Dulces Tentaciones – Epilogo

Sus ojos – chocolates y expresivos.- alineaban las figuras mientras del otro lado de la mesa, la figura alta y con sus mismos ojos, observa el movimiento de sus pupilas y sus avances. Su sonrisa- gallarda y orgullosa- no pueden esconder el optimismo que siente al observar al pequeño de diez años debatirse con astucia contra el varón ingles de ojos añiles.

-Llevan en eso ya dos horas- comenta la amatista observándoles desde el otro lado del jardín mientras la ojiverde carga en sus brazos el pequeño fruto de su matrimonio con el chino Shaoran Li: la pequeña JUN*- de profundos ojos verdes y cabellos cortos y cafés- quien duerme apaciblemente mientras es acurrucada por los brazos protectores de su madre y la suave brisa de primavera. -¿Cuándo es que Eriol se dará por vencido?

-No se dará por vencido porque tu esposo jamás le dará la victoria a Liang sin antes luchar. Creo que en el fondo, tanto él como Shaoran se lo agradecen- murmura la ojiverde mientras ambas amigas se encuentran disfrutando a distancia del momento de tranquilidad que respiran en la casa veraniega de los Hiragizawas ubicada en Grecia.

Sorpresivamente los Hiragizawas adquirieron una casa en aquel remoto país y lejos de su occidente, gracias a la paz que se respiraba entre Vivian y su hijo Eriol. Después de muchos años distanciados, el hombre pudo al fin perdonar el abandono de su madre y contrario a lo que muchos pensarían, incluso se lleva de maravillas con Stavros, el esposo actual de la mujer. Luego de hacer las paces, Tomoyo convenció que su esposo comprase una pequeña casa, a orillas del mar mediterráneo y aquel sujeto quien nunca “amó a ninguna” y aprendió a amar a solo una, no le negaba ningún gusto a la madre de sus hijos por lo que “Los deseos de Tomoyo, eran ordenes claras para él”

¿Quién contradecía a la actual dueña de la franquicia Dulces Tentaciones? ¡Muy pocas personas!

En aquel momento unos pequeños de ocho y nueve años, portando conjuntos blancos y vestido, mientras calzan zapatillas de piel y cruzan con aquellos cabellos oscuros entre carcajadas y gritos sobresaltan a la pequeña de un año y medio que dormita en brazos de su madre y aquello provoca los gritillos departe de la pequeña.

Atrayendo los tres pares de ojos masculinos de la mesa a poca distancia de ellos, observan a la amatista llamar la atención dulcemente a los dos jovencitos mientras ellos, cabizbajos miran a la distancia donde se encuentra su padre.

-Vamos, vamos ¿Qué pasó aquí?

-Ya le dije a Tomoyo que no es nada Eriol- dice Sakura mientras acurruca a la pequeña y a su lado aparece el jovenzuelo Liang a observar la escena. Justo detrás viene Shaoran. – Solo estaban jugando.

-Esas no son formas de jugar y menos donde hay bebés- Afirma Tomoyo con seguridad. – Deben de tener mas cuidado.

-Lo sentimos mamá- dicen los pequeños Aiko y Hiroshi muy apenados por la situación.

-Vamos cariño… si no fue para tanto… no hubo daño… – Tomoyo exhala derrotada: Si hay alguien a quien ellos podían convencer para salirse librados de sus travesuras, ese era su padre.

Ya con la pequeña Jun nuevamente dormitando, Sakura recomienda llevarla a la habitación de arriba la cual estaba a su disposición para que descansara. Liang le sigue el paso atrás pues el pequeño adora a su hermanita y es reciproco ya que siempre la niña quiere comer y jugar con su “Hermano mayor”.

Los pequeños Hiragizawa, deciden ir a la playa por caracolas nuevas y son acompañados por Eriol quien le asegura a su esposa, volver antes de la cena. A solas, Shaoran y Tomoyo permanecen en un silencio observando a los más pequeños, bajar por las empinadas escaleras de piedra hasta la pequeña playa que está mas abajo.

-¿Has sabido algo de tu mamá, Tomoyo?

-Solo que las cosas siguen bajo control en las empresas y que está por matarse con la organizadora de bodas…

-¿Cuándo es la ceremonia?

-Dentro de dos meses ya. Uno creería que mi madre ya habiéndose casado con anterioridad, querría hacer algo más sencillo, pero no; con el apoyo de Eriol y Hiroshi el asunto va para aproximadamente doscientos invitados… ¡Y estos solo de Japón e Inglaterra!

