Capitulo 13 – La Familia Li

Nadie puede adjudicarse la victoria de que me conoce bien: no lo puede hacer mi padre pues por un largo tiempo (Infancia y adolescencia diría yo) me he dedicado a mantenerme a la mayor distancia de él como es posible. No me conoce Vivian mi madre, simplemente porque me abandonó siendo un niño. Nakuru, mi prima, no puede creer conocerme pues ella misma no ha aprendido a conocerse. Y Tomoyo… la verdad es que Tomoyo se ha ganado algo más que mi aprecio pero es difícil que alguien lo vea.
Debo de añadir que el día que me casé con ella traté de aparentar una imagen calmada y serena pero por dentro estaba muriéndome de la ansiedad. Luego cuando la vi venir a mí en aquel vestido de novia mi corazón saltó de una manera que no lo había sentido nunca… y luego se llenó de nostalgia. Pienso que el deseo y la pasión van a la mano entrelazada con una teoría llamada “amor” una teoría impuesta por los románticos y la iglesia en su momento para justificar la formación de familias y demás. ¡Estos momentos no son para ser románticos o filósofos! Son momentos de realidades, acciones y consecuencias. Si las personas se casaran sin estar enamorados y conscientes de que la familia es un mito social y una reunión de dos personas para preservación de la especie humana, cada quien con sus vidas apartes y sus destinos entrelazados pero no un solo destino las cosas fueran muy simples; no habrían crímenes pasionales y tampoco divorcios simplemente por “Diferencias irreconciliables” las diferencias siempre estuvieron ahí; no nacieron de un día para otro ya luego de casados. Lo único es que ese “Amor” no hace ver los errores de los demás. Suerte para mi que he salvado a una amiga de cometer un error al casarse con Ebisawa y probablemente salvé su vida. Somos amigos… es lo que hacen los amigos… salvarse los unos a los otros de situaciones un tanto difíciles.
 
¿Por celos? ¡Por favor! Nunca siento celos. Celos es otra idea absurda entrelazada con el llamado Amor… Mi padre se casó con mi madre supuestamente enamorado ¿De que le sirvió? Simplemente para terminar ambos odiándose y ella dejándome a mí. Mi madre me abandonó porque no soportaba estar con mi padre… pero ¿Qué culpa tengo yo de lo ocurrido entre ellos?
 
Aprendo a conocer a mi esposa en estos días de luna de miel. No soy como Li para creer que debo casarme por Amor o a resignarme a no tener esperanzas en el asunto.
 
De acuerdo: soy hombre. No negaré que estos días que he visto a Tomoyo cerca de mi no me han dado ganas de… bueno, ya saben. ¡Soy hombre! Ella es una hermosa mujer; Soy un ser humano con instintos y naturaleza de supervivencia. Los instintos a veces toman lo mejor de nosotros.
Pero tampoco diré que soy un animal. Tomoyo es una romántica aunque se encargue de negarlo gracias a sus experiencias recientes. No voy a forzar jamás algo entre nosotros y ella lo sabe.
Pero… ¿Alguien podría ceder al final, cierto?
No le seré infiel…
Aunque no les negaré que últimamente y teniéndole cerca, ha sido mas difícil mantener la distancia de ella.
Paciencia, paciencia… esto es solo un acuerdo de negocios”
 
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Que nada dura para siempre
es una frase común
que suena muy diferente
desde que te fuiste tú.
 
Vuélveme a querer.
No me castigues.
Ven aquí a decir como se vive
con el frío en el alma,
como le hago sin ti.
 
***Dicen que el tiempo cura todo,
pero cien años son muy pocos,
porque estoy seguro
que aunque pruebes por el mundo,
tu vendrás porque no sabes ser feliz sin mi.
 
Vuélveme a querer.
No me lastimes.
Como debo hacer
para romper este silencio cruel
de no saber mas de ti, de ti
 
Vuélveme a querer.
No me destruyas.
Ven aquí a decir como se vive
con el frío en el alma,
como le hago sin ti, sin ti.
 
Vuélveme a querer”
Cristian Castro.
 
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Capitulo 13. La Familia Li.
 
 
Los ancianos guardan silencio en aquel salón mientras la mujer de mirada estricta observa en el centro del salón a la muchacha que es cuestionada por el resto de sus familiares. Los cabezas de familia y sus extensiones escuchan la explicación de la joven mientras el asistente de Yelan Li y Wei son los únicos ajenos al círculo familiar pero de suma confianza de la matriarca de la descendencia directa de Hien Li y viuda del mismo.
 
Sus ojos permanecen inexpresivos mientras la joven de veinte tantos años es interrogada por el resto del Clan. Las miradas que ella recoge en el salón es de estupefacción y suma sorpresa ante aquellos eventos develado por la chica Li y ex prometida del varón Xiao Lang.
 
Entonces luego de una breve explicación de ciertos eventos concernientes al varón Li, es cuando Yelan toma la palabra diciendo (y con ello atrayendo la atención de todo el salón) – Es mas que notable que tu presencia aquí entre nosotros Li Meiling es precisamente tu ineficacia para traer contigo a mi hijo y heredero.
 
-Estimada Tía…
 
-¡Silencio! – dice con impaciencia y agitando su abanico de mano. La chica se nota pálida. Todos le temen a Yelan Li. Todos excepto Shaoran Li. –Aunque esperábamos en el mejor de los casos que Xiao Lang recapacitara no ha sido así. ¿Dices que está en una relación con una Japonesa?
 
-Si, honorable tía. – Responde con nerviosismo. – La misma… la misma mujer que por salvar puso su vida en peligro tiempo atrás.
 
Yelan empequeñeció su mirada al observar la figura de su sobrina. Observa a un extremo del salón diciendo al aludido que captura su atención.- Li Ho Ma. – Atrayendo la mirada del hombre de cabellos canos y mirada nerviosa. Su esposa no se encuentra presente quien es en realidad la hermana de su difunto esposo. – Tu hija ha fracasado magistralmente. – El hombre observa a la aludida en el medio del salón quien avergonzada y temerosa guarda silencio y añade con indiferencia.- Si su capacidad de retener a un hombre a su lado aun sin casarse es tan patética ¿te imaginas un matrimonio fracasado entre mi familia y la tuya?
 
El hombre observa con pena a su hija. Siente rabia de la humillación de la cual es víctima… ¡Es su hija! Es el tesoro de sus ojos. Tanto así que supo prometerla al joven heredero pues sabía que entre ellos mismos no sufriría precariedades. Y sabía en su momento que un heredero Li jamás sería injusto o desleal.
 
Ahora la humillación en la persona de Meiling le llena de indignación.
Pero no dice nada.
 
Nadie se atreve a decir nada delante de Yelan Li. Una mujer que con el paso del tiempo se ha vuelto estricta, indiferente y con una lengua más filosa que un látigo.
 
Y mil veces más violenta verbalmente.
 
-Bien: Ha llegado la hora de tomar decisiones. – Dice aligerando un poco su tono de voz y le hace una seña a su asistente- Escribe a la familia Sung Pei. – Atrayendo la mirada sorprendida de Meiling y de su padre – Creo que su hijo menor aun no está casado. Será un marido aceptable para Meiling…
 
-¡Pero tía…
 
-¡Silencio! – ruge Yelan y con una mirada de advertencia calla las intenciones de la chica o de su padre. Los demás ancianos asienten con aprobación mientras otros murmuran entre si su decisión. – A pesar de la decepción que me has causado, voy a tratarte como uno de los míos. La familia Sung y su hijo JingXi* son perfectos para aliarse con los Li. Son dueños de las industrias de fruterías mas grandes de china y del Noreste de Asía. – Ahí mirando al padre de Meiling añade. – y Familiares lejanos al árbol genealógico de los Li. – Wei alzó sus cejas visiblemente sorprendido y su mirada (la cual había permanecido en todo el salón) se posó en la chica Li quien ante su mirada se sonrojó intensamente. – Si, creo que la familia Sung estará más que agradecida con una alianza de este tipo.
 
-Su amabilidad no tiene comparación estimada hermana – Dice el padre de Meiling atrayendo la atención de los demás en el salón. Todos aprobaban la situación que allí se presentaba.
 
-Está dicho entonces: ya sabe – ahí dirigiéndose a su asistente.- Escriba al correo electrónico del patriarca anunciando una invitación a JingXi y a sus padres para venir a Hong Kong y hospedarse en nuestro hogar. Creo que estarán complacidos. Por alguna razón JingXi no quiere casarse aun. Pero creo que nuestra Meiling lo podría hacer cambiar de parecer. – Haciendo una larga pausa en donde solo se escucha la aprobación de los demás añade- Todos retírense ahora. Excepto Wei y Chen. – Hablando de ambos empleados de la familia Li. A sus órdenes el salón rápidamente fue desocupado. Incluso Meiling se marchó siendo palmeada su espalda por parte de su padre.
 
Luego de un largo silencio y de las puertas haber sido cerradas Yelan saca de un lado de donde se encuentra sentada un portafolios y observa a Chen con firmeza y luego a Wei. –Caballeros los he hecho permanecer conmigo porque tenemos dos asuntos adicionales que tratar. Ustedes tienen mi alta confianza y se que no hablarán mas allá de estas puertas y paredes.
 
-Vivo para servir a los Li, – Dice Chen respetuosamente. Un hombre mas allá de sus cincuenta años y quien sirvió a Hien Li durante su vida. Al igual que su padre y el padre de su padre, el deber de los Chen es servir a la familia Li. –Y llevarme su confidencia a la tumba, estimada Yelan.
 
-No, vives para servir a los hombres Li, Chen- Dice con desaprobación y Wei lo observa con precaución. – No servirme a mí. Tu deber es con Xiao Lang. No conmigo.
 
.-Estimada Señora…
 
-Silencio Chen. Se que tu le informas a tu hija todo lo que hacemos aquí y esta se lo comentaba a Meiling. ¿Crees que no lo se? Mi deber es saberlo todo…
 
-¡Mi señora! Jamás he traicionado su confianza.
 
-Si, pero tu hija si lo ha hecho. ¿Acaso no le importa lo que pase con Xiao Lang? ¿Acaso ya no le interesa?
 
-Señora yo…
 
-Les voy a dar una oportunidad Chen. Mi interés de que mi hijo vuelva a China es ahora más fuerte que nunca. Xiao Lang debe de volver a China y pronto. – Intensificando su mirada a los ojos de su sirviente. – Creo que ya es hora que Xiao Lang regrese a donde pertenece. Su atención se está desviando- Abriendo el portafolio – A esta persona- Mostrando una fotografía a través de una vidriera donde se observa una pareja que conversa sentados ante una mesa de lo que parece ser un restaurante de comida. La chica de facciones delicadas y expresivos ojos, sonríe ante lo que parece Li decirle.
 
Wei no se sorprende ante la imagen: contrario a lo que puede pensar su señora su deber y lealtad si está con el heredero Li contrario a las responsabilidades de Chen. Ha sido informado por las jóvenes Li sobre la existencia de esta jovencita y su relación con el heredero.
 
-Esta mujer está muy por debajo de las expectativas de Xiao Lang o de la familia. Es un problema para mí y para el destino de la familia y de todo el Clan.
 
