Capitulo 15 – No es deseo ¿Que es?

Mis intenciones no es el confundirla. Pero creo que estoy más desconcertado que ella. ¿Cómo puede aparentar indiferencia como si nada hubiera pasado? Es la mujer más fascinante y más extraordinaria que ha cruzado mi camino… y estoy casado con ella. Cada día a su lado es una prueba de resistencia que se vio muy cerca de verse rota anoche. Y por un instante al vernos interrumpidos por Nakuru maldije su decisión de quedarse en casa. Harry: O te llevas a tu esposa o ella se verá durmiendo muy pronto en un hotel. No negaré que lo poco que pude dormir todo se rodeó a los sentimientos de pasión experimentados en los brazos y sobre el cuerpo de aquella mujer que conozco como amiga pero jamás como amante…. ¡Y estuvo tan cerca! Las dos duchas que tomé luego de aquel casi encuentro no me sirvieron para bajar mis instintos y mi sed por ella, terminé soñando con ella: Soñando tenerla como nunca la he tenido: como mujer.
 
Harry viene a cenar en casa esta noche. Dice que mi padre aprovechó su viaje a Japón para mandar algo con él: algo de Tomoyo realmente y que la pérdida de su maleta en el aeropuerto impidió que me lo entregara a mi o a ella con anterioridad. ¿Algo de Tomoyo? ¿Qué puede ser de Tomoyo? Ahora que recuerdo, ella se quejó que perdió su cargador de su portátil… pero ¿No compró un reemplazo? Aun no se que pueda ser. Por el momento ella se marchó bien rápido de casa esta mañana y bastante nerviosa al parecer, por su entrevista esta tarde con la nueva cliente… ¿O será por lo que pasó anoche? Ahora mismo son las dos y algo de la tarde y no ha pasado un solo minuto en el día de hoy que no piense en ella ¿Qué es lo que me pasa? ¿Por qué no puedo dejar de pensar en ella? Mejor no me abrumo con estos detalles… debería comer algo pero no tengo hambre… al menos no por comida…”
 
 
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Miyari contrario a su jefa y al cocinero no fue nada sutil al revisar aquel salón de espera con escrutinio; aquel lujoso aparador y por supuesto los muebles que le componían y los accesorios para decorarlo. La vista de la ciudad desde los enormes ventanales es impresionante y podía observarse casi toda la ciudad y eso que muchos de los edificios alrededor son igual de altos que este.
 
Adecuaron la mesa de centro del salón con los platos lujosos de porcelana que Tomoyo había tomado del almacén del café (y usados en la fiesta Hiragizawa) para hacer su demostración de los bocadillos y demás entremeses. Incluso incluyeron varios bocadillos dulces y como detalle adicional un modelo pequeño decorado de una de sus mejores tortas: la selva negra pero tenía adicional un baño de chocolate y brandy para acentuar su sabor tan intenso.
 
La mujer se hizo presente acompañada de una doncella y más atrás venía un hombre. Alto más allá de los cincuenta años. A Tomoyo le recordó un actor norteamericano muy famoso por sus películas más recientes pero este era un poco más fortachón. Su mirada recorrió los tres rostros de los japoneses y saludó con una breve cabezadita mientras la anfitriona y jefa vestida de un exclusivo pero sencillo vestido de diseñador se aproxima a ellos y con una sonrisa y un japonés casi perfecto dice- bienvenidos… disculpen pero mi esposo nos acompañará a la degustación…- brindando la silla a Daidouji mientras Miyari y Taikoro permanecen de pie y cada uno toma sus posiciones. –No habla nada de japonés así que interpretaré por ustedes… todo se ve delicioso… – Añade sin nada de emoción sin embargo sus ojos brillan a la expectativa. – ¿Con que iniciaremos?
 
El tiempo pasó rápido contrario a lo que nuestra protagonista espera. Tomando notas mientras sus clientes degustan todo, se percata que la mujer está bien actualizada con relación a los pasabocas tradicionales japoneses y la mayoría de los occidentales. Rechazando unas propuestas y tomando otras, su esposo le aconsejaba y ella le traducía a la japonesa.
 
-Creo que pondremos dos estaciones de bocadillos. – Afirma la mujer entusiasta limpiándose la boca una vez terminada la degustación y tomando un sorbo del muestrario de botellas de champaña también llevadas para la ocasión– Definitivamente quiero aproximadamente sesenta pequeñas versiones de esta torta… está exquisita. Con relación a la mesa de bebidas optaremos por grappa*, cócteles diversos y la champaña de la botella azul – señalando una botella de champaña sumamente costosa pero producida en Francia- Creo que tenemos en nuestras manos un evento sumamente exitoso.
 
-Muchas gracias… – Dice Tomoyo mientras sus dos empleados limpian y recogen la vajilla y todo lo usado para la degustación. – En realidad todo lo que ha escogido ha sido muy acertado: no habrá competencia de sabores en los pasabocas y el hecho que ha rechazado algunas opciones me demuestran que usted quiere toda la actividad lo mas europea posible.
 
-¿No tendrá inconveniente con ese detalle?
 
-Para nada. Estudié en Francia alta cocina y postres. Puedo asegurarle que mi equipo está mas que entrenado para este tipo de actividades. No es la primera que toma este aire europeo. Ya hemos atendido casos como este.
 
-¿Este negocio es suyo?
 
-Así es.
 
-Tienes un negocio muy exitoso. No dudo que tuvieras el mismo impulso en Londres… si decidiera irse a vivir allá. – Tomoyo levanta su mirada a su interlocutora y aunque esta lo dijo del modo mas natural posible, algo de su comentario no le trajo un buen presentimiento.
 
-¿Es de Londres?
 
-Si pero no estoy allá desde hace años – Responde con honestidad la mujer y Tomoyo se le queda observando de manera perspicaz. – Disculpa, voy por la chequera…
 
-No es necesario. Mandaré en horas de la tarde el presupuesto a su correo electrónico y entonces podrá pagarme con cheques o vía transferencia bancaria y me dará todos los detalles adicionales concernientes al evento- Sintiéndose nerviosa se incorporó añadiendo. – Gracias por esta oportunidad- Saluda con cortesía y toma una de las cajas que llevan sus empleados y su bolso. –No la decepcionaremos.
 
-Espera… – Dice la mujer incorporándose y rápidamente habla en griego con su esposo. Tomoyo no sabe lo que dice pero observa a la joven japonesa y luego le responde a su esposa. Unos segundos más pasan y ella añade – Quédese por favor… sus empleados que se retiren.
 
Miyari y Taikoro observan a la aludida y esta asiente lentamente y ellos se retiran saliendo del departamento y siendo escoltados por una doncella de la mujer. El griego se incorpora y saludando con respeto a la joven japonesa se retira dejando a las dos mujeres a solas.
 
-¿Hay algo que le haya molestado?
 
-No… – responde Tomoyo pero no de un modo convincente.
 
-Señora: he aprendido a través de los años a leer a las personas. No seré una experta pero se cuando me están mintiendo- Sonríe con seguridad y Tomoyo palidece ante su sonrisa. La joven aprieta más a su figura la caja y retrocede con nerviosismo a lo que su anfitriona añade- Así que te ha hablado de mí…
 
Tomoyo no se sorprende ante su deducción aunque el nerviosismo de su parte es más que notable: ha sido eso lo que ha delatado con su anfitriona-No es difícil reconocerla. Aunque su cabello luce diferente.
 
-Tenía veinte y tantos en esas fotos… ahora tengo cincuenta y tantos…
 
-No es solo eso. Usted cambió el color de cabello a propósito. Pero es difícil no ver los rasgos de él en usted. – Traga un instante- Pero usted… él me dijo que usted estaba muerta…
 
-Lamento haberte traído pero no ha sido bajo falsas pretensiones. Estaba buscando información de un buen lugar que me hiciera el trabajo de bocadillos para una fiesta y me recomendaron el lugar de “Dulces Tentaciones” que era la dueña Tomoyo Daidouji casada con Eriol Hiragizawa. Nadie en Japón sabe mi relación con él. Lo que nos une… y de ahí en adelante se me hizo imposible ignorar al destino.- Sonríe con nostalgia.- Necesitaba hablar contigo… conocerte.
 
-No tiene ningún derecho… en engañarme… en traerme aquí- ahí cortando la explicación. – conozco la historia entre usted y mi padre… – Añade con firmeza.
 
– Y yo se que te casaste con Eriol. – Alzando las cejas al notar el nerviosismo de la amatista- Con mi hijo. No fue mi intención.-Añade con humildad- Pero necesitaba hablar contigo… en un lugar neutral.
 
-Esto no es neutral. Es su apartamento. –Replica la muchacha de bucles plomizos. – ¿Por qué?¿ ¿Por qué yo…? Y no creo que sea correcto… -Insiste- ¡Usted está muerta!
 
-¿Eso es lo que te dijo él?- Sin esperar réplica añade- ¿Lo que dijo Hiroshi?
 
-El señor Hiragizawa solo habló de usted una sola vez. Solo una… y Eriol simplemente me dijo que estaba muerta.
 
Ella asiente en silencio y luego añade con cierto acento arrepentido y melancólico. . – Hace mucho tiempo, para él dejé de existir cuando lo dejé con su padre… creí que hacía lo correcto… que hacía lo mejor para mi pequeño.
 
-¡El creció sin su madre! ¡Usted no sabe el daño que esto le ha provocado!
 
Vivian la observa fijamente y sonríe con dulzura para decir con satisfacción y un atisbo de alivio.-Lo amas. En serio lo amas…. Hablas con tanta pasión… me recuerdas tanto a mi… cuando era mas joven que tu…
 
-¡No nos compare! Yo jamás abandonaría a mi hijo… jamás lo lastimaría como usted ha dañado a Eriol. O a su padre.
 
-Lo que hice no estuvo bien… – dice a media voz y con un tono de vergüenza y emoción- lo comprendo. Pero si me dejaras hablar…
 
-No. Basta… no… – Dice Tomoyo dándole la espalda y saliendo del lugar. Ella la sujeta por el brazo en un gesto sorpresivo para la amatista quien se voltea pasmada por su acción.
 
-Por favor… deja que te explique. Son solo cinco minutos… escúchame cinco minutos y podrás marcharte. – Dice con gesto de imploración la mujer
 
Tomoyo jamás ha sido injusta. Y sabe dentro de su corazón que se arrepentiría de lo que diría y haría a continuación por lo que llegó a decidir. Y sabía también que Eriol tampoco le perdonaría que no escuchara la verdad… aunque luego a ella le doliera el saberla. – De acuerdo… – Sacando su móvil y marcando un número en la memoria a los pocos segundos le responde Taikaro y dice- Ha surgido algo. No, no tienen que esperarme. Tomaré un taxi…- escuchando unos segundos- Si, estoy segura… nos vemos en DT. – Se queda mirando su teléfono unos segundos y levantando la mirada a Vivian, le dice- La escucho.
 
Vivian la observó con cuidado antes de asentir, invitarla a sentarse e iniciar su anécdota mientras la joven le escucha en silencio aun con el móvil en su mano.
 
-Cuando me di cuenta del error que cometí en casarme con Hiroshi estaba embarazada con Eriol. – Dice con añoranza y su bello rostro no deja de sentir un aire de culpa y así mismo de exaltación como si esos momentos volviera a vivirlos en aquel instante – Nunca lamenté el regalo de un hijo en aquellos instantes. En realidad Eriol fue el que me hizo reconsiderar mi vida como esposa y madre. Cuando nació…- suspira con melancolía y en su mirada late el brillo de la buenaventura cuando añade.- Debes experimentar el ser madre para comprender lo que yo sentí en aquel momento… luego de su nacimiento me dediqué en cuerpo y alma a cuidar a mi pequeño. A mantener nuestro hogar y a llevar la armonía entre nosotros…- ahí su mirada se acongoja y su sonrisa se borra al añadir. – Pero no era suficiente.
 
Hace una pausa para incorporarse y se dirige a pasos lentos a la ventana y su perfil es delicado y sus facciones occidentales se acentúan al añadir con gesto severo- Dios sabe que lo intenté… por mucho… pero al final – abrazándose a si misma- Creo que me engañé por un tiempo. Pretendiendo ser feliz… pero no podía serlo. Me maldije por sentirme egoísta y querer mi libertad y felicidad a toda costa.
 
-¿Para ir a buscar a Tetsû? ¿A mi padre? – Pregunta Tomoyo finalmente a su interlocutora guardar silencio.
 
