Capitulo 4 – Fiesta Sorpresa

“La independencia de Tomoyo Daidouji trajo consigo todo lo que ella desea: un novio, su mejor amiga trabajando a su lado, y el negocio que siempre quiso para ella. pero con su independencia también vendrían los problemas: entre ellos un nuevo conquistador de su corazón, una definitiva Dulce Tentación.”

Tomoyo Daidouji llega con media hora de atraso a su negocio. Mientras cruza la puerta de entrada y recibe el usual saludo a distancia departe de Sakura, apresura su paso mientras se encuentra con otro de los empleados que dice “Te ha esperado por mas de media hora…” ayudándole a quitarse el abrigo mientras camina  con premura por las cocinas para llegar a su despacho. “Este es la carta de referencia que necesitaremos por el resto del año”

Tomoyo no sabe en realidad porque piensa aquello;  no le preocupa pero si le llena de cierta excitación a sabiendas que el negocio aunque le fue de maravilla durante San Valentín las cosas no andan económicamente bien en el resto de los negocios pequeños en “Tiempos muertos” y el hecho que ahora se dedicaran no solo a meros postres para venta al público sino también a tomar órdenes de particulares llenan de mucha incertidumbre y riesgo el negocio que maneja.

Aun así lo que es bueno para “DT” lo es para Daidouji Tomoyo.  Sin más preámbulos no hesita para abrir la puerta de su oficina y encontrarse con la espalda de una silueta femenina vestida con juventud y elegancia.

-¿Señorita Akizuki? – Pregunta Tomoyo para que la hermosa joven le diera el frente sin hesitación y se quedara por unos instantes (segundos en realidad) observando admirada su rostro. –Soy Daidouji  Tomoyo.

Nakuru vio delante de si una mujer sumamente atractiva y pálida con una complexión delgada y femenina que atrajo su atención indiscutiblemente; y es que se imaginó como dueña de aquel lugar alguna señora mayor que había sido repostera o tal vez alguna persona obesa con demasiado cariño por todo lo dulce.

¡Pero no una mujer tan guapa y tan joven!
Y luego una alocada idea llegó hasta su cabeza… y a tiempo para pasar desapercibida porque su silencio y su mirada escrutiñadora a su anfitriona eran demasiado obvias y ya la joven delante de ella comenzaba a abochornarse.

-¡Disculpe usted! Es que me imaginaba a alguien… mas mayor- Rápidamente añade- Para un negocio de tanto calibre como este… todo es ¡Divino aquí!
Tomoyo dirige su mirada al plato de bombones que tiene en su oficina y nota como faltan par de piezas y sonríe tomando asiento en su escritorio, siendo imitada por la señorita Akizuki quien se encuentra abochornada por haberse comido los dulces pero pronto escapa de su cabeza aquel pensamiento.

-¿Ha visto algo en particular que sea de su agrado? – Interroga Tomoyo.

-Naturalmente. Quiero que la fiesta sea el evento social del año y ya casi todo está listo. Aunque he tenido un par de inconvenientes. En especial con las personas que realizarían la comida. –Haciendo un dejo de decepción con su rostro.

-¿Qué clase de problemas? –Pregunta curiosa.

-Pues tienen una actividad previa a ese mismo día, que ocuparán casi todos sus meseros y por supuesto sus cocineros. Tengo mas de cien personas invitadas a la fiesta y quiero que se haga perfecto y estoy desesperada pues estoy ya a ley de días… -Haciendo una pausa y añade.- ¿Conoce a alguien que esté disponible para preparar la comida?

Tomoyo lo piensa  unos instantes y dice- Unos amigos míos pueden ayudarle con el servicio de comidas. Si quiere nos podemos encargar nosotros del servicio.

-¿En serio?

-Claro. ¿Es el veintitrés no? por ser vacaciones de pascuas, no trabajamos y un dinerito adicional no le caería mal ni a mis cocineros o a mis meseras. Creo que cuatro que trabajen en el área de meseros estará bien. Y creo que Sakura conoce a par de estudiantes de la universidad que trabajan sirviendo bebidas en algunos bares de Tokio. Ellos también les encantarán trabajar.

-¡En realidad con eso contaba! – Dice Nakuru sacando de su enorme bolso unos papeles doblados y dice- Aquí está el menú- A Tomoyo le surge una gotita en la cabeza al ver aproximadamente ocho o nueve paginas y saca otro grupo de papeles al añadir. –  El tema es de antifaces aunque no se requieren disfraces completos. Pensé  que sus meseros con camisas blancas y antifaces blancos estarían más que bien. Así diferenciaríamos a los meseros. Pantalones negros para los meseros y faldas negras las chicas.

-¿Antifaces?

-Yo se los tendré disponible a todo su staff, por supuesto. Cuando la fiesta esté por empezar, yo se los daré para que todo el servicio de meseros se los coloque. ¡Será divertidísimo! Nosotros usaremos de otro color. Lo he especificado en las invitaciones.

A Tomoyo le resultó de una manera un tanto extraña el entusiasmo de aquella castaña algo contagiosa. Aunque no sabe con exactitud como les caería de “Divertido” a aquellos que trabajarán como meseros aquella noche.  Pero lo que estaba segura es que aquellos Clientes si que son entusiastas y algo excéntricos.

-¿Tiene idea del tipo de pastel que desea? –Pregunta para ir anotando en las especificaciones.

-Por supuesto lo quiero de este ancho – señalando con sus manos – y este alto- Describiéndole un pastel de aproximadamente cinco o seis kilos. – Quiero que sea de chocolate dentro y afuera bañado con cobertura de chocolate y crema batida blanca. ¡Ah y muy importante! Quiero que en sus lados tenga especies de antifaces hechos con la misma cubierta. Si es posible de chocolate.

Tomoyo analizó unos momentos lo que ella solicitaba y a tomar nota de ello.  Finalmente le dice- Le tendré una prueba lista de varios sabores de chocolate y un esquema listo para mañana en la tarde.

-¡Perfecto! – Dice poniéndose de pie- ¿Cuándo me entrega el presupuesto?

-Probablemente en dos días.

-Fantástico- extendiendo una tarjeta dice – este es mi teléfono móvil, correo electrónico para que coordinemos.

-¿Tiene algún tipo de limite a lo que gastará?

Nakuru pareció analizarlo unos segundos y dice- No. Para Eriol nada es suficientemente bueno.

-¿Eriol?

-Si mi primo. La fiesta es para él. Y es sorpresa- Guiñándole el ojo.- después de todo, no todos los años cumples veintinueve. A propósito – dice volteándose a ella- ¿Estará usted  en la fiesta?

-¿En la fiesta?

-¿Prestando servicios?

-Oh no; no lo creo. Bueno es que tengo un compromiso previo – Añade pensando en la ida a esquiar con sus padres y los Ebisawa.- Pero no se preocupe; mi personal es de completa entrega y mi segunda,  Kinomoto, estará a cargo y pendiente a todo.

-Bueno es una lástima – dice mostrando su decepción por un segundo y añade.-Gusto en conocerle Señorita Daidouji y gracias- Despidiéndose y saliendo tan animada como recibió a Tomoyo.

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*** Unos días después…. ****

Sentados en el enorme salón de la casa Hiragizawa en Japón Nakuru dispone delante de ella y en la mesa el esquema de las mesas para ir en los jardines. Contrario a su idea original, encuentra más que adecuado el uso de los preciosos jardines de la residencia en Japón para la fiesta de cumpleaños de Eriol. No sabe como le será posible esconder el evento y aprovecha el día cuando este se encuentra trabajando para coordinar el evento y sus amigos y allegados han prometido silencio ante revelar algún detalle al susodicho.

-Disculpe señorita: el señor Li ha llegado. – Informa una de las doncellas más antiguas al servicio de la familia.

Atrás de ella arriba el sujeto en cuestión: mas alto de lo que son los orientales este sujeto es tan alto como un europeo. Sus ojos oscuros escudriñan con determinación el salón hasta divisar a la joven de ascendencia japonesa quien con una sonrisa y melodiosa voz dice- ¡Bienvenido Primito! ¡Vaya, cada vez que te veo te encuentro mas delicioso!

Shaoran no muestra turbación en su expresión por la declaracion de la mujer; ya está acostumbrada a sus adjetivos: ¡Cuánto odia las expresiones de su prima respecto a su persona! Cualquiera que le escuchase pensaría que esta mujer tiene pensamientos turbios respecto a él.

-Eriol me informó que estabas aquí… ¿Qué haces? – Dice como saludo aproximándose a la joven.

