Capitulo 16 – Las mujeres de Dulces Tentaciones

La virtud en el ser humano radica en saber cuando comete errores. Cuando sus pensamientos se embarcan a admitir esos errores y por supuesto, saber pedir perdón.
El respeto a nuestras propiedades forma parte de la cultura japonesa que es digna de admiración: no se mira la mujer del prójimo.
Sin embargo, dos hombres buscaron la enemistad precisamente en el proceso de competir por el amor de una mujer…
Una mujer que, ahora que lo analizo, no merecía a ninguno de ellos.
Y sus hijos pagan el precio.
Por eso creo que analizándolo unos segundos, cometí la estupidez de proponerle matrimonio a una mujer como Kaho. Que me interesara Kaho en su momento no tiene nada de extraño: es una mujer hermosa, intrigante, sabe usar su belleza y su inteligencia. Es bastante astuta y debo de admitir que pese a las advertencias de Harry sucumbí a sus encantos y el lado que nos unía: nuestra sexualidad.
Pero ¿La extraño? Debo decir que no. Porque Dios me perdone pero creo que Kaho se parece un poco a mi madre… a Vivian.
Pensar en Kaho me hace pensar en Vivian: esta lastimó a mi padre pero no como me hirió a mi. Y de igual manera fui abandonado por una mujer a la que pensaba hacer mi esposa. ¡Que estupidez! Ahora miro atrás y lo atribuyo a una ceguera momentánea dada mis experiencias pasadas.
Si solo tuviera el coraje de hablar con Tomoyo y contarle; decirle mis temores más profundos respecto a nosotros… pero ¡Maldito orgullo herido!
No quiero lastimarla… pero termino siendo hijo de mi madre. Lastimando a todos aquellos que me rodean.
Kaho es fría ahora que lo pienso; sus ojos aunque llamativos eran inexpresivos. Nunca dejaba que leyera sus pensamientos tal vez por esto, y a su manera se comporta de manera tan distante.
Y el hecho que ella pretende que la busque aun sabiendo que estoy casado…
¡No voy a caer en sus encantos!
Tomoyo es una mujer que merece mi respeto aunque debo de admitir que anoche la lastimé.
¿Por qué termino lastimándola? No es mi intención…
 
Una mujer que significa tanto para mí. Una mujer que se que si se alejara de mi en estos momentos, terminaría destruido.
¿Será que todos aquellos a mí alrededor se han percatado primero que yo que más allá del interés de salvar a la Corporación Daidouji, algo mas nos une?
Por el momento la idea de perderla hace que mi pecho duela.
¿Qué es lo que me está pasando?
 
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Capitulo 16 “Las mujeres de Dulces Tentaciones”
 
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Nakuru se incorporó con pesadez de la mesa en donde desayunaba con Sakura y Shaoran quien llegó minutos antes, quienes tomaban un poco de té y estaban en silencio. Sakura observa cada dos minutos el reloj de pared observando luego al varón entre ellas quien permanece en silencio.
 
Bastante peculiar la llamada hecha por Shaoran la noche anterior pidiendo a Nakuru que dejara la mansión Hiragizawa y pasara la noche en el departamento de Sakura. Ella durmió con la Ojiverde en la misma habitación y respetaron la habitación de Femeeii.
 
La castaña prima de Eriol, luego de recibir la llamada de Shaoran pidiéndole que fuera al apartamento de Sakura para que esta no pasase la noche sola, escribió muchos mensajes de texto a su amiga Li a su teléfono móvil: Femeeii no respondió.
 
Tomó un pequeño bulto de mano con su pijama y una muda de ropa y se dirigió al departamento de Sakura sin avisarle a nadie de la casa Hiragizawa: Eriol y Tomoyo tienen sus propios problemas y Shaoran le pidió discreción. Y esa discreción (cosa que para Nakuru es casi imposible de pedirle a ella que mantenga), la dirigió al departamento la noche anterior. La tensión se podía cortar con un cuchillo y vio que Shaoran se incorpora y toma su móvil para revisar los mensajes, cerrándolo de nuevo.
 
Nakuru los observa a uno y otro y finalmente dice. – Seguro que sabremos de ella en el día de hoy… – hablando con Shaoran quien le miró a los ojos. Su preocupación por su hermana es más que palpable.
 
En aquel momento el teléfono móvil del varón repica en su mano y tanto él como su novia saltan en la silla. No espera un segundo timbre para contestar. – Aquí Shaoran… ah… Meiling- negando con su cabeza e incorporándose camina a la pequeña sala para obtener privacidad.
 
A solas, Nakuru dice finalmente a Sakura. – Muy bien ¿Qué es lo que pasa? -. Sakura le observa- Shaorancito nervioso me informa anoche que Femeeii no vendrá a dormir al departamento… no me da mas explicaciones. Te pregunto anoche y me dices que me dirías en la mañana; bien, es de mañana… explica.
 
-No me corresponde a mí sino a Shaoran. – Replica Sakura. – Pero si te informaré que Ieran Li vino a verme. Está aquí en Japón y me explicó la relación de Shaoran con su familia y quien es en realidad. Y lo de su hijo.
 
-¿Te contó eso? ¡Ay Sakura!
 
-No te preocupes. Shaoran y yo estamos bien. La verdad es comprensible todo lo que ha pasado en su vida… esa mujer es… un tanto dominante.
 
-Y usas palabras corteses. Todo el mundo le teme a su mirada y su autoridad, incluso sus hijos le teme. Al que tal vez pudiera escuchar y prestar atención o si quiere gritarle puede hacerlo es Shaorancito, pero no lo hace; respeta su madre hasta donde su cordura se lo permite. Eriol la respeta desde la distancia. No somos santos de su devoción. Ella atribuye que la influencia occidental nos ha echado a perder a Eriol y a mí.
 
-Ella vino con un solo objetivo a Japón: quiere que se case con la madre del hijo de Shaoran.
 
-¡Oh Sakura! –Lamenta Nakuru mostrando su compasión a la ojiverde. – Me imagino el mal momento que pasaste. Pero te puedo asegurar que Ieran no es tan dura como quiere aparentar… creo que en el fondo (muy en el fondo), está orgullosa de su hijo. Pero ¿Qué tiene que ver todo esto con Femeeii?
 
-Femeeii se comunicó con Shaoran. Dejo un mensaje en su contestadora, informando que Ieran estaba aquí. Que seguro entraría en contacto conmigo y que probablemente no me volvería a ver a mí. Que haría todo lo que estaba en su poder para lograr que su madre le concediera la autorización para permanecer en Japón y que… – en aquel momento Shaoran se reúna con ellas.
 
-Meiling… preguntando si mi madre ya nos había contactado. – Responde mostrando el móvil. – Preguntó por ti…- observando a Sakura- y le dije lo que habías hecho. – Viendo como la ojiverde se sonroja- Te manda a decir que está muy orgullosa de ti y que en realidad eres la persona idónea para mi y tiene mucha razón– sonríe tomando su mano, con el brillo encendido por la admiración y besándola con adoración para apenar aun mas a la joven. – El asunto es que me ha informado que anoche salió para acá el esposo de Femeeii y su madre. Si eso es cierto, la situación se complica y el tiempo se acaba.
 
-¿Qué vamos a hacer? ¿Femeeii estará bien?
 
-Yo me encargaré de esto. No te preocupes. Por el momento ella estará bien. El problema vendrá si la sacan de suelo japonés y mi madre la entrega a sus parientes políticos. En nuestra cultura los Li son bien respetados; pero Femeeii sigue siendo una mujer y pariente política. Si lo que pasa los deshonra, procurarán restablecer el honor de su casa..
 
-¿Crees que tu mamá se atreva a lastimarla?
 
.-No. Por supuesto que no. El problema viene que ella fue infiel a su esposo.
 
-¿Qué Femeeii hizo que? – Exclama como pregunta Nakuru a punto de escupir lo poco que toma de su té. Ambos jóvenes la observan no sorprendidos pero si esperando una expresión parecida de su amiga- ¡Díganme que bromean! – Sakura niega con su rostro – ¡Vaya! Ni en un millón de años…
 
-Eso no es lo importante- Dice Li sajando el tema- lo importante es que debemos hacer cara a las acusaciones. Mi madre no permitirá que la información de la infidelidad sea escuchada por el esposo de mi hermana o su familia política. Trae mucha deshonra a la familia. Pero si hay necesidad de revelarlo… mi madre buscará la manera de negociarlo. El problema radica que Femeeii no ama a su esposo. No estoy dispuesto a abandonar a mi hermana ante estas circunstancias.
 
-No creo que Femeeii quiera volver con su esposo. Sung Ho no le interesa y dudo mucho que él le interese a ella. –Ahí Nakuru tomando la seriedad que amerita el problema y al momento de decir esto, observa a Shaoran.- Nunca me dio detalles de él… es una suerte que no le dio hijos. Será más fácil para ti solicitar que se quede en Japón.
 
-Aunque estoy de acuerdo en apoyar a mi hermana y presentarme ante Ieran e interceder por ella nuevamente, no creo que sirva de mucho con lo que pasó ayer. – En aquel momento el timbre del departamento suena y Sakura salta de la silla para ir a abrir la puerta. – Justo a tiempo. – Escuchando la puerta abrirse y el intercambio de palabras entre Sakura y el recién llegado. Se incorpora y Nakuru no se sorprende al ver al hombre portar una maleta que deja en el suelo al ser guiado hasta la mesa del departamento. Shaoran saluda con respeto al decir. – Kinomoto.
 
-Espero que no se le haya ocurrido amanecer en el departamento de mi hermana “Li” –Pregunta el aludido husmeando con su mirada a su hermana y luego observa a la castaña prima de Hiragizawa- Ah Akizuki ¿cierto? Creo que nos presentaron durante el Festival de las flores… y luego en la boda de Tomoyo.
 
-Así es.
 
Nakuru respiró profundo: si momentos antes se notaba la tensión cuando estaban solo ellos tres, con la llegada de Kinomoto Touya se siente como si un tractor cruzase encima de ellos. Y entonces la información entró en su cabeza de golpe ¿Kinomoto y Femmeii? Y luego pudo unir fácilmente los huecos sueltos entre la vida que Femeeii lleva en Japón a un lado y como nunca hablaba de más sobre su “Amigo” en Tokio.
 
Y de repente todo cayó en su comprensión.
 
Shaoran le invita a sentarse a su lado y Touya acepta a regañadientes. Observando a Sakura y a Nakuru dice- Sakura ¿Por qué no le preparan tú y Nakuru algo a tu hermano para desayunar? Así nos dan la oportunidad de charlar.
 
Sakura entiende lo que Shaoran quiere: recoge los platos de su desayuno y se hace acompañar por Nakuru hasta la cocina donde cierra la puerta, dando privacidad al par de varones. Sakura en silencio se pone a preparar un poco de huevos revueltos y tostadas para su hermano procurando también un poco de té para él.
 
Nakuru toma los platos sucios; comienza a lavarlos y a colocarlos bajo el grifo abierto.
 
-¿Nakuru? – Escucha la castaña su nombre y dirige su mirada a la ojiverde delante de la estufa y en donde detuvo el trabajo de mover los huevos. Su mirada cabizbaja al alimento y la palidez en su rostro develan a Akizuki que lo que la joven va a decir no es nada bueno.- ¿Conoces a la madre del hijo de Shaoran?
 
La joven no se sorprende ante su pregunta; si bien sabe (o sospecha) que las cosas entre la pareja están un poco tensas desde que lo vio partir del departamento la noche anterior dejando a la castaña acompañando a Sakura. – ¿Shaoran te lo contó?
 
-Su madre. – y le contó a grandes rasgos y muy pocos detalles de lo que pasó en su encuentro con Ieran y la joven china que le acompañaba.
 
Al concluir Nakuru dijo – Shaoran era un jovenzuelo Sakura. Y ella apenas una niña. No estaban preparados para el amor. O tener un bebé.
 
-Shaoran dice que no la ama. No puedo creer eso.
 
-¿Por qué no? – Pregunta dudosa- Hay personas que cometen errores en su vida Sakura. Por lo apuesto y responsable que es Shaoran no podemos deducir que jamás en su vida haya cometido errores. Porque entonces te llevas una enorme decepción. Todos los hombres son imperfectos y sus errores surgen de esa imperfección.
 
-¿Conoces al niño?
 
-Ieran ha tratado de mantener a Kumiko y al pequeño fuera de la vida de los Li como si no existiera- Responde con perspicacia Nakuru. Observando el desayuno dice – se te queman los huevos…
 
-¿Eh? ¡¡¡HOE!!!! – Grita Sakura preocupada retirando la sartén del fuego.
 
Viendo el desayuno que poco le faltó para quemarse por completo prosigue al decir-Sakura: Shaoran te ama. Lo se. – Afirma la castaña de ojos café- Creo ha esperado toda su vida por la persona indicada y esa eres tú.
 
-No se como reaccionar ante todo esto. Es demasiada información para asimilar. Shaoran tiene un hijo… el encuentro con Ieran ¡Mi hermano y Femeeii Li! Pero más que todo, lo que me afecta es lo contado por Shaoran.
 
-Kumiko es una buena chica. Es hija del secretario de Ieran Li. Shaoran en realidad ha estado muy pendiente de su hijo y a ella que no les falte nada. Es un buen hombre. Y contrario a su madre, no cree en todo esto de las leyes familiares y las tradiciones, si bien su padre siempre fue conocido por abolir las absurdas tradiciones familiares; siempre fue un hombre de mente abierta. Cuenta mi tío Hiroshi, que Hien Li era un buen hombre. Honesto, muy sencillo, decidido y trabajador; muy parecido físicamente y en su manera de ver el mundo a su hijo. Es una pena que no vio a Shaoran hecho un hombre. Pero lo cierto es que Shaorancito tiene muchos problemas y presiones familiares.
 
-Por eso mismo no le reclamé esto anoche: otro secreto más en su vida… ¿Cuántos secretos me faltan por descubrir Nakuru? – Reclama con los ojos llorosos ya al tener que soportar la noche anterior y mostrar una entereza ante todo lo que le contó el sujeto y las reclamaciones tan fuertes proporcionadas por Ieran Li. – ¿Cuánto mas me falta por conocer para ver ante mi al verdadero Shaoran…? – añade con gemidos cubiertos por su boca y un paño de cocina para que los hombres fuera de la misma no la escuchasen sufrir.
 
A Nakuru se le veía el entendimiento ante el sufrimiento de Sakura por sus ojos. Habla bajito. – Si te sientes así… ¿Por qué no le dijiste nada anoche?
 
-.No con todo este problema de su hermana y además su madre. No había tenido la oportunidad. Volvimos a DT y luego vinimos a casa en transporte público. No podía reclamarle en medio del negocio o con extraños y definitivamente no iba a alimentar la curiosidad de Miyari…
 
-¿Miyari?
 
-Una empleada de DT que estaba enamorada de Shaoran – encogiendo sus hombros –Anda escuchando hasta apoyada en las paredes. El asunto es Nakuru que es demasiado para asimilar. No puedo… no se que pasará con nosotros luego que resuelva sus asuntos familiares.
 
-¿A que te refieres?
 
-Estoy preparándome para lo peor. – Afirma la ojiverde retomando la labor en la cocina y sirviendo el desayuno a su hermano. – Se que me quiere… me lo ha dicho. Confío y respeto su amor y no dudo que en algún momento pudimos estar juntos… pero…
 
-¿Pero? ¿No me digas que crees que al final te abandonará? – Sujetándole por los hombros con ternura. –Sakura: conozco a Shaoran lo suficiente para decirte que lo que tiene contigo es duradero. Está muy enamorado de ti.
 
-¿Y si tuviera que elegir entre nosotros? Su hijo o yo… ¿Cuál escogería él? – Buscando su mirada y Nakuru tartamudeó varias veces quedándose en silencio. – ¿Ves? Ni tu misma tienes la respuesta. – Dice secando su rostro de las lagrimas y recomponiendo su persona.- El momento que eso se presente Nakuru… le ahorraré el problema.
 
-¿Qué quieres decir con eso? – baja su voz pero su alarma es notable. – ¿piensas…
 
-No pienso nada Nakuru. – le corta Sakura negando con su cabeza mientras coloca todo en una bandeja para llevar al comedor. – Estoy muy enamorada de Shaoran pero se lo que es no tener a tu padre cerca de ti cuando en verdad lo necesitas. Tuve a mi padre toda mi niñez pero me faltó mi madre. Ahora este niño puede perder a su padre por una mujer en otro país. Mi padre murió hace un poco mas de dos años y aun no me recupero… ¿Te imaginas que será crecer sin él? No… ese niño no tendrá porque sentir la falta de su padre… no la merece.
 
