Capitulo 12. La revelacion

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Empezar Desde Cero”

Por Crystal

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El ver hacia el pasado encuentro ciertas diferencias notables en todos los que me rodean. Lo genuino de todo lo que está ocurriendo es que nos hemos vuelto una familia con sus virtudes y sus defectos. Tomoyo Daidouji ha insistido esta noche que vayan todos a la fiesta. Incluso intentó a la manera de “Tomoyo” de convencerme a asistir al evento.

Pero no puedo ir…

La memoria de mi hermana aún no se separa de mí. Han pasado apenas unos cuantos días que me he enterado de su muerte.

Los demás, es seguro que pasarían un momento fantástico desde el momento que tomaron el coche para la dirigirse a la residencia Daidouji, cortesía de la misma Tomoyo.

Yo no podría adivinar lo que pasaría en aquel evento…

Yo no podría imaginar lo que me pasaría al quedarme atrás…

Pero en esta ocasión, no me quedaba solo.”

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Aquella noche es muy estrellada. Tal vez la más estrellada que han presenciado en semanas; o tal vez es el ambiente festivo y de celebración que les había inundado desde el día anterior y en aquel día en los preparativos para asistir a aquella fiesta. Los ánimos impregnados por la misma joven Daidouji para que asistieran todos o la mayor cantidad de personas de la casa alquilada. La justa preferencia de la joven Daidouji incluso de llevar con suficiente tiempo par de modelitos a sus amigas en la casa para que lucieran aquella noche en la fiesta e incluso su persistencia de que un coche de la casa pasara a recogerles; mientras los lujosos coches se alinean para alcanzar la entrada de la residencia de Sonomi Daidouji, el interior de aquel coche predispuesto por Tomoyo para pasar a recoger a los ocupantes del “Centro de operaciones” de Li, el silencio es el que domina el mismo.

Y respiraciones nerviosas por doquier.

Cada quien tiene porque estar con los nervios de punta y bien tensos.

Los últimos días no han sido fáciles para todos. El solo pensar en el “Fin de los Días” y el hecho que el encontrar a la “Bruja de las Dimensiones” tampoco había traído alivio a ninguno al Shaoran compartir la alternativa – o precio – que la mujer solicitaba.

–Solo no comprendo porque Sakura tuvo que quedarse en casa – Refuta de mal humor Touya mientras de su brazo y hombro se sujeta de manera muy posesiva Nakuru Akizuki. – Pudo haber venido con nosotros… y no se porque Tomoyo no la convenció… o alguno de ustedes– Observando con cierta asperidad a los miembros de aquel coche.

–Deja de hacer rabietas Touya querido, o te arrugarás prematuramente. – Responde la falsa identidad de Ruby Moon vistiendo un traje bien escotado de color rojo vino y que le llega hasta las rodillas. – Vamos a una fiesta y se supone que es un momento alegre… – Sonriendo con astucia – Además, imagino que tienes que bailar todas las piezas románticas a mi lado… ¡Solo no me celes cuando me toque bailar con alguno de los invitados que me lo pidan! – Soltando una carcajada – Como vengo vestida seguro terminaré con un par de proposiciones y citas. – Dice muy orgullosa de lo que lleva puesto. Su vestimenta es muy sensual y típico de una mujer que posee poca vergüenza en lo que se refiere a su boca… imaginémonos entonces su atrevido atuendo de tirantes. Por el otro lado, no es que Touya careciera de hormonas masculinas pero aquel despliegue de piel expuesta no es objeto se su atención.

No como al otro lado viste la mujer aliada de Shaoran Li de Estados Unidos.

No había visto el vestido que Daidouji había mandado con tiempo a la casa, incluso antes que compraran los hombres sus trajes de etiqueta, pero es bien claro que Daidouji no pierde su gusto con el paso del tiempo al menos en lo que se refiere a lo que se le ve bien a las jóvenes: enviara dos piezas; el top un corsé bien entallado que expone el nacimiento del busto de la joven pero bastante sutil que llega el final del mismo hasta un poco encima de su cintura exponiendo el fino torso y parte de su ombligo. La falda por el otro lado es bien ceñida en una seda color celeste mientras el corsé del mismo color posee cristales en todo su borde, prácticamente volviendo el atuendo muy angelical para una mujer de proporciones tan sugerentes. Sus cabellos peinados hacía atrás y sujetos por una banda de la cabeza adornada con cristales. Para sus orejas solo unos sutiles pendientes de cristales.

–Además Tsukishiro se ha quedado en casa y también Keroberos – Refiere Kanda atrayendo las miradas de Nakuru y Touya. – Y Li cuidará de ella…

–Grrrrr…

Un suspiro de resignación surgen de los labios femeninos mientras Nakuru sonríe con entusiasmo aferrándose mas al hombre (si, Nakuru prácticamente quería volverse una con el varón de tan aferrado que lo tiene).

– ¡Vamos Touya! ¡Quita esa cara! – Refiere la mujer no evitando reír ante su actitud– Sakura tiene más de veinte años y Li sigue igual de despistado que cuando tenia once añitos. – Ahí observando a la Sioux dice con una sonrisa. – ¡Debiste de verlos cuando eran unos pequeños! Eran la cosa más linda de todo el mundo. ¡Sakura una despistada y Li un ingenuo de primera! – Analizando un instante– Y creo que las cosas no cambian con el tiempo.

–Creo que podemos confiar en Li. Lo conozco lo suficiente para saber que protegerá a Sakura. Ella no necesita de tus cuidados – Responde Kanda y luego se dirige al cuarto ocupante del coche al cual le dice. – Y tú no dices nada – Atrayendo la mirada del hombre de gafas – En realidad tienes un rostro de pocos amigos… igual al de Touya y pensar que vamos a una fiesta.

–En realidad no tengo mucho que decir en estos instantes– Responde Hiragizawa sonriendo a los demás para despistarlos probablemente y atrayendo miradas complacidas por el lado de Nakuru, interrogante por el lado de Touya (él no se traga aquella respuesta), y de curiosidad por el lado de Kanda. Adelante con el chofer viaja Radjetsû y otro de los integrantes de la casa, quienes escuchan la conversación pero prefieren hablar entre ellos.

–Creo que ya por fin entraremos. ¡Cuantas personas y coches! – Dice Kanda admirando la fachada de la residencia– ¡Vaya! No pensé que Tomoyo vivía en tal opulencia. Su tía abuela vive incluso en menos ostentación que esta mansión. ¡Es enorme!

–No ella. Su madre. – Corrige Touya en entero conocimiento de las relaciones madre–hija que no son las mejores – Por lo pronto Tomoyo nunca se ha sentido cómoda viviendo así. Y no es como que el dinero ha asegurado felicidad ni a ella o su madre. – Ahí observando a Eriol. – ¿No estás de acuerdo Hiragizawa?

–Tomoyo ha sido muy sencilla en su manera de vivir – Afirma el varón.

–Pues a la señora parece que no le va mal – Afirma Kanda – Cuando estuvimos en la casa de su tía, no era tan ostentosa como esta… – Ahí atrayendo las expresiones de intriga y molestia de parte de ambos varones, haciendo que la mujer se abochorne y guarde silencio rápidamente.

–No creo que haya sido buena idea que nos escondieran esos detalles – Refiere Eriol mostrando su decepción ante el punto sobre el secreto descubierto sobre Daidouji. – Debiste de informarnos del primer momento lo que pasaba.

–No se de que te quejas, de todas maneras lo sabes ya ¿No?

–No eres la única responsable de esta situación – observando a Kinomoto – Fuiste el primero en saberlo directamente de los labios de Tomoyo y decidiste callar – Touya le devuelve una expresión de desafío – Debiste de informarle al menos a Li si te molestaba el decírmelo.

–Mi intromisión en esa situación no me da razón para estar hablando de Tomoyo a sus espaldas. Y el hecho que ella no quisiera informarlo, no me acredita a estarlo discutiendo con ustedes… eso es un asunto de ella el que quiera confiar y en quien no.

–Ha dejado de ser una situación particular de cada quien. Estamos todos en esto juntos. – Refuta Eriol con sus ojos centelleantes tras las gafas de montura. Ahí comienza a florecer el lado “celoso” en su naturaleza que pocas veces podía demostrar.

O al menos tener las razones para hacerlo.

–A ti lo que te molesta que ella haya confiado en mi primero y luego tuvieras que confrontarla para que te dijera la verdad…

Justo en la llaga le ha dado al sujeto. Eriol se contiene en replicarle pero no es porque faltas le faltaran.

Sino porque es interrumpido unos segundos después.

–Por favor vamos a una fiesta – Dice Nakuru viendo como el ambiente dentro del coche se tensaba gracias a los dos hombres.

–Si, Touya. Trata de calmarte por favor. Al menos eso ya ha salido a la luz y no hay secretos por esa parte… – Sujetando sutilmente el brazo del hombre – Eriol: este no es el momento para reproches… estamos camino a una fiesta…

–Yo no tengo tantas ganas de celebrar.

–Pues tiene una solución ¿No? – Dice Nakuru haciendo expresión de puchero y observando a la Sioux y guiñándole el ojo a la mujer mientras le replica Touya, hastiada un poco de su actitud tan deprimente. – Toma un taxi a la salida y vuelve a la casa. No te preocupes por nosotras – señalando a Kanda y a si misma – Como andamos vestidas, podemos encontrar par de caballeros interesados en nosotras y en menos de unos cuantos minutos… ¿No es cierto Kanda?

Touya se calla de repente pero aun así deja denotar su tensión ante toda la situación.

Nakuru le guiña el ojo a su amo.

Y Eriol simplemente navega en sus recuerdos como veinticuatro horas antes confronta a la mujer de ojos azules, una vez arribaron al departamento de la muchacha y como de ahí su “Relación” (si puede llamarse así), había cambiado.

 

Se que estás molesta conmigo – Dice Eriol al arribar al departamento y una vez Tomoyo le indica a Nakuru donde colocar sus cosas y tomar un baño. Spinnel Sun por el otro lado es indicado a la habitación donde aún el británico duerme.

Tiene a disposición en la casa que alquila, una habitación y sin embargo, el varón no toma la decisión definitiva de abandonar el departamento.

Es algo que no parece molestarle a ninguna de las partes.

Y es cuando ella se voltea a responderle – El hecho que pretendas saber lo que pienso y como me siento cuando tú apenas me hablas directamente me pone los nervios de punta. – Responde la joven – Tú dijiste algo aquel día… el día de lo que ocurrió en la ciudad: me preguntaste si lo sentí. Que si sentía lo que estaba ocurriendo.

Un silencio pesado cae sobre ellos.

Tú sabes algo… acerca de mí ¿No? ¿Acerca de mis orígenes? ¿De mi genealogía?

No tengo todas las respuestas, no. – Cruzando sus brazos sobre su pecho como si esperara defenderse de algo en particular. – Pero si tuve el presentimiento de… – Duda decirle – Digamos que si Sakura y su hermano tienen algo en especial, tú debías de tenerlo por igual. Después de todo, son parientes- encogiéndose de hombros.

Entonces lo sabias… lo sospechabas y no me dijiste nada- Apuntándole con el dedo y desafiante.- No me dijiste incluso aquella noche que me trataste de alejar de todos… y cuando Touya también te apoyó y trataron de aislarme.

Lo hicimos porque creíamos que era lo correcto. Para protegerte.

¡No necesito que me protejan! Por más de dos décadas me he estado cuidando sola.

¿Eso es lo que te molesta? ¿Qué nos preocupemos por ti?

No. Lo que me molesta es que sabiendo mis sentimientos sobre ciertos asuntos, sean capaces de pasarlos por alto y hacer lo que les convenga. No lo que yo quiero.

¿Acaso crees que esto me conviene? ¿Qué yo sepa que tú tienes algo tan especial dentro de ti y que fui capaz de verlo incluso primero que tú? ¿Primero que Kinomoto quien te conoce de toda la vida? – Aproximándose y subiendo el tono de voz cada vez mas.- Saber que no importa que tanto haya insistido para mantenerte al margen, vuelves a ser empujada en el medio.

Tomoyo guarda silencio escuchando en su mente el eco de sus palabras mientras le observa a los ojos por aquellos instantes.

¿Desde cuando lo sabes? ¿Lo sospechabas?

Desde la última vez que estuve aquí. Sabes demasiadas cosas cuando tocas a las personas… son una especie de presentimiento que se enciende dentro de ti. Aquel día tenia que hacer algo para evitar que entraras en el edificio. – Tratando de controlar su voz –Tienes la capacidad de la percepción sobre el presente, pero no eres como Shaoran… como Sakura… o como Kanda. Y el hecho de que no te importaba entrar a un lugar donde no solo se anulaban los poderes… no habría podido defenderte.

¿Por eso los trajiste? ¿A Spinnel y a Nakuru? – Pregunta sorprendiéndole por un instante.

Para protegerte… si.

¿Por qué? – Pregunta ella aproximándose lentamente a su persona y sonando cada momento que pasaba y tras cada pregunta, cada vez más dulce. – ¿Por qué quieres protegerme? ¿Sientes que debes de protegerme?

Eriol toma sus manos y las coloca en su pecho. Tomoyo siente el palpitar de su corazón pero escucha la voz del varón decir mientras mantiene sus manos sujetas en su pecho.

Lo sientes ¿No es así?

¿Qué cosa…? ¿Tú corazón? ¿El latir de tú corazón?

El sujeto niega con su rostro y dice. – Cierra los ojos – Y la mujer hace lo que le pide. – Respira lento… calmado… escucha tú propia respiración.

Tomoyo sigue sus indicaciones. Siente el candor como va inundando las palmas colocadas en el pecho masculino. No el palpitar… no sus respiraciones. Más adelante… más profundo… más intimo.

