Capitulo 10. El Inicio del fin

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Empezar Desde Cero”

Por Crystal

Capitulo 10. El Inicio del fin.

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Volviendo al pasado, a los tiempos del mago Clow, me hace recordar aquella ocasión que Sakura fue llamada por la Return y volvió a mí…

Cayendo en mis brazos.

Creo que ese fue uno de los primeros momentos que presentí que algo especial nacía.

Algo surgía entre nosotros.

Pero Sakura tan despistada como era, no podía entender cuanto significaba para mí… un amor de niño.

Un sentimiento inocente y puro… solo dirigido a ella. Y en aquellos momentos, debo de admitir, estaba tan ignorante como ella de aquellas emociones que nacían.

Vernos nuevamente, uno al lado del otro, ha despertado en mis sentimientos que creía perdidos…desaparecidos desde aquel momento que perdí a la única mujer que he amado y fue en mis brazos.

Porque “Me gustas” siendo un niño, no es el mismo sentimiento que cariño, o gustas como adulto.

Tal vez ella no se percibe como una mujer adulta con aquellos ojos brillantes que no pueden ocultar sus sentimientos. No es como las demás que pueden disfrazar sus pensamientos, sus emociones. Desde aquella noche en Kioto que descubrió que algo andaba mal y que había actuado mal e impulsivamente, apareciéndose en la ventana de mi hotel y arriesgándose al peligro.

Solo para saber si todo estaba bien. Para disculparse por algo que no sabía bien que había hecho.

Admiro a esta joven que conocí siendo una niña pequeña y ahora es toda una adulta.

Una atractiva adulta.

Debo de dejar de pensar en esto: tengo sus manos aferradas con las mías y hemos llegado a nuestro destino.

Por el momento, situaciones mas urgentes ocupan nuestros pensamientos por encima de mis sentimientos transformados hacía mi amiga de infancia.

Hacía la primera chica que me gustó.”

 

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Aturdida voltea observando a su alrededor mientras el hombre a su lado, se suelta de sus manos, observando sorprendido la construcción que le rodea.

-¿Dónde crees que estamos? – Pregunta Sakura nerviosa y mirando al rostro de Li que parece sumamente sorprendido al verse en esos jardines inmensos, bien cuidados y bastos. Observa la imponente construcción que brilla bajo la luz del sol de lo que parece ser un día de primavera por la tenue llovizna que cae a pesar de encontrarse el cielo con pocas nubes.

-…Mi casa- Responde Li sorprendido de reconocer sus alrededores que no parecen haber cambiado mucho a excepción de un árbol que no pertenece al paisaje que rememora de su hogar.- Excepto eso – señalando el alto nogal en el fondo del jardín. – … solo queda el tronco en su lugar.

-¿Cómo ha crecido tan pronto?

-No ha crecido. Estamos en el pasado. – Sakura parpadea y éste añade.- El árbol le cayó un rayo años antes de yo nacer. Tuvieron que cortarlo…

En aquel momento no abunda más porque observa dos personas quienes caminan por los cuidados pasillos de la casa. Ambos visten con ropas chinas tradicionales y al mismo tiempo antiguas. El primero es un hombre alto de cabellera negra azulada amarrada en una trenza que cruza por su frente y portando en su rostro una pequeña montura de bifocales de tono dorado. Su palidez es notoria y Shaoran frunce su ceño al verlo caminar sin notar la presencia de ambos.

Pero percibe su enorme poder.

Una magia conocida.

A su lado camina una dama de facciones tan estilizadas y refinadas como él. Incluso sus facciones chinas le recuerdan a alguien en particular pero no sabe de donde.

Vienen discutiendo por lo bajito y Shaoran nota el bastón que el hombre usa para sostenerse.

Sakura se queda observando aquellas personas (mucho mas adultas que ella) quienes vienen a la par y sus trajes son muy llamativos y de colores brillantes; el hombre con una especie de túnica con detalles dorados y ve la capucha que se encuentra en su espalda. A su lado la mujer viste con un traje muy vistoso y colorido de detalles verdes y dorados, cuyas tonalidades resultan sumamente familiares.

Y de repente recuerda el traje de color verde y dorado que el niño usara en sus sueños.

Voltea a su lado para observar al hombre de cabellos cafés y reconoce aquello. Luego enfoca la mirada en el hombre de la larga trenza y su mente se arremolinan de repente muchos recuerdos de su pasado.

Recuerdos que estaban enterrados. Y parecían en aquel segundo salir a flor.

Requeriré un esfuerzo enorme de tú parte… ánimos pequeña: podrás hacerlo.”

-Shaoran: Ese es Clow. – Murmura Sakura sorprendiendo a Li con su revelación, mientras aprieta su brazo, quien no oculta su estupefacción. La sonrisa de Sakura es delatora y asegura.- Lo recuerdo…

La mirada de ambas personas se enfoca a ellos, sorprendiendo a Li ante aquello ¿No se supone que no intervienen en el pasado? ¿Qué no son vistos?

Clow sonríe y le dice algo a la mujer quien con una cabezadita y lanzando una última mirada observa a la distancia donde había visto “Algo” aparecerse.

Clow deja los pasillos de la mansión aproximándose a paso lento ante los visitantes.

Con una sonrisa gentil, característica de él llega hasta ellos. Sakura reconoce aquella complexión física y no evita mostrarse emocionada y nerviosa. A pesar que Shaoran trata de sujetarle por el brazo, se le resbala y ella avanza hasta el hombre colocándose frente a frente.

Como iguales.

Excepto que Clow solo percibe sus presencias. Puede “ver” por así decirlo a dos personas… siente sus auras. Siente su poder.

-Eres alguien sumamente poderoso para poder haber utilizado la “Return” con dos personas… – Le dice a Sakura como saludo.- solo apenas unos meses he hablado contigo y ahora eres mas fuerte… mucho más fuerte que cuando hablamos.

Sakura observa atrás hacía Li y este recuerda aquel momento: Sakura fue “tragada por el árbol sagrado del Templo Tsukimine”. En esa ocasión no pudo sacarla del lugar… ahí era que estaba la carta el Retorno.

Y Sakura por el uso de aquel poder, salió pero agotada. Y años después, vuelve con ella a su lado pero para Clow, apenas son meses.

Los viajes en el tiempo, no tienen leyes fijas de tiempo transcurrido.

Volviendo su mirada al frente, es cuando los ojos del hombre se dirige al otro “ente” y no puede evitar decir con gentileza- Me alegra saber que la magia de la familia no se haya perdido. Tú eres uno de los tantos descendientes de los Li. Percibo en ti un gran poder por igual… y juntos… – Observando el uno y el otro – Provienen de un mundo lleno de caos y desorden.

-Vinimos…

-Se ha que han venido. Su presencia ha sido notada por todos aquellos con magia que están en esta casa – Observando al interior de la mansión añade.- No se preocupen. No se atreven a salir. Están enojados porque no he procurado dejar mi legado entre los suyos. Y es que, no está escrito.

Ambos jóvenes le observan con atención.

Clow prosigue su caminar en el jardín y dice volteándose un instante.- Acompáñenme.

Sakura y Shaoran avanzan a su lado con expectativa descrita en su rostro. El sujeto continúa su andar hasta que llegan a la parte mas alejada del jardín.

-Los Li tienen la costumbre de colocar en cada uno de sus líderes, personas particulares para protegerlos. Siempre ha sido una familia leal a sus líderes y que coloca éstas personas como si fueran especie de guardianes pero son mortales… tienen poderes, incluso mas poderosos que ellos. La mujer que han visto es la guardiana de mi pariente. Está, preocupada.

Clow observa al pequeño charco a pocos metros de ellos donde unos peces saltan para atrapar a los insectos que sobrevuelan la superficie y que se vuelve alimento.

-Ustedes están aquí porque el Fin de los Días finalmente se encuentra en su cúspide. – Sorprende a los jóvenes.- Quieren ver como detener la profecía. La profecía escrita por Yûko.

Ajeno de cualquier pizca de sorpresa o admiración es el joven Shaoran quien dice-¿Es posible… detenerla?

-Solo Yûko puede responderles eso. – Admite el sujeto inclinándose contra el árbol y sosteniéndose por el bastón.- Voy a morir muy pronto. Lo veo venir desde hace meses. Es por ello que ya las cartas han sido entregadas y por supuesto, sus guardianes están sellados. He venido a China a despedirme… a morir aquí. Entre los míos.

-Lo escrito en el diario, sobre los elegidos… sobre los guardianes – Dice Shaoran atrayendo la mirada del mago.

Luego de un breve silencio como si deliberara con sus palabras, dice-Todo allí es cierto.

-¿Fue visto por usted?

-Jugamos con las dimensiones y pagamos un precio caro. Uno de ellos fue precisamente que Yûko fue salvada de la muerte pero tiene un precio alto en su cabeza: ella no puede morir… verá morir a todo aquel que signifique algo para ella. Y yo no viviré mucho más. Muchos mundos terminan, muchas dimensiones nacen. Es el ciclo de la vida.

-¿Cómo podemos detenerlo? – Pregunta Li.

-Pueden intentarlo pero no podrán hacer mas nada. Fracasarían – Responde luego de unos segundos de meditarlo. – Son fuertes. Bien fuertes… y no están solos. Pero lo cierto es que lo que viene no puede ser detenido.

-¿Quiénes son? ¿Qué son ellos?

Clow no responde.

-Hay humanos… normales involucrados en esto del “fin de los Días” – Atrayendo la mirada de Clow a la suya.- ¿Eso fue previsto también?

