Capitulo 19 – Un nuevo capitulo por vivir

Nota personal: Muchísimas gracias a aquellos que han llegado hasta la culminación de la presente historia. Muchas cosas han batallado en mi contra para mantener la frecuencia de actualizaciones y eso pudo haber decepcionado a más de uno. Espero con muchos ánimos que para el próximo año, las cosas sean mejores en la próxima historia a trabajar. Por el momento despido el año 2010 – si desde temprano – con esta ultima entrega de Dulces Tentaciones. ¡Espero sus comentarios!

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¿Qué es estar enamorado? Han escrito tanto del amor en todas sus vertientes, formas, tamaños y sensaciones que a veces me crea una terrible confusión el identificar algunos de mis pensamientos con los síntomas. La solución para un corazón enamorado es seguir tus pensamientos y tu instinto y pedir que no te equivoques. Muchos terminan confundiendo el amor con la obsesión por alguien. O el cariño por amor. No se lo que siento… podría ser amor… o puede ser algo mas… tal vez estar enamorado.   No se si estoy enamorada… creí que el amor podría ser ganado con el tiempo. Que te casaras en un matrimonio arreglado y de ahí nacería el amor. Pero… ¿lo que siento ahora es amor? No lo se. Me dejé llevar por aquello que desconocía y sin embargo me tentó en una magnitud de entregarme a un hombre que casi no conocía y no se que piensa de mi. Creo que me ama… pero ¿Es amor lo que siente por mi? El hecho que mi madre no lo aprueba me inclina cada vez más a su lado. El hecho que viviré en las tierras japonesas, lejos de las influencias de mi estricta familia y rigurosa madre me hace elegir lo que he predestinado para mi… no es el destino. Si por el destino hubiera sido, me quedo casada a un hombre que no le atraía ni un pelito. Creo que tampoco me atraía en su momento… no como él lo hace. Pienso en él hasta cuando sueño.  Pero ahora, el dolor en mi vientre me hace retorcerme en mi cama. ¡Me duele demasiado! ¿Cómo llegué aquí? ¡Mi bebé! ¡Algo anda mal!

¡Touya! ¿Dónde estás? ¡Te necesito! Si, ahora lo se… o siempre lo he sabido. Desde que nuestros caminos se cruzaron.

Te amo.

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El viaje a Kyoto fue bastante sencillo. Un avión privado – de apenas 15 pasajeros- y acompañado de Maki (sentada en los sillones de enfrente), quien se siente responsable de la compra en su negocio de las recetas de la joven Hiragizawa. A su lado y tomando su mano su esposo Eriol habla con rapidez en inglés por teléfono, mientras Tomoyo comprende algunas de las palabras dichas por el mismo. Maki no puede evitar observar al varón con discreción.

-Creo que he visto sus fotos publicadas en los diarios económicos – opina atrayendo la atención de Tomoyo (sus pensamientos están en Tokio). Los ojos amatistas muestras su entendimiento ante su comentario – ¿Acaso es el mismo Hiragizawa que compró las empresas Daidouji?

-Así es.

-Es un tanto fortuito el casarse por amor a pesar que compró las empresas Daidouji. ¿Fue amor a primera vista? – Sonríe tenuemente la mujer.

-Creo que no fue así. No podía razonar bien con él delante. Me caía bastante mal. – Dice con jocosidad aturdiendo a su interlocutora.

Maki parpadea confundida observando al aludido y luego a su esposa. Finalmente añade con seguridad- Sea como sea, se nota que ahora es diferente… por ello se casaron.

-Si. – dice Tomoyo ampliando su sonrisa y con ello su seguridad y belleza.- Si, por eso nos casamos…

-Y creo que estamos más enamorados que en aquel momento – dice Eriol por encima de su llamada sonrojando a la aludida y sacando una sonrisa a la mujer delante de ellos. – Dice mi padre que tu mamá manda saludos.  

-Pero si apenas nos despedimos de ella hace un par de horas…

El varón de mirada añil se encoge de brazos diciendo – Parece que se aburre bastante con mi padre, si dice que siente que pasaron días desde que nos vio.

-¡Eriol! Mi madre no dice tal cosa de tu padre- no evita soltar una carcajada.

En ese momento suena por los parlantes. –“Damas y caballeros: Aterrizaremos en el Aeropuerto de Kyoto en pocos momentos. Favor apagar sus teléfonos móviles y colócarse su cinturón de seguridad.”

Al colgar la llamada Hiroshi observó a su interlocutora añadiendo.- – Eriol tuvo que colgar. Ya iban a aterrizar.

-Estoy preocupada. – Dice Sonomi cómodamente sentada en su cama en la casa Hiragizawa. – Tomoyo jamás ha enfrentado una situación como esta. Su padre era el que usualmente trataba este tipo de conflictos… – ahí callándose de repente y sus ojos se llenan de lágrimas. – Disculpe. Debe de pensar que soy una tonta sentimental…  

El progenitor de Eriol Hiragizawa observa un instante a la mujer quien se seca las lagrimillas con un pequeño pañuelo que guarda debajo de las cobijas. – Al contrario. Se lo que puede sentirse al perder a la persona amada. –Levantando sus cejas y aquellos ojos escudriñan a la señora Daidouji añadiendo.- Y todas las preocupaciones con los hijos. Pero puedo asegurarle que Eriol la cuidará. Jamás permitirá que a Tomoyo le pase nada. Y Tomoyo es fuerte.

-No tiene que decírmelo: conozco a mi hija. Y se que tan capaz es. Pero no se que tan capaz sea esa mujer para lastimarle… o algo peor… alguien que se atreve a robar a otro con tal nivel de desfachatez…

-Sonomi, Sonomi: – atrayendo su mirada- Nada le va a pasar.  Que se inquiete no le ayudará a su hija si se altera y recae. Piense que su hija en pocas horas estará en casa y el resultado será óptimo. Confíe en nuestros hijos…  

Sonomi asiente lentamente analizando las palabras de Hiroshi dando cuenta que tiene razón: Todo estará bien.

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Touya no tiene sueño pese ha que pasado las ultimas 48 horas en vilo. Desde que tomó el primer vuelo disponible en el Aeropuerto de Tokio y partió sin dar muchas explicaciones con rumbo a China no sin antes pasar unas agobiantes seis horas de espera y un vuelo de escala que lo retuvo otras exhaustivas horas en el Aeropuerto de Dubai.  De ahí a China, en especial Hong Kong y tomar un taxi a la residencia Li, no sin antes llamar al teléfono donde Shaoran le llamó en su móvil. Brevemente le informó que estaba en China y este aseguró un coche le recogería en el Aeropuerto. Pero pasaron unas angustiantes tres horas antes de que alguien de la casa Li pudiera recogerle.  

Sin mediar palabras y el Sirviente diciendo “¿Kinomoto?” simplemente lo guió hasta el coche: ¡Tan deprisa había salido de la casa luego de buscar su pasaporte, que solo razonó llevar consigo su abrigo de viaje!

El transcurso desde el aeropuerto hasta la casa Li pasó en sus pensamientos y revisando el reloj. Supo garantizar al menos dos horas y media de caminos recorridos gracias primordialmente por el caótico tránsito de China.  No se percató que el coche al cual abordó – Rolls Royce del 1950 – es un coche acondicionado y de lujo. Tampoco se percató cuando se salen de la avenida principal tomando un camino de grava con dos guardias en la entrada del mismo  y subieron una inclinada vereda por unos momentos mas, solo rodeado de enormes árboles y de la noche que caía sobre ellos con rapidez. Ya cuando el chofer detuvo la marcha, el varón salió de sus pensamientos. No le sorprendió una vez la puerta se vio abierta, observar el semblante de Li Shaoran y la mirada aturdida del chofer al verse con el jefe de familia dando la bienvenida a aquel extranjero. Shaoran no dudó en inclinar su cabeza con sumo respeto, confundiendo aun mas al empleado. ¿Quién es el hombre que fue a buscar al aeropuerto?

-Gracias por venir tan deprisa. – Afirma Li procediendo a señalar el camino al visitante. Touya no duda un instante poniéndose en marcha y Li colocarse a su lado. – Se por experiencia que los aeropuertos no son fáciles. Mas la espera.

-¿Cómo sabe que me tocó esperar?

-Todo se sabe aquí en China. Más si es información para la familia Li. – doblando a un pasillo del interior de la mansión. Grandes obras de pintura y muchas exuberantes decoraciones están plasmadas en amplios puntos de los pasillos y caminos de la casa, pero Touya apenas le presta atención a las mismas- Tenemos suerte que mi madre está fuera de la ciudad. Toda esta situación habría sido un tanto… embarazosa para Femeeii si mi madre se entera.

-¿Cree que no se enterará?

-Por el momento ha sido manejado con una alta discreción. Por el momento solo mi prima Li Meiling, la ayudante de alcoba de Femeeii y la hija del asistente de mi madre están al tanto del tema – ahí observando su preocupación añade- guardarán discreción.  

-¿No han llamado a un médico?

.-No creo que entienda Kinomoto. – Afirma Li deteniendo su caminar por la casa. Su cabeza es tan alta como la del hermano mayor de Sakura- Las implicaciones son catastróficas si esto sale de la casa Li. Llamar a un médico pone en riesgo que esto se quede entre solo nosotros.

-¿Acaso la salud de su hermana vale menos que la reputación?

-¿Acaso no ve la magnitud del problema en que están metidos? No es desconocido para mí que las implicaciones de la relación suya y de mi hermana, fueron un tanto más que “unas cuantas citas”. Mi hermana se encuentra en un proceso de divorcio bastante escabroso tomando en consideración que es el primer divorcio registrado en la familia Li en toda su historia.  Mi familia como bien entiende, se rige en unas tradiciones fuera de lo común al tiempo moderno y las leyes tradicionales chinas. No puede saberse que Femeeii estaba embarazada. No debe de salir de su habitación el secreto. Sin embargo tiene una fiebre muy alta y Meiling me dice que puede ser más delicado.

-¿Delicado, como?

-No ha parado de sangrar. – afirma Li. – un enorme sangrado.   Meiling no es doctor pero está preocupada. Y no ha soltado su portátil desde que nos dimos cuenta de que ocurrió.

-Puede ser que el aborto haya sido producto de una infección. Eso puede ser fácilmente comprobado – Dice Touya rápidamente- Voy a saltar unos cuantos códigos éticos pues los médicos no debemos de atender a alguien relacionado directamente con nosotros.  Diagnosticaré y a partir de ahí sabremos cuales pasos dar. – Indicando con una señal a Li que su intención es hacer todo lo que esté en sus manos. –Pero debo de advertirle que bajo estas condiciones…

-Comprendo perfectamente todo lo que me dice y hasta lo que no me dice… – por aquí- indicándole el camino a tomar.

Ya es bastante avanzada de la mañana siguiente a la que llegó. Femeeii continúa dormida pero al menos ya no tiene fiebre. Ha pasado la noche a su lado y acompañado de la mujer que trabaja para los Li. No ha mediado palabra con ella, y ella no sabe japonés y él mucho menos chino;  pero la mujer sabía con exactitud cuando buscar agua fresca, cambiar las mantas de su protegida y Li mandó a la mujer a mitad de la noche por unos medicamentos solicitados por  Touya. Cada dos horas y como reloj la mujer se incorporaba y le cambiaba los paños por el sangrado y Touya sabía que el flujo del liquido carmesí estaba cediendo cuando la mujer pareció aliviada al ver el último que cambió.  Palpó su frente y estaba más normal que horas antes cuando estaba ardiendo en fiebre.

A los pocos momentos, Shaoran Li entra a la habitación con precaución y la mujer al servicio de la familia inmediatamente se retira de su alcance en señal de respeto y cabizbaja ante su presencia. Aquello Touya lo encontró molesto. -¿Cómo está?

-Los medicamentos han logrado controlar la fiebre – Anuncia Touya con gesto de voz cansado pero no carente de su grave entonación.

Shaoran dijo algo en chino, no pasando por alto para el varón que le pedía información a la china a un lado de la cama de Femeeii. Esta tardó bastante y estuvo intercambiando palabras con esta. Luego de unos instantes que Touya comenzó a sentirse de más en la habitación, Li dice- He solicitado que le preparen una habitación para que descanse. O prefiere desayunar primero.