Y ahí, justo en aquel momento, en la mente de Tomoyo se ven imágenes… rápidas… fugaces pero claras para ella comprenderlas. En su mente se ven los recuerdos de los momentos compartidos a su lado… mucho antes de lo ocurrido con Sakura cinco años atrás… antes incluso de todo complicarse…

. Antes de Eriol volver a Londres.

Luego vienen unos pensamientos fugaces que no pertenecen a Eriol: pertenecen a alguien más que está con ellos. Y abre los ojos rápidamente.

A su lado esta Nakuru observándole con atención y viéndose algo avergonzada. Tomoyo rápidamente retira las manos, de debajo del sujeto. –Disculpen… lamento haberles interrumpido.

No hay problema – Dice Tomoyo abochornada y sin observar al varón a los ojos. – ¿Se te ofrece algo?

Eh, no… está bien – Dice retrocediendo lentamente y con una sonrisa nerviosa ante la expresión de curiosidad y vergüenza departe de Daidouji y la expresión ilegible de su amo. Luego de unos cortos segundos, se encierra en el baño del departamento.

Sentí… sentí su presencia… o sus pensamientos… – Dice Tomoyo toda sorprendida y nerviosa. Al observar el rostro masculino dice. – ¿Tú lo sabías? ¿Sabías esto?

Tenia mis sospechas ya te dije – Responde – Que tienes el regalo de la percepción. He estudiado desde mi infancia todo lo concerniente a la magia.

Esto no es magia.

No, no lo es. Pero es una poderosa capacidad. Te permite sentir lo que las otras personas sienten. Y así sabes presentir presencias no gratas. Como lo que ocurriera aquella mañana. Como te ocurre con personas que conoces… como te ocurre conmigo y con Nakuru en estos instantes. – Sonando bastante calmado de aquello – ¿Qué delató a Nakuru?

Es…vergonzoso.

Nada que puedas decir me avergonzaría. Tienes que adaptarte que las personas no sienten de la misma manera… e incluso, la habilidad en su momento, podría salvar tú vida. – Y pregunta nuevamente –¿Qué ha delatado a Nakuru?

Tomoyo lo analiza unos segundos para responder– Pensaba en Touya, el hermano de Sakura… y le molesta que no le haya pedido que se quedara en la casa… y… – Sonrojándose tenuemente añade– buscaría la forma de entrar en su cama.

Eriol sonríe – Esa es Nakuru.

¿Está enamorada de Touya?

No. Simplemente le gusta. Y lo que Nakuru le gusta, lo consigue.

Tú también sentías algo por mi en aquel entonces– Replica ella rápidamente– Lo sentí cuando me dijiste que me concentrara. Vi como es que me ves… vi momentos…- azorándose un instante.- Entre nosotros… ha pasado mucho tiempo ya. ¿Así es que me ves?

Eso no debe de sorprenderte.

Y crees que soy la mujer más hermosa que jamás has visto. – Dice ella acortando la distancia que el hombre comenzó a crear cuando fueron interrumpidos por Akizuki. –Y… sientes algo por mi más fuerte de lo que admites… de lo que declaras… y tienes muchos secretos dentro de ti…

Eriol la observa con estupor y por primera vez sin palabras que responderle a la mujer.

Y ahí justo en aquel instante Tomoyo se coloca en puntillas y colocando sus manos en el cuello masculino, no le cuesta mucho trabajo rozar sus labios lentamente contra los del sujeto y segundos después siente las manos masculinas sujetarle por la estrecha cintura para aferrarle aun mas para mantener el contacto, la cercanía y la calidez de su roce. Tomoyo no combate aquello.

Se siente agradable, conocido, sensual y tibio.

Aquel contacto anhelado… con alguien como él…alguien que parecía siempre conocerle más que ella misma. Y los recuerdos de aquel agradable pasado entre ambos se arremolinan en su persona.

Ya no queda nada del pasado tempestuoso que compartieran ambos.

Solo queda el ahora…

Y no desea más que continuar besando sus labios con lentitud y arrojo.

 

Luego de aquel beso y otros mas que les siguieron, Eriol no tuvo más momentos para compartir a su lado. No tuvieron intimidad aquella noche. De hecho, era algo forzado de su parte pero ganas no le faltaban… y dudaba mucho que la mente de Tomoyo no pensara igual que él. Pero no fue así y luego sus momentos juntos se vieron considerablemente reducidos gracias a sus múltiples compromisos de parte y parte. De hecho aquella ocasión, era la primera vez que la volviera a ver pues los días siguientes se la había pasado con Li Shaoran investigando o dando mente al trato hecho con Yûko Ichihara.

Trato que hubiera hecho aquella misma noche… la noche del beso.

Aquel beso le hizo decidir buscar a la Bruja de las Dimensiones.

– ¡Al fin! Hemos llegado – Dice Nakuru al momento que el chofer abre la puerta del pasajero y van descendiendo del vehículo. – ¡Wow! Esto es sorprenderte. Y eso que hemos asistido a fiestas en casas muy lujosas de Londres– Ahí colgándose del brazo de Touya observa al sioux para decirle. – ¿Qué prefieres? ¿Entras con nosotros o con Eriol?

Touya le observa detenidamente pero ella no tiene que tomar una decisión, pues el brazo del varón que porta gafas, se coloca en su campo visual y quien con una enigmática sonrisa dice– Nada me daría más gusto que escoltarte al interior.

Kanda agradece el gesto y avanza adelante con el sujeto ante la mirada de Touya y los demás que les siguen el paso ascendiendo a la imponente residencia Daidouji.

–No te preocupes Touya querido. Si ella no te da todo su corazón, yo estoy dispuesta.

–No se de lo que estás hablando.

Y la mujer solo se conforma con sonreírle mientras van dando sus nombres en la recepción para que les permitan el paso a la fiesta.

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–Fue muy amable Daidouji al enviarnos el postre– Ha dicho Shaoran al final de la cena mientras Keroberos del otro lado come su postre marcado con su nombre proporcionado por la chica de ojos azules.

–Ella siempre ha sido así de considerada. Se toma muchas molestias…– Refiere Sakura amablemente.

– ¡Que molestias ni molestias! Lo que pasa es que Tomoyo sabe y aprecia el valor que represento en el grupo. ¡Me respeta!– Ahí observando con cierto desdén a donde se encuentra el sujeto de mirada oscura. – Lo que no puedo decir de “Otras” Personas…

Par de gotas corren en los cuellos de Shaoran y Sakura.

Y la chica sonríe nerviosa pero luego de un segundo, dirige su mirada al chico de cabellos platinos sentado al otro lado de la mesa cuya cena aun permanece casi intacta. – ¿Yukito–san? ¿Acaso no te ha agrada lo que hemos preparado?

El hombre le observa rápidamente y muestra una sonrisa gentil… pero fría.

–No me malinterpretes Sakura. Está deliciosa. Solo que tengo poco apetito.

–Has comido muy poco desde que llegaste… jamás te he visto comer con tan poco desgane. ¿Hay algo que te preocupe?

–Nada del otro mundo.

– ¿Cómo está Mariko?– Pregunta ella tratando de hacer conversación a temas mas animados y sin disminuir su tierna sonrisa. – ¿Acaso ha prometido venir de visita? ¿Cuándo irás tú a visitarle?

Yukito se queda observándole un instante y luego el rostro de Li quien no esconde su curiosidad por su respuesta.

Finalmente coloca los palillos sobre su plato.

–No vale la pena esconderlo de ti: Mariko y yo… hemos roto el compromiso… – Sakura no evita esconder su estupor ante la noticia. – Y probablemente la relación.

– ¿Qué? Pero… ¿Qué ha ocurrido? ¡Yukito!–Ahí revela denotando tristeza ante la noticia. – ¡Cuánto lo siento! Pero no comprendo…

–Son cosas que pasan Sakura. Nada de que preocuparse… al menos nada que tú debas de preocuparte.

– ¡No comprendo! Ustedes se aman muchísimo. ¡Están enamorados!

–Sakura: Hay demasiadas cosas en el medio de nosotros dos. Entre ellas está la verdad. – Ahí observando a los apenados ojos esmeraldas. – Sobre Yue. Sobre todos nosotros. – Ahí observando por un instante a Li quien parece atento a sus palabras – Resulta imposible llevar una relación al nivel que lo hemos hecho, escondiendo estos detalles.

La expresión de Sakura pasa de la perplejidad, a la comprensión y finalmente a la nostalgia en pocos segundos.

–No estamos destinados a llevar una vida normal. Realmente no sabemos si en realidad existo Sakura. Mucho tiempo nos hemos engañado al pensar que una persona como yo, podía llevar una relación e incluso pensar en matrimonio. – Bajando su mirada– Creo incluso que le he desgraciado la vida.

– ¡No digas eso! – Replica la muchacha con tristeza. – Se que ella te ama… y se que mereces ser feliz… y por supuesto que eres más que lo que demuestras: eres un ser humano con virtudes y cualidades admirables. Y quien diga lo contrario es un tonto.

–Sakura…

– ¡Es la verdad! No puedes perderla Yukito; Mariko es lo mejor que ha pasado en tú vida… y si tus sentimientos no son los bastante fuertes, mira como estás: Eres un hombre que siempre ha sido conocido por su candidez, su buena voluntad y su apetito. Y ahora mismo no tienes ninguno de los tres. Eres lo mejor que ha pasado en su vida y ella en la tuya… ¡Es un enlace hecho por el destino!

Yukito le observa perplejo por la intensidad con que se refiere a su persona; aquel nivel de confianza y de sinceridad en sus palabras. Sakura jamás ha hablado cosas que no sean ciertas y el escucharle hablar de esa forma, le llena de una sensación de calidez que por unos días, creía que su persona había desertado.

–Gracias por tus palabras Sakura… – Dice Yukito verdaderamente emocionado. – Muchas Gracias.

–Llámala. Seguro quiere escucharte… saber de ti.

Yukito asiente y se incorpora saliendo del comedor y dejando a Keroberos atrás quien había escuchado toda la conversación en silencio. Igual Li.

–Pues yo opino que ha sido lo mejor – Dice Kero dejando su cuchara en su lugar para estirarse con holgazanería luego de comer el budín que le mandase Tomoyo aparte. – que haya roto con esa mujer… no podemos estar protegiéndote y también siendo esposo de nadie… ¡No me imagino a Yue llevando una esposa!

–No puedes decirlo en serio Kero.

–Claro que lo digo. No somos seres humanos Sakura. Al menos él lo aparenta. Pero te apuesto que a Yue no le hace nada de gracia toda ese romanticismo y tonterías.

– ¡Kero!

–Es cierto. Clow Reed no nos creó con la intención que lleváramos vidas normales. Somos seres mágicos escondidos bajo falsas identidades. ¡Y dudo mucho que Yukito llegara en algún momento a tener hijos! ¡No creo que los guardianes estemos en capacidad de reproducirnos…!

– ¿que hay de Nakuru Akizuki entonces?

– ¿Qué con ella?

–Eriol la creó y se ve muy enamorada de mi hermano.

–Aquí tengo que intervenir – Interrumpe Li atrayendo sus miradas. – El caso de Nakuru es un caso un tanto excepcional teniendo como referencias a Yue y Keroberos. Creo que en el caso de Eriol consciente o inconsciente, le ha dado vida a dos personalidades que nada tienen que ver con las anteriores creadas por Clow Reed. Fue como si tomara todo sus conocimientos pero para crear criaturas que no tienen que ver con las antecesoras– Señalando a Kero quien asiente vivazmente sus palabras. – Y recuerda que Eriol no se parece en nada al mago Clow.

– ¿En serio lo crees? Porque a veces encuentro algunas similitudes en la forma de ambos comportarse…incluso sonríen de la misma forma.

–Eriol creó a Nakuru y a Spinnel -sun antes de los once años con los conocimientos heredados de Clow Reed y la magia que ha sido dueño desde una temprana infancia, pero eso no ha dejado a un lado que como un muchachito pre púber creara una mujer cuya idea de un plan es acosar a tú hermano (o cualquier hombre por el caso), con propuestas indecorosas. Por el otro lado tenemos el balance en Spinnel Sun. Pero Sakura, ellos no pueden establecer vidas normales porque si hemos conocido ambas caras de la moneda (Ruby Moon y Yue), no quiere decir que cualquier persona aprobaría aquella dualidad… y más alguien que se enamorase de ellos.

Sakura le observa con firmeza ante el significado de sus palabras. Kero por el otro lado es el que dice – ¡Estoy de acuerdo con el mocoso Sakura!

–Deja de decirme mocoso.- Saliendo una vena en la frente del aludido.- No soy un niño ya.

–Pero lloras y reclamas como tal.

Sakura se incorpora dejando a ambos discutir sus diferencias mientras escucha a Shaoran replicarle a la criatura que no se saldría con la suya. Pero la joven no les presta atención mientras camina a su habitación sumamente pensativa.

Piensa lo dicho por Shaoran y no deja de admitir que puede ser que tenga razón. Pero también analiza que nadie le dio la oportunidad a la pobre Mariko de ella analizar todo pero con la verdad en sus manos. La realidad sobre la doble identidad de Yukito y sus sentimientos (¡Porque está mas que segura que Yukito ama a la chica!) y sin muchas razones simplemente se separaron.

Esas son cosas que no se hacen.

Y enciende su teléfono móvil y comienza a buscar en el directorio… hay pocos números en aparato pero si hay uno que tiene ahí es el teléfono de la prometida de Yukito.

Porque alguien quien merece saber la verdad es ella.

Y mientras escucha el otro lado repicar, le ruega al cielo que la muchacha le conteste la llamada.

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– ¡Sean bienvenidos! – Dice Sonomi Daidouji al finalmente los jóvenes amigos de Tomoyo llegar a su persona. Acompañando a su hija y éstas acompañadas del esposo de la mujer, todos se saludan y Sonomi le presta especial atención a Touya. – Vaya Kinomoto… no has cambiado nada.

