Capitulo 14. El Portal

Recuerden que esta y otras historias de mi autoría pueden leerlas en stillforyourlove(punto)com(punto)ar y en ficmania(punto)tk además del grupo Deuz Amis de Yahoo.

Empezar Desde Cero”

Por Crystal

Nota preliminar: este capitulo al igual que su predecesor contiene escenas no aptas para menores y por lo tanto ha sido omitido en el archivo cargado en Still For Your Love. Si deseas leer la escena omitida solo tienes que ir a la página de FFNET o en el grupo Deuz Amis, cuyo capitulo si está publicado en su totalidad. ¡Disculpen los inconvenientes!

Capitulo 14. El Portal

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Finalmente Sakura y yo nos besamos… y aunque no lo diga en voz alta y tampoco salte en un sofá en televisión nacional (y probablemente mundial), como cierto actor de acción norteamericano, no quiere decir que por dentro no sienta lo mismo…

Es como si una fiera que estuviera dormida en mi interior despertara después de mucho tiempo. No me arrepiento. Nuestro beso (y lo que prosiguieron al primero), era algo esperado por mi… anhelado desde hace mucho tiempo aunque no lo demostrara. Que por cierto, Mei siempre ha dicho que es más que obvia nuestra atracción mutua. Yo no pensaba que le interesara a Sakura de aquella forma. Y lo se porque la besé… quiso que le besara… y ella me respondió.

Pero ¿Cómo podría no ser igual a más de una década atrás?

Las mujeres, aunque con el paso del tiempo terminen por despabilarse un poco, hay una pizca de inocencia e ingenuidad encantadora que permanece en ellas. Muchas veces no es un truco…

¡Cuánto deseo volver a besarle!

Ahora que apenas puedo observarle suspicazmente porque algo mas urgente nos ha reunido a todos… la señal de alarma de Tomoyo de que Hiragizawa está en peligro nos ha puesto en alerta a casi todos en la casa.

Spinnel Sun inmediatamente se escondió en el tope superior del armario del saloncito.

Incluso veo a Mariko, la prometida de Yukito con nosotros. El alboroto provocado por la advertencia de Tomoyo, no fue fácil de esconderla a una mujer que no es igual a casi todos en esta casa…

No comparte nuestros poderes… o dones…

Desconoce la verdad.

Debemos de hablar con precaución. Aunque su expresión es de confusión total, lo que si comprende es que uno de nosotros podría estar en peligro…

Pero ¿De que?

Esto es algo que hasta nosotros desconocemos.

Tengo que confiar en la percepción de Tomoyo…

Sakura contiene a Tomoyo mientras ella se nota bien nerviosa y las lágrimas corren con libertad por sus mejillas.

Todos pensamos lo mismo al ser inútil que Hiragizawa conteste cualquiera de nuestras llamadas: Utilizar las Cartas de Sakura como lo hizo ella cuando era yo el que estaba en peligro…

Ahí confirmaríamos las sospechas de Daidouji.

¿Cómo hacerlo con Mariko entre nosotros?

Por suerte, Meiling siempre piensa en todo…

Aunque carezca de poderes mágicos o dones, no hay duda que su perspicacia nos supera a todos los demás.

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–Aún no comprendo que es lo que sucede– Murmura la chica de ojos claros a Tsukishiro a su lado observando a los demás hablar rápidamente. En especial a los dos chinos que intercambian rápidamente palabras en un lenguaje desconocido para ella.

–Solo que están preocupados por Hiragizawa–San ¿Lo recuerdas? El sujeto de gafas y ojos azules. – Dice gentilmente el sujeto de cabellos cenizos y ojos color café.– No logran contactarlo.

Mariko guarda silencio por unos instantes observando los rostros alrededor del salón: la chica de cabellos plomizos, llorando como si alguien hubiera muerto y consolada por la hermana de Touya. Los dos chinos hablando en un idioma que ella no comprende, suponiendo que es el de su país de origen y que lo hagan, no parecen preocupar a nadie más. Por el otro lado la mirada de Touya es intensa hacía la muchacha de ojos azules y rápidamente se desvía a ellos, abochornándole inmediatamente.

–¿Te llamas Mariko no? – Pregunta la chica que momentos antes hablaba en aquel idioma desconocido quien parece que la ha tomado por sorpresa por distraerse a observar a todos los rostros y luego bajar la mirada por la expresión de Kinomoto. Avergonzada por haber sido sorprendida por la chica, asiente en silencio con un ligero rubor en las mejillas. Meiling con su característica simpatía, dice con gentileza.– ¿Por qué no me ayudas a preparar té para todos? Estamos un poco nerviosos y Sakura no puede ayudarme o Tomoyo como puedes comprender…– Señalando a las dos jóvenes.

Mariko observa un poco confundida a la mujer de cabellos negros azabaches. Nunca le ha caído mal, pero tampoco ha compartido lo suficiente con ella en los días que lleva en la casa para hacer una opinión en concreto de ella.

A decir verdad, poco ha compartido con las chicas que forman parte de tan extraño hábitat: se mantienen bien distanciadas de ella, enfocadas en sus labores. Solo conversa en aquellos días con Yukito y por supuesto Sakura. Luego las demás mantienen sus distancias.

Y el hecho que Nakuru y la otra joven, cuyo nombre aun no se aprende, también están en el salón y aun así le pide a ella que le ayude, le despiertan sospechas que hay algo que no es del todo claro allí.

Algo que por supuesto no es de su entero conocimiento.

Y que no quieren que aún sea participe de ello.

Sin reclamar y tampoco negarse, asiente brevemente, notando el intercambio de miradas que la mujer que se llama Meiling, realiza con su primo, ambas finalmente retirándose del salón. Justo cuando salen, la puerta es cerrada tras ellas.

Meiling no dice nada prosiguiendo su camino a su lado hasta las cocinas. No parece querer romper el silencio.

Y Mariko no hace ningún esfuerzo por romperlo.

Comienza a buscar en la alacena hasta que encuentra el desgastado envase de sobres de te y por supuesto la joven de Kyoto saca las tazas luego de buscar sin encontrarlas, hasta que abrió uno de los armarios mas alejados en la habitación. Meiling coloca no una sino dos teteras en el fuego de la estufa y se sienta ofreciéndole unas de las galletas que hay en la repisa directamente del envase.

La chica de cabellos bucleados declina con cortesía. Luego de un breve e incomodo silencio es ella quien decide romperlo cuando se aventura a preguntar… – ¿Hace cuanto conoces a los Kinomoto?

Meiling la observa detenidamente por unos segundos mientras le da otro pequeño mordisco a la galleta en sus manos y finalmente responde– Se siente como toda una vida… pero conozco a Sakura desde que tenía diez años de edad. A su hermano, le conocí un poco después cuando visitaran Hong Kong*

– ¿Y eres pariente del sujeto que estuvo en Kyoto? ¿De Li?

–Soy su prima… la favorita si nos vamos a específicos.

–Pareciera que desde que ese sujeto llegara a nuestras vidas, todo ha cambiado – murmura la muchacha pero lo bastante fuerte para que sea escuchado por la chica de pelo azabache y ojos oscuros a lo que Mariko agrega– Todos han cambiado desde que ha llegado a Kyoto por Kinomoto…

–Necesita a Sakura.

–Si lo se. – Afirma la mujer con un suspiro de resignación – Me lo ha dicho Yukito.

–Cierto, tú prometido.

–Ahora mismo… no se que somos… – Notando la mujer de apellido Li la nostalgia en aquella respuesta.

Y deja lo que queda de la galleta sobre la repisa.

– ¿Lo amas?

– ¿Perdón?

–Vamos… no te hagas la tonta conmigo. Se que eres menor que yo… ¿Qué edad tienes? ¿Veinticinco? ¿Veintiséis?

–Veinticuatro…

–Eres demasiado joven para él. – Admite Li sonrojando a la aludida – Te falta mucho por conocer del mundo… de la vida… de los Kinomoto y de tú prometido…

– ¡Lo se! No se que conexión Yukito tiene con ellos. Y ellos no me explican nada… ni siquiera… que hacen en este lugar. – Admite en estado de confidencia con la chica y observa con nerviosismo a la puerta– No se… no se que creer de todo esto. Y luego está todo ese secretismo. Incluso esos desconocidos (los extranjeros), hablan en otros idiomas incluso delante de mí. Se que esconden algo pero no se que es… – encogiéndose de hombros.

–Habla con Tsukishiro…

– ¿Crees que no lo he intentado? – Replica ella ya incómoda y Meiling sabe que en cualquier momento comenzará a llorar. – Ya no se que hacer.

–Pues déjalo… abandónalo. –Replica sorprendiéndole por la opción que le presenta. – De nada te sirve ser toda débil porque tu novio te esconde algo. Pero verdaderamente, si tu relación se basa precisamente en saber todo lo que hace, cuando lo hace, con quien lo hace, entonces no le tienes confianza para nada. ¿Acaso Yukito sabe todo el tiempo con quien estás? ¿Qué haces?

La chica lo piensa un instante y niega con su rostro.

– ¿Ya ves? Porque te tiene confianza. Sabe que no harás nada que podría poner en riesgo su relación. Debes de hacer lo mismo… tenerle confianza. Dices que lo amas ¿Por qué no demostrárselo con la confianza que le debes de tener? Y entonces, tal vez… solo tal vez, te revelará todo lo que hace… y por que lo hace.

–Eso aun no explica que hacen todas estas personas aquí. – Refiere la chica observando a su alrededor. – ¿Qué hacen todos ustedes? ¿Acaso Li es su líder o que?

– ¿Quieres saberlo? – Enderezándose a ella.– Bien te lo diré: este es un comando central de hechiceros. Todos estamos involucrados de una u otra forma con el llamado “Fin de los Días” y en el caso de mi primo, Kinomoto (Sakura) y Hiragizawa, buscan la manera de detenerlo como lo hicieran siglos atrás otro grupo de magos.

Mariko la observa con cierta estupefacción y luego con duda y finalmente con resignación. Con su ceño fruncido y un tono de voz algo ácido replica. – No debes de tomar esa actitud conmigo… si me dices que no puedes decirme, lo comprendo: pero no inventar de repente esa sarta de mentiras.

Las teteras comienzan a indicar que el agua hervida ha subido y Mariko procede a apagar los quemadores a lo que Meiling le dice. – ¿Sabes que podría estar diciendo la verdad…?

– ¡Vamos Meiling! – Dice Mariko observándole con cierta actitud y encogiéndose de hombros. – Eso se lo puedes decir una nena de cinco años. No a una adulta– Haciendo una pausa para decir rodando sus ojos. – “Hechiceros…” Claro. – incluso soltando una media sonrisa socarrona.

Meiling parpadea un par de veces para observar los gestos de incredulidad de la novia de Tsukishiro lo que la hace preguntarse si en verdad es tan difícil de creer su respuesta.

Depositan el agua caliente en las tazas en silencio y Meiling aun puede escuchar la risa ahogada de la chica mientras sirve la otra tetera.

– ¡Ya deja de reírte! – Dice finalmente la joven china perdiendo un poco la paciencia.

–Es que tengo que hacerlo ¡caramba! – Al final mostrando una sonrisa sincera e incluso tratando de controlar sus carcajadas. – El hecho que tenga menos años que ustedes, no me hace tan ingenua… cielo santo.

– ¡Te estoy hablando con la verdad!

–Aja. – Replica Mariko con sarcasmo.

– ¡Es en serio! – Ruge la china ya perdiendo los estribos y atrayendo la mirada nerviosa de la chica de ojos claros. – ¡Mi primo XiaoLang es un poderoso mago y Sakura…!

– ¡Meiling! – Escucha la voz de su primo llamarle la atención desde la puerta y callando a las mujeres. Su expresión es de total perplejidad al encontrar a su prima no solo hablando a todo pulmón de quienes son, sino también a la defensiva contra la novia de Tsukishiro.

– ¡Lo siento Xiao Lang! ¡Pero me ha sacado de mis casillas!

Shaoran niega con su rostro y dice con tono de advertencia a su prima. – Luego hablo contigo…– Ahí observando a Mariko. – Con ambas… por lo pronto estoy tratando de encontrar a Kanda.

–Aquí estoy – Dice la sioux detrás de él observándole con extrema curiosidad. – ¿Qué ocurre? – Habla con cierta frialdad que Shaoran sabe percibir. – ¿Qué es todo el alboroto que hay en la casa?

El joven Li nota su expresión indiferente y sus ojos fríos; Aun no le perdona el haberle escondido aquel secreto con respecto a su verdadera identidad.

–Necesitamos de tu ayuda… vamos – Guiándole de regreso por el pasillo mientras hablan entre ellos, ante las expresiones de la china y la chica de Kyoto.

– ¿Ves lo que has hecho? Provocaste que me llamara la atención…– Sintiéndose algo avergonzado y añade con un puchero. – Tengo “años” Que mi primo no me habla de esa forma.

–Seguro se ha sorprendido al escuchar la enorme imaginación que tienes…

– ¡Que no es mi imaginación! ¡Ah Rayos! ¿Qué importa? Que ellos cuando te decidan contar la verdad, te veré comiendo tus burlas con tostadas… ¡Marca mis palabras! – Al notar la expresión de burla de la chica.

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Una vez llegan al salón, Shaoran no duda en revelarle sus planes a la joven americana quien se encuentra en el centro del salón.

El rostro desencajado y más pálido de lo normal de Tomoyo. Incluso Nakuru se encuentra ahí y tanto Kero como Spinel observan desde el tope del armario, el cual últimamente se ha vuelto su centro de visibilidad sin ser percibidos por la joven amiga de los Kinomoto de Kyoto.

–Solo tú aparte de Eriol sabe teleportarse – Explica Shaoran con voz grave. – Debes de ayudarle.

–No… no comprendo… – Observando a Sakura y a Li – Si saben en que hotel se encuentra… ¿Por qué no van ustedes? ¿Por qué no utilizan los guardianes?

–El piso donde se encuentra hospedado Blair es el más custodiado y el mejor hotel de la ciudad. – Explica Touya tomando la palabra y observándole con una pizca de astucia, situación que hace que la chica se sonroje. Aunque su expresión no cambia al mostrarse fría y distante con todos los presentes. – Resiste ataques de bombas o misiles. Los cristales son polarizados y a prueba de balas… es como estar en una habitación de pánico a cientos de pies de las calles de Tokio. Eso sin contar la enorme cantidad de guardias que deben de estar para protegerlo.

– ¿Cómo sabes todo eso?

–Son las medidas lógicas que el gobierno toma ante la visita de cualquier dignatario – Explica Yukito – Desde el atentado de los 8G.

Nakuru toma la palabra para añadir–También tomando en cuenta que nosotros solo podemos transportarnos cuando el amo Eriol nos llama. Activa el Portal y podemos ir a donde se nos antoje.

–¿Qué es el Portal? – Pregunta Sakura.

–Es una carta mágica creada por el Amo Eriol – Explica Nakuru con voz gentil pero la alarma es notable en su timbre de voz. – Puede transportarte a cualquier lugar que él lo desee. Fue la carta que utilizó para llegar a Tokio – Ahí observando a la joven Daidouji quien se retuerce en su asiento, ya mostrando su mortificación ante lo que puede estarle pasando.

– ¿Cómo sabré donde está? No conozco la estructura interna del hotel… no sabré por donde comenzar a buscarlo. – Replica Kanda notándose un poco nerviosa ante toda la situación.

–Porque no irás sola. – Dice Shaoran ahí dirigiéndole una mirada a Tomoyo.

– ¡Olvídalo! – dice Touya interviniendo y a la defensiva– Ella no podrá defenderse de lo que sea que está pasando. No la vas a arriesgar.

