Capitulo 3 – Planes adversos

La joven de mirada amatista arriba a las puertas de la casa paterna a las seis en punto del día 15 de febrero, tal cual le solicitase su madre el día anterior. Su amabilidad al llamar, preguntando por sus planes para aquella noche e invitando cordialmente a su novio a asistir le llenan de una sensación de cariño que le hace falta en aquellos momentos.

Independientemente de sus diferencias, su madre siempre se ha mostrado abierta y comprensiva ante los sentimientos de Tomoyo desde que iniciara su relación con Gyokusho y no nunca que desaprobaba su relación con él. Por el otro lado fueron contados los  momentos que su ex novio y ella compartieron con sus padres; aunque no tenía los mejores ánimos de asistir a una cena pero su madre había insistido que “Es la oportunidad de toda una vida para tu padre Tomoyo. Debes de al menos apoyarle en esto y dar así la idea de una familia totalmente feliz y unida.”

¿Feliz? En aquellos momentos ella no es feliz. Ha roto con un hombre que le dio mucha felicidad siempre. Sabe que en el fondo tal vez su padre no le gustaba aquella idea que su única hija se involucrara en una relación no solo con un hombre de pocos recursos sino también un empleado de sus empresas. Pero así ocurrió y cuando Tomoyo y él se conocieron, las chispas volaron inmediatamente.

Respira profundo al estacionarse en la entrada de la casa y uno de los mayordomos y pregunta si desea que estacione su coche. Tomoyo asiente distraídamente al mismo tiempo que desciende del vehiculo y deja entrever a los empleados habituales de la casa que se trata de “la señorita Daidouji”

Vestida para la ocasión gracias a su madre quien envió a su oficina un representante de una alta casa de moda japonesa un vestido y dando sus medidas habituales, Tomoyo vislumbra un traje dos piezas: un corsé de color lavanda con incrustaciones y una falda de encaje y tul de dos fondos dándole una alusión de “Cuentos de hadas”. Su madre insistió que se vistiera acorde a la ocasión y ella misma no puede quejarse de cómo se ve. Durante su juventud y en su presentación en sociedad sus trajes fueron muy parecidos a este y no puede restarle importancia al evento.

La gala de caridad además de los eventos celebrando el aniversario de bodas de sus padres o sus respectivos cumpleaños son eventos cubiertos por las revistas y diarios de sociales mas importantes de la nación. Todos los apellidos de renombre de la sociedad Japonesa y parte de Asia asisten al evento de “la temporada” y Tomoyo Daidouji jamás puede quedar por debajo de la misma.

-¡Señorita Daidouji!  Bienvenida.- Saluda una de las doncellas más antiguas al servicio de la familia.

Tomoyo forza una sonrisa y la mujer no se percatan. – Gracias… ¿Has visto a Momo? –Como llama gentilmente a la cocinera de la familia desde que ella anduviera en pañales.

-Creo que está en la cocina con los meseros y las demás muchachas… su madre le espera en su habitación. – Añade al notar que la chica camina con dirección a la cocina y no a los pisos superiores donde supone que debería dirigirse la joven heredera.

-¡Gracias! Iré luego- sonriendo a la muchacha y borra su sonrisa al voltear su mirada. Observa a su alrededor y nota que casi todos los rincones de la casa están llenos de flores caras y exóticas además de nuevos adornos.¡Vaya que cuando su madre hace aquellas galas tira la casa por la ventana! Con su pequeño bolso estilo sobre, avanza sobre el piso de mármol para dar pronto con las cocinas y sorprender a una gran parte de los meseros con su presencia y a los demás miembros habituales del staff de los Daidouji quienes no dudan para saludarle con respeto y sonreírle con sinceridad.

-Hola a todos- Saluda ella mientras recibe los cumplidos de sus antiguos empleados por lo que salió en la revista aquella y en los diarios. – Ay gracias a todos… ¡Momo! – dice en voz alta viendo entre la multitud de mas de una docena de empleados a la susodicha.- ¿Tienes dos minutos? Necesito hablar contigo…

-Si claro- dice la gentil cocinera quien viste uniforme avanza hacía la habitación donde guardan la vajilla ante la mirada de los demás quienes vuelven a sus labores. Tomoyo cierra la puerta y quedándose ambas a solas dice la mujer-¿Se le ofrece algo señorita?

-Si, esto- Añade extendiéndole un papel a la mujer y esta lo toma observando el monto escrito en la misma: un cheque personal de la señorita Daidouji- Tu receta es un éxito en el restaurante.

-¡Señorita! No debe de… – Dice abochornada. Extiende el cheque para devolverlo pero Tomoyo no lo acepta- No debo…

-Acéptalo. La receta de las “Pirámides dulces” es tuya. Tu me la diste… es un éxito. Sakura me cuenta que solo ellas fueron las que mas se vendieron ayer en lo que se sirvieron en el café.

-Señorita… esto es mucho dinero.

-Que ayudará a tus hijas a terminar la escuela ¿No? – Replica la joven con decisión.

La mujer no pudo resistir el impulso de abrazar por unos segundos a la gentil joven. – Es una princesa… tiene un corazón de oro señorita- Tomoyo sonríe ante su cumplido. – ¿Viene a la fiesta? –Al notar por segunda vez su vestuario.

-Si. Y por lo que parece este año es más grande.

-Al menos trescientos invitados.- Sorprendiendo a la amatista.- Sus padres se han esforzado este año. Aunque…

-¿Aunque?

-No debería decir esto.

-¿Decir que?

-Han preavisado a tres de de las doncellas habituales. Y su madre retiró su masajista particular y a dos de los jardineros.

-¿En serio? – Pregunta dudando y luego sonríe para decir. –Seguro que se marchan de vacaciones una temporada a Francia. Bueno, no hay mejor momento como este. – pensando que con sus padres lejos así no habrán interrogaciones e invitaciones para ir a cenar dos veces por semana a la casa. No me malinterpreten cuando les digo que

Tomoyo ama a sus padres porque así es y sin una pizca de hipocresía por medio; pero cuando tus padres pretenden monopolizar tu vida y tus acciones además que creen que el rumbo de tu vida debe de ser acorde a las suyas no es vida.

Y Tomoyo está más que claro en esto.

Ignorando todo lo que pasa en su casa, se despide de Momo y sale con dirección a los pisos superiores. Sabe que su madre está en la habitación principal vistiéndose y pasa a toda prisa por delante de muchas de las habitaciones que se encuentran cerradas en la casa excepto una de donde escucha la voz de su padre llamarle.

Suspirando profundo y dándose fuerzas se devuelve en sus pasos para notar a su progenitor un hombre ya casi entrando en edad pero aun muy guapo observarle mientras fuma su puro con lentitud. Su saco del esmoquin está encima del espaldar de una de las sillas y él sentado en otra observa a su hermosa hija ingresar.