–Señora Sonomi – Saluda el joven con reserva.

– ¿Quién es la preciosa joven que te acompaña?

–Soy Nakuru akizuki señora. Es un placer conocerle. – Se presenta la joven hacienda un saludo formal asiático.

–Vaya. Un placer conocerte querida. – Ahí volteándose a Tomoyo quien parece muy complacida de verlos a todos ahí. ¿Acaso su hija no estaba enamorada de Touya Kinomoto?

¡Que enredo tiene en su cabeza!

Pero Tomoyo observa con una tenue sonrisa y saludando al sujeto que conoció en muchas ocasiones años atrás. Aquel hombre de cabellos negros azulados, bien apuesto y sonrisa gentil para su hija. Los analiza un segundo y a pesar de que el hombre viene colgado del brazo de una desconocida (¡Inglesa, debe de ser!), no escapa de su persona la mirada llena de interés departe del varón y la expresión sonrojada y algo apenada de su hija.

¡Comportándose como una adolescente!

–Creo que nos habíamos visto anteriormente, caballero – Dice Sonomi atrayendo la atención del hombre de tez pálida entre ellos.

–Así es. Nos conocimos unos años atrás. Tomoyo nos presentó. – Refiere el sujeto observando a la madre de la chica de ojos azules.

–Él es Eriol Hiragizawa, Mamá. Y ellos son unos amigos – Señalando a Kanda, Radjetsû y el otro hombre de facciones occidentales que les acompañan.

–Un placer conocerles a todos… ¿Dónde está mi preciosa Sakura? ¡Hace tanto que no la veo!- Tratando de dar con ella entre las personas que entran a la mansión.

–Sakura no pudo venir. Manda sus disculpas– Dice Touya extrayendo una pequeña caja del interior de su abrigo atado con un listón. – Pero espera que aceptes esto – Extendiéndolo a Tomoyo.

– ¡Que maravilloso! Sakura siempre tan atenta. – Dice Sonomi observando a los demás y más allá a los otros invitados que llegaban. – Pero adelante, pasen, disfruten de la fiesta…– Señalándoles mas adentro de la casa.

Tomoyo con una sonrisa los ve marchar y mezclarse entre los demás invitados y aunque vuelve su mirada para saludar a las otras personas que arriban al evento.

Es luego de unas horas entre los invitados, el primer baile que tuvo que realizar con el esposo de su madre, las presentaciones a otros invitados de la gran lista que su madre ha procurado y además que bailara luego con Touya, el mismo Radjetsû quien aprendiera a bailar con ayuda de Nakuru, es que finalmente ella se aproxima al grupo quienes se sientan juntos en una mesa alejada un poco del centro donde hay parejas bailando.

Tomoyo va ataviada de un precioso vestido corto por encima de las rodillas de color lavanda y con mangas delgadas pero no de tirantes. Se aproxima atrayendo las miradas de muchos de los presentes por ser la festejada pero no hay otra que sobresalga mas que la del británico que le espera con una sonrisa al arribar a la mesa.

–Finalmente han dejado de llegar personas a pedir que baile con ellas. Ya me estaban doliendo los pies. – Tomando asiento al lado de Eriol mientras observa a Nakuru bailar con Touya, mientras Kanda fue sacada a bailar por otro de los invitados que es occidental. – ¿A poco Nakuru no ha soltado a Touya?

–Solo cuando éste bailaba contigo. Está dispuesta a no dejarlo ir en toda la noche.

Tomoyo observa al otro lado a la Sioux quien aparenta divertirse con su compañero de baile quien sonríe conversando con ella.

– ¿Lo conoces?

–No conozco a casi nadie esta noche. Solo puedo hablar por dos o tres conocidos directos de las empresas y a bailar con cuanto hombre me ha invitado cortesía de mi madre. La he visto hablar con dos o tres de ellos.

–Creo que las intenciones de Sonomi con ello, es conseguirte un nuevo prospecto – Atrayendo su mirada y se encoge de hombros añadiendo con un poco de vergüenza- ¿No te diste cuenta que todos los que bailaste son solteros?

– En realidad poco me importa – Encogiéndose de hombros y Observa a su alrededor,– Esta fiesta es una excusa para mi padrastro de gastar dinero y tomar – Señalando al otro lado del salón al aludido acompañando a su madre pero con un trago en sus manos y conversa con varios de los invitados.– A él le encanta una fiesta.

–A quien no he visto es a tu hermanastro.

– ¡Gracias a Dios! – Refiere la joven no escondiendo su desagrado por el aludido. – Al menos tendremos una noche en paz. Parece que no vendrá.

–No te simpatiza.

–Hay algo en él que no me agrada para nada.

–Tal vez sea momento que lo averigües con tu habilidad. – Ahí atrayendo un fruncido en el ceño femenino. – No me mires así. Tarde o temprano tendrás que hacerlo. Practicar… ¿Qué mejor hacerlo con él?

–Supongo que si. Lo dije aquel día ¿No? Que debía de practicar.

–No nos preocupemos por eso –Incorporándose, arreglando su traje y extendiendo su mano a la joven. – ¿Me permites esta pieza?

Tomoyo sin asentir pero con una dulce sonrisa en su rostro acepta, caminando ambos hasta la pista de baile donde comienzan a moverse al compás de la suave melodía.

I know you think that I shouldn’t still love you,

Se que piensas que no debería seguirte amando.

I’ll tell you that.

Eso si te diré

But if I didn’t say it, well I’d still have felt it

Pero si no lo dije, aún habiéndolo sentido

Where’s the sense in that?

¿Donde está la razón en ello?

–Hueles delicioso – Dice el sujeto en confesión atrayendo su mirada a sus ojos azules. – ¿Qué pasa?

–Eriol… lo que pasó el otro día…

– ¿Si?

–Creo que no debe de volver a pasar. Dadas las circunstancias.

I promise I’m not trying to make your life harder

Te prometo que no intento hacer tú vida más difícil

Or return to where we were

O retornar a donde estábamos.

– ¿Cuales circunstancias son esas?

–Hemos estado en este camino antes… mucho tiempo atrás. Y creo que…

–Vamos Tomoyo. – Dice Eriol girando con ella en la pista de baile y atrayéndola más contra su persona y su figura. – No estamos en la misma escala de Sakura y Shaoran. No somos ellos… – Colocando la cabeza de la mujer contra su rostro y hablando dulcemente al oído. – Ellos apenas reiniciaron algo… van a paso muy lento pero seguro… como bien dices tú y yo, hemos caminado esta vía anteriormente.

–Es por eso que pienso que es mejor no precipitarnos a nada…

–Yo estoy enamorado de ti. Lo sabes… ¡Maldita sea! Lo sabes desde el momento que nos besamos años atrás. Lo sabes desde aquel día que llegué a tu departamento. Idiota he sido yo que no lo digo hasta ahora. Que he tratado de decirme en voz alta que no es cierto…

–Hasta este momento o el hecho que Yûko Ichihara dice que el mundo llegará al fin hagan lo que hagan Li, Sakura…. Tú… y con él, todos nosotros. – Atrayendo su rostro a sus ojos azules. – Bien lo sabes, no puedes esconder nada de mi, Eriol.

Ambos se desafían con la mirada.

–Debo aprender a cerrar mis pensamientos al lado tuyo. – Admite el varón. – Tomoyo: No podemos pretender a que el pasado no ha marcado que debemos estar juntos. Que pertenecemos juntos. Que volvamos a jugar a lastimarnos y luego decir adiós.

Well I will go down with this ship

Bueno me hundiré con este barco

And I won’t put my hands up and surrender

Y no levantaré mis manos para rendirme

There will be no white flag above my door

No hay ninguna bandera blanca sobre mi puerta

I’m in love and always will be

Estoy enamorad@ y siempre lo estaré

–Tú no creías en el amor.

–Creo en nosotros.

– ¿Si no es suficiente para mi?

–Lo es. Te conozco.

I know I left too much mess and

Se que dejé demasiado desorden y

Destruction to come back again

Destrucción para volver nuevamente

And I caused but nothing but trouble

Y que he causado nada más que problemas

I understand if you can’t talk to me again

Entenderé si no quieres hablarme nuevamente

And if you live by the rules of “it’s over”

Y si vives bajo las reglas de “Se acabó”

Then I’m sure that that makes sense

Entonces estoy segur@ que tiene sentido…

– ¿Crees que es fácil para mi poner mis sentimientos a tú alcance para que vuelvas a destruirlos?

–Viste dentro de mí para saber que eso no pasará. – Responde con seguridad.

Y ella observa a su alrededor las demás parejas bailando y algunos que no le quitan la mirada de encima, suspicazmente por la cercanía en que ambos danzan.

– ¿Qué me asegura que no me romperás el corazón nuevamente?

–Tienes mi promesa.

–Necesito algo más que eso, Eriol. Ya te marchaste una vez. Sin importarte que dejaste aquí…

–Y me maldigo por ello. Creí que… no era capaz de amar. – Habla con obvia sinceridad con su mirada sobre la de ella.- Creí que negándome a esos sentimientos, podría hacerlos desaparecer. Pensé que con la otra mitad de mi alma lejos de mí, se marcharon aquellos sentimientos como el capaz de amar sin lastimar.

–Me amaste y me lastimaste.

Well I will go down with this ship

Bueno me hundiré con este barco

And I won’t put my hands up and surrender

No levantaré mis manos y rendirme

There will be no white flag above my door

No habrá una bandera blanca sobre mi puerta

I’m in love and always will be

Estoy enamorad@ y siempre lo estaré

–Y jamás me perdonaré por ello.

–Bien. – Replica ella con firmeza. – Bien que no te perdones. Porque yo no voy a perdonártelo. Pero lo sabes… te besé aquella noche y me expuse a todo lo que mi corazón escondía. Ya es irremediable.

And when we meet

Entonces nos encontraremos

Which I’m sure we will

Lo que por seguro haremos

All that was then

Todo eso fue el entonces

Will be there still

Y estaremos tranquilos

I’ll let it pass

Lo dejaré pasar

And hold my tongue

Y morderé mi lengua…

And you will think

Y tu creerás

That I’ve moved on…

Que he seguido adelante.

– ¿Es lo que pienso, lo que dices?

–No más secretos. – Replica ella atrayendo una mirada de duda en su expresión. – Es mi precio… No más secretos. Podrás esconderlos de quien tú quieras… excepto de mí.

–De acuerdo.

–Es en serio Eriol – Replica ella con firmeza. – No mas secretos entre tú y yo…

Well I will go down with this ship

Bueno me hundiré con este barco

And I won’t put my hands up and surrender

No colocaré mis manos arriba y rendirme

There will be no white flag above my door

No habrá bandera blanca en mi puerta

I’m in love and always will be

Estoy enamorad@ y siempre lo estaré.

Dido “WhiteFlag”

–De acuerdo Tomoyo; tienes mi promesa que de ahora en adelante, no habrá más secretos entre nosotros.

– ¿Tengo tú palabra solemne?

–Honor de Scout – Dice levantando la mano derecha y ocasionando una sonrisa departe de la chica. Sonrisa que se borra a los pocos segundos al sentir un terrible escalofrío en su espalda y al voltear percatarse que no se encuentran solos en aquel espacio.

–Vaya vaya… ¿A quien tenemos aquí? A mí querida hermana con su última conquista. – Atrayendo las expresiones de molestia en incomodidad departe de ambos.

–Kana… no pensé que vendrías. – Refiere Tomoyo con una expresión distante.

–Pero si parte de este gran evento fue mi idea, querida hermana…

–Estás ebrio.

–No es para tanto – Réplica y señalando a si mismo y su elegante traje. – ¿Qué tal? ¿No crees que esté hecho para ser modelo de revista?

Ambos guardan silencio aunque la sonrisa socarrona el hombre viene entremezclada con una pizca lasciva a la chica. A un lado, se encuentran ya Nakuru y Touya quienes vuelven a la mesa y luego están Kanda y su pareja quien bailara con ella y pronto se retira del lugar luego de un breve agradecimiento.

–Te ves bien… pero deberías considerar tomar un café.

–Ah la perfecta Tomoyo siempre dando las órdenes de lugar…- Haciendo una señal militar agrega-”Si señora” “No señora” – Soltando una carcajada y por el ruido de la música y los demás invitados éste se aproxima a ella para decir con firmeza. – Dime algo ¿Acaso le dabas instrucciones a ese ex esposo tuyo de cómo debía de hacer las cosas en tú cama? – Ahí observando con sorna a Hiragizawa– ¿Acaso te las da a ti?

– ¡Eres un asqueroso Kana! – Dice Tomoyo ya no cuidando el tono de su voz. – Un asqueroso idiota…

– ¿Qué pasa aquí? – Pregunta Sonomi aproximándose con rapidez a ellos. Había visto como la expresión de Touya cambiara desde que su hijastro se aproximara al grupo y el intercambio de palabras entre su hija y el hombre, no parecían ser muy amigables. – ¿Qué ocurre?

–Nada Sonomi. Lo mismo de siempre: que su hija no sabe que lo que le digo es por su propio bien y le conviene.

–Mamá… este sujeto dijo…

–Este sujeto es tú hermano. Más vale que se lleven mejor.

– ¡Mamá!

–Y baja la voz – Añade observando con cortesía a su alrededor pues ya estaban atrayendo unas cuantas miradas suspicaces. Hace un gesto de desinterés y sonríe – Por favor. – Ahí viendo como la expresión de su hija pasa de la incredulidad, al enojo total. – ¿Por qué no sales a bailar con alguno de tus amigos…? Y cambia esa cara… nadie creerá que estamos en tú fiesta. – Ahí toma del brazo a su hijastro y dice con gentileza. – Vamos Kana… tienes que comer algo. Está todo delicioso.

