Capitulo 7. Regreso a Casa

Recuerden que esta y otras historias de mi autoría pueden leerlas en http://www.stillforyourlove.com.ar y en ficmania.tk además del grupo Deuz Amis de Yahoo.
 
Basado en los personajes de Sakura Card Captor. Creadoras CLAMP
Empezar desde Cero.
Por Crystal.
 
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La Fe es la fuerza por la cual el mundo quebrado emergerá a la luz”
Helen Keller–.
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"Anoche he soñado con mis hermanas. Hace mucho tiempo que no se de ellas. Apenas puedo revisar mi correo o algún mensaje de texto enviado por Meiling a mi móvil y no es mucho lo que comparto con ella. Ella se imagina que estoy en Kioto pero no es para ella muy certera aquella sospecha. En esta ocasión, Soñé con mis hermanas. Y el día que Sying murió: Recuerdo a Femeeii quien me sujetó entre sus brazos luego de que me cerciorara que mi esposa estaba muerta… después que abandonó su cuerpo mortal y ascendió a los cielos. Femeei fue una de las que mas lloró conmigo su muerte. Quien en las semanas siguientes me hacía compañía en silencio. No era necesario que me hablara. Incluso descuidando su vida marital para acompañarme. ¡Cuánto fue sancionada por nuestra siempre recta madre…! Pero muy en el fondo, creo que apreciaba a su hija porque estaba haciendo por mí lo que ella no podía: Dándome coraje para no resignarme de su muerte. Para no darme por vencido…"
 
"Si Femeeii estuviera a mi lado, las cosas no serían diferentes. Es decir, me lleva casi una década en su diferencia de edad conmigo. Nunca me vi en posición equitativa con mis hermanas. Y si, en cierta forma, percibo a mi hermana mayor (una de ellas) como una mujer de aptitudes sorprendente y temperamento fuerte… pero es tan débil. Es… tan triste. Se que ella no sueña lo mismo de mis hermanas. Siempre ha sido muy reservada. Incluso creí que la vida marital le serviría para abrirse un poco más a las personas. Al final, solo conmigo se comunicaba… conmigo hablaba."
 
"La próxima vez debo de preguntar a Meiling por ella. Amo a todas mis hermanas pero aquella percepción de soledad que siempre he detectado en ella en particular, me hace sentirme mas familiarizado con ella…"
 
"Por ello, en otro sueño fue cuando éramos mas jóvenes. Yo tendría once años. Sakura viajó a China con su hermano y con Tsukishiro; por obra del destino terminaron varados en mi casa"
 
"Todas mis hermanas se maravillaron con Sakura. Y con los demás… pero con ella se portaron genial"
 
"Por eso, aquella vez que le confesé a ellas (En realidad fue Meiling), que Sakura era la niña que me gustaba, no podían estar mas felices. Y que me correspondiera en aquel entonces como un niño fue algo que Fuutie y Femeeii dijeron en su momento ¨Una hazaña de proporciones épicas Así era yo de tímido."
 
"Soñar con ellas y aquel bonito recuerdo me hace pensar que en pocas horas no solo Sakura y yo habitaremos juntos bajo un mismo techo, y tendremos que entrenar, comer y dormir en el mismo lugar… sino también luchar por nuestras vidas…"
 
"Porque lo que viene no será nada fácil"
 
 
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–Déjame ver si he entendido bien lo que estás diciendo– Dice la mujer de ojos gentiles al otro lado de la mesa mientras ambos almuerzan en el departamento del sujeto – ¿Quieres retrasar nuestra boda? – aún no dando crédito a sus oídos.
 
–La partida de los Kinomotos a Tokio, me ha puesto a pensar que tal vez ellos me necesiten allá en cualquier momento – Duda unos instantes añadiendo – No se en que momento pero…sería conveniente cambiar la fecha. Postergarla un poco.
 
La mujer no cree las palabras del hombre al que ama. Al cual decidió en su momento aceptar su propuesta matrimonial. Y ahora, luego de años de noviazgo y compromiso, éste le dice que tendrían que posponer la boda.
 
–¿Por qué? ¿Por qué tienes que ir tras ellos? Su vida personal no tiene como afectarte a ti. – Yukito sabe que ella se encuentra molesta por aquella noticia. –¿Qué te ata a ellos? Entiendo que cinco años atrás las coincidencias y la oportunidad de iniciar una nueva vida te trajo a mi… no tienes familia – Dice tomando una de sus manos entre las de ellas con ternura. Yukito siente la calidez de su contacto y la bondad de sus palabras.– Que hayas decidido vivir en Kioto te trajo a mi. No nos habríamos conocido de otra manera. Acepté durante todo este tiempo esa vida que siempre has llevado cerca de ellos, desde que me contaste que perdiste a tus abuelos años atrás y antes de eso, la ínfima amistad con Kinomoto Touya. Pero las personas crecen, se independizan de sus parientes y se alejan. ¿Por qué no puedes tú independizarte de los Kinomoto?
 
No te atrevas” escucha Yukito la voz en su interior revelarle. Sabe que se trata de Yue dando su opinión ¿O es tal vez tu conciencia? “Sabes que ella no lo podría comprender…”
 
Tengo que confiar en ella” Discute con su “Yo” interno. “Ella será mi esposa… tendrá que aceptar lo que soy… lo que somos.”
 
Pero así mismo como toma la decisión de revelarle la verdad, el mismo temor dentro de la mente de Yue, es el mismo temor compartido por su falsa identidad.
El temor de perderle.
 
–Es complicado – Finalmente dice. La muchacha delante de él cambia su complexión para mostrar cierto disgusto en aquella respuesta a medias y adicional la desconfianza que puede detectar departe de su prometido con relación a lo que esconde relacionando a los Kinomoto y su apego a estos. Con la mirada aturdida y ciertamente decepcionada con el silencio del hombre con quien planeaba compartir su vida.
 
–Entiendo… – Finalmente responde atrayendo la mirada del varón. – No confías en mi… pensaba que tal vez conociendo todo acerca de mi, yo conocía todo con respecto a ti, pero veo que no es cierto… que ilusa he sido.
 
–No es así… no eres ilusa. – Mostrando su consternación en aquellas palabras.– Yo te amo… solo que no quiero lastimarte…
 
–Jamás, nada de lo que puedes esconder podría lastimarme… yo… yo te amo – con las mejillas arreboladas pero sus ojos llorosos. – Tengo que aceptar todo lo de ti, pero no confías en mí… – Bajando su cabeza y tomando una decisión. – Bien… – hipando e incorporándose.– Le informo a mis padres que la boda ha sido suspendida, por el momento… pero – observándole con firmeza. – Pon en claro tus intenciones conmigo Yukito porque no te esperaré para siempre. – Marchándose del lugar añade – No te preocupes por acompañarme.
 
Al quedarse a solas, el hombre observa por donde la mujer se ha marchado y respira profundo y abiertamente sintiéndose abatido. En su mente por primera vez en mucho tiempo, se encuentra callada (Yue no dice nada para su sorpresa) y le gustaría tenerle delante para reprocharle su actitud de convencerle en no revelarle nada.
 
Entonces escucha el decirle “No comprenderá. No sabemos aún a lo que nos enfrentamos ¿Crees que será tan comprensiva una vez casados de revelar la verdad? Contrario a aquellos que nos rodean, ella no será tan comprensiva”
 
Tomoyo comprendió… Touya comprendió”
 
Touya siempre ha visto quienes éramos en realidad. Ha tenido dones toda su vida de ver a los muertos. Tomoyo tenía la tierna infancia de su lado para captar con simpleza y mente abierta las cosas que ocurrían al lado de Sakura y aceptó a Kerberos…” Dice con firmeza. “Ella es un adulto ya. No será tan comprensiva… y en algún momento podría salir mas lastimada en el futuro que ahora. Has hecho lo correcto”·
 
Y a pesar que Yue se lo asegura con seguridad, aun Tsukishiro duda… y peor aun… siente su corazón roto.
 
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Los cuatro individuos se detienen delante de las enormes puertas cerradas y la alta pared de la construcción ubicada bastante cerca del centro de la ciudad. Hace unos segundos se desmontaron del coche que los llevaba de la estación de trenes hasta aquel lugar que no dice mucho para los visitantes.
 
La salida de Kioto se había atrasado unos días. Todo gracias a Kinomoto quien había insistido acompañar a su hermana, no importándole lo imperativo que era que Sakura y Li volvieran a la capital en poco tiempo; tampoco interesándole que Sakura tenía dos días con su equipaje listo o que Li tuvo que cerrar su reservación en el hotel que se hospedaba pues ya no tenía dinero disponible para seguir hospedándose allí.
 