Sorpresivamente Vivian niega con su cabeza y añade con gesto pasivo- Mi libertad como soltera. Si bien espero que me comprendas Tomoyo, los occidentales tenemos ciertas ventajas como personas que los Orientales guardan con recelo: tal vez son esas actitudes de respeto y de comunidad que les rodea. Pero no puedo asegurar a un solo japonés que sepa expresar su amor como los occidentales hacemos: somos melodramáticos, pasionales, expresivos, sentimentales, llorones y nos atrevemos sin miramientos a decir lo que pensamos y sentimos…
 
-Los japoneses por el otro lado, se guardan muchos de sus sentimientos. Hiroshi era así: reservado, maduro, consciente… yo era todo lo opuesto de el o de Tetsû quien era un hombre centrado y muy maduro para la edad que teníamos… – hace una pausa- yo era el torbellino en cada una de sus vidas. Hiroshi me confesó una de esas últimas veces que nos vimos, que su espíritu se veía engrandecido con mi presencia efervescente. – sonríe a su invitada- y ahí fue que lo supe. Que no amaba a Hiroshi. Que amaba como me hacía sentir… y al mismo tiempo, me sentía atrapada en una sociedad y una familia de tradiciones y cultura tan diferente a la mía. No podía viajar sin su compañía… no podía decidir por mi misma. La infelicidad en un matrimonio es un yugo muy pesado de llevar y más si te sientes atada de pies y manos.
 
-Pero… Aun no la comprendo ¿Qué tienen que ver sus sentimientos y sus deseos de libertad al hecho de que Eriol hace aparentar que usted está muerta? ¿O su esposo? Ellos hablan de usted…
 
-Los japoneses aceptan con mucha facilidad la viudez por encima del divorcio querida Tomoyo. Incluso creo que hay una familia del lado de Hiroshi (familia china) que no acepta el divorcio y tampoco lo conoce. –Niega con su cabeza- Me casé por venganza… por vengarme de tu padre por haberme engañado. – Sonríe con tristeza- Nada bueno puede venir de un matrimonio que nace del despecho. Cuando Eriol tenía un poco más de ocho años, decidí que era hora de irme. Como Hiroshi no quería sentirse deshonrado ante los suyos por la idea de un divorcio y tampoco quería torturarme dentro de un matrimonio sin amor, creyó que lo mejor era fingir mi muerte. – añade con melancolía – y eso incluía marcharme del ámbito y la vida de Londres para que la mancha desapareciera conmigo. Y eso incluía dejar a mi hijo. Pretender que jamás existí en sus vidas.
 
Una lágrima brillante y grande apareció por el contorno de su mejilla e inició el camino para otras que siguieron a esta. Ella rápidamente limpió su mejilla; su rostro impecablemente maquillado no dejaba rastro de aquella reacción.
 
-Abandoné y di custodia total de mi hijo a Hiroshi.- Ahí hace otra merecida pausa y añade luego de estudiar la mirada del rostro de Tomoyo- Se que piensas: ¿Qué criatura como esta puede abandonar a su hijo por su libertad? ¿Cómo pude abandonar a aquella personita que al final es todo lo que necesitaba? Crees que soy cruel y sin corazón. Pero no es así. No te diré que la primera o la segunda noche lloré por la falta de mi hijo pues sería mentirosa. No doy a demostrar mis sentimientos con facilidad… y suelo herir a todo aquel que me queda a mí alrededor pero sigo siendo un ser humano con virtudes y defectos pero luego de unos meses, estando en Venecia, me eché a llorar… lloré por días encerrada en mi propia depresión y luego fue que recapacité en lo que había hecho pero era muy tarde. Ya no había marcha atrás: Abandoné a mi hijo a su suerte y a mi esposo por un capricho inútil de una persona inmadura. Muchos años pasaron… casi diez u once. Cuando Eriol cumplió dieciocho años, volví a Londres a buscarlo para encontrarlo a punto de ingresar en Oxford. Un hombre igual a su padre de apuesto, ciertos rasgos muy parecidos a los mios y con el mismo corazón de su madre…. O en apariencia así daba a entender.
 
-¿Cómo reaccionó Eriol? – Pregunta Tomoyo con un nudo en su garganta por las emociones y los ojos llorosos.
 
-Incrédulo, exaltado…extasiado. Pero luego su éxtasis se transformó en amargura y desolación. No se si Hiroshi supo o no que estuve en Londres… -Negando con su cabeza- que busqué a mi hijo. Lo que si se es que Eriol luego que le conté que pasó y porqué su padre todos esos años le dijo que yo había muerto. – Encogiéndose de hombros- es obvio porque nunca investigó más allá o trató de buscar una tumba… luego de eso, me odió con todas sus fuerzas. Me pidió que me alejara de su vida. Que jamás me perdonaría el haberle abandonado.
 
-No creo que su vida haya sido más sencilla si hubiera permanecido a su lado, descontenta por su destino.
 
-Pero tomé el camino más fácil: huí. No volví a buscarlo y él no me volvió a buscar. Lo acepté con el corazón roto. Arrepentida más que nunca de mi decisión de dejarlo al destino. Pero siempre sabía de él… me informaban los progresos y sus éxitos profesionales. Jamás intenté buscar una cercanía a él… no nuevamente-Negando con su cabeza- pero, su vida sentimental no ha sido la misma… hasta que te conoció.
 
-¿Me conoció?
 
-Vi por Internet la fotografía tuya con mi hijo en su fiesta de cumpleaños. Eres tan hermosa como me lo imaginaba. Mi esposo me insistió que viniera a Japón e intentara nuevamente contactar a mi hijo. –Sonrojándose añade- pero son muy pocos los despechos que puede una mujer soportar y no creo que pueda vivir con un nuevo desplante departe de él.
 
-Eriol es como una figura incompleta… – habla Tomoyo – rara vez deja ver sus sentimientos ante los demás y cuando lo hace, luego considera que ha pecado… que es como una plaga que debe de ser exterminada- prosigue con gesto de reprensión. – Esto que me ha revelado, explican muchas cosas de su hijo… muchas… él no cree en el amor…
 
La mujer parpadea sintiendo las lagrimas luchar por salir de sus ojos y contrario a Tomoyo que si las deja salir con libertad añade- No sabe expresar el amor… le tiene miedo. Huye cual chiquillo que ha sido atrapado haciendo alguna travesura. Me es imposible comprender su manera de proceder pero aun así permanezco a su lado, con la esperanza de que revele lo que su corazón a veces se reprime en decir.
 
-¿Qué no cree en el amor? Pero… ¿Cómo te propuso que te casaras? ¿Por qué están casados?
 
Tomoyo niega con su cabeza y siente cierta culpabilidad al revelar esto a una mujer que prácticamente no conoce. Dice con gesto cansino- Porque encima de todo es un buen hombre. – Sonríe con nostalgia- Yo… me casé con él para que mis padres no perdieran la compañía que a mis abuelos les costó tanto ascender. Mi padre odia a Eriol; él jamás perdonó que usted se casara con su mejor amigo… o que este le engañara a usted para que se casaran –Vivian la observa sin interrumpirse. – Lo cierto es que amo a Eriol por encima de todas las cosas y no me importa ahora mismo si me ama y no me lo dice – Sonríe como si hubiera descubierto algo y limpia sus lagrimas mientras Vivian se sienta a su lado – Siempre lo he amado. Y mi corazón me dice que sus sentimientos son parecidos a los míos.
 
-Creo que lo he perjudicado. Su infancia pensando que su madre ha muerto y luego enterarse que en realidad fue tan egoísta que prefirió dejarlo al quedarse a su lado. Por eso me guarda tanto rencor.
 
-No creo que el rencor sea solamente para usted. Creo que también Hiroshi ha recibido un poco del rencor de Eriol a través de los años: no importa que interesado se muestre él en las cosas de su hijo, este le trata con frialdad e indiferencia. –Dudando un instante pregunta. – ¿Quiere volver a la vida de Eriol nuevamente? ¿Es por ello que está en Japón y me buscó?
 
-Quería que me ayudaras si. Pero en las circunstancias que me describes en la cual está su relación, no se en verdad si podrías ayudarme a acercarme a mi hijo… interceder por mi. Háblale de mí… trata de hacerle entrar en razón… de que me perdone. Se que no puedo borrar mis acciones del pasado pero…
 
-No se en que pueda ayudarle. Usted lastimó mucho a su hijo. Y todavía refleja el resultado del abandono al cual se vio expuesto…
 
Tomando sus manos insiste diciendo – Por favor Tomoyo, en nombre del amor que tienes por mi hijo… te imploro… ayúdame a obtener su perdón. He cometidos tantos errores en mi vida y se que Dios no me perdonará esto que he hecho con él, y se que merezco el infierno cuando muera. Pero quiero vivir en paz y en la vida de Eriol lo que me queda de vida.
 
 
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Por fin termina de lloviznar y observa como un débil sol, cruza las espesas nubes para dar por terminada la lluvia que ha caído aquel día en su natal China. Mientras tanto la chica de ojos azabaches se encuentra revisando las cuentas de su casa junto a su padre cuando tocan a la puerta. Extrañada ve que esta se abre y su mirada muestra el descontento de ver el visitante. Su padre le observa con advertencia mientras dice con generosidad. – Bienvenido.
 
-Gracias por recibirme. – Afirma el sujeto observando a padre e hija con gentileza- ¿Está ocupado? Puedo volver luego…
 
-No, No adelante joven- Dice el padre de Meiling ante la mirada indiferente de la joven quien vuelve su atención a los números. En chino su padre le reprocha diciendo – ¡Niña! ¡Deja eso! –Haciendo con ello que Meiling le dirija una mirada de exasperación a su progenitor.
 
-No señor Li por favor- afirma el sujeto levantando su mano para excusar a la joven – He venido en un momento inadecuado.
 
-Ningún momento es inadecuado para usted joven – afirma el sujeto mientras Meiling recoge todo.
 
Incorporándose dice con un tono de voz austero – Así es. La que incomoda aquí, soy yo. Con permiso padre- llevándose ella los libros de cuentas que a pesar que su padre le llama la atención y llama por su nombre dos ocasiones esta se marcha sin darle el frente.
 
Meiling camina con rapidez los pasillos de la casa para huir de ser presa de ese sujeto tan insoportable. ¡Cuando se volvió tan aburrido!? Se pregunta mientras dobla la esquina de los pasillos y su sorpresa es enorme al ser sobresaltada por la figura que le espera con los brazos cruzados y actitud desenfadada.
 
Con calma le dice- Tu padre te castigará.
 
-Creo que podré vivir con el castigo de aquí en adelante. – Añade con desprecio volviendo a su camino pero siendo seguida con facilidad por el joven chino. Incómoda por ser victima de acoso añade- ¿Qué es lo que quieres?
 
-Que gruñona te has puesto con el paso del tiempo. ¿Eras así de insoportable cuando éramos pequeños?
 
-En realidad no recuerdo – dice ella con ligereza. – pero supongo que así era cuando siempre te aliabas con Xiao Lang para alejarlo de mi.
 
-No lo alejaba de ti. Éramos chicos… y muy buenos amigos.
 
.-Si es eso cierto… ¿Por qué no volviste a contactarlo en todo este tiempo? Tiene que obligarte tu papá a pretenderme a mi por órdenes de no otra que de Mi tía para que te vuelva a ver la cara… – añade con cierto tono de rencor que atrapa con cierta sorpresa al hombre.
 
-Uffff que temperamento… no sabía que te había hecho tanta falta. De ser así habría vuelto un poco antes- al notar el rostro inexpresivo de la chica agrega- ¿Acaso te has olvidado? La última vez que estuve aquí me dijiste que no me querías ver en lo que te quedara de vida. Que era un ser ruin y mezquino…
 
Ella sonríe con sorna para añadir. – Debes de habértelo merecido. –Se voltea para añadir. – No recuerdo muy bien que pasó pero…- en aquel momento su boca fue cubierta con la de él con un gesto demasiado rápido y fugaz para que ella pudiera detenerla.
 
Los libros y las calculadoras cayeron al suelo mientras trata de zafar el agarre del sujeto en su espalda dirigiendo su torso contra su pecho y logra entreabrir los labios femeninos con poca diligencia. Las mejillas de la chica se sonrojan pero se deja llevar por el roce y el contacto con aquella boca. Cuando este finalmente rompe contacto, lo hace con el aliento entrecortado y los ojos brillantes observando el rostro femenino y los ojos azabaches que no dejan de observarle en hito.
 
-Eso fue lo que pasó… – en aquel instante la mano femenina se estrella contra su rostro con ímpetu y fuerza sonando con estrépito y el ardor en la mejilla del sujeto no se hace esperar.
 
-¡Como te atreves! Eres un…. – Con la voz entrecortada- Un…- el rostro se le pone cada vez más rojo. – Un…
 
.-Vaya… di lo que quieras-dice el hombre quitando el labial de sus labios. – Lo mejor es que se, que tengo al menos esperanzas…
 
-¡Como te atreves a decir eso! Cuando una mujer abofetea a un idiota, lo hace porque no le ha gustado nada lo que ha hecho.
 