Tomoyo la ve marcharse del brazo de su hijastro y como aparenta que todo va bien. Siente el brazo de Eriol, entrecruzado con el suyo como se relaja una vez ambos se alejan.

–Sonomi es una total ciega… o lo aparenta bien – Dice Touya observando por donde se han ido ambos. Dice en voz alta explicando a los demás– Por años sabe que Tomoyo y Kana nunca se han llevado bien.

–Necesito salir a tomar un poco de aire– Dice la joven separándose del sujeto de mirada azulada. – Necesito respirar…

– ¿Quieres que alguna de nosotras te acompañe?

Tomoyo asiente observando a Kanda quien le ha preguntado y luego a Nakuru y ella solo observa a Eriol quien le devuelve la misma expresión de confianza. Notando que eso es lo que su creador desea, se incorpora acompañando a la joven Daidouji y a la Sioux al exterior.

Ya a solas en la mesa, Touya se sienta al lado del británico a quien nota que ha tenido que sacar una fuerza interna desconocida para no matar al único hijo de Ebisawa. Dice después de unos instantes y siendo escuchado por los otros hombres de la mesa. – Desde que Sonomi y ese hombre contrajeron matrimonio, no ha habido más que problemas entre Kana y Tomoyo. Él solo busca la mínima oportunidad para ponerle en contra de su madre o bajarle la autoestima.

–Lo se. Nunca nos conocimos, pero se su madre se casó mucho tiempo atrás. Cuando estuve en Japón, nunca me lo presentó o coincidimos en los mismos lugares.

–Cuando Tomoyo era una adolescente. Cuando ella se marchó a la universidad, ese hombre se dedicó a malgastar parte de la fortuna de Sonomi y hablemos que los Daidouji son personas bien ricas. E igual nuestros abuelos y bisabuelos. Tomoyo no podía esperar a salir de esta casa una vez se graduara de la preparatoria. – Haciendo una pausa para tomar su trago – Luego volvió y ese hombre volvió a las andadas: A hacerle la vida un infierno confabulando entre madre e hija… no me fío de él.

–Yo tampoco.

–Somos hombres Hiragizawa. Y sabemos como los hombres pensamos… el interés de Kana de fastidiarle la vida a Tomoyo va mas allá de simple capricho. – Haciendo una pausa y observándole a los ojos. – ¿Lo entiendes, no?

Eriol no responde pero Touya sabe que le ha entendido a la perfección. Deja de hablar con él para dirigirse a los otros hombres de la mesa mientras el varón de ojos azules piensa un instante que antes de que llegara ese hombre a su lado, todo era perfecto.

Se han prometido darse una segunda oportunidad… siempre y cuando no haya secretos entre ellos.

A partir de hoy… nadie dijo que no debo de esconder lo que ha pasado antes de hacerle esta promesa a ella… y en realidad, es lo mejor. Porque si se enterara… no me lo perdonaría”

–––––––––––––––––––––––––––––––––––––––––––––––––––––

Ebisawa padre se pasea entre los invitados cual rey, sintiéndose dichoso y complacido pese a que el evento no es en su nombre. Sabe que Sonomi no soporta ese tipo de encuentros pero el hecho de haberlo propuesto a su hijo Kana para que influyera en Sonomi en realizar la fiesta, no quiere decir que le simpatiza su hijastra.

Nunca han visto en la misma página. Y eso en cierta forma ha sido una ventaja a sus planes: las diferencias entre ellos, han hecho que Tomoyo y Sonomi tengan sus problemas y pongan distancia en su relación de madre–hija. Lo que ha sido provechoso para el tomar control poco a poco de la división de patentes y tecnología de Empresas Daidouji.

Un movimiento que le ha tomado años lograr.

Un paso que desde un principio fue parte de un plan… un plan mayor.

Despertando de sus pensamientos al aproximarse uno de los invitados que le hace una señal y ambos se encaminan a un lado de la casa cerca de los enormes ventanales y lejos de oídos y ojos curiosos.

–Señor Fushimoto… ¿Se divierte? – Le dice como saludo. – ¿Cómo le va al Jefe de Servicios Militares de la monarquía Japonesa?

–Olvídalo Ebisawa. Vine aquí porque le enviaron invitaciones a casi todos los nombres importantes que permanecen en Tokio. Solo a un inconsciente se le ocurre realizar una fiesta de esta magnitud. Con las alertas que hay en todo Japón. En todo el mundo.

–Vamos Señor Fushimoto. Tenemos muchas cosas que celebrar. – La tercera voz que atrae las miradas de ambos hombres pertenece a Kana quien avanza con una copa de escocés en sus manos. – después de todo… ¿Dónde estaría la Armada Japonesa de no ser por nosotros y los laboratorios de Patentes de las empresas?

–Tu habilidad en crear microcircuitos te precede al igual que tu padre en innovación tecnológica. – Refiere Fushimoto aflojando el nudo de su corbata y observando a su alrededor bastante nervioso– ¿Qué diría la estimada y respetada Sonomi Daidouji de enterarse que ustedes usan sus laboratorios tecnológicos para otras cosas que no tiene que ver con microcircuitos para coches a control remoto o tarjetas matrices de videojuegos?

–Ella no tiene porque enterarse… y no lo hará– Dice Ebisawa observando a la mujer compartir al otro lado con tres invitados. – Lo que no sepa, no le dañará… pero no me dirás que has venido a la fiesta para hablar de ética… ¿Cierto?

–No. He venido porque mi esposa ha insistido en compartir un poco de este lujo antes de que las cosas se pongan peores… y pronto así será.– Haciendo una pausa para tomar de su trago – La orden saldrá en los próximos días a los medios anunciando que Japón se integrara a las fuerzas aliadas para reforzar la armada europea.

– ¿Japón y Europa juntos en la nueva Gran Guerra? – Dice Kana con cinismo no evitando una carcajada. – Esa no me la creo.

–Créalo Joven Ebisawa. Mañana saldrá la orden oficial para que despachen todos los microcircuitos que han estado elaborando en las industrias Daidouji.

–Claro que si. Pero tendrá que esperar a Kana para las instalaciones… recuerde que el tiene los circuitos conectores que hace que todo funcione.

El hombre asiente para afirmar. – Tomara dos días llegar al centro militar donde se encuentran los misiles y explosivos de nueva tecnología. No podemos llegar directamente en aeronave.

– ¿Cuándo partiría?

–Mañana mismo. –Informa Fushimoto. – El pago por las mismas se efectuará inmediatamente la parte interesada pruebe el producto y confirme su efectividad. Cien millones de dólares americanos. Las empresas Daidouji y sus representantes tendrán más dinero que el todo ganado en la venta de juguetes.

–Mi esposa no tiene porque enterarse de esto. El dinero será convenientemente distribuido en los lugares y personas apropiados. Deje que yo me preocupe por ello. Usted disfrute la fiesta… – Dice con cortesía al hombre y asiente despidiéndose de ambos para alcanzar a su esposa. Ebisawa padre dice– Más vale que sepas lo que estás haciendo. No quiero errores.

–Por supuesto que no padre. Tengo las cosas bien en control. Las tarjetas matrices estaban listas para ser enviadas al momento que nos avisara Fushimoto y fuera de cualquier registro de inventario para evitar que Sonomi se enterara o la entrometida de Tomoyo.

– ¿Cuánto dinero necesitas para callar a los involucrados?

–Un par de millones de dólares. Nada exorbitante. Por lo pronto solo el que conectaba los microcircuitos y leía los planos sabe de qué se trata en realidad. Los demás han creído que es una nueva red para cartuchos de video juegos. – Sonríe con altanería. – Espero que sepas controlar las cosas en mi ausencia.

–Espero que tú no cometas una estupidez una vez vuelvas… – Refiere el sujeto observándole con atención. Ahí observa a la mesa que ocupaban los amigos de Tomoyo y refiere con una mirada fija en ellos. – Que diversidad de amistades tiene mi querida hijastra…

–Debo de admitir que hay variedad para todos los gustos… esas mujeres están… – Observando con lascivia a Nakuru y Kanda. – Ellas dos al lado de la mojigata de mi hermanastra no es nada.

–La mujer no es aquella que exhibe más sexualidad en sus actitudes, Kana. Esas son para un momento de diversión cualquiera. – Ahí observando que Kinomoto está pendiente de su conversación aunque no puede escuchar que tratan, si ve que ellos observan aquella mesa. – Ese maldito hombre… su padre en su momento era un entrometido… él no va muy lejos.

–Fue una fortuna para tus intereses que muriera en ese accidente… ¿no es así?

–Bastante afortunado. Pude controlar mas a Somomi luego que muriera… no se como ella aceptaba su presencia aquí… no era más que un mero profesor universitario.

–Vamos padre, anímate. Muy pronto tendremos más dinero del que jamás soñamos. Y podremos marcharnos de este maldito país a una isla lejos de todos los conflictos bélicos que se armarán en los próximos meses. Nos daremos la gran vida… – palmeando su espalda agrega– ¿Qué harás con tu querida esposa cuando se entere de la verdad? – Haciendo una pausa – Porque tiene que enterarse… ¿No?

–Lo que Sonomi no sepa, no le lastimará… lo que si tenemos que hacer es alejarla definitivamente de su hija. Esa es la que nos podría echar todo el plan por la ventana si se entera…

–No va a enterarse–

–Si lo hará. Recuerda que nada sale de las industrias Daidouji sin conocimiento de Tomoyo. Vendrán preguntas… esa mujer siempre está metida en todo.

–Entonces tenemos que procurar que no se meta en nada… quitarle del medio – Dice Kana atrayendo una mirada de duda departe de su padre. – Ya hemos sembrado la semilla de la duda… ¿Recuerdas? Del resto se encargara mi querida “Mami Sonomi”

––––––––––––––––––––––––––––––––––––––––––––––––––––

Sakura se despereza en la habitación observando sobre la cama todas las Cartas Mágicas esparcidas delante de ella. A su lado, Keroberos mantiene silencio. Observa el reloj sobre la mesilla notando que casi es la media noche.

–Aun Kanda y los demás no vuelven. Parece que están divirtiéndose en la fiesta.

–Debiste de asistir Sakura…

–Shaoran se habría quedado solo contigo y Yukito. Me parecía un tanto injusto.

– ¡Blah! Lo superaría… tú debiste de asistir y divertirte un poco.

–Por cierto… Ya es un poco tarde. Será mejor que me aliste para dormir.

–Ya casi Sakura. Primero tienes que afinar un poco más tu lectura de cartas…

– ¡Ay Kero! Es que es tan aburrido – Dice con un puchero. – Hoy todo lo que ha salido han sido puras deducciones de tú parte…– Han sido cartas muy al azar y nada que nos ayude. Me gustan más los entrenamientos con Li.

–El Mago Clow usaba estas cartas como una manera de predecir el futuro. Y mientras estuvimos en Kioto tus sacadas de cartas tenían un significado. Creo que la magia protectora de este lugar afecta la predicción en las cartas.

–Pero no afecta que la usemos. Usamos la carta El Retorno y funcionó bien.

–Si, tienes razón, pero no puedo explicar porque tus tiradas han sido tan irracionales. Vamos – Señalando las cartas y la joven respiró resignada y las recoge en par de movimientos hábiles. Comienza a barajarlas con cierta retaliación a lo que Kero reclama. – ¡Vamos Sakurita! Con ánimos… con esa pesadez que tienes, no conseguirás nada.

La joven escucha sus palabras y endereza los hombros mostrando un poco mas de disposición en su tarea. Baraja constantemente y por espacio de unos segundos y luego comienza a repartir las cartas en tajos de cantidades iguales. Ya con los seis tajos delante comienza por el extremo más lejano y Kero dice. – ¡Alto! – Atrayendo la mirada de exasperación y curiosidad de la ojiverde. – Has una pregunta Sakura… así no lograrás nada… recuérdalo.

Sakura asiente mostrando su disposición al seguir las instrucciones de Kero.

¿O es que quiere ya irse a acostar?

–Quisiera saber… quiero saber… el peligro más cercano a nosotros.

Toma primero la carta que está más lejos a su derecha. – “Ilussion”

–Carta de la Ilusión… – Dice Kero. –Una fantasía… probablemente un recuerdo.

–Mirror.

–En apariencia…– Dice Kero al observar la segunda carta. – Esto es interesante. La siguiente que tomes representa el nivel de peligro que afrontamos.

–Dark… La oscuridad. Esto no puede ser nada bueno Kero.

–Tranquila Sakura… saca la siguiente. – Viendo la carta que extrae su amiga dice. – El Tiempo… esto es muy serio Sakura. Parte de las cartas son controladas por la Carta de la Oscuridad. – Observando los movimientos de su amiga dice con seriedad. – Nos está hablando del nivel de peligro y que puede ser… – Dudando unos segundos finalmente reclama. – Piensa en tú interior y elige las dos siguientes cartas de quien es que podría encontrarse en peligro…

Sakura duda un instante e incluso muestra su hesitación al Kero solicitarle aquello pero finalmente extiende su mano a las dos tajos que estaban aún sin tocar.

–Thunder and Sword. – Esto representa la persona que se encuentra en peligro inmediato. – ¿Quién representa….– Viendo como Sakura se incorpora rápidamente y sale corriendo de la habitación para segundos mas tarde, Kero comprender de quien se trata.

– ¡Mocoso! – Grita saliendo atrás de Sakura. – ¡Espera Sakurita! – Viéndole tocar con persistencia en la puerta de su habitación y sin recibir respuesta, finalmente entra a la misma notando que se encuentra vacía.

– ¡Shaoran! – Grita con persistencia por los pasillos de la mansión provocando que Yukito saliera de la habitación que comparte con Touya y acercándose a Kero.

– ¿Qué es lo que pasa?

–No encuentra al mocoso – Dice Keroberos.

