Capitulo 5 – Dulces Ilusiones

“La independencia de Tomoyo Daidouji trajo consigo todo lo que ella desea: un novio, su mejor amiga trabajando a su lado, y el negocio que siempre quiso para ella. pero con su independencia también vendrían los problemas: entre ellos un nuevo conquistador de su corazón, una definitiva Dulce Tentación.”

“La vida nos viene deparando para los rumbos que esta tome: el camino a tomar solo depende de nosotros y nuestras decisiones. Pero ¿Qué pasa cuando las decisiones se enfocan más en el corazón o en la lógica? Usualmente la una no va ligada con la otra y nunca se ponen de acuerdo. Otras veces vienen cargadas con la presión de quienes somos; que representamos para la sociedad a la cual pertenecemos. ¿Lo que decidimos hacer con nuestra vida, representa lo que en verdad somos? ¿O estas decisiones se ven influenciadas por lo que otros quieren que nosotros seamos? Es difícil decidir en este momento cual es la mejor opción. Por otra parte, no puedo quejarme. Vivo la vida que quiero vivir. Soy feliz como soy y como vivo. No soy perfecta y tampoco busco la perfección pero debemos de vivir con nuestras decisiones de vida: De todas maneras pueden forzarnos a estudiar lo que ellos quieren para nosotros, a elegir nuestras parejas, a hacernos, comer, respirar, decidir cuando debemos reír y cuando llorar… pero al final somos NOSOTROS Quienes vivimos con las decisiones que tomamos u otros toman por nosotros sin siquiera medir las consecuencias porque no les afecta directamente. Yo estoy decidida a vivir mi vida a mi manera…tener desaprobación parcial de mis padres, pero prefiero ser feliz con mis decisiones al verme influenciada por las decisiones y el estilo de vida de mis padres, que aunque es la que están acostumbrados por toda su vida y los hace felices, no es mi decisión y no es lo que me hace feliz a mi. Con el paso del tiempo ellos han aceptado mis decisiones y aunque no las aprueban en su totalidad al menos no me forzan a ser lo que no soy.

Al fin y al cabo es lo que importa… ¿No?”

*************************

La anciana habla con gesto cansino cuando abre la puerta algo sucia de aquel humilde departamento-estudio y el joven chino la sigue con la frente en alto y cierto aire de autoridad que no pasa desapercibido a quienes comparten al lado suyo. –Tiene que compartir el baño con los otros de este piso… la renta se paga el día diez de cada mes… y tiene una linda vista del parquecito que está a pocos pasos de aquí. – Añade con una sonrisa dulce. Al él no devolverla (con su mirada rígida y desconfiada) hace que ella borre la suya.

Solo dos ventanas para el pequeñísimo departamento cuyo único salón es la sala, habitación y una pequeña cocina hacía un lado le hace recordar que las posibilidades son pocas en estos momentos que ha denegado su responsabilidad: Casarse en un matrimonio arreglado. Tal como muchos otros Li, han hecho en el pasado.

Shaoran suspira profundo pero no demuestra derrota: observa con sumo cuidado como el desvencijado sofá ya no da para mas y las posibilidades de comprar uno nuevo están a su favor: le queda dinero en su cuenta personal (desvinculada totalmente de los Li) y podrá comprar algunos efectos del hogar y con la ayuda de Nakuru podría arreglar un poco el sitio cuyas paredes tienen desgaste de la pintura y pareciera que arrancasen un afiche del otro lado y quedó la mitad de una guapa mujer.

-¿Cuánto es la renta? – Pregunta asomando su rostro por la ventana entreabierta donde observa el parque que parece ser lo único verde que hay alrededor. La mujer dice la renta y Shaoran se golpea contra la madera del borde de la ventana al ingresar la cabeza – ¿Tanto así?

¡Que ironías! Un hombre que nunca en su vida ha tenido que preguntar por precios de las cosas: un magnate en su natal China ahora buscando departamentos de baja categoría que nunca en sus sueños habría de prevenir esto.

¡Pero jamás irá con la cabeza gacha al lado de su madre y a un matrimonio sin futuro!

-Es una zona un tanto buena para como hay en otras partes. – se justifica la señora.-Además los que viven aquí son jóvenes matrimonios o estudiantes… y está a pocos minutos de la parada del autobús y del metro.

Shaoran baja la mirada: los últimos cuatro departamentos que ha visto en los últimos dos días podrían ser nidos de ratas y este compararse con un verdadero paraíso. La mujer atrae su mirada al añadir. – Allí cabe una pequeña cama y podría poner otro sofá… incluso la televisión funciona- señalando una caja contra la pared a la que Shaoran no le prestó ninguna atención al entrar. – El muchacho que rentaba esto era un estudiante de medicina y no veía mucha televisión…

-Entiendo… ¿Cuánto tiempo esperaría para mi respuesta?

La mujer levanta las cejas para responder.- Espero que no se tome mucho tiempo. Por estar cerca de la universidad, he recibido ya dos propuestas en el día de hoy.

Shaoran no lo piensa mucho: tomando en consideración que es el mejor departamento (dada las circunstancias) de cinco que ha visto.- Lo tomo… ¿Cuándo puedo mudarme y comenzar a reparar?

La anciana sonríe para añadir.- Cuando firme los papeles y me de dos depósitos mas el primer mes de renta, es suyo jovencito.

************************

Daidouji fuma un cigarrillo cuando escucha los pasos de su esposa venir de los pisos superiores. Espera con impaciencia con un diario envuelto en su mano y sin inmutarse no pierde su postura al ver venir a Sonomi quien se sorprende de verlo al medio día en la casa.

-¿Tetsú? ¿Qué haces aquí? Cuando la mucama me lo dijo…

-Tenemos que hablar- dice con voz ácida pero aun no deja entrever sus intenciones.

-¿Qué ocurre?

-Ebisawa me ha hecho una simpática visita esta mañana… -Responde extendiéndole el diario envuelto a su esposa- Venía con esto… y me ha hecho unas preguntas interesantes…

-¿Qué Clase de preguntas? – Replica la mujer consternada por la mirada de su esposo: últimamente Tetsu no hace más que maldecir la situación que se les cae encima y la indiferencia de su hija ante Kana quien es más que el perfecto candidato de esta. Ya Tetsu la tiene nerviosa mas que la situación que les afecta; este hombre está cada vez mas cerrado, mas gruñón y cuando ella le insiste en hablar solo alza la voz y le pelea.

¡Que lejos se ven aquellos días de gastar sin preocuparse y dejar todo para irse a vacacionar a Suiza o la Toscana!

-Desearía que tú tuvieras las respuestas- Señalando el diario. Aturdida, Sonomi abre el diario notando una foto de un cuarto de página donde está un hombre joven sumamente atractivo de profunda mirada azulada escondida tras una montura de gafas recetadas. Encima de la foto el titulo sobresale en negritas con  “Fiesta sorpresa para Millonario” y al lado de este cuelga de su brazo una joven muy atractiva con un antifaz en su rostro. Sonomi aturdida levanta la mirada a su esposo y este insiste al decir.- Fíjate en la chica…

Vuelve a bajar la mirada y le basta una segunda mirada para abrir la boca sorprendida.

Al pie de la foto reza “El festejado Hiragizawa Eriol acompañado de su novia la heredera Daidouji Tomoyo”. Sonomi no responde por unos segundos para decir.-…Tiene que haber un error…- Nota la fecha del diario y dice- Esta foto es vieja…

.-No. No es vieja. La fiesta ser realizó el mismo día que Tomoyo tenía que trabajar… que nos plantó a nosotros y a los Ebisawa para irse a festejar con su novio… ¡Con ese hombre no menos!

-¡Es imposible! Tetsu: tiene que haber una explicación… -Tartamudea y se nota su agitación al añadir. – Ella nos podrá explic…

-No, no lo es. –Cortándole con fiereza.- ¿Cuándo le hemos exigido explicaciones a Tomoyo? ¡Ella hace lo que le viene en gana y listo! ¡Es incontrolable!

-No saltemos a conclusiones: los diarios a veces exageran.

-Ebisawa ha amenazado con retirar todo el apoyo financiero de nuestra empresa… ¿Sabes lo que nos costará el capricho de tu hija?

-Tetsu: si le decimos a Tomoyo la verdad…

-¿Crees que esa muchacha querrá hacer lo que le digamos? ¡Es tan tozuda como tu! Tan rebelde como tu prima… ¿Acaso se te olvida? ¿Ella nunca te dijo que estaba de novia de ese pillo?

-¿Hiragizawa!? ¡No, claro que no! ella siempre fue muy fiel a Gyokusho y no creo que esto si es nuevo, no sea de semanas… pero no me dijo nada.- Haciendo una pausa pues se le acaba de ocurrir algo –  ¿Qué tienes en contra de este joven? Si es tan rico como dicen…

-¿Acaso crees que está con tu hija porque le conviene a ella? ¡Está con ella para humillarla!

