Capítulo 9 – Tu matrimonio es una Simple Propuesta de Negocios

 

Eriol y yo seguimos siendo amigos… ¿Me molesta? No. ¿Me desilusiona? Un poco. ¿Quiero mas? Por supuesto. Sería una hipócrita en estos instantes si dijera que no me importa mas allá que una simple amistad con él cuando mis sentimientos hablan por si solos. Aun su beso me hace temblar en las noches cuando me encuentro sola en la penumbra de mi habitación y lo recuerdo. La forma como la que su mano acarició mi figura me llena de turbaciones y pensamientos de ir más allá, que una jovencita respetable no debería de pensar… pero todos lo pensamos… bien, lo diré claro aunque me sancionen: me llena de profundo deseo… ¡Soy humana! Todos sentimos deseos. Sin embargo aquí me encuentro: Dos días después de mí charla con él y aunque seguimos siendo amigos – como acordamos – no puedo evitar pensar que lo evado. Me ha invitado a cenar anoche a la residencia Hiragizawa (como una extraña manera de resarcir su error) pero no acepté inventándome una supuesta comida con Sakura y su hermano. Al final tengo que admitir que como mujer no comprendo su actitud… “no quiere usarme para lastimar a Tetsû” tampoco dio explicaciones de que problema hay entre mi padre y el suyo… no se que pensar… me gustaría imaginarme que esa fuera la sola razón, pero con Eriol todo es posible. Tal vez es una excusa… tal vez no. Solo hay una persona en el mundo capaz de responder mi inquietud y esa es mi propio padre. Ya creo que viene siendo hora que hable con él y me explique que problemas tiene su padre con el mío y poner las cartas sobre la mesa… porque Eriol no solamente me gusta… creo que estoy enamorada de él… ¡Pero jamás volveré a pedir mas nada de él! Al fin y al cabo parece ser lo que Sakura me describió anoche “Un hombre que no está claro en que siente y porque siente… Eriol es una persona absurdamente perfecta pero conflictiva” tal vez me toca no pensar en él de manera romántica y adaptarme a la triste realidad: que Eriol no sabe como amar… y tal vez nunca lo sepa”
 
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Los toques de Sakura en el marco de la puerta de la oficina, despiertan a Tomoyo de sus pensamientos. Ya finalmente DT retoma su trabajo de manera normal y las labores de reparaciones ya han sido concluidas.
 
Solo faltan las reparaciones espirituales: Sakura no está bien. Desde que tuvo que volver a trabajar en su horario normal, no cierra el negocio. Incluso en los últimos días Tomoyo además de cerrar más temprano de la cuenta, también ha asignado a otro de los empleados con la labor de cerrar a las ocho y media de la noche y abrir a las seis de la mañana.
 
La razón es sencilla: Sakura a pesar que da a entender que ese altercado con los sujetos fue solo retazo de una pesadilla, su actitud dice otra cosa: todo el día se la pasa con miedo. Incluso estando en el departamento de las jóvenes, no dura mucho tiempo a solas y por suerte se ha entretenido mucho entre las visitas esporádicas a Li quien ya se encuentra en su casa y las sorpresivas y constantes visitas de Touya, quien se ha encontrado con tiempo libre mas de lo normal. Tomoyo sabe que algo pasó en el hospital y de repente, así mismo como volvió a trabajar luego de su accidente, le dieron lo que el llama “Merecidas vacaciones” Aunque nuestra protagonista piensa que se trata de algo mas. Touya por supuesto no suelta prenda y Tomoyo no ha encontrado el momento oportuno para interrogarle.
 
Si, puede decirse que su rutina se ha trastornado un poco. Pero el ver a su amiga sana y salva le llena de gran satisfacción.
 
-Voy a la tienda de videos por un alquiler. En definitiva me niego a ver otro alquiler de Touya de serie de televisión de médicos. Ver sangre me está trastornando el juicio – sentándose delante de Tomoyo con una sonrisa.- ¿Alguna opción?
 
-Te recomendaría una de romance pero terminaríamos castigando a Touya… además no puedo esta noche…
 
-¿Vas a salir? –Pregunta sorprendida.- ¿Con Kana o con Eriol?
 
-Sabes que mi situación con Eriol es complicada. Y no, Kana sorpresivamente me ha dejado un tanto tranquila. No. Voy a cenar con mis padres…
 
-¿Con ambos? ¿Juntos? – Pregunta sorprendida y dada a que está enterando de los problemas entre el matrimonio no duda en poner el recelo como nota discordante.- ¿Acaso se te ocurrió a ti para reconciliarlos?
 
-No que va. Mi madre se negó totalmente que interviniera y respeté su deseo. Además ella misma no quiere que nada cambie. Si ella no quiere, poco puedo hacer yo para ayudarla. Mi padre fue que me llamó ayer en la tarde… quedamos de cenar juntos con mi madre esta noche.
 
-¡Vaya! No recuerdo la última vez que Tetsû organizara una cena… quien suele organizar eso es tu madre. ¿Acaso estará Kana presente?
 
-No le pregunté pero espero que no. Ese sujeto me pone nerviosa.
 
-Bueno sino te ha llamado y no has sabido nada de él, probablemente ande de viaje.
 
-Si, probablemente.
 
-Así que una tranquila cena con tus padres…
 
-Sakura: con mis padres ninguna cena es tranquila- Ocasionando la sonrisa de la ojiverde.- Además me dará la oportunidad perfecta para enterarme cual es el problema que tiene él con los Hiragizawas.
 
-O ellos con tu padre. No olvides que solo has escuchado un lado de la moneda.
 
-Moneda que no dice más nada más allá de lo que te conté. Espero esta noche enterarme un poco mas. Si Eriol no habla, definitivamente mi padre me contará que pasa… – En aquel momento suena el teléfono – Dulces Tentaciones: Daidouji al habla… ¡Señor Tsukimine! ¿Cómo está?
 
-Muy Bien Señorita Tomoyo… ¿Cómo se encuentran usted y la señorita Kinomoto?
 
-Muy bien gracias- Responde la de ojos amatistas observando a Sakura y la ojiverde sabe que se trata del suplidor de harina del negocio: el Señor Tsukimine ha sido su suplidor desde la fundación del negocio y actualmente su almacén de harina es el segundo más grande de Tokio. -¿En que puedo ayudarle?
 
-Verá Señorita Daidouji…- haciendo una pausa- No se como decirle esto… – Ahí Tomoyo frunce el gesto, acción vista por su prima. –Tengo un problema con su último pago…
 
-¿Mi último pago?
 
Sabe que no solemos tomar cheques que no sean de índole comercial pero hemos hecho una excepción en su caso porque comprendo lo que pasaron con lo del asalto y que tuvieron que reponer un numero considerable de muebles y ventanales dañados por los disparos de bala además de que la situación no anda muy bien…
 
-Señor Tsukimine: la razón por la cual decidí pagarle en esta ocasión con un cheque personal ha sido que mi disponible de efectivo hasta aquel momento no era el más factible. Mis depósitos habían sido en cheques y todo el dinero estaba en tránsito. Pero si prefiere puedo hacerle un cheque empresarial…
 
Señorita me ofende: no le estoy llamando por desconfiar de usted y mucho menos. Tiene una excelente reputación y su familia es altamente reconocida. Es por ello que le he decidido llamar personalmente y no a través de mi abogado.
 
-Hasta donde se, el pago de cheques personales no es un crimen señor Tsukimine.
 
No señorita Daidouji, no lo es. Pero dar cheques sin fondos disponibles si lo es.
 
Tomoyo aguardó unos momentos en silencio y dice.- ¿Disculpe? ¿A que se refiere? No le comprendo.
 
Le entregó a mi cobrador un cheque sin disponible señorita. Acabo de recibir el cheque del banco con fondos insuficientes marcado en las razones.
 
Tomoyo mira a Sakura intensamente y ella abre los ojos visiblemente sorprendida. ¿Fondos insuficientes? ¿Su cuenta personal? Esa cuenta siempre ha tenido fondos disponibles gracias al fideicomiso recibido de su abuelo, las ganancias finales de DT y por supuesto el pago de las acciones que lleva en Empresas Daidouji.
 
-Mis más sinceras disculpas Señor Tsukimine. Jamás imaginé que eso podía pasar… seguro fue algún error bancario. Por favor, mande a su mensajero con ese cheque y mandaré un cheque corporativo.
 
Lamento que no puede ser señorita. En estos casos mí contador me ha solicitado que se efectué una transferencia bancaria.
 
-Si entiendo. Resolveré este problema esta misma tarde… y disculpe nuevamente señor. – Después de unos cortos y breves saludos y despedidas Tomoyo cuelga la llamada y Sakura la observa con altas expectativas.- El cheque fue rechazado por su banco. Un cheque personal.
 
-¡Vaya! Eso es muy inusual. Seguro se trató de un error bancario.
 
-Si, pero eso no impide que tengamos que pagarle vía transferencia bancaria- volteándose a su ordenador para entrar al servidor de su banco.- Que extraño.
 
-¿Vas a hacer la transferencia ahora?
 
-Por supuesto. No se porque decidí darle un cheque y no trabajar la transferencia directamente desde mi cuenta. En fin, por el momento ya tenemos efectivo disponible en Dulces Tentaciones y podré pagarle. Pero me resulta muy extraño que esto ocurriera. – De ahí se dirige a los archivos del sistema con las cuentas pagadas y encuentra el monto a pagar al suplidor por lo que le hace la transacción.- Siempre he tenido dinero disponible en mis cuentas personales.- Ahí recordando algo.- Creo que es mejor que averigüe que es lo que pasa… tratarlo personalmente. Pero no ahora… listo, transferencia concluida.- Ahí prestándole atención a Sakura. – ¿Qué piensas?
 
Sakura tiene la mirada perdida y para su amiga no pasa desapercibida. Sakura se sorprende de haberse quedado pensando lejos y se nota en su expresión. –No, no es nada.
 
