Capitulo 11 – A la víspera

No puedo olvidarlo. A pesar que mi vida toma un rumbo totalmente diferente no puedo olvidarlo. ¡Que difícil es querer con todo el corazón! Me ha lastimado; mi orgullo ha sido herido más por su ambición. No pude herirlo con palabras porque mi corazón no lo quiso. ¡Quisiera odiarlo con todo mi ser pero me resulta imposible!
Le quiero, le quiero pero no puedo perdonarlo. Ahora pertenece a mi pasado. A días de lo que debería ser el día más importante de mi vida me siento impotente ante una situación que se aproxima a paso veloz y que a cada segundo me quiero retractar. Echar el tiempo atrás y no haber aceptado este absurdo. Pero luego pienso en los Kinomoto, en los Hiragizawa y Nakuru; en mis padres quienes a pesar de haber cometido errores, son las personas que me dieron la vida y les debo un grado de lealtad y velar por su bien. Y la amenaza de Ebisawa pesa en mi conciencia.
¡Que difícil veo esto! La sola idea de que Kana y yo estaremos casados muy pronto. Que debo de fingir felicidad delante de él mientras Ebisawa padre vigila todos nuestros movimientos me hela la sangre. ¿Acaso Kana sabrá de lo que ha hecho su padre? ¿Sabrá que me caso con él en contra de mi voluntad? Se que
Algo dentro de mi persona me dice que no sabe toda la verdad. Que es ignorante de todo lo que ocurre. ¿Seré acaso una ilusa? ¿O tal vez una persona que continúa enamorada del hombre equivocado? Y no, no me refiero a Kana Ebisawa”
 
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– Estoy lista.
 
La joven de ojos verdes avisó a través de las puertas del vestidor atrayendo la mirada de los ojos amatistas quien muestra su satisfacción al sonreír aunque Sakura percibe que es una sonrisa carente de afecto a las circunstancias.
 
Vestida en un traje color magenta y con un cinturón en tono lavanda Sakura Kinomoto hace entrada en un corpiño ajustado que caía en un corte de sirena. Lo que dijo su amiga fue -¡Oh! Sakura ¡Te ves magnifica!
 
Por supuesto estamos a escasos días de la boda y la prueba de traje a la dama de honor no puede faltar. Los intentos de Kinomoto para hacer desistir a su amiga han sido numerosos y todos infructuosos. Sakura ya no sabe más que decir para hacer que su amiga cambie de parecer con respecto a su boda con Ebisawa Kana. Y así las semanas, se transformaron en días hasta que nos acercamos al evento.
 
Entonces ¿Qué hacer sino puedes con el enemigo?
 
Te le unes. Y eso hace la joven de ojos verdes al irse a probar aquel traje en organza y su amiga inmediatamente saca unos zapatos de diseñador de una caja sonriendo y dice- Esto es para ti. Para que lo uses el día de la boda…
 
-¡Tomoyo! No podría… – Añade sorprendida y sabiendo el costo de semejantes accesorios.
 
-Úsalos. Tienes que verte divina. – Insiste su amiga.- Tu vestido y los zapatos los pagué yo así que no tienes que sentirte comprometida con los Ebisawas o con mis padres. – Al pronunciar esto, la reacción de Sakura cambió radicalmente.
 
-Tomoyo… ya se que me lo has dicho – insiste la ojiverde preocupada y sentándose a su lado – pero ¿Estás totalmente segura que esto es lo que quieres hacer?
 
-Sakura: ya te he respondido hasta el cansancio. Voy a casarme con Kana. Es lo correcto. –Observando de manera distraída el anillo de compromiso que le brindó el sujeto aquel ultimo fin de semana en las montañas con los padres de ambos.
 
¡Parece tan lejos aquel evento!
 
-No creo que debes de hacerlo. – Insiste su amiga. –Por favor…
 
Tomoyo se incorpora rechazando el contacto visual con su amiga y se pone a observar a la ventana: la casa ha vuelto a recibir aquel brillo que le incorpora tener dinero: los jardines están bien cuidados. Ahora mismo están remozando las columnas y añadiendo pintura a la fachada para las actividades previo a la boda y a la boda misma.
 
-Todas las personas mas importantes de Tokio fueron invitadas a la cena de Compromiso; las invitaciones fueron entregadas y todo está en marcha. Mis padres parecen ser felices con todo esto… ¿Quieres que lo eche a la borda cuando el anuncio se ha hecho y las empresas están a salvo?
 
-No están a salvo y lo sabes; además Ebisawa y tu padre hablaron que solo cuándo estén casados es que tomará el control total de la organización.
 
-Ebisawa le prestó una gran suma de dinero a mi padre para solventar algunas cosas. Es mucho dinero. Mi padre no lo podría recuperar. O devolver en su momento. – se justifica Tomoyo y sonríe para añadir desde el alféizar de la ventana: – Sakura: Este es el camino que tomé y voy a recorrerlo completo. Eriol tiene razón: no existe eso que llamamos amor. Existe la amistad, la pasión y la lujuria. Combinados todos puede darse algo más; pero no existe el amor perfecto y tampoco el romance es un prerrequisito. Aprenderé a vivir… aprenderé a hacerlo funcionar. Además Kana parece estar enamorado de mí. Eso facilitará las cosas.
 
-Pues yo si creo en todo eso. Creo que es posible enamorarse. Es posible casarse enamorado y… ¡No me mires así!
 
-Sakura…- Dice finalmente una sonrisa de verdadera satisfacción en sus labios.- Sakura… ¡Estás enamorada!
 
-¿HOE?! – Pregunta ella sobresaltada y retrocediendo instintivamente.
 
Tomoyo se incorpora y con una sonrisa maléfica al igual que su actitud añade.- ¿Quién es él? Anda dime… prometo no decirle a tu hermano… ¿Lo conozco? ¡Que bien escondidito te lo tenías? ¡Apuesto que no es tu ex! Me dijiste que rompiste con él… ¡Fue por eso que rompiste con él!
 
-Estás equivocada- Dice toda nerviosa y con sendas gotas en su frente. – No estoy enamorada…
 
-Ji ji ji… te conozco más que a ti misma- viéndole tornarse cada vez más roja. – ¿Es Li? ¡Es Li! ¡Lo sabía!
 
-¡Espera un segundo! ¿Cómo dices…¡No te he admitido nada!
 
-Tus orejas se tornaron rojas y comenzaste ese pequeño tic nervioso que te sale en tu ceja izquierda… -Aplaudiendo con satisfacción. A Sakura le pareció ver en aquel instante a su vieja amiga… a la “Verdadera” Tomoyo ante aquella reacción y no iba a arruinar el momento. Inevitablemente sonrió y cerró los ojos. – Cuéntamelo todo…
 
-No… no hay nada que contar… solo nos llevamos bien es todo…
 
-¿Te ha invitado a salir? – Sakura niega con su cabeza- ¿No? ¿Tú lo has invitado a salir? –Sakura vuelve a negar. – ¿Y entonces?
 
-Miyari.
 
-¿Qué?
 
-A Miyari le gusta. Estoy segura que está enamorado de él.
 
-¿Y que?
 
-Bueno no me pondré a competir con Miyari por él. Además, somos amigos… y soy amiga de Miyari- Baja su mirada apenada. – No voy a perder su amistad revelándole mis sentimientos.
 
-Sakura: – Dice Tomoyo con gran tono de confidencia.- Creo que a Li le gustas… le gustas muchísimo. Y creo que no deberías permitir que Miyari te lo quite sino haces algo para expresarle lo que sientes.
 
-¿Cómo sabes…
 
-Porque te conozco: la única forma que te enteras que una persona gusta de ti es porque te lo declara y conociendo a Li quien algunas veces es tan cerrado en si mismo, que dudo que lo haga… ¿O te ha dicho algo?
 
-No, nada.
 
-¿Y con Miyari?
 
-Bueno Miyari trata de llamar su atención. – Afirma la ojiverde pensativa. – Siempre lo invita a salir y a almorzar y muchas cosas. Li no acepta a muchas pero a otras, va.
 
-Creo que Miyari no le gusta como tú le gustas. Tienes que decírselo o jamás se dará por enterado.
 
-¡No voy a hacer tal cosa! ¡Tomar la iniciativa! ¡Ay no!!!! – Ahí sobresaltándose ante las ideas “Modernas” de su amiga y añade.- No soy como tu. Apenas me siento cómoda en los noviazgos que he tenido y los dos han sido un completo fracaso.
 
-Te recuerdo que no llegaste a romper por completo con Gasanaki. Volvió a su trabajo que es distinto.
 
-¡Me admitió que tenía una novia en la ciudad donde vive! ¿Qué mas necesitaba saber después de eso? Tienes razón que no dije con firmeza “Esto se acabó” pero quedó bien claro. Su infidelidad… bueno, no hablemos del tema…
 
-.Lo que te demuestra que el amor no existe.
 
-¡Amiga! Te has dejado lavar el cerebro por Eriol Hiragizawa o estás en una negación total. Además, no creo que debas de precipitarte en este matrimonio tan rápido. No conoces a Kana. Si al menos pudieras haber pedido un año de compromiso. Dejar que ambos se conozcan… que tú conozcas al verdadero Kana.
 
-¿Y él a la verdadera Tomoyo?
 
-No amiga. – Dice Sakura incorporándose para irse a cambiar.- Tu siempre has mostrado tu verdadera cara. De él, bueno no estoy tan segura.
 
-¿Qué me quieres decir con eso, Sakura?
 
Sakura abrió su boca por un segundo que se sintió más tiempo. Simplemente negó con su cabeza y dice. – Olvídalo… voy a cambiarme. – volviendo al vestidor y dejando a su amiga bastante confundida.
 
En aquel momento el móvil de Sakura suena dentro de su bolso. Sakura grita desde el vestidor.- Responde a ver quien es… ¡Te aseguro que es Touya para decirme que me viene a buscar! Últimamente anda medio distraído pero sobre protector.
 