Y tanto Kero como Touya se habían vuelto ariscos ante la idea que el varón se quedara bajo el techo Kinomoto.
 
¿Su alternativa? Hospedarse con Yukito Tsukishiro por dos noches más hasta que Touya se percató que no podía postergar mas su retorno a la Ciudad de Tokio y su hermana se marcharía con Li, con él o sin él. Así que sin más retrasos tomaron un tren que por varias horas los tuvo recorriendo una considerable distancia hasta que llegaron a su destino.
 
Y Daidouji les esperaba pacientemente.
 
Shaoran le observa confundido. No han ingresado aun al complejo y aunque le ha dejado una tarea especifica a la joven sobre los detalles que esta construcción debe de poseer para alojar no solo a los Kinomoto y a él mismo, sino también a sus mas cercanos colaboradores que aun viven en el centro de Tokio.
 
Y el rostro de tanto este como Kinomoto atrae la atención de la amatista quien dice. –¿Qué? ¿Qué?– Observando de un rostro a otro.
 
–No por criticar… pero ¿Qué se supone que hacemos aquí? – Pregunta Touya con su típica actitud. –¿Qué es este lugar?
 
–El lugar que he arrendado… – Shaoran observa serio las paredes y el lugar que se encuentran: una calle un poco solitaria, de dos sentidos y solo dos vías. Alrededor hay casas de un solo nivel y pintadas de colores alegres, que contrarrestan bastante con lo que puede observar de aquella construcción. Observando la actitud de Li (aun un poco incrédula), añade– Cumple con todos tus requisitos. Te mandé las fotos… ¿Recuerdas?
 
Dos días antes, Tomoyo había mandado unas cuantas fotos al varón para que viera las instalaciones pero para Shaoran quien parece bastante confundido, no cree que las fotos que Daidouji le enviase, se tratara del mismo lugar.
 
El frente es muy descuidado, las paredes carecen de una buena mano de pintura, y el lugar no parece ser lo que le mostraron por las fotos.
 
–¿En realidad es necesario que vivamos aquí? – Pregunta ahora Sakura mostrándose dudosa. Kero sale del interior de su bolso para observar al igual que ellos la construcción delante de ellos. –Creo que no tengo inconvenientes de nosotros mismos arrendar una pequeña casa o departamento.
 
Y no es que Sakura es caprichosa y mucho menos, pero la idea de abusar de la hospitalidad de sus amigos no es algo que haya cambiado con el paso del tiempo.
 
–No. – Dice Shaoran atrayendo sus miradas– Es necesario que todos estemos en el mismo lugar… incluso para entrenamientos. Y además por la seguridad de todos. No podemos estar esparcidos por todo Tokio…
 
–Eriol vendrá cuando este en condiciones de ser movido – Habla la amatista sacando una llave de su bolso para abrir el enorme portón que cubre la entrada y por tanto no se divisa su interior desde donde están. – Pero entremos… cambiarán de parecer. – Añade con seguridad.
 
Y la joven Daidouji está en lo cierto.
 
El camino de la entrada es toda de piedra y va ascendiendo unos metros hasta encontrarse con una construcción modesta de un solo nivel. Una vez ingresan al interior, es donde la situación y la opinión de los Kinomoto y Li cambian respecto al lugar. Y las fotos de Tomoyo justifican su decisión de adquirir por el momento las instalaciones.
 
Es un espacio enorme, grandes pasillos y habitaciones por todo lo largo y ancho. Tomoyo emocionada va encendiendo luces y abriendo los enormes ventanales diciendo mientras Kero sale totalmente del bolso de Sakura y manteniéndose en su hombro, escucha Daidouji revelar datos de la construcción. – Tiene siete habitaciones, seis baños. Una de las habitaciones comparte las instalaciones de baño. Tiene varios salones que servirán de comedor, sala de entrenamiento e incluso una oficina del otro lado. La cocina esta equipada con los últimos equipos y un enorme refrigerador. Tiene unas hornillas enormes. Por supuesto, como me comentaste que son más personas y si consideramos también a Tsukishiro cuando se nos reúna, tendremos que tener horarios y equipos para las tareas de la cocina y la limpieza pues no podemos descuidar el lugar. Parte de los muebles que ven, están incluidos en el contrato de arrendamiento y lo mejor… –sonríe ampliamente para abrir una de las puertas corredizas de la mansión.– El jardín queda en el centro de la casa… es enorme y da la vuelta en un cuadrado perfecto– mostrando como hay un pasillo exterior cubierto de ladrillos y el jardín en efecto queda en el centro dándoles un espacio amplio y seguro. – Al estar rodeado por la misma construcción de la casa, es difícil tener vecinos curioseando por aquí y por allá además que todas las casas que nos rodean, son de un solo piso. Tiene un cuarto de lavar ropa y el sótano esta habilitado incluso para entrenar también. – Ahí observando a Li. –¿Qué opinas?
 
–¿Qué era este lugar? – Pregunta visiblemente sorprendido que este sitio cumpliera todas sus especificaciones.
 
–Esto era un hogar temporal de niños huérfanos. Luego del atentado de los 8G se mudaron y la agencia de bienes raíces la ha tenido en su lista desde hace años. No habían conseguido arrendarla y cuando la vi, supe que era lo que andabas buscando.
 
–Como antes Daidouji, tus instintos no se han equivocado – Replica Shaoran Li con la mirada sumamente complacida lo que hace que la joven sonría ampliamente. – Esto es perfecto.
 
–¿Vendrán mas personas a habitarla? –Pregunta Touya.
 
–En efecto. El equipo que he logrado reunir solo esperan mis indicaciones para trasladarse de donde está actualmente. – Observando la expresión de duda del hermano de Sakura, este añade.– No está seguro de la decisión.
 
–¿Qué garantía podemos tener que en verdad estaremos todos seguros en este lugar?
 
–¡Hermano!
 
–Encuentro que estamos ciertamente demasiado expuestos de esta forma… y aislados prácticamente de todos… y el vecindario no es del todo seguro. Tengo que pensar en la seguridad no solo mía– observando por un instante a su hermana y luego a Daidouji.
 
–¡Hermano! Tanto Li como Tomoyo se han tomado muchas molestias…
 
–No he tomado las indicaciones de Li al azar Touya – Interviene Tomoyo observándole con seguridad a uno y el otro – Según tengo entendido realizarán algunos conjuros protectores. Además hay una estación de policía a pocos minutos…
 
–En este caso no creo que sea necesario acudir a la policía… o si acaso es seguro. Juntos somos más eficientes y definitivamente podremos cuidarnos entre todos. Rajdetsú (uno de los monjes que forman parte del grupo) tiene mejores conocimientos de santuarios y colocar sellos protectores que yo… y puedo asegurarle que no haría nada para ponerle en peligro… o a su hermana.
 
Touya le observa con desconfianza y con profundo rencor. Sin mediar palabras vuelve al interior de la casa con uno de sus bultos con parte de sus pertenencias dentro de la misma.
 
Sakura observa a uno y otro y es Tomoyo quien dice suspirando – Iré a razonar con él, – dejando a Sakura y a Shaoran a solos.
 
–Discúlpalo… – Dice la ojiverde atrayendo la mirada del sujeto – Aún no está del todo convencido de este plan.
 
–Lo comprendo. La única razón por la cual no le ofrecí la opción de quedarse en Kioto es porque se que jamás accedería. Lo conocí cuando yo tenia once años y sigue siendo igual de desconfiado que en aquel entonces.
 
–Touya ha cuidado de mí estos cinco años y no tengo recuerdos antes de eso. Es todo lo que me queda en el mundo y se preocupa bastante por mí… Aun cuando salíamos de Kioto no estaba completamente seguro que era lo mejor.
 
–Yo tampoco confío que sea lo mejor… – Interviene Kero atrayendo las miradas de ambos. – Y tampoco estoy seguro que tengamos que vivir con un grupo de desconocidos.
 
–Confío en estas personas – Dice Li con firmeza.
 
Kero lo observa con desafío diciendo –Ya eso es indicio suficiente para saber que puede ser sumamente peligroso…
 
–No lo es. No tomo nada al azar… voy a proteger este lugar y estaremos bien. Puedes creerlo. Mientras tengo que tener a la vista a Sakura y a los demás. Sabes lo que le ha pasado a Hiragizawa y a Kanda ¿No? Pues eso mismo hay que evitar a toda costa. Que estemos protegidos y hacer investigaciones, todos en el mismo lugar.
 