-¿Qué ocurre Sakura? – Al ver que quiere mantener silencio insiste.- Tienes cara de estar pensando algo muy serio. Te conozco.
 
-Es que… – Sakura se detuvo: Tomoyo tiene demasiados problemas en esos momentos además de la cena con sus padres y sin contar su relación no-relación con Eriol Hiragizawa. Pero han pasado días desde el robo en el Festival y aun Shaoran o ella no dan con el responsable. Ahora, esa extraña situación con el banco ¿Acaso es momento de mortificar a su amiga con aquellos detalles? Finalmente decide que no es momento de decírselo.- Será mejor que investigues con el banco que ha pasado Tomoyo…
 
-Si, tal vez tienes razón. – Dice la mujer al notar la atención que Sakura le presta ahora pero no puede dejar de presentir que su amiga le esconde algo. Aun mirándola dice.- Mejor reviso esto en vía automática.- Entrando al otro servidor donde se encuentra su cuenta. Pasan par de minutos en silencio y escuchándose solo el teclado del ordenador ser pulsado por las blancas y elegantes manos de la amatista para abrir los ojos segundos después ampliamente y levantarse con nerviosismo mientras su boca gesticula un claro “No” que se queda en silencio. Sakura asustada por la expresión de su amiga le llama par de ocasiones por su nombre pero Tomoyo solo gesticula el tomar el teléfono y comunicarse con el banco.
 
Sakura no resiste el colocarse al lado de su amiga para ver que es lo que pasa y sus ojos leen lo que Tomoyo ha leído momentos antes y la hacen reaccionar de la manera que lo hizo su prima.
 
La cuenta personal de Tomoyo Daidouji está en saldo cero.
 
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Una hora después y acompañada de Sakura quien hojea por momentos y sin concentrarse una revista predispuesta (dejando a Li a cargo en DT) de la enorme e impersonal sala de espera del Departamento de Reclamos del Banco Mitsubishi UFJ*. Cuando Tomoyo llamó al departamento de reclamos para pedir explicaciones que había pasado con su cuenta bancaria, estos solo le dijeron que se trasladara a sus oficinas ubicadas en el centro de Tokio y ahí se encuentra ahora: piso quince y nerviosa por todo lo que está pasando. ¿A dónde ha ido todo su dinero?
 
-Señorita Daidouji. Señorita Kinomoto… el Señor Aoyama le esperan…- indicándole una puerta a su derecha. Tomoyo se incorpora secundada por Sakura.
 
Ambas muchachas entran a la puerta indicada que resulta ser una enorme sala mucho más personal y más pequeña que en la que se encontraban. Los muebles son más contemporáneos pero hay plantas y una mesilla con tazas y bocadillos además de una tetera. Delante de ellas se encuentra un hombre de estatura media, calvo y con una sutil barba en forma de candado. Tomoyo y Sakura notan las arrugas en sus ojos que se encuentran ante un hombre mayor.
 
-Soy el Señor Aoyama- Saluda cortésmente y su voz refleja cierta paz. – Señoritas; Bienvenidas al Banco Mitsubishi.
 
-Un momento… le conozco. Lo he visto en fiestas de la casa… fiestas de mis padres- Dice Tomoyo segura de si misma.- Usted no es el del departamento de reclamos.
 
-Le dije al señor Amakuza que tomaría su reclamo de manera personal.- Dice sorprendiendo a ambas jóvenes quienes se observan entre si. El hombre les indica las sillas y dice.- Por favor…
 
Ambas chicas se sientan y el señor Aoyama guarda silencio mientras sirve té y bocadillos a sus invitadas y ambas toman en silencio aunque a Tomoyo el té no sabe a nada: la situación de donde está su dinero la tiene preocupada.
 
-Disculpe Señor Aoyama.- Dice la amatista dejando su taza en la mesa y dice.- ¿Que es lo que pasa para que el presidente del banco quiera hablar conmigo? ¿Por qué soy hija de Tetsû Daidouji?
 
-En parte es eso, pero no. En realidad es porque lo que le pasa es parte mi culpa.
 
-¿Su culpa? – Observa a Sakura dubitativa quien muestra la misma mirada de incomprensión que ella.- ¿Acaso el banco necesitaba de mi cuenta para pagar una deuda o que?
Por la forma tan sarcástica utilizada por nuestra protagonista el Presidente de la entidad bancaria y financiera no pudo evitar sonreírse y decir.- No señorita Daidouji. Por fortuna el banco es una institución sólida y firme pese a las circunstancias por las cuales pasamos… no. En realidad, hace unas dos semanas más o menos recibí una llamada de mi amigo Tetsû.
 
-¿Mi padre? No entiendo señor Aoyama. ¿Qué tiene que ver mi padre en todo esto?
 
-Su padre llamó para que le firmara una autorización para darle uso a sus cuentas personales. –Viendo la expresión de Sorpresa de Tomoyo añade.- Por supuesto que su firma variaba un poco con relación a la que tenemos en nuestras bases de datos pero no dudamos nunca que… bueno…
 
-¿Mi padre…? ¿Mi padre vació mi cuenta bancaria?
 
-Quiso acceder a las cuentas de DT pero dado a que se necesita de la firma de la Señorita Kinomoto también… no tuvo acceso. Claro que esto me llamó la atención. Cuando le interrogué de su interés en también acceder a la cuenta, me informó que usted estaba al tanto de esta solicitud pero desconocía que también necesitaba la firma de la señorita Kinomoto,
 
-¿Para que alguien como Tetsû Daidouji querría usar las cuentas de Tomoyo? Él es rico… – Afirma Sakura observando contrariada al señor Aoyama.- Tiene que haber un error.
 
-Les aseguro que no es error. Él mismo estaba en mi oficina dos semanas atrás y recibí sus documentos y lamento decir esto, le otorgué la autorización para hacer la transferencia del dinero. – Ahí observando a Daidouji. – Situación que ahora me percato fue un terrible error. Al llamar usted esta tarde, el señor Amakuza leyó quien autorizó la transferencia bancaria y decidió llamarme directamente dado a que la situación es un tanto delicada…
 
-¡Eso es un crimen! – Dice Sakura escandalizada.- Es un tipo de robo ¿No es así Tomoyo? ¿Firmaste alguna autorización a tu padre?
 
-¡Por supuesto que no! De haberla firmado, no estaría aquí pidiendo información- Observando a Sakura aturdida que siquiera pensara eso.- No. Pero Señor… ¿Para que mi padre necesita mi dinero? – Al notar la hesitación de su expresión, esta persiste añadiendo.- Dese cuenta que si las autoridades o la prensa se entera de lo que ha hecho su banco no dudarán en someterle una auditoria. Esto en todos los marcos legales, es ilegal.
 
-Señorita Daidouji, no hay necesidad de eso. El banco estará más que encantado en ofrecerle un préstamo bancario personal de manera que pueda pagarlo en el momento que resuelva su dificultad.
 
-No tuviera esta dificultad si me hubieran llamado para confirmar esto. No voy a pedirle a mi padre que saque mi dinero.
 
-Señorita, se ve usted muy pálida… ¿Quiere que le traiga algo mas? ¿Agua tal vez? ¿O un médico?
 
-Un poco de agua por favor. – Dice Tomoyo sorprendiendo a Sakura. El gerente del banco se marcha unos segundos dejando la puerta entreabierta. A solas ella mira a su amiga de ojos verdes para comentarle. – Esto es una locura. Algo extraño ocurre.
 
-Por supuesto. ¿Tu padre tomando tu dinero? ¿Qué razones tiene él para hacer eso?
 
-No lo se pero algo pasa. No se que gana él con tomar mi dinero.
 
-¿Forzarte a depender de él, tal vez? – Pregunta Sakura luego de unos instantes de silencio.
 
-¿Qué? ¿Qué lograría él con eso? No Sakura. Algo más pasa. Las cosas con mis padres están muy extrañas y ahora esto. – Ahí entra el señor Aoyama llega en esos momentos acompañado de un empleado del banco con una bandeja y dos vasos de agua con una lima dentro. –Señor Aoyama ¿Mi padre le dijo que haría con ese dinero?
 
-No especificó la naturaleza de este retiro aunque debo de admitir que me siento avergonzado: No me sorprendería que intentara usted demandarnos señorita Daidouji. – Extendiéndole uno de los vasos con agua a Tomoyo.
 
-Mi interés no es herir a nadie o menos el dinero. –Afirma Tomoyo decidida.- Lo que si quiero saber es que está pasando con mi padre. Me refiero financieramente. Porque otra razón no encuentro para haber hecho esto: Falsificar mi firma y tratar de obtener dinero a través de la empresa. .
 
El señor Aoyama hace una seña para que el empleado se retire y ya a solas con las jóvenes dice con seriedad.- Señorita Daidouji creo que usted está al tanto de las dificultades financieras que se encuentran Empresas Daidouji. Las empresas Daidouji con el paso de los meses han caído sus beneficios y se han transformado en pérdidas. Las inversiones que han hecho tampoco han sido las más lucrativas y por el momento la compra de acciones y ciertas expectativas en el mercado de acciones es lo que impide la caída definitiva del imperio que una vez construyeran sus antepasados.
 
Tomoyo guarda silencio asimilando cada una de sus palabras para luego de unos instantes de hesitación al decir algo finalmente declara- No. Debe de estar equivocado.
 
-Le aseguro que no lo estoy. Manejamos las cuentas (una parte de ellas) de Corporación Daidouji. Su padre tiene unos préstamos bien grandes con nosotros y la garantía de unas plantas de producción de las afueras de Tokio. Dentro de dos meses se hará definitiva la toma de posesión de sus bienes por el banco y este no ha hecho un solo aporte cuando los intereses han subido. Y no somos el único banco donde ha tomado prestámos. Créame cuando le digo señorita Daidouji que su apellido de aquí a cuatro meses no valdrá lo que valía dos años atrás.
 