-Hola papá.

-Hola querida. ¿Cómo estás?

-Bien, muy bien. – Responde colocándose el chal sobre sus hombros. Y viendo a su progenitor con unas manchas oscuras bajo sus ojos. – ¿Cómo estás?

-Como debería de esperarse. – Afirma sonriendo sutilmente. –Te ves bien.

-Mamá lo envió- Dice para que entendiese bien que sus intenciones jamás han sido asistir a aquellos eventos o que siempre tiene un vestido de gala de aquella magnitud en sus pertenencias.

-Tiene buen gusto- Le afirma -¿Cómo está Gyokusho? ¿Ha venido contigo esta noche?

Tomoyo hesita un instante antes de responder. Aunque su madre procuró extender la invitación a su novio, Tomoyo sabe más de lo que deja aparentar: sabe que su novio no es santo de devoción de su padre; sabe que le gustaría verla con un hombre de un apellido más importante y por supuesto dinero de más para añadir a su propio fideicomiso dejado por su abuelo. Pero es que ella no tiene necesidad de tales frivolidades. No necesita mas dinero… solo necesita sentirse querida… necesitada.

Amada.

-Será mejor que vaya a ver a mamá. Me pidió que viniera temprano por algo… gusto en saludarte. – saliendo rápidamente de la estancia. Ya a solas, Tetsú Daidouji sabe que el novio de Tomoyo cumplió su parte del trato: ha roto la relación con Tomoyo.

No duda que su hija sintiera dolor por la ruptura porque fuera de lo que Sonomi pensase que Tomoyo sale con el chico para llevarles la contraria, Tomoyo entregó su corazón en la relación. Y sabe por igual que el hombre la amaba.

Pero Tomoyo es joven y podrá entregar sus atenciones a otro hombre.

Uno mas digno para su apellido y su cuna.  Vuelve su atención al presente y piensa que en menos de dos horas su casa estará llena de personalidades de la sociedad japonesa y parte de Asia. Aunque entre sus invitados hay personas que no les interesa y tampoco les importa tener en ella, la etiqueta exigía que fuera invitado para mantener las apariencias.

¡Pero cuanto odia a ese sujeto y el resto de su familia! Por eso tiene las esperanzas de que ese hombre rechazara la invitación y no fuera.

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Tomoyo saluda con gentileza a los invitados mientras se pasea del brazo de su madre entre ellos. Han pasado ya dos horas desde que la fiesta se inició y por el momento la joven Daidouji se siente como una pieza de exhibición. No puede culpar a su madre en querer presentarle y re-presentar nuevamente a sus conocidos y asociados pero tratar de memorizar mas de cien caras no es de su agrado.

Se siente aburrida y cansada. Sabe que no debe de haber ido a aquella fiesta. ¡Pero su madre había insistido tanto!

Y Sakura le dijo que era la mejor forma para olvidar a Gyokusho y su desplante. Aunque le ha dolido su ruptura en verdad está lo más resignada de lo que se puede esperar después de un noviazgo de tanto tiempo como tuvo con el sujeto. La noche anterior casi no pudo dormir y él día de hoy sentía las consecuencias de aquello pero mientras fue avanzando el día, el dolor fue mermando pero aun no ha desaparecido.
Y en aquellos momentos le duelen más los pies que su corazón. ¿Qué puede decirle aquello acerca de su noviazgo?

No tuvo  mucho tiempo de pensarlo pues Sonomi la atrajo al presente cuando la hala por la mano para decir. – ¡Ah señor Ebisawa! Que gusto verle. –Tomoyo dirige su mirada a un trío de personas (dos hombres de diferente edad acompañados de una mujer muy elegante), quienes Sonomi saluda como si se tratasen de viejos amigos. Tomoyo: Ellos son los señores Taipei y Mayami y su hijo Kana. Esta es nuestra hija Tomoyo.

Tomoyo los saluda a todos con cortesía mientras el sujeto (alto, de mirada firme y con una sonrisa muy galante le mira con intensidad poniéndole  nerviosa) –Es un placer finalmente conocer a la famosa Tomoyo. Tu padre no hace otra cosa que hablar de ti. – Habla Kana mostrando una sonrisa complacida haciendo que esta se sonrojara.

-¿Solo eso hace? -.Pregunta mas curiosa y algo seria.

-Si. Está muy orgulloso de ti. – Tomoyo mira a su madre y esta sonríe de una manera un tanto frívola. Le sorprende que Tetsú en verdad hablara de ella con orgullo cuando fue en contra de sus deseos al dedicarse a DT y no a Empresas Daidouji.

-¿En serio? Algunas veces dudo esto último y siempre he creído que he sido una decepción.

Los tres se quedan en silencio observando nerviosos a la joven delante de ellos y la única que se ríe es Sonomi quien abraza a Tomoyo por los hombros y dice con una carcajada- ¡Estas chicas! Uno no sabe en verdad cuando habla en serio o es con sarcasmo…

Los padres de Kana sonríen por igual mientras Tomoyo tiene una ligera impresión de algo que le huele mal: han durado con este grupo de invitados más de la cuenta y Kana no deja de mirarle. ¿O acaso son alucinaciones de su parte?

-Tu padre me ha contado que tienes una ¿repostería? En la ciudad. Eso es de lo más fascinante. – Habla el sujeto tomando un trago de su bebida. – ¿En que se especializan?

-Dulces mas que todo- Dice con brevedad. – ¿Me disculpan un momento por favor? – y camina lejos de ellos al otro lado del salón ante la mirada de ellos cuatro.

-Tiene una preciosa hija Sonomi- Dice Taipei- Hermosa en verdad.

-Muchas gracias. Disculpen. – se retira siguiendo los pasos de Tomoyo quien nota que se dirige a la mesa de los bocadillos mientras la banda comienza a tocar y algunas parejas se dirigen al centro del salón al otro lado de la casa. Cuando Tomoyo toma uno de los bocadillos en aquel instante su madre se adelante hasta ella y pregunta – ¿Se puede saber porque te comportas así? ¡Esas son personas  importantes!

-¡Como todos los de aquí, mamá! Sabes que no me gustan estos eventos… ¡y ese sujeto me mira…!

-¿Cómo? ¿Cómo te mira? Te mira como lo que eres ¡una mujer bella! ¡Santo Cielo Tomoyo! A veces me pregunto porque te sientes acomplejada de lo hermosa que eres.

Tomoyo se sonroja para decir. – Lo siento. No he tenido un buen día. Y no dormí bien anoche. Lo siento mamá.