-No. En realidad… – Dudando unos instantes- ¿Humanos dices? ¿Mortales?

Shaoran asiente.

Clow suspira incluso mirando a los cielos y cierra sus ojos.- Cielo santo. Es peor de lo que pudimos imaginar. – Dudando unos instantes para luego observar a las personas a su lado. –Ha llegado mucho antes. Los sellos no debieron romperse. Es un desequilibrio que trae caos al mundo. ¿Dicen que es provocado por humanos?

-Así es. Y debemos de detenerlo.

-La única forma de detener algo como eso es precisamente eliminando a los cabecillas de la organización. ¿Saben acaso quienes son los responsables?

-No.- Afirma Li pensativo.- Aún no.

-No tienen mucho tiempo. Si el libro de los Li ha mostrado la profecía escrita por Yûko, solo ella puede mostrarles la alternativa no para detenerlo pero tal vez, postergarlo.

-¿Postergarlo? ¿Atrasarlo? ¿No podemos evitarlo?

-Deteniendo a los que ocasionan el desequilibrio. El fin de los días estaba escrito pero que ocurriría mediante las circunstancias escritas en el gran Libro. La pérdida de la fe del hombre en su propia luz. El materialismo, la búsqueda de más poder, las guerras, el hambre, el poder destructivo de las masas. Darle la espalda a los poderes de la luz. La pérdida de la inocencia –Ahí observando a Sakura – todo afecta el equilibrio del mundo. Pero la búsqueda por parte de los humanos de esa oscuridad escapa de mi conocimiento.

-No comprendo ¿Tenemos que detener a quienes ocasionan esto?

-El ser humano siempre ha tenido la virtud para dos cosas: para traer orden al mundo o llenarlo de caos. Siempre ha estado en su poder el salvar la humanidad o condenarla a la oscuridad. El hecho que sean los mismos humanos que desean el “fin de los días” sugiere que hay un plan en marcha más oscuro del que podemos suponer. – Al observar las miradas vacías y preocupadas de los jóvenes añade- El fin de los días no es por si decir “El Fin del mundo… que la luz se apaga y todo termina” en realidad es la caída final de la humanidad y dar paso a un período de oscuridad extrema. Tienen que apoyarse… unirse para combatir lo que viene – Enderezándose y observándole a ambos.- Tienen que ser luz y sombra a la vez. Solo juntos, podrán evitar ser consumidos por la oscuridad y traer luz y paz al mundo de caos. Solo así, podrán traer el equilibrio.

-La profecía… habla de la caída de los guardianes. – Ahí Shaoran es el que pregunta. Clow le observa por así decirlo.- ¿Habla de los guardianes de la magia?

-Solo Yûko puede responder esto. Ella ha visto las dimensiones. Ha visto lo que viene… si tienen suerte y dan con ella.

-¿Cómo localizamos a Yûko? – Pregunta Shaoran viendo como Clow Reed se aproxima a ellos con seguridad y coloca su mano en el hombro del hombre.

Clow los observa con candidez en su mirada y replica.- Eres un Li: el cargador del linaje y del apellido. Miembro de una casta de sumos poderes mágicos… – Y luego observando a Sakura añade- Lado a lado, vida a vida, destino a destino; Sus caminos siempre estarán unidos. – Ahí agitando su bastón que para sorpresa de ambos se convierte en el báculo mágico y el sello de Clow aparece en sus pies.

Los jóvenes sorprendidos y por el lado de Shaoran, un tanto molesto observa al hechicero y luego a sus pies mientras una columna de luz se eleva a su alrededor. Sakura temerosa se pega a su brazo.- ¡Oiga, un momento! ¡Espere!

-Ya no puedo decirles mas nada. El resto tienen que deducirlo ustedes…- Sonriéndoles con simpatía a pesar de la expresión molesta del chino –Buena suerte. – Agitando su báculo y desapareciendo inmediatamente de su presencia.

Una vez desaparecen a su lado surge la mujer que paseaba con él en los jardines. Su expresión sensibiliza al hechicero quien le dice.- ¿Preocupada?

-Que vengan del futuro, quiere decir que la misión Aún no termina.

-Efectivamente. Los tuyos y esos que vengan después se encargarán de proteger esa generación. Morir incluso por ellos. Los Li no deben de extinguirse hasta aquel día. – Sonríe- Y por lo que vimos, han cumplido su labor.

Y en aquel momento el sujeto palidece y caería de lleno al suelo sino es por la mujer a su lado quien le sostiene mientras pierde el conocimiento y le llama incesantemente por su nombre.

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Cuatro pares de ojos se observan unos con otros en notable desconfianza, como si fueran enemigos a muerte y en cualquier momento sacarían una daga para darle muerte al que esta mas cerca al otro… lo cual es una situación muy lejos de la realidad.

La tensión pudiera cortarse con un cuchillo. Ellos sentados en un cuadrado perfecto son observados por unas personas y una criatura mágica quien presta atención de vez en cuando y finalmente vuelve a observar por la ventana hacia el patio de la casa.

Aquellos cuatro individuos que juegan (tres hombres y una mujer) observan las fichas del Rummy* mientras la única mujer entre ellos observa con perspicacia la expresión de cada uno de los hombres sentados en la mesa.

Los ojos azules observan sospechosamente a sus contrincantes. Hay uno de ellos que perderá muy pronto y lo presiente. Por el otro lado, El tibetano no entiende muy bien las reglas del juego y seguro perderá… nuevamente.

Pero Touya Kinomoto es caso aparte. Sabe que juega para no pensar en su hermana y en que situación puede encontrarse: se marchara con Li antes del medio día y aún no regresan con el uso de la Return. Ya cuando eran las cuatro de la tarde, nerviosos, tensos y aburridos, la mujer de tez oscura hablaba de unas cartas que encontrara abandonadas en el armario de su habitación y las había tomado tratando de jugar póker con ellas.

Pero era inútil jugar sola. Y no todos entendían el póker.

Así que Tomoyo ofreció enseñarles con ayuda de Touya, el Rummy y allí se encontraban: jugando mientras las horas pasaban.

Ya no quedaba mucho que hacer una vez se cansaron de revisar los papeles y escritos de los allí presentes acerca de las investigaciones que realizaban.

Y luego observa al hombre de ojos azules quien jugara la primera mano con ella (para explicar un poco del juego que si tenía conocimiento), y luego ceder su silla a uno de los otros hombres presentes.

Y cuando la última carta es levantada y Rajdetsu pierde su última carta, la deja caer en derrota ocasionando la risa de los presentes.

Y Eriol observa suspicazmente a la mujer de ojos azules.

-Ha ganado en cada partida… increíble. – Dice uno de los hombres gratamente sorprendido.

-¿Quién más viene a jugar? – Pregunta ella entusiasmada por sus triunfos seguidos.- ¿Eriol?

-No gracias preciosa – Responde el sujeto con una alegre sonrisa desde su posición: observando de tanto en tanto por la ventana – Pero solo puedo permitir un par de humillaciones por noche.

-¿Kanda, que tal tú? – Observando a la mujer a pocos pasos la cual parece estudiar uno de los tantos documentaciones de Shaoran.

-De acuerdo – Accede la mujer ante el desafío y Tomoyo comienza a barajar las cartas. Se sienta al lado de Touya y la cuarta silla, la ocupa otro de los extranjeros diciendo entre dientes que comprende un poco ya de que se trata el juego.

De todas maneras, en el azar no se necesita traducción.

Lo que si llama la atención del sujeto apellidado Kinomoto, es que sino fuera una situación la que enfrentan de vida o muerte, esto sería una noche de juegos entre un grupo de amigos.

Eriol deja a los demás divirtiéndose mientras avanza a Keroberos quien por momentos observa desde su posición la partida de Rummy y en silencio vuelve a su posición en la puera entreabierta donde ingresa la suave brisa nocturna. Al llegar a el puede percibir los pensamientos que fluyen en la cabeza de la falsa identidad de Keroberos y dice con voz apacible- Ella estará bien. Li la cuida… y Clow Reed no le lastimaría.

-Se que están bien. Solo que me molesta no haberlos acompañado. Pude haberles servido de ayuda.

-Li y Sakura son más poderosos cuando están juntos Keroberos. Lo sabes. Tanto ella como Shaoran están destinados a un objetivo mayor… mucho más grande que cualquiera de nosotros… – Y ahí sonríe con aquella actitud típica de “Clow” – De todas formas, no creo que estemos metidos en este problema gracias a las coincidencias. – Ajustando las gafas al tabique de su nariz.

-No, no lo estamos. Pero si cuando la hora venga… no todos sobreviviremos. – Expresa con un dejo de preocupación observando a los demás que comparten en aquella habitación. – Algunos morirán… y lo sabes Hiragizawa.

-Deja ese pesimismo para después.

-Tú te enfrentaste a esa criatura. Escuchaste lo que dijo Sakura; lo que presenció con respecto a la maestra Mitzuki. –Señalándole con la patita añade. – Sabes que lo que viene no es fácil. Y ahora mismo no estoy tan seguro que Sakura debió ser involucrada en todo esto.

El sonido del triunfo de Tomoyo atrajo las miradas de ambos. Ella sonriendo y los hombres quejándose por la humillante derrota mientras Kanda aplaude el triunfo de la japonesa pues ella ha quedado también con buenas cartas. Aquella escena atrae una sonrisa complacida departe del varón de mirada azulada.

-Tú debiste morir – Le dice a Eriol atrayendo nuevamente su atención – Y no fue así. El ataque que sufriste es mortal para cualquier criatura humana, mágica o hechicero. Aún no comprendo que poder te mantuvo entre nosotros.

