al chino quien habló en un perfecto chino. Observa su complexión atlética y sus vestimentas menos formales que el saco y la camisa de vestir y pantalón de sastre del occidental.

 

El sujeto palidece ante el hombre delante de él.

 

-¿Sabe quien soy… no es cierto?

 

-XiaoLang Li… Li XiaoLang… – Replica nervioso y visiblemente sorprendido. Ahí observa a Li Meiling y dice con voz nerviosa.- No… no me refirió que el interesado es su primo, señorita.

 

-No es de importancia. – Replica Li con voz seria. – ¿Así que usted es la persona que tiene la información que nos hace falta?

 

-Sobre los posibles sospechosos de haber invocado a los jinetes. – Explica Meiling en chino.

 

-Hablen en un idioma en común por favor que nos estamos confundiendo – Replica una tercera voz saliendo de un árbol cercano. Sus ojos azules tras las gafas tienen una expresión seria (Como muy pocas veces se le ha visto) y al igual que Kyle viste pantalones de sastre y una camisa pero en mangas cortas.

 

-¿Qué es esto? ¿Alguna clase de emboscada? – Pregunta ya preocupado que lo superan en número.- Pensé que…

 

-¿Acaso pensó que enviaría a mi prima sola a encontrarse con un desconocido? Meiling ha hecho un trabajo sorprendente pero somos más los interesados en su información señor. – Observando su nerviosismo añade- No tiene porque temer. No le haremos daño.

 

-La familia Li ha tratado por años de callar las teorías que se encuentran tras su apellido… principalmente todo aquello que le vincula a tiempos mas oscuros… pero mágicos.

 

-¿Acaso teme que la información que pueda tener en su poder me afecte en alguna manera? Ya en estos momentos puede imaginarse que su información o la que sus ancestros han recabado, es más importante de lo que creía.

 

.-De acuerdo, les daré los nombres… pero no es necesario que me lastimen por ello… son solo rumores… – Extendiendo el portafolio a la chica de cabellos negros.

 

-Se equivoca Señor Rondant. – Dice Eriol de manera tranquila.- Nuestra intención no es lastimarlo y mucho menos…

 

-Usted… ¿El amigo del Primer Ministro Británico se atreve a decir eso?

 

-¿Conoce a Hiragizawa?

 

-Usted es el miembro mas joven y mas activo del Centro de Estudios Esotéricos de Londres…

 

-¿Conoce el Centro?

 

-Lo he visto en los pasillos – Admite el hombre.- Observando con nerviosismo al hombre de mirada azul- Y en las fotos de paginas Sociales al lado de uno de los primeros sospechosos del asesinato de la Familia Real… claro… en ciertos círculos.

 

-Entre sus teorías. – Replica Eriol sorprendido de los conocimientos del hombre.

 

– No es una teoría… bueno….- Ya transpirando nervioso y tratando de controlar su tono de voz y respiración. – Es la realidad… la familia del sujeto no es la primera vez que se ven vinculados al Fin de los Días. Al igual que la Familia Li…. – Ahí observando a Shaoran.- Solo que estaban en lados opuestos… aquella vez.

 

-¿Aquella Vez?

 

-Clow Reed fue el responsable junto a un grupo de Hechiceros de abrir la Puerta a la otra Dimensión. –Explica el hombre. – Pero su corazón pudo más que la razón, lo que costó la vida de los otros hechiceros.

 

-¿A que se refiere?

 

-Todos abrieron la puerta. Pero solo una mujer fue dejada atrás para mantenerla abierta. – Explica el sujeto- Luego… – Niega con la cabeza.- Clow regresó salvándole la vida a la mujer pero en el paso dándole la inmortalidad…

 

-¿Yûko Ichihara?

 

-No se el nombre. Nadie lo sabe – Negando con su cabeza- Fue encontrado en los diarios perdidos de un antepasado mío. Uno que viajara al Oriente para esperar noticias de una tía que fue vinculada entre los hechiceros que detuvieran el fin de los días. Ella no volvió… fue su descendiente que produjo la lista de los nombres de los hechiceros vinculados. Mi familia ha seguido dicho linaje por generación.

 

-¿Pero ustedes creen en la magia?

 

-Creemos en el fin de los Días. Creemos que un grupo de hombres y mujeres se sacrificaron por detenerlo. Pero de ahí a creer en la magia – negando con su cabeza.

 

-Creen en el fin de los días. Creen que es posible que unos “Jinetes apocalípticos” Bajan a la tierra trayendo desgracias a través de las guerras y fenómenos naturales ¿Pero no creen en la magia? – Pregunta Meiling sorprendida de la deducción del sujeto.

 

-No me ha tocado ver dichos hechos por lo que soy incrédulo de ellos. He crecido con los cuentos de Hadas sobre El Apocalipsis detenido aquella vez. Pero de ahí a creer en seres mágicos…- negando con su cabeza- Lo siento pero no.

 

Eriol señala a un lado del parque: Ahí se encuentran uno grupo de personas que están de pie y a pocos pasos unos bancos de piedra y una mesa en su centro del mismo material, pareciera prestarle atención a ellos a la distancia.- ¿Por qué no nos sentamos? – Ofrece cortésmente el hombre.

 

Los cuatro avanzan y el sujeto llamado Kyle observa como en el grupo que espera en aquel lugar se encuentra otra mujer de facciones delicadas y unos llamativos ojos verdes. A su lado de encuentra un sujeto de cabellos canos y porta gafas. A su lado un sujeto de tez mas dorada quien no es occidental pero tiene mas facciones hindú que orientales.

 

-Ellos son Kinomoto Sakura – Señalando a la ojiverde- Tsukishiro Yukito y Radjetsû. Este señor es Kyle Rondant.

 

-Mucho gusto señor… – Dice Sakura saludando con gentileza y una tenue sonrisa. Notando su nerviosismo añade- No tiene porque temernos. No vamos a lastimarle.

Kyle asiente luego de un instante y toma asiento, siendo imitado por los demás.

 

-Bien: Muéstranos lo que me hablaste en el correo electrónico – Dice Meiling.- Los nombres.

 

-La lista ha sido cerrada en varios años por la muerte de los descendientes directos o la extinción del apellido paterno. Mis ancestros no pudieron vislumbrar la llegada de la era digital y mucha de la información está escaneada. He traído conmigo sin embargo las anotaciones originales.- Extrayendo de su maletín varios cuadernos amarillentos y por su antigüedad otro tipo de documentos cuyas tapas de pieles, develan más años de antigüedad.

 

-Dijo algo que el Primer Ministro Británico está vinculado a todo lo que pasa.

 

-No por preferencia, no. – Refiere Kyle Rondant notándose aun un poco tenso y prosigue.- Hace siglos, según los escritos de mi antecesor, muchos son vinculados por la sangre, no por elección.

 

-¿Por la sangre?

 

-Los primeros que habían pronosticado el Apocalipsis que fue detenido por los hechiceros. Fueron dotados del conocimiento para en el próximo momento Invocar el Apocalipsis.

 

-¿Qué ganan con ello? Me parece un tanto inverosímil el hecho que por asuntos de linaje puedan justificar la apertura del Portal.

 

-El Primer Ministro no estuvo vinculado directamente en la llamada de los Jinetes. Pero si auxilió al llamado para eliminar a la Familia Real Británica. – Explica Kyle pensativo.

 

Eriol y Shaoran se observan en silencio.

 

-El propósito primordial era eliminar todo rastro de esperanza del mundo.

 

-¿Disculpe?

 

-Los Jinetes no descienden en momentos de una relativa paz o bienestar humano. El apocalipsis se presenta mediante señales y es uno tras otro las señales que pueden pasar meses y hasta años entre una y otra. No es una acción de un día para el otro. Y no es la acción de un solo sujeto. Es la acción en conjunto de muchos sectores políticos y económicos que buscan desestabilizar al mundo y luego traer un nuevo Orden: Su Orden.

 

-Quiere decir… ¿Qué el fin de los días es mas metafórico que literal? – Pregunta Meiling aturdida. – ¿El mundo no se acabará con una explosión y ponerle fin a todo?

 

-Eso depende de cada persona vinculada con su fin. Pero lo cierto es que para muchos… millones… tal vez billones de personas, el mundo finalizaría y un nuevo orden sería impuesto. Imaginen esto: Si los países con capacidad nuclear se atacan unos a otros ¿Cuántas vidas se perderían? ¿Cuántas personas resultan muertas o afectadas por enfermedades o hambruna? ¿Cuál es el propósito de las plagas virales? – Extrayendo un folder con unos recortes y extendiéndolos en la mesa- ¿Ven esto? – Los titulares estaban en varios idiomas y declara.– La Familia Real Británica antes de su muerte estaba en alianza para donar mil millones de libras esterlinas para terminar la hambruna en áfrica. Ese dinero era para puestos de comida, comprar trigo en América y traer el agua potable a zonas desérticas, lo que eliminaría definitivamente no solo el trafico y mercado negro de alimentos y el racionamiento del agua potable sino tal vez el fin a los conflictos internos entre los países africanos y el fin de las carestías en aquella parte del mundo olvidada por Dios pero dominada por los Demonios. Todo aquello ha acabado con la muerte de la Familia Real Británica. La desesperanza domina nuevamente esa zona y no solo eso: El inicio de una tercera guerra mundial… la nueva Gran Guerra. ¿Saben lo que significa el hecho que este plan que podía significar salvarle la vida a millones de personas, haya caído con la muerte de la Familia Real? Esto es un plan que se ha llevado a cabo por parte de generaciones antes de los vinculados.

 

-¿Quieres decir que Tony Blair tuvo que ver con la muerte de los Reyes? ¡El trabajaba para ellos! – Refiere Eriol no dando crédito a sus oídos pero recordando las palabras de su ex amigo semanas atrás.

 

-Que trabajase para ellos, no significa que no quisiera que todo esto se llevara a cabo. Él no tiene los hilos que controlan todo lo que está pasando pero fue un peón importante para todo lo que ocurre ahora mismo. ¿Acaso Japón no ha entrado en guerra? ¿Contra quien? ¿Quién lo apoya? La llegada del Primer Ministro Británico a Japón semanas atrás y el hecho que Japón entrara finalmente a la guerra no es coincidencia. Esto viene respirándose de cinco años atrás… con el atentado aquí mismo de los 8G….- dudando un instante- que tuvo que ver más con la eliminación de una familia por encima de todo.

 

-¿Una familia?

 

-Eliminando a los descendientes de los que pudieran detener todo esto, si – Refiere Kyle pensativo tomando una de las libretas que tiene entre los documentos. Pasa unas paginas en silencio durante unos segundos y hasta que finalmente llega a ella.- Aquí está. – Uno de los principales exponentes de la teoría del Fin de los Días… – Extrayendo un pequeño recorte de Diario y lee –“Muere gran investigador y Antropólogo Dr. Fujitaka Kinomoto” – Ahí observando delante de él a la mujer de ojos verdes cuya expresión palidece ante sus palabras. –La muchacha de la foto…- Ahí avergonzándose.- Lo… lo siento… no conecté los apellidos.

 

-No hay problema- Dice Sakura con la expresión triste aunque trata de mantener la compostura. – Mi padre estaba vinculado con todo esto.

 

-En parte si, en parte no. – Explica el sujeto.- Estuvo casado con una de las descendientes directas de uno de los descendientes de los Hechiceros que evitaron el primer llamado de Fin de los Días. Nadeshiko Amamiya. – Explica el hombre. – Cuyo antepasado se vincula a las raíces mismas del hechicero Clow Reed… o al menos, a sus descendientes. –

Sakura y Shaoran se observan mutuamente.

 

-Espere un segundo – Dice Yukito finalmente interviniendo aunque ahí fue que Kyle nota la grabadora encendida enfrente del hombre.- ¿Quieres decir que los Amamiya son descendientes de unos de los hechiceros?

 

-Uno del occidente. Un búlgaro para ser más exactos. Los Amamiya tienen un largo linaje de dotes que han ido marcando su paso por la historia.- Explica Rondant buscando páginas más atrás de Kinomoto.- Aquí está… Amamiya…- Y dirige su dedo mas atrás de donde se extraen mas y mas raíces. – Hay linajes que han muerto… sin descendientes pero se puede ver aquí como un occidental llega a casarse con una de los antepasados.

 

-¿Tienes el linaje actual de la familia?

 

-Si. – Explica Rondant observando a Eriol quien le observa con seriedad.- Por lo menos lo que hemos podido actualizar. – Ahora avanzando mas adelante prosigue.- Aquí está Nadeshiko Amamiya… – y sigue ahora hacía abajo en vez de a la derecha.- Aquí están los primos directos…

 

-Mi mamá – Dice Sakura murmurando. – Aquí está Sonomi. El papá de Tomoyo pero… – Viendo mas abajo.- Mira esto.

 

Ahí Eriol puede leer el nombre de Sonomi, su anterior esposo y luego el de quien es su esposo. Sin embargo, la línea debajo se encuentra vacía.

 

-¿Por qué no hay mas nombres?

 

-Porque no he podido actualizarlo. Es la primera vez que viajo a Japón en años y no tengo listas actualizadas de sus descendientes actuales. Es un trabajo sumamente costoso. – Ahí cerrando el libro – Puedo asegurarle sin embargo, que hay más sectores interesados en dar no solo con esta información, sino que la tiene más actualizada. Sectores de poder. Sectores que ganarán mucho por eliminar a los vinculados directos. Muchos de los que se encuentran en las listas, han muerto sin descendientes. Otros, simplemente han sido sacados del medio. Esas familias vinculadas directa o indirectamente, personas que quieren ver el “Nuevo Regimiento” pagan mucho dinero para mantener estas listas actualizadas.

 

-Pero ¿Tienes las listas actualizadas de los que pueden estar vinculados al llamado de los Jinetes? ¿De todo el mundo?

 

-Por supuesto. Al menos la generación anterior en algunos casos… – Dice el sujeto extrayendo un libro mas pequeño del portafolios.- Estos son los nombres. Algunos de ellos, son nombres de las descendencias por femenino y no masculino lo que dificulta identificar algunos de ellos que hayan heredado el apellido masculino.

 

Shaoran recibe el libro y nota que las fechas en los encabezados dan las generaciones que han pasado y sus anteriores nombres. Es una lista un tanto gastada y mientras pasa las páginas unas están más maltratadas que otras y la ortografía no es la mejor.

 

-Lee tú Hiragizawa- Dice Shaoran después de unos momentos.- No se me da muy bien el inglés.

 

Eriol toma el libro en sus manos y comienza a hojear las páginas. Luego de unos segundos, levanta la mirada al sujeto a quien observa con duda y luego a Li. – Será mejor que leas esto…

 

Shaoran toma el cuaderno de las manos del sujeto y colaborador para leer las líneas y es cuando un nombre en particular salta a la vista.

 

-No… no puede ser.

 

-¿Qué ocurre Shaoran?

 

-¿Qué es lo que pasa?

 

-Míralo por ti misma. – Explica Li extendiendo la lista a Meiling quien pasea su mirada por la lista y un nombre en particular llama su atención.

 

.- No… no puede ser. ¿El esposo de Femeeii?

 

-Me habías dicho su apellido tantas ocasiones luego de su muerte Li, que me resulta sorprendente y sospechoso que jamás hayan notado en su familia esto.

 

-Nunca habíamos hecho una vinculación de esta índole.- Replica Shaoran algo ofuscado por los eventos y como están desenvolviéndose.-

 

-¡Ese maldito! – Ruge Meiling atrayendo la atención de todos.- Ese grandísimo hijo de…- Ahí callando – ¡Como pudo burlar a todos Xiao Lang! Sabes cuantas investigaciones hace mi tía de los pretendientes de mis primas… ¡De tus hermanas!

 

-Nos ha atrapado a todos de sorpresa…

-¡Con razón sabía tantas cosas! – Replica Meiling.- Supo sonsacarle la información a Femeeii y…- Ahí dejando de hablar.- ¡Seguro tuvo que ver con el atentado en la casa Li donde murió Sying! Si lo tuviera enfrente, lo matara… ¡Lo mato!

-¿Qué tan certera es esta información?

-Lo bastante para retar a cualquiera que negara su veracidad.- Replica Kyle.

-Tía tiene que saber esto – Dice Meiling incorporándose y sacando su teléfono móvil.- Prometí mantenerla al tanto y le alegrará saber que ese hijo de mala madre tuvo que ver… – Dice ella marcando una tecla de discado rápido mientras se aleja de ellos.

-¿Acaso tú madre no lo sabe? – Pregunta Sakura.- Siempre se sospechó de él cuando velaron a tu hermana.

-Si pero ahora es mas certero que nunca. Mi madre moverá sus contactos en Hong Kong para hacerle pagar la muerte de mi hermana – Replica Shaoran de una manera fría y calculadora.- Escapa de mis manos.

Eriol se mantiene pensativo mientras escucha a Sakura y Shaoran intercambiar palabras y Kyle les observa.