 
El doctor Kinomoto espera que la directiva de la junta del hospital ingrese a la sala de reuniones ubicadas en el último piso del mismo. Vestido de corbata negra y saco negro, su mirada no muestra culpa o cierto grado de arrepentimiento por lo que es acusado. Incluso su jefe inmediato se aproxima a él mientras esperan la deliberación de aquellos encargados de su caso.
 
-No estés nervioso Kinomoto – Afirma el hombre quien conoce a Touya desde que era un mero practicante en la institución. Lo ha visto ascender y convertirse en uno de los más completos profesionales de su área. – Seguro te quitarán los cargos y todo estará bien.
 
¿De que es nuestro guapo médico acusado? Pues les explico: una cosa que un médico no puede hacer es colocar sus intereses particulares por encima de sus pacientes. Su voto de hacer lo imposible y servir a la comunidad sin importar sus ideales es algo que Touya ha seguido al pie de la letra desde su graduación como galeno. Excepto la noche del altercado en DT.
 
Si nuestro lector se recuerda, Touya tomó medidas en sus manos al atacar sin miramientos a uno de los acusados del asalto a DT y sin saberlo, precisamente al sujeto que iba a abusar de su única hermana. Aunque Touya no necesitaba de palabras para saber en tal grado de peligro se encontró Sakura aquella noche, luego recordemos que varios médicos, enfermeras además de los oficiales que le quitaron a Touya de encima del hombre, observaron como con negligencia Touya lo atacó, violando así reglas inquebrantables de ética del hospital.
 
Y aquellos mismos que intervinieron, se volvieron en testigos.
 
Y el acusado del asalto de DT ahora demanda al hospital y a la persona de Kinomoto.
 
¿Es eso justo? ¡Por supuesto que no! Pero amigo lector, si viviéramos en un mundo justo en todo el sentido de la palabra, viviríamos en una utopía.
 
Y no es el caso; por lo que Touya pone en estos instantes en riesgo su licencia médica.
 
El aludido no le respondió a su colaborador y en aquel instante un grupo de cinco médicos entre hombres y mujeres ingresan con portafolios en las manos y ocupan asientos indistintos en la mesa de juntas invitando a Touya y su colaborador a sentarse por igual. Ya ocupados parte de los asientos, el que encabeza la junta dice como saludo. – Hemos determinado que dado el limpio historial del Doctor Kinomoto y tomándose en cuenta que es su primera falta, nos vemos en la necesidad de suspenderlo… indefinidamente.
 
-¡Como! Es inaudito- Afirma el Doctor Kaisabe quien es que apoya a Kinomoto en su “Defensa” Contra la junta directiva.- Kinomoto jamás ha cometido una falta; es uno de los mejores médicos de su especialidad en todo Tokio pese a su juventud…
 
-Es precisamente por eso que nos hacemos la vista gorda en esta ocasión de no revocarle su licencia para ejercer- habla la mujer a la derecha de quien encabeza la mesa- y llegar a un acuerdo económico con el demandante y su abogado ha estado de acuerdo; tiene que admitir extraoficialmente que el doctor Kinomoto cometió una falta sumamente grave: se valió de su acceso como galeno y su conocimiento de términos médicos para entrar en el área donde había un presunto criminal siendo atendido quien pese a ser criminal y tener acusaciones en su contra, no deja de ser un ser humano – ahí observando a Touya.- Ser humano que como tal merecía las atenciones de igual manera que atenderíamos a un ciudadano normal.
 
Touya guardó silencio mientras Kaisabe trataba de justificar su conducta aquel día. Lo cierto es que no tenía justificación.
 
Pero el solo pensar que fue “Su hermana” la que estuvo en peligro. Que si ese otro empleado – llamado Li- no hubiera estado ahí, posiblemente la historia de Sakura hubiera sido otra.
 
-El problema o el caso aquí es que el hombre a quien el Doctor Kinomoto supuestamente atacó, demanda ahora las autoridades hospitalarias por daños y prejuicios.
 
-EL sujeto tenía unas costillas fuera de lugar. Solo las colocaba en su sitio de manera manual- Afirma Touya con sarcasmo atrayendo la mirada de los galenos allí presentes a los cuales ninguno les sorprendió su respuesta o su actitud ante el asunto.
 
-Comprendemos su actitud de esa noche Doctor Kinomoto. Pero tiene que recordar que es un hombre de profesión para cuidar a los demás y velar por su bienestar y luego está su familia. Tuvo que recobrar su sentido de profesionalidad al minuto que pasó esa cortina.
 
-Pero no lo hizo – Habla otro que se mantuvo callado hasta aquel momento. –Tiene suerte como dijo nuestra colega que no es la expulsión del colegio Médico sino una suspensión hasta que esta situación se enfríe un poco.
 
-Nuestra decisión es irrevocable- Afirma el Presidente de la junta directiva observando a ambos galenos. Y luego de aquella breve información, Touya fue pedido a entregar su gafete como miembro del hospital y volvieron a recalcar que su suspensión era de manera indefinida.
 
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El joven de mirada café despertó de sus pensamientos cuando vio que la puerta del establecimiento se abrió y se cerró y las dos personas delante de ellas no eran otras que su ex prometida y su hermana mayor. Justo cuando Meiling sonreía por finalmente dar con él, el varón ágilmente avanzó a ellas con rostros de pocos amigos. El establecimiento no estaba muy lleno pero Miyari y otro empleado de DT vieron cuando el chino se acercara a ambas mujeres y preguntó en chino.- ¿Se puede saber que rayos hacen aquí? – Observando a una y otra- ¿No les dije que las vería luego del trabajo?
 
-Queríamos ver donde trabajas es todo. – Replica Meiling observando su alrededor con aires de superioridad y lanza una mirada escudriñadora a las repisas y las mesas además del decorado.- Para que el gran Li Xiao Lang huya a sus tareas…
 
-¡Podrías bajar la voz! – Ruge Li en chino sobresaltando a varios clientes que están a su lado aunque no comprenden nada. – Esta gente no sabe quien soy… ¿Cómo supieron donde trabajo?
 
-A Nakuru se le escapó.- Responde ahora Femeii observándole con temor.- Disculpa si te hemos incomodado querido hermano.
 
El único varón de los Li observa a su hermana en silencio estudiando su complexión: Femeii siempre ha sido subyugada entre todos sus parientes e incluso forzada sin muchos miramientos a casarse con un hombre que lo único bueno que posee es su apellido. Y lo más importante para Yeran Li es emparentar con grandes familias como la Li o más cerca de las Li. Su hermana siempre ha sido la mas asustadiza de las cuatro y aunque Futtie, Fanren y Shiefa tienen matrimonios espléndidos y vidas que muchas chinas envidiarían. Pero siempre la mas indefensa y temerosa de las Li, nunca ha hablado por si misma y para mas mala suerte, le tocó un hombre dominante y de dudosa reputación en el círculo de sus informantes.
 
Pero su madre jamás ha querido disolver el matrimonio de su hermana con ese hombre. Y ella no parece tampoco interesada en disolverlo.
 
Luego le dice a Meiling -¿Qué quieren? Si es tratar de convencerme que vuelva a china estás equivocada Mei. –Dándoles la espalda y ambas mujeres le siguen con diligencia. –No voy a volver.
 
-¡Xiao Lang! ¿Qué haces aquí? Sirviendo de mesero no más. En China eres el hombre más poderoso de tu generación.- observando la espalda de su primo con intensidad y usando muchos ademanes que preocupaban a los clientes y demás meseros que no entendían nada de lo que hablan pues lo hacen en otro idioma. Shaoran le da el frente- ¡Y te rebajas a la más imposible de las servidumbres! ¿Por quien? ¿Por Yeran?
 
-Por mi mismo Mei. No voy a depender toda mi vida de mi madre o el resto de los ancianos o la familia. No voy a volver a China. – Dice con firmeza observándole sin hesitación. Finalmente se da la vuelta y comienza a atender a unos clientes. Por encima de sus saludos y ofrecimientos en japonés, Mei observa a Femeii quien se encoje de hombros al notar la persistencia de su hermanito.
 
Ya de todas maneras, Femeii se imaginaba semejante respuesta de su parte.
 
-Pudiste haber perdido la vida ¿Qué tal eso? – Replica la china en su idioma natal por encima de las voces de los clientes que intercambian palabras con el chino. – Por poco te matan ¿Acaso eso es poco?
 
-Estoy ahora mismo trabajando Mei. ¿Acaso no lo notas?- Viendo la expresión de incredulidad y pronta demencia, el varón añade- Estoy bien. Eso no fue nada. Incluso en los entrenamientos y las competencias de artes marciales avanzadas, terminaba peor que como terminé en ese asalto fallido.
 
-Por salvar una mujer no menos – dice con despecho la joven Li añadiendo.- Japonesa para colmo de males… desde que te escapaste de la casa por ahí comenzaste a cometer errores unos sobre otros Xiao Lang. No se porque escapaste… sabes que conmigo tendrás una vida en la cual no tendrás que preocuparte por los mismos problemas que hacen otras parejas: nos queremos. – Haciendo una pausa en la cual ambos hermanos Li intercambiaron miradas suspicaces ella sigue – Si es para darle una lección a tu madre lo has hecho. Ahora vuelve a casa con nosotras.
 
-No voy a volver a casa Mei.
 
-Jamás te casarás con una extranjera y lo sabes Xiao Lang: Mi tía no lo permitirá- dice viendo como su primo evade su mirada para continuar atendiendo a los clientes que han quedado rezagados por la intromisión de la china y esta vuelve a entrometerse – ¿Qué quieres? ¿Casarte con una extranjera poco digna para ti?
 