-Aprovechando que no está para terminar los preparativos correspondientes a su fiesta… a propósito: Conocí una preciosa chica… -Sonríe entusiasta- ¡Es perfecta para ti! Es la dueña de…

-Por favor: no me hables de mujeres. – Dice Shaoran Li muy serio levantando su mano para callar a su prima pero esta no borra su sonrisa divertida de su rostro.- Sabes que solo me han traído problemas desde la infancia.

-Se que no todo ha sido problemas. Pregúntale a tu madre sino me crees.

-¿Ah no? Pregúntale ahora a Meiling y a mi madre. Mi madre está hecha un demonio por la cancelación de la boda.

Nakuru no oculta su sorpresa cuando declara- ¡Un momento! Hace tres noches nos dijiste a Eriol y a mi que la boda fue postergada… ¡No cancelada!

-Mi madre fue muy amable en arrojarme un ultimátum cuando hablamos esta mañana- explica el chino tomando asiento al lado de su prima. Shaoran solo se siente tan en confianza conversando con Nakuru Akizuki que no le oculta nada de lo solicitado por la estricta Ieran Li. . –Que debo de volver a China y casarme con Meiling, aceptar mis responsabilidades… o aceptar las consecuencias.

La mirada de compasión de la japonesa no faltó y Shaoran la aceptó unos instantes en silencio. Nakuru sabe todo lo que en el corazón del chino habita; una reacia negación y momentánea rebeldía a las costumbres de su estirpe, han hecho presencia como nunca antes en sus veintinueve años de vida ha experimentado. Ni con sus hermanas jamás se ha tomado estas libertades por el tipo de crianza en la cual fue educado.  Solo una mujer ha tenido estas y otras libertades con él… libertades que en cierta forma son sancionadas en sus costumbres. Pero él es el hijo y heredero de unos de los consorcios de mayor presencia y poder financiero en toda Asia.

-¿Qué harás? –La seriedad en el tono de la voz de la joven hizo que los ojos oscuros del sujeto se volvieran a ella con firmeza. -¿Date por vencido? ¿Aceptar la condición impuesta por ella?

-No soy un niño que puedan dominarme con amenazas. Estudié negocios y luego comercio internacional además de derecho comercial. –Se pone de pie por la indignación que siente por las fuertes palabras de su madre- O sea que puedo defenderme solo en el mundo real. No voy a dejarme dominar como si fuera un chiquillo. No amo a Meiling… no puedo casarme bajo esas circunstancias. He cometido errores que por la indecisión y precisamente la duda, me han llevado a consecuencias inimaginables, pero no puedo arrastrar a alguien a quien aprecio mucho como ella a una vida marital sin futuro de cambiar.

-No puedes decir eso Shaoran. Meiling te adora. Tal vez…

-¿A ti te ha servido casarte por amor? – Preguntó con gesto firme el sujeto. – Al menos amor de un solo lado.

-Eso no es justo- dice dolida la joven.

-Discúlpame entonces si he sido indiscreto. – Sonando sincero y suavizando su voz dirige su mirada a las invitaciones y los papeles para no mirarle a los ojos añadiendo.- Toda la situación con mi madre me tiene fuera de concentración. Aun me trata como si fuera un niño pequeño… ¡No lo soy!

-.Siempre he dicho que Ieran a veces exagera en su trato con todos sus hijos. Pero tus hermanas todas se han casado con matrimonios arreglados. Tal vez sea la solución para ti también y son felices. Tal vez tu madre no sea tan mala casamentera.

Shaoran sonríe con cortesía para evitar decir que Ieran Li desaprueba la vida libertina de quien es un pariente lejano como es la joven Akizuki. Tanto así que los tratos de la joven con su hijo menor la sacan de sus casillas pensando que esta es una mala influencia para su persona no solo por ser alguien “separado” – cosa que los Li no comparten y hasta es prohibido eso de divorcio- sino que es precisamente aquella rebeldía lo que le hacen sentir cariño hacía la joven Nakuru.

-¿Con que te ha amenazado? ¿Acaso retirar su apellido?

-No lo dijo con exactitud pero puedo esperar todo departe de mi madre.- en aquel momento su móvil suena en el bolsillo de su chaqueta.  No hesita en tomar la llamada – Aquí Li. Señor Kamitaze…. – Haciendo una pausa y sus ojos se abren desmesuradamente para añadir.- Pero… ¡Es imposible! Esa es una tarjeta…- deteniéndose de hablar. Su ceño se frunce cada vez mas mientras escucha las palabras del sujeto al otro lado de la línea. Nakuru lo observa absorta mientras su expresión facial se endurece cada vez más. – Si, entiendo… no, no se preocupe. Saldaré la cuenta con una cuenta que tengo… si, personal.  No, no tiene que ofrecer disculpas… entiendo… despreocúpese.  Comprendo… si, iré a su oficina en horas de la tarde. – Ahí colgando la llamada pero guardando silencio mientras observa el aparato móvil en sus manos.

-¿Qué ocurre Shaoran? – La curiosidad de la chica es enorme más por el silencio del joven y su reacción momentos antes.

-.Ese es el gerente del hotel donde estoy quedándome. Parece que mi crédito fue cortado.

-¿Cortado? ¿Cómo que cortado? – Pregunta ella abrumada por aquella respuesta.

-Parece que mi madre ha congelado mi cuenta. – Nakuru abre la boca estupefacta. – No me sorprende: es la cuenta de uso de la familia Li. Ella puede cortar los ingresos de cualquiera de nosotros si se le pega la gana. Es la administradora y su autorización es requerida para cancelar alguna de nuestras firmas. Y parece que han cancelado la mía…

-¡Ella no puede hacer eso! ¿Qué fue lo que le dijiste para que tomara esa decisión?

Shaoran no se sienta. Guarda el aparato en el bolsillo de su chaqueta y mira a su prima lejana para contestar- Que no me casaba con Meiling, que no volvía a China hasta que desistiera de su idea de empujarme a un matrimonio con ella y que nada me haría casarme con ella. Ella amenazó con hacerme desistir de mi negatividad. Que soy un Li y que debo de cumplir con mi palabra, tal como mi padre lo hizo en su momento y su padre antes de eso. ¡No puedo casarme con alguien a quien no amo! Cometí un error mucho tiempo atrás y caí en una trampa que consumió parte de mi juventud: no voy a continuar en ese camino solo para complacerle a ella, a Meiling y al resto del Clan.

-Sabes que sus costumbres son importantes para ellos. Todas las familias las tienen… todas las culturas…

-No me casaré con ella Nakuru.

-Shaoran: piensa en los sentimientos de Meiling. Debe de sentirse horrible.

-Luego me lo agradecerá.

-No será así. Te ha amado toda su vida- Haciendo que abriera los ojos ampliamente. -.Esto es un golpe muy fuerte para ella.

-Nunca te ha agradado la idea de que nos preparasen para un matrimonio arreglado. Ahora la defiendes…

-Defiendo como ha de sentirse. No le han permitido nunca rodearse de otros hombres que no sean de la familia Li. Incluso tuvo que soportar tu desprecio en aquel momento que… las cosas se complicaron. Sin embargo, el matrimonio ha seguido en pie por más de diez años después de los problemas de aquel entonces.

-Si, y ella ha aceptado sin rechistar todas las condiciones impuestas por mi situación, mi madre, la familia, los ancianos… – suspirando – es conformista. No me agrada.

-Debiste entonces el pensar de presentarle a alguno de tus amigos en aquel entonces- Dice Nakuru ocasionando una sonrisa pasajera en labios del elegante oriental.- Te habrías ahorrado muchos problemas.

-Si, tal vez debí de hacerlo.

El silencio cae entre ambos donde Shaoran mira sin pestañar el teléfono en sus manos y la voz femenina se estucha al sugerir-Oye: Sabes que no hay problemas con que te quedes aquí. Hay más que habitaciones de sobra.

-Gracias Nakuru. Pero tengo que poner en orden mis asuntos con el hotel.

-¿Cómo pagarás la cuenta?

-Tengo un dinero ahorrado que hice en mi juventud trabajando de pasante en aquella importadora de textiles. Le exigí a mi tío que me pagase por mi trabajo y no lo dejara a cuesta de la familia. Él accedió.  Mi madre no lo sabe pues para la familia que al cabeza del Clan le paguen aun cuando el dinero viene de la familia, es una deshonra. Usaré parte de ese dinero para pagar al hotel. El resto… bueno apenas me dará para alojarme en un apartahotel.