-Sabes que Hiroshi tiene mucho que celebrar. Por dos años estuvo proponiéndole matrimonio a Sonomi. Y eso sin contar los seis anteriores que tuvo siendo pretendiente de tu madre- ocasionando una sonrisa departe de la mujer.- Es motivo de celebración.

-Si, tanto como tu madre cuando celebraron la boda tuya y de Sakura- ocasionando una mueca departe del varón.- Tres días de boda… nada mal ¿No?

-Pensé que Sakura saldría huyendo. – Dice el varón aun sintiéndose apenado – pero así son las tradiciones chinas y permitió que mis hermanas le ayudaran a organizarla. Yo habría preferido una pequeña ceremonia japonesa pero…

-Quería enmendar las paces con tu familia. Es comprensible que Sakura accediera a esa alternativa… -Shaoran sonríe entusiasmado mientras ella dice.- Disculpa que sea tan curiosa pero ¿Qué les dijo el doctor?

Encogiéndose de hombros añade.- Aun nada. Sabes que tener a Jun fue un esfuerzo de años. – Admite Li frunciendo su frente.- No han sido posible más hijos y por supuesto que yo no quiero más, si así no está destinado para nosotros. Pero sabes como es Sakura. Quiere darle un hermanito o hermanita a Jun.

-Comprendo la preocupación de Sakura. Y entiendo su pesar. – Enterneciendo su mirada añade- ¿Lo comprendes tú?

-Claro que lo comprendo. Incluso le traté de persuadir en una ocasión cuando se deprimió pues íbamos a cuatro años de casados y aun no teníamos un hijo… No sabemos con certeza si soy yo o…

-Tienes a Liang. – Revela Tomoyo con firmeza- Ella sabe que el problema no es de tu familia pues todas tus hermanas y hasta Meiling tienen varios niños.

-¿Así que te exteriorizó eso?

-Ella me lo dice todo. – Afirma Tomoyo.- Se puso tan feliz cuando el embarazo de Jun llegó a término… Estaba muy preocupada que tuviera otro aborto.

-Si, yo también lo estaba. Pero ella ahora es feliz con Jun y será feliz con los demás hijos que tengamos… estoy seguro que seremos bendecidos con mas… todo a su tiempo ¿No?

Tomoyo asiente lentamente y luego ver aparecer por la puerta a su suegra- ¡Vivian! Que sorpresa.

-¡Querida Tomoyo! – Saluda la aludida portando bolsas con muchas cosas dentro. Saluda con cariño a Shaoran sabiendo de quien se trata pues no es la primera vez que se ven y dice.- ¡Fui de compras! Traje muchas cosas para hacerles cena.

-No debiste de molestarte. Debiste quedarte en casa con Stavros.

-No te preocupes. Él está conmigo. Está descargando las demás cosas. ¡Haremos una cena típicamente griega! Creo que les encantará. A propósito ¿Está Nakuru por aquí?

-No. Se marchó esta mañana… tenía una sesión de fotos en Milán. ¿Por qué?

-¡Que mala suerte! Iba a enseñarle ese sorbete de frutas que tanto le gustó la ultima vez que lo hice ¿Te acuerdas? ¿Se fue con su esposo?

-Por supuesto. Harry no la pierde de vista desde que se reconciliaron seis años atrás.

-¡Pues no lo culpo! Tienen ya 3 niños y ella se ve como sino tuviera ninguno. ¡Si yo hubiera tenido su suerte de verme tan bien!

-¿Que dices? Si te ves de maravilla… – Contradice la amatista muy divertida.

-Bueno ya no importa. Creo que llevaré esto a la cocina- retirándose rápidamente del lugar.

-Creo que vino más bien a saber más de la boda de mamá con Hiroshi. Nakuru se lo informa todo… hasta el más mínimo detalle.

-¿Está celosa de su boda?

-Para nada. Pero le encanta saber todo al respecto. Incluso me pidió que le ayudase a escoger un regalo para los novios- negando con su cabeza- ¿Te imaginas la ex siendo amiga con la nueva esposa de tu ex esposo? A mi me espanta la situación a pesar que a Eriol le divierte y a Hiroshi le parece gracioso. Mamá se lleva de maravillas con ella y es que creo que el hecho que sus hijos están casados y comparten los mismos nietos las hace sentir a cada una enlazada a la otra– encogiéndose de hombros- en fin, será mejor que la ayude a organizar las cosas en la cocina.