-¿Cree que la joven está tras el apellido Li? – Pregunta Wei con restricción.
 
-No. No está advertida de la identidad de Xiao Lang. Acorde a lo informado por el detective y por Meiling. Xiao Lang vive como un muchacho muy por debajo de sus estándares. Lo que me preocupa es que en realidad Xiao Lang cometa un error como el de años atrás- observando a Chen con precaución y este no dijo nada. – Meiling me informa que la joven (se apellida Kinomoto) trabaja para la ahora esposa de Hiragizawa Eriol. Una cualquiera –dice con desprecio cubriendo la fotografía y negándose a ver la felicidad en la mirada de su hijo. – Tonterías. Tengo un plan Chen. Un plan para restablecer el orden. – Ahí observando al aludido y este inclinó la cabeza aceptando la solicitud de la mujer. – Y del cual saldrás bien compensado en todos los sentidos.
 
-Lo que su persona solicite será un hecho estimada Señora Li.
 
-Ahora retírate. Hablaré los detalles contigo en la oficina. – Ahí el sujeto no pierde tiempo, retirándose rápidamente del salón. A solas con Wei dice sacando la fotografía y otra más añade- TÚ lo conoces más que nadie. ¿Crees que está enamorado?
 
Wei sopesó su respuesta observando la foto del joven acompañado de la jovencita. En otra foto se ve la joven ingresando a un edificio de apartamentos mientras él le sostiene la puerta.
 
-Si espera una respuesta que gratifique sus pensamientos, lamento no tenérsela estimada Señora. El joven Xiao Lang siempre ha tenido una personalidad lejos de los deseos de la familia… o la necesidad de esta pero jamás se ha equivocado en cuanto a su criterio.
 
-Aun no respondes mi pregunta Wei.
 
-Y no está en mi lugar el responderle, Mi Señora. Solo esa pregunta puede respondérsela el joven Xiao Lang.
 
Yelan empequeñeció sus ojos al observar la imagen de la foto y dice. – Muy bien. Viene siendo hora que hagamos un poco de control del daños, Wei. – Su tono de voz resulta amenazante incluso para el anciano que ha trabajado con ella desde que se casó en la Familia Li. – Prepáralo todo.
 
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-No se porque tengo que soportar todas sus humillaciones- ruge Meiling mientras su padre le solicita que guarde postura. Aun están en los pasillos de la mansión Li en Hong Kong. -¡Me importa poco, padre! ¡Poco! ¡Tener que soportar sus críticas! ¡Ni que fuera tan perfecta! ¡Además se aprovecha del abandono de Xiao Lang y su posición para hacer lo que le venga en gana! Bruja.
 
-Por Los Dioses, guarda silencio – suplica entre dientes su progenitor caminando a su lado y avanzando rápidamente a la salida de aquel lugar. –Tenemos suerte que le agrades y te haya considerado para unirte a la familia Sung.-Viendo la negativa en la expresión de la joven añade- Es un buen enlace Meiling. Los Sung y su hijo menor controlan gran parte de los negocios relacionados con los Li… serás muy importante.
 
-¡Yelan quiere es torturarme la existencia porque no traje a Xiao Lang! ¡Castigándome al prometerme a esa familia y al torpe de su hijo! ¿Acaso no recuerdas lo inepto e insoportable que era cuando teníamos doce años?
 
-Meiling: Estamos a expensas de lo que decida la Líder Li.
 
-¡Ese es el asunto padre! ¡Ella no es la líder! Es Xiao Lang. ¡Está abusando de su poder! ¡Él es un tonto padre, un verdadero tonto por dejarle el control a ella y por irse del país!
 
-Las ambiciones del joven Li son más que claras para todos en la familia. Simplemente no puede ser dominado como su madre quiere. –Haciendo una pausa habla con advertencia- Tal vez, la cancelación de tu matrimonio con Xiao Lang, fue para bien.
 
-¿Para bien!? – Dice exaltada y deteniéndose a la mitad del pasillo. Volteándose a su progenitor añade con pesadez-¡Para bien! ¿Qué quieres decir con eso? ¿Qué mis sentimientos por Xiao Lang son menos importantes que los de él para mi? ¿Qué el que no me ame es perjudicial para nuestra vida juntos! ¡Que me merezco menos de lo que aspiro!
 
-No he dicho eso. Simplemente que tu relación con Yelan habría sido cuestión de tiempo para que explotase. Tienes un temperamento descontrolado Meiling. Si caías fuera de su gracia, habría sido desastroso para nuestra familia.
 
-¿Por qué todos le temen a ella? ¡Por los Dioses! ¡Hasta yo le respeto y le temo! Xiao Lang no. Jamás se habría atrevido a llevarle la contraria si le tuviera miedo. O Femeeii.
 
-Es mejor aceptar su solicitud. Los Sung son personas muy afables y por supuesto respetadas entre la comunidad china.
 
-¡Me importa un comino! Debería volver a Japón.
 
-¡No digas tonterías Meiling! – dice hablando con firmeza por primera vez para sorpresa de su hija. Con voz seria y mirándole con rectitud a los ojos añade. – No deshonrarás a la familia una vez más. Acatarás la solicitud de la señora Yelan, te entrevistarás con el joven JingXi…
 
-¿Deshonrar!? ¿A que llamas deshonrar? ¿Marcharme a Japón a buscar a Xiao Lang? –Observando a sus ojos.- Claro… una mujer que viaje sola a otro país es deshonra. O desacatar las órdenes de una arpía como Yelan Li….
 
-¡Por los Dioses! – Dice el hombre con urgencia observando a todas partes- ¡Compórtate! Cuida esa lengua.
 
-¿Sabes que, padre? Ahora comprendo a Xiao Lang. ¿Quién querría casarse con alguien que actúa como títere de su madre y de toda esta familia? – Dice con decepción y rabia a pensar aquello – ¿Alguien que represente precisamente los estándares de los cuales huye en Japón? ¿Pertenecer a una familia que no sabe lo que es el deber con la familia pero lleva ese famoso “Honor” hasta los límites más ridículos? – Pensando unos instantes en sus experiencias en Japón añade. – Ahora comprendo porque a Xiao Lang le gustó la japonesa Kinomoto. Ella le pondría en su sitio en un dos por tres a Yelan Li… – sonriendo perspicazmente y aligerando su paso ante sus pensamientos.- Si… ya quisiera ver a la Yelan enfrentándose ante Kinomoto.
 
-Pero ¿Qué dices muchacha? – Pregunta su padre aturdido a su repentino cambio de humor.
 
Meiling retoma el paso por el pasillo de la casa ya con una sonrisa de oreja a oreja ahora comprendiendo las razones por las cuales Xiao Lang gusta de la chica Kinomoto (hasta el punto de estar enamorado de ella).
 
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Aquella noche el sujeto entró a su casa, con la mirada buscando a la joven de mirada oscura. Al no encontrarle avanzó por la residencia pasada las diez de la noche y en pocos instantes la encontró en el pequeño salón de estudios delante de la computadora y parecía leer algo. Al levantar su mirada y encontrarse con la del Autor de sus días no evitó sonreír diciendo.- Bienvenido Padre.
 
El hombre tomó asiento y se quedó en silencio por unos instantes. Ella interrumpió la línea de sus pensamientos al comentar.- Fue un largo día para usted padre. ¿Acaso la señora Li le puso a trabajar mas de la cuenta?
 
-Todo alrededor de la Señora Li y su familia es mucho trabajo, hay muchas responsabilidades Kumiko. – Argumenta su progenitor sin mirarle al rostro. – La señora Li ha decidido viajar.
 
-¿Viajar? ¿Adonde?
 
-A Tokio. A buscar al Joven Xiao Lang.
 
La jovencita observó la figura cansada de su progenitor y dijo bajito.- Xiao Lang no vendrá de vuelta porque su madre quiera. ¿Acaso pretende obligarlo a casarse con Mei aun cuando él no lo desea?
 
-No lo sabes. Como lo sabrías. La joven Li está siendo enlazada con la familia Sung. – La joven no esconde su sorpresa- con el hijo menor de estos.
 
-¡Bromeas! – Dice Kumiku no evitando segundos después que su padre nota la sorpresa en su mirada, simplemente comenzar a reírse sin control. – ¡Eso si que es una ironía!
 
-¿Disculpa?
 
Pero la joven continuó riendo sin controlarse ante la mirada sorprendida de su progenitor. Una vez controló su risa y limpiaba sus lagrimillas pregunta entre carcajadas cortadas. – ¿Qué opina Meiling de esto?
 
-Pues como podrás comprender gracias al temperamento de la señora, la jovencita no ha podido refutar su decisión, nadie con dos centímetros de cordura y conociéndole lo haría. La joven Li jamás perdería el honor de su familia, deshonrando los derechos aplicados por la matriarca sobre su persona. Hemos sido encargados de contactar a la familia y eso he hecho esta tarde mediante un fax. Nadie se niega a los Li. No dudo que recibamos respuesta mañana en el transcurso del día.
 
-Pues no dudo que reciban eso y más. – Dice la joven de veinte tantos años sonriendo ampliamente. Ante la mirada de duda de su progenitor finalmente habla con claridad. – Lo mejor que puede pasarle a Meiling es que alguien como JingXi se fije en ella. ¿No te acuerdas del joven JingXi? Estaba un curso por encima de Xiao Lang en la preparatoria. Pasó tres veranos luego de eso en la casa Li y luego se marchó a la universidad. – Viendo el desconocimiento en los ojos de su padre añade con exasperación.- Meiling tenía ojos solo para Xiao Lang y JingXi solo miraba a Meiling… me pregunto ¿Por qué dejaría de pasar el verano en la casa? Xiao Lang y él eran grandes amigos.
 
-Estás más enterada que yo de la situación con los jóvenes Li. La situación es que viajaremos con la señora Yelan a Japón en las próximas semanas.
 
-Te advierto que cometen un error: Xiao Lang no volverá porque Yelan quiera… ¿Vas a Japón con ella?
 
El hombre levantó sus cejas sutilmente y añade con voz grave- ¿Quién dice que “Yo voy” con ella? Vamos a Japón. La Dama Yelan ha demandado que le acompañemos. – Señalándole a ambos para pasmo de la joven Chen.
 
 
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-Bienvenidos a casa – Exclamó Nakuru en el rellano de la puerta una vez divisó a la pareja retirándose los abrigos y extenderlo a la doncella de la casa. Sin perder tiempo se produjo un intercambio de saludos entre los tres bien íntimo en donde Nakuru abrazó con confianza a Tomoyo aturdiéndola unos instantes por las costumbres occidentales a las cuales tendría que hacerse habitual. – Pensaba ya que no vendrían hoy.
 
-El vuelo se atrasó un poco por mal tiempo. Tardamos en despegar- Habla Eriol saludando a su prima por igual. El chofer que pasó a recogerlos al aeropuerto ahora se ocupa de ingresar las maletas al rellano de la casa.
 
-Pues me encargué que la cocinera les guardara algo para cenar. ¡Deben de estar hambrientos!
 
-Gracias Nakuru pero creo que me iré a dormir temprano – dice Tomoyo disculpándose de no cenar con Eriol y lanzándole una mirada, toma una de sus maletas mas pequeñas y comienza a ascender los escalones de la mansión. Una de las doncellas de la casa rápidamente la sigue tomando otra de las maletas y ambos primos la escuchan dar las buenas noches y desaparecer en el segundo piso.
 