-¡Xiao Lang Li en un apartahotel! Eso jamás. Vendrás aquí y veremos como solucionamos este percance. ¡Ya se! ¿Por qué no trabajas con Eriol? –Dice entusiasta.- La empresa es más que grande para los dos y ahora mismo está en negociaciones de adquisición de una corporación japonesa… seguro necesitará tu asesoría.

Shaoran sonríe agradecido y al mismo tiempo dice.- ¿Crees que mi madre ya no ha previsto esto? Apuesto el resto del dinero que me queda en la cuenta que mi madre debe de estar hablando en estos instantes con Hiragizawa y advirtiéndole las consecuencias si me ayuda…

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En aquel momento un estornudo se escucha al otro lado de la línea que Eriol Hiragizawa mantiene abierta. – Disculpe, creo que caeré con un resfrío.

Vuelve a estornudar trayendo la sorpresa departe de aquel hombre de mirada azul intensa.- Salud, estimada tía.

Iré al grano Hiragizawa porque no me voy con vueltas: mi hijo ha faltado el respeto a su apellido, a mi persona y a su prometida. – Eriol suspira en silencio escuchando el tono de voz rígido e impersonal proveniente de la viuda más poderosa de aquel continente. –  Se burla de nuestras costumbres y su linaje creyendo que puede obviar compromisos cada vez que quiera. Por el momento rechaza su alianza con Li Meiling que se viene planificando desde el tiempo que la joven fue concebida por sus padres.

-Estoy al tanto de las costumbres de la familia tía: tal vez es por eso que mis antepasados huyeron cuando lo hicieron y se establecieron en otro país con mayores libertades para elegir… al menos en la familia. -Ieran Li crispó su mirada y sus labios y Eriol lo notó por su repentino silencio. Sonríe con suficiencia para añadir con cortesía. – ¿Acaso me llama para que trate de persuadir a Li?

Se que no lo harás porque tanto tu como esa Akizuki siempre han sido los fieles colaboradores de mi hijo en todas sus andanzas… – Ahí Eriol nota el tono de voz de sanción departe de la estricta mujer- Así que no puedo contar con que lo persuadas. Pero si te advierto que si lo ayudas en alguna manera…

-¿Ayudarle? – Ahí notando interés en lo que dice y se endereza en su silla- ¿A que se refiere?

Ahí su asistente entra y deja los reportes que han llegado a la puerta de su despacho y se retira sin que su jefe le mirase una sola vez.

-Te lo advierto Hiragizawa: no te conviene ganarme de enemiga. Después de todo un treinta por ciento de quienes hacen negocios contigo, lo hacen conmigo. No les conviene perderme como cliente si yo les doy los márgenes más grandes de beneficios. Mi hijo no debe de trabajar contigo…

-¿Trabajar conmigo?

Le he retirado todo el apoyo financiero proveniente de las arcas familiares.  Esta tarde se le han cortado los hilos que le mantenían de pie y en ese estilo de vida al cual fue acostumbrado.

-No puede hacerle eso. ¡Es su único hijo varón! ¡Es el heredero de los Li!

Si, y como heredero tiene una serie de responsabilidades que cumplir. Tiene que responder en honra. – Dice Ieran con firmeza y Eriol crispa sus manos ante la impotencia que la mujer arroja sobre él. – Tendrá que volver… subir con sus propios pies y manos o caer, inevitablemente en el abismo de la derrota y admitir que su única alternativa es cumplir con su deber y volver a donde pertenece.

-¿Depende en esto enteramente?

Por supuesto. Continuaré advirtiendo a las demás corporaciones que trabajan con nosotros directamente de Japón para ponerles en sobre aviso y así cerrarle las puertas. No le quedará alternativa que volver a casa…

Eriol vio la casi perfección en aquel plan que Ieran Li ha tramado para cerrarle los caminos a su hijo. Nunca había dudado que la mujer era tan dura como el concreto.
¿Qué tan lejos llevará a cabo sus intenciones?

-Comprendo Señora Li – Dice Eriol con seriedad e Ieran (Aunque Eriol no puede verla) sonríe al notar su insatisfacción y su participación dentro del plan sin este querer o aprobarlo. – Entiendo lo que me dice.

-Perfecto. Espero no tener que volverlo a contactar si no hace las cosas a mi manera.

-No estoy de acuerdo como hace las cosas señora Li. Su hijo no es como usted dice o cree pensar. No se merece esto. Merece ser tratado con respecto y admiración y merece por supuesto buscar su propia felicidad. Tal vez no esté yo de acuerdo con sus tradiciones y no hay otra persona que las ha llevado al pie de la letra casi toda su vida como es Li; solo porque no quiere casarse como usted quiere, lo destierra de todo a lo que él tiene derecho.

Jamás he rechazado su opinión. Tiene derecho a pensar lo que quiera, pero la verdad es absoluta: Xiao Lang debe de casarse para ser el cabeza de familia y debe de hacerlo con una mujer elegida por su padre. En falta de su padre, estoy yo. Yo he escogido a Meiling y es definitivo. Recuerde Hiragizawa: Si aprecia su corporación o al menos su padre lo hace, no prestará ningún tipo de favor a mi hijo. Tengo ojos y oídos por doquier y sabré si está ayudando a Xiao Lang de alguna manera.

-De acuerdo pero no me negará que continuemos siendo amigos.

No. Señor Hiragizawa: contrario a lo que puede pensar, no soy cruel. –Ahí colgando la llamada.

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Ya en la noche y Shaoran presente (Nakuru insistió que fuera a cenar y por supuesto pasara la noche en las habitaciones de huéspedes)  Eriol reveló parte de la conversación acaecida con su tía lejana. El chino permanece en silencio mientras su mejor amigo y pariente expresa su negativa ante las intenciones de Ieran Li de colocar a todos en contra de su hijo y cerrarle todas las posibilidades con toda la intención de que vuelva a China.

-Mi madre está equivocada si piensa que con esta presión financiera logrará algún cometido más que enfatizar mi decisión de no casarme con Meiling. Me doy cuenta que casarme con ella, también mi familia se involucrarían en mi vida y de mi hogar. –Retirando el plato de pato pekinés que sirvieron como plato principal.

-¡Por supuesto que es un error! No es la manera de resolver las cosas… Tía Ieran está completamente tocada.

-No es lo correcto de su parte,  pero tampoco está “Tocada” – dice Eriol con gesto pensativo y sancionando con la mirada a Nakuru por la expresión usada. – Durante años has hecho tal cual lo que siempre te han dicho que hagas. – Habla Eriol ahora a su primo quien le presta total atención.- Confío por el momento que no revelará públicamente las razones por las cuales en verdad rechaza tu solicitud de trabajo en cualquier corporación vinculada a las empresas Li pero también es cierto que ha emitido una notificación; precisamente llegaba cuando salía esta tarde y habla de que no eres un pariente- Ahí llamando la atención de Shaoran- Sino que se trata de alguien que se aprovecha del apellido Li para conseguir puestos de renombre en las diversas corporaciones…

-¡Eso es absurdo! ¡Cualquiera que le conoce sabe que es Xiao Lang Li! y sin añadir que es el vivo retrato del Tío Hien cuando este vivía.

-Estás en lo cierto, pero nadie le llevará la contraria a mi madre y tampoco hará preguntas. – Ahí Shaoran añade- Y tampoco puedo abusar de tu generosidad. – Ahí mirando a Eriol.- Aceptaré tu invitación a estar aquí pero solo de manera temporal. Tengo que encontrar trabajo.

.-¿Intentarás trabajar en Empresas Hiragizawa?

-Estoy al tanto del impacto que representaría el que me contrates y agradezco tus intenciones pero creo que esta es una batalla que debo de pelear solo. – habla con un orgullo masculino que pone en alto estima al sujeto delante de Eriol.  – Mi madre subestima mi actitud y mi decisión en no querer casarme con alguien a quien no amo.  También subestima el hecho que asistí a una de las más prestigiosas universidades del mundo y obtuve altas calificaciones en toda mi vida gracias a mi inteligencia…

-Pero no a tu humildad – se burla Nakuru ocasionando un dejo de exasperación departe de Li y una sonrisa de complicidad de Eriol.- Lo que quiero decir es que no puedes andar anunciando a todo el mundo que eres “Li Xiao Lang” llamarías demasiado la atención. Y lo último que necesita tu familia en estos momentos es llamar la atención con estos problemas internos.