Cuando Tomoyo se incorpora y se retira, Shaoran se queda pensativo observando el mar. En un instante su mente divaga en los recuerdos de los años transcurridos y no puede evitar sentir una profunda satisfacción y paz. Incluso una sonrisa se dibuja en su boca, acentuando su bello y masculino rostro.

-¿Qué piensas? – escucha una voz dulce preguntar a su oído. Al levantar la mirada se encuentra con la figura de su esposa. Sin dudarlo, le sujeta por sus caderas aproximándole a su persona para mantenerla ahí cerca de su figura, mientras él continúa sentado.

-Pensaba en Ti. En mi, en nosotros… en la suerte que tenemos de estar juntos.

-Pues mira que pensábamos la misma cosa. – Responde ella con un tono de voz calmado y tranquilo. – ¿Cuánto tiempo es que llevamos aquí ya?

-Un mes. Es precioso ¿No es cierto?

-Es hermoso. Y la ventaja que hayamos dejado personas capaces para reemplazarnos en Japón, es aun mejor.

-Son estos momentos que hay que aprender a disfrutarlos. – dice haciendo que su esposa se sentara en sus piernas, a pesar que la muchacha observa a su alrededor pues aun esa vergüenza oriental no se desprende de ella a pesar de estar en el occidente. – atesorarlos…

Sakura sonrió comprensiva apoyando su rostro contra el de él y se quedan en silencio, con los ojos cerrados y escuchando uno la respiración del otro. Después de unos momentos, ella dice.- ¿Recuerdas el paseo que dimos a la luz de la luna, por la playa hace unas semanas?

-Claro que me acuerdo – no puede evitar sonreír y un brillo feroz se posa en la mirada masculina lo que hace que Sakura abra sus ojos encontrándose con los ojos chocolates cargados de intensidad y pasión. Una sonrisa de satisfacción se ensancha por la boca masculina y dice- Nunca había hecho eso…

-Shhhhh…- dice Sakura soltando una corta carcajada al cubrir la boca masculina con sus manos- ¡Quieres que Tomoyo o uno de los niños escuche?

-Ninguno de ellos está aquí y definitivamente no hay nada que Tomoyo escuche que no entienda… somos todos adultos…

Sonrojada su esposa añade- Si pero si se entera… no nos dejará en paz nunca mas… ¡Oh! ¿Por qué se me ocurrió?

-Porque hacía calor… era medianoche… no había ni un alma en la playa y bueno…

-¡Shaoran Li!

-¿Qué tiene de malo que hablemos del tema? Simplemente le hice el amor a mi esposa en el mar bañado por la luna… no tiene nada de malo… – Acariciando sus cabellos – Y si quieres decirme que marcaste la agenda para esta noche….

-No, no, no… – Dice toda púrpura para añadir. – Bien. Tengo algo que decirte… es que… bueno… no se si fue en ese momento, o el día siguiente…- ahí ya hasta sus orejas estaban moradas. – O la noche siguiente pero…

-Espera un momento – dice el varón conteniendo su respiración y enderezándose. – ¿Es lo que creo que es?

Sakura asiente lentamente y murmura – Creo que estoy embarazada…

-¿Crees estarlo…? Sakura: por los Dioses, no juegues conmigo – dice tomándole por los brazos de manera firme pero suave.

-Tomé una prueba… y salió positiva… falta que el doctor nos confirme pero…- ahí cubriendo la boca femenina con sus labios para un asalto de besos, cortos, largos, profundos y superficiales.

-Nada de eso… iremos al doctor ahora mismo…

-¡Ahora! ¡No ahora no! Shaoran.- Viéndose siendo levantada en vilo y de un solo movimiento por el varón. No pudo evitar el chillar al verse impulsada a los aires en un corto movimiento. – ¡Shaoran! ¿Qué haces?

-Iremos al doctor a que nos confirme…

-Por eso no quería decirte: Te haces ilusiones ahora y si después…

-No, no entiendes. Este si será definitivo Sakura… este es nuestro bebé y el que estábamos esperando… este será el hermano de Jun.

-Pero ¿Cómo puedes estar seguro? Hemos intentado tanto y sabes que es tan difícil.