Nakuru la sigue con la mirada hasta que se pierde de vista y añade mirando a donde dejó su primo para sorprenderse que no esté ahí. Aturdida y confundida comienza a caminar todo el primer piso para sorprenderse de verlo instalarse en su escritorio en el estudio y decirle sin mirarle – Creo que tomaré mi cena aquí.
Nakuru alza una ceja visiblemente aturdida. Eriol aun siente su mirada (a pesar que revisa la correspondencia acumulada sobre el mueble). Finalmente levanta su mirada y dice.- ¿Qué?
 
-¿Acaso no crees que me merezco alguna clase de explicación?
 
-No creo comprenderte.
 
Nakuru cierra la puerta tras ella y avanza al escritorio y con confianza se sienta en la madera de la misma y cruza sus piernas. – ¿Qué demonios estás haciendo?
 
-¿A que te refieres?
 
Nakuru no entiende como es que su primo puede hacerse el desentendido ¿O no es actuación?
 
-Te acabas de casar Eriol. Y lo primero que haces durante tu luna de miel es llamarme para decirme que prepare la habitación de invitados al gusto de Tomoyo. ¿Qué es eso?
 
-¿Hiciste lo que te pedí? – No haciendo caso al tono de voz alarmado de su prima.
 
-¡Eso es lo peor! Cedí a tu solicitud. Compré nuevas cortinas, nuevas mantas, sábanas. Cambié el tapizado de unos cuantos muebles pero… ¿Acaso no se supone que debe de dormir en tu habitación? Si es por asunto de espacio, puedes tomar la habitación principal. La que es de tu padre. A él no le molestará hacer unos cuantos arreglos por tu matrimonio. Le agrada Tomoyo y…
 
-Nakuru, por favor basta.
 
-¿Que?
 
-¿No se supone que te irías de la casa con mi padre después de la boda?
 
-¡Ah ahora no me quieres aquí! ¡Dime por favor si pensabas desde un principio todo esto Eriol, por el amor de Dios! ¿Qué clase de matrimonio llevas? En vez de venir mas alegre, dichoso de tu luna de miel estás peor que antes.
 
-¿Peor?
 
-Te notas descansado pero tus ojos Eriol, tus ojos carecen de felicidad. No es la misma mirada que tenías el día que te casaste con Tomoyito… ¿Acaso… – Guardando silencio unos segundos.-… has peleado con ella?
 
-No, Nakuru. Lo cierto es que… nuestra relación es un poco diferente.
 
-¿Diferente? ¿Diferente como?- Dudando unos instantes dice preocupada y abriendo los ojos sorprendida-¿Acaso… ya no te funciona nada bien? – Bajando la voz y agregando con confidencia- ¡Eres demasiado joven para esos problemas! Y aunque puede pasar hay solución, -bajando su voz.- Porque hay doctores que se encargan de esas cosas. Y no hay nada bochornoso en buscar ayuda…
 
-Tienes una imaginación algunas veces peligrosa querida prima. – Dice Eriol sin cambiar su expresión aunque el tema resulta un tanto chocante discutirlo con su prima.- No, todo está bien.
 
-¡Pues a mi no me parece Eriol! ¿Qué es lo que está pasando? Y dime la verdad.
 
Erial dejó de jugar con la correspondencia encima de su escritorio y observó a su prima.- Si te explico ¿Me dejarás tranquilo para que pueda trabajar?
 
Nakuru asintió.
 
Eriol se quitó las gafas de su rostro para decir con su mirada añil fija intensamente en el rostro de su prima. – Tomoyo y yo nos casamos porque ella insistió en ello. Pero no quiere decir que seamos un matrimonio normal.- Antes de que pudiera interrumpirle añadió.- Tomoyo y yo no llevamos una vida marital Nakuru. En realidad ella volverá a su vida en su negocio a partir de mañana o pasado mañana y yo regreso mañana a trabajar… listo. – Viéndole ampliar la mirada de sus ojos más y mas- Fue parte del acuerdo que ella exigió el mismo día que decidimos casarnos: yo obtengo control de la empresa de su familia y ella salva su legado.
 
-No puedo creer lo que me dices- Dice en verdad sorprendida por lo que le revela. – ¿Y no has…- haciendo una pausa.
 
-¿Seducirla? ¿Tentarla? Más bien considera que ella estas últimas semanas….- Ahí guardando silencio.
 
-¿Qué cosa? ¿Eriol?
 
-Mas bien que la he visto estas semanas como otra cosa Nakuru. Mi percepción de ella ha cambiado totalmente. Más tiempo paso con ella, mas mis ideas y su personalidad compaginan mas y mas. Es alguien mucho mas profundo de lo que pude imaginarme.
 
-Eriol: ella siempre estuvo ahí para ti. Y todo eso que me revelas estuvo siempre mas que claro – Dice relajando su porte. – Tu único problema es que no sueles entregarle tu corazón a nadie.
 
-¡Basta! – dice sin alzar su voz y colocando sus gafas en el rostro – Quisiera por favor, que no aturdas a Tomoyo con estos detalles que te he revelado. Es estricta confidencialidad.
 
-¡Por favor! ¿Por quien me tomas? No soy tan chismosa. – Afirma Akizuki bajando del escritorio y ya de pie añade. – ¿Hasta cuando entonces continuarán ustedes con esta charada?
 
-No es charada. Y es algo que solo Tomoyo puede responderte.
 
Nakuru alzó una ceja perspicazmente al verlo continuar con su correspondencia y las cartas. Al final lanza una carcajada. Eriol no alza la mirada a ella a pesar que ella afirma. – ¡OH Eriol! ¿Sabes que tu situación se resuelve fácilmente?
 
Ante su silencio ella añade. – ¡Por Dios Eriol! Tomoyo te ama ¿Qué tan difícil es para ti entender eso? ¡Ella jamás se habría casado contigo solo para salvar la empresa u otro acuerdo que tengan ustedes dos! Es demasiado inteligente para eso. Tus sentimientos están muy enredados Eriol. Y el hecho que tú estás enamorado de ella y no puedes soportar que ella esté enojada contigo, no te deja razonar y por eso te cargas de tanto trabajo. ¡Ya decía yo que mi tío estaba loco cuando me dijo que la empresa corre tan bien como si estuvieras en ella! Y es que no has dejado de trabajar desde allá ¿Cierto?
 
Eriol la miró con suspicacia de la única manera que la podía hacer callar y salir huyendo del estudio: Tal cual esperaba su prima calló al segundo y rápidamente salió del estudio cerrando la puerta tras ella.
 
Ya a solas, Eriol dejó la correspondencia sobre el escritorio observando las palabras pero no entendiendo nada de ellas. Aunque la comunicación entre ellos había ido fluyendo durante aquellas semanas en la costa, habían regresado al mundo real. A sus ocupaciones y responsabilidades: el volvería a la oficina de la empresa y ella volvería a Dulces Tentaciones.
 
Pero lo cierto es que cada momento que pasaba lejos de ella, pensaba en ella. Los momentos junto a ella, los disfrutaba y los anhelaba.
 
¿Qué les esperaba ahora que la distancia y las responsabilidades los harían separarse?
 
¿Acaso Tomoyo se arrepentiría de su decisión?
 
Convencerse a si mismo de que las cosas están bien como están, que el hecho que se hayan casado y sea su esposa no le preocupa para nada, sería mentirse. Su irracional pensamiento de cuando se casaría con Ebisawa no ha vuelto a perturbar sus pensamientos, sus ánimos o su espíritu. Más bien el pensamiento “racional” de que ella estaba fuera de la idea de casarse o alejarse de su persona, era ajena a él. Tomoyo estaba sana y salva en la casa Hiragizawa, lejos de cualquier peligro que le amenazara o la situación que le preocupaba semanas atrás ya no existía. Tomoyo era feliz…
 
¿Feliz? ¿Tomoyo Feliz? La conocía bastante en aquellos instantes para notar que su rostro siempre existe una sombra de una preocupación de la cual era ajena al sujeto. No era la misma vivaz mujer que conoció y llegó a admirar en su momento.
 
Que llegó a besar en el parque meses atrás…
 
Y sintió un sobresalto en su corazón: Se había olvidado del que era sentir aferrar a una bella mujer en sus brazos y temblar a su contacto, o ella responder al suyo. Intercambiar un contacto tan cálido y profundo como una caricia tan prometedora como un beso. Y en su tiempo Kaho había sido una experiencia agradable, besar a Tomoyo aquella vez le había preocupado. Había llenado su persona de un nerviosismo y una exaltación desconocidas hasta ese momento para él.
 
Sentimientos que al desconocer y reconocer, le habían llenado de profundo temor y pesar.
 
¡NO! No me permitiré pensar esas cosas. Me concentraré en mis asuntos. Mi trabajo, el cuidado de todos en esta casa. De todos quienes me preocupan y me interesan y esto pronto pasará. En perspectiva, es obvio que esto pueda ocurrir, ya que ella es una mujer muy atractiva en todos los sentidos. Si, con el tiempo esto cederá”
 
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Los toques en el rellano de la oficina que pertenece a Tomoyo hacen que la ojiverde levantara la mirada de los documentos que revisaba para perder la respiración al ver a Shaoran en el rellano de la misma observándole con particular curiosidad. No evitó saludarle con una sonrisa a la par que le escuchaba preguntar. – ¿Todo bien?
 
-Si todo bien- Dice la ojiverde viéndole sentarse del otro lado del escritorio y un rubor cubrir sus mejillas—En realidad Tomoyo ya viene a trabajar mañana y quiero terminar todo lo pendiente para que lo encuentre todo en orden… – Ahí lo observa medio turbado y ella dice. – ¿Ocurre algo malo?
 
-En realidad no es malo… mas bien…- suspirando resignado- Mi hermana vino a mi departamento anoche. Tiene un problema.
 
-¿Problema?
 
-Los Hiragizawas regresaron anoche de su viaje de Luna de miel como sabes.
 
-Si, Tomoyo me dejó el mensaje en la contestadora. Se notaba muy calmada y feliz- Afirma ella asintiendo y guardando unos portafolios.
 
-Bueno precisamente de eso quiero hablarte- Dice con lentitud y añade con cierta seriedad- No quiero que tomes lo que te voy a pedir como una obligación de tu parte…- Sakura se voltea a mirarle ante su tono de voz. Frunce sus cejas y le escucha añadir. – Pero Nakuru ha decidido permanecer en la casa de los Hiragizawas indefinidamente. Supuestamente ella y mi hermana compartirían un apartamento que incluso ya estaba casi firmando los documentos de alquiler. Mi hermana no está acostumbrada a vivir sola y temo por ella.
 
-¿No quiere permanecer donde Tomoyo y Eriol?
 
Niega con su rostro añadiendo.- Contrario a Nakuru, ella sabe lo que es tener gente imprudente en tu hogar. Eriol y Tomoyo son recién casados. Necesitan espacio y parece que Nakuru tiene otros planes.
 
-Que extraño que Akizuki desistiera. – Añade Sakura bien extrañada ante el comportamiento de la castaña prima de Hiragizawa- Si se escuchaba muy entusiasmada junto a tu hermana cuando hablaron de rentar el departamento. ¿Habrán discutido?
 