-Disculpe- dice la mujer ya hastiada de todas las interrupciones de la joven aunque no comprende nada de lo que dice. – ¿Podría decirle a esta muchacha que tenga un poco mas de respeto? Nosotros estábamos primero…
 
-Mis disculpas señora… -Dice el varón Li.
 
-¡Bah! ¿Acaso no sabe con quien habla? ¡Usted esta por debajo de mi si nos vamos a rangos! – Reclama Mei en japonés perfecto preocupando a Shaoran quien cruza rápidamente la repisa y toma de la mano a Mei y su hermana; disculpándose con presteza con los clientes y haciendo una seña a otro de los meseros para que vaya a atender a la pareja.
 
Al varón sorprende la actitud de su prima y luego recuerda que su cultura es muy denigrante de la figura femenina y Meiling fue criada por la propia Yeran lo que no ayuda en nada al comportamiento de Meiling con otras mujeres: para los chinos incluso las mujeres son despreciadas en su sociedad y sus estrictos controles natales son una tortura para quienes solo tienen una niña y ya las oportunidades de darle el seguimiento a su apellido son nulas. Los Li por ser una familia de tantas influencias políticas, económicas como sociales, fueron perdonados en su búsqueda del hijo varón que fue tan deseado para los miembros ancianos de su familia. Ahora con cuatro hijas y un varón ellos supieron enlazar las hermanas mayores a familias prominentes de la sociedad china y buscan la permanencia del apellido en la sociedad con el matrimonio de Xiao Lang. Y en este caso con Meiling y sus pensamientos de grandeza no ayuda mucho a su estatus de pasar desapercibido en Japón.
 
Ya atrás logra llevarlas hasta la oficina de Tomoyo y las mira a ambas con intensidad y habla con firmeza cuando dice. –Escúchenme ambas: no volveré a China. Puedes ir diciéndoselo a mi madre Mei.- añade cuando ve a la chica abrir los ojos ampliamente.- Estoy harto de que traten de dominarme y mandarme de un lado para otro como si fuera un muñeco. Si, se quien soy y se cuales son mis responsabilidades pero no voy a casarme contigo y no volveré a casa a ser un muñeco de exhibición de mi madre para las jóvenes casamenteras. Una vez quise casarme y lo admito y ella encontró que esa persona estaba muy por debajo de mí. No voy a permitir que me manden de nuevo a casarme con alguien a quien le convenga a la familia.
 
-¿Esto es entonces? ¿Alguna clase de estrategia para que te cases con…
 
-Claro que no. Mis sentimientos cambiaron con el paso del tiempo…he madurado Mei. He crecido. Y no volveré a China por ti… – mirando a Femeii – o por nadie mas…
 
A lo próximo su prima hizo una pataleta y echando una maldición en chino salió del despacho haciendo aspavientos con sus brazos y exasperada de la situación con su primo. Quedándose a solas con Femeii esta dice.- Sabes que mi madre procurará casarla con alguien sino vuelve contigo… ya arriesgamos bastante viniendo aquí solas.
 
-Me sorprende que hayas tomado la decisión de seguir a Mei, – Añade con una tenue sonrisa y la mirada se suaviza al intercambiar miradas con su hermana.- ¿Cómo estás?
 
-Estaría mejor si Mei se animara a pasear por la ciudad. Solo se queda encerrada en la habitación de la casa Hiragizawa ideando razones para que vuelvas a casa… Xiao Lang… Dime la verdad ¿Hay alguien aquí que te gusta? ¿En Japón? ¿Es por ello que atrasas tu partida a China?
 
El joven de mirada chocolate la observa en silencio para esperar unos instantes antes de responder. – Es posible…-Haciendo que a su hermana se le dibujara una sonrisa en su rostro. Esta asiente en silencio y su hermano abre sus brazos en un gesto que le cae de sorpresa y añade – ¿Qué? ¿No vas a saludar a tu hermano?
 
Femeii camina con lentitud y torpeza hasta fusionar su figura con la de su hermano en un cálido abrazo en silencio mientras ambos disfrutan de aquella paz que por pocos momentos tienen la oportunidad de compartir.
 
Una paz en donde Meiling no se encuentre gritando en su voz chillona sus razones.
 
-Te he echado de menos.
 
-Me has visto con regularidad gracias a Eriol. – Dice su hermano a su oído. –Lamento haberte preocupado. – Ahí mirándole al rostro –Y lamento no haber podido hacer nada con relación a lo otro… cuando mi madre adelantó el matrimonio…
 
-Te comprendo. –Separándose un momento de su aferre- Este país es muy bonito. Un tanto complejo para mi gusto pero muy lindo. Y moderno. Me alegro mucho que no te hayas casado con Mei… lamento decirlo pero no es la persona idónea para ti.
 
Shaoran guarda silencio para decir.- ¿Qué excusas le dieron a madre para que te dejara partir?
 
-Que tenía el permiso de mi esposo por supuesto. Y que andamos comprando cosas para el departamento… – encogiéndose de hombros. –Aunque si tiene un investigador vigilándote no tardará de decirle finalmente que nos ha visto en Japón…
 
-No dudo que pasará.
 
-Tendremos problemas.
 
-Tranquila. Yeran aun no pretende acercarse. Créeme lo se.
 
-Será mejor que alcance a Mei… – Dice besando su mejilla y separándose definitivo de la figura de su hermano y añade.- Espero verte en la casa Hiragizawa. Nakuru quiere organizarnos una cena para mañana en la noche y estamos invitados.
 
-Dile a Nakuru que estaré ahí – afirma Shaoran asintiendo y con una mirada final se despiden.
 
Saliendo la chica de la oficina otra entra a ella diciendo.- Vaya… ¿Desde cuando tienes permiso de traer personas ajenas al negocio de la Señorita Daidouji a su oficina, Li?
 
-No es ajena. – Afirma Li borrando su sonrisa y su expresión distante vuelve a dominar su guapo rostro- Es mi hermana.
 
-¡Tu hermana! OH lo siento… lo lamento… no lo sabía.
 
-No me sorprende.
 
Cambiando totalmente su actitud inicial añade-Oye… ¿Por qué no la invitas también a mi fiesta de cumpleaños? – aproximándose a él con la sonrisa a flor de piel y una mirada de total Interés.- Mientras mas mejor.
 
-¿Estás segura? No la conoces.
 
-Es tu hermana. Con eso me basta. – observándole con admiración para añadir. – Es importante para ti…
 
-Agradezco tu cortesía.- Miyari sonríe mucho más ante su agradecimiento. -¿Estás segura que quieres que esté dos horas antes en tu casa?
 
-Si. Vivo sola y quiero que alguien me ayude con las sillas y a colocar globos para la fiesta antes de que lleguen mis padres y los demás invitados. Sakura últimamente está un tanto extraña y no se que le pasa conmigo…- bajando su mirada- la noto, desconfiada.
 
-Seguro tiene problemas.
 
-Bueno ¿Irás a ayudarme o no?
 
-De acuerdo Miyari. Te ayudaré a decorar la fiesta… – en aquel momento la chica de pecas se acerca al varón para agradecerle su detalle abrazándole tiernamente y Shaoran sorprendido y algo abochornado no rechaza su contacto pero su mirada va inmediatamente a la puerta y dice.- Sakura – Atrayendo la atención de Miyari a la puerta.
 
La ojiverde se encuentra observándoles a ambos y su rostro pálido por lo que le ocurre a su amiga Tomoyo atrae la preocupación del varón. – Disculpen… no quise interrumpir.
 
-Oh no interrumpes nada Sakura- Explica Miyari separándose del varón de cabellos marrones.- ¿Qué te ocurre? – Notándose en su tono de voz preocupación.
 
-No. No me pasa nada- Afirma la ojiverde tratando de aparentar estar tranquila pero a Shaoran no engaña. –Miyari, Li: Afuera está lleno de personas… vayan por favor a ayudar a los demás… estaré bien.
 
Miyari no lo piensa dos veces marchándose por la puerta de la oficina mientras Li la observa ir al sillón de Tomoyo y sentarse con pesadez en el mismo: ella viste pantalones de mezclilla y una camisa de mangas cortas color rosa pastel. Incluso con aquellas vestimentas que no forman parte del uniforme de DT atraen la mirada del sujeto pero este no opina nada.
 
-¿Qué es lo que pasa Sakura? Estás extraña… – Finalmente dice el varón cruzado de brazos en el umbral de la puerta de la oficina.
 
-Es Tomoyo…-Shaoran levanta las cejas visiblemente sorprendido. – Problemas… en fin. Se ha marchado sola y eso me tiene bien preocupada.
 
-¿Acaso su vida está en peligro a donde ha ido?
 
-Oh no lo creo. – Afirma la ojiverde pero su voz sonó un tanto titubeante.- Esperemos que no… fue a casa de sus padres.
 
Shaoran conociendo la historia tras Tetsû Daidouji , la forma que Sakura se expresa y lo que Eriol le contó no duda que la preocupación de esta sea justificada.
 
-Entiendo.- Afirma el varón sorprendiendo a la joven por su respuesta como si comprendiera todo lo que ella habla a lo que él añade – Iré a trabajar… con permiso.- haciendo una reverencia y finalmente saliendo del lugar.
 
————————————
 
-¿Dónde están? – Pregunta Tomoyo con frialdad a una de las doncellas de la casa de sus padres al preguntar por sus progenitores.
 
-Su padre está en el estudio. Su madre en su sala privada…
 
-Llama a mi madre. La esperaré en el estudio – Ordena con firmeza marchando al lugar indicado. Sus manos las siente temblorosas pero eso no aminora la fuerza con que su corazón palpita y sus pies se mueven por la enorme mansión.
 
Al llegar a la puerta del estudio no duda en abrirla sin ser invitada y encuentra a su progenitor fumando un cigarrillo en uno de los sofás frente a la chimenea que por el momento se encuentra apagada. La enorme ventana se encuentra abierta por lo que la brisa de la tarde entra a cada rincón del salón.
 