–No tenemos alternativa Touya – Dice Tomoyo incorporándose aunque su nerviosismo es notable. –Kanda no ha visto el interior de lugar. Yo si.

– ¿Cuándo?

–Las incontables ocasiones que me quedaba con mamá en la ciudad cuando era pequeña. Cuando se nos hacía tarde para volver a Tomoeda, nos quedábamos hospedadas en el hotel. Y el hecho que se donde está Eriol… lo he visto.

– ¿Lo has visto? – Pregunta Touya notablemente sorprendido.

Asiente con determinación y observa al rostro de la sioux para añadir. – Por favor… Si tengo que ir para ayudarte, lo haré. Se trata de Eriol…

La mujer observa los rostros allí presentes, en expectativa luego observa a Li quien se ha mantenido en silencio por los últimos momentos y finalmente, luego de un breve contacto entre sus miradas, ella asiente con firmeza enderezándose hasta darle frente a su amo y señor.

Porque no hay alternativa: ella es lo que es y no hay marcha atrás.

Aunque no sabe con exactitud quien es realidad.

Escucha a Li hablar y no puede esconder su sorpresa pues cuando lo hace, su voz se escucha un idioma muy familiar para ella.

El lenguaje de la antigua tribu sioux.

E igual los demás de la habitación: nadie sabe lo que dice pero por la firmeza en que sus palabras son escuchadas es que ven como un círculo surge repentinamente del suelo rodeando a la mujer de tez dorada.

Touya avanza un instante observando como la columna de luz la rodea y ella cierra los ojos repentinamente viendo como sus pies se elevan del suelo… ella levita y lo último que puede ver antes de perder el conocimiento es la expresión de preocupación del hombre de mirada azabache.

Y aquel sutil movimiento del varón, avanzar y separa sus labios para decir algo, fue visto por Tomoyo, Radjetsû y la misma Nakuru.

La columna de luz levita de igual manera con la chica rodeándola hasta volverse un perfecto círculo que parecía arrullar algo en su interior. La luz se volvió con su piel y dio paso a desaparecer bajo dermis de la mujer que hasta esos instantes exhala con intensidad, mostrando una larga melena trenzada en dos partes a ambos lados de su cabeza, su cabellera de color negra intensa y la luz se pierde dentro de ella.

Sus ojos son más cerrados que los de Kanda. Sus labios finos y delicados y pequeñas orejas. Un colgante en su cuello tiene un extraño símbolo como si fuera de un pequeño rayo y tiene un vestido sin tirantes que le llega hasta debajo de las rodillas aunque tiene dos abiertos de lado y lado. Y sus pies están cubiertos por unas cortas botas de color café, planas.

Observa a su alrededor con cierta frialdad pero observando cada uno de los rostros presentes a su alrededor, deteniéndose un instante en Touya.

Pero luego observa el rostro del chino que se encuentra a pocos pasos de ella quien avanza lentamente para decir. – Bienvenida…

–Mi señor – Dice ella apoyándose de una rodilla, en señal de sumisión y respeto.

Aquella acción aturde a todos los presentes: las expresiones de perplejidad departe de Nakuru y Yukito quienes intercambian una mirada de estupor. Por otra parte Sakura no puede dejar de admirar las cualidades físicas de aquella mujer; alta, piernas largas, una complexión atractiva. No puede dejar de sentir cierta pizca de celos el solo pensar que aquella beldad, viajó con meses al lado de Li. Porque si Kanda es atractiva y hermosa, esta mujer es aun mas sensual mezclado con una perfección un tanto egoísta.

–Necesito que vayas con Daidouji hasta donde se encuentra Hiragizawa. Está en peligro. Debes de traerlos a ambos aquí… – Dice con un tono de voz que no da espacio a réplica.

La mujer observa a todos allí presentes y ve como la mujer de ojos azules avanza lentamente hasta donde ella.

Sin mediar palabras extiende sus brazos alrededor de los hombros de la muchacha y tan rápido como hizo aquella acción, así mismo para estupefacción de los presentes, desaparecen.

–Sorprendente… – Refiere Rajdetsû ante lo que ha presenciado. Luego de un segundo para asimilar lo que allí ocurre (nadie se mueve de su posición), es que él dice. – Debiste de informarnos desde un principio quien era ella. Que es ella.

Shaoran replica con un tono de voz firme y decidida. – No tenía porque informarles. Kanda no sabía quien es en realidad y no podía aventurarme a revelar su secreto antes de tratarlo con ella.

–Es un guardián… una esclava – Dice otro de los aliados de Li. Esta vez es el de tez oscura quien lo revela. – Está encadenada a las órdenes de su amo. No tienes y tampoco le debes explicaciones a su falsa identidad.

– ¿Acaso estás loco? – Replica Nakuru visiblemente ofendida por lo que el sujeto dice. En aquel instante llegan Meiling y Mariko con las tazas de té.– Lo único que le debemos a nuestro amo es lealtad y obediencia…pero no somos esclavos de nadie.

–Ella tiene razón – Interviene Yukito midiendo sus palabras mientras recibe una taza de té de manos de Meiling.– Tenemos un compromiso y lo sabemos. Una responsabilidad pero somos personas independientes. Solo le debemos obediencia y respeto. No somos esclavos y sirvientes.

La chica de ojos claros que no saben que demonios es que hablan, solo se queda observando a su prometido (o novio), mientras se expresa con una seriedad que raras ocasiones era testigo.

Los rostros llenos de tensión están en aquella habitación. Nadie vuelve a pronunciar una palabra mas y presiente (en acertada presentimiento), que se trata de su presencia.

Así que deposita la bandeja de té sobre la mesa y sin intercambiar palabras con nadie y ante la expresión de incertidumbre del hombre apellidado Tsukishiro, abandona el comedor, cerrando la única puerta en ella, tras si.

Meiling la observa marcharse y cerrar la puerta tras ella, no hace nada por detenerle y tampoco opina nada con relación a los secretos que le ocultan.

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Momentos antes a la invocación de la guardiana de los sioux y por supuesto su teleportacion de la casa acompañada de Tomoyo, Eriol Hiragizawa había recibido un disparo…

… que le había penetrado por el hombro.

Y se sujetaba a duras penas contra el sofá más cercano mientras el rojo y tibio líquido se escapaba entre sus dedos. El arma con silenciador, humeaba tenuemente en manos de su atacante.

Que el no podía creer que alguna vez lo considerase uno de sus mas allegados conocidos.

– ¿Por qué? – Fue la pregunta que con voz grave hizo el británico japonés mientras apretaba con fuerza la herida provocada por el arma en su contrincante quien lo observa en silencio y con cierto dejo de perplejidad que en realidad se hubiera atrevido a aquello.

–Porque hay cosas que tienen que hacerse por el bien de la mayoría… – Replica Tony con un sudor notable en su frente. Incluso pareciera debatirse entre su mala puntería o en realidad que no lo hubiera matado. – ¡Tienes que entender! – Replica subiendo el tono de voz mientras no le deja de apuntar con el arma. – ¡Tengo que hacerlo!
Eriol aprieta su boca con fuerza para no desmayarse del dolor: a pesar que había sido herido con aquella arma, como le había explicado a Tomoyo, su capacidad de regeneración eran cualidades que solo se les podían atribuir a seres de extraordinario poder y magia interna. Incluso un ataque como el sufrido meses atrás en Londres o el que Shaoran sufriera apenas unos días atrás, hubiera matado a un hombre normal.

A los hechiceros los dejan bien convalecientes.

Pero no muertos.

Y el turno de Eriol, aun no llegaba.

Así que lo que procedía era ganar tiempo…

Y al mismo tiempo recabar información.

Eriol pudo bien escapar en los siguientes segundos… incluso previo al disparo departe del primer ministro británico, pero en realidad las acciones de quien considera uno de sus mejores amigos, carecen de toda lógica y fundamento.

Además no sabía que este sabía manejar armas.

O al menos, dispararlas.

Pero lo que hace además de tentar su suerte es recabar información. Tiene demasiadas preguntas sin responder.

–Pero aun no comprendo que me hace objeto de tu interés…

–Tú debiste de mantenerte al margen Eriol…– Replica el sujeto apuntándole aun con el arma, pero procediendo a servirse un poco mas de escocés y es notable para el británico–japonés que no es aquello placentero para su conocido.

Es mas, puede observar en su expresión el debate moral que tiene con su conciencia.

–Tú debiste hacer como has hecho hasta el momento, mantenerte fuera de esto… perseguir mujeres, seguir con tus juegos de cartas en el Reform Club, tener una vida. No salir de Londres para volverte un aliado más de ese chino y sus amigos. – Eriol no dio a entender con su rostro que sabe de lo que Blair habla pero internamente estaba sumamente impresionado. ¿Así que saben de Li y Sakura…? ¿Podrían estar al tanto de todo lo que hacen en Tokio?

Aquello no pinta para nada bueno.

–No se de que estás hablando…

– ¡Vamos! ¿Acaso crees que no te vieron en el cementerio? ¿Qué no te reconocerían?

-¿Quiénes? ¿Quiénes estaban ahí? ¿Acaso tú…? – Ahí si en verdad robándole el habla al sujeto.

Tony replica observándole con intensidad sin responder – ¡Debiste de quedarte al margen! ¡Debiste morir aquel día…! ¡Tú y esa mujer…! Si te hubieras mantenido al margen no tuviera yo la asquerosa labor que llevo a cabo ahora…

– Tú estabas ahí… por supuesto… al igual que muchos conocidos tuyos… ¿Cierto? Porque hay mas personas interesadas ¿No es verdad? Ese ritual no parecía oriental… tampoco occidental. Parecía más rudimentario… algo típico de la sociedad celta. – Razonándolo en voz alta y ganando tiempo.- Mas bien más allá de la edad Media… mucho más antiguo.

–Claro que si. Hay muchas personas que quieren ver llegar el “Fin de los Días”. Es parte del acuerdo… de un acuerdo que lleva más años en este mundo que todos los que puedas imaginarte. – Ahí preparando el arma para volver a dispararle cuando un sonido proveniente del exterior llama la atención del sujeto.

Los sonidos eran de golpes secos y gemidos de dolor, e incluso sonando un arma que se dispara tres veces para luego producirse un largo silencio. Tony observa con nerviosismo a la puerta de entrada cuando de repente esta es desprendida de sus bisagras en un solo golpe.

Y el hombre no puede ocultar su sorpresa: la mujer de tez dorado oscuro y ojos finos lo observa un instante y nota como el arma tiembla en sus manos. El sujeto solo puede enfocar su mirada en las alas que la mujer no ha intentado ocultar.

– ¿Qué rayos…? – Dice en perfecto británico. Apunta a la mujer con nerviosismo y el arma tiembla más que en un principio.

La mujer avanza con firmeza sin mostrar un ápice de temor o duda en su caminar y aproximándose al sujeto quien dispara el arma, pero para su sorpresa la mujer sigue avanzando sin mostrar dolor o retroceder por el disparo. Vuelve a disparar el arma para sorprenderse que aquello, no evita su avance.

Y Eriol si lo puede observar: la desconocida (aunque sus facciones le resultan vagamente familiares y es cuando percibiendo su magia descubre para su maravilla – y estupor – que se trata de la verdadera identidad de la protectora de las cartas de Li.

Aunque para su sorpresa, las facciones de la mujer son más orientales que nativo–americanas.

Una consecuencia de haber “absorbido” la esencia de su nuevo amo y Señor.

La mujer se mueve tan rápidamente que fue capaz de esquivar las balas en su contra. Eriol la ve avanzar hasta ponerse bien cerca del sujeto a quien no duda de tomarle por el cuello y apretarlo con un ligero esfuerzo para ella, aunque la falta de oxigeno departe de Blair es notoria al comenzar a ahogarse, soltar el arma y comenzar a forzar con las manos de la chica que aprietan contra su garganta.

– ¡Kanda, no! – Grita Tomoyo que atrae la expresión de sorpresa y como el rostro palidece ante la presencia de la mujer que corre a toda prisa hasta donde el sujeto de ojos azules se encuentra. – ¡Oh Dios: Estás herido! – Dice ella colocando sus manos sobre las suyas para detener el sangrado.

– ¿Qué haces aquí? –Articula el sujeto observando nervioso donde la Sioux aun no deja ir al Primer Ministro Británico y grita. – ¡Suéltalo! No puedes matarle.

La sioux ante aquella solicitud, deja libre la garganta del hombre quien cae de bruces al suelo y tose compulsivamente mientras Tomoyo auxilia a Eriol a avanzar hasta su persona de rodillas no si antes el británico–japonés tomar el arma que momentos antes usaba Blair en su contra y la retiene consigo.

–Debería dejar que te elimine. – Refiere el hombre y atrae con eso la mirada del sujeto a los pies de los tres. – Ella no se anda con rodeos.

Pero el hombre continúa tosiendo.

–Pero te dejo vivir por dos cosas… primero para que ellos sepan que nosotros vamos un paso delante de ustedes. Y dos, porque tengo una deuda de amistad contigo…soy un caballero británico.

Y con ello, Eriol dice.– Vamos– A sus acompañantes. Tomoyo sujeta a su persona pues lo encuentra más pálido de lo normal y sabe que han mantenido la compostura para estar “a la defensiva” con relación al hombre.

Pero no así Kanda quien permanece sin dar un paso mas, observando al sujeto que yace en el suelo aun tosiendo.

Aquello atrae la mirada tanto de Tomoyo como del hombre a su lado.

– ¿Kanda?

–Ustedes los humanos… tan débiles…– No puede evitar el murmurar pero que es escuchado con atención tanto por Eriol como por Tomoyo quienes no pueden evitar el observarse de reojo.

Esa guardiana era tan opuesta y al mismo tiempo tan similar a la exigente sioux, que no saben que conclusión sacar.

–Kanda, por favor… Eriol se desangra– Súplica Tomoyo atrayendo la atención de la guardiana quien sin prestarle más atención al sujeto que tose en el suelo, camina a ellos.

–Puedes creer que has triunfado Hiragizawa– Dice Blair desde el suelo aun tosiendo y el sudor perlado en su frente. Se apoya de sus manos para observar con su expresión inyectada de urgencia y mirar directamente a los añiles de Eriol.– Pero no pueden evitarlo… lo que viene… nadie puede.

–Es mejor tratar de hacer algo que venderse por lograr algo que sabes de todo corazón no es lo correcto. Pero al menos es algo Tony… – Haciendo una breve pausa.- Dime algo antes de irme… – Solicita aun sujetándose la mano y se libera del agarre de Tomoyo que le observa con mortificación al verle avanzar hasta el hombre que yace en el suelo. – ¿Qué te ofrecieron… dinero… poder…?

–Inmunidad. Para mi país. – Dice el hombre. – Lo que viene dejará al mundo sumido en caos y oscuridad. Para gobernar en el nuevo Orden, se necesita alguien de manos firmes…

Eriol se sorprende de sus palabras replicando con voz tenue (a pesar que estaba herido y la sangre aun sale por su brazo), – ¿En serio crees que Londres será perdonado en la nueva guerra…? Tu y los tuyos han colaborado al Fin de los Días Tony… no habrá nuevo orden… no habrá mundo. – Viendo como el rostro del hombre palidece ante sus palabras. – La gran guerra solo dejará muerte, desolación, escasez… y finalmente, la extinción de la humanidad.

– ¡No es verdad! Dices esto para confundirme.

– ¿Crees que sabiendo tú, quien soy yo, no estoy mas al tanto de lo que ocurrirá? ¿Incluso mas que tú? – dándole la espalda y caminando con la ayuda de Tomoyo y la guardiana.