-Prefiero hacerlo cuando ella despierte.

-Está cansado Kinomoto. No ha dormido en toda la noche.  Al menos desayune algo.

Touya no respondió a su consejo y Shaoran comprendió que no lo sacaría de su decisión.  Sin intercambiar más palabras, Shaoran se retira de la habitación.  Touya vuelve a observar el apacible rostro de la joven que permanece inconsciente. Dura un par de minutos así para luego incorporarse y a poca distancia del lecho sacar su teléfono móvil para llamar a su hermana luego recordando que no tiene cobertura internacional.

Un gemido le hace regresar nuevamente al lado del lecho de la joven inconsciente olvidándose   por ese momento de otra cosa que no fuese Femeeii.

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-Tengo que otorgárselo, Miyari es una genio – Dice el sujeto de mirada añil sentado junto a su esposa en las oficinas gerenciales de Kyoto de la empresa donde la chica trabajaba hasta cuarenta y ocho horas atrás.

-Le aseguro señora Maki que no se como se dio cuenta… – Admite un hombre de aproximadamente cincuenta años viéndose avergonzado por aquella embarazosa situación. Sus bigotes anchos y bien cortados se sacuden ante la mueca de incredulidad efectuada por su rostro mientras sus mejillas permanecen sonrojadas. Añade con presteza- le aseguro que manejamos el asunto de lo mas silencioso posible.

-Señor Hiro, no se preocupe.  No es su culpa- añade con gesto gentil la amable mujer de negocios.

-No se sienta mal. Creo que Miyari nunca se sintió segura en este empleo… o en ninguno de todas formas.

-Señora Hiragizawa lamento mucho haberlos hecho acompañarme a Kyoto sin resultado para ustedes. Esto debe de ser muy incómodo para ustedes. Aunque sinceramente, tenía muchos deseos de confrontar a esa muchacha.  Me engañó. A mí encargada… a ustedes – señalando a los Hiragizawas- y por supuesto a mi supervisor general.

-Le aseguro que solo dos personas sabíamos esto y una de ellas es mi hija. Trabaja en el departamento de calidad y esta no dio sospecha de haberse visto acorralada.

-Seguro que ella decidió huir por sus propios meritos señor Hiro – Ahora habla Tomoyo con gesto comprensivo.- Si me supo engañar a mí con quien llevaba mucho tiempo trabajando, me imagino que será para personas que desconoce.

-Te aseguro que volveremos a saber de ella- opina Eriol tomando la palabra. Atrae las miradas de los demás interlocutores.- No creo que alguien con los talentos de embaucar de esa mujer, sea lo último que sabremos de ella.

-¿Señor Hiro? – Dice Tomoyo dirigiéndose al sujeto. Este se sorprende de la actitud tan informal que toma la chica con él y con una sonrisa en sus labios añade.- Maki ¿Será posible que nos suministraran la dirección proporcionada por Miyari para su solicitud de empleo en su empresa? Será de vital importancia.

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-Según nos informó su casero, hace dos noches tuvo una discusión con Miyari pues este confirmaba su última vivienda para asuntos de referencias y se comunicó con el casero allá en Tokio: este le informó que Miyari lo dejó enganchado con varios meses de renta atrasada y que tiene problemas con la justicia de Tokio. Fue lo último que supo y ayer en la mañana encontró un sobre en su buzón con el alquiler de Miyari del último mes.  El departamento está amueblado pero sus cosas desaparecieron.

-Que desafortunada noticia. En verdad pensé que darían con ella Tomoyo. – Afirma la ojiverde mientras su escritorio estaba cubierto de documentos y observa por el vidrio separador, las cocinas de Dulces Tentaciones. –Pero ¿Cómo es que la dueña de la “Casa de las Tentaciones Dulces” tiene una fabrica?

-Pues son cosas de socios. Miyari originalmente solicitó el puesto de Trabajo de la nueva tienda de la Tentaciones Dulces que se abriría en Kyoto pero la inauguración se atrasó. Por lo que la encargada de todo el acuerdo de la compra de las recetas, acordó con Miyari conseguirle un empleo en una empresa fabricante de postres para supermercados mientras terminaban e inauguran la nueva sucursal de la tienda.

Sakura dura callada un instante. En la vida real no es como las películas o las historias: el bueno no obtiene los aplausos de quienes defiende o el malo obtiene su castigo: algunas veces los malos, por el momento se salen con la suya.
Y Miyari es el ejemplo mas claro de esa realidad.

-¿Cuándo regresan a Tokio?

-Quise regresar hoy mismo pero jamás había estado en Kyoto y Eriol aprovechó para mostrarme la ciudad. Él ha estado aquí mucho y me convenció para que nos quedemos esta noche.

-Me alegro Tomoyo. Mereces disfrutar de estos momentos tranquilos a pesar de todo ese terrible asunto con Miyari. – Haciendo una pausa- nos engañó a todos.

-En efecto.   No todos son malos o buenos Sakura y sus miradas o acciones jamás demuestran sus verdaderas intenciones. Deberíamos aprender a escuchar nuestros instintos y estos a veces, se equivocan. Creo que el único que jamás fue engañado por su actitud, fue Li- Ahí haciendo una pausa-

-¿Qué vas hacer con Maki? ¿Tomarás represalias por la compra de las recetas tuyas?

-Hablamos brevemente al respecto y dice que está dispuesta a pagarme nuevamente el hecho que se las compraran a Miyari siendo robadas. Le dije que lo pensaría unos días. En realidad no pretendo envolverme en problemas legales cuando ella ha sido inocente del delito cometido por Miyari  – ¿Qué te ha dicho Li? ¿Has sabido algo de él?

-No he sabido nada de él en dos días. Mi hermano se marchó para Hong Kong y tampoco he sabido nada de él. Su móvil no tiene cobertura internacional y solo me sale la contestadora. He llamado varias veces a la casa Li pero no entienden japonés y no se hablar nada de chino.

-¿Touya? ¿Qué tiene que buscar Touya en China?

Sakura le cuenta que Touya le dio una breve explicación que Touya salió a China por una llamada de emergencia de Shaoran Li sobre Femeeii -Bueno creo que viene siendo momento de que hables seriamente con Li y le pidas clases particulares de chino; o jamás te entenderás con sus parientes.

-Entonces ¿Crees en verdad que si algo más pasara entre Shaoran y yo, debería de irme a vivir a China?

-Toda su vida está en China, Sakura. Es de ilusos pensar por tan solo unos segundos que él establecería su vida aquí en Japón cuando tiene tantas responsabilidades en su país natal.

-Si pero él huyó de esas responsabilidades. Puede hacerlo de nuevo – dice con voz de súplica.

-Vamos Sakura: tú no creerás eso. Entiendo que no se lleve con su madre y no quiso casarse con su elección para esposa de su hijo. Pero Li no le dará la espalda a la familia.  Siempre ha mostrado esa debilidad con ellos y aunque su madre nunca le demuestre ese cariño que nosotras siempre tuvimos de nuestros padres- haciendo una pausa- debes de comprender que él es un hombre de familia. Pero si quieres que lo de ustedes resulte, debes de ceder un poco ante la posibilidad que puedas ir a vivir a China.

Sakura observa a su alrededor con nerviosismo escuchando a su amiga. Ama a Shaoran, lo sabe con cada fibra de su ser. Pero ¿Lo ama bastante para ir a vivir a un país desconocido solo para complacer a los Li? ¿Para que él pueda manejar todas las responsabilidades?

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Aquella noche mientras cenan, Eriol escucha de labios de Tomoyo la preocupación de la joven Kinomoto por su destino al lado del joven Li. Eriol no la interrumpe, mientras la escucha pensativo ante la preocupación de la Amatista por igual por el destino de la pareja de sus mejores amigos y parientes.

-¿Tu que opinas? ¿Crees en verdad que Sakura tendría que ir a vivir a China en caso que Shaoran le proponga matrimonio?

-No dudo que Li le proponga matrimonio – admite Eriol – Pero… también es cierto que así como Sakura puede ceder a ir a vivir a China en caso de que eso suceda, otra cosa es que ella acceda a hacerlo. – Sorprendiendo a la amatista-  Sakura siempre ha sido una mujer muy fuerte Tomoyo. Siempre lo  he creído.  Ella le dio la cara a Li y le bajó un poco de aquel orgullo que siempre ha tenido en su persona. Y eso no es fácil. Li no podrá obviar su responsabilidad como cabeza de la familia y dueño de uno de los imperios de comercios más fuertes de China. – Haciendo una pausa añade- Así como tengo algo que decirte: – Atrayendo su mirada- Tengo que viajar…

-¿Viajar?

-A Londres. Con mi padre. Tengo que hacerme cargo de unas cuantas cosas y firmar unos documentos muy importantes para unas adquisiciones. No me tomaré más de dos o tres semanas… al menos, que quieras acompañarme.

-No puedo dejar a mamá sola. Y todavía tengo ese problema con DT y adicional a eso la posibilidad que Sakura viaje a China. – negando con su cabeza y notándose su tristeza ante la separación de ambos.

-Comprendo. Trataré de volver antes…- viendo la palidez de su rostro y su melancolía lo toma entre sus manos y añade- No te pongas así princesa. Esto no me hace feliz.

-Es que…

-Lo se. Yo también. Pero he postergado lo más posible estas reuniones y son muy importantes para los negocios. Veré si puedo regresar en una semana… dejaré a mi padre encargándose del resto. Él podrá hacerlo.

-No te inquietes por mi Eriol. Podría ser perjudicial que hagas las cosas mal por querer volver antes de tiempo que necesitas. Tres semanas se van rápido. Comprendo tus responsabilidades. Mis papás las tuvo, mi mamá también y yo he aprendido a tenerlas. – sonando un poco mas animada pero sus ojos no engañan al hombre de mirada añil.

-Para mi no preciosa. Quiero pasar cada minuto de cada día a tu lado. Pero agradezco que entiendas lo que tengo que hacer.

-Creo que te perjudica mas estar aquí en Japón que estar en Londres.  

-Antes de que nos conociéramos tenía las intenciones de venir a vivir a Japón. Por eso las intenciones de adquirir acciones e inversiones japonesas siempre han estado en mi agenda.  Mi padre tiene su vida en Londres y mi nombre está en la mayoría de las adquisiciones que estamos haciendo y los traspasos de otros. Debo ir a reunirme con un grupo de ancianos y firmar muchos convenios para tener mi libertad y regresar a Japón.  Tengo muchas razones para quedarme aquí y muchas se combinan en una sola personita: y es la que tengo el honor de conocerle como mi esposa.- sonrojando a la aludida y haciendo que una sonrisa nerviosa se posara en sus labios. –Ahora tres semanas es mucho tiempo… – aproximándose a su mejilla y susurra a su oído. – ¿Qué tal si compensamos en nuestra habitación el tiempo que pasaremos alejados?

-¡Eriol! – murmura ella con el aliento perdido y el rostro de color escarlata. Observa a su alrededor del casi vacío restaurante. – ¿Qué dirán si te escuchan?

-Estamos casi solos… y lo único que puede delatarnos es tu rostro… tu precioso rostro sonrojado…

-¡Ya basta!

-Pues vámonos de aquí antes de que cometa el atrevimiento de besarte, abrazarte y…

-Si… -admite ella roja hasta las orejas.- Vámonos de aquí.. –Con la mirada brillante sobre el rostro de su gallardo esposo.

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El varón de ojos cafés se había quedado dormido en la silla. Le duele el cuello y siente latir su cabeza. Abre los ojos y observa a su alrededor para sobresaltarse por unos segundos: no se acordaba que se encuentra en la casa Li en China y en la cama yace la muchacha de cabellos cafés profundamente dormida. Observa la hora en su reloj y pasando su mano sobre su rostro siente el nacimiento de una barba mañanera.  Tomando una decisión y tomando la temperatura de la joven se incorpora encontrándose al hacerlo y atrás de él a no otra que la mismísima Ieran Li.

Ambos estudian sus miradas y Touya trata de no mostrar su sorpresa al encontrarse con la mujer: viéndole de cerca, mucha de las facciones físicas de Femeeii se encuentran en la mujer madre de Shaoran y la joven inconsciente.