-¡Humillarla! –Dice la madre de la protagonista escandalizada. Vuelve a observar la foto del par.

Daidouji no se inmuta para declarar.-Ese pillo sabe que nuestra situación no es la mejor… ¡Se burla de nosotros al estar con ella en una foto que sabe que saldrá en el diario! ¡Mal nacido! Es una bofetada… ofendiéndome con sus acciones.

-¿Qué te hace creer que eso hace? ¿Qué tienes tú en contra de ese sujeto? ¿O él en tu contra? ¿Qué hay entre este Hiragizawa y tu?

-¡No me contradigas! – dice con rabia sin contenerse para abofetear con fuerza a Sonomi y esta de la sorpresa y el impacto cae al suelo sujetándose del sillón a pies de él: el diario cae a pocos pies de ella. La mujer sorprendida y asustada observa desde su posición al hombre que nunca… jamás le había tocado de aquella manera tan irracional.- ¡Voy a conseguir que Tomoyo se case con Ebisawa así sea lo último que haga en la vida Sonomi…! ¡Ya viene siendo tiempo que Tomoyo caiga con el peso de las responsabilidades que le vienen con el apellido Daidouji y nos debe por darle la vida! ¡Así que ve viendo como convencerás a tu hija de que se case con Ebisawa! – Sin más nada que decir, sale a toda prisa del salón y la mujer aturdida y sollozando por el susto se incorpora escuchando el sonido de la puerta principal cerrarse con violencia tras el sujeto.

************************

Sakura ingresa tocando débilmente la puerta pero su amiga no se percata. Ella está con la mirada pérdida a algún punto en particular de uno de los cuadros que decoran la habitación. Su escritorio tiene un precioso bouquet de flores silvestres aun frescas, que llegase tres días antes con una nota de agradecimiento de Eriol Hiragizawa.

Aunque Sakura colocase los papeles enfrente de su jefa esta parecía navegar muy profundo en sus pensamientos: esos pensamientos estaban con un extraño hombre de mirada azulada que admite que no comprende. ¿Qué clase de hombre como él necesita ayuda en pretender con una desconocida que es su novia? Guapo, sexy, exitoso… rico… muy rico. El tipo de hombre que sus padres estarían complacidos de que su única hija se vinculara.

Tal vez ese ha sido el problema por el cual Tomoyo simplemente hizo una llamada de apenas un minuto una vez recibió las flores para agradecerle el detalle insistiéndole que no había sido necesario su gratitud. La fiesta ha vuelto a DT el negocio de postres y manejos de eventos mas cotizado de la ciudad y sus agendas están llenas hasta dos meses más adelante.  Pero la idea que este sería un pretendiente que sus padres aprobarían le hacía retroceder en siquiera considerar algo con él. ¿Quién hace caso a lo que los padres le aconsejan? Y mas… los Daidouji.
Al menos, no Tomoyo.

Pero sus pensamientos habían cambiado de Gyokusho a Eriol Hiragizawa.

¿Por qué?

-¿Sakura? – Pregunta Tomoyo ahí finalmente notando que su amiga está ahí. –No te escuché venir.

-No quise interrumpir tus pensamientos. – Dice Sakura sentándose delante de ella. – Estás últimamente muy reflexiva.

-Es que tengo una duda… sobre Hiragizawa… el de la fiesta del otro día ¿Recuerdas?

Sakura sonríe divertida.- ¿El que te pidió que fueras su princesa por unas horas? ¡No sabes la envidia que te tengo! ¡Miyari está también que se muere de celos!!!  Y lo único que a mi me toca es un tipo del servicio de meseros que no podía hacerme un favor- suspira con resignación.

-Al final no lo volviste a ver. – Replica la joven sonriendo divertida ante la reacción de su mejor amiga. –Creo que fue lo mejor. Con tu temperamento te atrevías a estamparle la bandeja en la cabeza. – Soltando una breve carcajada.

-Fue lo mejor que no apareciera luego.  Creo que al final se marcharía o que se yo… la suerte que no lo volveré a ver ya. Pero ¿Qué pasa con ese sujeto, Hiragizawa?

-¿Qué sabes de él?

-Solo lo que Miyari me contó y luego Nakuru Akizuki me decía días previos a la fiesta; salía muy enserio con una tal Mitzuki Kaho…

-La conocí en la fiesta.

-Bueno, dicen que se iban a casar… pero según creo, ella no aceptó.

-¿Por qué?

-Según Nakuru luego me comentó no le gustan los compromisos…

-¿Por qué te contaría eso?

-No se. Sabes que la mujer es muy simpática. – Encogiéndose de hombros –Me contó mucho acerca de su primo. Ha sido una gran promoción para el negocio el tener ese evento en nuestra agenda y haber salido en los principales diarios sociales de la semana… pero… – Observando a su amiga- ¿Qué es lo que te preocupa?

-Sakura: Eriol Hiragizawa me ha sorprendido como persona. –Explica sonando algo melancólica y su mirada no le traiciona cuando añade.- no me malinterpretes: no lo conozco mucho para decir que… bueno que me interesa, pero…

-Creo que Miyari lo llama Atracción… ¿No?

-Probablemente. Lo que me perturba es que es un tanto distante. Es decir, luego me contó que nos habíamos conocido antes… pero luego, se despidió de mí y volvió con sus invitados una vez Kaho se marchó de la fiesta como si hubiera concluido una transacción de negocios. Me hizo sentir… incómoda. Y luego llegan estas flores…. ¿Acaso puedo entender otra cosa de su parte?

Sakura la observa unos segundos y dice.- Tal vez solo sigue enamorado de ella ¿No?  Solo fue una oportunidad para no mostrarse débil ante ella.

Tomoyo sintió una punzada en su corazón al escuchar aquello. – Si, tal vez tienes razón.

-¿Por qué?  ¿Te gusta Hiragizawa?

-No, claro que no – Responde súbitamente. –  Para nada… solo es curiosidad…

-Ah bueno, mientras sea eso… porque tu ruptura con Gyoskusho ha sido muy reciente y en verdad puede ser que estés susceptible… esto de Hiragizawa podría ser un error… y sin contar que también saliste en par de ocasiones con ese Ebisawa…

Tomoyo alza una ceja de la sorpresa y luego se ríe para decir.- ¡Sakura! ¿Cuándo fue que te convertiste en una persona perceptiva?

Encogiéndose de hombros la aludida simplemente dice.- Solo repito lo que escucho a Miyari explicar… – Abochornándose. –Pero ¿Qué sientes por Ebisawa? Pensé que te gustaba…

-Me agrada. Es divertido y puedes hablar mucho con él… pero no me causa la misma impresión que Gyokusho provocó en mi cuando simplemente salíamos…

-¿O Hiragizawa?

Duda un instante para decir. – Hiragizawa es diferente… hay algo en su mirada- Suspira para añadir. – Su forma de verte… es como si siempre supiera algo que tú no sabes. Además es tan atractivo como Kana, pero…

-¿Pero…?

-Tiene un sentido de “aventura” que es difícil de describir: Es como si cuando te mirase, tuviera una sorpresa reservada solo para ti. –Ambas sonríen ante aquella revelación departe de la amatista- En fin es como Miyari dice “Nunca aprendes a conocer del todo a los hombres”… pero ya no importa: Hiragizawa está en el pasado y Kana Ebisawa es el presente. Tal vez debería intentar que me agrade.

-Al corazón no se le forza Tomoyo… eso siempre dijo mi padre. Las cosas pasan porque deben de pasar… además recuerda que a tus padres les gusta Kana.

-Tienes razón: ya eso es un punto en contra del pobre Ebisawa…-Dice la chica en tono de burla.

En aquel momento ambas amigas se ríen y el teléfono suena y Tomoyo aun sonriendo contesta.- Dulces Tentaciones: habla Daidouji… ¿Padre? … -Haciendo una pausa para observar a Sakura.- ¿Ir a la casa a cenar? ¿Hoy? Bueno es muy difícil para mi….- Ahí fijándose en la luz que parpadea en su teléfono dice.- un momento Padre…- cambiando la llamada- Dulces Tentaciones… Ella habla… – escuchando unos segundos su rostro se abochorna.- ¿En serio? ¿Esta noche? ¿Dónde? – Ahí Sakura se sorprende y ve a su amiga anotar algo en su bloque de notas.-… si, dígale que ahí estaré… – Ahí cambiando la llamada dice- Lo siento Padre… no, hoy no puedo. No, tengo un compromiso… disculpa. Si, posiblemente pueda ir a almorzar con mamá mañana… de acuerdo… hasta luego- colgando la llamada.

Sakura guarda silencio mientras su amiga aun tiene su mano en el auricular que acaba de colgar.

-¿Y bien?

-Era la secretaria de Hiragizawa.- Ahí observando a su amiga con un sutil rubor sobre su rostro.- Quiere verme…-sorprendiendo a Sakura- Ir a cenar…

-¿En serio? ¡Vaya! Si que le causaste una tremenda impresión. –Dice su amiga toda sonriente y aplaudiendo.