Shaoran calla su intención de explicarse, con un beso y luego de separarse de sus labios dice. – Será lo que quiera ser Sakura… pero te aseguro que esta vez será lo que quieres… tendremos otro bebé – dice con confianza.

La mujer no puede hacer otra cosa que sonreír. Al final, que más puede esperar. – en aquel momento Shaoran la coloca en el piso, sintiéndose terriblemente mareado. Incluso palidece.

-¿Shaoran? ¿Qué te pasa? – pregunta preocupada al ver como su rostro pierde el color. – Shaoran… ¡Shaoran! – viéndole caer al granito del suelo. Inmediatamente se arrodilla a su lado y comienza a llamar a su amiga – ¡Tomoyo! ¡Tomoyo! – viéndole salir casi inmediatamente. A toda prisa su amiga de ojos amatistas se arrodilla a su lado, estudiando la complexión del sujeto. Más atrás salen Vivian y Stavros.

-¿Qué le ha pasado?

-No se. – Réplica la ojiverde con la cabeza del varón sobre sus piernas mientras toca su rostro y muestra toda su consternación y nerviosismo– ¡Estábamos hablando y me levantó en sus brazos…!

Preocupada su amiga de cabellos plomizos nota la expresión de consternación de Vivian y Stavros dice rápidamente algo en griego que Tomoyo comprendió como “Médico” –Fue a buscar un doctor en la zona…- Dice Vivian atrayendo la mirada de la esposa de su hijo.- ¿Qué puedo hacer?

-Voy por un poco de agua- dice Tomoyo. – Ve por Eriol: Está con los niños paseando en la playa…

Tomoyo se incorpora al mismo tiempo que Vivian sale corriendo escaleras abajo que da a la playa. En aquel momento y a solas, Sakura comienza a sollozar mientras acaricia el rostro de su esposo. Pasan unos instantes cuando escucha un quejido salir de sus labios.

-¿Shaoran? ¿Shaoran?

-Mi cabeza… – dice el sujeto en un murmullo pasando la mano por ella. Luego mientras la chica sigue observando su rostro y con los ojos abnegados de lágrimas, este abre los ojos lentamente siendo lastimado por la luz del sol. – La observa un instante como si no la reconociera y rápidamente añade.- Sakura…

-¡Que susto me has dado! No, no te levantes- viendo las intenciones del hombre en incorporarse- Stavros fue por un doctor, y Tomoyo te trae un poco de agua… ¿Cómo te sientes?

-Solo me duele la cabeza. Que extraño… – dice pasando sus manos por su cabeza. – Por un momento…

-¿Qué?

-Sentí que no era yo. – Afirma pensativo y bastante serio. Viendo la preocupación en el rostro de su esposa le sonríe con confianza diciendo.- Calma Sakura – viéndole a punto de llorar.- Todo está bien…

-No. No está bien. Casi me muero del susto.

Tomoyo avanza al par y dice mientras extiende un vaso de agua fresca- Shaoran: ¿Te encuentras bien?

-Si- afirma el varón – Creo que he tomado mucho sol hoy.- Recibiendo el vaso de agua pero no tomando de ella. Pasa nuevamente sus manos por su frente mientras se incorpora parcialmente del regazo de su esposa. – Ya me siento bien.

-Que extraño que te desmayaras así… – Dice Tomoyo.- Stavros viene con el médico y Vivian fue por Eriol. – viendo como Shaoran niega con su rostro – No es nada… hemos pasado un terrible susto. ¿Qué pudo haber pasado para que te ocurriera eso?

-Bueno solo puedo pensar en una sola cosa- observando de soslayo a Sakura y revelándole la noticia- Parece que Sakura tendrá otro bebé- sonrojando a la aludida ante la mirada de sorpresa y alegría de su amiga de ojos amatistas. –Creo que la noticia me cayó mas pesada.

-¡Pues con razón! Son maravillosas noticias. – ahí observando a Eriol regresar con sus hijos rápidamente y Vivian atrás. La mirada de alivio del varón es notable al verlo al menos consciente y se arrodilla a su lado mientras los pequeños Hiragizawa lo observan con curiosidad infantil.

Lo observa con preocupación. – ¿Qué te ocurrió?