-Kinomoto. ¿Por qué no me sorprende verle aquí?  – Al no obtener respuesta añade con su acostumbrada autoridad y actitud indiferente.- Dejaré que vaya a refrescarse. Desayune y nos reuniremos en mi despacho.  Pregunte a mi sobrina y esta le informará. – retirando su mirada del varón procede a tomar asiento en la silla dejada por este. Viendo que no resolvería nada intercambiando palabras y viendo que esta le ha dicho sin muchas palabras que le dejara sola, Touya sale de la habitación ahí encontrándose cara a cara con Li Meiling, pálida como una cera blanca y con una bandeja en sus manos, cuyo contenido tiembla.

-¡No me dio oportunidad a avisarle Kinomoto! Me quise desmayar cuando la vi con dirección aquí. – Ahí viendo que el sujeto no pronuncia palabra, camina dándole alcance a su persona y añade- No creo que Xiao Lang sepa que ha vuelto. Mi primo se ha marchado bien temprano a las oficinas consciente que yo estaría al tanto de usted y Femeeii ¿Qué le ha dicho Tía Ieran? ¿Le ha reprochado? ¿Le ha despachado de la casa? Tía Ieran a veces puede resultar muy descortés pero tenga claro que la palabra que pesa aquí es la de mi primo, no la de ella.  No se vaya.

-La señora Li no me ha sacado de la casa- Responde finalmente a la parlanchina joven. Meiling se detiene de golpe sorprendida.- Quiere hablar conmigo.

-¿Con usted? ¿Sobre que? ¿Acaso puede ser posible… ¡Quien le diría! Nadie ha hablado. Todos son muy leales a Xiao Lang… pero ella ha regresado antes de tiempo y supongo… ¿Qué hará usted?

-Pues responder a su invitación y hablar con ella. No puedo ignorarla para siempre y tampoco me esconderé. No soy de ese tipo – responde con firmeza. – Necesito ducharme…

-Por supuesto. Y ropa limpia también. ¿Quiere que lo guie a su habitación? – Pregunta aun con su bandeja en las manos. Touya la observa un segundo le quita la bandeja de las manos y sin mediar mas, prosigue su camino por los pasillos de la casa Li. Meiling se queda observándole unos momentos y añade con un suspiro.- ¡Ufff! No se quien me pone mas nerviosa: Si tía Ieran con sus miradas o ese hombre con su silencio.

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No pasó media hora cuando Touya se encuentra delante de la puerta del despacho privado de la fría matriarca Li. Un hombre de gentiles facciones chinas le abre la puerta y le anuncia su presencia a la aludida quien se encuentra con la mirada agachada parecía escribir algo en un libro.  

-Déjenos solos- Dice Ieran por todo saludo en chino y continúa con la mirada en sus anotaciones. Touya nota como el sujeto – sirviente de la casa Li- se retira sin voltear su espalda a la señora.  

Al sentir que la puerta corrediza es cerrada, Ieran le indica con un gesto al varón que tome asiento enfrente de ella sin dirigirle la mirada. Touya no toma asiento y el silencio cae en la habitación por un minuto. Finalmente ella levanta la mirada al sujeto para estudiarle con detenimiento a pesar que su mirada no cambia en ninguna manera para mostrarse inquieta o perturbada.

Touya piensa en su momento que nada y nadie inquieta a Ieran Li.

La mujer finalmente habla con un perfecto japonés-  Por mucho que mi hijo y sus cómplices traten de esconderme las cosas, yo siempre se lo que pasa en mi hogar. En verdad lamento mucho que mi hija se haya entregado a usted sin ningún enlace formal entre ustedes, pero me percato que al verse “alzada al cielo” por un hombre que supo rodearla con palabras, puedo imaginarme que no dudó dos veces olvidándose de sus votos sagrados o el vínculo de fidelidad que le ataba a su ahora ex esposo. ¿Me he equivocado en algo, Kinomoto?

Touya continúa en silencio observando a la mujer con rigidez, autoridad y sin nada de humildad.

-Se todo sobre usted. Se sobre sus relaciones fortuitas con sus compañeras de trabajo. Se de su inestabilidad sentimental ¿Acaso su inestabilidad es un retrato de la falta de fidelidad que usted carece o simplemente no cree en el vinculo matrimonial?

-Diga lo que quiera sobre mi, Señora Li. Si he aprendido algo de la situación de mi hermana y su hijo y de la misma Femeeii, es que no importa lo que le digan; usted saca sus propias conclusiones.

-Al igual que usted Kinomoto. Al igual que usted- refuta aligerando su tono de voz por aquellos momentos. – Lamento mucho por lo que está pasando Femeeii. Debe de saber que en su momento y de haberse desarrollado su gestación sin ningún inconveniente, jamás le habría dado la espalda. La habría protegido.

Touya alza las cejas suspicazmente.

-Ahora bien no puede olvidar que es una Li. Es una muchacha cuya familia y linaje representan unas de las fortunas mas poderosas… al menos de China. La pregunta ahora para usted es ¿Pretende cumplir con su compromiso con mi hija, Doctor Kinomoto? Darle el hogar que merece una Li es un compromiso que no podrá hacerlo solo.

Y en aquel momento Ieran saca un pesado libro de una de las gavetas de su escritorio.

-Espero que no sea lo que imagino que es. Señora Li: Puede estar seguro que no estoy por debajo de los estándares de su hija y así como soy un igual para ella puedo asegurarle que aunque no ostento dinero y tampoco pretendo hacerlo en su presencia, pero su hija no sufrirá ninguna precariedad y tampoco pasará infortunios.

-¿Por esto he de entender que usted se casará con ella?

-Se lo dejaré en manos a su hija Señora. Pero tenga claro que haré todo en mi poder porque ella sea feliz y no se arrepienta de estar a mi lado.

-Si algo conozco de ustedes los Kinomotos que no carecen de orgullo ¿Cree que acaso lo que ha funcionado con todos los pretendientes y esposos de mis hijas funcionaría con alguien como usted? Conozco bien a mis amigos pero conozco aun mas mis enemigos – empequeñeciendo su mirada- Este es un libro muy especial. Es un libro que recibirá la mayor de mis hijas al momento de que yo deje este mundo.- Ahí Touya muestra cierta sorpresa ante sus palabras. Ieran le sostiene la mirada añadiendo.- Quisiera que usted lo viera. – extendiéndoselo. Touya lo toma en sus manos. Se percata que la cobertura es mas gruesa y antigua de lo que sus ojos captaron por primera vez pensando que se trataba de un libro de banco. Abriéndolo descubre páginas y paginas de fotos y anotaciones en los márgenes en chino. Muchas fotos;  apenas las primeras parecen ser  manchas en blanco y negro y escala de grises de cuando comenzara a utilizarse las cámaras fotográficas.  -No estoy en contra de los japoneses o extranjeros. Pero me gusta mantener mi familia íntegra. Después de todo, fue el papel dejado para mí por mi antecesora y abuela de mis hijos. Llegando a unas cuantas paginas mas adelante ahí lee el apellido Hiragizawa. Touya levanta la mirada recordando el nombre de casada de su prima de ojos amatistas. – No pretendo decir que actúo mal al proteger a mis hijos y saber que es lo mejor para ellos Doctor, pero puedo asegurarle que lo que es bueno para Femeeii no es bueno para su hermano Xiao Lang. – Ahí Touya levanta la mirada apartándola del libro. –No tengo nada en contra de usted Kinomoto…

-.. Si me ha llamado aquí para obtener mi favor y solicitarme que interceda entre Sakura y Li, se ha equivocado de persona. No me agrada su hijo señora… definitivamente no creo que sea la mejor persona para mi hermana pero esta no escucha razones. Ya he intentado en múltiples ocasiones que ceda sus intenciones. Pero está enamorada. Y si algo puedo creer es que Sakura siente algo verdadero. Algo real. Y no voy a seguir conspirando para que cesen sus intenciones. No ahora que he visto que tan cerca he estado de perder lo que en los últimos años, no pensé llegar a conseguir. – Incorporándose añade- Seguiré perturbándole con mi presencia en su casa hasta que Femeeii esté dispuesta a volver conmigo a casa. –  sin añadir mas nada y dejando el libro sobre el escritorio, Touya se retira del despacho.

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——- Unas semanas después….

Ubicados en la preciosa mansión de los Hiragizawas y en el jardín trasero de la misma, los recién casados reciben las ultimas felicitaciones mientras delante de todos parten el pastel.  Los aplausos no se hacen esperar mientras la dicha de ambos (uno tan reservado consigo mismo ante los demás y la joven china) es mas que obvia. Algunos médicos y enfermeras amigos del recién casado comparten con ellos, mientras que del lado de la novia se encuentran las tres hermanas Li y Li Meiling acompañado de quien presentó a su llegada como su esposo (casados solo una semana y media atrás).

Mientras los aplausos siguen y las miradas soñadoras de todos los presentes acompañan a los novios, en un extremo sentada hasta el final del jardín, Sakura y Tomoyo hablan en confianza.

-Es una pena que Li no pudiera asistir a la boda.  Según Eriol me informó, sus asuntos en China le imposibilitaron su presencia.  – haciendo una pausa para observar a las tres hermanas Li restantes cada una con sus correspondientes esposos, acompañando a la novia y su recién adquirido esposo y viéndoles cuchichear añade- Para tener una madre tan estricta como la Señora Li, parecen muy unidas.

-Tuve la oportunidad de conocerlas anoche cuando arribaron a Japón ya que Touya se comprometió a pasarles a recoger. Son tal cual Shaoran me contó que eran. Y por supuesto adoran a Femeeii. Pero ya sabes: hablándolo todo en chino para que no comprendiéramos lo que decían. Solo Fanren la mayor, tuvo la amabilidad de traducirnos y ni siquiera creo que nos lo dijeran todo.

Tomoyo se fija que las cuatro hermanas ahora observan a su mesa (cosa que Sakura no se percata). –Me pregunto si se llevan igual de bien con su hermano.

-Supongo que así es. Shaoran se preocupa demasiado por Femeeii.  

-¿Has hablado con él en estos días?

-Muy poco – añade con cierta tristeza que no pasa desapercibida para la perspicaz señora Hiragizawa. Pasando sus manos por la falda de su vestido añade- No se Tomoyo… comienzo a creer que Shaoran no volverá de China y no sabe como decírmelo.

-Sabes que la situación con sus parientes es difícil. Tienes que tener paciencia.

-Paciencia. Eso fue lo que le prometí – Suspira al decir aquello y observar a su amiga; luego observa a la pareja recién casada y añade.- Tal vez la suerte en estas circunstancias no está marcada para todos… – escuchando la música retomar su ritmo luego de las fotografías de lugar para la pareja. Luego que Touya y Femeeii comienzan a bailar, Eriol se aproxima a la mesa compartida con la joven Kinomoto y se disculpa con la joven castaña para extenderle su mano a su esposa.

-¿Me permite esta pieza Señora?

Tomoyo observa a Sakura quien se encuentra triste, pero esta con una sonrisa le incita a que acepte la invitación y pronto ambos se encuentran deslizándose en la pista de baile y acompañados de unos cuantos de los invitados.

Vuelve su mirada a un lado y no se sorprende cuando segundos después se encuentra sentada delante de ella no otra que Li Meiling.- Baka baka Xiao Lang. ¡Fue un idiota no aprovechar la oportunidad de la boda de su hermana y venir a visitarte!

-Él me explicó que tiene cosas que hacer.

-¡Pues el amor no espera y él mas que otro debería de saberlo! – Refuta Meiling. Ahí observa a su esposo quien le hace un saludo a la distancia acompañada de una gran sonrisa. – Gran tonto. – y hace un bufido no evitando sonrojándose.

-¿Cómo puedes decir eso de él?

-Sakura, Sakura. Los hombres SON tontos. ¿Qué no te das cuenta? Ese hombre pudo tener a cualquier mujer de nuestro país… y aun así se empecinó a seguirme a mi… ¿Puedes creerlo?

-¿Fue un matrimonio arreglado?

