Capitulo 13. Cuna de Secretos

Recuerden que esta y otras historias de mi autoría pueden leerlas en stillforyourlove(punto)com(punto)ar y en ficmania(punto)tk además del grupo Deuz Amis de Yahoo.

NOTA: EL PRESENTE CAPITULO TIENE UNA ESCENA OMITIDA POR RESPETO A LAS PAGINAS STILL FOR YOUR LOVE Y FICMANIA Y SUS POLITICAS DE PUBLICACION. LA VERSION ORIGINAL SE ENCUENTRA PUBLICADA EN DEUZ AMIS Y EN FFNET.

Empezar Desde Cero”

Por Crystal

Capitulo 13. Cuna de secretos.

—————————-

La Revelación de Meiling sobre la verdadera identidad de Sying queda opacada por los eventos que han pasado en los últimos días en la casa. He visto con sumo optimismo que podemos en verdad, llegar a ser un equipo poderoso. Veo como Kinomoto y Kanda dedican sus momentos libres a entrenar aunque sospecho que el sujeto al igual que Hiragizawa, no tardarán en revelar el secreto tras la sioux… porque aunque debo de ser yo quien le revele la verdad, aun no encuentro que sea el momento adecuado para hacerlo. La vigilancia departe de los guardianes de Hiragizawa y los de Sakura, me hacen pensar que ya se hace irremediable que yo también revele la estrategia que debemos poner en marcha.

Anoche no he soñado con Sying. Anoche he soñado con Sakura. Que estábamos lejos de todo lo que ocurre… solo nosotros… y ella sonreía. Yo estaba feliz con verle sonreír.

De repente, comienza a llover. Corremos a refugiarnos bajo un frondoso árbol de cerezos y vemos la lluvia caer. Se que ella me dice algo, cae un rayo y no la escucho. Pero veo sus labios moverse y aquella sonrisa angelical que siempre tiene en ella.

Despierto sonriendo. Es un bonito sueño. Y de repente, recuerdo mi realidad…

aquella realidad que nos alcanza a todos. Que el fin está cerca…

y tal vez no todos saldremos vivos de ello.

Femeeii así lo vio y guardó silencio. Sin embargo, casi todo lo ha escrito en su diario.

Y lo peor, que también revela en este que su esposo tiene conocimiento de todo lo que ella soñaba…

Creo que ese hombre está de alguna manera involucrado en todo lo que ocurre. Meiling me reveló que no dieron con él. Que las autoridades creen que ha salido del país. Mejor… porque si yo supiera donde se encuentra, no dejaría que la justicia y el sistema legal haga lo que por siglos, se ha sabido: que si quieres la verdadera justicia, debes de aplicarla tú. Y si este hombre tiene la sangre de mi hermana en sus manos, yo debo de llevar la de él en las mías…

Porque es lo justo… ¿No?”

—————————–

Desconoce el lugar. Los muebles, el ambiente con aroma a sándalo, los adornos en las paredes y en las mesillas. No conoce aquel lugar y sin embargo, no siente temor alguno. No percibe que se encuentra sola… o en peligro.

Simplemente está ahí. No sabe tampoco como ha llegado y las paredes a su alrededor no le dan algún indicio de donde se encuentra… no hay retratos en el lugar.

Pero de repente una figura se encuentra delante de ella.

Una figura vestida con un exuberante kimono le observa. Es mucho más alta que aquella desconocida. Ve que la piel de sus manos y su cuello es extremadamente pálida. Una figura estilizada y largucha.

“¿Quién eres…?” Pregunta Sakura escuchando su voz pero a la distancia. “¿Quién eres?”

“Así que tú eres… en donde todos depositan sus esperanzas…” Dice la voz de forma calmada. “La mujer que ganó el derecho a las Cartas Clow… La mujer a quien Clow confió a sus guardianes… la mujer que tanto protegen”

“¿Cómo sabe tanto de mí? ¿Quién es usted?” Pregunta Sakura observando a su rostro pero no logra definir aquellas facciones. Ve la boca moverse al hablar pero no la escucha hasta segundos después… los labios no se sincroniza con lo que escucha.

“Pronto nos veremos…cara a cara…” Dice la persona y Sakura despierta de repente. Se incorpora rápidamente sintiéndose un poco aturdida. Observa a su alrededor y por la ventana notando que aun no amanece. Echa su cabeza hacía la almohada y observa al techo.

“Ese sueño… ¿Qué significará…? ¿Quien es esta mujer?” Escucha a Kero dormitar en un lado de la habitación sobre un antiguo sillón que encontraran en los primeros días estando en la casa y Sakura se mudara a su habitación. Del otro lado de la misma cama, nota el rostro apacible de su mejor amiga de infancia quien comparte cama y habitación con ella desde que tomara residencia al igual que el resto, en la casa de alquiler. Ella no se ha despertado con su brusco movimiento y tampoco se ha percatado que no se encuentra dormida.

No viendo sentido a quedarse más tiempo acostada, se incorpora decidiendo salir de su habitación y sin importar que no sean ni las cinco de la mañana.

Camina a la cocina para prepararse un poco de té y piensa en lo que recuerda de aquel sueño. Ya con los minutos que pasan, se le pone más difícil recordar detalles específicos. “Vestía un kimono de muchos colores… era bastante alta… y tan pálida como Tomoyo-chan… quizá mas pálida” y justo cuando levanta la vista se encuentra con Shaoran quien viene saliendo de las cocinas.

Y sorprendido de verle a aquellas horas.

Y ambos irremediablemente y ante la sorpresa, se sonrojan.

Shaoran baja la mirada algo apenado al no ocurrírsele nada que decirle a Sakura. A decir la verdad, las cosas estaban en los últimos días bastante extrañas para el par. Sakura evitaba en ocasiones quedarse a solas con él y el hombre trataba de hablar con ella, pero ésta solo respondía con monosílabos y una sonrisa un tanto nerviosa lo que provocaba que se diera por vencido.

Pero eso no quiere decir que no lo intentaría una vez más. – ¿Qué haces a estas horas fuera de la cama? – “Tremenda pregunta Xiao Lang Li.”

-Tuve un extraño sueño… – Responde y observando la expresión en el rostro del sujeto añade.-… ya no pude dormir…- Replica inmediatamente.- Ya veo que no necesitas la muleta.

-Así es. Estoy mucho mejor.- Afirma el hombre pues en los primeros días luego de abandonar la cama, estaba caminando con una muleta pues incluso usar sus piernas provocaba que se cayera constantemente y aunque todos trataban de ayudarle, él rechazaba su presencia.

A todos, menos a Sakura y a Meiling.

Pero con Sakura trataba de hablar muy poco. Y ella tampoco hacía mucho esfuerzo por hacerle hablar.

Aunque las cosas habían cambiado con ella, agradecía los momentos que pasaba a sola. La revelación de Sying dada por Meiling mas el diario que su esposa llevaba incluso antes de ellos estar casados, le dio mucha mas información de la suministrada por su prima.

Información que le hizo arriesgar su locación a su madre y confrontarle exigiéndole que le admitiera todo lo revelado por su prima.

E Ieran, no negó nada.

-Es bueno que ya te encuentres mejor… te hemos echado de menos en las reuniones y en los entrenamientos… – Dice Sakura colocando tema de conversación. – Bueno, voy a prepararme un poco de té… disculpa – Dejando al sujeto a solas.

Shaoran le acompaña nuevamente al interior de la cocina y ve como la chica va a la alacena extrayendo un empaque con sobres de té y coloca la tetera en la estufa. Sabe que Li le ha seguido hasta allí y no se permite el darse la vuelta, observarlo o hacerle entender que se encuentra ahí.

-¿Cómo te va con el entrenamiento con Radjetsû? – Pregunta.

-Es muy exigente. – Explica Sakura. – Pero tiene una metodología de artes marciales un tanto diferente a la tuya. Y sus ejercicios de respiración me han ayudado bastante para recuperarme mas rápido. Además es alguien muy amable y simpático.

-¿Simpático?

-Si, me habló de sus hermanas y su madre. Tuvo que abandonarlas cuando aún era un niño para cumplir con su deber en el monasterio. Luego que le dieron permiso (una vez que cumplió la mayoría de edad), encontró que su madre había muerto… su hermana se había casado y se había mudado lejos… es difícil para una persona pasar toda su juventud en la forma que lo hizo para luego descubrir que está solo en el mundo…

Shaoran la observa sorprendido. Si en las primeras semanas que comenzó su viaje, encontrar personas con sus capacidades mágicas encontró al monje, el sujeto nunca le había contado aquella parte de su vida.

Entonces ¿Por qué se lo cuenta a Sakura?

Escucha que la joven le llama por su nombre y se sobresalta devolviendo la mirada a los ojos esmeraldas que ya se sirven el agua hirviendo en su taza. – Creo que no me estabas escuchando.

-Disculpa, tengo muchas cosas en mi mente.

-Si, supongo que así debe de ser… – Tomando un sorbo de su té y sentándose a su lado en la silla que hay delante de la mesa auxiliar. – Tomoyo y Eriol han estado investigando. Me comentaron esta tarde que pueden haber llegado a una alternativa con respecto a los ataques de esos sujetos… o de quienes controlan a esos entes. Como quedaste… y como quedó Eriol cuando fue atacado en Londres, trae a colación que a pesar de tener poderes somos personas muy sensibles a sus ataques.

-Nos afecta como al resto de los seres humanos.

-¿Sabías que Eriol y Tomoyo son pareja? – Pregunta de repente y ella prosigue observando su taza de té entre sus manos- No sabía que estaban involucrados.

-Creo que era asunto de tiempo. Daidouji-san es una mujer muy atractiva y Hiragizawa…. – Encogiéndose de hombros añade- Es Hiragizawa… tienen mucho en común. – Atrayendo la mirada esmeralda.- Creo que siempre se han gustado… solo que parece que no habían hecho nada al respecto.

-Ahora comprendo porque Tomoyo se enojó tanto aquel día que ustedes la hicieron irse de aquí…

-Hiragizawa la estaba protegiendo. Y lo apoyé porque Daidouji San es una gran persona y le aprecio. Aunque ahora admito que eso era un error ya que ha ayudado bastante.

-Y si bien sabes, ella sabe cuidarse sola.

-Si, eso supe – Recordando una conversación que tuviera con Daidouji unos días después de recobrar el conocimiento: había cocinado un pastel de chocolate y le llevó un pedazo al joven quien se mantenía últimamente aislado de todos. Con el pastel Daidouji no solo se había enterado de lo ocurrido con la esposa de Shaoran, sino también de los sentimientos del ambarino por su querida y mejor amiga.

¿De ahí a reaccionar por sus instintos y sus sentimientos? Muy lejos de la realidad.

-Bueno, será mejor que trate de dormir algo mas – Dice Sakura incorporándose y Shaoran se levanta al mismo tiempo.- Espero que puedas descansar… – Tomando la taza en sus manos y diciendo rápidamente mientras sale de la cocina.- ¡Adiós! – sin darle oportunidad de responderle.

————————————————

El sujeto la observa al momento de lanzarle un ataque y como ella lo evade para voltearse por el otro lado y sorpresivamente golpearle con una de las espadas kendo e inmediatamente se queja del dolor cayendo de rodillas. La mujer exhala en exasperación aproximándose a él mientras le reclama- ¡No te estás concentrando!

-¿Qué te dice que no lo hago? – Replica con una voz de aparente calma pero en el fondo se nota su exasperación.

-¿Bromeas, cierto? Tengo años con conocimiento de defensa personal y prácticas de meditación y otras artes… y no estás concentrándote. – Extendiendo su mano para ayudarle a incorporarse pero este se rehúsa a aceptar su ayuda al levantarse solo. Ella se retira unos pasos y dice – Será mejor que lo dejemos para después…

-No, está bien. Continuamos – Replica testarudamente mientras se trata de poner en posición de defensa levantando la espada kendo. – Adelante…

Sin esperar una segunda llamada, la mujer se coloca en posición y ahora es el sujeto que se abalanza a ella sin perder tiempo y rápidamente es ella quien domina la situación. No importa incluso que el sujeto le lleve una buena parte de estatura, que su complexión física sea más que la de su contrincante o que éste, unas semanas atrás podía superarla con facilidad. A los pocos momentos es lanzado contra la hierba del jardín y con una espada en su garganta ante la mirada incomoda de la mujer.

-Creo que si necesito descansar – admite el hombre falto de aire mientras ella estrella la espada de madera a pocos centímetros de su persona notándose exasperada.

Ella no dice nada más que dar vueltas en sus propios pasos a poca distancia del sujeto que aun continúa en el suelo respirando agitado por la rutina de ejercicios que cada día se vuelven más exigentes. Finalmente dirige su mirada a Touya para decirle. – No estás esforzándote… no como al principio.

-Solo estoy un poco cansado es todo…

-Patrañas – Le responde la mujer observándole desde arriba – Tú estas dejando que te gane. No pones todo tu esfuerzo en esto. – Y observándole luego de unos momentos añade- Sera mejor que considere que Hiragizawa entrene conmigo o tal vez Sakura… ellos serán mas fuertes que tú.

Touya la observa con intensidad y ella le sostiene una expresión desafiante. Finalmente suspira resignada y sentándose a su lado le dice – ¿Me vas a decir que te ocurre? ¿O tendré que sacártelo a golpes? Y créeme: Ese método siempre me funciona. – Sonando bastante convencida de sus palabras.

El sujeto le retira la mirada para observar a la casa y finalmente se hecha para atrás diciendo con un tono de voz serio – Supongo que no quiero lastimarte… se que debes estar bastante débil por lo que hiciste en días pasados con Li.

-Odio que me traten con condescendencia. No soy alguien débil para que la traten como una delicada flor.

-Lo se.

-Y aun así lo haces… ¿Por qué?

-Creía que eso estaba claro… incluso para ti. – Dice el sujeto y para sorpresa de la mujer, este sujetaba en aquel instante sus dedos anular y mayor que estaban mas cerca del hombre y entrelazados suspicazmente entre los suyos.