– ¡CREES SABERLO TODO! Como Mitzuki – Ahí deteniéndole. Eriol observa el rostro de Tomoyo y se voltea parcialmente al sujeto que aun yace en el suelo y le observa con una sonrisa de victoria en sus labios. – Si, esa misma… la que volvieron loca, escuchando voces…

– ¿Qué sabes tú de eso?

–Se de las palizas propinadas por su esposo por los celos… se que tanto sabía ella… y la estrategia que usaron para volverla loca… para hacerle saltar… – Riendo con ganas– Ellos usan los espíritus… tienen control de este y el siguiente mundo. Pueden controlar las almas y hacer de ellas su santa voluntad… Con tal poder ¿Pretenden ustedes enfrentar y triunfar?

Eriol escuchó suficiente. Se voltea mostrando una mirada fría y calculadora, que Tony jamás fue testigo.

Pero Tomoyo intuye lo que por su mente pasa…

Es mas… puede percibirlo.

– ¡Eriol, no! – Grita ella apresurándose a adelantarse al hombre que mira a un lado.

Directamente al arma.

El corazón de Tomoyo se acelera ante los pensamientos abruptos y violentos del hombre que ama. ¡No podía permitir que las manos del sujeto se mancharan de su sangre… de la culpa… del dolor!

– ¡No vale la pena! Vamos a casa. Por favor – Súplica ella colocándose entre él y el arma, mirando a sus ojos y tomando una de sus manos. – Por favor… amor…– Tocando su mejilla y haciéndole cambiar la expresión en las esferas añiles que observan las suyas y van cambiando con su ruego.– Por favor…– Dice no controlando las lagrimas.

Eriol no dice nada, observa a Tony quien comienza a levantarse y aun está de rodillas. Ahí Kanda se aproxima a ellos, colocando sus manos sobre sus hombros y a continuación las alas rodean tanto a Tomoyo como a Eriol.

Y así como son rápidamente cubiertos por las alas de la guardiana, cuando estas se abren, pueden verse no en la suite del hotel, sino en el patio interno de la casa que ocupan todos.

En aquel momento, Eriol palidece casi desmayándose y sujetándose por el brazo de Tomoyo quien se desliza a la hierba con él.

– ¡Ya regresaron! – Dice una voz desde el pasillo que reconoce como Radjetsû. En pocos momentos se ven rodeados por un mar de rostros que hacen muchas preguntas a Tomoyo y mientras Touya y Yukito llevan de los brazos al hombre directo a su habitación mientras Touya grita pidiendo vendajes y agua caliente para limpiar sus heridas.

 

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Dos horas habían pasado desde la llegada de Eriol, acompañado de Kanda y Tomoyo y Shaoran espera fuera de la habitación. Dentro se encuentran Tomoyo, Touya e incluso Radjetsû quienes están asistiendo al mayor de los Kinomoto. Al menos sabe que la bala fue extraída. No estaba tan profunda como Touya temía. Aunque habían insistido que fuera a un hospital, éste se había negado.

Vio llegar a Nakuru y a Spinnel suspicazmente escondido en el delantal que ella llevara.

– ¿Cómo está?

Shaoran niega con su rostro respondiéndole. – Aun están atendiéndole. No pude quedarme ahí dentro…

– ¿Por qué?

– El hecho que casi pierde la vida me tiene un poco preocupado. Y todo lo que pudo decir a través del dolor. Kinomoto prácticamente terminó sacándonos de ahí para poder hacer su trabajo…

– ¿Un poco preocupado? Tienes un rostro de que piensas lo que pudo pasarte a ti. – Refiere Nakuru observando su rostro apesadumbrado. – No tienes porque preocuparte. El Amo Eriol tiene un poder de recuperación sorprendente y el monje ese ayudará también. En pocos días estará restablecido.

– ¿Lo crees?

–Estoy segura. Lo siento… fuerte… seguro – dice ella sonriendo al cerrar los ojos.

–Puedo asegurarle Señor Li que lo que dice Nakuru es cierto – Refiere el pequeño Guardián atrayendo su mirada. – El amo Eriol es una persona sumamente fuerte y ha tenido mucha suerte que la señorita Tomoyo haya prevenido su peligro.

–Si, eso no lo entiendo… ¿Por qué ocurriría? Tomoyo no presintió la noche de mi ataque… Sakura lo hizo porque estaba barajando las cartas… pero ¿Y Tomoyo?

Ambos guardianes se observan un instante ante la pregunta de Li.

–––––––––––––––––––––––––––––––––––––––––––––

Sakura observa en aquel instante a Kero y a Yukito ambos encerrados con ella en su habitación. Mantienen una conversación seria que no podía esperar según la ojiverde ya que la situación acaecida aquel día trajo a la joven más preguntas que respuestas.

Y el hecho que casi eliminan a un miembro del equipo, como solía ella decirle al grupo, no le traía consuelo en lo mas mínimo.

A lo que Kero le responde. – Los hechiceros tienen un poder de recuperación superior al de los humanos Sakurita. Al menos los humanos normales. Veremos a ese pedante de Hiragizawa como nuevo en unos cuantos días.

–Es cierto Sakura… no tienes de que preocuparte. – Habla Yukito observando el rostro de consternación de la chica. – Ya podrás preguntarle tú misma mañana.

–No, no… estoy preocupada… esto ya se sale de control. – Afirma Sakura caminando de un lado para otro.– Si Tomoyo no hubiera presentido que estaba en peligro.

–Pero así fue. Tomoyo le ha salvado la vida…

– Y no olvides a Kanda– Refiere Yukito atrayendo las miradas de ambos.

– ¿Cómo está ella?

–Confundida. Aun sigue plantada en el patio… – Dice Yukito. – Nuestros esfuerzos de hacerla pasar o en que se transformara han sido en vano.

– ¿Shaoran lo sabía, no es cierto? ¿Qué ella reaccionaría así?

–Creo que Li le salvó la vida cuando el antiguo dueño no podía pero no creo que supiera su verdadera identidad… estaba tan sorprendido como todos nosotros. – Afirma Yukito pensativo. – Deben de darle su espacio. Ya luego seguro decide volver a ser la misma de siempre.

–Eso aun no me quita la preocupación, Radjetsû, Li Meiling…Tomoyo… Mariko… no son hechiceros… tenemos que buscar una manera de protegerlos.

Kero y Yukito se observan mutuamente.

– ¿A que te refieres?

–Si quieren hacernos daño como Eriol explicaba mientras le atendían mas temprano (incluso antes que Touya nos sacara a casi todos de la habitación), ellos saben quienes somos…saben quienes están con nosotros. – Piensa en voz alta –Eriol se dejó lastimar porque se trataba de un conocido de él y no iba a usar su poder contra su amigo. Pero pueden atacar a cualquiera de ellos. Incluso con armas de fuego u otros objetos.

Yukito y Kero se observan nuevamente.

–Ellos están a salvo… es decir…

–Cuando están en la casa. Pero mira ahora: Meiling tuvo que sacar a Mariko de la casa porque así se lo solicitamos; no sabíamos como y cuando volverían Tomoyo y tampoco no podíamos fiarnos de que no vería a Kanda. Ahora, no sabemos si se encuentran bien. No sabemos si vigilan esta casa o…

La chica daba vuelta tras vuelta en la habitación.

Los guardianes permanecían silenciosos.

–Sakura…––Dice Yukito pensativo. – Hay una alternativa. – Observando a Kero. – Yûko.

– ¿Yûko?

– ¡Claro que no! – Dice Kero negado rotundamente a la idea. – ESA Bruja lo que ocasiona son mas interrogantes que soluciones. No sabemos su precio.

–Si, lo sabemos… nosotros.

–Yukito.

–Al menos los guardianes. Podríamos llegar a alguna clase de acuerdo con ella.

– ¡Olvídalo! Ya lo hemos hablado y estamos negados rotundamente a entregarlos o a las cartas. Si voy a hablar con Yûko, lo haré ahora mismo.

– ¡Sakurita!

–Tú me llevarás… ¿No Kero? – Súplica al pequeño guardián. – ¿Me llevas con ella? Sabes donde vive… – Sonriendo mientras sus ojos brillan ante la expectativa de la respuesta del guardián.

–No puedo esperar a que quieran matar a cualquiera de nosotros… no voy a esperar que mi hermano, Tomoyo o Mariko resulten lastimadas o heridas… no con todo lo que está pasando – Ahí observando con expresión de súplica al joven Tsukishiro.– ¿Y tú? ¿Quieres que algo le pase?

–Sabes mis sentimientos lo bastante bien, para saber que lo último que deseo es que le pase algo a ella… yo la amo.

–Entonces no se hable mas… iremos con Yûko. – Dice segura.

– ¿Estás volviéndote loca? – Replica una voz detrás de ella y sorprendiéndoles a todos. Volteándose a la puerta, – ¿Ir a ver a Yûko? – Es Shaoran con una expresión de incredulidad y avanzando hasta ponerse frente a frente de la mujer: ella le observa con firmeza y sin un atisbo de temor. – ¿Ir sola? ¿Acaso no entiendes el nivel de peligro en que estamos todos?

–Si, precisamente por eso lo hago; para que no vuelva a pasar algo como lo de esta tarde… Si usando un amigo de confianza de Eriol–kun, ha pasado esto… ¿Qué esperanza tienen mi hermano… Tomoyo… Meiling… o Mariko?

–Todos estamos en peligro. Estamos conscientes de ello. Incluso hemos tratado de hacer a Tomoyo a un lado y mira lo que resultó de eso… la expusimos a aun mas peligro. Meiling sabe a lo que se expone.

– ¿Entonces eso haremos? ¿Esperar a que nos ataquen de nuevo?

–No no es así. – Refiere el sujeto. – Venía precisamente a consultar algo contigo y con Yukito… con Kerberos también.

– ¿En serio? –Pregunta Kero.

–Los guardianes de Eriol nos esperan en el salón. – Admite con firmeza. – Es hora.

– ¿Hora?

–Hora de ir por los jinetes. De enfrentarlos en su arena… y detener todo esto– Afirma con seguridad el sujeto atrayendo miradas de ansiedad y sorpresa entre sus interlocutores.

 

––––––––––––––––––––––––––––––––––––––––––––––

–Por favor estate tranquilo Eriol. – Suplica Tomoyo por novena vez mientras observa a Touya terminando de auxiliar al hombre. Touya está mas que sorprendido no solo por el poder de resistencia del hombre quien se ha mantenido consciente todo el momento que ha trabajado en él, tratando no solo de extraer la bala (con instrumentos para nada apropiados para ello), sino ahora cuando trata de limpiar la herida.

–No se como voy a suturar esto – Dice Touya preocupado observando al hombre de mirada azulada. – Necesito hilo de sutura.

– ¿Cómo lo conseguiríamos? – Pregunta Tomoyo observando todo el esfuerzo que pone el mayor de los Kinomoto en ello.

–Por el momento es bien difícil. Me tomaría un par de horas…

–No se preocupen por eso – Dice Eriol haciendo una mueca del dolor al tratar de incorporarse. – La herida cerrará.

– ¡Por Dios! Estate tranquilo – Dice Tomoyo apresurándose a controlarle. – Vas a sangrar mas… – Mostrándose sumamente inquieta.

–Que gracioso – Dice el hombre con una tenue sonrisa y observando a los ojos de la muejr que ama quien trata de ayudar a Touya y también sujeta una de las manos del hombre herido. —Eso no fue lo que me dijiste la otra noche…

Aquel comentario subió los colores al rostro de la chica de ojos amatistas quien observa nerviosa y de reojo a Touya quien le lanza una mirada significativa y a continuación Eriol se queja de dolor: Touya había apretado los vendajes aun mas fuerte contra la herida haciendo que se empapara de sangre.

–Lo siento – Murmura entre dientes pero sin mucho convencimiento.

Eriol lo observa con cierto enojo: No creía en sus palabras.

¡Y eso le pasa por estar haciendo comentarios indebidos!

–Estamos comprometidos– Dice Tomoyo de repente atrayendo las miradas de Radjetsû y de Touya quien vuelve a lastimar al británico japonés y se queja de dolor. Ambos se quedan observándose a los ojos.

– ¿Y cuando ocurrió este gran evento?

–Hace muy poco – Admite ella, observando el rostro del sujeto a quien aferra la mano mientras el dolor lo hace casi perder el conocimiento.– ¡Touya! – Viendo como éste cambia los vendajes pero pronto comienza a apretar contra la herida abierta aunque en ese instante, brota menos sangre.

– ¡Piensas matarme Kinomoto! – Ruge el hombre sudoroso mientras Tomoyo aferra con fuerza más su mano.

–Eso te pasa por no permitirme que te anestesiara– Replica el varón con firmeza observando a ambos. –Estas son las consecuencias… ahora tendrás que soportarlo.

Eriol dudaba mucho que aquel dolor sea consecuencia de las atenciones prestadas.

Es mas, presiente que aquellas no son noticias que le agraden a Kinomoto.

Y como si adivinara lo que piensa, dice sorprendiéndoles mientras exhala con intensidad– No estoy… celoso – Atrayendo las miradas de ambos – Estoy sorprendido.

– ¿Sorprendido? ¿Por qué habría de sorprenderte? – Pregunta Eriol entre dientes tratando de no prestarle atención al dolor. – ¡Santo Cielo! – Dice retorciéndose para atrás.

– ¿Acaso no puedes hacer algo? – Pregunta afligida ante el dolor que experimenta el hombre.

Eriol la observa un instante y atrae su mirada al colocar uno de sus dedos en su mejilla – Quiero sentir este dolor… él lo sabe…

– ¿Qué? ¿Por qué? ¿Por qué lo haces?

Él sonríe como si fuera lo mas sencillo del mundo cuando responde.– Por ti… por mi… por todos… la cicatriz me recordará que por mi imprudencia, casi pierdo lo que mas me importa en esta vida… incluso mas que mi propia vida.

En aquel momento el libro que descansa a un lado de la habitación comienza a levitar, rodeado de un intenso brillo de color azul y lavanda. Ya frente a él, con un movimiento de su brazo sano, el libro se abre esparciéndose un mazo de cartas.

Y una de ellas sobresale del montón colocándose frente a frente al hombre de cabellos negros azulados.

–Esto me ayudará.

– ¿Una cartita? – Pregunta Tomoyo de manera ingenua y leyendo la palabra grabada en la parte inferior. – “Heal”

–La carta de curación.

– ¿Por qué tienes una carta de curación?

Eriol sonríe con una expresión de ingenuidad diciendo con bastante dificultad. – Era un niño muy travieso en mi infancia.

La carta gira en su eje y de repente, de su interior surge una pequeña criatura que vestia un uniforme de enfermera y el parecido con una versión pequeña de Daidouji toma de sorpresa a todos los allí presentes.

– ¿Cuándo creaste esto? –Pregunta Tomoyo observando la agil criaturilla moverse de un lado para otro con lo que parecía ser una varita corta y suelta pequeños chispazos en la figura del hombre que yace en la cama.

Atrayendo miradas de sorpresa de los hombres allí presentes.

Eriol se encoge de hombros evadiendo la mirada de la chica.

–Sorprendente– Dice Radjetsû no evitando observar la herida al retirarle el vendaje. – Está cerrando.

–No puedo utilizar todo este poder o me drenaría por completo mágicamente– Explica el hombre finalmente terminando de usar su poder: en aquel instante y luego de una breve reverencia la pequeña disfrazada de “Enfermera” desaparece.