-¡Por supuesto! – Réplica Meiling observándole con sorpresa.- Conociendo el temperamento de mi distinguida tía ¿Qué esperabas? Aunque ¿Te soy sincera? Me sorprende bastante permitiera que ella – señalando a su prima y hermana mayor de Shaoran- se casara con tu hermano. Aunque considerándolo no había mucho de donde escoger cuando ella tuvo que proceder con el divorcio de su primer esposo.  

-Pero ¿No lo amas? ¿A tu esposo?

Meiling vuelve a mirar a donde el aludido se encuentra observándoles para ampliar mas su sonrisa y saludarla a la distancia provocando una gota rodar en el cuello de la joven y exhalar un suspiro. –Es un buen hombre. – Admite- Por lo menos estoy lejos de la influencia de mi tía y mi padre. Tengo mi propia casa…  Sakura: no siempre los matrimonios arreglados fracasan.

-Pero él te quiere.

-¡Pues después de tantos años persiguiéndome mas le vale!

-Pues que sorpresa ¿No que tú me perseguías a mi? – Le dice el sujeto a espaldas de la joven china sobresaltándola ante su presencia. Meiling no evitó lanzar un chillido y ponerse roja como granate.

-¿Cómo dices eso? ¿Quién fue a casa de quien?

-Ah, pero nadie te empujó a casarte conmigo Mei-chan – como cariñosamente le dice el sujeto. Ante la mirada complacida de Sakura añade en un torpe japonés.- Mei-chan luego que fue a visitarme a casa de mis padres, no podía quitármela de encima – encogiéndose de hombros – así que no quedó otra que honrar su virtud y casarme con ella.

-¿Cómo dices esa cosa? ¡Tú me besaste en casa de los LI! – ruge ahí en chino.

-Y luego fuiste por más a casa de mis padres…

-¡Tia Ieran creyó que era conveniente ya que había negociaciones de matrimonio que nos conociéramos un poco mas!

-¿Así que así es que le llaman? –Añade con un tono de voz ingenuo para colocar a la chica en un rojo intenso hasta las orejas.  Sakura, quien no comprende mucho de lo que dicen en chino se encoge de hombros mientras Meiling se disculpa con ella torpemente y se marcha por el otro lado del jardín para notar como suspicazmente la mano de ella se ve rodeada con ternura por la del varón mientras van hablando velozmente en chino.

Observa a sus amigos en la pista de baile y a su hermano y sus pensamientos viajan a semanas atrás. Cuando fue la última vez que vio cara a cara al menor de los Li. El tiempo pasa, y el dolor de su ausencia es más fuerte.

Pero no teme al dolor.
Teme al momento que aquel dolor termine por ceder y cada día se vuelva menos.

Ahí sabrá que por más que trate, no habrá marcha atrás.
Y lo que vivieron se transformará solo en un bonito recuerdo.

Y simplemente le tocará seguir adelante.

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-¿Estás segura que no te molesta esto Sakura? – Pregunta Femeeii dos días después mientras la ojiverde termina de cargar las últimas cajas al coche.

-Tomoyo no tiene ningún problema así que yo tampoco lo tengo. De todas maneras resulta un espacio muy grande para mi sola. – hablando de haberle rentado a los Kinomoto el departamento de las jóvenes el cual es mas espacioso que el pequeño departamento de Touya. Este se encuentra un poco mas alejado del hospital pero la pareja hizo indagaciones antes de casarse de un nuevo departamento pero por el momento no había aparecido nada disponible y adecuado para el par.

Así que Tomoyo y Sakura lo habían charlado días antes de la boda de rentarles a la pareja el departamento y Sakura viviría en el departamento de Touya el cual de una sola habitación acomoda sus necesidades y los gastos serían menores.

Touya por su parte terminaba de descender con la última de las cajas desde el apartamento y dice –Monstruo ¿Qué llevas aquí? ¿Tu colección de piedras o que? Esto pesa una tonelada. – depositándola en la parte de atrás del coche.  

-Son libros. Los libros de la universidad y unos libros de papá que he conservado. – Ahí observando al par añade.- Tomoyo me dijo que mandará a alguien de la mansión por sus cosas.

-No nos molesta. Están todas en cajas y almacenadas. Tomoyo puede venir por ellas cuando quiera- dice la joven china con mucha dulzura y ahí procede a abrazar a Sakura (símbolo de confianza e intimidad de hermanas) y añade- Muchas gracias por este gesto.

-Ya eres como mi hermana. No es nada. Además Tomoyo también estuvo de acuerdo.

Despidiéndose de la joven  y Touya de un gesto, ambos abordan el coche del varón que los llevará al antiguo departamento de Touya y este replica. – Te queda un poco lejos de la escuela. Debes de considerar una vez se acerque el vencimiento de mi contrato, rentar en otro espacio. Puedes incluso quedarte con el dinero del deposito.

-Tengo el dinero dejado por nuestro abuelo. Es un buen dinero y puedo mudarme mas adelante en otro lugar. No te preocupes. Estaré bien.

-Cuando tuviste la idea de… rentarnos el lugar, pensé que al menos vivirías unos meses con nosotros. Sabes que no nos molestas.

-Si, los molestaría. Touya: Son recién casados. Lo último que quieres en tu camino es a tu hermana menor. Ya me las ingeniaré. Ustedes necesitan su espacio.

“Cuenta conmigo si me necesitas. Lamento mucho que Li…” Todo lo que en la cabeza de Touya se imagina que puede decirle a su hermana menor, no parece ser suficiente.

Él mismo se sorprendió en su momento cuando solo las hermanas de la nueva señora Kinomoto fueron las únicas que arribaron para su boda junto a la Joven Li, prima de la aludida.  La ausencia de Li Shaoran solo reafirmó sus instintos sobreprotectores de hermano mayor en relación a la relación de esta con el sujeto.  Aunque es un hombre casado, su hermana nunca dejaría de serlo y está en sus instintos naturales el protegerla.
Después de todo es la única vinculación sanguínea que le queda en esta vida.

-Sabes que… Femeeii me aseguró que Li le llamó. Le aseguró que pronto estará en la ciudad…

-Gracias por tratar de animarme Touya. – Responde la ojiverde tratando de sonar más entusiasta. – Se que lo dices por las circunstancias pero en verdad, si él trata de volver a Tokio, no creo que sea prudente el verle.

-¿Por qué no Sakura? ¿Por qué no verle?

-Porque después de pensarlo bastante creo que no somos la pareja indicada. Vivimos en dos países totalmente diferentes. Simplemente no creo poder con las exigencias naturales de su familia… y yo tampoco abandonaré Tokio por un hombre. – negando con su cabeza.

-¿Ni que esa persona represente tu felicidad? A veces Sakura, creo que papá y yo nos equivocamos contigo. – Sorprendiendo a su hermana – en la forma en que te criamos…creo que aunque nunca lo admitimos, te hace falta una figura femenina como materna.

-¡Touya! ¿Cómo puedes decir algo como eso? Tú y papá fueron los mejores durante mi infancia. Debo admitir que nunca extrañé tener a mamá. Siempre supe sentirme querida por todos, incluso por los Daidouji.

-Pero tu  percepción de las cosas Sakura es tan tozuda como un hombre tienes esa dureza que nos caracteriza a nosotros dejando la sensibilidad y los intereses del otro a un lado. La mujer a veces tiene que ceder incluso siendo tan independiente como tu, para ceder ante las circunstancias que necesitan cierta “Sicología femenina”. Si Li no se da cuenta que tú vales lo suficiente para desafiar todo el sistema de su arcaica familia, tampoco veo manera que tú cedas y salgas a buscar tu felicidad.

Sakura lo observa de reojo analizando sus palabras pero  no le responde nada.

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Ubicado en el quinto piso de “ESTRELLAS DEL ORIENTE” una de las tantas empresas de la familia Li dedicado a importación y exportación de bienes, el joven heredero estudia unos documentos escritos en chino. Sus pensamientos se desvían al pensar en la chica de ojos verdes que pudo ver en la foto de la boda de su hermana.

Estuvo ausente de la ceremonia pero en los últimos días su buzón electrónico se ha visto invadido de cientos – sino que alcanzan a mil – las fotografías de la boda de su hermana donde la ojiverde estuvo presente en muchas de ellas. Sus hermanas al arribar a china luego de la boda no dudaron dos veces al presentarse a la casa Li con los pormenores del evento.

Sentados en uno de los salones de la mansión Li Xiao Lang recibe con alegría y formalidad a sus hermanas mayores y sus correspondientes esposos y al otro lado de la mesa y en su cabezal se encuentra la autora de sus días acompañada de su asistente.
Las tres hermanas no le dan oportunidad a sus esposos de hablar mientras la formalidad de la situación se pierde totalmente al presentar los pormenores ocurridos en la ceremonia de matrimonio de la hermana, cuñada e hija de los presentes.

-Todo estuvo perfecto – opina Shiefa observándoles a todos y con un ánimo sorprendente en sus palabras- La esposa de Hiragizawa Eriol, se encargó de los preparativos y que decir de nuestra hermana. Pusieron a disposición el jardín de su hermosa casa y la joven hermana del novio de Femeeii también ayudó – ahí observando a su hermano menor – es un encanto.

-Muy cierto. Una chica muy alegre y encantadora. Tiene un temperamento fuerte como el de su hermano – Habla Fuutie contenta. – Nos encantó como manejaron ella y Hiragizawa los pormenores.

-La boda fue muy adecuada a las circunstancias y bastante íntima. En lo personal, tenía mucho de la personalidad de nuestra hermana – añade Shiefa y las dos hermanas asienten. – ¡Incluso Mei no encontró nada malo en la boda!

-La Ceremonia fue muy “japonesa” para mi gusto. Pocas cosas entendimos. Pero fue muy amable de las organizadoras el tener un traductor chino explicando y traduciendo lo que ocurría.

-¿Tuvieron oportunidad de compartir con la Señora Hiragizawa?

-Si. ¡Pero lo que mas nos fascinó fue la señorita Kinomoto! – ahí interviene Fanren con una sonrisa complacida en su mirada y los esposos Li observan de reojo a Ieran quien permanece en silencio. -¡Oh hermano! Es tan hermosa.

-Femeeii nos contó que era la chica que te gustaba y por la cual decidiste no casarte con Mei. No te culpamos… ¡Y esos ojos! ¡Si Fu Gong hubiera tenido esos ojos, me habría enamorado de él de la primera vez que nos vimos!

-¡Oye! – Dice con aspecto divertido el aludido.- ¡Acaso no fue amor a primera vista!

-¡Deja de decir tonterías! Algunas cosas ni las soporto – añade en modo de broma a su esposo. Y luego suelta una carcajada. – Nos encantó su personalidad. Y además parece muy segura de si misma. Y nos preguntó por ti hermanito.

-Te envió esto – dice otra de las hermanas extrayendo un sobre de color rosa y lo colocó delante de Li. – Sabes que hay correos electrónicos pero ella lo quiso hacer de esta forma.

-¡Y nos compró regalos! – Añade Fuutie extrayendo un precioso abanico de fabricación japonesa con las iniciales de su nombre en japonés- Mira personalizado… ahí dice “Fuutie” – sonríe. – Seguro preguntó nuestros nombres a nuestra hermana.  Bien pensado.

-Y sorpresivamente también envió obsequios a nuestra madre. – atrayendo la mirada de la mujer a la cabeza de la mesa. En ese momento un sirviente coloca un paquete forrado en técnica japonesa y acompañado de un sobre sellado enfrente de la madre Li. – No sabemos lo que es pero nos insistió que te lo entregásemos.

Ieran Li no dijo nada y se incorporó de la mesa atrayendo el silencio y las miradas de los presentes con su acción. Dice finalmente con tono de voz neutro.-  Me alegro que este evento se desarrollase sin impedimento alguno y sin contratiempos. Y me alegro que haya sido del disfrute de todos y que su hermana dada las circunstancias, encontró a alguien que le aceptara y que el individuo sea aceptable pese a las expectativas hacia mis hijas. Ahora la vida continúa y por supuesto, ellos tienen invitación para las próximas festividades de venir a visitarnos- aquella información fue recibida con algarabía en la mesa. Con aquello se incorpora seguida del padre de Meiling y sale del salón seguida por el sujeto quien lleva el paquete dirigido para la señora Li en sus manos.