-¿Lo crees?

-.Tomoyo: un hombre sería un completo tonto si no les causarás una impresión positiva… y más aun, que no se sintiera completamente atraído a ti… ¡Que emoción! Bueno vuelvo a trabajar… – Se pone de pie.

Ya en la salida su jefa la detiene diciendo.- ¡Sakura, espera! – Haciendo que se voltee- ¿Qué ha pasado con las entrevistas? ¿Has encontrado a alguna buena mesera?

-Para nada. Si esto sigue así, tendré que continuar yendo a los próximos eventos del mes…- suspira resignada. – Y los finales de la universidad se aproximan.

-Creo que es mejor que bajemos y cancelemos algunos eventos. No puedo tenerte sacrificada por el negocio y poniendo en riesgo tu título.

-Dije que siempre te ayudaría y lo haré.

-Pero no arriesgando tu titulaje. – Dice Tomoyo tozudamente.- Tendremos que considerar contratar dos estudiantes y tenerlos medio turno.

-¿Dos puestos? – Pregunta ella sorprendida.- ¿Podremos costearlo?

-Las ventas van bien…- Responde Tomoyo – Y creo que con la entrada de los finales tendremos mas estudiantes viniendo aquí por cafés y postres…- sonriendo a su amiga.- Oye ¿Qué tal te fue con Ganasaki?

-Pues lo fui a llevar a la parada del tren. – Dice Sakura un tanto triste.- No se Tomoyo… en mi corazón siento como si él me escondiera algo…- ahí atrayendo la mirada de su amiga. – Algo importante… y algo que le pesa mucho.

-¿No será algo de tu imaginación? Es probable que el dejarte nuevamente le haya entristecido. Por el otro lado, no pasé mucho tiempo con él para cerciorarme de lo que dices…

-Tampoco no es que tuve mucho tiempo para conversar con él para poder preguntarle o hablar bien claro… gracias a Touya. ¡No nos dejaba dos segundos a solas! Y por el otro lado, se le ocurrió al gracioso de mi hermano llevarlo a varios partidos de baseball y al hospital al mostrarle las nuevas alas de Pediatría y Oncológica. – Suspirando – el distanciamiento me tiene un tanto dudosa de él. – Encogiéndose de hombros- No se, tal vez sea yo…

***************************

La señorita Daidouji ha confirmado señor – dice la eficiente secretaría al otro lado de la línea. Delante de Eriol se encuentra su progenitor mirándole con firmeza mientras el altavoz se encuentra activado. –Se encontrará con usted a las ocho en “Flor de Loto” esta noche.

-Si, gracias Oshame.- llamándole por su apellido y cerrando el intercomunicador observa a su progenitor para decirle. –Si queremos saber mas información vamos directo a la fuente.

-¿Estás seguro de proseguir de esta manera? – Eriol mira sus ojos negros ante aquella pregunta. – Tal vez estás llevando las cosas al extremo Eriol. No me gusta… no me gusta para nada lo que haces con esta joven.

-Solo cenaré con una conocida padre y al mismo tiempo encontrar la verdad tras los rumores de Ebisawa en la empresa. No nos conviene que Ebisawa se haga con las empresas…

-¿Qué pasa si es verdad? – Pregunta Daidouji muy sereno viendo a su descendiente no perder aquella postura de indiferencia mientras observa el monitor de su computadora. -¿Qué ella es novia de ese Ebisawa?

-¿Qué mas pasaría? Daremos la batalla por perdida… pero al final será Daidouji quien pierda; Ebisawa no sabe conservar mucho sus compañías… la fragmentará y venderá las divisiones por piezas. Venderá las patentes y todo el sudor del trabajo de Daiouji se verá segmentado en las principales empresas de Japón y tal vez de América. Nos conviene hacernos con estas empresas y las patentes. Nos harán los primeros en el mercado.

-¿Qué pasará entonces… con la joven? – Ahí Eriol le mira a los ojos y Daidouji algo avergonzado añade.- Nakuru me contó de ella… parece que te ha impresionado.

-“¿Parece?” – Repite enderezándose y colocando sus manos bajo su mentón juntas y perfiladas a su barbilla.- Parece que mi querida prima actúa a la vez de espía en mi casa…

-No lo tomes a mal. Solo que ella me comentó que parecías muy impresionado por ella… y las fotos de los diarios no mienten. Es una joven al parecer muy encantadora… pero para los padres que tiene, no parece muy cómoda frente a las cámaras…

-Puede ser…pero las apariencias engañan. – Enderezando sus gafas añade.- No te hagas ilusiones… o mi prima participando como celestina. No pasa nada fuera de lo normal con Tomoyo Daidouji, mas que mi interés por poseer la empresa en su totalidad…

-¿En serio? ¿Entonces sigues encaprichado con Mitzuki?

Eriol le lanza una mirada intensa que destella toda furia que solo exterioriza por ahí para responder con una fría sonrisa. –Ella pertenece a un pasado que pretendo dejar atrás. De todas maneras, el amor jamás estuvo involucrado… y por favor, ya no toquemos el tema. No quiero que Daidouji se vuelva el próximo proyecto tuyo o de mi prima para emparejar conmigo… es solo una cena.

El padre del sujeto lo observa en silencio recordando las palabras de su sobrina que le indican que en verdad puede haber una pizca de interés en su único hijo. Pero sus esperanzas son pocas sino pone un poco de su parte y admite su interés por la joven.

Ya a solas Eriol piensa en sus recuerdos de la noche de la fiesta: Tomoyo Daidouji posee el encanto de muchas mujeres de su círculo de amigos pero su sencillez es admirable: también puede decirse que es una mujer que no acostumbra a salir mucho por el nerviosismo que irradiaba en el momento que tomó su mano para bailar juntos.

-Creo que tenemos los ojos de todos encima de nosotros- Ha dicho la joven bajito para el sujeto atrayendo sus ojos índigos (que se notan muy divertidos ante la situación) a sus labios.

El sujeto no dice nada mientras su mano posa ligeramente sobre su cintura y le guía en la improvisada pista de baile de su jardín. La atrae sutilmente para irradiar un poco mas de intimidad logrando con ello que la amatista se sonrojase sutilmente y sonríe para añadir.- Sin embargo ese tipo de atención es buena para una Daidouji.

-No lo creo. No me gusta llamar la atención de las personas.

-Pues es una lástima.

-¿Por qué? – intrigada ante su gesto de decepción que nota en su voz.  El palpitar de Tomoyo se dispara al ver a sus ojos índigos, la guapa sonrisa que solo engalana aun mas la complexión del sujeto.

-Porque entonces no debiste de seguir el consejo de mi prima y ponerte ese vestido…

Tomoyo traga en seco tratando de pasar inadvertido su comentario y se deja llevar por la pieza aunque sus mejillas y los ojos la traicionan. Observa a su alrededor notando las miradas de todos los presentes que están llenas tanto de curiosidad, satisfacción y en el caso de Mitzuki como si la mujer se hubiera tragado un pedazo de camarón completo y se le ha quedado en la garganta, mientras baila con su acompañante a pocos pasos del festejado.

Eriol observa por igual adonde su pareja de baile dirigía su mirada constante y añade.- Está furiosa…

-¿Por qué bailamos?

-No. en realidad está furiosa porque estoy acompañado de una mujer más hermosa que ella…

-Kaho Mitzuki es hermosa. –Afirma Tomoyo.

-Si es cierto. Pero ¿Por qué entonces te observa de la manera que lo está haciendo?

Tomoyo guarda silencio para añadir.- porque probablemente no está segura de sus sentimientos a ti- Usando un acento más confianzudo y añade. – Y de verdad está creyendo que estamos juntos. –Ahí mirando a sus ojos.- ¿Por qué es eso lo que querías… cierto?

Eriol no responde y pronto la banda termina de tocar. Solo pocos segundos después de que se escuchan los aplausos de todos, Eriol corta el contacto visual con Tomoyo y aplaude por igual, despertando a la amatista de sus pensamientos.

Pero eso no evita que una nueva melodía sea tocada y este tome nuevamente entre sus brazos a su preciosa compañera de baile y continúen por unos momentos mas aquella farsa que ha iniciado Nakuru.

Eriol suspira pasando sus manos por sus ojos al retirarse las gafas de montura. El recuerdo de las palabras de Daidouji mas la insistencia de Kaho en los últimos días de hablar han ocasionado en su persona un mareo de confusiones. No sabe que pensar… y solo llega a la conclusión que reuniéndose con Tomoyo, pondrá en claro todo lo que siente… y piensa.

*******************************

Flor de Loto tiene poca concurrencia aquella noche. Tal vez es lo mejor piensa Hiragizawa mientras observa con detenimiento los gráficos de la aparente estabilidad bursátil de empresas Daidouji en su teléfono blackberry de ultima generación.  Nada como tener la tecnología de punta en sus dedos para estar al tanto de todo lo que pasa en el mundo… y aun así hacer llamadas telefónicas. Cuando levanta su mirada no puede evitar mostrar una sutil sonrisa de satisfacción: la mujer de largos cabellos oscuros y ondulados se aproxima a su persona trayendo consigo un halo de luz que es difícil dejar de notar.