Y en aquel momento, con sus miradas entrelazadas con firmeza, es que el súbito pensamiento en su respuesta, aquel gesto y sus palabras, hizo que la mujer sintiera un intenso calor en su persona.

Y en especial, en sus mejillas.

-Tienes… tienes que estar bromeando…

-Hablo bien en serio – Responde el hombre con su mirada oscura y expresiva en sus ojos de almendra. – Al menos, que no sientas lo mismo…

Ella le retira la mirada, bastante sonrojada y se muerde en la parte inferior de su labio, como hace cuando esta bien concentrada haciendo yoga o cocinando. Esos pequeños detalles ha sabido el hombre conocer de ella… poco a poco… paso a paso.

Y aquellas pequeñas manías le han hecho cavar bien profundo en el corazón del hombre.

-Esas manías tuyas de esperarme para tomar el café… entrenar conmigo… incluso el hacer yoga como has hecho las ultimas semanas ¿Es una manera de estar de citas?

-Dado que no podemos salir tan seguido, algo tenía que ocurrírseme. Pero para ser una mujer tan inteligente, te he tomado desprevenida. – Incorporándose hasta colocarse a su misma altura, aun aferrando sus dedos y con ello ya con su dedo índice haciendo pequeños círculos en la palma de la muchacha y disparando aun más su presión arterial con aquel roce.

-Aquella noche… cuando desperté… luego de ayudar a Li y que estabas al lado de mi cama… sospeché que podía suceder algo así. Tu mirada te traicionaba… pero cuando te percataste que te observaba, escondiste todo rastro de humanidad en tu expresión. Aquella expresión que solo tienes reservada para Daidouji… y para tu hermana.

-¿Acaso nadie se ha preocupado nunca por ti?

-Mi padre lo hacia. Mí prometido también…

-Escucha: Tenemos que hablar… pero no aquí… no entre tanta gente – Observando como en aquel instante Nakuru se aproxima a ellos con una sonrisa en su rostro.

-¡Querido Touya! – Dice la inquieta falsa identidad de Ruby Moon con una coleta en lo alto de su cabeza y una camisa solo con los últimos botones de abajo cerrados mientras un generoso busto era sostenido por un llamativo corsé rosa chicle por debajo de la prenda, era visible en los botones que si estaban sueltos en la parte superior y vistiendo una llamativa falda corta de color crema. – ¡Eriol va a salir a la ciudad por unos momentos y ha preguntado si queremos acompañarle! ¿No es grandioso? – Tratando de colgarse a su cuello y el sujeto la deja aunque observa es a la norteamericana que le ha retirado la mirada y sigue bastante ruborizada. -¿Qué tal si le acompañamos? ¡Vamos querido! Te invito un helado.

-Gracias Nakuru pero no puedo – Dice sorprendiendo a la guardiana de Eriol – Pero tengo unas cosas que hacer en la zona y Kanda me acompañaría… ¿No es cierto? –Ahí preguntándole a la sioux.

La mujer asiente brevemente pero no observando al sujeto o a la mujer que aun se cuelga de su cuello, sorprendida que Touya le haya rechazado. Observa a uno y otro mientras la expresión de aturdimiento y de bochorno aun continúa en el rostro de la mujer sentada en la hierba.

-¡Vaya! Oh… bueno, será una próxima vez entonces… – Responde la mujer observándoles un instante y añade con su característica algarabía. – ¡Veré si consigo que el lindo Tsukishiro o uno de los colaboradores de Li lo hagan…! Ese monje es bastante lindo – incorporándose y guiñándoles el ojo – Nos vemos luego…

-Ella está enamorada de ti – Dice Kanda viendo por donde la guardiana se marcha. – ¿Por qué no te fijas en alguien como ella?

-Nakuru no está enamorada de mí. – Encogiéndose de hombros.- Está obsesionada con cualquier hombre que le rechaza o no muestra interés en ella – Sonriéndole tenuemente.- Debiste conocerla en la preparatoria. – Haciendo una pausa. – Vive solo para proteger a Hiragizawa y seducir a cuanto hombre se le acerca. Está en su naturaleza el ser como es. ¿Y entonces? ¿Te cambiarás o saldrás así mismo como estás? – Pregunta con una tenue sonrisa y una expresión de interés hacía la mujer delante de él.

-Iré a cambiarme. – Dice finalmente observando su ropa de ejercicio. – Vuelvo enseguida.

-Aquí te espero – Dice el sujeto volviendo a echarse para atrás y observando las nubes que se aglomeran en el cielo. Murmura con una tenue sonrisa –Touya-1, Kanda-0

————————————————

-No puedo creer que aun no le dices nada- Dice Meiling sentada al lado de su primo mientras estos consultan una información que encontraron en línea acerca de los cuatro jinetes. Viendo como su primo levanta su mirada ella dice.- De Kinomoto me refiero.

-¿Qué podría querer decirle a Sakura, Meiling?

-Ah no se: tal vez que andas loco por ella.

-¿Qué te hace pensar que ando loco por ella?

-Porque andas viendo por la ventana en la última media hora mientras ella riega con Daidouji las plantas del jardín. – Dice sonrojando a su primo. Luego suspira de exasperación añadiendo.- En serio Xiao Lang ¿Acaso tenemos once años nuevamente?

-Hay demasiadas cosas en riesgo para ponernos a inventar con algo como mis sentimientos por Sakura.

-¡AJA! ¿Entonces si los hay? – Sonríe complacida al descubrir a su primo. Amplía mas su sonrisa y sus ojos le brillan al ver como el rojo carmín se extienden en el rostro del aludido.- ¡Vamos Xiao Lang! No es tan difícil… invítala a salir de la casa… a comer un helado… a lo que sea pero salgan. No vas a conseguir nada bajo la vigilancia de su hermano o rodeado de tantas personas.

-Ocúpate de tu propia vida romántica Mei y déjame en paz. – Explica sin levantar la mirada de la pantalla del ordenador. – Debemos concentrarnos con la situación que tenemos en nuestras manos en estos momentos.

-¿Cuál vida romántica? Dudo mucho que en estas condiciones consiga tener una… y no me molesta. Sabes que en los últimos cinco años he tenido tantos novios como Fuutie en su momento y ninguno me parece lo bastante bueno – Viendo a su primo volver la mirada a sus papeles – Vamos primo no seas tan brusco conmigo ¡Estoy haciéndote un favor!

Ahí Li levanta sus ojos hasta los oscuros de Meiling y observa el puchero infantil que tiene la mujer en sus labios. Escucha las risas de Sakura y Tomoyo quienes han comenzado a rociarse agua con las regaderas la una a la otra mientras corren por el jardín. Aquella acción y la risa de Sakura no puede evitar extraer una tenue sonrisa departe de su primo.

-Nunca te he visto tan tranquilo Xiao Lang… ni siquiera con… bueno ya sabes con quien – Refiriéndose a Sying. Ahí su mirada se desvía a la mujer que se aproxima al lado de Tsukishiro y quienes cruzan delante de la puerta del comedor con bolsas de compras.- No se que iremos a hacer dentro de poco Xiao Lang. – Dice Meiling atrayendo su mirada.- El dinero se agotará pronto. Ni siquiera reuniendo lo que tenemos entre nosotros, podremos cubrir la comida o los gastos eléctricos en los próximos meses… y tomando en consideración que Tsukishiro, Keroberos y esa mujer americana comen como si no tuvieran tope, no nos ayuda.

-Eriol y Tomoyo han estado cubriendo parte de nuestros gastos.

-Sabes que no me gusta depender de los demás… – Suspira inclinándose un poco adelante y dice – ¿Sabes? Daidouji y yo estábamos hablando… tal vez seria buena idea conseguir un trabajo… así tendríamos un poco mas de dinero.

-¿Acaso Hiragizawa o ella…

-No, no, no. Ya los conoces: Hiragizawa anda tan complacido, que anda con Tomoyo que no se niega a casi nada – negando con su rostro – Pero estas ultimas semanas se han encargado hasta de la cuenta de los supermercados. ¿No crees que ya venga siendo la hora que nos auxiliemos con el dinero Li? – Viendo su mirada como ensombrece añade- Vamos Xiao Lang: Es muy valiente de tu parte el haber sabido sobrevivir este año sin un céntimo de los Li, pero somos más y todos tenemos que comer y comprar cosas para la limpieza o ropa. Tarde o temprano tendrás que recurrir a ello, lo quieras o no. – Al notar que no quiere seguir esa línea de conversación, decide por igual darse por vencida y retomando lo que a su primo parece interesarle.- ¿Qué es lo que tanto haces en el computador?

-Por lo pronto, organizando la información proporcionada por Daidouji sobre el árbol genealógico de sus parientes, la información que da Femeeii en sus diarios, el Diario de los Li y lo dicho por la Bruja de las Dimensiones. Además de la información que Mitzuki pasó en los libros traídos de Londres– Aproximándose hasta la pantalla del computador la chica abre los ojos ampliamente, atónita por la cantidad de información en aquel archivo de datos.

-¡Santa Madre! Son casi trescientas páginas – Bajando el cursor – Podrías escribir un libro con la cantidad de data que tienes ahí – Viendo como su primo se estruja los ojos por el cansancio. – Así no conseguirás nada… necesitas desplegar la información de manera mas eficiente.

Atrae la mirada del hombre a su rostro con aquel comentario – ¿A que te refieres?

-No me malinterpretes Xiao Lang pero no creo que así consigas nada – observando toda la información en las paginas del documento – Llevas meses trabajando con esto y dudo mucho que un par de ojos frescos no logren ver algo de importancia… – Dudando un instante y sonriendo confiada- ¿Te importa si me prestas esto por un buen rato? – Al notar que su primo duda en responderle insiste – Vamos Xiao Lang… no vas a lograr nada con el cansancio que llevas y tomando en cuenta que días atrás casi mueres, no te hará nada mal tomarte un par de horas libres… – Sonriendo confiada- Tal vez salir un rato de la casa… tomar un poco de aire fresco… acompañada de Kinomoto incluso y tal vez de Hiragizawa y Daidouji si tienes miedo que algo pase mientras estés fuera.

-No tengo miedo. – Le responde sorprendido que su prima sugiriera aquello.

-Se que no lo tienes. Aun así creo que salir en grupo es mas seguro – Sonríe la china confiada y retirando a su primo del aparato añade. – Dame una oportunidad de ver toda la información. Si para el final de la tarde, no tengo nada nuevo, podrás hacer lo que quieras… ¿De acuerdo?

———————————————-

-¿No has sabido nada de tu mamá Tomoyo? – Pregunta Sakura mientras terminan de recoger la manguera con la que rociaban las plantas del jardín. Ambas se encuentran sumamente empapadas pero dichosas de aquella “Locura” casi infantil que tuvieran momentos antes.

-No, nada. Y no es por falta de intentos de mi parte. – Refiere la amatista algo entristecida por toda la situación – Estuve en la casa de la Tía abuela en días pasados con Eriol. Ella no sabia nada de mamá y tampoco estaba enterada que me había distanciado de ella. Estaba en realidad muy sorprendida que hiciera esto.

-¡Es cierto! Recuerdo a esa ancianita. Fue a verme en par de ocasiones a la casa en Tomoeda- Recordando a su tía abuela quien con ternura y cierta paciencia, pasaba horas a su lado, apenas sin hablar. – Es una buena señora.

-Pues ahora que has recuperado poco a poco tu memoria, seria bueno que me acompañes la próxima vez. – Dice Tomoyo sonriéndole. – Le agradará verte…

-¿Qué estabas haciendo en la casa de la tía-abuela?

-En parte a devolverle el árbol genealógico: no vale la pena que conservara ese importante artículo aquí una vez Eriol y Touya le sacaran copias.

-Hablando de mí hermano… ¿Dónde anda en el día de hoy? No lo he visto todo el día…

-Estará a cargo de las compras hoy…

-No. Eran Radjetsû y Eriol que iban con Nakuru-Chan de compras – Responde observando a su alrededor- No ha estado de muy buen humor desde hace unos días.

-Si, tienen demasiadas cosas en sus cabezas…

-¿Hoe? ¿Por qué hablas en plural? – Pregunta parpadeando ante su declaración.

-¡No, por nada! – Responde rápidamente con una tenue sonrisa sabiendo que en realidad sus intenciones era en referirse en plural y no solamente a Touya. – Sakura ¿Estás segura que no te molesta que compartamos habitación? Podría mudarme en otra de las que hay en la casa.

-No, claro que no me molesta Tomoyo- Dice con sinceridad su mejor amiga y luego de unos segundos en silencio mientras terminan de enrollar la manguera, comenta- ¿Sabes? Es un tanto extraño todo lo que pasa…

-¿A que te refieres?

-Bueno por un tiempo solo éramos Touya, Yukito y yo… y ahora, a pocos meses, nos encontramos no solo en Tokio, sino viviendo con un grupo de personas… es como adaptarse a una gran familia la cual desconocías.

-¿Esto te incomoda?

-¡Para nada! – Refiere la chica sonriéndole – En cierta forma, es como debió haber sido siempre – Sonríe la chica con sus ojos verdes centelleándole – A pesar de todas las cosas que han debido de ocurrir para que esto pase.

-A propósito de las cosas que debieron de ocurrir ¿Ya le dijiste a Shaoran que le quieres?

La chica es tomada de sorpresa por aquella pregunta tan directa de la mujer de ojos azules. Al final esta niega sutilmente mientras vuelven a tomar los pasillos de la casa y se dirigen a su habitación. – No. No he podido hablar con él.

-Oportunidades has tenido. Solo que no has querido decirle. – Replica su amiga con su melodiosa voz.

-No se Tomoyo. Con todo eso de la situación con su esposa…

-Su esposa murió. Hace mucho tiempo. Además le gustas…

-No puedes asegurarlo.

-Claro que si puedo. Si hay que verlo como se te queda mirando. Incluso cuando entrenas con Radjetsû. – Sorprendiendo a su amiga- Vamos Sakura. Shaoran está enamorado de ti. Y como años atrás, ambos necesitan un empujoncito para intentar una relación.