Al final sale de la cocina dejando a Nakuru de piedra. ¿Sakura dejará libre a Shaoran? ¿Por su hijo? ¿Acaso el recuerdo de su padre muerto y la falta de la madre en su infancia, le hará cometer una tontería? Esperaba que no… Shaoran no volvería con Kumiko aunque Sakura lo dejara rompiendo con él su relación. ¿Cómo planea la ojiverde que se separe de ella?
 
¡Ojalá esté equivocada! Lo cierto que Sakura no le ha caído tan bien como pensó mas temprano la revelación del hijo de Shaoran.
 
¡Cuantos enredos! ¿Qué más puede pasar?
 
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-No, por supuesto que te entiendo Shaoran – Dice Tomoyo hablando brevemente por teléfono mientras desayuna en el comedor acompañada de Eriol. – Si, Nakuru dejó una nota pegada en la habitación explicando donde iba. En verdad agradezco mucho que no permitieras que Sakura pasara la noche sola. No. Despreocúpate y resuelve esta situación… si, hablamos luego- ahí colgando la llamada.
 
La mirada de Eriol es intensa a la amatista y esta aunque habla tratando de responder la inquietud silenciosa del varón, nada tiene que ver con la conversación ese momento con Shaoran. Más bien se encuentra preocupado.
 
No se puede decir que su situación mejora con el paso de los días; cualquiera vería que la situación entre él y Tomoyo va en retroceso. La idea de lo que pudo haber pasado de haber llevado aquella situación de una manera totalmente diferente lo llena de desconcierto y también de ciertos temores que no cree poder expresar en voz alta. Y él tiene toda la culpa de ello.
 
Ajena a sus pensamientos ella concluye – Ahora tendré que irme antes… –Tomando un poco del té predispuesto delante de ella. Comienza a revisar su agenda pasando páginas indistintamente mientras su teléfono móvil descansa al lado.
 
El varón la observa detenidamente unos segundos: la joven pareciera no haberle dado importancia a lo ocurrido la noche anterior: es más, parece tan tranquila como si no le inquietara nada de lo que ocurre a su alrededor. Sus pensamientos fueron a todo lo que analizó la noche anterior: la verdad que no puede seguir así. Tomoyo no es de las mujeres que abusan de los buenos sentimientos de los hombres. El tiempo que lleva conociéndole le asegura en todo su ser que tal vez es lo mejor que puede pasarle en la vida… ella no se da por vencida. Trabaja por lo que considera justo y por supuesto, es honesta. ¿Qué no habría de quererla?
 
Esos ojos amatistas demuestran la belleza de su persona y su alma.
Es una persona que puede dejarse querer… entregarse por completo…
 
-Quisiera hablar contigo unos momentos si me lo permites… – Dice Eriol atrayendo su atención y no así sus ojos los cuales permanecen en la agenda buscando datos y anotando otros.
 
-¿Si? ¿Qué pasa? –Replica de manera desinteresada no levantando sus ojos.
 
-Es sobre lo que pasó anoche… – Al ver que ella no levanta la mirada añade- Cuando puedas… – arqueando sus cejas. Ahí esta levanta la mirada a los ojos añiles e irremediablemente se sonroja ante el contacto visual.
 
-Ahora mismo ando con prisa Eriol… y honestamente- sonando cansada – honestamente no tengo tiempo ahora.
 
La frialdad con la respuesta de la joven se hicieron sentir con un puñal en el pecho del varón: Aquella respuesta no la esperaba y tampoco esperaba la sensación que le recorrió toda la columna y por supuesto la angustia en su pecho.
 
Tomoyo se dio cuenta que sus palabras calaron de alguna forma en la mente del varón al notar como su expresión cambió: toda aquella situación entre ellos le restaba fuerzas. Pasar parte de la noche y lo mucho que permaneció despierta durmiendo no es una buena forma de pasar la noche y luego al día siguiente sucumbir al trabajo. Lo que la hizo llegar a la conclusión que pasa más trabajo y está sufriendo más bajo esas condiciones que haberlo perdido todo en manos de sus padres. Tal vez el casarse con Eriol haya sido un enorme error.
 
-Comprendo. Tienes obligaciones… todos las tenemos.
 
-En efecto. Sino estabas escuchando ahora mismo tengo el problema de encontrar quien reemplace a Shaoran por el día de hoy en DT. A este imprevisto no cuento con nadie, tomando en consideración que Sakura trabaja en el preescolar.
 
-¿Puedo al menos invitarte a almorzar? – Replica el sujeto rápidamente sorprendiendo a la amatista. – ¿Podrán no depender de ti una hora o tal vez dos?
 
Tomoyo observó a sus ojos y estuvo a punto de sucumbir a su petición pues con su sonrisa de “niño encantador” sabía como ganar su espacio en el pensamiento de una mujer, incluso de su esposa.
 
Pero en aquel instante, el repique del móvil de la mujer rompió el encanto de aquellos segundos: Tomoyo al notar el número, palideció y esto fue notado por Eriol. Nerviosa toma el aparato y saluda.- Aquí Daidouji… ah si. Es usted… – escucha unos segundos en silencio – ¿Cree que sea buena idea que yo… comprendo…- otros segundos mas- No, si entiendo… -Ahí observando a Eriol nerviosa (gestos captados por el varón que sintió una ola repentina de calor en su cuerpo mientras la amatista hace movimientos nerviosos y torpes), se disculpa con quien habla en el teléfono y dice- un momento … – Ahí dirigiéndose al varón frente a ella – Tengo que irme ya… es un cliente sobre un banquete que haremos esta semana… ¿Vendrás al medio día?
 
-De acuerdo…
 
Tomoyo se despide de lejos con un saludo y se marcha tomando sus cosas. Su voz se escucha saliendo por el pasillo hasta que momentos después y tomando el resto de sus cosas, sale por la puerta, cerrando tras ella.
 
Eriol se queda en su asiento unos segundos más; escucha todo el silencio a su alrededor y estudia con su mirada la estancia vacía: sus errores con Tomoyo son una maldición encima de la siguiente. ¿Por qué no puede hablar con franqueza con la amatista? Que sus sentimientos respecto a ella y sus creencias sobre el amor están flaqueando cada día a su lado.
 
¿Por qué no puede simplemente ser una persona honesta? Abrirle su corazón. No sería la primera vez que esto ocurriera.
 
O tal vez con su actitud (y viendo el nerviosismo que la atrapó al recibir aquella llamada) la ha perdido para siempre.
 
En el exterior y ya a bordo de su coche dice – Ya estoy sola…
 
Recibí tu correo y me inquieté. No veía la hora apropiada para llamarte- dice con gentileza Hiroshi.
 
-Señor Hiragizawa, no se que hacer. No puedo abordar a Eriol con un tema que se que le molesta y tampoco pude negarme a la petición de Vivian. Solo usted me puede decir como intervenir en tan delicada situación.
 
Querida: Vivian como siempre ha actuado de una manera sumamente egoísta involucrándote en sus problemas con su hijo. Ya estás en el medio y no hay solución: tendrás que informarle a Eriol de la verdad pero no intervenir.
 
-Creo que conociendo a Eriol se que esto lo tomará de muy mala manera y mas si sabe que Vivian entró en contacto conmigo y me arrastró al medio de toda esta situación. Y lo peor es que estoy trabajando su fiesta…
 
Lo mejor es que Eriol se entere y de tus labios lo que está pasando. Conozco a mi hijo y se que todo esto lo tomará de muy mala manera pero como te has visto arrastrada por su madre, será compasivo contigo. Te ama…. No te juzgará. – Aconseja el hombre con ternura. – Solo que debes de tener un poco de paciencia: mi hijo no ha hecho otra cosa todos estos años que esconder sus sentimientos de abandono por parte de su madre.
 
-Señor Hiragizawa ¿Sabía usted que Vivian volvió a buscar a su hijo años después?
 
La línea permanece en silencio por unos instantes para escuchar la voz del hombre replicar-No. En verdad no lo sabía. Aunque Eriol recuerdo una vez… ahora que hago memoria que uno de los primeros problemas que tuve con mi hijo fue cuando cumplió diecinueve años. Fue cuando comenzamos a distanciarnos. Él siempre me reclamaba y yo siempre pensé que era la “Fase rebelde” que todos pasamos en nuestro momento. Creo que me equivoqué.
 
-¿Aun le guarda rencor a Vivian?
 
Oh pequeña. Todos cometimos errores en aquel entonces– responde con un atisbo de cansancio. – Todos… yo, por competir por el amor de una mujer y jugar tan sucio. Ella por dejar a su hijo y yo por haberle dejado ir.
 
-¿Usted todavía le ama?
 
-.El pasado es pasado Tomoyo. Concentrémonos en el presente ya. Debes de entender que lo que pude sentir por Vivian ya no es importante. La vida nos da segundas oportunidades para enmendar. Lo que si me preocupa ahora es que el daño que ha producido en nuestro hijo es demasiado profundo para ver mejoría de un momento a otro. Lo lamento por ti pues ahora parece que los pedazos por recoger del corazón de mi hijo te corresponden a ti y no dudo que hace mucho has visto las consecuencias al tratar de esconder sus sentimientos.
 
-¿A que se refiere?
 
-¿Crees que es de mi total desconocimiento el alejamiento que sufren ustedes? ¿Qué duermen en habitaciones separadas y viven dos mundos aparte en vez de ser una unidad? – Haciendo una pausa pues sabe que ha traspasado ciertas fronteras y el bochorno de la joven debe de ser enorme (y mas conociéndole) retoma el tema diciendo – Nakuru me ha mantenido al tanto de la situación. No me digas nada porque conozco a mi hijo y pese a estas circunstancias en la que te encuentras, te apuesto que la situación entre ustedes se resolverá para bien. Sea cual sea el resultado.
 
-¿Vendrá usted a Japón?
 
No al menos que sea absolutamente necesario. Por el momento, es mejor que me mantenga lejos de Eriol y de Vivian. Ellos tendrán que resolver su problema y luego, quizá… yo pueda resolver mis problemas con mi hijo. Pero mantenme al tanto, hija. Y no dudes que siempre tendrás mi apoyo. Lo único que puedo aconsejarte es que no te involucres en medio del fuego.
 
 
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Tomoyo arribó esa mañana a DT y consciente de la falta que haría Shaoran en la parte de administración del café, procuró inmediatamente ponerse a trabajar. Contrario a lo que todos esperarían, tomó uno de los uniformes que correspondían a ella e inmediatamente se alistó para enfrentar el torbellino de clientes y sorprendiendo a Miyari y los demás empleados con su acción. Prácticamente tuvo que dividirse en varias personas a la vez para controlar tanto sus responsabilidades como las otras del café. Una vez pasaron las horas mas complicadas, se tomó unos minutos para ir a la oficina y tomarse un respiro y es cuando Taikoro toca a la puerta atrayendo su atención.
 
-¿Si? ¿Qué puedo hacer por ti, Taikoro?
 
-Disculpe que le moleste señora Hiragizawa… pero tengo que hablar con usted.
 
La expresión que trae el sujeto es de total desconcierto y su palidez y nerviosismo advierte a la joven amatista que lo que el joven trae consigo no son buenas noticias.
 
-Toma asiento Taikoro – replica Tomoyo con amabilidad invitándole y a continuación añade. – Si quieres, puedes cerrar la puerta…
 
El sujeto asiente haciendo lo que la joven le ha dicho. A continuación toma asiento pero no sin antes tomar de su bolsillo un sobre que coloca delante de la joven de cabellos platinados. Al Tomoyo esperar en silencio por la respuesta del joven este dice- Esa es mi renuncia. Trabajaré por dos semanas hasta que consiga otra persona.
 
Tomoyo palidece ante la solicitud del sujeto. – Pero Taikoro – observando nerviosa el sobre y luego al aludido. – No comprendo…
 
-¡Le he faltado el respeto! ¡Le he faltado la confianza que usted me merecía! – Bajando su cabeza en penitencia y culpa- ¡No merezco su perdón!
 
La mujer abre los ojos ampliamente. Sorprendida ante su declaración, replica inmediatamente.- No comprendo… ¿Por qué renuncias? ¿Por qué dices que has faltado mi confianza?
 
-No debí… no debí hacerlo… ¡Pero ella es mas de lo que puedo manejar! No puedo… no puedo.
 
-No te comprendo.
 
-Dentro del sobre están mis razones señora. Como le dije voy a cumplir mis dos semanas de trabajo y lo que me corresponde, no quiero nada…
 
Tomoyo finalmente toma el sobre observando su contenido: la carta de renuncia y una suma muy importante de dinero. Levanta la mirada al aludido de ojos cafés quien con el rostro bien abochornado evade (o trata de evadir) la mirada amatista. Finalmente trata de controlar su nerviosismo diciendo – Durante el festival de las Flores… una persona y yo… le robamos señorita… Tomamos el dinero de la caja… lo que le entrego ahora, lo he tomado prestado de mi hermano que es abogado… él tiene mucho dinero y he prometido pagarle y lo haré.
 
-Taikoro…
 
-No me iré hasta salir del compromiso de la extranjera y su fiesta en los próximos días pero puedo asegurarle que no me he acercado a la caja registradora desde ese día: todo ha sido manejado desde entonces por la Señorita Sakura o Li. – Ahí mira a los ojos de Tomoyo al añadir. – No sabe cuanto lo siento…
 
-Me sorprende… que hayas cometido este robo Taikoro. Nunca ha ocurrido algo así en la empresa. Nunca he tenido problemas contigo.
 
-¡Y no sabe lo arrepentido que estoy! No debí… ¡Usted es muy buena!
 
-Lo que me dices actuaste con un cómplice… – Deduce la joven – ¿Quién es?
 
-Lo siento señora… ¡No puedo decirle!
 
Tomoyo levanta sus cejas sorprendida. – Taikoro: que escondas su identidad…
 
-La persona no volverá a hacerlo señora. No ha repetido esto…
 
-Pero, no comprendo… ¿Encubres su identidad y también cubres parte de lo que esa persona tomó?
 
-No quiero que le castigue. Esa persona no es mala… se lo aseguro. Solo que cometimos un error y estoy arrepentido.
 
-Pero la otra persona no se ha arrepentido. –concluye Tomoyo y guarda silencio unos segundos. –Vuelve al trabajo… – Dice finalmente. – Necesitamos mucha ayuda en estos días… más con la fiesta de la señora Vivian. Y no puedo dejar de depender de ti…
 
-¡Gracias Señora! ¡Muchas gracias!
 
-Esto no quiere decir que estoy perdonándote por completo. Tú y esa otra persona, han traicionado mi confianza. Me gustaría que me dieras su nombre pero como no lo vas a hacer… puedes retirarte.
 
Una vez se marchó el sujeto Tomoyo se observó el sobre entre sus manos. ¿El festival de las Flores? ¿Este sujeto robó durante el festival? ¿Por qué no se dio cuenta? Entonces cayó en la cuenta sin mucho esfuerzo: Sakura… ella y Li estaban encargados de los cuadres de caja.
 
Sin perder mucho tiempo, buscó los libros y por supuesto los reportes de ventas presentados por Li y Sakura sobre las ventas de aquel día: sabe que ni ella o Shaoran son responsables y mucho menos autores del robo junto a Taikaro, pero que se lo hayan ocultado no le cae del todo bien. No pasó mucho tiempo entre los libros que lleva Li para encontrar el monto del dinero faltante con un asterisco y a lápiz; probablemente esperando que el dinero apareciera o tal vez, esperando reponerlo. Llamó los momentos siguientes a Li teniendo solo a su maquina de mensajes como respuesta. Justo cuando iba a llamar a Sakura una figura se presenta en el rellano de su puerta.
 
-¡Harry! – dice con sorpresa la amatista recibiéndole e incluso poniéndose de pie para saludarle. – ¡Que sorpresa! ¿Cómo llegaste hasta aquí?
 
-Le pedí al chofer del hotel que me trajera hasta “Dulces Tentaciones” – guiñándole un ojo añade –me fijé en la caja de las tartaletas anoche… ¿Interrumpo?
 
Sintiéndose cómoda con el británico añade. – ¡No, para nada! Disculpa que te pregunte ¿Dónde aprendiste japonés? Lo hablas muy bien.
 
-Soy fotógrafo de profesión pero en realidad soy hijo de un diplomático que estuvo estacionado aquí en Japón hasta que cumplí cinco años. Todas mis nanas fueron japonesas hasta que lo trasladaron de vuelta a Londres y a mi me mandaron al colegio donde conocí a Eriol. Fue bastante fácil no perder el hábito…
 
-¿En que puedo ayudarte?
 
-Vine por unas cajas de Anmitsu para llevarle a mi madre. Me marcho en dos días más.
 
-¿Te vas? ¿Tan pronto?
 
-Espero que para esta noche o mañana, Nakuru firme los papeles.
 