Ataviada con un sencillo vestido negro, corto hasta las rodillas y maquillada con una naturalidad envidiable, la ve llegar y Eriol se pone de pie para saludarle con respeto, simplemente con un apretón de manos diciendo.- Que alegría que ha podido venir…- Separando la silla para que tomase asiento mientras el mesero con las cartas en la mano, rápidamente se las ofrece a sus comensales.

-¿Deseas un poco de vino? ¿O tal vez un trago mas fuerte?  – Pregunta Hiragizawa con naturalidad.

Nerviosa, Tomoyo niega con su cabeza y responde.- No suelo beber en días de trabajo… solo bebo vino o escocés cuando ceno con mis padres…

-No puedes dejar que beba solo- Insiste el caballero con una sonrisa que pone nerviosa a la amatista ¿Qué le pasa? Siempre ha relacionado con hombres mucho más guapos que este sujeto y nunca la ponen con los nervios de punta.

¿O tal vez será esa mirada de “Tengo un secreto” que no se le quita de los ojos?

-Vino blanco por favor- Dice desistiendo a los encantos del sujeto. Eriol sonríe satisfecho.

-Para mi un vino tinto – Replica el caballero al mesero. Ya a solas Hiragizawa declara- Está muy hermosa esta noche…

-Muchas gracias- Responde ella agradeciendo el consejo de Sakura de vestir aquel traje ceñido. Si bien su primera opción había sido una falda y un top de seda, Sakura le hizo desistir. -¿Tiene mucho esperándome?

-No. Apenas unos minutos. –Hace silencio para agregar- Gracias por acompañarme. Se que puede ser un tanto intimidante para una dama el recibir una invitacion a salir de un sujeto que apenas conoce…

-Pues no solo “apenas nos conocemos” pretendimos igual que éramos… – abochornándose un instante.

-.Que estamos involucrados- Sonríe con presteza notando el rubor en las mejillas femeninas.- Me disculpo de antemano por ello. Mi prima no sabe distinguir las líneas de la sutileza y el decoro. Pero peor me comporté yo, siguiéndole la jugada.

-¡OH no! no se disculpe. En realidad, no fue nada. Gracias a su prima el negocio está más burbujeante que nunca…- sonríe agradecida y el varón nota su bella sonrisa.

-Pues si es así, entonces me debe un favor…- muestra una mirada enigmática y divertida.

-¿No querrá decir a su prima? – Alzando una ceja suspicazmente.

-Pues un favor a ella es un favor a mi- Replica sorprendiéndose a si mismo de lo divertido que le resultaba todo eso.- Pero esta noche no estoy cobrando favores. Solo quiero conocer más de una mujer que es la heredera de una gran fortuna y sin embargo…

-¿No trabajo para mi padre? – Concluye ella y en aquel momento llega el vino.

-Disculpe mi indiscreción al preguntarle esto. Pero es que me llena de curiosidad. Y por naturaleza soy una persona que gusta tener a disposición las respuestas a todo. La verdad me parece sorprendente que tenga acceso a esta enorme corporación y sin embargo, no haya estudiado negocios o trabaje en alguna división de la Corporación o la fabrica de juguetes.

Un grupo de cuatro personas se sientan en la mesa contigua a ellos y distrae la mirada de la joven del sujeto: Eriol lamenta aquello y se sorprende por aquellos pensamientos. La joven vuelve su mirada amatista al sujeto para decir.- Simplemente mi destino no está en Corporación Daidouji. – Admite la joven con sencillez desistiendo a los encantos masculinos y aquella mirada.

¡Que mirada más peligrosa!

-¿Le gusta lo que hace?

-Dulces Tentaciones es mi sueño. – Responde con una sonrisa de nostalgia. – toda mi vida, he sido Tomoyo Daidouji, la hija de Tetsú y Sonomi… “La heredera”… pero para disgusto de mi padre, primero soy mujer y luego hija.

-¿A que se refiere? – Al ver que es un punto un tanto personal añade—Discúlpeme usted… la curiosidad es mi mayor defecto. Y puedo considerarla ya una allegada que puede convertirse en una gran amiga. – Sonríe tímidamente.

-¿Qué le da esa impresión?

-¿Acaso sin siquiera conocerme pretendió ser mi novia? Lamento mucho eso y no me cansaré de repetirlo.  Sabrá que pensará usted de mi por causa de Mi prima y sus ideas al pedirle pasar como mi novia.

-Pues ha despertado cierta curiosidad, si debe de saber.

-¿Qué tal? Ambos somos muy curiosos por naturaleza.

-Mi peor defecto es constatar que todos a mí alrededor son felices…

-¿En serio? ¿Apuesta tanto a la felicidad?

-Por supuesto. Creo que por eso es que me gusta el negocio de los dulces… ver la cara de un pequeño al probar algo dulce es para llevar siempre conmigo – sonríe con satisfacción e ilusión.- Me gusta brindar un poco de alegría… y los adultos no se quedan atrás… después de un día difícil, verlos llevar un poco de azúcar a su cuerpo… es una solución gratificante.

-Que tan diferente es de su padre.

-Si, dicen que me parezco mas a una prima de mamá y a su madre… – Sintiendo confianza de revelar aquello.- Mi padre siempre ha sido muy estricto y parte de esa conducta se le ha contagiado a mi madre. No me malinterprete: Un buen padre pero siempre concentrado a los negocios. Perdí un poco de contacto con él cuando me marché a la universidad.

-¿A estudiar negocios?

-Si, aunque no funcionó mucho. – Sonríe satisfecha ante su percepción.- y abrí Dulces Tentaciones con ayuda de mi abuelo y parte de mi fideicomiso. En realidad, no he tocado desde entonces el fideicomiso dejado en mi poder desde que cumplí 21 años y simplemente en el banco tengo un futuro fondo de retiro…

-Usted es demasiado joven para pensar en retirarse.

-Oh no. tal vez me expresé mal: pretendo en un futuro dejar DT (como le llamamos cariñosamente) a alguien que pueda administrarlo en el caso que me case y tenga hijos.

-¿Cuándo se case? – Preguntó aturdido por el giro que toma la conversación.

-Efectivamente. No me creo capaz de administrar el negocio y una casa al mismo tiempo sin descuidar lo otro. Tal vez cambie de parecer en el futuro… pero preparo mi camino en caso de lo uno o lo otro. Es lo que quiero en mi vida.  Hacer lo que quiero y ser feliz. Dulces Tentaciones, me hace feliz.

-Y a todos a su alrededor, excepto claro a quienes pierde la figura: Debo de decir que por su negocio, mi prima ha entrado a una rigurosa dieta. – Provocando una sonrisa contagiosa en labios de su acompañante.- Aunque eso no le evita asaltar lo poco que ha quedado del pastel de cumpleaños. –Haciendo pausa- Es un curioso negocio… ¿De donde salió la inspiración? Para el nombre…

-Pues crucé con muchos nombres antes de decidirme por ese. Pero Dulces Tentaciones… -haciendo una pausa y sus ojos reflejan cierta nostalgia que no pasa desapercibida al joven. – Mi abuelo me recomendó el nombre…

-¿Es eso cierto?

-Mi abuelo materno no aprobó la manera de pensar de mi padre. – Afirma la chica.- Siempre tratando de mantenerme dominada… lo único que mi padre no dominó fue a mi novio y que me independizara teniendo mi propio negocio. Mi abuelo me prestó el dinero para subirlo y luego le pagué el préstamo… justo antes de morir.

-Lo siento. Debe de traerle malos recuerdos.

-En parte si. Siempre quise a mi abuelo. Era un gran hombre. Le habría simpatizado también mi novio… ji ji ji… fue el único que no le salió huyendo al apellido Daidouji.

-¿Su novio? – Pregunta sorprendido.

-Ex novio. – Responde – Gyokusho y yo fuimos novios por meses.  Pero, rompimos.

-Lamento escuchar eso. Espero que no haya sido por lo escrito en los diarios.

-OH, no.  No se disculpe. No, rompimos en este último San Valentín.

Eriol sintió un salto en su corazón. ¿Rompieron en San Valentín? ¿El mismo día que se conocieron? Tropezaron cuando él salía de Dulces Tentaciones… luego ella rompe con su novio.

Kaho rechaza su propuesta matrimonial ese mismo día.

-¿Y usted? ¿Qué le motivó para seguir el plan de su prima en tomar la mano de una extraña y hacerla pasar por su novia? – Tomoyo le despierta con su voz y le hace girar sus ojos añiles a los suyos.  En aquel momento llega el mesero y toma sus órdenes. Luego de marcharse Eriol le retoma su pregunta con una respuesta.