Shaoran no tomó el sobre de la mesa hasta que la reunión culminó media hora mas tarde.
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-Tres días después.-

Sakura se encuentra continuando con su vida y su trabajo. En aquellos instantes despide a uno de los últimos clientes de DT mientras usa el típico uniforme de las empleadas. Cuando Tomoyo se le aproxima – usando un delantal de los cocineros – se queda observando a su amiga.

-Hoy ha sido un buen día- Dice Sakura como saludo a su amiga. Le observa el rostro lleno de harina y azúcar y añade- ¿Has intentado cocinarte a ti misma?

-Oh- al ver como su amiga divertida, señala su rostro- He estado todo el día probando nuevas recetas.

-¿Pues como te va con eso?

-Hasta ahora tenemos dos opciones nuevas. Falta que en la casa la prueben mi mamá y el señor Hiragizawa y ya te diré que tal su opinión. Al menos ya las tengo empacadas en la oficina.

-Se me ha olvidado agradecerte por invitarme a cenar anoche a la casa Tomoyo. – Dice Sakura no evitando sonrojarse – Me ha agradado conocer un poco mas al papá de Eriol. ¡A propósito! ¿Sabes que se me ha ocurrido?

-A ver si es lo mismo que a mi: ¿Qué mi madre y el padre de Eriol hacen linda pareja?

-No era eso precisamente. Iba a decirte que probablemente lleguen a ser muy buenos amigos… – apenándose por la situación y la brevedad del tiempo transcurrido desde la muerte de Tetsû Daidouji, el padre de esta.

-No te preocupes Sakura. Yo estoy clara que mi madre no olvidará a mi papá de una vez, pero si se que Hiroshi es una excelente compañía para ella. El dolor ha sido menor y su luto ha sido más pasajero dadas las circunstancias. Incluso le acompaña a terapia. – sonriendo complacida. – No si en el futuro (cercano o lejano), podría presentarse la posibilidad pero admito que la idea es muy placentera. Si quieres puedes venir esta noche a casa a cenar.

-Se lo que haces y aunque te lo agradezco, no puedo invadir y monopolizar tu hogar con tantas invitaciones. Tengo que enfrentar mi realidad…

-¿Cuándo vuelves al preescolar?

-El Director ha sido bastante condescendiente conmigo y me ha otorgado dos semanas más de licencia.

-Tengo que agradecerle bastante. Hasta que no encuentre a otra persona que los reemplace a Miyari y a Li, no se que haré sin ti. Te debo un enorme favor.

-Si, dentro de la colección de favores que ya me debes- sonríe Kinomoto divertida. – Solo te diré que tu aporte al preescolar fue la cereza en el pastel. Fuiste muy caritativa. – hablando de la donación de dos meses de galletas y pastelillos para las meriendas de los niños.

-Digamos que tengo que asegurar “mi mano derecha” mientras duren las entrevistas. – Sonríe Tomoyo unos segundos.  –La verdad que luego del acuerdo entre “La Casa de las Tentaciones Dulces” y “Dulces Tentaciones” en la compra de las recetas que Miyari robó nos ha dejado un buen dinero.

-¡Señorita Tomoyo!- Interrumpe una voz a las jóvenes y la mujer robusta con mirada gentil que viene de la parte de atrás, con harina en su rostro y sus manos además del mandil manchado – Disculpe pero necesito darle a probar esta nueva mezcla para las galletas.

-Ya voy Mo-mo – responde la amatista y la mujer se devuelve por la puerta en la que ha salido ante la mirada de ambas jóvenes.

-Fue una idea genial contratar a Mo-Mo para que te ayude con las nuevas recetas.

-Es una cocinera excelente. También ha convenido que no estaba trabajando pero necesitaba el dinero. Creo que con Taikoro y Mo-Mo en las cocinas será un éxito para el relanzamiento del Café y de la firma.

-Estás muy animada con toda esta situación pese a los meses malos que has pasado.

-Ya lo pasado, pasado Sakura. Ahora prefiero mirar hacía adelante. – Ahí escuchando ambas jóvenes que se abre y se cierra la puerta.

-Señorita Kinomoto – Saluda un sujeto ya entrado en años de bigote platino y arrugas en su rostro. Ambas jóvenes se le quedan observando y la mirada de ambas en un instante va a la figura mucho más joven, a su lado. Portando un sombrero pequeño en su cabeza y la mirada sobre la joven de ojos verdes. Sakura palidece al recordar su rostro.

Solo lo vio una sola vez y por unos minutos pero no puede olvidar el rostro de la china.

Tomoyo observa a ambas personas y luego a su amiga la cual palidece ante la presencia de esos visitantes. – ¿Sakura?

-Por favor Señorita Kinomoto. La señorita desea hablar con usted.  –Para sorpresa de Tomoyo el hombre que se nota que es chino, habla un japonés casi perfecto. –Mi nombre es Fa Wei y soy el principal mayordomo de la casa Li. La casa del joven Xiao Lang.

-Santo Cielo – Murmura Tomoyo sintiéndose de mas en la presencia de ambos visitantes y la mirada llena de consternación de Sakura. –Sakura: – ahí atrayendo la mirada de su amiga.- Casi no hay clientes… ¿Por qué no los invitas a sentarse en aquella mesa? No te preocupes… por favor- ahí dirigiéndose al sujeto.- Sean bienvenidos.

Sakura se queda de piedra mientras los observa ser escoltados por la Señora Hiragizawa a una de las mesas del fondo. Los observa sentarse y como la muchacha le devuelve la misma mirada de consternación. Incluso Sakura puede percibir que su mirada es de mortificación.

Tomoyo vuelve con ella al notar que no se ha movido de su lugar y dice- Sakura: tienes que ir a ver que quieren. Que se hayan presentado desde China es preocupante. Tal vez se trate de Li.

-No se trata de Shaoran. – Replica finalmente la ojiverde volteándose con dirección a la pared del establecimiento para que no se note su descontrol ante la presencia de los invitados.

-Pero ¿Cómo lo sabes?

-Esa es la madre del hijo de  Li- atrapando con aquella declaración a Tomoyo – Solo la vi una vez, cuando la misma madre de Shaoran habló conmigo… pero eso fue hace meses.

-¿Estás totalmente segura? – Pregunta Tomoyo observando nerviosa ahora la mesa del fondo. – ¿Es ella?

Sakura asiente en silencio viéndose pálida y ofuscada… bastante nerviosa. Tomoyo no sabe que decirle y se mantiene en silencio. Sakura respira con profundidad un par de segundos y luego se dirige para la mesa donde hay tazas y platos de cerámica y para sorpresa de su amiga, prepara una bandeja con galletas de azúcar y sirve las tazas con café.  

Las manos le tiemblan y Tomoyo lo nota. – Quítate el delantal, yo me encargo de esto – siendo cortés con su amiga y quitándole la bandeja de las manos para auxiliarle hasta la mesa. Sakura camina a su lado y toma asiento mientras su amiga coloca los cafés y las galletas delante de los invitados. Ambos agradecen el detalle y luego guardan silencio. Tomoyo le lanza una mirada de ánimos a su amiga y a continuación se retira mientras termina de limpiarse su rostro pues sabe que está manchado de azúcar y harina. Ya al final se retira dejando a la otra mesera de DT a cargo.  

-La señorita Kumiko entiende un poco japonés pero no lo habla. Así que me permitirá servir de intérprete. –Explica el anciano con gesto humilde. –Espero que me permita tener el honor señorita Kinomoto.

-No comprendo su presencia aquí señor y disculpe que sea clara. No entiendo que hacen en Tokio.

La mujer delante de ella comienza a hablar rápidamente y el anciano le dirige su mirada prestándole toda su atención. El sujeto asiente y comienza a hablar mientras al mismo tiempo lo hace la china.- La señorita Kumiko salió de China con intención de no retornar a la casa de sus padres, señorita Kinomoto. Ella partirá a una ciudad en el interior de China, para casa de unos parientes lejanos quienes están al tanto de su partida. Su padre también lo sabe. Mientras que el joven Xiao Lang no lo sabe. – Ahí Sakura observa a la china hablar con voz calmada mientras añade- Ella sabe que, ha perdido toda esperanza con relación al joven Xiao Lang y no puede sacar de la casa Li al heredero. El pequeño Li debe de permanecer en la casa de su padre. La señorita Kumiko desea hacerle una solicitud- ahí haciendo una pausa- Que protegerá por encima de todas las cosas al joven heredero, no será discriminado por usted y será una madre para él.

Sakura palidece y no deja de mostrar su estupor ante las palabras del anciano. Guarda silencio por unos instantes observando la consternación en el rostro de la joven delante de ella y la tristeza en los ojos del anciano.

-Dígame por favor que usted ha traducido mal eso último por favor. Que no ha sabido interpretar sus palabras y… –

-La señorita Kumiko ha sido clara desde el primer momento que pidió que le acompañase a Japón señorita Kinomoto. La familia Li se rige de tradiciones orientales bastante estrictas y que no se abren a la modernidad de los nuevos tiempos. La familia de la señorita Kumiko no tiene recursos. Es una familia bien pobre. Gente de campo. Ella sabe y está consciente que retirar al hijo de mi señorito Xiao Lang de la fortuna de los Li, y de asegurarle una de las mejores educaciones y posibilidades, es un castigo que ninguna madre sometería a su hijo.  Ama a su hijo y esto que hace es bastante difícil para ella.

-Pero ¿Por qué lo hace? No tiene porque dejar la casa Li… ¿Qué le impulsa…?

-El señorito Li no le ama. – Refuta el sujeto cortando su pregunta.-  ella lo sabe. Sabe que no puede tener algo más allá de su afecto. El joven Xiao Lang tomará una nueva esposa y no permitirá compartir el mismo techo que con su nueva esposa dado sus sentimientos hacía el joven.  

Sigue enamorada de él. Aquella oración taladró en la mente de Sakura al momento que estudia los ojos de la muchacha sentada al otro lado de la mesa.

-No ha sido fácil para ella… venir a hacer esta solicitud, pero conoce las intenciones de la señora Li de criar el niño. La señorita no desea que el niño sea criado bajo la mirada recta de la señora. No duda que pueda ser una madre buena pero ella prefiere que usted, tenga la tutoría del pequeño.

-¿Criar al hijo de Shaoran? ¿Yo? Pero ¿Por qué no una de sus hermanas…?

La mujer niega con su rostro dándole a entender a Sakura que ha comprendido su última pregunta. –No, no. No ellas. Ustedes… ustedes padres. Xiao Lang y tú, padres de niño.

-Ella está firme en este último punto. – sacando un sobre del interior de su abrigo. – Estos son los documentos legales dejando la tutoría del menor a su cargo y el de su padre.

-Dígale que está cometiendo una locura. Una madre jamás debería alejarse de su hijo… abandonarlo.

-Le estoy dando… una mejor vida- réplica la joven china atrayendo su mirada- es lo mejor para él. Tu eres lo mejor para ellos.

-Señorita Kinomoto: Nos tomó días llegar aquí a Tokio pues no contamos con el permiso de la señora Li. El niño no puede quedar bajo su tutoría. Es imperativo que usted se haga cargo de él.- En aquel momento la china comienza a hablar en su idioma natal y Wei agrega –Una madre sabe lo que es mejor para su niño y el apellido que lleva le abrirá muchas puertas. Pero sabe también que usted es una mujer buena. De buenas virtudes y que sabrá educar al pequeño como suyo.

El trío se mantiene en silencio. Sakura se echa para atrás en su silla mientras los visitantes prueban por primera vez el café delante de ellos. ¿Ella? ¿Ser madre adoptiva? ¿Tutora del hijo de Shaoran?

¡Aquello le asustó bastante!
¡Menudo problema!

Y de repente comprende que la situación no es tan difícil y mortificante como ella piensa segundos antes. La muchacha es buena… piensa en el futuro de su hijo y que el hombre no le ama. Ama a otra… sabe que el destino de Li está en el camino de ella. ¿Acaso aquello es alguna clase de prueba?

Sakura los observa a uno y el otro y los documentos doblados en el tope de la mesa. – ¿Dónde está? ¿El pequeño?

El varón sabe que la joven ha decidido aceptar al estudiar su mirada y sus palabras.