-Harry: no he tenido el tiempo o la confianza de hablar más detenidamente contigo. O tal vez el hecho que no nos conocemos lo suficiente. – Invitándole a tomar asiento.
 
-Ustedes los japoneses son más reservados en muchas cosas. – sonríe divertido abochornando a la chica. Ese sujeto con su sonrisa podría conseguir lo que quisiera de cualquier mujer. – Puedes hablarme con confianza Tomoyo: eres la esposa de Eriol y él es como el hermano que mis padres nunca quisieron darme.
 
-¿No tienes hermanos?
 
-Una hermana. Pero no es alguien muy afable que digamos.
 
-¿Oh?
 
-¿Eriol no te contó de Diana? Vive en Norteamérica y está casada con un actor de esos que le dobla la edad. Lo único bueno de Diana son mis dos sobrinos.
 
-Nuestros hermanos al igual que nuestros padres son aquellos individuos que por más que reneguemos están vinculados con nosotros más que los amigos. Compartimos lazos de sangre.
 
-Si, pero de Diana no se en mas de un año. –Haciendo una pausa- – ¿Sabes que Diana era muy amiga de Nakuru?
 
Tomoyo se muestra visiblemente sorprendida. – ¿Si?
 
-Diana no le gustó mucho la personalidad de Nakuru… ¡Demonios! Hasta a mis padres les simpatizaba más Nakuru que Diana. – riendo con cierta tristeza. – Diana tiene la misma edad de Nakuru. Se involucró bastante joven con un miembro de la casa real de Inglaterra y bueno, tuvo mellizos. Te cuento todo esto Tomoyo, porque tienes derecho de saber toda la historia. Diana odia a Nakuru. Con todas sus fuerzas… pensé que luego que estuviéramos casados, las cosas cambiarían: que equivocado estaba. – negando con su cabeza y viéndose cansado. – Diana era muy amiga de Kaho Mitzuki y… – dudando un instante al notar el cambio en el brillo de los ojos de Tomoyo, perspicazmente pregunta – ¿Conoces a Kaho?
 
-Brevemente. Meses atrás. Y no hablé con ella directamente… – Haciendo una pausa y viéndose a los ojos del hombre, más confundidos y reacios. – ¿Sabes si Eriol es amigo de ella?
 
-Kaho es exnovia de Eriol. Eso lo sabes.
 
-Si, lo se.
 
-Y ahora él está casado contigo. –silencio. Harry suspiró profundo y en un acto de gentileza toma la mano de la amatista. – Dudo mucho que permanezcan en contacto. Esto que te voy a decir no debe de salir de nosotros: Lo cierto es que Eriol te quiere mucho. – Sorprendiendo con su declaración. Sus gentiles ojos la observan con admiración pero sin interés romántico para añadir. – Te adora. Estás al tanto de su turbulento pasado con respecto a su trato con las mujeres; él no revela sus sentimientos tan fácilmente pero está loco por ti… – sonríe con mas alegría añadiendo al momento que suelta su mano – Si no te amara, no se habría casado contigo.
 
-A veces…. Lo dudo tanto – admite avergonzada. –En algunos momentos siento que cometimos un grave error… – Ahí abriéndose al sujeto y su tristeza tomando posesión de su actitud. – No se que hacer a veces… me confunde.
 
-Ustedes no están mejor o peor que dentro de un noviazgo – Opina Harry pasando su pañuelo a la joven y esta recibiéndolo. –Están en una situación difícil gracias a lo cerrado que suele ser Eriol. Y considerando estas circunstancias creo que debes de ser tu quien del primer paso: acércate a él y exprésale tus inquietudes.
 
-¿Mis inquietudes?
 
.-Se que las cosas no van bien. Se que mi mejor amigo puede ser algo expresivo para algunas cosas pero si he pasado tiempo con ambos para pronosticar que las cosas no van como tú o él quisieran.
 
Ambos guardaron silencio y él se incorporó. Antes de retirarse, atrae la mirada de la mujer al decir con una expresión melancólica. –Amo a Nakuru – dice con vergüenza y Tomoyo le observa con intensidad- Pero el no ser honestos el uno con el otro fue que nos llevaron a donde estamos ahora mismo. Nunca le engañé; no le fui infiel. Pero como ocurre siempre en esta vida, el no hablar al respecto y actuar a nuestros impulsos nos trajeron este problema en el que nos encontramos. No esperes estar en mis zapatos para percatarte de todo lo que estás perdiendo– Ahí finalmente marchándose y dejando a Tomoyo estupefacta.
 
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La joven de ojos cafés observa la fotografía en su billetera. Una pequeña foto tomada en una cabina de fotos instantáneas. Apenas el recuadro es lo bastante pequeño para caber fácilmente atrás de unas tarjetas donde lo esconde. El día que se tomaron aquella foto había una tormenta y no tuvieron más remedio que guarecerse en una casa de juegos electrónicos. Y terminó siendo la cita más fantástica del mundo… y no que tuviera muchas experiencias en citas.
 
Touya Kinomoto en su duro exterior esconde a uno de los hombres mas sensibles que jamás ha conocido. Incluso le recuerda un poco la actitud a la defensiva de su hermano. Sus conductas son parecidas y su manera de pensar también; sabe que si Xiao Lang no estuviera involucrado con la hermana de Touya, podrían haber sido amigos. Incluso se lo llegó a comentar en una ocasión. La respuesta del varón “Jamás seré amigo de aquel que es novio de mi hermana.” Si, ese es Touya.
 
En aquellos momentos, tocan a la puerta y ella salta en la cama escondiendo la fotografía y cerrando su billetera. A continuación la puerta la abre la jovencita de gentil mirada sonriendo nerviosa. – ¿Puedo pasar?
 
Femeeii le invita a pasar y esta cierra la puerta tras ella. A continuación simplemente dice. – ¿Es cierto lo que dijo la Señora Li? ¿Qué tienes un… – Ahí callando avergonzada.
 
-Tengo una persona fantástica en mi vida Kumiku- explica la joven Li.
 
-No te van a dar el divorcio. He escuchado a la Señora Li hablando con mi padre. – Ella suspira resignada- mi padre fue a buscar a tu esposo al aeropuerto…
 
-Ese no es mi esposo – dice con un gesto cansino y por supuesto con desafío en su expresión. Kumiku se tapó la boca y abrió los ojos sorprendida. – No importa lo que diga mi madre o su madre.
 
.-No puedes caer en la deshonra por un hombre…- Añade su amiga con gesto de estupor y sorpresa entremezclada con preocupación. – por un extranjero. Por favor, recapacita.
 
-No he hecho toda la noche más que recapacitar. Mi madre no puede obligarme a volver con él. No puede.
 
-Es tu esposo.
 
-No es nada mío… si supieras… si tan solo supieras.
 
-¿Crees que no se lo que puedes sentir por ese hombre? Recuerda que amé muchísimo a tu hermano –Sonríe con desánimo- Pero… tienes mucho que perder si tu madre te niega el permiso. Y no dudo que jamás te concedan el divorcio. Además que la familia política perdería mucho su prestigio si se divulga el hecho que dejaste a su hijo. –Haciendo una pausa y tomando sus manos añade- A veces, tenemos que aceptar los designios. Aceptar lo que se nos ha escrito para nosotros…- inmediatamente Femeeii recoge su mano de su alcance observándole con decepción y estupor.
 
-Muy cierto que mi hermano te llegó a amar… sintió un gran cariño por ti y el resultado de ese cariño es el hijo de ambos; pero no me sorprende que todo lo de ustedes se haya deshecho: darle la razón a personas ajenas a la relación y seguir órdenes es lo que los llevó a ustedes a ser solo amigos en este momento… se dejaron vencer por las reglas de la familia. Bien, yo no me dejaré vencer. Lucharé por ser libre de esta vida… incluso si eso implica dejar la mía.
 
-¡No! No digas tonterías…- abriendo los ojos sorprendida añade- ¡Esa no es la respuesta! ¡Tu hermano no lo querría! ¡Ese hombre no lo querría!
 
-Touya Kinomoto es capaz de muchas cosas pero jamás renunciará a mí. Me ama.
 
-¿Cómo puedes estar tan segura? ¿Acaso no te das cuenta que la única que saldrá perdiendo eres tu? Las mujeres siempre perdemos en estas cosas… sacrificamos nuestro corazón y lo terminamos perdiendo. Ellos vuelven a sus vidas… nosotras nos volvemos exiliadas de la sociedad… ¿Es eso lo que quieres? Perder tu respeto y tu buen nombre por un hombre que quizá no te ama como tú lo amas a él…
 
-¿Cómo puedes tu (de todas las personas) decir esto? Tu, que estabas tan enamorada de mi hermano. Tu la que le dio un hijo por el gran amor que se tenían.
 
-Tal vez no conozco el amor como tú dices conocerlo. Pero en aquel momento no estaba lista para renunciar a todo lo que conocía por desafiar a la señora Li o a sus reglas. – Encogiéndose de hombros añade- tal vez jamás lo esté.
 
-Entonces esto es lo que te diferencia de Sakura Kinomoto: ella no le importa romper reglas si significa seguir a su corazón.
 
-¿Cuál es la garantía de hacer eso? ¡Mira las consecuencias! – alzando su voz- Xiao Lang está exiliado de su propia familia… trabaja como mesero… ¡Mesero! Y ¿Para que? Para que una mujer sin una pizca de idea de lo que se necesita para ser miembro de la Familia Li lo deshonre.
 
Femeeii alzó las cejas ante aquella declaración mientras que el rostro rojo y compungido de su interlocutora le delataba. Lo próximo que se vio haciendo la joven Li fue extender sus brazos y rodeando con ellos el cuerpo pequeño de la china.
 
Ya después de unos momentos en que la joven de cabellos café claros comenzó a sollozar en el cuerpo de la hermana de Shaoran, esta dijo. – Sakura adora a mi hermano. Lo ama… y creo que por el bien y el amor que le tienes a él, deberías permitirle ser feliz. Estar complacida con su elección como pareja.
 
La joven se incorpora quitando las lagrimas del contorno de sus ojos y añade- No pensé que…. Que…
 
-Lo se- dice peinando sus cabellos- Yo tampoco lo pensé. Pero… él la ama. Y es feliz a su lado…
 
La joven iba a responder cuando unos toques a la puerta advirtieron a ambas jóvenes y por el umbral de la misma está Wei observando con preocupación a la joven Li, le dice. – Señorita: le procuran en el salón.
 
-Si es mi madre o Li Sung Ho o su horrible madre, diles que no me siento bien.
 
-Pero señorita…
 
-Femeeii.
 
-¡No! Estoy cansada que me humillen, me torturen y me recuerden que no soy lo bastante atractiva para ese hombre cuando otro es el del problema, no yo… no voy a brindarles el gusto de tener que arrodillarme delante de su persona ni de su madre o su familia…
 
-Señora Li… por favor- implora el mayordomo con cierto sopesar. – Es mejor que venga al salón.
 
-Nada de lo que digas podría hacerme ir allá Wei. Ni arrastrarme…- pero el gentil anciano le interrumpe.
 
-Ni siquiera si le digo que su hermano está allí.
 
-¿Xiao Lang?
 
-¿Qué Xiao Lang Está aquí? – ahora pregunta Kumiko no saliendo del estupor.
 
-Señorita… le ruego a que venga al salón… por favor- insiste el hombre con mirada suplicante a la joven Li.
 
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Tomoyo está pensativa cuando el teléfono repicó a su lado. Al estar la oficina vacía, las llamadas se tomaban en el área del café donde laboraba aquel día y no dudo en tomarlo al tercer repique- Dulces Tentaciones; Daidouji al habla.
 
-¿Tomoyo? Habla Sakura… tengo mucha urgencia de hablar contigo.
 
-¿Sakura? ¿Acaso no estás en el preescolar?
 
-Si, pero necesito hablar contigo. Un consejo… es urgente.
 
-Con el permiso que me solicitó Shaoran, ahora mismo estoy corta de personal Sakura. Y me reuniré con Eriol al medio día. ¿No podrás esperar hasta la noche? Ven a casa. Cenaremos con Eriol y Nakuru… eso es claro, si Nakuru vuelve a casa de tu departamento.
 
-Nakuru estaba planeando marcharse una vez yo viniera a trabajar. No Tomoyo. Si voy a tu casa, Nakuru o su primo pretenderán disuadirme. – Hace una pausa- es sobre Shaoran. Necesito tu consejo.
 
Su tono serio advertido por Tomoyo le previno que no era algo muy bueno. -Muy bien. Procuraré verte como a las ocho. Puedes pasar por aquí. A esa hora no hay nadie y podremos charlar con tranquilidad. Tal vez cerrar temprano y así poder hablar.
 
Si claro. Solo un favor… ¿Miyari sigue teniendo el turno de cierre?
 
.-Si, por supuesto.
 
-Asegúrate que se marche a casa temprano. No quiero que nos escuche.
 
-¿Qué es lo que te ocurre? ¿Qué pasa?
 
No puedo hablar ahora. – Haciendo una pausa- Iré a las ocho y ahí hablaremos. – Colgando la llamada.
 
Tomoyo no tuvo mucho tiempo de razonar aquella extraña llamada de su mejor amiga. Ni siquiera tuvo oportunidad de replicarle e insistirle que al menos le adelantase algo; lo que si se percató fue del tono de tristeza que poseía su amiga a través del teléfono. Una sensación en su persona que le advirtió que era problemas del corazón.
 
Y entonces, lo vio entrar por la puerta: Sus miradas se encontraron sin apenas percatarse de ello. Atrayendo un par de miradas de féminas que aun estaban en el establecimiento, el varón avanzó hasta la joven y le saludó con ternura pero sin caricias públicas.
 
-Vine a secuestrarte- fue lo que dijo por saludo.
 
Tomoyo observó a su alrededor: nadie les observaba. Luego fue que Eriol se fijó en lo que llevaba puesto y su expresión además de lo intenso de su mirada hizo que la chica se sonrojara intensamente. Incluso sintiéndose apenada y sumamente expuesta: ¡Como podía aquel hombre hacerle sentir cosas que jamás había prestado atención!
 
-¿Qué es… lo que llevas puesto? ¿Es ese el uniforme de DT?
 
-Así es.
 
-Tú lo diseñaste. – replica dándolo por hecho. Tomoyo asintió sorprendida. –Recuerdo una ocasión que Shaoran se quejaba de este uniforme y algo con relación a Kinomoto. Ahora se a lo que se refiere.
 
Tomoyo se sintió mas avergonzada y Eriol con una sonrisa divertida en su rostro aproximó su boca a una de las orejas de la joven amatista para susurrar divertido. – Creo que no sabes lo sexy que eres con esta ropa.
 
Una vez se enderezó pudo ver el rostro purpúreo de la joven y eso entusiasmo mas su actitud a ella. Finalmente observando al otro lado (ya sentía que la joven pudo haberse desmayado ahí mismo) añade- Hay pocas personas este día.
 
-Los negocios están un poco mal. Es todo… por eso estamos aceptando los servicios de banquetes para eventos.
 
-Hablando de banquetes te tengo una sorpresa: Pero tiene que ser cuando almorcemos… – observando nuevamente sus vestimentas añade- Al menos que pienses quedarte.
 
-No, no. Para nada. – Afirma Tomoyo y añade- Además tengo algo que decirte.
 
-¿Piensas ir vestida así?
 
-Voy a vestirme. Si quieres, me esperas aquí. – y haciendo señas a uno de los empleados se aproxima a este dejando a su esposo observando divertido su entorno.
 
¿Qué demonios le cruzó por la mente? Definitivamente no la cordura, piensa concienzudamente. Cierto que no le esperaba ver en aquel sensual y juguetón disfraz y no piensa que las otras personas lo vean mas allá de festivo y divertido. Pero los hombres- contrario a niños y mujeres- no ven en las vestimentas femeninas lo que ellas observan: el sentido de la diversión y temática, rápidamente en el hombre puede arrancar un deseo natural e inmediatamente los pensamientos corren a otras prácticas.
 
Y que otros hombres vieran en su esposa lo que él apenas estaba notando, no le agradó para nada. Incluso su ceño se frunció al notar que las cualidades físicas de su esposa se incrementaban y bastante usando aquel “no tan inocente” disfraz.
 
Y ahora más que nunca, vio que Shaoran no exageraba.
 
¡Ciertamente hay que recomendar cambios en ese dichoso vestuario!
 
Cuando Tomoyo volvió el sujeto rápidamente cambió su expresión facial. Estaba con las ropas con las que salió aquella mañana de la casa y ambos salieron del establecimiento para dirigirse al coche del varón ubicado a varias calles mas abajo. Fue cuando se fijó en un local que abriría a pocas puertas de la joven: “Detalles Tentadores: Su nuevo bistró” en enorme letras anunciando su próxima apertura. Los ojos amatistas se habían percatado del nuevo negocio a pocas puertas del suyo y además de afiches en las ventanas aun cubiertas que con detalles de postres y personas degustando sabrosas confiterías anunciaban que ahora habría competencia en su calle.
 
