Capitulo 12 – Huída y explicaciones

"No se que puede resultar de todo esto. Pude haber percibido que era una mala idea desde el principio y no lo vi venir en su momento. Tardé en reaccionar. Tal vez muchos pensarán que era un plan un tanto egoísta de nuestra parte. No lo planeé. Todo vino espontáneamente y no lo vi venir en mis pensamientos pero luego de una difícil noche en un hotel no tuve alternativa. Muchos criticarán mi forma de haber hecho las cosas; porque no lo dije desde un principio. Porque no me decidí desde el inicio y dejé que las cosas llegaran hasta el extremo de dejar un novio en el altar y luego todo lo que siguió ocurrió de manera tan vertiginosa. Lo dejé hasta el último momento y luego, lo pensé: tal vez porque no estaba solo en mi decisión. Lo veo a él y no veo nada en su persona que me ayude a aclarar las cosas. A decirme que las cosas estarán bien y me ha ayudado y tratado de una manera que no lo creí posible. Algunas veces hacer cosas por el afán de desquitarte de alguien no da los mejores resultados. Nunca he sido de ese tipo, pero esta es mi primera vez en esta situación y no es la mejor… al menos para mi y mi forma de ser. Trato de llevar las cosas de una perspectiva positiva pero se que nada bueno puede venir de esto. No lo amo en estos momentos; me siento tan traicionada por sus intereses. Pero ¿Puedo llegar a recuperar lo que perdí con sus intrigas? No lo se. Tampoco se en estos momentos que estamos en una casa de verano de los Hiragizawas si este llegará a cumplir su promesa a cabalidad. Solo nos pasamos un poco de tiempo juntos.
 
En un movimiento un tanto extraño es él que viene a mí y yo no rechazo su presencia… solo como amigos. Cenamos juntos, nos pasamos unos momentos en el día caminando por la playa, me hace cortas y breves preguntas y luego de mis respuestas siguen otras; él calla pareciéndolo pensar todo. Luego se va a resolver sus negocios al despacho. Se que algo le preocupa pues su mirada lo delata pero no trato de averiguar demasiado. A veces miro su mano con la fina banda de platino y no insto a observar la mía en mi mano izquierda, creo que al igual que a mi le resulta algo raro esta situación. He decidido mantener mis distancias a pesar que soy su esposa. El camino hasta aquí no fue fácil y debo de admitir que las semanas previas a la boda fueron de total caos pero lo manejábamos como dos personas a las cuales no les intimida la situación. Leí por ahí que nuestro matrimonio no es el único en el mundo; muchos se casan por interés incluso engañando a la otra pareja de sus verdaderas intenciones.
 
Suerte para nosotros, nuestras intenciones fueron claras desde el principio: yo quería que salvara a mis padres de la ruina total; quería salvar Empresas Daidouji. Y él quería las empresas. Cada quien obtuvo lo que quiso ¿No? Pero entonces… ¿Por qué percibo en su mirada que no es todo lo que le interesa? Ya estoy teniendo alucinaciones. Si pudiera leer su mente ¿Qué cosas me diría esta? Pero por otra parte, mejor no invadir la mente de alguien como Eriol Hiragizawa; Podría llevarme una sorpresa. Pero… ¿Qué pudo haber pasado en estos instantes?
 
Ahora mismo que escribo en este diario, Eriol se encuentra recibiendo una llamada en el salón de la casa. Acabo de enviarle a Sakura por correo una nueva receta que probé aquí anoche. ¿Qué puedo decir? Tengo tanto tiempo libre y me siento tan tranquila que me he dispuesto a invertir un poco del mismo en actividades constructivas. Y Dulces Tentaciones siempre ha sido mi sueño. No tengo experiencias de este tipo pero puedo asegurar que esta no es una luna de miel normal. Son vacaciones. Este lugar es hermoso y ahora mismo me siento en el alfeizar de la ventana de mi habitación con vista al mar. Ahora mismo está nublado. Aquí solo estamos Eriol, una cocinera y yo. La casa es pequeña: una pequeña casa campestre con vista al mar. Algo muy diferente a lo que imaginaría en Eriol o al resto de los Hiragizawas. Pero hay muchas cosas que no conozco de él. Así como hay cosas que seguro él no sabe de mí. Somos amigos pero muy desconocidos para habernos casado. Pero el camino hasta aquí y en este momento no fue fácil.
 
———————————-
 
Tomoyo va ensimismada en sus pensamientos. No esperaba en realidad que la reunión con su padre luego de haber huido de la boda con Kana le tratase como “Hija pródigo” y mucho menos. Aquello si le habría sorprendido considerando las circunstancias y lo irreconocible que está el “autor de sus días”. Lo cierto es que a pesar que pudo leer por unos segundos que se tranquilizaba que estuviera a salvo, la presencia de Hiragizawa y luego la conversación que continuó lo puso de malas a peor.
 
 
-¿Qué significa esto? – Preguntó Daidouji una vez la sorpresa dejó de enmudecerle y de observar al par con estupefacción. – ¡él! ¡Te vas a casar con él?
 
-No creo que pueda esperar felicitaciones de tu parte pero si prefiero que mermes el volumen de tu voz- dice su hija con autoridad y firmeza en su mirada- estás hablando de mi futura familia política. O de mi esposo.
 
-¡No comprendo! ¡Dejas de casarte con Kana Ebisawa por él! Deshonrar mi nombre… por el Hiragizawa… ¡Los dioses me castigan!
 
Tomoyo guarda silencio unos segundos observando a su progenitor hablar en voz alta y condenar su suerte en el mundo. Ya cuando cerró sus ojos y apretó su cabeza con sus manos fue la joven quien dijo. – Eriol ¿Podrías permitirme unos momentos a solas con mi padre? Espera afuera… no tardaré.
 
Eriol dudó en dejarle a sola con Tetsû. Pero aun así no le llevó la contraria y le lanzó una última mirada al sujeto que luce derrotado. Ya una vez Eriol cerró la puerta tras él tomoyo se permitió hablar.
 
-¿Crees que me interesa mucho tu opinión sobre mi elección? – Cruzándose de brazos y observando a su progenitor que le miró con los ojos derrotados.- No me interesa nada de eso. Día tras día que ocultaste tu derrota como director de las empresas, alejabas a mi madre y a mí, más y más de ti. Cada vez que confabulabas para aproximarme a Kana Ebisawa – la joven observó un instante por las ventanas enormes de la oficina para ganar fuerzas y añadir- Fui una buena hija para ti. No soy lo bastante débil para no darme cuenta de ello. Fui rebelde en mi cuenta pero nunca para preocuparlos, decepcionarlos o avergonzarlos. Ahora mismo estás furioso pero pronto disfrutarás de los resultados de esta decisión.
 
-¿Me quieres decir que “Yo” te empujé a casarte con el hijo de mi mas grande enemigo?
 
Tomoyo se arrodilló a pocos centímetros para decir con voz calmada y sin una pizca de doble intención en ella.- Papá: tú siempre fuiste tu más grande enemigo. Lo fuiste cuando caíste en el más bajo instinto de casarme con un hombre que pudo haber matado a una jovencita, solo por conservar tu integridad como empresario. Para salvar tu reputación.
 
-Ahora mismo soportaría irme a la extrema pobreza con tal de que no te cases con ese hombre… – Dice con imploración en su voz. – Con cualquiera excepto con el hijo de Hiroshi.
 
Tomoyo estudió su mirada unos segundos antes de responder.- Precisamente. – Atrayendo la mirada de su progenitor. – ¿Odias verme al lado de los Hiragizawas? ¿Portar su apellido? – Viéndole asentir débilmente.- Tan fuerte… tan poderoso que aparentas… ahora veo una verdad que…- negando con la cabeza- Precisamente por eso me caso con Eriol. En cierta forma, no lo odio como tú lo haces. Alguna vez estuve…- cortando su revelación.- Estabas por casarme con alguien diez veces mas peligroso para tu reputación que Eriol o su padre.
 
-Lo que dicen de Kana… no es cierto.
 
Ella alzó las cejas visiblemente sorprendida preguntándole a la vez- ¿Quién te afirmó eso? ¿Su padre? ¿O tu conciencia tratando de callar la culpa de tu corazón? – Incorporándose- ya no importa. Cederás tus acciones a mi persona, mas mis acciones y las suyas que ha comprado – ahí enmudeciendo a su padre- mi “Prometido” tomará control administrativo y financiero de las empresas. Lo que si ten por claro (y esto no lo sabe Eriol) es que una de las razones las cuales me empuja a casarme con él es por supuesto verte a ti sufriendo el hecho que me caso con el hijo de tu más grande enemigo.
 
Tomoyo esperó una represalia de su parte. Una maldición a la pareja… una amenaza de que su vida sería de miseria y desdicha… algo.
 
Sin embargo Tetsû Daidouji guardó un vergonzoso silencio. Viéndolo por última vez posó su mirada en la argolla que descansa en la madera del escritorio y decidió tomarla ante la vista de Tetsû quién no se lo impidió tampoco.
Parece que su padre jamás pelearía otra batalla.
 
Ya viendo que no tenía mas nada que decir o hacer, simplemente se marchó cerrando la puerta tras ella y viendo la mirada de Eriol (muy comprensiva) pero sin conocimiento del secreto y la razón verdadera tras su propuesta de matrimonio al varón.
 
 
La joven se vio a si misma de repente, en el coche conducido por el varón de mirada añil: Se quedó ensimismada en sus recuerdos de aquella reunión con su padre y se sintió a si misma llena de culpa. En parte la razón que le inundó para casarse con Eriol es precisamente un “berrinche”. Poco común en ella quien siempre actuó con perspicacia pero por el otro lado (observando al apuesto varón que conduce el coche) no puede decirse que sean solo aquellas dos razones. Y la tercera le embargó de dolor al simplemente mencionarla en su cabeza. Sin que Eriol se diera cuenta, limpió una lágrima que se deslizó por su mejilla. “la última lágrima que derramaría de aquí en adelante”
 
-¿Te llevo a casa? – Preguntó Eriol atrayendo su mirada.
 
-No. Llévame a las oficinas del señor Ebisawa. – Dijo con firmeza y Eriol alzó una ceja siempre mirando el camino a lo que ella añade.- Es necesario.
 
-Pensé que podrías dejarme ese escabroso asunto a mí. .- Se ofrece caballerosamente. –Creo que has peleado suficiente por hoy.
 
-La batalla aun no ha terminado. E insisto que es lo mejor.
 
-Dame una razón por la cual debería de dejarte ver ese sujeto. – Tomoyo nota la manera despectiva como el hombre de mirada añil hizo ese comentario.
 
-Porque esto no terminará sino lo enfrento. Al padre y al hijo. Al padre pues fallé en nuestro acuerdo. Y a Kana lo dejé plantado en el altar. Tengo que encarar las consecuencias y no tengo miedo de hacerlo.
 
Eriol se detuvo en el semáforo en rojo y la miró con intensidad. Tomoyo no le retira la mirada pero el varón puede percatarse que aquella mirada no es la misma de la jovencita alegre, feliz y exitosa que captó su atención aquella noche de su cumpleaños.
 
-Voy contigo – Dice Hiragizawa.
 
-No- Dice tajante – Mi padre me entregó esto de vuelta – mostrando el anillo de compromiso dado por Kana. – Si es tan cobarde de enfrentar a este sujeto, no seré como mi padre.
 
-No eres como Tetsû.
 
-Si, lo soy en otras cosas pero no huiré de las personas solo porque creen tener el mundo en sus manos. – Añade y mira adelante diciendo.- Está en verde… – Eriol arranca el vehiculo y ella dice. – Te agradecería que me esperaras abajo.
 
.-No me gusta. – Dice apretando el volante.- No me gusta para nada.
 
-No tiene porque gustarte. – Dice ella con sequedad – Es mi asunto. Y lo resolveré sola.
 
Así Eriol respeta su deseo y se estacionó comentándole que si en quince minutos no bajaba, subiría a buscarla. Aquello ni animó o hizo ninguna reacción en la amatista. Sin despedirse de él, descendió del coche y tomó el camino a los elevadores de la empresa.
 
Tomoyo como podemos suponer, en estos dos días ha tenido una especie de transición. Después de que Sakura la dejase en su habitación preparándose para la boda, su mente caviló el consejo de su amiga.
 
No hay ninguna duda: Sakura siempre podía tener respuestas acertadas para situaciones difíciles.
 