-No lo creo. Mi hermana me dice que Nakuru no ha querido revelar sus razones pero ha dicho que se quedará en la casa por un tiempo al menos. Tampoco reveló cuando querrá salir de la casa. Este es el asunto… me gustaría, sino es inconveniente… que permitas vivir a Femmeii en tu departamento hasta que Nakuru vuelva a querer mudarse de los Hiragizawa. Se que es imponerte algo pero en realidad me preocupa bastante que mi hermana viva sola en una ciudad que no llega a conocer del todo. Y debo añadir que me preocupa que tú vivas sola en el departamento.
 
Sakura le observó unos instantes antes de responder.- Claro. Para mi no es problema. En realidad, esperaba rentar pronto la habitación disponible en el departamento ahora que Tomoyo se ha casado. Todo fue tan deprisa que no le pregunté a Tomoyo que íbamos a hacer con él.
 
-¿Planeabas mudarte?
 
-No lo creo. Lo que si que buscaría a alguien para compartir renta. Miyari se ofreció- Ahí Shaoran frunce el ceño – pagar la habitación y los gastos pero no quise hacerlo. Algo dentro de mí me dijo que no era buena idea que viviésemos juntas. Miyari ya no me trata como antes. Creo que cree no aprueba nuestra relación dado sus sentimientos por ti en un principio.
 
-Olvida lo que Miyari piense Sakura- Notando la melancolía en su rostro.- Lo que importa somos nosotros- palmeándole su mano con afecto. Cambiando el tema añade – ¿Entonces no hay problema que mi hermana viva un tiempo contigo?
 
Niega con su cabeza sonriéndole—Para mi no es problema. Es mas, será divertido. El apartamento se siente bien solo por las noches.
 
Shaoran agradece su cordialidad. En realidad, eso esperaba el varón: su hermana le había revelado cierta inquietud de que Nakuru no iba a cumplir con su parte de mudarse juntas y por tanto Femeeii no podía costear sola la renta. Aunque Nakuru le aseguró que podía pagar su parte aunque no viviera en él, la joven lo vio como una especie de limosna y se negó rotundamente. Li vive solo pero en su departamento apenas cabe él solo y entrar su hermana en él no lo veía correcto para pasar incomodidades. Así que de repente pensó en la ojiverde quien tenía una habitación disponible en su departamento y viviendo sola preocupaba mucho al varón.
 
-¿Has sabido algo de tu prima, Shaoran?
 
-No. No he sabido nada. Seguro Femeeii si. ¿Por qué?
 
-No. Porque me dijo que me escribiría una vez llegara.
 
-¿Te escribiría? – Preguntó Shaoran bien dudoso de aquello.
 
-Así es. Meiling y yo nos llevábamos bien. Parecía en un principio un tanto conservadora y distante, pero luego nos llevamos mejor.
 
-¿En serio? – Preguntó ahora si preocupado por aquello.
 
-Si. Es una chica un tanto solitaria ¿No?
 
-Meiling no tiene muchos amigos en China. – Afirma Li pensativo.- Solo trata con nosotros. Es parte de una familia muy conservadora para el año que vivimos.
 
-Vaya. Bueno, – encogiéndose de hombros. – Es alguien muy perceptivo.
 
-¿Perceptivo?
 
-Así es. Me agrada que pasara unos momentos agradables aquí. Me extrañó un poco cuando me informó que se marcharía.
 
Shaoran se quedó pensativo ante aquello: Meiling nunca le dijo que había charlado con Sakura y mucho menos que se llevaban “Bien”. Estaba bien claro para él que Meiling no soportaba a Sakura en su momento y su última conversación con ella le dejó bien claro que no aprobaba su decisión de quedarse en Japón, o su formal relación con Sakura.
 
Ignorante a todo esto, Sakura si recuerda con lujo de detalles la sorpresiva visita de Meiling una tarde a DT. Shaoran por supuesto no estaba situación aprovechada por la china para charlar con la japonesa con tranquilidad.
 
 
-¡Señorita Li! –Habría saludado la Ojiverde sorprendida de su presencia en el negocio. Incluso Sakura vestía el uniforme de mesera aquel día y Shaoran había salido más temprano. Meiling aunque se sorprendió de verle vestida así no lo mostró cuando se aproximó a ella. El lugar estaba con muchos clientes y parte del personal de DT trabajaba a toda marcha. – Shaoran no está. – Dice presintiendo que la joven se encontraba buscando al aludido.
 
-No vine a buscar a Xiao Lang. Más bien vine a buscarte a ti, Kinomoto.
 
-¿A mi?
 
-¿Hay un lugar mas privado…- observando de reojo a Miyari quien les observaba a la distancia –Donde podamos hablar? – Sakura observó a la mesera quien cortó contacto visual con ambas y continuó trabajando.
 
-La oficina. Venga por aquí – dice Sakura guiándole por la parte detrás del establecimiento hasta llegar a la oficina de Daidouji. Sakura le invita a sentarse. – ¿En que puedo ayudarte Li?
 
-Vengo a hacerte una pregunta. Responde con total sinceridad… ¿Cuáles son tus intenciones con Xiao Lang?
 
Sakura parpadeó par de veces sintiéndose repentinamente acalorada al entender las palabras de la prima de Shaoran.
 
-¿Intenciones?
 
-Si, intenciones. Sakura – llamándola por su nombre y añadiendo con profunda seriedad. – Tú no conoces a Xiao Lang. No lo conoces porque… porque no es este hombre que trabaja contigo.
 
Ambas se quedaron en silencio sopesando aquella información. Sakura no sabía que decirle. Meiling no sabía como abordar aquel tema sin traicionar la confianza de Xiao Lang. Al final fue la china quien suspiró rompiendo el silencio y admite.- Xiao Lang en China no sonríe. No habla con nadie. Es difícil para él hacer amistades fuera de la familia… contigo, sonríe – Atrayendo la mirada de la ojiverde. – Es feliz… contigo. A pesar de tener tan poco… en este mundo. En tu mundo. Pero…
 
-¿Pero…
 
Meiling la observó largamente para decirle. – No importa ya. – Incorporándose y Sakura le imitó. – Cuídalo… ¿Quieres? – Ahí escucha su voz entrecortarse. – Es alguien muy especial… para todos.
 
-Por supuesto que lo haré Meiling. – Dice sorprendida ante su solicitud.
 
-¿Lo amas? ¿Sakura? ¿Amas a Xiao Lang?
 
Sakura se sonroja intensamente y no asiente pero Meiling sonríe moviendo su cabeza a los lados para decir.- Son tal para cual. ¡En fin! Espero que pronto sepas que Xiao Lang todo lo ha dejado por ti y esta vida que lleva. Que sepas comprender al final…
 
.-¿Al final? ¿Cuándo?
 
-Cuando “Ella” Venga a conocerte.
 
-¿”Ella”?
 
-¡Por supuesto! Tu relación con Li es mas seria de lo que te imaginas Sakura. Odio decir que me agradas pero así ha ocurrido. Odio decir que tal vez, solo tal vez seas lo correcto para el terco de Xiao Lang. Y en definitiva es una lástima no estar aquí luego cuando te conozca.
 
-¿De quien hablas Mei?
 
-¡No me hagas caso! – haciendo una reverencia para retirarse. – Si eres una chica lista, nos seguiremos viendo luego. ¡Te escribiré cuando llegue a casa! – Ahí marchándose por el pasillo sin responder a los llamados de Sakura.
 
-¿Nos veremos esta noche? – Pregunta Li atrayendo su mirada un instante. Sakura despierta de sus pensamientos para notar las manos masculinas sobre las suyas agregándole calidez a las mismas. La sonrisa del varón tenue pero arrollador hace que la chica sienta un saltito en su interior. -¿Sakura?
 
-Ah perdón. Me distraje.
 
-Últimamente te ocurre eso demasiado.
 
Ella se libera de su aferre y coloca una de sus manos sobre la suya y con la otra traza pequeños círculos sobre su brazo. – Bueno tengo muchas cosas las cuales pensar.
 
Alza una ceja de manera divertida observando el roce de su piel y dice con tono de voz grave- ¿Ah si? ¿Cómo que cosas…?
 
-Bueno… pensaba… – Levantándose de la silla y ligeramente inclinando su figura sobre la mesa para poco a poco cruzar su rostro hasta el otro lado. – Si tienes planes para el viernes…
 
Shaoran pierde la concentración: Sakura está hablándole tenuemente y con su rostro a milímetros del suyo. El aroma a flores proveniente de su shampoo embarga los sentidos del varón y acelerando su sistema en cuestión de segundos. El parpadear de aquellos ojos verdes centelleantes cautiva su atención.
 
– ¿Qué tienes pensado? – Pregunta con voz grave ahora a escasos milímetros de su rostro. Sakura amplia su sonrisa con una satisfacción cruzando su mirada.
 
-Quiero cocinar para ti…
 
-Cada vez que cenamos en tu casa, cocinas para mí.
 
-Ahora cocinar de verdad: Tienes mucha paciencia para aceptar mis recetas chamuscadas y calcinadas.
 
.-Ah eso ocurre porque me gustas mucho. – Dice con una sonrisa de satisfacción.
 
-Creo que lo sabía. – Dice con inocencia fingida la ojiverde. – ¿Acaso no sabes que pasa el viernes?
 
-No, no lo creo.
 
Sakura parpadea visiblemente sorprendida. – Cumplimos dos meses juntos Shaoran.
 
El varón de ojos cafés sonrió aun más al notar la expresión de desconcierto que le añade cierta chispa difícil de descifrar para él a lo que dice con satisfacción y aproximando su rostro a la de la joven- Ya lo sabía. – Acariciando su mentón. – Aun no puedo creer que son dos meses. Dos dichosos y perfectos meses a tu lado. No pensé que esto podía pasarme a mí.
 
-¿Qué cosa?
 
-Es difícil para mí describirlo. Es diferente…
 
-¿Diferente?
 
Shaoran iba a responder su inquietud cuando el repicar del teléfono de la oficina rompió la magia. Viéndose interrumpidos Sakura tomó el aparato diciendo.- Dulces Tentaciones… habla Kinomoto…. ¡Nakuru! – Ahí observando a Li y no evitando sonreír. – ¿En serio? – Ahí observando a Li de soslayo. – ¿Estás segura…? ¿Li? Bueno, puedo preguntarle. – Haciendo una pausa. – No, está bien. Te confirmo en un rato si irá o no. – Haciendo una pausa. – Si, nos vemos… hasta la noche. –Colgando la llamada se dirige al varón añadiendo-Akizuki Nakuru: invitándonos a una cena que dará en la casa de los Hiragizawas.
 
Shaoran frunce el rostro.- ¿Cenar en casa de los Hiragizawa? ¿Acaso no estaremos interponiéndonos?
 
-Bueno tal vez haga algo en uno de los salones… – Encogiéndose de hombros. – No se. ¿Quieres ir?
 
Shaoran está más que curioso ante aquella invitación tan repentina departe de Akizuki. Si bien la ha visto en solo una ocasión luego de la partida de los Hiragizawa a la luna de miel, no había sabido de ella mas por lo que supuso que estaba en Londres o cualquier destino exótico por el cual desistió de mudarse con Femeeii.
 