–Me dijo que saldría a caminar un poco.

– ¿A esta hora? ¿Qué está loco o que?

– ¿Te dijo que iría a caminar? – Se acerca Sakura con agilidad hasta donde Yukito. – ¿Dónde? ¿Por qué?

–Dijo que iría hasta la vuelta y volvería en un rato. Se veía bastante pensativo.

–Sakura…

–Kero: viste lo mismo que yo. Viste las cartas que saqué… Shaoran está en grave peligro. ¡Vamos por él!

– ¡Sakura! Que en las cartas saliera eso, no significa que es de una vez… ¡Sakura! Al menos llámalo por su móvil, ¿No? ¿Acaso no tiene uno!? – Ahí llegando a la habitación de la ojiverde con Yukito a los pocos segundos asomándose por el umbral.

Sakura toma el aparato con agilidad y deja que repique el número del varón a los pocos segundos escucha el saludo de Li. –¡Shaoran!

¡Sakura! ¿Qué pasa? ¿Ocurre algo malo?

– ¿Estás bien? ¿No te ha pasado nada?

No. Estoy bien. Estoy en el templo. ¿Qué ocurre?

– ¡Escúchame! No se que puede pasar pero creo que estás en un grave peligro. Tienes que volver a la casa… ¿Me escuchas? ¿Shaoran?

Cuando se despega el auricular del aparato lee las palabras “Señal perdida”

– ¡Vamos! Acompáñenme – Dice tomando una decisión firme y agrupando las cartas en sus manos y entrándolas en su pequeño bolso. – ¡Vamos! – Al notar que ninguno de los dos parecía querer moverse de su lugar.

–Deberías de llamar a los demás Sakura. No puedes aventurarte sola a esta hora. – Opina el pequeño guardián observando con duda a la joven.

– ¿Es que no lo comprenden? Me voy con ustedes o sin ustedes, pero de que voy a alcanzarle, voy… – Ahí saliendo de la habitación a toda velocidad y siendo seguida por ambas falsas identidades no sabiendo lo que encontraría.

––––––––––––––––––––––––––––––––––––––––––––––

– ¿Sakura? ¿Sakura? Se perdió la señal.

Tus sentimientos por ella son tan diferentes… mas fuertes”

Tienes razón. – Lo razona como si fuera dentro de su mente pero se escucha a si mismo responder en voz alta. – Lo son. Lo he podido analizar con el paso de los días… de las semanas…

Lamento tanto el dolor que te ocasionamos… nunca quisimos lastimarte.”

–Lo se.

Si hubiera una forma en como pudiéramos compensarte…”

–Quiero la verdad Femeeii. Toda la verdad… sobre Sying, sobre todo. Dijiste hace unos segundos que lo que sentí por ella fue una fantasía… una mentira. Y me duele que te sientas con derecho a decirme esto.

Los pecados se pagan en la tierra querido hermano. Solo lamento que tú fueras el que los pagara…”

La expresión gentil de la mujer con quien Shaoran compartía su sangre y sus orígenes hizo que el hombre sintiera su corazón acongojado. Sus sentimientos que trató de enterrar por casi un año, salieron a flor de piel al ver las imágenes que su hermana mientras hablaba, les hacía percibir en su mente.

Y finalmente el dolor y la rabia que sentía por sus palabras comenzaron a afectarle provocando unos fuertes dolores de cabeza y en su cuerpo. Dolores que no comprendía pero al mismo tiempo le provocaban convulsiones donde apretaba sus dientes para evitar el gritar y desahogar su frustración ante el malestar que incluso está provocando que sangre por la nariz.

– ¿Por qué ME HACES ESTO? ¿Por qué? – Grita a la figura espectral de quien conoce como su hermana.

–Porque de alguna forma tienes que salir del medio… porque irremediablemente todos morirán – Replica borrando su expresión de aparente inocencia y añade. – Estúpidos todos… estos sentimientos por los recuerdos serán los que los matarán al final. – Viendo al hombre retorcerse de dolor a sus pies y como la sangre continúa saliendo de su nariz. – El dolor te hará morir… más pronto de lo que crees…– Ahí levantando su mirada para ver las figuras que aproximan en la distancia y que gritan por su nombre.

– ¡Shaoran! – Exclama Sakura al observarle abatido en el suelo y aunque se mueve no levanta su rostro a ella. Ahí observa mas adelante a corta distancia del varón aquella figura que le observa con desprecio.

–Yo… yo te conozco… – Dice ella ante lo que ve. Se aproxima lentamente a Li.

–Ya es inútil. –Dice señalando a la Hechicera de las Cartas. – Ustedes pretenden detener la apertura del último sello. Todos, tarde o temprano, terminarán muertos… morirán. – Ahí desapareciendo al ver las intenciones del guardián halado de cabellos platinados lanzarle una de las flechas y Keroberos en su verdadera forma, lanzarle una bocanada de llamas.

– ¡Shaoran! –Dice Sakura agachándose a su lado. – ¡Santo cielo! Estás sangrando por la nariz… por la boca… ¡Kero, Yue! – Grita a ambos quienes se acercan lentamente viendo el estado de convulsiones que ocupan el cuerpo del hombre. – ¡Ayúdenme, por favor!

Para Yue no le resulta nada difícil en silencio levantar el cuerpo del atlético joven y alzarlo con agilidad mientras bate sus alas y toma el sentido de vuelta a la casa. Sakura lo observa irse en el frio de la noche mientras siente convulsiones por la adrenalina y la mortificación por la salud del chino.

–Sakura, vamos… aquí no hacemos nada.

– ¿Qué fue eso Kero? ¿Lo viste? – Observando sus manos manchadas de carmesí tibio que pertenecen al hombre.

–Si, lo vi. Y lamento decir que solo una vez además de la que confrontó a tú hermano he visto algo parecido. – Sintiendo como sus recuerdos florecían al paso de los segundos. – Y debo añadir que estamos metidos en un verdadero problema.

– ¿Por qué Kero? ¿Qué pasa?

–Porque lo que dijo Yûko es cierto: nos estamos enfrentando al verdadero apocalipsis. –Haciendo una pausa. – Vamos. Sube a mi lomo y te lo explico camino a la casa.

––––––––––––––––––––––––––––––––––––––––––––––

La música llega del interior de la mansión hasta aquel invernadero ubicado en el rincón más alejado del jardín. Allí a solas se dedica a observar las plantas que por tanto tiempo han formado parte de la vida de su madre en sus momentos libres.

Había solicitado a Kanda y Nakuru que volvieran con el resto de los invitados una vez se sintió en confianza de sentirse bien a solas. Su hermanastro le sacaba de control con sus comentarios incómodos hacía ella.

Incluso desde mucho antes de ella casarse.

Cuando se sintió en confianza comenzó con sus ataques verbales a ella. Cuando se vio finalmente en la universidad se encontraba libre de su influencia y sus palabras y en aquellos cuatro años fue feliz.

Pero que su madre viviera sumida en la ignorancia la sacaba de quicio.

Y es por ello que cuando escuchó la puerta abrirse no le sorprendió ver a la autora de sus días aproximarse a ella con determinación y una expresión de pocos amigos.

– ¿Se puede saber cuando decidiste comportarte como una chiquilla caprichosa? En toda mi vida no había visto que actuaras de esta manera.

–No que quisieras verlo. Has sido bastante ciega en muchas cosas mamá… muchas. Pero esta noche te has superado a ti misma.

– ¿Qué se supone que significa?

–Lo que escuchas… por años solo ves por lo ojos de Kana y de su padre. Siempre negando lo que eres y lo que soy para ver lo que ellos quieren que veas. Ese hombre solo tiene en su lengua veneno mamá. ¿Acaso no lo ves?

–Lo que veo es alguien que quiere acercarse a ti… demostrarte que quiere estar en paz con su hermanastra y ésta le abofetea con sus comentarios venenosos.

–No voy a pelear contigo Mamá. No le voy a dar la victoria una vez más.

Un incómodo silencio cae entre ellas. Sonomi recrea los eventos acaecidos más temprano en el salón de la fiesta para recordar las palabras de Kana y su padre y lo que este ha dicho de los andares de Tomoyo en las últimas semanas. Kana es un hombre precavido, correcto y gentil. ¿Por qué su hija no lo ve de la misma forma? ¿Por qué siempre busca problemas para traer negatividad a su hogar? ¿A su familia?

Entonces recuerda lo dicho más temprano en el salón.

 

Tomoyo atrae las miradas de Sonomi y su padrastro quienes observan sus movimientos y su sonrisa de satisfacción mientras baila con Kinomoto en el salón. La expresión de tanto enojo como inconformidad de la madre de la chica de ojos azules, despierta la mente maquiavélica de su hijastro quien se aproxima al par diciendo en voz baja para que ningún otro invitado le escuche.– Le desafía sin miramientos. Creyendo que usted es una tonta.

Pensé… pensé que esto era cosa del pasado – Refiere Sonomi a la situación que “Cree” que está ocurriendo. – Pensé que lo había solucionado.

Pues se equivoca. – Dice el hombre observando de reojo a su padre y añade. – Ella va muy seguido a la casa de l otro lado de la ciudad.

¿Casa? ¿Qué casa? –Pregunta aturdida.

Le dije que mantendría los ojos bien abiertos– Replica el hombre llevándose un vaso de escocés a sus labios. – Nuestra querida Tomoyo lleva espacio de una semana (quizá mas) visitando la casa de Kinomoto en las afueras de Tokio. Es un sector un poco diferente a Tomoeda. – Ahí observando al par que baila cómodamente mientras su madrastra no le retira la mirada a lo que él se encoge de hombros aparentando ingenuidad. – Tal vez, al final, su hija si se escapa de sus manos.

No lo permito… No lo permitiré– Sonando ofuscada por lo que ocurre.

Su esposo coloca sus manos en sus hombros diciendo con seguridad y en confidencia.– Tal vez, viene siendo hora que pongas a tu hija entre la espada y la pared. Le enseñes una lección que no importa la edad que tengas, siempre debes de obedecer a tus padres.

¡Imaginen el escándalo en los medios y en la sociedad si Tomoyo termina viviendo con el sujeto… o embarazada! –Escandalizando a su madrastra con sus palabras.

Creo querida esposa, que viene siendo hora que le demuestres a tu hija que eres su madre por algo. Que porque has sido algo floja con ella en el pasado y durante su infancia no es para que te ignore.

Se burla de ti Sonomi – Completa su hijastro con una mirada preocupada sobre la pareja que baila. – ¡No quiero imaginarme los cotilleos y rumores de mis amigos y nuestros conocidos por esta aberración!

La música se detiene en el lugar y todos aplauden. Sonomi observa como un par se aproximan a la homenajeada y el varón de cabellos negros azulados toma sus manos al igual que la mujer que parecía bailar con él momentos antes, retorna a los brazos de Kinomoto para otra pieza.

Sonomi se ve ofuscada y bastante incómoda por lo que se imagina en esos momentos gracias a los pensamientos de su esposo y su hijastro. Dice a este último. – Tomaré las medidas de lugar. No se preocupen. – Ahí tomando el brazo de su esposo y dirigiéndose a la pista de baile.

 

Tomoyo la observa en silencio. No sabe que decir porque a pesar que tiene sus instintos disparados, no pretende usar su Don para averiguar que es lo que su madre piensa.

Un error que luego le costara caro. – ¿Qué quieres que haga? Estoy entre la espada y la pared. Y es difícil creerle a una sola persona cuando son dos las que le contradicen. Y las pruebas están en contra tuya.

–Créeme a mi, soy tú hija. – Insiste con acongoja y se nota su desesperación en la voz. – Siempre me has conocido. Sabes como soy. Contrario a ellos. Pese al tiempo que llevas casada, no lo conoces. No conoces a ninguno…

–A veces… eso no basta – Dice Sonomi para Tomoyo sentir como sus ojos arden por el contacto con aquellas lágrimas que luchan por salir. Trata de no dejarse vencer por las ganas de llorar.

…Aunque sabe que lleva las de perder.

Tomoyo percibe inmediatamente que ha perdido la batalla. Y no necesita usar su don para descubrirlo. La expresión en los ojos de su madre, le revelan todo.

– ¿Esa es tú respuesta? ¿Los eliges a ellos?

–No me das alternativa. Tú comportamiento, tú inmadurez y la irresponsabilidad con la que has manejado tú vida, así me hacen tomar la decisión. Y lo que andas haciendo últimamente – negando con su cabeza mientras una sonrisa nerviosa se posa en sus labios– En tus andanzas en el otro lado de la ciudad a escondidas.

– ¿Andas vigilándome? ¿Me espías?

– ¿Qué otra opción me dejas? No hablas conmigo…

– ¡Tú no me escuchas!

– ¿Escuchar que? Tus quejas sin pruebas en contra de tu padrastro y hermanastro. El hecho que prefieres ausentarte en las reuniones y en la oficina para meterte a una casa desconocida a sabrás tú que cosas con ese sujeto…

– ¿Cuál sujeto?

–Sabes bien de quien estoy hablando. – Murmulla la mujer con cierta amenaza en su tono de voz.

–Bien. – Dice Tomoyo enderezando sus hombros y asintiendo con seguridad. – De acuerdo. Admito… que he sido una decepción para ti. Admito que no he sido la hija que hubieras querido tener simplemente porque pretendo seguir el camino correcto y no aquel que debe de verse como el correcto. ¿Sabes por que es eso? Porque en estos años, al igual que tú, he buscado la manera de encontrar la felicidad. Al menos puedo ver a mi pasado y tener arrepentimientos, si, pero también tener momentos felices.

Avanza a la salida y se devuelve viendo que su madre sigue sus pasos, no para hablar con ella sino para salir de aquel lugar. Y afirma con seguridad, deteniéndole – Esta vida… todo esto… podría irse de un momento a otro. El mundo llega a su fin pronto… o al menos el mundo que conocemos. – Sonríe fríamente. – Al menos pretendo hacer lo posible no solo por ser feliz mamá… sino por salvar lo que se ve a simple vista por imposible.