–Aún cuando no compartes toda la información ¿Cierto Mocoso?
 
–¡Basta Kero! Li hace todo lo posible por…
 
–Si, si, si… protégelo como antes Sakurita…– Le interrumpe la falsa identidad de guardián– te obedezco a ti porque eres mi ama… pero no tengo porque obedecerlo a él y por mi parte creo que te expone a más peligros solo por asociación. – Y sin querer escuchar alguna réplica departe del varón, se marcha de aquel lugar volando.
 
–Lo siento…
 
–No es tu culpa. Creo que el cambio tiene a todos de un mal humor – Suspira resignado – Creo incluso que hasta Kanda por como me ha hablado esta mañana, tiene su mal humor reservado también.
 
– ¿Ya ha contactado a los demás conocidos tuyos?
 
–Efectivamente. Precisamente estuvo en el centro ayer…
 
– ¿Qué es el centro?
 
–Así le decimos. Es un almacén que usábamos como hogar temporal aquí en Tokio.
 
– ¿Vivías en un almacén? – Pregunta sorprendida.
 
Encogiéndose de hombros dice mientras camina con ella por los jardines. – No era para nada como esto. Pero en alguna parte teníamos que vivir mientras te localizaba.
 
–Lamento haberte causado tantos inconvenientes.
 
–No, no lamentes. – Dice sorprendido por su disculpa – No es tu culpa. Tú hermano hizo lo que creyó mejor para ti… para ustedes.
 
Sakura sonríe tenuemente y Shaoran se le queda observando unos instantes para despertar segundos después de su ensimismamiento y reprocharse a si mismo por habérsele quedado mirando de aquella forma. La sonrisa de ella no había cambiado en todo aquel tiempo.
 
–Ehhh será mejor que me marche a descargar el equipaje del coche e instalarme… luego tengo que ir al almacén a ayudar a los demás. Nos vemos después. – dejando a la joven a solas en el centro del jardín mientras un sonrojo se hace presente en las orejas del chino.
 
–Hasta luego… – dice ella observando por donde se marcha.
 
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– ¿Podrías decirme que es lo que te ocurre? – Pregunta Kanda observando a Rajdetsú quien parece no querer empacar sus pocas pertenencias mientras los demás hombres ya habían cargado con lo indispensable de los correspondientes espacios del almacén para dirigirse a la casa alquilada por Daidouji. –No has terminado de empacar.
 
–Aunque tengas consideración a las decisiones de nuestro líder, permíteme tener mis dudas. – Explica el sujeto en un confuso inglés, idioma que pudo haber aprendido durante su infancia y pocos recuerdos le quedan. – No encuentro conveniente abandonar este lugar para dirigirnos a otro, a sabrás tú que…
 
– ¡Li sabe lo que hace! Por algo ha conseguido ese lugar donde estaremos todos sanos y salvos.
 
–No me veo viviendo con más personas.
 
–Lo que a ti te molesta es que por primera vez en meses, Li no tiene tu hombro para llorar sus penas sobre Sying – ahí deteniéndole. – Tú estás celoso.
 
– ¡Calla que no sabes lo que dices!
 
–Debes de dejar tu naturaleza celosa a un lado Rajdetsú o no podremos cumplir nuestro objetivo… El de todos. Te molesta que no haya ofrecido la opción de que fueras por Hiragizawa… o que confiara en Daidouji para conseguir la casa… ¿Es eso no?
 
–Eso no viene al caso. – Refuta el hombre con trajes tradicionales de su nacionalidad tibetana y miembro de un monasterio budista. –Por el momento, estoy inconforme con las pocas consideraciones dadas a mí y a nuestro mas recientes colaboradores. Las diferencias están más que palpables, en que Li tiene cierta preferencia por estos japoneses que nosotros.
 
–Estas personas son hechiceros… hechiceros de verdad. Tiene años conociéndolos. Aun no comprendo porque podría querer entre todos nosotros a un budista.
 
–Por la misma razón que no encuentro que quiera a una mujer como tú – opina con desprecio.
 
– ¿Qué tienes algo en contra de las mujeres, Rajdetsú?
 
–Basta ambos – dice una tercera persona desde el rellano de la habitación atrayendo sus miradas. Su piel oscura y rasgos latinos atraen la mirada de ambos individuos en el lugar y la mujer se sonroja al verse discutiendo con aquel sujeto y haber sido reprochada de aquella manera.
 
–Lo siento… ¡Es que me ha sacado de mis casillas!
 
El sujeto los observa a ambos y dice finalmente. – Tenemos que terminar de empacar. El vehículo de la mujer Daidouji llegará en cualquier momento – Lanzándoles una mirada de advertencia a ambos.
 
Y con ello se retira de la habitación. Héctor es así: un hombre de pocas palabras y con una mirada lo dice todo. Tanto Kanda como Rajdetsú lo respetan por formar parte del equipo aunque nunca ha dado demostración de su talento.
 
Pero si Li dice que es poderoso para su trabajo, eso les basta.
 
–Tú lo que no quieres admitir que tienes una obsesión un tanto extraña con Li Shaoran – Dice Rajdetsú.
 
–Y a ti lo que te molesta es que yo prefiera escuchar a Li que escucharte a ti. – Refuta la mujer observándole con la misma burla que momentos antes. –Vamos: tenemos poco tiempo para mudar todo esto al nuevo lugar.
 
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–Si tenías dudas de venir, debiste haberte quedado en Kioto. Ya te había dicho que yo cuidaría de tú hermana – Dice Tomoyo dando alcance al joven de cabellos oscuros en el interior de la casa.
 
Tomoyo sabe que esta de mal humor. De todas maneras, Touya Kinomoto es de aquellas personas que tienen que sentirse en control de algo (o de quienes le rodean), para sentirse calmado.
 
Y toda aquella situación escapa de su control.
 
–Me imagino lo poco que serviría aquello cuando sirves de peón a las órdenes de Li, andas con todos tus problemas de tú madre y encima tienes a Hiragizawa viviendo en tu departamento.
 
Y ahí todo estuvo claro para Tomoyo.
 
– ¿Ese es tu problema? ¿Qué Eriol esté en mi departamento?
 
–No escapa para mí que tuviste algo con él. Hace mucho tiempo sabíamos que andabas con él mientras visitó Japón.
 
–Eso fue hace cinco años. – Justifica Tomoyo– Luego me casé.
 
–Si y lo que me hace preguntarme ¿Si ese sujeto hubiera estado en Japón, te habrías casado?
 
Tomoyo lo observó con visible vergüenza. – Eso no viene al caso ahora.
 
–Claro que si. Porque a pesar de haber pasado cinco años, aun te interesa.
 
– ¡Eso no es…!
 
–No lo niegues porque eres muy mal mentirosa como mi hermana. A ti te interesa él. Y lo peor de todo, que estás dispuesta a todo por él.
 
–Actúas como un hombre celoso Touya.
 
El varón da un paso delante, desafiante con la mirada de reto en los ojos amatistas.
 
–No. No celoso. Preocupado. Preocupado por ti… Se que no fui nada en tu vida en aquel momento…
 
–Touya por favor… – Ruega ella en un susurro y viéndose ahora avergonzada.
 
–Y lo comprendo. Porque fue el sufrimiento de tu fracaso matrimonial, el rechazo de aquel que te abandonó cuando más lo necesitabas y por supuesto, el hecho de nuestras soledades mutuas que nos impulsó uno al otro.
 
–Touya…
 
–Solo te digo que andes con cuidado. – Dice este acariciando su mejilla por unos instantes y añade con firmeza. – Que no sabemos en verdad a que viene este sujeto… o que trae entre manos.
 
–Li confía en él. Creo que ellos en estos momentos, tienen cosas mas en mente que tratar de conquistarnos a mi y Sakura.
 
Touya entorna sus ojos y da un paso atrás a lo que Tomoyo dice. – ¿Ese es tu temor, cierto? ¿Qué Li vuelva a enamorarse de tu hermana?
 
–No. Que Sakura se enamore de él, es lo peor que puede ocurrirle. Más con todo lo que está pasando.
 
– ¿Por qué?
 
–Porque conozco a mi hermana: cuando alguien le importa lo suficiente, deja de razonar en su propio bienestar y comienza a cometer imprudencias que puede costarle la vida. – Y con el temor de perder a su hermana reflejada en sus pupilas añade– Ya casi ocurre cinco años atrás.
 