Touya rueda los ojos al cielo cuando ve como Daidouji, se inclina para besar los labios del hombre y tose un par de veces diciendo.– Bien, creo que sobrevivirá y no habrá secuelas… –Limpiando sus manos con una toalla que estaba cerca. – Toma Tomoyo… – Colocándole unas píldoras en sus manos. – Dale esto en un momento… lo necesitará.

– ¿Qué es…?

–Un inductor de sueño… le dolerá. El infierno no será nada para como el dolor que experimentará en unas horas. Aunque ha ayudado bastante el poder, aun la herida está un poco abierta– Retirando las gasas y colocándole unas nuevas. – Al menos ya no sangrará más. Pero es sorprendente la habilidad de cura con una carta mágica… podría sernos útil en un futuro cercano.

Tomoyo observa al rostro del hombre de gafas para éste responder. – No es infalible Kinomoto. Las pocas veces que la he usado, Kanda me ha ayudado bastante a recuperarme… es una gran ventaja tener a una guardiana con poderes de curación y conocimientos de conjuros.

–Tal vez deberíamos llamarla– Dice Tomoyo aferrando la mano del sujeto con firmeza. – Touya… ¿Podrías…?

–No. – Dice Eriol pensativo – No. Ella…. ella tiene muchas cosas en su cabeza en estos instantes. – Haciendo una pequeña mueca de dolor pero al menos ya no suda por el sufrimiento.

El hombre asiente con firmeza y se retira. Radjetsû se queda unos momentos mas en la habitación, ofreciéndole una especie de infusión al hombre y le dije a Tomoyo – Por favor… que se lo tome…– Y viendo a Hiragizawa dice– Confíe en mi… – Viendo como el hombre asiente y Tomoyo le coloca la taza en contra de sus labios.

– ¡Sabe a rayos! – Replica Hiragizawa negándose.– ¡Al menos podías colocarle un poco de azúcar…! – escuchándose como un niño consentido.

–Vamos sin reclamos – Dice Tomoyo urgiéndole que tomase la infusión. Observa al monje quien espera paciente mientras espera por la taza. Luego de consumirla casi en su totalidad, la toma en sus manos y luego de recoger todos los trapos empapados de sangre y el agua desechada, también se retira.

–No debiste de decir eso delante de Touya – Refiere la mujer apenada.

–No me mires así. Tú pretendes mantenerlo escondido. Tarde o temprano se enterarían. Tú por el otro lado, no le debías explicaciones.

– ¿Ahora estás enojado conmigo?

–No amor… jamás podría. – Responde observándole con cariño – gracias a ti estoy vivo.

–Podías defenderte bien de ese hombre. – Dice Tomoyo – Me sorprende que no lo hicieras.

–Ganaba tiempo… y le sacaba información.

– ¿A costa de tú vida?

-No. No lo creo.

-Pero vi en tu mente… disculpa – recalca- Tú… cuando él hablaba de Mitzuki…- Tragando en seco y sonando perturbada.- Tu pensaste…

-YA olvídalo.

-Pero ¿Te atrevías? ¿Eriol? Cuando él mencionara lo que le hicieron a Mitzuki.

-Déjalo ir Tomoyo. Perdí mi alma hace mucho tiempo atrás – Refiere el sujeto de manera distraída.- Una marca de muerte en lo que queda en mi no me habría afectado tanto como crees.

-Y yo creo que si te habría afectado. Mas de lo que piensas…porque no importa lo que crees ahora mismo: tú corazón, hablaba por ti y cegaba tú conciencia. No debes de permitir que eso vuelva a suceder. Siempre usa tú instinto pero escucha a tú conciencia.

Eriol la hace moverse y ella se coloca en el espaldar a su lado e inclina la cabeza del sujeto contra su cuerpo – ¿Estás bien así?

–Es el paraíso…– Responde el hombre medio adormecido. – Quédate conmigo…– murmura contra su persona.

–Siempre… siempre y por siempre… estaré contigo – Responde Tomoyo en un murmullo sintiendo como el hombre comenzaba a dormitar contra su pecho y suspira resignada no evitando que la agitación del día comenzara a producirle ganas de llorar.

––––––––––––––––––––––––––––––––––––

Touya camina por los pasillos de la casa con su camisa manchada de sangre. Ya no hay remedio: va a tener que echarla a lavar y esperar que no se le queden las manchas en la pieza. Él no trajo consigo mucha ropa de Kioto y no espera salir de compras muy pronto. Iba pensando en aquello, cuando su mirada es atraída por la mujer que se encuentra en el centro del jardín observando a su alrededor.

Lentamente se aproxima a ella, sorprendido y maravillado por observar ahora con detenimiento la figura que representa la falsa identidad de la mujer conocida en su falsa identidad como Kanda. Ajena a sus pensamientos, ésta permanece pareciendo en trance mientras el hombre se aproxima hasta darle alcance.

Sus ojos no se asemejan a los de la sioux. Sus facciones son mas orientales que de occidente como pasa con la falsa identidad. No debe de sorprenderle: Yue y Yukito, físicamente son tan opuestos como dos caras de una misma moneda, contrario a Nakuru cuyas facciones son sumamente familiares a las de su falsa identidad, Ruby Moon.

Touya se pregunta porque Kanda es mas americana y sin embargo, esta mujer es mas oriental… incluso asemejándose un poco en sus facciones a Li Shaoran.

–Estás confundida. – Dice el sujeto y nota que atrae su atención pero no así su mirada.

–Este no es mi hogar. – Replica con un acento frío y distante.

–No. Tiene que diferir un poco a lo que estás acostumbrada a ver…

–Tengo que obedecerlo… la obediencia me llama a él… – Explica con voz tenue sin observarle directamente al hombre. Más bien, observa alrededor.

Touya la escucha con atención; sus palabras tienen un significado bastante claro y profundo para el sujeto: Ella no desea estar allí. No desearía tener que servir a Li, pero tiene una deuda con él. Su lealtad está con su dueño anterior… el que por derecho pudo haber ganado en su momento la propiedad de las cartas y la magia que mantiene viva a la entidad.

Li no lo había ganado en justo derecho. Li le había salvado la vida porque un anciano al borde de la muerte se lo solicitara.

Y Li puso su magia al servicio de un hombre moribundo salvando la vida de lo que mas valor representaba para él.

La idea de una hija.

–Creo que puedes entrar a la casa… si lo deseas. – Ofrece Touya ahí atrayendo la mirada indiferente de la mujer delante de él.

–No pertenezco aquí… con ustedes… le debo mi obediencia a él, pero ella… ella tiene un apego mucho mas fuerte que mi disposición. Y contigo…– Empequeñeciendo su mirada y observándole con desafío. – No me agradas…

Dicho esto, la mujer con alas retrocede ascendiendo apenas unas pulgadas del suelo, rodeándose con las alas y a continuación luego que una luz verdosa brillante ciega al sujeto, a pocos pasos de el se encuentra la mujer de cabellos oscuros y mirada perturbada que tiene lagrimas surcándole los ojos.

– ¡No! – Ruge ella levantando su mano y deteniendo su avance. – No… Te acerques…

–Kanda… yo… – Avanzando hasta la mujer y sujetándole con sus brazos; rodeándole con ellos con firmeza primero, ya que la mujer quiere librarse de su agarre y luego de un instante que ella deja de luchar, entonces suaviza su aferre acurrucándole contra su pecho.

–No es justo… – Murmura ella no sollozando pero Touya percibe la consternación en su persona. – No es justo…

El hombre la aferra con firmeza pero ternura, paseando tímidamente una de sus manos en su espalda, brindándole la confianza que necesita la mujer para desahogarse, una mujer que siempre ha mostrado una fortaleza envidiable y ahora, todas estas dudas e incertidumbres no solo la sensibilizan ante sus ojos sino que incluso, la satisfacción al servirle de consuelo, enaltece su autoestima. Servirle de bálsamo, le hace sentirse mucho mas útil que cualquier acción que haya desempeñado en la casa auxiliando a Li o al mismo Hiragizawa.

Aquel sentimiento le hace sentir igual de bien.

Ella se separa un instante aun con los ojos llorosos y trata de incorporarse. Él aun se encuentra sujetándole ahora por los hombros y parece no querer dejarle ir. Ella es la que retrocede al decir. – Disculpa… lo siento…

–No tienes porque pedir disculpas… se que esto, resulta bastante confuso, pero luego…

– ¿Luego, que? ¿Me acostumbraré? – Negando con su cabeza mientras enjuga lo poco que queda en su rostro de sus lágrimas. – ¿A quien pretendemos engañar…? Nada será normal… nada será lo mismo. Li me ve como su guardiana.

–Eso no es cierto. Si conozco bien a ese Gaki – Atrayendo su mirada con aquella expresión. –… para saber que no te ve como eso.

– ¿Cómo lo hace entonces?

–Como una amiga… una aliada.

–Apuestas demasiado. Ahora comprendo mi apego a él… lo tenía como un hermano… un hermano menor… ahora comprendo porque mi sensibilidad con él.

– No lo define todo. Lo aprecias… como humano.

–No soy humana. – Replica con la voz cargada de dolor.

– ¡Con un demonio, si lo eres! – Ruge Touya de repente atrayendo sus ojos oscuros a los de él. Su desesperación asusta a la mujer delante de él. – ¿Acaso no lo entiendes…? Eres como cualquiera de nosotros. –Aproximándose a ella y tomando sus manos con firmeza– Eres de carne y hueso.

–Touya…

–No quiero escucharte hablar de esta forma jamás… ¿Me escuchaste? Quiero que seas la misma de antes… la misma mujer que admiro como no pensé que me ocurriría… no de nuevo. – Ahí tomándola por la cintura y sin pedir permiso, simplemente colocó sus labios sobre los de ella sorprendiéndole.

Ella sorprendida por su acción observa a aquellos ojos oscuros que permanecen abiertos mientras le besan. Ella forcejea un instante para luego ser atraída por la suavidad de los labios masculinos que poco a poco y ante aquel contacto se van suavizando a su contacto. Sus manos suben al torso masculino y poco a poco los ojos se van cerrando para disfrutar de aquel contacto tierno y dulce.

Pero cuando el separa sus labios de ella y un segundo beso se hace presente, es un beso más profundo, mas exigente. En donde una demanda silenciosa se produce, los labios femeninos se separan silenciosos para invitar la boca de él a progresar en ella. Donde sus lenguas hacen contacto en una danza más exigente e intima.

Que se vio interrumpida por una tos insistente a pocos pasos de ellos. Ambos abren los ojos y observan primero aturdidos, luego abochornados y mas tarde, molestos ante el espectáculo que les había brindado no solo a la menor de los Kinomoto y a Li, sino también a Meiling y Mariko quienes en ese momento volvían de la calle y se retiran el tapabocas que utilizaran para salir.

–Her…mano – Dice Sakura algo nerviosa por la mirada de desafío y enojo que el mayor de los Kinomoto parece observar a cada uno de ellos.

–No tenemos que dar explicaciones– Dice Touya a la defensiva, sujetando por la cintura a la mujer con la que segundos antes intercambiara un beso tan íntimo y ardiente.– Somos adultos y creo que incluso, los mayores de todo este lugar… así que estamos en derecho de…

– ¿De que…? – Pregunta Sakura sonriendo sutilmente y haciendo con esto que Touya se sintiera un poco abochornado.

–No tengo porque darte explicaciones… no “tenemos” que dar explicaciones. – Insiste aun aferrando a la mujer por la cintura quien no decía palabra… porque no podía articular una sola silaba.

La pobre estaba tan roja que incluso el color resaltaba en sus orejas y a pesar de su piel dorada y con todas las fibras de su ser bien alerta. Aunque la vergüenza de verse atrapada infraganti por los demás, no la hacían sentir mejor.

¿Por qué se sentía culpable? Si momentos antes se sentía de maravilla. Se sentía como en mucho tiempo no se había sentido.

Siempre había compartido momentos como este con su prometido… o con quien creyó que lo era…

… y ahora que lo piensa ¿Habrá eso sido producto de la magia de su anterior amo para crear una identidad? ¿La infancia que recordaba, sus sentimientos, su primer beso, su primer desamor… todo era producto de una ilusión?

Sin más nada que decir, Touya se marcha por el pasillo, llevando de la mano y con él a la sioux quien le sigue el paso y es observada por todos en el pasillo.

–Bueno – Dice Sakura rompiendo el silencio por la impresión de todos.– Creo que alguien tendrá que decírselo a Nakuru… no le caerá bien que le digamos la noticia que le han ganado a mi hermano…

– ¿Alguien me puede explicar que ha pasado aquí? – Pregunta Shaoran aun aturdido por los eventos que fue testigo.

–Creo que mi hermano tiene novia. – Responde Sakura con una tenue sonrisa. – Y es Kanda.

–Era de esperarse– Responde Meiling atrayendo las miradas de Sakura y Mariko. – ¡Ah vamos! Llevo solo unos días en esta casa… ¿Soy la única que se ha dado cuenta de que esos dos tienen mas tensión sexual de toda la casa?

– ¡Meiling! – Ruge Li avergonzado por la expresión de su prima. Sakura y Mariko se abochornan.

–Como bien explicó Kinomoto son adultos. Y no estamos en una casa de infantes Xiao Lang. – Y Ahí observa a Sakura y a la novia de Yukito y recalca.– Somos adultos, santo cielo…no me sorprendería si descargaran toda la tensión que llevan, en las siguientes horas…

–¡Santo Cielo Meiling! – Dice Li llevándose una mano a la frente – ¿Podrías por favor no expresarte de esta manera?

– ¡Que conservador eres Xiao Lang! No me sorprende que te casaras con la primera novia que tuviste…– y guiñándole el ojo a Sakura le dice con una sonrisa llena de malicia. – No me sorprendería que vayan ustedes apenas por los tiernos besitos y agarrados de manos… creo que pasará un buen tiempo antes de que Shaoran decida pasar al siguiente nivel. – Sonrojando a Sakura con su revelación.

¡Porque ella estaba muy cerca de la verdad!

Antes de que su primo le reclamara su falta de tacto y por supuesto de pudor, ya Meiling retomaba la palabra y decía. – ¡Bien! Vamos a hacer la cena. – Tomando a Sakura por un brazo y a Mariko del otro y replica.– Haremos una buena cena típica de Hong Kong.

–Pero no me corresponde cocinar esta noche…– Dice Sakura.

–Lo se. Le corresponde a Daidouji pero esa no la veremos muy pronto… al menos no hasta que Hiragizawa esté de pie nuevamente… y Mariko nos ayudará… así sabrá que prepararle a Tsukishiro una vez estén casados…

– ¿En serio…? – Pregunta Sakura ahora mirando a Mariko. Esta asiente sonrojada e ignorando las tres olímpicamente al hijo de Ieran Li a quien dejaron plantado más atrás en el pasillo y éste con una expresión de angustia ante la idea de su prima a solas con esas dos muchachas.

Nada bueno puede resultar de aquello. Y más con lo liberal que actuaba a veces Meiling.

–––––––––––––––––––––––––––––––––––––––

Al otro día Shaoran se encuentra en la habitación de Eriol mostrando su inquietud sobre lo ocurrido que pudo advertirle a Tomoyo que el sujeto de ojos azules estaba en peligro. Claro que Eriol le recibió con lo que pudo extraer de su conversación con el Primer Ministro Británico.

–Es mas que claro que me quería para ver que información sacarme – Explica Eriol no portando sus usuales gafas en su rostro: estas descansan en una mesilla cercana. A su lado, Tomoyo observa al hombre narrar como ocurrieron los eventos. – Me insistió que conocía en que círculos me movía.

– ¿Es eso cierto?