– ¿Y eso que significa?

–Deberías saberlo. Tú ves al pasado… – Sorprendiendo a su progenitora con aquella declaración y afirma. – Si, he hablado con la tía Konawa… quien por cierto debió de venir esta noche… la invité. Quería presentarles a mis amigos. Pero creo que iremos a verle mañana. –Haciendo una pausa.- ¿Por qué no me dijiste la verdad? – Viendo que su madre prefiere callar insiste diciendo. – Al menos esto me debes… ¿No? ¿Por qué no me dijiste de tú Don? ¿De mi Don?

–Lo que has escuchado son los delirios de una anciana Tomoyo.

–No, porque tú crees en eso… tú crees en eso sino no me hubieras impedido ir allá. No me hubieras escondido la verdad. ¿Por qué no los usas? ¿Por qué no tratas de ver en el pasado de los Ebisawa, mamá? Me imagino que deben de tener un par de secretitos enterrados por allí.

– ¡Basta! No me pondrás en contra de ellos… ¡No hablarás mal de tu padrastro!

–No mamá. Ellos, con el tiempo, hablarán mal de si mismos. No podemos esconder lo que somos y quienes somos para siempre. – Ahí haciendo una pausa. – No te preocupes, no te armaré un escándalo en tú fiesta. Pero… renuncio a la empresa. Me mudaré del departamento, como siempre quisiste.

–Has lo que quieras. – Replica la mujer con desafío – Tú siempre lo has tenido todo. En un mes regresarás pidiéndome perdón.

Tomoyo sonríe para responderle con seguridad (Aunque el corazón le palpitaba con intensidad y le latían los oídos). – ¿Cuánto quieres apostar que no será así? – Ya finalmente dándole la espalda y encaminándose al interior de la casa Daidouji.

Y para su sorpresa le espera al tope de los escalones que dan paso al gran salón Eriol, quien le espera con los brazos abiertos al notar la expresión sollozante de su novia. La mujer se aferra a éste con intensidad y en un momento, Sonomi y el sujeto intercambian miradas de dolor, desafío y finalmente derrota.

––––––––––––––––––––––––––––––––––––––––––

– ¿Qué se supone que harás finalmente? – Pregunta Nakuru una vez todos esperan el taxi a las afueras de la casa Daidouji acompañados de Tomoyo quien se ha tomado el tiempo de relatarles algunas de las cosas intercambiadas con su madre.

–Supongo que buscar un trabajo en la ciudad. Y buscar un departamento a partir de mañana. Tengo el dinero que mi abuelo me heredó. No es mucho…

–Es bastante– Dice Touya conociendo al monto que se refiere: él y Sakura heredaron lo mismo a su muerte. – Al menos para comprar un espacio pequeño pero tuyo.

–Hay tantas cosas que hacer que no se por donde empezaré.

–Por lo pronto descansarás– Dice Kanda astutamente. – Son demasiadas emociones para una sola noche. Mañana lo piensas todo con la mente fría y podrás decidirlo.

–Es cierto… podrías arrepentirte mañana – Dice Touya meditando las palabras de la sioux.

–No. No me arrepentiré. Por primera vez, en años, me siento libre. – Sonriéndoles a todos.

Eriol asiente al notar que el taxi viene subiendo el camino hasta la entrada de la mansión y dice. – Será mejor que dejemos a Kinomoto y Kanda en la casa… luego vamos al departamento. Supongo que mañana nos mudamos a la casa también – Observando a Nakuru quien asiente comprendiendo aquello.

-¿A la casa?

-Y tú también deberías considerarlo. – Dice Nakuru sonriendo al notar el cariño entre la muchacha y su señor.

–Es cierto Tomoyo. ­– Afirma Touya dando la razón a aquello.- No vale la pena que rentes o compres un lugar mientras estemos todos enfrentando este problema. Y admitámoslo: pasas más tiempo en la casa de alquiler que en el departamento ¿Por qué vivir allí también?

–Hay ya tantas personas con Tsukishiro –san en la casa. ¿Creen que hay espacio para una más?

– ¡Claro que si! – Dice Nakuru animada ante la idea. – Tendremos que reubicarnos pero por lo pronto no creo que haya inconveniente.

–Si, además Yuki duerme en mi habitación – Admite Touya atrayendo la mirada de la muchacha de ojos azules y añade. – Creo que hay dos habitaciones más disponibles. Así que no serás una molestia.

–SI no hay espacio, no tengo problema de compartir la mía… – Dice Kanda sonriendo.

–O la misma Sakura – Afirma Touya.

–Creo que mañana veremos todo esto con calma. – Dice Eriol observando el pequeño vehículo que finalmente les da alcance. – Caramba… no creo que quepamos todos.

– ¿Por qué no se van ustedes? – Dice Touya señalando a Nakuru, Eriol y Tomoyo. – Si al final van al mismo lugar. Nosotros, tomaremos otro taxi a la salida. – Viendo a la sioux sacar su teléfono móvil y comenzar a marcar un número. Radjetsû asiente en silencio y le explica al hombre a su lado que aun no habla con fluencia el japonés lo que están planeando.

– ¿Estás seguro? ¿Podemos esperar otro?

–No. Vayan. Mañana les espera un día largo con eso que tienen que empacar en el departamento y luego mudarse a la casa. Nosotros buscaremos otro taxi a la salida.

Eriol y las mujeres agradecen, despidiéndose de ellos ahí mismo. Una vez el coche arranca, los cuatro descienden por la vereda para llegar a la calle. – ¿Aun no das con una unidad de taxis?

–En realidad estoy llamando a la casa y al móvil de Li. No responden ninguno.

–Es más de media noche. Deben de estar dormidos. – Tomando su propio móvil y llamando a un taxi, le aseguran una unidad de pocos minutos. Una vez cuelga observa a la mujer volver a marcar por cuarta vez. – ¿Aún nada?

–No nada. Suele dormir con el móvil a su lado Touya… – Ahí observando a Radjetsû y al otro compañero. – Algo no está bien.

Touya frunce las cejas al notar el nivel de nerviosismo y tensión que siente en la figura femenina a su lado quien se mueve inquieta de un lado a otro hasta que finalmente llega el taxi que están esperando y lo abordan sin perder mucho tiempo.

Pero sabe que al igual que ella, sentirá que los momentos hasta llegar a la casa, se sentirán eternos.

––––––––––––––––––––––––––––––––––––––––

Una vez arribaron al lugar, no fue difícil para Touya, Kanda y los demás notar que algo no andaba bien. La puerta principal estaba abierta de par en par. Una vez llegan al interior no vieron a nadie cerca, pero siguiendo el instinto de la sioux, los demás corrieron hasta la zona donde estaba la habitación de Li para notar a Keroberos en su verdadera forma, sentado en el umbral con el rostro de pocos amigos y al arribar la joven pasó sin muchos contratiempos apoyándose a los pies de la cama al ver el espectáculo del cual era testigo.

-¡Shaoran! – Grita la americana aproximándose con presteza hasta su lado aunque no sirve de mucho. El hombre está inconsciente.

Esté reposaba en la cama con el torso desnudo, hematomas grandes y vivos por doquier y para colmo de males sangraba por la nariz y la boca. A su lado estaba Yukito quien con un balde de agua y unos paños, le pasaba los que enjaguaba a Sakura, quien era que se los pasa dedicada mente por el rostro.

Dado que el hombre podía ahogarse con su propia sangre, estaba postrado de lado manchando con ello las sábanas y la almohada que le sostenía.

– ¡Demonios! – Dice Touya descalzándose rápidamente de su frac– ¿Qué rayos pasó?

–Fue atacado – Dice Yukito ya que Sakura no dice nada más que llorar en silencio y pasar el paño por momentos sobre su nariz y boca por donde se desliza la sangre.

–Más bien molido a golpes– Dice Radjetsû avanzando hasta el lecho del varón y cerrar sus ojos para colocar sus manos sobre su cabeza. – Fue un ataque muy fuerte. Es una fortuna que siga vivo.

–Voy por mi libro de curaciones. – Replica la Sioux saliendo a toda prisa y volviendo a los pocos segundos. – Esto tomará un poco de tiempo.

– ¿Qué hacemos? ¿Llamamos a Hiragizawa? –Pregunta Kero – él tal vez tenga una solución a este problema – sonando en verdad, serio y meditativo.

Pero al no recibir respuesta es el monje quien explica al guardián.- Ya casi tienen que haber alcanzado la residencia de Daidouji. Creo que es una buena idea- Rebuscando en los bolsillos de la falda de Kanda encuentra el teléfono móvil de la chica y lanzándolo al pequeño guardián que tuvo que hacer piruetas en el aire para no dejarlo caer.- Llámalo.

-¿Cómo se supone que marcaré en esta diminuta cosa? – Grita Keroberos observando como sus garras son grotescas al acunar el aparato.

-Tranquilo, yo marcaré – Dice Yukito tomando el aparato de sus manos.

–A un lado Sakura – Dice Touya quitando a su hermana quien se retira observando a su hermano ágilmente tomar el control de la situación. Coloca una de sus manos en su pecho y luego en su espalda. El hombre inconsciente se queja de dolor entre dientes. Y murmura algo…

– ¿Qué ha dicho?

–Creo que ha dicho que le duele la cabeza… – Afirma Sakura acercándose a su rostro y acariciando su frente en un acto que si Touya no tuviera instinto de ayudar a las personas, habría dejado caer la cabeza y el cuerpo del sujeto.

¡Cuánto le molestan las expresiones entre su hermana y Li!

Es inevitable que ambos están enamorados.

Pero la pregunta es ¿Ya ellos se habrán dado cuenta?

–Yuki: ayúdame por favor. – Solicita a su amigo y entre ambos levantan parcialmente al sujeto. En unos suaves movimientos con su mano derecha y su pulgar, Touya coloca su mano atrás de la nuca del hombre y hace unos movimientos de presión, sabiendo que con ello trae alivio a los síntomas del varón.

Y en pocos segundos deja de sangrar.

– ¿Cómo lo hiciste hermano? – Pregunta Sakura sollozando y sorprendido que la sangre deja de salir por boca y nariz. Antes de que Touya pudiera responderle otra persona interviene aproximándose con la página que le interesaba utilizar.

-¿Qué hiciste Kinomoto? – Pregunta Kanda.

–Touya ha detenido el sangrado. – Responde Yukito.

–Bien… es hora del plato fuerte. – Se expresa de manera metafórica abriendo el libro y dice con una expresión nerviosa y a manera de broma – Chicos: No intenten esto en casa… – extendiendo su mano sobre el pecho de Shaoran que ha sido acomodado en el lecho y comienza a decir una serie de rimas en un idioma desconocido para los presentes.

Todos allí observan con sorpresa como de las manos de la mujer un brillo color verde y dorado comienza a palpitar. Mientras va leyendo, esa luz comienza a rodear el cuerpo de Li, comenzando desde su pecho y tomando el resto de sus miembros.

–Sorprendente…– Dice Kero admirado por lo que la mujer hace.

Y no es solo él, todos allí no pueden evitar el sorprenderse por la habilidad de la mujer entre ellos quien mientras continúa con lo que puede definirse como un “Cántico de sanación” la expresión facial del hombre cambia de palidez, a mas color y tranquilidad, incluso volviéndose su respiración mas serena.

Una vez que concluye, abre sus ojos para notar las miradas de alivio a su alrededor y el rostro apacible de Li que parece dormir tranquilamente.

–Listo…– Dice con una expresión de satisfacción en su mirada. – Eso ayudará un poc…. – Ahí soltando el libro sobre el lecho y deslizándose por el suelo con los ojos cerrados mientras Sakura llama su nombre, esta no cae enteramente al suelo por la ágil habilidad de Touya quien la sujeta antes de se diera contra el suelo.

– ¡Hermano! ¿Ella está bien?

–SI mi experiencia con seres mágicos no me falla, creo que se ha drenado por completo – Ahí observando a Yuki y a Radjetsû. – Necesita descansar. – El monje mientras toma el libro del suelo y Kinomoto dice. – Quédate con Sakura hasta que regrese. Voy a colocarla en su cama y a ver si reacciona.

Yukito asiente en silencio y ve a su amigo marcharse con la mujer en sus brazos.

–––––––––––––––––––––––––––––––––––

Shaoran sentía como la intensidad de un rayo de luz le hacía apretar sus ojos cerrados. Incluso cuando parpadeó, éste se quejó por la luz que en segundos parecía haber desaparecido y ahí pudo enfocar la mirada hasta la ventana cuyas cortinas fueron corridas para cubrirle de la luz que se filtra aquel día. Ahí es que se percata que aquel efecto de calidez era proporcionada por el brillo que se filtraba por la ventana.

Y cuando se incorpora el dolor que siente en su abdomen exhala con fuerza y escucha la voz que le dice. – ¡Gracias a Dios que ya despertaste! – Sintiendo como un cuerpo le sujeta en su contra abrazándole con suavidad.

Sabe de quien es ese perfume: las últimas semanas a su lado, ha percibido aquel aroma delicado a flores y chispas de cítrico.

– ¡No sabes lo preocupada que he estado! ¡Hemos estado todos! – Separándose un poco de él pero con su rostro muy cercano al suyo: por el contorno de sus ojos luchan por finalmente deslizarse en sus mejillas unas rebeldes lágrimas, demostración de su preocupación.

– ¿Qué… que pasó? – Pregunta el hombre aun sintiendo la incomodidad en sus músculos pero no así en la cercanía brindada por la joven. Aun con su torso semidesnudo no parece sentir pena o embarazo de su cercanía.

Y tampoco ella.