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Shaoran y Eriol se encuentran sentados uno delante del otro en el departamento de Daidouji cuando Li arriba con chica Daidouji. Para Eriol fue una sorpresa el recibir la visita del varón en aquel lugar, último del cual podía imaginarse verle recibiéndolo dado que Tomoyo le había explicado que pasarían unos días para poder encontrarse en condiciones de moverse del departamento a la casa donde estarían viviendo casi todos, al menos por un tiempo.
 
Eriol accede a la solicitud de Li y más por la experiencia en Londres donde ha resultado herido. La situación apremia medidas extremas y cree como Li, que todos juntos tienen mas posibilidades de tratar de encontrar una solución a todo lo que está pasando que separados.
 
Pero ahora uno delante del otro, Shaoran no pudo dejar de pasar el momento para verse cara a cara con su antiguo compañero de la Primaria Tomoeda.
 
Y reencarnación de un antepasado tan prestigioso como Clow Reed.
 
Shaoran le extiende el libro al hombre de mirada azulada quien lo toma en sus manos sin percibir un atisbo de conocimiento acerca del objeto.
 
Luego de unos segundos estudiando el libro que fue usado como Diario, dice a Li. – En efecto… Es el libro de la Familia Li. – Sonriendo complacido ante aquel estado de preservación del objeto. – Pero cuando Kanda me ha revelado lo que encontraste en su interior, estaba sumamente sorprendido.
 
. –No pretendo presionarte sino tienes memoria de aquellos eventos. Pero cuando éramos niños, tenías unos conocimientos sorprendentes de todo lo que ocurría– Frunciendo su rostro al verlo vestir unos pijamas color gris oscuros. – Kanda me reveló lo que les ocurrió en Londres.
 
Eriol quien se había mantenido “indiferente” ante aquella reunión, dice con cierta reserva. –No voy a hacerme el tonto contigo Li pues has puesto el peso de todo el mundo sobre tus hombros y sería de cobardes no revelarte todo lo que sé. Pero te seré totalmente honesto: ni como Clow Reed o en esta vida, pensé jamás que sería testigo de lo que he visto… y lo que he leído.
 
– ¿Lo que has leído?
 
Eriol se incorpora y dice – Ven conmigo – dirigiéndolo por los pasillos del departamento de Daidouji hasta lo que parece ser su habitación en el mismo. Shaoran le sigue cerca. El varón dice al entrar a la misma y luego de revisar su equipaje saca unos portafolios del mismo hasta ponerse cara a cara a su conocido de infancia y decirle. – No se en realidad a ciencia cierta lo que dice el Diario que atribuyes a Clow Reed, pero si voy a enseñarte algo que … – Dudando unos instantes– Algo que puedo asegurarte que me dejó sorprendido y explicó bastante lo que nos ocurrió a Kanda y a mi en días pasados.
 
Le extiende el portafolios a Shaoran y éste lo toma mientras el diario de los Li aun permanece en las manos de Eriol al este sentarse en su cama y ofrece la silla que está a un lado en la habitación.
 
Ya una vez Shaoran toma asiento Eriol dice. – Aun no lo abras por favor – ahí señalando el portafolio. Luego que Li no insistió este dijo. – El diario de los Li, según tenía entendido era una especie de bitácora escrita por uno de los primeros antepasados Li del siglo XIII. Era como una especie de árbol genealógico y recolección de datos importantes que acaecían en la familia Li.
 
–Exacto. La página que atribuyo que haya sido escrita por Clow Reed no apareció en el libro hasta unas semanas atrás… cuando decidí encontrar a Kinomoto y le dije a Kanda que fuera por ti.
 
Eriol escucha sus revelaciones y luego de unos instantes en silencio dice. – Puedo asegurarte que por lo que vi (lo cual no he revelado a nadie mas, ni siquiera a mis propios guardianes), lo que se aproxima, no es nada sencillo.
 
Shaoran puede develar que Eriol sabe algo muy importante que no se explica aun como decirlo.
 
– ¿Tiene algo que ver con lo escrito en este libro? – señalándole el Diario de los Li. Eriol lo abre y luego de pasear diversas páginas y haberlo abierto al azar lee lo que parece ser una especie de profecía. Una vez levanta su mirada a Li este observa el estupor en su mirada (una expresión desconocida desde que eran niños). – ¿Qué pasa?
¿Lo reconoces?
 
–Si… lo reconozco – dice con aspecto derrotado. – Pero… no se suponía que debía de aparecer ahora… en estos tiempos.
 
– ¿Entonces? ¿Lo has escrito tú? Es decir… Clow Reed. ¿Lo ha escrito Clow Reed?
 
Eriol parece distraído, perdido en sus pensamientos. Finalmente niega con su rostro para responderle. – No. No fue escrito por él.
 
– ¿Un antepasado de los Li?
 
–No. – Visiblemente nervioso y perturbado por como su mente maquina todas aquellas informaciones y entrelazándola una con otra, se incorpora, para decirle. – Sin duda, Kanda te ha informado del desafortunado encuentro que tuvimos con un jinete.
 
–Pocas cosas me ha revelado. Apenas llevamos dos días en la ciudad. Kanda se la pasa más en el viejo almacén que conmigo. Incluso creo que te ha visto más a ti que a mí.
 
–No te daré mi opinión respecto a la mujer hasta el momento indicado, pero por lo pronto te revelaré lo que vi aquel día…– Y señalando con una cabezadita– y el contenido de ese portafolios. – Comenzando a desabotonar la camisa del pijama que tiene puesto ante la sorpresa de Li.
 
– ¿Qué haces…?
 
Eriol se despoja del tejido para dejar su pecho descubierto y mostrarle al voltearse, las marcas que quedan de las laceraciones provocadas en su espalda. Shaoran, el cual estaba enterado de ciertos detalles proporcionados por Kanda, pero estos eran mínimos comparados con ver el espectáculo que se vislumbra ante sus ojos.
 
Y su estupor es notable.
 
Cuatro marcas descienden en posición diagonal desde uno de los hombros del hombre hasta alcanzar el nacimiento de su espalda. Dichas cicatrices parecieran haber sido hechas con un instrumento de al menos dos centímetros de ancho y alcanzaban casi cuarenta centímetros de largo.
 
Shaoran no sale de su sorpresa y tampoco muestra interés de preguntar… porque ninguna pregunta es lo bastante justa para lo que está viendo.
 
Así que Eriol mientras se endereza y comienza a abotonarse la camisa del pijama dice con un acento serio y sin espacio a réplicas. – La intención era eliminarme… A mí y a tu amiga Sioux.
 
– ¿Quién lo hizo?
 
–Lo peor es Li, que en un principio no sabía quien era el responsable. Pero se sentía como fuego… – Parpadeando y palideciendo ante sus recuerdos, hecho que en verdad sorprende al chino. –agitó su espada… apenas pudo acercarse a nosotros y eso se sintió como si estuvieran golpeándome la espada con un látigo que estaba bañado en fuego.
 
–Quería matarte.
 
–Quería matarnos – corrige el varón. –El responsable no es humano. Aunque lo parezca. No creo incluso que sea mortal. Su estatura me recuerda la de un gigante de una historia que leí cuando era niño de unas habas mágicas*. Estaba subido a un caballo pero el corcel solo era enorme. Imagina el tamaño del sujeto.
 
– ¿Cómo apareció?
 
–En una columna de fuego – Responde el sujeto. – Así dimos con el lugar. Seguimos la columna de fuego que se podía ver desde el otro lado de donde nos encontrábamos – No dando detalles del cementerio. – Lo que si noté es que no ha llegado ahí por voluntad propia… fue convocado.
 
– ¿Convocado? ¿Por quién? ¿Por qué?
 
–Las razones para mí en estos instantes no están del todo claras, pero si lo que he podido deducir es que los sujetos que estaban ahí (vestían túnicas largas y tenían sus cabezas cubiertas), sabían lo que estaban haciendo. Y fue una reunión que no debíamos de ser testigos. Ellos nos atacaron pero no eran contrincantes para nosotros. Pero el jinete si es sumamente poderoso. No pensé que saldríamos vivos. No estaba clara la capacidad de ese sujeto. Hasta que nos atacó: ahí no quedó duda de su poder. Tuve que transportarnos rápidamente… o la historia había sido otra.
 
Shaoran observa el libro en sus manos mientras piensa en lo revelado por el sujeto.
 