 
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Tomoyo salía en aquellos momentos de su habitación cuando se encuentra con la joven prima de Eriol quien le sonríe con franqueza al verle. Aproximándose a la amatista dice con afabilidad. – Justo con quien quería hablar.
 
-Hola Nakuru – Dice Tomoyo aturdida por el saludo de la chica y con la confianza que esta se aferró a su brazo y caminaban juntas por el pasillo. Tomoyo llevaba en el otro brazo un pequeño libro negro. – ¿Qué ocurre?
 
-No nada, solo quiero charlar contigo unos momentos. – Afirma la castaña llevándose a Tomoyo consigo hasta el primer piso y saliendo al jardín trasero, en la zona donde está la pisicina de la mansión. Luego de un silencio entre ambas la castaña al fin dice. – ¡Me sorprende que Eriol haya querido salir hoy cuando llegó tan cansado del viaje!
 
-Si, suele suceder. Creo que él no descansa un segundo ¿cierto? – Afirma la amatista con naturalidad a la castaña.
 
Esta le observa con detenimiento unos segundos haciendo sentir incómoda a la protagonista a lo que ella dice luego que se percata- ¡Oh Discúlpame! Es que me quedé pensando otras cosas… espero que no te moleste. He invitado a Shaoran y a Sakura a cenar con nosotros esta noche.
 
-¡No me molesta! – Dice con sinceridad- Estoy emocionada por ver a Sakura. No nos hemos visto desde la boda- Sonríe – Espero que me cuente como va su relación con Li…- Ahí deteniéndose unos segundos para decir. – Nakuru… ¿Cómo es la madre de Shaoran?
 
-¿Por qué lo preguntas?
 
-Eriol me habló un poco de ella cuando estábamos de viaje. Por lo que me habló, Ieran no es una mujer muy agradable que digamos.
 
-No con sus hijos. No con la familia. Es una mujer muy estricta y cerrada en sus costumbres a pesar que está enlazada con los Li por matrimonio y no por sangre. Es muy orgullosa de formar parte de la familia. – Añade con cierto tono de burla y condescendencia.- contrario a sus hijos. Si hubieran podido desprenderse de las responsabilidades lo habrían hecho.
 
-Eriol me comentó que Shaoran es como un príncipe en China.
 
-¡Vive como tal! Al menos en China – afirma Nakuru ahí viendo que Tomoyo la sorpresa pese a que Eriol le había comentado aquello. – Shaoran es millonario. ¿Sabes como Eriol tiene dinero más por la empresa, inversiones y todo eso? Shaoran es al menos diez veces más rico que Eriol y mucho de ese dinero es de familia. – Tomoyo abrió la boca sorprendida.- ¡Shaoran podía tener cualquier mujer en China! ¡Cualquiera que se le antojara mientras cayera en los estándares de la familia!
 
-¿Estándares?
 
Nakuru bajó su voz afirmando – Shaoran debía de casarse con una mujer de un estatus parecido o que su madre aprobara. Tuvo una relación, hace mucho tiempo y estando comprometido (aunque él no amaba a su prometida) con la hija del consejero más cercano a Ieran Li.- Ahí Tomoyo abrió sus ojos sorprendida. – por supuesto la vieja arpía no lo aprobó nunca. Mas cuando Shaoran anunció…- Ahí callando de repente.
 
-Anunciando… ¿Qué?
 
-… Que se casaría con ella – Dice la joven cuidando sus palabras- Se amaban. Recuerdo que luego de eso, fue de visita a Londres a ver a Eriol luego que su madre y los demás ancianos votaran en contra de su idea de casarse con la chica. ¡Fue su primer amor! Fue tan tierno. Luego de eso, que le fue prohibido el matrimonio con la chica, Shaoran fue presionado para que tomara una esposa. Él se negó. Prefirió ir a la universidad y hacer su carrera en negocios. Luego encargarse tiempo completo de los negocios de los Li. – Guardando silencio añade- Su madre continuaba ejerciendo presión para que tomara una esposa. Finalmente, Shaoran accedió a hacer público su compromiso: Se casaba con Li Meiling.
 
-¡Su prima! ¡La chica que estuvo aquí!
 
-Días antes de la boda, Shaoran vino a Japón. Los intentos de Ieran de hacerlo volver han sido todos inútiles. Según me contó Femmeii la idea que Shaoran sacrificó su vida durante el asalto (si, de eso se enteró Ieran con ayuda de uno de sus detectives), hizo que la atención se concentrara por completo en la chica que Shaoran salvó. Y mas trabajando juntos. No dudo que a estas alturas, sepan quien es Sakura. Por eso la he invitado esta noche: Quiero convencer a Shaoran que le diga la verdad. Que esté preparado para revelarle toda la verdad y estén listos para cuando Ieran venga.
 
-¿Crees que va a venir?
 
-¡Meiling se ha marchado a casa sin dos de los hermanos Li! – Dice con sorpresa al ver que Tomoyo no entiende la gravedad del asunto. – ¡Créeme cuando te digo que hasta ahora no hemos visto nada! Lo lindo será cuando Ieran venga a ver la nueva novia de su hijo. Pero ¿Cómo crees que Sakura actúe con saber la verdad? – Sorprendiendo a la amatista- Shaoran nos dijo una vez que Sakura tiene algún tipo de discriminación por las personas con dinero.
 
-Sakura a pesar de las circunstancias nunca le ha atraído el dinero. – Replica Tomoyo luego de unos segundos en silencio. – Ella incluso ha visto las consecuencias con mi familia por tratar de conservar el dinero y el estatus. Sakura no le da importancia a ello. Mira que está en una relación con Li sabiendo simplemente que no tiene dinero. Cree que las personas por dinero venderían su alma por conservarlo sin importarles quien cae en el camino.
 
-¿Qué crees que dirá o hará cuando se entere?
 
-Es difícil de decirlo. Es decir, si Li se toma mas tiempo en decirle la verdad… o si se entera por otras personas… Sakura se sentirá traicionada. La conozco. Aunque le quiera, no le perdonará. Le dolerá. La traición siempre duele… no importa cual sea.
-Ya entiendo. Pues tenemos que intervenir. O mejor dicho…- ahí callando y observando a la joven esposa de Eriol y empequeñeciendo su mirada- Pero no era de eso que quería hablarte. Hemos desviado por completo el tema.
 
-¿Si?
 
-Si, quiero preguntarte algo.
 
-¿Acerca de que, Nakuru?
 
-Tú y mi primo. No he podido dejar de notar el detalle que mi primo solicitó días antes del regreso de ustedes, habitaciones separadas. – Ahí Tomoyo se sonroja y desvía la mirada- ¿Acaso ustedes ya se pelearon?
 
-…No. No Nakuru. Las cosas van bien.
 
Alzando una ceja dice. – ¿Bien? ¿Bien? ¡Por favor Tomoyo! Me parece muy extraño (y puedo decírtelo porque hablamos de mujer a mujer) que ustedes tengan habitaciones separadas. Quienes hacen eso, son aquellas parejas que no se soportan ni siquiera un segundo cerca. ¿Acaso me dirás que ustedes se llevan bien pero duermen aparte?
 
-Nakuru: Es difícil de explicar.
 
-Pues busca la manera porque lo que veo es inverosímil. Eres una mujer bellísima. Mi primo es un bomboncito. Me parece difícil de creer que él pueda vivir sin ponerte la mano encima o que tú no hagas travesuras con él.
 
-¡NAKURU! – Dice la chica acalorada y bien roja de repente.
 
-No me vengas con eso Tomoyo Hiragizawa- Llamándole por el apellido de Eriol y un nudo se hizo en su estómago.- Mi primo es un galanazo. Y se que debajo de esas camisas y suéteres que usa, hay un cuerpazo que el mismo dios Apolo envidiaría. ¡Así que discúlpame si sueno dudosa cuando no veo nada entre ustedes y el decide en marcharse a trabajar cuando debería estar poniendo en uso unas cuantas páginas del libro que te regalé!
 
Tomoyo casi estaba púrpura. Y sentía el bochorno hasta la punta de todos sus cabellos. Si bien las intenciones de Akizuki con regalarle aquel libro que bien pudo haber botado por la ventana, aun lo conservaba dentro de su maleta (bien en el fondo) donde nadie pudiera llegar a él. ¿A quien se le ocurre ya cuando se marchaba con Eriol para su viaje de bodas regalarle una edición ilustrada a todo color de “La plena vida sexual en pareja” a una japonesa? ¡Edición Norteamericana! No menos diciéndole en una nota que encontró dentro “No se necesita traducción de palabras para entender las fotos”. Así que podemos dejar entredicho que NUNCA sacó dicho libro de la maleta y por supuesto jamás le reveló a Eriol del regalo de su liberal prima a su esposa.
 
-¡Por Dios Nakuru! ¿Crees en verdad que le diría de ese libro? – Pregunta con tartamudeos y el rostro ya color de las moras.
 
-¡No puedo creerlo! ¿Te intimida ese libro? – Soltando una carcajada sonora ante su actitud- ¿Qué clase de matrimonio es este?
 
-Uno que se respetan el uno al otro. – Dice ella entre dientes.
 
-No me vengas con eso: Mientras estuve casada puedo decirte que llegamos a usar muchas páginas de ese libro. – Acalorando a la japonesa aun mas (si era posible)- ¿Sabes una cosa? Cada momento que pasa, se que algo extraño ocurre entre ustedes dos. Y no me sacarás de la cabeza averiguarlo. Sea contigo o sea con mi primo. Lo averiguaré.
 
Tomoyo se quedó observándole un segundo. Y por aquella fracción de segundo quiso decirle la verdad pero prefirió callar. Se incorporó y dijo con amabilidad. – ¿Me disculpas? Tengo que revisar unas cuantas cosas en la computadora que hay en la oficina. Mi laptop se descargó y parece que dejé el cargador en Inglaterra.
 
Sin esperar su permiso, Tomoyo se alejó de la chica de ojos color café quien la observa con detenimiento en su andar. Nakuru aunque vio el bochorno en la mirada de Tomoyo por todo aquel rebuscado asunto, no dejó de percibir la tristeza en su mirada y en toda su persona. – ¿Que es lo que está pasando con esos dos? Aunque tenga que emborracharlos y echarlos a ambos en una misma habitación, tendré a mi ahijado antes de navidad o me cambio el nombre- afirmó en voz alta. Tomando una decisión, sacó su teléfono móvil y trató de comunicarse con Eriol: le salió la contestadora. Decidió llamarlo por el teléfono de la oficina y no tuvo que esperar mucho cuando escuchó la voz de la asistente de Eriol. – Habla Akizuki Nakuru. ¿Está mi primo en su despacho?
 
-Si señora. Pero ahora mismo está en una reunión. – Responde la mujer.
 
-¿Crees que podrías pasarle esta llamada? No tardaré mucho.
 
-Disculpe señora. Pero cuando entró con la Señorita Mitzuki, pidió que no lo molestaran.
 
-¿CON QUIEN DICES QUE ESTÁ EN SU OFICINA? – Gritó sin medir su voz incluso aturdiendo a la asistente de su primo.
 
 
 
 
-¿Qué quieres que?
 