-Puedes decir eso… – dice con satisfacción a pesar de la marca roja en su mejilla- Sin embargo, me has devuelto el beso Meiling…
 
-¡No es verdad!- replica toda colorada.- Eres un mentiroso…
 
-Seis coma cinco segundos si nos vamos a números…
 
-¡Estás delirando!
 
-Delirando o no está bien claro que estamos ahora mas que nunca, destinados el uno para el otro. Lo quieras o no, este “matrimonio” le conviene bastante a tu padre para no perder todo el honor de la familia Li- ella le retira la mirada y él respira unos segundos y añade con humildad y cierta exasperación al buscar sus ojos.- Comprende que si no es conmigo, podría ser con alguien mas. Los Li no se rinden ante nada… o nadie.
 
-¿Quieres que acepte esta idea ridícula? Que me case contigo.
 
-El honor para mi será el que en realidad lo aceptaras- admite el hombre mientras sus mejillas se encienden. Viéndose sorprendido por su declaración abierta a sus sentimientos añade con burla –Es decir… -sonriendo nervioso- ¿Qué otra opción tienes? Li Ieran no se detiene ante nada y eso está claro. Mis sentimientos por ti no han cambiado desde que tengo catorce años… ¿Acaso no entiendes porque no me he casado? – Ahí atrayendo la mirada azabache a sus ojos – Pude haberme casado con cualquier mujer sin embargo… siempre tuve esperanzas…
 
-¿Acaso consideras que este matrimonio impuesto es una respuesta definitiva a estas “Esperanzas” tuyas? – Pregunta ella con vergüenza pero desafío y burla en sus palabras.
 
-Sin embargo… aquí estamos. Aprenderás a amarme…
 
-No se aprende a amar. Se ama y punto…
 
-No Meiling… a veces no es así. Pero… – sonríe con confianza- ya me encargaré yo de llenar ese pequeño vacío en tu corazón… un día a la vez… un paso a la vez… -y hace un saludito en señal de despedida marchándose por el pasillo del lugar con una tonada silbando de sus labios y ante la mirada encolerizada (y odiamos admitirlo, sorprendida y admirada) de la chica de ojos oscuros.
 
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El hombre la observa al otro lado de la mesa mientras ambos toman un poco de té. Una tradición inglesa que ha calado muy en el gusto del italiano. El silencio en el salón es intenso y solo el ruido de las tazas y los platos rompen el silencio.
 
-¿Crees que has hecho bien en revelarle la verdad? No la conoces.
 
-Tengo una muy buena impresión de esa muchacha. Aunque he percibido en ella una profunda tristeza. Pasa un momento difícil.
 
-¿Provocado por que? ¿Por tu hijo?
 
Niega con su rostro al tomar un sorbo de té y añade- No se nada de ellos como pareja para saberlo, pero no lo dudo. Si los rumores de la sociedad de aquí no me fallan, ella estaba comprometida con otro hombre. Ebisawa se llama…
 
-¿Al sujeto que le vendí la Venus de Milo?
 
Ella sonríe y niega nuevamente- Con su hijo. Lo dejó plantado en el altar y menos de un mes, se casa con Eriol. No se con seguridad que pasó ahí. Solo que la empresa pasó a manos de Eriol y su compañía y ella se casó con él.
 
-¿Matrimonio por interés?
 
-El único interés que puedo leer en esa muchacha, es el profundo amor que tiene por mi hijo – sonríe – y me alegro… me alegro muchísimo.
-¿Piensas enviarle la invitación a la casa Hiragizawa? – y frunciendo el ceño añade- No te mereces un nuevo desplante de tu hijo.
 
-No creo que la envíe. Los empleados de su esposa servirán una cena aquí. No se si Tomoyo al final, hablará con él y lo convencerá.
 
-¿Tu crees que la convenciste a ella?
 
-Le conté la verdad… ahora falta solo esperar…
 
 
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Cómodamente sentada en el sillón de Eriol en el estudio y comiendo unas trufas cortesía de DT (sabiendo que mas tarde y al día siguiente tendría que explotar la caminadora y viviría de agua por el resto de la semana) mientras lee un libro de misterio, la puerta del salón se abrió diciendo una doncella – Señorita… llegó esto para usted. – Mostrándole una hermosa orquídea negra que viene en un elegante tarro con papeles de diversos colores.
 
Nakuru frunce el ceño con curiosidad escrita en toda su mirada- ¿Para mi?
 
-Si. Pero el mensajero insiste que esperará su respuesta…
 
Solo una persona podía regalarle aquella planta: solo una persona sabe el significado más oscuro de aquella planta. Y aquella persona probablemente mandó aquel pobre mensajero con ella. Sin esperar otro segundo, toma la orquídea de las manos de la muchacha y sale de la oficina a toda prisa por el pasillo principal de la mansión hasta ver la alta figura europea observarle con curiosidad y una sonrisa de satisfacción en su rostro.
 
-¡Tienes unas agallas de un perro con rabia para venir hasta aquí! – Dice Nakuru en perfecto idioma europeo – Eres un….- levantando la orquídea y el macetero de barro para lanzarla directamente a su interlocutor.
 
-Antes de que hagas una estupidez de la cual te arrepientas luego, piénsalo dos veces… vengo en son de paz… -levantando ambas manos.- Y la planta no tiene la culpa… es una de tus favoritas ¿recuerdas?
 
-¡Que cínico eres al presentarte aquí así nada mas! – Refuta Nakuru con fuego en su mirada y veneno en sus palabras- ¡Largo de aquí antes de que te eche a los perros!
 
-Previendo eso, tu primo me dijo que no tienes perros…
 
-¡Los conseguiré para mañana! ¡FUERA! – ruge Akizuki señalando tras el hombre. – y lleva esta monstruosidad contigo.
 
-Un tiempo atrás te gustaba esa monstruosidad… es tu flor favorita… insistías tener una de estas en la habitación….
 
Acalorada replica con rabia-¡Que burla eres! ¿Qué es lo que quieres? –colocando la planta en la repisa próxima a ellos. Cruzándose de brazos y con actitud a la defensiva añade- Si de lo de los papeles, no los tengo. Los tiene mi abogado….
 
-Has tenido un año para que un abogado revise los documentos… tu decides regresarlos sin firma.
 
-Eres un inepto. Ya te lo dije: los tiene mi abogado. Si quieres que te los firme, tendrás que esperar a que él termine con ellos. ¿O es que acaso tu amante de turno no puede esperar a que termine con ellos para acostarse contigo? ¿Tiene un poco mas de clase que la última? ¿O tu asistente con la cual me engañaste?
 
-¡Sabes que no hubo tal mujer! – Dice Harry perdiendo la paciencia y aproximándose a ella- Nunca la hubo mientras fuimos marido y mujer… ¿Tu de que te quejas? No puedes venir a reclamarme cuando me pediste el divorcio y tienes casi un año viviendo fuera de Inglaterra.
 
La joven de ojos oscuros alza las cejas sorprendida -¡Que iluso eres! ¿Crees que estaría actuando de esta manera basada en meros presentimientos? ¡Te acostaste con ella! ¡Múltiples ocasiones! Perro traidor…
 
-Sigues diciendo eso pero no entiendo tu proceder. Jamás la toqué… ¿Por qué no me me crees? Nunca sospeché de ti y tu amigo ese… ¿Cómo es que se llama? El portugués ese…
 
-¿Acaso no me irás a pedir cuentas ahora? ¡Eso no es de tu incumbencia! ¡LARGO!
 
-Lamento decirte que no puedo… – Dice con satisfacción- mi “Amigo” Eriol me ha invitado a cenar esta noche con él y su esposa… – acompañado de una sonrisa al ver el gesto de incredulidad departe de la joven castaña quien incluso abrió la boca estupefacta- así que tendrás que soportarme esta noche…
 
-¡No tengo porque hacer tal cosa! –Añade roja como grana. – ¡Has lo que quieras! Yo me voy… – dándole la espalda y comenzando a ascender las escaleras con pasos firmes y ruidosos.
 
Harry la observó irse, satisfecho por el momento consigo mismo: solo el efecto que quería de ella. Miró un instante la orquídea y su sonrisa se amplió más. ¡Vaya que ella aun es todo lo que recuerda de ella y un poco mas! Su mirada se perdió en la escalera donde observó aquellas exuberantes curvas ascender, hasta perderse en los pisos superiores.
 
Su primer encuentro con ella y solo tuvo ganas de… besarla… ¡Maldición! Esa mujer después de un año aun lo traía loco…
 
¿Cómo la hacía entender que no todo era lo que ella pensaba?
Tal vez es hora de contarle toda la verdad a Eriol.
 
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La joven cuando su móvil comenzó a sonar estaba auxiliando a una clienta mientras esta dudaba en cual falda le quedaba mejor. Conocedora de moda y con un excelente buen gusto, que la joven Li no dudó en recomendarle la que le quedaba mejor. Disculpándose con su clienta tomó la llamada respondiendo con jovialidad. Y al escuchar el saludo del varón no hesitó en responder con jovialidad. – ¡Touya!
 
Hola. ¿Cómo está todo?
 
-Está muy bien. Y si preguntas por mi hermano, te anuncio que no fue al departamento anoche… –no evitando sonreír en pensar en el espíritu sobre protector del hermano mayor de Sakura.
 
-En realidad no llamé para eso. – Haciendo una pausa – Llamé para decirte que… que te hecho de menos.
 
La joven se sonroja tenuemente al sonreír y sentir un salto en su corazón al escuchar sus palabras. Observa el enorme ventanal de la tienda que da a la calle y añade- Yo también te echo de menos.
 
Esto jamás me había pasado… con nadie– admite el varón y la joven sabe lo difícil que es para el sujeto demostrar sus sentimientos. Aunque ha llegado a conocer su carácter íntegro y capaz de hacer sentir a una mujer en el cielo cuando estaban en la intimidad y que en el público escondía aquel espíritu sensible y desinteresado.
 
Definitivamente podría llegar a amar a un hombre como aquel.
 
¿Por qué se engaña? Ama a Touya. Y aunque su primer encuentro íntimo fue un acuerdo mutuo carente de mucho sentimiento mas allá de deseo sexual y atracción, podía decir que también su propia insatisfacción sexual empujó aquel arrebato que terminó siendo el encuentro más sensual, erótico y satisfactorio de su vida.
 
Si que sabía hacer temblar a una mujer en sus brazos.
Determinando que aquellos pensamientos le hacían temblar de ansiedad regresó al ahora cuando lo escuchó decir que volvería un día antes a lo que ella dijo. – Si es necesario que te quedes un día mas no hay problema. De todas maneras eran tus planes desde un principio.
 
-Si… lo admito – dice el varón mientras se encuentra sentado en una mesa del café donde se realiza el congreso. Se encuentra sentado solo mientras hay mucho movimiento a su alrededor por el receso entre charlas y exposiciones. – Hay algo de lo que quiero hablarte. Cuando regrese quiero que aclaremos nuestra situación.
 
Su corazón le dio un salto ante esas palabras y réplica rápidamente. –Te expliqué mi situación… no puedo… yo….
 
-He decidido que iré a hablar con tu familia.
 
-No puedes hacer eso – Dice preocupada bajando la voz y moviéndose donde sabe que no le escuchan.- No puedo permitirlo. – La urgencia se escucha en su voz.
 
-Yo no puedo permitir que sigas mancillando tu nombre pese a que…
 
-Eso no es importante: no puedo hacerle eso a mi familia.
 
Touya respira profundo al decir. – ¿Qué no le harás? ¿Qué se enteren que estás siéndole infiel a tu esposo? ¿Conmigo? ¿Qué ese sujeto…-Evitando proseguir con sus revelaciones.
 
-Si, eso. La familia Li ahora que conoces la verdad sabes el gran alcance dentro de la sociedad china. ¿Sabes lo que caerá en ti… en tu familia… en mi si esto se sabe? No habrá más que impedimentos incluso para la felicidad de tu hermana con Xiao Lang si se enteran. Eso sin contar lo que dirá mi hermano cuando lo sepa…
 
-Lo sabrán… tarde o temprano.
 
-No con lo que teníamos. – Dice ella con firmeza- No recurrí a ti para un enredo sentimental. – Añade con perspicacia y astucia aunque su corazón retumba contra su piel y lo escucha en sus orejas debido a la ansiedad. Sus palabras son torpes y firmes al añadir. – Sabes que lo que tenemos es algo que nos conviene a ambos y te lo dejé bien claro…
 
Usualmente quienes hablan así son los hombres… – dice con burla. – ¿Estás tan nerviosa porque sabes lo que te voy a decir? ¿Crees que me es gracioso haber caído derrotado ante la belleza de un Li? ¿Ante ti que eres la hermana de quien podría robar a mi única hermana al final?
 