Tomoyo sonríe y toma el teléfono esperando escuchar a Touya. -¡Hola Touya! Dice Sakura que… – callando en un instante- Eriol – sintiendo el inexplicable jalón dentro de su estómago.
 
-Tomoyo… no esperaba… es decir… ¿Cómo estás?
 
-Bien- Dice bajando su voz y alejándose del vestidor para no ser escuchada.- ¿Y tú?
 
-Me contaron que estás comprometida con Kana.
 
-¿No vas a felicitarme? –Pregunta con acidez.
 
Luego de unos segundos añade.- Vamos querida Tomoyo ¿Cómo voy a felicitarte si ambos sabemos que cometes un error?
 
Tomoyo siente sus mejillas arder. No sabe si es de la indignación que le saque en cara de aquel “Matrimonio por conveniencia” o porque le dijera “Querida Tomoyo”
 
“Su querida Tomoyo” despierta de sus pensamientos para decir.- ¿Para que llamas a Sakura, Eriol?
 
-Llamada social es todo. Sakura es amiga de Li y sabes que es él en verdad…
 
-Si. Eso no explica que haces llamándola a ella.
 
Tomoyo, tenemos que hablar. No andaré con rodeos. Tengo que hablar contigo. Es sobre Kana Ebisawa. Tenemos que vernos, cara a cara.
 
.-Lo que tengas que decirme no me interesa Eriol. – Replica ella con firmeza. En aquel momento Sakura sale del vestidor con sus ropas normales y trayendo el vestido en una percha – Así que sabes que no nos veremos.
 
Se que Ebisawa te espía Tomoyo. – Afirma sobresaltando a la chica y haciéndole palidecer. Ante el silencio momentáneo en la línea añade- Parece que he captado tu atención: Se todo lo que está pasando. Busca la manera de salir de la casa esta noche después de las diez. No uses tu coche porque saben cual es y tampoco un coche de la empresa. Te espero a una esquina de tu casa a las diez y media. Solo esperaré quince minutos. Trata de usar gorro o capucha para que no te reconozcan.
 
-Hay seguridad donde quiera. Cortesía de los Ebisawa- Dice Tomoyo pensando la idea. Sakura está extrañada ante aquella conversación.- No se como saldré.
 
Sakura está contigo – Afirma y Tomoyo voltea su mirada a la susodicha.- Tienen la misma complexión, la misma estatura… vestirán igual ¿No es así? –ante el silencio que se produce en la línea él añade. – Hasta esta noche– cortando la llamada.
 
Tomoyo mira a Sakura y no oculta toda la sorpresa en todo el asunto. –Eriol sabía que tú venías a verme.
 
Sakura toma el teléfono de su mano y dice- Así como dices que me conoces, te conozco a ti. Sabía que no tomarías la llamada si te lo advertía. – Sentándose en la cama de su amiga y Tomoyo imitándola. –Era la única oportunidad que tenía sin despertar sospechas por tus padres. Debías de llamarme tu y no al revés.
 
-Sakura…
 
-Se que debes de estar molesta conmigo y lo comprendo pero ¡No puedes casarte con ese hombre! Shaoran y Eriol, ellos me han contado que clase de sujeto es ese, Tomoyo… ¡No puedes casarte! – mostrando ya el terror que aquella idea se concretara.
 
-¿Qué es lo que te han dicho? ¿Desde cuando estás en contacto con Eriol?
 
-Shaoran estaba preocupado por mi y también se preocupa por todo lo que te pasa. Él me puso en contacto con Eriol y él me explicó parte de lo que pasó entre ustedes. Aunque oculta algunas cosas y no necesito ser muy perceptiva para darme cuenta. Pero ¿Acaso no te das cuenta que está preocupado por ti al igual que Touya y yo?
 
-Eso no importa ahora. No hay de que preocuparse… pero ¿Qué es lo que te ha dicho Eriol?
 
.-No mucho, ya te dije. Eriol sabe mas los detalles. No lo culpes. No le diste tiempo a explicarte y sabía luego de varios días, que tú no acordarías verlo y sospecha que Ebisawa vigila todos tus movimientos.
 
-Así es. –Admite la amatista. – el padre de Kana me vigila. Lo dijo la noche que me fue a visitar al apartamento… – Admite para sorpresa de Sakura que no tenía esos detalles- La noche de la fiesta de Miyari…
 
-La noche que te fuiste… ¡Tomoyo! ¿Por qué no me lo dijiste?! ¿Qué te dijo o te hizo…?
 
-No me hizo nada. Me admitió que vigilaba mis movimientos. Supo de la noche del festival… supo que me besé con Eriol…tenía conocimiento de todos mis movimientos… los conoce a todos ustedes. Me dijo muchas cosas…
 
-¿Por eso te marchaste? -Viéndole asentir.- Amiga, sabes que te quiero… lo preocupada que me tienes ¿Por qué no me dijiste?
 
Ahí con lágrimas en sus ojos dice –No sabía que hacer… no se como…- ahí sollozando en los brazos de su amiga mientras esta acaricia sus cabellos finalmente Sakura notando la verdadera vulnerabilidad de su amiga de casi toda la vida.- Sakura: no se que hacer… me siento, impotente. No puedo confiar en nadie… en nadie.
 
Sakura le consoló un buen y largo rato en silencio; a veces el silencio habla mejor que mil palabras. Ya cuando Tomoyo se percibe mas recompuesta su amiga de ojos verdes dice en voz baja. – Shaoran le informó a Eriol que vendría a verte. Ambos están muy preocupados por ti. Presienten que estás en un gran peligro y yo también lo siento.
 
-¿Peligro? ¿Por casarme con Kana?
 
Sakura estudia sus ojos y dice con lentitud. – Tomoyo: no puedo explicártelo todo porque solo tengo una parte de los detalles. Pero lo que si se de Kana Ebisawa me pone la carne de gallina. Tienes que confiar en mí y confiar en Eriol… ¿de acuerdo?
 
Tomoyo asiente en silencio y segundos después tocan a la puerta, ingresando una de las doncellas de la casa. Tomoyo se voltea para que no la vea llorando mientras esta dice.- Disculpe Señorita… su madre ha llegado a casa y quiere que vaya al saloncito con ella pues les espera la florista.
 
-Si. Iré en un momento. – Ahí cierra la puerta la doncella y Tomoyo dice terminando de secar su rostro-Sakura, tengo que esperar hasta las diez para verme con Eriol ¿Te quedarías hasta entonces? Eriol me dio una idea fantástica para salir a verle. –Añade con nerviosismo ante la mirada llena de expectativa de la ojiverde.
 
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Salir no fue fácil o tal vez es la impresión de que alguien la observa constantemente. Ataviada con la ropa que Sakura usaba aquella tarde y una gorra deportiva la cual se la caló hasta las orejas, a las nueve en punto en la noche, Tomoyo salió por la puerta de servicio que daba a los patios de la mansión. Se encuentra extraño el tener que salir de aquella manera, casi como si huyera pero en ningún instante observó atrás. Sabe que hay una cámara de seguridad que llega hasta cierto punto del patio y la pared; sus pensamientos acompañan al agitado palpitar de su corazón mientras se echa a correr hasta las enredaderas de plantas que revisten la pared más lejana a las cámaras. Resbala en dos ocasiones, ya que no está acostumbrada a subir plantas o peor aun, escalar paredes. Sin embargo a duras penas y rasguñándose en dos ocasiones la mano, logra ascender y escalar la pared. Ahora el reto está en bajar de ella. Y el vértigo no es su aliada en estos momentos.
 
Con un poco de esfuerzo se voltea con el frente a la pared y sujetándose del borde, comienza a descender poco a poco hasta que queda colgada y todavía le faltan par de metros para llegar al suelo. Simplemente y mirando abajo, solo vislumbra faroles de vehículos que a esa hora se apresuran por la calle pero no prestan atención a alguien colgándose de una pared o tal vez no la ven. Ya respirando profundo, se suelta para caer con fuerza sobre sus pies y se tambalea.
 
Debe de estar completamente loca. Y lo piensa dos veces al observar de la altura que se lanzó. Sin embargo y notando la calle donde se encuentra se ajusta la gorra en su cabeza y comienza a subir la calle pasando sin ser percibida incluso por un lado de su casa donde nota el coche que por las últimas semanas se posa delante de la entrada: seguro hombres de Ebisawa.
 
Se siente nerviosa: es la primera vez que verá a Eriol después de lo ocurrido en su casa y luego que se enterara de la cruel verdad: entonces lo razona; todos de alguna manera u otra, pretenden utilizarla: Eriol lo hizo. Ebisawa también… su padre.
 
Vislumbra el coche de Eriol. Lo conoce. Y el hombre al verle llegar, se desmonta del mismo para llegar a darle alcance. Ambos se miran con detenimiento y Tomoyo tiene el impulso en su mente de abrazarse a él… luego cambia de parecer. – Tengo una hora. Luego tengo que volver o Sakura estará en problemas.
 
Eriol asiente en silencio y ambos se dirigen al coche. Eriol le abre la puerta y luego el ingresa por la del conductor. Se quedan en silencio y nadie dice nada.
 
Luego los segundos se convierten en minutos hasta que es ella quien rompe el silencio al decirle.- Debiste decirme la verdad… lo que pasaba con las empresas.
 
-No podía decírtelo.
 
-¿Por qué? – Al ver que Eriol quiere guardar silencio, añade.- Bien, ¿Qué es lo que quieres decirme? ¿Por qué mandaste a Sakura a…
 
-Sakura iba a tu casa de cualquier manera. Aproveché el momento.
 
-Si, parece que eso es todo lo que haces… aprovechar momentos. – Bajando su mirada para adquirir fuerzas.- ¿Qué es lo que sabes de Kana?
 
-¿Acaso Kana te ha contado de un incidente que tuvo con las autoridades?
 
-¿Incidente?
 