Pero colocar “Todos los huevos en el canasto” (Siendo precisamente el canasto el joven Hiragizawa) no es algo que sea de su total agrado. Sin embargo, no puede tomarle en su contra que fingió ser su amigo. Tal vez hubo un momento que si lo fue. Su advertencia sobre quien es Ebisawa también fue un punto a su favor. Y advertir a Sakura y aliarse con Shaoran.
 
Es un estratega, se lo otorga.
Pero también le dio a entender que es un hombre con muchos defectos.
 
Así que no lo pensó mucho: Se calzó de una ropa cómoda. Tomó algo de dinero y salió de la habitación tratando de pasar desapercibido con el personal de la casa. El hecho que saliera por la puertecilla del servicio que da a la sala de cine que le construyeran sus padres cuando tenía ocho años, jugó un punto favorable. Por ahí le hizo fácil tomar las escaleras del servicio y escabullirse por un lado de la mansión y tomar la entrada lateral como un empleado cualquiera de la residencia. Nadie se fijó en ella. ¿Quién podría fijarse que Tomoyo Daidouji salía de su casa en el día de su boda?
 
Pero luego, lo que tuvo que hacer, requirió de agallas.
 
 
Ubicada a unas cuatro cuadras de la casa de Eriol Hiragizawa, Tomoyo no lo dudó mucho para llamar al teléfono de la casa por un teléfono público. No podía confiarse que los sujetos no estuvieran vigilando la casa y luego cambió de parecer: a esta altura deben de saber que ella se marchó. No le quedó otra que, aquella noche pasarla en una habitación de un hotel de poca categoría en donde apenas durmió. Encendió la televisión a mitad de la noche para ver imágenes ya repetidas del fiasco de la boda de la casa Daidouji donde aun “No se tienen declaraciones de la familia Ebisawa”. Ellos contrario a sus padres, quienes declararon que la boda no podía llevarse a cabo por problemas familiares. La comentarista no dudó en lanzar sus sospechas: que no hubo boda aunque las circunstancias son desconocidas aun. Pero si sospechaba que algo tenía que ver la novia.
 
Tomoyo a la mañana siguiente no dudó en salir a las oficinas de Eriol. Sabía donde estaban pues había comido una vez con Eriol cerca del lugar. Las oficinas las conformaban tres pisos arrendado de una torre de 25 pisos ubicados casi en el centro de Tokio. Tomó un autobús y se dirigió a la dirección indicada. No tardó mucho pues la placa de oficinas instaladas en la construcción le confirmó los pisos de Finanzas e inversiones Hiragizawa. Así que aun no siendo hora de trabajo de muchas oficinas, llegó allí antes incluso que llegara la recepcionista. La puerta estaba cerrada y por tanto Tomoyo esperó unos cuarenta minutos antes de que llegara una mujer quien se sorprendió de ver a esa jovencita allí.
 
-¿Si?
 
-Buenos días. – viendo que su uniforme y los trapeadores que lleva en un carrito supone que es la encargada de la limpieza. – ¿Tiene la llave a este despacho? Necesito entrar. – Señalando las puertas de vidrio.
 
-Lo siento. Pero no puedo. No tiene identificación y nosotros nos responsabilizamos…
 
-Oh si, disculpe usted- Tomando nuevamente asiento en el sofá de la estancia. La señora toma su gafete y lo pasa por infrarrojo que muestra su accesibilidad al lugar y abre cerrando tras ella.
 
Tomoyo se dispuso a esperar nuevamente. No pasaron ni diez minutos cuando levantando la mirada se sorprende de ver a un sujeto de mirada azulada al otro lado de la puerta. Rápidamente giró el cierre abriendo la puerta que les separaba. Ya Tomoyo estaba de pie.
 
Se quedan observándose en silencio y finalmente él le invita en silencio a pasar. No hay duda para Tomoyo que el sujeto pudo haber llegado antes que ella o pasaría la noche en la oficina. Sus sospechas se confirman cuando él rompe el silencio mientras avanza por el pasillo.- Disculpa que me encuentres en estas circunstancias- Dice señalando su camisa estrujada y su cuello desecho. – Me quedé trabajando hasta tarde y parece que me quedé dormido.
 
Tomoyo no dijo nada y llegaron a la oficina de Eriol… es tal cual Tomoyo imaginó en el sujeto: muebles oscuros. Librero en el fondo lleno de libros. Un equipo de sonido. Una mesilla en el centro de un juego de muebles de color oscuro. Elegante, sobrio y occidental. El mueble mas largo, tenía una almohada en una de los soporta brazos y una manta descansa en un lado. El hombre no mintió cuando dijo que se quedó a amanecer en el lugar.
 
-¿Quieres tomar algo? Tenemos en una cocinilla con jugo y demás… si quieres puedo prepararte algo de desayunar.
 
Tomoyo negó con la cabeza en silencio.
 
Eriol mantuvo una expresión indiferente pero su interior decía muchas cosas: la noticia que Tomoyo no se casó le cayó si como sorpresa pero también cierta preocupación pues Li le confirmó que Sakura le dijo que no estaba en su departamento (Touya astutamente dejó al varón chino en su aparta-estudio, antes de llevar a Sakura a casa), y que tampoco fue al departamento de Touya. Hasta esa hora la mortificación por el paradero de la joven lo tenía en un grado de irritación que no soportando la presencia de su familia y las mismas preguntas repetidas del paradero de ella, abandonó la casa Hiragizawa con excusa de mucho trabajo y tomó camino a sus oficinas donde durmió.
 
-¿Sueles quedarte a dormir en tu oficina?
 
-Aquí en Japón, solo un par de veces. En Londres mi oficina está en un edificio que me pertenece así que tengo un pequeño departamento en el ático del edificio. –Haciendo una pausa y le indica que se siente. – ¿Estás segura que no quieres nada? Un poco de café o té.
 
-No. No quiero nada. No por ahora. No por lo que tengo que hacer.
 
-¿Hacer?
 
-A estas alturas dudo mucho que no estés enterado que no me casé con Kana. – Empieza explicando. El sujeto no la interrumpe. – Li y Sakura deben de mantenerte al tanto.
 
-Debo admitir que Li me llamó y me contó los eventos. Pero no me dijo que supiera donde estabas.
 
-Pasé la noche en un hotel. Pero ese no es el asunto. El asunto es que no puedo por mucho tiempo esconderme. –Ahí mostrando temor en su voz.- No puedo ir a mi departamento porque no se lo que podría pasar. Pondría en peligro a Sakura. O algo mas… Ebisawa no es un buen hombre… me refiero a su padre.
 
Eriol palideció ante sus palabras pero respetó sus pensamientos al no interrumpirla. – Como tu mismo trataste de explicarme, los Ebisawas controlan todo. Incluso venir a verte o al menos escapar de ellos fue un esfuerzo como no te imaginas. No lo digo por mi… pero lo digo por todos los que me importan. – Ahí mirando a sus ojos.- Así que necesitaré de tu ayuda protegiendo a Sakura y su hermano. A mis padres…
 
.-Creo que tus padres y tus amigos están a salvo. – Dice Eriol cruzándose de brazos – Los Ebisawas les encanta tener las cosas bajo control y el mundo en sus manos pero también son muy orgullosos por su apellido, su fortuna y no escándalos. No tratarán nada en contra de ellos.
 
-¿Ni cuando ese hombre no se haga con la empresa?
 
-Creo que por el momento es su ego el que está destruido Tomoyo. Podrá ofrecerle a tu padre que se la venda. Pero te aseguro que no será justo con el precio. Buscará la forma más déspota de humillarle y con ello cobrar su venganza por la humillación a la cual fue sometido. Es alguien sumamente rencoroso.
 
-Por eso he venido a ti. Bueno en parte. A Ebisawa no le conviene que la empresa sea embargada por las deudas en los bancos y los préstamos. Es por ello que, quiero que tú la tengas.
 
-¿Perdón?
 
-Te las estoy cediendo.- Afirma Tomoyo – Mis acciones. Las acciones dejadas por mi abuelo para mí. Son tuyas.
 
-Tomoyo…-Dice no muy convencido y dispuesto a rechazarlas.
 
-No déjame terminar. Las acciones que mi padre les iba a ceder a Kana por mi matrimonio también serán tuyas. – Afirma y observando con intensidad afirma llena de confianza- Se que querías comprar la corporación. Lo se… o al menos lo supongo. Eres un financiero y sabes el valor real pese a la caída y las deudas. Lograrás pagar los préstamos… Tienes el dinero.
 
-Dinero de inversionistas.
 
-Inversionistas que confían en ti ¿Cierto?
 
-¿Qué es lo que quieres de mi, Tomoyo? Dejaste bien claro la última vez que nos vimos que no querías saber de mí y por supuesto no te importó lo que dije de Kana.
 
-¡Estaba enojada! Estaba herida…
 
-¿Y ahora?
 
-Estoy desesperada. La empresa… mi legado, se va a perder por la ineficacia y por dinero. Sabes que no debe de pasar- insiste mostrando su desesperación. – Tú quieres la empresa. La pongo en tus manos. Las acciones mías te darán un pequeño porcentaje pero estarás dentro. –Haciendo una pausa- Se que tu compraste acciones. – Ahí atrayendo su mirada visiblemente sorprendido.- Si, lo se. Eres financiero. Sino creyeras en el futuro de la corporación jamás te habría interesado en primer lugar.
 
-Tengo acciones que he ido comprando bajo diferentes nombres. Tu padre cometió el error (aunque para mi fue una oportunidad) de poner en venta nuevas acciones para capitalizarse, lo que resultó con mas participación dentro de tu empresa.
 
-¿Y…?
 
-He procurado adquirir todas.
 
-¿Todas? ¿Todas las acciones?
 
-Me dan participación de un veinticinco por ciento.
 
Tomoyo abrió la boca pasmada. Su gesto no pasó desapercibido para lo que el hombre dice. –contrario a mi persona, eres demasiado confiada y leal. Otra mujer en tu posición habría investigado mi fortuna. Me alegra que no lo hicieras. –Visiblemente agradecido. – Tengo dinero… inversionistas… todo lo que puedas imaginar.
 
-Eso percibo ahora. – Dice atónita y siguiendo con la conversación añade.- Mis acciones no son tantas como las tuyas pero podrían darte una ventaja que no tienen muchos de los de la mesa directiva. Entonces, están esas acciones que mi padre tiene en su poder. Esas serán un poco más difíciles de conseguir. Pero si mis cálculos no me fallan, tendrás suficientes acciones para controlar casi un cuarenta y cinco por ciento de la corporación. Pero, esas acciones, las que tiene mi padre- Hace una pausa para añadir.- Solo puedo pasártelas si te casas conmigo.
 
Eriol la observó unos instante y en silencio. Tomoyo bien sonrojada espera su respuesta ante aquello.
 
-Tú no quieres casarte.
 
-No con Kana.
 
-Pero si conmigo.
 
-Esto es un mero acuerdo de negocios. Tú quieres la empresa Daidouji y yo necesito que salves a empresa Daidouji. Así es que manejas los negocios y así lo haremos. Un mero acuerdo de negocios, es todo.
 
Eriol se cruza de brazos para mirarle unos instantes. – Tú no quieres casarte conmigo. Tú quieres salvar la compañía de tus padres.
 
El tono de decepción en su aseveración hizo preocupar a Tomoyo quien le replica al instante.- ¿No es acaso lo mismo que quisiste hacer con Kaho Mitzuki? No crees en el amor que pudiste sentir por ella y sin embargo, le propusiste matrimonio. –El tono de persistencia se siente en su voz.- ¿Por qué es esto que hacemos diferente?
 
-Porque eres tú- la forma en que lo dijo, la mirada embargada de ternura y un brillo especial proveniente de sus gemas añiles, llenaron los ojos de Tomoyo de lágrimas ante su revelación. –Aunque me creas un hombre horrible y carente de sentimientos, si pongo en reserva los tuyos Tomoyo. Esta no es la manera que quieres hacer las cosas.
 
Con la voz llorosa y después de controlarse esta dice.- Pero tú no crees en el amor. Yo no creo que deba de casarme con Kana. Pero prefiero casarme contigo que eres mi amigo (si todavía lo eres) que casarme con él. Quieres ganar esta partida a Tetsû y por supuesto quieres la empresa. La estoy poniendo en tus manos. Cediendo mi parte y la que tiene mi padre que tiene que dármela al casarme.
 