-Hay algunos misterios que escapan de nuestro entendimiento Kerberos- Replica Eriol observando a las dos mujeres que sonríen y comparten como si fuesen viejas amigas- no merecen ser alterados. Y por el otro lado, fue suerte – Sonriendo. – Tengo una gran dicha de contar con algo de eso… ¿No? – Replica con una risa socarrona ahogada por las conversaciones de la mesa de Rummy.

Lo ve acercarse a la mesa donde los demás juegan y frunce su frente para simplemente pensar “¿QUÉ no nos estas diciendo…? Porque sé que escondes algo…”

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Sus gritos son escuchados mientras caen. Han aparecido a unos metros fuera del nivel del suelo y en un movimiento ágil, Shaoran sostiene a Sakura en sus brazos, evitando que ésta de contra el suelo.

Cuando ella abre los ojos ya ambos se encuentran en la superficie cubierta por la grama un poco descuidada y ella a salvo en sus brazos. Levanta su mirada para notar la expresión de preocupación en los ojos cafés tan próximos a su rostro.

E irremediablemente se sonroja.

Y un tenue sonrojo se posa en las mejillas masculinas.

-¿Estás bien? – Pregunta un tanto nervioso por la proximidad de sus rostros.

Sakura asiente notando en su mano el báculo que ha vuelto a transformarse en dije. Shaoran la deposita nuevamente en el suelo y ambos se quedan sentados cerca en el jardín.

– Gracias por ayudarme. – Dice ella y él le resta importancia con un ademán de su cabeza- Ya es de noche. ¿Cómo es posible? No hemos durado tanto.

-En nuestro tiempo, éste ha transcurrido más rápido. Quien sabe cuanto tiempo estuvimos en el pasado.

-No se sintió como mucho.

-Condenado… – Responde el hombre sorprendiendo a Sakura. Ella le observa detenidamente y agrega- Con razón nunca tuvo amigos y a la familia le caía mal: es un presumido. No nos dice nada con exactitud. Solo que busquemos a Yûko. ¿Cómo dar con una mujer como la Bruja de las Dimensiones?

-No te simpatiza… Clow Reed.

-Siempre ha sido a su manera, o a la de nadie: Nunca dejó el libro con los Li. Mira como nos ha enviado nuevamente a nuestro tiempo sin decirnos como solucionar este problema.

– Dijo que podríamos intentarlo pero que no tendríamos éxito. Creo que ha sido tan honesto como le es posible. – y recordando algo, añade- ¿Qué tal lo que dijo? ¿La rima? ¿Crees que signifique algo?

Lado a lado, vida a vida, destino a destino; Sus caminos siempre estarán unidos.” Shaoran observa detenidamente a aquellas esmeraldas verdes que brillan bajo la tenue luz de unas lámparas encendidas cerca de ellos.

-Recordaste a Clow – Dice el sujeto no siguiendo la línea de su pensamiento. – Tú te acordaste de él…

Sakura se encoge de hombros no evitando sentirse contenta y la mirada de sus esmeraldas que son sus ojos lo dicen todo. – Está un poco mayor a como le recordaba… – Dudando un segundo.- Creo que está enfermo. – Ahí colocando sus manos en su cabeza y cerrando los ojos. Su expresión cambió repentinamente a una de dolor y palidece.

Shaoran se aproxima tomando por sus hombros al tiempo que dice.- Oye ¿Estás bien? ¿Qué pasa?

-Me duele… – Dice apretando la frente con fuerza-. Me duele mucho.

Pensamientos se arremolinan en su cabeza mientras el sujeto llama su nombre pero es superpuesto por muchas voces que hablan en su cabeza.

Tengo que exigir mucho de tu parte… cuanto lo siento. Te daré muchos inconvenientes” Es la voz de Clow quien habla en sus sueños.

Es muy fuerte” – Dice una voz de un chiquillo vestido de verde que cae a pocos pies de ella muy maltratado. –“Me las ha quitado… No soy contrincante para él

¡Sakura: ten cuidado!” – Gritaba una chica de cabellos plomizos y ojos amatistas que le observan con miedo.

-“Tus poderes son sorprendentes… y no es una coincidencia que estés aquí… en Hong Kong” – Expresa una hermosa mujer de rostro pálido y cabellos negros largos amarrados en una coleta hasta su cintura.

-Ella… ella la conozco…- murmura entre dientes a pesar del dolor de cabeza que sufre.

-¡Sakura! ¡Sakura! – Grita Li ya con la joven entre sus brazos y a su encuentro llegan Kanda, Touya y el mismo Eriol quienes escucharon los gritos del sujeto. – ¡No se que le pasa!

Touya ágilmente la toma en sus brazos justo cuando ella pierde el conocimiento y de sus manos, resbala el dije mágico cayendo al suelo. Shaoran lo recoge y se queda observando a Touya mientras Eriol da instrucciones rápidamente. Kanda se queda atrás observando al hombre de mirada café.

-¿Qué ha pasado?

-No lo se. Estábamos bien y…

Kanda puede ver la preocupación reflejada en todo su rostro. Observando por donde se han llevado a la chica dice luego de unos instantes.- Rajdetsú dijo que le informásemos cuando regresaras. Tiene algo que hablar contigo… ¿Cómo les fue? ¿Consiguieron la información que andaban buscando?

-No se Kanda. No se con exactitud. Fuimos abruptamente interrumpidos y enviados aquí por Clow Reed. – Aún observando por donde Touya se ha llevado a su hermana al interior de la casa.

-¿En serio? ¿Así nada más?

-Iré a ver a Rajdetsú. Mantenme al tanto de Sakura por favor- No diciendo mas nada sobre el asunto y tomando el otro camino de la casa, mientras con la llave mágica de Sakura, la deposita en sus bolsillos. Ya se la entregara a su dueña luego.

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Touya se queda en el umbral de la puerta observando la noche mientras espera pacientemente que Eriol termine de revisar a su hermana. Odia la idea de tener que depender de otro hombre para aquello, pero con los conocimientos especiales del sujeto, tienen que desechar cualquier ataque mágico del que fuera su hermana victima.

Acercándose por los pasillos y usando una pijama larga sin mangas viene la sioux con su cabellos amarrados y se detiene a pocos pasos del hombre que sigue esperando noticias.

Cualquier noticia.

-¿Algún cambio?

Touya niega con su cabeza sintiéndose sumamente preocupado. Cuando la puerta de la habitación se abre vislumbran a un Eriol Hiragizawa quien calmado dice.- Está bien. Fue demasiado el poder utilizado en la tarde de hoy y se encuentra descansando.

-¿Qué demonios le ha pasado?

-Por lo que parece (y pude constatar revisando sus recuerdos), solo tuvo un ataque de pánico.

-¿Ataque de pánico? – Repiten dos voces al unísono.

-Al menos su mente la tuvo.- Ahí sale volando Kerberos y se coloca en entre ellos volando – Por lo pronto, descansará un poco y mañana será la misma Sakura de siempre. – Al notar las expresiones turbadas este se ve en la necesidad de añadir. – Por lo que parece el uso de su poder hizo que ciertas neuronas de su cerebro se activaran. Aquellas ligadas a su memoria y sus recuerdos. Demasiada información que le llega de repente a su mente y se satura.

-Sakurita está recuperando sus recuerdos – Dice Kero entendiendo las palabras del hombre.- Eso es bueno.

-Y oportuno. Con todo lo que está pasando necesitaremos que esté lo mas preparada posible para defenderse sola. Li no puede hacerlo todo por ella.

-Cuantos meritos le das a Li. Sin embargo tengo que recordarte que él solicitó la ayuda de mi hermana.

-Y no le quito su merito – Refuta Kanda ofuscada por el ataque verbal del mayor de los Kinomotos.- Pero Li no puede estar cuidándole como si fuera una nana.

-Calma, ambos – Dice Eriol interviniendo pues los ánimos comenzaban a encenderse. – No resolveremos nada esta noche. Mañana veremos como está Sakura y que tanto se encuentra restablecida. – Sonriendo con su actitud “políticamente correcta”. – Por lo pronto descansemos.

-Ire a informarle a Li – Explica la sioux.

-Buena idea. Debe de estar muy preocupado – Le dice Eriol observando como Keroberos y Touya iban a replicarle.

Touya y Kanda se observan por últimamente lanzándose miradas “asesinas” que hacen que Kero le surja una gota en su cabeza, Eriol sonría nervioso y finalmente el par se separa. Touya entra en la habitación que se encuentra al lado de la de su hermana y cierra la puerta.

-Keroberos: quédate con Sakura y vela su sueño. – Dice Eriol borrando su sonrisa y observando por donde la Sioux se marcha. – Mantente en vigilancia.

-¿Crees que Sakura corre peligro?

Pero el sujeto no le responde.

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-Hong Kong.- Dos días después.

La mujer que años atrás llevaba sus cabellos largos hasta más allá de la cintura, ahora los lleva más cortos y atados en un ajustado moño. Sus ojos enrojecidos de tanto llorar observan a su sobrina quien se encuentra enjugando sus lágrimas en un pañuelo de mano. Al fondo, tres hermanas, todas parecidas con las cabezas gachas sollozan sus penas.

Una de las suyas ha muerto.

Sin embargo, no es descendiente del lado materno de Clow Reed por nada. Su mirada se enfoca al centro del salón al cual se dirige mientras sus hijas y sobrina levantan la mirada y observan con atención.