-Ustedes deben de tener los registros de cómo se abrió el portal.

-Si claro… bueno en parte. El conjuro en parte no sabría decirlo con exactitud pues como dije, se trata de una leyenda.

-Deme todo lo que tenga y lo que sepa. Es imperativo que sepamos la información a punto.

-Es que no pueden creer en todo lo que dice aquí. Es decir…

-Señor Rondant: su familia y sus antepasados han mantenido por décadas estos documentos. Y usted continuando el trabajo… ¿No cree que es por el hecho que muy dentro de su persona creen en todos estos “Mitos” y “Leyendas”?

Kyle observa el rostro de Hiragizawa quien es que le ha hecho el comentario.

-Pero ustedes si lo creen.

-Por supuesto…- Dice Shaoran con firmeza agregándose a la conversación – Y nuestra meta es impedirlo.

-Impidiéndolo solo será de la siguiente forma: Abriendo nuevamente el portal…dejando una persona a cargo de mantenerlo abierto… volviendo a sellar los pergaminos y no será fácil.

-¿Por los jinetes?

-Están bajo comando. Su papel primordial será mantener los sellos abiertos hasta que cumplan el cometido por el cual fueron mandados.

El sujeto saca de su portafolio otro libro, pequeño y gastado y lo coloca encima de la mesa. – Según la leyenda y los que pudieron ser testigos, fue un conjuro que se hizo –abriendo el libro y Eriol nota que no es ingles y tampoco un idioma que conociera. –Es alemán.- Dice Kyle como si supiera lo que piensa el británico.

-¿Alemán…? ¿No hay forma…?

-Puedo traducírselo si lo prefiere… – Se ofrece el alemán observando a Meiling acercarse a ellos con el rostro consternado.

-Tienes razón Xiao Lang. Tía tiene a todos sus contactos buscando a ese idiota. Por lo que creen, ya no está en Hong Kong.

-Por supuesto. No esperan que estuviera en un mismo lugar.- Explica Sakura observándoles.- Estará donde se encuentran los demás de esta lista.

-Tenemos que hacer un plan- Dice Li recordando algo dicho por Clow Reed.- Clow nos explicó que eliminando a los invocadores pudiéramos hacer algo.

-¿Quieres decir… asesinarlos? – Pregunta Meiling con un hilo de voz. – Xiao Lang… no eres un asesino. ¡No digas tonterías!

-Debemos sopesar todas las alternativas – Dice Eriol observando a Li con un rosto seguro de lo que dice. –Ya no estamos en la época que lo más riesgoso era que Sakura no transformara todas las cartas. Ya no somos niños y corremos riesgos de adultos.

———————————–

-¿Estás segura?

-Por supuesto – Responde la chica de ojos azules observando a su alrededor. Estaban a sola en los jardines y añade.- Te agradezco esto.

-No me agrada para nada que mi prometida cruce al otro lado de la ciudad a estas horas.- Dice el sujeto observando con adoración a la chica de ojos azules que viste de suéter holgado y pantalones vaqueros con zapatos deportivos. – Es bueno que hagas las paces con tu madre.

Ella le besa los labios con gentileza mientras él responde. Se separan no por gusto pero si por la necesidad de tomar aire y ella es la que dice- Es hora- Limpiando sus labios de los restos del color que le ha dejado marcado en ellos.

Eriol extrae su dije mágico y este se transforma en báculo. Inmediatamente lo inclina al suelo y Tomoyo puede ver como una esfera que a sus pies va creciendo llenando de luz el jardín. Tomoyo sonríe por última vez antes de atravesar el portal creado por Eriol y mientras espera pacientemente manteniéndolo abierto aunque esto signifique drenarle de la magia.

Tomoyo se ve a si misma en las escalinatas del jardín de la mansión Daidouji y ve como el cielo estrellado (el mismo que divisara desde la casa de alquiler), le da la bienvenida. Sabe que su madre está en casa pues las luces están encendidas. En especial las de los pisos superiores.

Su mamá jamás abandonaría su casa.

-¿Mamá? – Dice Tomoyo en voz alta entrando por el salón principal y volviéndose de un lado a otro: observa las mesas cubiertas por manteles blancos y los muebles por sábanas para protegerlos del polvo. – ¿Mamá?

Nadie le responde.

Extrañada vuelve a observar por las ventanas para ver los adoquines por los cuales subiera unos momentos antes: llenos de hojillas secas y ramillas.

-¿Los jardines descuidados? Que extraño… pero tampoco le dedica mucho tiempo en pensar en aquello: ante una inminente guerra no es de sorprenderle que la casa esté en aquellas condiciones.

-¿Mamá? – Vuelve a llamar observando los pasillos cuyos cuadros han sido desmontados. Por el otro lado ve luz en la cocina de la casa y camina hasta allá para encontrar el espacio vacío.

“Extraño” entonces su corazón da un salto cuando escucha una melodía provenir del exterior. Avanza nuevamente por el pasillo hasta reconocer el sonido de un disco que su madre pone en el minicomponente que se encuentra en el estudio de la mansión cuando sale de trabajar.

Sonriendo tenuemente se dirige al estudio ingresando al lugar para encontrarle vacío. Aunque si dirige la mirada a la caja fuerte que su familia instalara al otro lado la cual está abierta, unos fajos de dinero agrupados en una pila sobre una mesillas y las joyas de su madre en otra pila.

Y justo cuando va a salir de allí, ve la sonrisa socarrona de Kana Ebisawa observándole con una expresión de triunfo inyectado con algo más en sus pupilas oscuras.

-Hola querida Tomoyo… – Cerrando la puerta detrás de él y colocándole el cierre.- Que bueno que vienes a visitarnos.

-¿Qué…. ¿Dónde está mi madre?

-Quien sabe. Quedamos en reunirnos aquí para llevarla a las afueras de Tokio. Bastante lejos… de todo lo que pasa. – Dice Kana observando la puerta cerrada y luego a la chica de ojos azules – La pregunta es ¿Qué haces tú aquí? Creí que Sonomi te había sacado a patadas.

-Cuanto te gustaría eso… ¿No es así? – Replica ella en desafío- Pero no es así… decidí irme de esta casa… darle a mi madre el espacio que quería…

-¿Crees acaso que me creo esa tontería? No te fuiste de la casa… no vivías aquí en primer lugar…

-¿Acaso no adivinas el porque? Desde que pisaste esta casa se me hizo claro lo que querías…

-Por supuesto… y ahora entras a esta casa vacía y sola…

-Aléjate de mi Kana. Hablo en serio – Replica Tomoyo al verle dar pasos cortos hasta su persona. La sonrisa del sujeto se amplía al observar las pupilas azuladas de la chica.

-Vamos Tomoyo: Sabes lo que quiero desde hace mucho tiempo… es lo mismo que tú.

-Muy difícil.

-¿Acaso no crees que me he dado cuenta como es que te pongo? Desde que me ves…

-Desprecio es lo que puedo sentir de una persona como tú.

-Tú me deseas… tanto como yo.

-Lo único que deseo en tu lado es de salir corriendo – Dice ella cara a cara y con los ojos inyectados en furia y desprecio añade – Me repugnas. Ese pensamiento enfermizo que siempre has tenido… ¿Acaso no crees que siempre haya percibido lo que piensas de mí? No voy a seguir discutiendo contigo – Tomando el otro lado y yendo a la puerta y es cuando agarra el pomo del mismo que es halada con fuerza por el pelo para ser estrellada contra el escritorio de madera con el cual se golpea en la cabeza.

No pierde el conocimiento pero si la deja aturdida. Y es cuando toca su frente y puede enfocar la mirada, que nota el líquido carmesí que le ha manchado los dedos.

Y es cuando siente al sujeto sobre su persona y dice.- ¡No! ¡Suéltame!

-Finalmente te daré lo que deseas Tomoyo… lo que deseamos ambos.

-¡Suelta! ¡Déjame ir! – grita mientras lucha contra el hombre encima de ella. Forcejea mientras le resulta imposible librarse del peso del sujeto sobre ella aun así araña en su rostro ocasionando que el hombre le de un puñetazo de lleno en el rostro, haciéndole perder el conocimiento por un instante y un hilillo de sangre comienza a salir por la nariz.

Kana no pierde tiempo mientras pasa su lengua por los labios y lucha con el suéter que Tomoyo lleva puesto; indefensa por estar semi-inconsciente a causa del golpe no siente cuando el sujeto le quita el suéter y observa con lujuria la piel blanquecina expuesta a su merced. Es cuando comienza a desabotonar los vaqueros que escucha unos golpes secos a la puerta.

-¿Quién está ahí? – Se escucha la voz de Sonomi Daidouji.

-Soy solo yo. – Revela Kana con la frente perlada por sudor.- Estoy trabajando aquí… espero que no te importe.

Sonomi gira el pomo de la puerta y descubre que está cerrado.

Vuelve a tocar con violencia.

-¿Qué haces encerrado en mi oficina? ¡Kana!

-Mamá: – Dice incorporándose y caminando hasta la puerta.-Tranquila. Estoy haciendo un trabajo aquí… casi término.

-¿Cuándo has llegado?

-Mas temprano- Pasa sus manos desesperado por su cabello y escucha un gemido provenir de la chica que yace en el suelo.- Sonomi… ¿Por qué no vas a terminar de empacar?

Escucha como la mujer se aleja de la puerta del estudio.

Y justo en aquel momento y cuando se coloca sobre la chica Daidouji quien se queja por el aturdimiento, el dolor en la parte de su cuero cabelludo y en su rostro en se que percata que ya no tiene el suéter puesto.

-¡Déjame en paz!- Ruge ella ya con lágrimas en sus ojos mientras lo siente como desliza sus pantalones dejándola en bragas y sostén. – ¡Te digo que no! ¡Suéltame enfermo!

-¿Enfermo? ¿En serio, Tomoyo? – Ruge sujetando sus manos contra el piso y sobre su cabeza. – En serio eso es lo que crees que soy. – Explica sacando de la parte de atrás de su camisa un arma y colocándola en contra del rostro de la chica de ojos azules la cual se sobresalta al ver el instrumento.- No lo creo – Añade con una sonrisa socarrona pasando con lascivia la boquilla del arma contra su rostro y sus labios mientras las lagrimas se confunden con la transpiración por el nerviosismo.-Ahora te portas bien y eres una buena chica o te doy un disparo en la misma boca y luego mato a tu mami… No querrás que Sonomi tenga un final tan cruel ¿Cierto Tomoyo?

-No te vas a salir con la tuya ¡No te saldrás con la tuya! – Ruge la joven de ojos azules.

-Impídemelo si puedes por favor… -Replica el hombre colocando el arma a un lado y dice.- Vamos Tomoyo: quieres esto tanto como yo… y yo lo deseo desde hace mucho tiempo….

Tomoyo se queda observando a la distancia que colocó el arma: lejos de su alcance y cuando siente como lucha con su ropa interior comienza a forcejear y gritarle que no. Otra bofetada cruza su rostro y ella vuelve a repetir sus palabras, ganándose un nuevo golpe contra su cara, pero aun así no pierde el conocimiento y tampoco las ganas de luchar.

———————————–

-¿Amo Eriol? ¿Se encuentra bien? –Pregunta Nakuru al sujeto una vez le sirve una taza de té mientras observa el jardín de manera distraída.

-No se Nakuru… tengo un extraño presentimiento.

-No tiene de que preocuparse por la señorita Tomoyo y me imagino que eso ocupa su mente. –Replica Nakuru con su natural efervescencia. – Está con su madre.

Eriol la escucha y comprende el significado de sus palabras

Pero aun así hay algo dentro de su persona que se mantiene intranquilo. Toma un sorbo de té y se levanta de las escalinatas donde tomó asiento mientras observa el árbol del jardín moverse al compás de la suave brisa.

-¿Eriol…?

-Algo no está bien.- Replica el sujeto incorporándose – No se… no está bien… – Insiste.

-Amo Eriol…

-Diles a Sakura y Li que tuve que irme… ellos comprenderán. Iré a buscar a Tomoyo…

 

 

Cuando la puerta del estudio es abierta con la llave, Sonomi Daidouji no puede creer sus ojos: En el piso no solo está su hija, con las ropas retiradas, un hilo de sangre que sale por su nariz y cubierta por un enorme cardinal en su rostro, sino que del otro lado se encuentra Kana Ebisawa inconsciente, botando sangre de la boca y justo a su lado, un furibundo hombre de tez pálida y ojos azules no deja de observarle mientras suelta en el suelo la lámpara que había utilizado para golpear al hombre.

-¿Qué demonios ocurre aquí? – Pregunta una escandalizada Sonomi Daidouji avanzando hasta su hija la cual se encuentra abnegada en lágrimas y tratando con nerviosismo de cubrir su cuerpo descubierto, de los ojos de su madre. – ¿Qué es lo que ha pasado?

-Debería matarlo –Dice Eriol entre dientes y Tomoyo presiente la consecuencia detrás del peso de sus palabras.

-No Eriol, no lo hagas…

-¡Sabes lo que ha hecho contigo! De no haber llegado…

Tomoyo limpia su rostro mientras se coloca el suéter nuevamente en su cuerpo y se incorpora pero el dolor la hace caer de rodillas. – ¡Tomoyo! – Exclama Sonomi acercándose a su hija y viéndole – ¡Santo Cielo! Está sangrando por la cabeza.

-Me golpeé… cuando él… -Ahí no pudiendo hablar por el peso de sus palabras y observando a los ojos azules de su progenitora dice mientras la abraza con fuerza.- ¡Mamá!

Sonomi le responde el abrazo acariciando sus cabellos y acongojada, mientras las lagrimas salen por igual de sus ojos. Dice nerviosa.- Yo… lo siento tanto hija… lo lamento tanto…

Eriol observa a ambas mujeres compartir aquel momento, y luego observa a Kana inconsciente en el suelo y la sangre le hierve.

Si hubiera dudado un poco mas su decisión de entrar a el portal y dirigirse a la casa Daidouji, otra historia estaría escribiéndose en aquellos momentos.

Llegó por la misma ruta que llegara Tomoyo pero inmediatamente arribara pudo ser capaz de percibir los pensamientos atropellados de la chica: A través de sus ojos pudo ver el amplio pasillo y recibidor de la casa. Como si corriera dentro de un sueño, vio el estudio al otro lado de la casa y pudo ver sobre su persona (viendo a través de los ojos de la chica de ojos azules), la mirada inyectada de odio y de lujuria del hombre que gemía con incontinencia sobre su persona.

No le tomó más que la fracción de un segundo entender lo que estaba pasando. Comprendiendo la distribución de la casa se apresura a dar la vuelta por los jardines hasta que llega al enorme ventanal del salón estudio. Ahí pudo divisar la imagen borrosa de dos figuras en el suelo. Y los gritos acallados de su prometida.

Buscando alrededor pudo divisar unas latas de pintura arrinconadas a un lado de la pared exterior y no dudó ni un segundo antes de aventar con todas sus fuerzas una de ellas, sobresaltando no solo al sujeto que le faltaba poco para ultrajar a la chica que yace bajo a él pero también para atraer su atención y provocar que saltara alejándose de Tomoyo mientras se arrastra buscando el arma.

Entonces es cuando Tomoyo se incorpora y empuja con sus manos el arma lejos de Kana.

Kana le propina una sonora bofetada mientras le grita. – ¡Maldita zorra!

Y lo próximo que siente es la lámpara cromada del estudio como se estrella contra su rostro de un solo golpe y prácticamente lanzando su cuerpo a un lado alejándolo de Tomoyo.

Kana trata de enderezarse pero la lámpara aun es blandida en las manos de Hiragizawa y le propina otro golpe ahora al otro lado de su rostro haciéndole perder el equilibrio y caer escupiendo sangre y mientras Tomoyo grita. -¡Eriol, no! – Justo cuando este golpea nuevamente al desarmado Kana Ebisawa se escucha el ruido desde el exterior de Sonomi Daidouji quien abre la puerta con su juego de llaves de repuesto.

Y la escena es desoladora.

-Mamá. – Dice Tomoyo acurrucada contra Sonomi. Esta con lágrimas en sus ojos observa a su hija toda golpeada en el rostro, con el cardinal manchando su siempre impecable rostro y la boca incluso con manchas de la sangre que deslizó por la nariz momentos antes. – Kana…

-No me digas nada Tomoyo… por lo pronto, procuremos llamar a la policía… – Dice Sonomi con nerviosismo tomando el aparato en sus manos con nerviosismo. Cuando comienza a marcar el número, la mano de Tomoyo se posa en la suya, atrayendo su atención.

Y fue cuando como si estuviera viendo una película de los últimos eventos, en la mente de Sonomi se desplegaron las imágenes como si estuviera viéndolas.