-¿Y crees que solo te la dará porque te le aparezcas con una proposición matrimonial de la mano? ¡Le importó que fuera Kana quien se casara contigo Tomoyo!
 
-Él hará lo que le diga. Lo hará porque lo conozco mas que tu. Puede ser tozudo si, pero cumplirá su palabra porque me lo debe.
 
-¿Qué diferente es este sacrificio de casarse con alguien al que ibas a hacer con Ebisawa?
 
-Ya te lo dije: prefiero cederte las empresas a ti. Prefiero casarme contigo…
 
-Pero no me amas.
 
-No crees en el amor ¿Qué te ame es tan importante para ti?
 
-¿Qué sientes por mi?
 
Un silencio sigue aquella pregunta y Tomoyo corta el contacto visual para responderle.- Ahora mismo no confío en ti Eriol. No te amo y en definitiva prefiero casarme contigo que con Kana.
 
Eriol no mostró un atisbo de incredulidad en su declaración. -¿Matrimonio por conveniencia?
 
-Así es.
 
Eriol la observó un instante antes de asentir lentamente y no pronunció otra palabra mientras Tomoyo tomaba un poco de aire y se relajaba, ya que para el varón es mas que obvio el esfuerzo que requirió la chica declararle todo aquello. Mas un espíritu que creía tanto en el amor y no en la conveniencia.
 
-Solo una cosa- Dice Tomoyo atrayendo su mirada al ver que el hombre se disponía a marcar un teléfono. – Nos casaremos…- Añade y en pocos segundos una mancha escarlata se posa en su rostro por completo.- Pero no…
 
-¿No…?
 
-No me vas a obligar a ya… ya sabes…- Ahí mordiéndose el labio – Es decir…- tomando aire en repetidas ocasiones.- No seremos un matrimonio… normal. – Ahí Eriol bajó el auricular hasta la base.- Lo que quiero decir es que… haremos esto para que tengas las acciones en tu poder. Cuando la empresa se recupere en su totalidad, tu inversión la obtendrás con los dividendos y las ganancias y también los intereses. Y luego que tengas hasta tu último centavo del dinero invertido, nos divorciaremos.
 
-¿Divorciarnos?
 
-Mi padre no quiere tu ayuda Eriol… no le quedará de otra aceptarla cuando sepa que nos casaremos. Por el otro lado, te pediré cierta discreción al momento de tu tratar de salir con otras personas. – Viendo como este se sorprendía.- Ya te lo dije: Matrimonio todo diferente. Podríamos organizarlos en las próximas semanas. Al menos que consigas un juez civil que nos case en doce horas.
 
-¿Estás bromeando? Dime que es una broma de mal gusto. ¿Divorciarnos luego que cada quien “consiga lo que quiera”? – esto último no escapa a los oídos de Tomoyo que está cargado de ironía.
 
-¿Qué? ¿Acaso crees que es correcto que estemos casados cuando eso no es lo que queremos?
 
Eriol la observó por un segundo: no le perdona que la haya usado. Por supuesto que no accedería a estar casado con él aun cuando haya recuperado la empresa. Esto es estrictamente un acuerdo de negocios.
 
-¿Cuándo es que me perdonarás?
 
-¿Perdonarte? No soy rencorosa. Ya te he perdonado desde ahora mismo si accedes a mis condiciones. – Incluso Eriol detectó cierto rencor en sus palabras y sabe que no es del todo cierto su respuesta.- Pero en realidad, ya no te amo. Y lo que pude haber sentido por ti, ha sido borrado de mi persona. Pero en definitiva creo que eres una persona que no me … forzaría a tener algo contigo… como intimidad… cuando no siento amor por ti… o no me forzarías… como Kana habría hecho.
 
Eriol guarda un silencio que pone algo ansiosa a la joven. Lo ve sumiso y bien pensativo. Pasan unos instantes largos en silencio mientras el parece analizar todo lo conversado entre ellos hasta que dice.- Tomoyo. – Duda unos instantes antes de ceder a sus palabras.- Nos casaremos. Será como tú quieras. Pero no estoy de acuerdo en ese asunto del divorcio. Y puedes tranquilizarte: no tendremos intimidad como las demás parejas de casados.
 
Tomoyo respiró largamente y dijo.- Gracias. Gracias Eriol.
 
-Por el momento creo que tienes que volver al hotel por tus cosas. Mandaré a buscar un chofer para que te lleve.
 
-No tengo mas cosas. Solo salí con esto.
 
Alzando una ceja luego mueve su cabeza a ambos lados visiblemente sorprendido de su poder de decisión y dice.- ¿Cuándo hablarás con tu padre?
 
-Mañana. Por lo pronto quiero llamar a Sakura y dejarle dicho que estoy bien.
 
-Llama a Li. Él le dará el mensaje. Ya podrás hablar con ella mañana luego que hables con tu padre. Por el momento creo que necesitas desayunar algo. Luego te llevo a casa.
 
-¿A casa?
 
-A la casa Hiragizawa. Dormirás en una de las habitaciones para invitados. No puedes volver al hotel y no permitiré que estés sola hasta que hable con Ebisawa.
 
-¿Acaso la casa no está muy abarrotada con tantas personas? Con la familia de Li me refiero.
 
-No te preocupes por eso. Por el momento creo que debes ir a descansar. Te ves terrible… disculpa. No digo que te veas horrible es decir que te ves cansada.
 
-Se lo que quieres decir- Dice ella con voz pacifica. –Y tienes razón. Me siento cansada. No pude dormir casi nada anoche.
 
-Vamos, te llevaré a casa. – Dice decidiéndose y añade.- Nakuru podrá prestarte algo que usar mientras tanto.
 
——————–
 
Ahora se encuentra finalmente llegando al piso donde está la oficina de Ebisawa. La recepcionista la presentó y tuvo la impresión que la mujer se sorprendió por su presencia pero aun así y pasado unos segundos que escucha la respuesta de su jefe, dice con una sonrisa.- Puede pasar. – Señalando la puerta de su izquierda. Tomoyo respiró profundo y tomó el pomo de la puerta, entrando por la misma.
 
Ebisawa estaba en el fondo. Sentado en su escritorio y sin mostrar sorpresa a su presencia, dijo con una voz firme.- Tomoyo Daidouji.
 
Tomoyo no le respondió.
 
-Debo admitir que tienes agallas, para hacer lo que hiciste. – Dice con un atisbo parecido al orgullo- Y luego, presentándose aquí. Sola.
 
-Quise venir para poner un alto a todo esto. Y entregarle el anillo. – Avanza sacando la sortija de su bolsillo para colocarla en el escritorio del sujeto. Pero no pasa desapercibido el otro aro que adorna el hueco dejado por el anillo de Kana.
 
-No perdiste mucho tiempo.- Opina el hombre- Ahora quiero saber que harás: Parte del dinero que me debe tu padre es una suma muy fuerte… demasiado para que la consigan en un corto plazo. – Alzando sus cejas y añadiendo una sonrisa déspota. –¿Quién se encargará de ustedes? Perdiste una oportunidad única. Mi hijo sabría hecho hacerte feliz.
 
-No me interesa ser parte de su familia señor Ebisawa. Y no tiene que preocuparse por nosotros pues encontraremos la solución. Lo que si le agradeceré es que deje de vigilarme a mi o a los míos. Que borre todo contacto con mi padre y que deje sus acosos. Tendrá su dinero muy pronto.
 
-¿En serio? – Añade con un gesto de satisfacción e incredulidad.- ¿Y como una mujer como tu conseguirá tal cantidad de dinero?
 
-Eso no es su asunto. Tendrá su dinero ¿No?
 
-Soy negociante y en realidad ya no me interesa que mi hijo se case contigo. Resultaste ser una decepción. Él aprenderá a superar tu pérdida. Hay joyas mas valiosas que tu en el mundo.
 
-Que bien que lo ha tomado en consideración ahora. Hará las cosas más fáciles para mí. – Se despide ella saliendo por la puerta. Sorprendida de lo fácil que resultó convencer a Ebisawa y librarse de ellos, no evita sonreír ante su inminente triunfo.
 
No habló con Kana. Ya que su padre lo hacía todo por él, no encontró conveniente perder el tiempo con el sujeto por lo que decidió simplemente reunirse con Eriol abajo y marcharse.
 
Cuando descendió al lobby de la empresa y salió por la puerta principal le extrañó no ver el coche de Eriol en el frente, donde le había dejado. Observó por ambos lados de la calle, divisando el coche un poco más debajo de la avenida. Avanzó a este para encontrarle apagado y vacío.
 
Ya volteándose y buscándolo con la mirada lo ve venir de la misma dirección de donde ella salió. No le sonrió pero nota que se viene limpiando el rostro con un pañuelo y cuando se acerca lo suficiente ve una mancha roja en el mismo.- ¿Qué ha pasado? – Pregunta sorprendida. – Eriol se quita el pañuelo de la boca para notarse una abrasión en un contorno de su labio. – ¡Oh Eriol! ¿Quién te hizo eso?
 
-Kana Ebisawa. –Dice entre dientes.
 
– ¿Por qué lo has enfrentado? – Tomoyo recapacita y dice- Olvídalo. Dame las llaves del coche… – Eriol no hesita en hacer lo que ella le dice.- Sujeta el pañuelo en la boca.- No evitando rozar ambos sus dedos. La expresión de preocupación de la joven llenó de una extraña efervescencia el interior del sujeto. Ella no expresó mas nada mientras se colocaba en el asiento del piloto y saca el auto a la avenida una vez ambos lo abordan. – ¿Qué fue lo que pasó?
 
-Un intercambio de ideas, es todo.
 
-¿Intercambio de ideas? Pareciera que te pegó con un bloque de hierro…
 
-En realidad fue con una pieza extraña que ensamblaba. Por lo pronto, no tenemos que preocuparnos por los Ebisawas.
 
-Por Dios. ¿Te peleaste con él?
 
-El lanzó el primer golpe- Añade con inocencia- Es de caballeros responder al segundo cuando no respondes al primero y sigue insistiendo – Encogiéndose de hombros.
 
-¡Eso es ridículo!
 
-Debiste ver como quedó él.- No evitando sonreír con satisfacción y una mirada de orgullo cruzar su expresión.
 
-¿Qué es lo que ha pasado? ¡Has actuado como un verdadero caníbal! – Mirándole como un total desconocido.
 
-Eso es tanto extremista. – Opina el hombre mirándole de reojo. Tomoyo se ve visiblemente perturbada por aquellas revelaciones. – ¿Acaso temes que a Kana le haya partido un diente o algo parecido?
 
-¡No es eso! ¿Por qué haces semejante pregunta? Solo digo que pudiste haberle dicho para que reaccionara de esa manera.
 
Eriol cabeceó una respuesta en aquellos instantes diciéndole.- No le alegró mucho que le informara que te casas conmigo y con él no.
 
Tomoyo vaciló un instante. Y finalmente preguntó.- ¿Por qué le dijiste eso? Debiste dejar que se enterara luego. – Negando con su cabeza.- ¿Necesitas ir al hospital?
 
-No. Por el momento debo ir a trabajar. Vamos a casa para dejarte allá.
 
-No. Creo que ya es hora ahora que todo se acabó que vuelva al trabajo.
 
-.Sabes que Li y Kinomoto se harán cargo.
 
-No puedo quedarme en tu casa todo el día Eriol.
 
-“Nuestra Casa” – Reafirma con un dejo de satisfacción notado por la amatista. – Además ¿No tienes una boda que organizar?
 
El silencio cayó entre ellos pesadamente. Luego de un instante de incomodo silencio Tomoyo fue la que habló sin mirarle al rostro.- No. Voy a trabajar. Nakuru se encargará de ello. A ella le encanta organizar celebraciones y por lo que me dijo anoche, la idea de organizar ahora la boda de su primo es un sueño hecho realidad. –“Si solo ella supiera la verdad en esta farsa”.
 
Y eso bastó. En aquel instante, Eriol se percató que tomaría más que tratar de mostrar interés por las cosas relacionadas por Tomoyo y casarse con ella para lograr el perdón.
 