-Kana… fue investigado… en la desaparición de una amiga de él. Las autoridades creyeron por cierto tiempo que estuvo vinculado… pero, luego lo dejaron ir. Yo no creo que no esté totalmente “inocente” de lo que la policía sospechaba.
 
-¿Cómo sabes esto? Si, no me digas- refuta la chica a su propia pregunta.- “Siempre lo sabes todo” ¿Sabes que esa misma manía tiene el padre de Kana? Él tiene esa expresión en su forma de ser y eso explica porque es como es.
 
-No digas eso – Frunce el ceño –No nos parecemos en nada…
 
-No creas. Diez minutos con él y te darías cuenta que se parecen mas de la cuenta.- En ese instante Tomoyo se percata que cometió un error al decir aquello. La mirada del varón pasó de la sorpresa a la indignación y finalmente a la derrota.
 
-Solo quise que te enteraras con quien te casas Tomoyo. El sujeto es peligroso. – Añade con voz grave pero sin alterarse.
 
-Dices que es peligroso. Dices que tiene esos problemas con la ley ¿Por qué no se sabe nada del asunto? Te digo que no creo mi padre capaz de… de querer que me case con ese sujeto sabiendo quien es.
 
-Tienes razón: pero como lo sabes, el dinero lo cubre todo… lo compra todo, incluso en ocasiones hasta la inocencia de alguien.
 
La mirada de ella traspasó su furia, su indignación y pudo ver en aquellos ojos índigos la ternura que pudo haber visto una noche, durante el festival de las flores. Aquella ternura que le reflejó su mirada que le pudo haber dicho en confidencia “Puede haber una oportunidad… para el amor”
 
Pero él, no cree en el amor. Y Tomoyo ahora lo comprende. Todo aquello que pudo haber constado como un intento infructuoso de que Eriol pudiera en verdad amar, ahora se ha vuelto en un sentimiento tan rencoroso y amargo como la hiel.
 
Es duro de admitir pero es la realidad.
 
-Gracias por la información que me das. La tendré en consideración – y toma la manija de la puerta del coche para salir pero una mano le sujeta con firmeza haciéndole voltearse a centímetros del rostro de Eriol. Unos centímetros tan cortos.
 
Su aliento choca con su rostro al hablar: la mezcla de mentol y tabaco. – Tienes que tener cuidado Tomoyo. No bromeo cuanto digo que él es peligroso y te pasa algo, yo…
 
-¿Qué Eriol? ¿Qué pasaría contigo? ¿Qué harías?- Desafiándole a que le responda. – Ya me hiciste bastante daño. Tanto como mi padre. Tus intrigas, todo tu misterio, toda tu negación… para nada… gracias por la advertencia pero me caso con Kana y es definitivo.
 
Ya cuando Eriol despierta de sus pensamientos y razona sus palabras, Tomoyo se ha marchado del coche alejándose de él y todo lo que pueda decirle.
 
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-¿Simplemente no te escuchó? – Pregunta Nakuru distraída. Acompañada de Femeii ambas observan unas revistas cuando el hombre arribó a la casa. Meiling, como siempre, está en la habitación de invitados.
 
-No, para nada. Está furiosa. ¿Cómo es posible que una criatura tan dulce y gentil como ella pudiera contener tanto rencor en una mirada? No creo haber visto a alguien tan furioso en toda mi vida.
 
Eriol enciende un cigarrillo y toma una bocanada de este de manera pensativa. Nakuru busca con cuidado sus palabras para finalmente expresar. -Te dije que lo habías hecho mal desde el principio Eriol. Debiste de decirle la verdad o no usarla como excusa supuestamente para que te informara de Daidouji.
 
-¿La chica que vino aquella mañana? ¿La que se casa pronto?
 
-Así es. Tomoyo Daidouji. Y Eriol está enamorado de ella.
 
Eriol fulmina con su mirada azul a su prima pero no le refuta nada. ¿De que sirve? Tomoyo le odia y no hay nada que pueda hacer para evitarlo.
 
-Creo que no debes intervenir mas- Opina Femeii atrayendo sus miradas- No debes de ir a buscarla. Deja que ella venga a ti.
 
-¿En serio lo crees? Eriol fue un pedante sabelotodo que no supo expresarle lo que significa en su vida. Se va a casar con otro sujeto… ¿Crees que vendrá a buscarlo?
 
Mientras Eriol observa de manera seca a su prima con todos los insultos que últimamente se encuentra más dispuesta a lanzarle Femeii dice- Lo creo. No se lo que es el amor. O que alguien esté enamorada de ti o tu de él… pero puedo tener una idea de lo que es la atracción además, eres guapo ¿Qué chica diría que no a esa cara? –haciendo que Nakuru se sonría ante aquella respuesta. –Pero lo que si estoy segura y por lo que Nakuru me ha contado es que es una chica especial y que no creo que te guarde rencor por mucho tiempo.
 
-Se casa en poco tiempo. – Refuta Eriol. – Dudo mucho que venga a buscarme luego de casada con Ebisawa.
 
-No… tengo el presentimiento de que sabrás de ella… mas pronto de lo que piensas- Opina Femmeii de manera distraída mientras la pagina que está abierta delante de ella es de una pareja abrazadas caminando en un parque. Sonríe para animar a Eriol y añade.- Ten fe. O llámalo instinto femenino.
 
-Y deja de fumar tanto – Afirma Nakuru señalando con asco el cigarrillo en una de las manos de su primo.- Te puedo asegurar que a Tomoyo no debe de gustarle los hombres que fuman.
 
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-¿Ir contigo a la boda de Daidouji? – Pregunta Shaoran cruzado de brazos en un momento que Sakura le abordó en DT mientras ambos trabajan en la parte del café. Miyari no está presente. – Pensé que no estás de acuerdo con su boda.
 
-Pero tampoco puedo contradecirle. Siempre ha sido el sueño de ambas que cuando una de nosotras se casara, la otra sería Dama de Honor. No puedo decepcionarla ahora y decirle que no lo seré aunque no me agrade con quien se casa.
 
-¿Qué pasó con Hiragizawa? ¿No logró convencerla que no se case con Ebisawa? – Pregunta bajando más la voz.
 
Sakura negó con su cabeza y responde.- Llegó bien alterada esa noche que salió de la casa a verse con Eriol. Noté que lloró.
 
-Tu amiga se encamina a un error fatal. – Afirma Shaoran – Matrimonios arreglados no es la solución. – Dice con tanta intensidad que el rostro de la ojiverde se llenó de suspicacia. El sujeto añadió antes de que Kinomoto le preguntara.- -Yo… estuve comprometido en un matrimonio arreglado – la chica no ocultó su estupor.- Y no lo acepté.
 
-¿Un matrimonio arreglado? ¿Te eligieron una esposa? – Añade con estupefacción.
 
-Así es. – Asiente el chino y captura la atención de la ojiverde. Se cruza de brazos para añadir con total sinceridad.- A veces los padres creen tener la razón en todo y no es así. Contrario a tu amiga, no fue por dinero. Simplemente un acuerdo familiar. El asunto es que no acepté.
 
-¿Qué pasó entonces? – Pregunta la chica sumamente curiosa. La expectativa brilló en sus ojos esmeraldas y Shaoran se deleitó con ellos unos segundos antes de responderle.
 
-Estoy en Japón… ¿No es así? Primero fui a los Hiragizawas y este me contrato… – Recuerda rápidamente la mentira que rodea su identidad- fui a la universidad y luego llegué aquí a Japón. ¿A ti no han tratado de casarte?
 
-¡No! Santo Cielo claro que no.- Responde aturdida ante semejante idea.- Mis padres se casaron por amor. Mi madre tenía dieciséis años… mi padre, un poco más mayor. – Dice con melancolía. – Jamás imaginaría a mi padre haciendo tal cosa.
 
-¿Qué hacen tus padres?
 
-Mis padres están muertos.
 
-Lo siento. No lo sabía.
 
Sakura se encoge de hombros diciendo.- Solo me quedan Tomoyo y Touya. La madre de Tomoyo y mi madre eran primas. Mi madre trabajó cierto tiempo como modelo juvenil y mi padre es… era arqueólogo.
 
-¿Arqueólogo? ¡Vaya! Siempre quise estudiar antropología e historia. Pero al final me encaminé por la carrera de negocios.
 
-¡Te habría agradado! Escribió varios libros sobre la historia del oriente y la mezcla del antiguo Egipto con la cultura de Asia.
 
-¡No puede ser! – Dice con fascinación y su sorpresa no se oculta en sus facciones.- ¿Kinomoto Fujitaka es tu padre? – Sorprendiendo a Sakura y Shaoran muestra su satisfacción al verle asentir.- ¡Fantástico! Tengo dos de sus libros escritos hace diez años… sobre su viaje a oriente medio y la migración de la cultura israelí luego de la salida de Egipto hasta Grecia. ¡Es sorprendente! Sus investigaciones son tan verosímiles que tradujeron uno de sus libros al chino.
 
-Si, lo escribió con un colaborador norteamericano. Fui a Grecia aquella vez con sus investigaciones. ¡Fue fascinante!
 
-Yo siempre he querido ir a Grecia.- Ahí no bajan su tono de voz hablando animadamente.
 
-Es preciosa. Una ciudad sobre rocas y arrecifes. No hay muchas calles anchas para coches y solo llegas a algunas zonas por burro o motos. – Haciendo una pausa añade.- Tal vez… quieras ver unas fotos… tengo unas fotos en mi departamento. Y algunos de los documentos de mi padre de esa época. No he podido despegarme de ellos.
 
-Me encantaría. – Dice el varón para satisfacción de la chica cuyas mejillas están arreboladas.
 
-¿Te parece bien mañana en la noche? Es mi día libre… y así podré hacer la cena.
 
-¿Mañana en la noche? Me toca cerrar. Iría bien tarde- Dice pensativo.
 
-No hay problema. Ve directo saliendo de aquí y te espero. – Duda un instante para añadir.- ¿Qué me dices de ser mi pareja para la boda de Tomoyo?
 