“Era de esperarse” piensa Eriol a sus adentros cuando se percata de los carteles y el aviso. “No todo dura para siempre” observa los ojos de la amatista que tratan de pasar desapercibidos ante el hombre y la inminente posible amenaza a pocas puertas de Dulces Tentaciones.
 
El hombre de mirada añil sabe como hombre de negocios que muchos esperan nuevas oportunidades o mercados jamás explorados para insertarse en los mismos y volverse una “Competencia” que busca al final un monopolio del mercado. Al momento que una empresa como Dulces Tentaciones se da a conocer en una revista de alcance nacional, muchos comerciantes e inversionistas, estudian tácticas para sacar el mayor provecho y si tienen mayor disponibilidad de capital, sacar del negocio a la competencia que le mostró lo exitoso de aquel “Nicho” en el mercado.
 
Eriol abrió la puerta del coche por el lado de Tomoyo y esta lo abordó en silencio. Una vez arrancó el vehiculo por la avenida, ambos no tenían nada que decirse. O probablemente no se atrevían. Fue el hombre quien rompió la monotonía diciendo. – Un nuevo negocio…
 
-Dulces Tentaciones permanecerá siendo el mismo. No pretendo combatir la competencia…
 
-Me sorprendes. Muchos entrarían en miedo ante la inminente venida de un rival.
 
-Puedes pensarlo que así es. Pero creo que mi negocio vale la pena de la lucha pero no a sus términos. Tenemos clientes fieles y fuimos los pioneros en este negocio.
 
-¿Has pensado que harás cuando Shaoran se marche? – Tomoyo le observó sorprendida ante aquella inquisición- Es decir… – suspira sintiéndose avergonzado.
 
-¿Acaso Li se marcha de China?
 
-Ahora mismo el futuro de Li es bastante incierto.
 
-¿Qué es lo que esta pasando Eriol?- ahora sonando inquieta por sus palabras.
 
-Solo se que es posible que Li se marche: Ahora que Sakura trabaja en el preescolar no tienes mucha ayuda en Dulces Tentaciones. Es momento que vayas considerando a contratar otro administrador.
 
-No puedo hacer eso sin antes hablar con Li – con tono de voz preocupado añade- ¿Por qué crees que Li se irá?
 
-Escucha Tomoyo: conozco a Li y jamás se irá sin ponerte en sobre aviso pero también conozco a Ieran Li. –Endureciendo su mirada- la decisión de esta venir de China no es coincidencia o mero capricho. No dudo mucho que Meiling le informara del gran peligro que representa Sakura Kinomoto.
 
Tomoyo lo observa con intensidad y con una ceja levemente alzada. Con un tono de voz precavido le dice mientras este mantiene la mirada en el camino.- ¿Cómo sabes tanto? ¿Sabes lo que está pasando?
 
-He deducido por la decisión de Shaoran de que Nakuru pasara la noche en casa de Sakura. ¿Acaso Sakura necesitaba en verdad pasar la noche acompañada de Nakuru? ¿Por qué Shaoran no podía quedarse acompañándole? Pienso y conociendo la mente de los Li, que aun anoche eran vigilados y aunque volvió a su casa no lo pensó dos veces antes de dejar a alguien acompañando a Kinomoto.
 
-¿Teme por su vida?
 
-No, no su vida. Pero si su decisión. Sabe que intimidante pueden llegar a ser sus parientes cuando se lo proponen. Ieran Li es una mujer muy enérgica Tomoyo, pero también sumamente conminatoria: no es fácil estar frente a esa mujer.
 
-Entonces es seguro Sakura quiere hablarme de esto. Por eso quiere reunirse conmigo – Replica para ella misma pero siendo escuchada por el varón- ¿Crees que Ieran obligará a Shaoran a volver a China entonces?
 
Eriol mide sus palabras para responder.- Creo… que Shaoran es un hombre derecho y nadie ni siquiera su madre puede obligarlo a tomar una decisión? Lo que si puedo decirte es que Ieran no se retirará con la derrota en su frente.
 
Tomoyo bajó la mirada pensativa. ¡Pobre Sakura! ¡Pobre Shaoran! ¡Cuantos problemas podrían presentarse en manos de Ieran Li para volverles su relación infeliz! Y tan contentos que estaban ellos. ¿Acaso la familia puede inmiscuirse de una manera tan ruin en la felicidad de dos personas?
 
Tu debes de saberlo: estuviste a punto de casarte con Ebisawa Kana por exigencias de tu padre” dice una vocecilla muy parecida a la de ella en su cabeza. Sus mejillas comienzan a arder tenuemente. “Así mismo Tomoyo Daidouji… ¿Acaso no estuviste a punto de sucumbir a esta misma voz que te habla para casarte con Ebisawa?” escucha una sonrisilla apenas perceptible para sus sentidos añadiendo con burla “Te ibas a casar por el bien a la empresa… o al rechazo de Eriol Hiragizawa… este mismo hombre que ha cerrado su corazón y sus sentimientos a ti… al menos no amabas a Kana pero lo duro es que tu amando a Eriol este ni te mira como mujer…”
 
El Sobresalto en su persona al verse con las manos de Eriol sobre las suyas la sacó de sus destructivos pensamientos. La voz de él fue la que respondió a su silenciosa pregunta al decir- Estabas temblando. No me respondías… ¿Estás bien?
 
Ya habían llegado al sitio donde Eriol la había llevado a almorzar. Al cruzar una esquina poco transitada. Pero sus miradas se cruzaron y el varón llegó a ver todo el dolor cerrado en aquellas esferas amatistas que parecían miserables y carentes de vida.
 
Y el verle así casi le parte el alma. Y en pocos segundos el varón se vio rodeando el cuerpo de la joven con sus brazos y ella permitió aquel contacto que tanta falta le hace. Sus pensamientos volvieron a encaminarse en la dirección correcta y la voz de la duda poco a poco fue desapareciendo.
 
La sensación de protegerla de aquello que le atemoriza tomó posesión de la mente y el cuerpo del hombre. Tal vez podría ser un error rendirse ante aquella necesidad primitiva del género masculino pero verle en tal condición, mostrando su temor y cierta debilidad, le llenó de ánimos para salvaguardarla de aquello que le preocupaba. Sus ojos se encontraron y sus rostros fueron aproximándose poco a poco a escasos centímetros de sus rostros.
 
-No me gusta verte así – dice con su boca casi sobre la de la joven- Tan asustada…
 
-Tengo derecho a estar asustada- réplica ella- Siento que todo sale de control… todo lo que conozco… todo lo que he conocido.
 
-No te gusta perder el control. Como yo. Cuando veo que un cambio se aproxima prefiero no hacerle frente pero tampoco combatirlo. Dejo que las cosas sigan su curso y ver que resulta de ellos.
 
-Pero ¿Si cometes un error que te cuesta el resto de tu vida? ¿Acaso permites “Que siga su curso”? – Su silencio hizo que ella prosiguiera- ¿Acaso no ves lo mal que va esto…? ¿Todo esto? Nuestra relación está basada en una fantasía- ahí separándose de su aferre –Pensé que las cosas podrían cambiar entre nosotros. Que podría convencerte a ser feliz. Jamás me imaginé que en verdad eras feliz así como estabas… sin compromisos… ¡rayos! ¿Por qué accedí a esto? – Sin pensarlo dos veces toma su bolso del piso del vehiculo; se baja del coche y se dirige por la acera de vuelta calles arriba donde está su negocio. A pocos segundos una voz le dice “Detente” procurando no sujetarla en vía pública.
 
Ella continuó caminando hasta que un cruce de una avenida se lo impidió: muchas personas esperaban el cambio del semáforo para cruzar la calle y ella tuvo que esperar con los demás. La voz tras ella le dice- ¿Acaso no merezco al menos una oportunidad de hablar?
 
-Todo lo que hemos hecho todo este tiempo es hablar- dice la joven ofuscada y atrayendo las miradas de las personas delante de ella y a su lado. Ocurriéndosele algo añade- Hasta que no enfrentes tus problemas del pasado, jamás podrás abrirte al futuro Eriol…
 
-No se que hablas… – Replica él frunciendo su mirada- el semáforo cambia y la joven se voltea dándole la cara. Un grupo de jóvenes disfrazados de cosplay pasan por su lado observándoles con perspicacia. – ¿Qué problemas?
 
-¿Acaso no me dirás que este problema de actitud y defensiva no tiene que ver con tu pasado? ¿Con tus problemas con tu padre? ¿Con tu madre?
 
-¿Problemas con mi madre?
 
-Eriol: estoy al borde de una crisis interna pero tú la sufriste mucho tiempo atrás. –Dice sorprendiéndole. – No sabes expresar lo que sientes y te cierras a la oportunidad de que alguien incluso pueda preocuparse por ti o tan solo quererte. Todo porque tu madre te abandonó. Comprendo esto: la amaste y te abandonó. Pero va siendo hora que esos traumas infantiles los superes o terminarás perdiéndome a mi también.
 
Eriol se sintió como recuperarse de una sonora bofetada que lo saca de su aturdimiento. -¿Perdiéndote? ¿Estoy a punto de perderte? – Aquellas palabras le afectan bastante y no entiende de donde viene tanto enojo y al mismo tiempo, tanta tristeza departe de Tomoyo.
 
-Nunca te diste cuenta que estaba siempre a tu lado. Siempre tratando de hacerte abrir a los sentimientos que tanto temes. Pero no voy a perder mi juventud y tampoco mi oportunidad de ser feliz por ti. Cometí un error en simplemente no dejar que las cosas ocurrieran: mi padre cometió un error y aquí estoy yo, siendo Hija Ejemplar o la Daidouji que salvaría la empresa poniendo como precio mi integridad y mi propia felicidad en una relación sin futuro.
 
-Tú impusiste las condiciones. No yo. –Refuta Eriol observándole con los ojos añiles llenos de seguridad y de ímpetu. –Sabías que esto sería un simple acuerdo.
 
-Y sin embargo albergaba las esperanzas que cambiaras de parecer. Que llegaras a quererme un poco como yo te amo a ti.
 
Pero es que yo te amo” dice dentro de su cabeza el varón. “¿Por qué no puedo decirlo? ¿Por que no puedo expresarte con palabras lo que deseas escuchar?”
 
Sin embargo Tomoyo solo vio la mirada del varón llena de muchos sentimientos pero todos mezclados en su persona. Tomoyo volvió la mirada a la otra calle donde el tránsito se había detenido y cruzó la calle.
 
Y esta vez Eriol no le siguió.
 
 
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Cuando Femeeii recorrió los pasillos de la suite hasta el salón, se sorprendió al ver a los hombres voltear sus miradas a ella y reconocer entre ellos a Touya Kinomoto le puso el corazón en los pies. Al lado de este estaba su hermano menor y al otro lado del salón y al lado de Ieran Li estaban su suegra política y a la derecha de su madre, estaba su esposo.
 
Y entonces la muchacha palideció. De repente la falta de aire fue notable y comenzó a respirar entrecortadamente.
 
Ieran Li dijo mecánicamente. – Por favor Siéntate: pareciera que te desmayarás en cualquier momento.
 
Touya no hesitó en alcanzar una silla a un rincón para la joven ante las miradas perturbadas de la otra mujer y la viuda Li no reaccionó de algún modo.
Femeeii tenía un millón de preguntas para Touya: pero este no le miró en un solo segundo al sentarle en la silla. Pese a su deseo de interrogarle hasta el cansancio, reprimió su impulso y observó a la mesa donde se encuentra su madre.
 
Y se fijó en su esposo: este no parecía tener deseo alguno de encontrarse allí. Se concentró en los siguientes segundos a revisar su Blackberry e introducir texto tras texto. Sus cabellos pulcramente limpios rozaban en su frente mientras sus ojos achicados revisaban el contenido de su teléfono. Vestido de blanco hasta los pantalones y a sabiendas de sus preferencias al vestir no dudaba que tuviera zapatos blancos también. Es sumamente delgado, no tiene complexión dorada como Touya y sabe como muchos hombres, pasaría desapercibido ante una multitud aunque no puede negarse que tiene su atractivo. Es un hombre que hizo una carrera de administración pero no la ejerce. Prefiere vivir de la pensión que pasa la familia Li a sus allegados y tampoco le gusta que su esposa trabaje.
 
Tanto él como Femeeii fueron obligados a tomar decisiones por el bien de sus correspondientes linajes y tanto se le notaba a ella como a él la pocas ganas en ese matrimonio.
 
¿Pero que piensa Femeeii? Ellos no eran un matrimonio…
 
Eran infelices cada uno a su manera. Trataban ambos lados de cubrir el sol con una mano. La señora Sung tenía mas hijos pero estos no tenían más de treinta y cinco, y creía (actuaba y vivía su vida), que tenía aun diecinueve. Los demás eran exitosos personajes de la vida diplomática y empresarial de China y por supuesto, casados entre los mismos engranajes familiares. Ella era la única de esa familia que jamás había pertenecido a la misma.
 
-Creo dada las circunstancias estimada Ieran, que este asunto se resuelva entre sus hijos y nosotros… – Replica con respeto en chino la Señora Sung observando con algo de duda y cierto rechazo al japonés entre ellos- después de todo, es un asunto familiar.
 
Permaneciendo inexpresivo y sin reacción alguna Touya se encuentra al lado de Li Shaoran en silencio y escuchando el murmullo en otro idioma entre ambas mujeres. No procura mirar a nadie más que el hombre sentado a la derecha de quien supone es Ieran Li: la mujer más delgada cuyos rasgos y miradas podrían asemejar al joven de pie a su lado. Según Li, su intervención tendría que ser minima a no existente, para poder controlar la situación. Contra su voluntad esperaba en silencio a esperar que le dieran la oportunidad de expresarse aunque la desventaja de no hablar y entender chino jugaba en su contra: solo tenía la esperanza de que Li no lo traicionara.
 
Sabe que la situación es delicada: Shaoran le explicó con lujos de detalles los problemas que se encuentra Femeeii en esos momentos y el grado de culpa que recae en sus hombros como hermano varón y representante de la familia.
 
-En aquellos momentos, me concentré en aprender sobre los valores y costumbres familiares. Vi durante mi infancia que las mujeres de mi familia eran prometidas a otras familias con la oferta de quedar en el amparo en una de las familias más poderosas política y económicamente de China. Por siglos mi familia ha sido la piedra angular para la economía, la política y en sus momentos, la monarquía del antiguo reinado de la China. Así como puede rastrearse el antiguo linaje, así son nuestras tradiciones y costumbres internas. Mis hermanas al igual que mi madre y la madre de esta, fueron propuestas en matrimonios que le convinieran a ambas partes. Cometí el error por ser muy joven de aceptar dichas tradiciones y no refutarlas. Sin embargo, mi enlace con una prima a quien quiero como una hermana, me hizo reaccionar que lo que funcionó para mis padres, no funcionaría para mí. Mi hermana está casada con un hombre que no le presta atención como debería. Un hombre que no la hace feliz. Un hombre cuya dudosa reputación ha llegado a las puertas de la familia pero mi madre desconoce porque la familia Sung ha sabido callar los rumores vagos y que no tienen sustento la mayoría de las veces. La madre de Sung Ho espera pronto un heredero y algo que la enlace con los Li por esta generación incluso si eso es a costa de su hijo y mi hermana. Aunque tengo culpa en su infelicidad, cometió un error al dejar que siendo una mujer enlazada por ley y costumbres chinas, se viera envuelta en un desliz de esta naturaleza.
 
-No voy a pretender que desconocía la situación de Femeeii porque no voy a esconderme tras el velo de la ignorancia cuando mi realidad fue otra: conocía la historia de su hermana a su llegada a China, Li; y cuando fuimos presentados por Sakura hace meses ella me habló con claridad pero sin embargo, atrajo mi interés y yo la de ella. La realidad es que jamás pensé que esto fuera a tanto y ella tampoco lo esperaba así. Pero ahora, ante lo que ella dejó en mi contestadora me ha dejado claro que ella también se vio sorprendida por sus sentimientos. Luego su llamada Li, aclaró todas mis dudas que la situación es un tanto preocupante y no por mi; más bien su bienestar. Sin embargo quiere proceder con el divorcio de ese sujeto apellido Sung aunque eso signifique no volver a Japón.
 
-En efecto, es un proceso sumamente largo. Ella está casada por más de tres años con este hombre. En nuestra cultura el divorcio es aceptado en estos momentos pero con sus consecuencias y la mujer es la que sale mas perjudicada. Pero nuestra cultura no incluye nuestras tradiciones dentro de la familia Li: esta se rige por antiguas tradiciones que no solo condenan el divorcio y lo hacen inadmisible; el castigo por infidelidad incluyen la deshonra pública, el destierro de la familia y hasta castigos corporales ejecutados por el líder de la familia. La desvergüenza pública por parte de la parte afectada (en este caso Sung) y la humillación que tiene que sufrir Femeeii es demasiado incluso para ella.
 