 
—————————
 
 
Menos de dos semanas después y la boda se está llevando a cabo. Los pocos invitados se encuentran en el hermoso jardín de la residencia y mientras los meseros ofrecen bebidas o bocadillos, el ministro (amigo cercano y padrino de bautizo de Eriol) le informa a Hiroshi que la ceremonia debe de dar inicio ya en pocos minutos, información que le pasa a Nakuru y esta ni tonta ni perezosa, camina al interior de la casa no evitando saludar con la mirada a Touya y decirle. – Iniciará en unos minutos. Espera aquí a Tomoyo – Pues es quien entrega a la novia.
 
Continúa su camino al estudio donde Shaoran y Eriol terminan de prepararse. Dando el anuncio de que faltan unos minutos para dar inicio (no evitando notar que Eriol luce nervioso con su traje color azul marino y con una rosa blanca en la solapa). De ahí comienza a avanzar a los pisos superiores por las escaleras cuando escucha una voz decir.- ¡Espere! Señorita Akizuki –Haciéndole voltearse y con sorpresa en su rostro reconoce a Sonomi Daidouji. Los periódicos no hablaron de otra cosa que del matrimonio entre los Hiragizawas y los Daidouji y por supuesto que reconoce a la mujer de las fotos aunque jamás se han conocido en persona. Vistiendo de chaqueta color lavanda y zapatos de tacón dice con cortesía.- ¿Dónde está mi hija?
 
-Disculpe señora Daidouji. –Dice la muchacha con cortesía.- Tomoyo se prepara para “Casarse” en unos minutos y en lo personal, no quiero importunarla con su presencia.
 
-Es usted muy gentil por ponerlo en esas palabras- Añade con un tono de voz avergonzado combinado con el rubor de sus mejillas y su mirada nerviosa. – Comprendo que esté al tanto de lo que pasó entre ella, su padre y yo, pero si me permitiera hablar con ella. Tan solo un minuto.
 
-Me malinterpreta señora. No estoy diciéndolo por creer que protegería a Tomoyo de usted o su esposo. Mas bien Tomoyo se casa… y la verdad no quiero que malos recuerdos intercedan con los buenos que están por ocurrir.- Luego de notar la vergüenza escrita en todo su rostro añade con un suspiro largo – Se que ama a su hija- dice bajando la voz y descendiendo las escaleras lentamente. – Lo se… es madre. ¿Qué madre no ama a su hija? – Añade con gesto de cinismo tiñendo una vez más el rostro de la madre de Tomoyo de color carmín. – Pero son buenos recuerdos lo que tratamos de memorizar…
 
-No estoy aquí para decirle a Tomoyo que no se case con Hiragizawa. – Afirma Sonomi recuperando su orgullo. –Nada mas me puede hacer sentir mas feliz.
 
-¿Oh?
 
-Se que Hiragizawa le quiere. Y se que mi hija para hacer esto tiene que estar enamorada de él. Yo solo quiero que sepa que le apoyo.
 
-¿En serio? – Pregunta algo escéptica y alzando una ceja.
 
La mujer asiente y añade.- La apoyo. Si quiere casarse con él… si él la ama, no pongo impedimento para que se casen.
 
-Pues ya era hora. – Afirma Nakuru y en aquel momento una tercera voz se hace presente al tope de las escaleras haciendo que las dos mujeres observasen en aquella dirección.
 
Al tope de las escaleras y portando un sencillo ramo de azahares con unos botones de rosas blancas y su cabello arreglado en un moño elegante y enganchado en sus extremos por unos retenedores con piedras de color blanco brillante y lavanda. Su corpiño de mangas en encaje de color marfil, bien sencillo con unos botones perlados de color lavanda y su falda del mismo tono del corpiño cae hasta sus tobillos abriéndose en su caída para tener unos sutiles detalles de pedrería en su borde en tono marfil y lavanda. Maquillada de manera impecable, se hace acompañar por Sakura quien observa a madre e hija observarse mutuamente y ella no oculta su sorpresa ante la presencia de su prima política. Lo último que supo que Sonomi no asistiría a la boda por insistencia de su esposo.
 
Tomoyo descendió las escaleras lentamente ante la mirada de su madre. Ambas jóvenes se detuvieron frente a la progenitora de Daidouji quien no pudo evitar acariciar su mejilla y con los ojos escudriñando con satisfacción su rostro dice- Te ves hermosa. Eres una hermosa novia, hija.
 
Tomoyo tiene los ojos llorosos y trata de controlarse. La música cambia en el exterior y ella dice con la voz compungida. – Gracias mamá…
 
-Lamento todo lo que ocurrió… no debió de… – Pero Tomoyo le calla con un gesto.
 
-No. No te guardo rencor. Me alegra que estés aquí… – Añade con una sonrisa nerviosa.
 
Sonomi la mira un segundo: pese a que es un día especial y la expresión de Nakuru y Sakura es de satisfacción total, estas expresiones son ajenas a la misma de la joven que se supone que es el día más significativo de su vida.
 
-.Hija: Solo te deseo toda la felicidad del mundo. – Tomoyo asiente desviando su mirada a lo que Sonomi insiste- Te llevamos a esto. – Atrayendo su mirada- Lo se. Tu padre lo sabe… – Atrayendo su mirada- Está aquí…- Sorprendiéndola y añade- No hará nada para que no te cases con Hiragizawa. Sabe que es lo mejor.
 
-El perdón que te he extendido no se extiende a mi padre. – Afirma Tomoyo.- Se todo sobre el problema que tienen él y Hiroshi. Adviértele por favor que estamos en la casa de los Hiragizawas y que mantenga su distancia del padre de Eriol. Este es “Mi día” pese a las circunstancias- Sonomi asiente avergonzada.
 
-Tomoyo, es hora- Anuncia Nakuru nerviosa quien estuvo escuchando la conversación entre madre e hija.
 
Tomoyo asiente visiblemente nerviosa pero no se nota feliz. Caminando a la par con Sakura, se separa de su madre y de Nakuru. Sonomi dice sin gesto a pregunta.- Ella no es feliz. Lo puedo notar. Pero está enamorada de Eriol. Lo se. Conozco a mi hija.
 
-Puede que tenga razón. Pero Tomoyo no perdona que Eriol se haya comportado en parte, como lo hizo su propio padre; – atrayendo la mirada avergonzada de Sonomi mientras las chicas pasaban al área del patio y la música cambió para volverse típica de la caminata de la novia hasta el altar – Al principio será difícil para ella. Pero Eriol hará lo imposible por conseguir que le perdone.
 
-¿Cómo lo hará?
 
-Eriol la ama. Sus ideas del amor son diferentes a las de Tomoyo o cualquiera de nosotros. Pero tengo la certeza que Tomoyo le enseñará lo que es el amor- y sonriendo con satisfacción añade.- Para eso es la luna de miel. – Dando por concluida su charla con la madre de Tomoyo y caminando al patio para cerciorarse que todo marche bien y por supuesto para observar el momento del enlace de la pareja protagonista.
 
La ceremonia es breve no exenta de unas palabras de satisfacción del padrino de bautizo de Eriol diciendo que le llenaba de profundo orgullo ver finalmente el enlace de su ahijado al lado de una hermosa mujer. Ninguno de los dos se miró a los ojos durante la ceremonia aunque Tomoyo mantuvo su mano sujetada a la del varón hasta el momento de los anillos. Sakura y Nakuru derramaban algunas lagrimillas de felicidad que secaban inmediatamente. Por el otro lado la hermana de Shaoran observaba con una mirada llena de ilusión a su hermano menor como se mantuvo firme al lado de Eriol mientras los novios recitaban sus votos matrimoniales y las miradas que el heredero Li le lanzaba a la atractiva japonesa que sostenía el ramo de Tomoyo. No le quedaba dudas después de esto que su hermano estaba enamorado y en serio, de la chica de ojos verdes.
 
Y por lo que parece no es la única que se había percatado: al otro lado del pasillo donde la novia caminó, el alto sujeto que conoce como el mayor Kinomoto le lanza una mirada penetrante a su hermanito Xiao Lang. Y no solo eso, parecía querer partirlo con la mirada a lo que recordó que Sakura le refirió mas temprano aquel día mientras terminaba con los preparativos de la boda de que su hermano mayor era insoportable y no dudaba que le haría el día imposible a ella.
 
Y ahora estaba mas que claro que la victima de sus ataques sería Xiao Lang si continúa observando a la ojiverde con aquella expresión embelesada en su rostro. Pareciera segundos después para vergüenza de ella que Touya presentía ser escudriñado entre la multitud pues su mirada intensa y profunda se posó en su rostro avergonzándole intensamente y volviendo la mirada luego de sostenerla unos breves instantes a la ceremonia de los Hiragizawas.
 
La fiesta es sencilla pero no exenta de buen gusto en donde Eriol mientras recibe las felicitaciones de los invitados, pudo ver la mirada llena de profundo rencor departe de Tetsû Daidouji. No se entera cuando este entró a la fiesta pero estaba de pie del lado de su esposa. Eriol preocupado aunque no dijo nada, observó a Tomoyo a su lado quien ya se ha percatado de la mirada de su progenitor. Ella le saludó con respeto desde aquella distancia y su progenitor no respondió el saludo marchándose tan silenciosamente como había llegado. Sonomi saludó a la distancia y se marchó tras su esposo.
 
-¿Estás bien? – Pregunta Eriol luego de unos instantes.
 
Tomoyo no responde inmediatamente y añade con la voz compungida. – Lo estaré.- Eriol trató de decir algo mas, alguna palabra de consuelo pero Tomoyo a la defensiva añade.- Vamos, tenemos que saludar a todos. – Tomándolo de la mano y guiándolo entre la multitud.
 
Al lado de su ahora esposa, Eriol saluda a los demás invitados y llega el momento del brindis. Las fotos son tomadas con bastante elegancia para hacerla llegar a los principales diarios y no se permitió la entrada de fotógrafos con cámaras personales para evitar el caos y los rumores. La pareja recibe los brindis de buenaventura y bienestar departe de los invitados y pronto el primer baile toma efecto. Eriol dirige a la nueva señora Hiragizawa al centro de la pista de baile y la elegancia en los movimientos de ambos en un elegante vals enfoca la atención de todos los invitados.
 
-A pesar que es un traje poco tradicional debo decir que no me decepcionas: Estás bellísima. –Ante aquellas palabras, Tomoyo siente un cosquilleo en su estómago.
 
-Esto es mas que un enlace de negocios Eriol – Dice Tomoyo a su oído – Pero te agradezco el cumplido. No podía dada las circunstancias, vestir de manera tradicional. ¿O si?
 
Eriol aferra su mano con mayor intensidad ante su respuesta. Se muerde la lengua pensando en la insatisfacción que representa aquella respuesta departe de la amatista. Su amargura es el filo de su lengua y su acuerdo es un recordatorio que Tomoyo vivirá ahora a su lado pero simplemente serán negocios.
 
¿Quiere algo más? Está más que claro. Desea a Tomoyo… pero ¿La ama? No lo cree. Aunque se encuentra entre la duda y la derrota, sabe que sus sentimientos por ella fueron los que le dirigieron a este acuerdo para no verla sumida en un matrimonio con Kana Ebisawa. Pero ¿Amor? No admitirá jamás que está muy confundido y lo sabe. Pero no deduce inmediatamente que sus sentimientos se deriven del amor. Pero la chica no confía en él. Dice que le ha perdonado pero por conocerla como él lo hace, sabe que no es verdad. Ella aun le guarda un rencor por lo ocurrido y no la puede culpar y tampoco la sanciona. Sabe que las cosas para que se resuelvan entre ellos tomaría tiempo.
 
Y ese tiempo se lo otorgará el viaje que realizarán por un tiempo de luna de miel.
 
—————————————-
 
-¡Mis pies me matan! – Se queja Nakuru a Sakura, Shaoran, Touya y la hermana Li todos sentados en el salón principal de la residencia Hiragizawa una vez termina la fiesta de bodas. Los novios se marcharon mucho más temprano a tomar el avión que los llevará a la luna de miel en el Reino Unido en una casa veraniega que tienen los Hiragizawas en Peaceheaven, cerca de Brighton. -¡No puedo creer que para la magnitud del evento, estoy molida! No lo habría logrado sin ayuda de ustedes dos. – Afirma mirando con satisfacción a la joven Li y a Sakura quienes le devuelven la sonrisa.
 
-Para mi ha sido un gusto ayudarte- Afirma Femeei – He salido un poco de la rutina y me ha gustado mucho involucrarme en una boda un tanto occidental mas que de nuestras tradiciones.
 