-Compórtate como una Daidouji. Aunque seas una invitada más eres nuestra hija. Y estos son nuestros conocidos. – Sin más nada que decir toma una copa de champaña de la mesa y camina hasta donde se encuentran otros invitados.

Tomoyo se siente avergonzada. No hay nada más terrible que el hecho que le llame la atención como una niña pequeña. Toma una copa de champaña y justo cuando toma dos tragos Kana viene por el mismo camino para servirse un poco de los entremeses solos sonriéndole cortésmente y pareciera ignorar de ahí su presencia. Cuando tiene su plato con unos cuantos bocadillos la joven dice. – Lo siento.  Disculpa mi comportamiento, he tenido un par de días terribles. Se que no es una excusa pero…

-Pero supongo que odias estos eventos tanto como yo. Sino que más. – Habla el joven sorprendiéndole. – No te culpo. Yo no quería venir tampoco.

Tomoyo se encuentra aturdida mientras el sujeto no le mira aun y solo se conforma con comer y servirse más de los bocadillos.
-¿Qué te dedicas?

-Tecnología. Desarrollo de patentes para microprocesadores y unidades de inteligencia artificial. Elaboramos los microprocesadores que usan en la fábrica de juguetes. Precisamente en la división de nanotecnología y juegos electrónicos. Por eso conozco a tu padre.

-¡Vaya! ¡Pensé que la fábrica usaba tecnología inventada por ellos!

-No. nosotros registramos las patentes. Últimamente suplimos a los mayores fabricantes de juguetes del mundo. Mi división (la de la corporación) se dedica a eso. La otra parte de la corporación (Tecnología militar e industrial) se dedica a suplir a los fabricantes de armas y a las mayores industrias de computación del mundo.

Tomoyo escucha sorprendida y admirada su desenvolvimiento. Pareciera que amara su trabajo y su apreciación del trabajo que se hace en las demás industrias. Con aquello dura hablando más de cinco minutos en donde Tomoyo no le interrumpe. Luego muestra bochorno al decirle. –Lamento parlotear tanto señorita Daidouji. Una vez que empiezo a hablar de mi trabajo no logro detenerme.

-No te preocupes. Y puedes llamarme Tomoyo. – Sonríe la amatista con gentileza mientras ella se sirve un poco de los bocadillos. –Me gusta conocer a alguien que odia estas fiestas tanto como yo.

Kana sonríe mostrando una galante expresión que Tomoyo no niega que resulte atractiva. Lejos de ellos, Daidouji observa sus expresiones y en silencio su conversación no sabiendo que tratan pero su hija se nota relajada y simpática con el sujeto.

Sonomi también lo ve y frunce su ceño mirando a su esposo quien se nota de mejor humor. Recuerda su conversación con él mas temprano aquel día.

-Kana es la única oportunidad que tenemos de salvar la poca dignidad que nos queda.

-.¿Donde conoce este sujeto a nuestra hija, Tetsu?

-Kana la vio durante muchos años en el colegio a donde asistieron. Tomoyo por supuesto no se recordará de él gracias a que siempre andaba con Sakura y el resto de sus compinches. Está profundamente encaprichado con Tomoyo y para mi fue una sorpresa cuando me entrevisté con su padre unas semanas atrás saber que está profundamente enamorado de ella.

-Encaprichado no es lo mismo que enamorado.

-Su empresa acaba de hacer un contrato con un fabricante de armas por mil millones de dólares americanos. Kana es lo que necesitamos para salvar un poco de la dignidad que nos queda Sonomi.

La mujer muestra su inconformidad con aquel plan. Sacrificar a su hija y guiarla hasta un hombre que no se sabe si puede ser bueno o no para su hija. Correcto o incorrecto.

-No me gusta Tetsú. Algo puede salir mal.

-¿Qué puede salir mal? Kana es muy atractivo. Tiene a la mitad de las empleadas de la empresa de su padre comiendo de la palma de su mano. Es inteligente, le gusta resolver las cosas a su manera y no vive mostrando el dinero de sus padres. Es el perfecto candidato para nuestra hija. Y el hecho que está aparentemente enamorado…juega en nuestro lado.

-¿Qué te garantiza aunque logres hacerlo novio de nuestra hija (o que Tomoyo lo acepte) que él te ayudará a salvar las empresas?

Tetsú sonríe- Kana pagará las deudas a los accionistas y comprará la fabrica de juguetes. Es muy tarde para las otras divisiones de Daidouji. Las noticias aun no se hacen eco de la crisis en las compañías porque el problema es general excepto para la división de armas y tecnología. –Aferrando sus hombros dice- Si logramos esto, podremos salir de los problemas y acomodarnos en un estilo de vida holgado, Sonomi. Salvaremos nuestro apellido y nuestra dignidad.

Sonomi asiente pero pregunta. – ¿Acaso no hay otra manera de salvarnos? ¿Qué me dices de la otra persona que piensa comprar la fabrica? ¿Cómo es que se llama?

-No quiero pensar en esa alternativa ni de broma. Nunca soporté a su padre mientras fuimos juntos a la universidad y ahora menos soportaré al hijo. – Dice con firmeza borrando su sonrisa y mostrando su indignación.

-¿Quién es? ¿Por qué lo odias?

Tetsú guardó silencio por unos instantes para decir finalmente antes de dejar a su esposa a solas. – No es de importancia por el momento. Confórmate con llevar todo el plan a cabo y menos de tres meses estaremos viviendo la “Dolce Vita

Sonomi despierta de sus pensamientos al ver a Tomoyo dirigirse a la pista de baile del brazo de Kana y nota que su esposo le sigue por igual en el concurrido espacio. Así que sin más retrasos le alcanza para ambos por igual dirigirse a la pista de baile a compartir con los demás invitados al evento.

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En la entrada a la exuberante mansión un hombre de ojos añiles y pálida complexión desciende de su lujoso coche para ingresar al evento. No tiene ganas de asistir pero es un compromiso social que no puede evitar aunque quisiera. Todavía se encuentra aturdido por los eventos de la noche anterior con Kaho y aunque sabe que la mujer no se encuentra en la ciudad, lo último que desea es asistir a otra fiesta insípida de sociedad. Incluso se lo comentó a su prima quien le anunció que en tres días iba a Japón a pasar una temporada con él (mas porque su primo aun no le dice que Kaho no aceptó su propuesta de matrimonio) lo cual Eriol aceptó sin revelarle mas nada de su vida.

Eriol fue saludado a su entrada por quienes le conocían y se sorprendían de verle ahí: la rivalidad entre los Hiragizawa (mas el padre del joven) no es desconocida en las altas esferas de los negocios y por supuesto la idea que Hiragizawa está interesado en comprar unos cuantos negocios bien sólidos de Japón. Su porte y más con su esmoquin no pasa desapercibido entre las féminas presente s en el lugar: ¡Uno de los hombres más ricos y guapos de su clase! “Se dice que está en una relación con Kaho Mitzuki” “¿Quién es esa?” “No se en realidad…” son algunos de los comentarios poco disimulados que llegan a los oídos de Eriol al pasar y saludar unas cuantas personas.