-De acuerdo. Iré como tu pareja.
 
La sonrisa de Sakura iluminó todo su rostro y Shaoran sonríe por igual de una manera que piensa en unos segundos que es tonta. Sin embargo la expresión de júbilo en el rostro de la chica, es suficiente por el momento.
 
 
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-¿Cómo que irás a la boda de Daidouji con Kinomoto? – Pregunta sorprendida Miyari. En aquellos instantes, estaban terminando de acomodar las sillas y mesas y cuadrando la caja registradora quedando solo ellos.
 
Solo Sakura había sido invitada a la boda justificando Tomoyo que era una boda más “Familiar” que social aunque muchas personalidades fueron invitadas por sus ostentosos padres. Sakura sabe que aquella no era la boda que Tomoyo soñaba y tampoco aquel novio por lo que secundó a su amiga y los empleados lo comprendieron aunque no sabían las verdaderas razones.
 
Tampoco sus padres contrataron a DT como servicio de comida y tampoco ordenaron el pastel por ahí. Todo fue solicitado mediante coordinadores de eventos más costosos de Tokio.
 
Típico de los Daidouji.
 
-Sakura me invitó y yo acepté ir. –Viendo el rostro de incredulidad de Miyari este añade.- Me pareció una buena idea y no sabía que me invitarías a esa exposición- Procurando levantar las sillas.
 
-¡No puedes ir con ella!
 
-Miyari: está hecho. Voy con Sakura.
 
-¡No puedo creerlo! Me rechazas a mi por ella… ¿Para que? Para que desde que venga su novio a la ciudad, vuelva a dejarte plantado.
 
-Sakura ya no está con su novio.
 
-¿Ah no? – Pregunta parpadeando par de veces. – Bue-bueno, ellos siempre están rompiendo y reconciliándose… – Ahí Shaoran deja de recoger sillas para dirigirle toda su atención.
 
-Creo que debemos aclarar algo: Mis sentimientos por ti no son los mismos tuyos.- Viendo a la chica ruborizarse intensamente. –Lo siento.
 
Shaoran le da la espalda y continúa acomodando sillas y retirando la mantelería para a la mañana siguiente ser reemplazada.
 
-¿A ti te gusta, cierto? ¿Kinomoto? – La voz de Miyari se escuchó como un susurro pero Shaoran le escuchó. No se volteó inmediatamente para darle el frente.- Ella no sabe que quiere en esta vida, Shaoran. Es una chica bastante complicada… jamás te dará el si definitivo y ese exnovio que la vive acosando…- cruzándose de brazos. – Ese si te dará problemas…
 
Shaoran se volteó mostrando su furia ante su declaración e inmediatamente, Miyari borró su sonrisa de satisfacción del rostro y por instinto retrocedió un paso.
-¿Novio? ¿Cuál novio? El único novio que ella tuvo en estos momentos en su vida es Ganasaki y eso se acabó. ¿De quien hablas entonces? ¿De su hermano que quisiste que creyera que era su novio?
 
-Yo… yo… yo…
 
-No quería sacártelo en cara Miyari porque no es mi estilo. Pero ¿Sueles mentir para conseguir lo que te propones?
 
-Sha-oran… me estás ofendiendo.
 
-No. Tu misma te ofendes con tus palabras, tus acciones… tu lengua de víbora.
 
Miyari ahí si se puso color púrpura del coraje.
 
-Nadie en su sano juicio y con esas tretas tuyas, podría fijarse en ti. Tienes que madurar Miyari porque con trampas y enredos no podrás alcanzar nada en la vida de manera justa.
 
La chica tenía lágrimas en el contorno de sus ojos y las orejas y mejillas teñidas por la vergüenza. Quiso refutar. Quiso gritarle su verdad, la verdad tras la fachada de Shaoran Li quien se esconde es Li Xiao Lang. Pero se mordió la lengua. Por el momento no se encuentra en condiciones de discutir con él.
 
Así que lanzándole una última mirada de indignación, se marchó por la puerta de atrás y Shaoran no la volvió a ver aquella noche.
 
 
———–24 horas después. ——————-
 
 
La joven de ojos negros azabaches observa con indignación a su prima mientras esta termina de colocarse un poco de labial. Últimamente esta actúa de manera irreconocible mientras usa uno de los atuendos prestados por Nakuru y termina de colocarse un poco de maquillaje.
 
Esta nota la mirada de ira de la joven y pregunta.- ¿Supongo que no querrás acompañarnos?
 
-¡Por supuesto que no! Es indignante- bufa la joven de largos cabellos – ¡Y no deberías salir con ella! ¿Qué pensaría tu madre si te viera? ¡lo que diría tu esposo!
 
-Si que sabes arruinar un buen momento – dice dejando de pintar sus labios y mirándole a través del reflejo del espejo. – Si solo voy a salir a bailar con Nakuru. Me ha invitado- Y sonríe dándole el frente.- ¿Sabes? Deberías de acompañarlos. Estar encerrada en la casa no le hace bien a tu humor.
 
-¡Solo saldré de aquí cuando Xiao Lang gane conciencia y se marche con nosotras a casa!
 
-Entonces tendrás que sentarte a esperar. –Afirma Femmeii mirándole con seriedad.- Xiao Lang parece complacido consigo mismo. Es mas feliz siendo mesero que jamás fue siendo Li Xiao Lang. Eso tengo que admitirlo.
 
-¡Y tu eres una ilusa por secundar sus ideas de populacho! Tiene una falsa ilusión de la felicidad porque nadie aquí sabe quien es. ¡Es una situación absurda! – Cruzándose de brazos indignada- ¿Por qué rayos a Shaoran le gusta este horrible lugar y vivir en tales condiciones? No comprendo….- añade para exasperación de la otra joven Li.
 
 
 
En aquel momento y en otro lugar, el sujeto comienza a estornudar llamando la atención de la chica que se encuentra sentada a su lado mientras sigue mostrándole álbumes de fotos y recortes de diarios de las noticias por parte de Fujitaka Kinomoto.- ¿Estás bien? – Viendo que estornuda de nuevo añade.-Creo que alguien habla de ti.
 
-No. Creo que voy a caer resfriado – Replica el joven y llama la atención de las fotos al tocar otra y decir.- ¿Este donde es?
 
-Hmmm creo que es en Perú. – Afirma pensativa la chica viéndose a si misma bastante pequeña, acompañada de su hermano en aquella foto y atrás, se divisa una estructura de piedra bien alta. Ambos tienen sombreros de paja. –Recuerdo que en esta foto, escalamos esa pirámide. Ahí el aire es bastante denso. Comimos muchas cosas típicas de la región. Eran las vacaciones de verano y contrario a otros años, fuimos a ese lugar… – ríe de nuevo para añadir.- Touya tenía locas a las chicas de lugar. Recuerdo que nos invitaron a un arroyo que hay a unas horas de ahí a nadar… fue divertido.
 
-¿Tu mamá donde está en la foto?
 
-Ya mi madre estaba muerta.
 
-Lo siento.
 
-No te preocupes. Pese a todo, mamá la quisimos mucho pero papá se ocupó mucho de nosotros. Fue un padre genial. Y amó mucho a mi madre. – Ahí observando la mirada melancólica de Shaoran pregunta. – Creo que me contaste que tu padre murió. – Shaoran asiente. – ¿Lo extrañas?
 
-No lo conocí lo suficiente para extrañarle. – Afirma pensativo – Murió cuando yo era bien joven. Casi no recuerdo su rostro. Fui criado por Wei.
 
-¿Wei?
 
-Trabajaba para mi padre- Dice pensativo. –Mi madre es muy estricta y no tuve la relación con ella como tú tuviste con tu padre.
 
-Lo siento. No quise inmiscuirme.
 
-No te preocupes. A pesar de todo, me alegra hablar con alguien estas cosas. No puedo hacerlo con mi familia por obvia razones. – Mirándole un instante a los ojos y Shaoran se queda embelesado observándole. Sakura le sujeta la mirada quedándose ambos en silencio y sonrojándose cada quien como un par de adolescentes.
 
Sakura es la que retira su mirada visiblemente abochornada. Recoge los platos de la mesa de té donde cenaron para seguir observando fotos y dice de manera distraída. – Lamento mucho que la cena quedara un poco… quemada… me distraje un segundo y se me pegó de la sartén.
 
-No te preocupes. Últimamente llego tan tarde del trabajo que solo ceno cosas sencillas como emparedados o comidas congeladas de microondas. Es bueno comer algo diferente para variar.
 
-Soy pésima cocinera. Touya siempre ha dicho que un día de estos, alguien se enfermará del estomago si come lo que cocino.
 
-Si me enfermo del estomago, prometo que tu hermano no se enterará por mi – Sonríe Li. Sakura se levanta llevando una parte de los platos y corre a la cocina; se queda pensativa mirándolos en sus manos y siente su corazón palpitar aceleradamente.
 
Sakura sonríe como una boba. ¿Qué le pasa? De acuerdo, su prima tiene razón: está atraída por Li. Pero no puede asegurar que siente lo mismo por ella. ¿O si?
 
-¿Necesitas ayuda!? – Escuchó tan cerca de ella que se sobresaltó y gritó de repente cayendo todos los platos que tenía en sus manos al suelo.
 
Shaoran se lanza a recogerlos al mismo tiempo que ella.- Disculpa, no pensé que estabas distraída. – Dice con verdadera consternación mientras recoge las piezas de loza rota. – Disculpa.
 
-.No. Es mi culpa. Me distraje. – Añade recogiendo por igual las piezas del suelo. Ambos los depositan en el zafacón. Se lavan las manos y prosiguen para la sala. Ambos se sientan uno al lado del otro en el sofá y se quedan en silencio. Sakura toma uno de los otros álbumes y le dice.- Mira, aquí está mi padre en China.- Pasando la foto al joven. – Supuestamente ese es unos de las excavaciones de un viejo palacio chino. Dinastía no se que…
 
-.Conozco este lugar. Soy de Hong Kong pero esté palacio está en otra ciudad. Ahora mismo puedes ir con excursionistas. Han trasladado muchas de las piezas a los museos. – Opina Shaoran.- Es un lugar con mucha historia. Se te pone la carne de gallina al estar de pie allí.
 