-¿Con todo lo que está pasando?

-¿Cuándo sino ahora Sakura? – Replica su amiga muy segura de su revelación. – ¿Cuándo sino antes de que todo se acabe?

-¿Estás segura entonces que no podremos vencer esto?

-No, Sakura. Estoy segura que podrás con todo – Responde su amiga muy segura y su sonrisa se borra para declararle con confidencia- Pero, no puedo estar segura que todos llegaremos hasta el final.

-¡Sakura! ¡Tomoyo! – Dice Radjetsû quien viene todo agitado y respirando rápido. –Vengan rápido. Algo pasa…

-¿Qué pasa Radjetsû?

-¿Qué ocurre? ¿Es Shaoran…? ¿O Touya…?

-No no es nada de eso. Es en la televisión… – Dudando continuar pero su expresión aturdida, emocionada y también preocupada lo dice todo. – ¡Vengan y se enteran! Cuando regresábamos de la ciudad, todos los diarios tenían las mismas noticias. Eriol los ha comprado todos y los ha traído. – Guiándoles por el camino hasta uno de los saloncitos donde había un televisor modelo tubular de veintisiete pulgadas.

Touya y Yukito prácticamente tuvieron que hacer magia días atrás para lograr adaptar un convertidor en aquel viejo modelo para la señal digital que es la señal única de Japón desde unos años atrás volviendo aquellos aparatos prácticamente obsoletos. Una visita a una tienda electrónica, paciencia de ambos, consejos de Nakuru (¡Quien lo iba a decir que fuera aficionada a la tecnología!) y por exigencia de Keroberos tenia incluso adaptado una consola de juegos y no había renunciado a sus viejos hábitos de duelo con los videojuegos.

Ya allí estaba Eriol hablando en voz baja con Shaoran quien observaba el aparato pero su mirada se dirige a la ojiverde que captura su atención al entrar, aunque su expresión de consternación no cambia. Tomoyo observa un instante los rostros lúgubres a su alrededor.

-¿Qué ocurre? ¿Qué está pasando?

-Recién ahora nos estamos enterando- El hombre de mirada azulada lentamente se acerca a su novia, tomando del brazo y dice a Sakura – Será mejor que escuchen esto. – Sakura avanza al lado de ellos dos hasta ponerse a la par del resto de los que se encuentran sentados en el lugar.

Hasta el momento estamos hablando de mas de diez mil casos confirmados… hay quinientos muertos y la cifra continua en ascenso” Abajo del rostro de la comentadora se lee el cintillo en japonés “Crisis en Japón: Virus desconocido arrasa” – El ministro de salud ha lanzado una comunicación en donde les pide a los ciudadanos que eviten lugares concurridos y grandes masas de personas… que se abastezcan de los suministros básicos y permanezcan dentro de casa hasta que la situación sea controlada y pudiera hablarse de una cura… hasta el momento, solo se habla que los síntomas son alta fiebre, dolores abdominales, vómitos… deshidratación severa… delirios y finalmente culmina con un severo ataque al corazón. No hay índices y tampoco estadísticas. Ataca a hombres, mujeres e incluso la primera victima registrada fue una pequeña de apenas dos años de edad. Las autoridades niegan totalmente el hecho que sea parte de algún tipo de armamento biológico como ha ocurrido en conflictos bélicos en los últimos años. Por lo pronto las autoridades Sanitarias le piden a las personas que tomen todas las medidas de lugar para aminorar la cantidad de victimas – haciendo una pausa- Volvemos a repetir: un virus desconocido ha tomado las calles y los hospitales de Tokio por sorpresa. Van más de diez mil casos confirmados y aun no tienen una cura efectiva para los mismos, lo que ha dejado perpleja la comunidad médica… se cree que el número de victimas podría aumentar en las próximas horas y aun no se tiene una cura confirmada.

-Santo Cielo…

Colocando el aparato en silencio completa-Eso no es todo. Aquí dicen que son diez mil casos y quinientos muertos pero se hablan de muchos más… – Ahí Shaoran atrae sus miradas para añadir – No es solo en Japón.

-¿Quieres decir que está en todo el mundo?

-China también… hasta donde se sabe. – Informa Li observando de manera preocupada a los presentes.

-Parte de Europa –Admite Eriol sorprendiéndoles. – Blair ha llamado más temprano a mi móvil. Viene a Japón.

-¿Blair? ¿Quién es Blair? – Pregunta Sakura aturdida.

-Por el momento el nuevo líder de Inglaterra- explica Eriol – Desde la muerte de la familia real, ha estado trabajando como el nuevo gobernante. No se puede decir que sea algo que le agrade mucho. Ha solicitado que lo vea inmediatamente me confirme que está disponible para entrevistarnos y antes de volver en unas horas de regreso a Inglaterra. La propagación en Londres es en menor escala.

-No solo eso – Interrumpe otra voz atrayendo sus miradas desde el umbral. – La cosa se pondrá peor…

-¡Hermano! ¡Kanda! – Fijándose en la mujer a su lado – ¿Dónde habían estado?

-Bueno… este…

-Eso no es lo importante- Corta Touya a la americana para responderle a Sakura aunque las miradas de sorpresa es de casi todos los presentes. – Tenemos un serio problema… – hablando rápidamente de lo que se habían enterado en la calle que es más o menos la misma noticia que Eriol trajera en los diarios y lo que dice la televisión. Luego añade – los mercados están comenzando a racionar los alimentos. Tenemos que revisar nuestras despensas y prepararnos para lo peor… al menos agua embotellada y alimentos prioritarios. No se sabe si se transmite por el aire o sea cosa del agua.

-Estuvieron en la ciudad- Responde Tomoyo por ellos ante la inquietud. Touya la observa un instante y ella dice – Tienes razón. Aunque se hizo compras más temprano, necesitamos prepararnos. Iré hacer una lista ahora mismo.

-Te acompaño – dice Radjetsû y otro de los colaboradores se incorpora mientras el monje añade- Necesitaremos dividirnos… y visitar varios lugares si queremos abastecernos.

Tomoyo asiente yendo con el monje y atrás iba Kanda.

-¡Espera Tomoyo! Voy contigo… – Pero Sakura es detenida por su hermano- ¡Hermano! ¿Por qué me detienes?

-Porque lo que voy a decir te involucra a ti… y a ti también Li. – Atrayendo su mirada- a todos nosotros…

-¿Qué es lo que pasa…?

-Si, Kinomoto… que tanto misterio.

-Afuera esta una persona… – dice Touya observando a ambos hombres y luego a su hermana – Que busca a mi hermana.

-¿Persona? ¿Qué persona?

-Dice que fue invitada por ella a estar aquí…

-¿Qué?

-Si y ella sabia que vendría…

-No puedes estar hablando…

-¿Qué tanto misterio Kinomoto? ¿De quien habla? – Pregunta Eriol tomando la palabra por Shaoran quien se hace las mismas preguntas.

-Mariko… la novia de Yukito. Estaba en la puerta cuando llegamos y me dijo que mi hermana la ha invitado a esta casa… – Ahí provocando que los pares de ojos presentes allí se voltearan a observarle.

Y un intenso sonrojo subiera por su rostro.

————————–

-¡Sakura!- Dice la muchacha al verle llegar hasta la puerta de entrada de la casa y aunque no comprende lo que ocurre y quienes eran las personas que le acompañan mas atrás (solo reconoce a Touya).

-Mariko ¡Que sorpresa!

-¿Sorpresa? Me dijiste hace unos días que viniera… incluso me diste la dirección – Observando con cierta duda detrás donde se encuentran Li y Hiragizawa. – Sakura… ¿Todas estas personas viven aquí? – Viendo al rostro sorprendido y algo abochornado de la ojiverde.

-Así es. Es una historia un tanto larga de explicar…

-¿Dónde está Yukito? – Pregunta la joven observando a su alrededor mientras Sakura toma su equipaje en sus manos.

-Permite que te presente aquí a los demás: éste es Hiragizawa Eriol…- Señalando al aludido.- Shaoran Li.

-Tanto gusto…- Dice haciendo una breve reverencia y viéndose algo apenada. – Soy Mariko.

Ambos hombres responden a su saludo.

-Sakura ¿Dónde está Yukito? – Vuelve a preguntar la joven – Me dijiste que estaba aquí contigo.

-Debe de estar en la cocina. Es su turno de cocinar. Pero debes de estar cansada… ¿Por qué no duermes un rato y luego le buscas?

-Estoy bien. Por el momento, me gustaría hablar con Yukito.

-¿No piensas quedarte Mariko? – Pregunta Sakura aturdida por la actitud firme de su amiga.

-Vine a Tokio porque me contaste que Yukito estaba destruido dada la cancelación de nuestro compromiso y me contaste que estaba aquí. – Explica la mujer observando a la ojiverde quien se nota muy nerviosa.- Me tomó bastante tiempo el decidir venir a verlo y exigir una respuesta. Incluso tuve una pelea con mi papá. No quería que viniera. Por lo pronto quiero hablar con él.

-Si, claro. Tiene que estar en la cocina. Ve a ayudarte con el equipaje­ – Tomando de sus manos la pequeña maleta y guiándole por el interior de la casa. Ante la mirada de los hombres que han dejado atrás.

Shaoran observa por donde ambas mujeres se van y su expresión, hay que admitirlo, es de pocos amigos. Eriol que se encuentra parece en el mismo patrón de pensamientos dice en tono de voz serio. – ¿Problemas?

-Bastantes: Ella no sabe la verdad sobre todo esto. Sobre nosotros y que hacemos. Mucho menos de Yukito san.

-No te enojes con Sakura. Está en su naturaleza preocuparse por los demás- Adivinando la incomodidad del hombre.

-Debió de decirme. Al menos podría haberle podido poner un alto a esto.

-¿En serio Li? ¿Cómo ponerle un alto a algo que podría ser el fin para todos? – colocándose cara a cara al sujeto. – Tenemos que poner todas las cartas sobre la mesa. Ver lo que tenemos que podría ayudarnos en su momento y por supuesto confrontar a los demás con todo lo que ocurre… “Toda la verdad”. Solo así podríamos tener una oportunidad a lo que nos enfrentamos.

——————————–

Tomoyo, Radjetsû y Kanda están trabajando en las listas de abastecimientos y la joven Daidouji revela luego de su exhaustiva investigación.- Tenemos arroz para alimentar medio vecindario y creo que podremos racionar los alimentos si sabemos manejarnos bien. Por lo pronto la prioridad debe de ser artículos de primera necesidad como jabón, productos de higiene femenina y alguna que otra legumbre. No es tan precario como sospechamos en un principio.

-Es un alivio que Kinomoto esté a cargo de la despensa – Dice el monje admirando las cualidades administrativas del hermano de Sakura. – Es muy meticuloso.

-Touya había trabajado en su juventud como encargado en varios restaurantes y cafetines de Tomoeda- Opina Yukito quien había dejado sus labores de cocina para ayudar a los jóvenes. – Por lo pronto debemos de preparar los alimentos y solamente cosas lógicas y racionar. Nada de postres o entradas…

-Estoy de acuerdo. Creo que al final solo Kero se lamentará de racionar incluso el azúcar.- Opina Daidouji y observando a Kanda pregunta. – ¿Algo que te preocupe?

-¿Eh? No… bueno no realmente… nada que sea prioritario ahora mismo – Sonríe algo apenada de haber sido encontrada con los pensamientos muy lejos de ahí.

Para Daidouji no le cuesta mucho trabajo el percibir los pensamientos de la sioux y le dice sin dudas incluso sorprendiéndose a sí misma- Así que eso ha pasado con Touya…- Atrayendo una expresión de incredulidad y estupor departe de la mujer e inmediatamente se sonroja para añadir.- ¡Lo siento! No quería espiar…

-¿Has leído…?

-¡Lo Lamento Kanda! No fue mi intención pero es que…

-Tienes que tener mas cuidado Daidouji –san- dice la norteamericana no sonando (o viéndose), muy feliz por lo que pasa.- Tienes que aprender a controlar tus impulsos ahora que sabes hacer lo que haces…- Abochornándole.- Incluso habla con Hiragizawa a ver si puede ayudarte.

-Kanda… yo…

-No. No valen disculpas. Una cosa es que uses tú habilidad para tratar de detectar el peligro o en situaciones donde tú bienestar está en riesgo (o el de tus seres queridos), pero otra cosa muy diferente es el entrometerte en los pensamientos de los demás.

Abochornada y bien sonrojada la joven Daidouji observa como la mujer se retira sin incluso terminar lo que estaban haciendo juntas y aunque siente la tentación de percibir lo que la joven piensa de todo aquello, también sabe que no necesita hacerlo porque su mirada a sus ojos lo dijo todo.

Y por una extraña razón se siente decepcionada de si misma y mas aún cuando siente los ojos arderle por las lagrimas que luchan por salir de ellos.

En aquel instante observa las figuras femeninas que avanzan por el pasillo: Reconoce a su prima querida y la chica a su lado la había visto solo un par de veces en la anterioridad mientras visitara los Kinomoto a Kyoto.

-¿Sakura…que…? – Pregunta Tomoyo sorprendida ante la presencia de la rubia.

-¿Dónde está Yukito? – Pregunta la ojiverde. Ante su pregunta un rostro se asoma por la puerta de la cocina sonriendo para unos escasos segundos después reconocer a la mujer al lado de la ama de Yue y Keroberos y sus ojos se abren ampliamente tras las gafas al reconocer a la chica que era su novia.

-Mariko… – Finalmente el sujeto articula luego de reaccionar ante su sorpresa inicial: la mujer la cual se suponía que se casaría en los próximos meses, estaba delante de él, en la casa rentada de Tokio y con una maleta en sus manos.- ¿Qué…? – Observa a Sakura buscando una respuesta concreta y aun así se siente que las palabras no encuentran forma de salir en su voz por su estupor.