–Tenemos que averiguar quien es ese sujeto. Que es lo que pasa y como detenerlo – se incorpora lentamente de la silla. – No creo ahora más que nunca, que lo ocurrido a Sakura hace cinco años, haya sido una coincidencia y si lo que dice ahí es cierto…
 
–No discuto tu conclusión, porque he tenido bastantes días (mientas no he estado inconsciente) de tomar la decisión. Incluso el venir aquí contra el gusto de todos quienes saben lo que ha pasado. Y las páginas allí dentro – señalando el portafolios– dan la clave para parte de lo que pasa. Porque supongo dado los incidentes que han acaecido en el mundo y de lo que he sido testigo, me dicen que tienes razón. – Ensombreciendo su mirada. – Creo que viene siendo hora que nos reunamos todos Li. Ya esto no nos involucra solamente a nosotros. Y por lo que te he entregado ahora… seguro tendrás tus inquietudes por ello, pero lo cierto es que todos debemos de reunirnos y definir nuestra situación y nuestra posición en todo esto.
 
–Si no fue Clow Reed quien escribió en la página del diario ¿Quién ha sido?
 
–No fue Clow Reed pero si fue alguien allegado a Clow en aquel momento, que siguió su solicitud luego de cumplir su sacrificio.
 
– ¿Sacrificio?
 
–Lo que voy a decirte cae en la más estricta confidencialidad y no debe de ser tocada en futuras conversaciones sólo o acompañados que tengamos: – Al ver como Li accede a su solicitud este prosigue– Clow Reed dividió su alma en dos para vivir una existencia dualista a la hora de morir. La razón por la cual no vine hace cinco años durante la muerte del padre de Sakura y su internamiento y el tiempo que duró en coma. Por la razón que no vine aquel momento fue porque tuve miedo. –Aturdiendo y sorprendiendo a su interlocutor, añade con notable vergüenza. – Clow al momento de morir hizo un pacto con una conocida de él: la mujer más poderosa que jamás conoció. Clow rompió todas las leyes físicas para salvarle su vida… y con ello trajo un serio problema en las dimensiones… para enmendar el daño, decidió dar su vida a cambio que esta persona sobreviviera. Selló los guardianes y el libro entregándose luego a los brazos de la muerte. Clow no quería desaparecer del mundo… irse y ya. Hizo una promesa con aquella mujer de lo siguiente: tenía una deuda de vida y ella en su juramento, prometió tomar el alma de Clow Reed y dividirla en dos para colocarla en el mundo nuevamente.
 
Shaoran lo escucha estupefacto. No se atreve a interrumpirlo pero su cabeza es una maraña de ideas zumbándole en los oídos y la primera tan absurda como las siguientes.
 
–Clow Reed sacrificó su bien y el bien del mundo al salvarle. La primera mitad del alma de Clow sigue dentro de mí. Es por ello que tengo sus recuerdos. Puedes decir que soy una especie de reencarnación, como le llaman los parasicólogos y el mundo moderno y así fue llamado en el mundo antiguo. Pero no exacto porque no tengo el alma completa de Clow Reed.
 
Shaoran siente naúseas y que le duele la cabeza.
 
–La segunda parte de su alma, murió el día que el padre de Sakura falleció en el accidente de auto.
 
Shaoran estaba estupefacto y pudo articular un – No… no entiendo. Las almas no mueren… no pueden morir.
 
–La de él así lo hizo porque murió a destiempo – Explica el sujeto. – Y en aquel instante tuve miedo.
 
– ¿Cómo sabías que el padre de Sakura era la segunda parte de tu alma? Del alma de Clow Reed – corrige a tiempo.
 
–El libro llegó a sus manos… por razones que aun tú y yo desconocemos, pero llegó a manos de su hija. ¿Crees que es coincidencia que eso haya ocurrido?
 
–El señor Kinomoto no tenía poderes mágicos.
 
. –No. Por supuesto. Es la parte del “alma humana” de Clow Reed. Pero aún siendo ser humano poseía la mitad del alma de un poderoso hechicero.
 
–Creías ¿Pensabas que al morir, morirías tu también?
 
–Moriría mi lado mas humano. –Dice con cierto pesar. – Soy el lado práctico… el lado consciente y el lado frío de Clow Reed. El lado mágico de él. Sin embargo, no dudo en romperle el corazón a la persona que significa algo para mí. No dudo en abandonar a los seres queridos una vez se aproximan demasiado a mi… no logro decirle a una mujer que le amo. En vez de eso, pierdo la oportunidad de ser feliz a su lado… no conozco lo que es la felicidad. Y en vez de decir o de tratar de expresar lo que siento, salgo corriendo a la primera oportunidad terminando solo, acompañado de un rencor y sed de venganza y temiendo verme provisto de un corazón incapaz de amar.
 
–Creo que eso es circunstancial – Opina Li atrayendo la mirada intrigada del varón de ojos azules. Al verse capturando su atención añade. – Por esos detalles que definen tal vez tu personalidad, no podemos deducir que todo el lado “humano” murió con el señor Kinomoto. Creo que es mas que eso… y tu conducta respeto a todo lo que me has dicho es simplemente ser humano con desperfectos.
 
–No sabes el alivio que tus palabras traen consigo. – Admite el varón observando a su aliado con una expresión de cansancio o remordimiento. – No lo había visto desde esa perspectiva.
 
–Tal vez porque tienes un alma humana… llena de virtudes pero también defectos. Y creo que en cierta forma la práctica hace al maestro. – Ahí dejando por concluido el tema añade. – ¿Cómo se llama la persona que salvó Clow? Tal vez encontremos a algún descendiente.
 
Eriol sonríe con cierta melancolía al responderle al sujeto con una expresión de naturalidad como si fuera la cosa más lógica del mundo. – ¿Quién ha dicho que la mujer está muerta?
 
–Clow vivió en el siglo XV ¿Me quieres decir que ella aún vive?
 
–Ella vive aún. Porque ese fue el precio a pagar por el sacrificio de Clow al salvarle la vida. El precio para enderezar el desastre hecho por ambos en meterse con las dimensiones.
 
– ¿Dimensiones? – Ahí observando el libro en las manos de Eriol el cual aun permanece allí. – Ahí hablan de las dimensiones…
 
–Supongo que así es. Si algo ha quedado claro para los hechiceros en el constante paso del tiempo es que no puedes entrometerte con dos cosas: con el pasado y con las múltiples dimensiones. – Sonríe con astucia como si todo lo revelado a Shaoran (momentos tristes e íntimos pertenecieran al pasado) – Se llama Y?ko… Y?ko Ichihara**. Y ésta mujer aun vive. – una sonrisa mas astuta se dibuja en su rostro – si sabes donde y como buscarle.
 
–––––––––––––––––––––––––––––––––––––––––
 
El vehículo estaba estacionado de espaldas en la entrada de la casa cuando Kanda levanta dos cajas enormes llenas de libros y material de investigación que tenían en el almacén que usaban como hogar temporal en Tokio. Cuando cree que puede dominar aquellos pesados objetos, se ve traicionada por los brazos, los cuales temblorosos, tratan de dominar el pesado contenido y cuidando que no se le caiga al suelo.
 
Pero a pesar de ser una mujer entrenada para actividades de combate y enfrentamientos, la voluntad para llevar aquellas cajas, flaquee con cada segundo.
 
Y es cuando un par de manos se hacen presentes, tomando la caja que se encuentra arriba y aligerando su trabajo. – ¡Oiga!– bajando un poco la caja que aun queda en sus manos para ingresar con ella al interior de la casa.
 
Entonces se queda observando la alta compostura de un hombre alto de cabellos chocolates y piel dorada que le observa con detenimiento y curiosidad.
 
–Lo siento… pensé que era Rajdetsú… – Ahí observando el rostro curioso del hombre se abochorna para añadir. – No me comprende… Lo lamento…
 
Y Kinomoto solo hace observarle fijamente.
 
– ¿Aun no has terminado de descargar el coche? – Pregunta el sujeto que conoce como Rajdetsú dándole alcance y poniéndose a la par del otro hombre. – Este es Kinomoto… el hermano de la chica de ojos verdes que nos encontramos mas temprano. Vivirá aquí.
 
–Tendremos serios problemas de idiomas en esta casa. – Dice Kanda observando al sujeto que en ningún momento hace un intento por comunicarse y con la caja en sus brazos, camina al interior de la casa. – No se como Li solucionará la barrera lingual.
 