Observó la conversación entre Kana, su padre y alguien más a quien conoce como un alto general de las fuerzas japonesas. Ellos hablaban mientras les daban una cita guiada por sus laboratorios de tecnología y patentes. Ellos se mantienen especialmente interesados en el desarrollo de tarjetas matrices.

Entiende que se trata de una conversación sobre las utilidades de las tarjetas matrices en otros campos de la vida por encima de control de juguetes y tecnología infantil.

¿Cómo para manejar misiles?” había preguntado el comandante.

Es factible. Solo hay que poner esas teorías en la mesa” había dicho Ebisawa padre con una enigmática sonrisa. “Y el precio al producto”

Creo que podemos llegar a algún acuerdo.” Responde el general “Aunque de seguro tiene que hablarlo con su esposa”

No es necesario. Ella me apoya en todo lo que decidamos siempre y cuando sea por el bien de la empresa”

Y de repente Sonomi comprende todo lo que sucede: todo lo que ha visto como si se tratara de los borrosos recuerdos de un sueño.

-Hija… – Dice Sonomi sorprendida y asustada.

Tomoyo asiente en silencio y Sonomi aun así toma su teléfono portátil mientras se dirige a Eriol. – Cuídela… yo voy a llamar a la policía. Y a mi esposo – Incorporándose – Tiene muchas cosas que explicar.

———————————–

-Pero ¿está bien?

-Su mamá y Eriol están con ella – Replica Yukito observando a la chica de cabellos bucleados quien muestra su consternación por todo lo ocurrido a la joven de ojos azules a quien había aprendido a conocer en la casa de alquiler. Yukito había pedido a los demás que abandonaran las cocinas para que ellos pudieran hablar. – Le darán de alta mañana en la tarde y luego de eso, su mamá insiste que se quede con ella pero… ella volverá aquí.

-Es horrible lo que le ha podido ocurrirle. – Replica la muchacha pensativa ante lo que Sakura le revelara más temprano sobre la condición de Tomoyo al momento que Hiragizawa las encontrara a ella y a su madre en la casa materna.- ¿Qué le pasará al hombre que la atacó?

-Por lo pronto está inconsciente y los médicos no saben si despertará del todo.

-Estás preocupado.

-Si.

-¿Por Daidouji San? Si acabas de decir que estará bien – Viéndole negar con su rostro.- No lo estás… ¿entonces…

-Es que he postergado esta conversación lo más posible, pero al ver que la hora se aproxima…

-¿La hora?

.-Habrás escuchado los rumores…- Comienza diciendo el hombre despojando su rostro de las usuales gafas correctivas. La muchacha en contadas ocasiones lo ha visto sin ellas. – De que Li, Sakura y Hiragizawa se marchan en pocos días.

-He escuchado a Meiling hablar que irán a las montañas.

-A la Montaña de Kurama** para ser exactos.

-Eso está cerca de Kioto. – Yukito asiente lentamente ante la revelación de la muchacha.

-Mi intención es que… tú vuelvas a Kioto. – Explica Yukito. – El viaje a Kioto será mas largo considerando las carreteras controladas. Así que viajarán en Tren. Touya y yo les acompañaremos para usar nuestros vehículos para llegar a la Montaña Kurama.

-Pero ¿No te quedarás conmigo en Kioto?

-No. No lo haré.

-¿Por qué? ¿Que es lo que no me dices? ¿Qué es lo que haces aquí? Porque tuviste que seguir a los Kinomoto hasta aquí… a Tokio… y estamos al borde de una guerra. – Ella pregunta manteniendo la compostura en el tono de su voz.

-Tengo una deuda con los Kinomoto.

-Eso no es una respuesta Yukito. Dije que no te presionaría… vine porque Sakura me dijo que estabas triste… y es cierto porque yo me sentía desvalida sin ti… vacía… – Revela la muchacha. – Y estas semanas aunque he estado a tú lado, siento que hay algo que no me dicen. No solo tú… sino todos. ¿Qué es todo lo que pasa? ¿Qué tienen que hacer en la Montaña Kurama?

-Tienes que escucharme…- Explica Yukito tomándole de los hombros.- Prestarme mucha atención…- La muchacha puede notar el nerviosismo en sus ojos. – Y quiero que entiendas que lo último que quería hacerte era lastimarte… nunca fue mi intención…

-Yukito…

Vamos… tienes que decirle la verdad… no puedes postergarlo…ya no mas…” Dice una voz dentro de su cabeza.

-Hace mucho tiempo… existió una persona muy poderosa… su nombre era Clow Reed.- Tiene toda la atención de la chica en su persona. – Ese fue mi creador…

La chica parpadea confundida.

-Querrás decir tú padre…

Yukito lo medita unos instantes para responder.- Podría decirse que si.

-Eso no explica que tiene que ver ese hombre con los Kinomoto y porque siempre estás a un paso detrás de ellos.

Yukito observa a su alrededor y ve una de las ollas con agua hirviendo que fueron dejadas en la cocina. Ante la mirada atenta de la muchacha, procede a recoger la manga del suéter que lleva y sin muchos preámbulos hunde la mano en el agua burbujeando.

-¡Yukito! – Grita aproximándose a él y observando la mano dentro del agua hirviendo y la expresión inquebrantable del sujeto a su lado. Este saca la mano y puede observar para su estupor y miedo que la piel permanece inalterable, excepto porque se encuentra mojada y algo sonrosada.

Ella mantiene una expresión de perplejidad absoluta y los ojos desorbitados. Sus dedos tiemblan al tratar de tocar la dermis del sujeto que debería estar escociendo del dolor en aquellos momentos.

Sin embargo permanece inalterable.

-No soy un ser humano normal… soy lo que llaman Guardián. Y Sakura es mi señora.

La mujer permanece con la boca abierta ampliamente y los ojos desorbitados.

-Sakura es una muchacha con poderes mágicos. Esta identidad… lo que soy, fue creada para pasar desapercibido entre sus conocidos y poder servirle. – La chica permanece con una expresión perpleja. Yukito la observa unos segundos. – ¿Me estás escuchando…? Te estoy diciendo que no existo… no como un hombre normal… no soy… – en aquel momento una de las manos de la chica se estrella con fuerza en un lado de su rostro, sorprendiéndole tanto por la acción como en la fuerza de la misma.

-¿Cómo te atreves…. – Dice ella en un breve murmullo con los ojos comenzando a abnegarse en lágrimas.-… a jugar con mis sentimientos…? ¿Crees que soy… una completa idiota?

Yukito permanece observando con sorpresa aquella expresión llena de cólera entremezclada con estupor e incredulidad.

-¡Tú! Te has compuesto con Meiling para burlarse de mí…

-¿Acaso no has visto lo que ha pasado aquí? – Levantando su mano que momentos antes estaba en el agua ardiendo y ahora se la pasa en la mejilla como si le hubiera dolido: pero más bien es una acción espontánea.

-El hecho que puedas soportar dolor no es nada… he visto hombres acostarse en camas de clavos en la televisión. Eso no es nada impresionante.

Yukito la observa a los ojos con aquella revelación y para sorpresa de la chica cierra los ojos. Ante sus ojos (los cuales se abren hasta donde le es posible), observa como el sujeto levita unas cuantas pulgadas del suelo y es envuelto por unas enormes alas de ángel. Delante de ella a los pocos segundos está la alta y enigmática figura de Yue con sus ojos grisáceos observando a la chica con indiferencia.

Retrocede dos pasos ante la mirada fría del guardián mágico. Su voz escueta y firme se escucha como un susurro en la cocina cuando le dice.- No voy a lastimarte…

La muchacha se encuentra atónita estudiando sus facciones: largo pelo platino, una tez mucho más blanca que Hiragizawa y Daidouji. Aquellos ojos fríos y distantes, tan opuestos a los expresivos y cálidos del hombre que ama. Mucho más alto que Tsukishiro. Vestido con un traje pareciera salido de un festival de Cosplayer.

Pudiera gritar: debiera gritar pues se encuentra delante de una persona que le resulta totalmente desconocida.

Y ahí está sin embargo; con una expresión muy diferente a la del hombre que conoce como su prometido.

Observándole con aparente indiferencia.

-¿Qué…-Quien…..- Tartamudea la chica sin lograr poner sentido a sus palabras.

-Soy Yue. La verdadera entidad tras Yukito.

-¿En-Tidad?

-Yukito no existe. Es el resultado para esconder mi verdadera naturaleza y proteger a mi amo.

La chica no puede esconder el estupor ante sus palabras.

-Yukito… no existe.

-¿No existe…?

En aquel momento Sakura acompañada de Li entran a las cocinas sonriendo por algo que uno de ellos ha dicho y se detienen en seco delante de la pareja. La sorpresa en el rostro de Sakura es palpable y observa con preocupación a la mujer que estaba ajena a todo lo que sucede.

-Mariko…

-¿Por qué… – Dice la chica pero duda un instante y añade.– ¿Nunca me dijeron la verdad…?

-No sabíamos como reaccionarias -Explica Sakura lentamente avanzando hasta ella,.- Hasta hace unos meses (observando de reojo a Li y luego a la novia de Yukito) yo tampoco sabía esto, no me acordaba.

-Pero él lo sabía.

-Si.

-No fue su intención el esconderte esto… él quería decírtelo… muchas veces.

Mariko mira a la chica a los ojos y luego a Li quien se mantiene firme en su expresión al verse atrapado en el medio de la revelación de Yue. Luego se aproxima a su persona con los ojos firmes en sus inexpresivos ojos grises y murmura.- Yukito… es la persona que mas amo en esta vida… no me imagino mi vida sin Yukito… pero…- ahí comienza a sollozar.-… No puedo… asimilar esto. Por años estuvo mintiéndome.

-Mariko… – Dice Sakura pero Shaoran le sujeta por el brazo y le hace señas con su cabeza.

-Simplemente no puedo… aceptar lo que veo. Estas cosas no existen. Magia… hechiceros… – Observando a Sakura un segundo – Criaturas mágicas… no existen – Sonriendo con tristeza y limpiando sus lagrimas. – No pertenezco aquí. – Retrocediendo. Se voltea adonde Shaoran y hace un respetuoso saludo para añadir.- Gracias por su hospitalidad… pero será mejor que me marche… no pertenezco aquí.

Cuando la chica luego de aquella breve explicación se lanza a correr, entonces Yue adopta la forma de Tsukishiro y observa con tristeza por donde la muchacha se ha marchado.

-Lo siento… lo siento tanto Yukito…- Dice Sakura acongojada por lo que ha sido testigo en al cocina. – No pensé que… lo tomaría de esta forma.

-Descuida Sakura. Mi intención nunca fue el lastimarla.

-Lo se.

-Tenía que decírselo. No podía darle mas excusas. – Replica el sujeto pareciendo mas convencerse a si mismo que dar explicaciones. – Ella tiene derecho a la verdad… mas con lo que viene por ahí.

-Pensé que su amor… su amor por ti, lo podía superar todo.

Yukito le devuelve una sonrisa triste a la muchacha de ojos verdes y recoge sus gafas de donde las había puesto. Con paso apesadumbrado sale de la cocina dejando a Li y a Sakura a solas.

Shaoran procede a apagar los quemadores de la estufa.

-Pensé que Mariko vería por encima de las apariencias- Dice Sakura abnegada en lágrimas. – Superaría esto.

-Mariko ha tenido poco tiempo para asimilarlo todo – Replica Li observando a la muchacha de ojos verdes.- Todos hemos crecido rodeados de toda esta situación. No dudo que cualquiera en su posición, respondería de la misma manera…

-Yukito la ama.

-Y ella lo ama a él.

-Vaya manera de demostrarlo.

-La comprendo…

-¿En serio?

-Por supuesto. Es como te guardan secretos. No saber lo que el otro hace, porque lo hace… que esconde.

-¿Lo dices por lo de la otra noche?

-Sakura: saliste sin decirle a nadie donde estabas. – Cruzándose de brazos.

-Estaba con Kero.

-Estabas en casa de Yûko Ichihara. Cuando te dije explícitamente que no quería que fueras a visitarla.

-Pensé que lo habías dejado pasar.

-¿Es que acaso no lo comprendes? – Replica el sujeto observándole a los ojos y sonando firme en sus palabras.- ¿Acaso no nos tenemos suficiente confianza…

-Si, la tengo. Solo que tú no me crees lo bastante capaz para enfrentar situaciones de gran peligro. No querías que visitara a Yûko…

-Porque Yûko no es de fiar. Nadie fuera de nuestro círculo lo es, Sakura.

-¿De que hablas? Yûko era amiga de Clow.

-Eso no la hace una persona fiable. – Replica Li con firmeza y la toma por los hombros para añadir. – ¿Acaso no lo entiendes? El esposo de mi hermana fue responsable y autor principal de su muerte; el Primer Ministro Británico casi mata a Hiragizawa. Mira lo que casi le pasa a Daidouji – Ahí atrayendo la atención total de Sakura.- No se que haría si algo mas pasara… si te pasara a ti.

-Shaoran. – Replica ella toda sonrojada por lo dicho de ultimo departe del hombre.

El sujeto la abraza con firmeza y ternura apoyando su cabeza en el centro de la cabeza femenina mientras la rodea con sus brazos. Dice con una voz tenue. – Te quiero Sakura. No se que haría si algo te ocurriera. No me siento así desde que éramos niños de once años. Y no quiero que esta sensación desaparezca de mí… – Atrayendo su mirada verde a sus ojos castaños. – Lamento que no tengamos una vida normal para llevar una relación… bueno normal.

La chica sonríe y con las mejillas arreboladas añade. -¿Qué es normal?

-Invitarte a cenar… un helado… al cine – Añade con las orejas rojas pero una atractiva sonrisa en su rostro.- Despedirme a tú puerta y con la promesa que hablaríamos luego. Llamarte esa misma noche para confesarte lo mucho que me divertí…

-Eso suena agradable.

-Más agradable será compartir esos momentos contigo. – Replica el sujeto.- Y luego que esto acabe, tengo planes de lograrlo…incluso si eso significa enfrentar al cabezota de tú hermano. Y al peluche de Kero.

-ji ji ji ji Kero no te lo pondrá fácil.

-No me importa… si significa estar contigo. – Aferrando sus manos.- Prometamos aquí y ahora: que una vez acabemos con esto, todo esto termine, estaremos juntos.

-No solo aquí Shaoran, siempre, para siempre- Dice ella respondiendo a su juramento.- No me quiero separar de ti. – Ahí colocando de puntitas y queriendo besar sus labios pero el sujeto la toma por sorpresa deteniendo su intención.

-No mas salidas a media noche…

-No más salidas a media noche.

-Con Hiragizawa o con nadie.

-Lo prometo.

-¿Sakura?

-Lo prometo.- Vuelve a repetir ella finalmente para sellar aquel juramento con un beso largo y pausado, en donde ambos se entregan por completo al roce de sus labios y a las sensaciones que recorren cada fibra de su piel.

———————————–

-¿Todo bien? – Pregunta Nakuru abordando a Meiling mientras se encuentra a solas en el salón rodeada de apuntes y con la mirada firme en el ordenador. Con un libro en su regazo y otro a un lado, levanta la mirada a la falsa identidad de Ruby Moon quien se aproxima a ella con una actitud desenfadada y sin ninguna preocupación.

-Mas o menos – Explica Meiling estirándose en la silla. Observa el reloj de pulsa y reclama. – ¡Las cinco de la tarde! Estoy en esto desde las nueve de la mañana.

-Y no has comido nada tampoco – Refiere Nakuru observando la bandeja de comida sin tocar perteneciente al almuerzo.

-No me he percatado del tiempo que ha pasado. He estado todo el día en esto.

-¿Diste con una alternativa?

-Ha tomado un poco de tiempo pero si… – Explica la chica observando sus anotaciones. – He encontrado un conjuro para invocar el portal para entrar…

-Pero no tienes una expresión de confianza.

-No he dado aun con el portal para salir. – Explica la chica mostrando su consternación ante aquello.- Aunque puedan entrar…

-No pueden salir por donde entraron.

-Son dos extremos: uno de entrada, otro para salir.

-¿A poco no podrán abrirlo una vez estén allí? El amo Eriol es muy hábil. Tal vez sea posible abrirlo una vez entren a la dimensión.

Meiling no se ve muy segura al respecto.

-Se necesita de un alto poder mágico para convocar el portal… se necesitará de aun mayor para abrir un portal de salida. – Dice Meiling mostrando su preocupación ante aquello.- Voy a hablar esto con Xiao Lang. – Incorporándose y tomando la bandeja de alimentos sin tocar.

-¡Pero…! – Dice Nakuru deteniéndole – ¿Ya estás lista?

-Así es. –Replica la chica de cabellos azabaches.- Eso creo. Voy a presentarle el conjuro a mi primo y ya me dirá si es correcto. Dependiendo de su respuesta, estaremos listos. – Finalmente marchándose de la habitación.