Por algo las ha llamado aparte en un día de duelo y se encuentran a puertas cerradas.

Ieran Li no confía en ningún otro miembro de la casa.

Saca del interior de su vestimenta un extraño abanico de mano con unos dibujos de flores en un lado y lo agita delante de sus hijas. El abanico comienza a palpitar mientras un brillo dorado rodea el objeto.

Y luego la mano de su dueña.

Un círculo rojo es dibujado en sus pies mágicamente y va ampliando su horizonte. Ieran con sus ojos inexpresivos convoca su poder mientras el círculo va ampliándose a su alrededor.

Y elevándose hasta el techo.

En su frente se reflejan imágenes… como si fueran especies de sombras que hacen movimientos bruscos y casi imperceptibles. Sin embargo con su poder, logra tener control de lo que aquellas sombras le muestran.

Le presentan escenas. Algunas conocidas, otras no tanto. Sus pupilas se dilatan al ver el arma de fuego, sin embargo, no el que la lleva. O la víctima.

Apenas son sombras.

Muéstrame lo que quiero ver…el enemigo… muéstrame cual es el destino”

Al pedir aquello las imágenes fueron difusas y poco a poco se fueron aclarando: pudo ver a un joven esbelto de cabellos marrones tirado en el suelo. Parecía arrastrarse en la oscuridad y con una espada en su mano.

La empuña con firmeza. Escucha su voz casi como un susurro decir. “No puede terminar así… no en oscuridad…”

Una voz parece murmurar a su alrededor y el hombre que se encuentra en el suelo se voltea: su rostro ensangrentado, con heridas graves y aún con fuerzas para mirar con odio a su contrincante Ieran Li permite que sus poderes le muestren con mas claridad la mirada decidida de su hijo.

Y luego que aquella espada se levanta en contra de su atacante, ve como otra figura interviene entre ellos: una figura que sujeta con firmeza una espada de cristales y con una empuñadora en tono rosa. Su rostro juvenil y hermoso muestra desafío al detener al atacante de que culminara con su hijo.

“¡Sakura, largo de aquí! ¡Huye!”

“No. No voy a dejarte… ¡No te abandonaré!”

“Por los Dioses: ¡Te va a matar!”

“No vas a terminar como todos los demás… no te veré morir a ti también” Dice la muchacha con lágrimas en sus ojos.

Y en aquel momento, en un movimiento repentino, su atacante saca una navaja y la lanza sin duda, al principio se escucha el objeto incluso cortar el aire hasta que se la clava en el cuerpo femenino que apenas lanza un quejido perceptible por el dolor.

Y cae de espaldas contra el varón que se encuentra en el suelo. Cayendo sobre él.

“¡No, no, no!” Ruge el sujeto pasando sus manos ensangrentadas por el rostro femenino ya mugriento por la batalla.”¡SAKURA! ¡SAKURA!” “No me dejes… no tú también…” Observa sus ojos esmeraldas que parpadean uno segundos para finalmente apagarse.

Y luego observa con horror como con la misma arma que cobró la vida a la mujer que yace en los brazos de su hijo (y éste sin poder dejar de susurrar su nombre) le cortan la garganta cayendo inerte al lado de ella.

Con las sangres de sus heridas entremezclándose.

Esto pasará… sino es detenido… esto pasará si no lo ponemos en aviso…” escucha la voz de su hija muerta susurrarle a su oído. Aún Ieran observa los cuerpos inertes de los compañeros y seguramente amantes. “Quieren eliminar a todos aquellos con el poder para detenerlo”

Adivinando los pensamientos de su progenitora (su mirada iracunda lo dice todo) “Nada conseguirás con vengarte… ellos solo han demostrado su indolencia asesinando inocentes… manchando esta vida para no tener que responder a la siguiente. Puedo advertirle…” Atrayendo su mirada.- “Advertirle lo que está por surgir… y es que me arrepiento…. No haberle dicho la verdad, ha cobrado su precio… y ahora todos debemos de pagarlo…”

Ieran cae al suelo, abatida por la magia consumida y Meiling se aproxima en su auxilio seguida por las demás mujeres quienes preocupadas ayudan entre todas a incorporar a su madre. Pero ellas solo han visto el poder desplegado por la mujer.

No han visto las imágenes que se han revelado ante ella.

Y tampoco escuchado la advertencia que es del “Mas allá”

Más pálida de lo normal, agotada y con lágrimas en sus ojos observa las expresiones llenas de interrogantes a su alrededor. Finalmente su mirada se fija no en una de sus hijas sino en su sobrina a quien le dice.- Llama a Xiao Lang.

-¿Tía? ¿Qué le llame? ¿Qué…? ¿Para qué?

Ieran se incorpora (tambaleándose un poco pero se irgue finalmente), y le dirige una mirada llena de seguridad al añadir.- Hazlo-. Y dejando a sus hijas y sobrinas sumidas en un profundo mar de confusiones una vez pierde el conocimiento en brazos de Meiling.

— Japón—

-Creo que esto es una mala idea- Dice Touya observando el traje de etiqueta que ha sido tomado de un perchero por una mujer alta de piel morena y la coloca contra su figura.- una pérdida de tiempo.

-¿Qué? ¿Acaso el vestirte como persona decente y refinada te saca de tú centro? – Réplica Kanda ofuscada por el plan de Touya de decirle que “No” a cuanto modelo de ropa de etiqueta le ponen enfrente.

-¿Cómo pueden estar pensando en fiestas con la situación que tenemos encima? – Gruñe fijándose en las expresiones de desconcierto de personas a su alrededor.- ¡El mundo se va a acabar mañana, así que, que importa!

-Le importa a tú hermana. Ella quiere pasar un buen momento – Replica aproximándose a él y empujándole una de las perchas con ropa.- ¡Y deja de decir esas cosas en voz alta! – Observando alrededor.- Van a creer que estás loco.

Las miradas para nada simuladas dirigidas al par son notorias.

-Si atraemos miradas no es por lo que digo sino por lo que tienes puesto – Refuta el sujeto lanzando una mirada para nada inocente al abdomen descubierto departe de la mujer que utiliza ahora mismo unos pantalones cortos de denim, una camiseta por encima del ombligo y su cabellera amarrada en un moño al descuido mientras usa unas mallas y termina en zapatillas deportivas.

-Los que me miran no lo hacen por lo que llevo puesto: es por tus palabras y con el hastío que tú muestras. Estas en un humor de perros desde que Sakura y Li volvieron del pasado y ya eso fue tres días atrás. – Observando entre mas percheros las camisas y pantalones de vestir que podía usar el sujeto. –En algún momento tienes que dejar de estar enojado.

-Pero si no estoy enojado.

-Estás furioso – Dicen al unísono y el hombre la mira sorprendido (aunque no deja su enojo a un lado). Empequeñece su mirada para añadir. – Además ¿Por qué teníamos que venir con ellos? – señalando a pocos percheros a una pareja de una mujer de cabellos plomizos usando un suéter ancho cuyos ribetes caen en sus hombros y una falda estrecha y corta portando mallas negras y botines. – No teníamos porque acompañarlos-Viendo al par el cual se notaba que se llevaba en mejores términos mientras la muchacha parece decirle algo sobre un traje de etiqueta que ha sacado de otro perchero.

Kanda observa la expresión de hastió del hombre de piel dorada mientras observa aquellos quienes distraídos no se percatan que son objeto de admiración para el par.

A lo que la mujer le comenta. –Sabes que están involucrados… ¿cierto? – Atrayendo un momento esos ojos cafés a los suyos añade con desinterés. –Sip. – Muy americanizada ella añade.- Hay que ver las miradas que esos dos se lanzan en los últimos días y estudiando esos viejos archivos de su abuelo.

Al otro día del retorno de Sakura y Shaoran, Tomoyo llegó a la casa rentada con unas cajas en su coche. Las cajas contenían viejos álbumes de recortes, fotografías y unos libros donde el árbol genealógico de los Amamiya, ya que los datos de la familia paterna de Sakura y Touya son tan sombríos.

Touya frunce el ceño aún más (si aquello es posible). Su padre siempre les dijo que había perdido a sus padres verdaderos cuando era un pequeño de apenas ocho años y pasó dos años en cuidados sociales infantiles. A los diez fue adoptado por una gentil familia de apellido Kinomoto quienes le dieron el apellido que portaba hasta su muerte y legado a sus dos hijos.

Pero antes de eso, la historia de Fujitaka y sus orígenes eran bien oscuras.

-¿Ya terminaron? – Pregunta Eriol aproximándose a ellos portando una pequeña bolsa blanca en sus manos y añade- Aquí solo he comprado calcetas.

-¿Qué vas a comprar Touya? – Pregunta Tomoyo con una gentil sonrisa en su rostro.

Touya observa a uno y otro, cruzándose de brazos añade- ¿Alguien mas considera que es una tremenda estupidez con todo lo que está pasando, pensar en fiestas?

Las dos mujeres se observan entre si, suspirando al mismo tiempo y Eriol es quien responde- En realidad, lo considero muy absurdo como dice Kinomoto.

-¿En serio? – Dos voces femeninas responden a la vez.

-Por supuesto – Cruzándose de brazos y colocándose en un porte muy filosófico (con dedo alzado y todo)- Deberíamos considerar que hacemos planes para una fiesta que tal vez no lleguemos a ver con todo lo que está pasando. A veces envidio la naturaleza ingenua de los seres humanos normales que no ven todo lo que pasa a su alrededor – Ahí dos personas que pasan por ahí muestran su indignación (y desconcierto) ante sus palabras.- Pero creo que estos momentos son los que hacen que la vida valga la pena.