Pareciera que siempre ha estado a su lado en tales condiciones.

–Tienes tres días inconsciente. – Sorprende Sakura con su declaración. – Mi hermano ha estado aquí más temprano y dijo que la fiebre había pasado… casi mueres… – Notando el varón como el efecto de aquellas palabras tienen en la joven.

Y sin buscarlo o proponérselo, uno de sus dedos se desliza sobre las mejillas femeninas, recogiendo las lagrimillas que ya se deslizan por ellas.

–Ya todo está bien Sakura…

–No. No está bien. – Insiste la chica con aprehensión – No se que haría si… si algo te ocurriera… – Ahí dándose cuenta de sus palabras y las repercusiones de la misma.

En aquel momento sus ojos permanecen muy abiertos por la declaración que acaba de surgir por sus labios y en segundos, sus rostros se acercan más y más…

Sus labios a escasos milímetros y justo en aquel instante el ruido sordo de la puerta abriéndose de par en par y una voz que dice. – ¡Ay que alivio! ¡Ya estás mejor! – De Kanda quien sale y vocifera en el pasillo– ¡Li ya está despierto! ¡Todos! ¡Ya Li está consciente! – Hace que ambos jóvenes recuperen la distancia perdida. – Es un alivio ya verte abrir los ojos. Estábamos muy preocupados.

Ahí Shaoran observa como uno a uno va ingresando a la habitación sin importarle como el espacio se ve reducido y observa los rostros curiosos y aliviados ante su condición y quienes le saludan desde la puerta, en especial Radjetsû y Yukito Tsukishiro ambos con pañuelos en sus cabezas y mandiles por lo que le indican que estaban en labores de limpieza.

Mas adelante ve a Tomoyo quien se separa un instante de la mano aferrada de Eriol para aproximarse a abrazarle con premura y observa suspicazmente a su amiga… quien está roja como una grana.

Luego se abre paso en la habitación, Nakuru que lleva en sus brazos a Spinnel Sun y a Keroberos.

Por su parte Touya se acerca a revisar sus pupilas y toma su muñeca para revisarle su pulso y luego su frente.

–Por lo pronto parece que está sano y salvo. Ya incluso no tiene fiebre… – Anuncia el mayor de los Kinomotos.

– ¡Que alegría!

– ¿Qué… Que hacen todos aquí? – Sorprendido de verlos a todos a su alrededor e incluso a Tomoyo quien trabaja a aquellas horas en la empresa de su madre.

–No hemos abandonado la casa en tres días. – Explica Nakuru con un tono de voz bien seria y firme. Y viendo la expresión de duda al ver a Daidouji ahí añade- Ah por supuesto no sabes las últimas nuevas…

Y entonces cuando otra persona se abre paso en la habitación, las pupilas de Shaoran se vuelven grandes y atentas al reconocer a su pariente presente entre ellos.

–Me… Meiling. – Replica el hombre sorprendido – ¿Qué haces aquí?

– ¿Cómo que que hago aquí? ¡Vine a ayudar por supuesto! No tendré magia pero hay cosas que no podía callarme en Hong Kong. ¡Y para que, encontrarte casi en un pie en la tumba! – Abriéndose pasó entre todos y abrazándole con premura. – ¡Maldito susto el que me has pegado!

– ¿Cómo ha dado con nosotros? – Pregunta sorprendido y aturdido mientras ella le abraza con premura.

–Hace dos noches, tú móvil no dejaba de sonar– Explica Sakura. – Contesté y era Meiling. Le dije lo que pasó.

–Lo que me hizo tomar el primer avión derechito para acá… En serio Xiao Lang ¿Acaso no puedes dejar de arriesgar tú cuello una sola vez?

Y el hombre por primera vez y en compañía de los demás se abochorna.

–Será mejor que dejemos a Li descansar – Opina Tomoyo al notar las expresiones de ambos parientes. – Ya habrá momento para hablar con él… Vamos…

–Si, vamos – Dicen los demás abandonando la habitación.

Sakura es la última que abandona el lugar y es porque su hermano se coloca firme a su lado y hasta que no le queda alternativa mas que levantarse y seguir a Touya quien cierra la puerta ante las miradas de ambos Li.

–Vaya… no recordaba a Kinomoto tan bonita. – Dice observando de reojo a su primo. –Pero por supuesto, ya te has dado cuenta de ello – Viendo como evade su mirada.

– ¿Qué haces aquí Meiling?

– ¿Cómo que que hago aquí? Iba a contártelo por teléfono. Después de todo, te prometí que viviría al tanto de todo lo que me enterara para informártelo. Cuando llamé para contártelo y me respondió Kinomoto me explicó lo que había pasado. Y ya te lo dijo: aunque por su tono de voz, prácticamente te imaginé a un paso de la muerte… creo que le gustas.

–Mei…

–No, espera. Nunca me escuchaste con relación a Sying y aun así te casaste con ella… a Kinomoto por lo menos me cae más en gracia y ha demostrado en el tiempo que llevo aquí que está muy encariñada contigo. Sying siempre parecía que escondía algo… y lamento decir que no estaba equivocada… ¡Pero al menos tú dime que es lo que ha ocurrido! ¿Por qué pareces como si una aplanadora te hubiera pasado encima?

– ¿Tan mal me veo?

–No Xiao Lang, te ves peor – Replica la astuta china con ironía– ¿Qué has conseguido con arriesgar tú cuello por un año además que Kinomoto te cuide semi–inconsciente y semi desnudo?

–¡MEI!

–Es cierto. Sino fuera tan despistada como es, ya se habría aprovechado de ti como estabas… pero es Kinomoto así que no me sorprende que estés intacto. Pero lo cierto que te ha cuidado noche y día. Y tengo que admitir que esa tipa con la que andas, también se ha preocupado.

– ¡Santo cielo Mei! ¿Acaso no puedes hablar de otra forma?

–Olvídalo. Tenía meses que no te jugaba una de mis bromas o te atacaba con mi astucia. Y bien… vaya que los tienes organizados. No podía creer lo que mis ojos veían – Dice ella tomando asiento a su lado en la silla – Ellos están distribuido en horarios de limpieza, comida, investigación y entrenamiento. Me sorprendí incluso cuando vi a Daidouji trabajando aquí y ayudando. ¡Ni te digo de Hiragizawa! Aunque esos dos parece que tienen una relación, para la manera como andan de manos y todo lo demás…

–Mei… ¿Por qué me llamabas? ¿Qué es lo que pasa?

Ahí la muchacha cambia su semblante para decirle. – Se que estás apenas recuperándote de tus heridas y todo lo demás… al menos podrías decirme que fue lo que pasó que te ha dejado en esta forma.

–Es… un poco largo de explicar. – Responde algo avergonzado.

Meiling alza una ceja y dice con actitud firme. – No tengo más nada que hacer ahora mismo. Dime…– Cruzándose de brazos y dispuesta a escuchar a su primo mas querido.

 

––––––––––––––––––––––––––––––––––––––––––––

– ¡Animo Sakura! Al menos ya se encuentra mejor – Dice Tomoyo sentada a un lado de su amiga y ambas tomando unas tazas de té. Están en el suelo del pasillo que da al patio interno de la casa. Tomoyo y ella calzan unas falditas de vaqueros que le llegan a la mitad de sus muslos y camisetas de tonos pasteles.

– ¿Crees que está mejor?

–Claro que si. Tú y Kanda lo han cuidado con mucha persistencia. Es innegable la atención que le han prestado – Sonriendo tenuemente. – No me cabe la menor duda que te gusta mucho…

Sakura baja su cabeza y asiente en silencio. Cuando lleva la taza al borde de sus labios dice. – ¿Acaso es tan obvio?

–Hasta para un ciego ji ji ji ji… y no dudo que sienta lo mismo por ti.

–No. – Dice ella preocupada y sonrojada.– No, no es así.

– ¿Por qué no habría de serlo? Los he visto juntos y se lo que uno piensa del otro… a él le gustas.

–Entonces…

– ¿Si?

– ¿Entonces porque mientras estuvo tan mal… me llamó Sying? – Se voltea a su amiga con los ojos embargado en lágrimas, borrando la sonrisa de sus labios y pareciendo simpatizante de su dolor.

– ¡Ay Sakurita! No se que decirte ahí. Aun no sabemos que soñaba o que pasaba por su mente en estos días que ha estado tan grave. Probablemente sea efecto de alucinación y de los medicamentos para bajarle la fiebre. O lo que hizo Kanda para no dejarle morir. – Haciendo una pausa dice. – No he podido preguntarte… ¿Cómo supiste que Li estaba en peligro? Al otro día Yukito y Kero–Chan nos explicaban que tú sabías de antemano que Li estaba en peligro…

–Las Cartas Clow. Las había utilizado antes como lectura de cartas… o al menos eso intentaba Kero – dice limpiando sus lagrimillas. – Las últimas dos cartas representaban a Li…

–¿En serio?

–Thunder and Sword. Trueno y espada… era el conjuro que usaba con mas frecuencia cuando éramos niños. Y luego mientras me entrenaba en Kioto.

–Eres muy inteligente. – Dice Tomoyo acariciando sus cabellos y entusiasmándole le pregunta. – ¿Cuál sería las de Yukito?

Sakura parecía meditarlo un segundo y finalmente responde. – Snow y Arrow.

–Vaya… lo has pensado.

–No se. Solo viene a mi mente que esos elementos los representa mas que a nada.

– ¿Qué tal Keroberos?

–Supongo que el Sol y el fuego.

– ¿Sabes? Creo que esto más que una intuición tuya es algo que llevamos dentro. –Dice Daidouji pensativa. – ¿Recuerdas lo que te he contado acerca de nuestra familia? ¿Sobre nuestros Dones?

–Kero dice que el Mago Clow podía leer en las cartas el futuro. No es de sorprendente que yo pueda hacer lo mismo.

–No Sakura. No haces lo mismo. No lees el futuro… creo que lees el presente.

– ¿A que te refieres?

–Sabías que Shaoran estaba en peligro… no que iba a estar en peligro. – Separándose un poco de ella. – Es lo mismo que Eriol con sus cartas… sus cartas mágicas.

– ¡Eriol tiene cartas mágicas! – Replica sorprendida.

–Así es. No las usa mucho y te soy honesta apenas las he visto en los últimos días.

– ¿No sabías que tenía cartas mágicas?

–Nunca me lo había revelado aunque debo de admitir que debíamos haberlo deducido pues existen los guardianes Spinnel Sun y Ruby Moon– Responde Daidouji pensativa. – él las baraja igual que en el tarot pero no creo que haya podido identificar las cartas con ninguno de ustedes… no como tú lo has hecho. Creo que es una información interesante.

– ¿Interesante, como?

Daidouji se encoge de hombros ante tal pregunta de su prima para responderle. – Al menos para saber que podía pasarnos o tal vez como localizarnos… bien sabemos que aunque llevamos dos días encerrados (Casi tres), pronto nos agotaremos de estar todos juntos. Además yo tengo que comenzar a trabajar.

–Aun no puedo creer que hayas renunciado a tú mamá, Tomoyo. Por años solo has trabajado para las empresas de los Daidouji.

–Si, y es hora que emprenda mi camino por mi parte Sakura. Mamá no tiene la razón en todo. No puedo culparla de mis errores pero ciertamente, por vivir apegada a ella, en cambiado un poco el rumbo de mi vida. –Haciendo que su amiga sonriera. – Es hora que yo encuentre el rumbo al cual pertenezco. Y a ser feliz. De todas maneras, el mundo no durará por siempre.

-Y ese rumbo… ¿Es al lado de Eriol?

La mujer se encoje de hombros visiblemente sonrojada por la reflexión de Sakura para responderle. –Me ama… está enamorado de mí.

-Si y el hecho que tienen que entrenar juntos todos los días tu Don, también sirve para pasar tiempo el uno con el otro. – Refiere la chica de ojos verdes de un modo melancólico. – Es lo que he echado de menos al estar Shaoran tan incapacitado… la manera de pasar el tiempo juntos… aunque fuera entrenando…

––––––––––––––––––––––––––––––––––––––––––––––

–Tía Ieran no sabía como decírtelo… como revelarte la verdad– Refiere Meiling comenzando a explicarle a su primo.– Pero por siglos, los Li han tenido personas cercanas a ellos que aparentan ser amigos, familiares e incluso sirvientes sin importancia pero terminan siendo guardaespaldas. – Agrega Mei incorporándose y observando por la ventana para no ver el rostro de su primo. – Una especie de policía secreta. Incluso en los Tiempos del mago Clow eran muy usados entre los linajes Li.

-Si, lo se. – Atrayendo su mirada con aquella aseveración y dice rápidamente.- Sakura y yo tuvimos la oportunidad de conocer a primera mano esa especie de guardaespaldas. Usamos la cara del Retorno para viajar a los tiempos del Mago Clow.

-¡Eso no me lo esperaba! Pero que bueno que sabes de lo que hablo. – Admite la chica de cabellos y ojos azabaches.- Tengo que admitir que por meses me enteré de la verdad… guardé silencio porque ella me lo pidió.

– ¿Mi madre?

–No. Femeeii – Dice sorprendiendo al varón quien aun permanece en su lecho. – Se supone que estas personas deben de pasar suspicazmente entre nosotros y estar cerca en caso que la vida de alguna persona importante al Clan está en peligro.

–No te comprendo… ¿Qué tiene esto que ver con tú presencia aquí?

–Con paciencia Xiao Lang que me comprenderás en un segundo. Lo que te pasó no me deja ninguna duda que aquel día… hace más de un año, Sying no era el blanco del ataque que ocurrió en la mansión Li… – Sorprendiendo a su primo con la revelación. – Y el papel de Sying no era el ser el blanco original… era el dar la vida por el heredero del apellido Li. Por el heredero del Clan. Por ti. – Ahí observándole a los ojos para notar su expresión de perplejidad y de incredulidad a sus palabras. – Sying fue una mujer que como muchos antes de ella, tienen una labor sagrada dentro del seno Li y es del proteger y permanecer de incógnito entre sus miembros.