Una vez a solas, Nakuru observa por la puerta un instante y la cierra discretamente. Comienza a revisar las anotaciones de la chica en el ordenador y ve el archivo de una página que revisa rápidamente. Da la orden a la computadora para imprimir y la hoja solitaria cae en la bandeja a los pocos segundos. Rápidamente dobla el papel y se introduce el mismo en el bolsillo trasero de su falda.

——————————–

Tomoyo abre los ojos aturdida y sorprendida al haberse quedado dormida. Escucha unos murmullos sordos provenientes del pasillo de la habitación del hospital

No tiene intravenosa puesta. El médico había dicho que sus radiografías no mostraban nada anormal y que tuvo suerte que el golpe que recibió con la esquina del escritorio no le ocasionara daños permanentes.

Observa al otro lado para ver la ventana abierta y con la claridad de aquella mañana lluviosa.

Y justo bajo el alfeizar de la ventana, la figura de Eriol Hiragizawa quien dormita en un incómodo sofá de dos personas. Incluso tiene una manta sobre su figura y sus gafas no se encuentran en su rostro.

-¡No me importa lo que quieras decir con respecto a él! ¡Quiso violar a mi hija! – Gruñe Sonomi lo suficiente alto para que Tomoyo en el interior de la habitación pudiera escuchar.- ¡A un demonio con eso! ¡No vas a lograr convencerme! Se lo que has estado haciendo…- Replica la mujer luego de unos instantes.- ¡Me usaste! Y si no hubiera llegado a tiempo, tú hijo hubiera ultrajado a mi hija…

Tomoyo quiso escuchar un poco más pero la puerta se vio repentinamente cerrada por el hombre de mirada azul quien parecía observarla mirando y escuchando por la puerta entreabierta desde su cama.

Avanza hasta ella y no puede evitar el abrazarle. Tomoyo responde a aquel abrazo.

-¿Cuánto he dormido? – Pregunta Daidouji finalmente separándose de su prometido.

-Unas horas… creo que también me quedé dormido.

-¿Cuánto llevará hablando con él?

-No mucho. Después que te pusieron el sedante para hacerte dormir… estuvo llamando a Ebisawa por horas. Nunca respondió el teléfono. Creo que fue hace un rato que le devolvió la llamada… creí escuchar el timbrazo.

-¿Qué pasó con Kana?

Ante la mención del hombre, el semblante de Eriol cambia radicalmente.

-Lo tienen esposado en una sala de vigilancia del hospital. – Negando con su cabeza – Ante la inminente guerra y lo corto de personal que se encuentran algunos hospitales, las emergencias más importantes las están remitiendo aquí. A Tomoeda.

-Seguimos en Tomoeda.

Eriol asiente en silencio.

-¿Sakura? ¿Shaoran…?

-Todos están bien. Preocupados y deseando que volvamos a casa pronto – Haciendo una pausa.- Tú madre propuso que salieran de la ciudad… y debo de decir que estoy de acuerdo con ella.- Viendo como niega con su rostro – Amor: unos días lejos de todo esto, te hará bien.

-Eso es para alejarme nuevamente y hacer lo que se tiene que hacer cuando no esté… olvídalo. – Y antes que Eriol pudiese replicar añade.- Y no necesitaba mirar dentro de tus pensamientos para saber que planeabas.

-Tú madre necesita algo de tu tiempo Tomoyo. Y tú necesitas descansar.

-Mamá entenderá si no me marcho con ella – Replica la chica de ojos azules tomando una de sus manos y llevándosela a sus labios mientras sus ojos mantienen contacto fijo con el de su prometido.- No voy a dejarte solo… vamos a estar juntos… hasta el final. Hasta que te vayas… y luego estaremos juntos de nuevo.

En aquel instante la puerta se abre y el rostro arrebolado de Sonomi Daidouji se asoma por él. Al notar a su hija despierta, palidece mostrando su vergüenza ante toda la situación. Tomoyo solo necesita tres segundos para comprender la ola de sentimientos que embargan a su progenitora.

-¿Todo bien?

Sonomi asiente distraída ante la pregunta de Eriol. Notando las expresiones entre madre e hija, se incorpora lentamente y dice – Buscaré un poco de té o café… algo que sea bueno para nosotros.

Sonomi asiente y dice con nerviosismo – Té por favor… y gracias- Dice ella mirando a sus ojos con seguridad. Incluso apoya su mano en el hombro masculino y Eriol asiente lentamente.

Sabe que su agradecimiento va más allá del té.

Dejándoles a solas madre e hija se quedan de repente en silencio.

Sonomi es la primera al romper el hielo al sentarse en el lecho de su hija y tomar una de sus manos. La joven observa a los ojos de su progenitora y la escucha decir sintiendo su vergüenza.- Lamento tanto…- Su voz comienza a mostrar congoja. -…Que haya tenido que pasar todo esto para darme cuenta… de tantas cosas… – Ahí el sollozo la hace perder la voz por un segundo y romper a llorar.

Tomoyo observa con estupor a la autora de sus días demostrar finalmente un atisbo de sentimiento al romper su barrera siempre firme y estoica de sus acciones y mostrar finalmente una idea de los sentimientos por su única hija.

-No hagas excusas por mí. – Replica luego de unos breves momentos de llanto y limpiando sus lágrimas aun sujetando con su otra mano la de su hija.- Debí escucharte hace mucho tiempo… y no lo hice. Debí… – Dudando un instante- …Debí hacer tantas cosas… aunque es muy tarde.

-Kana Ebisawa no se saldrá con la suya. Tampoco su padre.- Ahí atrayendo su mirada.- Si, escuché tú conversación en el pasillo.

.-Es increíble como pude estar ciega todos estos años… no se defendió de las acusaciones que le hice: De usar las investigaciones tecnológicas de la Empresa Daidouji para dirigir MDM*** Lo admitió todo. Incluso el hecho que su hijo ahora está esposado en una cama de hospital… aunque eso último no le ha gustado…

-No creo que le gustaría a nadie.

-¡Ha defendido a ese enfermo! – Ruge Sonomi. – ¡No se como pude ser capaz de entrar a estos hombres a nuestra casa…! ¡Tomoyo: Cuanto lo siento en verdad! – Volviendo a llenársele los ojos de lagrimas.- No se si llegues a perdonarme…

-Mamá…

-Si, si… se que me dirás…- Admite Sonomi sonrojada y no viendo a su hija a los ojos. – Pero prometo que las cosas serán diferentes entre nosotras. Me dejé cegar por lo que ellos me contaban… me decían tantas cosas, sin percatarme que ellos lo que hacían, era distanciarnos… separarnos para hacer todas sus cosas. Incluso usarte como camuflaje para continuar teniendo control absoluto de la corporación y efectuar sus planes.

-¿Qué harás?

-Por lo pronto, pedir una reunión con el Emperador. O con el Secretario del Emperador. Denunciar a Ebisawa.

-Mamá: Dudo que en medio de una guerra, el gobierno quiera costear un juicio publico de alguien como El señor Ebisawa.

-Tienes razón.

Tomoyo se inclina contra las almohadas para decir cerrando los ojos, preocupando a su madre.

-Estoy bien – Dice antes de que la mujer pudiera hacer la pregunta y Tomoyo sonríe débilmente. – Solo un poco mareada.

-¿Llamo al doctor?

Tomoyo niega con su cabeza y responde –Ya pasará… lo que te recomiendo que busques la forma de abandonar Tokio. Irte con la tía Konawa. Me dijo que saldría de la ciudad. Pero su enfermera anda siempre con su móvil. –Viendo su expresión de duda añade- Ella es familia. Te hará bien estar con alguien de la familia.

-Tú no vienes conmigo – Replica Sonomi con tristeza. Tomoyo niega con su rostro.

-Mi lugar está con Eriol ahora, mamá. Con Sakura… con todos los demás.

Sonomi guarda silencio unos instantes. Murmura bajito.- Debo de suponer… que tienen un propósito para permanecer todos aquí… ¿No es cierto?

Tomoyo no asiente, tampoco niega con su rostro.

-Dime una cosa… Todas esas tonterías de la Tía Konawa y la familia… ¿Qué tanta certeza hay en todas estas historias?

-Lo suficiente para saber que no es la primera vez que todo esto pasa… y no será la última. – Responde Tomoyo.

-De acuerdo… no quiero que te ocurra nada malo pero, se que no lograré nada tratando de convencerte que vengas conmigo… me marcharé con Konawa tan pronto te den de alta del hospital.

-No, no lograrás nada. Estoy con Eriol hasta el final mamá.

-Ese hombre… me simpatiza.

-A mi también.

-Se nota que te ama… debí ver eso la noche de la fiesta… pero cuando te vi con Kinomoto… – Cerrando sus ojos.

-Mamá…

-Estoy bien. Y tú y yo estaremos bien.

-Siempre estaremos bien. Tú y yo, somos una familia. –Ahí observando que su madre ya no lleva la sortija matrimonial en su mano y no pudo evitar el sonreír al notar aquello.- Siempre estaremos juntas… pase lo que pase, todo estará bien.

 

——————————–

Aquella noche Kana despierta por los efectos de los medicamentos aun drogado. Observa como está rodeado de militares al mismo tiempo que reconoce el rostro del Fushimoto quien con unas llaves en su mano comienzan a quitarle las esposas que lo mantienen retenido en la cama.

-¿Qué hace aquí?

-¿Qué crees? Estoy aquí por petición de su padre… – Replica el General mientras dos soldados lo colocan en una silla de ruedas y la intravenosa en su regazo.- Tenemos que hacer una salida rápida y sin llamar mucho la atención.- Ahí Kana observa los dos oficiales de policía que le custodiaban desde el día anterior, inconscientes en el interior de la habitación.

Dos de los soldados salen al pasillo y avanzan por el mismo perdiéndose de la vista del sujeto. Luego observa a uno de los guardias colocarse una bata de medico, abotonarla hasta el cuello y empujar la silla de ruedas.

-¿Qué demonios? ¿Adonde me llevan? – Pregunta el sujeto.

-Calma Ebisawa…

-No me voy a ninguna parte hasta vengarme de ese maldito sujeto y la zorra de Tomoyo.

-Si, si se marcha porque en este caos y lo que pasará en los próximos días no es conveniente que esté entre los prisioneros de la cárcel o en aislamiento en la policía… – Replica Fushimoto tratando de razonar con el sujeto.- Y sabe que no estoy bromeando.

Ebisawa asiente nervioso aunque el dolor de cabeza y el mareo que le provocó el súbito movimiento de la cama a la silla y sus quejas, dominan lo mejor de él además de las inyecciones de antiinflamatorios que ha recibido en las últimas horas, le es difícil mantener la cabeza en su sitio.

Así que se deja llevar por el soldado disfrazado de medico y por el mismo Fushimoto a quien le encomendaron la misión de llevarlo probablemente a donde su padre se encuentra.

——————————–

 

Yûko sonríe ante el rostro de confusión de Kyôgo Monui al verse nuevamente en la casa de la hechicera de las Dimensiones y la razón es simple: él fue invocado a su presencia y no llegó por su propia voluntad.

A decir verdad, Kyôgo estaba momentos antes sentado solo en una banca de una parada de autobuses. La ciudad prácticamente desolada y viendo solo los camiones de la milicia patrullando las avenidas.

Y al verse de pie, delante de la Bruja de las Dimensiones, una mujer con la cual su último intercambio de palabras estuvo lleno de desesperanza y decepción.

-Tengo un trabajo para ti, Kyôgo.

-¿Para mi?

-Así es.

-¿Qué ganaría yo con hacer lo que tú me dices? Ya me dijiste que moriré aquí, con el resto. Ese no fue el trato. – Yûko deja que el sujeto se desahogue. – Tú puedes moverte entre las dimensiones y poco te importa lo que pase con aquellos con quienes haces tus tratos… ¿Cómo puedes entonces dignarte a hablarme de que necesitas de mí?

-Te equivocas. Dije que Tengo un Trabajo para ti. No que necesitara de ti. – Cerrando sus ojos. – Es esto…- Watanuki avanza hasta donde el hombre con una bandeja en sus manos y sobre ella un sobre sellado.- Necesito que le hagas llegar esto a Li. – El hombre lo toma con las manos temblándole.- Vamos hombre. Solo tienes que hacerle llegar eso a Li.

-¿Qué pasará conmigo? ¿Qué gano yo con esto? – Mostrando el sobre y blandiéndolo delante de la mujer.

-Ganarás la buena voluntad de haber aportado posiblemente con la restauración del bien y postergarías el apocalipsis… vivirías mas… en este mundo. – Sonriendo con gentileza- ¿No te agradará vivir un poco más Kyôgo? De todas formas, fue eso que te prometí en aquel momento… cuando te ofrecí la oportunidad de volver al mundo de los vivos…aunque no fuera, a tú mundo.

El hombre observa con interés el sobre en sus manos y luego a la hechicera. Finalmente asiente de manera nerviosa y ella agita sus manos para envolver al sujeto en un aura de color rojo la cual absorbe al hombre y lo desaparece instantáneamente del lugar.

Y ella llega a otro lugar al mismo tiempo.

Ya no es de noche, como el Japón que dejara momentos antes. Se encuentra en un precioso jardín, rodeada de quioscos, pequeñas fuentes de agua y lagunillas llenos de peces koi que nadan para alejarse de ella mientras avanza con paso firme por el jardín.

En el fondo, ve al sujeto sentado en una banca de piedra. Nerviosa se aproxima y observa el sujeto que lee acompañado de sus tradicionales lentillas. Al escuchar el murmullo de la yukata de la mujer rozar con la fresca hierba mojada con el rocío de la madrugada de aquel día, levanta su mirada y le sonríe a modo de saludo.

.-¿Y bien?

-Hice lo que me pediste.

-Gracias…

-Todo esto… parece un juego absurdo.

-Desearía que fuera un juego. – Dice Clow Reed de manera nostálgica a la mujer delante de él quien no toma asiento a pesar que el hombre le ofrece un lado de su banca. –Sabes el precio a pagar para abrir el portal… al igual como el precio dentro de este.

-Solo uno sobrevivirá.

-Y hay que asegurar el poder de las cartas y sus guardianes. – Explica el hombre de manera mecánica. – ¿Hablaste con la nueva dueña?

-Hice el trato. Tal como me solicitaste.

-¿Y de lo otro?

La mujer asiente a regañadientes mostrando su indignación. – Está listo.

-Muy bien. Has hecho tu parte bien. Ya pronto, todo terminará.

-¿No crees que estás siendo un tanto frío ante todo esto…? – Pregunta la mujer observando el rostro del sujeto que parece reflexivo mientras ella le dice.- ¿Provocar todo esto…? ¿Sacrificar incluso a tu descendiente? ¿A la nueva dueña?

-Si todo sale como hemos pronosticado, ellos ni se enterarán de que ocurrió… ten fe.

-Apuestas demasiado.

-Es un simple juego de azar… – En aquel momento le extiende un libro de piel oscura y una pluma con tinta a un lado.- Es hora de que formes parte de la historia… – Explica el hombre extendiéndole el libro de tapa negra.

-El libro de los Li – Revela Yûko reconociendo el libro y sin tomarlo de las manos del sujeto.- ¿Qué quieres…?

-Que escribas lo que voy a dictarte. Es importante para que los eventos se desenvuelvan como lo han hecho hasta el momento.

La mujer parpadea comprendiendo las palabras del sujeto y una vez escucha sus primeras palabras, reconoce lo que el hombre le está dictando.

La profecía que sobrevivió en el Libro de los Li tantas generaciones.

La misma profecía que el actual descendiente Xiao Lang Li estudia en aquellos momentos y en el tiempo presente con su prima Li Meiling.

——————————–

-Lamento mucho que ese maldito haya escapado – Dice Sonomi Daidouji enfrente de la casa de alquiler de Li en Tokio una vez deja a su hija en la misma acompañada de Eriol una vez sale del hospital. El baúl del vehículo contiene las pertenencias más importantes de Sonomi Daidouji la cual según prometió a su hija, se marcha de la ciudad como han hecho muchos otros empresarios. – Quería en verdad verlo pudrirse en prisión.

-No creo que le quede mucho tiempo a Kana para enfrentar la verdadera justicia Señora – Dice Eriol.

-Eriol tiene razón mamá. No podrá esconderse para siempre.

-Estamos conscientes que le ayudaron. No dudo que uno de sus compinches.

-O Su padre.

-Ese mal nacido no estaba en Tokio la noche que escapó. – Refiere Sonomi aun ofuscada por lo ocurrido- Pero como usted Hiragizawa, espero que ese hombre tenga al final todo lo que merece… él y su padre. – Ahí observando a su hija, sus ojos se llenan de lágrimas.

-Se lo que me pedirás. Y sabes mi respuesta.- Dice Tomoyo tomando sus manos. – Cuídate mucho, mamá. – Abraza la joven a su madre y le dice cerca de su oído.- Ya nos encontraremos nuevamente.