–Debo de admitir que si. En el círculo social donde me vi relacionado, permite que muchos se hagan de la vista gorda con relación a lo que hacemos en verdad. Pero no eran uno y tampoco dos los que iban al “Centro” en busca de lo que la ciencia tradicional pudiera explicar. Europa siempre ha estado rodeada de un aire de misticismo y esoterismo que no es secreto a puertas cerradas.

–Eso quiere decir que eres conocido por frecuentar lugares poco usuales. – Replica Shaoran pensativo. – No mantienes un bajo perfil.

–Si y no. No los ando adulando delante de los demás. Simplemente el Centro existe desde los orígenes mismos de la magia occidental. Pero por el momento es un centro de estudios esotéricos y paranormales. Y tiene una de las bibliotecas mas completas. Los Li siempre se han escondido de la naturaleza de su raíces antiguas con las grandes actividades comerciales que realizan en el mundo. Eso fue hasta la muerte de tú padre- Ahí atrayendo la mirada del sujeto – Tú madre comenzó a depender de directores y accionistas además de sus parientes de mas confianza y ha delegado la autoridad de las empresas.

-¿Cómo es que sabes todo eso?

-¡Vamos Li! ¿No creerás en serio que no me mantuve informado de todo lo que ocurre con los descendientes de Clow? – Sonriendo para incomodidad del chino.- Pero en Europa no es nada extraño los estudios de fenómenos que la ciencia no puede explicar en su totalidad – Escogiéndose de hombros. – Se sabía desde entonces que era un niño muy precoz. Así fue como conocí a Mitzuki Kaho. Nadie en el centro sabía con exactitud quien era mi prima. Mis padres viajan lo bastante alrededor del mundo, para no tener que sorprenderse en la existencia de esta pariente cuyo origen no saben o desconocen y que comenzó a vivir en su casa cuando yo tenía diez años. – Explica atrayendo la mirada de Shaoran.– Ya frecuentaba esos lugares y Mitzuki había ido a Europa a estudiar un poco mas sobre todo lo que le rodeaba y lo que ella representaba… como persona con Dones.

– ¿Acaso ella no era hechicera fuerte? – Pregunta Tomoyo finalmente interviniendo. Eran pocas las ocasiones que podía enterarse de algo mas acerca de una mujer que formó vida y pasado en el corazón del hombre que ama.

–No tan poderosos como Li o Sakura cuando tenían once años. Era una persona con dones mas que todo: Kaho no podía dominar los poderes de las cartas… tampoco tenían suficiente magia para desempeñar complicados hechizos. – Responde Eriol. – Tony me confirmó que ellos sabían que Kaho investigaba… – Apretando sus manos en la sabana que le cubre hasta las piernas. – Ellos… provocaron su muerte.

–Ella se lanzó al vacío… eso nos dijo Sakura. – Afirma Li.

Afirmando Eriol agrega– Saltó por el balcón de su habitación en la casa que compartía con su esposo. Siempre pensé que ella había sido víctima de él… de su violencia. Kaho no fue muy feliz en vida…– Dice finalmente revelando detalles íntimos acerca de la mujer que eran desconocimiento de la mayoría. – Incluso pensé en su momento que su ex esposo había sido responsable de su muerte. La golpeaba con frecuencia – Encogiéndose de hombros.- Deducir que él la había lanzado por el balcón ¨(Aun cuando la policía no encontró pruebas), fue algo que me ahogaba desde su muerte.

–El ataque a todos nosotros, demuestra que ellos han sabido todo este tiempo de los pasos que ejecutamos – Dice Li pensativo. – Tenemos que adelantarnos un poco mas esta vez.

– ¿A que te refieres?

–Ya lo había discutido con Sakura anoche. Tal vez el hecho que ya viene siendo hora de enfrentar a los jinetes en su propia arena… en su dimensión. Ya sabemos según lo corroborado por Meiling, que ellos son vulnerables allá. Tenemos apenas una oportunidad de terminar con esto de una vez por todas… antes de que ocurra algo que no podamos impedir esta vez… – Ahí observando a Tomoyo un instante.– Lo que me trae la siguiente pregunta… ¿Cómo sabías que Eriol estaba en peligro…? No me malinterpretes… eres una persona sumamente perceptible. Tu don es muy útil pero esta vez no puede ser tan infalible.

– ¿A que te refieres?

–Tomoyo: en el caso de Sakura, aquella noche que corría peligro, ella lo vio en las cartas… tú puedes percibir lo que las personas piensan y se sienten pero solo cuando estás con ellas, a su lado y las tocas. Tú percibiste el peligro de Eriol estando a kilómetros uno del otro… eso es mucho mas intenso que primordialmente tú don.

Tomoyo es observada por ambos hombres y ella les devuelve la mirada llena de incertidumbre sintiéndose sonrojada de repente por el nivel de atención que había capturado en toda la conversación.

–Solo escuché la voz de Eriol…

– ¿Mi voz?

La mujer se abochorna un instante. – Así es…

– ¿Llamaste a Tomoyo?

–No… no lo creo. – Encogiéndose de hombros admite. – Si puedo decir que cuando vi el arma… pensé en ella… Pero de ahí a tratar de contactarla con su don… no, no lo hice.

Los tres se observan en silencio.

Shaoran se hunde en sus pensamientos: Eriol no llamó a Tomoyo… tampoco utilizó su “don” como una herramienta para solicitar auxilio.

–Tampoco los guardianes percibieron tu auxilio. – Dice Shaoran. – Nakuru e Spinnel no sintieron nada… ¿No es extraño?

–Al menos que…– Dice Eriol con un brillo particular en su mirada al observar a su novia. – Hay algo que si hay que tomar en consideración…

– ¿Algo…?

–Algo pasó… algunas noches atrás…

La mirada de Tomoyo es de incertidumbre. La de Li de curiosidad.

Eriol ahí mira frente a frente al sujeto de ojos chocolates para decirle. – Algo ocurrió… cuando Tomoyo y yo…– Ahí observando de reojo a la amatista.

Y ella no tuvo que indagar mucho en su mente para comprender el significado de sus palabras.

– ¿Pasó entre ustedes…?

–En realidad en un momento…– tose un segundo – un poco comprometedor…

Tomoyo estaba roja como una manzana.

–Tomoyo y yo… bueno, hicimos el amor. – Dice Eriol finalmente quitando toda vergüenza del medio. Shaoran observa al sujeto no creyendo al principio sus palabras. Y luego observa al rostro ardiendo de la chica de ojos amatistas. – y bueno hubo un momento…

– ¡Eriol, por favor! No irás a contarle esto a Li. – Dice Tomoyo ahogada y bien sonrojada. Su rostro tenía una expresión de súplica.

–Hubo un momento que el sello surgió en nosotros…en las mantas para ser más exactos– Ahí finalmente observando a su prometida que tiene el rostro totalmente arrebolado y cubre el mismo con sus pequeñas manos, avergonzada por lo que allí se habla. – Tomoyo también lo vio…

– ¿En serio? – Ahí observando con curiosidad a la amatista quien asentía ¡Aun con sus manos cubriendo su cara! –Tomoyo… somos adultos… creo que podemos manejar el tema… estamos enfrentando el fin de los días y jinetes del apocalipsis… creo que podemos hablar de lo que sea…

–Lo siento… es que me incomoda bastante. Es un tema un tanto… delicado – Admite la amatista aun abochornada y Li le sonríe con ternura y confianza.

–Este detalle no saldrá de aquí… al menos no lo sabrán los demás por mi. Pero si, es bastante importante lo que me relatas– Ahí observando a Eriol. – Puede ser que la “entrega” – siendo delicado con sus palabras. – Pudo haber sido el detonante de la “conexión” entre ustedes.

–Eso es lo que estoy pensando – Admite Hiragizawa tomando la mano de su novia y apretándole con ternura. Al menos Tomoyo recuperaba su tono de piel normal. Aunque un precioso sonrojo permanece en sus mejillas.

–Cuando corresponda dar explicaciones diremos que la conexión de ustedes es consecuencia de los dones de Tomoyo. No debemos porque entrar a temas más profundos…

–Te lo agradezco Shaoran – dice Tomoyo con sinceridad.

–Lo que si nos debe de preocupar ahora mismo es toda la información dada por el Primer Ministro Británico que confirman la teoría que hemos estado debatiendo todo este tiempo: Todos estos años han estado exterminando a los hechiceros. No una labor sencilla si a cuestiones prácticas nos vamos. Esto fue evitado siglos atrás y puede volver a ser detenido.

–Lo que indica que…

–Que tenemos que atacarlos a ellos… en lo que Meiling llama Su Dimensión.

–Lo que requerirá abrir un portal. – Concluye Eriol pensativo. Un segundo en silencio y completa. – Podríamos necesitar la ayuda de Yûko.

–Exacto. Lo que Sakura y yo estamos de acuerdo es que el precio de Yûko en estos momentos es impensable… los guardianes…

–No Li. Te equivocas. – Admite el británico sonando serio. – El precio de Yûko es lo que representa más valor en esos momentos para el solicitante. En aquel instante, el precio eran los guardianes… con el pasar de los días… incluso de las semanas, el precio de la Bruja de las Dimensiones cambia. Una nueva visita nos demostraría que el precio ha cambiado.

– ¿A que te refieres…?

–Cuando la visitaste, tú posesión mas valiosa era la sed de venganza de la muerte de tu esposa… situación que ha cambiado. Solicitó a los guardianes porque ella percibiría que eras dueño de cartas mágicas…

–Si, pero también quería las cartas de Sakura… puso mucho interés en Keroberos.

Alzando sus cejas indicando su sorpresa replica. – ¿En serio…?

–Así es.

–Creo que viene siendo momento que nos pongamos manos a la obra entonces…– Admite Eriol pensativo luego de guardar silencio unos instantes. – Hay… – Dudando un segundo. – Una alternativa para no usar los servicios de Yûko.

– ¿Lo cual es…?

–Nosotros crear nuestro propio portal – Dice encogiéndose de hombros y sorprendiendo al joven chino. – ¿No sabes como hacerlo…?

– ¿Abrir una puerta a otra dimensión…? ¿No es eso sumamente peligroso?

–Y consume mucha magia. – Encogiéndose de hombros. – Pero no es imposible.

– ¿Acaso tienes los recuerdos del Mago Clow contigo para lograr esto…?

–No. Pero… si me permites analizarlo con tú prima… con Kanda y con Sakura… creo que será posible.

– ¿Sakura? ¿Kanda…? ¿Por qué Meiling?

–Porque contrario a nosotros, ha visto cosas en los apuntes que nosotros hemos pasado por alto. Ella descubrió que los jinetes se encuentran en una dimensión y que pueden ser combatidos uno a uno. – Negando con su rostro– No podemos hacer nada por este lugar– Dudando un instante y observando a los ojos a Tomoyo– Y podríamos morir… pero… – Bajando su cabeza– Estoy decidido a luchar hasta lo último y poder volver con las personas que amamos…

––––––––––––––––––––––––––––––––––––––––––

Eriol explica su teoría a la joven de apellido Li mientras esta escucha atenta a sus palabras. A su lado se encuentran Shaoran y Sakura quien es la última en escuchar las explicaciones de todo lo debatido aquella tarde en la habitación del británico.

Para sorpresa de todos Touya le había revisado más temprano y las noticias sobre su recuperación eran más que óptimas: Eriol no solo iba cicatrizando de manera increíble sino que no dudaba que al día siguiente trataría salir de su habitación definitivamente.

–Creo que podría encontrar alguna alternativa – Admite la chica encogiéndose de hombros. –La páginas que he consultado no dicen nada definitivo pero podría tratar de contactar su dueño; tal vez él tenga una opción y pueda proporcionarnos lo que necesitamos saber.

–Trata de no darle mucha información, Mei. – Dice Shaoran pensativo escuchando la idea de su prima de añadir otra persona mas (quienquiera que fuese), a su círculo de investigación. –Mantente bien alerta y yo estaré presente cuando él…

–O ella– Dice Sakura de repente atrayendo sus miradas– Puede ser una mujer.

–O ella… – Recalca Li – quiera hablarte…

–La conexión de la casa bastará para una conversación decente. Iré ahora mismo a escribirle. Tal vez tengamos suerte y obtengamos una respuesta para esta misma noche. – Incorporándose.

–Meiling: Se que esto no es responsabilidad tuya. – Dice Shaoran volteándose a ella y atrayendo su mirada oscura a los ojos chocolates y expresivos del hombre. – Pero gracias…

Mei asiente en silencio mostrando una dulce sonrisa y finalmente sale. Los cuatro pares de ojos se observan en silencio.

– ¿Qué pasará si tu teoría es cierta? – Pregunta Sakura a Eriol y luego a Shaoran– ¿Iremos hasta ellos?

–No veo otra alternativa– Explica Li pensativo. –No podremos una vez la guerra empiece, darnos el lujo también de luchar contra los jinetes aquí. No con el poder que tienen.

–La profecía dice que los guardianes caerán… ¿A nadie mas le preocupa eso?

–Las profecías son escritas para ser usadas de manera previsora. Podemos alterar lo que dice o está escrito – Explica Eriol de manera magisterial. –Puedes estar segura Sakura que nos protegeremos los unos a los otros.

–No quiero que Kero vaya… o Yue… además estarán los que dejemos atrás… a Mi hermano… a Meiling… Mariko… No podemos permitir que ellos arriesguen sus vidas.

–Sakura, los guardianes…

Pero se vio interrumpido por ella cuando le replica.– Si, me dirás que tienen que venir pero… ¿Acaso no somos capaces de acabar con todo esto nosotros? Siglos atrás lo hicieron hechiceros sin tener que arriesgar la vida de los demás. Incluso dudo mucho que existieran guardianes– Ahí observando a Eriol.– O sabríamos de ellos…

–Hay una alta posibilidad que si hayan existido. Y con todo lo ocurrido, desaparecieron…

– ¿Ven? ¿Acaso no tengo razón? Podrían pasarle algo… a Kero… o a Yukito. ¿Cómo le explicaría a Mariko? ¡A ellos los conozco desde siempre! ¡Yukito ha cuidado de mí por cinco años! ¿Acaso no debe de importarme lo que pueda pasarles?

–Me preocupa que no tengas protección ¿Acaso no lo comprendes? – Replica el sujeto de mirada oscura no importándole que Tomoyo y Eriol estuvieran presentes. Observa la firmeza en la decisión de la chica de ojos verdes por lo que tiene que sonar igual de seguro. – Podríamos vernos separados… todo puede suceder.

– ¿Acaso lo permitirías tú, Eriol? Tratas a Nakuru como si fuera tu hermana – Ahí observando al sujeto de ojos azules a quien toma por sorpresa. – ¿Podrías exponerla a tal nivel de peligro?

Eriol lo piensa unos instantes para responder. – Spinnel Sun y Nakuru son la presencia de unos “padres” que me han faltado en casi toda mi vida.– Confiesa atrayendo la atención a su persona.– En cierta forma Spinnel es la esencia de lo que un padre debe de ser… me protege, pero yo los quiero como si fueran mis parientes…

– ¿Y tú Shaoran? – Replica Sakura tomando al chico de cabellos chocolates desprevenido. – ¿Podrías arriesgar la vida de Kanda de esa forma? Sea quien sea… le salvaste la vida. Tienes una conexión con ella que no nos pasa desprevenidos a ninguno de nosotros. – Y habla bajito al ver que el sujeto corta contacto visual con ella, pensando sus palabras– Ella es como una hermana sobreprotectora contigo… el día de la aparición en el edificio, demostró que al igual que nosotros, haría lo que fuera por ti…

–Incluso más– Admite Eriol observándoles – Mira que casi me trae a rastras de Londres con tal de complacerte Li.