Tomoyo alza la ceja tratando de contener la risa gracias a la expresión de curiosidad y convencimiento que va asomando en el rostro de Touya.

-Pero por el otro lado ayudará a Sakura a distraerse- Explica el sujeto concluyendo su teoría.- Con todo lo ocurrido de Mitzuki San más lo de sus recuerdos y todo lo que hace en la casa la tienen un poco desanimada. Una fiesta de este tipo, levantará sus ánimos.

-Hablando de Sakura…. ¿Dónde se habrá metido? – Pregunta Kanda observando a su alrededor.- ¿No estaba aquí con Li?

-Creo que se fueron a otra tienda – Dice Tomoyo y viendo la expresión de perturbación en el rostro del hermano de la ojiverde toma un traje de etiqueta de uno de los percheros y lo empuja a la figura del varón diciendo – ¿Por qué no te mides este?

-¡Si, si mídetelo! Debes de verte genial con él – Dice Kanda con una expresión divertida.

Y Eriol simplemente le sonríe con esa… particular expresión facial.

¡Que fastidioso!

Touya observa los rostros sonrientes de ambas mujeres y se encamina al vestidor con la percha en sus manos aún no comprendiendo como fue que se dejó enredar por ellos y terminando por medirse una de las piezas del departamento de caballeros.

Tomoyo observa a la mujer a su lado y dice.- Gracias… – Ahí atrayendo la mirada de la morena.- En serio, muchas gracias. Sakura necesita pasar un poco de tiempo a solas con Shaoran. Y ésta oportunidad para salir de casa, nos ayuda. En especial Sakura y Shaoran quienes últimamente están más tensos de la cuenta.

-Creo que ese viaje al pasado con la Return no sirvió de mucho – Observando de reojo el británico que se fue alejando suspicazmente de ellas pareciendo revisar unos trajes de aquel lado.- Todos estamos un tanto estresados.

-Hemos pasado los últimos dos días revisando esos viejos papeles y toda la información sobre Yûko Ichihara. Nada seguro…

-¿Han sabido algo sobre los antepasados de los Kinomoto?

-Y mis parientes. Mi madre es de apellido soltera Amamiya. – Replica Tomoyo – Aún nada. Pero sigo investigando. He llamado unas cuantas tías abuelas pero no hay nada seguro. Para los siguientes días mi tía Konawa prometió enviarme una copia del árbol genealógico de la familia. Pero tengo que esperar – encogiéndose de hombros añade- tiene ciento tres años y dudo mucho que pueda usar una maquina de fax.

Ambas mujeres se sonríen y es Tomoyo quien luego de una pausa dice.- Oye… ¿A ti te gusta Touya, no es cierto?

La mujer se queda observándole unos segundos y un sutil sonrojo se posa en sus mejillas para añadir negando con agilidad con su cabeza- ….No… ¡Como crees! ¡Para nada!

-Pero… en un principio pensaba que te gustaba Shaoran – dice inclinando su cabeza en su mano mientras la mujer analiza todo el resultado de su observación.-Pero he llegado a la conclusión que son una especie de “instintos protectores” lo que sientes por él. Luego está Eriol – Ahí ambas observando al aludido que parece contestar una llamada de su teléfono móvil.- Pero creo que tú relación con respecto a él no es del todo clara… pero se que no es enamorada de él que estás. Con quien mas te veo compartiendo y por lo que percibo de ustedes dos, es una química un tanto clara para mi… eso es si Touya termina de dejar de proteger tanto a su hermana y se fija en alguna otra mujer- Suspirando – Tenemos que ayudarte a conseguir eso…

-¡Quien te dijo a ti que yo quiero… eso! – Señalando con ademanes.- ¡Tu percepción está equivocada!

-¿Con quien en particular? – Pregunta con un gesto de aparente inocencia, mientras su melodiosa voz atrae las miradas de los que allí pasan y notan a las dos atractivas mujeres en el departamento de caballeros.

-¡Todo…. Absolutamente todo!

Ahí escuchan una voz que les interrumpen diciendo -. Parezco un condenado pingüino. – Ahí sale Touya con la corbata desanudada en el cuello y halando los ribetes de la chaqueta de etiqueta mientras el primer botón del cuello de la camisa estaba entreabierto.

-¡Te ves fantástico! ¡Nunca te había visto tan elegante! – Refiere Tomoyo aproximándose a él y tomándole de la mano lo guía a un espejo cerca de allí.- Atraerás las miradas de todas las invitadas a la fiesta de cumpleaños. – Y con una sonrisa conspiradora observa a la mujer que ha dejado atrás diciendo.- ¿Qué opinas Kanda? ¿No se ve Touya muy guapo?

La mujer con las mejillas sonrosadas y con la mirada oscura del sujeto observándole por el reflejo del espejo dice con un puchero y viéndose ofuscada- Como sea…

-¡No te preocupes Touya! – Replica a Touya la mujer de ojos claros, bien segura y empujándolo nuevamente dentro de los vestidores. Susurra para solo ser escuchado por el sujeto – Creo que le simpatizas… más de lo que quiere dejar entredicho.

El sujeto entorna su mirada observando a los ojos amatistas y pregunta – ¿A ti que bicho te ha picado últimamente? Estás de un terrible buen humor – Ahí observando al exterior de los vestidores donde Kanda y Eriol conversan por lo bajito – o… quien…

-Solo estoy feliz. – Sonríe segura.- Por primera vez en mucho tiempo, no me preocupa mi trabajo, el problema con mi padrastro, o mi madre o el pesado de Kana. Es como si las cosas fueran como antes. Volvieran a estar bien. Se vale soñar ¿No? Y además tendremos una fiesta. ¡No hay nada que anime tanto el corazón de una chica como una fiesta! – Guiñándole el ojo añade- Y si corres con mucha suerte, terminarás más que bailando par de piezas con una de las beldades del lugar, tal vez incluso con una cita. Ahora ve a cambiarte… nos llevaremos ese traje.

-Olvídalo. Yo pago esto – Observando como la amatista busca en su bolso.

-Y no dudo que lo hagas – Extrayendo su teléfono móvil. – Quiero localizar a Sakura y Shaoran… – Ahí observando a Eriol y Kanda quienes se aproximan a ellos. – Ya estamos listos. Solo tiene que cambiarse. – Señalando a Touya.

Éste camina al interior de los vestidores lanzándole una confusa mirada a Tomoyo.

Y llega a una conclusión: Nunca terminará de comprender a las mujeres.

-¿Ya sabes donde están Li y Sakura? – Pregunta Eriol.

Tomoyo observa su móvil una vez marca el número y lo ha colocado en su oído.- Que extraño: Parece que donde están no hay señal.

-No deben de andar muy lejos. Terminemos aquí y vamos a buscarlos. – Responde la sioux observando a ambos.

——————————

-¿Ya terminaste? – Pregunta Li observando a Sakura terminar de consumir su plato de omelette mientras ambos se encuentran sentado en un café a pocos metros de las tiendas departamentales donde Hiragizawa y Kinomoto se quedaran comprando ropa para la fiesta en cada de Daidouji.

-Ya casi – Responde ella observando divertida a su alrededor y respira un suspiro atrayendo la mirada del hombre sobre ella – ¡Disculpa! Es que, ¡Es tan divertido! No recuerdo la última vez que compartiera con amigos…

-¿Acaso me dices que en cinco años residiendo en Kioto jamás saliste a pasear con nadie?

-Solo he compartido con mi hermano y Yukito… y claro su novia. – Sonriendo tenuemente al varón al otro lado de la silla – En verdad con todo lo ocurrido desde mi accidente, Touya ha estado muy celoso conmigo y no me permitía compartir con compañeros de trabajo. – Encogiéndose de hombros- Hasta las últimas semanas que he comprendido porque lo hacía. – Toma un trozo de su omelette y observando a su alrededor, lo baja hasta su bolso de paseo en donde lo entra y vuelve a sacar los palillos vacíos.

Kero va en la bolsa de la joven.

Sakura observa al sujeto en silencio y deja sus palillos a un lado tomando un poco de su té. Este parecía pensativo y es cuando ella dice.- No te noto muy animado con esta salida.

-Tenía muchas cosas que hacer en la casa. Me dejé convencer por Kanda y Tomoyo.

-Comprendo. Pero ¿Sabes? A veces hay que distraerse un poco. Al final no todo es caos, destrucción y fin de los días.

El sujeto le observa sorprendido.

-Según creo, la que estaba más decidida hace dos días en encontrar una solución a todo esto, eras tú Sakura.

-En realidad somos todos. Y no he cambiado de parecer. Pero… Tomoyo me ha explicado algo esta mañana: estamos todos demasiado tensos, preocupados y nerviosos. Incluso los ánimos en la casa están un poco en el suelo. Es una lástima que no podamos estar como en estos momentos. Como si nada y tampoco nadie nos molestara… como si no existiera una razón en el mundo para sentirnos mal… ¿No crees?

Shaoran….”

El sujeto parpadea un instante. Observa a su alrededor. Sakura se le queda observando un segundo mientras lo percibe observando a los visitantes y comensales a su alrededor.

Shaoran…”

-Esa voz…

Auxilio…”

-¿Voz? ¿Cuál voz?

-¿No la escuchas? – Pregunta Li. Sakura no tiene tiempo a responderle pues Li se voltea para observar a la puerta, sus ojos se abren largamente, sorprendidos al ver a través del espejo separador.

Y no duda en incorporarse.