Sonomi asiente con los ojos embargados de lágrimas y al despedirse de Eriol dice. – Espero que me la cuide mucho…

-Por supuesto. Tiene mi palabra. – Atrayendo con aquel tono de voz determinado una expresión de candidez departe de la chica de ojos azules.

-Confiaré en ella.- Y dando un nuevo abrazo a su hija la mujer se despide finalmente para abordar el coche que espera por ella y se desliza por la solitaria calle.

Eriol abraza a Tomoyo por los hombros.

-Se que me preguntarás: y la respuesta es sencilla. Si, no me arrepiento de no haberme marchado con ella.

-No he dicho nada.

-No es necesario que lo digas: Tus pensamientos y los de mi madre son similares en muchas cosas… pero yo necesito de ti. Necesito saber que estaré contigo hasta el final… y mas allá. – Besado su nariz. – Y esa si es una promesa.

 

———————————

 

-Señor Kyôgo- Dice Sakura nerviosa al verle delante de las puertas de madera de entrada a la casa. – ¿Cómo sabe donde vivimos?

-No es mi intención tomarle de sorpresa señorita Kinomoto – Dice el sujeto aun con una expresión de aturdimiento total.- Vine con un mensaje para el joven Li.- Extendiéndolo a la muchacha.- Procure que lo reciba.

-¿Qué es esto?

.-No lo sé- Replica notándose nervioso.- Me lo ha entregado la Bruja de las Dimensiones. – Ahí Sakura observa con interés el papel doblado. –Disculpe señorita… pero ya debo de marcharme. – Ahí saliendo por la puerta de la vereda. – Cuídese señorita Kinomoto.- Perdiéndose de su vista.

-¿La bruja de las Dimensiones?

-Eso fue lo que me ha respondido – Replica Sakura al explicarle a Li su encuentro con Kyôgo Monoui en la entrada. – No se de que se trata.

Shaoran abre la nota y lee las breves líneas escritas en ella. Observa un instante a su prima Meiling y dice a Sakura.- ¿Podrías ser tan amable de dejarme a solas con mi prima?

Sakura los observa y asiente comprendiendo que ya luego se enteraría por parte del varón.

-¿Qué pasa Xiao Lang?

-Creo que tienes razón – Explica el joven extendiéndole el pedazo de papel a su prima.- Yûko quiere ayudarnos… pero directamente no puede hacerlo.

-Te dije que tenía mucho que ver en esto. Los escritos que estaban en posesión de Rondant lo explican. – Ahí lee las líneas y luego de comprender su significado observa a su primo para añadir. – Te dije que habría un precio de sangre.

-Por ello fue que no todos los hechiceros sobrevivieron. Tal vez Clow Reed fue quien salvó a quien abrió y mantuvo abierto el portal.

-Yûko Ichihara.

-Y si lo que dice aquí es cierto, solo quien invoque el portal podrá por igual perder su vida. La deuda de sangre.

-¿Por qué simplemente no se inventan algo que no tenga que ver con deudas de sangre o conjuros de sacrificios donde no tengas que derramar sangre? – Pregunta Meiling de manera irónica.- Todo en esta vida y todo lo que tiene que ver con conjuros involucran sacrificios de sangre… es todo un cliché.

Shaoran sonríe ante la manera de su prima de manejar aquella escabrosa situación. Luego de un instante leyendo lo escrito por Yûko es ella que habla con un tono de voz bajo y reservado.- Así que los apuntes de los Rondant y esta nota de Yûko tienen eso en común. Desearía que no hubiera sido así.

-Has sabido manejar toda esta información de manera sorprendente Meiling. – Dice Li – Has sido de una enorme ayuda. Por lo que creo que si alguien encontraría una alternativa, esa eres tú.

La chica de ojos azabaches observa con seguridad a su primo y un velo de tristeza se posa en su mirada. – Muchas gracias por tu voto de confianza. Quisiera servirte de más ayuda.

-Ya mas de lo que has hecho, es demasiado. Con todo lo que ha pasado. Lo de Sying… lo de Sakura…

-Xiao Lang.

-Has sido invaluable para todos Mei.

Mei siente que la congoja le ganará a la lógica al sentir las lagrimas tratar de luchar por salir de sus ojos y se recompone al decir.- ¡Vamos Xiao Lang! No es tiempo para sentimentalismos… Estamos claros que lo que haremos será en la Montaña Kurama. Tenemos que llegar a la cima: quedarnos en la base no nos servirá de nada. Tenemos que llegar al final. Y si mis instintos no me fallan, dudo mucho que encontremos personas o problemas alrededor. Con un aviso de guerra, la montaña estará desolada, principalmente la cima.

-¿Crees que no habrá nadie?

-Uno o a lo mucho dos guardias de seguridad- Explica Meiling sacando unas anotaciones. – Según mi investigación con la agencia de viajes, los tours de viajes fueron cancelados días atrás. Solo dejan dos guardias en la cúspide para evitar que vayan personas a ocasionar problemas o jóvenes a hacer travesuras. Una dosis de la carta de dormir de Sakura (o los puños de Kanda y Kinomoto) y pondrán a dormir a los guardias. De ahí en adelante será el colocarnos en posición y dar inicio a la apertura del portal. – Haciendo una pausa al notar el rostro de preocupación de su primo al leer las palabras escritas probablemente por la Bruja de las Dimensiones.- ¿Qué opinas del conjuro de invocación del portal?

-Hiciste un buen trabajo Mei. – Replica el sujeto de manera distraída.

-¿Qué te preocupa Xiao Lang? ¿Acaso no crees que podamos hacerlo?

-Estoy preocupado por las consecuencias de realizar esto, Mei. – Replica su primo de manera pensativa.- Mas con lo escrito por Yûko aquí. – Meiling nuevamente observa las palabras escritas por la mujer. – ¿Habrá forma de anexar sus palabras al conjuro?

La muchacha parece analizarlo unos instantes y responde. – Es probable. Pero no se las consecuencias de hacerlo. No será como cruzar un arco o una puerta Xiao Lang. Las repercusiones una vez la abramos no están escritas aun. En los apuntes de los aldeanos que vieron la apertura del portal en los Tiempos de los antepasados de Rondant hablan de un tifón se dio inicio al mismo tiempo. Una enorme pared de fuego y viento que devoró sus cosechas. Y tomando en cuenta que habremos mas personas alrededor… bueno, no quisiera arriesgarme con inventar con unas palabras que dice una ex novia de Clow Reed.

-¿Ex novia?

-Está claro… mas con lo que nos contó Sakura aquella noche ¿recuerdas? Hiragizawa sabía como y donde encontrarla. No solo eso, por lo que parece, ya hicieron un trato aparte.

-¿Cómo puedes decir eso?

-¿Acaso Hiragizawa no supo dar con Sakura aquella noche? Ella llegó porque Kerberos la guió por donde acompañaste a Kyôgo Monoui y la supo llevar a salvo. ¿Cómo Hiragizawa supo como llegar a ella?

-Tú prima tiene razón Li – Replica Eriol sobresaltándolos a ambos al atraparlos hablando de él. – No he sido del todo honesto contigo.

-¿Hiragizawa? – Pregunta Shaoran viendo como Eriol cierra la puerta tras de su persona y quedándose solo ellos tres en el salón.

-He mantenido contacto con Yûko Ichihara desde el primer momento que entraste en contacto con ella. Es mas, fue precisamente esa misma noche que hice un trato con ella.

Shaoran frunce aun más su rostro.

-¿Y no fuiste capaz de revelarle esa información a mi primo, Hiragizawa? ¡Que te cuesta decirle la verdad! Pensaba que estábamos en el mismo bando.

-Y lo estamos. Pero necesitaba estar seguro que cumpliría con su parte.

-¿Que parte es esa?

-Asegurarse de preservar la magia que mantiene vivo a los guardianes… – Explica Eriol empujando sus gafas aun más contra su rostro. –En aquel instante vi lo cerca que estuve de morir en Londres, Li. Quise asegurarme que Yûko preservaría en esencia el espíritu de Spinnel Sun y Ruby Moon. Contener la magia de mi poder y preservarla en su control…

-¿Le otorgaste poder sobre tú magia? ¿Tus guardianes?

-¿Cuál fue el precio? Ella no haría algo así por solo un favor a tu persona. –Replica Li conteniendo su indignación por las palabras del sujeto. – ¿Cuál es el trato?

-Parte de los conocimientos de Clow Reed que preservaba en mi persona – Explica el sujeto.- La parte de su esencia que no murió con él, siglos atrás.

-¿Cómo has dicho?

-¿Recuerdas lo que habíamos hablado Shaoran? – Pregunta Eriol dándole frente a las acusaciones. – ¿Aquel día en el departamento de Tomoyo? Te dije que la mitad de la esencia que vivía en mi (la parte de Clow Reed que permanecía en mi persona), era la causante que fuera tan desprendido con aquellos que me expresaban cariño. No tenía un ápice de sentimientos por cualquier persona. Terminaba usándolos. Usé a Tomoyo hace años… así como usé los sentimientos de Kaho y su admiración a mí. Los usé sin una pizca de sentimientos por ellas. Así como usaba a mis guardianes… no te he podido servir de ayuda desde hace semanas simplemente porque ni conservo los conocimientos de Clow y tampoco parte de su esencia. Ya no mas… se la entregué a Yûko la noche que hice el trato.

-¿Sin importarte que necesitaríamos esos conocimientos? – Pregunta Meiling rebotándole indignada por las revelaciones. – ¡No importándose si quiera que Mi primo muriera!

-Tranquila Mei…

-¡No Xiao Lang! – Replica la muchacha a su prima incorporándose y dándole frente a Eriol quien se mantiene inexpresivo dando la cara a la china.- Eres un completo egoísta… un maldito idiota. ¡Pudiste responder muchas preguntas desde hace semanas! Habríamos ganado tiempo… en vez de eso… ¡Le regalas todos tus conocimientos a una maldita arpía como Yûko Ichihara!

.- ¡Meiling!

-No Xiao Lang: Este sujeto me va a escuchar, – Dándole la cara. – Desde pequeños, siempre tuviste esa maldita manía de usar a las personas a tú antojo… lo único que te digo que si algo pasa a mi primo, a Kinomoto a cualquiera de ellos, mejor no regreses Hiragizawa…porque yo misma me mancharé las manos tratando de mandarte al otro mundo.

Y con esa ultima palabra, Meiling sale del lugar echando chispas.

Dejando a los dos hombres a solas.

-Lo siento – Dice Hiragizawa a solas ya a Li atrayendo su mirada. – No fue mi intención. Solo quería recuperar… es decir…

-Se por lo que lo hiciste… ¿Fue por Daidouji?

Asiente lentamente.- No quería perderla. Sabes que aquel pedazo del alma de Clow Reed nunca vio por encima de sus propios intereses. Era egoísta y se aprovechaba de los sentimientos de los demás para llenar sus propios propósitos. El hecho que salvara a Yûko de la muerte, fue precisamente porque la necesitaba para un fin mayor. La mitad del alma que me tocó fue la más fría de todas… y me cansé de sentir frío… de no dar lo que la otra persona merecía de mí. Quise proteger a mis seres amados como nunca pude proteger a todos los demás… proteger a Spinnel, a Nakuru… a Kaho en su momento y ahora a Tomoyo.

-Comprendo tú proceder, pero Mei tiene razón. No necesitas preguntarte si algo de Clow Reed quedó en ti o no. Porque con esa última acción y el hecho que no nos lo contaras meses antes, demuestra que Clow vive dentro de ti y ese lado egoísta de su persona, aún palpita en tú pecho.

——————————–

El vagón del tren bala que toman nuestros personajes los llevan de regreso a Kyoto. Sentados en silencio, unos como Meiling, Kanda, Radjetsû y Touya conversan por lo bajito observando por la ventana. Sakura, Shaoran, Eriol, Tomoyo y Mariko se encuentran sentados por el otro lado mientras Yukito, Nakuru con Spinel Sun y Kero en sus falsas identidades en un canasto de viaje de la joven y los otros aliados de Li se encuentran en otro espacio del vagón del tren bala. Son pocas las personas que utilizan aquel día el servicio y el viaje se hizo bastante cómodo considerando que no tuvieron que separarse en varios vagones.

Aun así Spinnel y Kero van resguardados en el canasto entre Yukito y Nakuru.

Todos van en silencio, sumidos en sus pensamientos y aunque el sujeto de cabellos grises observa de cuando en cuando al otro lado del vagón, su mirada se concentra con interés en la chica que viaja a lado de Tomoyo Daidouji. La joven se nota nerviosa y desde la confrontación con Yukito, no le había dirigido la palabra.

Pero no por ello, estuvo menos atenta a los movimientos dentro de la casa y una vez supo que todos se dirigían a Kyoto, no dudó en unírseles y abandonar definitivamente la casa alquilada por Daidouji.

Sus miradas cruzan y aunque ella lo quiere evitar, al hacer contacto con la mirada oscura del sujeto, se sonroja y su corazón de acongoja ante los recuerdos.

Recuerdos de los momentos felices a su lado.

Recuerdos dolorosos al enterarse de la verdad… de aquella atormentada verdad.

No puede ser que se trate…” piensa la muchacha dentro de su persona aun escuchando la conversación bajita entre Li y Kinomoto. “… pero lo vi… sino lo hubiera visto… ¡Dios! Es como si viera dos personas totalmente diferentes… como leí una vez… la historia de Jekyll y Hyde. Dos facetas… personalidades y almas, viviendo en un mismo cuerpo. Siempre me imaginé que Yukito-san escondía algo… algo vinculado a Sakura y su hermano… pero ¿ESTO? ¿Cómo lidiar con algo así?”

Entonces el recuerdo de las palabras de Meiling la hacen recobrar la compostura: No conocía a su prometido… y en efecto, desconoce totalmente al hombre con quien planeaba casarse.

¿Por qué jugó conmigo de esta manera? ¿Qué ganaba con todo esto?”

Sus pensamientos, lejos de allí y de los que les rodean le da la oportunidad a Meiling de incorporarse y acercarse a los Kinomoto y a Li para decir.- ¿Cuánto falta para llegar?

-Solo una hora creo – Responde Sakura observándole – ¿Por qué?

-No por nada en específico… quisiera llegar ya y darle una última revisada a mis apuntes. No estoy aún muy segura que tengo la secuencia correcta.

-Tranquila Meiling: – Dice su primo observando el rostro aturdido y nervioso de la china.

Son pocas las ocasiones que la puede ver en dichas condiciones.

-Puedes seguir tranquilo Xiao Lang porque no es tú reputación la que corre peligro. Pero es el bienestar de todos ustedes que peligra si algo sale mal. – Replica Meiling con una tensión en toda su persona. – Si algo, por mas mínimo sale mal o algo falla, no me lo perdonaré. Todo tiene que estar bien claro… si queremos tener éxito.

-Tendremos éxito. – Afirma Sakura con aquella sonrisa tan característica de ella.- Sabemos que has hecho todo tu mejor esfuerzo Meiling. Y es gracias a ti que hemos avanzado demasiado en lo que debe de hacerse.

-Sakura tiene razón Meiling… – Admite Li – Debí de confiar en ti… o en mi familia… en todos, para ayudarme. Incluso si hubiera prestado atención en aquel momento a los movimientos de Femeeii o de su esposo, me habría enterado de lo que por casi dos años persigo: a los responsables de la muerte de Sying. Debí de darte más crédito en ayudarme…. Y por ello, te debo una enorme disculpa.

-Xiao Lang- Dice la chica muy emocionada por sus palabras.

Sakura afirma observando a la china.- Tienes un gran talento para las investigaciones Meiling. No dudo que lo que te propongas de aquí en adelante, será radical en tú vida.

-Kinomoto… no se que decir.

-Por lo pronto puedes llamarme por mi nombre – Pide la chica nuevamente como en incontables ocasiones anteriores. – somos amigas…

Kanda observa la interacción de las chicas y de Li con cierta expresión de nostalgia, notada por el varón sentado frente a ella. Siente cuando es observada y devuelve la expresión al sujeto de tez dorada. – ¿Qué?

-Tienes una expresión que temo que en algún momento comiences a llorar – Dice con su acidez habitual pero ella no se molesta con su declaración. Al contrario, alza una ceja interrogante.

-Me gusta como se expresan lo que sienten. Me refiero a Meiling y Li. Él no le teme a decir lo que siente delante de los demás.

-¿Acaso es algo que debería tomar nota?

-Para nada. Solo que… al menos él tiene a alguien de su familia a su lado – Declara ella.- Creo que al final, nunca he tenido nada de eso… me refiero a una familia.

-Me tienes a mi – Replica atrayendo sus ojos a los suyos. – Siempre me tendrás a mí…

-No será para siempre.

-Si lo será. Li y Sakura volverán nuevamente… triunfantes y todo será como debió ser.

-¿Ah si? ¿Cómo es eso?