Ya divisa pronto a su anfitrión quien baila con la que supone que es su esposa. Así que aquel es Tetsu Daidouji: había escuchado mucho de él gracias a su  padre pero jamás lo había visto en persona. A pesar que está en el mismo mundo, pocos eran los momentos que coincidieran ambos magnates.

Eriol Hiragizawa es uno de los pocos hombres que saben las verdaderas crisis financieras que atraviesan las empresas de Tetsu. Por ello su afán de poner su oferta en la fabrica de juguetes pero una a  una, el hombre ha rechazado su interés por la compañía a pesar que sabe que muy pronto todos sus accionistas reclamarían su cabeza y son pocas las oportunidades que tiene el hombre para venderla.

¿Qué está esperando?

Tetsu lo ve y no duda en imaginarse de quien se trata. ¡Es la misma imagen de su padre en su juventud! Tetsu se tensa y lo observa intensamente y Eriol sabe que ya su presencia fue notada. De todas maneras y como un cortés anfitrión, el señor Daidouji termina de bailar con su esposa y una vez la pieza termina y comienza la ronda de aplausos le dice. – Vuelvo ahora… – Dirigiéndose sin mas hacía el joven de gafas y ojos azules.

Eriol no le saluda sin embargo Tetsu dice entre dientes- Tienes mucho coraje para asistir a pesar que dije a su secretaria que le convenía ignorar la invitación.

-Conocidos mutuos están aquí señor Daidouji ¿Espera usted que los ignore a ellos también? – habla el serio joven. -¿Hay un lugar donde podamos hablar… a solas?

Tetsu le indica el camino seguido del varón de nacimiento británico. Se mezclan entre los invitados y pronto salen por el amplio pasillo de la mansión hasta el estudio que está embargado en la oscuridad. Tetsu enciende los bombillos y cierra la puerta al joven Hiragizawa entrar.

-Linda fiesta- Dice Eriol con cierto dejo de burla. –No escatima en gastos.

-Diga que es lo que quiere y váyase. No tengo tiempo para sus bromas y tengo invitados que atender.

-Vine esta noche a ofrecer una vez mas mis intenciones de comprar una de las divisiones de su organización. – Tetsú le lanza una mirada violenta (si es posible que sobrepase la del profundo odio). –Vamos Señor Daidouji. Mi oferta es mas que justa. Le ayudaría a quitarse un poco del peso que tiene encima.

-No tengo ningún peso encima. Usted tiene que estar al tanto que a una de las  últimas personas que podría vender una de mis empresas es a usted… o a su padre.

Eriol mantiene el silencio: siempre ha tenido conocimiento de las diferencias entre ambos sujetos aunque nunca se ha definido bien las razones departe de su padre.

-Señor Daidouji: He venido por última vez a darle una oportunidad para que me venda su división de juguetes.  Con esto digo que le ofreceré  un poco mas de lo que hemos ofrecido anteriormente… no veo cual es el problema.

-¡El problema es su actitud y la de su padre, señor! Ustedes dos disfrutan humillarme de una forma escandalosa. ¡Y no lo permitiré! ¿Me escucha? ¡No lo permitiré! ¿Me escucha? ¡Prefiero morirme antes de ver alguna de mis empresas en sus manos!

Eriol reconoce la negativa del sujeto. No comprende su testarudez. Está al borde de la bancarrota. Entendiendo que la corta reunión ha llegado a su fin saluda por última vez a su anfitrión y se dirige al exterior donde se encuentra con uno de los altos asociados de Empresas Daidouji y le pasa por el lado sin siquiera cruzar palabras con él.

Este hombre (Uno ya entrado en años se sorprende al ver a Eriol y cruzar su camino con él precisamente en la casa de los Daidouji) sin siquiera saludar dice al cerrar la puerta- Tu esposa me dijo que estabas aquí. No pensé que con él.

-Vino a ofrecer más dinero por la fábrica de juguetes. ¡Maldito su padre!

-En las circunstancias creo que viejas resencillas no es la mejor manera de salir de un problema. –Tetsú se endereza su corbata de pajarita sin mirar al hombre. –Deberías considerar la oferta de Hiragizawa…

-Te preocupas demasiado Tenshi. Las cosas están bien.

-¿En serio lo están?- Pregunta con sarcasmo.- Tetsu: en las últimas veinticuatro horas las acciones cayeron  nueve puntos. La noticia se ha hecho pública… falta poco tiempo para…

-Nos recuperaremos.

-¡No, no lo haremos! –Atrayendo su mirada- los peces gordos piden su dinero. Y los chiquitos ya se huelen la sangre… como pirañas.  Pronto estaremos en las paginas e

Tetsu guarda silencio un instante y dice- Llama a Hirome y a Totosai: diles que comiencen a vender nuestras acciones…sigilosamente. Hay que procurar una sensación de liquidez.

-Tetsu: ahora mismo el mercado está en el suelo. Muy pocos están comprando.

-Has lo que te digo. Compra y vende… mueve el mercado un poco. Jugaremos con la mente de los accionistas y de los inversionistas. Dar una sensación de seguridad ayudar a la imagen de la empresa.

-Suenas muy confiado.

-Hablaré con Ebisawa. Solicitaré un poco de inyección de capital. No se negará.

-¡Eres un lunático si pretendes pedir prestado a Ebisawa! – Expone alarmado el sujeto.- Sabes que el sujeto es una piraña y no dudará en subirte los intereses del préstamo.

-¡Por favor! ¿Acaso piensas que él le robaría a la familia? No, querido amigo: pronto todos seremos familia- guiña el ojo de manera confiada. – Tenlo por seguro. – Ahí saliendo del estudio acompañado de su conocido.

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-No. Se negó- Habla Eriol relajadamente en una de las terrazas laterales de la mansión Daidouji mientras la fiesta continua adentro. Haciendo una pausa para escuchar a su progenitor en una llamada de larga distancia- Padre: tal vez es una mala idea tratar de involucrarnos en este negocio.

Tendrá que ceder en algún momento. Las deudas se acumulan y el mercado cada vez está peor. Tendrás que seguir insistiendo.

-En definitiva no me interesa comprar esta fábrica de juguetes. Es un pozo sin fondo. Nos tomará mucho dinero el volver a levantarla. Y la situación nos arrastraría a nosotros también.  Y las malas lenguas (hablando con algunos invitados de la fiesta) aseguran que Ebisawa está compitiendo también por la compra.