– ¿A poco habrá problemas? Si Li se comunica perfectamente contigo.
 
–Si. No comprendo porque… no recuerdo haber aprendido chino en algún momento. Él sabía hablar algunas cosas en inglés cuando le conocí pero… luego de unas semanas, nos comunicábamos perfectamente y no había necesidad que él hablase en chino.
 
Rajdetsú la observa detenidamente mientras toma otra de las cajas, cierra la cajuela y comienzan a caminar juntos a la casa. – A propósito: Tendremos también que armar horarios de limpieza y cocina. – Viendo como la sorpresa se vislumbra en el rostro de la mujer.
 
–Yo no se cocinar… no muy bien.
 
–Si, lo se. Pero cada quien tendrá que ingeniárselas para cooperar con la casa y adicional con los entrenamientos. La casa fue arrendada pero las comidas, los alimentos y la limpieza están en cuenta de nosotros. A ver como nos acostumbramos no solo a convivir nosotros seis, sino también con los hermanos Kinomoto, el sujeto ese que vendrá mas luego. – Ahí dirigiéndose añade. – Oye ¿Qué tal si vamos de compras ahora temprano? No hay nada en el refrigerador y nos libramos de los deberes de la cocina.
 
–Muy buena idea– sonríe ella dándole la razón al sujeto. – Pero…
 
– ¿Qué?
 
–No se leer japonés.
 
–Nosotros resolvimos la cocina en estas semanas. Vamos, así aprendes a comprar lo necesario.
 
Kanda sabe que el sujeto se le ha ocurrido una excelente idea por lo que decide acompañarlo.
Y notando mas adelante en el pasillo, ve la caja que el llamado Kinomoto ha llevado hasta la casa.
 
La barrera del lenguaje será un problema definitivamente”.
 
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Los toques a la puerta de la oficina de Sonomi Daidouji atraen sus pensamientos mientras se queda ensimismada observando un pequeño marco con la foto de su única hija cuando aun era una niña. Su secretaría entra diciendo.– Disculpe señora. Su hijastro está aquí.
 
–Hazlo pasar– dice Sonomi incorporándose para ir a recibir al hijo de su esposo. Este ingresa con altivez a la oficina de su madrastra pero se aproxima a ella para saludarle con efusividad y una falsa humildad en su mirada.
 
– ¿Cómo has estado?
 
–Mal, pero no es tu culpa. – Brindándole que tomara asiento y ella acompañándole…– Tengo varios días sin saber de Tomoyo. – Cerrando los ojos. – Esa niña me ocasiona unos dolores de cabeza.
 
–Mi padre comentó que tomó muy mal su encuentro en el restaurante. Tal vez, va siendo hora que comprenda Sonomi que su hija no simpatiza con nosotros. Y estos esfuerzos por unir a la familia, lo que hacen es separarla cada vez más.
 
. –Mi anterior esposo, el padre de Tomoyo, sabía como manejarla. Adoraba a su padre. Y al yo casarme, tal vez lo consideró como una traición.
 
–Tal vez perder a su padre, influenció en ella.
 
–El hecho que su padre nos abandonara cuando ella cumplía cuatro años y luego volviera cuando ella tenía doce ayudó a su estrechez con el sujeto. Pero luego, su abandono lastimó mucho a mi hija. A ambas.
 
El hombre se queda observándole mostrando cierta compasión en su mirada que engaña a Sonomi por unos instantes y dice – Pero no viniste a esto… ¿Qué puedo hacer por ti?
 
–Estaba pensando tratar de mediar por ustedes con mi hermanastra. Estuve en su oficina hace unos momentos y me han dicho que no ha llegado el día de hoy – viendo como Sonomi frunce su rostro– Incluso me ha comentado su secretaria que al menos que no sea algo importante, no le pasara llamadas a su teléfono móvil.
 
– ¡No puedo creer que haya vuelto a Kioto! – Dice incorporándose. – Ella no se atrevería a cumplir su amenaza…– ahí observando al hombre en busca de apoyo. – ¿Qué crees?
 
–Creo que mi querida hermana es capaz de todo… madre. Estoy pensando en hacer una especie de conciliación con ella… llegar a un intermedio. Tal vez hablar con ella en su departamento. En un ambiente tranquilo y lejos de las oficinas que siempre la estresan.
 
– ¿Crees que podrás convencerle? – Dice con tono de voz esperanzado.
 
–Veré lo que puedo hacer por ti… y por ella. Pero te lo admito: se que no será fácil.
 
– ¡Oh querido! Si la convences que venga a vivir a la casa, no se como te lo pagaré. –Abrazándose con ternura al sujeto. Y él responde ferviente el abrazo de la mujer quien ingenuamente se había ganado su confianza mucho tiempo atrás.
 
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Shaoran observa pensativo el portafolio que Eriol le había entregado más temprano con Rajdetsú en un lado de su persona al cual le había revelado parte de la información y los eventos acaecidos en Londres a Kanda y a Eriol Hiragizawa.
 
El hombre de ascendencia tibetana no esconde su estupor ante lo que el sujeto revela y el misterioso contenido del portafolios.
 
–No es peligroso por si solo– dice el hombre observando a chino y extendiendo su mano sobre el mismo dice. – Pero es peligroso en conjunto con lo que falta.
 
– ¿Lo que falta? – Pregunta sorprendido del poder de deducción del sujeto. Incluso sin siquiera abrir aquello y develar su contenido.
 
Rajdetsú finalmente toca el portafolio y cierra sus ojos. Pasa sus manos como alguien que los pasara sobre algún objeto preciado o valioso. Para Li no es nada sorprendente cuando el sujeto retira sus manos del mismo, este comience a levitar centímetros sobre la madera de la mesa.
 
El portafolio, se enciende en llamas y por un momento Li cree que su contenido lo hace también. Ve con sorpresa como el exterior es calcinado por las llamas creadas.
Pero no así lo que contiene.
 
Lo que parece ser un papel antiguo y amarillento permanece intacto. El tibetano abre sus ojos sorprendiendo a Li porque sus pupilas yacen completamente blancas.
 
– Rajdetsú ¿Qué ocurre? – Viendo como el hombre recupera a los pocos segundos el color habitual de sus ojos y observa con visible nerviosismo al chino.
 
–Yo pensé… que esto estaba perdido. – Dice con cierto nerviosismo observando el documento que aun flota delante de ellos. Poco a poco y por movimiento de su mano, va descendiéndolo hasta extenderlo por completo sobre la madera de la mesa. Shaoran le presta atención. – ¿Quién le ha entregado esto?
 
–Eriol Hiragizawa. Me dijo que esto podía ayudar a comprender lo que está ocurriendo.
 
–Tiene que ser. Esto es parte de un libro antiguo. Un libro oscuro y peligroso. Un libro que en las manos equivocadas podría traer el fin de los días. – Observando a Li con profundo nerviosismo. – Que en las manos de quien pretenda interpretarlo, podría conducirlo a la locura.
 
– ¿Quieres decir que no hay forma de saber lo que es?
 
–De saber lo que es, puedo decirle. Es parte del Codex Gigas***. Y es conocido en el mundo como el Gran Libro.
 
– ¿El gran Libro? ¿Qué…?
 
–Esta página fue arrancada del mismo. Alrededor del siglo XIV o XVI. Las páginas que este libro contenían eran tan peligrosas como la energía nuclear en manos de un dictador: todo el mundo estaría bajo amenaza. Se arrancaron un número de páginas que jamás han sido encontradas. Esta es una de ellas.
 
– ¿Sabes que es lo que dice?
 
–Por supuesto. Mi maestro me había hablado de esto. Que se había perdido. Estuvo alguna vez relacionado con un profesor que fue al Tibet con algunos manuscritos en donde certificaba que había estudiado en el Codex, interpretadas… pero estas paginas… siempre había escuchado que estas paginas fueron arrancadas precisamente porque su contenido era tan peligroso que podía volver a un ser mortal a la locura.
–Entonces ¿De que habla?
 
–A grandes rasgos… habla de la leyenda del conjuro de convocación de cuatro entes. Cuatro personajes que en casi todas las religiones del mundo se encuentran presentes: Cuatro individuos (si puede llamarse así), pueden sumir al mundo en el caos, la destrucción y la aniquilación global. Esas paginas fueron desprendidas y escondidas para que nadie, absolutamente nadie tuviera la ansiedad de convocarlos.
 
–Por que… ¿Por qué un libro presentaría algo así?
 