-Por lo pronto volveré a abrir mi negocio de papelería en Kioto. – Rememora el sujeto.- Vivir mi vida… – Observando de Reojo a Sakura y a Li hablar uno delante del otro y la chica tiene un sutil tono rosa en sus mejillas mientras el varón tiene una mueca de satisfacción que hace el sujeto corte contacto con aquella visión, frunza la nariz y observe de nuevo a la mujer delante de él. –Seguro que el destino tiene algo preparado para ellos.

-¿Cómo que?

Encogiéndose de hombros no responde aquello. Mas bien, se queda observando la expresión distraída de la mujer nuevamente por la conversación de los Li y Sakura. Luego de un breve silencio simplemente dice. – Creo que estaremos bien… – Atrayendo su atención a él.- Me refiero viviendo el departamento de Kioto… creo que te agradará…

-¿Qué es lo que dices?

-Que cuando esto acabe, te quedarás a vivir aquí, conmigo – Sorprende a la mujer con su declaración.

-Estoy atada a Li. –Replica ella y nota como aquel adjetivo molesta al sujeto de mirada oscura- ES decir…

-Se lo que quisiste decir. Pero no creo que luego que todo termine, llegue a necesitarte más a tu lado.

-Eso no puedes saberlo – Revela la mujer conteniendo su emoción pero sus ojos brillantes delatan sus sentimientos ante el hermano mayor de Sakura. – él podría…

-No, no te necesitará. Tendrá a mi hermana… no necesitará usar mas magia. No te necesitará a su lado… no como yo te llegaría a necesitar.

-¿En serio? ¿Lo dices en serio?

El hombre no asiente y niega. Solo se conforma, silencioso, a volver su mirada a la ventana evadiendo a toda costa la sonrisa de la mujer llena de satisfacción por sus palabras.

Se nota feliz.

Y él es feliz.

¡BAH! Cuanto sentimentalismo que no va con su carácter.

¡Estaba entusiasta por hacer algo de testosterona! Porque tanto sentimentalismo en aquel vagón ya lo exaspera.

Pero Kanda voltea su mirada a la misma ventana que observa Touya y su mirada de opaca. Él no sabe lo que ellos harán. Él no tiene idea del peligro que correrán.

Y tampoco sabe que esos planes de vivir juntos, tal vez nunca se lleven a cabo.

Querido Touya… cuanto quisiera compartir aquel futuro que has imaginado, juntos. Pero no puedo dejar de olvidar que debo mi vida a mi amo… y que podría no volver a tu lado, por cumplir esa obediencia”

——————————–

Cuatro días después y abandonan los dos coches que tomaran hasta llegar a la Montaña Kurama.

Desmontan los vehículos observando a su alrededor. Salieron de Tokio tres días atrás y se habían mantenido en los departamentos de Touya, Sakura y Yukito incluso durmiendo en el suelo. Ambos departamentos fueron protegidos por sellos para asegurar su bienestar en la ciudad.

La estación de trenes y la misma entrada de Kioto estaban protegidas por contingencia de guardias y camiones militares. Incluso solicitando identificaciones las cuales los jóvenes proporcionaron y no tuvieron ningún inconveniente hasta llegar al edificio de departamentos donde los Kinomoto y Tsukishiro vivieron meses atrás.

-Tengan cuidado – Dice Shaoran a los demás una vez toman algunas pertenencias de los coches y se enganchan morrales pequeños con todo lo básico. – No sabemos que podemos encontrar por aquí.

Los demás asienten en silencio y Touya al igual que Radjetsû, toman las llaves de las manos de Li y de Tomoyo quienes condujeron bajo las indicaciones de Touya y Sakura para no despertar sospechas de los puntos militares en toda la carretera.

Meiling observa alrededor de manera instintiva al colocarse su morral en la espalda: dentro de este lleva las anotaciones y todo lo que necesitará para el ritual de apertura del portal.

-¿Todo bien? – Pregunta Radjetsû aproximándose a ella notando la palidez de su rostro. En los últimos días encontraba a la muchacha más nerviosa de lo habitual.

-Mas o menos. – Murmura entre dientes y ahí le observa a los ojos.- No todos los días formas parte de un ritual ancestral para detener el fin del mundo.

Con el total conocimiento de los pasos a seguir durante el ritual, el monje se mantiene cerca de la chica de ojos azabaches mientras van caminando hasta la entrada de madera de la montaña y cuyos escalones llevan a la cúspide de la misma y a los diversos templos en todo el trayecto.

-¿Aun no le ha dicho a Li?

-¿Bromeas? De saber lo que sigue, jamás habría accedido y el fin estaría encima de nosotros…

-¿Sabe? Podría estar equivocada- Murmura el monje mirándole a los ojos – Podría estar en un error y esto no ser…

-Vamos… he consultado todos los libros mas lo que mandó Yûko con ese hombre conocido de mi primo. Es el siguiente paso… aunque mi primo cree que es menos de lo que en realidad es.

-¿Y Planeas…

-No es que lo planee… – Dice Meiling con firmeza- Es que hay que hacerlo.

-¿Piensan quedarse todo el día ahí detrás? – Grita Nakuru atrayendo las expresiones sorprendidas del monje y la china al ver que el grupo estaba muy avanzado y habían quedado rezagados detrás.

Una vez llegan al portón de madera, observan que hay un candado colocado y la puerta está cerrada.

-¿Qué opinan…? ¿Saltamos? – Pregunta Yukito de manera distraída.

-Yo no pienso saltar eso – Afirma Nakuru- No es de damas…- Antes de que pudiera terminar de dar a conocer su opinión al respecto, pudo divisar una figura que corría sin miramientos a su lado y con sus pies saltaba la cerca sujetándose del borde superior de la misma, impulsándose sin siquiera chistar y cruzando el otro lado en una vuelta doble y cayendo con agilidad en sus dos pies.

-¡Claro! Para nosotros que no somos gimnastas olímpicos, nos lo encontraríamos un poco mas difícil – Ruge Nakuru ante la exhibición mostrada por la sioux quien no pudo evitar sonreírles a los demás desde el otro lado.

-No puedo hacer eso – Dice Sakura.

-¡Nadie en su sano juicio podría…! –Reclama Nakuru.

-Creo que yo podría… Es decir tomaba clases de artes marciales cuando era una nena. – Explica Meiling.

-No creo que sea necesario – Dice Keroberos observando a la mujer al otro lado de la reja mientras mira a su alrededor. – Tienes a “The Lock”

-¡Cierto! – Dice Sakura.

-No te preocupes Sakura. – Dice Nakuru avanzando hasta ella y Li – Creo que lo hizo mas por ganarse miradas de admiración departe de Touya que por el propósito final de buscar una alternativa para cruzar.

Sakura sonríe ante el comentario de la mujer, la expresión de su hermano y la Sioux. Invocando su magia y el poder de ”The Lock” en pocos segundos el candado es librado y con ello las cadenas que mantienen cerrada la puerta.

Avanzan en silencio y las falsas identidades de los guardianes cuidando los flancos del grupo. Meiling avanza en el medio del grupo y al lado de Sakura.

-Vaya Kinomoto. La última vez que nos vimos en una aventura como esta fue para las vacaciones de verano ¿Te acuerdas?

-Si, me acuerdo – Observando de reojo a Li.

Meiling también se fija en su primo quien dirige al grupo. Va unos pasos adelante con Hiragizawa y en el medio entre ellos, va Tomoyo.

-Si salimos de esto… deberían considerar tener una cita como Dios manda. – Dice Meiling a la chica. – él te quiere… mucho.

-Y yo a él.

-Por nada del mundo quiero que sufra Kinomoto. Se que tanto tú como él, saldrán victoriosos de todo esto…

-Saldremos Meiling.

-Pero… se como cabezotas que es, que una vez que esto acabe irá a Hong Kong. Para presentar al esposo de Femeeii ante la justicia por su asesinato. Y probablemente el litigio dure meses.

-¿En serio?

-No te digo esto para desilusionarte… sino para que vayas con él – Ahí aferrándole por el brazo y deteniendo su caminar. Los que van atrás de ellas, avanzan excepto Yukito quien espera unos escalones mas arriba. – Tienes que irte con él… a Hong Kong. Estar a su lado.

-Meiling.

-Él es fuerte… pero lo será más, contigo a su lado. Buscando la justicia para Femeeii… para que finalmente descanse en paz. Promételo.

Sakura la observa un instante antes de decir.- Lo prometo… prometo estar al lado de Shaoran en todo momento.

Con aquello Meiling sonríe y asiente pero es Yukito quien se roba la atención de todos al decir.- No puedo creerlo. – Observando mas abajo como una figura menuda de cabellos bucleados y calzando unos pantalones vaqueros, va subiendo con un bolso cruzado sobre su torso.

-¡Esa es Mariko! – dice Sakura deteniendo a los demás que iban ascendiendo ya adelante. Yukito desciende unos escalones hasta darle alcance a la chica que viene con la respiración interrumpida.

-¿Qué haces aquí?

-Tenía… que…venir… – Refiere la chica tratando de luchar con la falta de aire.- ¡No podría mantenerme lejos!

-Mariko…

-No puedo dejar de quererte… no importa quien seas… no se como acabará esto. Pero prefiero ir contigo, a donde sea y luego hablar lo que sea necesario… pero quiero que estemos juntos al final… – Abrazándose al sujeto de cabellera ceniza.

-¡Que lindos! – Dice Sakura toda emocionada. – ¡Estás viendo Hermano! – Ahí observando la expresión de Touya ante la imagen unos metros atrás mientras va de la mano de la Sioux.

-¿Acaso no te emociona? –Pregunta Kanda.

-Me preocupa – Dice el sujeto de mirada oscura a la mujer a su lado. – Porque se que Yuki no permitirá que nada malo le pase…

-¿Y eso es malo?

-Cuando venga a la decisión de proteger a mi hermana…. O a Mariko… ¿A cual escogerá él? ¿O Yue…?

Kanda ahí comprendió la preocupación de Kinomoto.

Es la misma que tiene consigo ¿A quien protegerá ella? ¿A Su amo… o al hombre que ama?

————————————

Llevan la mitad de la montaña recorrida cuando algo llama la atención de quienes van adelante y que provoca que se detengan. Llevan unas horas ascendiendo los escalones y es cuando finalmente, notan otras personas. Shaoran quien iba en el medio acompañado de Sakura, Kanda y Touya dice con precaución.- Quédense atrás- Dirigiéndose en especial a Touya, Sakura y los demás. Hace una seña a Kanda y Radjetsû y éstos avanzan hasta darle alcance a Li y los cuatro hombres apostados en el primer templo de la ascendida.

-Buenas tardes- Saluda Li y no recibe respuesta. La sioux y el monje permanecen atrás de él y añade.- No sabía que hay guardias en lugares sagrados.

Los hombres no se observan entre si pero notan sus facciones extranjera entre ellos tres. Observan detrás el grupo que asciende donde hay hombres y mujeres, con bolsos de montaña. Pantalones ajustados y chaquetas de mezclilla.

-La entrada está prohibida para turistas- Dice uno de los soldados apostados que se tapa del sol e incluso se abanica con un folder. Los demás soldados mantienen sus armas cerca. – Vuelvan por donde vinieron.

-Pero ya no nos queda mucho para ascender. – Replica Shaoran.- Venimos de muy lejos para…

-¡La entrada está prohibida! – Dice otro de los soldados con un tono autoritario.- ¡Regresen ahora!

-No hay necesidad de gritar- Dice Kanda avanzando hasta colocarse a la par de Li. Sus ojos centellean contra el sujeto por haberle gritado al chino.- Además, somos un grupo de escaladores… Y nadie lo sabrá.

-¡Tenemos nuestras ordenes! – Replica el primer hombre que hablara y los otros dos empuñaron sus armas largas dirigiéndose a ellos.- Hemos dicho que regresen.

-¡Un momento! – Dice un cuarto soldado saliendo a la claridad.- La puerta estaba con candado… – Observando a los demás y los tres delante de ellos. Ya Li tiene la expresión de desafío.- ¿Acaso violaron la entrada?

-Mas bien fue muy mal cerrada- Explica Kanda con ironía. – Simplemente el candado se cayó – Observando con una tenue sonrisa a los demás. – Yo si salté la reja…

-¿Cómo se atreve…?

-Si la toca, se la verá conmigo – Dice Radjetsû viendo la intención de uno de los soldados de sujetar a la sioux.

En aquel instante, uno de los soldados dirige su arma al monje y Shaoran no duda un instante para invocar su espada y sorprender al guardia al con agilidad, apuntarle en la garganta con el arma mientras Kanda extrae de su espalda una de sus espadas de kendo apuntando a la barbilla del otro guardia que le quedaba cerca.

-Si disparas, tú amigo perderá parte de su dentadura- Amenaza la sioux con precaución a los otros soldados. – Suelten las armas.

Ignorando la solicitud de la mujer estos apuntan a todos y en aquel momento, los guardianes Ruby Moon y Yue surgen de la nada atacando con agilidad a los guardias y luego de unos cuantos golpes y ataques, poco uso de las armas de fuego, de Kanda dejar inconsciente luego de varios golpes a uno de los soldados y el monje golpear con una piedra al otro que Shaoran tenía sugestionado, el suelo queda cubierto de soldados inconscientes.

-¿Qué haremos con ellos? – Pregunta Ruby Moon mientras los demás ascienden rápidamente hasta darles alcance una vez la situación se encuentra bajo control.

-La pregunta es ¿Qué hacen aquí? – Ahí quien habla es Sakura. – Nunca he escuchado que esta montaña esté custodiada por guardias.

-Ahora con la guerra, todo está cambiando – Habla Eriol atrayendo su atención una vez despoja a los soldados de una de sus pistolas asignadas y las revisa. Tomoyo se aproxima a él con una interrogante en su expresión y el sujeto responde.- No están de mas… tenemos que andar con cuidado.

-¿Acaso no podemos seguir atacando como lo hemos hecho?

-No hasta saber que ocurre – Explica Eriol a su guardiana quien ha hecho la pregunta. En aquel momento observan que la sioux ha salido del templo con un enorme papel en sus manos.

-Tenemos problemas – Explica la sioux desplegando el documento para la vista de casi todos. – Toda la maldita montaña está custodiada. – Explica observando el punto donde se encuentran ellos y están marcados con varias cruces. –No solo eso-. Volteando el mapa que muestra todo Japón.- Hay diversas equis en todo el mapa.

Touya observa lo que la mujer explica y dice.- Tiene razón. Hay varias montañas sagradas y están marcadas.

Meiling se acerca y murmura al lado de su primo luego de un momento.- Van a un paso delante de nosotros… estas son las opciones que estudiábamos de lugares sagrados. – Señalando punto por punto. – elegimos esta por proximidad.

-Saben lo que estamos haciendo.

-Esto fue detenido siglos atrás, Shaoran – Dice Meiling afirmando lo que dice el hombre. – Si fue detenido, tal vez ha sido de la misma forma y bueno… ellos están tomando precauciones.

-¿Qué hacemos ahora? – Pregunta Tomoyo preocupada por como las cosas se están complicando. Incluso su expresión no deja de ser nerviosa y no es solo ella. por el otro lado, hasta el mismo Eriol muestra consternación. Observa a Meiling, a Mariko quien no deja de observar a Yue y Ruby Moon aun con cierta duda.

-No todos tenemos magia – Explica Eriol. Ahí observando a Meiling agrega- Si quieres dejar lo que tienes que hacer a algunos de nosotros… podrás volver. Deben de regresar.

-¿Por qué?

-¿Acaso lo preguntas querida? Tienes el rostro pálido y sabes que no hay otra forma que regresarlos a ustedes a la base de la montaña. Incluso tomar los coches y volver a Kioto hasta que todo acabe. Ya nos comunicaríamos con ustedes…

-¿Bromeas Hiragizawa? No podrán hacer esto sin mi – Explica Meiling – Me necesitan…

-Tal vez no, Meiling- Refuta Sakura. – Eriol tiene razón. Ya estamos hablando de soldados entrenados.

-Ellos no dudarán a dispararle a civiles. – Replica Touya cruzado de brazos y añade decidido.- Pero no voy a volver.

-Si él no va, yo tampoco me marcho- Replica Tomoyo y Eriol va a refutar cuando ella añade.- No regresaré.

-Tomoyo – Ahora es Sakura que la observa con preocupación.

-Estamos todos en esto – Insiste Tomoyo.- Por lo menos, no volveré.

-Yo tampoco regreso – Dice Meiling decidida – Me necesitan… – Ahí observando a su primo añade- Una vez que el ritual esté hecho ya es poco lo que podrán hacer para detenernos. Ahí no podrán hacer nada.

Shaoran no se nota del todo seguro con aquella respuesta.

-Entonces yo también voy – Replica Mariko atrayendo las miradas de los dos ayudantes de Li quienes asintieron con sus cabezas, determinados a acompañarles.