Tetsû no parece sorprenderse de su presencia. Termina de tomar una bocanada de su cigarrillo para arrojar el resto a la hoguera apagada de la chimenea. Ella simplemente pregunta.- ¿Cuánto tiempo pensabas mantenerlo escondido?
 
Tetsû responde con firmeza..- Lo suficiente para que te casarás bajo tus propias convicciones con Kana y nos salvaras a todos de la vergüenza.
 
Aquello lo siente como un balde de agua fría. ¿Qué se casara con Kana? ¡Ahora más que nunca jamás aceptaría a un hombre como aquel!
 
-¿Lo dices así nada mas? ¿Sin más explicaciones? ¿Sin más razones? – Pregunta cuando controla su ira y las miles de preguntas que asaltan su cerebro. -¿Hace cuanto tiempo sabes que esto viene ocurriendo?
 
-Hace dos años – Dice con simpleza y ahí tomando un vaso de escocés es que Tomoyo nota que su conducta ahora tiene una razón particular. El hombre toma un trago y deposita el vaso en la mesa al lado de la chimenea apagada. – ¿Qué? No debe de sorprenderte. La situación en aquel instante estaba controlada.- Hace una pausa para observar las fotos encima de la repisa de la chimenea: recuerdos de aquellos eventos lujosos y exuberantes tan típico de una familia tan poderosa como aquella. – No puedes negar que en un principio estuvo bien. Tuviste una infancia y una juventud que jóvenes de tu edad venderían el alma por haberla pasado… ahora te toca ofrecer un servicio a tus padres que lo dieron todo por ti.
 
-¡Tetsû! ¡Tomoyo, hija! – Dice Sonomi viendo a ambos juntos en el salón: la palidez del rostro de su hija y las lágrimas contenida en sus ojos es una advertencia que algo terrible pasa; entonces todos sus temores se confirman al notar en su esposo la calma con que este se encuentra mientras su hija parece controlarse a duras penas.- ¿Qué pasa?
 
-¿Cómo pudiste? Todo el trabajo de mi abuelo… -Dice Tomoyo dirigiéndose a su progenitor.
 
-En estos tiempos cualquier empresa está al borde de perderlo todo. Es simple matemática “A mayor riesgo, mayor recompensa” simplemente el riesgo que se corre hoy en día es diez veces mas que el que corrieron tus abuelos. O yo diez años atrás.
 
Tomoyo guardó silencio unos instantes para decir con voz entrecortada. – Te lo habría dado ¿Sabes? Si me lo hubieras pedido. Si me lo pidieras… si me hubieras dicho que pasaba, no dudaba en prestártelo. Eres mi padre, jamás te habría dado la espalda.
 
-Por supuesto que lo habrías prestado. –Tomando otro trago de su escocés y viendo el vaso vacío, lo pasea en sus manos haciendo movimientos circulares y el sonido de hielo chocando llena la estancia.- Pero no puedo decir que me llena de orgullo pero prefería hacerlo a mi manera que observar la misma mirada de decepción que me das ahora.
 
Tomoyo contuvo el llanto. No vale recriminar y sancionar en aquellos momentos. En aquellos instantes sus padres necesitan de ella. Toma asiento en el sillón al otro lado de la estancia y luego de unos momentos de silencio ella replica. – De acuerdo… hablaré con un amigo… es financiero… ayudará a ver como podemos salvar a la empresa… recuperar un poco del capital y liquidar; No tendrás lo mismo de antes pero podrás levantarte… o retirarte con dignidad. Volverás a comenzar.
 
-No haré tal cosa.- Dice con firmeza como si lo que le propusiera su única hija fuera blasfema. – Ya tengo un plan de contingencia.
 
-¿En serio? ¿Cuál plan?
 
-Te casarás con Kana Ebisawa y la corporación de su padre absorberá empresas Daidouji; la fuga de efectivo será absorbida en su totalidad y los accionistas estarán conformes…
 
-No puedes estar hablando en serio – Afirma Tomoyo dudando de la sanidad de su antecesor. Busca en la mirada de su madre el apoyo que toda hija requiere cuando un padre se vuelve loco y solo ve en su mirada conocimiento, culpa y decepción… y mentira. Ahí observa nuevamente a Tetsû y dice.- No voy a casarme con Kana. No lo amo… no voy a salvar corporación Daidouji y definitivamente no voy a salvarte el trasero.
 
Tetsû se incorpora y Sonomi se sobresalta. El hombre lanza una mirada de advertencia a su esposa quien se mantiene atrás y rezagada de donde se encuentran su única hija y su esposo. Luego el aire se llena del sonido de una potente bofetada llenando ahora el salón de la onda expansiva del impacto. Tomoyo siente arder su mejilla y sus lágrimas luchan por salir por sus ojos mientras el hombre dice.- ¡Niña insolente y malcriada! –llegando a las fosas nasales de su hija el aroma a alcohol. -¡harás lo que digo porque soy tu padre y se acabó!
 
-¡No lo haré! ¡No lo haré! – Refuta ella con la misma intensidad que su progenitor- ¿Por qué se tiene que hacer de esta manera? ¿Tu manera? ¿Para que? ¿Para cubrir tus errores o tus faltas como esposo o empresario? ¿Cómo padre?
 
Tetsû alzó la mano pero la voz de Sonomi lo detuvo a tiempo mientras la mujer se aproximó hasta su hija y le dijo al hombre.- ¡ya basta! ¡Basta Tetsû por amor a Dios!
 
El sollozo de Tomoyo era silencioso. Siente las manos tibias de su madre sobre sus hombros. La voz de su padre explica.- Ebisawa tiene el veintiún por ciento de las acciones. No accede a invertir mas dinero al menos que te cases con su hijo. Casándose contigo tendrá el treinta y cinco por ciento de las acciones y yo le cederé el siguiente veinte por ciento que son mías. No hay otra opción.
 
.-¿¿Qué pasa con el otro cuarenta y cinco por ciento?
 
-Un diez por ciento está en manos de accionistas menores. El otro treinta y cinco a nombre de varias corporaciones que han adquirido con el paso del tiempo y la venta de unas acciones que hemos puesto los últimos meses… no tienes otra opción Tomoyo. .
 
-Me vendiste… me vendes por acciones… por salvar tu pellejo.
 
-No. Tu espléndido matrimonio es al mismo tiempo una estupenda oportunidad de negocios. – anuncia con desfachatez. Sonomi tiene una expresión avergonzada en su rostro.- Piénsalo querida hija. Kana es atractivo, inteligente, exitoso y joven. Sabrá hacerte feliz…
 
-No lo amo…
 
-Esto no es un requisito importante.
 
-¡Lo es para mi! ¿Acaso no lo entiendes?
 
-¿Crees que para mi lo fue? ¡Nada que ver! Cuando conocí a tu madre ni la soportaba… estaba enamorado de otra mujer- abochornando a Sonomi.- tu madre siempre se diferenció por ser una mojigata estricta y simplona… luego le quise… te juro que la quise. – Ahí observando a Tomoyo quien con mirada de incredulidad no deja de observar a su padre.- Te pasará lo mismo con Kana… sabrá hacerte feliz.
 
-¿Y sino acepto? Si no acepto tus condiciones y las de Ebisawa, entonces ¿Que Pasará?
 
-Lo perderemos absolutamente todo. Cientos de personas perderán sus trabajos. Cientos de niños perderán la oportunidad de un futuro. Y tu, Tomoyo Daidouji los enviarás a mendingar por un pedazo de pan… créeme que un trabajo no aparece en estos días a la vuelta de la esquina… ¿Te atreves tu a darle trabajo a seiscientos trabajadores en tu pequeña y lujosa bistró?
 
Tomoyo siente aquello como si una enorme presión fuera ejercida en su persona: Siente desfallecer pero no lo hace; mantiene el temple y la firmeza que siempre la ha caracterizado cuando añade.-Tiene que haber otra alternativa- Insiste la chica de ojos amatista ahí observando a su madre unos segundos.- Tiene que haber otra solución.
 
-¿Otra solución? ¿Cuál? Créeme que he tenido dos años de buscar soluciones, pidiendo préstamos financieros y los intereses nos están ahogando. Y no he encontrado ninguna. Tu dinero apenas sirvió para pagar algunas cuentas, pero otras se acumulan día con día… ya no queda nada. Los Ebisawas han sido mas que consecuentes en absorber algunas de las inversiones y prestado para saldar unos cuantos de los intereses generados en dos años. Pero lo hacen porque tienen la firme decisión que te cases con Kana.
 
Tomoyo siente que su cabeza va a explotar. Es demasiado. Mucho para analizar y refutar.
 
-Eriol… ¡Eriol! – Dice con aprensión atrayendo la mirada de su padre.- Eriol Hiragizawa… él te prestará el dinero… él absorberá la empresa. Se lo suficiente de él para…
 
-¡Eriol Hiragizawa está fuera de esto!
 
.- ¿Por qué?
 
-Porque lo digo yo. Por eso. Esa familia son solo problemas… un problema tras otro…
 
-¡No! No. Es mi amigo… me hará el favor a mi….
 
-Te hará el favor- Dice con despecho.- Lo único que conseguirás de manos de Hiragizawa es traición y una decepción tras otra… créeme conozco a su familia: te dejan aparentar algo y cuando vienes a ver te lanzan el puñal en la espalda. – Haciendo una pausa.- Ya está decidido. Te casas con Kana y mañana en la noche haremos el anuncio formal a sus padres…
 
-¡Esto es un asunto entre Ebisawa y tu! Si quieres cásate tú con él.
 
-No me pruebes niña.-Afirma Daidouji mirándole con desconfianza y mirada furiosa. .-No querrás conocer el verdadero rostro de tu padre…
 
-Tienes razón porque este que está delante de mi, no es mi padre- Replica Tomoyo quitándose las lágrimas con fuerza, rechazando el abrazo de su madre se marcha sin importarle que su progenitora le llamó hasta la salida de su casa.
 