-Yukito… – Finalmente dice la mujer con las mejillas arreboladas y sus ojos abnegados de lágrimas aunque las controla ejemplarmente. Tomoyo por el otro lado, se siente como un mal tercio y sorprendida de verse en aquella situación sin buscarlo. Observa a Sakura en busca de respuestas aunque fuera con la mirada y ésta, niega con su rostro lentamente. – Te he echado de menos… – No evitando correr hasta los brazos del sujeto que se encuentran ya extendidos para recibirle y se aferra con intensidad a su persona. Yukito besa el tope de su cabeza al ser ella más bajita de estatura que él.

Yukito observa la mirada soñadora de la menor de los Kinomoto y no duda que ella haya tenido algo (o todo), que ver con la presencia de la muchacha en la casa. Luego de un largo abrazo y la joven sollozante se recupera hipando un instante se separa de él diciendo.- Imagina mi sorpresa cuando me vi delante de esta casa… no podía creer que aquí estabas… y luego me encontré con Kinomoto quien estaba caminando por la acera acompañada de la occidental esa… se ha sorprendido tanto en verme – Sonríe tenuemente y luego observando a Sakura.- Creo que no tenía idea que vendría.

-Creo que nos has tomado de sorpresa a todos Mariko.- Dice el joven tomando la maleta de las manos de Sakura y dice con dulzura.- Vamos… te llevaré al saloncito y luego te preparo algo de comer…

-¿Cómo sabes que tengo hambre…? – Sonríe ella tiernamente al sujeto, dejándose llevar por este por el otro lado del pasillo sin mirar un instante hacía atrás.

-¿Qué hace ella aquí? – Pregunta Tomoyo una vez la distancia entre los involucrados y ellas fue lo bastante prudente para preguntar.

-La he invitado. En realidad, con el paso de los días, me había olvidado que ella venía para acá… y tampoco lo que pasó con Shaoran, ayudó a que me acordara.

-Sakura…

-¿Qué? ¿Acaso crees que ha sido un error?

-Esta situación era para Yukito-san resolver. No tuya para tomarla en tus manos. Y no creo que con todo lo que está pasando en Tokio, a él le alegre mucho que esté aquí. Entonces está la situación de Kero-chan… Spinnel Sun y Nakuru. Y los demás que viven en la casa…

-Ahora que lo dices, lo vengo a pensar Tomoyo… pero es que ¡Es tan injusto! Yukito la ama… ¡Ella lo ama! ¿Por qué debían separarse? ¿Por el deber que tiene Yue conmigo? Quisiera no tener que ver en nada de eso y que Yukito sea verdaderamente feliz.

-Pero has empujado que se vea en la obligación de probablemente revelarle la verdad… o sacarla a empujones de la casa para no involucrarla en todo lo que ocurre. – Revela Tomoyo observándole con reproche y la chica se encuentra abochornada por sus palabras. – Bien, ya lo hecho, hecho está. Solo esperemos que la fortuna esté de nuestra parte y no nos traiga su presencia en la casa muchos inconvenientes.

—————————–

-¿Hablas en serio Kinomoto? – Pregunta Shaoran estando a solas con Touya mientras los demás están ocupados con sus responsabilidades dentro de la casa.

-Tienes que decirle la verdad. No puedes mantenerla por mucho más tiempo en la ignorancia.

Shaoran guarda silencio observando con firmeza al hombre delante de él que no da su brazo a torcer.

-Hiragizawa piensa lo mismo…

-Entonces ¿Por qué no lo hace?

-Por la misma razón que en su momento no lo hice. Y tampoco lo hizo el Mago Clow. Las repercusiones que le pueden ocasionar en este momento, son desconocidas.

Touya permanece en silencio observándole con firmeza unos instantes y replica – Tiene que saberlo. No podrás esconderlo por mucho tiempo. En algún momento se dará cuenta… y es peor, mucho peor, enterarse por otra persona que por ti Li.

-¿A ti te interesa, cierto? – Replica el chino devolviéndole la misma expresión en la mirada llena de desafío y de seguridad. – Hay que ser muy despistado para no darse cuenta que la ausencia tuyo y de ella coinciden. – Encogiéndose de hombros- Bueno, excepto Sakura… ella aún no se da cuenta.

-¿Tienes algo en contra de ello?

-No. No tengo porque entrometerme en su vida… o en la de ella. Fuera de todo, es una adulta.

-Pero tiene derecho a saber la verdad…

-¿Qué verdad es esa? ¿De quien hablan? – Surge una tercera voz de la puerta sobresaltando a ambos hombres, quien no esconden su sorpresa de verle allí en el umbral y mirándoles a ambos con intensidad.- ¿De quien están hablando?

Ambos hombres se observan en silencio y luego a la mujer delante de ellos, quien le devuelve la mirada a uno y otro.

-¿Qué es lo que pasa? ¿Por qué me miran así?

-Será mejor que te sientes Kanda – Dice Touya señalando una silla a pocos pasos de ambos hombres y mirando a Li con desafío.- Li tiene que hablar contigo.

-¿”Li tiene que hablar contigo”? ¿En serio? ¿Qué es lo que me va a decir él que tú no me has dicho? – Replica colocando sus manos en ambos lados como jarras.

Touya le sostiene la mirada para responderle sin un atisbo de simpatía – Es algo que él debe de decirte… no yo – Ahí observando a Shaoran añade- Es su asunto, no el mío. Esperaré afuera- Anuncia y sin más contratiempos, sale del lugar, cerrando la puerta tras él.

Ya a solas la mujer observa con estupor por donde se ha marchado el hermano de Sakura y luego observa un instante a Shaoran para decirle.- ¿Bien? ¿Qué es tanto el misterio que se traen ustedes dos?

Shaoran le observa en silencio suspirando con resignación ante lo inevitable. –Siéntate…- Dice señalando una silla a un lado y persiste- Por favor…

La mujer le observa con intensidad para hacerle hablar y Shaoran parece no saber como iniciar aquella conversación. Finalmente toma una bocanada de aire y dice reveladoramente.- ¿Nunca te has preguntado porque te sientes tan endeudada conmigo en protegerme? ¿En cuidarme y ayudarme? Por casi un año, has seguido sin rechistar mis pasos alrededor del mundo… incluso alejándote de los tuyos.

La mujer se encuentra sorprendida que este hombre le revelara aquello… todo lo que ha hecho por él en el transcurso de los meses.

-Me salvaste la vida… tengo una deuda contigo.

-Sin embargo, cuando Eriol fue atacado en Londres por parte de aquel jinete, tú no sufriste un solo rasguño… nada. Eriol me lo contó. Tú te esforzaste por ayudarle a recuperarse pronto.

-Me pediste que lo trajera conmigo. Yo te aseguré que así lo haría.

-Kanda… es una lealtad muy intensa la tuya. Sin embargo eso no responde como no saliste lastimada del ataque de ese Jinete en Londres cuando Hiragizawa casi pierde la vida. – Haciendo una pausa.- ¿No recuerdas lo que pasó?

-Claro que lo recuerdo… él se interpuso… luego estábamos en su casa en Londres. Él nos transportó…

-Kanda: Eriol estaba demasiado lastimado para ejecutar una tarea como aquella. ¿Transportar a dos personas al otro lado de la cuidad?

La mujer se queda observándole como si le hubiera nacido una cabeza adicional en su cuerpo. No oculta la sorpresa de sus palabras y luego de unos segundos en silencio es que es capaz de finalmente preguntar. – ¿Quieres decir que yo…- señalándose a si misma.-… lo hice?

-Hace un poco menos de un año, luego de la muerte de Sying, y siguiendo las informaciones acerca de otros maestros de cartas alrededor del mundo, me dirigí a América primero antes de decidirme ir por Hiragizawa o contactar a Sakura. El viaje me dirigió al último descendiente del jefe de la tribu extinta Sioux, un anciano que al no haber tenidos hijos propios, heredaba el poder de las cartas mágicas al hijo mayor de su mejor amigo… un hombre joven en sus treinta años y quien había demostrado ser fiel a su cultura casi extinta, a las leyendas de la tribu y a su legado.

Así mismo como Shaoran hablaba y contaba la historia con una tenue voz que resultaba emocionante y a la vez, calmada, Kanda ve en su mente los eventos que se desenvuelven en sus recuerdos mientras Shaoran las va narrando.

-Luego de viajar bastante y por espacio de dos semanas, finalmente llegué al asentamiento Sioux ubicado en el centro de Estados Unidos. Llegar a la reserva no era fácil pues estas personas viven bastante retiradas de las demás civilizaciones del occidente, pero con las comodidades modernas de las mismas. Al llegar solo encontré vestigios de lo que parecía una zona desierta, personas asustadas y unas casas reducidas en cenizas.

La mujer se muerde con nerviosismo el labio inferior observando con atención el hombre que se incorpora y saca de entre unos libros que conserva en el lugar, un pesado volumen de lo que parece ser piel teñida de negro con unos plisados pareciera en acero y con encabezado en su tapa.

-Este es lo único además de ti que sobrevivió a aquel ataque. – Dice Shaoran observando aquel libro con cierta nostalgia. – Es algo irónico que perdí el libro que por herencia me correspondía a mí ser el dueño y señor cuando tenía once años de edad. Y sin embargo gano el derecho de ser un dueño de cartas mágicas y poderes provenientes de tribus nativo americanas… – Ahí observando a la mujer delante de él con cierta añoranza y nostalgia.- Y con ello, gané el derecho también sobre su guardián.

-… ¿Sobre su guardián…?

-No eras la hija del anciano jefe de la tribu Kanda. Eso es parte de la ilusión creada en tu mente para adaptar tú falsa identidad a la sociedad a su alrededor. Eres la guardiana de las Cartas y de su verdadero dueño… el hombre que conocías como tú abuelo….y luego aquel que conociste como tú prometido.

El silencio pesado cae entre ellos. Las miradas combaten entre la realidad, la incredulidad y finalmente la rendición ante sus declaraciones.

La mujer palidece ante aquella revelación. Siente su corazón latir en sus orejas. …¿Podría ser posible?

Luego de unos instantes en donde ella se levanta, camina a la pequeña ventana del lugar y observa al exterior; lleva sus manos a ambos lados de su cabeza finalmente dice en perfecto inglés.- Mientes… – Y luego lo repite en un perfecto japonés. – ¡Estás mintiendo! ¡No puede ser cierto!

-¿Por qué no?

-¡Porque recuerdo toda mi vida! – Replica exasperada por lo que Shaoran le ha revelado y el hecho que se atreva a mentirle de semejante forma.- ¡Recuerdo a mi madre Shaoran! Recuerdo mi paso por la secundaria… ¡Recuerdo la preparatoria y luego la universidad! – Soltando una carcajada nerviosa e incrédula aunque sus ojos son bastante expresivos y delatores. – ¡Mientes!

-No estoy mintiendo – Refiere el sujeto –La única forma de salvarte la vida, fue darte parte de mi magia… de mi poder… hacerme dueño de las cartas…- Mostrándole la portada del libro y añade al notarse los caracteres en su cabezal y luego en los laterales.- ¿Reconoces los decorados alrededor?

-Claro que si. Es nativo americano. Es el lenguaje Sioux.

-Si, pero no el encabezado – Refiere el sujeto señalando el mismo – Esto es chino… chino de Hong Kong. Se lee “Li” Al hombre que has conocido como Tú padre, no le quedó otra alternativa que entregarme a mi el legado que por sangre le corresponde a los Sioux y es porque no había otra persona con magia alrededor. La única forma de salvarte la vida fue volverte parte elemental de mi poder… volver el libro mío y con ello, el poder que lleva dentro… las cartas- -Abriendo el libro y mostrándole el contenido: un mazo de cartas cuya forma no era rectangular como las cartas del tarot, sino redondas y donde varias figuras relacionadas con nombres particulares en los círculos alrededor develaban su poder y su función. – Estás cartas datan de tiempos antes de la conquista. Me reveló que fueron creadas por influencia del oriente cuando las tribus aun vivían juntas en la faz de la tierra y son influenciadas por los Dioses. Fueron un obsequio de los dioses por vivir en armonía y para defenderles de sus enemigos y fenómenos naturales y también de los demonios. Sin embargo, no fue rival para el jinete… el anterior dueño, fue asesinado. Y con él murió toda posibilidad de protección pues no había otra persona que pudiera despertar la magia de las Cartas o de su guardián. Estabas a punto de morir… al hombre que conocías como Tú padre no tenía la energía suficiente para mantenerte con vida… así que le quedó lo que consideró humanamente posible… y fue entregar la magia a otra persona incluso si significaba un extranjero y salvarte de desaparecer…. Y con ello, te salvó la vida… al menos te vio sobrevivir… antes de morir.

-¡El murió en el ataque!

– Él estuvo vivo lo suficiente para explicarme todo lo que había sucedido y para que le prometiera que cuidaría de ti… porque a pesar que su relación padre-hija era una fantasía, llegaría un momento que no solo la creía él… también la creías tú.

———————-

Los toques son débiles a la puerta de la habitación y a pesar que nadie le pide que pase, el sujeto se abre paso a la misma para observa a la mujer apoyada contra la ventana cerrada, bañándola con los rayos tenues de la luna que se filtran a través del vidrio.

-Lárgate… – Logra decir ella con un tono de voz quebrado.

-Se que estás molesta…

Ella mantiene sus manos en puños, tal vez tratando de controlar a si misma con las ganas que tiene de destruir todo, aquella profunda decepción y infortunio que tal vez toda su vida, toda su memoria y sus recuerdos son parte de una mentira.

Absurda para la mente racional y lógica, si… pero es su realidad…

Y aquello le duele.

-¡LARGO! – Grita ella volteándose a su persona y mostrando sus ojos rojos de llorar y el rostro hinchado por todo lo que ha sollozado desde que salió corriendo del saloncito incluso ajena a las llamadas de Touya para detenerla.

-Se como te sientes… – Refiere Yukito con tenue voz y ella se voltea nuevamente a la ventana – Hace muchos años, tuve que enfrentarme con la absurda realidad que no existía… no como una persona normal…

Ella guarda silencio mientras él avanza hasta quedarse a una corta distancia de su persona.