Luego de un instante de deliberar su interlocutor le dice– Puede ser que tengas razón hijo. De acuerdo, se hará lo que tú digas.

-Gracias por confiar en mi criterio.

-Siempre lo he hecho. ¿Qué ha pasado al final con la novia tuya?

Eriol decide que no vale la pena postergar lo inevitable para decir. – Al final no quedamos en nada… no nos casaremos… y creo que hemos roto.

Un silencio momentáneo cae al otro lado de la línea para decirle. – Lo siento… hijo, cuanto lo siento.

-No creo que lo sientas. Siempre he detectado tu negativa de Kaho como novia.

-Como novia de mi hijo es diferente.  Pero ya habrá otras.

-No padre. No creo que por el momento piense en involucrarme en otra relación. Es demasiado. Simplemente las mujeres no comprenden que no pretendo para nada buscar el amor y luego el matrimonio. Esas cosas no funcionan.

Se que temes terminar con el corazón roto Eriol. Pero a veces es mejor entregarse al amor

Eriol frunce el ceño al escuchar una puerta lateral abrir y cerrarse para ver la silueta de alguien retroceder de espaldas por la terraza lo que llama súbitamente su atención. – Creo que no es una alternativa… te llamo luego… – Colgando la llamada.

Sus ojos azules recorren la silueta bañada por la luz que viene de adentro del salón para notar los destellos de brillantes en el corsé y un pequeño bolso de sobre que lleva en la mano. El conjunto pareciera quedarle como si vistiera un guante y su silueta femenina y delgada llamó su atención además de las generosas curvas en sus caderas y su pecho. No puede decirse que anda de exhibicionista porque no es así. Sus cabellos largos están sujetos por unos prendedores que son del mismo tono de su vestido y por un instante su rostro llama su atención: ojos con largas pestañas, pómulos finos y delgada complexión, labios detallados y femeninos que parecieran llenar de elegancia su mirada.

Ella vira su mirada adonde el hombre se encuentra de pie observándole. Ambos se quedan en silencio hasta que el comenta.- Linda fiesta.

-Si, preciosa…- añade ella distraída. Mira a sus alrededores y luego a su interlocutor. Están en la penumbra del exterior y el frío es notable pero pareciera que a ella no le interesa y tampoco le preocupa estar ahí. Mas bien lo que Eriol le divierte es que ella tiene una actitud de salir de allí sin ser percibida.

Pero por alguna extraña razón creía haberle visto antes.

-Pero por lo que noto no le gusta mucho la actividad… – Le hace conversación el varón con una sonrisa divertida.

-Mas bien las personas aquí. –dice Tomoyo distraídamente. – hablan siempre de lo mismo.

-¿Huye de alguien en particular? –Comienza a avanzar hacía la chica. Más de cerca es alguien muy hermoso.

-Si y no. Estaba con alguien pero, comenzó a conversar con unos conocidos suyos y ya tardé demasiado aquí.

-¿Acaso no se divierte con su cita?

-Oh no. No es mi cita. Solo es alguien que conocí – Sonríe cortésmente hipnotizando por unos momentos al varón con su sonrisa gentil y dulce.- ¿Y usted? ¿Acaso viene acompañado de alguien? –Viéndole mas de cerca Tomoyo deduce que le resulta conocido pero ¿De donde? Es muy guapo y joven también…a lo sumo menos de treinta años…

Sus ojos Eriol los ve, como dos esferas grandes y expresivas no dejando de notar su encanto femenino. Responde. -No. solo vine para cumplir el compromiso… es de beneficencia.- Dice mas interesado en la joven que lo que puede suponer. -¿Acaso… asiste mucho a estas fiestas? –Pues se le hace muy conocida.

-No, muy poco de hecho. Casi siempre estoy ocupada.

-Creo que nos pasa a todos…- Aproximándose lentamente a ella, nota cierto encanto en el tono de su voz y su físico que le llama poderosamente la atención. Ve que no es muy alta (A pesar que supone que llevará unas zapatillas de tacón fino y alto).

-¿Es usted conocido de los anfitriones?

-No precisamente.- Dice no dando muchos detalles con ello. – Por ello creo que abandonaré la fiesta mas temprano… al menos que me ceda su mano…

-¿Perdón?

-Para un baile. – Corrige el sujeto sonriendo. Tomoyo se siente atraída por su fuerte personalidad y cierta soltura en su porte. Además que es muy atractivo.

Tomoyo siente su corazón latir a mil. Por un momento pensó… ¡Que tonta! ¿Cómo puede pensar que un hombre a menos de dos minutos de conocerla pediría su mano? ¡Parece que el champaña que ha tomado le ha subido a la cabeza!

No responde y Eriol piensa que es porque no se ha presentado. Yendo a las formalidades inicia diciendo.-Soy Er…-El teléfono de ella suena dos veces antes de que ella pudiera contestar.

– Disculpe un momento: ¿Hola?- Guarda silencio unos instantes-  ¡Sakura! Sakura ¿Qué te pasa? ¿Te noto alterada? ¡Espera, que no entiendo lo que dices! – Esperando un instante añade. – Comprendo… no, si ya me escapaba de esto… no, no te preocupes voy para allá inmediatamente. No creo que me echen de menos… si, nos vemos en un momento. –colgando la llamada. – Disculpe, pero es una emergencia. Disculpe…

Eriol solo reaccionó a la premura de su voz y la diligencia con la cual bajó las escaleras y no tuvo tiempo si quiera de preguntar su nombre.

-Como la “Cenicienta” – murmura él sonriendo divertido. – Marchándose antes de que la magia se rompa. – Mira un segundo mas su alrededor para finalmente volver a entrar a la fiesta y pocos momentos después a imitar a su “misteriosa” joven y salir por igual del evento.

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Tomoyo tuvo poco tiempo por preguntarse quien es aquel guapo desconocido porque la oportunidad no le permitió saber más. La llamada de Sakura informándole del accidente de su hermano Touya Kinomoto, desestimó toda intención que tuviera de compartir más con el misterioso caballero o con Kana a quien comenzó a evadir al momento de salir desapercibida por las puertas laterales que dan a una de las tantas terrazas de la casa.  Pero el hermano de su mejor amiga es como su familia y ante la falta de más familiares de Sakura es más que obvio que la chica preocupada le llamara a ella. Ahora con aquellas elegantes ropas entra con premura al hospital donde Sakura le dijo que esperaba por su hermano.

Preguntando a una enfermera esta le indicó que el Señor Kinomoto había sufrido un accidente en su coche. Que su condición aun es desconocida para ellos y que el Doctor Fukimita estaba encargado de su caso.