–Ellos son lo más cercano a buenos amigos y parte de una familia. Todos lo somos… no podemos permitir que “nuestra familia” se vea amenazada.

–Comprendo tus palabras. Pero el hecho es que necesitas que viajen contigo a donde sea que vamos. No podemos correr riesgos. Triunfaremos y volveremos con todos…

–Hazle caso Sakura. – Afirma Eriol dándole la razón a Li. – Pero… primero veremos como trasladarnos allá. Li Meiling investiga todo eso… ya hablaremos sobre los guardianes… pero ten fe que todo se resolverá para bien. – Sonríe brindándole una cálida expresión de seguridad sustentando sus palabras.

Sakura asiente pero aun la inseguridad se puede leer en su rostro. Se incorpora en silencio y se disculpa saliendo de la habitación.

A los pocos segundos, Li se levanta de su silla y en silencio sale también de la habitación tras la joven.

–Tú no estás seguro de ello – Dice Tomoyo pensativa atrayendo la mirada azul del hombre en el lecho. – Sospechas incluso que alguno de ustedes… – Ahí callándose de repente.

–Puede pasar.

–Temes a la Profecía. Temes a lo escrito por ella… sabes que puede ser posible que algo le pase… a Nakuru… a Spinnel, incluso a Kero y Yue.

–Así es. Se de que son capaces las profecías – Sonriendo de manera dulce a la muchacha que mantiene una expresión de consternación. – No voy a bajarles los ánimos a todos. Tenemos que mantenernos optimistas. Y quisiera en lo posible, apoyar a Sakura para que al menos Nakuru y Spinnel se queden aquí… contigo.

–Si los necesitas más que yo… a donde quiera que vayan. Me sentiré mejor si van con ustedes.

–No te preocupes… todo saldrá bien. Ten fe.

–––––––––––––––––––––––––––––––

–Sakura, espera – Dice Li tomándole del brazo y haciendo que se voltee a él. La sujeta por ambos antebrazos y pregunta con ternura al observar sus ojos llenos de consternación. – ¿Acaso no confías en nuestra capacidad?

–Si… pero desconfío de la capacidad de ellos –Afirma con gesto preocupado observando a los ojos cafés del hombre delante de ella. Él posa sus manos en sus hombros, irradiándole confianza y ella comienza a sollozar nerviosa.– Tengo el presentimiento que nada es tan simple como ustedes dos lo colocan.

–Sakura… sakura… – Finalmente abrazándole para sentir su tibio contacto con su figura y comienza a acariciar sus cabellos. – Tienes que tener fe…– murmura bajito.

–No se como pueden ser tan optimistas… yo no sabría serlo.

–Y hace mas de un año, no lo era. – Replica el sujeto sonriendo tenuemente mientras ella responde a su aferre. Murmura solo siendo escuchado por la joven en sus brazos. – Y ahora lo soy… ¿Sabes por que? – Ella niega con su rostro y él levanta el mismo por el mentón atrayendo su mirada esmeralda que está a la expectativa. Sakura no puede mas que notar lo guapo y gallardo que es aquel hombre. – Porque deseo sobrevivir a esto para estar juntos…

– ¿Cómo puedes saber que esto, es lo que quieres…?

–Lo siento en mi corazón. – Afirma el hombre. – Siento la misma seguridad que Hiragizawa, que a pesar de todo el dolor pasado por él y Daidouji, sienten que merece la pena estar juntos… incluso en momentos como este. ¿No lo sientes tú?

–No se que sentir… por cinco años he buscando la sensación de pertenecer a algún lugar… tú has logrado con todo esto, hacerme sentir nuevamente como si perteneciera a una familia… a algo importante… y esto, todo lo que hacemos, nos lo quitará. – Dice ella sin poder evitar que una lagrimilla rodara por su mejilla y Shaoran observa consternado aquello.– Quiero llegar a creer como tú que todo saldrá bien… pero últimamente… lo ocurrido con Eriol… lo que pasó contigo en el parque… – Abrazándose al hombre con fuerza y desahogando todo su pesar. Shaoran solo se conforma con darle un beso tierno en su cabeza y permanecer abrazada a ella.

–Tienes que tener Fe. Un año atrás, estaba entregado a un destino incierto… buscar venganza de la muerte de alguien que era importante para mí. Y aquello nos trajo nuevamente a vivir una experiencia… juntos Sakura… mi Sakura– Dice con un tono de voz cargado de emoción y que hizo que la chica levantara su rostro para observar y perderse en las pozas achocolatadas que eran los ojos masculinos.

Poco a poco fue bajando su rostro para finalmente rozar los labios femeninos que esperan por él. Sus labios se juntaron y aquel beso dulce e inocente se convirtió en una invitación para postergar su permanencia en su boca. Una de las manos femeninas se posó en el firme mentón masculino de manera inocente para ahora ser ella en un segundo beso, que se aventura a su boca mordisqueando su labio y provocando en el sujeto que sus manos se movieran a los omóplatos de la chica.

Ella suspiró y él gruñó de satisfacción por aquel contacto inocente que se volvía de un momento a otro más intenso y febril.

–¡OYE MOCOSO DEL DEMONIO! ¡Aléjate de Sakura! Buen pervertido…– Grita Keroberos sorprendiendo a ambos quienes son separados violentamente por la bestia del sello en su verdadera identidad.

–¡Suéltame Keroberos! – Ruge Shaoran indignado para como el León con alas lo mantiene aferrado por la camiseta y muestra su enorme mordida al hombre. – ¡Que me sueltes!

–¡KERO! ¿Acaso estás volviéndote loco!? – Reclama Sakura toda roja y tratando que la criatura se retire del torso de Shaoran. – ¡Déjalo Kero! ¿Qué pasa si Mariko te ve?! ¿Qué haces fuera de la habitación!?

–Vi cuando esa niña salía de la casa mas temprano – Afirma la bestia del sello y transformándose nuevamente en la pequeña criatura amarilla.– Sakurita… solo estoy protegiéndote…

– ¡Ay Kero! Ahora estoy muy enojada contigo – Auxiliando a Li quien se incorpora con el rostro marcado por la ira contra el guardián. – ¿Estás bien Shaoran? – Suaviza su tono de voz para hablar al hombre.

– ¡Alguien tiene que protegerte! Ese mocoso iba a abusar de ti.

– ¿Cómo puedes creer eso, Kero? ¡Shaoran jamás me lastimaría!

– ¡Y Desde cuando ustedes son novios para andar devorándose en los pasillos!

– ¡Kero! ¿Qué cosas dices?! – Pregunta la mujer llevándose ambas manos a las mejillas. – ¡No hables así por favor!

–Sakura es mi novia – Dice Shaoran sorprendiendo a Kero y a la misma ojiverde y dice con una mirada llena de desafío – Y será mejor que te vayas acostumbrado…

Tomoyo observa por la ranura de la puerta lo que ocurre y no puede evitar sonreír al volver a cerrarla. Dice con gesto divertido. – Por lo que parece las cosas van mejor con Sakura y Shaoran… creo que ya son novios.

–Era inevitable en la diaria convivencia– Explica Eriol observando a la mujer a su lado con infinita ternura. – A propósito…–Extendiendo su mano hasta ella y la joven la toma.– Aun no has respondido a mi pregunta.

– ¿Cuál es esa?

–Sobre mi propuesta de casarnos.

La mirada de Tomoyo se enternece y aunque mantiene la mano de Eriol entre las suyas dice con un suspiro. – Eriol: Planear una boda con todo lo que tenemos arriba de nosotros… ¿Crees que sea buena idea?

–Es un buen motivo e incentivo para regresar en una sola pieza…

–Hablo en serio – Replica ella observando el rostro burlón del hombre que yace en la cama. – Los temores de Sakura no son mal infundados. Lo comparto con ella… que si no todos sobrevivimos a esto… ¿Qué pasará si… no pueden regresar…? Si, lo siento… se que no debí indagar en tú mente o la de Li, pero necesitaba saber…

Eriol alza las cejas sorprendido, y también muy preocupado. –Primero… veremos lo que Meiling consigue de información. Entonces nos preocuparemos de ello…

–Tú lo sabes… Tony te lo advirtió. La guerra es inminente y aunque logren detener a los jinetes, la guerra continuaría aquí.

Eriol la observa en silencio. Sus esferas color amatistas reflejando la consternación que invade su ser con todo lo que pasa.

–Lo único que lamento… de todo esto, es que me voy a ver en la necesidad de separarme de ti… – Admite el sujeto – Solo te pido que nos tengas Fe. Podremos superar esto… te lo prometo.

Tomoyo no asiente. Y es que su percepción le dice que Eriol dice aquello para tranquilizarle.

Pero ella tiene razón: no todos podrían sobrevivir…

No todos volverán.

–––––––––––––––––––––––––––––––––––––––––––

– ¿Cómo que te vas de viaje? – Pregunta Sonomi aturdida a su esposo mientras lo ve ayudado por unas de las doncellas a depositar unos cuantos trajes en una de las dos maletas que prepara. – ¿Ahora? ¿Al borde de una guerra?

Ebisawa observa un instante el rostro, molesta y sorprendida de su esposa. –Solo son un par de semanas a lo mucho.

– ¿Qué se supone que haga yo sola en esta enorme casa…? ¿Y cuando estalle la guerra? ¿Sino puedo salir del país?

–Siempre hay formas mujer– Asegura Ebisawa confidente a su esposa y le observa con una sonrisa tenue a pesar que ésta muestra su molestia e indignación. Aproximándose y tomándole por el mentón dice.– Es un viaje de negocios. Trataré de estar antes de las dos semanas de vuelta.

–De acuerdo. Pero por favor, ten cuidado –Solícita de manera cordial recibiendo un frío beso departe de su marido.

Sonomi lo observa hacer diligencias en acomodar lo último que llevaría en la maleta. Ignorando que probablemente sería la última vez que le vería.

– ¿Dónde está Kana?

–Creo que regresa hoy a Tokio. No se decirte – Encogiéndose de hombros. – Sabes que él tiene sus amistades. No se si volverá a dormir aquí.

–Por favor, cuando hables con él, dile que apreciaría que viniera a la casa… no quiero estar tan sola… no con todo lo que ocurre. Si al menos supiera donde está Tomoyo… me aseguraría que estuviera conmigo. Procuraría de tomar un vuelo fuera de aquí… incluso de Japón.

–Tú hija te abandonó Sonomi. – Dice Ebisawa observándole ante su solicitud. Los ojos de ella muestran cuanto le afectan sus palabras. – Se alejó de ti para seguir una vida de perdición y libertinaje – Aferrándole por los brazos. – Ella te dejó. Debes de aprender a vivir sin ella y no esperar que vuelva porque se lo pides.

–Ella podría hacerlo – Dice arrepentida de todas las palabras dichas en su contra. De todo lo que la lastimó más de lo que pudo Tomoyo haberle dicho para actuar de aquella manera. – Quisiera hablar con ella por última vez…

Ebisawa la suelta observándole con una pizca de indignación y cerrando su maleta responde. – Como tú quieras. Kana tenía un tiempo siguiéndola. Si tanto te interesa, le diré que te de su dirección… ve a verla… seguro eso te servirá para abrir los ojos y darte cuenta que tú hija no vale ningún pensamiento tuyo y tampoco tú preocupación.

Sonomi no le dio ninguna respuesta a su declaración.

––––––––––––––––––––––––––––––––

– ¡Es un pervertido! – Grita Keroberos en la cocina acompañado de Spinnel Sun, Nakuru, el mismo Yukito y Kanda quien se mantiene al margen observando como el pequeño guardián se desquita con un pedazo de tarta de carne que hicieran para la cena.

El reloj marca más allá de la media noche. Concertado por Yukito todas las identidades falsas de las cartas mágicas y de sus dueños se encuentran reunidos en aquella parte de la casa donde saben que a aquella hora, es muy distante la posibilidad de ser descubiertos y escuchados.

–Tarde o temprano eso ocurriría Keroberos– Dice Nakuru observándole con cierta burla en su mirada. – Shaoran está divino y Sakura es toda una belleza. Es notable que eso fuera a pasar…

–Mas como Li protege a Sakura – Secunda Yukito observándoles. Él, Kanda y Nakuru tienen tazas de té caliente delante de ellos. – Podemos estar seguros que no podíamos desear a nadie mejor para ella que Li.

– ¡Pamplinas! No entiendo como puedes aceptar todo esto con tanta sutileza… ¡Ese gaki es un insoportable!

–Lo que pasa es que eres muy protector con tu dueña Kero.

– ¡Sakura es mas que eso! Es mi amiga…

–Exacto. – Dice Yukito observando los rostros de todos los que están allí. – Son nuestros amigos… ven por encima de lo que somos y la relación que nos vincula a ellos para ser miembros de su familia.

–Eso es obvio – Dice Nakuru. Spinnel asiente tenuemente. – El amo Eriol siempre nos ha dado la facultad de tomar nuestras propias decisiones… sea cuales fueran. Incluso aprender de nuestros errores.

–Cierto. Aunque también lo hemos dejado cometer los propios. No siempre estamos alrededor para sacarle de un apuro. Dejamos de hacer eso cuando entró en la adolescencia.

–Aun no explica que hacemos a mitad de la noche en la cocina – Finalmente dice Kanda. – Me gustaría irme a dormir…

–Si, claro porque lo último que has hecho en estos días es descansar ¿Cierto? – Dice Nakuru guiñándole el ojo y la mujer frunce su rostro– Touya te ha tenido muy ocupada…

–No se de que estás hablando…– Llevándose la taza a su boca y evadiendo su mirada.

–Por favor… no me vengas con eso. Estoy más que consciente que no estás toda la noche sola. No lo estuvieron anoche… e incluso apuesto que irás esta noche hasta su cama y…

– ¡No digas tonterías! Él duerme en la misma habitación de Tsukishiro…

–Pues él irá a la tuya… el asunto es que, desde que Kinomoto y Li los encontraron besándose en el pasillo, no han dejado de “Desaparecer” ambos coincidencia mente a la misma hora…

–Basta chicas– Dice Yukito observando que la chica de piel dorada comenzaba botar humo por las orejas de la vergüenza como Nakuru se burlaba con desfachatez de ella. – No es a eso que nos hemos reunido aquí…

– ¿Qué es lo que pasa?

–Es bien claro que ellos planean algo… hablo de Hiragizawa, Li y la misma Sakura.

–Escuché algo esta tarde cuando Meiling estaba en la biblioteca – Refiere Kanda observándoles. – La vi muy concentrada estudiando parte de la información recabada por Li y la mujer que conocía Hiragizawa.

–Así es. Por lo poco que he podido enterarme estando en la habitación del amo Eriol se trata de la posibilidad de abrir un portal.

– ¿Un portal!? – Dicen cuatro voces al mismo tiempo.

–El amo Eriol y Li estudian la posibilidad de ir al encuentro de los jinetes usando un portal. El problema es que no saben que encontrarán luego que arriben ahí. La información que ha obtenido la joven Li puede darles una idea vaga pero necesitan más información.

– ¿Cómo sabes todo eso? – Pregunta Kanda sorprendida. Incluso Kero tiene una expresión de perplejidad y aturdimiento.

–De la misma forma que me entero de muchas cosas excepto por las noches porque voy a dormir contigo desde que la joven Daidouji se pasa todas las noches con el Amo… estaba encima del armario y como siempre, nadie notó mi presencia.

Unas gruesas gotas rodaron por las cabezas de los interlocutores.

–El amo Eriol puede abrir un portal… – Dice Nakuru de repente. –Tiene una carta que hace eso.