-Basta… por Dios basta Touya. No digas algo de lo que podías arrepentirte…- Ahí dirige su mirada a la ventana que da a la calle para palidecer ante la figura que la observa con frialdad del otro lado del cristal. Ella había estado tan concentrada en su conversación que no se había percatado que era víctima de la mirada mas intensa, déspota y al mismo tiempo más peligrosa de su vida. – No puedo seguir… hablando…- la muchacha siente como su cuerpo se siente frío mientras le devuelve la mirada a las pupilas oscuras que le miran con autoridad. – Yo…. – ahí colgando la llamada.
 
Cuando corta contacto visual con la persona y se voltea se sorprende al casi tropezar con una mujer y un hombre vestidos con ropas tradicionales de la China y de los servicios privados especiales de seguridad de la familia Li. En un acento chino que no daba espacio a réplicas dicen.- ¿Señora Li? Por favor, acompáñenos- señalando el camino mientras dicen en perfecto chino ante la mirada de las pocas clientas en el establecimiento.- Ahora…
 
-De acuerdo… dejen que vaya por mis cosas… están atrás… – Los dos individuos asienten y la ven marcharse a la parte de atrás. Rápidamente la chica piensa huir: pero ¿Adonde? Que han descubierto donde trabaja quiere decir que saben donde vive… que lo saben todo… nerviosa sabe que lo que le espera no es sencillo: ¡Ieran Li la vio hablar teléfono! Ieran Li la espera afuera… ¡Ella misma fue a Japón por ella!
 
No le sorprende: ha violado todas las reglas y las consecuencias estén al doblar de la esquina. Pero tampoco no le sorprende haberse enamorado de un japonés. De escapar de su fatal matrimonio y trabajar como cualquier otra persona pobre y sin donde ir. De dar con un hombre que se preocupa por ella… que sabe que aunque no lo diga, está atraído por ella…
 
Está enamorado de ella.
¡Que emocionante es sentirse deseada por un hombre!
 
Rápidamente marca en su agenda una tecla. El teléfono suena pero no contestan. Sale la contestadora.- ¡Xiao Lang! Por favor escúchame no tengo mucho tiempo: Madre está aquí… hay algo que no te he dicho… por favor. Necesito tu ayuda…- dice con urgencia.
 
Y se da cuenta que solo cuenta con unos pocos segundos para revelarle a su hermano toda la verdad… sabe que solo tiene poco tiempo pero ahora es mejor que nada.
 
Mientras tanto en otra ciudad, Touya marca por tercera vez el móvil y ella no contesta. Frunce el ceño al escuchar la contestadora pero no deja mensaje colgando la llamada. Que extraño. La última parte de lo que escuchó de la joven lo deja bien consternado: sonando casi nerviosa colgó la llamada. Algo muy inusual en una mujer que dice lo que piensa. Que sabe que puede decirle lo que sea. Una mujer de la cual se había vuelto su amante.
 
La mujer de otro. ¡Que ironía! Piensa Touya en aquellos instantes. Sabe el secreto tras la imagen de mujer casada de Femmeii Li. Una mujer que ha sido desdichada desde que se casó con un hombre que no sabe hacerle feliz. Que no sabe llenarle como hombre.
 
Que no debe de llamarse hombre.
 
Mira el reloj: en dos minutos inicia la siguiente conferencia y debe de presentarse. Tratando de relajarse y pensar que probablemente el jefe le habrá encontrado llamando, decide no preocuparse mucho por la situación y ya encontraría forma de comunicarse con ella mas tarde.
 
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Eriol escucha la puerta de su oficina abrirse y cerrarse y no le presta mucha atención pensando que es su secretaria. Eso es hasta que el aroma de almizcle llega a sus fosas nasales. Solo una mujer que conoce puede usar ese penetrante perfume. Levanta su mirada mostrando su desagrado ante su presencia.
 
-No te alegras de verme.
 
-¿Qué es lo que quieres de mi? –
 
-Solo vine a charlar. Tu secretaría no se de donde sacó la idea, pero no me permitía entrar. Tuve que esperar que se marchara
 
-¿Que buscas? ¿Qué termine por sacarte a la fuerza de mi oficina? ¿Qué haces aquí?
 
Kaho sonrió con satisfacción mostrando sus dientes blancos tras aquel labial carmesí. –No me puedes decir que eres feliz con ella.
 
-¿Crees que no puedo ser feliz con otra porque no te acepto?
 
-Eriol, Eriol… si crees que vine a darte la guerra te equivocas. Vine a decirte que voy a dejarte ir.
 
-¿Me vas a dejar ir? No puedes dejar ir a lo que no es tuyo.
 
Kaho frunce su mirada y sus cabellos se mueven ante su movimiento por toda la oficina. Su vestimenta el día de hoy (falda por encima de la rodilla, un corsé ajustado dando forma a sus proporciones) llama la atención del varón pero no como en un principio. No como cuando llegaron a conocerse.
 
Tanto tiempo atrás.
 
-Supe que Harry está aquí. – Sonríe con satisfacción.
 
-¿Ahora espías a Harry?
 
-No lo espío. Tenemos amigos en común en Londres quienes me contaron que vino a hacer que Akizuki finalmente firme los papeles… que traviesa tu prima Eriol… mantener a Harry a la expectativa- sonríe con sorna mientras observa los cuadros y los retratos que están a un lado de la oficina. Ninguno de ellos tiene la foto de la boda de Eriol: fotos con su padre en diversas etapas de su vida. Fotos con Shaoran, fotos con Harry cuando estaban en el equipo de esgrima de la universidad de Oxford. Y por supuesto la foto de Nakuru y Harry el día que se casaron donde Eriol fue el padrino de bodas. –Pero me pregunto… ¿Qué le habrá pasado a ella para dejarlo en primer lugar? –sonríe un poco mas- muchas andaban atrás de Harry; modelos… amigas… y hasta algunos hombres- guiñándole un ojo.
 
-Aun no entiendo tu presencia aquí Kaho… y a que viene el tema. ¿Qué sabes tú del asunto?
 
Kaho iba a decir algo. Incluso sus labios se movieron y su mirada se concentró en el rostro del sujeto de mirada añil pero al final negó con su cabeza para decir.- Tengo demasiado tiempo libre… ¿Sabes una cosa? Estaba pensando volverme amiga de tu esposa… después de todo, tenemos muchas cosas en común.
 
-.Has lo que quieras Kaho: no controlo las amistades de mi esposa. Pero te adelanto que lo último que querrá ella es ser amiga tuya.
 
Kaho sonrió complacida y le lanzó un beso con sus dedos para retirarse del despacho del sujeto. El varón sospecha que la mujer sabe más de lo que dice – o deja entredicho – en la oficina. Pero no se torturaría con querer saber más de la cuenta. Ya hablaría luego con Harry aquella noche.
 
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Los ojos chocolates mostraron cierta duda y consternación cuando bajó su mirada al teléfono móvil una vez terminó de atender a un cliente: llamada pérdida de Femeeii y adicional a eso un nuevo mensaje de voz. Le retornó la llamada a su hermana pero esta no tomó el aparato. Extrañado decidió escuchar entonces el mensaje de voz, cuando un rostro capturó su atención.
 
Y es un rostro que le llena de júbilo y al mismo tiempo de ansiedad de ver de manera tan sorpresiva allí.
 
-Joven Xiao Lang- dijo el anciano Wei inclinando la cabeza con respeto al sujeto y logrando con ello llamar la atención de uno de los meseros del lugar y de dos comensales más cerca de la barra y donde estaban ellos.
 
Xiao Lang respetuoso responde al saludo y le indica con una mano a la parte de atrás del establecimiento. En chino comienza a replicar- que estés en China significa que ella está aquí…
 
-Joven Xiao Lang… – Replica el hombre en chino y su tono de voz preocupa al sujeto deteniéndose en su caminar hasta la oficina de Tomoyo donde tendrán mas privacidad. –Su situación no me preocupa… es el de su hermana la que me consterna.
 
-¿Mi hermana?
 
-Joven Xiao Lang… No es desconocido para usted una relación que ha surgido entre su hermana y un hombre… – Xiao Lang frunce el ceño y Wei añade- Y el peligro que resulta de que a ella le descubrieran… un desliz de su parte de una naturaleza un tanto vergonzosa.
 
-Femeeii sabe las consecuencias de una relación de naturaleza infiel Wei. Pero sabes que tampoco apruebo la infelicidad de mi hermana en un matrimonio sin felicidad o futuro…- Volviendo a caminar para guiar al fiel sirviente de los Li y confidente del joven Li tal como fue de su padre años atrás. La mano de Wei le detiene en su caminar hasta la oficina para decirle.
 
-Su madre está aquí. Y no solo eso… me mandó a buscarle.
 
-Si mi madre quiere verme que me busque ella. Que no mande a nadie mas a buscarme- – dice en total desafío a la actitud de su progenitora.
 
-Señor Li- Dice Wei usando un titulo que pocas veces usaba con el joven chino – Su madre vino a ganar la contienda señor. – Y añade con perspicacia- y en estos momentos tiene que estar camino a donde se encuentra su joven elegida… señor.
 
-¿Sakura? ¿Va a ver a Sakura?
 
-Señor: no se va a rendir en su objetivo. Y es el que usted vuelva a China y con la joven Kumiko como prometida.
 
-¡Absurdo! –Réplica visiblemente molesto por las pretensiones de su madre-. Mi madre no permitió nunca que esa situación se presentara… ni siquiera cuando… – Ahí es interrumpido por el mayordomo y fiel sirviente de los Li.
 
-Lo se Joven Xiao Lang. Pero en estos momentos, su madre considera que comete un error involucrándose con una japonesa y mas alguien no a su altura… sin embargo la joven Kumiko es conocida de la familia… podría arreglarse…
 
-¡Mi madre no puede ordenarme a quien amar! Ese no es el caso… Estoy enamorado de una japonesa. Y no hay nada que ella pueda hacer para evitarlo.
 
-Creo que en estos momentos eso intenta joven Xiao Lang: está camino a la escuela donde trabaja la joven…
 
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Sakura está distraída en aquellos momentos mientras los chiquillos de cuatro y cinco años jugaban a su alrededor en el patio. Unos le halaban por el brazo llamando su atención, mientras otros trataban de mostrarle una obra en plastilina o un dibujo que había realizado en el receso. “Señorita Sakura. Señorita Sakura” es todo lo que se escucha entre el corrillo de voces aclamando su atención.
 
Con una sonrisa les pedía a todos que guardaran su turno y era imposible: los hiperactivos chiquitines pedían un turno tras otro y las voces superponiéndose a las de sus compañeros armaban un alboroto incontrolable y Sakura trataba de calmarlos a todos. En aquel momento se aproxima una de las asistentes de oficina con rostro serio y dice- Kinomoto… le buscan en la oficina.
 
-¿Quién?
 
-Dice ser la madre de su novio – dice la muchacha extrañada al escucharse diciendo eso. Sakura frunce el ceño y nota su sorpresa y luego borrando su sonrisa -¿Es un problema?
 
-No, no. Por favor que me espere… llevaré los pequeños al aula con la profesora Hibari y enseguida voy para allá.
 
Del otro lado y momentos después de aquello, la mujer de apellido Li observa sin aparente importancia todo a su alrededor en aquella pequeña antesala a la cual fue dirigida. A su lado se encuentra sentada una joven de facciones chinas y quien se nota nerviosa mientras que la alta mujer detecta su tensión sin darle importancia como si no la mereciera. Al abrirse la puerta es uno de los pequeños que entra lloriqueando y con una raspadura en la rodilla. Mientras una de las asistentes le acompaña diciéndole que no es nada, Sakura es la siguiente al llegar al despacho mientras niño y asistente cruzan frente a Ieran para ir a la enfermería. Cierran la puerta tras ellos.
 
Kumiko se levanta también observando a la joven delante de ella: no muy alta… una estatura parecida a la de ella. Cabellos cafés abundantes pero en un corte moderno que entalla un rostro bien refinado. Nariz redonda y pequeña con labios justos para aquella boca. Unos impresionantes ojos esmeraldas escondidos tras unas pestañas abundantes y una complexión delgada que le demuestra la delicadeza de parecida a una flor de loto.
 
Ahora comprende lo dicho por Meiling. Al juzgar por las apariencias la joven delante de ella es una hermosa persona físicamente y no duda que por dentro asemeje su belleza exterior.
 