-Quiere desafiar a su esposo. Y a su familia.
 
-En efecto. Femeeii tenía que suponer que tarde o temprano los informes de su “relación” llegaría a los oídos de mi madre – responde Shaoran mientras ambos se encuentran a solas hablando en el comedor del departamento de Sakura. – Debe de entender Kinomoto, que el mejor modo de actuar en estos momentos es presentarnos ambos delante de mi madre y de Femeeii: hay ciertos protocolos internos de las tradiciones Li que debemos seguir. Es imperativo que siga mis instrucciones al pie de la letra para que salgamos airados de esta. O al menos, asegurar el bienestar de mi hermana.
 
Touya empequeñeció su mirada expresiva al observar a los ojos chocolates y decididos del chino. Tomó un sorbo de su té: había comido poco de lo que Sakura le sirvió de desayuno y ahora admitía que el apetito se había desaparecido. Si bien Femeeii habló en par de ocasiones de las dificultades “Familiares” que podría encontrarse en su camino de que nuestra relación se supiera… ¿Me quieres decir que ella supo todo el tiempo que la estaban vigilando?
 
-Correcto. Ahora lo que tengo que saber es que tan serio era la relación suya con ella Kinomoto. Se que se vincularon íntimamente y estamos entre hombres para hablar con claridad. Pero lo que me preocupa no es esto. –Shaoran carraspea par de ocasiones añadiendo- ¿Está usted enamorado de ella?
 
Touya se avergonzó sin embargo no se lo dio a demostrar al hombre delante de él: ¡Este sujeto es el novio de su hermana! ¡No va a ponerse a hablar de sentimentalismos y sentimientos con este extranjero que ni amigo suyo es!
 
-Tenemos una relación. Nos aceptamos el uno al otro y eso debe de bastar para usted ¿No?
 
Shaoran lo observó en silencio unos segundos y finalmente dijo – Para ella haber puesto en riesgo su matrimonio, puedo llegar a concluir que su relación es lo bastante seria aunque usted o ella no me lo admitan.
 
 
 
-Kinomoto se queda – Responde Shaoran en japonés atrayendo los pensamientos del aludido y las miradas de los allí presentes. –De todas formas esta situación le involucra… ¿No es así?
 
En aquellos momentos Ieran dice algo en chino y Touya observa a los involucrados. Ieran Li parece llevar el peso del mundo en sus hombros y en su mirada indiferente y fría le recuerda la mirada de una estatua de mármol. A su lado, quien deduce se trata de los parientes políticos de Femeeii ve una mujer de complexión bastante obesa quien se conformaba con agitar su abanico constantemente frente a ella y los sudores le corren por ambos contornos de la cara: y eso que la temperatura es bastante fría por los acondicionadores de aire de la suite.
 
Ieran hace una señal con su mirada y para sorpresa de Touya se adelanta un anciano quien fue le abrió la puerta mas temprano. En un perfecto japonés para sorpresa del mayor Kinomoto la señora Li replica- Muy bien. Para no ser descorteses con el invitado, Wei traducirá todo lo que diga la señora Sung y su hijo al japonés y lo que el hombre responda en japonés y nosotros también ¿Están de acuerdo ustedes?
 
Shaoran no asintió y su madre lo presiente como una señal de aprobación. Ambos hombres permanecen de pie mientras Femeeii observa al frente sin atreverse al observar a Touya.
 
-Comprendo las tradiciones Chinas y las respeto, estimada Señora; Pero tengo que insistir que este hombre se marche de aquí. – Replica la señora Sung bastante alterada observando de manera nerviosa al alto japonés.- No puede deshonrar la moral de mi hijo ante estas circunstancias – bastante ofendida indica a su lado donde el aludido se concentra con observar con detenimiento al japonés entre ellos y luego a Femeeii: Su mirada no pasa desapercibida para la matriarca de la Familia Li. Es indiscutible que un hombre del porte de Kinomoto despierte el interés de cualquiera que se ponga delante de este.
 
Y no dudaba que había atraído a su hija hasta este sujeto. Se nota que es bastante impersonal y tosco. Sus amaneramientos bastante masculinos y rígidos. Su compostura firme y decidida.
 
-Creo que la presencia del sujeto no nos debe de importar en estos instantes. – Refuta Ieran con voz calmada a su interlocutora mientras Wei traduce al japonés todo lo dicho por ambas. – Ahora lo que debe de importarnos es el pequeño “impase” que hay entre nuestras familias.
 
-No pienso volver con él. Y espero que ambas lo tengan claro – interrumpe la voz de Femeeii en perfecto chino para sorpresa de todos los allí presentes. Wei se abstuvo de traducir lo dicho por ella- no volveré a China y menos casada con él.
 
-¡Claro que volverás! – refuta la señora Sung no guardando su porte como hacía con Ieran: que Femeeii fuera Li no significaba que le guarda el mismo nivel de respeto con que trataba a Shaoran o a la madre de este: Femeeii era una mujer y aunque su apellido pesa en la sociedad como un apellido de gran renombre y reputación social y económica no le debía ningún nivel de respeto ya que ella como matriarca de su propia familia pesaba mas que la joven y su hijo al igual que los demás varones de su familia demandaban respeto por parte de las mujeres. –No puedes deshonrar a tu familia de ese modo ¿Quién te crees? ¡No tienes permiso en primer lugar para estar aquí! ¿Crees que no estamos enterados que te escapaste con la Señorita Li sin el permiso de tu madre? ¿O De mi hijo? ¡Preocupándonos a todos con tu ausencia! – Responde señalando al hombre a su lado quien observa a la mujer que es su esposa y mas atrás al japonés no quedándole duda (si antes no prestó atención) de que algo había entre ellos dos. –Sung Ho no ha hecho otra cosa que pasar noches en vilo preocupada por tu bienestar.
 
Todo esto último fue traducido por Wei para los oídos de Touya. Este observó nuevamente al chino sentado al lado de su madre, quien le había lanzado par de miradas que por una extraña razón lo tensaban. ¿Preocupado? Quien se preocupa o cuyo corazón se inquieta por algo, existiría un rastro de consternación en su forma de hablar, de actuar y hasta de vestir. Pero en ese hombre no ve esto.
 
-Sabe muy bien Señora Sung que no somos felices ni su hijo o menos yo. –Responde la joven Li incorporándose y caminando hasta la mujer de obesa complexión.- Nuestra infelicidad corresponde que no tenemos nada en común y ambos queremos cosas muy diferentes. Voy a tener mas treinta y cinco años y aun no tengo a mi primer hijo… mi vida, toda mi vida he querido tener niños y…
 
-¿No irás a culpar a mi querido hijo de tu infertilidad, o si? Todos sus hermanos han sido bastante fértiles y la familia Sung es bien numerosa… Con todo el respeto señora Li; sus problemas para procrear no debe de tomarse como justificación para la falta de respeto que esta mujer tiene por nuestra familia: -y dirigiéndose a la aludida añade- te debes a tu esposo y a tu madre política y hasta ahora lo único que me has servido es una decepción tras otra. Debería de considerar una separación pacifica dada las circunstancias y no lo decido porque eso no es lo que quiere mi hijo o tu madre.
 
-Pues parece que su hijo no encuentra nuestro matrimonio muy interesante que digamos. Él mismo no me ha pedido un solo segundo que vuelva a su lado cuando estoy más que segura que mi madre los ha mantenido al tanto de que estaba en Tokio… ¿o me equivoco?
 
Ieran empequeñeció su mirada oscura mientras la señora Sung replica – ¡Insolente! Tienes suerte de que tu madre se encuentra aquí o yo misma te enseñaría a respetar… ¡Se nota que mi hijo ha sido tan flexible contigo!
 
-¿Por qué no quiere comprender que yo no lo amo? No me interesar estar a su lado. Y él no tiene ningún particular interés en mí.
 
-¿Amor? ¿De esto se trata? Amor no tiene que ver con esto. En mi familia por generaciones ha habido enlaces mas que adecuados en donde el amor no ha jugado ninguna parte en ello y han sido matrimonios exitosos; muchos hijos… la fortuna se ha acumulado constantemente.
 
-¡Ya basta! – dice Ieran con voz firme y la señora Sung guarda silencio al instante mientras los demás dirigen su mirada a ella. –Hay protocolos que seguir. Y casi todos aquí presentes sabemos que tenemos que llegar a un entendimiento y nadie mas tiene la última palabra que Sung. – dirigiendo su mirada finalmente al chino sentado a su lado. Este deja el móvil a un lado y observa a la matriarca Li con profundo respeto. -¿Quieres proceder con un divorcio Sung Ho?
 
El aludido observa a su madre quien mantiene una intensa mirada de advertencia a su hijo; de ahí observa a Femeeii y luego al japonés más allá: la mirada no pasa inadvertida a los presentes.
 
Y entonces es Shaoran quien interviene diciendo- Al diablo con todo – escandalizando a su madre y a la Señora Sung. Avanza con paso firme y dice con ligereza-¿A quien pretenden engañar? Madre: por mucho tiempo sabes las andanzas de Sung y te diste cuenta que cometiste un error con este enlace. Todos pudimos verlo… incluso su propia madre…
 
-¿Cómo se atreve? –Replica la obesa mujer sorprendida de la brusca intervención del heredero Li. – Señor Li: Será el cabeza de familia pero falta el respeto de la matriarca de la familia Sung.
 
-Me atrevo. Me atrevo para detener esta ridiculez. Por años la familia Sung ha sido objeto de burla y todo por las preferencias de su hijo – refuta Shaoran poniendo mas roja a la mujer- inclinaciones que no ha podido esconder gracias a la presencia de Kinomoto aquí al cual no le ha quitado un ojo de encima desde que entró al salón.
 
-¡Xiao Lang! – Ruge Ieran. Y en aquel momento la enorme figura de la señora Sung se desliza al suelo desde su silla perdiendo el conocimiento.
 
-¡Oh la has matado! – replica Li Sung Ho con amaneramientos incorporándose e inmediatamente agachándose al cuerpo de su inconsciente madre. Haciendo aspavientos con el abanico de mano de su progenitora sacude sin efecto alguno al rostro de la aludida mientras esta permanece inconciente.
 
Touya avanza ante la mirada sancionadora e incrédula de Ieran y se inclina para tomar el pulso de la mujer y espera unos segundos. Levanta la mirada al varón Li para decir. – Solo se ha desmayado. Recomiendo un poco de agua para cuando recobre el conocimiento…
 
-¡Tu la has matado! – Replica Li Sung Ho observando a Femeeii con rencor y luego a su hermano. Su voz había alzado unos cuantos decibeles. -¡Mataste mi mami!
 
-¡Yo no la mate!
 
-¡Le dijiste esas mentiras a tu hermano para desacreditarme! ¡Como pudiste! – Avanzando hasta la joven y Touya ágilmente se interpone entre ellos.- ¡Buitre!
 
-Tal vez quieras engañar a tu madre y al resto del mundo pero las cosas se saben, Sung Ho- replica Shaoran también colocándose entre el sujeto y su hermana. –Era más que obvio para muchos de nosotros. Solo que nos negábamos a creerlo. O nuestra sociedad pretende pasar por alto.
 
-Eso y que ha sabido esconder sus asuntos privados señor – dice Wei con seguridad interviniendo.
 
-Supongo que mi madre también estaba al tanto. .- Concluye Shaoran observando a su progenitora con firmeza.
 
-No. Lo desconocía – replica Ieran con seguridad y firmeza. –Pensé que… – ahí por primera vez mostrando turbación y observando al esposo de su hija con detenimiento. -¿Eres…. No has consumado tu matrimonio con Sung Ho?
 
Femeeii niega con su rostro lleno de vergüenza y tapa el mismo con sus manos.
 
-Su hija jamás ha sido tocada por ningún hombre señora. – interviene Touya con firmeza y dando la cara a la matriarca Li. – Usted tiene la autoridad suficiente tomando estos motivos como convenientes para anular su matrimonio y permitirle que viva aquí. Incluso en Japón es razón suficiente para un divorcio.
 
.-Puedo anular el matrimonio pero definitivamente no vivirá en Japón. Volverá a China y le buscaré un esposo.
 
-Oiga no puede tratar a los demás a su libre antojo como si fueran de su propiedad. –Refuta Touya con desafío.- Yo defiendo los intereses de Femeeii.
 
-Pero soy su madre Kinomoto. Y hago lo mejor para mi familia y para mi hija. Ella vuelve a China y este terrible escándalo se quedará en el olvido. Pienso en lo mejor para ella. Píenselo usted también.
 
–No se atreverá luego de este fracaso, volver a poner a su hija como si se tratara de la venta de algún inmueble.
 
-Si me atrevo: dirijo una familia de siglos de historia y de una reputación intachable. Femeeii necesita un esposo correcto y no volveré a cometer errores. Volveremos a china y la casaré con algún hijo o nieto entre nuestros conocidos. El honor de mi hija no será mancillado.
 
-Madre, no pienso volver para que me enlaces con otro sujeto. – Refuta la china con desafío en su mirada mientras su esposo ayuda a su madre a incorporarse ayudado por Wei. La mujer comienza a echarse aire en el rostro con aspavientos. –Ya deja de insistir. Soy una adulta y ya es hora que tome mis propias decisiones. Me quedo en Japón. Aquí soy feliz.
 
-¡Estimada Ieran! No permita que el nombre de mi hijo sea ridiculizado en nuestra sociedad… ¡Ho es un hombre! ¡Y lo demostrará!
 
-¡Madre: basta! – Dice el aludido callando a su progenitora y atrayendo las miradas de los presentes- No voy a demostrarle nada a nadie y es simplemente porque me harté de tener que esconder quien soy en realidad. – Incluso con unos amaneramientos que resultan en verdad bastante obvios pero ya sin el rencor demostrado a la china momentos atrás. – Si Femeeii quiere el divorcio se lo voy a dar…
 
-¡Como dices! ¡Sung Ho! – Dice la mujer a punto de desmayarse nuevamente mientras Shaoran mantiene un rostro ecuánime pese a las circunstancias. – ¿Acaso piensas darle la razón a sus mentiras? ¿Acaso estás loco!?
 
-No estoy loco. Por primera vez soy libre madre… Femeeii y Xiao Lang tienen razón: Femeeii no me gusta. No me gustan las mujeres…
 
-¡Me va a Dar un infarto!!!!- Chilla en total exaltación la señora aun incrédula de las palabras de su hijo. Con la ira reflejada en su enrojecido rostro añade-Óyeme lo que te voy a decir: si continúas con esas locuras que dices, voy a desheredarte ¿Me escuchas?
 
-No son tonterías madre. Soy homosexual. No me gustan las mujeres- ahí la mujer pierde todo rastro de color y la boca no puede abrirla más. No conforme con ello el hombre añade.- Y voy a mudarme… ya me cansé de estar defendiéndome y de esconderme. ¡Es el siglo veinte y uno madre! Y voy a perseguir mis sueños… ¡ ser cantante y poeta!
 
Al desmayarse nuevamente su madre, Sung Ho se aproxima a la china y dice con detenimiento. –Disculpa por lo que pasó antes. En verdad me ha tenido todo este tiempo bastante incrédulo de mis propias convicciones- Añade avergonzado.- Gracias por ser mas valiente de lo que jamás fui. Pero es que jamás pude aparentar… no pude siquiera actuar por honor de la familia.
 
Femeeii asiente aturdida y bastante perturbada con lo que está pasando a su alrededor. Dirige su mirada a su madre, mientras Sung Ho procura incorporar a su progenitora y ayudado por Wei la levantan parcialmente para llevarla a una de las camas dentro de la suite para que descanse.
 
A solas, Shaoran, su hermana, Touya e Ieran se observan con firmeza.
 
-No puedes desafiarme Femeeii; – Insiste Ieran con la voz como susurro.- perderás el apoyo de la familia si me contradices.
 
-Femeeii está dispuesta a ser feliz madre.- Dice Shaoran hablando por su hermana- Lo que usted ha dictado para mis hermanas, no le hace feliz a ella. ¿Acaso prefiere hacerle infeliz?
 
-¿Acaso crees que lo hago por su infelicidad? Lo hago por el futuro de la familia. Cometí un error al llevarme de la madre de esa – Observando con desdén por donde se marcharon sus invitados- “Cosa”. Pero eso no significa que me equivocaré nuevamente: escogeremos un mejor candidato para ti. De los que si conozco. Inmediatamente tu divorcio esté resuelto te casarás.
 
-No voy a casarme con otro chino madre.
 