-Quiero dinero – Dice Miyari sin preámbulos a solas con el varón en la oficina de Daidouji. Sakura se encontraba atendiendo unos clientes en el área del café. – No me mires así “Xiao Lang”·- viéndole fruncir el entrecejo ante su nombre en chino. Miyari sonríe con satisfacción.
 
-No tengo dinero. No se que hablas.
 
-Por favor. No juegues al tonto conmigo “Señor Li” que no le conviene. Se quien eres. Se que eres el hijo heredero de una gran cantidad de empresas, consorcio, acciones y se que debes de casarte en China y no lo has hecho. Huiste aquí, a Japón a donde tu primo Hiragizawa. – Encogiéndose de hombros pero con una sonrisa.- vi tu solicitud de trabajo. En los contactos pones a Hiragizawa y en las referencias también.
 
-Que ponga al Señor Hiragizawa no significa que soy esa persona.
 
-Ya te dije: no vale que me escondas tu secreto. Al menos, no es de mí que debes de esconderlo. – Jugando con un retrato de la oficina con la foto de Sakura y Tomoyo juntas. – tu problema no soy yo y la verdad. Tu problema es Kinomoto y la verdad. Cuando se entere de la verdad y como se entere.
 
-Estás rencorosa porque te rechacé Miyari. Pero creo que tienes mucho mas que perder que yo, si revelas mi secreto a Sakura.
 
-¿Crees que ella te perdonará Xiao Lang? Sakura odia a los riquitos. Los aborrece a pesar que su jefa era una mujer heredera de cuna de una de las empresas mas grandes de Japón.
 
Shaoran empequeñeció su mirada al observarle con intensidad y esperar unos segundos. Finalmente declara- ¿Qué quieres? ¿Dinero?
 
-Para empezar. Y mucho.
 
-No creo poder ayudarte. Me vine a Japón sin un centavo. No tengo nada. Todo es de la familia.
 
-Pero no estás solo aquí ¿O si? ¿Acaso no crees que tu prima y esa hermana tuya rondan alrededor? Ellas si tienen acceso a dinero. Y no quiero excusas Shaoran. No se como lo conseguirás pero quiero dinero. O… le diré a Sakura quien eres en realidad.
-Si le digo a Sakura ahora quien soy, me perdonará. Sabrá perdonarme…
 
-Oh Shaoran… – Negando con su cabeza- que bueno que le tengas tanta fe al amor. Yo, sin embargo, no soy tan confiada. Y conozco a Sakura y todo este tiempo la he escuchado quejarse de las costumbres de la gente de dinero. ¿Es tan irónico cierto? Ella debió de aprovecharse de esa amistad con Daidouji. Sacarle todo lo que pudiera. Pero ¡Es una tonta! Ella y sus virtudes y moral de todo. Por ella y sus creencias tan tontas se quedará siempre sin nada.
 
-¿Tu crees que ganarás dinero?
 
-Mi apuesta es que tu no quieres perder a tu Sakura ¿O si? – Viéndole fruncir mas el ceño y ella amplió su sonrisa- Así no voy a perder una oportunidad como esta. Consigue Dinero Li y consíguelo pronto.
 
-¿Si le digo la verdad a Sakura? ¿Ahora mismo?
 
-Xiao Lang. ¿Acaso no crees que de ti hay más que una verdad en la Internet mas que tu apellido? Hay tanta pero tanta información y puede ser que estés confiado que Sakura te perdonará lo de tu apellido pero la verdad. La verdad tras tantas mentiras y que te aseguro que no has hecho nada para revelarle, saldrán a la luz. Y no quiero ser yo que se la diga a Sakurita,- con falsa modestia añade- A quien adoro mas que una hermana. Tienes dos días para conseguirme dinero. – Dándose la vuelta y saliendo de la oficina dejando estático al varón Li sorprendido de todo lo dicho en aquella oficina.
 
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El sujeto de ojos azules observa a su interlocutora luego de servirle un poco del té que estaba consumiendo antes de su llegada. La mujer de elegante complexión luego de tomar un sorbo del mismo revela. – Me ha sorprendido mucho que aceptaras verme. Me dijiste bien claro la última vez que hablamos por teléfono, que no tenias intenciones de reunirte conmigo.
 
-Después del tercer o cuarto mensaje en mi contestadora, mensajes a mi secretaria y la nota que tuviste la indelicadeza de hacer llegar a mi casa y la cual encontré anoche entre mis correspondencias me hicieron decidir ponerle un alto. Accedí a esta reunión para decirte cara a cara lo que te he dicho en las veces que me has llamado o contactado en mi correo electrónico: No me interesa nada de lo que puedas decirme. Estoy casado. – Sabiendo de antemano (y gracias a comentarios anteriores departe de la mujer) sus verdaderas intenciones.
 
-Por favor Eriol. ¿Cómo puedes decirme eso cuando ambos sabemos que ese matrimonio fue arreglado? – El no mostró sorpresa por sus palabras, mas ella agregó. – todos en nuestro círculo lo saben. Y todo empresario lo sospecha. Salvaste a la empresa de su padre de la ruina…
 
-Que nos hayamos conocido durante las negociaciones no quiere decir lo que tu estás dejando entrever- dice Hiragizawa con firmeza y sin una pizca de duda defendiendo la integridad de quien ahora es su esposa. – Tomoyo y yo estamos casados.
 
-Pero sin embargo te duele el verme. Te duele mí presencia- dejando la taza sobre el escritorio.- Nunca estuve de acuerdo con tus teorías Eriol, pero no negaré que éramos una excelente pareja: Dentro y fuera de la cama.
 
-¡Basta! ¿Acaso no respetas mi condición ahora? Estoy casado con Tomoyo. Respeto a mi esposa.
 
-¿La… amas? – Dice con interés mirando a sus ojos azules y su sonrisa se amplió al no ver respuesta verbal de su pregunta.- ¿Sabes ya lo que es el amor? Vamos Eriol; no sabes amar, no sabes lo que es el amor y por supuesto no crees en él. Lo que quisiste de mí meses atrás al proponerme matrimonio tal vez lo has conseguido con ella. Pero sin duda no me has olvidado.
 
El sujeto permaneció en silencio y la observó incorporarse aproximarse a él y plantarle un beso en la mejilla y decirle a su oído –Cuando te canses de ella, avísame y retomaremos donde nos quedamos. –Para sorpresa del sujeto quien la vio retirarse con un movimiento de caderas bastante sugerente.
 
 
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Aquella noche, las parejas se encontraban reunidas en el salón de la casa, acompañadas de Akizuki. Quien llegó de último fue Eriol quien sorprendido por la presencia de Li y Sakura, saludó a los invitados y luego a Tomoyo con afabilidad atrayendo la sonrisa soñadora de Sakura quien desconocía los hechos acerca del acuerdo entre la pareja Hiragizawa.
 
Ya una vez sentados en el salón, Nakuru anunció que la cena estaría lista en cualquier momento.
 
Luego el silencio cayó en todos.
 
Nakuru, nerviosa, no sabía como dar inicio a ciertos temas. Observa a Li y este se nota bien pensativo y su ceño fruncido fue detectado también por Eriol (se percató pues su primo se concentra en estudiar las facciones de su primo), Sakura por otro lado, conversa en bajito con Tomoyo.
 
-¡Bueno! – Dice en voz alta atrayendo la mirada de los presentes y dirigiéndose al chino pregunta.- Femeeii me ha contado que le va de maravilla en su nuevo trabajo.
 
-Así es. Está muy emocionada por la oportunidad. Aunque tiene algunas dificultades con el japonés no es algo que sea un impedimento.
 
-Me parece fantástico que se esté acostumbrando a la cultura y las costumbres.- Sonriendo ampliamente añade.- ¿Te ha dicho de su galán?
 
-¿Galán? – Replica Li bastante serio. – ¿De que hablas?
 
-¡No te ha contado! Bueno está saliendo con un hombre. Un japonés.
 
-Nakuru – Dice Eriol con voz seria atrayendo la mirada de Sakura y Tomoyo a la conversación.- No debes de decir estas cosas si fueron dichas en confidencia.
 
-No, está bien. Debo de enterarme de esto. Mi hermana no me ha informado de nada de esto.
 
-¿Acaso ella no está casada? – Pregunta Sakura recordando alguna conversación en el pasado que sostuvo con la hermana de Li.
 
Shaoran asiente pero añade.- Su matrimonio ha estado en problemas por cierto tiempo ya. Pero esa no es justificación para salir con otro hombre. .
 
-Nakuru puede ser que le veas el lado divertido a esta situación pero no lo es. –Afirma Eriol atrayendo la atención de Tomoyo. Su gesto serio y rostro preocupado le hacen entender que no es gracioso. – Ella sigue casada y bajo leyes orientales.
 
-Estrictas leyes chinas- Justifica Li viéndose ahora bien preocupado. Sacando su móvil, marca un número rápido y añade.- ¿Está aquí?
 
-No, aun no ha llegado del trabajo – Afirma Nakuru.
 
-¿Acaso no hablaste con ella esta tarde sobre mi oferta de mudarse en el departamento? – Pregunta Sakura preocupada por la consternación que lee en el rostro de Li.
 
-Si, pero no me ha mencionado nada del asunto. No ha dicho nada.
 
Eriol observa con reproche al rostro de Nakuru y esta se sonroja por primera vez. Tomoyo observando aquello interrumpe diciendo.- Creo que no debemos preocuparnos. Tal vez sean solo amigos- Afirma atrayendo la mirada de Li quien presiona una tecla de su móvil tratando de comunicarse con su hermana- -Tal vez sean solo amigos.
 
-Si, Li- Afirma Eriol siguiendo a Tomoyo en el comentario.- Sabes que ella jamás se atrevería a algo que pudiera causarle problemas. Tus hermanas son personas bien correctas y conservadoras.
 
-Además que salga con ese sujeto no significa que sea su novio – Argumenta Sakura. – No creo que nadie saldría con una joven sin presentarse primero al hermano de esta. Sería impulsivo.
 
Sale la contestadora en el teléfono de Femeeii y el chino la escucha. Simplemente dice en japonés. – Es tu hermano. Por favor, llama tan pronto escuches este mensaje. Es urgente. – Colgando.
 
-No debemos de preocuparnos de mas- Afirma Eriol viéndose preocupado por Li y seguro sus pensamientos no se equivocan al respecto. – Seguro devuelve la llamada pronto y podrás calmar tus dudas.
 
Pero Li no respondió: Tenía bastantes problemas de aquella tarde con Miyari y su solicitud de dinero. Dinero que él no tenía. Luego estaba esto de su hermana. Y el hecho que la situación de Femeeii fuese mas sería de lo que todos pensaban (u opinan) es peor.
 
Y es que lo cierto es que su hermana se arriesgaba a mucho si esto era más que una amistad. Las consecuencias para ella, no acabarían. Encima del hecho que sería prácticamente exiliada de cualquier relación con su familia.
 
No. Las cosas no mejorarían para Femeeii si alguien se enteraba o si acaso, esa “Amistad” Pudiera desencadenar en algo más.
 
Y si los Li se enteran….
 