-Debiste estudiar historia. Se nota que te gusta- Opina Sakura con una sonrisa de simpatía a las palabras del sujeto. – Y le habrías agradado a mi padre. Él siempre encontraba un tema que hablar de historia.
 
-Creo que a mi también me habría agradado- Quedándosele viendo unos instantes- Que… ¿Qué pensaría tu padre de mi, si supiera lo que pienso de su hija?
 
-¿Hoe? – Pestañeando dos veces.
 
-¿Qué es alguien sorprendente…- Ahí rozando su mejilla con el contorno de su mano – Que es valiente…- Ahí sonrojándole y su corazón se disparó a millón ante la mirada de interés departe del joven.- Que es hermosa… o que quiero besarle aquí y ahora…?
 
-Sha…Shaoran.- Dice ella con nerviosismo, sorprendida y totalmente sonrojada, hasta las orejas. El sujeto fue acercando su rostro a ella pero por instinto, Sakura retrocedía poquito aunque al final decidió aventurarse y avanza su rostro al rostro del varón al tiempo que la mano de este desciende hasta su cuello y ambos cierran los ojos.
 
Fue un beso lento, sin prisas y superficial. Aunque dura segundos para ambos se siente como una tibia brisa en una tarde de verano y una eternidad. Al terminar el beso, Shaoran se separa de ella para notar su rostro rojo, con sus ojos cerrados y que va abriendo poco a poco para mostrar un inmenso brillo en las esmeraldas de su mirada.
 
Es una fantasía hecha realidad.
 
-Oh ancestros- Dice fascinado acariciando su rostro y aproximándose mas a ella. –Es tal cual lo imaginaba.
 
-Sha—oran- Dice ella tartamuda de la impresión y más roja todavía.
 
-Me gustas… mucho, Sakura…
 
-Shaoran… me gus-tas tam-bien…pe-pero…
 
-¿Pero?
 
-Hay otra que gusta de ti… tu tal vez le correspondes…
 
-¿De quien hablas? – Pregunta aun acariciando sus mejillas y frunciendo su ceño.
 
-Hablo de Miyari…
 
-Miyari no me interesa. Se lo he dicho ya… ayer de hecho.
 
-¿Se lo dijiste?
 
Asintió para añadir.-Le comenté que iba contigo a la boda de Daidouji. – Sonríe complacido. –Y ha valido la pena… eres una persona muy especial. Me gustas desde la primera vez que te vi… pero te conformaste con pelearme.
 
-¡Oh Dios! ¿Recuerdas eso?
 
-“Porque no creo que la señorita Daidouji aprobaría este tipo de comportamiento señor Li… y es una primera mala impresión ¿no lo cree?”
 
-Oh Santo cielo – replica ella atónita y abochornada. – ¿Recuerdas cada palabra?
 
-Me acuerdo de todo lo que dices…
 
-¿Por qué no me dijiste nada? ¿Por qué…
 
-Porque creía que… que estabas con alguien mas- Afirma bajando su mirada- ¿Cómo podía creer que una chica como tu no tuviera novio? Bueno… hasta hace poco.
 
Sakura lo observa con atención añadiendo.- Si lo dices por Ganasaki él no es mi novio. Vive fuera de la ciudad desde hace mucho tiempo. Pensé que podía hacerlo funcionar… un noviazgo de distancia. Pero parece que él no duró mucho tiempo siéndome fiel. Tal vez no todos los noviazgos de distancia funcionan.
 
-Pueden funcionar. Si se tiene el ánimo y la fidelidad; confianza puede darse.
 
-¿En serio lo crees?
 
-Bueno contigo y por ti lo haría. –Dice con una sonrisa y Sakura sintió su corazón palpitar acelerado ¡Cielos: Este hombre si que es gallardo! -¿Y tu? Si me fuera… de viaje… ¿Esperarías por mi?
 
-¡Ay no se sinceramente! – Añade pensativa e incluso tocando con su dedo su barbilla.- Porque dependería si hay un actor joven y guapo en la ciudad de Tokio y entrara en DT no dudaría…- Ahí sus labios fueron callados por los masculinos que comprendieron la tonada de burla e ironía en sus palabras. Las manos de Sakura ascendieron hasta el rostro del varón y se deslizaron lentamente hasta su cuello. De ahí hasta su pecho, inclinándolo sin necesidad de palabras, profundizando sus besos y las manos del varón se deslizan hasta su cintura para ella quedar parcialmente sobre su cuerpo mientras sus besos se vuelven más intensos y exigentes para satisfacción de ambos.
 
Ya una vez que se ven necesitados de aire se quedan observándose mutuamente. Sakura dice con voz grave.- Solo bromeaba…
 
-Bien. Yo no bromeo- Acomodándole un mechón de sus cabellos castaños tras la oreja y mirándole a los ojos. Luego de un largo silencio entre ambos este dice.- Sakura… yo…
 
-Shhhh… por favor, no arruines el momento – Añade ella y en un arrebato ingenuo de su parte, vuelve a besar sus labios de manera entrecortada… una y luego una segunda y una tercera vez. Le mira a los ojos y dice. – ¿Me decías algo…?
 
-No, nada- Se ve el sujeto convencido y ahora es él quien busca sus labios de manera urgente y se olvidan que algo mas existe que ellos dos, sintiéndose dichosos y tontos por haber perdido tanto tiempo.
 
 
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El grandioso día había llegado. Las limosinas eran estacionadas en la entrada de la mansión Daidouji, bellamente decorada por miles de capullos de flores de tonos blancos y naranja. La entrada decorada con una alfombra del mismo color con detalles dorados en sus bordes daba la bienvenida a los cientos de invitados de los más altos estratos sociales. La banda de música ya tocaba para entretener a los invitados que probaban la fina champaña y consumían los bocadillos de caviar y paté. Trajes de diseñador, joyas de marcas exclusivas y perfumes caros, eran el tema en el ambiente mientras fotógrafos de los principales diarios cubrían el evento para dar los pormenores antes del cierre de edición de aquel día.
 
¡El matrimonio de dos grandes familias y dos grandes corporaciones! Era la comidilla del momento y él titulo de aquella mañana de las páginas sociales y de finanzas de los principales diarios y al día siguiente de las revistas corazón.
 
¡Ciertamente un “Feliz” evento!
 
La cocina trabaja a todo vapor para suplir las necesidades de tantos invitados. Los pisos superiores, andaban los mayordomos y doncellas incluso contratados de más para proporcionar lo que los invitados quisieran. Fue exigencia de los Daidouji hacer la ceremonia en su impresionante mansión aunque Tomoyo pidió una ceremonia más íntima y con ello no repartió invitaciones entre sus empleados. Sus padres le dijeron que se haría como ella quería. Obviamente el resultado fue diferente. Hay personas que ni los novios conocen.
 
¡Que tonta! Pensaba ella en aquellos momentos, perfectamente maquillada, ya con las joyas que luciría para la ceremonia y el sencillo vestido de dos piezas, descansa sobre la cama. Observa la venida de coches y la burbujeante presencia de los medios en la entrada de la mansión y en los jardines aquellos que contaban con acreditación.
 
-¿Aun no estás lista? ¡Kana llegará en cualquier momento! – escucha la voz de su madre a sus espaldas. Se voltea para ver el traje de tres piezas, chaqueta con pedrería de color gris, camisa de seda y falda hasta las piernas que porta su madre. – No es tan difícil… escogiste un traje poco atractivo hija- Viendo el sencillo diseño de dos piezas de una chaqueta de color marfil y falda larga. – ¡Por Dios Tomoyo, Anímate! Cualquiera creerá que vas para un funeral.
 
-¿Hasta cuando continuarás con tu cinismo, madre? – Dice con la lengua filosa sorprendiéndole por su actitud -¿Crees todavía que es por mi gusto que me caso con alguien a quien no amo?
 
Sonomi Daidouji endulzó su mirada al observar a los ojos vacíos y visiblemente tristes de su hija. Dudó unos instantes para decirle con melancolía. – Lamento que no tuvieras el romance de cuentos de hadas, pero no puedes negar que tendrás una boda como tal, Tomoyo. Muchos no pueden contar con tu suerte…
 
-Preferiría una boda de dos testigos, y hasta una cena en la intimidad, que este circo. Y hasta fugarme con la persona que amo- su madre le reclamó con su mirada y el bochorno de su rostro a lo que ella Añade- Tú y mi padre jamás se interesaron en conocerme lo suficiente para saber que quiero. Este espectáculo es de ustedes, no mío.
 
Sonomi mostró una mirada llena de consternación y en pocos segundos las lagrimas se asomaron por sus ojos amatistas (los mismos de su hija) quebrándose su voz al decir.- ¿Crees que alguna vez quise esto para mi hija? ¿Crees que alguna vez lo vislumbré en un futuro? Quiero que seas feliz…- Dice tratando de acercarse a ella pero la mirada de advertencia de su hija la hizo reconsiderar y se quedó donde estaba.- Quiero que lo tengas todo en el mundo. – Hace una pausa- Se que él te ama… podrá hacerte feliz… tratará de hacerte feliz. – Insiste pareciendo querer convencerse a si misma que a su hija.
 
Tomoyo suavizó un poco su postura. La observó intensamente unos segundos: Su mirada es sincera. Su dolor, podría serlo también.
 
-Siempre te he amado, hija. Tu padre también te ama. No lo dudes un segundo. Está sumamente asustado. Preocupado. Todo eso que te ha dicho, de los trabajadores, de lo que pasaría si la empresa declara bancarrota, es cierto hija; pero también es cierto que su consternación es precisamente esa: su poca habilidad para los negocios y las malas inversiones sean precisamente lo que lleven a esas personas a perderlo todo. Él no quiere eso… no se perdonaría.
 