-¡Y piensas vivir en deshonor con este extranjero!
 
-Es mi vida… mis errores… mis decisiones. ¿Acaso no comprendes que no seré feliz al menos que yo tome mis decisiones?
 
-La familia estará bien sin Femeeii en China. Ella no es feliz allá. Lo es aquí, en Japón madre. Tiene otras tres hijas que le traen honor a la familia. Déjela ir…
 
Ieran levantó su mirada ante el rostro de expectativa de una de sus herederas y no se siente complacida; falló, falló enormemente con aquella muchacha rebelde y mostranado su capricho por las tradiciones o la importancia de su legado; igual que Xiao Lang. Pareciera que los Dioses le han castigado con hijos desagradecidos y desobedientes. Pero Xiao Lang es el jefe; haya demostrado deslealtad y jurado en contra de la familia, no puede desacatar una decisión de un hombre quien fuera de su renuencia es un Li. Es Xiao Lang Li, líder actual del clan. Y con todo lo que ello amerita.
 
Con una cabezadita asintió lentamente retirándole la mirada. Femeeii no pudo ocultar su expresión de júbilo y prosiguió a besar a su madre en ambas mejillas. Sonrió (aunque no le fue correspondida la sonrisa) y tomó la mano de Touya entre las suyas indicando de que podían marcharse.
 
Ambos saludaron respetuosamente antes de salir del salón. Ieran quedándose a solas con el varón prosigue diciendo- Que le haya dado el permiso no quiere decir que tengo el poder de anular el matrimonio.
 
-Lo se.
 
-Sabes lo que tiene que hacerse… ¿No es cierto Xiao Lang?
 
-Si madre. Estoy consciente de ello.
 
-Entonces no te queda más alternativa: debes de volver a China conmigo para anular definitivamente la unión de Femeeii con Sung Ho.
 
Shaoran no asintió y tampoco se despidió de su madre pero se marchó del salón siguiendo los pasos de Touya y Femeeii. En la puerta se encuentra Kumiko de quien Femeeii se despide con un fuerte abrazo y una sonrisa de oreja a oreja. La chica de ojos castaños observa con sorpresa al japonés detrás de la joven y este no le dice nada pasando a su lado cuando Femeeii se marcha.
 
Ella se queda esperando al chino para comentarle. – La deja divorciarse de Li Sung Ho.
 
-Así es.
 
-Sin embargo, ella no tiene el poder de interceder para evitar repercusiones y castigos a Femeeii. Y tenemos todavía el desastroso asunto de Sun Ho: ese… individuo estará de acuerdo de divorciarse de Femeeii pero habrá de compensar monetariamente a su familia. Pero por ahora, lo importante es tu hermana.
 
-Se a lo que te refieres. Me ha referido el mismo punto hace unos instantes.
 
-Entonces… -La expectativa en la mirada de Ieran estaba escondida en la frialdad que reflejaban sus pupilas. Pero Xiao Lang conoce a su madre y sabe que su respuesta, decide el destino y la felicidad de su hermana.
 
-Iré a China. –Réplica con firmeza y despidiéndose de la joven abandona la suite de la familia Li. Ella se le queda observando mientras se marcha por el pasillo y no evita admirar al joven por su entereza y sus dones para liderar.
 
Tal vez alejado un tiempo de aquel liberal ambiente él recapacite las cosas y permita que su conciencia dicte por él.- “Tengo la oportunidad de que él vuelva conmigo y tal vez si acepte la propuesta de su madre de que me tenga como esposa” – piensa ilusionada mientras recorre los pasillos de la suite directo a sus aposentos.- “Será mejor… mucho mejor. ¡Oh Dioses! Permítanme ser feliz a su lado y que él se complazca conmigo… permitan que Kinomoto sea solo un encaprichamiento tonto y vuelva a mi… porque lo amo”
 
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Nakuru Akizuki empequeñeció su mirada al arribar a la entrada de la mansión y ver al británico esperando por ella. Sintió el alma a los pies viendo el taxi estacionado a pocos pasos de este. Como saludo el hombre le dijo – Me marcho a Londres hoy; vine por los papeles.
 
-No están firmados… – Dice ella.
 
-Has tenido esos papeles por días ya… no puede ser que no los hayas firmado.
 
-No me importa que estés tan desesperado. Si quieres, vete y te los mando por correspondencia.
 
-Has tenido bastante tiempo esos papeles en tus manos y no te dignas a firmarlos… ¿Qué me asegura que los firmarás una vez me marche?
 
-¿Crees que me gusta estar casada contigo Harry? ¡Nada que ver! Ansío mi independencia. ¡Te juro por mis difuntos padres que te mandaré esos papeles firmados!
 
-Has tenido tu independencia por un año ya. Sin embargo no te decides…
 
-Déjame en paz. Te mando los papeles cuando me de la gana… ahora márchate de la casa.
 
Harry la observó ingresar a la casa y cerrar la puerta tras ella. Con un suspiro resignado su mente capturó sus últimos momentos en su presencia antes de abordar el taxi.
 
Nakuru volteó la mirada por los vitrales de la puerta observando el taxi descender la entrada de la mansión Hiragizawa y respiró melancólicamente mientras se mordía el labio. De su enorme bolso, extrajo los papeles cuidadosamente doblados en el interior del mismo y leyó su encabezado “Acta de separación” escritas en inglés.
 
Y sus ojos se llenaron de lágrimas. Trató de contenerlas cuando una doncella se dirige a su persona. –Disculpe señorita: pero un caballero dejó esto para usted. – extendiendo una carta.
 
-¿Para mi? ¿Quién?
 
-No lo se. Es occidental. Cabellos dorados- explica la doncella y se retira con presteza dejando a la mujer a solas en el recibidor con la carta sellada en un sobre de color celeste; el color favorito de Harry.
 
 
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Sentadas una delante de la otra Tomoyo escucha pacientemente la historia de Sakura mientras consumen un té con galletas. La joven la deja avanzar en su historia no sin dejar de percatarse del estado anímico de Sakura ante lo que le cuenta. Tomoyo no estaba enterada de la existencia del hijo de Li pero tampoco le sorprende demasiado: Siempre los hombres cometen deslices juveniles que sus padres siempre exaltan o tratan de ocultar dependiendo de su caso y situación en vida. Por lo que ve, Shaoran es un hombre íntegro al enfrentar fantasmas del pasado como el hecho de su la madre de su único hijo.
 
Pero ¿Dónde deja esto a su mejor amiga?
 
¡Y ella pensaba que tenía problemas!
 
-Se que Shaoran no la ama pero pienso en ese pequeño: Un niño que crecerá sin su padre cerca. Mi corazón me dice que podríamos ser felices. Que él es feliz a mi lado y es posible que tengamos un futuro, juntos. Lo veo en su mirada. ¿Qué harías tú en mi lugar, Tomoyo?
 
La mujer de ojos amatistas observó a su amiga en silencio y luego de unos segundos replica- Soy la peor persona del mundo en dar consejos sentimentales Sakura- sus ojos entristeciéndose y tomando un sorbo de té mientras su amiga asimila sus palabras- No puedo decirte cual decisión tomar. Sin embargo si considero que es prudente que hables con él. No puedes abandonarlo para que él no tenga otra alternativa que volver a China. Formas parte de su vida y no puedes forzarlo a que renuncie a ti. Si él es inteligente, no lo permitirá.
 
-Tengo que ayudarlo.
 
-Entonces apóyalo. No le des la espalda ante las circunstancias que enfrenta.
 
-No puedo hacerme la vista ciega con respecto a su hijo…
 
-Y él tampoco lo ha hecho. ¿Acaso no me contaste que Nakuru te dijo que ha estado siempre pendiente de su hijo? ¿Qué le impide llevar una vida contigo y ser padre de ese pequeño? – Haciendo una pausa añade con seriedad – no dejes que los pensamientos envenenados de Ieran Li te hagan una mártir cuando no es necesario. No puedes sacrificar tu felicidad para complacer a una mujer tan fría como esa. No es justo.
 
Sakura guardó silencio y escuchó a su corazón y las palabras de su amiga. Luego de unos segundos pensándolo responde- Tienes razón- suspirando con gesto cansado. – Claro que tienes razón. –procurando abrazar a su amiga en agradecimiento por su consejo – Siempre has sabido ver las cosas por debajo de lo que aparentan. No puedo dejarme vencer por Ieran o sus palabras. Tengo que apoyar a Shaoran en su decisión, cualquiera que sea.
 
Tomoyo sonrió mecánicamente ante la decisión de su mejor amiga. Sakura la observó unos instantes para finalmente preguntarle.- ¿A ti como te va? No hemos hablado nada con respecto a tu vida con los Hiragizawas…
 
A Tomoyo no le sorprende la pregunta de su amiga pero si le tomó un momento el responderle. Solo dijo – Bien… digo, no todo es perfecto. –Sakura alzó sus cejas interrogante ante la simple respuesta de su amiga.
 
-No soy una experta en el tema…
 
-Tampoco yo…
 
-¿Tienen problemas?
 
-¿Cuál es la definición de problema?
 
-¡Ay Tomoyo! – replica Sakura compungida por la respuesta de su amiga. Los ojos de Tomoyo no le engañan pues reflejan una gran tristeza en sus pupilas. –yo aquí derramando mis problemas con Shaoran y su familia y tu con tus propios problemas…
 
-No importa Sakura. Ya me he resignado de alguna manera a los míos…
 
-¿Qué es lo que pasa? ¿No quieres estar casada con Eriol?
 
-No en estas circunstancias. – Ante la pausa y la mirada de intriga de su amiga, Tomoyo prosigue- Eriol no me ama Sakura. Él está de alguna forma tan desconectado de sus sentimientos…
 
-¡Ridículo! – expresa la ojiverde no dando crédito a sus oídos. – cualquiera que los ve juntos saben que está loco por ti. ¡Todo lo que ha hecho por ti Tomoyo!
 
-Pero no lo dice… nunca lo expresa. ¿Sabes lo que es estar con una persona que no tiene sentimientos?
 
-Que no los exprese no quiere decir que no estén ahí. Estoy más que segura que Eriol Hiragizawa está muy enamorado de ti. Sino fuera así, te habría dejado casarte con Ebisawa desde el primer momento.
 
-Eriol le interesa las empresas Daidouji.
 
-¡A Eriol le interesas tu! – persiste la ojiverde con firmeza. – está enamorado de ti… siempre lo hemos sabido… Eriol jamás se habría casado contigo sino te amara… solo porque él no lo dice, no lo hace menos cierto.
 
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Cuando finalmente le tomó la llamada, en Japón era bastante tarde. Un saludo en una voz femenina pero algo rasposa, indicó a Nakuru que finalmente se había dignado e tomar su llamada.
 
¡Pero usar el numero de Japón sin que ella lo reconociera fue una de las oportunidades que apuesta que le dieron el triunfo de que ella contestase!
 
-¿Diana? Habla Akizuki Nakuru-
 
Ah, eres tu- Replica ella notándose soñolienta. Incluso Nakuru escuchó el crujir de las mantas donde ella se deslizó para tomar el teléfono-Son las cuatro de la mañana.
 
-Diana: no voy a tomar mucho de tu preciado tiempo. Solo que tengo una pregunta que hacerte. Es todo.
 
La rubia de enormes ojos celestes se incorporó parcialmente en su lecho y encendió la lámpara a pocos centímetros de ella. Con una actitud bastante desinteresada y algo ofuscada por la hora de la llamada replica- Mas te vale que sea corto… tengo mañana una entrevista con Oscar de la Renta para una nueva campaña de publicidad de sus tiendas… es un contrato de un año. Y luego a la media noche, salgo para Francia. ¿Qué quieres? Si es sobre tu divorcio con mi hermano, no voy a atestiguar para manutención o compensación monetaria…
 
-No te llamo para eso. Sabes que nunca me ha interesado el dinero de Harry o tu familia… nunca me ha hecho falta.
 
Oh si, eso es cierto. Ser la protegida de los Hiragizawa te ha pagado con creces y has encontrado el hogar y el sostén económico que nunca conseguiste de mi hermano.
 
-No me hables Diana como si no me conocieras. Me describes como una caza fortunas y sabes que amé a tu hermano.
 
-¿Lo amaste?
 
-Voy a divorciarme de él de una vez por todas. Pero eso lo sabes. A pesar del año transcurrido tu hermano insiste que no me engañó. Aun persiste y yo…
 
-¿Tienes dudas?
 
-No las tendría al menos que lo hubiera atrapado yo. Pero quien me dijo que él me estaba engañando fuiste tú. Me juraste que tu hermano me engañaba.
 
-¿Qué pasa Nakuru? ¿Ahora desconfías de mí?
 
-Necesito que me jures… por lo más sagrado.
 
No haré tal cosa porque no tengo necesidad de hacerlo. De todas maneras mi hermano ya está decidido de deshacerse de ti. Si, lo cierto es que te mentí: mi hermano jamás te engañó. Pero fue bien fácil convencer a Kaho incluso que me ayudara a que te creyeras el cuento a intentarlo con Harry: Te amaba demasiado y jamás habría pensado tan mal de ti.
 
-Diana… – Replica Nakuru temblando de los pies a la cabeza. Si no hubiera estado sentada se habría caído al suelo. – pero…
 
-¿Por qué? ¿Por qué crees? ¡Me usaste! Me usaste para llegar a mi hermano. Antes de ti, mi hermano era solo mío y tu me lo robaste… usaste nuestra amistad para enamorarlo y que cayera rendido a tus pies… ¿crees que no te culpo porque ahora no me habla? ¡Eras una oportunista! Así que me valí de todos mis recursos y mi poder de convencimiento y te logré persuadir de que mi hermano te engañaba con unas de sus modelos y hasta lo descubrí. Tonta tu que te lo creíste…
 
-No puedo creer que lo hicieras… ¡Lo amaba! Era feliz.
 
La felicidad está sobrevaluada Nakuru. –Haciendo una pausa- ahora si me disculpas, quiero dormir… y espero que sigas con tu vida excusada. No vale la pena aferrarse a dolorosos recuerdos del pasado- colgando la llamada.
 
Nakuru se quedó con el aparato pegado a su oído aun cuando el sonido de descolgado inició. Su rostro está pálido y unas enormes lágrimas inundan sus ojos. ¿Qué es lo que había hecho? ¿En que trampa había caído?
 
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Eriol palideció momentos antes cuando la doncella le informó de la visita que le esperaba en el salón. Era desconocida para la ama de llaves que aquella elegante dama guardaba una estrecha relación de tiempo atrás con el protagonista. Tuvo que contener toda su indignación, sorpresa, estupefacción, rabia e incredulidad para literalmente armarse de coraje y descender los escalones de la elegante mansión.
 
Momentos antes, su preocupación radicaba en Tomoyo: la joven aun no había llegado a casa a pesar que el reloj marcaba la media noche. Sus pensamientos recorrieron la cadena de eventos de la conversación entre ambos aquel mismo día: la relación de ambos se desmoronaba. Sus sentimientos por la joven eran más que claros ¿Por qué le costaba tanto ser tan honesto y sincero como ella?
 
Y todo tenía un nombre: y ese nombre es Vivian.
 
Entonces ¿Es una señal del destino que precisamente la causante de sus problemas de confianza e intimidad con la mujer que significa tanto para él se encontrase en los pisos inferiores de la mansión? ¿Qué se tomara las horas más inoportuna del día para visitarle?
 
¡Al menos Tomoyo no se encontraba y así no tiene que dar explicaciones!
 
Es la primera vez en muchos años, que volvería a ver a Vivian. La última vez que la vio estaba en la universidad y le había amenazado que si volvía a contactarla le demandaría.
 
¿Qué motivo la habrá traído a su casa en Japón y aquellas horas?
 
Sus miradas se encontraron y pese a que la calidez de los ojos añiles fue presentida por el hombre, este trató de no transmitir más que rencor a aquellos ojos tan parecidos a los suyos. La elegancia de la mujer delante de él no merma con los años y fue testigo que aquel rostro no cambió al de aquel de sus recuerdos mozos.
 
-Eriol… – fue todo lo que dijo la mujer mientras el pesado abrigo de pieles cubre un largo vestido de seda.
 
-Estás no son horas de visita Vivian. – Dice como todo saludo.
 
-Lo se. – Responde sonando nerviosa y no pasa desapercibido este hecho para el varón. – Pero pensé…
 
-“Pensaste” esa sería la primera vez… -Declara con cinismo.
 
-Cuidado: puede ser que merezca tu rencor pero sigo siendo tu madre.
 
Eriol cayó y la observó mirar a su alrededor buscando algo. Por debajo del vestido, el varón entrevé el traje de gala color dorado y pesada tela brillante.
 
-No te he visto en años y perdona sino soy cortés extendiéndote una invitación a sentarte.
 