-Debe de ser muy difícil para ti… asimilar todo esto, sin ser testigo de lo que los demás hablan…

-¡Shaoran está loco! ¡No puedo ser capaz de hacer lo que él me adjudica! – Replica ella limpiando sus lágrimas y moviéndose nerviosa de un lado para otro- ¡Dice que pude transportarme y traer conmigo a Eriol lejos del peligro en Londres!

-Eso es orbitar – Dice Yukito sorprendiéndole por el concepto. – Eriol es capaz de eso… pero también Yue. Es una habilidad propia de los guardianes…

-¡Yo no soy una guardiana!

-Admítelo… te arriesgas más que la mayoría… tienes ahora mismo una actitud sobreprotectora sobre Li. Incluso cuando no estás a su lado, piensas en su bienestar…si se encuentra bien… que le puede haber pasado. La noche que fue atacado solo vi el nivel de preocupación tuyo por él en otra persona… en Sakura… y sabemos que tú no lo amas. No como Sakura está enamorada de él.

-Yukito.

-Es una programación que viene dentro de nosotros, seamos falsas identidades o no. Pero créeme… no tienes nada que temer – Sonríe tenuemente. – Shaoran tuvo un acto de caridad contigo, al salvarte la vida…

-No debió de hacerlo – Replica la mujer nuevamente volviendo a sollozar.- ¡que tonta soy! Como ponerme a llorar como niña pequeña… creo que es la primera vez que lloro…

-¿Por qué dices que no debió de hacerlo?

-No soy su responsabilidad. Debió dejarme morir…

El sujeto abre los ojos sorprendido. Luego de un instante dice.- ¿Sabes…? Una vez, hace mucho tiempo, estuve a punto de desaparecer… la energía de la cual me alimentaba en aquel entonces, no era suficiente para yo subsistir. Y el solo hecho que mi mejor amigo me perdería, hizo que tomara la decisión mas valiente de su vida… me otorgó parte de su fuerza vital para que no muriera… para que continuara a su lado, siendo su amigo. Está en la voluntad de cada quien hacer actos de caridad, pero es un ser humano excepcional aquel que pone las necesidades de otros sobre las suyas… y creo, muy profundo de mi ser que quien eres en realidad, es la que impulsa esa voluntad de ayudar a Li con todas sus fuerzas, incluso sacrificando tú propio bienestar.

-¿Cómo lo sabes?

-Porque así me siento todos los días por Sakura… – Admite el varón.- Porque cuando ella cinco años atrás tuvo que irse de Tokio, no lo dudé dos veces y tomé mis pertenencias y me fui. Mi familia lo es Sakura y su hermano… incluso el pequeño Kero. – Apretando su hombro en señal de comprensión.- Y se que con el tiempo comprenderás la decisión de Li con respecto a ti y la respetarás. Pero ahora, con tu proceder, no lo lastimas a él. Lastimas a alguien más que sabiendo la verdad, confrontó a Li para que te la revelara y pudieras saberlo todo… porque le importas más de lo que a él le conviene o tú creerías.

————————-

-¿Kanda no nos acompaña a cenar esta noche? – Pregunta Sakura observando alrededor de la mesa. Su hermano está allí, comiendo en silencio al otro lado.

Más allá observa a Mariko quien conversa distraídamente con Tomoyo e intercambian comentarios y anécdotas y al final de la mesa, se encuentran en resto de los habitantes de la casa con la excepción de los pequeños guardianes, la joven norteamericana y para sorpresa de Todos, tampoco Yukito se encuentra presente.

-No se siente bien monstruo – dice Touya sin levantar la mirada de su plato y continúa comiendo.

-¿A poco se siente enferma?

-No te preocupes por Kanda. – Dice Touya cortante.- Preocúpate mejor de tus propias acciones- Levantando la mirada un instante y dirigiéndola primero a su hermana menor y luego a la chica que conversa con Daidouji.

-¿Cuánto tiempo planeas quedarte? – Pregunta Tomoyo “sintiendo” como todas las miradas están sobre ellas dos.

-Aun no lo se con exactitud. Pensaba tomar una decisión en los próximos dos o tres días…- ahí observando a Li y dice con cierta vergüenza- Si me lo permite. Pero con lo que me enteré en la estación de trenes y lo que ocurre en Tokio, será un poco difícil conseguir pasaje de regreso a Kyoto.

Shaoran se siente en un conflicto personal con la presencia de esta joven entre ellos: es prácticamente una desconocida que poco (o nada), conoce acerca de lo que hacen ellos en aquel lugar o al menos en Tokio.

Ya luego de un rato, levantan los restos de la cena y los platos a los cuales les toca lavarlos a Touya y Sakura. La joven es detenida por Shaoran quien le pide que se quede a lo que Mariko se ofrece gentilmente en ayudar con las labores de la casa y por supuesto en lavar los platos de la cena, algo que Li presentía que podía ocurrir. Ya cuando la joven se retira acompañada de Touya es que Eriol, Tomoyo, Shaoran y ella se quedan a solas en el salón.

-¿Qué pasa?

-¿Por qué no me dijiste lo que planeabas hacer? – Pregunta Li observándole con reproche.- Al menos por respeto a los guardianes, pudiste advertírnoslo.

-Disculpa Shaoran pero que la invitara a venir unos días, ocurrió el mismo día que resultaste atacado – Replica Sakura a la defensiva y sintiéndose repentinamente abochornada. – No tuve mucho más que pensar en aquellos días. Estaba preocupada por ti y disculpa si mis prioridades cambiaron.

-Vamos Li. No pasa nada…

-Vamos Hiragizawa que sabes que no es cierto – Replica Shaoran observando al sujeto y como planeaba hacerle quedar como “El malo de la película”- Sabes que ahora las cosas se complican un poco más al tener a esa mujer entre nosotros. No todos sobreviviremos a esto. Aun no sabemos en realidad a lo que nos enfrentamos y podría ser el fin…

-Mariko no es una mala persona. Y está enamorada de Yukito. Por Yukito es capaz de todo.

-¿Incluso de asimilar la verdad? Vamos Sakura – dice Li con acento incrédulo.- Incluso a los que nos hemos visto involucrados en toda esta situación, nos resulta un poco incómodo todo lo que está pasando. Podemos no salir vivos de esta…

-¿No estás siendo un poco extremista? Ella se quedará por dos o tres días… no vivirá aquí.

-¡Dos o tres días pueden significar el fin de los días o que algo peor pueda pasar! Además tomando en cuenta que ella no puede defenderse sola… ¿Quién la protegerá todo el tiempo?

-No tienes que preocuparte por eso.

-Tengo que preocuparme por todos los que ocupan esta casa. Son mi responsabilidad – Refiere Shaoran dándole frente a la muchacha que repentinamente se había vuelto bastante testaruda.

-Pero todos aquí somos adultos.- -Replica Sakura y observa a Tomoyo buscando que ella le apoyara en lo que decía. – Si estamos aquí es por nuestro libre albedrío.

-Ella no sabe en lo que se ha metido hasta el momento. ¿Podrás vivir con tu consciencia tranquila si algo le pasa a ella? No tiene poderes… no podrá protegerse a si misma.

-Shaoran: Creo que estás siendo un poco duro con Sakura. No fue su intención el…

-Tomoyo: con todo respeto, no te metas en esto – Replica el sujeto observando a Daidouji con frialdad.

-Oye no le hables así.

-Vamos chicos: no peleen ahora – Dice Eriol colocándose entre ambos quienes se lanzan miradas acidas al otro. –No solucionarán nada. Ha sido un día bastante largo. Estamos agotados… Podríamos seguir hablando mañana ¿No? – Ahí observando a Shaoran.

Este no responde nada decidiendo marcharse del lugar y cerrar la puerta tras él.

-Discúlpalo Sakura. – Dice Eriol explicando – Ha tenido un día muy difícil…

-No debió de hablarle así – Discute Tomoyo observando a su novio y luego a su mejor amiga. – Se le ha pasado la mano.

-Shaoran tiene razón: se preocupa por todos los de esta casa y sabes que la situación con Mariko y Tsukishiro es algo particular.- Dice con un tono de voz mucho más calmado que el chino. –Hasta que este no le diga toda la verdad, estamos expuestos a que nos descubra… o al menos a los guardianes. Las salidas de Kero y Spinel de las habitaciones estarán bien limitadas. Y por el otro lado, ¿Qué explicación le habrá dado Yukito?

-Aun no se. No nos ha dicho nada… – Admite Tomoyo pensativa. -¿Crees que lo que ha dicho Li es cierto? ¿No todos sobreviviremos? – Pregunta con un atisbo de terror atrayendo la mirada consternada del varón a su lado. Ninguno de los dos se percata cuando Sakura sale de la habitación.

-No te preocupes por ello. Li se adelanta a cosas que aún no son seguras.

-Pero tú lo crees… podríamos no sobrevivir.

La firmeza y seguridad en las palabras de Tomoyo, hacen tomar la decisión del sujeto de rozar suavemente sus labios contra los de ella, en un gesto para tranquilizarle y decirle en gestos y silencio todo lo que las palabras podrían no convencerle con seguridad.

————————–

-¿Así que te ha dicho eso el mocoso?

-Ha sido horrible Kero. Me ha hecho sentirme como una niña. – Replica Sakura ofuscada por la forma en que Li ha adoptado mas temprano en llamarle la atención.- Me sentí nuevamente como si tuviera doce años y fuera mi hermano que me reclamara.

-Bueno Sakura, no es que nos has hecho un gran favor…

-¡KERO!

.-Es cierto Sakura. Y mira que no me gusta estar de acuerdo con el mocoso pero las cosas se han complicado un poco más… imagínate que esa muchacha nos vea. –Dudando un instante.- ¿Qué le dijiste que hacen todas estas personas aquí?

Sakura se encoge de hombros y responde.- Que todos somos conocidos y como teníamos que vivir en Tokio, decidimos rentar una casa grande y compartir los gastos…

-¿Se lo ha creído?

-¿Por qué es tan difícil creerlo? Con todo lo que ha pasado en el mundo, no es lo más ilógico del mundo. –Dudando un instante finalmente le pregunta al pequeño guardián. -¿Podemos consultar esta noche las cartas?

-¿Esta noche? ¿Por qué?

-Porque necesito salir de aquí por un par de horas – Sorprendiendo al pequeño guardián.- Saldremos tú y yo Kero. Necesito salir de aquí. Siento… que me asfixio.

-¿No le dirás nada a Li?

-Si le digo algo será a mi hermano…- Admite la ojiverde abochornada. – Shaoran está enojado conmigo y dudo mucho que me hablará en un par de días. Vamos Kero.

-¿Qué mas da? Con la presencia de esa niña, no saldremos por los próximos días de las habitaciones… así que… – Sonando mas animado, añade.- ¿Crees que sea posible que compremos algo dulce?

-Si está algo abierto a esta hora, si. – Admite la ojiverde y añade.- Aunque estaba pensando en ir a practicar al parque… invitar a Yukito tal vez.

-¡Vamos! –Dice el guardián animado porque sabe que entre la falsa identidad de Yue y él mismo, podrán proteger a Sakura y tomando en consideración que los próximos días estaría encerrado en la habitación de Sakura, no tiene mucho de donde elegir.

 

 

Aun el sol no sale pero ya se van mostrando los primeros vestigios de la mañana. Aunque presiente que los recuerdos de la noche anterior, pueden ser parte de un hermoso sueno, el aroma a perfume que desprenden los cabellos de la mujer que duerme sobre su cuerpo le revelan lo contrario: es una hermosa realidad que sus figuras están entrelazadas bajo las mantas que cubren a ambos y trata de no hacer ningún movimiento brusco para no despertarla.

 

Como si ella presintiera su presencia o que se encuentra ya despierto, ella suspira lánguidamente y parpadea encontrándose con la piel masculina expuesta, contra la suya y levanta la mirada para encontrar un rostro pálido pero que tiene una sonrisa de picardía y satisfacción que le cruza de oreja a oreja.

 

-Buenos días, preciosa.

 

-Buenos días – sonríe estirando su figura perezosamente y cubriéndose por las mantas. – ¿Qué hora es?

 

Eriol toma el reloj de pulsera de la mesilla a un lado y anuncia – Falta un poco para las siete de la mañana…

 

-Sera mejor que me marche. No quiero que Sakura se despierte y no me encuentre… podría preocuparse – con su mirada recorre la habitación para ver la bata que llevara la noche anterior a los pies de la cama y busca bajo las mantas su ropa interior la cual se calza sin mucha dificultad ante la mirada maravillada del varón que aun continua en la cama. – ¿Qué? – Pregunta ante la mirada traviesa del sujeto. – ¿Qué pasa?

 

-¿Acaso no vas a pensar lo que ocurrió anoche?

 

-¿Entre nosotros? – Dudando unos instantes- Fue… maravilloso…

 

-Creo que es algo que podría acostumbrarme fácilmente… – Admite el sujeto aferrándole por el brazo que tiene mas cerca de su persona. – ¿Tú no?

 

-Seria una abusadora si te respondiera de manera negativa – sonríe sonrojándose un poco – Solo espero que no nos escucharan. – Dice preocupándose un instante- Por un momento, sentí que las cosas se salían de control.

 

-¿Te refieres al momento que gritabas en éxtasis? – Dice sonrojándole.

 

-A ambos se nos fue un poco la mano.

 

-Creo que la mejor forma de no pasar vergüenza o evitar los comentarios es formalizando esta situación – atrayendo su mirada con su declaración mientras ella trata de arreglar su pelo – Quiero decir que duermas aquí…. Conmigo.

 

-¿Formalizar lo nuestro? ¿Qué les diremos a los demás? ¿A Li? “Estamos decididos a que Tomoyo se pase a mi habitación para tener sexo con frecuencia y sin que nadie le moleste o le perturbe”.

 

-Mas bien iba a comentar que nos comprometiéramos… – Admite el sujeto aturdiéndole con sus palabras.