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Cuando los toques de la puerta la hacen incorporarse del sofá lo hace con un gesto cansino. Pasa de las ocho de la noche y estuvo trabajando parte del día y luego tuvo que dirigirse de emergencia al departamento de ella y su esposo;  aunque la llamada de Kumiko mas temprano aquel día le preocupó bastante.

Abriendo la puerta se encuentra con la joven de ojos verdes quien le saluda con una expresión de cierta felicidad matizada también por consternación. En un gesto simple, la señora Kinomoto la hace pasar cerrando la puerta detrás de ella.- Oh Sakura.

-Si, lo se. Yo también estoy sorprendida. ¿Mi hermano lo sabe?

Niega con su rostro para añadir, – no he hablado con él en todo el día. ¿Ya se marcharon de Tokio?

-Su vuelo partió hace un par de horas. Yo estoy tratando de hacerme a la idea. – Tomando asiento y añade- ¿Dónde está el pequeño?

-Durmiendo en la habitación que era tuya cuando vivías aquí. Aun no se como se lo diré a Touya.

-Kumiko piensa que lo mejor es que venga a verlo todos los días y visitarlo. Ella le escribirá desde China cada vez que pueda. Claro que el problema es que no se leer chino y es muy pequeño para entender.

-Cuando me necesites, yo lo haré por ti. – Tomando su mano con fraternidad para agregar- aun no estoy de acuerdo con lo que ella ha hecho. Sakura ¡no conoces al pequeño! Liang se asusta incluso cuando está entre conocidos. ¡No se como Kumiko te ha cargado con semejante responsabilidad que al final no es tuya!

-Las otras hermanas de Li no pueden hacerse cargo del niño o lo estropearán bajo la influencia de Ieran. El más grande temor de Kumiko es que este crezca a ser tal cual tu madre. Discúlpame Femeeii pero ahora mismo, la peor persona para cuidar de este niño es tu madre.

La joven esposa de Touya se queda observándole en silencio. Sus mejillas se han tintado por su comentario. – Comprendo lo que dices. Pero, tienes una impresión errónea de nuestra madre- sorprendiéndole por su respuesta- Ella sabe porque hace sus cosas…

-No soy nadie para juzgar el comportamiento de tu madre. A mi no me gustaría que una desconocida hablase de la mía y tienes razón; no conozco todas sus virtudes y aptitudes como figura materna para criticarla tan abiertamente y me disculpo por ello. Sin embargo, ella ha preferido dejarle a una perfecta desconocida, la custodia del niño y no a los parientes paternos. ¿Qué puede decir eso de tu madre?

Femeeii se sonroja intensamente. Guarda silencio y es Sakura quien al incorporarse añade.- Ya es demasiado tarde para conocerlo. Tal vez mañana, pase antes de ir a abrir a DT y pueda conversar con él.- dirigiéndose a la puerta. Añade al abrir la misma.- Femmeii: – ahí volteándose a la aludida- No fui yo, quien pidió esta responsabilidad. Pero ha caído en mis manos. Y considera que no tengo nada en contra de tu madre, pero ¿Qué puedo entender yo de toda esta situación?


 

-¿Cómo que no está aquí? – Pregunta Li al padre de Kumiko cuando aquella noche fue a visitar a su hijo pequeño.- ¿Dónde está  Liang?

Abochornado replica.- Estimado señor: no he visto a mi hija desde el día de ayer. Pienso que se quedaría en casa de una amiga en la ciudad.

-Ella no suele hacer eso. – Replica Shaoran.- Y jamás sale con Liang para pasar la noche afuera de la casa. – añadiendo lleno de preocupación.

-Señor: no se preocupe. Liang y mi hija aparecerán mañana a lo mejor. – haciendo un saludo respetuoso para despedirse del varón. E inmediatamente cierra la puerta de los aposentos de la familia.

Shaoran observa a su alrededor bastante confundido: Kumiko tiene muy pocas amigas íntimas en la ciudad. Incluso sus salidas aunque sean de compras son bastantes limitadas y jamás sale de compras para pasar la noche y llevarse a Liang.

Para él todo esto es muy extraño.

Pero no es hasta la mañana siguiente mientras termina de vestirse para partir a las oficinas cuando la puerta de su habitación es abierta rápidamente. Para su sorpresa quien está adentro no es otra que la misma Meiling quien viene con la respiración entrecortada, un papel en sus manos y agarrando su pecho por la carrera que ha tenido que hacer.

-¡Xiao Lang! No vas a creer esto…- levantando el papel hasta la altura del rostro de su primo.

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-¿Ahora me quieres decir que ese mocoso pretende poner de canguro a mi hermana? – Pregunta el médico desde la cocina en voz baja mientras su esposa prepara su almuerzo y vigila en el comedor al pequeño Liang.

-¡Touya! Por favor…

-Nada de por favor. – Dice molesto e incrédulo al mismo tiempo.- ¿Y no pudiste decirme todo esto anoche? Tengo que encontrarme al salir de la habitación al pequeño de tres años en medio del pasillo buscando el baño… ¿sabes el maldito susto que me di?

-No digas groserías – replica su esposa- los niños toman las palabras que salen de nuestras bocas.

-Pero si él ni sabe lo que estoy diciendo ¡No habla japonés! Y no desvíes el tema… ¡Sakura no está capacitada para cuidar un niño!

-Es maestra de preescolar Touya. Si existe alguien capacitado es una maestra de preescolar.

-Como maestra… pero no como madre. ¡Sakura apenas sabe cuidarse a si misma!

-Sakura no tiene doce años – replica la joven mirándole con los ojos chispeantes de la discusión. – Sabrá hacerse cargo de él.

-¡Esta no es su responsabilidad! Llama a ese condenado chino que venga a recoger su niño.

-Touya: Si tú hermana llegara a casarse con Xiao Lang….

-No digas una cosa así de broma – viéndole alzar una ceja.

-Si mi hermano y ella se casan, Liang formará parte de sus vidas. Kumiko se ha ido ya. No podrá volver con ella y Sakura no quiere que vuelva a la casa Li.

-¿Qué te dice que Sakura no irá a la casa Li al casarse con tu “hermano”?

Femeeii lo observa unos momentos antes de responder.  En aquel instante la puerta suena con débiles toques y Femeeii sale corriendo a abrirla. Touya le sigue a unos cuantos pies cruzado de brazos y con cara de pocos amigos. Al abrir la puerta, no es otra sino Sakura quien les da los buenos días.

-Ah creo que ya le dijiste- dice Sakura luego de entrar.

-¿Acaso te estás volviendo loca? ¿Criar tú un niño? ¿Un niño sin ningún parentesco?

-Tú me criaste a mí apenas con tres años.

-Si y tenía a papá también. Pero tú estás sola. ¿Es que no sabes los requisitos para criar un niño Sakura?  Necesitan atención a todo momento, cuidados, alimentos…

-Por si no lo sabes, estoy por graduarme de educación temprana. Creo que se los requisitos para criar niños.

-Para educarlos. No cuidar de ellos tiempo completo.

-Kumiko me lo ha pedido Touya. No puedo  decepcionarla.

-¡No le debes nada a ella o a los Li! – Ahí atrayendo la mirada de su esposa.- ¿Qué pasará entonces si no puedes cuidarlo o algo le pasa? ¿Qué ocurrirá ahí? ¡Llama a Shaoran Li y que venga a recogerlo! ¡No se porque haces esto! Ella no significa nada para ti.

-Pero el niño si. Es el hijo de Shaoran. Y si lo amo, si tengo que aceptarlo con todo lo que viene en sus hombros, ese pequeño está incluido Touya – Estalla su hermana atrayendo las miradas. Viendo que el pequeño se sobresalta (era la primera vez que lo conocía),  baja la voz y añade- Lo voy a hacer Touya. Ella confía en mi apenas conociéndome. Cree que soy la persona correcta para darle un verdadero significado de Familia a este pequeño. Y lo voy a hacer.

Touya no dice nada y Sakura dando el tema por zanjado se dirige a la mesa diciendo “hola” torpemente en chino. El pequeño le observa con cierta desconfianza. “Sakura” señalándose a si misma. “Sakura”

El niño parpadea dos veces mientras los enormes ojos chocolates le miran con curiosidad. Sakura nota el parecido en su mirada con el joven Li mientras unas pecas suspicaces le confrontan con el parecido a su madre.

“Liang” réplica el niño y luego dice algo en chino.  Sakura sonríe y observa a Femeeii para buscar auxilio.- Dice que  mucho gusto en conocerte.

-El gusto es mío Liang. – acariciando sus cabellos mientras lo observa desayunar solo.- Me encantará conocerte mas… espero que me lo permitas.

Femeeii avanza traduciendo lo dicho por la ojiverde. El chiquillo se encoge de hombros y dice algo. Femeeii enternece su mirada y dice.- Ha preguntado por su madre.

-A ver como resolverán esa…- dice Touya bastante intrigado por la situación y continúa cruzado de brazos.

-Dile que su mamá lo ama mucho. Que ahora está lejos pero que no dudo que vendrá pronto por él. – Femeeii permanece en silencio y ella le observa para insistir.- Dile.

Touya ahí no soporta más la situación, yendo a la cocina a servirse un poco de desayuno. Dios sabe que será un día bastante largo. Escucha la voz de su esposa hablar con dulzura al pequeño.  Esto le hace permanecer pensativo por unos momentos: no hace mucho Femeeii perdió su bebé. Un hijo de ambos. ¿No será que la cercanía con su sobrino traerá consigo toda la melancolía y la depresión de aquella situación?  Sin que las mujeres se dieran cuenta, fue acercándose para notar el rostro de su esposa: este parecía el mismo de siempre y seguro sus pensamientos no están tan enfocados en la pérdida de su hijo, como a él le ocurría.

La situación le dolió y bastante. Femeeii después de aquello y al celebrar las nupcias estuvo tan ocupada con Sakura y Tomoyo en los preparativos de la pequeña ceremonia y posterior recepción que no parecía haberle prestado atención a aquellos recuerdos que para él, son dolorosos.

“Un nuevo capitulo” se recordó en ese momento “Una nueva vida…. Juntos”

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Cuando el teléfono sonó eran pasada la media noche y él continuaba en su sala privada en la Casa Li.  Su mirada se fijó en el moderno aparato de comunicación y cuando lo respondió lo hizo de manera inconsciente mientras su mirada se esparcía en los montones de papeles que tiene sobre la madera del escritorio.

-Xiao Lang- dice la voz al otro lado de la línea haciendo que se detuviera en pocos segundos.

-Kumiko. – Responde con un suspiro el varón hijo de Ieran Li.- Estábamos preocupados por ti… ¿Dónde…?

-Xiao Lang: llamo para disculparme. –

-¿Disculparte? Estamos lejos para disculpas: dime donde estás…

-Estoy fuera de China – sorprendiéndole con su declaración.- No solo eso. Ya regreso a casa mañana en la noche. Pero no voy a la Casa Li. Me marcho a casa de unos parientes…

-Lo que dices no tiene sentido.- Dice con su voz calmada pero la mortificación se muestra en trasfondo. Baja la voz aun mas pues siendo la media noche, el sonido viaja con mayor rapidez en los viejos muros de la mansión oriental.- tienes mucha suerte que mi madre no ha mandado a la policía tras tu pista. Pero tu padre ha permanecido tan calmado…

-Mi padre trató de hacerme desistir de mis planes. Él es tan fiel a los Li. Pero yo no tengo porque serlo. No soy una Li. ¿Qué sirve negar la verdad? Lo único de los Li que poseo, es tu hijo porque tu amor ni siquiera lo llegué a tener… no completamente.

-No puedes decir eso. Estábamos enamorados.

-.Si, lo estábamos. Y te quise mucho. Aun te quiero y es por ello que se que saliendo de la casa, podrás obtener aquello que mas deseas. A la japonesa… ¿Kinomoto?

-Kumiko. No voy anteponer a Sakura a nuestro hijo.

-Se que has cambiado. Cambiaste desde que la conociste a ella. Antes aunque quisiste a tu hijo, siempre te dejabas impulsar de los deseos de tu madre. Pero ya no es así… yo no tengo mucho tiempo para hablar…

-Vuelve a China. Aquí hablaremos.