-No vine por ti. Vine por tu esposa.
 
Ahí Eriol fue tomado de sorpresa y no lo escondió. – ¿Tomoyo? ¿Qué tiene que ver Tomoyo…? ¿Conoces a Tomoyo?
 
-.No quería que te enteraras así. Y por tu atisbo de sorpresa al mencionarla, supongo que ella no te ha revelado que nos hemos conocido- Eriol alza sus cejas y muestra su ofuscación a lo que ella añade- la conocí hace unos días.
 
-Buscaste a mi esposa…
 
-Dijiste que jamás te buscara. No mencionaste nada de ella.
 
-¡Te prohíbo…!
 
-¿Qué? ¿Qué me prohibirás? Puedes odiarme todo lo que quieras; quisiera que no fuera así, pero en realidad prefiero llevar los pases con la mujer que me dará nietos algún día…
 
-¡Que cínica eres Vivian! ¿Tu pensando en nietos? – El dolor taladra los oídos femeninos tras sus palabras- Como siempre, piensas solo en ti…
 
-No pienso en mí. No esta noche. Pienso en tu esposa…
 
-Lamento decirte que Tomoyo no está. Así que has realizado un viaje en vano. – sorprendiendo a su madre y esta no dejo de fijarse en la hora en su reloj. – Así que por favor, – mostrándole la salida por donde la mujer entró.
 
Vivian guardó silencio observando a su hijo, el único que tenía. El único que engendró y su corazón se encogió. Nada de lo que hiciera o dijera ahora podía ablandar el corazón de su precioso Eriol.
 
-Lamento que aun sigas enojado…
 
-¿Enojado? ¡No estoy enojado! ¡Estoy furioso! – estalla el varón sorprendiendo con su ofuscación a Vivian: nunca le había mostrado la faceta de él. Y por el otro lado, jamás había vivido lo suficiente al lado de este para conocerla- Mi matrimonio puede estarse yendo al caño por tu culpa… la única mujer que he amado me odia; simplemente porque no puedo ser sincero con ella… podría perderla- dice con hiel en sus palabras mostrando su dolor en sus respuestas y su rostro pálido casi siempre adquiere un rojo intenso ante la agonía y la impotencia de sus problemas. – Todo por el temor que al igual que tu a la única mujer que le entregué mi corazón siendo un pequeño, me abandonó por perseguir su libertad… ¿Cómo te sentirías tú en mi lugar? Así que perdona sino soy una persona dulce y gentil a ver a la autora de mis días luego de una larga temporada distanciada de mí. Por mi podrías perderte en el fin del mundo y te mostraría la misma consideración que siempre has mostrado conmigo.
 
Vivian guardó silencio. Un calorcillo inexplicable subió de la planta de los pies hasta sus mejillas tiñéndolas intensamente por la vergüenza. La cabeza la sintió apretándose cada vez más y sus ojos comenzaron a arderle.
 
Mas aquella intensa opresión en su pecho.
En su corazón.
 
-Eriol… – dice con un atisbo de voz entrecogido por la congoja.
 
-No conformándote con destruir mi infancia, destruiste toda la fe en el amor, en la esperanza de enamorarme… ¿Ahora que piensas Vivian? ¿Tengo Razón de estar enojado?
 
Sus palabras calaron. Y lo sabía porque las lágrimas recorrían el rostro maquillado de la mujer y una fina línea de sus ojos hasta sus mejillas era muy clara para el varón. Su disposición no retrocedió un segundo de su persona. Vivian enderezó su pecho (que momentos antes en cada una de sus palabras, descendió mas y mas) y asintió en silencio, procurando darle la espalda al varón y marchándose a toda prisa de la mansión.
 
La mujer subió a gran velocidad a la limosina. Su esposo en el interior la observó aturdido y solo preguntó. – ¿Qué pasa? ¿Qué ocurre? – Viéndole cerrar la puerta y el conductor arrancar a la señal del italiano.
 
Negó con la mirada y dice- No pude informárselo… no me dejó… Ni siquiera me dejó esperar a su esposa. – Sollozando – Quiero irme a casa Stavros. Quiero volver a nuestra casa a Grecia y olvidar todo esto.
 
-Ya olvídalo- dice abrazándole con firmeza- ya ellos se enterarán a su manera. Olvida. Al menos lo trataste. Trataste de hacer un bien. De sensibilizarte con ella con quien tienes tantas cosas en común.
 
-Ya no puedo estar aquí. Volveré a Grecia. Tú puedes permanecer en Japón y terminar tus negocios. –Añade la británica con la voz afligida por el terrible encuentro con su único hijo.- Ya yo no tengo más nada que buscar aquí.
 
En la salida de esta la puerta se abrió nuevamente para darle salida en su limosina y en ese momento, el deportivo de la joven Daidouji-Hiragizawa arriba a la casa, pasando por su lado. En pocos momentos se encontró en el recibidor de la casa encontrándose cara a cara con Eriol.
 
No tuvo ni oportunidad de preguntar, siendo el varón que le interroga (aun el ofuscamiento de su encuentro momentos después, colorea su rostro)- ¿Dónde estabas?
 
-Con Sakura. Estuve en su departamento hasta que llegó Femeeii hace un par de horas… ¿Qué pasa?
 
-Tenemos que hablar… pero no aquí – tomándole del brazo con sorpresa y ella se deja llevar a los pisos superiores de la mansión. Pasa por delante de la habitación de Nakuru cuya luz se encuentra aun encendida pese a la hora y llegan hasta la habitación del varón el cual cierra la puerta tras de si luego de ambos ingresar.
 
-¿Qué es lo que pasa?
 
-¿Cuándo pensabas decirme que conociste a Vivian?
 
El rostro de Tomoyo palideció ante su pregunta y prefirió guardar silencio observando al varón esperar una respuesta en silencio pero su rostro (bastante desencajado, muy poco usual en su persona) le observa esperando su respuesta.
 
-No… no se.
 
-¿no sabes?
 
.-No. No se.
 
-Pero sabías quien era ella.
 
-Fue una coincidencia. Ella esperaba durar un poco más sin revelarme su identidad pero lo deduje cuando… ¿eso que importa?
 
-Importa. Importa porque me he asegurado durante mucho tiempo que se alejara de mi vida.
 
-Bueno pero los problemas que tengas con ella no son mis problemas Eriol. Si ella me buscó, no iba a cerrarle las puertas en su cara.
 
El hombre alzó la ceja sorprendido con su respuesta.
 
-No es mi madre. No es mi problema lo que tengas con ella. Ella quiso conocerme y lo logró. Lo único que no pensaba es que tendría que revelarme tan pronto su identidad. Y si quieres saber mi opinión… – guardó silencio unos segundos añade- me agrada.
 
-¿Te agrada? ¿Qué te agrada? ¿Su excentricidad? ¿Su actitud ligera y libre? ¿O el hecho que me abandonó siendo un niño?
 
-Cometió un error. Todos los cometemos.
 
-¡No me dirás que tu en tus zapatos la perdonarías!
 
-Por supuesto que no- admite Tomoyo de manera humilde pero firme- Pero está buscando cercanía. Tu cercanía. Es tu madre. Es lógico que una madre quiera tener contacto con su hijo.
 
-No irás a decirme que si tu padre pidiera tu cercanía y tu perdón se lo darías. Y no digas que si, porque no lo creo.
 
-¿No lo crees?
 
-No. Porque… ¿Cuándo fue la última vez que charlaste con él?
 
-Eso no viene al caso. Hablamos de tu mamá. No de mi padre.
 
-Tomoyo, Tomoyo: somos tan tercos como el otro. Vienes nuevamente a darme lecciones de filosofía materna y comunicación y tú no puedes hablar dos minutos con tu padre…
 
-¡Mi padre trató de venderme a un hombre para salvar su empresa!
 
-Y mi madre me cambió por su libertad. Son tal para cual Tomoyo. –Haciendo una pausa- ¿Ahora que tanto habrás sacado de tu padre para vender a un ser querido por dinero o aprenderás de mi madre para abandonar a quien te ame?
 
La mirada de Tomoyo se ensombreció ante aquello. Eriol se dio cuenta que había cruzado la línea entre respeto y cordura en aquella situación y trató de disculparse. Pero Tomoyo lo observa con los ojos claros y brillaron un segundo ante lo escuchado por el hombre.
 
-¿Esa era Vivian la que salía en la limosina cuando llegué? – él no asintió y ella dijo. – No soy como mi padre: anteponiendo sus lujos, comodidades y triunfos por encima de su familia. No soy como él Eriol. Y tu lo sabes.
 
.-Lo se.
 
-¿Por qué dices esas cosas para lastimarme? ¿Qué planeas con herirme con tus palabras?
 
Eriol no asiente y tampoco responde. Tomoyo se aproxima a su persona y replica con voz tenue. – No soy como mi padre… no soy como tu madre. – abrazándose a él con firmeza y respirando sobre su pecho. Poco a poco Eriol siente la calidez de aquel contacto y su respirar sobre la camisa de algodón y la ternura de sus palabras. – ¿Por qué no puede ser como antes? ¿Cómo cuando nos conocimos? ¿Recuerdas el día del festival de las flores?
 
-¿Qué si lo recuerdo? – dice con añoranza relajando su porte ante el contacto de la muchacha. Cierra sus ojos amatistas sintiendo los brazos del hombre responder a su contacto físico. –Vestías ese precioso kimono lavanda… pensé que nunca había visto mujer mas hermosa.
 
-¿Por qué no podemos ser sinceros con el otro? ¿A que le temes? – Pregunta ahí alzando su mirada y observando a sus ojos.- ¿Qué le tienes miedo?
 
-A perderte. – admite el varón susurrando contra sus cabellos. De todas maneras él es mucho más alto que ella. – A que te vayas… todos al final se van.
 
-No todos se van. – Afirma ella contenta de que alguna forma el varón dejase caer finalmente sus barreras y fuera honesta con ella. – Tu padre jamás se fue… Nakuru sigue a tu lado. Es tu mejor amiga…
 
-Tú eres mi mejor amiga. No se porque te trato así.
 
Ella acaricia su mejilla – Tienes miedo… que me vaya… como tu madre lo hizo.
 
-No me hagas lamentarme de entregarte mi corazón.
 
-El mío ha sido tuyo desde el principio Eriol… ¿Por qué crees que he sufrido tanto contigo? ¿Qué no me revelaras la verdad? Lo que te molesta… lo que te inquieta, a mi me afecta también. – sonrojándose ante la cercanía de sus bocas y sus cuerpos. –Siempre te he querido…
 
– He sido un tonto… un verdadero tonto. He tratado de pelear con lo que he sentido todo este tiempo. He tratado de detener lo inevitable al querer ocultar mis sentimientos o vestirlos de otra cosa. Lo he pesando tanto esta noche… cuando vi que no llegabas… me estaba volviendo loco. Entonces pensé en una vida sin ti… cerca de mí conmigo…
 
-Ella alza su rostro para hacer contacto con los labios masculinos y aquel beso comienza a intensificarse, mientras los brazos la sujetan con fuerza para mantener el alcance de su boca. La pasión latente se intensifica con los segundos que transcurren unidos en aquel beso y como si el velo de la duda y la incertidumbre de su destino desapareciera en aquel instante.
 
Tomoyo entendía que las cosas tenían que ser así; estaba enamorada de aquel hombre que le costaba trabajo abrirse y expresar sus sentimientos. Siempre fue así y sin embargo, se enamoró de él en un principio. Todos a su alrededor notaban la química entre ellos (si, irónicamente pensando en la palabra “química”), su risa hizo que gimiera en la boca masculina al cerrar los ojos disfrutar de aquella demostración de entrega y pasión.
 
Eriol se sentía desesperado y al mismo tiempo una explosión de júbilo en su interior tomó posesión de su persona y su mente. Al mismo tiempo, una ola de ideas retumba en su cerebro. Y entonces es que toma una decisión. Se separa de los labios femeninos al regañadientes y corto de aliento, roza la mejilla escarlata con su mano al notar la incertidumbre en el rostro de Tomoyo. – Yo… no acostumbro a dejar entrar a nadie en mi vida… temo confrontar algo nuevamente de lo que no me puedo recuperar… quiero hacerte feliz… verdaderamente feliz si tu me lo permites.
 
Tomoyo asiente en silencio respondiendo a su caricia al entrelazar sus manos con la de ella y dice por lo bajito. – Podríamos intentarlo… ver donde nos lleva… – Haciendo una pausa – Yo te amo. – Confiesa roja – No voy a forzarte que me lo digas de vuelta, pero esperaré a que estés listo para decírmelo. – Y mas roja aun admite – Pero… quisiera… me gustaría… – aun mas roja- es decir… – observando a su alrededor. – estamos en tu habitación… quisiera…- tartamudeando y baja su mirada ofuscada. Respira en par de ocasiones y ante la mirada interrogante del sujeto quien comprende de repente lo que puede ser que ella quiere.
 
Y su mirada lo convence irremediablemente de lo que en silencio Tomoyo quiere decir.
 
-¿Quieres pasar la noche aquí? – Tomoyo no asiente pero su mirada es bien apenada. – ¿Conmigo?
 
-Solo si tú quieres. – Admite ella- Debo decirte que desde aquella noche… en el sofá… yo…
 
Eriol la calla – Me encanta eso de ti: – dice satisfecho y sonriendo con complicidad- No todas se aventurarían a decir una cosa como esa. Usualmente somos los hombres quienes las tratamos de convencer a ustedes… me parece una brisa fresca lo que intentas de hacer…
 
-¡No te burles! – replica con un puchero. –Yo…
 
-Mí querida Amatista: – dice rozando su mejilla nuevamente y posando sus dedos sobre sus labios sonrosados. – Llegaremos hasta donde tu quieras y como quieras… – murmura con voz grave y rasposa sobre sus labios. – De todas maneras llegaríamos hasta este momento… te he deseado desde el primer momento que posé mis ojos en ti… -Nuevamente robándose el aliento de su boca al contacto con sus labios y cerrando ambos los ojos mientras las caricias son las declaraciones silenciosas de todo su sentir por el otro.
 
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Sakura se incorporó al escuchar los toques a la puerta. Una vez que se hicieron constantes anexándose al timbre del departamento, le tomó bastante trabajo ganar conciencia. Observa su reloj despertador notando que apenas son las seis de la mañana. ¡Absurdo! ¿Quién vendría a las seis de la mañana? Al salir de su habitación luego de colocarse un sobretodo sobre sus pijamas, observa la puerta cerrada de la habitación de Femeeii. ¡Vaya el secreto de ella y su hermano! Ni en un millón de años habría creído que esos dos en verdad tuvieran una relación o mucho menos, que se amaran. Pero ¿Por qué es tan difícil de creer? Fuera de lo molestoso de su hermano, merece ser feliz. Pero ¿involucrarse con una mujer casada? Entonces recordó lo que él mismo le dijo la noche anterior.
 
A veces no sabemos como y por que nuestros sentimientos se van a las personas mas insospechadas. Jamás me imaginé que me sentiría así por una mujer que resulta ser hermana de ese chino.” Admite con sus ojos sobre los verde de su hermana una vez ambos se quedan a solas al Femeeii marcharse a servirles un poco de Té. Shaoran los había acompañado pero se marchó nuevamente sin mucho que decir. “Por lo pronto, acompañaré a Femeeii a china por si algo se presenta. No creo que Li no cumpla su palabra en interceder por ella”
 
Entonces ¿Te casarás con ella hermano? Con Femeeii luego que el divorcio de ella sea legal”
 
Lo dejaré a su criterio Sakura. Por el momento, ella es feliz con lo que tenemos y procuraré que nada le haga falta nunca. Es una gran mujer.” Sonríe y Sakura se aturde en ver a su hermano…feliz.
 
Ella es una excelente persona. Y me alegra que la quieras.” Haciendo una pausa lo mira con complicidad para añadir “Te han gustado peores”
 
Touya hizo caso omiso al comentario pues Femeeii volvía a la salita con el té.
 
Los nuevos toques la hicieron salir de sus pensamientos. Apresurándose para llegar a la puerta para que los toques no despierten a su amiga. Una vez que la abre se sorprende para observar nada menos que al hombre de mirada chocolate.
 
Y al mirar a sus ojos supo que las cosas no estaban bien.
 
-¡Shaoran!
 
-Disculpa que venga tan temprano. Necesito hablar contigo si me lo permites.
 
-Si, claro – Dice moviéndose a un lado para que el varón pase. Detrás de él cierra la puerta. Este mantiene su mirada altiva y atractiva pero sus ojos parecen tristes. Y el corazón de la ojiverde se compunge al observarle en tales condiciones.
 
-Sakura… esto no es fácil para mí decirlo…
 
-Vuelves a China –Shaoran alza las cejas sorprendido mientras con aspecto triste y voz desalentada ella concluye- Mi hermano me advirtió que pasaría.
 