 

-¿Comprometernos? ¿Quiere decir que nos casemos?

 

-¿Por qué no? Ya has pasado por eso antes y no somos niños. Creo que podemos pensar en que el matrimonio es el paso más lógico.

 

Tomoyo le observa atónita. Sus palabras no llegan a sus labios y no cree que lo haría muy pronto pues justo cuando le va a responder, unos toques a la puerta y la inmediata entrada de Nakuru Akizuki los sorprende a ambos y los pone en jaque.

 

-Buenos días Eriol… vengo a decirte que nos toca… – Ahí callándose de repente y observa a una sonrojada Daidouji y a su amo, aturdido de verle allí. – Oh… buenos días… – Dice con una tenue sonrisa y pretendiendo retirarse. – Disculpen que…

¡Tengo los peores momentos para intervenir!

 

-No, no te preocupes Nakuru – Dice Tomoyo incorporándose -¿Ya se levantaron todos?

 

-No. Solo vine por Eriol porque es nuestro turno de preparar el desayuno. Nadie más está despierto… aún. – Admite sonriendo con cierto nerviosismo al par y viendo que Tomoyo apenas lleva una bata de dormir que deja poco a la imaginación. – Si lo hubiera sabido… – Ahí volteándose para darle privacidad, porque dudaba mucho que bajo las mantas, su amo tuviera una prenda.

 

-Bueno, será mejor que me vaya antes de que los demás se despierten. No me imagino dando explicaciones a nadie más.- Dice la chica de ojos azules y pasa al lado de Nakuru sin mirar atrás y antes de salir de la habitación dice en voz alta. – Lo pensaré… Eriol. – Parece responderle sin dar mas detalles, pero el varón sabe que es con relación a su pregunta antes de verse interrumpidos por la falsa identidad de la guardiana.

 

———————–

 

-¡Oh buenos días Sakura! – Dice la joven al entrar a la habitación justo cuando el despertador marca las siete de la mañana. – ¿Qué haces despierta a esta hora? – Observando a la ojiverde sorprendida mientras la observa llegar como si pretendiera entrar y pasar desapercibida.

 

-Tuve un extraño sueño y no pude volver a dormir… ¿Dónde has estado? – observando su bata de dormir aún en su persona.

 

-No voy a esconderte nada… eres mi mejor amiga – dice Tomoyo sonrojándose un instante ante los recuerdos de la noche anterior. – ¿Dónde esta Kero?

 

-Sabes que con la presencia de Kumiko aquí, Kero esta con Radjetsû. Aun Yukito no le dice la verdad y creo que seria una desagradable sorpresa que lo encontrara aquí o se encontrara con él… no sabemos como tomaría la verdad.

 

-Bueno… creo que ya viene siendo hora que si ella se quedara aquí, sepa la verdad. No se por cuanto tiempo mas podrán esconderle lo que pasa aquí.

 

-Creo que Shaoran esta enojado conmigo por no haberle dicho que la había invitado – Admite Sakura algo apenada – Ni siquiera me ha hablado en la cena de anoche… – ahí negando con su rostro – Pero eso no responde a la pregunta de donde estabas. –

 

Observándole sacar ropa de un pequeño armario y tomar la toalla que era de la chica y que descansa en el espaldar de la cama.

-Estaba con Eriol.

 

-¿Con Eriol-Kun? ¿Toda la noche…? ¿Qué hacías con Erio…. Oh – Ahí la ojiverde no necesita más explicaciones ante la expresión de satisfacción de su prima y una sonrisa de oreja a oreja que esta exhibe. -¡Vaya!

 

-No quiero que los demás se enteren Sakura… es algo bastante privado. Aunque Eriol ha referido la idea de que me mude a su habitación. – No revelándole su propuesta de matrimonio.

 

-¡Vaya Tomoyo! Sabia que estabas enamorada de él y que tenían una relación, pero…

 

-¿Acaso te molesta, Sakura?

 

-¡Por supuesto que no! – Responde la ojiverde observando la expresión de duda de su amiga. – ¡Claro que no me molesta! Ustedes se quieren y eso es claro… solo que, bueno, no me imaginaba algo como esto.

 

-Si, claro. Yo en realidad no te voy a decir que tenia mis dudas pero ya he estado casada antes… amaba a Eriol mucho tiempo atrás y lo necesitaba… ¿Puedes entender eso?

La muchacha de cabellos castaños asiente lentamente.

 

Tomoyo sonríe lentamente y añade- No le digas a nadie por favor. Creo que Eriol quiere hablarlo con Shaoran antes de decirles a todos. – Tocando su propia mejilla y Sakura detecta aquel brillo en su expresión y como su rostro parece radiante.

 

-Pareces feliz… él te hace feliz.

 

-La persona correcta puede hacerte eso Sakura. Hacerte sentir feliz… completa. Eriol hace eso en mí. Por encima de la intimidad que compartimos anoche, de un tiempo para acá, siempre he sabido que es la persona adecuada para mí. Por eso me dolió tanto que no quisiera volver a Japón cuando lo necesitabas. Pensé que no volvía para no verse conmigo… – añade con una pizca de tristeza haciendo que su amiga tomara su mano entre las de ella. – Que ya no pertenecía a su vida.

 

-Tomoyo… ¿Por qué nunca me lo dijiste?

 

-¿Cómo decírtelo Sakura? Tú tenías tus propios problemas. No recordabas a Eriol… apenas podías llevar tu vida con la falta de memoria y además estaba tu hermano… –

Ahí apenándose un poco – en un momento de soledad, tu hermano y yo recurrimos al otro para llenar aquel vacio… – sorprendiendo a la chica de ojos verdes mientras se encoge de hombros con resignación- No funcionó. Jamás podría funcionar.

 

-¿Con Eriol encuentras que podría funcionar?

 

-Es un instinto en tú persona… algo que despierta dentro de ti diciéndote que las cosas así deberían pasar. Anoche lo sentí con Eriol – sonriendo soñadoramente – y no creo que llegue a sentirme con nadie mas de la misma forma, en esta vida o en la siguiente… nos amamos – Atrayendo con ello la sonrisa de su prima – y no creo que eso vaya a cambiar nunca.

 

—————————

 

Meiling los observa detenidamente mientras todos los ojos se encuentran concentrados en ella. Había pasado parte del día y casi toda la noche anterior, ajustando detalles y sacando un extracto de todo lo que había compilado Li y los demás. Ya una vez todos desayunados los únicos que faltaban en aquel salón eran Yukito y Mariko quienes habían sido ignorados al llamado a la reunión precisamente para que la mujer no se enterara de aquellos detalles. Incluso el trasnoche que ha pasado, le revelan a los demás la mala noche pasada.

 

-Mucha de la información recabada por ustedes ya existen en varios libros que datan de cientos de años. – Refiere Meiling. – Incluso me he concentrado en lo que ha pasado en las últimas horas sobre el virus que invade Japón y Europa encontrando coincidencias con el virus o fiebre negra que consumió a cientos de miles de personas en la Europa de la Edad Media.

 

-Si pero la diferencia de ese pasado con ahora es que existen vacunas – Refiere Touya meditativo atrayendo las miradas de todos. – Cuando estudias medicina te dan la historia… en aquella época la existencia de los antibióticos habrían salvado muchas vidas.

 

-Pero en aquella época, la medicina no estaba tan adelantada- Asiente Eriol observando al hermano mayor de Sakura y apoyando su idea. – En diversas partes de la historia, se han sabido de esas enfermedades.

-Si pero aunque esta surgía cada cierto numero de años la de esa época fue la mas mortíferas de todas… – Admite Meiling y con una sonrisa de suficiencia añade – Pero, coincide a la perfección con la información de que ha sido detenido anteriormente… me refiero al “Fin de los Días”. Según la Bruja de las Dimensiones y la información que Xiao Lang puso en la base de datos, esta había hablado que fue detenido.
-Pero a un alto precio. La vida de los hechiceros.

-Si, eso está claro. – Admite Meiling. – Pero… esta vez no tiene que ser igual. – mostrándole a su primo sus apuntes en chino. – Encontré esto en Internet…

Shaoran lee unos instantes y levanta la mirada a Meiling para pasarle la información escrita a Hiragizawa quien esta del otro lado. Sakura y Tomoyo que se encuentran al lado del hechicero, observan por encima de su cabeza para encontrarse con información escrita en chino.

-No puedo creerlo… – Dice Eriol sorprendido ante lo que lee y levanta la mirada a la china – ¿Estás cien por cien segura?

-Fue lo primero que pensé cuando leía eso. – Señalando el papel y los demás le observan con curiosidad y luego voltean su mirada a Li quien es que toma la palabra.

-La dimensión de los jinetes.

-No pertenecen a este plano. Nunca lo han hecho. Pertenecen a otra llamaremos “Dimensión”. En esa dimensión, no son tan poderosos como en la tierra que vivimos nosotros. Por ello es que los hechiceros sacrificaron sus vidas: Fueron a detenerlos al otro lado.

-¿Al otro lado dices? ¿Se entregaron para morir? – Ahí quien toma la palabra es Tomoyo.

-He consultado incluso la pagina que mi primo tiene apartada sobre lo del ¿Cómo le llamas?

-¿Codex Gigas?

-Eso mismo – Refiere Meiling aun sorprendida de que no pueda pronunciar ese nombre. – Este según dice en la Internet, es el llamado Biblia del Diablo… pero también hay mucha información en la Biblia de los Católicos. Igual en el budismo y en muchas religiones.

-¿Pero de donde sacaste que ellos están en otra dimensión?

-De la Biblia por supuesto. – Admite Meiling como si fuera lo mas lógico del mundo, luego suspira y dice – Según Hiragizawa y la americana, ese jinete que le atacó, fue invocado… ¿no? Lo que quiere decir que no vive en este mundo.

-Puede ser que estuviera en otra parte…

-No Sakura – Dice Meiling segura de lo que dice. – Estoy más que segura que ellos están en otra dimensión. En una que no pertenece a esta… llameémosle… lo que los católicos y cristianos llaman “Cielo”. Según la Biblia estos jinetes se encuentran detrás de una puerta que fue abierta al romper los sietes sellos del libro sagrado o gran libro. Podemos suponer entonces que la última vez fueron detenidos porque los sellos fueron repuestos. Pero no es un cielo como el que conocemos entre nubes y todo lo demás… – Señalando al techo – Es mas bien una especie de plano… o dimensión si nos vamos a la astrofísica.

Shaoran y Eriol intercambian miradas de profundo asombro. Touya observa al otro lado de la mesa donde el monje y los otros hombres parecen pasmados por las palabras de la china que llegan a comprender pues esta busca hablar bien pausado y han aprendido a entender poco a poco el japonés. Pero lo mas sorprendente es que ella se haya dado cuenta de lo que ellos no en todo aquel tiempo estudiando toda la información.

-Si es eso cierto, entonces hay cosas que la Bruja de las Dimensiones no nos dijo – Refiere Shaoran pensativo.- No nos dijo que podían ser localizados en otra dimensión. Aunque si refirió el hecho que fueron detenidos.

-¿Cómo sabes todo esto? – Pregunta finalmente Kanda sentada al final de la mesa y quien había permanecido callada hasta el momento. A su lado se encuentra Nakuru mientras Spinel Sun permanece en su regazo escuchando con atención.

-Ya se los dije. Del Internet. Da la casualidad que cuando entras ciertas palabras claves te llevan a mucha información. Hay toda una subdivisión de páginas dedicadas a lo oculto y por el otro lado otras páginas dedicadas al Apocalipsis. Que por cierto, han estado muy activas en los últimos tres años. No somos los únicos que sospechamos que algo ocurre. Incluso hay comentarios no muy certeros sobre la presencia de los jinetes en la tierra pero, hay algunos que escapan de la realidad.

-Eso no resuelve un problema importante – Dice Touya pensativo- No creo que nos quedaremos sentados hasta que ellos acaben con la mitad de la población mundial y luego el mundo termine… ¿No?

-Lo que no termina de cubrir el detalle que no pueden enfrentarlos – Refiere Tomoyo tomando la palabra y con el tono de voz bastante preocupado – Son peligrosos y letales… no pueden ser oponentes de ellos.

-No en esta dimensión – Dice Meiling con firmeza y confiada – Hay que estar en su plano y ellos no son tan poderosos o tan grandes… según la información, en aquel plano, seriamos contrincantes idóneos para ellos.

-¿Esa información es confiable? No quiero ser ave de mal agüero pero…

-Aquí vamos – murmura Kanda ante el comentario del hermano de Sakura atrayendo una mirada filosa a su persona.

-…Pero… no todo lo que se ve en Internet es fiable… ¿Cómo sabemos si es cierto o no?

-Ya había pensado en eso Kinomoto – Responde Mei muy segura de si misma, – Y la respuesta está delante de todos… – al observar que nadie tiene idea de lo que esta hablando añade- La bruja de las Dimensiones.

Shaoran y Eriol intercambia nuevas miradas por tercera vez.

-Confiar en una tercera persona para hacer esto, no es solo ridículo… es suicidio.

-Al menos que tengas otra mejor idea, creo que debemos al menos considerarla – Le responde al sioux a un malhumorado Touya.

-¡Vamos! No pueden pensar que esa mujer querrá ayudarlos o enviarlos a otra dimensión a buscar esos sujetos. Además tomemos en consideración que de poder hacerlo, lo habría propuesto cuando Li le visitara.

-No lo hizo. Solo dijo su precio para ayudarnos. – Admite Li. – Tal vez es eso lo que haría.

-No lo averiguaremos sino le preguntamos, ahora directamente- Afirma Hiragizawa pensativo.

-¿Y que pasará si ella puede hacerlo? ¿Se atreven a viajar a otro lugar desconocido para ustedes…?

-Por supuesto – Dice Shaoran sorprendiéndoles. – Si es la única alternativa.

Las miradas de afirmación, convicción y decisión están en la mesa: al menos en los rostros de los dueños de cartas mágicas y sus guardianes.