Tomoyo no tarda mucho en dar con Sakura quien está acompañada de Miyari la otra mesera del Café. Una vez ambas la ven llegar se ponen de pie mientras Sakura se abraza a su mejor amiga.

-¿Cómo está?

-Aun no nos dicen nada. Esperamos que terminen de atenderlo… – en aquel momento un doctor se hace presente y les pregunta si son parientes del Señor Kinomoto.

-Soy su hermana. ¿Cómo está?

-.Con una leve contusión pero estable.  Si tiene un brazo fracturado y que requiere de cirugía. Sus piernas están bien y solo tiene moretones y cortaduras en la cara y el cuello. Es un hombre fuerte pues no dudo que se recupere debidamente.

-Gracias Doctor.

-Pidan a la estación de enfermeras el numero de la habitación de su hermano señorita una vez lo saquen de emergencias. – Marchándose el galeno las tres chicas se sientan respirando aliviadas.

-Pobre de tu hermano Sakura- dice Miyari notándose preocupada. – ¿Cuándo será que le operarán?

-Cuando no son operaciones de alto riesgo, esperan hasta la mañana siguiente y por la hora no dudo que sea así- Responde Tomoyo igual de preocupada y consolando a su mejor amiga.  –Touya es un hombre muy precavido manejando ¿Qué fue lo que le pasó?

-Estábamos cerrando el negocio cuando llamaron preguntando por Sakura. Encontraron el número del negocio en la tarjeta de parientes más cercanos. Según explicó la enfermera cuando llegamos, ya habían llamado al departamento. –Hablando del departamento de Sakura.

-Touya me dijo que llegaba hoy… parece que el accidente pasó en la carretera…¡no debió de manejar de noche!

-Ya Sakura- Dice Tomoyo notando su exasperación  y compadeciéndola. –Estemos agradecidas que al menos fue su brazo y no su vida.

Sakura con lagrimas en los ojos y sollozando dice a su mejor amiga—Ya perdí a mi madre y a mi padre… ¡no quiero… no puedo perder a Touya! es todo lo que me queda.  – ahí abrazándose a su amiga con intensidad y Tomoyo compartiendo su dolor.

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-Tres semanas después.-

Es pasada la una de la tarde y el establecimiento tiene pocas personas pero aun así ya todos servidos por las meseras Sakura espera pacientemente que la puerta de la oficina de su amiga y jefa se abra finalmente.

Ha estado Sonomi Daidouji con su hija por los pasados quince minutos a puertas cerradas.   Se pueden contar con los dedos de una mano la cantidad de veces que Sonomi ha pisado DT desde que Tomoyo ha inaugurado su negocio y esta visita cubre la mitad de veces y le sobran dedos. Preocupada mira una y otra vez la puerta de la oficina esperando que Tomoyo o su madre, salgan de ella.

Touya  está en el departamento de Sakura y ya la joven no lo soporta. No solo este se queja sobre sus “Vacaciones obligadas” y la falta que le hace el trabajar sino que también se queja de la manera que Sakura hace deberes domésticos y le prepara la comida.  Sabe que su hermano la quiere pero últimamente le está sacando canas verdes con su actitud prepotente.

Ignorando todo lo que pasa dentro del despacho de Tomoyo, esta escucha a su madre explicarle detalladamente los planes que tienen para marcharse durante las vacaciones de primavera a un chalet que tiene la familia Ebisawa y  que será en la última semana del mes de marzo. Tomoyo la escucha pensativa imaginando que Sonomi Daidouji se toma muchas molestias para invitar a su hija a todos los eventos sociales y donde coincide con Kana quien ha resultado ser una excelente compañía para su corazón herido por la ruptura con Gyokusho y aunque nunca mas ha visto al misterioso hombre de la terraza, tampoco es que le ha prestado mucha atención aunque lo admite, no ha podido olvidarlo.

-Entonces le dije a Tetsu que debíamos de coordinar todo contigo. Tomaremos el jet privado de los Ebisawa para llegar allá y…

-¿Mi padre dejará de trabajar? ¿En serio? –Pregunta atraída por aquel comentario.

-Claro que si. Tiene que tomarse unos días. Ha estado muy ocupado estos días.

Tomoyo observa a su madre ya muy intrigada. ¡Ni siquiera cuando eran días de recital en la escuela Tetsu Daidouji se tomaba unas horas para asistir! ¿Ahora se tomará unos días para ir a un chalet?

-Mamá ¿Está todo bien? – Pregunta en tono serio.

Sonomi se sorprende ante su pregunta y sonríe (últimamente se ha vuelto muy buena actriz para ello) diciendo. – Por supuesto que todo está bien… pero estará mejor cuando prometas que podrás venir querida.-Añade con gesto de súplica. –  Los padres de Kana están más que entusiasmados en verte.

-Me vieron hace tres días. En la cena en casa… me sorprende que los invitaran a las cenas familiares.

-¿Acaso no te alegró ver a tu amigo, Tomoyo? –Pregunta Sonomi.   –Los Ebisawa son personas bastante afables.

-Si madre, no lo dudo. Solo que… bueno, últimamente he tenido mucho trabajo y…

-.¡Ah cierto! El éxito de ese artículo en la revista… cariño ¡hasta mis amigas me preguntan por este pequeño negocio tuyo!  Es toda una mina de oro… el abuelo fue mas que compasivo contigo al dejarte este negocio.

-No me dejó este negocio. –Añade ofendida de la falta de entendimiento de su madre respecto a aquel detalle: Jamás ha prestado mucha atención porque la idea que su hija fuera una mujer dueña de una repostería no le agrada en lo más mínimo. – Me hizo un préstamo y yo lo he levantado…

-Por supuesto querida. Por supuesto. En fin, me marcho ya… tengo que hacer unas compras… para el viaje, ya sabes… – sonriendo. – ¿Le digo al chofer que pasé a recogerte el 23 en la mañana?

-Si, el veintitrés. De todas maneras hablaremos la noche anterior mamá.

-Que bueno querida. Este viaje es lo que todos necesitamos. – Palmeando su rostro y se despide de ella saliendo de la oficina. Saluda a Sakura a su salida y ya en el exterior saca su teléfono móvil diciendo. – ¿Tetsú? Está listo. Irá al fin de semana.

-Perfecto. Si todo sigue acorde al plan, pronto nuestros problemas se resolverán.

Sonomi aborda el coche y el chofer cierra la puerta y a continuación se monta y enciende el motor. Sonomi sube el cristal de separación y dice. – Siento que la traiciono Tetsu.

-¿Cómo puedes traicionarla? Un hombre apuesto, exitoso y rico está por proponerle matrimonio a nuestra única hija.

-Tetsu: ¿Acaso no te has dado cuenta que es como si la vendiéramos?