-Estoy al tanto de esto Nakuru.– Dice Shaoran ácidamente. – No voy a estar anunciando a los cuatro vientos que soy ese “Li” precisamente. Lo quiero dejarles dicho es que buscaré la manera de salir yo de este problema. Demostrarle a mi madre que no necesito ser precisamente el “Heredero” de Consorcio Li para valerme por mi mismo. Puedo levantarme con estas dos manos y es lo que haré.

Nakuru no se resiste a saltarle divertida encima al chino casi matándolo del susto y tratando de librarse de los brazos femeninos quienes le acurrucan muy cerca de su pecho para un sonrojo mayor del siempre estricto chino, mientras Eriol observa complacido la imagen de aquellos dos peculiares parientes mientras en su mente ve con claridad las repercusiones de aquí en adelante para su amigo.

“Y es que el mundo no es fácil para aquellos que tenemos todas las puertas y oportunidades en nuestras manos… pero ¿Qué será para aquellos quienes tienen la mayoría de las puertas cerradas? ¡Oh Li! El amor no siempre es la respuesta… no es la solución. Mira lo que te está pasando por buscar el amor”

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La joven de ojos azules plomizos gira la llave que da acceso a su departamento para encontrarse con un par de voces ya conocidas con las mismas reclamaciones de todas las noches. Escucha cuando la femenina replica- … no soy tu sirvienta! No se para que tienes tantas “Novias” que vienen a verte y a tomar té para luego largarse y dejarme la casa un desastre… trabajo casi todo el día, estudio y lo poco que espero al llegar aquí es encontrarme al menos con la cena puesta…

-Tranquila Monstruo. – Replica una voz grave la cual Tomoyo se ha habituado ya a escuchar en aquel cómodo departamento.- Recuerda que estoy convalenciente. Además esas jóvenes vienen a visitarme para saber como me encuentro. Son más corteses que otras que conozco que no pueden dejarme un almuerzo decente bien hecho por despertarse mas tarde de lo que les conviene para llegar a trabajar.

Touya Kinomoto lleva todo su tiempo de convalecencia viviendo con el par de amigas quienes comparten la habitación de Daidouji mientras Touya duerme en la de Sakura.
Y no es que se arrepienten de servir de auxilio para el mayor de los dos Kinomoto. Pero lo cierto es que Touya le saca muchas canas verdes a su hermana menor.

-¡No me llames Monstruo! ¿Cuántas veces te lo tengo que decir?

-Las que sean necesarias… monstruo – dice con un tono de voz llena de satisfacción y saludable lo que le indica a la amatista que el hermano de su mejor amiga ya se encuentra en perfectas condiciones. Decidiendo darle un descanso a su amiga (seguro ya había hecho la cena para los tres) y además acomodado parte del departamento antes de que el séquito de “amigas” que usualmente rondan el apartamento en persecución del guapo sujeto quien según ellas continua “Enfermo” anuncia a los dos hermanos- Ya llegué… ¡Sakura, Touya! Estoy en casa.

-.Bienvenida Tomoyo – escucha de ambas voces pero con sus reservas y sonríe: Se imagina que Sakura continúa cruzada de brazos mirando con desaprobación a su hermano mayor.

Aunque para Tomoyo, le huele otra cosa la repentina “permanencia” De Touya.

-¿Cómo te encuentras Touya? –Pregunta Tomoyo ya divisándolo en la habitación.  -¿Qué te dijo el médico en tu visita?

Postrado con un pijama azulado y con un aire saludable que cualquier atleta envidiaría Touya permanece convaleciente en la cama. Alrededor del lecho hay montones de tarjetas, flores, algunos globos cuyo helio ya se está extinguiendo y canastas con montones de golosinas provenientes de todos sus amigos.
Claro que algunos de estos presentes provienen del sexo opuesto.

-Me dijo que estoy mejor pero no estoy para excesos y alteraciones en mi ambiente…- mirando de soslayo a Sakura y esta  le saca la lengua – y Sonidos de Monstruos…

-¡Que no me digas monstruo!- grita Sakura no midiendo su tono de voz.- ¡No se que quieres Touya! Debiste ir a tu casa hace semanas ya…

Tomoyo sonríe conspiradoramente mientras Touya responde.- El doctor no me ha dicho que me marche. Además sabes que algunas cosas se me hacen difíciles…-Señalando dramáticamente su brazo en cabestrillo-  y Tomoyo me extendió una cálida invitación aquí…

-¡Porque eres un desatendido! Estás agotando la invitación más de la cuenta ¡y lo sabes!

-No tienen  porque pelear. Sakura: Te aseguro que tu hermano jamás se aprovecharía de nosotras en esas condiciones- dice tratando de aliviar un poco la tensión de su amiga- Touya: No estaría de más que tus amigas ayuden un poco también a tu hermana. Se quedan todo el día y no la auxilian en nada.

-Lo comprendo- Dice Touya seriamente- Además, no será hasta la próxima semana que podré marcharme a casa.

-¡Y hasta ahora lo dice! – replica Sakura agotada de tanto discutir. Sin siquiera mirar de nuevo a su hermano sale a pasos agigantados de la habitación siendo escuchada hasta que llega a la cocina.

Ya a solas Tomoyo observa a Touya y levanta una ceja perspicazmente para decir. – Hasta la próxima Semana… justamente la semana que vendrá el novio de Sakura a pasar unos días y verle…Touya… -Girando sus ojos en redondo dice con su melodiosa voz- Eres tan predecible.

Touya no desmiente la deducción de la chica de ojos amatistas cuando replica-No voy a permitir que Ganasaki pase tres días con mi hermana en este departamento… que sus padres se mudaran a Osaka ha sido un gran problema para mi y cuando los escuché haciendo planes…

-Touya: Ganasaki dormirá en el sofá.

-Si, claro – dice con fingida inocencia- Ganasaki se conformará con el sofá ¡Como no!

-Nunca te opusiste que fueran novios… ¿Por qué ahora no lo soportas? -Touya gira su mirada para no revelar su verdadero pensamiento ante los meticulosos ojos de Tomoyo. Esta suspira largamente y añade.  – Puedes pensar lo que quieras, pero él respeta a tu hermana. Debiste de oponerte cuando tuviste la oportunidad. Ahora Sakura está enamorada… y tú arrepentido.

-No… Tomoyo, no creo que esté enamorada. –Afirma Touya sorprendiendo a la joven. El hombre baja su voz para decir con confidencia. – Ganasaki se fue a hacer a otra ciudad sus prácticas y ha estado lejos de Sakura. Eso me ha convenido bastante no te lo niego. Ha servido de mucho esta distancia entre ambos,  pero…

-Ganasaki y Sakura comenzaron a salir meses antes de su traslado.

-Y no dudó marcharse cuando la oportunidad se presentó. Dejando a mí hermana. En realidad me convino bastante: no han tenido una relación normal. Sakura jamás dejaría su titulo por ningún noviecito así que deduje que ella no le seguiría.

-Sabías que lo iban a trasladar. – Dice Tomoyo sorprendida. Incluso no oculta su sorpresa.

-Era cuestión de tiempo para que él la invitara a salir.  Pero también sabía que había aplicado para ese puesto. – Encogiéndose de hombros.- Un novio de lejos es menos peligroso que uno cerca. Pero que sus padres se mudaran a Osaka… grrr….  En fin, no me moveré de aquí hasta que ese sujeto se vaya de nuevo.

Tomoyo sonrió con comprensión y dijo – Touya: Eres especial. Muy especial.

-Es mi única hermana. Jamás la dejaría en manos de unos pervertidos.

-Tú eres un hombre ¿Te consideras pervertido? – Pregunta divertida.

-Oye: hablo de los demás hombres… no todos son perfectos.

———- Unos días después. –

La gente iba y venía por doquier de aquella gran residencia. Cuando el coche de Tomoyo con Miyari, Sakura y otro de los miembros del Staff de Dulces Tentaciones se detuvo tras el camión de repartos con el pastel y el resto de sus servicios: Sakura silbó fascinada por la ostentación de aquel lugar.

-Vaya: así que esta es la casa de esa simpática chica- Dice Sakura divertida al recordar la intromisión de Nakuru los últimos días en DT: La mujer se había empeñado a ser la “catadora” oficial de todo lo que podía significar pertenecer a la fiesta de cumpleaños de su querido primo. Tomoyo había estado en la casa dos días antes para coordinar con la joven aunque nunca se cruzó con el homenajeado.