Digna para Xiao Lang, no la habría escogido de ser lo contrario” piensa Kumiko ahora preocupándose por lo que podría pensar o actuar la jovencita delante de ella de aquí en adelante.
 
-No haré presentaciones… porque debe de imaginarse quien soy – dice Ieran orgullosa y prepotente con una mirada indiferente sobre la joven de veinte y tantos años quien no parece nerviosa o sorprendida en conocerle. – Pero debe de saber porqué estoy aquí. Imaginarse mi presencia tan repentina delante de usted.
 
-En realidad señora, no lo se. – Habla Sakura un tanto nerviosa ante la mirada inteligible de su interlocutora. Sakura admira lo bien que sabe hablar japonés y no duda que se trate de años de práctica. Sus cabellos peinados hacía atrás y discretas joyas le complementan. Zapatos de tacón medio y su vestimenta y maquillajes impecables le dan la impresión a Kinomoto que esta mujer no transpira. -¿A que debo semejante honor?
 
Empequeñeciendo su mirada replica.-¿No lo sabe? –hace una pausa para analizar su mirada y ver que habla con la verdad- No juegue conmigo. Espero que al menos tenga la decencia de tratarme con el debido respeto que usted me debe. – Al no verse interrumpida añade. – Vine por el simple interés de evitarle una vergüenza a usted… una decepción de esas que vienen en la vida por fijarse en la persona equivocada- Sakura la observa con interés y frunce su ceño ante sus palabras y sus labios se mantienen firmes y juntos- y a advertirle que lo que usted pretende en su vida, junto a mi hijo no es posible. –Entornando su voz y llenándola de más firmeza continúa- Él tiene una responsabilidad con su familia… conmigo, que no la evadirá por siempre. Su mera presencia en Japón se debe a un capricho de esos que aparecen tarde o temprano en la vida. Desde su nacimiento fue señalado como el varón que llevaría nuestra familia y toda su ramificación al nuevo siglo y somos muy tradicionalistas. Una familia donde no cabe usted como debe de comprender y como tal dejará esta ciudad, este país y a usted como capricho que ahora se le ha puesto enfrente. Un capricho que al final se le pasará…y ahora… ¿Qué me dice usted? ¿Dejará de insistir y perseguir a mi hijo?
 
Sin esperar un instante y sorprendida por sus palabras no se deja menoscabar por lo que replica la ojiverde-Con todo el respeto señora déjeme explicarle tres detalles que espero que le resulten claros: numero uno. – Alzando su mentón y controlando su temperamento – Si usted cree que persigo a su hijo está muy equivocada; al contrario ya que él me persigue y le interesa una relación conmigo, y no soy mas que él pero ciertamente él no es mas que yo; es a él y con quien tiene que aclarar las cosas – Ieran la mira sin interrumpirle.- Segundo: si cree que me intimida el hecho que usted demuestre ser una mujer autoritaria y prepotente, no está del todo equivocada pero no doy mi decisión a torcer. Y tercero: la relación que Shaoran tenga conmigo es solo eso: entre nosotros dos. Y lo que piense u opine usted creo que a él no le interesa o él no estaría viviendo al margen de todo lo que “su familia” o su “Apellido” representan.
 
-Xiao Lang está comprometido… ¡Comprometido! ¿Qué me dice ahora a eso? ¿Perderá el honor de su nombre y su reputación por un hombre aunque te haya prometido matrimonio, no se casará contigo?
 
Sakura abrió los ojos ampliamente para decir en respuesta- Vaya que usted no confía en el respeto de su propio hijo al concluir que este, comprometido en matrimonio con otra mujer, se atreve a prometerme matrimonio.
 
-Usted juega con mis palabras Kinomoto- Dice Ieran conteniendo su furia pero con palabras tan frías como el invierno. –Le advierto que lo que usted me replique podría repercutir en su futuro.
 
Kumiko mientras observa a ambas mujeres observarse con firmeza y ambas manteniendo su firme posición: ¡Meiling tiene razón! Esta muchacha es una figura como muy pocas. ¡Estaba dando la cara a la magna mica Ieran Li!
 
-No le temo al futuro Señora. Solo me interesa el presente.
 
-Bien ya que no sabe conducirse en un lenguaje pulcro, refinado y conciso deje que le explique: usted no está a la altura de mi hijo. –Sonando claro como una bofetada a la joven- Nuestra familia por siglos ha mantenido el estatus que le representa en China, comprometiéndose con las más prestigiosas familias del oriente. Escasas excepciones que han surgido a través de la historia Li, han sido exiliadas de la relación familiar y nuestra sociedad. –Haciendo una pausa necesaria añade- ¿Es lo que usted espera para si? ¿Ser desaparecida del buen nombre? ¿Llevar consigo la ruina de la casa Li? ¿De los descendientes del nombre? ¡Xiao Lang es mi único varón! Mi único: heredará el nombre Li y sobre él caerán todas las herencias del mundo oriental que he administrado por años desde mi viudez. – Y hablando con desprecio añade- Usted… una mujer inferior a su casta y a su posición pretende casarse con un hombre que representa lo que en la antigüedad se asemejaba a un emperador.
 
-No es conmigo que debería hablar esto sino con su hijo: este parece bien decidido a no querer nada de lo que usted con tanto orgullo llama de “Emperador”
 
-¡Chica insolente! ¿Cree que voy a tolerar su conducta o su burla a mis palabras? – sisea la mujer con autoridad. – Mi hijo jamás se unirá a una muchacha de tan baja escala como usted… ¿Manchar el árbol genealógico de la familia con este absurdo? ¡No lo toleraré! Cualquier tipo de compromiso que haya entre ustedes se acabó y usted se someterá mi orden ahora mismo.
 
-Lleva un tiempo hablando conmigo para comprender que jamás seguiría una orden suya o una petición – replica la joven con las mejillas tintadas de la indignación y añade- me ha ofendido en todas las formas que ha creído posible. Ha manchado mis orígenes los cuales analizando ahora sus palabras, superan con creces cualquiera de los descendientes de lo que usted llama su “Digna” familia. Y si cree que su hijo tiene tan poco honor de preparar un futuro al lado de una mujer que al final no tiene planeado hacer su esposa, está muy equivocada…
 
-¡Así que lo confirma!
 
-No lo niego. – Refuta Sakura con autoridad. –No me ha hecho promesa de matrimonio pero no dudo en estos momentos que si la ocasión llegara, respondería de acuerdo a mis convicciones y a los sentimientos de Shaoran.
 
-¡Absurdo!
 
-Ya basta. ¡Basta! Usted me ha insultado de todas maneras que ha sido posible… mancillado mi apellido y mis orígenes. Tal vez no soy una “Princesa” de la cual esperaba ser la esposa de su hijo pero le aseguro que soy hija de un hombre que trabajó con honradez mientras vivió. Un hombre que ha sido honrado en vida y después de muerto entre sus colaboradores e hija de una mujer que murió muy joven para dejar su huella en la sociedad. Pero ellos se amaron y soy el resultado de ese amor. Así que no mancille sus recuerdos o su nombre creyéndome “Inferior” a su hijo. Ahora le pido que se marche.
 
-Usted no puede sacarme de aquí.
 
-Creo que lo estoy haciendo – alza el mentón y señala la puerta.
 
-¿Qué me dice usted entonces del otro compromiso de mi hijo? – Señalando a la muchacha detrás de ella, la cual en el calor del momento había resultado invisible para Sakura y la mujer. La jovencita se sonroja intensamente sentada en su silla sin moverse y evade la mirada de la de ojos verdes.- ¿Piensa negarme eso también? ¿O a ella?
 
-No comprendo. ¿Qué tiene ella…
 
-Ella y Shaoran tienen un hijo, juntos. Un hermoso pequeño que crecerá sin su padre por estar siguiendo unas ideas ilusas e irreales de un encaprichamiento con una extranjera. ¡Trabajando de mesero! ¿Acaso dirá que es un absurdo también?
 
Sakura observa con perplejidad a la muchacha en la silla que se incorpora con lentitud: aquella menuda figura casi invisible ante la arropadora presencia de Ieran Li. Cabellos recogidos con pulcritud y vestida con sencillez acapara su rostro la atención de la ojiverde: es graciosa pero no una beldad que atrae miradas donde entra. Su detalle sencillo en su vestir le da la idea a Sakura que se trata de alguien dócil pero ofendida al verse involucrada en aquella situación.
 
Pero lo que la involucra con Shaoran… ¿Un hijo? ¿Shaoran tiene… un niño… con esta joven?
 
Sus piernas le fallan pero no se deja caer. ¡No! No le dará el gusto a esta mujer de verle afectada por sus palabras. Lo único que se le ocurre decir es. – ¿Es esto cierto?
 
La muchacha en cuestión se sonroja al verse observada por parte de Sakura e Ieran dice algo en chino que Sakura no comprende pero no duda que sea la pregunta de esta traducida y asiente sin poder decir una palabra (Ieran le mantiene una mirada de hierro sobre su persona) y con una sonrisa tenue añade. – Así que ya ve: fuera de la ilusión que pudo hacerse con mi hijo, este tiene un compromiso arreglado. El y Kumiko se casarán y el pequeño llevará el apellido de la familia… así que olvide cualquier plan que usted tuviera con mi hijo…
 
-En algo se equivoca señora… puede que Shaoran y ella tuvieran una relación. Sin embargo, su hijo no estaba comprometido con ella… sino con Meiling… ¿No es cierto?
 
Por primera vez la mujer vacila en su respuesta –Bue-no… eso no es de importancia ahora. He decidido que ellos deben de casarse por el bien del pequeño y que lleve el apellido.
 
-Para llevar su apellido no es necesario casarse. No dudo que esta joven significara mucho en la vida de Shaoran. Pero lo conozco: Si la amara ahora, jamás habría evadido su responsabilidad con ella o con el pequeño. – y dirigiéndose a la madre del joven Li añade- en cuanto a usted: no creo que tenga a Shaoran tan amarrado a sus dedos que logre en verdad lo que usted pretende. Y en cuanto a mi, haré lo que dicta mi corazón siempre. Y si eso incluye mi vida con Shaoran sin que usted lo apruebe, bienvenido sea.
 
-¡Absurdo! ¡Intolerable! ¡Insolente!
 
-¡Madre! – ruge una voz de la puerta sorprendiendo a las tres mujeres dentro de la sala. Avanzando con largos pasos llega hasta donde se encuentra Ieran Li y dice esta vez en japonés – ¡No tiene ningún derecho!!!
 
-¡No me hables de derecho! De proteger los bienes de la familia y nuestra reputación tengo todo el derecho del mundo. – Señalando a Sakura con intensidad añade- Esta mujer…
 
-Cuidado con sus palabras Madre. Puede que usted sea quien me dio la vida, pero no se le olvide quien soy y lo que represento en mi propia familia – Sakura escucha sus palabras y no evita sorprenderse al ver como su madre baja un poco su altanería ante sus palabras y la mirada penetrante del sujeto. No observa en ningún momento a Sakura y si le lanza una mirada a la muchacha atrás de su madre y ante el silencio de esta y su mirada comprende su vergüenza y su temor de encontrarse allí. – Tiene que tener mucho coraje para haberla traído aquí – esto lo dice en chino – en molestarse en traerla… en avergonzarla. Años atrás quise casarme con ella y me lo negó cuando era la mujer que amaba en aquel entonces. ¿Con que propósito la coloca delante de Sakura?
 
-Estoy dispuesta a que te cases con ella. Accederé a que Kumiko tenga nuestro apellido Xiao Lang. Que tu hijo sea el heredero de todos nosotros.
 
-¿Cree que todo este tiempo no lo he tratado como tal? Es mi hijo. Y como tal desde su nacimiento me he asegurado que en su vida no le falte nada… – sorprendiendo a su progenitora. – En cuanto a su necedad – Ieran abre los ojos de manera exorbitante- de venir a atosigar y a intimidar a la señorita Kinomoto es algo que no le perdonaré.
 
-Tienes que comprender que no es la mujer para ti…
 
-Usted ni sabe eso ni le interesa. El hecho que sea japonesa es lo que le perturba. Sin embargo no le ha dado la oportunidad de ver su persona- Ahí se fija en la ojiverde y añade en japonés con ternura para tomar su mano y en un gesto dulce (que ocasionó casi un aneurisma en su madre) le besa los dedos y sonríe con confianza diciendo en japonés- Será mejor que esperes afuera. –ahí en chino añade- Tu también Kumiko. No tardaré mucho. – Ahí vuelve a decir en japonés- ¿podrías tener la amabilidad de acompañarla? Será solo un momento hasta que mi madre y yo aclaremos unos puntos.
 