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-Por favor, dime que te pasa…- suplica Sakura preocupada mientras su prima no levanta la mirada de la cama donde está acostada y así la encontró Sakura cuando arribó a la casa. – Sino me dices que te molesta… ¿Qué pasó? ¿Tu papá te maltrató?
 
Pero Tomoyo no le dice nada y Sakura está sumamente alarmada. Su amiga no es de las que se quedan llorando todo el tiempo mientras tiene un problema. Tomoyo siempre ha sido fuerte y decidida. Y verla así la llena de una impotencia que nunca ha sentido.
 
Y aquello le inquieta mucho.
 
-¿Acaso tu papá te quitó tu dinero? ¿Lo que nos dijo el señor Aoyama es mentira?
 
Tomoyo niega con su cabeza. Finalmente logra controlarse un poco para decir con mucho esfuerzo por los sollozos y con voz apagada- No. Los Daidouji no tienen un centavo Sakura. –Haciendo que su amiga abra los ojos ampliamente.- No solo eso. Están a punto incluso de perder la empresa.
 
-¡Oh Santo Cielo! Mantenía la esperanza de… ¿Tu padre te dijo esto? – La joven asiente en silencio y añade.- Cuanto lo siento. –Pasando sus manos por sus hombros. – Como debe de sentirse tu mamá Tomoyo… y el señor Tetsû. Y que no tengan dinero aparte no les ayuda mucho.
 
-Sakura… quiero quedarme sola… por favor.- Afirma –Deseo estar sola.
 
Sakura no insiste más. Se incorpora y la mira una vez más antes de marcharse por la puerta y cerrarla tras ella. Luego de dejarla sola marcha a la cocina con el plan de hacerle una taza de té. El té siempre le reconforta pero siente un gran temor con respecto a su amiga. Tomando una decisión toma el teléfono y marca un número familiar para ella. Solo tarda dos repiques para responder y la ojiverde dice.- No se a quien mas llamar. Tomoyo me preocupa y bastante… -Explica a grandes rasgos lo que ha pasado y añade.- No creo que su sufrimiento sea por el dinero… algo mas pasa y no me ha querido decir. ¿Podrías venir? – Esperando unos instantes y añade.- Gracias… muchas gracias. – Colgando la llamada.
 
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-Lamento mucho que mi hija no se encuentre presente Kana- Habla Daidouji mostrándose preocupado mientras los esposos anfitriones y sus invitados (La familia Ebisawa completa) se encuentran en la mesa- Se le presentó un inconveniente.
 
-Espero que no sea nada de gravedad- Asegura Kana visiblemente preocupado. Su padre sin embargo, mantiene silencio.
 
-Oh no seguro problemas femeninos. Saben como son las mujeres…
 
-¡Tetsû! – Replica su esposa visiblemente avergonzada. Las mujeres no tocan esos temas delante de los hombres por ética y moral. Pero parece que su esposo, nuevamente está pasado de tragos.
 
-¿Qué pasa Sonomi? Al fin y al cabo seremos familia muy pronto.
 
-No veo eso ocurriendo tan pronto como pronosticas, Daidouji- Interrumpe Ebisawa padre atrayendo la mirada de los comensales. Su mirada es de total indiferencia a lo que se conversa en el comedor para añadir observando con firmeza a su interlocutor y cabeza de familia—Kana ha llamado a Tomoyo en el día de hoy y no ha recibido respuesta de su parte.
 
-¡Padre! – Dice el aludido visiblemente abochornado.- Te he dicho que no te involucres en esto. Prefiero conquistar a Tomoyo en mis condiciones. No las tuyas.
 
-Les aseguro que los sentimientos de mi hija son de correspondencia con los suyos, joven Kana- Ahí mirando a su esposa para buscar su apoyo pero esta le desvía la mirada- Incluso hablábamos con ella esta tarde precisamente…
 
-Pensé que tu hija estaba indispuesta Daidouji.
 
-Y lo está. Llamó para disculparse, diciendo que lamentaba mucho no verle joven Kana.- – Afirma su interlocutor con una sonrisa de satisfacción dirigida a padre e hijo. Este último sonríe esperanzado- No dudo que sabrás de ella mañana a primera hora.
 
Ebisawa padre no dijo nada confiando las palabras de Daidouji. Pero por la forma en que su anfitrión se comportaba, la mirada de Sonomi y la ausencia de su hija, no dudaba que ya le refirió la verdad a la misma y ahora esta se encuentra debatiendo su destino como esposa para su hijo.
 
Ya a la salida de la casa, acompañado de su hijo y esposa dice con firmeza- Espero que esta vez no eches a perder tu relación con ella. Un paso en falso y…
 
-Jamás lo haría. Amo a Tomoyo. La he amado desde que estábamos juntos e la escuela.
 
-Amas a todas Kana esa será tu perdición sino te cuidas. Tengo que recordarte que las Empresas Daidouji son una corporación Multimillonaria y luego de la fusión de ambas compañías, valdrá tres veces su capital en seis meses. No quiero que arruines tu matrimonio por perseguir otras faldas.
 
-¡Padre!
 
-Es cierto lo que dice tu padre- Afirma la señora Ebisawa apoyando a su esposo. – No puedo negar que te gustan las mujeres… no serías normal sino fuera así. Pero ¿En serio tendríamos que irte a buscar a Europa cada vez que te desaparezcas una vez casado? Tardamos dos días en dar contigo esta vez…
 
-Es una suerte que no muestres signos de borrachera Kana. Te dejo a cargo de la división tecnológica con el compromiso que cumplas tus metas Kana. En vez de eso, desapareces a estar con mujeres y tus amigos.
 
-Ya cumplirás treinta Kana. Debes de asentar cabeza y tu padre se la parte tratando de que tu matrimonio con la heredera Daidouji sea una realidad porque lo mereces. Eres nuestro hijo.
 
-Es una chica centrada no como esas locas de las cuales vives rodeado. Y el hecho que sea rica ayuda a que te mantengas alejado de esas cazafortunas.
 
-¡No necesito que mis padres me conquisten a Tomoyo Daidouji por mi!
 
-¡Oh si que lo necesitas! – Refuta su progenitor haciendo que se avergüence mostrando más incredulidad y furia que encogimiento por sus palabras. – ¡He tratado por todos los medios que Daidouji convenza a su hija que eres el mejor partido que puede tener!
 
-Tomoyo no acepta mis cumplidos. No acepta mis atenciones a ella.
 
-Creo que a partir de hoy puede haber un cambio en su parecer Kana. Y por favor, si esto ocurre, deja tus malos hábitos al menos hasta que pierdas la pasión por Daidouji y ya lleven bastante casados y la corporación ya sea totalmente nuestra.
 
-Daidouji es hermosa, pero algo insípida a mi gusto.
 
-¿Acaso no me referiste que la amas?
 
-¡Claro que la amo! Pero no quiere decir que no vea sus defectos.
 
-¡Ay Kana! Hijo debes de decidirte. –Afirma su madre- La verdad no me agrada mucho emparentarme con alguien como Sonomi Daidouji… es un tanto distante y fría. Creo que a veces me mira con desprecio.
 
-Alucinaciones tuya mujer. Ya ves que la Señora Daidouji es de poco hablar. – Afirma Ebisawa desechando las ideas de su esposa y volviendo al tema de su hijo añade.- Creo que viene siendo hora que te comprometas con la hija de Tetsû Daidouji.
 
-¡Padre! Apenas hemos salido en par de ocasiones. No creo que nuestra relación…
-Tu relación está bien como está. Sabes que Daidouji no recibirá otra oferta como la tuya nunca. Además, dudo que vuelva a rechazarte. Mujeres independientes y de pensamiento libre como la hija de Daidouji al final caen – sonríe con satisfacción añadiendo.- Todas lo hacen.
 
——————————-
 
-Sakura no debió de llamarte – Afirma Tomoyo en compañía de su primo y hermano de su mejor amiga.- Aunque agradezco los helados y las galletas.
 
-No hay problema- Habla Touya sentado delante de ella en la mesa del comedor. Sakura convenientemente afirmó que necesitaba hacer unas compras en el supermercado y se ausentó dándoles privacidad al par. Y ahí estaban sentados compartiendo enormes copas de helado bañado de chocolate líquido y las galletas.- Aunque estas no son las galletas de DT, se dejan comer.
 
Tomoyo sonrió fríamente a su cumplido. Duran unos instantes en silencio a lo que Tomoyo dice finalmente.- Mis padres… lo han perdido todo. – Admite visiblemente abochornada. Touya sopesa sus palabras sin interrumpirle y sin expresiones de sorpresa o escéptismo de su parte. Aquello hace que Tomoyo continúe hablando.- Mi padre ha hecho cosas que… – Haciendo una pausa: Juega con la cuchara en el helado, dando vueltas al azar y sin razón. Deja la cuchara caer en el tazón. -¿Cuándo se complicó todo? Hace dos meses o quizá mas, tenía mi vida bajo control… tenía el negocio, tenía mi novio… tenía la amistad tuya y de Sakura… consideraba que mis padres vivían la vida perfecta. Y todo terminó siendo una mentira.
 
-No digas eso: nos tienes a Sakura y a mí. Somos tu familia. Te amamos Tomoyo. -.Aferrando su mano con ímpetu y Tomoyo agradeció con una sonrisa el contacto.- Sabes que siempre nos tendrás a nosotros. Pase lo que pase.
 
Tomoyo lo miró con interés unos instantes y pregunta.- ¿Touya? ¿Por qué no te has casado? – Ella pensó que el varón se ofendería y al no ver ninguna expresión de hastío de su parte, continuó.- ¿Acaso nunca te has enamorado?
 
-No busco el amor como requisito indispensable para casarme. –Dice para sorpresa de la joven y ella no la esconde.- Vivo mi vida enfocado en mi carrera, en Sakura y en ti.
 