–Creo que necesitan más que el poder de una carta. – Refiere Kanda atrayendo sus miradas– Se habla de viajar a otro lugar… no en este mundo.

–Creo que al final tendrán que usar la ayuda de la Bruja de las Dimensiones. Es la única que conozco con el poder suficiente para viajar a través de las dimensiones.

Spinnel y Nakuru intercambian miradas suspicaces. Es Spinnel quien dice. – Creo que el Amo Eriol no tiene ningún interés de usar a Yûko como alternativa. Es mas, creo que lo evitan… incluso Li Shaoran.

–El asunto es que debemos de viajar con ellos. – Dice Yukito lograr captar la atención del lugar. – No podemos dejarlos ir solos…

–No creo que Amo Eriol decida dejar a la señorita Daidouji sola y desprotegida.

–Tampoco me agrada la idea de dejar a Mariko – dice Yukito sonando por primera vez sincero. – O a Touya… – Pensando en su mejor amigo y observando a la sioux. – ¿Qué piensas…?

Atrae su mirada a su persona y suena en verdad en un conflicto. – No podría permitir que Li viaje solo… no sabemos a que se enfrentarían… necesitan nuestra ayuda… y tampoco creo que ustedes permitan que Sakura viaje sola… o Hiragizawa.

–El amo Erioll nunca se ha preocupado por si mismo. Siempre se preocupa por los demás. Ahora su preocupación está en Daidouji – Responde Spinnel mientras Nakuru asiente fervientemente. –Pero si ellos lo solicitaran…

–No debemos apoyar su decisión, si esta es, dejarnos aquí. – Dice Keroberos sonando en verdad serio. – Nuestra lealtad está con nuestros amos. Aunque ellos decidieran cerrarnos el paso, debemos de ir en su búsqueda y ayudarles. Podrían necesitarnos.

–Sakura no permitirá que viajemos con ella. – Dice Yukito conociendo el sentimiento de Sakura de poner en peligro a aquellos que significan algo para ella; y entre ellos, estaban sus amigos, aunque fueran criaturas mágicas. – No nos expondrá al peligro.

–No se que Li vaya a hacer. – Dice Kanda. – Pero mi lealtad está con él… – Duda un instante y toma aire para observar a los demás con decisión. – Así como parece ser que puedo moverme de un lugar a otro… apareciendo… podría seguir el rastro de Li y aparecer donde esté.

– ¿Funcionaría en otra dimensión? – Pregunta Spinnel visiblemente sorprendido del poder de Kanda, a lo que la mujer se encoge de hombros.

–Peor intento es aquel que no se hace en primer lugar. – Responde ella con firmeza. – Lamentaré mucho… lo que dejaré atrás… pero si ellos tienen éxito, podremos volver y retomar nuestras vidas… sea cual sea.

– ¡Bien dicho americana! – Dice Nakuru dándole una sonora palmada en su espalda y sacando el poco aire que le queda a la mujer.

–Estoy de acuerdo contigo – Dice Yukito. – ¿Los demás estamos de acuerdo…?

–Por supuesto.

–Cuenta conmigo…

– ¡Hago lo que sea por Sakurita!

–Perfecto… Se me ha ocurrido… o mejor dicho… “Yue” Se le ha ocurrido algo. Si es cierto que puede ser posible que el portal sea abierto, en el momento que ellos crucen, podremos con nuestros poderes combinados mantenerlo abierto, al menos hasta que podamos cruzar con ellos…

Un nudo en el estomago se posa de repente en las figuras de las dos falsas identidades de las atractivas guardianas. Espontáneamente, ambas cruzan miradas.

– ¿Creen ser capaces de mantenerlo abierto?

–Creo que si…– dice Kanda. – Creo que es posible. Pero para ello, tengo que involucrarme de lleno en ayudar a Li Meiling. Ver toda la información y analizarla… si da con ella… así podré saber que hacer.

–Sería demasiado obvio que estuviéramos todos interesados en la información por lo que considero que es mas inteligente que solo uno de nosotros se mantenga cerca, e informe al resto…

Caen en un profundo silencio.

Luego de unos momentos en que se quedan observándose entre si es Kero quien interrumpe el silencio al decir luego de lanzar un pesado suspiro. – En realidad no se que es peor… que el condenado ex mocoso esté tras Sakurita o el hecho que todos nosotros, que pase lo que pase, estaríamos violando el primer mandato de un guardián… “Obedecer a su amo”

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Entra sigilosamente a la habitación que duerme sola. O al menos eso ocurría unos días atrás. Deslizándose sutilmente bajo las sabanas unos fuertes brazos, la sorprenden, empujándole suavemente hasta él y rodeando su cintura y su torso con ellos.

– ¿Dónde estabas…? – Pregunta con voz rasposa. La luz de la habitación está apagada.

–En la cocina – Dice mintiendo a medias– Me fui a preparar un poco de té… no podía dormir.

–Me hubieras despertado.

–Con todo lo que has hecho los últimos dos días por Hiragizawa, lo que mas necesitas es descansar…

–Necesito de ti…– murmura el hombre respirando muy cerca de sus cabellos y dándole un largo beso en la base de su cuello haciendo que la mujer en sus brazos suspire. Pero pronto el hombre se queda dormido y Kanda sonríe tenuemente.

Mejor que se quedara dormido. Siente su suave respirar y sabe que seguro murmuró todo aquello entre sueños, pero la sensación de que alguien le acurrucara de aquella forma y de que momentos antes, estaba planeando separarse de él, le llenó de temor.

El viaje junto con Li, adonde quiera que fuese, podría tener dos desenlaces.

Y ambos llevaban al mismo camino: tendría que dejar a Touya detrás.

No ve su perfil fuerte y masculino porque las luces están apagadas. Pero lentamente su mano, pasa suavemente por su piel: pasa por las cejas, sus ojos… el tabique… su nariz para culminar en sus labios.

E irremediablemente se aproxima para besarle lentamente la frente “Creo que lo que mas me dolerá de dejar en este mundo, ese eres tú”

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Avergonzado mas por los cardinales que se notan en su cuello (a pesar que usa un traje con corbata para esconder las magulladuras consecuencias del agarre de aquella extraña mujer que salvó a Hiragizawa de su emboscada), no puede dejar de sentirse nervioso en aquel salón abarrotado de hombres y mujeres tan poderosos política y económicamente como él y las expresiones de incredulidad ante lo que tuvo que exponer con vergüenza momentos antes.

Hemos fallado. Hiragizawa ha escapado”

–No importa. – Dice Blair callando los murmullos de desconcierto y preocupación a su alrededor en aquel salón que ocuparan en unas de las residencias mas lujosas de Tokio. – El plan sigue como lo hemos discutido.

–Hiragizawa o sus aliados pueden intervenir – Dice una voz atrayendo las miradas de respeto y cierto temor a todo su alrededor. – Están protegidos… incluso por seres mágicos.

–Hace cinco años nuestra mayor preocupación es que los Hechiceros (o los descendientes de las artes) impidieran el descenso y nos detuvieran antes de que el plan se llevara a cabo. – Dice otra de las voces, esta un poco mas mayor e incluso rasposa. – Por eso nos encargamos del linaje directo de todos los involucrados… y ni eso ha evitado que se inmiscuyan.

–Blair: tu deber ahora es eliminar a todos los demás que puedan servir de ayuda a los Hechiceros– Dice la primera voz que hablara con el primer Ministro Británico. Habla un perfecto idioma inglés y aunque Tony puede comprender algo de chino, es agradable escuchar la orden clara del sujeto sin tener que mediar con interpretaciones sacadas de contexto. – Elimina a todo aquel o aquello que pueda servirle de apoyo para detener los Jinetes.

– ¿El Centro? – Pregunta el hombre observándolos por primera vez con temor. – ¡Imposible! El centro es financiado por algunas de las familias mas prestigiosas del Reino Unido… no puedo arriesgarme a ganármelos de enemigos.

– ¡A ti lo que te debe de importar es la exoneración de tu titulo y de tú país de la aniquilación mundial! – Ruge el hombre de nacionalidad china observando a su alrededor para obtener miradas de aprobación a sus palabras y sus acciones. – Todos aquí hemos puesto de nuestra parte… ¡Haz la tuya!

– ¿Acaso no accedí a enfrentarme a un hombre que por su naturaleza no es normal!? ¡Me arriesgué a morir por el bien de nuestro objetivo!

–Si y has fallado – Dice otro de los presentes.

–Tengo suerte de estar con vida – Explica el hombre llevando suspicazmente una de sus manos a su cuello, pareciendo que la corbata le molestara.– Me tomó desprevenido…

–Debiste ponerle un tiro en la frente – Dice otro de los presentes. – matar nunca ha sido un impedimento para el “Bien Alto”

– ¿Por qué entonces no lo hacen ustedes? – Desafía el sujeto observando cada uno de los rostros de los presentes. – El sujeto no solo supo engañarme sino que pudo auxiliarse de sus colaboradores…

–No… lo que ocurrió es que eres un tonto y subestimaste por “Humanidad” a ese hombre que tenías como tú amigo. Pero la diferencia es que él no te subestimó a ti. – Dice el chino atrayendo su mirada– Ve a Londres. Acaba con el Centro… redúcelo a las cenizas… y quédate allá… ya no falta mucho para que inicie la ronda final.

––––––––––––––––––––––––––––––––––––––––––––––––

La mujer de tez pálida observa distraídamente su taza de té que mueven en sus manos. Las hojillas aun no terminan de asentarse pero no le importa mucho.

A veces en el reflejo del agua y su contenido, pueden tomar significados infinitos.

Y un rostro en particular se refleja lo bastante claro en la taza.

Se incorpora justo en el momento que Watanuki avanza con lentitud hasta su persona para decirle. – Tiene una visita.

–Lo se– Admite la mujer incorporándose y dejando la taza sobre la bandeja. Abandona su estudio para dirigirse hasta el jardín trasero de la casa, donde usualmente recibe sus visitas. Sus ojos vislumbran a una muchacha joven… sumamente joven quien se mantiene en medio del jardín con Keroberos a su lado observando con cierta desconfianza a la Bruja de las dimensiones.

–Bienvenida a mi casa… Maestra de las Cartas.

–Usted– Dice Sakura observándole con detenimiento una vez que reconoce su rostro – La he estado viendo…

–En tus sueños – Concluye la mujer asintiendo con una pizca de diversión en sus ojos– Avanza hasta ella y Kero se pone en posición de defensa haciendo que la mujer se detenga.– Keroberos… me sorprende que tomes esta actitud. No voy a lastimarla.

–Shaoran ha hablado con usted…

–He recibido la visita del descendiente de Clow Reed. – Replica Yûko.– Pero ahora mismo… él no sabe que has venido a visitarme.

–Debe de saber ya a estas alturas porque estoy aquí.

Yûko asiente notándose sumamente divertida. – Todo tiene su precio. Tú interés de salvarle la vida a tus seres amados es la misma que la de tu compañero.

–Te equivocas. El mocoso no es su compañero – Replica Kero.

–Keroberos: siempre negándote a ver la realidad. – Admite Yûko negando con su rostro. Watanuki avanza y se coloca a la par de la mujer vestida del kimono con mariposas negras. – Te niegas a ver aquellos sentimientos que no están vinculados a ti… es una especie de celo un tanto exasperante.

–Por favor. Si lo dice por Clow, ese sujeto no estuvo nunca enamorado de nadie. Sabía engatusar a cualquiera que le representara una oportunidad de aprender, de tomar lecciones y seguía su camino. Lo hizo con la Dama del Agua** Lo hizo luego contigo Yûko.

–Silencio – Replica la mujer mostrándose incomoda y con un leve rubor. Ahí observando a Sakura, estudia su expresión decidida y sus ojos verdes. – Mi precio para ayudarles ha cambiado.

– ¿Qué?

– ¿Acaso no he dicho que guardes silencio? – Replica la mujer ya borrando su sonrisa hacía el guardián de las cartas. – Los guardianes son criaturas muy poderosas… valiosas para proteger la magia de las cartas… y a sus amos. – Replica convencida ante la mirada decidida de la mujer de ojos verdes. Aproximándose aun mas, observa por un segundo a Keroberos a quien le extiende la mano delante de su rostro en un movimiento rápido y congelando sus extremidades.

Incluso su expresión.

–No necesito sus interrupciones.

– ¿Qué le has hecho a Kero?

–No te preocupes… no le pasará nada. Y a ti tampoco – Dice la mujer dulcificando por un momento su expresión cuando la observa a sus ojos.– Has tomado un enorme riesgo al venir hasta aquí… sin embargo, no es la primera vez que lo consideras.

– ¿Cómo lo sabe?

–Lo se todo. Al menos lo que pasa en el mundo donde me encuentro. Tus amigos… están preocupados por ti. Y por todos sus seres queridos. Es un pensamiento utópico si pensamos que el resto de la humanidad se ve encaminado a su destrucción.

–Usted le dijo a Shaoran sobre los jinetes del Apocalipsis. Pero no le habló sobre que están en otra dimensión.

Yûko sonríe asintiendo. Dice luego de un segundo.– Muy bien… el descendiente de Clow, ha hecho su tarea.

–Su labor es viajar por las dimensiones.

–Así es.

–Así que puede llevarnos hasta allí.

Puedo ayudarles… dirigirlos por ese camino. Pero no llevarles. Por un precio.

–¿Por qué? ¿Acaso no quiere que el mundo se salve?

–Querida niña… –Dice Yûko negando con su cabeza lentamente. – Poco puede importarme lo que pase en este mundo… en esta dimensión. D e hecho he visto múltiples dimensiones. He visto nacer y morir muchas veces. He visto mundos nacer y deshacerse en un parpadeo.

–Hay una forma de evitarlo. Viajando a la dimensión de los Jinetes… – Dice Sakura pensativa. – ¿Qué hay allá?

Yûko la observa con detenimiento pareciendo que lo pensara unos momentos. Sakura frunce aun mas su rostro esperando su respuesta.

–Debo de entender con tu pregunta que estás dispuesta así como tus amigos, de sacrificar sus vidas como cientos de años atrás un grupo de hechiceros lo hizo… ¿Para que? Para que el mundo esté nuevamente a riesgo de ser destruido… ¿Por qué? Los seres humanos han traído esto en sus vidas con sus ambiciones, su nepotismo, su impureza… su falta de voluntad de trabajar en conjunto. Solo viven para la ambición, la sed de sangre…incluso la misma lujuria. Sentimientos nobles y puros fueron los que lograron que siglos atrás, los sellos fueran restaurados…

– ¿Usted los vio?

Yûko murmura– Puedes decirlo de esa forma.

– ¿Puede abrir una puerta a su dimensión? ¿Qué encontraremos al llegar allá?

–Su dimensión no es nada y es todo al mismo tiempo. – Réplica la mujer – Pero… No abriré la puerta.

– ¿Qué? ¿Por qué no?

–La puerta que ha sido abierta para que los jinetes descendieran y trajeran consigo toda su pestilencia, ha sido a costa de un sacrificio máximo. Personas de gran poder han sido sacrificadas para poder hacer descender los jinetes… e igual ascender a abrir los sellos. Yo no puedo sola.

– ¿Quiere decir… que hay una persona abriendo los sellos? ¿Qué ha ocasionado todo esto?

Yûko asiente.

– ¿Esto lo sabe Shaoran? – Pregunta de repente. – ¿Usted le dijo esto?

–En parte si. El preguntó el precio de “ayudarle” A terminar con todo esto…

–Usted pidió los guardianes… las cartas… todo indicio de nuestro poder.