Sakura asiente y en silencio camina a la puerta sin lanzarle una mirada más a la mujer que es madre de Shaoran. Más atrás viene la china quien los observa a ambos antes de retirarse. Una vez cruza la puerta y Sakura la cierra tras ellas es la voz de Shaoran quien se escucha decir con firmeza- ahora aclararemos algunos puntos…
 
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Cuando Eriol se estacionó frente a la entrada de su residencia y se desmontaba del vehiculo, segundos después se estacionaba tras él Tomoyo. El hombre sintió un respingo y un calorcito inexplicable al ver la mujer desmontarse de su coche y observarle igual de sorprendida al encontrarse con él justo allí. No pasa desapercibido para el sujeto el estado de nerviosismo que le invade ante su mirada. Extrañado y viendo su rostro desencajado se aproxima a ella diciendo – Pensé que era el único que llegaría un poco tarde…
 
-Tuve mucho trabajo…- dice con nerviosismo evitando su mirada. Y él lo nota. Tomando su rostro por el mentón logra traer algo de color a su rostro pero su mirada luce bastante consternada y alarmada.
 
-.¿Ocurre algo malo?
 
Tomoyo no sabe como dar paso al tema ¿Qué habló con su madre? ¿Con Vivian? ¿Una mujer que abandonó aquel joven con su padre cuando era un niño? ¿Una mujer que por las últimas conversaciones con él, le afectó su vida y probablemente su proceder con las mujeres? ¿Cómo dar el primer paso?
 
Y luego lo piensa mejor: no es el momento de hablar de ello.
 
-Solo estoy algo cansada- admite ella sonriendo pero Eriol percibe lo vacío de aquella sonrisa.
 
-Quisiera que habláramos Tomoyo – Dice el sujeto. – Sobre lo de anoche… – acalorando a la chica. – Sino hubiera sido por Nakuru…
 
-Lo se- Afirma ella colorándose mas y mas. Una sonrisa nerviosa comienza a adornar su rostro. – Yo….
 
-No. No digas nada – sonríe el varón con los ojos brillantes y expresivos mientras sus labios son adornados por una sonrisa que le roba el aliento a la chica. – Debo de admitir que me encanta besarte… – ahí bajando su cabeza hasta rozar labios con los de Tomoyo en besos cortos y tenues para poco a poco perderse en la locura de su boca con sabor a frutas. Levanta la mirada diciendo – Sabes grandioso…
 
La chica se sonroja hasta las orejas y dice contra sus labios y apoyada su frente contra la del varón- Tarta de frutas… probando una receta nueva… traje para Nakuru y si quieres, puedes probarlos…
 
Eriol la observó con fascinación: ¡Como no desear a una mujer tan hermosa como aquella! Fue un idiota al pensar alguna vez que podrían mantener el acuerdo predeterminado en un principio para casarse con ella. Ahora, su voluntad que siempre lo había precedido estaba doblándose con una facilidad que incluso le tomó de sorpresa.
 
Pero que agradable sorpresa.
 
-No creo que sepan como saben en estos momentos… tu le das un sabor especial a esas tartas… – Añade con una sonrisa arrebatadora y el deseo palpable en su mirada. Y aquello perturbó a Tomoyo.
 
Ella retrocedió un paso… uno bien corto… y el sujeto no se movió un centímetro.
 
-¿A que le tienes miedo?
 
-Te equivocas… yo no le temo a nada Eriol. Nada de lo que percibo que ocurre entre nosotros. Pero tú, no dudo que estés con tanto miedo… – Recordando su conversación con Vivian.
 
Frunciendo su ceño al no comprender su respuesta replica- No le tengo miedo a nada.
 
-¿Qué tal a lo que podría estar pasando entre nosotros? – Ella añade con perspicacia aunque sentía su corazón salírsele del pecho y siente el calor de los labios masculinos en los suyos pese a que no se han vuelto a besar en aquellos momentos. – ¿A esto? Porque no me resulta desconocido para mí que me deseas… pero la pregunta es ¿me deseas o estás enamorado de mí?
 
Eriol se lleva una de las manos a un bolsillo de su pantalón y responder con seguridad.- Es una locura eso del amor… te lo he dicho – evadiendo su mirada.
 
Tomoyo siente como sus esperanzas se desvanecen a ese momento: negación. Total negación es lo que percibe de aquel guapo hombre que teme a sobremanera exponerse…
 
Exponerse y perder.
 
-Te comprendo. Y comparto tu sentir. Ya te lo dije – ríe con comprensión pero el sujeto nota una lagrimilla que lucha por salir por el contorno de uno de sus bellos ojos amatistas y siente la perturbación de la mujer; cuanto le duele haberle respondido de aquella manera- pero creo que "No son locuras cuando se trata de amor… son expresiones del corazón" Aunque ya debería irme acostumbrando a como piensas… y terminar de convencerme que tienes razón. Siempre la has tenido…
 
-Yo… yo no quise…
 
-Olvídalo. Yo solo quería decirte que tu m…
 
-¡Eriol! Sabía que te había escuchado – dice Harry adelantándose a la doncella que iba a abrir la puerta de la mansión. Observa a ambos medirse mutuamente y borrando su sonrisa añade- ¿Interrumpo algo?
 
-No. Para nada- dice Eriol cortando el contacto visual con la joven para adelantarse a donde su amigo y darle la mano – ¿Cómo estás?
 
Tomoyo mientras siente las uñas que se entierran en sus palmas. ¡Frustración! Un paso adelante… dos para atrás. ¿Cuándo será que el verdadero Eriol Hiragizawa se abrirá paso y mostrará su verdadera cara?
 
¿Hasta cuando estará enamorada de un hombre que no cree en el amor?
 
Tu quisiste esto” dice ella en su cabeza evitando que las lagrimas se le salgan mientras Harry desciende los escalones y le saluda con cordialidad “Tu presentaste esta propuesta. Es un error… siempre fue un error… pero…” Ahí observando al varón inglés y luego a su esposo. “Todo este tiempo me engañé… jugué como una tonta en un acuerdo que saldría perdiendo. Porque a él no le importa. Como siempre deseé que al final él se abriera a mi… ¡Ahora no se como le diré la verdad sobre su madre!
 
Avanzan al salón de la casa seguidos de Tomoyo y mientras ellos charlan la joven, hija de Tetsû y Sonomi sigue perdida en sus pensamientos y lo ocurrido aquel día en su encuentro con Vivían. Harry le extiende algo a ella pero no parece prestarles atención hasta que la voz de Eriol la hace mirar a ambos jóvenes, sorprendida que le hablaran a ella.
 
-Estás muy distraída – dice Harry con afabilidad aproximándose a ella y extendiéndole la caja sellada. Tomoyo toma en sus manos aquel paquete mientras este explica con ternura- Fue algo que mandó el padre de Eriol. Prometí entregarlo y te lo ha enviado a ti…
 
-¿A mi? – Pregunta bien contrariada y sorprendida. Observa al británico-japonés quien se dirige a la mesa de licores y sirve dos vasos de escocés. Se voltea a Tomoyo y sonríe con naturalidad.
 
-¿Quieres que te sirva un escocés? ¿O tal vez prefieras un Ginger-ale?
 
Tomoyo asiente en silencio yendo al sofá acompañada del británico a quien le pregunta. – ¿Ya Nakuru te ha visto?
 
-Hemos tenido nuestro encuentro esta tarde- Ahí observando a Eriol añade.- no pensé que llegarías tan tarde.
 
-Invité a Harry a cenar. – Ahí observando a Daidouji añade el sujeto – Así que tendrás alguien más a quien darle a probar esa deliciosa tarta de frutas.
 
Tomoyo se sonrojó con intensidad y Harry no comprendió su comentario. El joven de mirada añil se aproxima a los dos ofreciéndoles sus bebidas y luego regresa por la de él.
 
-Iré a ver si la cena está preparada- Anuncia Tomoyo.
 
-Abre tu envío primero – Dice Eriol con naturalidad pero en realidad la curiosidad del carcome: ¿Qué pudo enviarle su padre a la joven de ojos amatistas?
 
Tomoyo decide abrir el paquete para entonces encontrarse con una caja negra de tamaño cuadrada. Al abrirla su tapizado interior es aterciopelado y descubre con fascinación un pequeño tesoro: brazaletes de onix, perlas negras en brazalete y pendientes además de una preciosa gargantilla de oro y perlas con una llamativa piedra de color amatista en su centro. Ella abre los ojos sorprendida y observa a Eriol con curiosidad quien su rostro pierde todo trazo de color al notar el contenido. Bajo una de las joyas hay una pequeña nota envuelta. Tomoyo la abre y la lee.
 
.-Esto pertenecía a la antigua Señora Hiragizawa. Espero que esto te haga sentir como una mas de la familia y le hagas honor al apellido. Hiroshi. – Ahí doblando nuevamente la nota en sus manos. Observa a Eriol y este evade su mirada.
 
-¡Vaya! – Finalmente dice Harry observando a su amigo con nerviosismo y de ahí a Tomoyo tratando de alivianar el ambiente añade- Si me imagino que me manda con semejantes joyas, me vengo a Japón con dos guardaespaldas.
 
-Eriol: – Dice Tomoyo observando al británico quien le devuelve la mirada- Si quieres… yo… bueno- sonrojándose- no debería de…
 
-No. Quédatelas. –tomando un trago de su bebida añade con una sonrisa vacía- Hiroshi te las ha mandado a ti… no a mi…
 
-Son de tu…. Eran de tu madre.
 
-Mi madre no las necesita ya. – Encogiéndose de hombros y Tomoyo estudia sus palabras- Tal vez nunca les importaron.
 
Un silencio bastante perturbador se posa sobre ellos en el salón. Es la voz de Akizuki que los hace salir de ello diciendo – ¿Cómo? ¿Todavía sigues aquí?
 
-Que bueno que nos acompañas Nakuru – Dice Eriol con seriedad agradeciendo en silencio que el tema fuera desviado-¿Nos acompañas a cenar? – Ahí observando que la joven le lanza miradas asesinas al sujeto de cabellos rubios añade- Oh, si. Harry se quedará a cenar…
 
-Prefiero morir de hambre que compartir una mesa con ese traidor.
 
-¿Estás segura Nakuru? Traje unas tartas de frutas para el postre- habla la esposa de Eriol – Están deliciosos.
 
Nakuru se ve flaquear en su decisión y finalmente sacude su cabeza diciendo.- No. Prefiero no… bueno, adiós. – Marchándose y dejando al trío a solas. Nuevamente el silencio incómodo cae en el salón.
 
Tomoyo estudia los ojos de Harry al marcharse la joven y como la siguió con su mirada: algo que ha aprendido a través de su vida es a percibir las personas con sus miradas y sus acciones. Aunque Eriol es un dolor de cabeza para interpretar, no es el caso con Harry: este es un hombre expresivo y que no le duele ocultar sus sentimientos.
 
Tal vez una vida mucho más fácil que la que le tocó a Eriol es la que ha formado a su amigo británico.
 
Sintiéndose mal tercio entre los caballeros dice- Gracias Harry, por traer esto – Señalando la caja- Agradeceré también al Señor Hiragizawa – Ahí observando a Eriol. – Lo llamaré esta noche… ahora discúlpenme… iré a ver en que está la cena. – Marchándose y dejando a los hombres a solas.
 
-Que poco sutil has sido – Dice Harry tomando asiento y su amigo imitándole. – Se te ha notado que no te ha gustado el detalle de tu padre con Tomoyo.
 
-Esas joyas y todo lo que tiene que ver con mi madre está maldito, Harry – Dice con seguridad tomando otro trago de su bebida y Harry le imita tomando del suyo.
 
-¿Tu? ¿Un hombre tan educado como tu, creyendo en maldiciones? Eriol…- no evita el reírse delante de su amigo.- ¡Vamos! No irás a creer en esas cosas.
 
-¿Qué suerte le trajo a mi padre regalarle todas esas joyas a mi madre para que fuera feliz?
 
-Tu mas que nadie sabes que lo material no asegura la felicidad- Dice el joven enseriándose un momento. – Tu madre dejó esas joyas porque no les interesaba. Ahora que tu esposa las luzca no están nada mal. Además… me imagino a Tomoyo con esas joyas… se verá… atractiva.
 
-¿Qué quieres decir con eso? – viéndole tomar un trago y relajándose en el sofá.
 
-Nada. Que tu esposa es una mujer atractiva- Alzando una ceja. – ¿O no lo habías notado? –Lanzándole una mirada suspicaz y una sonrisa tenue.
 
-¿Qué me dices tu? – Habla Eriol tratando de sonar desinteresada en el asunto pero la idea que su amigo considere que su esposa es “Atractiva” no le cayó muy en gracia. – No le quitaste la mirada a Nakuru de encima hasta que se perdió de vista por las escaleras… Hay algo que no me cuadra de todo este problema entre ustedes… Dime la verdad… ¿Te acostaste con tu asistente?
 