-Así es que viven el otro lado de los ricos. – Reitera Miyari observando con fascinación la enorme entrada y la fuente en medio con rosas y flores en punto por la temporada. Incluso recuerda que había leído del acaudalado soltero dueño de aquella casa- Este hombre seguro recibirá a las mas importantes personalidades nacionales y extranjeras… ¿Saben que él tiene ascendencia Británica?

-¿En serio? – Pregunta Sakura mientras descienden el coche.

-Es muy extraño: las revistas que he visto su foto lo adjudican con antepasados chinos, británicos y japoneses… todos vinculados con altas esferas de cada sociedad… – Responde maravillada la empleada de Tomoyo.

-Seguro es un antipático. Todos los que son con fortuna resultan siendo unos malcriados- Replica Sakura haciendo una mueca divertida para sus amigos mientras sacan los uniformes que usarían aquella noche y caminan cerca todos.- ¿Qué te dijo tu madre cuando vendrías a trabajar con nosotros, Tomoyo?

-No me lo preguntes- Recordando el escándalo protagonizado por su madre cuando dijo que no podía acompañarlos a ellos a su compromiso con la familia de Kano.-Aunque no le especifiqué para quien trabajaría este fin de semana y además estamos todavía cortos por tres personas mas. La señorita Akizuki me aseguró que tendría mas ayuda para nosotros…

Prosiguieron el camino por donde se ve que entran aquellos que prestarían servicios aquella noche en la mansión. A Tomoyo no le resulta extraño entrar por allí pues no le avergonzaba trabajar aunque agradecía a los cielos usar antifaz aquella noche: no quería ver el escándalo que provocaría en su madre el que viera en alguna página social a su única hija sirviendo a sus allegados que si fueron invitados al evento. ¡O algunos de los allegados a los Daidouji con quien ella tuvo breve contacto en aquellos años!

-El evento social de la temporada- escucha las palabras provenir de los labios de Miyari una vez prosiguen por el enorme jardín lateral donde el evento tomaría lugar: sirvientes llenan globos con aire helio de manera constante y los centros de mesas están siendo acomodados: todo en el tema de Negro y blanco.

Una voz sobresale de todas cuando escucha decir a lo lejos. – ¡Señorita Daidouji! ¡Señorita Kinomoto! – Y ambas se voltean para ver llegar a Nakuru quien con una carpeta en mano parece dirigirlo todo – ¡Al fin llegan!

-Le dije que vendríamos. – Explica Tomoyo no comprendiendo la algarabía algo exagerada de la vigorosa mujer.

-Me alegra tanto que estén aquí. – Guiándoles dice- Por aquí están los baños y vestidores… Podrán cambiarse aquí- indicándoles dos puertas cerradas en el interior de la casa y cerca de las cocinas. – Los antifaces estarán en una mesa abajo del olmo. Ya he dado indicaciones para que les entreguen los antifaces correspondientes a las damas en blanco y faldas negras y los caballeros de camisa blanca. Lamento no seguir indicándoles pero ¿Dónde está el pastel?

-Dos de mis ayudantes lo están bajando ahora mismo – Asegura Tomoyo para alivio de la anfitriona. – ¿A que hora está pactado para comenzar?

– A las ocho… una hora después de la llegada de mi primo de su viaje –  Y con profunda satisfacción añade. – ¡Ah mi primo es un amor! Espere a que les presente- ahí observando intrigante a Sakura y extrañando a la aludida con su gesto. Ahí añade. – ¡Oh, han llegado los mimos! Permiso. – dejando al grupo atrás.

-¿Qué quiso decir con eso? – Pregunta Miyari extrañada ante la conducta de aquella mujer.

-No se-Dice la ojiverde ignorando que se trae aquella mujer entre manos- Cuando no anda tan ocupada es alguien muy amable y atento… menos…

-¿Hiperactiva? – Pregunta Miyari con una gota en su cabeza. Nakuru se encuentra explicándole con gestos exagerados a los mimos que han arribado ya listos y “Dentro” de sus personajes.

Sendas gotitas surgen en las cabezas de Tomoyo y sus acompañantes.

-Vamos… tenemos que prepararnos y ponernos en nuestros puestos. –No prestando mucha atención a las palabras de la joven de ojos café.

**********************

Escuchando la música de la orquesta en vivo que Nakuru ha predispuesto para su fiesta, Eriol sanciona en su interior a su persistente prima. A pesar que le especificó que no quería una fiesta, con lo primero que se encuentra al volver del viaje a Londres es precisamente lo ultimo que desea en esos momentos: Su fiesta de cumpleaños. Sin embargo una hora después de su arribo, ahí se encuentra dando los últimos toques a su apariencia mientras observa dubitativo el antifaz que ha encontrado encima de su cama con la ropa preseleccionada para el evento por parte de su prima.

Unos toques a la puerta y luego su “Pase” hacen que la aludida ingrese con una actitud como si flotase en el aire: no es para menos ya que el vestido negro vaporoso con los hombros al descubierto y ajustado a las partes adecuadas le dan una alusión de ángel negro. Para añadir más misterio, su antifaz de color negro dan alusión de que sus ojos formaran parte de una misteriosa mariposa.  Sus tacones altos de aguja y sus cabellos con notables bucles y sujetos en unos prendedores con cristales blancos y negros le dan el toque final para añadirle un look de antaño de los 1920 a su persona.

-Vine a buscarte. Te atreves a escapar por la entrada principal y dejar la fiesta armada.

-Ahora comprendo porque nuestros amigos no estaban en Londres anoche. – Dice Eriol mirando con reproche a su prima – Te dije específicamente que no quería fiesta.

-Vamos Eriol. – Replica su prima con gesto humilde y gentil.-Necesitas divertirte. Distraerte- Y añade con picardía. – Además hay un par de chicas que se ven bastante interesantes para ti. – No dando mas detalles.- Estoy especialmente interesada en presentarte una: casi se gradúa de la universidad y es muy linda…

-Ahora mismo no tengo tiempo para romances Nakuru.

-¿Sino es ahora, cuando será? Todo lo que has hecho desde febrero es trabajar, comer,  dormir… comer, dormir o trabajar. Vas a volverte un viejito amargado muy pronto – Se cruza de brazos en un gesto de profunda ofensa. Al ver que aquello no anima a su primo si quiera a burlarse añade.- Sino lo haces por mi, hazlo por nuestros amigos… ¡Li prometió que vendría! Aunque tengo que buscarle un antifaz y no llega todavía.

-Seguro no vendrá. Bastantes problemas ha tenido para conseguir trabajo.

-Debiste insistirle que se quedara más días en la casa. Seguro duerme debajo de un puente…- sonando preocupada.

-Conoces a Shaoran. Nadie lo convencerá de lo que el considera correcto y aun no está indigente. Además el dinero que tiene le ayudará por el momento a sostenerse mientras consigue trabajo.  –Suspira largamente- En fin, vamos a esto – ofreciéndole su brazo a su prima – antes de que me arrepienta.

Nakuru camina con orgullo a su lado. A pesar que el jardín está rebosante de personas, la presencia del homenajeado no pasa desapercibida entre sus invitados quienes aplauden mientras la banda toca unas cuantas estrofas instrumentales de “Feliz Cumpleaños” una tradición muy occidental.  Todos se debaten la oportunidad de felicitar al joven en su natalicio oportunidad que no desaprovecha Sakura para aproximarse a su amiga Tomoyo quien termina de sacar unas cuantas bandejas de bocadillos que están guardados debajo de la mesa de servicio.

-¡Mis pies me matan! – se queja la joven Kinomoto al llegar a Tomoyo. La segunda tiene una coleta alta que le da más vida a su rostro y le impregna de una delicadeza llamativa a pesar que tiene el antifaz puesto. Incluso los ojos de ambas chicas han llamado la atención de par de los invitados aquella noche.- no debí de colocarme estos zapatos.

-Querías agregar más estatura a su tamaño Sakura. No se porque lo hiciste: deberías estar conforme con tu altura.

-A veces la altura es una desventaja bien considerable Tomoyo y lo sabes. – Observando a su alrededor mientras acaricia sus adoloridos pies y observa la conmoción en los invitados para saludar al homenajeado.- ¿Has conocido alguna vez a este hombre? ¿Hiragizawa?

Tomoyo niega con su cabeza para añadir.- Sabes que me escapaba de las reuniones sociales de mi padre siempre que podía. Además solo se que es el hijo quien cumple años y por el momento lidera la empresa de su padre.

-Pues como andan algunas mujeres que han venido está noche es obvio que la señorita Akizuki dijo que es soltero: hay algunas que los escotes hablan por si mismos.