Pero no puede decirse lo mismo en las expresiones de Touya y Tomoyo quienes los observan con perplejidad y en el caso del trigueño, de un muy claro disgusto.

-¿Acaso soy el único que piensa con lógica de todos nosotros? – Pregunta Touya bastante incómodo por el giro que tomaba la conversación. – No pueden confiar en una vieja que no conocemos para que los lleve a un sitio desconocido y no sabiendo si en verdad todo lo que dicen “En Internet” – haciendo unas comillas con sus manos – es cierto.

-Si tienes otro plan, oigámoslo – Replica Meiling defendiendo sus conclusiones- Por lo que estamos viendo, esto se está poniendo cada vez mas difícil. Sin contar con el hecho que no todos los que vivimos aquí somos poderosos magos… pronto podríamos caer enfermos con lo que está ocurriendo.

-Si tienes tanto miedo ¿Por qué no regresas a China? Allá aun no han dicho nada de que se ha propagado.

-No he dicho eso, porque no tengo miedo. Es simple lógica. Y además, es solo cuestión de tiempo para que las cosas empeoren, no solo aquí, también en el resto del mundo… ¿No es cierto?

-Por favor, chicos… – Interviene Nakuru viendo como los ánimos de Kinomoto y la prima de Shaoran se estaba exaltando. – Así no solucionaremos nada.

-Nakuru tiene razón – interviene Sakura atrayendo la mirada de tanto su hermano, como Meiling y así los demás. – Tenemos que tener un plan el cual seguir… donde sustentarnos… hasta el momento aunque, no es certera, tenemos que tomar la información que nos ha dado Meiling como válida porque no tenemos mas nada donde apoyarnos – con aquella expresión llena de seriedad y de compromiso, extrae miradas de admiración y de orgullo en la mesa. – Esto es todo lo que tenemos y debemos de llevarlo a cabo – Tomando una decisión.- Iré a visitar a la Bruja de las Dimensiones.

-¿Tú, Sakura? –Ahí Touya controla el tono de voz y por primera vez, observa al Chino al otro lado, como buscando su apoyo.- ¿Por qué irías tú?

-Porque mientras más tiempo perdemos en discusiones que no llevan a nada, las cosas se están poniendo peor. Lo que mas deseo es acabar con todo esto y volver a nuestra vida de antes… muchas personas podrían morir con esto del virus desconocido. Sin tomar en cuenta que Japón se encuentra al borde de una tercera guerra mundial. Debemos impedirlo.

-El lugar a donde iríamos podría estar desprovisto de todas nuestras necesidades básicas. – Dice Eriol pensativo – Necesitamos comer y descansar… ¿Cómo será allí?

-Esa creo que es otra pregunta para la Yûko Ichihara. – Dice Meiling.- Si hay alguien que puede tener respuestas claras es ella. Y Sakura tiene razón: lo conveniente es preguntarle a ella.

-De acuerdo Sakura – Dice Eriol – Si tienes que ir, lo mejor será que yo te acompañe.-

-¿Por qué? – No es Sakura quien pregunta, sino Li al otro lado la mesa.

-Porque tengo algo que tratar con ella – Sonríe de manera divertida aunque Nakuru reconoce que aquella sonrisa es más bien para acallar y prosigue – No te preocupes Li: Protegeré a Sakura con mi vida si es necesario…

-No se porque dices eso…

-Ah ¿Pues hace unos segundos ponías impedimento es por bienestar mío? ¡Que dulce eres!

Sonrisillas ahogadas se esparcen por la mesa mientras el rostro del pobre hombre adquiere un rojo mas intenso con cada segundo. Incluso se obliga a toser para recuperarse del momento bochornoso e incómodo que Eriol, le está haciendo pasar.

-Por lo pronto voy a reunirme con Blair. – Informa Eriol.- La mejor forma de estar informados desde las altas esferas de la política será a través de Primer Ministro británico. La información que nos de podría ahorrarnos tiempo.

-Iré contigo Eriol.

-No será necesario querida Nakuru – Afirma Eriol con una tenue sonrisa. – Estaré en su hotel que es uno de los más seguros de la ciudad.

-Pero Eriol…

-Te aseguro que no hay nada que temer – Ahora observa al otro lado, donde ha sido Tomoyo la que ha reclamado sobre su idea de reunirse con Blair. – Todo estará bien – Sonríe confiado.

—————————————————-

-¿Puedo hablar contigo? – Pregunta Shaoran abriéndose paso a la habitación donde estaban Sakura y Nakuru quienes descargan las secadoras de toallas y ropa de cama. La joven de ojos verdes usaba un delantal con pechera y una camisilla de tono rosa chicle corta con algo de piel expuesta en su cintura y una falda larga hasta las rodillas de color demin.

Nakuru por su parte, usaba pantalones de ejercicio y una camisilla corta que exhibe parte de su generoso torso y exuberante busto. Ambas se quedan de piedra al ver a Shaoran en aquella parte de la casa.

-¿Ocurre algo raro? – Pregunta Sakura al notar que es con ella que desea hablar.

-Creo que… iré a emparejar el canasto de calcetines que tengo aquí. – Señalando el objeto que rebosa de calcetas de múltiples colores. – Apuesto que mas de la mitad son de Kinomoto y esa escandalosa americana.- Y saliendo rápidamente del lugar.

Sakura comienza a sacudir y doblar toallas. Shaoran se coloca del otro lado por igual a facilitarle el trabajo.

-Lamento mucho que este trabajo extra les hayan caído a todos de alguna u otra manera.

-No se porque dices eso. Cuando mi hermano y yo decidimos venir aquí, sabíamos a lo que nos ateníamos. No era que tendríamos un ejército de doncellas y mayordomos a nuestra entera disposición. Además mi hermano y yo hemos hecho deberes domésticos desde siempre. Estamos acostumbrados. Y sirve para hacer ejercicios.

-Si, pero les han caído mas trabajo desde que estoy un poco afectado de salud.

-Shaoran: Esa criatura, según la explicación de mi hermano, te hizo bastante daño. No nos pesa hacer un poco más de esfuerzo. Pero no viniste aquí para reclamarme de que estoy haciendo mas labores domésticas- Extendiendo hacía su lado un pliego de sábana para doblarlas entre ambos. – ¿De que quieres hablarme?

-De Yûko… de tú visita a la bruja de las dimensiones.

-No creo que saldrás lo mismo que mi hermano me ha dicho – Atrayendo la mirada de Shaoran, observa a los ojos para decirle.- Me ha reclamado que haya salido con eso… que porque tengo que ir…

-Esa misma pregunta me hago yo… ¿Acaso no confías que haremos Hiragizawa y yo lo que es mejor para ustedes? ¿Para todos nosotros?

-No.- Dice con decisión sorprendiendo al sujeto. – No después de lo que has hecho con Kanda.

Shaoran continúa doblando la sábana por el otro lado mientras Sakura sigue el ritmo por igual. Luego de unos breves segundos terminando con esa pieza, toma otra, la cual el sujeto, aferra por el otro lado con la misma misión de irla doblando al unísono.

-Así que lo sabes.

-Escuché a mi hermano hablando con Yukito. ¿Cómo no nos pudiste decir?

-Entonces eso te molesta.

-Me molesta el hecho que no puedas confiar en nosotros para esas cosas… para saber esos detalles. – Duda un instante – Es lo mismo que Yukito hace con Mariko al no revelarle la verdad sobre Yue. Lo que hiciste con Kanda no es fácil y tampoco perdonable.

-Sakura: Kanda no podía enterarse de la verdad de un principio. A diferencia de Nakuru o de Yukito, no tiene conocimiento o imagina lo que su otra identidad hace. No están directamente conectadas. Kanda no está en conocimiento total de lo que su otra identidad hace y tampoco puede controlarla. Pensé en su momento, que esconderle la verdad, nos ahorraría bastantes dolores de cabezas. Y como puedes ver, ella en su falsa identidad, sabe defenderse muy bien solo. No podía manejar tantas cosas al mismo tiempo y añadiéndole el hecho que ella de por si, es una mujer bastante impulsiva y de armas a tomar…

-¿Cómo sabes que esa fue la mejor decisión? – Pregunta ella con un tono de voz mas calmado.

-No lo se. Pero por lo pronto, ha resultado. Se que ella está enojada conmigo… lo se, pero no puedo permitir que hormonas femeninas nos vuelvan locos aquí. Mas el caso de ella.

-No me dijiste que tenías cartas mágicas. Has estado usando siempre en los entrenamientos los conocimientos que adquiriste en tú infancia.

-¿Acaso crees que el hecho que tenga estas cartas mágicas que no adquirí sin siquiera por medio de un juicio como pasó aquel entonces con las Cartas Clow, me hacen entero dueño de ellas? Te equivocas- Sorprende a Sakura con aquello. –Me hace sentir… como ladrón.

-¿Ladrón?

-Estas cartas no las gané con justo derecho. Tampoco por medio de una batalla contra su guardián: Esas cartas las gané porque el dueño anterior había muerto y la única forma de salvar a su guardián fue, proporcionándole mi poder y transformándolas: obedecí un último deseo de un anciano moribundo. – Dice mostrándose en verdad aturdido y decepcionado de aquella situación.

Cuando las dos puntas de las sabanas que doblan, se unen bajo sus dedos, las pequeñas manos se colocan sobre las suyas en un acto que lo toma por sorpresa y se encuentra observando aquellas esferas que se ven brillantes y despiertas ante sus palabras, la honestidad de su declaración y su decisión ante la incertidumbre al obedecer o no a un hombre que deseaba no solo poner su legado a disposición de un total desconocido, sino salvar a alguien que había criado como uno de los suyos.

-Es la primera vez en mucho tiempo que veo al verdadero Shaoran Li en ti… – Refiere la chica a pocos centímetros de su persona y observando a sus ojos. Su sonrisa se enternece cuando observa las mejillas del hombre teñirse tenuemente. – Te ofende que haya sido del modo de obtener tus cartas mágicas, sin embargo, salvaste la vida a una persona… sea mágico o no… le salvaste la vida… eso dice grandes cosas de ti…

Y la mano de ella se dirige a su mejilla acariciando tenuemente su mejilla, el contorno del labio inferior y su barbilla sintiendo en la palma de sus dedos el contacto con el pelo facial que a pesar del sujeto seguro haberse rasurado temprano en el día, siempre puede sentirse la asperidad tenue al contacto.

-Sa… sakura…

-¿Qué?

El sujeto traga en seco y con una de sus manos, las coloca bajo la barbilla de la chica. Su rostro va abajándose más y más hasta la altura de la cara de la chica.

-Creo que…

-¿Qué cosa? – Murmulla ella contra su rostro. Ahí Shaoran vuelve a sentir el tenue aroma a flores y cítricos tan típico en ella.

-Creo que quisiera… yo quiero… besarte… – Dice a milímetros de su rostro.

-Hazlo entonces – Responde ella con una tenue sonrisa y un brillo perspicaz en su mirada mientras sus mejillas se tiñen de un color salmón y al sus labios hacer contacto tenuemente en un breve primer beso en donde ella cerró sus ojos y luego él. Luego de unos breves segundos ambos abren los ojos al mismo tiempo para observarse como si estuvieran hipnotizados con la mirada del otro y Shaoran suelta la sábana que tenía aferrada con la otra mano para un segundo beso, esta vez acercar a la joven hasta su persona en movimiento lento pero seguro en donde ella se deja llevar hasta colocar ambas manos en el pecho del hombre y de ahí, colgarlas en su cuello al momento que la boca de ella poco a poco se va separando para con un suspiro de satisfacción sentirse mas cerca del sujeto al este pegarla contra su figura y aferrarla con mas posesión.

Con los ojos cerrados pero sintiendo que los oídos le martillan por las palpitaciones rápidas e intensas de su corazón, Sakura murmura el nombre del sujeto y este gruñe de satisfacción mientras el beso se vuelve mas intenso y exigente para los dos. Ya las manos de Shaoran están en la espalda de la chica, casi comprimiéndola contra su figura. Es ella quien rompe contacto al sentir sus pulmones que carecen de oxigeno.

Y respira con dificultad sintiendo como su rostro arde con intensidad.

Se quedan observándose y aun en aquel contacto firme y seguro. Sus ojos le dicen todo y las sonrisas en ambos rostros es todo lo que necesita decirse por el momento.

Aunque Sakura dice con la voz entrecortada por la emoción y la adrenalina – Pensé que… que tú no me querías…

-¿Cómo puedes decir algo así?

-Tú mencionaste el nombre de Sying – Admite la chica algo avergonzada y el hombre no comprende de donde y cuando aquello ocurriría –Cuando estabas con fiebre…

-Ya veo… – Dice el sujeto uniendo la información rápidamente. Aún se encuentran abrazados y como una de las secadoras aún está encendida, les da cierta privacidad en su conversación.

-Era tú esposa… pensé que estabas enamorado de ella.

-Lo estaba. – Admite el sujeto. –Pero mis sentimientos han cambiado en los últimos meses… – Acariciando las mejillas de Sakura.- Dios… tenemos que hablar… pero no aquí… no así. – Observando a su alrededor y sintiéndose como un abusador si alguien le encontraba abrazados, aunque era todo lo que hacían por el momento. – Pero tenemos que hablar.

-¿De ella?

-De nosotros.- Admite el varón asintiendo con su cabeza y tomando las manos de la chica para besarlas ambas con adoración incluso cerrando los ojos. Aquella acción puso a la muchacha en las nubes y aun mas roja incluso no evitando dejar de sonreír. –No existe el ayer… solo nosotros y el ahora…

-De acuerdo.

-Veremos la forma de salir de aquí y charlar. – Afirma el sujeto.- Al menos estar a solas un par de horas donde tú hermano o Tomoyo o la misma Meiling no nos interrumpan… pero debemos de hablar.

Sakura asiente y es cuando escuchan la voz de Meiling llamando por el sujeto en los pasillos de la casa y este responderle, llega a los pocos segundos para encontrar a Sakura volteada hacía la lavadora terminando de cargarla y con un envase de detergente en sus manos. Shaoran envuelve toallas del otro lado.