-Fácil: mi prima y yo tenemos opiniones diferentes.

-¿Acerca de que? ¿Las relaciones?

-No, bueno, en realidad, si. – Haciendo muchas pausas atrae la atención aun más de la amatista. Esta toma un trago de su vino para escucharle –Nakuru, a pesar de ir por trámites de divorcio cree aun en el amor verdadero…

-¿Y?  Me parece interesante que no pierda las esperanzas.

-En este mundo el Amor Verdadero está sobreestimado. – Nota la mirada de sorpresa en el rostro femenino y prosigue– A veces hay que usar la lógica y el razonamiento. El amor solo te conduce a una serie de comportamientos insensatos que son solo resultado de reacciones químicas en nuestros organismos… existe la atracción y el deseo como parte del instinto de supervivencia pero no existe una explicación concreta para el amor.

Tomoyo ha sentido aquella respuesta como una bofetada en la cara. Su negativa y sorpresa no pasan desapercibidos al británico-japonés quien le prestaba atención mientras hablaba a sus gestos, su rostro que pierde el poco color que tiene para este concentrarse en sus orejas y su boca se abre poco a poco mostrando una perfecta “O” que aun no pierde.

-Eso es absurdo- Dice ella sin siquiera pensar su respuesta. Atrae la mirada del sujeto – No puede creer algo así.

-¿Disculpe?

-Eso que ha dicho. -Como hablan bien bajo, los demás a su alrededor no le prestan atención a sus palabras.- Hablar del amor como si… como si se tratara de una clase de… de… fantasía.

-¿No es así?

-Claro que no – Responde con firmeza- ¿Acaso piensa que la felicidad, la tristeza, el odio y el orgullo, son respuestas químicas?

-Todo tiene que ver con química. – Responde para sorprender aún más a la joven. – Hay cosas que cuando no tienen explicaciones científicas lógicas podemos deducir que son una invención de nuestro cerebro… nuestra mente… y la química orgánica por supuesto.

-Puedo afirmar que todo lo que ha dicho no lo comparto… y es mas, es un absurdo disparate. – Refuta la chica sin pelos en la lengua sorprendiendo al sujeto –Negar la existencia del amor, es tanto como negar la existencia de Dios.

-¿Y usted cree en Dios? ¿Acaso no es una creencia occidental?

-No soy budista si eso pregunta. Creo que la existencia de las personas y de todo lo que nos rodea es resultado de un ente mucho más Superior que el hombre y por supuesto que la Química. ¿Por qué no cree en el amor? –Notando ahí que aquel sujeto no es tan perfecto como ella, Sakura o Miyari lo pintaron.

-¿Por qué creer en él?

-Porque existe. El amor existe.

-Pruébelo. Vuélvame creyente…

-Bien- Dice sin pensarlo dos veces- Soy la dueña de una tienda que trae felicidad y conecta el amor con las personas.  No soy cupido pero creo que puedo con el trabajo.

Eriol alza una ceja divertido para añadir.- ¿También Cupido? ¿Acaso vivió usted mucho tiempo en el Occidente que cree todo esto?

-No. Pero elementos como esos, que mantienen el amor vivo, son positivos para la sociedad… ¿Acaso nunca ha amado a su madre o a su padre?

Eriol alza las cejas muy serio para decir.-…bueno… -Encogiéndose de hombros.

-¿Pretende decirme que eso también es un resultado químico? – se exalta la joven no creyendo lo que tiene delante de ella: un hombre al parecer ateo en asuntos del amor.

-Somos el resultado de la reproducción. Nos vinculamos muy intrínsecamente con quienes nos han dado la vida  y compartimos el vínculo sanguíneo.

Tomoyo niega con su cabeza y en pocos segundos se vislumbra una sonrisa diciendo.- Jamás he conocido a alguien como usted, Hiragizawa.

-Si prefiere, puede llamarme Eriol. –Dice el sujeto notando con confusión la sonrisa de la joven.

-Pues puede llamarme Tomoyo… – Responde la chica. – Y le volveré un creyente del amor Hiragizawa. Debería venir al negocio… – Sonríe complacida. – Verá de que hablo…- dudando un instante. – Sino cree en el amor ¿Qué pasó con usted y su novia? ¿Acaso ella no comparte sus creencias del amor?

-No, en realidad, ella no comparte mi creencia de la monogamia y la fidelidad de pareja…

Tomoyo siente como las mejillas le arden.- Disculpe usted… he sido una entrometida…

-Puede dejar de tratarme de usted. – Dice Eriol sonriendo con tristeza- No ha pasado nada… simplemente diferencias de opiniones.

-¿Cuándo han terminado?

-En San Valentín- Admite el sujeto sorprendiendo a la amatista quien pareciera pensar lo mismo que él a lo que este replica.- Si, un tanto irónico. ¿No es así?

-En realidad pensaba en la coincidencia. Mi novio me dejó en San Valentín… y su novia también.

-¿Le dejó? – Pregunta sorprendido y ella asiente.- no me imagino a nadie dejándola a usted… pero por el otro lado, no se porque cree en las Coincidencias… yo solo creo en lo que es inevitable.

*************************

Al llegar a su casa lo hace cuando el reloj del pasillo marca justo la media noche; en aquel preciso instante una voz femenina se deja escuchar sin tapujos que pregunta.- ¿Eriol? ¿Cómo te fue en tu cita?

Eriol respira profundo para llegar al origen de la voz: su prima se encuentra cómodamente recostada en el sofá con un libro de tapa dura en sus manos; no duda que sea otra novela rosa.

-No fue una cita. Estuvo de lo más interesante.- dice despojándose de su abrigo y sentándose en el otro sofá frente a ella: Nakuru tiene un rostro de excitación y alboroto ante la idea de que su primo saliera.

-.¿Hubo “Química”? como le llamas tu…

-Pues puedo referirte que pudo haberla habido de mí parte. No puedo decir lo mismo de Daidouji.

-¿Qué hiciste ahora? – Pregunta enderezándose y preocupada.

-¿Por qué supones que debo de ser yo el problema?

-¿Entonces hay un problema?

-No lo creo. No me parece. – Echándose al espaldar del sofá.- Somos muy diferentes. Vemos el mundo de maneras totalmente opuestas.

-Hmmm es probable entonces que debí de seguir mis instintos y hablar con Kinomoto.- Eriol la observa seriamente y ella añade.- Es amiga de Daidouji. Es linda. Si supieras que ella fue la primera opción de mi parte para ti pero…

-Esto no es idea tuya Nakuru. Las cosas se han presentado con naturalidad y no es un intento celestino de tu parte.

-¡Que corajes los tuyos Eriol! – Replica su prima haciendo expresión de adolorida. -¡No agradeces nada de lo que hago por ti! Sin embargo, debí de colocar a Kinomoto en tu camino… es una chica adorable.

-Esta Daidouji no es nada como sus padres. – Opina Eriol tratando de cambiar el tema – La he estudiado bastante esta noche.

-Siempre te encanta estudiar las personas. Esa manía tuya te traerá un día de estos problemas… – La mirada de regodeo le hace desistir de tus reproches. – ¿Qué has averiguado?

-Ella no creo que sospecha que Ebisawa la está pretendiendo. Al menos pretendiendo a sus padres y el negocio. Tampoco sospecha que el negocio de sus padres (o al menos sus fortunas) penden de un hilo.

-¿Puede estar mintiendo, no?

-No Nakuru. – replica con firmeza. – Esta mujer no miente… es demasiado sincera con sus creencias. Y no cree en la fortuna de los Daidouji o al menos no le gusta sacar provecho de ella. Lo que si me provoca curiosidad es el hecho que su novio haya roto con ella en San Valentín… y después… los rumores que Ebisawa está en negociaciones para la compra de la corporación Daidouji. Todo en asuntos de días… bastante sospechoso.

Nakuru guarda silencio. Lo observa un instante por si es posible que Eriol hablase más. Solo se pone de pie tomando su abrigo del respaldo del sofá y dice.- No estés leyendo hasta tarde…

-Buenas noches… ¡Oye! ¿Volverás a verle? ¿A Daidouji?

-Si- Responde no evitando sonreír.- Nos veremos mañana en la noche. Quedé en ir a conocer su negocio.

-Fantástico… ¡oye! ¿Podrías de camino cuando vuelvas y comprarme una caja de sus trufas de chocolate? – gime al pensar en aquellos dulces.

-¡Recuerda que dijiste que entrarías en una rígida dieta! – Replica él a la distancia evitando reírse.

-¡La empiezo luego que me traigas las trufas!

**************************

-Madre… – Saluda Tomoyo con una sonrisa una vez divisa a la susodicha esperándole en el recibidor de la enorme mansión. – Que gusto verte…

-Igual querida- sonríe Sonomi y le abraza con sutileza pero nada anormal en la relación que madre e hija llevan.  Ambas caminan hacía el otro lado de la casa y Sonomi añade.- Hoy almorzaremos en la terraza… espero que no te moleste.- Guiando ahora el paso de su hija por la mansión.