-Ya que solo entraremos Sakura, Hiragizawa y yo, confío en ustedes Kanda para mantener la situación en control y ayudar a los demás. Sacarlos de esta montaña incluso.

-Cuenta con nosotros – Afirma la sioux sonando mas seria de lo habitual.

-Nosotros también ayudaremos – Dice Spinel saliendo del morral que lleva Eriol a sus espaldas.

Kero asoma su manito en señal de aprobación del bolso de Sakura.

-Bien está decidido… pero, lo haremos con un plan.

-Podemos usar esto también. – Dice Kanda zarandeando el mapa en sus manos.- Sabemos que puntos evadir en la ascensión y por donde tomar para evitar los soldados.

-Por el otro lado, hay una entrada de vehículos que sube toda media falda de la montaña – Aclara Mariko, llamando la atención de todos – Podemos evadirla si tomamos este camino.

-¿Cómo sabes eso?

-Vine con mis padres en incontables ocasiones siendo una adolescente- Explica la novia de Tsukishiro. – Pero lo mejor sería un avistamiento por aire para evadir los guardias.

-Creo que viene siendo hora de utilizar nuevamente la carta de El Portal – Dice Eriol observando a los demás. – Así ascenderemos más rápidamente.

-No sabiendo si donde te transportes, termines en medio de un campamento de soldados- Replica Shaoran negando con su cabeza- Es muy arriesgado.- Cruzándose de brazos.

Mientras Shaoran y Eriol debaten opciones Meiling observa detenidamente a los soldados que yacen inconscientes en el suelo del templo.

Ruby Moon se aproxima a la china de rostro pensativo y murmura a su lado.- Debatiendo si te conviene llevar uno de ellos como rehén.

Meiling la observa un instante.

-Podrías necesitarlo.

La china alza sus cejas sorprendida del comentario de la vivaracha guardiana y ésta sonríe asintiendo en silencio y se aleja de la china al aproximarse el monje.

-¿Qué piensa?

-Estos recobrarán el conocimiento en cualquier momento. Tenemos que irnos. – Ajustando su morral a su cuerpo.

Sakura atrae su atención con aquel comentario y se aproxima a ellos extrayendo una de sus cartas mágicas y convoca a la “Sleep” para concentrar todo su poder en un largo letargo a los soldados de la fuerza armada japonesa.

-Listo. Así estarán fuera de combate unas horas…

En aquel momento Shaoran se voltea a ellas y dice.- Tenemos un plan – Refiere el sujeto. – Sakura puedes usar la carta Fly… – La chica asiente.- Eriol tiene sus propios medios y tenemos a los guardianes. Tenemos que movernos mas rápido. Mariko ha marcado en el mapa una zona boscosa que va ascendiendo todo la diagonal de la montaña. El camino es mas largo pues no hay escalinatas pero es el mas seguro y no está marcado por los guardias como punto de asentamiento. Tardaremos unas diez horas en terminar de subir por completo.

-Llegará la noche. – Afirma Meiling.

-Y no podremos encender hogueras para calentarnos – Explica Shaoran asintiendo pues tomaron en consideración esa situación. – Tendremos que valernos de lo que tenemos para poder pasar la noche.

-Estos soldados están aquí para pasar varios días vigilando – Explica uno de los Aliados de Li en un torpe japonés. – Tienen que tener mantas… bolsas de dormir.

-Vean que es lo que tienen –dice Li asintiendo y comprendiendo su plan. – Y nos pondremos en marcha… en grupos pequeños – Ahí atrayendo la mirada de todos. – Mientras menos grupos nos desplacemos mejor.

Luego de unos instantes y de que Héctor, Radjetsû y el tercer aliado de Li de origen africano, cargasen con las bolsas de dormir de los soldados en sus espaldas, se ponen en marcha. Con Mariko delante custodiada bien cerca por Yue y Ruby Moon, pasan unos tensos minutos cuando finalmente llegan a los linderos del bosque.

Sintiéndose ya seguros, ambos guardianas retornan a sus identidades falsas aun atrayendo dejos de sorpresa departe de Mariko y de los aliados de Li que no poseen tal nivel de magia. Luego comienzan a caminar guiados por el mapa y una brújula que Meiling tuvo la cabeza de tomar de la casa de Tokio antes de salir.

-Podremos descansar en un par de horas. – Explica ella avanzando en medio del grupo mientras Spinnel Sun y Keroberos finalmente salen de los bolsos de sus correspondientes amos y se colocan en sus hombros. – Por lo pronto ¿Mariko, por donde ahora?

-Tenemos que seguir toda esta línea.- Señala la muchacha.- Mantenernos en el medio de la zona boscosa para alejarnos de los guardias. – En aquel instante se escucha el sonido de motores aproximándose a gran velocidad y no eran ni uno o dos.

Se quedan todos en alerta escuchando como los vehículos (motocicletas de montaña), se desplazan con rapidez de una zona a otra y alejándose velozmente de donde se encuentran.

-Van al primer templo – Explica Touya al analizar el sonido de desplazamiento.- Tenemos que avanzar rápido sino queremos ser descubiertos.

-Cuando encuentren a los guardias estaremos en problemas – Explica Meiling preocupada. Ahí se voltea a su primo y dice.- No tenemos alternativa. – Tendremos que avanzar también de noche.

-Podremos provocar algún fenómeno climático – dice Eriol de la nada atrayendo la atención de Sakura mientras Tomoyo va de la mano del sujeto.- Una neblina o tormenta. Algo que nos permita desplazarnos sin ser notados.

Shaoran asiente en silencio ante el plan del sujeto.

—————————————

-¿Nieve? – Pregunta un soldado apostado en uno de los puntos de vigilancia ascendiendo al noroeste de la montaña. Incluso sale del tercer templo no dando crédito a sus ojos al igual que los soldados que hacen vigilia en el exterior. Levanta una de sus manos hasta que un débil copo hace contacto con su piel tibia.

Volviéndose gota inmediatamente.

-No había pronostico de nevadas para esta noche – Explica uno de los subalternos observando de igual forma el fenómeno y extrañado ante aquello.

-Vamos… sigamos vigilando. Nos espera una larga noche – Dice el hombre observando aun los copos caer y como las nubes se van conglomerando con mayor énfasis.

Pero otro de los guardias recibe un comunicado por su radio de que permanezcan en alerta.

————————————–

Cuando son las nueve de la mañana solo existe un débil rastro de la nevada de la noche anterior. Incluso en aquella hora, persiste una extraña niebla que cubre todo a su alrededor.

El comandante a cargo del punto cuatro, casi llegando a la cúspide de la montaña dice a uno de sus subalternos. – ¿Horosawa? – Atrayendo la mirada del sujeto que responde a ese nombre. – Llama a Kirosama en el puesto uno…

-¿Disculpa?

-Llama a Kirosama… – Explica el hombre observando a su alrededor pero haciéndosele difícil dado por el nivel de neblina a aquella altura. – Hay algo que no anda bien.

El soldado va a cumplir su cometido.

——————————————-

-No tenemos mucho tiempo – Dice Li avanzando con los demás finalmente llegando al punto mas alto de la montaña. – Tenemos apenas unos breves momentos antes de que se den cuenta que estamos aquí.

Observando al claro a su alrededor, Touya avanza despojándose de su mochila y auxiliando a Kanda quien proporciona a su vez asistencia a Meiling quien observa a su alrededor mientras los demás se mantienen en alerta.

-Esto es simple – Dice Meiling extrayendo todo lo que necesita pero Tomoyo y Kanda no dejan de notar una expresión de cansancio y de nerviosismo en los movimientos de la china: incluso sus manos tiemblan.

Saca tres envases de igual tamaño y tres navajas pequeñas y las observa entregando cada número correspondiente a Tomoyo, Kanda y al mismo Touya. – Que Xiao Lang, Sakura y Eriol se hagan unos cortes en su mano derecha; vacíen el contenido de sus sangres aquí… – observándoles con firmeza pero no puede evitar que sus manos continúen temblando.- Radjetsû: ven aquí… tú también Ruby Moon… los demás, vigilen que nadie venga…

Touya corre a donde su hermana y ya con conocimiento de lo que sigue, rápidamente se hace una incisión en su mano derecha no evitando gemir de dolor y observa a Eriol y Shaoran que hacen lo mismo, depositando el liquido carmesí y escurriéndolo en los tres pozuelos de porcelana proporcionados por Meiling.

Unos momentos pasan y ya cuando Touya avisa que es suficiente no duda en sacar un pañuelo de su bolsillo y apretar la herida de su hermana con firmeza. Ahí la observa a los ojos y Sakura le devuelve la mirada.

-No sabes lo orgulloso – Dice el sujeto como si fuera parte de un murmullo.-… Lo orgulloso que papá siempre estuvo de ti… e igual yo…

-Hermano…- Dice Sakura con congoja.

-Será mejor que vuelvas Monstruo… sana y salva- Dice el sujeto tratando de controlar su emoción.-…Jamás te lo perdonaría sino vuelves.

Sakura asiente con los ojos llorosos y no puede evitar abrazar a su hermano aunque éste corta el contacto y Sakura puede observar sus ojos inundados en lágrimas.

Mientras eso pasa con ellos, Tomoyo y Eriol intercambian un dulce beso en los labios con los ojos llorosos.

-Será mejor que vuelvas a mi lado – Dice Ella con la voz acongojada mientras limpia sus mejillas y nota la sombra oscura debajo de sus ojos y escondidos tras las gafas. – No te perdonaré si vuelves a dejarme.

-Solo la muerte me impediría volver a ti… y ni así, mi alma permitiría una vida sin ti a mi lado.

Tomoyo sonríe asintiendo y limpiando sus lágrimas. Se aleja del sujeto luego de dejarle con una venda sujeta en su palma para detener el sangrado.

-Ya te di mis órdenes- Dice Li a Kanda de manera autoritaria mientras la muchacha sujeta el contenedor con firmeza y el joven aprieta su mano en puño para detener su sangrado. – Sino lo logro…

-Lo lograrás…

-Sino lo logro – Insiste Li observando a sus ojos oscuros. – Te ordeno que seas feliz Kanda… eres libre… para estar con Kinomoto.

-Shaoran: Nakuru me ha explicado algo… si algo te pasa del otro lado… iré a ser sellada dentro del poder de las cartas de la Tribu. Probablemente volveré a casa.

-No. – Dice Li.- No estaré en esta dimensión Kanda. Serás libre. Si muero, será en otra parte… la magia de sellar la puerta de salida, permitirá que puedas vivir una vida al lado de Kinomoto.

-No soy parte de este mundo – Explica ella.- Será mejor que te preocupes por volver… tú, Hiragizawa y Sakura – Observando a los demás. – Vuelvan sanos y salvos Li. No me imagino que es tener un hermano – Murmura ella.-Pero te siento como tal… como mi hermano menor… al que tengo que proteger… cueste lo que cueste.

La seguridad al decir aquello llena de satisfacción a Shaoran quien no puede evitar devolverle una débil sonrisa. Y es cuando ve a Meiling aproximarse a él y ella dice.- Está todo listo.

Shaoran observa como los demás se habían preocupado de diagramar algo en el suelo con un polvo blanco que habían rociado en el suelo en un perfecto circulo y para su sorpresa había dentro del circulo un triangulo equilátero dibujado con el mismo polvo.

-¿Qué es el polvo?

-Sales marinas en polvo… es de las favoritas desde tiempos antiguos para proporcionar santuario y poder de magia blanca. Unas cuantas hierbas secas y de flores como lavanda y Romero. Otras cosas que mejor no te cuento de que se trata pero Héctor viajaba con ellas. – Dudando un instante y hace señas para que los demás se aproximen y dice ella – Ahora escúchenme: – Sus labios se notan blancos y cenizos.- Solo tenemos una oportunidad para abrir el portal. Ustedes tres por nada del mundo pueden abandonar sus puntos en el círculo. Los demás tienen que estar alrededor. No tenemos magia todos, pero tenemos nuestras almas… nuestras almas por si solas son fuentes de energía infinita. Para que esto funcione, tenemos que proporcionar el sacrificio de sangre, voy a proporcionar el conjuro para abrir la puerta. Tienen que entrar…- Ahí observando a Sakura, Eriol y Shaoran. – Una vez adentro, podrán invocar la magia de sus báculos y cetros – Ahí haciendo una pausa- Con la ayuda de la carta de El Portal y el poder de sus báculos, tendrán una oportunidad y solo una cuando instauren los sellos de salir de ahí y volver.

-¿Volveremos a este mismo punto?

-No estoy segura – Dice Meiling respondiendo la duda de Sakura- Pueden salir en cualquier lugar del mundo pero mientras vuelvan todo estará bien. –Haciendo una pausa añade- Según la profecía en el Diario de los Li, cuando instauren los sellos y el máximo sacrificio sea realizado, todo acabará. Habremos salvado al mundo.

Los tres asienten con firmeza y Meiling responde su silencio al decir.- ¡Vamos entonces! Posiciones.

Kero y Spinel sun se aproximan a Yukito y Nakuru. Kanda se aleja de Shaoran, colocándose justo al lado de uno de los guardianes. Los demás se colocan en sus posiciones.

Meiling en el centro de aquel triangulo con los tres contenedores de porcelana con la sangre de los hechiceros.

Extrae un papel del interior de su bolsillo.

La sangre ofrecida,

Para salvar más que una vida, una generación completa,

Debe de servir para abrir

Lo que una vez con magia negra ha sido invocada:

Convocamos el poder de lo puro,

Para deshacer lo que la negra ha llamado:

¡Abrid la puerta del juicio!

Transportad a tu vientre lo que aquí indico.

Los justicieros van a ser juzgados con la verdad,

A sellar lo que ha sido roto:

El poder de la estrella, del sol, la luna han sido invocados.

Y con ella ofrecemos el sacrificio,

Para abrir aquella puerta que una vez fue prohibida”

Para sorpresa de todos, en aquel instante nada ocurrió. Observan a su alrededor y no notan nada fuera de lo normal. Y es cuando Sakura observa al cielo un instante, al producirse una suave ventisca que la hacen mirar hacia arriba.

Y es cuando sus ojos se agrandan por la sorpresa:

El cielo había desaparecido: sobre sus cabezas se abre poco a poco un extraño círculo que su centro es oscuro y con cada segundo se agranda más y más.

De repente se escuchan los sonidos de motocicletas de montaña que se aproximan.

-¡No abandonen el circulo! – Dice Meiling observando como a la distancia puede divisar unas cabezas que se aproximan. – Aun falta la cúpula.

-¿Cúpula? – Pregunta Li.

-¡No es suficiente con que haya surgido la puerta! ¡Tiene que absorberlos! – Dice Meiling ahí observando al cielo y murmurando algo que Shaoran no comprende del todo.

Entonces es cuando el varón se fija en el objeto que tiene Meiling empuñado con firmeza. Ahí luego de un segundo ella con sus ojos llenos de lágrimas observa a Li quien de repente comprende la expresión de la chica, su nerviosismo e incluso los consejos que le dio en las últimas horas mientras ascendían la montaña.

-Meiling… ¿Qué? –Pregunta Sakura al observar ahora el puñal en las manos de la prima de Shaoran.

.- ¡Tiene que ser así! – Explica ella.- No es solo el sacrificio de Sangre de ustedes Xiao Lang: tiene que haber un máximo sacrificio. – Ahí lo explica con sus ojos llorosos pero una tierna sonrisa en sus labios.- No tengo magia, pero hacer esto por ti Xiao Lang, por ustedes. Todos ustedes… Te quiero mucho Xiao Lang.

-Meiling ¡No! –dice Shaoran al esta apuñalarse a si misma, encima del circulo dibujado en la tierra y luego de leer el cántico de apertura del portal. Acelera su caminar hasta su prima quien se arrodilla aun con el puñal en su cuerpo.

-¡MEILING! – dice Sakura tratando de avanzar pero Tomoyo la detiene.

-¡Sakura! Tenemos que permanecer en nuestros puestos.

Pero aquella solicitud no evita que Sakura sea testigo de la acción entre los primos. Shaoran avanzó olvidándose de su posición en uno de los puntos del triangulo, extrajo el puñal del pecho de su prima sin poder evitar que ésta gritara de dolor.

-¡No debiste hacer esto! – Replica Li apretando la herida para evitar que corriera la sangre.

Pero el rostro de la mujer no parecía arrepentido de la acción. Observa hacía arriba como una columna de luz triangular se ha colocado entre los demás del circulo y ellos cuatro dentro del triangulo.

-Es hora… Xiao…. – Dice Meiling sonriendo viendo que su conjuro había resultado. Y con una de sus manos llenas de su propia sangre pasa débilmente sus dedos sobre la mejilla del varón quien aun la sostiene en sus brazos pero no se percata del intercambio de disparos que ha surgido a su alrededor y por supuesto que los guardianes se han transformado para proteger a los hechiceros dentro del portal y los demás que se han quedado fuera.