-Insolación – responde Sakura con rapidez antes que su esposo o Tomoyo tuvieran oportunidad de responder. –Suele pasar…

-Tienes razón Sakura. Pasamos mucho tiempo al sol en estos días. Es normal que estas cosas ocurran.- Ayudando a incorporarse al chino y al mismo tiempo dice- Creo que es hora de pasar el resto del día dentro de la casa, amigo. – Palmeándole con camarería el hombro. Sakura se incorpora ayudada también por Eriol e igual Tomoyo quienes avanzan detrás al interior de la casa.

Shaoran tiene el rostro serio y Eriol se percata. Se van al salón y este se voltea a su amigo para decirle.- ¿Qué es lo que te ocurre?

-No se como explicarlo pero por un momento, mi cabeza… mis pensamientos se fueron a otro lugar…- viendo como su amigo alza sus cejas. – Como si todo esto, no existiera… tampoco este momento.

Cruzándose de brazos lo observa sentarse y cerrar los ojos un segundo. Eriol no dice nada y es Shaoran quien vuelve a tomar la palabra sintiéndose mas tranquilo al decir.- Sakura está embarazada- Ahí tomándolo por sorpresa- Creo que la noticia me ha atrapado de una manera que mi juicio se tomó unas vacaciones momentáneas… ya me siento mejor.

-¡Pues con razón! ¡En hora buena! -Le felicita su viejo amigo y pariente lejano abrazándole para felicitarle por la buena noticia.- Con razón perdiste el conocimiento. Después de tanto tiempo… bueno, esperemos que sea el niño que ella desea tanto.

Shaoran sonrió con cortesía. Lo cierto que aquella sensación de vacío no le abandonó en casi todo el día. En instantes, se quedaba observando a sus amigos y principalmente durante la cena preparada por Vivian y Stavros. Observaba con detenimiento a Liang mientras devoraba sin reparos su plato de comida y mientras Sakura le observa por momentos con un gesto de preocupación y de amor en aquellos ojos verdes que en ocasiones le hinchaban de orgullo y al mismo tiempo le hizo pensar por un segundo que ella y sus hijos, las personas mas importantes de su existencia.

Aquella noche mientras Sakura termina de poner en cama a Jun y se despide de Liang camina con tranquilidad a su propia habitación encontrando a su esposo observando por la ventana. Ella coloca su frente en su espalda y se queda unos segundos en silencio mientras le abraza por la cintura y Shaoran cubre sus manos con las propias.

-Por un momento me asusté bastante. No se que haría si algo te ocurriera.

-Mis pensamientos van por el mismo trayecto. Yo mismo me siento inquieto en el día de hoy. Y no se porque. – enderezando su cuerpo para darle el frente a su esposa mientras se escuchan las olas que rompen contra los riscos a pocos metros y las que llegan a la orilla arenosa. – Por momentos me he sentido inquieto- abrazando a su esposa con intensidad pero sin llegar a lastimarle. Exhala para proseguir.- No me imagino mi vida sin ti.

-.Yo tampoco puedo imaginármela – responde por lo bajito. –Pero somos afortunados y debemos ser agradecidos: Tenemos una vida que muchos envidiarían y no son afortunados de poseer.

-¿Crees que, de existir otras vidas, podríamos ser capaces de estar juntos?

-Yo creo que si – dice la ojiverde después de pensarlo unos segundos.- El ser amado puede estar junto mientras esté destinado en las estrellas. – Sonríe agregando – Por lo menos, espero contar con la fortuna de encontrarte una y otra vez.

Él sonríe correspondiendo a su declaración y se aferra mas a su cuerpo observando sus ojos esmeraldas. – Yo también lo espero ¡Dios Sakura! No se que me pasa… pero siento que si te perdiera, no se que haría… que sería capaz. Desde que me desmayé no pienso en otra cosa más que en besarte, y hacerte mía una y otra vez… asegurándome que esta vida que vivo, no es un sueño.

-¿Por qué no me besas y compruebas que no lo es? – Le pregunta la joven con un atisbo de coquetería a pesar que sus mejillas le revelan al varón que pese a todos los años de feliz unión matrimonial y de encuentros íntimos no deja de ser la misma inocente y despistada mujer con la que se casó.

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-Creo que fue la emoción lo que lo hizo perder el conocimiento aunque puedo revelarte que incluso Shaoran estaba preocupado- dice Eriol sentado en su cama al lado de su esposa – Con la sorpresa del embarazo de Sakura fue demasiado para su persona… los individuos responden a las sorpresas de diversas formas.