-No creo que eso sea necesario en una chica… pero…- haciendo una pausa- ¿Quieres ayuda con las copas? – Ahí observándole vaciar más champaña en las copas que no han sido usadas.

-No, yo terminaré. Ayuda a Miyari. Tiene problemas para llegar hasta aquí por mas bandejas. –Señala Kinomoto apuntando al otro lado del jardín. Ya la multitud comienza a desplegarse a la improvisada pista de baile instalada por Akizuki y a las mesas de alrededor. – ¿No encuentras que esto ha resultado divertidísimo? Todo esto de los antifaces y esta fiesta…

-Si está de lo más divertido. Pero parece que quienes se la pasan mejor son los invitados- Viendo las caras alegres de aquellos que fueron invitados y sus impresiones de los antifaces y la originalidad del evento.

-Disculpe Daidouji:- Interrumpe una de las doncellas de la mansión quien reconoce a la joven por el disfraz y la coleta larga de cabello plomizo.- las doncellas no saben que hacer con las diez bandejas de salmón y caviar que han preparado en las cocinas.

-Comprendo. Sakura: termina de servir las copas… yo iré a ver que pasa- marchándose a toda prisa a ver cual es el problema.

En aquel momento Miyari hace aparición buscando con su mirada y pregunta.- ¿Dónde está la señorita Daidouji?

-Tuvo que ir a las cocinas. ¿Qué pasa?

-.Necesito un poco de ayuda de aquel lado…- haciendo una pausa sonríe para añadir- ¿Has visto al misterioso Hiragizawa? ¡Es más guapo en persona!

-¿En serio?

-No solo eso: Rico, poderoso, con grandes conexiones. Las mujeres se nota que están locas por él.

-.Pobres: debe de tener novia.

-La tenía pero rompieron. Una chica llamada Mitzuki.

-¿Cómo sabes eso?

-Acabo de escuchar a dos hombres al otro lado hablando de ello: La mujer es hermosísima y parece que la relación podría haber ido en serio pero algo pasó. Si yo fuera ella, no habría dejado solito a semejante ejemplar… ¡Mira! Ahí va…

Sakura se sobresaltó cuando sus ojos encontraron entre la multitud a aquel que iba del brazo de su prima: Eriol Hiragizawa era alguien muy apuesto… pero también, alguien que le resultó familiar por un segundo.

-¿Lo has visto en alguna parte…? ¿Miyari? – Pero la joven había desaparecido de su lado.

Sakura no vuelve a observar a Hiragizawa gracias a que se han presentado invitados en la estación de bocadillos y bebidas que controla Tomoyo pero ahora está en las cocinas.

Pasa un buen rato desde la llegada de Eriol y este a pesar de que ve a par de sus amigos de Londres a quien busca es a Li. Le extraña que alguien tan puntual no haya arribado aun a la fiesta y se lo comenta a su prima quien dice- No me sorprendería que no viniera después de todo aun debe de sentirse mal por lo que su madre le ha hecho.

-Es probable pero también le convendría divertirse…  -Opina Eriol y de repente sonríe para añadir.- Pero por supuesto, él nunca acata las reglas…

-¿Qué haces aquí sin un antifaz? – Pregunta Nakuru observándole con reproche al alcanzarles:  el sujeto va impecablemente vestido de acuerdo a la solicitud de la joven pero a excepción del antifaz que no lleva ninguno.

-.La chica que recibe los abrigos y confirma la asistencia dijo que se agotaron…

-¡No vas a ser la nota discordante en mi fiesta! – Replica Nakuru tomándolo del brazo sin espacio a réplicas y llevándoselo con ella ante la mirada divertida de Eriol y la actitud sorprendida y abochornada del chino quien se deja llevar pero con dos gotas en su cabeza.

Ya en el interior de la casa, Nakuru busca infructuosamente por un antifaz para su primo. Solo encuentra dos que le sobran pero ambas son del staff que trabaja en el interior de la casa y ella dice.- No se si te coloques esta: la está usando el…

-Un antifaz es un antifaz. Lo usaré por un rato – dice colocándoselo ante la sonrisa de satisfacción de la chica la cual se ensancha un poco mas a lo que este dice- ¿Qué?

-¡Ay te ves mas guapo todavía! –No evitando cruzar sus brazos alrededor del sujeto que comienza a tratar de librarse de la expresiva joven.

-¡Basta Nakuru! Por favor…- suplica con gesto contrariado el joven de mirada chocolate y la chica desiste dejándole ir. –No creo que sea buena idea. – Retirando el antifaz.

-¿Qué? ¿Acaso que conozcas a una linda chica en la fiesta? ¡Vamos! ¿Qué es lo peor que puede pasar?

-¿Qué me confundan con otra persona?

Nakuru sonríe y lo acompaña de regreso a la fiesta. Shaoran por supuesto no deja de llamar la atención a su alrededor mientras camina entre los invitados del brazo de Nakuru.

Ambos amigos buscan con la mirada a Eriol y no lo ven por ninguna parte. Al lado de Shaoran se coloca uno de las meseras ofreciéndole que beber y toma champaña también para Nakuru.

-¿Disculpa, y el señor Hiragizawa? – Pregunta Nakuru a una de las sirvientes de la casa.

-Entró al recibir una llamada señorita Akizuki.

Nakuru acepta su explicación y la ve marcharse. Shaoran sin embargo dice al observar a su alrededor- Creo que se la razón por la cual Eriol no está aquí.

Nakuru dirige su mirada a donde está la del chino para fruncir su rostro con desesperación al decir. – ¿Qué hace ella aquí?

************************

Eriol sabe que debe de estar siendo buscado por Nakuru y Shaoran o tal vez por sus amigos de Londres pero… ¡Que contrariedad! ¿Por qué tiene que afectarle con quien está su ex novia en la fiesta?

Kaho Mitzuki está presente: no solo eso sino que se ha presentado con una cita. Seguro para restregar en su cara que no le hace falta su compañía.

Su padre tiene razón: Kaho no es la mujer para él.

Pero ¿Acaso existe?

Unos toques en la puerta del estudio le hacen volver al presente. Una dulce voz le avisa- Disculpe ¿Señor Hiragizawa? La señorita Akizuki me mandó a buscarle. Tiene que apagar las velas del pastel.

Eriol siente un dolor de cabeza fatal. ¿Por qué accedería a volver precisamente aquel día para que Nakuru jugara con él? ¡E invitara a aquella mujer! No, Nakuru no simpatiza con ella… pero ella se ha dado la tarea de estar en su casa… ¿Por qué le afecta tanto su presencia?

-¿Señor? ¿Se encuentra bien?

Eriol levanta la mirada pero no mira a la joven que Nakuru ha mandado a buscarle. –Si estoy bien- Responde secamente.

-Entiendo señor. ¿Acaso desea darle algún mensaje a la señorita Akizuki?

Eriol levanta la mirada y nota inmediatamente una increíble sensación de “Dejá-vú”. A pesar de que lleva aquel antifaz de servicio no deja de reconocer el rostro de porcelana; la complexión delicada y los ojos ocultos tras el antifaz destellan tanto brillo como una estrella en el cielo nocturno.

-Yo te conozco… -dice el joven seguro de su convicción. La joven por el otro lado retrocede un paso sutilmente al ver una mirada llena de anticipación y le parece conocida por igual su voz. – tu eres la chica… la chica de la fiesta de los Daidouji.

-¿Conoce a los Daidouji? –Pregunta con melodiosa voz.  Eriol se queda ensimismado observando la belleza y el misticismo que encierra la mirada atrás del antifaz.

-El día que nos conocimos no llevaba uniforme de servicio o antifaz…- Sonríe débilmente el sujeto. –Así que supondré por la forma en que estaba desapareciendo del salón principal y luego aparecer aquí en otra forma, es que estaba realizando un acto de “Cenicienta” nuevamente.

Tomoyo parpadeó un par de segundos y dice con seguridad pero no mermando su elegancia al hablar. – Podría suponerse eso si lo vemos desde su perspectiva; pero en realidad mi nombre es Tomoyo Daidouji- Sorprende al sujeto y no lo oculta al alzar sus pobladas cejas y ella se retira el antifaz con elegancia dejando entrever ahora en una estancia bastante iluminada su rostro de porcelana y facciones refinadas, facciones que no pudo estudiar en su momento la noche de la fiesta de los Daidouji.- Y creo que usted es el joven con quien hablé aquella noche que me escabullía de la fiesta.