-Recuerda que las bodas Chinas son un tanto mas diferentes.- Dice Shaoran pensativo.- Se encargan los ancianos de cada familia. Mas las mujeres – dirigiéndole una mirada de advertencia a su hermana que no pasó desapercibida para Touya. – Un poco más complicada.
 
-Sakura, estoy cansado – Dice Touya interrumpiendo el silencio que se produjo después de la explicación de Shaoran- y mañana me toca levantarme temprano. Voy a llevarte a casa.
 
-De acuerdo.
 
-Si quieres, puedes quedarte un poco mas Sakura- Dice Nakuru mirando suspicazmente al menor Li y añade con una sonrisa a Touya.- procuraré que un chofer la lleve a casa Kinomoto.
 
-Agradezco sus intenciones señorita Akizuki pero a Sakura la traje temprano y prefiero dejarla en su casa. Además a partir de mañana, reemplazará a Tomoyo tiempo completo. Seguro quiere descansar.
 
-Touya tiene razón Nakuru.- Dice Sakura con cierto pesar al notar que no sacaría a su hermano de la negativa de dejarle un poco más y despidiéndose de los demás añade.- Un placer haber compartido con ustedes.
 
-Un placer para nosotros Sakura. – Dice Femeei y observando a Kinomoto añade con una tenue sonrisa.- Pasen buenas noches.
 
Touya se despide cortésmente de los presentes, Sakura de Nakuru para luego Shaoran ofrecerse a llevarles hasta la entrada de la mansión. Ya a solas, Nakuru dice con exasperación. – Por los Dioses; Sino fuera un hombre tan atractivo, le habría pasado con mi coche por encima… ¡Exasperante! ¿Cómo espera Shaoran tener un futuro con Sakura Kinomoto si su hermano actúa como un chaperon?
 
-Lo lamento por Sakura y mi hermano. – Afirma Femeei preocupada- Kinomoto en verdad es muy sobre protector con sus más cercanos.
 
-Incluso no pude retenerlo mucho bailando conmigo durante la fiesta para que dejara a Sakura y Shaoran en paz un rato. ¡No se despega de ella!
 
-Kinomoto es sumamente inteligente Nakuru. No dudo que ya sospeche de las intenciones de mi hermano con Sakura. O de su relación.
 
-Si es así con la hermana ¿Te imaginas con una novia? ¡La celaría en todo momento! ¡No se le quitaría de encima! –analizándolo por unos segundos y sonríe maquiavélicamente al imaginarse las posibilidades no tan inocentes de aquello. – ¡Que envidia! – Ahí observando con intensidad a la joven Li y volver a la realidad- ¿Y tu que?
 
-¿Qué cosa?
 
-Fuiste la única además de Sakura que bailó más de tres piezas con él… ni yo pude convencerlo de bailar una segunda vez conmigo ¿Qué tanto hablaban?
 
Sintiéndose avergonzada añade con un sonrojo notable.- Pues… me preguntaba sobre mi hermano. – Dice con tartamudeo y se recupera diciendo.-No confía en Xiao Lang y sabe que ya ha pasado algo entre ella y mi hermano.
 
-¿En serio? – Pregunta Nakuru con la boca abierta. – Y… ¿Ha pasado algo entre ellos?
 
-Pues a mi hermano le interesa…
 
-… ¿y?…
 
-Y ella le gusta mi hermano.
 
Nakuru parpadeó en par de ocasiones para añadir. – A veces eres una chica muy contradictoria Femeei.- Suspirando – Estoy preguntándote si la situación entre Shaoran y Sakura es lo bastante seria para estar planeando boda muy pronto… o al menos…- dudando un instante para hacer una cantidad de señales que no les aburriremos explicando cada una de ellas pero al no ver que la joven Li comprendiera ninguna de ellas, la siguiente se volvía mas encendida que la anterior hasta que finalmente gritó la chica de cabellos castaños. – ¡Un baby Shower!
 
-¿Un que? – Al ver la sonrisa malévola que cruzó la mirada de la prima de Eriol, Femeii se escandalizó volviendo su rostro color carmín.- ¡Por Dios! ¡No investigo tan a fondo! ¡Es mi hermano!
 
-Por eso la información debe de llegarte de primera mano – Al ver que la joven se avergonzaba cada vez mas y bajaba su mirada apenada añadía.- ¡UFFF! ¿Qué tipo de matrimonio tienes Femeii? Ese esposo tuyo no debe de ser muy ingenioso en la alcoba que te sonrojas por una tontería así.
 
-¡Por Dios Nakuru! – Dice la joven Li con las mejillas bien encendidas- Que te hayas criado en un ambiente tan liberal y occidental no incide que todos seamos como tu. Algunos tenemos cierto pudor en algunos puntos y lo constatamos. – Escuchando pasos que se aproximan añade- Y se supone que Xiao Lang confió lo de su relación co Kinomoto a mi. No debes andar diciéndolo por ahí…
 
-Está bien. No diré nada… – promete la chica con rapidez y al ver a Shaoran ingresar al salón con una mirada desencajada añade al verlo sentarse al lado de su hermana en silencio.-. ¡No te desanimes! Touya en algún momento bajará la guardia.
 
-Además trabajan juntos. Se verán mañana.
 
-No es eso lo que pienso. – Añade atrayendo las miradas de ambas jóvenes.- ¿Creen que Daidouji y Eriol hicieron lo correcto? Casarse de esta forma – ahí observando a su hermana menor quien comparte la misma incertidumbre que él.- no es aconsejable. Ambos sabemos las consecuencias de matrimonios arreglados. – Ahí dirigiéndose a su hermana- Aun no puedo creer que Daidouji aceptara casarse bajo estas condiciones.
 
-Aún así no creo que las cosas se le hagan muy difíciles. ¿Viste como bailaban? ¿Cómo se recitaron los votos? Aunque mi querido primo lo niegue, ama a Tomoyo. ¡Y ella lo adora! Hay que ser ciegos para no notarlo.
 
-El problema con Eriol es que no cree en el amor. Daidouji es romántica como muchas mujeres. – Encogiéndose de hombros ante su declaración pues nota la aprobación de ambas mujeres presentes.- Eso traerá problemas en sus vidas sino se andan con cuidado.
 
-Disculpen que los interrumpa. – Dice una voz desde el umbral del salón haciendo que los tres se voltearan hasta la misma. – Pero no pude evitar escuchar su conversación- aproximándose para tomar asiento. –¿Crees que el problema de Eriol será un problema para ellos? – Habla el padre del aludido.
 
-Es probable. – Dice Shaoran tomando la palabra y Nakuru asiente con su rostro secundando al joven. –Aunque puedo estar seguro que es posible que Tomoyo le quiera. Estuvo enamorado de él según me contó Sakura.
 
-Las mujeres no dejamos de querer así nada más. –Dice Nakuru – Se requiere de una acción muy dolorosa para dejar de amar a alguien. Y fuera de lo grave de toda la situación, creo que Tomoyo aun lo sigue queriendo.
 
-Daidouji se nota que es una mujer sumamente orgullosa pero de dulces sentimientos. – Admite Hiragizawa Padre atrayendo sus miradas- Sabrá hacerle feliz y tumbar esos muros que ha levantado alrededor. Y todo lo hace para no ser lastimado.
 
Todos permanecen en silencio que es interrumpido por Nakuru para añadir – ¡Pero no imaginarán quien estuvo aquí! ¡Kaho! – Sorprendiendo a Hiragizawa – ¡Creo que vino a arruinarle la boda a Eriol!
 
-No podemos estar seguros… ella no quiso casarse con él…
 
-Pero Sakura y yo estábamos encargadas de las invitaciones, yo no la invité y Sakura no la conoce. Y no creo que Eriol le pidiera que viniera. Por suerte Tomoyo no la vio.
 
-¿Dónde estaba Tomoyo?
 
-Estaba preparándose para partir con Eriol así que no logró verla. Por suerte. Aunque creo que no se conocen.– Responde Nakuru con aire de indignación. – ¡Eriol se atrevió a hablar con ella! Algunos de los invitados de nuestro lado los observaron con sospecha. – Ahí observando a Hiragizawa- Sabes que estuvieron viviendo por un tiempo juntos… apenas un corto tiempo antes de que viniéramos a vivir aquí… ella no quiere una relación con él: Te apuesto a que ahora está casado, quiere entrometerse en su vida con Tomoyo. ¡Siempre existen mujeres que quieren los hombres ajenos! Y Kaho se perfila de ese tipo…
 
El padre de Eriol observó en silencio a su sobrina antes de decirle- Eriol es un hombre sensato. No cederá ante las manipulaciones de Kaho ahora que está casado con Tomoyo.
 
-¡En lo personal lo consideraré un estúpido si deja que algo así se interponga entre él y Tomoyito! – Usando un diminutivo cariñoso y añade con un aire romántico. -¿Vieron que bella se veía en la ceremonia? ¡Me encantó todo lo que pasó luego! – Ahí observando a la hermana de Li añade- Para haber sido en tan corto tiempo, no nos salió nada mal. Espero que el fotógrafo no se tarde con las pruebas de las fotos… quiero que cuando vuelvan de su viaje de bodas tengan oportunidad de ver las fotos… -Ahí dirigiéndose a Shaoran y su tío- Será divertido esperarles con una cena de bienvenida cuando vuelvan de su viaje de bodas y sorprenderles con las fotos.
 
-Bueno la verdad es que no estaré aquí para cuando vuelvan – Habla Hiragizawa tomando la palabra para atraer las miradas de todos los allí presentes- Ya no creo que sea conveniente mi presencia en Japón una vez Eriol vuelva con su esposa. Ya estaría de más en esta casa.
 
-Creo que exageras tío. A ellos no creo que le moleste que estés aquí…
 
-No, lo sabes Nakuru – Viendo la mirada de su sobrina mostrar cierta tristeza- Por mas que la situación haya concluido feliz para mi hijo, no significa que a partir de ahora nos llevaremos mejor. No. Volveré a Londres mañana. Además allá me esperan mis negocios.
 
-Iré contigo – Dice Nakuru- Entonces…
 
-No querida. Eriol y tú aun tienen invitados. – Mirando a la hija de Yelan Li y su hermano.
 
-Es cierto. Hemos agotado nuestra invitación en la casa del momento que Eriol regrese con su esposa. Debemos de buscar un lugar…
 
-O ustedes volver a casa –Dice Shaoran atrayendo la mirada de su hermana a su persona. – Nuestra madre debe de estar desesperándose por la ausencia de ustedes. Y debes aprovechar para llevar a Meiling contigo.
 
-No voy a volver a casa Xiao Lang- Dice Femeeii en chino para que Nakuru no comprendiera. Esta comprendiendo su indirecta sale del salón. Mientras la joven Li continúa llevándole la contraria- No pienso volver.
 
El silencio y la sorpresa se apoderan del salón. Ahora todas las miradas están sobre la joven Li la cual baja la mirada abochornada. La mirada de su hermano se endurece ante su respuesta.
 
-Femeeii: estás casada. –dice en chino aun en presencia de Nakuru y Hiragizawa padre. – Tienes que volver ya. Volver con tu esposo.
 
-No pretendo volver a su lado – Refuta ella en japonés. –Voy a trabajar y… me voy a divorciar.
 
-¿QUE?! – Dice Li ahí en japonés y tan alto que sobresalta a los demás en el salón. – No hablarás en serio. Piensa bien lo que dices; las tradiciones…
 
-¡No Xiao Lang! No voy a mermar mi decisión solo porque me pongas a entrever las tradiciones. – Refuta la chica rápidamente y viéndose sumamente alterada. – ¡Ese hombre me odia! ¿No lo entiendes? ¡Ahora que he salido de la casa no pretendo volver por nada del mundo! Ni siquiera porque el líder de la familia me lo pida o me niegue el apoyo.- Hablando claramente de él.- ¡Tengo derecho a ser feliz!
 
Respira con agitación pues todo aquello lo dijo sin respirar. Luego de unos instantes de un tenso silencio Shaoran dice con voz calmada- Sabes lo que pasará… – Suspira – Femeii: ni siquiera yo podré protegerte… – Añade con suma preocupación.- tienes que considerar…. Las consecuencias para ti…
 
-No voy a volver Xiao Lang. Si quieres obligarme, llama a nuestra madre y que esta venga a buscarme y yo sopesaré las consecuencias de acuerdo a la tradición – dejando sin habla a su hermano.
 