-En la cabeza de tu prima existe la idea que así fue.
 
-Y no te pido por la percepción de Nakuru. Te pido tu respuesta- dice el varón observando a su amigo.- Nunca hemos hablado esto directamente… ¿Engañaste o no a Nakuru con tu asistente?
 
-Eriol: Solo existe una verdad… y no es la que tu prima conoce o le contaron.
 
Eriol abrió los ojos ampliamente ante aquella respuesta y mirando a los ojos de Harry simplemente dijo – – Debes de decírselo. A ella le duele todo esto tanto como a ti.
 
-¿Qué? ¿Eriol Hiragizawa actuando de celestino!? –Suelta una carcajada. – En el último lugar que te vería ocupando.
 
-Y yo espero que no te divorcies de mi prima solo por no dar la cara y ser tan cobarde para salirle huyendo.
 
-¿Salirle huyendo? ¿Acaso no me ves aquí, plantado en el salón de la casa? No amigo… la única que se niega a firmar los documentos es Nakuru… no yo.
 
-Cambiando el tema algo bruscamente… necesito de tu consejo.
 
-¿Tu necesitas de mi consejo?
 
-.Kaho ha venido a verme… constantemente estos días. –Sorprendiendo a Harry con su revelación.
 
-¿Kaho? No me habías dicho que seguías en contacto con esa mujer.
 
-Nunca te agradó.
 
-Es una víbora que esparce veneno a todo su alrededor. ¿Acaso no recuerdas que era amiga de Nakuru en su momento? Tal vez el peor error que pudo cometer tu prima fue creer en la amistad en su momento de esa arpía.- Dudando un instante. – ¿Qué es lo que quiere?
 
-En realidad no se que quiere con exactitud. Cada día que se aparece es más coqueta y más atrevida que la vez anterior. Si bien recuerdas, te conté por correo electrónico que ella declinó mi propuesta matrimonial. No volví a saber de ella a pesar que esa misma noche la llamé y no me tomó la llamada. A menos de dos meses de mi matrimonio con Tomoyo y se aparece casi a diario a mi oficina. Ya no entiende que no quiero verle… pero ella actúa como si supiera algo…- ahí Harry frunció el rostro al escuchar con que intriga su amigo se refería a la mujer- Algo… importante.
 
Harry baja su voz en confidencia para aconsejar a su amigo-Lo único que busca ella como mujer falaz es hacerte sentir interesado en ella. Eriol: Kaho no es buena ni para tenerla de conocida. Y mas vale que levantes los muros para que ella no pueda acceder a tu vida o cuando despiertes vas a tenerla entre medio de ti y tu esposa… y todo será un infierno.
 
 
—————————–
 
Tomoyo avanzó por los pasillos de la casa embargados en penumbra. Aunque hay unos cuantos bombillos y candiles en todo el pasillo de la enorme mansión, estos permanecen apagados solo hasta llegar a las zonas donde están las puertas de cada una de las habitaciones. La de Eriol y la de ella están juntas la una a la otra pero aun así hay que caminar unos cuantos metros para llegar a ellas. Con una bata sobre sus pijamas y con la caja negra en sus manos, toca débilmente no estando segura de hacer lo correcto.
 
Justo cuando se arrepiente y se da la vuelta para regresar a su habitación, la puerta se abre- ¿Tomoyo?
 
La joven se voltea viendo al varón en unos pijamas de color azul con listas blancas bastante elegante y ya no lleva sus gafas puestas. – Disculpa…- Dice la amatista con los ojos puestos en los dos botones que faltan por entrar en la solapa del pijama mostrando parte de la piel del pecho del varón. Sonrojada añade luchando por mirar a los ojos – no pensé que estuvieras ya dormido.
 
-Estaba revisando unos contratos… debí quedarme dormido… ¿Qué ocurre? – Observando la caja entre las manos de la muchacha.
 
-Vine a regresarte esto. No quisiera que esto de entregarme tu padre las joyas de tu madre, represente un problema para ti.
 
-Él fue que las compró. Él decidió pasarlas a tus manos. No debo de entrometerme.
 
-Pero tu opinión es importante para mí – admite ella con voz melodiosa. Extiende la caja al sujeto- Y supongo que querrás algo que te recuerde a ella.
 
Eriol la hace pasar a su habitación para no tratar el tema a mitad del pasillo y cierra la puerta tras él. Luego de voltearse a ella nota sus cabellos amarrados con un listón del mismo tono del pijama que sobresale por debajo de la bata. Sus orejas al descubierto y parte de su estilizado cuello. Un beso en aquella parte…justo detrás de la oreja, la pondría a temblar de pies a cabeza.
 
¡Bueno Eriol! No es buen momento de pensar aquellas cosas.
 
-Lo cierto es que no me interesa nada de lo que mi padre te ha enviado – Admite el varón volviendo a hablar y evitando pensar otras cosas mucho mas interesantes como el cuello largo de la chica o el hecho que ella estaba tan cerca de su cama- La acción me ha caído de sorpresa y puedo asegurarte que es solo eso.
 
-Pues actuaste por un momento como si te molestara… que me las haya obsequiado. Si quieres, puedo entregártelas. A mi no me molesta hacerlo.
 
El niega con una mano y añade con una sonrisa- Si Hiroshi ha tenido esta atención contigo lo mejor será que las aceptes… ya me imagino lo mal que se sentiría si nota que tu no las estás usando en su próxima visita.
 
-¿Tu padre viene? ¿A Japón? – pregunta ella mostrándose un poco nerviosa. Aquello impresionó a Eriol y le llenó de curiosidad.
 
-Quien sabe lo que hará o no – afirma como respuesta. -Mi padre no nos llevamos en los mejores términos de un tiempo para acá. Pero no dudo en estos días hará su acto de aparición… incluso tu presencia en la casa puede influir para que venga mas seguido- señalando la caja en las manos de la joven- ¿Por qué?
 
-Quisiera agradecerle el detalle de las joyas. –Levantando la caja en sus manos. – ¿Tendrías un número o alguna dirección donde escribirle?
 
Eriol la observa por unos segundos para decir.- Desde que llegaste a la casa estás muy extraña… incluso durante la cena, te comportaste de manera muy nerviosa.
 
-No, para nada. –El sujeto guarda silencio y la mujer se siente siendo escudriñada por aquella mirada añil. Finalmente dice.- Solo que estaba muy cansada… ha sido un día… largo.
 
-Usa el ordenador que hay abajo en el despacho. Puedes usar mi correo personal o tomar la dirección de correo electrónico de la agenda del ordenador.
 
Tomoyo asiente nerviosa y decide dar las buenas noches y salir a toda prisa antes de ser víctima de más preguntas escurridizas departe del varón.
 
 
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-Llegamos… – Dice por fin Sakura viéndose delante de la puerta del departamento aquella noche. La joven de ojos verdes se quedó acompañándole en DT hasta que terminó su turno aquella noche casi a las nueve. El joven no habló nada de lo ocurrido aquel día con respecto a su madre, no hizo preguntas de como Sakura le habló a la mujer; ella tampoco había tratado de preguntarle sobre la joven china madre de su hijo (¡Aun ese tema le quita el apetito y no sabía como sentirse!) o lo que ocurrió una vez él se quedó a solas con su progenitora. Durando unos segundos más en silencio, Sakura toma su mano atrayendo su atención y dice- Por favor, Shaoran: Háblame… no me has dicho nada en toda la tarde.
 
-Lo siento… – Dice el joven – En verdad siento mucho lo que ocurrió con ella. Ni en un millón de años te habría puesto a pasar por aquello de saber que…
 
-No te preocupes. He pasado por personas mas complicadas que tu madre. Lo que no entiendo es porque entiende que nos casaremos – añade con cierta ligereza tratando de alivianar el pesado humor que se escaló entre ellos. –Y luego insististe que te acompañara a DT. Tengo suerte que el señor Fukijima me haya permitido salir antes de la hora… pero ¿Por qué querías que te acompañara?
 
-Sakura: Mi madre es una mujer que nadie le ha dado la cara como hiciste tu esta tarde. Es una mujer de tradiciones bien arraigadas y estrictas. No creo que nadie en su vida le haya llevado la contraria… pero… no le ha caído bien lo que le dije… y ahora que lo pienso, creo que me sobrepasé con ella. – Sakura abre la puerta del departamento y Shaoran se queda en el rellano de la misma. – En verdad no quería que volviera a acosarte como lo ha hecho hoy.
 
-¿Y temes por mi seguridad personal?
 
-No en realidad… mi madre no ha encontrado nadie que se pusiera a su nivel o que la bajara un poco a la tierra. Temía una segunda confrontación – encogiéndose de hombros- se que algunas veces puede ser… persistente.
 
-No creo que volviera a confrontarme. Salió bien desconcertada cuando hablaste con ella. – Haciendo una pausa añade- ¿Por qué no entras a tomar un poco de té? Creo que te vendrá bien… estás pálido. – tocando su mejilla y brindándole ternura con aquel contacto. – No has comido nada…
 
-Estoy bien – dice entrelazando sus dedos con la mano extendida a su rostro. – Solo que ha sido un día largo. – Haciendo una pausa añade- Se que tienes preguntas… sobre Kumiko… y mi hijo… – Sakura abre sus ojos impresionada pero sabe Shaoran que ella está consciente del tema- Kumiko me lo explicó todo antes de que mi madre se la llevara… que mi madre te contó la relación que nos une.
 
-No pude hablar con ella… no habla japonés.
 
-Así es. Habla chino y un poco de tailandés. Es hija del consejero de mi madre. Su familia lleva sirviendo a la mía por años.
 
-¿Estabas enamorado de ella, cierto?
 
Shaoran asiente. – Fue el primer amor. – Negando con su cabeza- luego que mi madre se dio cuenta de nuestra relación, me mandó a estudiar fuera… ahí entablé más amistad con Eriol. Volví luego y retomamos donde nos quedamos… – sonrojándose al pasar al departamento detrás de Sakura y cerró la puerta- … salió embarazada y de ahí en adelante todo fue una espiral hacía abajo cuando mi madre se enteró. La única condición de mi madre de no enviarla lejos era que anunciara mi compromiso con Meiling y me olvidara de ella. Ella se fue con unos familiares hasta que el bebé nació.
 
Sakura siente que los oídos le zumban. -¿Es niña o niño?
 
-Varón. – Afirma Li no dejando de sentirse orgulloso ante aquello- Mi madre no ha permitido que lleve el apellido Li. Piensa que es una deshonra por ser su madre una casta inferior a la mía. Créeme cuando te digo que no creo en las posiciones jerárquicas pero para mi familia es una tradición casarse con personas de su igual o mayor estatus y conformarse familia mediante matrimonios arreglados. Pero pese a las negativas de mi madre, he velado por Kumiko y su hijo. Jamás les ha faltado nada. Me he asegurado de ello.
 
-Sin embargo ahora quiere que te cases con ella… si vuelves a China.-No sorprendiéndole ya que ella le pidió lo mismo – Me lo dijo. Que prefiere que tú te cases con ella a que yo…- ahí dejando de hablar.
 
-Sakura, Sakura… – Dice Shaoran aproximándose a ella con presteza- Nunca pienses que te dejaría por las amenazas de mi madre o de mi familia. Ahora mi amor eres tu… -Sonrojando a la joven. – ella, ahora lo entiendo, fue un encaprichamiento por no tener experiencia. Un acto de inmadurez de ambos y ella lo sabe. Sabe que estoy enamorado de ti…
 
-Yo también estoy enamorada de ti – Afirma la ojiverde sonriéndole con satisfacción. Shaoran iba a rozar los labios con los de ella cuando nota algo raro en su departamento y retira sus labios de su alcance. – Que extraño…
 
-¿Qué?
 
-Tu hermana no está aquí… – Comenzando a caminar el departamento – Ella me dijo que regresaba temprano esta noche… me lo aseguró. Pero no huele a comida…
 
-Sakura: Femeeii no está aquí. – Ahí atrayendo nuevamente la mirada del joven sobre ella.- Ella está con mi madre…
 
Sakura comprende el peso de sus palabras al comentarle.-Por la forma en que lo dices no es nada bueno…
 
-No. No lo es… y tengo algo que decirte… mi hermana lleva un tiempo viéndose con alguien…
 
-Me lo comentó. A pesar de estar casada…
 
-Déjame terminar: Sakura tu hermano es la persona que mi hermana ha estado viendo- La ojiverde no oculta su sorpresa- Femeeii no quiere que intervenga y aunque he hablado a nombre de ella con mi madre…
 
-¿Hablaste de ella con tu madre?
 