-No es una venta. Es un práctico matrimonio que nos salvará a nosotros de la ruina. A propósito ¿Vendiste las joyas?

Sonomi gruñe por lo bajito y aprieta sus dientes antes de responder afirmativamente. Su colección de joyas Harry Winston era la envidia de sus conocidas y demás allegadas a la familia. Una colección que Tetsu le regaló al nacimiento de Tomoyo y que vale más de dos millones de dólares gracias al diamante de color amarillo de dos quilates que se encuentra montado en el anillo parte del juego.

-Eso servirá para pagar a la servidumbre de la casa y eliminar unos cuantos de los acreedores y compañías de tarjeta de crédito.  Pero tendremos que salir de dos más del servicio.

-¡Esto no puede seguir así! Pronto se darán cuenta…

-La falsa especulación de recuperación ha permitido que las compañías se estabilicen pero solo es un espejo. Pronto las cosas bajarán de una forma que no habrá forma de volver a subirlas. El matrimonio de Kana y Tomoyo es nuestra única alternativa.  Y   ellos ya han pagado parte del sangrado que teníamos. Kana hará feliz a nuestra hija, Sonomi. Ten fe. – Luego de esto colgando la llamada.

Sonomi siente un terrible sopesar en su cuerpo. Mentirle a Tomoyo y de aquella manera. Pero Kana es un hombre guapo y se nota que quiere a su hija. Verlos juntos le da la esperanza de que lo que su esposo hace con su hija no es malo… es salvaguardando su bienestar y al mismo tiempo tratar de no perder lo que con tanto esfuerzo sus padres y Tetsu construyeron. Además de su identidad como Familia Daidouji está en juego.

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Eriol revisa los últimos datos enviados por su asesor financiero y toma el teléfono distraídamente para marcar un numero y luego una extensión. Al responder la persona al otro lado de la línea dice con tono de voz etéreo. – Compra mas acciones de la fábrica de juguetes. Trata de ser un tanto sutil… no quiero que se den cuenta de lo que hacemos- colgando la llamada. El chofer mientras lo observa por el retrovisor y nuevamente dirige su mirada a la avenida delante de ellos. En aquel momento su teléfono celular comienza a sonar. -¿Hiragizawa?

-Hola – Saluda secamente la persona al otro lado.

-¡Li! – Dice sorprendido de su llamada. Shaoran Li de origen chino,  es primo lejano de Eriol pero siendo así, coincidieron al ir a estudiar al mejor colegio internado del mundo y luego ambos fueron a la misma universidad convirtiéndose en amigos y cómplices entrañables;  los negocios además de sus vidas ocupadas lo han hecho a ambos perder contacto en el transcurso de los meses. La última vez que Eriol supo de Li fue un año atrás cuando se hizo el anuncio oficial de su matrimonio con Li Meiling, -¡Que sorpresa escuchar tu voz! Justo Nakuru y yo estábamos hablando hace poco de que tenemos que tomarnos unos días para ir a las celebraciones de tu boda.

-Gusto en escucharte también amigo- dice con su notable seriedad aunque Eriol detecta un cierto dejo de preocupación en su tono de voz.

-¿Todo va bien?

-Si, si… todo está bien –

Eriol nota que Shaoran miente. Lo conoce bastante para saber cuando dice algo para cumplir con una pregunta y lo que verdad siente. ¡Y eso que su “primito” es muy reservado y orgulloso!

-¿Cómo está Meiling? ¿Nerviosa por los preparativos, no?

-Ella está bien… creo…

-¿Crees?

-.Bien;  para que te hablo con rodeos. Meiling y yo hemos roto el compromiso. O mejor dicho, yo he roto el compromiso. Ya no hay boda.

-¿Qué hiciste que? ¡No te creo! Si desde que teníamos trece años, Meiling se autoproclama tu prometida… ¿Qué ha pasado? ¡Y a días de la boda!

-No puedo hablar mucho –Explica Shaoran.- Mi madre no está contenta con las noticias… tampoco mis hermanas. Tuve que salir de esa locura…

Eriol nota un tono de exasperación en sus palabras-¿Hablas de la boda?

-Y de Hong Kong, amigo. De Hong Kong también.  Estoy hospedado en Akasaka Prince*.

-¡Estás en Japón! –Dice Eriol aun mas sorprendido todavía. – ¿Qué es lo que ha pasado? Hasta cuando hablamos dijiste que estabas resignado a casarte con Mei.

-Pero resulta que no lo estoy. No estoy tan seguro hermano. Meiling es preciosa y se nota que puede tener a cualquier hombre a sus pies…

-Y se cortaría las venas por ti.

-Fue educada para que se corte las venas por mí – corrige Shaoran. – y ese es parte del problema. No le amo… no le quiero como ella me quiere a mí.

-¿Acaso buscas amor? Amigo, en estos tiempos conviene ser un poco más prácticos. Usar la cabeza y no el corazón.

-Pues yo busco algo más. Algo que no encontraré en Hong Kong. Quiero que una chica se enamore de mí por quien soy como persona. Por mis virtudes y defectos… mis intereses y por ser yo… simplemente Xiao Lang Li.

-Sabes que siendo quien eres es imposible que encuentres lo que buscas. ¿Acaso viniste a Tokio a buscar una esposa?

-No necesariamente. Solo necesitaba escapar de  mi madre.  Ella aun no sabe que no estoy en China.

-Lo que no tardará en saber. Somos pocos tus amigos más cercanos.

-Lo se, lo se amigo. Pero te aseguro que nada de lo que diga o haga me hará volver para casarme con Mei o cualquier mujer que ella crea que es conveniente para mí.

-Tus hermanas se han casado todas con matrimonios arreglados. Me lo encuentro muy práctico.

-Sabes que no es cierto. Recuerdo que en la universidad hubo un tiempo que no creías nada de lo que dices. Estabas muy enamorado de una chica…  ¿Cómo se llamaba? ¿Antes de Kaho?

-Olvida eso. No me interesa por el momento ninguna relación de índole sentimental si acaso.

-Por el momento residiré aquí en Japón. No dudo que mi madre tomará medidas y comenzará a indagar donde estoy.

-Pues las puertas de mi casa están siempre abiertas para ti. Lo sabes…

-Claro que lo sé – Dice el joven terminando de desempacar en la lujosa suite Junior del Akasaka Prince. – ¿Y Nakuru?

-Está bien… ya sabes, colocando la casa patas para arriba. Ahora ha decidido que residirá indefinidamente aquí. Aunque mis sospechas son que mi padre le ha mandado para que me cuide.

-¿Necesitas ser cuidado?

-Eso parece. Cree que mi ruptura con Kaho me ha afectado.

-¿No ha sido así?