Un momento de silencio cae entre ambos, permitiéndole a Meiling poner sus ideas en claro.

Y permitiéndole a Shaoran captar la fuerza y la verdad tras sus palabras.

– ¿Estás diciendo que Sying era mi guardiana?

–Si. Y antes de ella, estaba Wei como guardián de tú padre. Pero a su muerte súbita, se quedó desempeñando el papel de mayordomo de la casa Li. – Sorprendiendo a su primo. – ¿Acaso no lo sabías? Antes de morir Wei, fue quien llamó a Sying a cumplir su papel. Sying es sobrina segunda de nuestro sensei Wei. El fiel sirviente de la casa Li.

Shaoran siente como comienza a dolerle la cabeza. Wei murió muchos años atrás de longevidad. Sirvió a la casa Li hasta que un día simplemente estaba demasiado débil para cumplir con su deber y fue puesto en retiro por parte de Ieran Li y con la gratitud de la familia por su incansable servicio.

Unos meses después, llegó Sying a su vida.

Nunca había hecho la conexión.

Porque no había que hacerla.

–Un momento… – Dice Li razonando lo que su prima le informa – a Sying la conocí por relación con la familia. Ella es hija de un conocido de nosotros de siempre. Siempre ha sido bien reconocida por todos.

–Siempre ha sido bien conocida ¿Por qué Xiao Lang? Solo los Li saben a que se dedican todos ellos. Por años ha habido antepasados de Sying y de Wei en nuestra familia. – Viendo la expresión de incredulidad insiste– Femeeii supo la verdad… siempre estaba al tanto de ella. Sabes de la gran capacidad que tuvo en vida como vidente. Y antes de Sying estaba Wei al servicio de nuestra familia. Es por ello que Wei tenía grandes capacidades como entrenador de artes marciales. – Insiste tomando una de sus manos entre las suyas– Es por ello que te acompañó aquí a Japón cuando fuiste destinado a recuperar las cartas Clow.

El hombre delante de ella no sabe que creer… no puede creerlo. Entonces lo dicho por Li Clow usando la Return Card tiene sentido. Cuando le vieron por primera vez, en aquel viaje realizado al lado de Sakura, vio aquella mujer a su lado y luego recuerda lo dicho por el conocido hechicero.

Los Li tienen la costumbre de colocar en cada uno de sus líderes, personas particulares para protegerlos. Siempre ha sido una familia leal a sus líderes y que coloca éstas personas como si fueran especie de guardianes pero son mortales… tienen poderes, incluso mas poderosos que ellos. La mujer que han visto es la guardiana de mi pariente. Está, preocupada.”

–Protectores… – Murmura Shaoran recordando sus palabras. Y luego vuelve al presente y a la realidad al observar a su prima estudiar su mirada con atención– Eso no tiene nada que ver conmigo y con Sying. Yo la amé… y estaba enamorada de mí.

–No Xiao Lang. Sying no estaba enamorada de ti. Tú pudiste enamorarte de ella, pero ella no lo estaba de ti.

–No puedes asegurarlo.

– ¡Claro que si puedo! Tía Ieran me lo ha confirmado todo a los días de la muerte de Femeeii porque ella guardaba todo en sus diarios…todas las visiones. Tuvo la visión de Sying el día que llego a la casa Li. Y tuvo la visión de Sying el día que se casaba contigo. Tía Ieran le recordó su deber con los Li. Era la única de su familia que debía protegerte. Ella quería decirte la verdad. Más cuando se comprometieron en matrimonio pero la tía no lo permitió nunca porque arriesgaba tu vida en el proceso. Si te enterabas de la verdad jamás permitirás otro protector. Y Sying era de las pocas que no tenía responsabilidades de familia en su legado. La única condición para proteger al heredero Li es que el asignado no tenga hijos o esposa. En ese momento, la única que quedaba soltera era Sying. Era joven y bonita… que te hubieras sentido atraído por ella no hacia preocuparse a los ancianos… al fin y al cabo eres hombre. Por meses tía Ieran y el resto de los del Clan temían por algún tipo de atentado de índole mágica, mas con las predicciones y pesadillas que Femeeii alertara a los ancianos y a Ieran. Visiones… del fin del mundo. La única opción que quedaba en sus manos era probarla. Ver si era capaz de protegerte. Lo último que ellos esperaban era que el jefe del Clan y de la Familia, se casara con una Protectora.

Shaoran le escuchaba y comprendía sus palabras pero al mismo tiempo, siente un vacío enorme en su pecho. ¿La mujer que había amado nunca le había correspondido? ¿Toda su vida, su relación, su noviazgo y su matrimonio era una vil mentira?

–Sying no quería casarse contigo. No era esa su misión. Pero la habías pretendido. Siguió la charada para permanecer cerca y protegerte. Cuando le propusiste matrimonio, ella no quería aceptarte. Pero los ancianos e Ieran sabian, que pasaría si tú te enterabas de la verdad, jamás aceptarías nada más de protectores. Jamás verías que tu vida tenía una importancia que iba más allá del hecho que te enamoraste de una mujer cuya única misión era el protegerte…jamás enamorarse de ti. Tía la convenció… no se como lo hizo… –encogiéndose de hombros – y ella se casó contigo… fue tú esposa por un año… bueno, hasta que murió. Murió protegiéndote… que esa era su misión en la vida. Ella no debía de morir aquel día… tú debiste de hacerlo.

–Meiling, estas equivocada. Ella no escribió eso. Femeeii no pudo…

–Vi esos diarios. Aunque sabia la verdad por parte de Femeeii me costaba el leerlo de su letra y reconocer quien era ella, Sying. Los leí. Ahí tía Ieran no tuvo más remedio que decirme la verdad. Toda la verdad sobre la vida secreta de tu esposa – abrazándose a si misma y la consternación nubla su mirada azabache– Por eso te llamaba aquella noche… para decirte la verdad.

–No… – Siente su tono de voz rasposa– No puede ser cierto.

–Si lo es. Y he venido con uno de los diarios de Femeeii para demostrártelo – Dice la muchacha con firmeza.- Puedes no creerme ahora… pero tu hermana no se inventaría eso en sus diarios… tú hermana, siempre vio la verdad.

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– ¿Cuánto piensas quedarte con nosotros Meiling? –Pregunta Tomoyo observando a la china quien se encuentra sentada junto a ella bajo el árbol del jardín interno de la casa.

La china se había sentado ahí apenas unas horas atrás. Había pasado un largo rato en la habitación de su primo y la vio avanzar por los pasillos con un aire preocupado y apesadumbrado. Decidiendo que necesitaba tomar un poco de aire fresco, le invita a sentarse con ella en aquel rincón que en aquellos momentos se encontraba solitario ya que los otros miembros de la casa se encontraban cada uno en sus ocupaciones.

–El tiempo que sea necesario… al menos hasta que Xiao Lang me diga.

–Dime una cosa ¿Acaso sigues enamorada de tu primo?

– ¡Bah! Eso acabó el día que prefirió a Kinomoto sobre mi… o mejor dicho, el día que me di cuenta de que Kinomoto es todo lo que yo no soy. – Suspirando y observando las nubes en el cielo. – ¿Sabes? Por mucho tiempo estuvo pensando volver a Japón. Al menos volver a la preparatoria y tomarla con Kinomoto y con ustedes. Pero mi tía lo convenció de lo contrario. Que su futuro estaba al lado de la Familia Li. Dando honor a su legado. Y lo cierto es que aunque éramos unos niños, Xiao Lang solo con su esposa fue verdaderamente feliz… y cuando estuvo aquí estudiando y compitiendo contra Kinomoto. Y con el tiempo los sueños de niño cedieron para darle paso a las responsabilidades y deberes de un adulto. Y entre ellas, fue el escoger una esposa. Aunque la que escogió fue por amor… no fue un matrimonio arreglado.

– ¿Cómo era ella? ¿La esposa de Li me refiero? – Pregunta Tomoyo dudando tocar aquel tema pero su instinto le dice que no tiene nada de malo.

–Debo de admitir que era muy buena persona. Era cordial, gentil, amable con todos… muy adecuada en algunas cosas para ser esposa del líder de familia. Y aunque Xiao Lang la amaba, ella solo tenía un afecto hacia mi primo. No le amaba en todo el sentido de la palabra.

–Ella murió en sus brazos según me contó ¿Qué te hace decir que ella solo lo quería y no lo amaba?

–Esa es algo… que espero que algún día tenga la voluntad de contarla a todos… – Ahí volteando a la muchacha y sonriendo dice– Dime de ti… ¿Qué pasa contigo y Hiragizawa? Debo decirte que cuando éramos niños, lo ultimo que pensé que estarías con una persona como él. Aunque tienen muchas cosas en común.

– ¿Cómo que?

–Predisposición de burlarse de Kinomoto y Xiao Lang, por un lado. Los usan a su antojo y los mueven como fichas predispuestas… y sin que ellos se dieran cuenta lo que es peor – moviendo su cabeza ante la sonrisa tenue de la chica de ojos azules. – Así que siguen igual ¿Eh?

–No tanto. Sakura ha tenido un par de años un tanto difíciles.

– ¿Tú también?

–Algo así – encogiéndose de hombros – Pero las cosas se vislumbran para mejor camino. Puedo asegurarlo.

–Si, tú y Hiragizawa… bueno, yo fuera mi primo y Kinomoto y me cuidara de ustedes dos… – Desperezándose bajo la sombra del árbol– Por cierto ¿Qué hay entre ellos dos? No soy tonta y vi la mirada que Kinomoto le lanzó a mi primo mas temprano.

–Bueno se gustan, eso es claro. – Replica Tomoyo brevemente.

– ¿Solo eso? ¡Santo Cielo! Los dos son solteros y sin compromisos. Para mí que es algo mas que un simple “Se gustan”.

–Puede ser… pero…

– ¿Por qué siempre tiene que haber un “Pero”?

–…Sakura no está segura de los sentimientos de Li por ella.

– ¡Como que no! Kinomoto se ha pasado las últimos días cuidando de él mientras estuvo inconsciente. No puede pensar que eso no da a entender que lo hace por simple gusto… aunque conociendo lo desprendida que es, es lo más probable.

–Sakura tiene ese mismo espíritu cándido que todos conocemos desde siempre. A pesar que la vida le ha dado un par de pruebas fuertes.

–Igual mi primo.

–Pero… – Viendo como la chica rueda sus ojos al cielo – Está su esposa.

– ¿Qué? ¿Sying? Xiao Lang ha aprendido a superarlo y no dudo que termine de hacerlo muy pronto… – Dudando un instante ante la expresión de desconcierto de su interlocutora agrega– Mira: vi a mi primo hace unos meses y la ultima vez, había perdido todo rastro de aquel brillo que siempre fue característico en él… aquellas ganas de vivir para convertirse en un hombre en búsqueda de venganza. Esta tarde, cuando entré a la habitación y pese a lo que ha pasado en los últimos días, no vi señas de ese hombre. Ha cambiado… y la razón es su sentimiento por Kinomoto que ha vuelto a florecer. Pero no es un sentimiento de niño: Es ya como un hombre.

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En una zona alejada de la gran ciudad el jinete observa con interés como se abre paso a unos kilómetros mas adelante la gran metrópoli ubicada en Nueva Delhi. Sin pensarlo mucho, inhala con intensidad a pesar que no necesita respirar aire como los seres humanos. Abre su boca con lentitud y de ella comienza a salir una especie de gas con color de tonalidad primero violácea para pasar luego a un tenue verde aqua. Por espacio de más de un minuto exhala con intensidad moviendo su cabeza en un ángulo de noventa grados y observa con deleite como aquel gas se va disolviendo en el ambiente pero con la dirección del viento se dirige con lentitud a aquella metrópoli.

Y una vez cierra su boca para concluir su misión, agita las riendas de su corcel el cual se levanta en sus dos patas y luego de un estrepitoso rayo que cae a sus pies desaparece, atrayendo con ello miradas sorprendidas provenientes de varios puntos de aquella ciudad que pudieron ser testigos del rayo que cayo a plena luz del día.

Y lo más sorprendente aun: Sin una nube de tormenta cerca.

–––––––––––––––– Continuará.

Comentarios de la autora: ¡Saluditos a todos!!!! Aquí tenemos finalmente el capitulo 12 de EDC. Primero lamento mucho la tardanza para la actualización pero estuve las ultimas dos semanas bien aquejada de salud. Ya por fin, he tenido tiempo del trabajo y la salud ha mejorado para presentarles el presente capitulo en el cual ha habido muchas cosas: primero Meiling se une al grupo en Japón y ella se ha percatado ya de la relación entre Sakura y su primo. Al pobre Shaoran que fue victima de aquel ataque. La verdad que ya estamos enfrentando una situación bien peligrosa ¡Por poco los malos se me anotan a mi pobre Shaoran! Lamento a sus fans por el susto que las hice pasar pero es necesario para las decisiones que se tomaran en el próximo capitulo. Ya vimos la esperada confrontación entre Tomoyo y Sonomi la cual actúa como ciega, sorda y muda cuando se trata de su esposo y su hijastro. Ya tenemos que Eriol y Tomoyo han tenido un acercamiento muy importante y el próximo capitulo veremos el resultado de esa “reconciliacion” del par. Estos comentarios serán bien breves pues ando trabajando también con el próximo capitulo para no tardar tanto la próxima actualización. Les agradezco todos sus mensajes vía FB y Twitter haciéndome llegar sus impresiones sobre la historia.

Ya saben que cualquier comentario, duda, tomatazo o a Eriol Hiragizawa, pueden hacerlo llegar a mis correos ^_^