-No Xiao Lang. Se que cometí un delito alejando a tu hijo de la familia…

-Si es por represalias, ten claro que no voy a acusarte de nada e incluso te defenderé de alguna demanda. No te dejaré.

-Y lo creo. – Sonríe la muchacha aunque el varón no se percata porque no puede verle.- Pero no voy a quitarte a tu hijo. Se que él tendrá una vida a tu lado que mis circunstancias no me permitirán darle. Solo quiero que tú lo eduques. No Ieran o algún allegado. Ieran sabe lo que él significa en la familia pero solo tú sabes lo que significa ser criado por Ieran.

-¿Dónde está? Tu padre me dijo que lo llevaste contigo…

-Estaba conmigo. Ya no está.

-¿Cómo que ya no está?

-Quisiera que le explicaras cuando sea mayor que lo amé. Pero como muchas cosas que se aman, hay que hacer sacrificios. Yo hice este, por él y por mí. –Shaoran escucha el silbato de un tren moderno que está llegando o por partir. ¿Está en una estación de trenes?- Tu hijo está en Tokio. Con tu hermana…y Kinomoto. – Sorprendiéndole por su revelación.- Ella te ama. Solo alguien que ama con tal profundidad, acepta quedarse con el hijo de otra, solo porque es el hijo del ser amado.

-¿Mi hijo está con Sakura? ¿Kumiko? – ahí escuchando como la llamada se desconecta- ¡Kumiko!

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-La familia Li es una rama parentesca un tanto complicada- susurra Eriol al oído de su esposa mientras ambos permanecen abrazados en la complicidad de la oscuridad de su habitación.  Tomoyo le había comentado todo lo ocurrido ante la llegada del pequeño a la vida de Sakura y las circunstancias que le preocupan de toda la situación: no por menos, son mejores amigas  –Kumiko sabe las repercusiones de que el pequeño se quedara en China bajo el amparo de Ieran Li. No me malinterpretes. Ieran es una buena madre. Solo que algo fría y estricta. Pero supo educar a sus hijos, aunque siempre llegamos a deducir que no sabía siquiera como abrazar.

-Sakura me habló de ella: se comportó muy fría y por supuesto enfurecida al estar frente a la novia de su hijo. Ni siquiera intentó llevarse bien con mi amiga desde el principio.

-Ni lo haría. Ieran es una mujer fría pero eso se debe a su propio pasado. – Negando con su cabeza Eriol añade.- Sus hijos sin embargo no son nada como ella. Creo que las circunstancias le darán la felicidad a Kumiko y su hijo será muy feliz con una tutora como tu amiga.

-¿Sabes que estaba pensando esta tarde? Ahora que me das esa respuesta, supongo que el caso del hijo de Li sería muy parecida a tu propia historia.- Dice volteándose a su persona. Sabe que su esposo tiene los ojos muy abiertos ante aquel comentario. Tomoyo acaricia sus cabellos añiles y añade.- tu historia y la de Vivian. Ella te dejó muy pequeño.

-No quisiera volver a retomar este tema. Me pone de muy mal humor.

-Entonces ¿Cómo puedes decir que ese pequeño perdonará a su madre cuando tu, siendo un hombre aun no encuentras en tu voluntad forma de perdonar la tuya? – Pregunta con su voz seria y visiblemente en un tono de desilusión.

-El problema de Vivian no es algo que me gusta discutir… – suspira resignado.- Ella fue, egoísta.

-Lo hizo por necesidad. Probablemente percibiendo que no serías feliz a su lado. Jamás podría brindarte las mismas oportunidades de educación y estabilidad que llevándote del lado de tu padre. ¿Nunca lo has pensado?

Y con ello, Tomoyo lo dejó sumido en un profundo silencio lleno de reflexión.

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La joven de ojos verdes revisaba las cuentas acompañada de Tomoyo en el despacho de DT cuando una figura se hizo presente en el umbral de la puerta.- ¿Puedo interrumpir?

Ambas jóvenes se voltearon al mismo tiempo a la puerta. De todas formas a la última persona que podía imaginarse en el umbral de la oficina, era precisamente la misma persona que la ocupaba.

Aunque su rostro está serio, Tomoyo observa una chispa de satisfacción en sus ojos chocolates. Incorporándose mas rápido que su amiga, no duda en lanzarse en sus brazos diciendo “Que sorpresa mas agradable, ¿Cuándo llegaste? ¿Eriol lo sabe?”

-Apenas pude informárselo y salía de viajes según me explicó- habla Li tomando las manos de Tomoyo entre las suyas en un saludo bastante familiar y cercano. Su rostro estudia la mirada de la amatista y añade- Me contó que son muy felices. Felicitaciones a ambos.

-Si lo dices porque conoces las circunstancias de las cuales ya parecen lejanas.- – Sonríe Tomoyo y mirándole de reojo a su amiga quien está visiblemente sonrojada y callada (la mirada de Li también va para el rostro de la ojiverde), – Bueno, te dejo en buena compañía. Creo que escuché a Mo-Mo llamando por mí.- dejándoles a ambos a solas.

Ambos se quedan en silencio unos segundos y ambos se interrumpen y vuelven a tomar el tema uno y otro, disculpándose por interrumpirse. Ya cuando Sakura abochornada dice- Tú primero – con aspecto nervioso él toma la palabra.

-He sido un tonto Sakura. Un verdadero tonto.-  tomando a la joven de sorpresa.- He sido un tonto por dejarte aquí y no haberte llevado conmigo. Cometí un grandísimo error por jugar con tus sentimientos y con los míos. No debí de dejarte aquí cuando se lo que significas y representas en mi vida. Que es contigo con quien quiero llevar el resto de mi vida y encaminarla. Aquí o en China. No me importa donde sea mientras sea contigo.

Sakura tiene los ojos llorosos y lo observa en silencio mientras las lágrimas comienzan a descender por sus mejillas. –Por Dios, di algo. Lo que sea…

Después de unos segundos la ojiverde dice.- ¿Crees que después de semejante discurso queda algo mas por decir? Yo no sabría ni por donde empezar.

-Di que me perdonas- replica tomando su mano y arrodillándose ante ella lentamente.- Dime que a pesar de todo, aceptarías casarte conmigo Sakura Kinomoto.

Sakura lo observa unos segundos y de sus labios por un segundo iba a escaparse un “Si” cuando una duda la invadió. ¿Estaba lista en verdad para convertirse en la esposa de un hombre cuyas tradiciones y familia no podían ser mas diferentes que las suyas? ¿Qué vivirían juzgándole día a día? ¿Qué sería posible que una vez saliera de Japón, podría no volver?

“Un hombre que ya tiene otro hijo… otro hijo con otra mujer que le amó primero”. – Ella… ella sabía que vendrías… ¿Por qué lo sabía? Kumiko lo sabía Shaoran… ella sabía que vendrías…

-Kumiko es una mujer muy inteligente. Tan inteligente que sabía que aunque mi madre amenazara con caerme todos los espíritus ancestrales jamás me persuadiría de aceptarla como esposa. Kumiko lo sabe y lo acepta. Y sabe que no amaré a otra como te amo a ti. Que no le amo a ella como te amo a ti.

-¿Qué pasará con Liang? ¿Estás dispuesto como ella que él viva con nosotros?

-La pregunta es si tú lo estarás. Ella te ha impuesto esta responsabilidad que no se que decir…   

-Liang es parte de tu vida. Y de tu sangre. Sino estás dispuesto a pasar el tiempo con él como deberás pasar con tus demás hijos… pero te conozco. Se que no lo harás. Que educarás y lo amarás como a los demás. Porque todos serán tus hijos…

-¿Tus hijos?

-Nuestros hijos – sonríe la ojiverde y se cuelga de su cuello.- Todos los que quieran venir… aunque conociendo las leyes chinas, tendremos que vivir en Japón para tener todos los que queramos.

Ya Sakura no pudo decir mas nada, pues la boca del varón tomó posesión de la suya en un beso intenso, demandante y al igual que tierno que desplegaba las intenciones del corazón de cada uno de ellos.

Ya luego de eso, no importa la aprobación de las familias de cada quien y tampoco la tradición pues ¿Quién va en contra del amor?

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Ieran Li escucha sin interrumpir al más antiguo de sus sirvientes explicarle con lujo de detalles la situación que ameritó su ausencia por unos días.  Delante de su señora no pierde su rectitud a pesar que se encuentran a solas y conoce a la aludida desde sus años mozos y que por supuesto, cuenta con la entera confianza de su señora.

-Supuse que algo ocurría cuando el padre de Kumiko se ausentó a media mañana disculpándose de no sentirse bien – dice la siempre austera Ieran sin perder la compostura a pesar que pasa de la media noche en su residencia China- y la partida de Xiao Lang a Japón. Tenemos que celebrar Wei… Xiao Lang se nos casa- esbozando una pequeña mueca… ¿Parecida a una sonrisa?

¿Ieran Li está sonriendo?

Wei sabe que así es.

-El que aceptase al hijo de Xiao Lang, ha sido la prueba máxima de que puede ser posible que esa muchacha  ame a mi hijo.

-¿Alguna vez lo ha dudado señora?

-Siempre tengo mis dudas en lo que respecta a mis hijos. Siempre las poseo en lo que se refiere a las potenciales parejas de mis hijos y JAMAS confío en lo que respecta al heredero Li.  Por supuesto la muchacha lo malcriará hasta límites insospechados. Lo consentirá hasta el extremo y lo echará a perder… y será peor con Liang. – Haciendo que el sirviente asintiera en silencio.

-La prueba máxima fue cuando ella rechazó romper su relación con el Joven Xiao Lang… ¿cierto  mi señora?

Ieran no respondió aquello más que con una suspicaz alza de ceja que fue tan rápida que Wei bien pudo habérsela imaginado. – Supongo que decides acompañarles. Haces bien. Xiao Lang necesitará una mano organizando su nuevo hogar en Tokio.  

-¿Sabe acaso que hará el joven Xiao Lang en Japón?

-Manejar por supuesto la nueva división de las empresas Li en Tokio. Comenzará pequeña por supuesto pero es parte de su fideicomiso. Aquí me las sabré arreglar… no por ello tengo tres hijas casadas con buenos para nada que servirán a mis planes de mantener las empresas a flote. – ahí observando nuevamente sus apuntes y comenzando a escribir nuevamente. – Eso es hasta que Xiao Lang y esa japonesa definan su país de permanencia de manera definitiva.

-¿Qué pasará sino regresan a China?

-Regresará Wei. Lo hará… es un Li. No permanecerá mucho tiempo allá. Ya buscaré la forma de reivindicarme con Kinomoto en su momento…. Puedes retirarte…

-Gracias Señora. – Dice el mayordomo saliendo del despacho de su señora y cerrando tras su salida.

Ieran Li en ese instante abre su correo electrónico y comienza a entrar a las cuentas bancarias de la familia buscando en su agenda un número en particular: el número de cuenta de la familia de Kumiko a quienes en su momento, ha sido más que generosa con sus parientes.  Haciendo una transacción más que compasiva con los parientes lejanos de la chica, sabe que no les hará falta nada por un buen tiempo. Y con ellos a Kumiko tampoco.

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Mientras se apoya de un bastón bien elegante y aun luciendo su tobillera, la viuda Daidouji se encuentra delante de la tumba de quien fue el padre de su única hija. Acompañada de Tomoyo y del otro lado de Hiroshi, guarda silencio mientras con unos gladiolos blancos los cuales después de unos momentos de silencio, deposita sobre la lápida de los restos mortales de su esposo. No puede evitar que los ojos se le llenen de lágrimas. Tomoyo se aferra a ella por uno de sus brazos mientras ella misma limpia con su otra mano, las lágrimas que escapan por sus ojos.  

-Descansa en paz Tetsû: y que hayas conseguido el perdón que tanto anhelaste conseguir en la tierra… – murmura Sonomi mientras Hiroshi mantiene su distancia de la mujer aunque anhelaba confortarla aunque fuera colocando su mano sobre el hombro femenino pero se abstuvo de hacerlo.

Tomoyo continúa en silencio. Aunque sus ojos muestran el sentir de su corazón no encuentra palabras dentro de ella para dedicárselas a su padre. Hacía mucho tiempo y gracias a Eriol quien ha resultado un gran apoyo, pudo encontrar el perdón para él. Pero el solo pensar de dedicarle algunas palabras allí, en aquellos momentos, la mente se le cierra por el momento.