-No para nada- Responde en si sorprendida. Las pocas veces que almorzaban en la terraza era cuando Sakura les visitaba cuando ambas eran pequeñas. Sonomi incluso se escapaba de las responsabilidades para atencionar a ambas amigas. Llegan a la terraza de la mansión donde se tiene una vista hermosa de los extensos jardines, la piscina y las dos fuentes que en estos momentos están apagadas y luego mas allá, el muro de concreto de la residencia.

.-Esto es hermoso en primavera- Afirma la hija Daidouji tomando asiento en la mesa de cristal predispuesta ya con unos aperitivos y té helado.  Sonomi la ve mirar con añoranza todo a su alrededor a pesar que la doncella ya le extiende su vaso de té helado.

-Lo dices como si lo extrañaras. Pero te gusta vivir en ese departamento que compartes con Sakura.

-Mamá por favor…

-No te reprocho nada. Pero el destino de una joven soltera es estar en casa de sus padres… al menos hasta que contraiga matrimonio. Viví en casa hasta que me casé con Tetsú.

-¿Debo de recordarte que quisiste mudarte en el departamento arriba de donde vivía tu prima y su esposo? – Replica Tomoyo para bochorno de su madre. – Tenías diecisiete.

-Luego me arrepentí. No son los lugares para una señorita soltera.

-Mi abuelo te prohibió mudarte- Replica Tomoyo divertida.

-Hablando de todo- dice Sonomi cambiando el tema (ya estaba bien avergonzada que Tomoyo le sacara en cara sus defectos de juventud). – ¿Has hablado con Kana? Te echó mucho de menos en el fin de semana- dice con una sonrisa de complicidad. Tomoyo baja la mirada a su bebida.  – ¿Cómo va tu trabajo?

-Va bien. – Afirma la chica y levantando su mirada a su madre –Hemos tenido mucho en estos días… y tenemos órdenes que nos mantendrán ocupados otros dos meses…

-Ah que bien. Mis amigas me han preguntado mucho si ese negocio tuyo es el de que todos hablan- Sonríe con orgullo.- Por supuesto que todos son elogios… Estábamos hablando el fin de semana con Kana sobre tu negocio y dice que es una oportunidad perfecta para que vendas derechos de franquicia.

-¿Qué? ¿Qué hablaron que? – Pregunta saliendo de su ensimismamiento.-¿Ustedes hablaron de franquicias?

-¡Claro querida! Fue el tema de conversación del fin de semana entre los Ebisawa y tu padre… si hubieras estado ahí. Kana conoce muchas personas interesadas en invertir en pequeños negocios como esos. Hasta el nombre resulta adorable para comercializar… podrías pronto retirarte de ese negocio y vivir de sus dividendos. Así podrías dedicarte a tener novio y luego casarte como toda señorita de nuestra estirpe.

-Dulces Tentaciones no está a la venta madre…

-Por supuesto querida, pero ¿No quieres hacer algo de dinero con ese negocio tuyo? Es una mina de oro… puedes poner diversas sucursales y que las manejen otros… ya cuando menos lo pienses, tendrás un negocio como ese en cada esquina de Japón.

-Ya tengo dinero y no me interesa venderlo… ¿Por qué se ponen a hablar de eso? – Pregunta con impaciencia.

-Pero no lo hicimos para que te molestes querida. Solo que hablamos que es una excelente oportunidad de invertir, es todo. Cuando menos lo pienses tendrás una pequeña fortuna.

-No pretendo vender franquicias o mi negocio mamá. Lo manejaré mientras pueda.

-Tomoyo ¿Acaso pretendes manejar un negocio así cuando te cases?

-¿Quién dice que no? – A pesar que le dijo lo contrario a Hiragizawa, la pizca de “rebeldía” en su persona se activa lentamente.

-Tu posición. Querida te casarás sin duda con una persona de posición. No creo que a tu esposo le gustará que su esposa esté yendo de la ciudad a los suburbios por manejar un pequeño café.

-Mamá: – Dice Tomoyo alterando un poco su tono de voz y de respiración. Aun así se controla cuando coloca su vaso en la mesa de cristal y dice.- No voy a vender Dulces Tentaciones. No voy a casarme por el momento y de ninguna manera venderé los derechos de franquicias. Es mi negocio… “Mío” y no creo que nadie debe de inmiscuirse en los asuntos de otras personas…entre ellos Kana Ebisawa.

-Tomoyo: no quisimos hacer mal. Solo hablamos… es todo querida… – Haciendo una pausa al notar la mirada alterada de su hija: el solo pensar que le quitarían de sus manos su único símbolo de libertad la aturde y Sonomi sabe que tiene que manejarse con cuidado… no solo con la rebeldía de Tomoyo sino con la furia de Tetsú. – ¿Qué piensas de Kana? Él está muy entusiasmado contigo. No hizo otra cosa en el fin de semana esquiando que pensar en ti… y no lo esconde.

-Kana Ebisawa es un tanto prepotente para mi gusto madre.

-¿Cómo lo sabes? Apenas has pasado tiempo con él. Es un buen partido.

-He salido en par de ocasiones con él. Pero no siento química. –Usando una palabra que al pensar en ella le hizo sonreír al imaginarse a Hiragizawa precisamente diciéndole que todo tiene que ver con la química. Pero no en la manera que ciertos ojos azules quiere demostrarle.

-¿Cómo es posible? Querida, pero si se nota que te quiere mucho. Lo tienes embrujado. Y eso es tan difícil en estos tiempos.

-¿Me quiere?

-Por supuesto. Dice que estudió contigo en la preparatoria y estuvo viéndote en el primer año de universidad… te ha querido por tanto tiempo. Es valido que le des una oportunidad ahora que ha sido lo más valiente para acercarse a ti.

Tomoyo trata de recordar donde vio a aquel sujeto: en sus años de colegio está Yamasaki, Chiharu, Naoko, Rika, Sakura, y los amigos de Touya Kinomoto: todos y cada uno de ellos tienen rostros claros en su mente.

Pero ¿Kana?

-No… No. No lo recuerdo.

-Bueno no importa. Lo importante es que ahora te relacionas con él y está muy contento con ello. Me encontré con su madre en el club. Me contó que planea invitarte a salir…

-Bueno me llamó esta mañana…

-¿Y? ¿Qué le dijiste?

-Mamá ¿Acaso te olvidas de Gyokusho?

-¿Qué hay con él?

-Rompí recientemente con él. No creo que pueda olvidarlo de la noche a la mañana…

Sonomi le mira a los ojos y nota su sinceridad en sus palabras. Decide callar unos instantes para replicar.- A veces… hay que seguir adelante Tomoyo… superar los obstáculos en nuestras vidas… incluso los sentimentales. La cabeza es mejor consejera que nuestro corazón.

-Tienes razón – Responde dándole la razón referente a su exnovio. Ha pasado ya mucho tiempo y la idea de reiniciar no le sabe del todo indiferente. Incluso salió a cenar con Hiragizawa y no puede negar que pese a sus diferencias de opinión con todo lo referente al amor, se divirtió. Y se divertirá mucho más esa misma tardecita cuando este vaya por el negocio para conocerlo. En verdad le despierta mucha curiosidad.

Ahí llega la doncella de la casa acompañada de otra para colocar el servicio del almuerzo.

-¿Cómo están mis reinas? – dice una voz atrayendo las miradas de ambas mujeres. Tomoyo sonríe al darle la bienvenida a su padre.

-¿Qué haces en casa a esta hora? – Pregunta Tomoyo sorprendida. Tetsú Daidouji en casa al medio día. Nunca había hecho aquello. Tetsú toma asiendo al lado de su hija y pronto predisponen un plato y bebida para él. Rechaza el té helado y pide un escocés solo. –Tu nunca llegabas a casa temprano.

-¿Acaso no puedo tomarme una hora para ver a mis chicas? – observa a Sonomi y luego a su hija. Mientras la segunda sonríe la primera no hace más que mirarle con cierta frialdad. -¿Qué hablaban mientras entraba?

-De Kana – Responde Sonomi por Tomoyo. Esta le mira un tanto aturdida: hay temas que considera demasiado delicados para discutir delante de su padre.

El tema de pretendientes es uno que Tetsú Daidouji siempre ha tenido cuidado en tocar.

-Ah, una excelente persona. Me agrada. Es sumamente inteligente. –Tomando un trago de su escocés. Observa como su hija baja la mirada a su almuerzo y considerándolo una especie de reto, replica.- ¿Qué? ¿Acaso no estás de acuerdo?

-No he dicho nada.

-Pero lo piensas. – refuta el varón.

-Claro que no padre. No lo conozco lo suficiente…

-Lo que Tomoyo dice- Añade Sonomi notando como su esposo comienza a tener las orejas rojas—Es que no ha compartido mucho con él. Son personas sumamente ocupadas.