Claro que él cuando le habló no supo de quien se trataba.

-Así que usted es “Tomoyo Daidouji”- Mirándole con perspicacia pero no invasora; más bien llena de curiosidad. – ¿Qué hace Tomoyo Daidouji en la fiesta de mi cumpleaños y sirviendo?

Tomoyo no encuentra ofensivas sus palabras a lo que responde.- Fuimos contratados por su prima para hacer el pastel de cumpleaños y unos cuantos entremeses… luego el servicio de comidas le quedó mal y… tengo un negocio de dulces.

-Vino al rescate-  Declara divertido ante aquella situación y de repente su mente viaja al día de San Valentín. En la salida de aquel negocio donde compró aquellos chocolates para su novia…

Ex novia…
… la que está en aquellos momentos en la fiesta. Y cuando va a su coche, tropieza con una elegante joven y se le caen los papeles que lleva en la mano…

“Es Ella”

-Disculpe mi descortesía- Dice el hombre avanzando a ella y tomando su mano con ligereza. – Señorita Daidouji – Agachando su cabeza hasta la mano de la joven y rozando sus tibios labios con la piel marmórea de la chica. –Un placer tener a tan distinguida persona en mi casa. Un placer finalmente darle nombre a tan fino rostro.

La joven se sorprende por la manera de saludarle pero también un escalofrío recorre su espina dorsal ante su contacto.

Antes de que Tomoyo pudiera responder una tercera persona hace presencia diciendo – Eriol… discúlpame en verdad… ¡Oh! Disculpen – al notar la posición de Eriol con la mano de Tomoyo sobre la suya y ambas miradas dirigidas a la castaña que se sonríe tímidamente observando a los aludidos.- ¿Interrumpo algo?

-No, claro. – Dice Eriol mientras una turbada Tomoyo guarda silencio. – ¿Qué se te ofrece?

Nakuru observa nuevamente a la aludida pero no dice nada mas – Estaba buscándote. Es hora de apagar las velas para cortar el pastel.

-Entiendo.

-Eriol: no puedes dejar que esto te afecte – No dando mas detalles por la presencia de Tomoyo.- Debes de enfrentarlo tarde o temprano.

Daidouji no sabe de que hablan ambos primos pero se siente indiscreta permaneciendo mas ante ellos.  Decide retroceder sigilosamente para retroceder y otorgarles privacidad, y es cuando la voz de Nakuru le dice.- ¡Espera, no te vayas Daidouji! – Deteniéndole para sorpresa de Eriol y de la aludida.- Tengo una idea… fantástica.

Tomoyo avanza a donde la chica mientras Eriol muestra una mirada llena de curiosidad.

-¿Si, Akizuki? – dice Tomoyo observando con curiosidad la castaña.

-Busca a Sakura: se puede esperar un poco más para partir el pastel y luego vuelve aquí nuevamente. Eriol: Vamos a pagarle a Mitzuki con la misma moneda.

Eriol se cruza de brazos ya olfateándose lo que su prima está maquinando y frunce su rostro. Tomoyo aun no se ha marchado pues al igual que Hiragizawa (pero no con los mismos pensamientos), se olfatea que algo relacionado con ella es lo que Akizuki planifica.

-Daidouji- Dice Akizuki pensativa.- ¿Qué talla eres?

-¿Disculpa?

-Talla de vestido… que talla eres… debes de ser talla ¿Seis?

-Ci…cinco.

-Perfecto. Vendrás conmigo ahora mismo: no tenemos mucho tiempo.

-Nakuru: no creo que…– trata de Eriol intervenir gracias a la expresión de incertidumbre de Tomoyo.

-.No voy a permitir que ella piense que andas sufriendo su ruptura. ¡Es patético Eriol!

-No estoy sufriéndola…

-Si, claro – replica ella rodando sus ojos al cielo. –Tomoyo ¿Es tan difícil para alguien querer casarse con alguien como mi primo? – señalando al aludido mientras Tomoyo lanza una mirada rápida al varón vestido en traje de etiqueta. -¿Acaso las mujeres lo encuentran repulsivo?

Tomoyo nuevamente lanza una mirada rápida al varón y luego a la castaña delante de ella y traga en seco: un hombre como aquel es el sueño de toda mujer.

Niega lentamente con su cabeza a lo que la chica de ojos cafés añade. – ¿Ves? Está mas que claro – Sonríe – ¿Te molestaría por un par de horas pretender que sales con mi primo?

-¿Qué? – Ahí pregunta ella alzando su melódica voz. Un tenue rubor se esparce por el tabique de su nariz y sus mejillas.- ¿Disculpa?

-Pretender que sales con mi primo… solo hasta que Akizuki te vea. Es un favor personal… -agitando sus ojos con dramatismo.- Por favor…

Tomoyo observa al aludido y se perturba un instante: ¿Cómo es posible que aquel guapo sujeto no tuviera una cita para su cumpleaños? ¿Por qué es tan importante demostrarle a esa mujer (parece que se llama Akizuki) que este sujeto no está solo?  Y lo mas importante ¿Por qué ella?

-Cualquiera de las invitadas… amigas suyas, estarían más que contentas… – trata de justificar Tomoyo.

Eriol siente una punzadita de decepción ¿Tan difícil es para aquella elegante mujer el fingir que están juntos? ¿Acaso es mucho esfuerzo? O tal vez… ¿Acaso tendrá novio?

Aquel pensamiento le punzó de una manera un tanto extraña.

Analizando esto, Eriol dice secamente- No le comprometas Nakuru- atrayendo la mirada de ambas- La señorita no desea involucrarse en semejante compromiso. Además de seguro tiene pareja.

-No tengo pareja- declara ella negando sus palabras. –Solo digo que estará en confianza con alguna de sus amigas… en la fiesta hay muchas.

-Son mis amigas y aunque coincidimos, Mitzuki las conoce casi a todas. Dudaría mucho que mi primo está con algunas de ellas… no creería tanto la historia… pero contigo… – mirándole de arriba abajo – será lo bastante convincente. ¿Qué dices?

Tomoyo observa a Eriol quien le mira detenidamente y luego la mirada llena de expectativa de Nakuru. – Está bien… Pero no tengo nada que ponerme.

-Por eso ni te preocupes… ven, encontraremos algo que te sirva y que Kaho no haya visto.-  llevándosela por los hombros ante la mirada de su primo al cual Nakuru no evita guiñarle un ojo en señal de apoyo.

Media hora después Tomoyo en una habitación de invitados y al lado de una gran selección de prendas de la cual esta que lleva puesta es la que mejor le queda, se observa en el espejo. La situación que no hubiera antifaz disponible para invitados no desanimó a Akizuki quien puso a disposición de la joven uno de sus vestidos negros que ella usa por encima de la rodilla. Nakuru es un poco mas alta que Tomoyo, por tanto el ruedo del vestido le cae a la amatista justo sobre las rodillas.  Su peinado Nakuru soltó su coleta para solo quedar con el pelo suelto que cae gentilmente sobre sus hombros y parte de su espalda.

-Te agradezco que hagas esto Daidouji- Dice Nakuru sonando sincera. – Simplemente me niego a aceptar que esa mujer ha ganado. Mi primo aunque lo niegue, estaba enamorado de ella y ella no aceptó casarse con él.

-Tal vez no le ame.

-No hay nada que no se ame de Eriol, créeme… pero Kaho es especial: ella no cree en la monogamia y solo usó a mi primo a su antojo. En fin… ya casi estás lista.

El antifaz que  ingeniosamente Nakuru está terminando de tomar el encaje de unos de sus vestidos de mangas largas (el encaje brocado hasta las muñecas) y termina de cortar con una tijera para dejarle visibilidad para los ojos.

-Listo – dice Nakuru levantando el pelo de la amatista para colocar el vendaje de encajes que actuará como antifaz. – ¡Kawaiii! ¡Quedaste fantástica!

Tomoyo frota sus manos mientras los nervios se apoderan de ella. No necesitó mucha ayuda con maquillaje pues la chica es una belleza natural y tomaron unas zapatillas de Nakuru que para desgracia de Tomoyo, la primera es una talla mas pequeña que ella por lo que le quedan bastante ajustadas.

Ambas arriban hasta el pie de las escaleras donde Eriol habla con indiferencia con Shaoran  (pese a que Tomoyo no le conoce) la mirada del castaño va irremediablemente al tope de las escaleras donde la amatista y Nakuru van descendiendo y al prestar atención a ese lugar, atrae por igual la mirada de Eriol quien voltea su rostro sutilmente para luego el cuerpo entero enderezarse con una mirada primero de incredulidad seguida de una sonrisa de satisfacción.