-¿Así que sacrificar a su hija en un matrimonio por conveniencia es su manera de hacer que las cosas estén bien y dormir con la consciencia tranquila?
 
Sonomi sospesó sus palabras antes de responderle y diciendo con calma – Creo que… tu padre, no sabe expresarte como se siente. Si supiera decírtelo, entenderías sus razones…
 
Unos toques a la puerta interrumpieron a ambas y Sonomi procuró limpiar sus lágrimas de sus ojos antes de ir a la puerta a abrir. Atrás de esta vislumbra a la joven de ojos verdes quien ya está vestida y lista. – Oh Sakura… ¡Te ves preciosa! – Viéndole pasar a la habitación y observándole con aprobación añade. -¡Toda una señorita! Dejarás a mas de uno impresionado… aunque estás un poco despeinada querida.
 
-Si por eso he subido – Añade la ojiverde visiblemente avergonzada y añade con una mirada significativa a Tomoyo.- Vine por error con la ventanilla del coche abierta…
 
-¿Coche? ¿Acaso no pasó por ti una limosina?
 
-No. Vine en el coche de Touya. Me tardé un poco en estar lista y Touya estaba desesperándose así que él vino en la limosina.
 
Ahí observando a Tomoyo dice. – Bueno Tomoyo insistió que sea tu hermano que la entregue y queríamos el cortejo aquí temprano… ayuda a Tomoyo a terminar de alistarse y péinate un poco querida. – Dejando a las chicas a solas.
 
-Sakura… ¿Cómo que con la ventanilla debajo? ¿Acaso la ventanilla te quitó el labial también? – Señalando sus labios y sonríe – Para mi que tu andabas en otras cosas menos con la ventanilla debajo – Sonrojándola intensamente.
 
Sakura asiente avergonzada y añade.- Shaoran me trajo. Le dijo a mi hermano que me traía en su coche y que le dejara las llaves y se adelantara. Touya no estaba muy convencido pero accedió. Y bueno… – Sonrojándose hasta las orejas- A Shaoran le gusta mi vestido también y… – Ahí guardando silencio ante la risa de su prima que no puede evitar gozar ante el rostro de su amiga y su anécdota.
 
-Me alegra mucho que las cosas entre tu y él vayan tan bien. ¿Te gusta no?
 
-Peor que eso – dice Sakura mirándole por el reflejo del espejo mientras retoca su labial. – Creo que me estoy enamorando de él, Tomoyo… y eso me asusta.
 
-¿Te asusta?
 
-Es demasiado pronto. Hace poco rompí con Ganasaki…
 
-No es demasiado pronto Sakura. Además él y tú no tenían una relación muy normal que dijéramos. Y me contaste que no te era fiel. Pero… Li no es de aquí. – Haciendo una pausa. – ¿Qué pasará cuando tenga que regresar a su hogar?
 
-Bueno no ha hablado de eso. No me ha dicho que volverá a China. ¿A ti te ha dicho algo?
 
-No para nada. – Dice aparentando indiferencia y sabiendo la verdad acerca de la identidad del chino. –Pero no me gusta que te encariñes con él… es decir…- Viéndole alzar una ceja- No quiero que termines con el corazón roto.
 
-Quien no se arriesga no gana. – Afirma Sakura de manera pensativa y añade.- Se que es un simple mesero y que no tiene un centavo. Vive en un aparta-estudio, pero no será así por siempre. Me respeta, le gusta escuchar lo que tengo que decir…
 
-Y sabe besar- Añade guiñando el ojo para sonrojo de la ojiverde.
 
-Y eso. Pero son muchas cosas. Las grandes y las pequeñas. No pensé sentirme así con nadie. Ni siquiera con Ganasaki me sentí así…
 
-Me alegro por ti Sakura. En verdad estoy feliz por ti y espero en verdad, que lo de ustedes sea duradero. – Dice abrazándole. – Ojala todas pudiéramos contar con tu suerte.
 
En aquel momento la puerta se abre y es una de las doncellas más antiguas en la casa. Esta dice.- Perdón señorita. Me mandan a avisarle que empezarán la ceremonia en quince minutos. Y a la señorita Kinomoto que le esperan al pie de las escaleras en cinco.
 
Tomoyo asiente y nota que la música de los jardines ha cambiado. Aquello le hace sentir un respingo en la boca de su estómago.
 
La muchacha sale y ambas amigas se miran simultáneamente. Es Sakura quien dice. – No tienes porque hacerlo. Aun estamos a tiempo.
 
-Sakura… -Dice su amiga con expresión cansina en su voz. Incluso se separa de ella para tomar el traje de bodas de la cama.
 
-No, escúchame Tomoyo: no le debes nada a tus padres. No le debes nada a nadie. No tienes porque sacrificarte.
 
-Sakura: cientos de personas…
 
-Que no son tu responsabilidad. Cometes un grave error solo para cubrir las faltas de tu padre. –Insiste su amiga persistiendo.- No vale la pena… todo esto no vale la pena… no eres feliz. Y no eres una santa para cargar con el peso del mundo en tus hombros y posar tu felicidad en algo que no es verdadero.
 
Tomoyo tiene sus ojos embargado de lágrimas. Sakura por igual está nerviosa y sus ojos abnegados con lagrimas pero que aun no salen. Por un segundo, solo por un instante Sakura vio en los ojos de Tomoyo que la estaba convenciendo; que su amiga, aquella luchadora, independiente y bondadosa amiga, regresaba. Que siendo una persona dura y consciente de sus propias decisiones y valores, no se deja amilanar y dominar por nadie.
 
-La boda. Los invitados… Kana- Ahí observando a su amiga y preocupándose.- Sakura: los Ebisawas ellos no son buenos…
 
-Lo se. – Dice su prima con premura.
 
-No se que sean capaces de hacer cuando no baje y me case con Kana. –Cerrando sus ojos y notándose su mortificación.- No se… no se…
 
-Tomoyo escúchame: – Ahí atrayendo su mirada y le observa a los ojos.- Un hombre que no puede conseguir una esposa a su manera y necesita que su padre la compre, no es un hombre bueno. No es ni siquiera un hombre. Tiene que ganar tu corazón por sus propios méritos. Y si eso no pudo lograr, es porque no es el hombre para ti – Haciendo una pausa al notar que sus palabras tienen efecto en la amatista.- Pero ambas sabemos de quien estás enamorada… quien está dispuesto a ayudarte… si se lo pides.
 
-El no me ama Sakura…
 
-Y tampoco tú amas a Kana. Piénsalo: prefiero casarme con mi mejor amigo que casarme con mi enemigo. –Sakura le abrazó luego de eso y decidió caminar a la puerta diciendo sin mirarle.- Cualquiera que sea tu decisión, estaré contigo Tomoyo. Eres mi mejor amiga, si decides bajar esas escaleras con tu vestido de novia, estaré guardando tu ramo. – y con esas ultimas palabras salió por la puerta.
 
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La china estaba entrando en la oficina de los Hiragizawas y observa suspicazmente que no haya nadie. Cierra la puerta tras ella sigilosamente y va directamente al escritorio para tomar el teléfono, marcando con agilidad unos números y a poco tiempo dice. – Llamada por Cobrar. Hong Kong, China. Corporación y Exportaciones Li, el escritorio de Yelan Li para ser exactos. Esperó unos segundos hasta que le conectaron y dice con premura.- Jin Hu soy yo, Li Meiling. Necesito hablar con mi tía Yelan, ahora. – En chino.
 
Solo pasó unos segundos para escuchar la voz fría y autoritaria de su tía y protectora diciendo.- Me sorprende tu llamada Meiling. Pensé que estabas escondiéndote también.
 
-Venerable Tía.
 
Me has decepcionado Meiling. Tanto. Primero por no retener a Xiao Lang, luego por no enterarte que huiría… y tu, por irte sin avisarme.
 
-Tía: Tengo noticias. Si me permite contarle.
 
-¿Noticias? ¿Qué puede decirme tu que yo no sepa? – Pregunta con helada voz y cierta ironía.
 
-Se que está molesta pero…
 
-¿Molesta? No me has conocido molesta, niña tonta y débil. No tienes la voluntad, el corazón o el carácter de ser la esposa del Líder corporativo de China o de esta familia.- Haciendo una pausa. – ¿Femeii está contigo?
 
-No ahora mismo. Eso es parte de lo que quiero contarle: Ella está diferente… cambiada. No se que le pasa… creo que tiene que ver con la amistad que lleva con alguien.-
 
Akizuki Nakuru ¿Qué esperar de una mujer separada de su esposo? ¿Divorciada o liberal? – Dice la mujer sorprendiendo a Meiling. – ¿Crees que no se que están donde los Hiragizawas? Me subestimas. Y ella también. Ya trataré con “Mi hija” cuando me vea con ella.
 
-¿Qué pasará conmigo? ¿Qué ocurrirá entonces, Venerable Tía?
 
-¡Oh Meiling! La única razón por la cual pierdo mi tiempo contigo o pretendo casarte con mi hijo es por la promesa hecha entre mi esposo con tus padres. Pero vienes decepcionándome una vez tras otra tras otra… -Meiling sentía sus ojos llenos de lágrimas.- Logra traer a Xiao Lang a Hong Kong y me aseguraré que se case contigo. Pero si soy yo quien lo traigo… bueno, no te molestes a regresar a la casa- Ahí cortando la llamada para sorpresa de la chica.
 
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El hombre de mirada oscura paseaba sus ojos por la multitud reunida en la gran escalera decorada con flores mientras observa un momento después su reloj en su muñeca y se siente inquieto. Su esposa habla y da instrucciones a las doncellas de su casa mientras toma una copa de champaña de uno de los meseros y sus miradas se encuentran a la mitad.
 
-Tu hija se le hace tarde – Habla Ebisawa llamando su atención y nota el atisbo de nerviosismo de su pronto pariente político. De su brazo viene su esposa tomando una copa de champaña.
 