-Por los Dioses- Dice visiblemente sorprendido y su mirada adquiere una expresión de horror entremezclada con asco – Jamás permitiría algo así. Jamás te daría a nuestra madre para algo así. Pero quiero que sopeses tus decisiones: Un divorcio Jamás ha pasado en la dinastía Li. Somos una de las familias mas antiguas en la historia de China y…
 
-Se lo que quieres decir con esto. “Sopesamos las tradiciones que rigen desde el principio de los tiempos” pero Xiao Lang: ¿Acaso no escapaste de casa para no tener que sopesar las tradiciones?
 
Shaoran sonríe con timidez para decir.- He renunciado a esas tradiciones y a todo lo que tiene que ver con el apellido Li. Pero no estoy casado.
 
-¿Crees que engañas a cualquiera con esto? Tengas o no la intención de usar tu influencia alguna vez, no dejas de ser Xiao Lang Li, jefe supremo de la familia Li y heredero de la dinastía. Aunque quieras hacerte pasar aquí como “Shaoran Li mesero de Dulces Tentaciones” – Añade con suma preocupación.- un día se sabrá la verdad. Un día… Madre se cansará de todo esto (sino es que se ha cansado ya), vendrá por ti o uno de los ancianos de la familia. ¿Qué pasará contigo entonces? No podrás dejar de ser Xiao Lang por más que te escondas en la fachada y bajo el disfraz de Shaoran Li. Aunque tengas las esperanzas que un nuevo varón nazca entre mis hermanas todos sus descendientes han sido todos niñas. – Viendo como el varón evita su mirada viéndose preocupado- Así es: Fanren tuvo gemelas. Niñas. – Nakuru observa al joven y su hermana intercambiar palabras. Ya Hiroshi se ha retirado del salón.- Sabes que la situación es precaria dadas las circunstancias con el otro caso, los ancianos y mi madre se niegan en legalizarlo y hasta que ellos no lo declaren como “Un Li” Estás en la responsabilidad de dar un hijo legítimo a la familia o de ir a China a aclarar las cosas. La familia necesita de un varón. Quieras o no, aunque decidieras “renunciar” a tu apellido, mientras no haya otro heredero que pueda tomarlo, estás atrapado en las tradiciones tanto como yo.
 
-No pretendo volver. Contigo o con Mei… y definitivamente no pretendo cargar la responsabilidad de lo otro a un inocente. O darle el gusto a Yelan Li.
 
-Yo no pretendo regresar sin ti- sonríe con satisfacción- así que estamos en las mismas. Y con relación a lo otro, sabes que nuestra Madre no usará ese ultimo recurso. Odia toda esa situación. Tiene orgullo.
 
Shaoran sonríe a su hermana diciendo.- Bueno, ya sabemos que entonces estarán a salvo de las tradiciones y todo lo demás. Pero, me preocupa lo que estás haciendo. Aunque Eriol ha sido bien paciente con nosotros, no podemos abusar de su hospitalidad. – Ahí hablando en japonés. En aquellos instantes Nakuru vuelve al salón con un pedazo del pastel de bodas siendo consumido por la castaña.
 
.-No lo haré. – Dice sonriendo con satisfacción. – Conseguí un trabajo.
 
-¿TU QUE? – pregunta Nakuru y Shaoran al unísono para sorprender a la aludida. Es ahora Nakuru que dice con un trozo de pastel en la boca el cual engulle rápidamente- ¿Haciendo que? Es decir… ¿tienes experiencia laboral?
 
-Mi madre no les ha permitido nunca a las otras laborar en la corporación. – Habla Shaoran.- Pero Femeeii contrario a mis hermanas trabajó en una de las líneas del consorcio.
 
-La división de exportación de alfarería. Mi madre odia que trabaje cuando se supone que “Debo de estar dedicada al hogar”
 
– Por el otro lado, Yelan siempre ha dependido de los hombres de la familia inmediata y parte de los empleados y ahora mismo de los esposos de mis hermanas.
 
– Por eso le he sido la mas difícil de amilanar con respecto a eso y trabajé estos cuatro años. Simplemente nos prepara para ser buenas esposas y excelentes madres- Dice Femeeii con despecho.- No me quejo de las tradiciones pero no es el principio del siglo veinte. Mi madre tiene que aprender a adaptarse a los tiempos. .
 
-Con todo respeto pero creo que nunca veré a la “Honorable Yelan Li” a lo que tú llamas de “Adaptarse a los tiempos” ella siempre ha vivido su propio ritmo: y todo tiene que ver con tradiciones, herencia y todo ese embrollo. – Afirma Nakuru muy seria. – ¿Alguno de ustedes sabe como era ella de joven?
 
-No creo que sea diferente a lo que es ahora. – Dice Femeeii- -Ella vive orgullosa de sus raíces y costumbres chinas antiguas. Un “Gran honor formar parte del apellido Li” – Sacudiendo su cabeza- Creo que Madre nunca ha sabido lo que es “Pasar presión gracias a las tradiciones”.
 
-No creo que eso sea verdad- Replica Nakuru atrayendo su atención.- Es decir… Xiao Lang es el mas joven de los cinco. El único varón hijo de ella y ¨Hien y por apellido heredero universal de toda la dinastía. Creo que a ella no tuvo que ser fácil pasar por cuatro hijas y no tener el Deseado Heredero.
 
Ambos hermanos se observaron simultáneamente pensando lo mismo: jamás habrían confrontado a su madre con aquel detalle.
 
-No creo que haya sido tan difícil – Afirma Xiao Lang. – Si hubiera sido así nos comprendería tan solo un momento.
 
-Es cierto Nakuru – Afirma Femeeii sopesando la información que conoce de su madre y lo dicho por la joven y luego por Shaoran. – Mi madre nunca ha pasado dificultades. Creo por su actitud que nunca ha conocido el concepto de la palabra de estar “Bajo presión familiar” todo el día.
 
-Que ustedes sepan – refuta Nakuru. Cambiando de tema añade- ¿Qué trabajarás?
 
-Fui a buscar trabajo en una pequeña tienda de ropa -Sonríe con satisfacción – la paga no es mucha pero podré pagar un pequeño departamento. Y venderé un poco de mis joyas para tener algo de solvencia.
 
-¡No las joyas de la familia! –Dice Shaoran sobresaltando a ambas mujeres- Es decir… Femeeii: si vuelves a China sin esas joyas….
 
-No son esas. Son las joyas de la dote matrimonial ofrecidas por la familia de mi esposo.
 
-¿Venderás las joyas!?
 
-Luego veré la forma de pagarles por parte. El asunto es que pretendo divorciarme de él – viendo que Shaoran refutaría- o Separarme de él. Cada quien su vida.
 
-¿De que hablas? ¿Crees que te lo permitirá?
 
-Xiao Lang- dice ella con cierta melancolía – Desde el momento que nos casamos, vivimos vidas diferentes. –El salón cae en un pesado silencio que ninguno de los tres interrumpen. Ni siquiera Nakuru que conoce algunos de los secretos de la vida de Femeeii Li se atreve a quitar el velo de la duda que cruza la mirada de su hermano ante aquella aseveración departe de su hermana. Pero por el otro lado, sabe que Shaoran Li debe de tener algún conocimiento pues segundos después interrumpe sus pensamientos.
 
-Si quieres quedarte en mi departamento unos días…
 
-¡No se apresuren! Eriol y Tomoyo no regresan en un mes. ¡Un mes! ¡Creo que tendremos bastante tiempo de aquí a ese momento para organizarnos y podrás haber vendido las joyas y conseguido un lindo apartamento! – Dice Nakuru toda optimista haciendo sonreír a la chica china- ¡Es mas, te ayudaré! ¡Seré tu nueva compañera de departamento!
 
-Nakuru: no tienes porque…
 
-¡No, no! No es nada- dice con ligereza agitando sus manos – La verdad tengo que dejarles el camino libre a Tomoyo y Eriol para que tengan una vida de casados plena y satisfactoria – soltando una carcajada- si todo va a acorde a mi plan, Tomoyo y Eriol tendrán aquí a un año, un nene y en tres años, un par mas JAJAJAJAJAJA.
 
Femeeii sonríe nerviosa y su hermano al igual que ella, se abochornan ante su declaración mientras esta continúa dándoles sus puntos de vista de toda aquella situación. Luego de un par de minutos de incoherencias con las cuales no los aburriremos explicando ella añade -¡Así que concluiré con decirte que nos mudaremos juntas! Claro cada una teniendo su independencia de espacios y demás… ¡El mundo será nuestro!
 
Dos enormes gotas rodaron por las frentes de los hermanos Li con aquella última explicación. Mientras Nakuru iba al otro salón a buscar periódicos con ofertas de apartamentos en alquiler ambos hermanos se quedan solos y Femeeii dice- No te había podido decir que… que me agrada Sakura Kinomoto- Atrayendo la mirada de su hermano menor. Es alguien muy agradable y se nota que te quiere mucho. – El joven se sonrojó tenuemente ante su explicación. – Es muy gentil y cálida. Se preocupa mucho por su amiga Tomoyo y muy trabajadora. Digna de ti, querido hermano.
 
-¿En serio lo crees?
 
-Por supuesto que si- dice con firmeza- No me conformaría con nadie menos para ti… lo único que… notamos que no sabe la verdad sobre tu situación.
 
-¿”Notamos”?
 
-Si. Bueno, Meiling y yo…
 
-¿Meiling?
 
-Sabes que con toda la organización de la boda, Sakura ha pasado más tiempo aquí que cualquier cosa. Mei y yo hemos compartido momentos con ella. Le ha llamado mucho la atención la cantidad de joyas que Mei usa… nos preguntó si eran falsas… porque conociéndote no tienes dinero y nosotras no podemos tener para esa clase de joyas. – Ahí se nota la mirada preocupada del sujeto.- Sabes que Mei es un poco caprichosa…fue difícil saber que decirle.
 
-¿Ustedes no le dijeron nada, cierto? ¿Nada de nosotros?
 
-No, por supuesto que no. – Afirma la joven Li y añade con preocupación. – Le dije que eran falsas aunque aquello ofendió a Mei. ¿Xiao Lang? ¿Por qué ella no tiene idea quien eres?
 
-Es complicado.
 
-Hazlo Simple.
 
-Bien, esta es la situación: Sakura Kinomoto cree que la gente de Dinero, es frívola, ambiciosa, poco ética y por supuesto cree el dinero compra todo, incluso la dignidad de los demás. No se fía de la gente que tiene dinero y toda esta situación con Daidouji la hace sustentar sus pensamientos.
 
-No comprendo ¿Acaso ella no trabaja para Daidouji?
 
-Son primas. Pero Sakura no tiene dinero y ahora Tomoyo ha salvado su familia y la corporación casándose con Hiragizawa. Ella jamás se involucraría con alguien de dinero.
 
-Pero Xiao Lang: si le explicaras… ella te conoce ya. Sabe que no eres como ese tipo de personas.
 
-No hay nada que explicar. Aquí soy Li Shaoran. Mesero y co-encargado de Dulces Tentaciones. No tengo dinero. Vivo en un pequeño aparta-estudio y saco a Sakura a restaurantes económicos y le preparo cenas porque ella no sabe cocinar muy bien- viéndole sonreír añade. – No tengo que impresionarla con joyas caras. A ella no le importa mi apellido y a mi no me importa que sea japonesa o que no tenga dinero. Ella es una mujer sumamente valiosa de grandes cualidades y de los que cualquiera no dudaría… – ahí callando.
 
-“Cualquiera no dudaría… ¿Hacerla su esposa?” – Viendo como se sonroja. – Ten cuidado querido hermano. Tus pensamientos están llevándote a considerar casarte con ella…
 
-¿Por qué no, Femeeii? ¿Es algo malo que piense eso?
 
La joven estudió la mirada decidida y ansiosa de su hermano menor y quiso morderse la lengua para decir con cuidado. – Porque no es correcto. La familia jamás los dejaría… -Ahí viendo la mirada de seguridad del varón y sus ojos expresan decisión y sus intenciones finales. – ¡Xiao Lang! No puedes estar pensando…
 
-Pienso lo que quiero. No soy un Li.
 
-Puedes haber renegado el apellido pero no te olvides de con quien juegas. – Dice con precaución al escuchar los pasos que se aproximan al salón.- Nuestra madre puede ser que dejes que andes a tus anchas por aquí… pero desde que se entere que andas en serio con Kinomoto….- Ahí cortando su declaracion.
 