–Eso no es un libro normal Li. – Dice Rajdetsú, pálido y visiblemente preocupado por lo que revela o lo que tiene delante de su persona. Incluso su rostro está sudoroso y sus manos tiemblan notablemente. – Jamás pensé vivir para ver algo como esto. Las páginas están originalmente escritas en latín. Pero el poder del libro y su naturaleza tan oscura, hacen que cualquiera que se empeñe en leerlo se transforme en su lengua nativa. Es del siglo XIII y se le adjudica su creación a un monje Benedictino que pidió la ayuda al diablo para su creación.
 
– ¿Por qué un monje pediría algo así? ¿Acaso los monjes no son predicadores de la palabra de Dios?
 
–Es más que eso. Pero el hecho que la autoría se le adjudique a fuerzas negras convocadas por el monje, te demuestra la flaqueza del espíritu del hombre. El hombre busca su bienestar y seguridad por encima de todas las cosas… incluso por encima de lo que se llama “Moralmente correcto” o el “Bien más grande” cosa predicada por otro libro de conocimiento mundial.
 
– ¿Qué me quieres decir?
 
–Que esta es la anti–tesis de lo que los Católicos llaman su “Biblia” esta es la otra Biblia. No tiene ritos de adoración a fuerzas oscuras y mucho menos, pero ahí vinieron las instrucciones para traer el mundo a su fin. Las instrucciones de convocar el Fin de los Días. Creas en el Diablo o no, ese es un libro muy oscuro, un libro terrible que ha surgido en el terror de un Predicador de la palabra en encontrarse con su propio Creador: ese libro representa la parte oscura que habita en todos nosotros. Y que depende de nosotros, desechar ese lado o sucumbir a él.
 
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La sioux había tomado un calmante para el dolor de cabeza que tiene y se ha ido a dormir temprano incluso disculpándose con Hiragizawa por no darle detalles de la mudanza definitiva de todos a la casa adquirida por Daidouji.
 
Sabe que sus pocas pertenencias, pronto debía de ser movidas a la casa con Li, Rajdetsú y Hector además de los hermanos Kinomoto.
 
Que confusión de idiomas se armará en esa casa” piensa unos segundos “Li se comunica bien en varios idiomas… no le ha sido difícil comunicarse en Japonés, inglés y otros idiomas… pero con los dos hombres del Tibet, los Kinomoto y ahora Eriol Hiragizawa si que será una confusión bastante conflictiva”.
 
Se voltea a un lado pensando “Los Kinomoto: ciertamente no me imaginaba a la chica, Sakura, que fuera así. Es una chica bastante atractiva y pareciera que muy inocente… no se porque. Li me contó antes de ir por ella, que había sufrido bastante y creo que eso afecta la forma de ser de las personas. Pero por otro lado, los japoneses son bien formales… excepto… Hiragizawa” Cerrando sus ojos y sonriendo tenuemente. Recordando sus palabras la primera vez que cruzaron miradas y caminos “Dejemos las informalidades preciosa que soy menos formal de lo que aparento”
 
–Debo admitir que me recuerda mucho a mi prometido. Siempre hablaba con aquella actitud desenfadada a pesar de las responsabilidades que tenía en sus hombros al tomar el título como jefe de la tribu. – Piensa en voz alta nuevamente volteándose en la cama. – Aunque… se que hay algo de historia entre él y Daioduji. – Recordando su llegada días atrás y sus palabras y expresión a la mujer. – He ayudado mas de lo que debería con su bienestar y que se recupere pronto… pero ¿Será algo mas que hay en mi? ¿Por qué mi empeño en restablecer su salud?
 
Y con aquellos pensamientos se queda dormida.
 
A un lado ve a su prometido: alto, de cabellos negros y piel dorada como la de ella. Le sonríe y le extiende la mano. “Ven” le dice con un tono de voz lleno de ilusión para ella.
 
Ella camina a su lado, viendo como se adelantan hasta llegar al frente de su padre. Están en el patio de su preciosa casa en el medio del bosque y a pocos metros de la carretera.
 
Su padre y el resto de los ancianos se encuentran sentados en un círculo de media luna
Atrás de ellos, los demás miembros de la reserva.
 
Su padre un hombre ya entrado en edad (siempre había dicho que su madre era una mujer mucho mas joven que había muerto al traerla al mundo) observa a ambos y dice.– “La hora se aproxima. El deber de los nuestros y de nuestra guardiana es el proteger a aquellos indefensos… el deber del hombre de nuestra tribu, de nuestro líder es defender nuestro modo de vida y defender nuestros miembros de la aniquilación total. Los secretos de la Creación fueron dados por la tierra. La gran Diosa Madre nos envió también un guardián para protegernos del hombre blanco y defendernos en el transcurso de nuestra historia. Leyendas incontables se han levantado a través de los siglos y el hombre blanco delimitó sus propias tierras, no sabiendo que la fuerza y la magia de concebir nuestros guadianés protectores provienen de su propia gente. Su propia magia”
 
La hora se aproxima para que una vez mas, los guardianes sean alzados y defiendan nuestra existencia en esta tierra mortal. No temamos a la muerte, si esta significa brindarle la energía que la Diosa necesita para despertar a nuestros guardianes y defendernos con todas sus fuerzas contra las fuerzas que nos atacan. Estos días fueron predichos hace cientos de años por nuestros antepasados: mi tatarabuelo, se lo dijo a mi bisabuelo, éste a su abuelo y ahora como hizo mi padre, así les revelo lo que está por venir.
 
Kanda se despierta de repente porque escucha un timbre cerca de su oído. Cuando abre los ojos se siente aturdida ya que por un instante sentía el olor del bosque… el aroma a rocío y la brisa de las montañas.
 
– ¿Bueno? – Responde aun aturdida por su sueño y la cabeza comienza a martillarle. – ¿Li? – Parpadea sorprendida e incorporándose lentamente. – ¿Qué pasa? – Notando su nerviosismo. – Si, estoy en el departamento… ¿Ahora? De acuerdo…
 
 
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– ¿Estás bien? Has estado muy callado esta noche – Opina Tomoyo observándole dubitativa mientras ambos cenan en el comedor del departamento. Tomoyo había regresado unas horas antes, encontrando a Li Shaoran acompañando a Eriol y en una conversación que se vio interrumpida al esta llegar.
 
–No, nada.
 
–No. Algo te molesta.
 
– ¿Soy tan transparente para ser leído por tu aguda mente?
 
Tomoyo deja de comer y observa al sujeto sentado a pocos pasos de ella su expresión perturba al sujeto de pasar de la interrogante a la mas grande expresión de nerviosismo. Nerviosismo que delata cierta ansiedad que se expresa con tenues temblores en sus manos. Eriol levanta la mirada a su rostro para notar los ojos llorosos.
 
–Entiendo que no confíen en mí para revelarme las cosas. Lo comprendo porque no tengo poderes como Sakura, pero me niego a hacerme a un lado cuando se que las cosas que pasan son peligrosas no solo para ella, sino para todos nosotros. No soy tonta ¿Sabes?
 
–Jamás te tomaría por ello Tomoyo. Solo que no quiero perturbarte con los problemas, es todo. Haces bastante con molestarte a brindarnos tu hospitalidad y luego con las diligencias que has hecho en la ciudad por Li. Tienes demasiado peso sobre tus hombros.
 
–Tú… – dudando un instante aunque le mira a los ojos y Eriol puede ver como se ruboriza tenuemente. –Cuando apareciste con Kanda… me llamaste “cariño”– Atreviéndose a no retirar su mirada del varón. –… y esta tarde Touya me ha hecho ver algo…
 
–¿Kinomoto? ¿El hermano de Sakura?
 
–Me ha preguntado porque has aparecido aquí. Cree que tienes alguna clase de agenda escondida.
 
– ¿Por qué una persona que solo vi una sola vez, puede creer conocerme?
 
–Porque me conoce a mí. Sabe la verdad…y sabe que aquella vez me abandonaste… rompiendo mi corazón.
 
Eriol alzó sus cejas sorprendido de la deducción del sujeto hermano de Kinomoto. Un tipo perceptivo y que no se anda con rodeos. –Escúchame Tomoyo: si mi presencia aquí te incómoda, procuraré acortar mi estadía lo menos posible.
 
Tomoyo le observa atónita por sus palabras a lo que ella responde. –No te preocupes por eso. Puedes quedarte aquí cuanto necesites.
 
Eriol iba a referir algo más cuando una persona ingresa al comedor y disculpándose dice. – Lo siento… es Li. Quiere hablar contigo Hiragizawa. – Kanda le extiende el teléfono móvil.
 