-Aun me sorprende de su parte. Y vaya que nos llevamos un buen susto. Sakura mas que todos… – en aquel momento el teléfono de la habitación comienza a repicar en su base y Eriol es quien responde.

-¡Hola! – Haciendo señas a Tomoyo que se trata de su padre.- ¡Pues me alegra que todo vaya bien…! No, no hemos visto a Nakuru desde que partió a Milán a las fotos. Harry fue con ella… ¿En serio? Bueno, se lo informaré cuando vuelvan aquí. Si, adiós…- colgando la llamada. – Los hijos de Nakuru tienen varicela… -sorprendiendo a la amatista- Los mandaron temprano de la escuela y ahora mismo Hiroshi y Sonomi los están consintiendo con helados y pasteles. – Ahí atrayendo la sonrisa de su esposa- Han hecho numerosos viajes a DT y solo esta tarde…

-Pobres niños. Estar enfermos. Aunque creo que estarán bien cuidados con mamá.

-No los lamentes. Ellos no lo hacen, créeme. Son tan tempestuosos como mi prima y no te dudo que ella encuentra un alivio que le haya pasado esto cuidados por mi padre que el hecho que ellos tuvieran que cuidar de los niños y no Nakuru – viendo como su esposa abre los ojos perturbada y se ríe añadiendo- no seas tan mal pensada. Sabes que tu mamá y Hiroshi los consentirán hasta malcriarlos y Harry tendrá que recoger las consecuencias…

-Suena gracioso pero no lo es…

-Vamos cariño ¿Acaso crees que nuestros hijos no son privilegiados? Tienen una vida muy buena y por supuesto, les adoramos. Les pasamos por alto algunas de sus ocurrencias. ¿Sabes que estaba pensando? – ahí aproximándose a ella con una sonrisa pícara y siendo observado con perspicacia departe de la mujer. – ¿Sabes? Creo que a Sakura ahora esperando un nuevo bebé, deberíamos considerar la posibilidad de añadir otro pequeño Hiragizawa a la línea.

-¿Un nuevo bebé? – Pregunta la joven ofuscada ante la proposición de un nuevo miembro de la familia—Ahora resulta imposible. No con los planes que tengo para DT y… ¡Apenas podemos con los dos que tenemos!

-¿Acaso no te agrada la idea? – Refuta con una sonrisa seductora que logra por segundos flaquear la voluntad de su esposa.

-En realidad… es un tanto complicado ahora mismo. Tenemos que considerar que tengo muy poco tiempo de momento y por supuesto que tenemos las manos llenas con los dos que ya tenemos.

-A ti te encanta todo lo que se tiene que pasar para tener un bebé.- colocando un rojo carmín en las mejillas femeninas al mismo tiempo que se desliza en el lecho mientras busca la boca de su esposa y la besa con ternura y sensualidad y sigue por su cuello y sus mejillas y cerca de su oído.- Vamos… di que si…

-¿Cuándo he podido negarme cuando te pones en estos planes? – Logra articular la joven más distraída por las atenciones de las cuales es víctima. Se separa del sujeto para añadir.- De acuerdo… intentaremos tener otro bebé… pero – ahí deteniéndole antes de que volviera a besarle – Con una condición.

-¿Condición?

-Que no consentirás tanto a los niños. – Levantando un dedo por cada solicitud.- Si salgo embarazada, te quedarás más seguido en Japón a ayudarme. Y por supuesto, no dejaré de trabajar en DT hasta que nazca el bebé.

-¿Cuándo he podido llevarte la contraría en eso? Si fuera por ti, estarías teniendo a los bebés en el mismo establecimiento de Tokio… – viendo que su esposa alza las cejas esperando su respuesta, suspira, levanta su mano derecha y dice – Prometo cumplir cada una de tus condiciones… en serio – notando su rostro de incredulidad. Cuando su esposa asiente y sonríe aceptando su solemne promesa añade- Te amo…

-Yo también te amo.


————- Fin.


Significados:

JUN* Que habla con la verdad.

Notas de la autora: ¡Sorpresa! Capitulo final y este pequeño epilogo para el disfrute de todos. Espero que les agrade y que me hagan llegar sus comentarios. ¡No se olviden de participar en la “encuesta” que se encuentra en mi perfil de Facebook! Crystal Hernández ¡Tienen 21 días para votar por su favorita! Un abrazo a todos y nos leemos en mi siguiente proyecto.


Un beso para todos,

Crys.