 
 
En los pisos superiores de la mansión una joven de cabellos azabaches habla rápidamente en chino explicando todos los pormenores a la persona al otro lado del teléfono y añade para dar mas énfasis- es perfecta… un poco torpe si, pero fuera de eso es delgada pero no muy flaca, tiene una cabellera y unos ojos verdes como las esmeraldas… ¡No me sorprende que ande encaprichado con ella! Es una muñequita refinada y muy bella… aggghhhh me saca de quicio.
 
A miles de kilómetros de Japón, una joven de ojos claros, no interrumpe la revelación de la joven aunque la idea de que Xiao Lang ande de novio de una japonesa no le cae en gracia. El monstruo de los celos se va adueñando de su mente, sus recuerdos al lado del joven Li y de todo lo que el representa en su vida.
 
-¿Pero ella le quiere? O está con él por mero interés… – Pregunta la chica una vez la otra guarda silencio.
 
.- ¿Interés de que? ¡Xiao Lang trabaja como mesero de un café. Ella trabaja ahí y es prima de Daidouji Tomoyo quien ahora es esposa de Hiragizawa, primo lejano de Xiao Lang. Y Xiao Lang no ha dicho una palabra de quien es. ¡Deberías de ver como vive! Su mamá tendría un ataque si pisara pie en ese cuchitril donde vive.¡Trapea pisos por el amor de Dios! Y esa chica no es mas que él…
 
-.Pues debe de tener dinero…
 
-¡No lo tiene! Claro que no… ¿Acaso no entendiste nada de los correos que te he enviado? Daidouji se casó con Hiragizawa para que este se apropiara de las acciones de la empresa que le corresponden a ella y las que ella heredaba cuando se casara ¡BAH! Casarse de esa forma…. Te lo dije una vez… ella debió entregarle el poder a Hiragizawa sin tener que casarse… me parece un tanto rebuscado.
 
-Tal vez hay algo de dignidad en ella. Tal vez no quería que Hiragizawa salvara las empresas sin darle algo a cambio. O tal vez fue su forma de estar cerca de él porque lo ama. – Dice la chica analizándolo concienzudamente.- No hay mentiras… no hay apariencias. Solo la verdad en su relación. Es como no buscar engañarse a si mismo ni tampoco entremezclarse con sentimentalismos.
 
-Puede ser…- Analizando unos segundos lo dicho por la joven- ¡Pero no te hablo de eso! Te hablo de Xiao Lang y esa japonesa… la verdad la chica no debe de tener un céntimo si trabaja para su prima. ¡Tienes que ayudarme a separarlos!
 
-.¿Separarlos?
 
-¡Él está enamorado de ella! Hay que buscar la forma de que vuelva a China antes que ella esté perdida.
 
-¿Ella esté perdida!? Meiling… ¿A ti te agrada la chica? – Meiling calla de repente y siente calorcito en sus mejillas.- ¿Te simpatiza? Por eso no quieres que entre a la familia Li.
 
-Es una tonta. Confía en todo el mundo… si cuando estuvo aquí ayudando con la organización de la boda, se atrevía a preguntarme todo lo relacionado con Xiao Lang: Su familia, sus gustos, como era de niño….¡Si quería averiguar eso, que le preguntara a él mismo!
 
-Así que te tuvo confianza. ¿Acaso le contaste sobre tu compromiso con Xiao Lang?
 
-¡Claro que no! Xiao Lang me lo prohibió y no iba a traicionar su confianza. Además Femeeii casi siempre estaba presente. Sino era ella que lo decía, era yo y Xiao Lang lo sabía. No voy a perder a Xiao Lang solo por mi deseo de separarlo de Kinomoto.
 
-Bueno creo que es la respuesta más lógica que he escuchado de ti en mucho tiempo.
 
-¡No puedo creer que estés tan tranquila! – Dice la chica rugiendo por el teléfono y callando a la otra- ¡Creía que lo amabas! Creí que…
 
-¿Que intervendría en su felicidad? – Le corta la joven al otro lado de la línea – Por supuesto que no lo haría. Quiero verle feliz. Le aprecio.
 
-Si, y sabes de la existencia de una japonesa que poco a poco te lo arranca de tus brazos… para siempre.
 
– Mis intenciones nunca estuvieron el volver con Xiao Lang. Le aprecio, le quiero mucho… compartimos una afinidad que… bueno, me conformo con verlo feliz. No importa con quien esté. – Haciendo una pausa añade- ¡Ha llegado mi padre! Tengo que colgar…
 
-¡No le digas que hablamos! – Dice Meiling cerrando rápidamente la llamada.
 
Una vez colgó, Meiling se quedó observando su alrededor y al final cayó en la cama pensando muchas cosas. Cierto que la vida en Japón es tan diferente a las rígidas y pesadas tradiciones Chinas. Mucha de sus creencias se han visto en duda al compartir con alguien como Kinomoto, con alguien tan emprendedor como Daidouji o una personalidad tan liberal como Akizuki. Hasta la influencia de esta última es mas que clara en su prima Femeeii quien siempre ha sido tan asustadiza y dependiente hasta convertirla poco a poco y en tan corto tiempo en una persona con identidad.
 
Pero se pregunta ¿Cuál es la suya?
Cierto no es como Kinomoto. Se acomoda en la almohada pensando en la ojiverde japonesa. Su personalidad es efervescente y aunque no lo quería, le ha tomado cierta afinidad a su actitud y forma de pensar.
 
-¿No trabajas en ¨China?
 
-¡Por supuesto que no! Trabajar es vulgar y poco propio de las mujeres.
 
-Eso es raro – opina Sakura mientras ambas trabajan en unos centros de mesas de la casa Hiragizawa para la boda. Están sentadas bajo una sombrilla cerca de la piscina de la mansión. – Pensé que en china, hombres y mujeres trabajan.
 
-No en la familia Li. – Afirma Meiling- Aunque algunas hermanas de Shaoran hicieron la universidad, una vez se casaron comenzaron a cuidar el hogar. – Haciendo una pausa para observar a Sakura quien se quedó pensativa a sus palabras pregunta.- ¿Acaso piensas trabajar una vez te cases?
 
Sakura la observó sorprendida ante su pregunta para decir luego de unos segundos (y no comprendiendo la doble intención de Meiling en su interrogante).- Bueno pretendo sacar mi título como profesora ya muy pronto. Supongo que enseñaré luego de eso.
 
-¿Profesora? ¿Serás profesora?
 
-Si, de educación temprana. ¿Shaoran no te lo contó?
 
-Shaoran me dice pocas cosas- Afirma algo apenada la china.
 
-Shaoran en un principio era una persona intimidante. – Admite Sakura con un bochorno en su rostro. – La primera vez que discutimos creí que las piernas me fallarían una vez me miró… o como me miró.
 
-Conozco esa mirada- Dice Meiling sonriendo divertida y sin darse cuenta- La usa con todos los miembros de la familia. Tiene una personalidad un tanto indiferente. Hay que conocerlo bastante para atravesar esa personalidad y llegar a sus verdaderos sentimientos.
 
-Lo se- Dice Sakura con una sonrisa soñadora que atrajo la atención de la joven Li. – Pero luego… – Duda un instante- Puede llegar a conquistar tu corazón con solo una mirada… pero no la mirada del principio. Sino cuando sus ojos chocolates brillan con perspicacia o cuando te presta atención y se suma su sonrisa… – Ahí despertando de sus pensamientos se sonroja hasta las orejas y añade- O eso supongo.
 
-¿Tu estás enamorada de Xiao Lang? ¿Cierto?
 
Sakura hesita unos segundos para asentir con la cabeza en silencio y mordiéndose el labio.
 
Meiling la observa unos momentos de arriba abajo y dice. – ¿Él Corresponde a tus sentimientos?
 
Sakura duda unos instantes para decir – No se. Bueno hemos salido en unas cuantas ocasiones. Nos divertimos mucho juntos.
 
-¿Se divierten? ¿Xiao Lang Se divierte? No me puedo imaginar a alguien tan serio como mi primo en eso de divertirse.
 
-Pues si. Se divierte y mucho. Principalmente cuando fuimos a una exhibición que hay en la universidad. En el departamento de Arqueología.
 
-¡Te contó de la arqueología! – Dice Meiling Sorprendida y ahora asustada en verdad de la profundidad de la relación o del compromiso que implicaba aquello a pesar del corto tiempo de conocidos ambos jóvenes.
 
Sakura asiente diciendo.- – ¿Sabías que él quería estudiar eso?
 
-Si, me lo dijo mucho tiempo atrás. Éramos unos niños. –Quedándose unos momentos en silencio en el cual ambas retomaron su trabajo y ella después de unos minutos en silencio añade con pesadez- Sakura: Xiao Lang es un hombre muy bueno. Y no dudo que corresponde a tus sentimientos. Pero… por favor, manéjate con cuidado.
 
-¿Con cuidado?
 
-No me malinterpretes. Mi primo es alguien muy fiel. Un buen hombre. Un gran hombre. Solo digo que, lo conozco un poco mas que tu. Su idea de compromiso es bien profunda. Pero no sabes las repercusiones que “Compromiso” con mi primo, conlleva.
 
 
Meiling despierta de sus pensamientos observando el reloj. Pasa ya de la media noche. Aun no se preparaba para irse a la cama. Una lágrima salió de uno de sus ojos al suspirar con tristeza pensando en los eventos acaecidos aquel día. Si era cierto que la boda entre Daidouji y Hiragizawa era un enlace por negocios, tanto como hay personas que se casan con ciudadanos por permisos para vivir en el país. Todo tiene una razón y un porque… pero estudiando los rostros de los novios aquella tarde vislumbró contrario a lo que le dijo a Kumiko puede ser que los sentimientos de los ahora esposos Hiragizawas en efecto estén mas que encaminados a amor verdadero si se lo permiten.
 
Porque la mirada de Eriol no le engañó: era la misma expresión que Shaoran tenía aquel día y todos los días al lado de Kinomoto.
 
Y Daidouji: aunque se notaba nerviosa la mirada que le dio a Eriol una vez los declararon marido y mujer, le revelaba que ahí había algo.
 
Tal vez Eriol no le ha dicho la verdad a Nakuru o a nadie. Pero ¿Por qué? ¿Por qué se niega a admitir que esto es más que un acuerdo de negocios para él? ¿Qué en verdad puede caber la posibilidad que Tomoyo Daidouji en realidad es alguien importante para él? ¡Bah! No me desvelaré pensando eso. Yo tengo problemas por mi parte.” Enjugando sus lágrimas. Suspira para decir en voz alta- Voy a tener que volver a China ya. He perdido. Kumiko no me quiere ayudar, Femeeii no me ayudará a separarlos y lo peor. Esa chica… Kinomoto… le hace feliz.
 
 
 
– Tres Semanas Después. –
 
La joven de ojos amatistas es ayudada por la cocinera a colocar las maletas en el coche pero el chofer se apresura a entrarlas mientras ella observa a su alrededor rememorando cada uno en su memoria aquella magnifica casa que aunque no es ostentosa si siente una calidez que pocos hogares de mas tamaño y estatus tienen. Su rostro tiene un visible tono dado por el sol que ha hecho en aquel lugar y que ha permitido que las últimas semanas la pase más en el exterior del mismo y bajo un enorme parasol a orillas de la playa que en el interior de la misma. Visiblemente se ve recuperada y la sonrisa que ilumina su rostro llama la atención de su esposo quien viene con un enorme libro en sus manos y una computadora portátil diciendo para despertarla de sus pensamientos.- He encontrado esto atrás.
 
-Mis cosas. Pensé que las había guardado ya. – Sonríe agradecida. El chofer las retira de las manos de Hiragizawa mientras este no le responde su sonrisa pero en su interior le alivia ver a la joven de tan buen humor. En realidad el escape de Japón luego de su boda con Tomoyo fue en parte para alejarle de todo el bullicio y toda la tormentosa vida que llevaba antes y durante los preparativos y la boda en si misma. Cierto que los medios se hicieron eco de su “Plantada en el altar” a Ebisawa y los días siguientes al retorno de ella a su trabajo, los teléfonos de Dulces Tentaciones no descansaban departe de los reporteros queriendo saber sus razones y luego sobre la posible bancarrota de industrias Daidouji.
 