-Pero debes de sentirte solo.
 
-No necesariamente. Cada vida es diferente para cada persona Tomoyo. Lo que te hace feliz a ti no particularmente funciona conmigo. O con Sakura…
 
-Sakura busca romance.
 
-Igual que todas ustedes. Nosotros somos un poco más prácticos en ese sentido.
 
-¿Así que piensas que puede ser exitoso un matrimonio sin amor?
 
-Probablemente funciona. Depende de los involucrados. No me malinterpretes: Mamá y papá se casaron profundamente enamorados. Mira que ella decidió casarse con un hombre mucho mayor que ella y ella apenas cumpliendo los dieciséis. Por suerte, Sakura no siguió sus pasos. O tal vez que eran tiempos distintos. Mamá era muy talentosa y mi papá ya trabajaba.
 
-Tu mamá tenía dinero.
 
-Y lo dejó todo por mi padre. Aunque al final nuestro abuelo ha gestionado todo para asegurarme mi carrera de médico a mi y el futuro de Sakura. No le puedo reprochar el abandonarnos.
 
-¿Entonces crees que es posible ir al matrimonio sin amor? Quiero tu sinceridad… total si es posible.
 
-Ya te dije: lo que funcionaria para algunos no funciona para todos. Por más que trates y te empeñes al final, puede ser un fracaso. Existe ese riesgo. –Dejando el helado a un lado.- ¿Por qué estas preguntas? ¿Piensas casarte por interés?
 
Touya lo dijo sacando un lado irónico ante la pregunta pero la seriedad con que su amiga le observa no le deja espacio a dudas: baja su mirada unos segundos a la mesa mientras y ella enjuaga sus lágrimas en silencio.
 
-Cometes un error. No es para ti.
 
.-Por lo que parece, debo de hacerlo.
 
-Estamos en el siglo veintiuno.
 
-Vamos Touya: tú mismo sabes de muchas personas conocidas que deciden casarse porque les conviene económicamente. Con esto, podría salvar cientos de personas de perder sus trabajos.
 
-¡Demonios! – dice el varón estrellando su mano en la mesa. – ¡No puedes hacer eso! ¡Tiene que haber otra alternativa! No serás feliz… te conozco bastante y eso del deber moral para ti no es suficiente.
 
-Sabes que no la hay… la habría explorado. He pensado horas por una alternativa. Una solución y no la hay. Sino hago esto, muchos podrían perder sus casas…sus posesiones. Sabes que los trabajos no abundan Touya.
 
-¿Qué piensas hacer entonces? ¿Con quien se supone que tienes que casarte?
 
-Con Kana Ebisawa… pero si tengo suerte… mañana podría cambiar de parecer- Afirma con dejo de tristeza dejando a Touya aun en mas curiosidad que nunca.
 
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La doncella entra en el lujoso comedor estilo occidental en donde tres comensales disfrutan de su desayuno antes de iniciar el día. La mujer se disculpa diciendo.- Disculpen señores… la señorita Daidouji espera al joven Hiragizawa en su despacho – sorprendiendo a todos ante su presencia.
 
-¿Tomoyo? – Se extraña Nakuru mirando a su Tío. Por suerte, no están aun levantadas las jóvenes Li quienes se hospedan en la mansión. – ¿Qué querrá? – Ahora observando a su primo.- ¿Quedaste de verte con ella?
 
-No. Estoy tan sorprendido como tu- Retirando su servilleta e incorporándose mientras ofrece disculpas a su progenitor y a su prima. Se retira con presteza del salón ante las miradas de los otros dos quienes se observan entre si pero procuran comer no sospechando que ocurre.
 
Como es sábado Eriol viste de manera casual y Tomoyo no puede evitar ver lo apuesto que luce. Abochornada y con unas sombras negra bajo el contorno de sus ojos es Eriol quien se aproxima preocupado diciendo.- ¿Tomoyo? ¿Qué pasa? ¿Qué haces aquí?
 
-Vine porque no tengo a quien más acudir Eriol. Necesito hablar contigo a solas…
 
Eriol no asiente ni tampoco niega, simplemente le invita a sentarse en una de las sillas predispuestas en el elegante estudio. La joven lo hace y Eriol no deja de sentirse preocupado y a la vez maravillado ante la presencia de la señorita en su casa. Aunque las dudas de que se trata de algo grave se confirman cuando ella levanta su mirada a él para mostrar unas lagrimas que luchan por salir de sus ojos amatistas.
 
-Tu… como empresario, debes de saber lo que está pasando con la Corporación Daidouji. –Eriol no afirmó y tampoco negó su conocimiento de los delicados problemas financieros. – Y como empresario debes de saber que pronto estallará públicamente la caída de la empresa y todas sus afiliadas sino se le inyecta pronto dinero para salir de las hipotecas y prestamos en las cuales se encuentra sometida.
 
-Me sorprendes Tomoyo. Pensé que estabas desligada totalmente de la situación con la empresa de tus padres.
 
-Y tú me sorprendes más. Que sepas en realidad lo que está pasando y nunca me dijiste nada- Replica consternada y con una mirada de total hastío sobre los añiles del varón.- Y dices ser mi amigo.
 
-No me malinterpretes. No quise decirte nada simplemente porque no sabía que tan al tanto estabas de esas cosas. No nos conocíamos en aquel momento lo suficiente.
 
-¿Qué tanto sabes de la verdad?
 
Eriol toma asiento cerca de ella para responderle en voz baja mientras le extiende su pañuelo para que seque sus lágrimas.- Que tu padre le debe a varios bancos varios préstamos que se harán efectivos muy pronto. Que él no podrá sostener mucho “La cortina de humo” que ha creado de estabilidad financiera entre sus accionistas. Ha puesto a la venta parte de sus acciones para solventar costos y ha creado otras acciones para la venta y capitalizar sobrevaluando los activos que posee que en el marco de mercado de inversiones es castigado con prisión.
 
-Sabías todo esto. Y no me lo dijiste… nunca.
 
-No podía preocuparte por los problemas que tu padre lleva encima. No es tu asunto. Además sabía por ti que tu dinero no estaba vinculado directamente a la corporación Daidouji. Lo que fue un movimiento audaz por parte de tu abuelo.
 
-Si, y ahora cientos de personas perderán sus trabajos sino tenemos una solución pronto. ¿Puedes auxiliar la corporación?
 
-Por ti lo que fuera querida Tomoyo; pero tu padre no quiere saber de mi las empresas Hiragizawa.
 
-¿Por qué es eso? ¿Qué es lo que ha pasado? – Eriol guarda silencio y al notar esto la amatista insiste. – Mi padre se niega a decirme nada de lo que ocurrió… ¿Acaso tu también lo harás?
 
-Es que la respuesta no recae en mí. Es mi padre quien tiene la respuesta a tu inquietud.
 
 
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-¿Tomoyo Daidouji? – -Pregunta Meiling ya sentada en la mesa acompañada del señor Hiragizawa, Nakuru y Femeei quien muestra igual curiosidad que su prima.- Conozco el apellido. He escuchado a mi padre y mi tía hablar de ellos. Añade al encontrarse Eriol en su estudio con joven en cuestión.
 
-Grandes empresarios Japoneses. Un gran prestigio detrás de su nombre. –Afirma Hiragizawa padre pensativo.
 
-¿Acaso Eriol y esa joven tienen alguna relación? – Pregunta Femeei con cortesía.
 
-¡Que mas quisiéramos! – Afirma Nakuru con aire dramático.- Pero Eriol afirma que no le quiere más allá de amistad y la pobre Tomoyo la veo con pena si se enamora de mi primo. Saben que él no cree en “Frivolidades” como el amor. –Con el mismo tono de voz típico de Eriol lo que ocasionó las sonrisas de ambas jóvenes. – Aunque no puedo decir que sea nada bueno. – Ahí mirando a su tío y ese asiente.- es la primera vez que viene a estas horas y pedir hablar a solas con Eriol… algo no me huele bien.
 
-Disculpen- Afirma el susodicho sorprendiendo a todos con su presencia en el comedor. Observando al autor de sus días dice.- Tomoyo desea hablar contigo… a solas- Afirma al ver el interés de su prima y las demás chicas por enterarse. – Está en el estudio.
 
Hiroshi se incorpora con presteza de su silla y disculpándose con las damas se retira seguido de su único hijo. Las jóvenes se observaron entre si notando el grado de confidencialidad presentada entre padre e hijo.
 
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La chica estaba aprovechando que aquel sábado abrían tarde en DT para saciar su curiosidad: Sabe desde que vio a la hermana de Li que la ha visto en otra parte, pero no recuerda donde. Ha de suponer que su hermana no es muy diestra con el japonés pues ellos hablaron en chino hasta que Miyari preguntó quien era ella. Y su rostro ha divagado en sus recuerdos, vestido de manera muy diferente.
 
Y veinte minutos en el Internet aun no sacia su curiosidad. El nombre de Shaoran Li no aparece en referencias claras y tampoco fotografías concretas exceptuando unos gráficos correspondientes de un manga muy popular en Japón actualmente**. Exasperada por su infructuosa búsqueda razona un instante. La otra chica que estaba con él en la sala de DT no le llamaba “Shaoran”…
 
-Pronunciaba algo diferente… “Shia…Xia…Xiao…¿Xiao-Lan? ¿Xiao-lang?”….- sonríendo sutilmente repite.- ¿Xiao-Lang ?-Escribiendo las palabras en el buscador « Xiao-Lang Li› pero no obtiene resultados concretos con una notable variación.
 
¿Quiso decir “Li Xiao Lang”? pregunta el buscador.
 
Cuando Miyari hizo este último intento pulsando el link ofrecido por el explorador supo en aquel segundo que las imágenes del servidor se hicieron visibles que no solo había estado en lo cierto ante aquella nueva búsqueda sino también que el rostro del joven le resultaba conocido por una razón primordial y sorpresiva y al mismo tiempo sumamente obvia.
 