–El precio ha cambiado. – Replica ella. – En ese momento, la posesión mas valiosa de ustedes, era precisamente sus guardianes… la magia que los hace diferentes… aquel poder intrínseco en cada uno de ustedes que los vuelven quienes son. A pesar de todos los sufrimientos pasados, la sed de venganza de ellos… tú voluntad de dar con la verdad… no son nada con relación a lo que es el precio actual.

Sakura duda unos instantes para preguntar. – ¿Qué precio es ese?

Yùko sonríe con sutileza y sus ojos adquieren un brillo especial para responderle. – Les brindaría el conocimiento para que ustedes sean capaces de abrir el portal que los cruzará a la otra dimensión.

– ¿Por qué no lo hace usted?

–Porque sola no puedo. Abrir una puerta a una dimensión cualquiera es fácil… pero abrir la puerta para subir a la “dimensión Suprema” no es posible con tanta simpleza. Hace siglos lo hicieron un grupo de hechiceros… como es en esta ocasión, deben de ser un grupo de hechiceros que la abran. Yo no puedo sola… no puedo abrirla.

Sakura permanece pensativa ante sus palabras.

Yûko la observa con detenimiento antes de responderle.– Puedes no ser descendiente directa de Clow Reed pero veo mucho de él… en ti. Tienes esa misma expresión de certeza de que todo tiene una “Razón y un porque” y que no importa lo que pasa, mientras hagas el bien… o lo que consideres el bien. – Haciendo una pausa y le mira a los ojos para responder.– Mi precio es simple… Tú máxima posesión en estos momentos es precisamente tus sentimientos… tus sentimientos por el Descendiente de Clow… Por Li Xiao Lang.

– ¿Disculpa? – Pregunta ella no creyendo lo que dice.

–Tus sentimientos a esa persona… a pesar de todas las cosas que has pasado… a pesar de haber sufrido y perdido tanto… a pesar de haber sido puesta a prueba en múltiples ocasiones, han sobrevivido… es un sentimiento puro e inocente que vive dentro de ti…– Sakura la observa con estupor – Colecciono objetos valiosos…y lo mas valioso que tienes y lo que todos tus amigos tienen, son sus almas, sus sentimientos y en este caso, tus sentimientos por Li son lo mas valioso que posees.

–No puedo entregarte eso…– Dice la joven. –

Yùko la observa con detenimiento. –No comprendes: tus sentimientos pueden volver a renacer… una vez cumplan con su misión. Una vez lleguen a volver, él te amará a ti… luchará por ti… volverás a enamorarte de él. ¿Por qué no entregarla esta primera vez…?

–Lo que dice no tiene sentido.

– ¿En serio? Mi precio no es nada comparado con que salvarás el mundo y todo el que se encuentra en él. Incluso tus amigos. Incluso a la persona a la cual más quieres en estos momentos– Atrayendo un ligero sonrojo en su rostro. En aquel momento extrae del interior de su kimono una cadenilla fina y delicada en cuyo final cuelga un prendedor con un grabado en el mismo. Sakura no reconoce los caracteres y dice la mujer.– Es bonito ¿No?

– ¿Qué es eso?

–Quiero que lo conserves. – Dice extrayéndolo y colocándolo en la palma de Sakura.– Te protegerá… – Atrayendo una expresión de total perplejidad añade.– De todas formas no quiero que tus hermosos recuerdos y sentimientos se me pierdan de aquel lado. Este objeto una vez cumplas tú misión, los encerrará y volverá a mi… – Sonríe tenuemente.– No sabrás lo que ha pasado… nadie sabrá lo que ha pasado.

– ¿Qué le dice que voy a aceptar su trato? – Pregunta Sakura al tener el objeto en sus manos. En las palmas puede sentir el relieve del grabado.

Yûko la observa con ternura y dice. – ¿Quieres que te muestre algo? – Desplegando sus manos a todo lo ancho de repente y Sakura observa una especie de imágenes que se despliegan delante de ella. Son imágenes de una muchacha muy parecida a ella, la cual sonríe. Viste ropa de ejecutiva con zapatos de tacón alto y observa a su alrededor esperando pacientemente.

– ¿Quién es ella?

– ¿Quién crees que es?

Sakura niega con su rostro–Es una ilusión.

–La ilusión misma del ser humano es creer que sus sentimientos no vuelven a renacer. O que la idea de una segunda oportunidad en la vida es imposible. O que el hecho que me quede con tus sentimientos sea el fin. Voy a hacer un trato contigo muy especial Pequeña Sakura… – Llamándole tal como su padre solía hacerlo mientras vivía y aquello atrajo la atención de la chica de ojos verdes. – Entrégame tus sentimientos… hagamos el trato ahora mismo y yo te entregaré lo necesario para abrir el portal… el conocimiento infinito para poder salvar no solo a tus seres queridos… sino a todo el mundo.

– ¿Puede hacer eso? ¿Garantizar la seguridad de Kero, de Yukito, de Mi hermano… de Tomoyo…?

–Incluso de tu querido Shaoran. Podrían volver… los jinetes serán tan susceptibles como ustedes. Podrán sellar nuevamente el poder, salvar al mundo y ustedes podrían volver a salvo. – Replica Yûko extendiendo su mano – Todo por un precio.

Sakura la observa detenidamente y el relicario en sus manos. – –¿Shaoran… Tomoyo… Mi hermano….? ¿Todos estarán a salvo?

–Al menos salvarás esos que se encuentren en este plano. – Dice alejándose unos pasos de ella– No los podrás salvar a todos… no aquellos que vayan contigo a poner el fin a los sellos. No puedo garantizar su protección… pero al menos podrán evitar todo esto.

Sakura observa la imagen para notar como la chica sonríe (con una sonrisa casi idéntica a la suya) esta versión de ella tiene el cabello mucho mas largo que como lo porta ahora. Una mujer le indica algo y ella se incorpora agradeciendo con una sonrisa más tenue.

Su estupor no deja su rostro cuando observa a una mujer de cabellos plomizos y ojos marinos que conoce como su amiga. Ambas se saludan con afabilidad.

–¿Tomoyo?

–Podrás salvarlos a ellos… a todos… pero bajo mi condición. No aceptas mi trato… y no puedo asegurarte lo que ocurriría en un momento u otro…

Sakura observa a su amiga quien tiene los cabellos tan largos como los de ella y como conversan con un escritorio de por medio. Se nota la confianza ante ambas y cuando Tomoyo se incorpora no puede dejar de notar el avanzado estado de gestación.

–¡Tomoyo! ¡Embarazada!

– Por supuesto. Ella seguirá con su vida – Replica la mujer mostrándole aquellas imágenes donde todo parece ir bien. Ahí observa que su amiga tiene una alianza en el dedo anular izquierdo más una sortija de compromiso.

–Un mundo sin sufrimientos… sin decepciones… sin tantas lágrimas. – Replica Yûko tenuemente. – Un mundo sin tanto dolor… Un mundo que no verás el fin… que tus amigos no tendrán que arriesgar sus vidas…

Sakura observa las imágenes con perplejidad. Ambas chicas continúan conversando y parecen llevarse bien. Sakura tiene una sortija pero en la otra mano.

– ¿Estoy comprometida?

Yûko desaparece las imágenes con el juntar nuevamente sus manos. Sakura se muestra ofuscada por aquella acción. – ¡Muéstrame mas!

–Tendrás que conformarte con lo que has visto…

– ¿Por qué?

–Al menos has visto que a tu amiga no le ha ido tan mal… a ti no parece irte mal tampoco… Y yo no soy una embustera. Mi precio es ese Sakura Kinomoto… tómalo o déjalo.

– ¿Es posible entonces que a pesar de darte mis sentimientos, Shaoran y yo terminemos juntos?

Yûko se voltea de repente y Sakura se queda de piedra al observar al otro lado del Jardín la alta figura del sujeto de ojos azules quien a duras penas puede sostenerse con ayuda de su báculo.

– ¡Eriol! – Dice Sakura observándole con detenimiento y aproximándose con presteza hasta él.

–No debiste venir sola– Dice el sujeto por saludo observando con detenimiento a Yûko quien permanece inalterable a unos pasos de ellos. – ¿Qué te ha ofrecido?

–La ayuda para abrir el portal – Dice Sakura ayudando a sostenerse. – No debiste venir. Aún estás muy débil.

–Tienes una carta que te ayuda a teleportarte– Dice Yûko sin una pizca de simpatía por el sujeto. – Eso no me lo habías dicho.

–Esas son cosas que no tenía que informártelas. – Replica atrayendo una expresión de perplejidad a la chica de ojos verdes.

– ¿Ustedes… se conocen?

–Hiragizawa ha sido uno de los que han visitado mi tienda… y tenemos un trato.

– ¿Un trato? – Ahí observando a uno y otro – ¿Qué trato puede ser ese?

Eriol observa con detenimiento el relicario que aun permanece en la mano de Sakura.

–La pregunta es ¿Qué trato has hecho con ella, Sakura?

–Parece que ustedes tienen muchas cosas que hablar y yo no tengo toda la noche – Dice Yûko aproximándose a ambos. Ahí observando a la chica de ojos verdes, vuelve a preguntar. – ¿Tenemos un trato, Sakura Kinomoto?

Sakura no saben en realidad que al momento que aproximara su mano a la mujer y apretara, puso en marcha las agujas del reloj.

Porque el tiempo límite se aproximaba.

Justo en aquel momento una chica de ojos azules se despierta de repente observando un instante confundida a su alrededor. Enciende la luz de la lamparita de la habitación para encontrar la cama de su amiga vacía.

– ¿Sakura? – Pregunta perturbada observando alrededor. Últimamente su amiga dormía poco y mal así que no duda en colocarse una bata sobre la ropa de dormir y salir un instante al desolado pasillo. Luego de no ver a nadie alrededor vuelve a entrar y entra al cuarto de baño donde lo ve vacío. Luego trata de girar el pomo de la puerta que comunica el baño de Sakura y Touya con la habitación de éste pero se encuentra cerrado con llave.

Sakura no puede estar en la habitación de su hermano.

Justo en aquel momento es que la alarma de la ciudad se activa sobresaltándola y con ella a los demás miembros de la casa.

La cuenta regresiva ante el inicio de lo que posiblemente sería la Tercera Guerra Mundial, ha dado comienzo.

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Neiva observa indiferente a la ciudad que se abre paso a sus pies. A su lado y montado en su corcel Noveros tienes una expresión de aparente interés mientras su espada descansa en el lomo del corcel.

-¿Estamos claros que debemos hacer?

-Odio a estos mortales que nos tienen condenados a su invocación ¿Cuándo es que nos soltaremos de su voluntad? – Pregunta Neiva.

-Los humanos apestan. – Replica Noveros escuchándose hablar con rencor. – Son seres ambiciosos, carentes de perfección. El hecho que ahora estemos en peligro debe de llenarnos de satisfacción. Tal vez, dejar a los hechiceros que batallen con estos hombres y salirnos del medio.

-No podemos… lo sabes. – Replica Neiva. – Aunque nada me dará mas placer que ver esos hombres morir… desaparecer.

-Deberíamos hacerlo nosotros. No ganamos nada obedeciéndoles.

-Ellos tienen los sellos a su voluntad. Y con ellos, a nosotros. – Explica subiendo a su corcel color trigo. – Quien dejó ese libro en la Tierra es un idiota. ¿A quien se le ocurre dejar las armas no solo para nuestra libertad pero para nuestra derrota en caso que cayera en manos equivocadas?

-Nosotros no debíamos descender hasta dentro de unos siglos más.- Dice Noveros a su acompañante.- Ellos aun… tenían esperanza de cambiar el rumbo de los eventos. Pero parece que no tenemos alternativa. – Guardando finalmente su espada en el cinto que cuelga del corcel.- Tendremos que terminar lo que en cinco años no han sido capaces esos mortales.

Neiva lo observa agitar sus amarres en el caballo y con un rayo que corta desde el cielo, desaparece. Y a los pocos segundos Neiva pone en marcha por igual a su corcel y desaparece tras una muralla de arena.

––––––––––––––––––––Continuará. –––––––––––––––––––

 

Datos Relevantes:

A su hermano, le conocí un poco después cuando visitaran Hong Kong* En la explicación de Meiling a Mariko, hace referencia a la primera Película de CardCaptor Sakura, donde nuestra protagonista se saca un viaje con todos los gastos pagos a Hong Kong, en donde le acompañan Tomoyo, Touya y Yukito.

Lo hizo con la Dama del Agua y lo hizo también contigo Yûko** Recuerden que en la primera película de CCS se dejó bien claro que la dama del Agua estaba enamorada de Clow. Pero pareciera que el destino del hechicero se encontraba en conquistar con aquella actitud desenfadada a toda mujer. En las informaciones que existen de CLAMP, la relación de éste y Yûko no está bien claro. Se habla que crearon juntos a las criaturas mágicas Mokona Modoki. Y aunque ella parecía considerarlo fastidioso, su relación de respeto mutuo es bastante notable en esta historia de Empezar Desde Cero.

Comentarios de la autora.

¡Casi no lo logro! Aproximadamente mas de un mes de espera y finalmente tengo el capitulo 14 adecuado para darle continuación a la historia. Disculpen la tardanza pero tuve que tomar unos días de descanso para tomar las riendas de algunas cosas que necesitan mi atención y tuve que priorizar ? no me gusta hacerlo porque adoro escribir y mas de CCS y el hecho que haya tenido que postergar esta y Extrañas Coincidencias me puso bastante nerviosa.

¡Ahí lo tienen! Capitulo 14. Las parejas más unidas que nunca. En lo personal, pensé que tendría que echarle agua helada al ordenador cuando escribía esa escena. ¡Espero que les guste el fanart que mi amiga Isis Temp Preparó adecuado para la escena de Touya y Kanda…! Está en su cuenta de Deviantart y los que son menores de 18 años no podrán verla… ¡Lo siento! Tampoco creo que sea adecuado subirlo abiertamente a mi perfil de FB ¡No quiero ser acusada de traumar menores!

Todas las cosas que están ocurriendo finalmente se concretizan en el capitulo 15. No solo tenemos a los protagonistas abriendo el portal, no solo tendremos al pobre Shaoran teniendo que lidiar no solo con los secretos de Sakura y la decisión que tomó sin siquiera consultarle, sino el hecho que la muerte de su propia hermana fue a manos de uno de los involucrados con el “Fin de los Días” ¡Pobre Shaoran! No merece todo esto… la Fe en su relación está en una delgada capa de hielo y no se como Sakura será perdonada. Por el otro lado ¿Cuál fue el trato que Eriol hiciera con la Bruja de las Dimensiones? ¿Qué harán nuestros protagonistas para salir de tremendo problema? Esperemos que la musa nos de la solución en los últimos tres capítulos que quedan de esta historia (Sin contar el epilogo).

En el próximo capitulo, como preámbulo a la apertura del portal, perderemos a uno de nuestros queridos personajes en manos enemigas. ¿De quien se trata? Sakura y Shaoran tendrán decisiones bien fuertes que tomar y Meiling finalmente presenta a quien tiene en sus manos la posible solución a la apertura del portal. Por otro lado Yûko viajará nuevamente buscando saldar una promesa hecha mucho tiempo atrás y recordada en los últimos meses. La primera confrontación no será tan sencilla para nuestros amigos al verse en un territorio prácticamente desconocido y Sakura y Shaoran se acercarán más que nunca, mas que todo, por la simple idea que tal vez, uno de ellos o ambos podrían no volver.

Gracias a los que han seguido la historia hasta aquí. Ya saben que dudas, Comentarios, tomatazos o Eriol Hiragizawa, a mis correos.

 

Un saludo

Crys.