-¿Qué pasa Meiling? – Pregunta el aludido observando a la puerta. Sakura no se voltea a mirarle.

Pero Meiling observa intrigante a su primo y a la espalda de la ojiverde.

-Quiero consultar contigo una información que me han enviado… si puedes ahora… claro – Observando nuevamente la espalda de Sakura de manera curiosa, odiándose internamente si acaso llegó a interrumpir algo entre el par.

-Si, puedo ahora… – Refiere el sujeto dejando la toalla que doblaba y sin voltearse o mirar a Sakura, se retira del lugar siendo observando por su prima quien se muerde la lengua para no preguntar nada indebido y al mismo tiempo esperando que Sakura se volteara. Al notar que la chica continúa inalterable descargando la lavadora y volviendo a cargarla, no pierde el tiempo yéndose tras su primo.

Y es entonces cuando Sakura, sintiendo y observando que está a solas sonríe nerviosa y satisfecha deslizándose con el canasto en sus brazos hasta caer sentada en el cuarto de lavado y llevándose las mejillas al rostro en una actitud ingenua e infantil.

Porque sabe que sus mejillas arden por el beso de Shaoran… porque está bien clara que nunca se ha sentido así jamás… por nadie.

Y esperando el momento que puedan besarse nuevamente.

——————————————————-

Para Eriol no fue difícil una vez dio su nombre en recepción y la naturaleza de su visita al conserje el esperar unos instantes hasta que un hombre alto y de estirpe occidental le saludara con la mano y le señalara que lo siguiera pues lo llevaba directamente a la suite del Primer Ministro Británico.

Sus pensamientos se encuentran entremezclados ante la belleza de ojos azules que le espera en casa, todo el trabajo que tienen por delante de demostrarse que la teoría en la investigación de Li Meiling es certera y por supuesto el hecho que el mundo parece dirigirse a un caos sin retorno.

Tuvo que salir de la casa usando una mascarilla para su boca y nariz. Una vez ingresó al hotel fue dirigido con parte del personal a una cámara de higienización que era una especie de ducha transparente donde le rociaron un extraño vapor transparente que se disuelve en el ambiente una vez sale a la atmosfera normal del interior del lugar.

Ninguna medida es demasiada para proteger a los visitantes de un hotel cinco estrellas y por supuesto el favorito entre los diplomáticos, ilustres visitantes extranjeros y hasta de la misma monarquía del resto del mundo. Incluso cuando en el año dos mil, cambiaran los cristales de los ventanales por un cristal grueso y duro incluso a prueba de explosiones, disparos de armas de largo u corto alcance o de sismos de magnitud considerable.

Los ocupantes de las lujosas habitaciones estarían a salvo.

El hombre al cerrar la puerta del ascensor, extrae una pequeña llave plateada y la inserta en la base del panel, pulsando a continuación un botón blanco el cual le abre paso a un pequeño panel de control escondido detrás de la lamina de madera a pocos centímetros de la base del panel de botones normales de un ascensor común. Una vez pulsa un rejuego de tres teclas numéricas, el ascensor comienza a ascender lentamente en un principio y luego más acelerado mientras se mueve a través de los veinte primeros pisos de la estructura.

Los últimos tres pisos dan paso al helipuerto del mismo y dos pisos inferiores que forman parte del conjunto de enormes suites llamadas “Suites Monarcas” por el tamaño, el lujo y las comodidades del mismo.

Al abrirse la puerta, para sorpresa de Eriol, solo hay dos puertas al final del pasillo. El hombre le dice.- Por Aquí – Indicándole la izquierda. Ni siquiera tiene que tocar la madera pues, gira el pomo e inmediatamente se abre paso a un enorme salón de estar adornada de suntuosas mesas con bases en cristal atestadas de flores de todo tipo y las paredes adornadas de muchos cuadros suntuosos y cuyo costo es ridículo considerando que son pinturas modernas pero de artistas de gran renombre nacional e internacional.

Eriol observa al sujeto sentado al final del salón que sonríe y se incorpora atrayendo las miradas de varios hombres que le acompañan a su persona.

-¡Eriol! ¡Amigo mío! – Dice Tony sonriente aproximándose y abrazándole con efusividad. -¡Por un momento creí que te perdíamos! El más terrible rumor se esparció por el Reform Club… ¡Que bueno verte bien!

-Estoy bien… en realidad sorprendido por tu llamada… Creí que Inglaterra tenía demasiados problemas por el momento para que el Primer Ministro se diera una escapada a Japón. – Tony le indica que se siente en el sofá y le ofrece algo de beber a lo que el británico japonés rehúsa cortésmente.

-¡Por supuesto! ¿Quién piensa lo contrario!? Pero digamos que “Negocios” me han traído a Japón…

-¿Cómo sabías que estaba aquí? Me refiero a Japón – Viendo como toma un trago de su bebida mientras, hace señas a los hombres que le acompañan, que se retiraran.

-Tú ama de llaves- Responde Tony – En realidad fui a buscarte al centro ese…- No dando detalles.- Tú amigo fue muy amable de informarme que no estabas en el país y que obtendría mas información en tu casa…

-¿La señora Jennings te dijo donde estaba?

-Se lo había dicho tú prima… quien por cierto, tampoco estaba en casa.

-Así es. Ella vino a mi solicitud hace unos días.

-Exacto. Como tenía reunión con el Emperador y el Presidente de Japón sobre la guerra que llevaremos en contra de los responsables de la muerte de la familia Real británica, aproveché para contactarte y ponernos al día… – Brillando su mirada al observar los ojos azules de su acompañante. -¿Japón, Eriol? Pensé que estarías en Turcos o Caicos… o en Grecia con tus padres.

-Sabes Tony que aunque hablamos ese día, que buscaba una alternativa para salir de Inglaterra, no pensaba hacerlo a Japón. Las cosas han empeorado un poco desde que llegué…

-Ah si… todo está complicándose. Mas aún con esta bendita plaga que azota Tokio. No he podido salir del hotel ¿Sabes? Si voy a salir tengo que usar el helicóptero y trasladarme incluso al aeropuerto… es mas seguro así. – Incorporándose y caminando a la mesilla donde se encuentran las bebidas.- ¿Estás seguro que no puedo ofrecerte nada?

-Si, estoy seguro…- Incorporándose un instante y observando a su alrededor.- Aun no se que hago aquí… -Viéndole tomar un trago de su bebida de una sola asentada.- O en que puedo ayudarte… – Concluye Eriol viendo como el hombre se sirve otro trago del pesado escocés.- ¿Acaso no estás bebiendo de mas Tony? Siempre has bebido- Dice viéndole rozar un instante la boquilla de la botella de cristal con el borde del vaso corto.- Pero nunca así.

-Hay cosas que se salen de control Eriol – Dice Tony desafiante.- Decisiones que te hacen sentirte dudoso sobre tu papel como líder… como gobernante… incluso como rey. – Afirma el hombre dándole la cara a Hiragizawa.- Hay decisiones que el ser humano común, no tiene que tomarlas… gracias a Dios.- Volviendo a tomar de su trago.

Luego de colocar el vaso en la mesilla camina a los enormes ventanales que dan visión a la enorme ciudad de Tokio. Incluso Eriol puede ser testigos de varios helicópteros que sobrevuelan la ciudad en círculos.

-¿Por qué querías contactarme?

Tony sonríe y es visto por el hombre de cabellos negros azulados gracias al reflejo del ventanal donde el otro hombre se encuentra de pie.

-Alguien como tú debe de saber que es lo que está pasando en el mundo. – Eriol lo observa aun mirando por las ventanas.- Aquella noche, te dije que sabía en que círculos te mueves… cuales eran tus amistades… pero puedo asegurarte que aunque he guardado silencio, debo de saber ahora que es lo que está verdaderamente pasando y si hay alguna alternativa para evitar todo lo que viene sobre nosotros…

—————————————————-

Tomoyo se encuentra picando los vegetales que se usarían para la cena con delantal y pañuelo colocado en su cabeza, A su lado, se encuentra Nakuru quien se encuentra cubriendo las cacerolas con entusiasmo y dice con algarabía.- ¡Listo! Dicen por ahí que al corazón de un hombre se entra por su estómago: Cuando Touya pruebe esto, seguro termino mas allá que en su corazón ¡JA JA JA JA! – Observando a la enamorada de su amo prosigue diciendo. – Oye Tomoyo ¿Por qué no sigues picando zanahorias? La hora de la cena luego no habrá tiempo de ponerlas al fuego…

Tomoyo se queda estática, observando el cuchillo en sus manos y el reflejo de la luz que provoca en la filosa superficie metálica del mismo. Observa una distorsionada imagen de su reflejo y luego, mas allá la imagen de unos ojos azules tras las gafas.

-¿Tomoyo…? ¿Estás bien…?

Y como en un susurro, como si fuera en su oído dijera “Auxilio” “Tomoyo…” haciendo que la joven dejara caer el instrumento en la repisa de la cocina.

-Algo no está bien…- Dice la muchacha palideciendo de repente y ahí observando a los ojos oscuros de la falsa identidad de Ruby Moon: – Es Eriol… y está en problemas… – Caminando al exterior de la cocina y seguida rápidamente por la mujer que la llama por su nombre inútilmente pues esta no hace caso.

Nakuru no siente nada extraño. Incluso su vinculación con el alma de su amo, no le permite sospechar que algo anduviera mal. Pero aún así y ante el convencimiento de la joven Daidouji y ante todo el conocimiento de su don, decide no llevarle la contraria y seguirle el paso hasta que llegara al destino adonde se encamina.

Y esto es, al salón donde se encuentran Shaoran, Radjetsû, Yukito y Spìnnel Sun trabajando en los datos recolectados y Meiling en una pared del salón acomodando y pegando con cinta transparente fichas escritas y marchadas de diversos colores.

-¡Shaoran! – Dice Tomoyo – ¡Eriol está en problemas y no hay tiempo que perder!

Observa el temple agitado de la joven delante de él con ojos implorantes mientras los demás, observan a las dos con cierta duda.

Shaoran observa atrás donde se ha quedado Nakuru y ella puede percibir lo que en su mente pareciera preguntarle en silencio.

-No siento que mi amo necesitara ayuda… pero por otro lado, tampoco lo puedo percibir…

-Tomoyo… – Dice Yukito atrayendo su mirada y con una expresión de duda. – ¿Estás segura…

-Estoy segura… – Afirma la joven sin quitar la mirada de los ojos chocolates del joven chino. – Hace un momento… fue como presentimiento…

-Si nos llevamos de presentimientos viviremos siempre con temor – Afirma Radjetsû con quien se ha llevado bien en el tiempo que lo tiene conociendo.- Pero de ahí a la realidad…

-¡Por favor Shaoran! Está en peligro… hay que ayudarle.

-Tranquila Tomoyo… Claro que confío en lo que dices… pero ¿Estas cien por cien seguras?

La chica asiente con firmeza.

Incorporándose Li le dice. – Vamos a marcar a su móvil: sino responde entonces tomaremos medidas de lugar. – Dando con esto el tiempo necesario no solo para confirmar las sospechas de Tomoyo sino también para enterarse que ellos estaban mas unidos que nunca.

E iba más allá del Don de la Percepción.

—————– Continuará.

Comentarios de la autora: ¡Ufff! Si que me ha costado actualizar esta historia. Y todo gracias al problemilla que tuve con mi muñeca derecha que como saben, me ha estado dando guerra en las últimas semanas mas el hecho que he tenido mucho trabajo y saliendo tardísimo de la oficina. ¡Pero aquí tienen el capitulo 13 de EDC! Como pueden darse cuenta, la historia ha girado un poco dándoles un poco de participación a los personajes secundarios que también son importantes. ¡Y ahí ven a Tony Blair, primer Ministro Británico! Solo espero que no me demande 😛 También no se si han notado que la historia ya subió su clasificación en FFNET. Tiene la infame Escena que fue parte de un reto dado por Isis Temptation para poder ganarme el derecho sobre un fanart que creó por San Valentín… ¡Ya ven! ¿Qué tal les pareció? Esos dos ya llevaban bastante tiempo queriendo volver a sus hábitos y no han perdido mucho tiempo aunque Tomoyo no opina lo mismo jajajajaja. Espero que les haya gustado y no haya dañado la susceptibilidad de los que leen mi historia y son sensibles a estas escenas. Lo hice con mucho cariño y mucho tacto y espero en verdad que me hagan llegar sus impresiones.

Como vemos, dejamos a Eriol posiblemente en peligro ¿Qué tanto de cierto tendrá ese “Presentimiento” De Tomoyo? ¿Estará en lo cierto? Y si es así ¿Cómo ella lo ha podido saber antes que él mismo!? ¡O tal vez si está en peligro! ¿Qué pasará con Sakura y Shaoran? ¿Finalmente Yûko será confrontada por Kinomoto y los demás? ¿Qué ha pasado con la historia tras Touya y la sioux!?

Ya ven que otro secreto ha salido a la luz en este capitulo: Kanda es una guardiana… o al menos, falsa identidad. ¡JA! Debo de admitir que ni siquiera mi beta sabía esto último y lo tomé de sorpresa… ¡Y le gustó! Espero que haya sido del agrado también de ustedes.

Mucha información en el aire, y ya solo faltan 5 capítulos para culminar la historia. Ya se dieron cuenta que los capítulos se vuelven un poco mas grandes pero es para darle cabida a toda la información y no alargarla mas de la cuenta en capítulos innecesarios. Hay muchos detalles que tienen que entrar a la trama y finalmente en el próximo capitulo veremos el clímax ya de la culminación de la historia y todo del próximo capitulo en adelante será de puras revelaciones, mucha aventura y por supuesto la confrontación de nuestros personajes con sus destinos…
Pero por lo pronto lo dejamos aquí diciéndoles como siempre que cualquier comentario, duda, tomatazo o a mi querido británico me lo hagan saber por aquí.

Un beso y nos leemos en el capitulo 14.

Crys.