Por el otro lado, las labores de fusión de la corporación con sus contrapartes de Consorcio de Inversiones Hiragizawas, lo había dejado físicamente agotado. Luego de su acuerdo con Tomoyo la labor de conseguir inversionistas, financiamiento y el calculo de las ganancias y costos de absorción hacían que el sujeto amaneciera días consecutivos en su estudio en Japón, y su preocupación por lo mismo era compartido por su padre quien le escribió un mail cuando llegó a Londres semanas antes. Sabe que está establecido en su casa en la ciudad y aunque no prometió una visita muy pronto, se reservó comentárselo a Daidouji para que esta no se viera comprometida a pagar una visita o recibirle.
 
Ciertamente las cosas entre él y su padre aun no se han suavizado.
 
-¿Te pasa algo? – Pregunta Tomoyo advirtiendo el cambio en su mirada. – Te noto preocupado.
 
-No, estoy bien. Solo pensando en el viaje que no espera en horas. Lamento mucho haber cortado las vacaciones- Dice con gentileza y cortesía pero sin atisbo de intimidad o romanticismo. Ahí el chofer termina de entrar las últimas maletas al baúl y cierra la portezuela abriendo las traseras para que sus ocupantes ingresaran al coche.
 
-No te preocupes. Nos hemos alejado por bastante tiempo de Japón. Yo también tengo que regresar al trabajo.
 
-Si creo que nos hemos alejado bastante.
 
-No tú. Se que continúas trabajando aun aquí – encogiéndose de hombros. – Cuando no estás en la playa o durmiendo. Creo que todo este asunto de la fusión está dándote mas trabajo que beneficios.
 
. –Siempre es mucho trabajo. Después las cosas cambian. Luego que instale a un jefe en la dirección general todo irá mucho mejor. – Haciendo una pausa y ambos ingresando al coche. Una vez este toma la marcha por el camino (luego de despedirse ambos de la cocinera) este continúa- Agradezco que me apoyaras en la decisión de no dejar a Tetsû bajo la dirección de las empresas.
 
-Mi padre estaba mentalmente agotado – Dice Tomoyo enterneciendo su mirada- Además te confiaré que la bebida lo había puesto en una magnitud que…- ahí callando. – Lamento agobiarte con mis problemas.
 
-No. Está bien. Sabes que nos escuchamos mutuamente- Afirma el sujeto tomando una de sus manos entre las suyas y añade- Además iba a enterarme de todas formas… con el correo de tu madre… cambiaste mucho.
 
Tomoyo recibió dos semanas atrás un correo de su madre donde le informaba de dos decisiones: una de ellas que no estaba viviendo ya con Tetsû. El hombre se quedó en la casa Daidouji pero Sonomi vivía por el momento en un hotel en el centro de Tokyo. Sonomi decidió escribirle no para arruinar su luna de miel sino para que estuviera enterada que lo próximo que haría sería divorciarse de su esposo. Luego del matrimonio de su hija con Eriol, Tetsû retomó la bebida con intensidad y aunque ya no golpeaba a su madre, si toda aquella situación ocasionaba consternación a Sonomi. Viéndose en aquella situación, Tomoyo no tuvo otra alternativa que confiar en Eriol aquellos detalles y en vista del peligro que aquella condición colocaba a la aun no recuperada empresa con una persona enferma en su dirección, decidieron quitarle el don de mando a Tetsû. No sabían que reacción tendría el sujeto ante aquella decisión (al menos Tomoyo no sabía los detalles), pero Eriol sí y no vio importante turbar a la joven con aquellos escabrosos detalles.
 
-Es una buena idea que regresemos. Además el pobre Li y Sakura han estado bajo la administración total de DT. Confío en sus criterios pero…
 
-Tú no puedes estar sin hacer nada- refuta Eriol con una tenue sonrisa- Confías en ellos pero ya estabas sintiéndose un tanto exhausta de descansar. Quieres volver a tu rutina.
 
-Si, lo admito. ¿Pudiste hablar con Nakuru?
 
-Así es. Tiene la habitación de invitados lista para tu regreso. – Dice Eriol no comentándole la abrupta reacción de su prima acerca de la situación que tenía que preparar aquella habitación para Tomoyo.
 
 
 
-¿Cómo que esa habitación es para Tomoyo? ¿Qué estás hablando? – Dice Akizuki por el otro lado de la línea a su primo una vez este le solicitó una semana atrás que procurarse comprar ropa de cama nueva, mantelería y acomodara a su criterio la habitación de invitados para Tomoyo.- ¿Qué hiciste Eriol?
 
-¿Cómo que “que hice”? – dice tratando de sonar serio pero su interior adoraba la confusión de la sorprendida mujer. Pocas veces se podía sorprender a Nakuru. –No he hecho absolutamente nada. Solo te pido que prepares todo para nuestro regreso a Japón en una semana aproximadamente. Cuando sea el día de regreso, te llamaré para que tengas un coche listo para recogernos.
 
-¡Me pides que le prepare a tu esposa la habitación de invitados! “Separado de ti” ¿Acaso no encuentras eso un tanto extraño?
 
-Nakuru: no veas tanto entre líneas y has lo que te pido… – dice Eriol con firmeza.
 
-¡Que cosas dices! Lo que me pides no tiene sentido ¡Ningún sentido! – Haciendo una pausa añade.- ¡Tendrás que dar muchas explicaciones cuando vengas!!! – colgando la llamada con estruendo.
 
 
 
 
-De verdad me sentiré tranquila cuando vuelva a trabajar- Afirma Tomoyo despertando a Eriol de sus recuerdos – Sakura me ha contado que los dulces que he experimentado aquí y les mandé la receta han sido todo un éxito. Hay mucho trabajo en DT. No se como Li y Sakura están dando abasto.
 
-¿Aun Li no le cuenta nada a Kinomoto de su identidad?
 
Niega con su rostro para decir con tranquilidad- Sakura no ha comentado nada en nuestros correos o chats así que no creo que Li le haya dicho nada. ¿Crees que pasará algo?
 
.-No lo se. Li es muy serio y sus intenciones son honestas con Kinomoto pero no creo que pueda ocultar por más tiempo su verdadera identidad.
 
-¿Por qué lo dices?
 
Eriol cabeceó unos segundos la respuesta a darle a la joven y finalmente dijo.- Olvídalo. Mejor concentrémonos en descansar mientras volvemos a casa.
 
Tomoyo dedujo inmediatamente que algo no le estaba contando el sujeto y luego de eso se hizo el silencio. Se percató que luego de este viaje de regreso serían las horas consecutivas que pasaría en su compañía y aquel sentimiento le perturbó. Fuera de los momentos del viaje luego de sus bodas (en la que ambos se la pasaron en el avión durmiendo) este viaje de regreso sería el mas largo después de la misma.
 
De repente la tensión se apoderaría de ella. Aquí eran Tomoyo Daidouji y Eriol Hiragizawa.
 
En Japón serían Tomoyo Hiragizawa y esposo.
 
Creyó como si un balde de agua fría se haya posado en ella descubriendo una triste verdad:
 
Estaba casada con un hombre que no le amaba.
¿O Si?
 
 
-Continuará.
 
Comentarios de la autora. Muchos se preguntaron ¿Qué razón podría tener Tomoyo más allá de salvar su patrimonio o el de su familia en casarse con Eriol? Pues dos razones que jamás admitirá a nadie mas una de ellas que a su padre. Tomoyo es una buena persona pero no es una santa. La verdad y muchas veces, actuamos en base a nuestros impulsos. Otras veces para llevarle la contraria a aquellos que se preocupan por nosotros y otras veces unas muy raras, precisamente por seguir lo que nuestro corazón nos indica que es correcto por encima de los estándares a nuestro alrededor, guiándonos de nuestro corazón. Tomoyo así lo ha hecho. Tomoyo quiere a Eriol pero su orgullo herido (parecido en cierta forma a la del varón) no lo admitirá primero y eso desencadenará la serie de eventos que se vienen en camino. Así se lo ha hecho saber Daidouji a Tetsû “Mi más grande razón es que tú me veas casada con el hijo de tu más grande enemigo”. Pero ¿Cuál será la consecuencia y el precio para los protagonistas? ¿Creemos en verdad que ellos no serán un matrimonio normal? La verdad que Eriol tiene muchos errores que resarcir antes de ganar el perdón departe de Daidouji aunque ella dice que le ha perdonado. ¿Ustedes que creen? ¿Tomoyo en verdad ha perdonado a Eriol?
 
Con este capítulo concluimos la primera parte de Dulces Tentaciones. Ahora bien la segunda parte ya corresponde a Eriol; sus dudas, miedos, temores, sueños, anhelos e ilusiones. Eriol tiene un corazoncito y aunque tiende a ignorarlo en muchas ocasiones, creo que viene siendo hora a que se entregue a él. Pero ¿estará dispuesto a pagar el precio que ello conlleva?
 
Muchos personajes resurgirán en la segunda parte de DT. Una enemiga que todos odiamos. Sakura enfrentará por su parte su peor pesadilla. Touya y su nueva protagonista se robarán por momentos el protagónico. Nakuru lidiará con sus propias dudas y problemas y la bruja de Yelan Li hará su magistral aparición en Japón. Una cabeza podría rodar en aquel momento y más de una sino se andan con cuidado.
 
En esta parte siempre me dispongo a responder sus comentarios que me dejan con tanto agrado en la página, pero esta vez me abstengo de los mismos por la siguiente razón: ¡Demasiado trabajo! Me disculpo con todos ustedes, pero como saben los que tienen mucho tiempo leyéndome, saben que no respondo por el simple afán de responder. Incluso tomaba en consideración no actualizar hasta enero pero no creí que fuera justo con todos ustedes quienes sacan breves momentos o en su agenda apretada el momento de dejarme comentarios y leer la historia. Les agradezco el apoyo incondicional que me han hecho en el presente año y les deseo que pasen las mejores fiestas y un estupendo inicio de año 2010. Un abrazo a todos y cada uno de ustedes desde el fondo de mi corazón. Cuídense y nos vemos en el próximo año con el inicio de la segunda mitad de DT.
 
Ahora un pequeño avance de lo que se viene en el capitulo 13:
 
Es más que notable que tu presencia aquí entre nosotros Li Meiling es precisamente tu ineficacia para traer contigo a mi hijo y heredero.
 
-Estimada Tía…
 
-¡Silencio! – dice con impaciencia y agitando su abanico de mano. La chica se nota pálida. Todos le temen a Yelan Li. Todos excepto Shaoran Li. –Aunque esperábamos en el mejor de los casos que Xiao Lang recapacitara no ha sido así. ¿Dices que está en una relación con una Japonesa?
 
-Si, honorable tía. – Responde con nerviosismo. – La misma… la misma mujer que puso su vida en peligro tiempo atrás por salvar.
 
Yelan empequeñeció su mirada al observar la figura de su sobrina. Observa a un extremo del salón diciendo al aludido que captura su atención.- Li Ho Ma. – Atrayendo la mirada del hombre de cabellos canos y mirada nerviosa. Su esposa no se encuentra presente quien es en realidad la hermana de su difunto esposo. – Tu hija ha fracasado magistralmente. – El hombre observa a la aludida en el medio del salón y añade con indiferencia.- Si su capacidad de retener a un hombre a su lado aun sin casarse es tan patética ¿te imaginas un matrimonio fracasado entre mi familia y la tuya?
 
El hombre observa con pena a su hija. Siente rabia de la humillación de la cual es víctima… ¡Es su hija! Es el tesoro de sus ojos. Tanto así que supo prometerla al joven heredero pues sabía que entre ellos mismos no sufriría precariedades. Y sabía en su momento que un heredero Li jamás sería injusto o desleal.
 
Ahora la humillación en la persona de Meiling le llena de indignación.
Pero no dice nada.
 
Nadie se atreve a decir nada delante de Yelan Li. Una mujer que con el paso del tiempo se ha vuelto estricta, indiferente y con una lengua más filosa que un látigo.
 
Y mil veces más violenta verbalmente.
 
-Bien: Ha llegado la hora de tomar decisiones. – Dice aligerando un poco su tono de voz y le hace una seña a su asistente- Escribe a la familia Sung Pei. – Atrayendo la mirada sorprendida de Meiling y de su padre – Creo que su hijo menor aun no está casado. Será un marido aceptable para Meiling…
 
 
Así que nos veremos el próximo año con un nuevo capítulo de DT. ¡Esperaré con ansías sus comentarios!