-¿Estás bien Shaoran? – Pregunta Sakura al sujeto. Este despierta de sus pensamientos viéndose a solas en el salón con la ojiverde. Esta tiene una de sus manos entre las suyas. Sorprendido que se encuentran a solas la chica añade- los demás fueron a cenar al comedor. Estabas tan perdido en tus pensamientos que no te diste cuenta y decidí quedarme contigo.
 
El sujeto agradece su delicadeza y añade con una sonrisa (no eximida de cierta preocupación) – Estoy bien. Me preocupo de más, es todo.
 
-Te pareces a Touya. Se preocupa de más por mí, hasta el punto de volverse el hombre más acosador del mundo. Pero nunca distraído.
 
-Tiene derecho a preocuparse. Es tu hermano.
 
Sakura no evita alzar una ceja bastante atónita en sus palabras y añade con gesto lleno de cinismo- ¿Acaso no eras tú que te quejabas los días siguientes a la boda de Tomoyo que mi hermano no nos dejaba en paz y tampoco a solas? ¿No te quejabas de que me iba a buscar siempre a Dulces Tentaciones cuando teníamos planes y luego nos acompañaba? ¿No te quejabas cuando por tres noches seguidas se quedó en mi departamento “Haciéndome compañía”?
 
-Me miraba como un pervertido.
 
-Te miraba como alguien quien puede lastimar a su hermana. Los hermanos pocas veces piensan dos cosas: una que nos sabemos defender muy bien solas.
 
-¿Y la segunda?
 
-Que sabemos que se preocupan por nosotras. A veces sanciono mucho a Touya por su manera de sobreprotegerme como solo él lo hace. Pero a veces tiene razón. ¿Acaso no recuerdas lo bien que me fue con mi antiguo novio? – Dice con cierto cinismo.
 
-Su pérdida fue mi ganancia- dice Shaoran sonriendo apretando una de sus manos con firmeza. Observa atrás para no ver a nadie.- Solo me habría gustado que me confiara que le gusta alguien.
 
-¿Acaso no dices que su matrimonio está en problemas? –Viéndole asentir añade- ¿Porque no se divorcia?
 
-En mi familia, el divorcio no es bien visto. Es más, no lo consideran como una opción.
 
-Sino se es feliz, ¿Para que quedarse juntos Shaoran? Creo que es tan cruel como los matrimonios arreglados. – Atrayendo la atención del joven.
 
-Puede ser. Pero algunos matrimonios de esa manera funcionan. Resultan.
 
-Y otros no. Los tiempos han cambiado. Eso de arreglar matrimonios entre familias es tan discriminatorio y cruel contra el verdadero amor. Pero por supuesto, siempre son arreglados por intereses monetarios. Es una cruel práctica y nunca la comprenderé.
 
-Tu prejuicio con la gente que tiene dinero es un tanto discriminatorio e injusto. No creo que todas las personas que tienen dinero abusen de su poder.
 
-Pues a mi no me han mostrado lo contrario a través del tiempo Shaoran.
 
Shaoran se quedó en silencio divagando en sus pensamientos y lo dicho por Miyari aquella misma tarde. “-¿Crees que ella te perdonará Xiao Lang? Sakura odia a los riquitos”
 
-Mis padres se casaron bajo la ley de un matrimonio arreglado. Se que fueron felices. Mi madre nunca más se retiró el luto por la muerte de mi padre y tampoco ha mirado a otro hombre. Pero lo de mi hermana es diferente: es peligroso para ella que le acusen de ser infiel.
 
-Ya no te preocupes tanto por tu hermana- Afirma Sakura ajena a sus pensamientos o a las consecuencias tras sus palabras: no sabe que estrictos son los Li respeto al matrimonio y la infidelidad. ¿Qué puede imaginarse ella que aquella familia del siglo XX aun dicta sus leyes internas con tradiciones de siglos de establecidas? Con una sonrisa añade- Seguro es una amistad y más nada. Si Femeeii es parecida a ti, no creo que haga nada que se pueda arrepentir.
 
La sonrisa de Sakura es contagiosa: aleja los pensamientos de Li sobre su identidad y el hecho que Sakura tiene que enterarse. Pero ¿Debería de decirle la verdad? No sabe como actuar. O como reaccionaría ella en aquel momento.
 
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-¿Tienes que pagarle a Miyari? – Pregunta Eriol ambos encerrados en su estudio y después de cenar. El varón de apellido Li contó todos los detalles con relación al descubrimiento de su identidad de parte de la japonesa y lo que está haría para contárselo a Sakura.
 
-Me temo que así es. Al menos hasta que logre la manera de revelarle a Sakura la verdad.
 
-Tus temores tal vez son desproporcionados sin razón Li. – Habla Eriol después de un par de segundos en silencio.- Creo que Sakura al final entenderá tus razones.
 
-Eriol : conozco a Sakura. Aunque el asunto del dinero la sorprenda podría tomarlo como una confabulación para no decirle la verdad.
 
-¿Acaso crees que ella considerará que tu dinero o el apellido Li define quien eres? Amigo; no dejarás de ser Shaoran Li, la persona que está con ella aunque cambies tu verdadera identidad a ella.
 
Li razonó sus palabras para luego de unos momentos en silencio incorporarse y decir.- Tienes razón. Tengo que hablar con ella. – Marchando a la puerta y volteándose a su primo le da las gracias con la mirada y una cabezadita que es respondida por el hombre de ojos azules.
 
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Y así Sakura fue invitada a dar un paseo en los jardines de los Hiragizawa acompañada de Shaoran. Se colocaron las chaquetas pues ya se sentía un poco de frío en esta época. Sakura iba de la mano del joven y en silencio caminando por los amplios jardines de la mansión. Sakura no evitó decir.- La primera vez que vi estos jardines fue en la fiesta de cumpleaños de Hiragizawa.
 
-¿Fuiste invitada a la fiesta?
 
-No. Trabajé ese día como mesera. Igual Tomoyo – Sorprendiendo al joven.- fue una noche hermosa. Todo bellamente decorado. Mágica. –Sonriendo con ternura y un brillo en sus ojos hizo concentrar la mirada masculina en los mismos. – Pero ¿De que quieres hablarme?
 
Shaoran la guió hasta la piscina donde estaba las sillas que mas temprano se sentaron Nakuru y Tomoyo a charlar. En silencio el joven miró la apacible superficie de la misma buscando las palabras adecuadas. Su mirada tan preocupada, consterna unos instantes a la ojiverde. – Shaoran ¿Qué te pasa? ¿Qué ocurre?
 
-Sakura: no he sido totalmente sincero contigo. – Empieza diciendo con lentitud. – En realidad… hay cosas… que no sabes de mi. y tienes derecho a saber porque eres una de las personas mas importantes en mi vida hasta ahora.
 
Sakura borra su sonrisa lentamente desde que comenzó a hablar y el temor inundó su mirada. – ¿Está todo bien? Shaoran: me estás preocupando.
 
-El asunto es que es lo último que quiero hacer contigo mi querida Sakura. – Haciendo una pausa en la cual su rostro se sonroja lentamente.- No pensé cuando llegué a Japón o a trabajar para Daidouji que sentiría esto por alguien… por ti. Has sabido ganar mi corazón mi mente y mi alma con cada segundo que paso junto a ti y cada minuto que paso sin ti no hago otra cosa más que pensar en ti Sakura. – Sonrojándola – Pero he sido injusto contigo… muy injusto.
 
 
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-¿Crees que se lo está diciendo? – Pregunta Nakuru mirando suspicazmente por la ventana con una taza de té en sus manos.
 
-Es difícil saberlo con exactitud. Pero algo le está diciendo ¿Viste como se puso cuando vino a pedirle que dieran un paseo? – Afirma Tomoyo algo dudosa. – Pero por el otro lado, esperemos que sea sincero con ella. Sakura se lo merece.
 
-Me pregunto… Si se lo dirá todo.
 
-¿Todo? ¿Qué más hay que saber? – Ahí atrayendo la mirada castaña sobre los amatistas y esta añade- ¿Acaso el hecho que es rico no es el único problema?
 
Nakuru sonrió nerviosa y luego dirigió la mirada al rellano del salón diciendo – ¡Eriol!
 
-Acabo de recibir una llamada muy interesante. – Afirma Eriol atrayendo la mirada de ambas mujeres mientras ingresa al salón pero dirigiéndose con firmeza a su prima.- ¿Cómo es posible que quieras divorciarte de tu esposo pero te niegas a firmar los papeles de divorcio? – Viendo como el rostro de su prima cambia radicalmente. – Nakuru ¿Qué es lo que está pasando?
 
-¿Te llamó? – Pregunta endureciendo su mirada y sonrojándose sutilmente.
 
-Como última alternativa. – Asegura el hombre de mirada azulada. – Dice que has enviado por correspondencia Express los papeles cuatro veces sin tu firma. – Tomoyo los escucha sorprendida. – Nakuru ¿Qué es lo que pasa? – Pregunta su primo confundido y a la vez con firmeza sosteniendo su teléfono portátil en las manos.
 
——— Al Siguiente día. –
 
Cuando el teléfono suena el sujeto refunfuña en sueños al verse despertado por el insistente timbre en la mesita de noche y mas con una noche de desvelo total. Apenas se había quedado dormido hace poco. Tratando de extender su brazo sin despertar a su acompañante de lecho logra llegar al aparato y con voz rasposa dice.- ¿Moshi Moshi? Si…- pasando la mano libre por su rostro.- ¿Ahora? Entiendo… si, iré en cuanto pueda. – En aquel momento la joven, suspira contra su piel en el pecho y hace que electricidad recorra su espalda despertando todos sus sentidos. Le observa el rostro apacible cuyas pestañas parpadean un par de veces antes de enfocar en el rostro masculino y sus dulces ojos color avellanas le dan los buenos días con aquel maravilloso brillo que demuestran al despertarse a su lado.
 
Touya se estira para colgar la llamada, la mujer busca profundizar en su abrazo y su contacto para buscar sus labios primero con dulzura y luego con énfasis. Luego de aquel contacto en donde sus cuerpos ardientes se abrazan un poco mas intensamente, el varón es quien dice.- Buenos días…
 
-Buenos días- Suspira la mujer quedándose apoyada contra su pecho escuchando el palpitar en el mismo. Él acaricia distraídamente sus hombros y su cabello en un movimiento apenas perceptible pero intenso. La chica cierra sus ojos en aquella caricia y escuchando su respirar y su palpitar.- ¿Qué hora es?
 
-Casi las nueve…- Sobresaltándole y él atrapa su cuerpo y con una sola mirada la convence a volver a su posición original. La luz no se filtra mucho por las cortinas corridas sobre los ventanales del departamento. Luego añade. – Me encantaría quedarme aquí contigo pero… me llamaron del hospital y me quieren en dos horas allá. Varios médicos se ausentaron por enfermedad y necesitan toda la ayuda que puedan.
 
Hace una semana Touya fue llamado por la dirección del Hospital para que volviera a sus funciones. Contento, el Doctor Kinomoto se presentó y con las disculpas formales de la institución por haber tomado aquellas drásticas medidas con uno de los mejores médicos pese a su juventud que tiene el centro hospitalario. Ya el juicio contra el asaltante de DT había finalizado con la declaración de Sakura y Li dos semanas atrás y aunque no le agradaba la cercanía entre aquellos dos, su reciente relación le había dejado el camino libre a la joven Kinomoto de no ser “acosada” Nuevamente por su hermano mayor.
 