El varón asiente añadiendo – fue inútil. Mi madre no quiere intentar si quiera disolver el matrimonio de Femeeii para que ella se quede en Japón. Ahora todo depende de Femeeii. Y… necesito el número de tu hermano… urgente.
 
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Cuando Femeeii fue a la presencia de su madre pasaban de las once de la noche ya. Sin embargo esta se encontraba en el salón de la enorme suite presidencial de aquel suntuoso hotel Asako Prince en el centro de Tokio. Sobre la mesilla de té del centro se encontraba su ordenador portátil y muchos documentos que la mujer repasaba y parecía estudiar. La mujer no levantó la mirada hasta que ambas estuvieron solas en el salón.
 
Ahí los ojos meticulosos de la madre de Xiao Lang la observaron de arriba abajo: Femeeii portando un cubre-pijama que no pertenecía a ella sino traído por su madre entre sus cosas la observa con el mismo escrutinio del cual es víctima.
 
Ieran Li se retira sus gafas correctivas para ponerlas sobre su regazo y decir.- No me huyes a la mirada… si que has cambiado.
 
La joven no dice nada.
 
-Xiao Lang se ha negado a intervenir por ti delante de los ancianos. Ha decidido…- haciendo una pausa- continuar al lado de esa japonesa.
 
-XiaoLang es feliz Madre. Ella lo hace feliz.
 
-La felicidad no es algo indispensable Femeeii. Estamos en este mundo para llenar un papel escrito hace mucho tiempo y sin pedirnos aprobación. Tienes que aceptar tu destino y no podrás huir de él. – Haciendo una pausa- Así como tú regresarás a China para volver con tu esposo…
 
Ieran dejó el tema por zanjado y decidido cuando volvió su vista a su ordenador. Su sorpresa viene segundos después al escuchar a una de sus hijas replicar- No voy a volver con él madre… – Atrayendo su mirada- Voy… voy a solicitar asilo.
 
Ieran suelta una carcajada – ¿Asilo? ¿Crees que este gobierno se interesa por una niña caprichosa que no tiene ninguna justificación para quedarse en este país más que el capricho de vivir de arrimada de los demás? Una mujer de tu poder y estatus, viviendo como dependiente de una tienda…
 
-No tiene nada de malo trabajar por lo que es suyo.
 
-¿Se te olvida acaso que eso es lo que haces en China? Mantienes tu hogar… tienes responsabilidades e irás a China a cumplirlas. Tu familia ha tenido que soportar bastante…
 
-Si mi suegra y mi esposo han tenido que soportar bastante, no ha sido mi culpa.- Replica ella con firmeza.
 
-¿Cómo te atreves a responderme?
 
Sorprendiendo a su progenitora agrega-No soy una niña madre. Puedes ser la jefa de la familia en lo que Xiao Lang decide su camino pero yo no te pertenezco como una vajilla o una antigüedad que pasas de generación en generación. Te respondo ahora como responderé siempre: No lo amo. –Insiste con firmeza- Lo que tu quieres para mi no es lo que yo deseo…
 
-¿Qué quieres tu? ¿Acaso ese japonés con el que estás acostándote? ¿Con el que has decidido traicionar tu educación, tus votos maritales y a tu familia política? ¿Con el que pones en deshonra a tu familia?
 
-El es al menos diez veces más hombre que esa cosa que llamas “Mi esposo”.
 
Ieran empequeñeció su mirada ante la réplica desafiante de su hija y guardó silencio observándole de arriba abajo para decir con seguridad – Li Sung Ho vendrá mañana. Se hospedará con nosotros… serás una esposa fiel y amorosa y guardarás silencio de tu desliz. En menos de setenta y dos horas volverás a Hong Kong y olvidarás todo acerca de tu amante y tu vida aquí. No acepto réplicas ni discusiones o sentirás hasta donde soy capaz de llegar por devolver la estabilidad a nuestra familia. ¿Ha quedado claro?
 
Femeeii se mordió el labio y sus ojos mostraron la impotencia sentida en su corazón por las frías palabras de su madre cargadas de indiferencia. Sin dudarlo dos segundos, hizo una reverencia y se marchó por el pasillo hasta una de las habitaciones de la gran suite.
 
 
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Tomoyo repasó una y otra vez el correo antes de enviarlo. Tal como Eriol le ofreció, usaba su computador personal en el despacho. Las líneas eran bien breves.
 
Muchas gracias por su obsequio. Sabré usarlas con honor. Algo de lo que quiero hablarle es que Vivían está aquí. Me ha contactado y me ha contado una historia… aun no se lo digo a Eriol. Por favor, cuanto pueda, llame a los números mas abajo. Es de suma importancia que hablemos. Tomoyo”
 
-Si, abundar más de ahí no me conviene… – piensa en voz alta la joven de ojos amatistas al momento de dar “Enviar” ¿Cuánto le tomaría a Hiroshi ver su correo? ¿Días? ¿Semanas, tal vez? Era difícil saberlo. Con la relación un tanto distante entre él y su padre no dudaba que tomaría su tiempo en abrir una correspondencia y como esta no iba con su nombre como remitente sino el de Eriol. Va rápidamente a la bandeja de enviados y borra la copia enviada para evitar que su esposo la leyera. ¡ya se imagina su reacción si se entera que Vivían la ha contactado!
 
¡Que dolor de cabeza! Las cosas que Vivian le contó aquel día… si tan solo hubiera una manera de hablar con Eriol… de tocarle el tema… ¿Cómo aventurarse en una conversación como aquella cuando este le dijo que su madre estaba muerta? Su mirada se dirigió a la bandeja de entrada de los correos del varón. Se sorprendió en notar unos correos electrónicos sin leer. “M. Kaho” llamó su atención entre todas las misivas. Su mente se disparó rápidamente a la noche de la fiesta de cumpleaños del varón. ¿Su ex novia? ¿Kaho le escribe a su correo?
 
La curiosidad estaba calando bien profundo en su cerebro y sus mejillas comenzaron a arder pensando que podrían tener estos dos que compartir… ¿Por qué ella de todas las personas, escribió… cuatro correspondencias a su esposo?
 
Colocó su dedo en el desplazador del cursor y justo en ese momento una voz sonó a la puerta diciendo – ¿Terminaste? – sobresaltándola.
 
Tomoyo se incorporó de repente ante la mirada azul intrigada del sujeto.- ¿Qué haces aquí…? Pensé que estabas dormido.
 
Avanzó con su pijama ya abotonado por completo a lo que dijo- Casi no duermo… solo pienso… bastante… – avanzando – Pensé que estarías descansando. Hace casi una hora que viniste a escribir a Hiroshi.
 
-Si… me costó trabajo… encontrar las palabras indicadas. – Sonríe aun más nerviosa despertando la curiosidad del varón que estrujó las cejas tras las gafas de montura. Se retira del escritorio añadiendo – bueno, será mejor que me marche a dormir… buenas noches…
 
La chica se desplazó rápidamente al lado del sujeto y justo cuando estaba cruzando el umbral de la puerta, este la sujeta con premura haciendo que su cuerpo girase en sus pies y terminara en los brazos de este y con su rostro a escasos milímetros del hombre. Sus labios no tardaron mucho en acariciarse y mucho menos en ella reaccionar a su contacto entregándose a ellos con intensidad, deseo y fervor.
 
Cuando se separaron a los pocos segundos y por falta de aire ambos respiran agitados. -¿Qué es lo que provocas en mi que lo único que quiero es tenerte en mis brazos? – gime contra su boca y busca de nuevo el contacto de esa a lo que ella simplemente se deja llevar por el momento y la pasión que los invade con vehemencia.
 
Sin embargo él rompe el contacto sujetando las manos de ella contra su persona y dando dos pasos atrás con la respiración agitada.
 
-¿Por qué quieres luchar? – Pregunta ella falta de aire al no comprender su reacción- Me besas… me deseas… y me alejas…
 
-No puedo… no puedo… – Replica con intensidad entre susurros pero ella le escucha.
 
Casi es una súplica.
 
-¿Qué no puedes? ¿Qué es lo que no puedes? ¿Eriol?
 
-Vete… por favor, ve…
 
Tomoyo siente su corazón resquebrarse ante su petición. Entonces ella retrocede y este le suelta dejando caer sus brazos a ambos lados de su cuerpo. Con la mirada derrotada este se posa en los ojos amatistas y Tomoyo lee arrepentimiento, vergüenza… y dolor…
 
Armándose de valor dice con vergüenza- No puedes despertar en mi esto y luego alejarme… poco es lo que soporta un ser humano en estos caprichos del destino y no puede soportar tampoco tanto dolor y desisten. O miedo… te he dejado que me beses para demostrarte todo lo que siento por ti… y esto jamás ha estado escondido a tus ojos. Mas bien, eres tu el que retrocedes…
 
-No quiero lastimarte. – Es todo lo que dice. Para Tomoyo es bastante conociendo que este no se abre a los demás. Y su pasado y todo lo relacionado con Vivian.
 
-Pero con esta actitud lo haces… me lastimas y mucho… me importas… te quiero… y en verdad esto que haces contigo mismo al no decirme lo que piensas o lo que te asusta, me lastima mas de lo que podrías llegar a imaginarte. – Atrayendo su mirada-Pero al final, la persona tiene un límite. Buenas noches… – finalmente dándole la espalda y sus pasos se escuchan alejarse por el pasillo.
 
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Comentarios de la autora.
 
¡Hola a todos! Mil disculpas. Ya se, últimamente mis comentarios han estado llenos de disculpas por atrasos entre posteos pero como expliqué en pasados días por twitter, mi responsabilidad laboral está por dejarme calva… ¡Literalmente! Mucho trabajo y cuando finalmente llego a casa, solo quiero dormir XD. Espero solucionar esos problemas para la conclusión de DT y ser un poco más puntual en la próxima historia. Pero de ello les hablo mas luego.
 
Para alcanzar el propósito de actualizar en esta semana he decidido sacrificar un poco las respuestas a sus comentarios: no crean que no leo y disfruto cada una de sus críticas, comentarios, curiosidades y demás. Y es que solo puedo avanzar algo de esta historia dos horas diarias – quizá menos- en mi trabajo y luego en casa es poco o nada lo que hago respecto a DT. Así que les agradezco muchísimo el tiempo que sacan para mandarme sus comentarios y sus puntualizaciones respecto al capitulo. Lo cierto es que este último mes ha estado cargado de mucho trabajo y no creo que esto baje en los siguientes días. Solo espero que me comprendan y entiendan que si pudiera vivir de esto, con mil amores lo haría pero no puedo.
 
 
Ahora bien…. ¿Les ha gustado el capitulo? ¿Qué tal la confrontación Ieran-Sakura? Debo añadir dando un poco de información que gran parte de la narrativa en esa parte (tomándome libertad de escritora) provienen del libro Orgullo y Prejuicio de Jane Austen. ¡Es un libro fantástico y todo el que pretende escribir fanfics u originales es una obra que recomiendo para aprender un poco mas de narrativa y construcción de personajes! Por otro lado tenemos a Vivian y su historia: en realidad conozco mujeres como Vivían,.. Abandonan a sus hijos porque no se creen capaces de cambiar su libertad por la maternidad y las consecuencias son bien difíciles. También se de madres que antes venderían su alma antes de abandonar a sus hijos… en este mundo hay de todo y hay que aprender a aceptar el destino de cada quien. ¿Quién sabe como habría sido el destino de Eriol con su madre a su lado desde el principio?
 
Por el otro lado tenemos los temores de Eriol y Harry con su querida Esposa. La verdad que esos dos están hechos para el otro. Es muy difícil que la otra persona no escuche razones pero… ¿Cómo Nakuru llegó a tan terrible conclusión que Harry le engañaba? Harry dice que es mentira… ¿Le creemos o es una artimaña para volver con su esposa?
 
Añadiendo aquí debajo, ya estamos casi en la recta final de la historia porque no veo el sentido de adelantarle parte de lo que se viene; la situación se complica un poco mas y se enreda tantito mas. Lo que si veremos que en el Round Dos de Ieran contra los Kinomoto le toca en esta ocasión a Touya y por supuesto no faltará el encuentro de este con el famoso esposo de Femeeii así que lo conoceremos a él por primera vez y sabremos las razones que tuvo la chica en traicionar a su esposo y haberse enamorado de Touya además de un par de secretos que salen a la luz departe de los protagonistas. Kumiko se entera un poco mas de los Kinomotos gracias a Femeeii y que hará entender porque estos hermanos han podido conquistar a los Li. Una desgracia se viene en puerta para el próximo capitulo y por cierto… un viejo amor viene a buscar una segunda oportunidad… ¿Será merecedor del mismo? Un abrazo y nos leemos en la siguiente actualización.
 
Crys.