-Sabes como son las mujeres. Además esta boda son siempre para las novias…- sonríe a su interlocutor. – ¿No querrás ver a tu futura hija política con el maquillaje corrido, cierto?
 
Ebisawa sonríe y avanza camino a los jardines, cruzando miradas con Sonomi. Esta se aproxima a su esposo y su nerviosismo la delata al preguntar.- ¿Pasa algo?
 
-Tu hija… se tarda- observa a su alrededor a los invitados que ya caminan para el jardín donde se efectuará la ceremonia.- Ve a ver que la entretiene.
 
-Tetsû: seguro está terminando de arreglarse. – En aquel momento el hombre sujeta su brazo con violencia pero ella, se suelta de él, incluso derramando champaña en el traje del sujeto. – No me vuelvas a tocar. Estás tomado… ¿Acaso no puedes esperar a que termine la ceremonia para emborracharte? – Los Ebisawas se hacen lo que no observan nada y voltean su mirada atraídos por los invitados que cruzan su camino para saludarles y felicitándoles.
 
-Mujer: estás sobrepasándote.
 
-No. Tú lo estás. Tu hija… tu única hija está por casarse con un sujeto que no conocemos en verdad, Tetsû. Un hombre que ella no ama… – Bajando su voz para no llamar la atención de los demás invitados. –Así que no me digas que me estoy pasando con lo que digo, sino que digo la verdad…- y añade para sorpresa del hombre.- Cuando este circo acabe, juro que te voy a dejar… esto se acabó.- Volteándose y dejándole plantado en la escalera con la mirada atónita sobre la espalda de su esposa.
 
 
 
 
Los invitados se inquietan a medida que los minutos pasan. El novio, al lado del quiosco de madera y pintado de blanco fue construido especialmente para esta ocasión. Las hileras de sillas blancas y flores del mismo color decorando el pasillo donde la novia debe de caminar.
 
Sentado de lado de la novia, Tetsû toma asiento. No es quien caminará con la novia hasta el novio sino Touya. Pero su nerviosismo es notable, no le preocupa la advertencia de su esposa con mudarse. Lo que si le preocupa es que es tarde y la boda aun no da inicio.
 
En el interior de la casa Sonomi al igual que Tetsû está nerviosa. Touya la observa tenuemente y Sonomi se abochorna mirando al otro lado para terminarse su copa de champaña. Al otro lado, nota a Sakura al pie de las escaleras con el ramo de la novia y su propio ramillete de dama de honor observando con nerviosismo alrededor y luego al final de las escaleras.
 
Impaciente se aproxima a la amiga de su hija y al llegar a ella pregunta.- ¿Dónde está, Sakura?
 
-Debe… debe de estar terminando de vestirse.
 
-Cuando la dejé, estaba por vestirse… ya ha pasado mas de media hora. – Replica la mujer de ojos azules. – Iré a ver donde está y porque tarda tanto – Exasperándose y subiendo las escaleras con premura.
 
Touya se aproxima a su hermana le mira por igual. Finalmente el varón dice.- ¿Qué es lo que está pasando? – Viéndole sonreírse nerviosa.- ¿Sakura?
 
-¡No se Touya! Pero espero que sea lo que pienso… – Mirando con ansiedad al tope de las escaleras. – En ese momento se aproxima el acompañante de Sakura y ella dice.- Shaoran…-sonriéndole. Se aproxima a él mientras él trata de preguntar algo.- Creo que algo ha pasado.
 
-Los invitados comienzan a impacientarse. Que decir del novio. Está sumamente nervioso. No creo que esperen mucho más… ¿Dónde está Tomoyo?
 
Sakura se encoge de hombros con una tenue sonrisa de complicidad mientras Touya observa aquel chino junto a su hermana como si fuera una mancha en su zapato.
 
¡Que poco le agrada aquel muchacho!
 
Ya en los pisos superiores, Sonomi se cansó de llamar a la puerta de su hija cuando finalmente abre la puerta. La habitación está vacía. Llama el pasillo del armario, luego al baño de la joven y no ve nada. Sale nuevamente a la habitación para notar unas cuantas prendas de vestir sobre la cama y el vestido de novias sin tocar.
 
Entonces su temor y nerviosismo se torna en preocupación.
 
Encima del traje de bodas encuentra una breve nota escrita con la papelería de Tomoyo que dice tres simples palabras “No puedo hacerlo”.
 
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-¿A que te refieres con que no está? – Ruge Tetsû a un grupo de doncellas de la casa Daidouji. En los próximos quince minutos después del descubrimiento de Sonomi de la nota, llamó a las doncellas de la casa para buscar en todos los rincones de la casa por su hija sin rastro alguno de ella. Ya como ultima instancia procuró buscar a Tetsû con una de las doncellas para no despertar sospechas.
 
Así se encuentran enfrente de la escalera de la mansión con doncellas de la casa como testigos además de los Kinomotos y su esposa, enterándose que su hija no se halla en ninguna parte.
 
-Tiene que estar en alguna parte ¡Búsquenla bien!
 
-Creemos que pudo haberse escapado por la escalera trasera de la casa…. –Dice la encargada de las doncellas un tanto nerviosa por la cólera del dueño de la casa. – Señor…
 
-Los de seguridad no creen haberla visto salir… – Dice un encargado de la seguridad aproximándose a Sonomi.
 
-No puede ser… ¡No puede hacerme esto! – Dice Tetsû ahora visiblemente mas asustado que enojado. -¿Dónde está?
 
En aquel momento la voz de Kana se escucha en el lugar cuando dice con una sonrisa de satisfacción – ¿Dónde está Mi novia!? ¿Por qué todos han desaparecido? Daidouji… ¿Qué acaso Tomoyo aun no está lista?
 
Atrás de este, vienen sus padres.
 
-¡Daidouji! ¿¿Qué pasa?? ¿Acaso alguna reunión previa a la boda? – Pregunta Ebisawa con una sonrisa irónica en sus labios. – ¿Qué ocurre? – Pregunta al ver el nerviosismo de los esposos Daidouji y parte de la seguridad allí presente. – ¿Qué pasa? ¡Daidouji!
 
-Tomoyo no está – Dice finalmente el varón.
 
-¿Qué? ¿Cómo que no está? ¡Tiene que estar! Se casa con mi hijo.- Dice no confiando en las palabras dichas por el hombre.
 
-Tomoyo no está en la casa. No la encuentran por ninguna parte.
 
-¿Cómo que no está!?
 
-¿Qué? ¡Claro que está aquí! Mi novia tiene que aparecer…
 
-Que escándalo. – Dice la señora Ebisawa de manera despectiva. – ¡Los invitados! ¡La ceremonia! ¡La prensa! ¡Oh querido, vamos antes de que la prensa se de cuenta!
 
-¡A un cuerno con la prensa! Daidouji me prometió la compañía. Me prometió Empresas Daidouji. ¡Me prometió su hija para mi hijo y lo cumplirá así tenga que traerla por los cabellos!
 
-¡Ella! – Dice Kana señalando a Sakura—Ella subió hace un rato… ¡yo la vi! Debió de verla… -Avanzando a donde Sakura quien sorprendida no daba crédito a lo que dice.- ¡Tu tienes que saber donde está mi prometida y lo dirás! – sujetándole por el brazo con intensidad.
 
-¡Suélteme! No se donde está… -Dice Sakura – ¡Que me suelte!
 
-Me dirás donde está Tomoyo así te lo tenga que sacar a la fuerza.
 
-Oye: Suelta a mi hermana – Dice Touya sin darle tiempo a reaccionar, le pega en la cara un solo puñetazo al sujeto haciéndolo caer de espaldas ante la mirada atónita de los Daidouji, escandalizada de la señora Ebisawa quien fue inmediatamente a auxiliar a su hijo y el señor Ebisawa amenaza con demandarle.
 
-¡Shaoran! – dice Sakura preocupada corriendo a brazos del varón extranjero mientras observa con sorpresa al joven Kana en el suelo consecuencia del golpe dado por su hermano en plena cara. Incluso de la nariz le sangra.
 
-Me importa un cuerno su demanda- Replica el sujeto.
 
-¡Ustedes son sus amigos! Deben de saber donde está mi hija…- dice Daidouji avanzando hasta el par de hermanos. -¿Dónde está Tomoyo? – En aquel instante Touya le golpea con todas las fuerzas en su estómago mientras Sonomi grita escandalizada.
 
-¿Había necesidad de hacer esto, Touya!? – Dice Sonomi yendo a auxiliar a su esposo.- ¡Por Dios Touya! Te comportas a veces como un cretino –añade Sonomi viendo a su esposo toser por el golpe que le quitó todo el aire de su cuerpo.
 
En aquel instante Ebisawa padre, colérico avanza hasta su hijo mientras Touya se mantiene en atención y observando a todos. Incluso el de seguridad ni siquiera intenta defender a sus jefes.
 
¡Ese sujeto es mucho más alto que él!
 
.- ¿Es absolutamente necesario golpear a Daidouji, Kinomoto? – Pregunta Shaoran al lado de la ojiverde.
 
-Cuidado Gaki. O sigues tu… – Replica el sujeto observando a Sonomi un instante. – Será mejor que nos vayamos de aquí.- Indicándole a su hermana y Shaoran que no permanecerán mucho aquí. –Ya este circo se acabó.
 
Y es que Touya ha deducido todo a la perfección. Sabe que la sonrisa de Sakura un tiempo atrás y la carta que Sonomi le interrogó a Sakura luego de bajar las escaleras, le deducen que su prima Tomoyo, ha escapado.
 
Pero ¿Dónde está?
 
—————— Dos días después.
 
El hombre que una vez fue uno de los empresarios más prometedores de la economía japonesa ahora se halla debatido. Sentado sin su saco ve los portafolios abiertos y los diarios financieros quienes arrojaron la bomba acerca de su fracaso corporativo y la quiebra de unas de las empresas más estables de todo el Oriente. Lo mas extraño es que no está tomando. Su mirada se halla perdida. Sus ojos son la prueba de dos noches sin dormir, acumulado de meses de trabajo echado por la borda.
 