Eriol Hiragizawa guarda silencio por unos momentos antes de responderle. –Probablemente… significaba más de lo que pensaba. Pero no es amor…Oye: ven a cenar esta noche a casa. Nakuru estará más que feliz en tener otra persona más en casa que nosotros dos y el servicio.

-De acuerdo. –Coordinando la hora ambos se despiden prometiendo Shoaran asistir a su cena aquella noche. Colgando la llamada escucha su teléfono móvil sonar entre sus pertenencias, levantándolo nota que el identificador de llamadas dice  “Casa Li” y decide no contestar apagando el aparato.

Sabe que ha violado una de las reglas más importantes de la familia Li: una promesa de matrimonio es una especie de pacto inquebrantable. Ha estado por años comprometido con Meiling (desde que ambos eran niños pequeños)  y ahora justo con la boda casi en la puerta, él decide no solo romper con el compromiso con la chica sino desafiar a su madre quien prácticamente juró con desheredarlo si salía de la casa Li sin disculparse con Meiling y continuar con la boda que aunque fuera arreglado, ha sido una tradición de generaciones entre todos los miembros de la familia Li.

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Del otro lado de la ciudad y dentro de una enorme mansión con construcción estilo occidental una chica camina descalza y con una libreta y un bolígrafo en mano mientras se encuentra con el mayordomo y llega a la cocina mientras habla por el teléfono móvil diciéndole a su mejor amiga en Londres.- Te lo juro Mary, quería matarla.. ¡No puedo creer no solo que jugara con mi primo todos estos años sino que también rechaza casarse con él!

-Sabes que Kaho es una vividora Nakuru – dice la joven de treinta y un año mientras juega con sus dos mellizos en su cómoda residencia en Londres. – Sabes que solo engatusó a tu primo para sacarle todo el dinero que le fue posible. De todas formas a eso se dedican ella y sus amigas.

-Pensé que luego de herirme de la manera que lo hizo, no iría en post de mi primo. Esa mujer es insufrible.

-¿La vas a invitar a la fiesta?

-¿Estás loca!? No la quiero cerca de mí o de Eri-kun a menos de dos kilómetros. – Responde mostrando su indignación. – Además creo que lo último que quiere Eriol es verla en su cumpleaños. ¿Tú y Edmund vienen, no?

-No nos la perderíamos por nada del mundo. Sabes que queremos mucho a Eriol.

-Por un momento creí que estabas enamorada de él.

-¡Era mas mayor que Eriol! – Dice Mary con una carcajada. – Cuéntame…… ¿Ya tienes todo listo?

-Mas o menos. Tengo la gente que hará la comida. La cocinera de aquí es excelente pero quiero esta fiesta que sea la mejor del mundo y que todos comenten y no podrá con la lista de los entremeses y la cena además de los postres que tengo planeado servir, así que buscaré alguien que supla eso. Pero lo más importante que Eriol la disfrute.

-Me parece fantástico una fiesta de antifaces…. Muy tu estilo.

-¡Lo se! A Eriol siempre le ha encantado el misterio. Y solo son antifaces… no hay necesidad de complementar con otros disfraces.

Nakuru camina por la cocina hasta llegar al refrigerador mientras la cocinera prepara un pequeño almuerzo, esta saca una caja de color blanca y roja y la abre sobre la repisa: su contenido está casi vacío pero eso no evita que Nakuru rebusque en la misma hasta encontrar una de las pequeñas piezas y la coloque en su boca con deleite: había encontrado aquellos chocolates en el salón desde su llegada a la casa y no había dejado de comerlos desde aquel momento.

-¿Y el pastel? –Pregunta su amiga ignorando que ella se deleitaba con aquellas piezas de chocolate.

-Tengo una idea de chocolate blanco y café en el glaseado y dentro chocolate…

-¿Lo harás tu?

-¡Imposible! No soy tan diestra en la cocina como Eriol. Además he encontrado un lugar donde harán el pastel. Tengo cita mañana con la dueña.

-¿Es fiable el lugar?

-Salió hace poco en una revista  y he probado parte de la mercancía- Fijando su mirada en la caja de la repisa y lamentando que quedan pocos dulces. – Se llama “Dulces Tentaciones” –Mirando la etiqueta del envase. – Si el pastel es tan delicioso como los chocolates que he probado de allí, seguro Eriol no solo quedará satisfecho: será para él difícil olvidar su cumpleaños… al menos, este cumpleaños.  De todas maneras, ya he llamado y me esperan mañana…

—————- Continuará.
*Hotel Akasaka Prince. Ubicado en Tokio. Hotel real usado en esta historia para fines de entretenimiento.

Comentarios de la autora. ¡Feliz Año a todos ustedes!!! Y disculpen la tardanza. He tardado más de lo debido y me siento muy mal por ello. Espero que hayan pasado unas fantásticas fiestas y sus parciales y exámenes medios hayan estado fáciles y por supuesto todos los hayan aprobado. Un saludo muy especial a Jorge quien me ha dejado sus bellos deseos de navidad y año nuevo y un abrazo muy especial a todos quienes me han dejado sus bellas tarjetas y mensajes tanto en hi5 como en mi correo. Mil gracias y disculpen si  no respondo tan seguido como antes o como quisiera: mi tiempo este fin de año se ha acortado bastante y ahora solo sigue trabajo y más trabajo.

Espero que este capitulo tres haya sido mas esclarecedor sobre la situación de nuestros protagonistas y les haya dado una idea de por donde se dirige la historia. Ya por la interacción que ha habido entre T y E sabemos que la historia no solo lleva ese nombre por los postres. Aquellos que me han reclamado que las descripciones de los postres amenazan su silueta… ¡Lo siento! A mi también me tortura pero son gajes del oficio y en este caso, Tomoyo tiene uno muy rico… ¡Debería sorprendernos como mantienen la línea estas chicas!

Avances del próximo Capitulo. ¿Qué tan fácil es ser engañados por un rostro bonito? ¡Facilísimo! Porque sin saberlo no sabemos los venenos mas potentes que ocultan las flores mas bellas de nuestro mundo. Un rostro agraciado no te dice que mente posee la persona. Una sonrisa casi perfecta puede ocultar una gran mentira… y unos labios suculentos pueden acabar con la reputación de una persona. En este caso, una fiesta de cumpleaños puede ser el evento oportuno para saber quienes son nuestros amigos, hacer nuevas amistades, conocer personas que podrían cambiar el rumbo de nuestras vidas  y ponernos en advertencia de quienes pueden ser unos potenciales enemigos…

Próximo Capitulo: “Fiesta sorpresa”

Comentarios, dudas, Tomatazos a mis correos… ya saben cuales son… y sino, visiten mi perfil en ffnet…
Besos,
Crys.