-¿Quieres que te prepare el desayuno? – Pregunta la joven a su lado y sonríe para añadir. – Se hacer unos tremendos huevos revueltos y tostadas a la francesa y… – pero Touya sonrió para acercar su rostro al de ella besando con profundidad y llena de dulzura la boca de la joven.
 
Una vez dejó de besarle y decir con una voz grave y llena de satisfacción. –Vaya… ¿Quién lo hubiera dicho? Una estupenda cocinera y una experiencia inimaginable en la cama…- sonrojando intensamente a la mujer y sonrió aun mas para decir.- Y con esta timidez…
 
-¡No digas esas cosas Kinomoto! – pegándole con una de las almohadas y él cayendo atrás. – ¡Como me sonrojas! ¡Eres cruel! – añade a modo de broma y ya roja hasta las orejas. Volvió a pegarle pero el sujeto aferró sus muñecas y la hizo caer atrás quedando este encima de ella. Ambos respiran agitados y se observan a los ojos.
 
Touya se queda en silencio unos instantes olvidándose de que iba a irse al hospital. Sus ojos claros, observan los oscuros del varón en expectativa.
-¿Dónde estuviste todo este tiempo? – Pregunta por lo bajito, estudiando sus facciones con detenimiento.
 
-Bueno por las pasadas tres semanas, contigo – Dice sacando la lengua en un gesto infantil y tonto. En aquel momento su teléfono que está en su bolso comienza a sonar interrumpiendo el beso entre el par. Ella despierta de sus pensamientos y dice.- Tengo que irme ya… – Touya sonríe con cinismo y lleva su rostro hundiéndose en el cuello femenino haciéndole suspirar cada vez mas intensamente ante su contacto de besos, caricias y suspiros entre el lóbulo de su oreja, sus cabellos y su cuello.- ¡Kinomoto! – ruge ante sus atenciones.
 
Touya levanta su cabeza y ve al rostro femenino (totalmente arrebolado), diciendo.- ¿Por qué sigues llamándome por mi apellido?
 
-Una manía que tengo…- Responde ella sutilmente librándose de su aferre y comenzando a buscar su ropa alrededor de la habitación –Tengo que irme, – Touya se queda viéndole con intensidad mientras la joven corre al cuarto de baño y luego sale a toda prisa y vestida. – Te prepararé algo de comer y para almorzar cuando tengas oportunidad… – viéndole aun en la cama. La mirada firme del sujeto la hace decir.-¿Qué?
 
-Admirándote desde aquí – Dice sonrojándole ligeramente. – nunca pareces detenerte… siempre con algo que hacer…
 
-Te veré luego en el hospital – Dice acercándose a él y mientras levanta sus cosas y le besa los labios. – Nos vemos…- Saliendo de la habitación y cerrando la habitación al marcharse.
 
Touya la ve irse y de repente siente el vacío de su presencia en la habitación. Se hecha hacia atrás no creyendo su suerte. Se queda pensativo y luego decide tomar una ducha bien fría pues sus pensamientos acerca de aquella joven y todo lo que hicieron la noche anterior es demasiado intensa en su persona para pasar desapercibida. Pasaron toda la noche amándose a pesar que tiene poco tiempo conociéndole. El hecho de conocer poco a las mujeres y tener encuentros casuales con las mismas nunca ha sido nada del otro mundo. Siempre ha ocurrido. ¿Qué pasa en esta ocasión?
 
A partir de anoche fue todo, menos casual.
 
Aquella mujer lo trae loco. Una mujer muy diferente a las demás. En el último lugar que pensó encontrarla y precisamente quien no se imaginó nunca terminaría compartiendo su cama, sus secretos…
Su pasión.
 
Difícil de creer pero cierto. Otra cosa que en un mes ha descubierto es que en verdad se preocupa por él. Cosa que las otras no han hecho nunca. Al salir, vestirse y marchar a la cocina encuentra tostadas recién hechas, huevos revueltos y café además de jugo al lado una nota que dice. “Las tostadas francesas te las hago para llevarlas al hospital. Besos”
 
-Continuará. –
 
Bueno ya vemos a que altura está toda esta situación para mortificar y sacar canas verdes a nuestros protagonistas. Sakura pudo haberse enterado de la verdad tras Shaoran. Nakuru ¿Quiere estar casada o no? ¿Eriol hará algo por recuperar la confianza o el amor de Tomoyo? ¿Qué pasará con Meiling? ¿Acatará la decisión de su tía de casarse sin amor? ¿Ieran en verdad irá a Japón a buscar a su hijo?
 
Aunque pensé que faltarían unos ocho capítulos para terminar la historia, la trama y los eventos van en mi contra y es posible que nuestro deseado final ocurra en cuatro capítulos más. Ya es hora en verdad que Sakura se entere de la verdad e Ieran vea de que es capaz su hijo. Que su hija anda involucrada con un japonés de una manera un tanto “infiel” traerá más problemas y por supuesto sabemos que los Kinomotos no se quedan callados ante los obstáculos. Sabemos que Touya podría tener par de cositas para decirle a Ieran y si el caso se presentara, al esposo de Femmeii.
 
¡Feliz inicio del año 2010! UFFFF Si que me tomé un poco de tiempo para actualizar y aunque me atrasé un par de días – dígase meses- espero que me perdonen. En realidad mi propósito era presentarles este nuevo capitulo y espero que los avances de aquí en adelante les guste. Para los que les gusta el romance, ahí tuvieron un poco a cargo de mi Sexy Kinomoto. – ¡Ese hombre me corta la respiración hasta con una mirada! (Sorry mi querido Eriol XD). Por el otro lado Eriol y Tomoyo pronto tendrán su primer “Incidente” Físico que traerá una tormenta de emociones, arrebato, sensualidad y confusiones para trastorno de nuestros protagonistas. Además de arranques de celos que no estarán de mas.
 
¿Acaso pensamos que Kaho podría respetar los deseos de nuestro Querido Británico y dejarlo en paz? No sería Kaho si lo hiciera. Ella está para causar dolor como una piedra en un zapato y por supuesto, la dosis de celos departe de Eriol están guardadas por ahí. Pero no les adelanto mucho solo les diré que lo que se viene ¡Subirá el termostato! – Gracias a los Dioses pues, está haciendo mucho frío en el mundo.
 
Ahora a los comentarios respecto al capitulo anterior:
 
Nirú Seiei (Antes Kemmy) pues como sea muchas gracias por tu apoyo. La verdad se lo que es tener Nicks parecidos en estos lares… -Crystal hay como 400 – así que tuve que ponerme un apellido numérico para no confundir demasiado. Con relación a tu duda si Yukito saldrá en la historia lamento decirte que no. Aunque los mencionamos en esta historia su presencia no está determinada a aparecer y tampoco la de Yue. Con relación a Sakura: ella es un tanto ingenua y algo despistada pero lo que no tiene ella es un pelo de tonta y el capitulo 14 demostrará que tanto se ve afectada al decirle la verdad ya que el momento de la llegada de Ieran se aproxima (y sabemos lo que eso significa para este par), pero no creo que nadie se espera lo que se viene ji ji ji. Solo espero que les guste. Un abrazo y te cuidas. PD: tb odio a Ieran pero conozco madres igualitas a ella (y no exagero).
 
DIDI. Hola y bienvenida a DT. Bueno Ieran es toda una joya (les ha caído a muchos requetemal) pero ese es su estilo: Causar orden y caos todo a la vez en su alrededor. Femeii y Touya son una pareja y como tal no creo que la tengan fácil. Pero por supuesto Ieran encontrará la horma de su zapato con estos hermanos. Esperaré tus comentarios en esta actualización.
 
Nerak Cibeles. ¡Holaaaaaa! Bueno la verdad que ese capitulo 12 fue de transición y mucha paciencia pues nuestros personajes no la tienen fácil. Espero que si el 13 guste pues ya hay un giro un tanto esperado en la historia y lo que sigue será mas trastornado aun. Meiling es una víctima más de las manipulaciones de su familia y luego le tocará soltarse pero ¿a que precio? Ella ya presiente que las cosas se verán a la par una vez Sakura e Ieran se conozcan. Con relación a Princesa del Cerezo, era la primera historia que escribí de CCS que es de Universos Alternos y fue creo que hace seis años – quizá mas – la verdad mi manera de escribir ha cambiado mucho y ha sido gracias a la práctica y a las recomendaciones de mis amigas.
 
Ana. Creo que al final no pude cumplir lo que pedías de la actualización temprana de la historia. La verdad sufrí unos cuantos percances y no te cansaré con las historias. Los personajes como Kana y su padre desaparecieron ya de nuestra historia (no que les culpe luego de semejante desplante) pero quien volverá será un antiguo amor de Tomoyo (Aunque no lo supiste de mi) para complicarle las cosas a la pareja. Miyari continuará por un tiempo mas pues su participación es importante. Meiling no le pedirá ayuda a Shaoran pues ella puede defenderse solita (por suerte). Cuídate y nos vemos en la próxima actualización.
 
Zuzu-Chan. ¡Que bueno que te guste la historia! Estaré esperando tus comentarios respecto a este capítulo,. Y gracias por el rr.
 
K-Jyme. Jejejeje hola. Y creo que vivo para sorprender a los demás. Creo incluso si no tuviera este talento que dios me dio, habría sido bastante monótona esta y todas las demás historias. Si te puedo decir que gracias al apoyo de todos y todas quienes me leen es que sigo en esto y me encanta cada día más.
 
Andree. Hola y muchas gracias por tus comentarios. Felices fiestas – atrasadas- para ti tb. Me complace mucho que la historia es de tu agrado. La verdad como pudiste ver en este capitulo, Touya tiene sus propios problemas y serán peores lueguito. Así que no podrá molestar mucho a su hermana.
 
 
Para los demás, muchísimas gracias por todo el apoyo recibido hasta este momento y espero que me acompañen en el próximo capitulo. Y ahora un pequeño avance de lo que se viene en el capitulo 14.
 
 
-Si te engañó ¿Por qué no le firmaste el divorcio entonces? – Pregunta ella ahora más curiosa. – Creo que eso de que te engañó es razón suficiente para salir de toda esa escabrosa situación.
 
-Tienes razón y lo se. Pero en verdad quería ponérselo difícil.
 
-¿No divorciándote de él?
 
-¡Por supuesto! Verlo sufrir… aunque dudo que sufra demasiado con tantas guapas mujeres que estaban locas que nos separásemos.
 
La forma en que la joven de apellido Akizuki dijo aquello hizo que Tomoyo la mirase ahora con más atención para decirle. – ¿Acaso es guapo?
 
-Guapísimo. –Afirma Akizuki borrando por aquellos instantes todas las cosas malas que decía del sujeto para añadirle a la amatista con una sonrisa- Es uno de esos hombres que con una sola mirada te lo dicen todo; con una sonrisa te hacen olvidar donde estás parada. Que con una palabra en tu oído, haces lo que sea por complacerlos…
 
Tomoyo suspiró para decir distraídamente tocando sus labios.- Si, se a lo que te refieres…
 
Hasta la próxima actualización: prometo que será mas corto el tiempo de espera.
Abrazos
Crys.