-Si, claro… eso puede solucionarse. Invítalo a salir… o a ese negocio tuyo para que pasen el tiempo juntos y aprendan a conocerse. Todo tiene solución.

-Que considerado de tu parte. ¿Por qué no consideraste de la misma manera a Gyokusho antes de aprobar su traslado al otro lado de Japón? – Pregunta con furia que segundo a segundo va encendiéndose.

Tetsú entorna los ojos en los amatistas de su hija que le desafían. Retuerce su bigote en un gesto de impaciencia.- ¿Qué quieres decir?

-Vamos, nada en la empresa se mueve sin tu aprobación. – Dice ella perdiendo poco a poco su temple.- ¿Por qué permitiste que lo trasladarán? Se que lo sabías… y no me dijiste nada y tampoco hiciste nada por impedirlo.

-Tomoyo… tu padre…

-No, deja que piense lo que quiera Sonomi. – Ahí observando a su esposa y luego mira a su hija añadiendo.-No le torcí el brazo si eso quieres decir. – Sorprendiendo a su hija al aceptar que tenía razón y Daidouji estaba enterado de su partida. ¿Acaso tiene que ver con su ruptura? – El hombre vio una oportunidad de crecer Tomoyo. De ganar más de lo que hace ahora. Que haya elegido su carrera sobre ti debe de decirte que no es el mejor candidato para ti y jamás lo fue. Es ambicioso y ahora que te ha dejado quieres encontrar culpables; pero aquí la única culpable eres tú…

-¿Yo? ¿Por qué tengo yo la culpa?

-Por fijarte en un hombre inferior a tu posición. Ambicioso y codicioso pero también que se vio como el poca cosa que es al lado tuyo- Ahí haciendo que su hija abriese los ojos con amplitud y estupor.-. ¿Acaso no entiendes que acomplejas a los hombres? Eres un Daidouji. – Tomoyo se enrojece aun más.- Los hombres se sienten intimidados ante tu apellido. Y aquellos que si quiera valen la pena como prospectos ni les das la oportunidad… ¿Qué esperabas que pasara con ese hombre?

-¿Por qué? ¿Acaso el dinero los hace mejores hombres?

-Le dan una posición que por años tu madre se ha beneficiado y jamás la has escuchado quejarse- Sonomi baja la mirada avergonzada y ni Tomoyo o su padre se dan cuenta.- . Igual tus amigas… aquellas personas con quien siempre te has codeado.  – ahí mirando de soslayo a su esposa.- ¿Acaso crees que tu madre tendría esta vida con un mero banquero? ¿Con un administrador de segunda? Un hombre que apenas pudiera pagarle un departamento en la ciudad y tal vez un coche de cinco años atrás de vejez.  Y tu… estudiaste en una de las mejores universidades del mundo ¿Crees que siendo hija de un empleaducho lo habrías conseguido? ¿O ese deportivo que manejas? ¿O tal vez tú dichoso negocio?

-Sino habría sido por el dinero del abuelo, habría buscado alguien que me lo financiara… – Se defiende con firmeza y bastante incómoda.

-Por favor: siendo hija de un pobretón ahora mismo estarías trabajando en una librería o en una compañía y tu sueño sería solo eso… un sueño.

Tomoyo se retira la servilleta del regazo y la estrella en la mesa al ponerse de pie con estrépito e ingresa a la casa a veloz paso. – Grandioso Tetsú: ahora si tenemos pocas posibilidades de convencerla… – reprocha Sonomi con acidez. –O de averiguar que pasa con ella y Hiragizawa.

-Deja el resto a Ebisawa- Dice Daidouji ingiriendo su bebida de un trago. Sonomi mira con despecho la actitud de su esposo al beber incluso al medio día esa clase de licor.  Que se encargue de invitarla a salir, de seducirla y de lograr que se case con él. – Viendo la mirada de reproche de la mujer este añade.- Vamos Sonomi, no es nada del otro mundo… ella se casará ilusionada y él la adora… pese a sus defectos. Solo hay que guiarla por el camino correcto. El resto dependerá de ellos.

-¿Qué pasará con averiguar que pasa entre ella y Hiragizawa?

-Honestamente, ya no me importa que pase… al menos que Kana sepa jugar sus cartas bien y termine ganándola de Hiragizawa- sonriendo complacido.

————————–

En el segundo piso de la enorme casa, Tomoyo abre la puerta lentamente. Su habitación sigue igual a como la había dejado al marcharse a la universidad y luego mudarse a la ciudad: su cama de doseles y satén adorna el centro de la habitación mientras los enormes ventanales con cortinas gruesas de color lavanda que esconden mas atrás unos balcones anchos y vistosos los cuales tenían unos muebles pequeños en donde Sakura y ella estudiaban y soñaban con aquellos “príncipes azules”. Recuerda a sus padres darles la buenas noches… o los días de cumpleaños que ambos venían con un pastel en las manos.

El escritorio sigue prácticamente intacto. Incluso el ordenador que usaba cuando era estudiante aun está ahí: una antigüedad comparado con los pantallas planas y de memoria casi infinita para sus usos.

Su proceder siempre ha sido un misterio para sus padres: su independencia parece asustarles. Pero también detecta cierto distanciamiento en la conducta de sus padres. ¿Qué pasará entre ellos?

-Disculpa, hija. – Dice la voz de Sonomi que viene de la puerta. Ella no se voltea. –Tu padre está muy estresado por el trabajo.

-Deja de inventar excusas por él. Se que Gyokusho nunca fue de su agrado.

Cae el silencio entre ellas.

-Sabes que… siempre hemos querido una persona que pudiera cuidar de ti… nunca desaprobamos su relación. Porque tal vez, nunca lo vimos como algo serio. Pero la verdad queremos algo mejor para ti…  – Sonomi se mueve despacio en la habitación hasta dar alcance a su hija quien aun no le mira al rostro.- Un hombre capaz de amarte de verdad…

-¿Acaso creen que Kana Ebisawa es esa persona? – Pregunta con la voz seca.

-No importa lo que creamos. Importa lo que sientas… -Ahí sujetándole por los hombros.- Nos importa tu felicidad… -Sus ojos amatistas reflejan tanta sinceridad en sus palabras. – Sea con él o quien te haga feliz.

-No estoy enamorada de Kana, mamá. Es mas, hay algo en él que no me agrada del todo… y papá…

-Olvida a tu padre. –Replica con firmeza.- Vi la foto en el diario… con ese Hiragizawa ¿Es así que se llama? – Tomoyo la mira intensamente.- Tu y ese hombre…

-Solo somos amigos. Fingí ser su novia por algo que no explicaré ahora.

-Tu padre teme que le escondes la relación con ese Hiragizawa. Kana teme que en efecto estés enamorada de Hiragizawa.

-No estoy enamorada de Hiragizawa. Somos amigos. Y no tengo porque darle explicaciones a Kana. No me agrada. – Vuelve a insistir. – No me presiones con mi amistad con él o Hiragizawa… no seas como mi padre.

Sonomi asiente sonriendo nerviosa y procura darle un tenue abrazo a su hija mientras dice en su oído.- Será lo que tu quieras, Tomoyo. Lo que te haga feliz.

-Gracias mamá. Gracias…

******************************

En otro lugar una mujer de cabellos largos negros como la noche y amarrados en una coleta que cae en su espalda habla con presteza a la mujer delante de ella: pese a que es una persona que irradia autoridad  y temor en casi todos los miembros de su clan, esta chica siempre se ha ganado la confianza y el apoyo de la jefa de familia.

-Tengo que ir a Japón tía. Debo de convencer a Xiao Lang que vuelva para que nos casemos.

-¿Acaso no te has dado cuenta que esta insistencia de tu parte de prácticamente atosigarlo es que te tiene en esta situación? Piensa un segundo Meiling: conoces a Xiao Lang y no volverá solo porque tú se lo pides.

-¡Tiene que hacerlo! ¡Soy su prometida!

-Y eso no le ha servido de nada para no dudar y abandonarte ¿O si? – Replica la mujer de indeleble mirada oscura.

-Creo mi querida Señora que lo correcto es que otra persona de con el joven Xiao lang.- dice uno de sus nueros de nombre Cho Ku Li. – Tal vez uno de nosotros. Damos con él y le convencemos en venir a su lado.

-No. Xiao Lang quiere ser independiente y lo será. Con todo lo que esto amerita. – Ahí observa a una de sus hijas quien está también en el lugar. – ¿Has recibido algún tipo de comunicación de su parte?

Femeei la cual es la tercera de los cinco, niega con su cabeza y baja su mirada: siempre ha sido la favorita de su hermano menor y una de sus confidentes con Fuutie. Pero la última está en viaje de bodas con su esposo… otro matrimonio arreglado por su madre. Femeei al igual que sus hermanas mayores Shiefa y Fanren han sido casadas en matrimonios arreglados y al igual que Xiao Lang siempre pensaron en escaparse de sus responsabilidades.