-¿Shaoran? ¿Qué pasa? – Pregunta la joven aún sin moverse de su silla pero siguiendo la mirada del varón y luego vuelve al rostro marmóreo del chino.

Shaoran sin dar explicaciones camina a la puerta y sale por ella tropezando con personas que van entrando. Las llamadas de la joven de que al menos la espere son inútiles, se ha marchado.

Paga la cuenta rápidamente. Sale a la calle con su bolso en mano y observa a su alrededor buscando entre la multitud que camina a Li. En el sector hay muchas personas caminando y muchos coches transitando.

-¿Dónde habrá ido? – Abriendo su bolso y tomando su teléfono móvil. Marca la memoria buscando el número de Li.

Kero suspicazmente desde el bolso entreabierto dice.-¿Qué pasa Sakura? ¿Ocurre algo?

-Es la contestadora – Replica la muchacha algo perturbada y observa a su alrededor.- él no se marcharía así.

Observa atrás y nota las miradas de Touya y Eriol y más atrás vienen las dos mujeres. Los hombres quienes se percatan de la muchacha y su hermano, no duda en avanzar dejando a las jóvenes que vienen atrás charlando.

Pero justo en ese momento, la atención de Sakura va al otro lado de la calle.

-¡Ahí está! – Señala donde ve a un hombre caminando a toda prisa pareciendo seguir a una mujer muy bonita de cabellos largos y vestida de blanco. – ¿Quién es ella?

Pero Sakura frunce su rostro al fijarse en la mujer que el sujeto persigue: algo muy extraño en su aura y su persona.

Y ve una extraña luz pulsando de ella.

Luego dobla una esquina.

Li la sigue.

-¡No, no! – dice Sakura tomando la decisión y lanzándose en medio del tránsito que aún se mueve, trayendo golpes bruscos de cláxones y frenos repentinos. Gritos de los conductores pidiéndole que tenga cuidado.

-¡Sakura! – Grita Eriol observando la acción desesperada de la ojiverde.

-¡SAKURA! – Dice Touya viendo el descuido de su hermana. -¿Adonde es que va?

Las muchachas que se han quedado atrás observan por igual a la dirección donde los dos hombres ven a la chica de cabellos cafés, doblar una esquina y perderse de su vista.

-¿Qué pasa? ¿Adonde va Sakura? – Pregunta Tomoyo y luego de un segundo dice.- Vamos…- Tomando a Eriol del brazo – ¡Sakura y Li están en peligro! – Predice sin mucha dificultad.

Touya y Kanda se observan al mismo tiempo y a la mujer de cabellos plomizos.

-Vamos-D ice Eriol decidido tomándole de la mano para cruzar la calle inmediatamente el semáforo peatonal les de paso.

———————-

-¡Shaoran, espera! – Grita Sakura tratando de seguir el paso del hombre que lleva varios metros en ventaja comparado con ella. Incluso ya trota con tal de darle alcance al sujeto sin soltar su bolso.

-¡Ay Sakura por el amor de los Dioses, al paso que me estás mareando! – Grita Kero desde el interior del bolso mientras choca con todo el contenido y ya con los ojos como espirales.

-¡Shaoran! – Grita pero el sujeto aún no le hace caso. Pareciera no escucharle. Las personas que caminan a su alrededor no le prestan atención aunque ella grite a todo pulmón el nombre del hombre.

Y ve cuando dobla otra esquina.

Es una entrada a un callejón entre dos edificios. Sakura entra por igual sorprendiéndose al llegar al final y notar que el lugar se encuentra vacío.

Respirando profundamente avanza un poco más, no viendo nada anormal en el mismo. Llega hasta un enrejado y nota para su sorpresa al hombre alto de cabellos cafés y chamarra oscura caminar con firmeza hasta el interior de un edificio al parecer abandonado y con la pintura descuidada.

Sakura saca su dije del interior de sus ropas y convoca su magia, usando la Jump cruza sin mucha vacilación aquel enrejado y corre con agilidad hasta el interior del edificio.

Ya dentro se percata que es una especie de almacén pues no hay paredes en aquel primer piso. La poca luz que entra de afuera a través de las ventanas llenas de polvo presentan ante ella un panorama lúgubre. Esto no empequeñece su decisión de dar con Shaoran, comienza a avanzar a lo que Kero al detectar el lugar sumido en el más profundo de los silencios sale del bolso de la chica para transformarse en su verdadera identidad como la bestia del sello.

-¡Alto! – Dice Kero deteniendo a la chica quien le observa sorprendida.- Llama a los demás Sakura… esto no es seguro. Percibo algo muy raro aquí. – Observando a su ama y alrededor.

Sakura asiente tomando su teléfono celular y al fijarse en el mismo, lo nota sin señal.

Marca un número de la memoria y el tono de error sale del aparato. Ella se queda observando la pantalla: No puede dar con el número de Li. Vuelve a marcar y es ahora el de Tomoyo con el mismo resultado. Finalmente lo cierra.

-Vamos… hay una escalera- Señalando al fondo de aquel enorme almacén. Por las sucias ventanas apenas se filtra algo de luz que no permite que el lugar esté en total oscuridad.

Antes de que el guardián pueda refutarle, ya Sakura se ha dado a la carrera para seguir la pista de donde supone que está Shaoran.

Sakura sube ágilmente las escaleras y los niveles. Ya cuando va por el cuarto comienza a sentirse agotada pero aún así sigue ascendiendo en lo que hace notar su gran desenvolvimiento físico. No escucha a Kero seguirle, pero no presta importancia a aquello último mientras termina de subir el último piso pues se topa cara a cara con una puerta.

Una puerta que nota que está cerrada desde el otro lado.

-¿Ahora que hago? – Súplica ella y repentinamente la idea llega a su mente. – Busca en su bolso las cartas mágicas y viendo una de las cartas se recuerda de la explicación que le dieran acerca de “lockAyúdame a abrir esta puerta” – Súplica e inmediatamente el cierre del otro lado de la puerta cede saliendo rápidamente por la misma.

Para notar a Li en la parte de la orilla del edificio de siete pisos y como este parece conversar con aquella mujer de aspecto muy gentil y bello.

Pero sumido en la tristeza

Y aquel halo de luz roja.

-¡Shaoran! – Grita ella pero el sujeto no parece prestarle atención. Solo observa a la mujer que le extiende la mano delicada a su persona.

Sakura avanza a toda prisa y justo cuando llega al borde de la baranda ve como el hombre pisa en falso, siguiendo la figura de aquella mujer.

-¡SHAORAN, NO! – Grita con todas sus fuerzas.

Y algo pasa en la cabeza y pensamientos del hombre que le hace recobrar el conocimiento en aquel momento.

Y logra sujetarse de la barra que está cruzando el edificio entre la azotea y otro piso.

Sakura se aproxima hasta el borde de la misma. – ¡Shaoran!

-¡Sakura! – Grita el hombre sorprendido de ver a la mujer allí.

-¡Sujétate por favor! – Ve el esfuerzo que el hombre pone al sujetarse de aquellas barras y todos los músculos de sus brazos tensos.

Lo ve observar un instante hacía abajo.

Sakura observa la silueta de aquella mujer que aún flota a poca distancia arriba de donde el varón se encuentra sosteniéndose a duras penas. Su rostro es lleno de dolor pero al mismo tiempo indiferencia ante la situación que ocurre.

———————-

Eriol observa desde abajo la escena que se vislumbra en los pisos superiores. Frunce su mirada al notar a Tomoyo quién con estupefacción llama el nombre de los dos jóvenes cuyas vidas se encuentran en peligro allí arriba.

Y extrae su propio dije mágico del interior de sus ropas y lo coloca en su palma y es cuando se percata de algo.

-¡No puede ser!

-¿Qué pasa? – Pregunta Touya observando la escena que se ve pisos arriba. Ahí se percata como su hermana comienza a subirse al borde del edificio. – ¡SAKURA! ¿Por qué no usa sus poderes para ayudar al Gaki ese?

-¡Algo bloquea nuestra magia! – Dice Eriol sorprendiéndoles a todos.

-¡No voy a permitirlo! – Ruge la sioux al lado de ellos y se lanza a la carrera hacía el interior del edificio mientras Tomoyo grita su nombre.

Para ella observar ahora con horror como Touya decide correr tras la mujer, probablemente a auxiliar a su hermana y al chino. Le llama por su nombre pero es inútil.

Y justo cuando Tomoyo iba a avanzar, es sujeta por la mano de Eriol quien la mantiene atrás.

-¿Qué haces? ¡Tenemos que ayudar a Sakura y Shaoran!

-No. Es una magia sumamente poderosa. ¿No la detectas…? ¿No percibes lo que pasa?

Tomoyo le observa dubitativa ante su pregunta: jamás ha tenido poderes. ¿Por qué le pregunta aquello?

Sin embargo la expresión del sujeto es de total seguridad.

-¡Tenemos que ayudarles! – Implora ella.

-No voy a dejarte subir… ¡Olvídalo! – Discute el hombre sujetándole con firmeza y cruzando sus brazos por delante de su torso añade a su oído.- Ten fe en Sakura y en Shaoran… saldrán de esto.

-¡Pueden lastimarse! ¡Mírala! Sus poderes no funcionan. Tiene miedo y Li no entiende que le ha pasado. ¿Acaso no piensas ayudarles?

-Si y te comprendo. Siento lo mismo que tú, pero ahora mismo, soy mas útil aquí abajo. Deja que los demás les ayuden. – Dice aún pegado a su figura – Pero no voy a permitir que algo te pueda ocurrir…

Sorprendiendo a la amatista con su revelación. Deja de forcejear y el afloja su aferre a su figura.