Y ahí la mano de la chica cae débilmente sobre su pecho.

Y con aquello su cuerpo da un último aliento.

Y sus ojos abiertos observando los de su primo. Pero el brillo que portaban siempre, se ha ido.

Meiling se ha ido.

Shaoran no puede evitar que las lágrimas salgan de sus ojos. Incluso los disparos y los gritos del enfrentamiento que ocurre afuera del triangulo se escuchan distantes. No pareciera tampoco afectar a Eriol y a Sakura quienes se habían aproximado también.

Y justo en aquel momento, el portal aumenta su brillo y como si fuera un respirar, ya no se encontraban dentro del triangulo.

Dejando atrás el cuerpo mortal de la joven Li yaciendo en el suelo templado.

————————————

Una vez cruzaran el portal, este se cerró con la misma rapidez. Rodeados de guardias Touya, cuida la retaguardia de Tomoyo, ambos armados pero disparando torpemente, habían eliminado a dos de sus contrincantes y por supuesto los guardianes habían ocasionado un tremendo alboroto segundos antes que el triangulo de luz desapareciera con los Shaoran, Eriol y Sakura…. Y no con ellos solamente.

Kanda, Yue, Ruby Moon, Spinnel Sun y Keroberos no estaban.

Los momentos que precedieron a este instante fueron tan deprisa que a Touya le cuesta un poco de lógica lo que pasó.

Vio como la chica Li extrajo un puñal y dijo algo a su primo y a los demás. Pero el viento había aumentado y el sonido de las motocicletas y vehículos militares pronto opacaron cualquier sonido que hubieran emitido. Rápidamente los guardianes se pusieron a la defensiva atacando a la primera hilera de soldados los cuales sorprendidos al ser atacados por leones y panteras con alas, mujeres con alas y hasta el mismo ángel halado que representaba la verdadera identidad de Tsukishiro.

Touya quien había tomado una de las armas de los guardias el día anterior no dudó en poner a prueba su torpe puntería pero disparando a los guardias mientras aprovechaban el breve “campo” que rodeaban dentro del circulo: los soldados comenzaron a disparar pero sus balas rebotaban con el circulo de poder.

Una ventaja que no previeron.

Se sorprendió de ver a Tomoyo portando un arma pequeña y no dudaba que fue idea de Hiragizawa aunque estaba mas que claro que su prima no tenía la mas mínima puntería.

Entonces lo que prosiguió fue más rápido aun.

-¡Mantengan el portal abierto! – había rugido Ruby Moon atendiendo el triangulo de luz que había rodeado a su hermana y a los otros dos hombres. Observa con estupefacción como Yue y Kanda levantan sus manos derecha al igual que la autentica identidad de Nakuru Akizuki y con un estupor ve como unos rayos de luz de diversos colores salen de las palmas de cada uno de ellos, uniéndose a la columna de luz triangular.

-Es Necesario – Dice La identidad verdadera de la Guardiana del Clan de los Sioux al sujeto como si debiera explicaciones mientras se aproxima a él quien continua empuñando su arma.- Una vez la columna se cierre, estarán desprotegidos…

-Lo comprendo. ¿Van…

-Tras ellos. Necesitan nuestra ayuda.

Touya asiente con brevedad. – Vuelve con ella… ¿Lo comprendes? Tienes que volver.

La guardiana sabe a quien se refiere.

Y tan rápido como aquello había ocurrido, así habían desaparecido.

Tampoco estaban Keroberos o Spinnel Sun.

Y la columna de luz y el círculo que los rodeaba, había desaparecido.

Los soldados, parecían por un momento, tan confundidos como él. Uno de los que estaban a cargo, sale de su sorpresa ante todo lo ocurrido, quien observa alrededor mientras los aliados de Li, observan meticulosamente el círculo de hombres armados que les rodean, incluso seguidos mas allá por los primeros guardias a cuales atacaron y desarmaron horas atrás en la base de la montaña.

-¡Son ellos! – Dice uno de los sujetos y nota Touya que fue al que Kanda le dio con su espada de madera.- ¡No veo a la maldita que me pegó! – Ruge con furia. – Ese andaba con ellos – Señalando al monje tibetano.

-¡Alto ahí! ¡No se muevan! – Dice un guardia provocando que todos se detuvieran mas cuando vieron las armas largas y cortas apuntándoles.

-Somos civiles. No disparen. – Dice Touya observando a los sujetos y soltando el arma. Igual Tomoyo, lanza su arma al suelo.

El hombre pasa entre ellos mientras uno de los guardias se agacha sobre el cuerpo inerte de Meiling y trata de tomarle su pulso. Observa los instrumentos a su alrededor e incluso el puñal a pocos centímetros de su cuerpo. niega con su rostro señalando a los otros soldados que estaba muerta.

-No nos hagan daño. – Replica Touya preocupado por el bienestar de todos.- Somos civiles y nos entregamos sin resistir.

-¡Cállese! – Ruge uno de los sujetos que tiene la misma edad de Touya pero vestido con traje militar. Sacando un radio dice pegado a este.- Aquí Socawa: Los tenemos señor…

Touya observa a Radjetsû y luego a los otros dos extranjeros que forman parte de los aliados de Li. Observa luego a Tomoyo y más allá a Mariko, quien tiembla notablemente y no se atreve a mirar a los sujetos.

A su lado Tomoyo solloza con sus manos sobre la cabeza. Apenas murmura al sujeto- Touya…

-¿¡No les dije que se callaran!? – Dice el soldado de nombre Socawa no midiendo fuerzas y aproximándose a Tomoyo a quien abofetea sin miramientos. Aquello trae como respuesta que Touya se ponga a su par y le pegue en la cara, haciéndole perder el equilibrio.

Entonces el sonido de una bala rompe el silencio del lugar.

Touya se queda sin moverse, sintiendo el escozor dejado por el proyectil que entrara por su brazo. No se cae pero aferra su brazo con intensidad sabiendo que la herida fue de lado a lado y tiene que prevenir el perder mucha sangre.

Es un dolor indescriptible y su frustración por haber sido atacado de la manera mas sencilla para aquellos militares, le hacen sentir furioso.

En unos instantes mas y con la expresión nerviosa de todos los involucrados (incluso los militares quienes están bajo ordenes pero el hecho de tener civiles de diversas nacionalidades, incluso japoneses arrodillados en el suelo y con las manos tras sus cabezas), llega el comandante a cargo de ellos.

Y cual es la expresión de sorpresa del sujeto y de Daidouji al verse cara a cara.

-¿Usted? – Pregunta el hombre aproximándose con paso firme hasta la muchacha de ojos azules. – ¿Qué demonios hace aquí?

-¡General Fushimoto! – Dice el que responde al nombre de Socawa adelantándose. Tomoyo aun no se levanta y el sujeto tampoco hace ningún esfuerzo por incorporarla. – Estos fueron los sujetos que acompañados del otro grupo, ascendieron sin autorización la montaña. Fueron los mismos que nos atacaron.

El hombre observa nuevamente a Tomoyo cuyo rostro se encuentra pálido y sollozante. Ve a otra chica parece una jovencita que no llega a los veinticinco años.

-La hija de Sonomi Daidouji. – Dice el hombre observando con presteza a la muchacha y luego a los demás prisioneros junto con los soldados. Luego de unos momentos de incertidumbre se arrodilla delante de Tomoyo y pregunta muy bajito.- Puedo sacarte de este problema en un abrir y cerrar de ojos… todo por el respeto que le tengo a tu madre y a tú padrastro.

Tomoyo se le queda observando a los ojos y el comandante se fija en el moretón que comienza a florecer en el contorno de sus labios. Prosigue en un tono de voz ecuánime.- La hija de Sonomi Daidouji, violando un cerco militar y aprestándose a actos de vandalismo y violación de varias leyes, incluso el ataque a oficiales militares.

-¿Señor…? Esperamos sus órdenes.- dice el sujeto a su lado.

El comandante toma un teléfono móvil y marca un número esperando unos segundos. – Ebisawa… – Al escuchar que le responden. – Soy… si ese mismo. Escucha… He encontrado a tú hijastra… y está metida en un tremendo problema.- Dura un instante en silencio.- Comprendo… si, no… entiendo. Tengo mis instrucciones pero… – Nuevamente guardando silencio. – De acuerdo. Lo intentaré. – Ahí colgando la llamada y observando a su alrededor.

-¿Dónde están el resto de tus amigos? Porque se que no han subido solo ustedes…

Tomoyo guarda silencio y evade su mirada.

-Por tú bien… deberías cooperar.

Silencio.

-Bien, no me dejas otra alternativa. – Negando con su cabeza mientras se incorpora. – Esferas políticas de importancia querían evitar cualquier tipo de intervención… no se que los involucra a ustedes, pero desde el momento que se declaró la guerra, todo acto de rebeldía y que va en contra del buen uso de las fuerzas militares, incluso el acto de desobediencia que ustedes y el resto de sus amigos han cometido, les traen serias consecuencias. Todo por un bien mayor.

Al no obtener una sola palabra ni de Tomoyo o de los demás, el hombre suspira y se voltea a Socawa mientras se retira con su escolta armada (dos hombres). Observa al teniente y sin decir nada mas solo da la orden.- Ejecútalos.

Fushimoto avanzó al camino que le dio paso a aquel claro, con dos guardias cuidando sus espaldas. La decisión no era fácil de tomar: no conociendo a las victimas de las órdenes militares para todo aquel que se apersonara a la montaña. La sorpresa fue enorme al ver a Tomoyo Daidouji entre los rebeldes. Pero mas aun fue escuchar la voz de Ebisawa decirle firmemente “Ella no están en mis manos ya” A pesar del sollozo de la chica de cabellos claros y su imploración, los ruidos de las balas cortando el aire fue lo único que se escuchó en los próximos instantes y luego de aquello, simplemente, silencio.

————————————

Cuando abrió los ojos sintió el cuerpo pesado. Vio a primero desde el suelo para reconocer unos cuerpos cerca a él, quienes habían caído por igual y ahora yacen inconscientes. Reconoce las cabezas de Hiragizawa quien a los pocos segundos emitió un quejido de dolor y movió su cuerpo.

Pero él aun no podía incorporarse. Trata de levantarse pero un algo desconocido y pesado le impide hacerlo. Luego escucha un murmullo y como aquella figura suspira y dice algo en otro idioma.

Finalmente articula – Te voy a matar- siendo escuchado perfectamente. Ante el sonido de su voz, Eriol levanta su rostro y ajusta sus gafas para ver con más claridad y sus cejas se levantan al reconocer a la siux que aun permanece sobre Li aunque ya comienza a incorporarse y comienza a ofrecer disculpas entre dientes.

-Siento que me ha caído un camión arriba – Gruñe la voz de Akizuki atrayendo la mirada de Eriol a unos metros mas adelante.

-Ponte en línea- Murmura Tsukishiro a quien la mujer cayó encima de él.- Aunque si sentí el peso de uno…

-Ja ja ja- Dice ella cínicamente.

-¿Qué demonios….

-¡Ah hola Eriol! – dice ella con simpleza incorporándose y ayudando al sujeto de cabellos cenizos a incorporarse. Eriol lo hace por igual y justo en aquel instante Sakura gime al recobrar el conocimiento.

-¿Qué pasó? ¿Lo logramos? – Pregunta la cardcaptor colocándose boca arriba.

-Mas o menos – Habla Shaoran ya incorporándose y yendo a su auxilio.- ¿estás bien? – Extendiéndole la mano.

La chica asiente desde su sitio, primero sentándose y luego incorporándose con agilidad. Observa a los demás y dice ahora comprendiendo la presencia de Kanda, Yukito y Nakuru. – ¿Qué hacen aquí?

-Nos siguieron – Dice Eriol limpiando sus gafas con la manga de su camisa. – ¿Acaso no pueden seguir ordenes? – Observa – Por alguna vez en sus vidas…

-Lo lamento mucho amo – Dice Nakuru sonando convencida de la decisión tomada a pesar que la mirada del sujeto de ojos añiles no daba espacio a réplica.- Pero no podíamos dejarles partir solos… ¡Pueden necesitarnos!

-Aún así desobedecieron una orden directa- Replica Shaoran observando a Kanda quien se aproxima a Yukito y a la falsa identidad de Ruby Moon y confrontan a sus amos cara a cara.

-Se arriesgaron demasiado – Dice Sakura sustentando lo dicho por los dos hombres mientras toma del suelo el morral que llevaba antes de abrir el portal. – ¿Qué pasa si no hubiera funcionado?

-Estábamos dispuestos a todo – Replica Kanda cruzándose de brazos.- Lo hecho, hecho está. Ya no hay marcha atrás.

-¿Dónde están Kero y Spinnel? – Pregunta la ojiverde observando a su alrededor.

Ahí las tres falsas identidades se miran unas con otras.

-¿Dónde están? – Pregunta Eriol con un tono de voz precavido.

-No lo sabemos – Admite Yukito atrayendo la expresión de preocupación y estupefacción de la chica de ojos verdes al pensar en el destino de uno de sus mejores amigos.

-¿Cómo que no lo saben?

-Estaban atrás de nosotros – Confiesa Nakuru cabizbaja.-… Lo perdí de vista.

Eriol invoca su poder y su báculo aparece en su mano y extiende los brazos, llamando consigo a su sello mágico.

Es cuando Kanda observa a su alrededor: El espacio es un vacío donde no hay nada alrededor. Tampoco se ve a la distancia.

Solo puede observarse ella misma y a los que están con ella.

Mira a un lado y puede notar como una especie de Luna atraviesa por la mitad el horizonte. Pero atrás de ella hay otro satélite que no puede ser la luna. Ninguna emite un brillo particular.

“Un espejo de la otra” se fija la muchacha y vislumbra que no hay estrellas en el cielo. Absolutamente nada.

Solo las lunas y ellos.

-¿Dónde creen que estemos? – Pregunta ella distraídamente no mirando a sus acompañantes.

-No siento a Kero – Murmura Sakura luego de un momento. – No lo siento.

-Yo tampoco a Spinel.- Admite Eriol mostrándose preocupado.

Y es cuando Yukito cierra sus ojos y a los pocos momentos, luego de una cegadora luz, se transforma en Yue atrayendo las miradas de los demás.

-Sabíamos el riesgo – Dice el sujeto de manera escueta.- Pagaremos las consecuencias.

-Solo espero… que hayan podido quedarse atrás- Dice Eriol de repente.- Dejaron a los demás desprotegidos… sabiendo las posibles consecuencias. – Ahora no escondiendo su molestia ante la situación y la preocupación a los demás.- Ya perdimos a Meiling.- Observando a Shaoran quien baja su mirada. Sakura avanza hasta él tomando una de sus manos entre las suyas.

Ya de aquí en adelante, ambos grupos se encontraban a merced de su destino.

—————————- Continuará.

Datos Importantes.

Kyle Rondant* Hace aparición en el Manga de Tsubasa Reservoir Chronicles como el doctor de Spirit en el país de Jade, que en realidad resulta ser el culpable de la desaparición de los niños y cuyo propósito era hacerse con la pluma de Sakura, es descubierto por Syaoran y lucha contra este, hasta que finalmente es atrapado en el castillo de Spirit mientras éste se derrumbaba. En esta historia hace aparición pero como uno de los buenos ^^ ya saben que últimamente me ha dado por hacer crossovers con los diferentes personajes de las chicas CLAMP.

Montaña Kurama** Está situada muy cerca de Kioto y entre los creyentes de la meditación conocida como REIKI es una de los lugares cargados mágicamente y de energía, no solo de Japón sino en todo el mundo. Me pareció apropiado que usáramos precisamente un lugar que en la vida real significa tanto no solo para los japoneses sino también para los practicantes de Reiki. Se dice que la visita de los japoneses a la montaña no es solo para sanación espiritual sino también para adquirir conocimientos y sabiduría.

MDM*** Siglas para Misiles de Destrucción Masiva. Es el código que reciben los instrumentos mencionados para ser trabajados en los formularios y expedientes paramilitares y usados por algunas corporaciones que se dedican a suministrar los componentes de los mismos.

Reiki**** Es una especie de terapia mediante meditación que posee poderes curativos. La montaña está llena de pequeños templos, santuarios y ermitas que te guían hasta la cima de la misma. Se dice que la fuerza del Reiki es tal se reactiva y la energía espiritual se renueva.

—————————-

Comentarios de la autora: Finalmente traigo ante ustedes el capitulo quince de la historia y espero que estén leyendo esto con la idea de que “No pueden mandarme a matar pues entonces, ¿Cómo se enteran del final?” muchas gracias por seguir la historia y por supuesto espero sus comentarios (nada de amenazas ¿Eh? Sigo escondida en el bunker… 😛

Ya ni puedo decirles que sigue luego de esto… ¡Hasta el siguiente capitulo! Faltan dos capítulos para el gran final de EDC.

Besos Crys.

————————————-