A los pocos momentos, las tres figuras caminan entre las lápidas para retornar al coche. Sonomi va en silencio metida muy en lo profundo de sus pensamientos o sus recuerdos. Es Tomoyo quien habla ante el incómodo silencio entre los tres para decir.- Eriol dice que pronto volverá señor Hiroshi. A lo máximo se ausentará unos tres días más…

-No me preocupa el postergar un poco mas mi partida a Londres querida hija – como últimamente le dice a la amatista. La chica se ha sabido ganar la simpatía y el cariño del padre de su esposo. – lo hago de todo corazón.

-Sabemos que tienes muchas cosas que hacer allá. Lamento mucho el importunarte con estas cosas… – dice Sonomi finalmente. Va cabizbaja pero no puede decirse que no sabe de lo que están hablando.

-Estoy para lo que necesites Sonomi – dice con gentileza el gallardo hombre. Tomoyo lo observa de soslayo mientras va a la par con su madre y no puede evitar dibujar una tenue sonrisa en su rostro pese al lugar y las circunstancias- es mas, cuando puedas viajar, no dudo que podrás acompañarme a Londres…

-¡Londres! ¿Y hacer que? No… no podré moverme o viajar en bastante tiempo…

-No es cierto, mamá. Si bien dijo el doctor que en un par de meses mas, estarás como nueva. Incluso, no me molesta que te tomes unas semanas para descansar y si es fuera de la ciudad, mucho mejor. Un cambio de ambiente es justo lo que necesitas…

-Pero querida….

-Ya está decidido mamá – dice Tomoyo sonriéndole a la autora de sus días quien exhibe un tenue sonrojo ante la emboscada por parte de esta y el padre de Eriol. – Creo que te divertirás bastante en la ciudad del señor Hiragizawa.

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Sonomi se encuentra sentada en la sala de la casa casi a las once de la noche cuando escucha un coche subir por la entrada de la residencia hasta la puerta de la misma. Extrañada pues no esperan invitados en la casa y tanto Hiroshi como Tomoyo se marcharon a dormir no fue menor su sorpresa cuando escucha la puerta del recibidor abrirse y cerrarse mientras el coche es encendido de nuevo y se marcha por un lado de la residencia.

Incorporándose se dirige ayudada por el bastón hasta el recibidor para encontrarse con la sorpresa de su nuero, descolgándose el abrigo y con una pequeña maleta en su mano.

-¡Eriol! Pero no te esperábamos hasta dentro de unos días.

-Se cancelaron unas cuantas de las citas que tenía y tomé un pequeño desvío por Europa. Vi que me sobraban par de días y preferí venir a casa… – observando un instante por las escaleras.

-Tomoyo ya está dormida… – dice cojeando de nuevo al salón.- Bienvenido a casa…

Eriol duda unos instantes y finalmente sigue el camino tomado por la madre de Tomoyo. Sorprendida que le siguiera se voltea a su persona al momento de tomar asiento mientras dice.- ¿tienes hambre?

-No. ¿Por qué no está descansando?

-No tengo sueño. En lo personal, estoy un poco cansada pero de estar en cama.

-Una mujer como usted, me imagino que se lo encuentra un poco perturbador el no estar trabajando.

-En efecto… admito que cuando Tomoyo creció me ocupé un poco de ir de compras, mantener una casa… tenía una vida social. La clase que nos permitía ciertos lujos en su momento. Pero luego de lo que ocurrió con Hiroshi – Eriol entornó su mirada al verla hacer una mueca y añadir – las amistades se retiran con el paso del tiempo…. O la falta de dinero para mantenernos en el mismo círculo.

-¿A poco sus amistades no han venido?

-Muy pocas. En realidad el matrimonio de ustedes es lo que me ha permitido que conserve ciertas amistades… pero no pueden venir todos los días…

-¿Qué hacía antes de que Tomoyo naciera?

-Manejaba la división de juguetes. De los negocios de Tetsû, la división de juguetes pertenecía a mi familia a los Monohui… pero… Creo que eso lo sabes. Cuando adquiriste las acciones estabas consciente de su valor.

-Sonomi: La realidad es esta. – Enderezándose en su asiento.- La división de las empresas de Tetsû necesita de una mano directiva a tiempo completo… usted, conoce todo lo relativo a esa corporación.

-¡La conocía… antes de que Tomoyo naciese! – Dice abochornada y nerviosa.- eso fue hace años…

-La esencia es la misma.  En su momento, mi intención era que si su esposo me perdonaba, retornarle la dirección de la corporación. Yo cobraría mis dividendos una vez se recuperara. Debe de comprender que nunca fue un asunto de venganza que me impulsó a comprar las acciones. Fue simplemente una oportunidad de negocios. Y creo que las empresas deben de permanecer con un Daidouji a la cabeza. – ahí sonriéndole con confianza. – y esa persona es usted.

-¡Como dices! Eriol… he estado fuera de una empresa en mas de un cuarto de siglo… no pretenderás que…

-Con los asistentes adecuados y los asesores poniéndole al tanto, creo que estará lista para tomar las riendas en cuatro o seis meses.- observando la cara de espanto de la mujer añade soltando una carcajada.- No ponga ese rostro: no estoy proponiéndole nada del otro mundo. Tiene los conocimientos de negocios y los mejores asesores de la corporación.

Sonomi se encuentra mas que atónita. Su mirada se posa sobre los añiles del varón y pregunta.- ¿Por qué haces esto? ¿Por qué yo…?

-Pensaba solicitárselo a su hija. En realidad Tomoyo puede con el reto porque sinceramente deseo que su legado corporativo no se pierda y no puedo manejarlo yo. Tengo bastante con las responsabilidades de mi compañía y la de mi padre. Papá se retirará pronto… me lo ha dicho – sorprendiendo a Sonomi y añade- pero Tomoyo es feliz con Dulces Tentaciones y no puedo presionarle a que tome las riendas. Así que si lo ponemos en el sentido práctico ¿Quién mejor que Sonomi Daidouji para manejar lo que al fin y al cabo es suyo?

Sonomi se acongojó por la intención del varón. Sus palabras contienen un gran mensaje y un sentido que la mujer captó inmediatamente. Y por supuesto, parece poseer la entera confianza del sujeto para obtener los mejores resultados con la dirección de la empresa en sus manos.

-Muchas Gracias Eriol – dice con los ojos abnegados en lágrimas y procede a tomar las manos del sujeto.- No voy a decepcionarte. Ni a ti o a mi hija. – añade con firmeza. –Ambos pueden contar conmigo.

-Lo se, Sonomi… lo se y confío en usted.

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-¿Eriol? – balbuceó la joven al escuchar movimiento en la oscura habitación. Busca hasta dar con la lámpara en la mesilla de noche mientras el varón se detiene instintivamente.

-Vuelve a dormir…- Pero es inútil ya que la joven  se incorpora en  el lecho matrimonial observándole sorprendida.

-No te esperábamos hasta unos días mas adelante… -Viéndole aproximarse a su persona. Ahí el hombre besa con ternura sus labios.

-¿Acaso un esposo no puede extrañar a su esposa para que vuelva unos días antes de lo previsto? – volviéndole a besar.

-Estás muy extraño – dice ella –Diría incluso que diferente- estudiando su rostro y su mirada.

-¡Es un problema cuando una mujer resulta ser tan perceptiva!- añade el hombre de buen humor. Incluso se descalza de sus zapatos y ante la mirada extrañada de la amatista añade- ¿Acaso no estás feliz de tenerme en casa antes de tiempo?

-Por supuesto que me alegra. Solo que te veo particularmente mas hilarante que de costumbre… ¿ocurrió algo?

Eriol guardó silencio observándole con adoración e intensidad.  Ya cuando va a insistir, cubre sus labios con un dedo y dice- No te preocupes… todo a su tiempo. – cubriendo su boca con la suya. – Es una sorpresa-  añade entre besos y caricias.

-¡Estas tratando de distraerme! – reclama en un suspiro.

Alza una ceja perspicazmente y con una sonrisa traviesa mientras cubre con su figura el cuerpo femenino con las mantas entre ellos – ¿Está funcionando? – buscando sin observar el apagador de la lámpara a pocos centímetros de ellos.

-Mas o menos – dice ella con voz grave siendo besada por el varón.- ¿Por qué no lo intentas más… intensamente? – sintiendo el calor en sus mejillas.

-Señora Hiragizawa: sus deseos son mis órdenes…- para finalmente entregarse con avidez a la solicitud de su esposa mientras las mantas son retiradas con frenesí por ambas manos volviéndose cada uno, la Dulce Tentación del otro.

Y a partir de aquel instante, escribir una nueva historia de sus vidas…ahora juntos.

—————————————– Fin.

Comentarios de una exhausta pero avergonzada autora: Después de meses ¡Meses! Mis más sinceras disculpas a todos y cada uno de ustedes. ¡Vaya que me he tomado mi tiempo y realmente es vergonzoso ya el tiempo transcurrido! Pero… ¿Quién mas se ha percatado que los días ya no rinden? ¡Yo si! Uff.

Feliz año nuevo a todos y espero que les esté yendo de maravilla. Por el momento el mundo ha sufrido un nuevo golpe por el Terremoto y posterior Tsunami en Japón. ¡Un país tan bello y cuyos personajes son los que han inspirado esta y muchas mas historias! Mis oraciones van para este majestuoso y gentil pueblo que no ha permitido que esta desgracia ensombrezca su naturaleza cooperativa y disciplinada ¡Que deberían ser un ejemplo para el hemisferio del occidente! ¿Se dan cuenta que no se ha provocado un solo saqueo? Tienen ya más de una semana sin los bienes más fundamentales y sin embargo el caos no ha tomado papel primordial en las noticias mundiales. Son ejemplares y los auxilios departe de los países con posibilidades, han sido también noticia.

Por mi parte, sigo trabajando y mucho. Tengo nuevas ideas para dos historias de CCS y una muy diferente a la otra. Una de ellas adelanté una parte por medio de mi cuenta de Facebook y se titula “El Pasado nos Persigue” – Crystal Hernández para quienes aun no me han agregado – y la otra está en su primer capitulo desarrollado y parte de la trama esquematizada. Esta última sería un seguimiento de la serie tal como quedó… con muchos puntos suspensivos y un inicio un tanto turbulento y sorpresivo. Pero, aun no estoy convencida aun de cual de las dos publicar. Me encantaría que me ayudasen en esto y lo podrían hacer pues ingresando a mi cuenta de FB podrán accesar en las Notas a fragmentos de ambas historias. Sus comentarios me ayudarían bastante y sus “Like” o “Me gusta” al final de la publicación me ayudarán a decidirme cual publicar primero.  Ya dentro de 21 días a partir de la publicación de las notas, postearé en Ffnet y en Deuz Amis, la historia que ganó el gusto de ustedes para ser publicada primero. ¡Esperaré sus comentarios!

Un abrazo y un saludo a cada uno de ustedes que incluso aquí debajo continúan leyendo mis comentarios. Muchas gracias por haber soportado estos meses de ausencia y por supuesto, sus correos me han llenado de ánimos para continuar la historia.
Ahora vamos a ver ¿Tendrá este fin de la historia un Epílogo? Es muy posible… quedaron algunas cosas, volando en el aire… como por ejemplo ¿Dónde andaba Eriol esos días que no estaba en Londres? ¿Qué pasará con Nakuru? ¿Acaso hay esperanza para ella y Harry? ¿Sakura hará las paces con Ieran Li? ¿Qué ocurrirá entre esta y Shaoran? El epilogo no será muy largo – a lo sumo 15 o 20 paginas- y podría ser que tome la maña de las CLAMPS y dejar un final abierto ji ji ji ji ¿Ustedes que creen?

Bueno solo me resta despedirme, nos leeremos por Facebook y cuento con ustedes para ayudarme a tomar la decisión de la nueva historia. Como siempre, Comentarios, dudas o tomatazos – también Eriol Hiragizawa si lo encuentran por ahí 😉 – a mi correo o por mensajes. Un abrazo a todos.

Crys.