-Tengo que ir a presentarme ante los ancianos de la Familia y todo el consorcio. Además de interceder ante la familia por el divorcio de Femeeii. Tengo que regirme por una serie de costumbres y no se trata de mí. Es mi hermana.
 
Sakura lo invita a sentarse y lo hace en el sillón a pocos centímetros del sofá que Sakura se sienta. Ella permanece silenciosa y cabizbaja. No puede mirarle a los ojos: su mirada la traicionaría.
 
-Espero que lo entiendas- dice Shaoran preocupado al notarla tan silenciosa y cabizbaja. Ella asiente en silencio y al notar su desánimo Shaoran toma sus manos entre las suyas provocando que ella le observara a su rostro. Este aproximándose a ella y quedándose de rodillas murmura – No es un adiós para siempre. Pienso volver…
 
-¿Qué piensa tu madre de esto? ¿Te dejará volver?
 
-Mis decisiones como ser humano, como hombre, no están dictadas por las órdenes de mi madre. –Recalca con su mirada sobre sus ojos. – Jamás… nada me impedirá estar contigo. A tu lado. – sonrojándole. – estos meses a tu lado me han mostrado muchas cosas que jamás me imaginé experimentar por una persona. Voy a volver- tocando su mentón –Volveré y estaré a tu lado.
 
Sakura asiente en silencio y ambos se besan con roces cortos pero no exentos de melancolía y amor. Shaoran seca las lagrimas de Sakura con sus besos mientras ella se aferra a él con ímpetu ante la separación.
 
-Promete: sea un año, sea un mes… esperarás por mi Sakura. Así como yo ansiaré estar a tu lado nuevamente.
 
-Lo prometo – dice ella controlando sus lágrimas y sonriendo de manera nerviosa- Te lo prometo Shaoran.
 
El varón asintió con firmeza sonriendo y se incorpora llevando de la mano a la ojiverde hasta la puerta. Nuevamente se están despidiendo cuando el móvil del varón comienza a repicar y este tarda unos segundos para responder. Viendo la pantalla con el identificador de llamada no oculta su sorpresa al reconocer el número de teléfono. – Es de Dulces Tentaciones.
 
-¿Tomoyo? – Pregunta Sakura aturdida- Que extraño… ella no llega tan temprano.
 
Shaoran procede a tomar la llamada a pesar que iría al negocio a hablar con Tomoyo sobre su sorpresivo viaje a China. –Aquí Li- Responde con la mano de Sakura aun entre una de de las de él. Su rostro cambia radicalmente en pocos segundos perdiendo todo rastro de color en sus mejillas y observando a Sakura con nerviosismo – ¿es… Estás seguro? – Por el tono de voz utilizado por el varón, Sakura comienza a inquietarse y murmura ante Shaoran pero este hace caso omiso. – ¿Estás absolutamente seguro? No, no… ¿Ella no ha llamado? ¿Se han comunicado a la casa Hiragizawa…? No, está bien… yo llamaré.
 
Colgando la llamada Sakura se queda observándole en silencio pero su rostro y ojos hacen todas las preguntas de lugar. Shaoran primero llama al móvil de la joven Hiragizawa pero sale la contestadora. A continuación marca a la casa Hiragizawa.
 
Observando a Sakura con preocupación no le da respuesta a su mirada ya inquieta por el silencio del varón. – Si, gracias… quiero hablar con Hiragizawa Eriol. Es su primo Xiao Lang. – durando unos segundos escuchando – ¿Aun no se despierta? ¿Qué tal Akizuki Nakuru? Si, espero…
 
-Shaoran… ¿Qué es lo que está pasando?
 
-Algo ha pasado… – Dice Shaoran cubriendo el móvil con su mano para que no se escuche lo que está diciendo a Sakura. – Pero será mejor que vayas a la casa de Tomoyo y Eriol. Yo no puedo ir y tampoco Femeeii pues tenemos un vuelo que tomar a China con mi madre.
 
-Pero… ¿Qué es lo que pasa?
 
-Llama a tu hermano… te lo explico. – Ahí escucha que una doncella le informa que Nakuru está en su habitación pero ha sido avisada de su llamada y es puesto en espera. Sakura continúa delante de él esperando algún tipo de respuesta a lo que está pasando.
 
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Eriol abre los ojos repentinamente. Soñaba: su madre se despedía de él. Tenía tal vez cinco o seis años. Era una experiencia de fuera de su cuerpo: Vio como el indefenso chiquillo veía a la autora de sus días ataviada con un pesado abrigo despedirse de él. Darle la espalda y marcharse. Sus quejidos fueron inútiles para hacerle volver sobre sus pasos y no abandonar a su hijo.
 
Un suspiro en su cuello y el aliento tibio lo hicieron sentir aquella figura echada prácticamente sobre su cuerpo. Sonrió con satisfacción al notar el cabello que fluye como cascada esconder su rostro de su mirada. Una de sus manos permanece sobre su pecho parcialmente desnudo cubierto el resto de sus figuras con la pesada colcha de la cama. Pese a las intenciones de ambos de consumar su amor, terminaron besándose y luego, charlando. Algo difícil para un hombre como este que ninguna mujer se le ha negado jamás o no ha hecho casi nunca caso omiso a sus instintos. Y es que él tenía que decirle, contarle, narrarle todo aquello que siempre ha guardado bien en su persona. Y por supuesto, le contó la verdad de Vivian y su intención de volver a su vida cuando cursaba el joven la universidad y el apoyo incondicional brindado por Harry en aquel entonces que lo hizo ser uno de sus mejores (sino que el mejor) amigo del joven. Sin embargo decidió convencer a Tomoyo en esperar: Esperar alejarse de la ciudad… pensó en un viaje fuera de Tokio e irse de viaje de luna de miel. Una verdadera luna de miel. La joven lo aceptó sin muchos regañadientes pues ella misma encontraba que necesitaban tener una charla verdadera. Y él se veía interesado en hablar. Así que escuchó: ya tendrían más momentos, adelante para saber lo que era el amar en carne y sangre.
 
Y aquel sentimiento le llenó de satisfacción: más días como estos; amanecer con ella en su cama. Noches hablando sin parar hasta el amanecer. Hacerle el amor…
 
Que extraño sonaba aquello: jamás se imaginó a si mismo en un ámbito donde entregaría lo que llaman muchos su corazón a una mujer.
 
Pero luego pensó: jamás se lo entregaría a partir de aquel momento y es que ella se lo había robado desde el primer instante que cruzaron caminos.
 
Los débiles toques a la puerta lo sacaron de sus pensamientos. Los golpes se volvieron más incesantes e intensos a medida que se incorporaba lentamente para no despertar a la joven que dormía en su cama. Observándole una vez mas se aproximó a la puerta sin tener cuidado si quiera de cerrar su camisa. Al abrir la puerta encontró a una somnolienta (por las ojeras en el contorno de sus pupilas castañas), y alterada Akizuki.
 
-Lamento molestarte Eriol ¿Has visto a Tomoyo?
 
-¿Qué es lo que pasa Nakuru? Son las siete de la mañana…
 
-Exacto. – Afligida la joven muestra su consternación al añadir con premura- Algo ha pasado y tengo que hablar con Tomoyo. He ido a su habitación… ¡Eriol, no está! Y es demasiado temprano para ella haberse marchado a trabajar a DT.
 
-Nakuru ella está aquí conmigo… pero ¿Qué es lo que pasa? – notando un atisbo de alivio en los ojos oscuros de su prima querida pero no así la consternación se retira del mismo bello rostro de su pariente. – ¿Qué te ocurre?
 
-Eriol: algo terrible ha ocurrido. – afirma la joven con un notable atisbo de mortificación en todo su rostro y sus palabras. – Se trata de Tomoyo.
 
-¿Tomoyo!? Pero si Tomoyo está aquí.
 
-Si, pero es acerca de sus padres…- añade con los ojos acongojados. El hombre levantó las cejas sorprendido pero no aturdido por lo que la mujer le informa.- Es imperativo que la prepares…
 
-¿La Prepare?
 
Asintiendo añade.-Hace unos momentos me llamó Shaoran y colgando con él tocaron a la puerta. Hay dos oficiales esperando en el salón. Buscándote a ti o a Tomoyo. – Y en pocos momentos Eriol escuchó con lujo de palabras lo que su prima le informa y de lo que está enterada. Procurando que Nakuru no despertara a Tomoyo, este le pidió que se retirara y les ofreciera café o algo a los oficiales que se encuentran en su salón de la casa.
 
Cerró la puerta con lentitud y apoyó su frente a la madera. ¿Por qué? ¿Por qué ahora que las cosas estaban tan bien? Que por primera vez, podría ocurrírsele en su persona que era feliz. Ahora ¿Esto?
 
Y ¿Cómo informárselo? Observó al lecho donde la joven aun se encuentra dormitando bajo las mantas y no sabe como, pero decidió que es mejor que se lo dijera: Avanza a pasos firmes pero se encuentra nervioso. Luego de analizarlo unos segundos más, comenzó a zarandear la figura dormida en la cama. Unos ojos amatistas le devolvieron la mirada pero una luz en el fondo de los mismos le iluminan el rostro y su sonrisa al verse delante del rostro del sujeto de mirada azulada, esa complicidad surge nuevamente en sus labios y Eriol no dice nada al verse atrapado contra los labios femeninos sugerentes y ella que se le sujeta al cuello.
 
Unos besos exhaustivos son intercambiados por el par, pero Eriol se recuerda a si mismo que por mas que él quisiera ir mas allá, hay otras cosas mas importantes. Rompe el contacto y se queda en silencio buscando las palabras adecuadas.
 
-¿Qué ocurre? – Interroga al varón al notar su humor algo oscuro contrario a horas antes. Temiendo que su viejo temperamento o sus dudas tomaran posesión del mismo en estos instantes ella pregunta con un atisbo de temor en su mirada- ¿Acaso te arrepientes de nosotros…?
 
-No, no. Tomoyo no es eso: hay dos oficiales en los pisos inferiores. Preguntan por nosotros…
 
-¿Por nosotros? ¿Oficiales? Pero…- no comprendiendo sus palabras- No se para que alguien preguntaría por nosotros… ¿Policías?
 
-No exactamente. – Afirma el varón de manera precavida. Toma sus manos entre las suyas y observando a sus ojos le dice- Antes de que te diga esto te advierto que siempre estaré a tu lado Tomoyo. Siempre… pase lo que pase. Estaré contigo siempre…
 
-Eriol: me estás asustando. ¿Qué ocurre? ¿Qué quieren esos hombres?
 
-Vienen departe de la embajada Francesa. Son oficiales del cuerpo diplomático Frances. Hubo un accidente hace tres días… – Tomoyo siente como sus manos pese al aferre del sujeto comienzan a enfriarse y su corazón a palpitar cada vez mas fuerte. – …en altamar… Tomoyo… tu mamá está muy mal herida. Les urge que partamos inmediatamente a Francia para traerla por aero-ambulancia.
 
-¿Mamá? ¿Mi mamá?
 
-Desde anoche comenzaron a salir las noticias en la radio y la televisión. Nakuru al menos me ha dicho que, lo están informando en los noticieros esta mañana…Un empleado de DT llamó a Shaoran desde el negocio.
 
-Pero no comprendo… ¿Por qué me necesitan a mí? ¿Por qué mi papá no toma la decisión de traerla en aero-ambulancia? –Ahí y por la mirada de su esposo, la joven pierde el poco color de su rostro y sus pupilas reaccionan ante sus propias palabras- Eriol… ¿Qué le pasó a mi papá?
 
Eriol no consigue darle respuesta con sus palabras: su propia mirada ha perdido la alegría que le inundaba un rato atrás y sus brazos son los que encuentran expresar lo que sus palabras se niegan a decir. Toma a la joven fusionándola contra él en un abrazo, intenso, suave pero bastante expresivo y ella le responde pero contrario a este, su mirada no se acongoja o se llena de lágrimas; su tristeza podría ser interna. Pero las lágrimas no hacen su aparición.
 
Y su corazón presiona con intensidad contra su pecho.
Pero el pensar en su padre y en su madre, solo siente la preocupación. Y eso la asustó…. Porque en su persona no siente la tristeza y la congoja que una noticia así le afectaría en si.
 
La noticia que pudo leer en los ojos de Eriol: Tetsû Daidouji estaba muerto.
 
——————– Continuará.
 
Estamos a la recta final de DT. El próximo capitulo es la conclusión de tan controversial historia. Al menos muchas de las dudas que rondaban en el transcurso de la misma fueron aclaradas. Sabemos ya que Sung Ho no era de la preferencia de Femeeii y viceversa. Su mamá apuesto que aun tratará de vivir en negación. Por el otro lado, Shaoran ha prometido ayudar a su hermana a salir de tan problemático matrimonio. ¿Acaso Vivian se enteraría del destino de Tetsû y fue a advertir a su nuera? Pero Eriol no le dio ni oportunidad de explicarse y literalmente la sacó de su casa; si que nuestro guapo protagonista tiene muchos rencores acumulados… ¡Imagínense que casi le cuesta su matrimonio con la bella Tomoyo!
 
Shaoran vuelve a china con sus parientes pero ha prometido a Sakura que volverá por ella… ¿Debería esperar la ojiverde a que el varón cumpla su promesa? ¡Harry y Nakuru! En definitiva hay que ver que pasará con esta pareja ahora que Diana ha revelado la verdad a su cuñada… ¡vaya parientes que tiene nuestro fotógrafo favorito! Ya supimos que un empleado de DT –Taikaro – fue quien tomó el dinero de la caja chica durante el Festival de las Flores… ¿Quién es su cómplice? ¿Acaso lo sabremos pronto? Ha sido un capitulo largo y tendido: 47 paginas. El próximo capitulo y final, veremos las repercusiones en la vida de Tomoyo de todo lo que ha pasado. Un reencuentro no tan agradable entre los padres de Eriol que la triste situación los pone en el mismo terreno y por supuesto, la llegada de alguien del pasado de Tomoyo que pone a prueba sus sentimientos y los de Eriol… ¿Qué pasará a la conclusión? ¡Quédense y lo verán!
 
En una nota personal, gracias a todos… muchas gracias por sus constantes comunicaciones, correos, mensajes privados, reviews y críticas a la historia. Gracias a ustedes alcanzo casi los 500 rr y espero llegar a ellos para el cierre de la historia. A todos aquellos que me dan sus buenos deseos y ánimos vía Twitter y por supuesto quienes han esperado más de un mes para esta actualización. Gracias infinitas.
 
No creo que jamás habría recibido comentarios más detallados y abundantes que lo ocurrido en el pasado capítulo. Muchos coinciden que la escena entre Sakura e Ieran estuvo para quedarse con la boca abierta. Lamento mucho si se esperaban algo mas departe de Touya pero pensé que contrario a Sakura, Shaoran ya había preparado a Touya para como interferir en una reunión con la familia Li y más con Ieran. No creo que a Ieran le habría agradado ser amonestada por un extranjero delante de la familia de Sung. ¿O ustedes que creen? Ahora falta saber hasta donde y como será el desenlace de esta parejita.
 
A los que leen la historia y son usuarios registrados, lamento mucho que no haya concluido hasta este momento con sus comentarios e impresiones y retornarles sus rr: mi Internet en la oficina – que es uno de los pocos momentos que lo uso con mas libertad- ha estado fallando desde hace semanas y cuando escribía y daba a enviar, se perdía la señal y todo se perdía X_X. hasta el momento solo unos poquitos han podido recibir sus respuestas y no saben cuanto lamento esta situación. Los llevo en mi corazón a todos y cada uno y no saben como me alegran sus comentarios. Muchas gracias por todo su apoyo y siempre leo sus impresiones ¡Que no dejen de llegar!!!
 
Se que muchos se preguntan hasta aquí abajo ¿Acaso no pasó NADA entre Eriol y Tomoyo? Lamento decirles que a pesar que hubo muchos besos, caricias, confidencias y uno que otro jugueteo entre este par, la historia es para todo público. Además no quise que ellos dos se entregaran a sus pasiones y luego esta situación podría ponerlos nuevamente a como los dejamos en el capitulo 15: sin saber si pisan firme en su relación o fue una pasión de una noche. Pero, lo que se viene pondrá en velo de duda la resistencia de este par… créanme… tendremos que tomar par de duchas frías por lo que se avecina jejejee.
 
Como les he dicho anteriormente, ya estamos en la recta final y tendrán que leer nuevamente y bien estos comentarios para encontrar respuestas a sus inquietudes y una que otra pista está bien puesta entre los comentarios que podrían leerse como un adelanto al GRAN FINAL que será en la próxima actualización…
 
Un abrazo enorme para todos.
 
Se cuidan,
 
Crys.