-.¿Que te parece Eriol? – Pregunta Nakuru al llegar ambas hasta los dos jóvenes. – ¡Oh! Tomoyo Daidouji: este es Shaoran… es nuestro primo recién llegado de Hong Kong.

Shaoran está impresionado por la belleza de la joven y que esta haya accedido al loco plan de Nakuru (El cual fue informado detenidamente por Eriol quien desconfiaba que aquello lo hiciera sentir cómodo o en confianza pero le refirió el hecho que Nakuru está acostumbrada a jugar con las personas y Shaoran no le desmintió esta información). El ambarino de mirada seria saludó con una inclinación a la joven (costumbre oriental) y no dijo nada.

-Mu…Mucho gusto.- Dice Tomoyo toda nerviosa al chino quien le sigue estudiando con una mirada rígida y sin siquiera sonreír. Sostiene en sus manos uno de los antifaces blancos y Tomoyo nota que Eriol tiene el otro en sus manos

-Está impresionante, señorita Daidouji. –Dice Eriol satisfecho y algo avergonzado por la idea de Nakuru. Los ojos amatista  vistos a través de ese antifaz de encaje negro son más llamativos y misteriosos que nunca. Igual que el vestido que lleva puesto.

Tan parecido a la segunda vez que se encontró con ella.

-¿Vamos? –Invita el varón extendiendo su brazo a la amatista quien lo toma un tanto nerviosa. Nakuru es invitada por Shaoran quien se coloca su antifaz al igual que la castaña mientras Eriol lleva aun el suyo en su otra mano mientras se enfilan ambas parejas al exterior, donde la llegada del anfitrión por segunda vez, llama la atención de todos mientras el enorme pastel de cumpleaños tiene las velas encendidas.

Casi todos aplauden a la llegada de Tomoyo, Eriol, Shaoran acompañando a Nakuru quienes avanzan detrás del festejado. La banda comienza las tonadas de “Cumpleaños Feliz” mientras los rostros de Miyari y los miembros del grupo de Tomoyo abren las bocas estupefactos al reconocer a su jefa pese al “Espontáneo” antifaz y cambio de “look”  y Sakura es una de las que aplaude sutilmente uniéndose al evento y por supuesto no reconoce a su jefa.

¡Que despistada es Sakura!

Eriol apaga las velas ante los aplausos de todos y Nakuru es la que está mas feliz de todos los presentes: la imagen de su primo sonriendo y al lado de una bella chica es mas de lo que puede desear pero la mirada de Kaho (a quien no le perdió mirada desde que salieran a apagar las velas) vale mas que cualquier cosa. Kaho está como si se hubiera tragado una mosca y tuviera que vomitarla: la mujer mira a Tomoyo con atención y la sonrisa del británico al lado de esta… la observa de arriba abajo y Nakuru nota la mirada de precaución y como si le hubieran golpeado en la cara en aquellos instantes.

Las cámaras de fotografía captan el momento cuando Eriol apaga las velas y los fotógrafos incluso de revistas sociales y diarios matutinos cubren en el evento aturdiéndoles unos segundos con los esplendores efímeros y cegadores de las mismas.

El grupo que toca en el evento,  inmediatamente terminan los aplausos y continúan tocando, mientras los meseros aprovechan para llevarse el pastel y comenzar a cortarlo para repartirlo en la mesas de los invitados quienes se sientan. Una parte de ellos observan perspicazmente a Eriol y por supuesto Tomoyo quien comienza a ser saludada con efusividad por parte de los amigos de Hiragizawa y Akizuki.

En el intercambio de saludos, Tomoyo se ve parcialmente separada de Eriol y de Nakuru atrayendo en aquel momento la atención de Kaho quien se aproxima con aparente inocencia y dulzura en su sonrisa quien  le dice – Que lindo antifaz.

Tomoyo se toca en silencio la venda alrededor de sus ojos y Kaho añade. – Creía que conocía todas las amigas de Eriol y Nakuru – sonríe satisfecha mostrando unos dientes perfectos. –Pero tú no estás entre ellas.

-No tenemos mucho tiempo conociéndolos. – Replica la aludida observando sus cabellos caoba-rojizos. Aquel vestido ceñido al cuerpo que deja poco a la imaginación y actitud de divinidad orgullosa y arrogante que despide. ¿Cómo es posible que esta mujer pudo haber sido interés de Hiragizawa? Tomoyo nunca se equivoca con su percepción acerca de las personas.

Y esta no es buena. Eso es claro. Akizuki no está equivocada respecto a ella.

-Eso es obvio. Soy Kaho, Mitzuki Kaho… ¿Tu eres… dicen Tomoyo Daidouji? – Tomoyo asiente débilmente ya alerta de que esta es seguramente la mujer de la cual Nakuru le había hablado. Mientras Kaho no deja de sonreír.- Vaya… es un gusto conocerte. Tus padres son muy conocidos.

-Si…

-¿Cómo conoces a Eriol? ¿Tal vez tus padres te lo presentaron? – Pregunta con perspicacia.

-No. No con ellos – responde con nerviosismo observando a Nakuru quien está distraída con otras personas.

Otra pieza es tocada y la pareja de Nakuru se aproxima a ella preguntando- ¿Deseas bailar esta pieza?

-No. – responde con seguridad. Al enderezar su mirada, al lado de Tomoyo ve a Eriol al lado de la amatista y con una tenue sonrisa en su rostro. – Oh, Eriol… hola.

-Kaho: veo que has conocido a Daidouji Tomoyo. –Habla el varón con un tono de voz apacible.

-Si, pero es tan tímida- sonríe con cortesía Akizuki. – ¿Cuánto tiempo llevan juntos?

-No mucho tiempo. – Responde Eriol por la  amatista. Y dirigiéndose a la aludida pregunta.- ¿Quieres bailar?

Tomoyo no asiente pero se deja guiar por el caballero dejando atrás a la pelirroja Mitzuki.

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Adolorida se inclina sobre una de las mesas ya vacías mientras las parejas bailan. Suspira de dolor mientras levanta uno de sus pies y trata de masajear el tobillo y lo hace pero el dolor puede más con ella que el sentido del deber.  Mordiéndose tenuemente el labio ante el dolor no suprime un gemido que llama la atención de un hombre cerca de ella.

-¿Está bien? – pregunta el aludido al escuchar gemir nuevamente a la chica quien no se percata que su lamento se escucha claramente a su lado.

Ella levanta la mirada y nota un antifaz blanco en el rostro por lo que sin siquiera fijarse si conoce a la persona o no, toma la bandeja y dice extendiéndola – Por favor: sigue sirviendo esta área… sino descanso un momento voy a caer en medio con pedazos de pastel…

-¿Disculpe? – Pregunta Shaoran no tomando la bandeja.

-No es tan difícil ¿Sabes? Toma la bandeja y reparte el pastel. Yo tomaré el siguiente turno…-observando su rostro por segunda vez- Al menos que tengas algo mas importante que hacer…- ahí empujando la bandeja contra su pecho y dice con autoridad- Ahora ve a repartir el pastel…- apuntando a la dirección que tiene que ir.

-Oiga: creo que usted está confundida.  – Replica con firmeza el joven.

Sakura lo observa nuevamente y dice. – ¿Ah si? ¿Cómo? ¿Acaso no pertenece usted a los meseros?

-¿Meseros? No… soy invitado.

Sakura parpadea nuevamente y guarda silencio. No lo había visto antes como parte de los meseros o ayudantes dispuestos para el servicio. Si recuerda lo que le dijo Tomoyo: los antifaces blancos serán del servicio. Los negros y de otros colores de los invitados y fue solicitado explícitamente en la invitación.

-Si, claro. Sino quieres servir el pastel no tienes que inventar excusas- dice incorporándose y quitando la bandeja de sus manos bruscamente. –Gracias por nada… – yéndose a paso lento antes de que el hombre pudiera si quiera recriminarle.

-Que muchacha más hostil. – Dice Shaoran saliendo del área de fiestas para retirar su antifaz y observarlo con detenimiento. ¿Por que ella pensaría que pertenecía al servicio? Luego nota que los meseros llevan el mismo antifaz que él y que los demás invitados de otros colores. – Gracias Nakuru… – murmura por lo bajito con un gruñido dejando el antifaz en la banca próximo y marchándose malhumorado a su hotel.

——————— Continuará.