Si lo has entendido… porque hay mas detrás de ti y de Sakura de lo que había percibido al principio… Y jamás me perdonaré si dejo que algo te pase… no lo voy a permitir” Piensa el hombre observando a Sakura ya salir prácticamente del borde con su mano extendida hacía abajo tratando de sujetarle.

Poniendo su vida en peligro sin importarle en un solo momento.

————————————-

-¡Por Favor Shaoran: Trata de tomar mi mano! – Grita ella.

-¡Retrocede! Puedes caer también… vuelve atrás.

-¡No, no te voy a dejar caer! –Grita la chica desesperada y se mantiene allí en el borde del edificio mientras convoca a Flote pero no funciona. Llama a Vuelo y tampoco surge efecto. Observando como el hombre se suelta de una de sus manos pues ya se cansa en sostenerse de la baranda. -¡Shaoran, por favor no te sueltes! – Inclinándose nuevamente en el borde y notándose su desesperación por auxiliarle.

Desesperación que la lleva más y más al borde.

-¡Li!- Grita una mujer sorprendiéndole a ambos y colocándose en el otro lado, cerca de Sakura: ambas observan como Shaoran se trata de sujetar lo mejor posible pero su brazo cada segundo que pasa se vuelve más resbaloso, casi dejando la barra. En un ágil movimiento se trata de impulsar hacia arriba, lográndolo y en micro segundos (y ante el grito de ambas mujeres), cambia de brazo, observando como las mujeres respiran aliviadas- ¡Maldición! ¿Quieres matarnos!? – Grita Kanda atrayendo con aquello la atención de Sakura.

Y para sorpresa de Sakura, a su lado aparece su hermano quien observa colocándose en el borde.

-¡Demonios! – Grita Touya alzando a su hermana en contra de su voluntad y trayéndole hacia atrás mientras Kanda busca la manera de auxiliarle. – ¡Cálmate! De nada servirá si ambos se caen. ¡Le ayudaremos pero tienes que permitirnos ponerte a salvo!

-¿Dónde está Kero? ¡Tal vez pueda auxiliarle por el otro lado!

-Estoy aquí – Dice el guardián en su falsa identidad y antes de que pueda preguntar porque vuelve a parecer su falsa identidad, añade- Este lugar, anula los poderes. Una vez comencé a ascender, me transformé.

Mientras esto ocurre, Touya ya se ha colocado al lado de la sioux y dice con rapidez.- Te voy a sostener por la cintura y tú trata de tomarle por las manos. -¡Sakura! – Volteándose a su hermana. – Trata de sostenerme con todas tus fuerzas por la cintura y las piernas… ¿Entendiste?

Con el rostro pálido por la situación, Sakura asiente y se dirige a donde su hermano mientras él se recuesta en el borde y hacía abajo mientras sujeta a Kanda por las caderas ciñéndola con firmeza. Kanda por su parte y de cabeza se acerca poco a poco hacía Li quien nota con admiración, la forma como ellos se preocupan por salvarle la vida.

No importa lo que hagan… el fin se aproxima…” – Dice la mujer que “levita” a metros encima de él y a su derecha. Shaoran observa el rostro hermoso pero con una sonrisa maquiavélica.

No puede ser ella. Ella no haría esto… no querría mi muerte”

-¡Li Concéntrate! – Grita Kanda observando al mismo lugar donde el hombre tiene enfocado sus pensamientos. – ¡Por Dios! – Grita atrayendo su atención.- Mírame a mi… solo a mi… – Aproximándose mientras Touya desliza sus manos y las sujeta con firmeza y él mismo se inclina más y más peligrosamente al vacío de siete pies.

Y sus pensamientos se concentran en no dejar caer a la mujer y ¿Por qué rayos nadie alrededor se ha dado cuenta de lo que pasa?

Luego su mirada se enfoca al “ente” oscuro cuyo perfil no puede reconocer y que se encuentra a metros de ellos; observando pareciera lo que allí pasa.

-¡No lo alcanzo bien! – Grita Kanda observando como sus dedos se deslizan con facilidad de su agarre. – ¡Bájame un poco más! – Grita a Touya.

El varón la deja deslizarse un poco más cuando se percata que una de las ventanas en un piso más abajo y cerca del varón se abre. Nota un hombre desconocido para él como grita por debajo del chino.

-¡Suéltate y sujeta mi mano!

-¡Está loco! – Grita Kanda observándole mientras siente como toda la sangre se va a su cabeza.- ¡Shaoran! – llamándole por su nombre. – Trata de sujetarte… agarra mi mano.

-¡No alcanzo!

-¡Kanda: no puedo bajarte más…! Si te bajo más, puedo soltarte.

-¡Hazme caso! – Grita el hombre observándole desde la ventana. Sus ojos oscuros observan con preocupación al hombre que cuelga peligrosamente de la tubería. – ¡Suéltale y toma mi mano!

Tomando una decisión y una que ocasionaría el grito desesperado de la norteamericana, Shaoran se suelta de la tubería y es atajada su mano por parte del desconocido.

-¿Qué ha pasado? ¿Qué ocurrió? – Pregunta Sakura alarmada por el grito de la sioux y como Touya relaja su musculatura al deshacerse del peso de Li.

-Un hombre lo ha atrapado – Dice Keroberos observando por el borde. – Está a salvo…

Un respiro de alivio sale de la boca femenina mientras sujeta aún a su hermano por las piernas y va halando de a poco mientras él sujeta en sus piernas a la mujer que se balancea peligrosamente por el vacío. De repente todos sienten como aquello que les impedía actuar con magia, es levantado de sus alrededores. Keroberos se transforma en la enorme bestia del sello y sin esperar órdenes, se dirige a la mujer que se encuentra balanceándose boca abajo unos metros abajo. Sin mucho tiempo perdido, la sube a su lomo mientras Touya es auxiliado por Sakura para volver a la azotea.

Justo cuando van a tomar el camino a los pisos inferiores, Sakura se encuentra con un sudoroso Shaoran quien viene con su ropas desordenadas y los cabellos alborotados y la muchacha no puede evitar lanzarse en sus brazos agradecida que estuviera a salvo.

Trayendo una mirada de descontento departe de su hermano mayor y más cuando el sujeto le responde el abrazo con una sonrisa que puede ver claramente.

Y es Touya quien dice.- Sakura… -Atrayendo la mirada de su hermana y ambos Kinomotos observan con sorpresa al hombre escalones mas abajo que observa la escena.

-¿Usted? ¿Qué hace aquí? – Pregunta la ojiverde no escondiendo su estupor ante la presencia de quien fuera su jefe en las oficinas de Kioto y ahora se encuentra entre ellos observándoles como si fuera lo más normal del mundo estar en aquel lugar acompañándoles.

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Reuniéndose en las afueras del edificio con los demás, Sakura hace las presentaciones de lugar revelando la identidad a unos sorprendidos Eriol y Tomoyo y por supuesto, Touya, Li y el mismo Hiragizawa, lanzan miradas llenas de suspicacias al hombre que es mucho mayor que ellos y cuya presencia “en el momento oportuno y en el momento indicado” es un verdadero misterio.

Y el cual no se sorprende ante la presencia de una bestia de sello entre ellos.

Kyôgo Monou los observa con una expresión preocupada y al mismo tiempo gentil en sus ojos oscuros.

-Lamento haberme presentado así – Dice el hombre siendo objeto de observación intensa departe de todos los presentes.- Pero no debía de revelarme ante ustedes… aún no, pero el peligro que corrían era demasiado para pasarlo inadvertido.

-¿Qué hace en Tokio? – Pregunta Touya quien había conocido de lejos al hombre. – ¿Por qué nos sigue? Porque no me va a decir que es una mera coincidencia que esté aquí.

-Efectivamente. ¿Podemos ir a otro lugar a hablar? – Observando a Li con intensidad.

El varón duda unos instantes porque encuentra que es demasiado arriesgado darle entrada a la casa. Incluso observa unos instantes a Sakura quien parece esperar la respuesta que decidan.

-Podemos hablar – Dice Tomoyo atrayendo sus miradas- En mi departamento. Está al otro lado de la ciudad…

El sujeto asiente mientras Eriol observa sorprendido a la mujer por haber puesto a la orden su departamento.

-Vamos entonces- Dice Kanda observando aún a Shaoran como si fuera a salirse en cualquier momento un monstruo de diez cabezas. – Hay muchas dudas en el ambiente.

Tomando varios vehículos y gracias al tránsito congestionado de la ciudad, les tomó más de una hora y media llegar al edificio de departamentos de la joven Daidouji. Mientras se desmontan y esperan por los demás así entrando casi todos al edificio, un hombre al otro lado de la calle, observa con detenimiento el movimiento de todos y principalmente se fija en la figura de la mujer más pálida vistiendo de suéter y falda corta.

La observa conversar detenidamente con uno de los hombres más altos de cabellos oscuros y piel dorada quien se pasa las manos en los brazos y ella le toca suspicazmente preguntándole algo visiblemente preocupada por él. De su lado ve un hombre alto de complexión pálida y gafas quien se aproxima a ellos y atrae la atención de la mujer.

Reconoce a uno de ellos como Kinomoto, el hermano de aquella beldad de ojos verdes que vio un par de veces mientras vivió bajo el techo Daidouji durante los primeros años de matrimonio de su padre con Sonomi. La de piel oscura no la reconoce. Y ya reconoció a Hiragizawa aunque desconoce a los otros.

¿Qué pasaba ahí?