Eriol parece confundido por la expresión en el rostro de la mujer pero no duda en tomar el aparato en sus manos y retirarse un poco para hablar con Li Shaoran.
 
Tomoyo estudia a la joven delante de ella con detenimiento. – Ya no te he preguntado si querías algo de cenar.
 
–No, estoy bien. Comí algo en la casa antes de salir.
 
Tomoyo se incorpora diciendo de cerca. – No se porque, pero tengo la impresión que te has ganado el respeto de estos hombres. – Atrayendo su mirada oscura a sus amatistas. – Eriol no prescinde de ti y Li te tiene mucha confianza.
 
–Estoy para servir a Li. Es una deuda de sangre. Salvó mi vida.
 
– ¿Y tú deuda con él? ¿Qué le debes a él?
 
Kanda le observa y mira adonde la mirada de Daidouji se ha dirigido: a la espalda del británico–japonés. Al volver su mirada a esta, replica con la voz baja. – No le debo nada. Aunque pudimos salir ilesos de aquello, no le debo nada como se lo debo a Li Shaoran.
 
Tomoyo asiente pero no dice nada. Justo en aquel momento Eriol se voltea a ellas devolviéndole el teléfono a Kanda.
 
–¿Qué pasa? Lo veo en tu mirada. – Dice Tomoyo preocupada por la expresión de tensión en el rostro de Eriol. –Algo ocurre… ¿Es acaso Sakura…?
 
–No. No. Es solo que le he entregado unos documentos esta tarde junto a unos apuntes y un colaborador de él, ha descubierto algo muy interesante. – Ahí observando a ambas mujeres dice. – Se que es un poco tarde, pero es imperativo que vayamos a la casa.
 
Ambas mujeres solo se concentraron el observar al hombre sin saber que decir.
 
 
–––––––––––––––Continuará ––––––––––––––––––––––––––
 
Guía de significados.
 
* Su estatura me recuerda la de un gigante de una historia que leí cuando era niño de unas habas mágicas: referente a la historia de hadas de “Pedro y las habas mágicas” Donde Pedro viaja a una tierra en las nubes donde habitaba un gigante que encargaba de comer todo el día y criar un cisne que solo daba huevos de oro.
 
** Y?ko Ichihara. Como saben los seguidores del Trabajo de las CLAMP este personaje es conocido como las bruja de las dimensiones y aparece en TRC (Crónicas de Tsubasa) y es protagonista de la serie XXXholic. Así que su mención en esta historia no es mera coincidencia o aparecerá solo en este momento. Yuko es muy importante en la trama de aquí en adelante.
 
***Codex Gigas. El Codex Gigas (en latín significa "libro grande"), también conocido como Código Gigas, Código del Diablo o Código de Satanás, es un antiguomanuscritomedieval en pergamino creado a principios del siglo XIII y escrito en latín presuntamente por el monje Herman el Recluso del monasterio de Podlažice (en Chrudim, centro de la actual República Checa).
 
Comentarios de la Autora.
 
Saluditos a todos y todas. Las cosas se complican y no conformes con esos peligrosos sujetos tenemos la inclusión del Codex Gigas y Y?ko Ichihara de quien se tuvo una entrega super corta en el Verdadero Legado de Mikki Chan. La lectura de TRC Me hizo inspirarme en esta historia con relación a Y?ko, encontrando en internet que esta tuvo una amistad super profunda con Clow Reed (saben que las CLAMP no dejan nada al azar y las relaciones entre sus personajes mágicos son bien sólidas). En fin, me encantó la historia tras Y?ko y Clow y no será lo último que sabremos de ellos. Por otro lado, ya tenemos a todos los chicos juntos. ¿Qué demonios le pasa a Eriol? En esta ocasión Shaoran fue mas observador que él en hacerle entender que en realidad su dualidad y la cual dice que se perdió en la muerte de Fujitaka es un asunto de humanidad. Sabemos que hay personas que dicen que no se encuentran capacitadas de amar o de hacer ver sus verdaderos sentimientos. Muchos humanos sufrimos de ese defecto y necesitamos ese empuje para cambiar un poco. ¿Acaso Daidouji será la mujer idónea para el trabajo? ¡Eso está por verse!
 
Conocimos un poquito mas de los aliados de Li. Ha aparecido un tercer aliado que es el latino que es el mediador entre las explosivas discusiones de Rajdetsú y Kanda. Por su parte, ha ocurrido la presentación de los Kinomoto con sus compañeros de vivienda y Tomoyo ha cumplido la tarea de Shaoran en conseguir un lugar idóneo para vivir. Touya aun no está del todo convencido de este plan y ¡Pobre Yukito! Tener una doble identidad no ha resultado tan óptimo con relación a su novia y la pobre no sabe ya que pensar sobre el apego del sujeto con los Kinomotos.
 
Por lo pronto, saben que la historia Se Busca Novio ya ha sido estrenada en los diversos portales y ha tenido una gran aceptación. En realidad, no pensaba sacar una historia “Paralela” con esta (ya de por si, la trama de esta es sumamente complicada) pero musa quiso trabajar algo ligero y lejos de apocalipsis y tragedias. Si aun no la han leído ¿Qué esperan para hacerlo? ? por lo pronto ha tenido una buena aceptación en los diversos sites y espero en verdad que sea del agrado de todos.
 
Ya saben que comentarios, dudas, tomatazos, Eriol Hiragizawa y demás a mi correo o por aquí. Ya nos leemos.
 
Ahora un pequeño avance del próximo capitulo:
-Lo sucedido en su departamento de Kioto me puso a pensar… bastante- Dice Li ahora hablando.- Lo que me hace pensar que lo que puede pasar (o como evitarlo) tiene mucho que ver con ustedes.
 
-Por lo que es importante ver más atrás, como ha dicho Tomoyo. Investigar sus antecedentes…
 
-¿Investigar nuestros antepasados? – Pregunta Touya.- ¿Por qué?
 
-Porque se me ha ocurrido que no es solo Sakura quien puede impedir el “Fin de los Días” también usted puede jugar un papel sumamente importante. Y el ataque usando la forma de su madre no me saca de dudas. Es importante que permanezca aquí… al menos por un tiempo.
 
Touya no discute aquello y sin embargo pregunta.- ¿Es necesario hacer que Yukito vuelva? – Ahora observando a Hiragizawa.- Él tiene una vida en Kioto… se casará y no se como le podría explicar a su prometida…
 
Eriol sonríe complacido para decir – No creo que sea necesario. – Ahí observando a Li quien asiente lentamente.- Al menos por el momento. Podremos valernos mientras tanto de cuidarnos y cuidar a Sakura hasta que esté en la capacidad de cuidarse sola. Por lo pronto, debemos de tomar medidas: No vendrán visitantes inesperados a la casa. No podemos confiar en terceras personas pues no sabemos ahora mismo en quien confiar y quien no y por supuesto, por su propia seguridad. –Ahí observando a Tomoyo añade- También sería adecuado que consideraras por lo pronto, salir de la ciudad… alejarte de todo. Por lo que parece los centros activos para estos percances son las capitales.
 
-No voy a ninguna parte- dice ella mostrando su sorpresa que el hombre tan solo lo sugiriera. – Voy a quedarme a ayudarles.
 
-No es necesario. Tenemos todas las manos que necesitamos.
 
-Hiragizawa tiene razón – Afirma Shaoran observando a la amatista que le devuelve una expresión de perplejidad, molestia y enojo. Muestra una mirada furibunda a los miembros de aquella mesa.- Ya te has arriesgado bastante y has hecho más que cualquiera de nosotros. Pero creo que viene siendo hora, por tu seguridad y bienestar, que vuelvas a tú vida normal.
 
Tomoyo no puede creer lo que escucha y peor: los observa a ambos con mirada de profunda incredulidad. Luego como última esperanza, dirige su mirada al pequeño guardián quien le observa de igual modo. Pero contrario a lo que la mujer cree, Kerberos dice- Ellos tienen razón Tomoyito: has hecho bastante y no podremos pagarte lo suficiente, pero tu seguridad es lo más importante para quienes te apreciamos y queremos que nada te pase.
 
Perdiendo la última esperanza ante la idea de hacerla a un lado, Tomoyo se incorpora y no lo piensa dos veces para salir de aquel lugar a paso rápido aunque para nadie pasa desapercibido que las lágrimas en algún segundo, luchaban por salir.