¿Y su hija, donde está?
 
Nadie sabe donde se encuentra. Ni una pista de su paradero. Espiando incluso a los Hiragizawas para no obtener nada concreto acerca de su escondite. Los departamentos de ella y de Touya Kinomoto siendo vigiladas sin ninguna respuesta positiva.
 
Entonces, tocan a la puerta. Dice “Adelante” Sin observar a la misma. Y es cuando escucha la voz de la figura principal de sus pensamientos decir.- En serio, ¿Eras capaz de darme a los Ebisawas para salvarte tu mismo o por salvar la corporación….? En verdad te desconozco padre. – Haciendo que el mismo se volteara.
 
Su mirada atónita pasó al asombro y finalmente a la comprensión. – Y tú… nunca haces lo que se supone que los otros esperan de ti… ¿No es así hija? – Incorporándose- Por ti, lo perderemos todo. Pero, me alegra que estés a salvo.
 
La chica alzó las cejas replicando.- Me sorprende que te preocupe mi bienestar. Hasta donde se, solo te importa tu reputación, tu estatus en el mundo de los negocios y tu propio bienestar- Avanzando al escritorio y colocando el aro de compromiso de Ebisawa dice- Dadas las circunstancias creo que es mejor que tu entregues esto a tus amigos.
 
-No son mis amigos. Nunca lo fueron.
 
-Ya no importa- – Dice la amatista y su padre nota su rostro y sus facciones: Tomoyo pese a haber pasado dos días se nota mas madura, más indiferente a los asuntos de los demás y totalmente repuesta de todo lo ocurrido. Vestida con unos sencillos vaqueros y un sueter, Daidouji la observa un instante notando el parecido físico con Sonomi y su terquedad debe de admitirlo que lo sacó de él.
 
Pero por la mirada de la chica, nota que la pudo haber perdido. Perdido su cariño por sus acciones. Por su testarudez de no perderlo todo y sentirse un derrotado.
 
Y ahora, esta le mira con indiferencia.
 
-Algún día… exigiré tu perdón – Afirma el sujeto –Pero no será ahora… pues me has decepcionado.
 
-¿”yo” te he decepcionado? ¿En serio no has aprendido nada de todo esto? – Tetsû solo se conforma con mirar y tomar la sortija dejada por la chica en su escritorio.- Es posible que todo lo que significaste para mí como padre, se haya perdido. – Haciendo una pausa – Sin embargo, puedo asegurarte que no desampararé la empresa de mis abuelos. Y tampoco echaré un lado mi legado.
 
-¿Tu legado?- Pregunta con ironía.-¿Cuál legado? Lo he perdido todo. Todo.
 
-No lo has perdido todo. – dice atrayendo la mirada de su progenitor que se desvió a la puerta donde una segunda persona se hace presente y visible al hombre que ahora se encuentra al lado del escritorio notablemente sorprendido ante la presencia de aquel sujeto en su oficina quien se aproxima con lentitud pero con la frente en alto y finalmente se coloca atrás de su hija quien devela con su mirada que no extraña su actitud de estupor sobre su mirada y no se desvían sus ojos para donde se ha dirigido los de su padre.
 
-¿Qué… que significa esto?
 
-Significa que si hubieras confiado en mi, habrías notado que mis planes no son totalmente ilusos – levantando su mano izquierda en donde su dedo índice está una sortija plateada con una piedra solitaria de topacio sorteada de pequeños diamantes. – Ahora la que puede salvar la empresa soy yo: acepta mis condiciones o lo perderás todo… no tienes alternativa.
 
——————– Continuará.
 
Comentarios de la autora. Me querrán matar. ¡Cuánto drama! ¡Cuánta ansiedad! Así mismo me sentí cuando culminaba este capitulo. Ya pueden ver que Tomoyo ha retomado el camino que le corresponde y nuestra querida protagonista está de vuelta. Pero ¿Qué tanto tuvo que sacrificar y que pensar para llegar a la decisión de buscar esta solución? ¿Cómo llegaron ella y su “prometido” A esto? ¿Alguien tiene dudas de quien se trata!? Bien la verdad que este capitulo ha sido uno de los mas difíciles de escribir y no les negaré que incluso ahora le doy una y otra vez su revisada. Ya llegamos con este a la culminación del capitulo 11 y a la recta final de la primera parte de “Dulces Tentaciones” ¿Cómo que primera parte? Se puede decir que Dulces Tentaciones, tiene dos partes. Una que vemos el mundo y la vida a través de los ojos de Tomoyo. Pero ¿Qué es mirarla a través de Eriol Hiragizawa? ¿Acaso no tienen curiosidad? El capitulo 12 será la culminación de la Primera Parte de Dulces Tentaciones. A partir del 13 daremos inicio a la vida de los protagonistas a través de los ojos de Eriol. Ahí veremos una razón y un motivo para muchas de sus situaciones, decisiones. La vida de Shaoran desde la perspectiva de su amigo lo que le dará un poco mas de protagonismo a la segunda pareja dentro de la historia. También veremos la entrada de los personajes que rodean la vida de Eriol un poco más en la historia. A todos los que han llevado esta historia a casi 300 rr ¡muchísimas gracias! Estoy mas que agradecida con el apoyo percibido en esta historia de CCS e incluso siendo recomendada en algunos BLOGS en español. Si se que apoyan y critican la historia a su manera ^^ en realidad es mucha mas promoción de la que jamás imaginé.
 
Ahora bien, un poco a los RR recibidos en este capitulo. Para que vean que esta ocasión tengo más tiempo y oportunidad de responder sus comentarios:
 
Adriana A. L. Holitas. Bueno al fin Eriol se da cuenta que tomoyo vale algo mas para él. Pero ya sabes como son los hombres 😛 los demás protagonistas tienen su historia detrás y nadie se imagina la clase de secretos que esconde uno de ellos. Mientras me despido deseando que este capitulo sea de tu agrado. Cuídate y gracias por tu comentario.
 
Kissa-Ragod. La verdad esto es fantasía pero muy apegada a la realidad: se por experiencia de hombres que antes de perder – o para ganar- posición, dinero o acomodarse la vida, venden a sus hijas al mejor postor. No bromeo, hay hombres que prefieren ver vivir a sus hijas como amantes o en matrimonios infelices y sin futuro siempre y cuando el dinero no deje de venir. Otros consideran a sus hijas como cargas de las cuales librarse. Una gran realidad en muchos hogares. Un abrazo para ti y gracias por tu apoyo.
 
Madeleyn. ‘’Hola! Si ha habido muchos cambios en estos últimos capítulos. Secretos, mentiras, muchas emboscadas. Egoísmo, envidia, lujuria… etc. Tetsû tiene serios problemas y las cosas podrían empeorar sino acepta la propuesta de Tomoyo en estos instantes. ¿Qué crees que puede pasar? Un abrazo para ti.
 
Ana. ¡Holitas! Yo tb estoy muy contenta de actualizar finalmente como Dios manda. La verdad que ha habido mucho que contar en dos capítulos y la trama se complica ^^. La verdad que los hombres poseen sus “Raros momentos de iluminación” y ese fue el caso de Shaoran con el capitulo 10. No te decepcionará todo lo hecho por nuestro chino favorito en el presente capitulo. Ciertamente Shaoran y Sakura tuvieron sus grandes dosis en este capitulo. Un abrazo y nos leemos en la siguiente entrega.
 
NerakCibeles. ¡Hola Chica! ¡Gusto de leerte! ^^ ya estoy mucho mejor –y me conviene pues mi musa tiene un látigo en su mano ^^´´ ya hasta le tengo miedo :P. ya ves que no puedes decepcionarte con esta entrega. ¡Hubo de todo! Y menos tiempo de espera que con el 10. Femeii y Touya no tuvieron gran participación en este capitulo pero creo que se verá mas de estos dos en la segunda parte de DT que estuve anunciando mas arriba. Yelan… bueno ella AUN no ha demostrado todo su “Potencial”. La verdad se verá mucho mas de esta mujer también en la segunda parte: Muchos pagarán el involucrarse con los Li y entrometerse en la vida de sus hijos pero ¿Quién le dará la cara? ¡Esto es algo que incluso a mi me resulta un misterio! ? Cuídate.
 
Ama88. Gracias por tus felicitaciones pero lo importante es que a ustedes, los lectores, les guste mi trabajo. Espero que esta actualización – mas temprano que la última vez – te de alegría.
Un abrazo y te cuidas.
 
Andreaa. Hola. Si tienes razón: soy la que administra Cronicas el grupo de yahoo con la ayuda dE Naiko chan ^^ soy gran fanática de mikki y fue gracias a ella que entré en el mundo del fanfic ^^ y el resto es historia. Muchas gracias por el seguimiento a la misma y espero que esta actualización sea de tu agrado. ¡Esperaré tus comentarios!

Bueno aquí les traigo un pequeño avance de lo que se verá en el capitulo 12 y final de la primera parte de DT:

 
-¿Qué diferente es este sacrificio de casarse con alguien al que ibas a hacer con Ebisawa?
 
-Ya te lo dije: prefiero cederte las empresas a ti. Prefiero casarme contigo…
 
-Pero no me amas.
 
-No crees en el amor ¿Qué te ame es tan importante para ti?
 
-¿Qué sientes por mi?
 
Un silencio sigue aquella pregunta y Tomoyo corta el contacto visual para responderle.- Ahora mismo no confío en ti Eriol. No te amo y en definitiva prefiero casarme contigo que con Kana.
 
Eriol no mostró un atisbo de incredulidad en su declaración. -¿Matrimonio por conveniencia?
 
-Así es.
 
¡Nos vemos en la próxima entrega! Un abrazo a todos y esperaré sus comentarios.
 
Crys.