 

————————————-

 

-Estaba vigilando a Sakura – Admite el hombre una vez se encuentran sentados en el salón del cómodo departamento de la joven de ojos amatistas. Todos los pares de ojos estaban dirigidos al hombre que permanece de pie observando a todos a sus rostros. – Admito que me llamó bastante la atención verle salir corriendo – Observando a Li – Y luego cuando Sakura se levantara también y comenzó a seguirle temí que le atropellara un vehículo. –Dirigiéndole una mirada de reproche a la mujer- Fue muy imprudente de su parte, abalanzarse a un tránsito en movimiento.

Aquello les cae como un balde de agua fría: Si el hombre les vigila quiere decir que conoce la casa donde casi todos viven en aquellos momentos. Que les ha estado siguiendo y ellos no se han percatado de aquello.

-¿Por qué vigila a mi hermana? – Pregunta Touya con una expresión de pocos amigos.

-Porque es mi deber. – Réplica con sencillez.- Verán… voy viajando dimensiones… -Sorprendiendo a los que allí se encuentran- Desde que me revivieron de entre los muertos.

-¿Qué? – Pregunta Kanda.- ¡Eso es ridículo! Nadie puede revivir a los muertos. La muerte es definitiva.

-En algunas sociedades lo es. En el mundo de donde provengo mientras el espíritu es retenido en la tierra, puede ser revivido.

-¿Está diciendo que no es de este mundo?

Niega con su rostro y con una expresión de dolor explica.- No puedo volver a mi mundo. En ese ya he muerto y fue el precio a pagar por no perder mi vida. El precio que le he pagado a Yûko – Ahí Shaoran y Eriol se observan mutuamente. – La bruja de las dimensiones.

-¡Yûko! Shaoran… – Dice Sakura pero es interrumpida rápidamente por Li.

-Fue resucitado ¿Para no poder volver a su mundo?

-El precio a pagar fue precisamente mi interés por permanecer en mi mundo. Perdí a mis hijos… tenía mi dolor que me ataba a la tierra (al menos a la mía) y Yûko me obligó a abandonarlo. Supe inmediatamente llegué a esta dimensión llena de magia y de personas especiales y particulares que mi vida podía ser reiniciada aquí. Así fue como fui adquiriendo identidades y mi talento en los negocios me ha permitido ascender en las empresas. Pero comencé a notar que el mundo estaba cambiando. Algo ocurría que no era fácil de explicar o digerir por todo el mundo. Luego de la crisis de los 8G estaba convencido que algo no iba bien. Localicé a Yûko y le exigí que me sacara de aquí. Se negó porque tenía un precio que pagar y mí llegada aquí era definitiva, al menos que le entregara algo de valor para ayudarme.

Cierra sus ojos un instante y vuelve su mirada a uno de los tantos cuadros que adornan la pared del departamento y continúa diciendo.-Viéndome sin nada valioso con que negociar, volví a mis andanzas tratando de pasar desapercibido el hecho que el mundo estaba cambiando y con ello, la gente también. Llegué a Kioto pues algo dentro de mí me dijo que así lo hiciera y le conocí – Ahí observando a Sakura. – Sabía que usted Kinomoto es alguien importante. Especial. No tuve problemas en ganarme su confianza y me había contado lo que pasó cinco años atrás… su problema de su memoria y no fue para nada difícil leer el nivel de magia contenida en su interior. Ahí supe que usted era una de las pocas personas de este mundo que pueden restaurar el orden. Y luego llegó él. – Señalando a Li- Lo vi aquella noche esperando por ti Sakura y supe en ese momento supe que si quería volver a tener el mundo por el que había pagado el precio, debía de ser a través de ustedes.

-¿Y la siguió a Tokio?

Asiente.- Aunque su nivel de magia ha aumentado y es mas fácil de percibirla, admito que tuve problemas para localizarla una vez arribaron a Tokio. Siempre perdía su esencia. Pero finalmente pude localizarlos hasta una zona de casas un poco alejadas del centro. Pero siempre los perdía. Fue cuando deduje que probablemente estaban en alguna clase de refugio y protegidos con magia.

“Al menos eso funciona” piensa Eriol y sorprende a Daidouji no observando al hombre que narra su historia pero si a él.

-¿Esencia?

-Es como un rastro mágico. Todos lo tenemos. – Observando a su alrededor y añade observando a las otras dos mujeres- Unas mas que otras… pero también puedo detectar entidades falsas… auras mágicas. – Ahí volviendo la mirada a Shaoran Li- Cuando vi lo que lo hacía era seguirlo a ese callejón y vi a Sakura poniendo su vida en riesgo, ahí decidí que debía auxiliarle. Porque lo de ustedes no es coincidencia.

-Eso me hace volver a la pregunta… ¿Qué demonios hacían en esa azotea? – Pregunta Touya observando a su hermana y al chino. -¿Desde cuando seguir espíritus forma parte de deseos suicidas?

-¿Lograste verlo hermano?

-¿Quién no lo vio? – Replica ofuscado y ahí observando a su hermano con un enojo especialmente dirigido a ella.- Pudiste haberte lastimado Sakura.

-No iba a dejarlo solo… – Replica la ojiverde observándole como si la sola pregunta es molestosa. – ¿Cómo pensabas que podía dejarle marcharse solo…?

-Te pusiste en un alto nivel de peligro – Réplica el hombre – Ese edificio parecía tener algo extraño.

-Alguien conjuró un bloqueo de poderes- Explica Eriol atrayendo sus miradas- Alguien no quería que pudiera usarse magia a quienes estuvieran dentro.

-Mi verdadera identidad fue anulada cuando subíamos los escalones. – Replica Keroberos atrayendo sus miradas- Querían eliminarlo.

-¿Cómo llegaste al borde Li? – Pregunta Kanda- ¿Acaso no te percataste que era una trampa? ¿Qué te hizo seguirle?

En aquel momento Shaoran muestra su descontento ante tantas preguntas que él mismo se había hecho todo el trayecto al departamento. Fue entonces cuando de repente toma su teléfono móvil del bolsillo de su chaqueta y lo saca, observando la pantalla como la cantidad de llamadas pérdidas que tiene en el mismo.

Y mensajes de texto.

-No funcionaban en el edificio – Dice Sakura observándole detenidamente.- El mío no quiso funcionar cuando traté de usarlo.

-¿Bloqueando tecnología? ¡Vaya que se tomaron muchas molestias! – Replica Touya.

Shaoran parecía no prestarles atención mientras se fija en los mensajes de texto que uno a uno va apareciendo en su pantalla.

-La pregunta es ¿Por qué? ¿Qué ganaban con embrujar a Li para subir allí? – Es ahora Tomoyo quien pregunta al ver como el chino se ha quedado en silencio de repente, concentrándose en revisar su teléfono móvil.

-¿No es claro? Quería que se lanzara por el borde… – Dice Touya ofuscado ante toda la situación de aquella tarde.- Me habrían hecho un favor…

-¡Hermano! ¡No digas esas cosas! ¡Esto es bastante serio!

Touya alza una ceja perspicazmente y luego se fija en el rostro de la amatista que está llena de consternación y dirige su mirada al centro de su atención: Es Li.

-¿Shaoran? ¿Qué pasa…? – Pregunta Tomoyo.

Los ojos del hombre se encuentran atónitos y es mas que clara su palidez ante las noticias.

-Es Mei… – Dice con la voz gruesa.- Trató de comunicarse cuando…- Ahí duda para continuar.- Mi… mi hermana Femeeii… está muerta.

——————— Continuará.

 

Diccionario de conceptos:

*Rummy es un juego de naipes; se juega con la baraja francesa o de póker o bien con fichas (numeradas del 1 al 13 y en 4 colores o palos).

Comentarios de la autora: ¡Hola a todos! Feliz año 2012 y espero que hayan pasado unas lindas fiestas. ? Como deben de imaginarse ya casi estamos en la recta final de la historia. No creo que pasen de los 18 capitulos junto con la culminación, así que veremos muy pronto a que se enfrentan Sakura y Shaoran. Por lo pronto espero que no les desespere que me tome un tiempo entre actualizaciones. Como han visto en este capitulo, comienzan a surgir las respuestas a las tantas preguntas dejadas en el aire en los capítulos anteriores y comenzamos a ver el resultado: Kyôgo Monou como muchos sospecharon tiene una participación mas intensa de aquí en adelante y por supuesto es el enlace para dar con Yûko. Ahora la pregunta es ¿Tendrá Yûko las respuestas alentadoras que todos esperan? ¡Esperemos que Si, porque Clow no fue de mucha ayuda!

Por otra parte tenemos una revelación suspicaz que fue revelada en este capitulo… si son listos se percataron de cual es… ? Solo espero que no se hayan cansado de tanto leer y hayan disfrutado este capitulo.

El que sigue, será igual de largo y no dudo que ahí traiga a colación unos secretitos… y no solo departe de la familia Li. Sino de un personaje que a partir de ahora tendrá una presencia mas activa en la historia… y ya deben de haber adivinado cual es. No diré mas nada.

Disculpen que no tenga nada para avanzarles para la próxima actualización pero créanme… no quieren avances de lo que viene… ¡No voy a poder actualizar de una vez y me culparán por comerse todas las uñas!

Mientras les mando a todos un gran abrazo. Gracias por el apoyo prestado en esta historia y en la anterior Se Busca Novio. Por lo pronto saben que comentarios, dudas, tomatazos, Eriol Hiragizawa o algún chico lindo, listo o soltero, para mi correo… ¡Gracias! 😉

Besos

Crys.