Pero las dos mayores han aprendido a amar a sus esposos. Y ahora son orgullosos padres y madres. ¿Ella? lleva cuatro años casada y aun no puede dar hijos.

Situación que cada día que pasa la vuelve más nerviosa y falta de autoestima. Su madre le reprocha su falta de dedicación en su matrimonio y darles hijos a la línea sucesora, al esta trabajar en una de las líneas del Consorcio Li, cosa que sus hermanas no hacen una vez se casaron. Pero esta lo consiguió con el apoyo incondicional de Xiao Lang y nadie le refuta al varón heredero en esos asuntos.
Incluso supera a su madre en la línea de decisión.

Yelan la observa con cierta frialdad y también desconfianza. Esa muchacha la saca de quicio ¿Dónde ha aprendido a ser tan débil? –Debes de aprender a hablar en voz alta Femeii. No me sorprende que no tengas hijos… sino sabes pedirlo a tu esposo…- ocasionando las risas burlescas de todos los allí presentes y sonrojando a la aludida.

-Se lo he pedido madre. Pero tal vez, el problema es él.

-¡Mi hijo no tiene ningún problema! – Replica una voz en el otro lado: ahí está la familia política de los Li y suegra de la aludida. Esa mujer le pone la carne de gallina: una interesada de primera que nada mas se ha hecho del apellido Li y ha ganado un estatus y respeto que no poseía cuando era una don nadie. – ¡No digo que los Li sean el problema… cinco hijos! – haciendo un saludo de respeto a Yelan.- Pero tu tienes algo raro niña… paliducha… delgada… debes de estar enferma.

-Este no es el punto aquí, Sue-fa- Dice Yelan callando a la mujer al segundo. Ahí observa a todos sus parientes diciendo – Nadie tendrá contacto con Xiao Lang. ¡Nadie le prestará ayuda! A partir de hoy, Xiao Lang desaparece del árbol familiar hasta que admita sus errores como hombre y con la familia.

Todos allí le devuelven asentaditas de la cabeza y se observan con miedo por las decisiones de la matriarca.

***********************

-¿Estás en Tokio? ¿Bromeas? – Pregunta una joven de ojos pequeños y pecas en sus mejillas. Con una blusa de cuello chino y pantalones holgados se encuentra sentada en su cama acompañando a un pequeño de aproximadamente seis años mientras duerme su siesta. – ¿Meiling lo sabe?

-No y por eso te pido discreción por favor Kumiko – Le pide el varón Li. –Si se llega a saber que estoy en Tokio….

-¿Crees que a esta altura no lo sabe la honorable Yelan?

-Ahora te burlas de mí. Claro que lo sabe…

-Te digo que te andes con cuidado, es todo. Yelan debe de saber que estás en Tokio y por supuesto no le ha informado nada a Meiling.

-¿Lo crees?

-Absolutamente. Por alguna extraña razón Meiling no se ha aparecido por allá. Me parece extraño. Pero la situación se maneja muy íntimamente con la familia. Me enteré por mi padre del memorando que anda circulando todas las divisiones de las Empresas Li.

-Meiling no hace nada sin la aprobación de mi madre.

.-Exacto. Sabes que mi padre está bien cerca de tu madre Xiao Lang. Si algo se supiera, me enteraría primero como ha pasado con lo de negar tu apellido. Sin embargo, no sabía que estás en Tokio. Y creo que mi padre tampoco lo sabría.

-Kumiko: sabes que tu padre es fiel a mi madre… tal vez no te lo dijo…

-No, Xiao Lang, eso está en el pasado. – Replica ella meditando sus palabras y sonriendo.- Además estoy saliendo con alguien.

-¿En serio?

-Si, para que sepas mi encaprichamiento contigo no traspasa las barreras de Meiling… – ocasionando que el sujeto gima sin remedio. – Tómalo con calma… ¿Qué piensas hacer ahora?

-Por el momento, me transfiero a un apartamento estudio… es pequeño pero es mejor que este hotel. Sabes que mi madre advirtió a los Hiragizawas que no me ayudaran… luego, me toca buscar trabajo.

-¿Trabajo?

-Si, y sin el apoyo de los Li.

-¡Eso si estaría interesante de ver! – Suelta la mujer una carcajada.

-¿En serio? ¿Por qué no vienes a Japón entonces? Para que lo veas con tus propios ojos- se burla el sujeto.

-Ni de broma… seguro Meiling tiene hombres de tu seguridad vigilando cada movimiento… no ha confiado en mi nunca. No dudo que tenga la casa vigilada.

-Y siempre tuvo sus razones. –Replica el joven de manera dulce, sorprendiendo a la mujer al otro lado de la línea que se queda callada unos instantes.

Mientras siente sus mejillas arder.

-Yo solo espero que logres conseguir en Japón lo que buscas Xiao Lang. Y recuerda que en China tienes a una amiga… y a tus hermanas… nosotras te apoyamos.

-Si logras enviarles un mensaje con tu padre, diles que estoy bien. Mi madre seguro no les ha revelado a mis hermanas mi paradero. Esperará que me comunique con ellas primero. Apreciaría que también

-Si, es lo más probable. Salúdame a Nakuru por favor. Y cuídate.

-Tu también Kumiko. –Colgando finalmente la llamada.

-…Te quiero Xiao Lang- Dice aun con el auricular abierto pero sabiendo que la otra persona ha colgado.

————- Continuará.

*Kumiko: Niña de eterna belleza.

—Comentarios de la autora.

Haciendo una humilde reverencia, la joven saluda de manera respetuosa diciendo.-Saludos a todos y mis más grandes disculpas. Gracias por tener paciencia y esperar esta actualización que ha sido tiempo finalmente de cargar al servidor. Primero mis disculpas por el atraso en la actualización. La verdad la gran cantidad de trabajo que me han presentado donde trabajo ha dificultado que me concentre como siempre en las actualizaciones cada veintiún días además de un proyecto personal que estoy trabajando. Por el momento les dejo con orgullo el capitulo cinco y hay muchos adelantos: ya sabemos que hay un nuevo personaje Kumiko que parece sentir algo por nuestro Chino favorito – ¿Quién de nosotras no? ^____^ – Así que pudo ser algún tipo de competencia para Meiling ¿No?  Por otro lado tenemos a Tetsú quien con cada capitulo está mostrando los verdaderos colores… ¿o es resultado de la desesperación y el alcohol? Sonomi mantiene las apariencias como pasa con esas mujeres de esa sociedad… escondiendo “Los trapos sucios” mientras Shaoran busca la manera de ganarse su independencia. Eriol no cree en el amor… bueno si cree pero como una ¿Respuesta Química? Uggghhhh algunos hombres tienen una idea preconcebida del amor y las relaciones… ¿Acaso nuestra encantadora protagonista podrá sacarlo de su idea? ¿O tal vez Sakura? Tenemos que amar a Nakuru jajajaja la chica está embelesada con las trufas… – no que la culpo :-p – nadie pierda de vista a Femeei: esta chica no faltará mucho que dará mucho que hablas no solo a su familia, sino a los protagonistas.

Espero que esta presentación les haya dado una idea de lo que se puede venir en los siguientes capítulos. Si eso no les ayuda, aquí les dejo un adelanto para que lo disfruten:

-¿Qué quieres que haga que? – Ha preguntado sin medir su voz el joven Li luego de ser dejado a solas con su primo lejano. Ambos mantienen una privada conversación en el saloncito mientras su prima y su padre conversan en el salón de estar familiar.

-Que vigiles dentro de Dulces Tentaciones a Tomoyo- Dice Eriol pragmáticamente ante la sorpresa de la mirada y la expresión de su primo. – Vamos no te pido nada difícil. Ya trabajas ahí.

-Solo de manera temporal hasta que la mujer que reemplazo vuelva al trabajo. Lo que me pides es muy indiscreto de tu parte… – dudando un segundo- ¿A que viene el interés?

Eriol duda un momento y Shaoran lo nota. Finalmente responde.- Tetsú Daidouji presidente de Empresas Daidouji es el padre de tu jefa- Shaoran alza las cejas sorprendido y Eriol asiente en silencio ante su aceptación de la revelación.- está planeando una unión “familiar” entre ellos y Ebisawa para permanecer con el control de la corporación. El dinero de Ebisawa salvará a Daidouji de la quiebra absoluta.

Luego de un largo silencio, Shaoran dice.- Tomoyo Daidouji no lo sabe.  Que su padre…

-¿Está en bancarrota? No lo sabe- Admite el varón.- Tomoyo Daidouji me ha dado una buena impresión como persona Shaoran. Mi interés en su negocio viene radicado en saber que tan relacionado está con los bienes de Daidouji y si es posible que ella los pierda.

-¿Y? ¿Qué has sabido?

-Que la información que Daidouji Tomoyo me proporcionó es certera: Su negocio no tiene nada que ver con el dinero de sus padres.

-Entonces ¿A que temes?

-A Ebisawa Kana.

Capitulo seis “El nuevo Empleado”.

Kumiko niña de eterna belleza.