-“Millonario de china a desposarse con joven adinerada” – Lee distraídamente.- “La casa de los Li anuncia el compromiso de su hijo ha sido postergado estos meses por un viaje que está realizando el joven. El destino por el momento se maneja en estricta confidencia” – y viendo la foto de Li sonríe aun mas para añadir.- ¿Shaoran? ¡Es él! Lo sabía… con que millonario… “El destino se maneja en estricta confidencia” si, porque no saben lo que hace… el heredero de la firma Li corporaciones de miles de millones de yenes y la mas importante de todo el oriente en comercio y naviera de Asía… trabaja en Dulces Tentaciones… y no solo eso… está a mi alcance… – Asiente con satisfacción ante la idea de verse no solo con el afecto de Li sino también en los miles de millones que el joven posee en su poder. –Ellas no lo sabían. Lo localizaron. Shaoran conoce a los Hiragizawa- Viendo en el buscador de imágenes varias fotos de Li desde joven en actividades deportivas. Luego como empresario y más adelante fotos de él acompañado de los Hiragizawa. Toda la información manejada desde china y con comentarios que el traductor se encargó de hacer comprensible a la joven. – ¡Primo de Hiragizawa! ¡Maldición! El hombre es rico… ¡Asquerosamente rico! – soltando una risa de satisfacción ante su descubrimiento.
 
Ahora si es inevitable conseguir el afecto del hombre. Cueste lo que le cueste.
 
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-Hace mucho tiempo, Tetsû y yo éramos amigos. Nos conocimos cuando cursábamos ambos la carrera de negocios aquí en la Universidad de Tokio. Nos graduamos con honores. – Habla Hiroshi Hiragizawa de manera cálida y para nada rencorosa con la hija de Daidouji y su propio hijo sirviendo de testigos. – Cuando ambos cumplíamos veinticinco, solicitamos inscribirnos en nuestras carreras de post Grado de la Universidad de Oxford. Ambos por supuesto ingresamos. Nuestros padres no podían estar más que orgullosos. En aquel entonces tu abuelo paterno había acordado con el abuelo de tu madre Sonomi casarlos. Era una perfecta oportunidad de emparentar con las familias mas prestigiadas de la sociedad Japonesa: Los Daidouji y los Mononohiu. Tu padre por supuesto no le agradaba la idea de un matrimonio arreglado pero no era nada que le quitara el sueño. Sonomi según había visto en fotografías era una chica agraciada y muy perspicaz.
 
-¿Mi padre no conocía a mi madre?
 
-Por breves momentos. Yo si le había visto en un recorte de diario de aquel momento y Tetsû me la mostró. Pero no nos habíamos conocido en persona. Su madre se quedó estudiando negocios en Japón y Tetsû y yo nos dirigimos a Oxford. Ahí… ahí la conocimos…
 
Hiroshi hace una pausa larga y sentada para sonreír con melancolía. – Conocimos a Vivían…
 
-¿Vivían?
 
-Por lo que parece- habla Eriol ahora tomando la palabra- Vivían se volvió una competencia muy clara para nuestros padres Tomoyo.
 
-Mi padre… se enamoró. – Afirma Tomoyo.
 
Hiroshi asiente taciturno. –Vivian era una mujer perspicaz, valiente, llena de vida y por supuesto sumamente hermosa para ser occidental. Vivian era una mujer como muy pocas. En fin, nos enamoramos los dos… tontos y jóvenes al fin. Y Vivían prefirió a tu padre al final.
 
-Un momento… si prefirió a mi padre… ¿Qué pasó? ¿Qué ocurrió?
 
-Señorita Tomoyo lo que ocurrió fue la ambición de un hombre por poseer algo que no era suyo. Cuando vi que no podía hacer entender a Tetsû que estaba comprometido con una japonesa y que no podía echar por la borda los sentimientos de Vivían o su derecho como Daidouji para heredar la empresa de sus padres por ella, me retó. – Ahí su voz se apasionó por su relato al ponerse de pie y caminar de lado a lado del estudio. – a Tetsû no le importó. Quería volver a Japón y deshacer el acuerdo matrimonial con los Mononohiu para casarse con Vivian. Decía que la amaba… no puedo decir que le quería… pero no la amaba. No la amaba como yo.
 
Ante el largo silencio que siguió aquella declaración, Tomoyo comenzó a observar a padre e hijo en lados opuestos de la habitación- ¿Qué pasó entonces? ¿Mis abuelos no permitieron cancelar el compromiso?
 
-No tuvo oportunidad de hablarlo – Afirma el hombre y ahora su mirada se ve vacía y llena de culpa. – Porque no le dejé hacerlo.
 
-No comprendo.
 
-Escribí a los Daidouji, informándoles que temía por mi amigo; que una occidental se le había puesto delante y que no escuchaba razones. –Tomoyo observa incrédula al padre de Eriol contar aquello con un dejo de tristeza y culpa en su mirada y en su tono de voz. –Pensé que una carta no le daría la urgencia que requería. Los Daidouji jamás tomarían en serio mis palabras si le llamaba por teléfono así que le mandé un telegrama…. Tetsû por supuesto fue llamado de urgencia a Japón sin darle muchas razones.
 
-¿Lo hizo irse?
 
-No solo eso. A su partida le conté a Vivían de Sonomi: le dije que era su prometida y que estuvo mucho tiempo esperándole para casarse y que su partida tan abrupta de Londres fue precisamente para contraer matrimonio con tu madre.
 
Tomoyo guardó silencio unos instantes y luego miró a Eriol. Este parecía taciturno; como si meditara todo lo dicho por su padre y lo viera tan claro en su mente como testigo.
 
-Perdí por supuesto la amistad de Tetsû una vez se enteró: al llegar aquí a Japón por supuesto la verdad le fue revelada; que yo había informado de sus intenciones de casarse con una Occidental oportunista.
 
-¿Lo Era?
 
-Vivían era sobrina del Embajador de Londres instalado aquí en Japón. Hablaba perfecto japonés y poseía un fideicomiso por la muerte de sus padres de varios millones de libras esterlinas. – Respondió Eriol observando con dulzura a Tomoyo; aquella expresión en su mirada le conmovió.- Vivían es mi madre, Tomoyo.
 
 
—- Comentarios.
 
 
Banco Mitsubishi UFJ* Ese banco en realidad existe en Japón. Aquí se conoce como una marca de vehículos pero Mitsubishi tiene un significado mas profundo para los japoneses.
 
Un manga muy conocido en Japón ** No tengo que abundar mucho en esto, pero hablamos del Manga de Tsubasa Reservoir Chronicles. No quise pasar desapercibido este detalle si se inserta el nombre de Shaoran en el buscador ^^.
 
Buenos días, tardes o noches dependiendo de la hora que lean esto. La verdad la actualización en esta ocasión se ha atrasado ¡bastante! Mil disculpas a todos. La verdad no fue mi intención que esta actualización se postergara tanto pero problemas personales mas compromisos de trabajo, me han mantenido alejada hasta estos momentos de esta nueva actualización de DT. Y como pueden notar tiene mucha información para los curiosos. Muchos secretos han salido a la luz y muchas cosas mas se esperan para la próxima actualización.
 
Ya vimos que fue lo que distanció a Tetsú y Hiroshi quienes eran mejores amigos: la madre de Eriol… Pero ¿Qué pasó para que estos se pelearan ante tal magnitud y como Vivían terminó siendo madre de Eriol si estaba enamorada de Tetsû? La respuesta a esa pregunta se viene en la próxima actualización.
 
Les mando a todos y cada uno de ustedes un fuerte abrazo y un agradecimiento de manera personal por todo su apoyo y sus comentarios. . Notaran pues mi atraso en la actualización que esta vez, no hay comentarios a sus reviews. Lamento que en esta ocasión nuevamente la situación se presente, pero si me pongo a responderles, terminaré de actualizar a final de mes y no era mi intención retrasar más la actualización. Es por ello que les pido disculpas y lean los avances que se vienen en el Próximo capitulo.
 
 
 
-A los amigos no se le usan como fichas de intercambio Eriol. – Afirma la joven de manera mordaz, soltándose de su agarre y de su alcance. – Pensé que me apreciabas aunque fuera como amiga y no como novia porque lo dejaste claro… no te intereso. Pero eres un despiadado empresario. Me usaste para saber las debilidades como empresa de mi padre. ¿Para que? Al final no pudiste hacerte de las acciones ¿Cierto?
 
-Te voy a hablar con total sinceridad: he llegado a comprar acciones. Tengo un buen porcentaje para tomar decisiones de junta pero no para hacerme dueño de ellas. Por eso Kana Ebisawa te necesita: Tienes los porcentajes dejados por tu abuelo a tu nombre para apoderarse de ellos…
 
-¡Al menos siempre supe que Kana perseguía algo! ¡Tú me engañaste a sangre fría!
 
-No, no te engañé. Simplemente aproveché lo que vi como una oportunidad de negocios y la tomé.
 
La frialdad con lo que el varón pronunció a aquello le reveló a la joven lo que podía ser el verdadero rostro de alguien a quien admitámoslo se enamoró; ahora solo sentía el mas profundo rencor y una extraña sensación parecida a la misma que sintió cuando Gyokushe le dejó-Nunca me dijiste que querías… me hiciste creer que yo…- Ahí sonrojándose aunque Eriol no pudo saber si era de la rabia contenida o de algo mas- Yo me voy de aquí… – Ahí Eriol no le impidió cuando ella abrió y cruzó la puerta del estudio y cerrándola detrás de si con violencia.
 
 
 
Proximo Capitulo: “El secreto
 
Ya saben que dudas comentarios o tomatazos pueden hacerlo vía los rr o a mis correos. Un abrazo a cada uno y se cuidan.
 
Crys.-