Capitulo 7 – Espejismo

Cuando el automóvil entraba a la residencia Li, los ocupantes iban en silencio y cada uno de ellos inmersos en sus pensamientos. Se habían despedido de los periodistas en el aeropuerto y todos sus ocupantes pensaban lo mismo “De vuelta al mundo real”

Eriol se había decidido el tomar un taxi desde el aeropuerto y no continuar con ellos. Sakura no entendía su proceder pero Eriol parecía algo desconcertado. No discutió con él y se despidieron prometiendo verse a la mañana siguiente en la oficina.

Sakura y Shaoran iban hablando de negocios todo el camino pero con un porte relajado que comenzaban a ser victimas de las ironías de su amiga Tomoyo y al final los tres reían como viejos amigos en el coche.

Todo iba bien hasta que las puertas se abrieron llegando a la mansión Li y comenzaron a descender del coche: a los pocos segundos un estruendo parecido a un chillido exagerado se hizo presente gritando -¡Xiao Lang! ¡Llegaste! -Pasando como un bólido entre Tomoyo y Sakura y lanzándose a los brazos del hombre y por poco cayendo hacía atrás sino fuera por el vehiculo que sostuvo el impacto.- ¡Llegaste al fin!

Las tres mujeres allí presentes parpadearon dos veces y el hombre no se recuperaba de su sorpresa. Fuutie solo dice.- ¡Meiling! ¡Que sorpresa! – Sonriéndole.

-¿Meiling? – Preguntan Sakura y Tomoyo al mismo tiempo.

La mujer las ignora olímpicamente para solo concentrarse en abrazar efusivamente al varón quien respondió el abrazo por unos segundos y al final era Meiling quien estaba colgada del cuello de Shaoran sin ninguna ayuda.

-¡Que alegría verte! ¡Me sorprendió encontrar tu departamento vacío! – Grita con total intención de hacer pasar la visita como total sorpresa.- ¡Entonces llamo a Fanren y ella cortésmente me dijo que te mudaste aquí! ¿De donde sacaste dinero?

-Meiling: por favor, baja de mi cuello… me estás ahorcando—Solicita el varón apurado por la demostración de cariño departe de la china y la falta de aire a sus pulmones.- Mei…ling…- Ya dice faltándole oxigeno.

La china se separa de él ignorando despectivamente a las japonesas quienes se observan mutuamente no comprendiendo quien era aquella mujer. –¡La verdad es que ha sido una sorpresa tras otra Xiao Lang! Y no decirme nada… que cosas las tuyas… ¡Esta casa es hermosa! ¿Acaso te sacaste la lotería o que?

-¡Por favor Meiling! – Dice Fuutie tratando de separar la muchacha de los brazos de Li. – ¿Quieres que crea que no has visto los diarios?

-¿Diarios? ¡Sabes que no leo periódicos! ¡AHHH me alegra tanto verte Xiao Lang! – Tratando de abrazarlo nuevamente pero Shaoran nervioso le corta el intento.

-Meiling: Es una alegría verte aquí- Ahí fijándose en Sakura y Tomoyo y con la mirada apunta a las jóvenes –Tomoyo, Sakura… Permítanme que les presente a una pariente…

-¿Pariente? ¡No hace mucho fuimos algo más si recuerdas, Xiao Lang! – Añade coquetamente sorprendiendo a las japonesas. Con una carcajada estridente completa.- y recuerdo perfectamente que te gustaba llamarme “Mei Mei” – Guiñándole el ojo.

-Meiling- Advierte llamándole. Indicando a la china que se voltee, él dice. – Sakura Kinomoto, Tomoyo Daidouji: ella es Li Meiling. Es mi prima…

-Prima tercera… y ex prometida de Xiao Lang-. Agrega con superioridad a ambas mujeres quienes no ocultan su sorpresa y Meiling sonríe a Shaoran expresándole.- ¿Cómo? ¡Nunca les has hablado de mí! –Mirándoles nuevamente.- ¿Qué hacen aquí? ¿Van a cenar con nosotros? – Notando las maletas siendo llevadas al interior de la casa.

-Meiling: Sakura y Tomoyo viven aquí…

-¡Que graciosa eres Fuutie! ¿Acaso es casa de una de ellas o que?

-La casa pertenece a la compañía Diamantes Li- Ahora habla Sakura con una sonrisa cortés.- Mucho gusto en conocerle Li Meiling.

-Un momento: ¿Eres “La Sakura Kinomoto” De quien tanto he escuchado hablar? ¿La mano derecha de Hien Li?

-Así es. – Declara con cortesía y sonríe sutilmente para analizar la facción física de aquella estridente china. -.Gusto en conocerle Li.

-Llámeme Meiling Kinomoto. – Le corrige ella con afabilidad. Conocía la reputación de Sakura. Los medios habían hecho eco acerca del romance de ella con su tío Hien y no dudaba que ahora viéndole frente a frente, fueran verídicos.

-Solo si me llama por mi nombre- Anuncia cortésmente Sakura.

Esta ultima analizaba a Meiling en silencio una vez Shaoran comenzó a hacerle preguntas por su familia mientras ingresan a la casa. Fuutie iba detrás de su hermano y la china teniendo rostro de pocos amigos. Tomoyo iba atrás con Sakura y ambas observan a la china mientras conversaba con tal soltura con Li que era envidiable. El parecía algo tenso pero no eximía una sutil sonrisa de sus labios.

Sakura observa aquella muchacha con interés mientras avanzan.  Era bonita y no se lo quitaba. Tenía un aire parecido a Fuutie en su desenvolvimiento al tratar con Shaoran.  Era de mediana estatura, ojos azabaches intensos casi llegando a mostrar unos matices rojizos.  Sus cabellos eran larguísimos (y eso que usaba dos coletas en los extremos que le daban un aire casi infantil). Vestía zapatos bajitos y ropa tradicionalmente oriental y parecía con su mirada, también estudiarle a conciencia.

-¡Así que, me tendrán aquí por una larga temporada!- Anuncia observando a Sakura, Tomoyo y finalmente a Shaoran- Xiao Lang: Espero que no te importe pero me instalé en una de las habitaciones del segundo piso cuando llegué a la casa.

-Claro que no me importa. Esta casa es tu casa Meiling.

La china sonríe y Shaoran se disculpa para seguir a sus habitaciones pues está cansado del viaje. Tomoyo y Sakura se despiden de Fuutie y se excusan con Meiling. Esta las detiene diciéndoles.- ¡Oigan! – Avanzando a ellas. –No se que se las traen con Xiao Lang: ¡Cuando Wei me informó que vivían aquí me sorprendí! – Ahí observando a Sakura.- Y no me agrada para nada…

-No tiene porque preocuparse Meiling- Declara Tomoyo por Sakura. Pero Meiling no miraba a Sakura: tal vez porque no la consideraba como una amenaza para sus planes. – Estamos aquí ayudando a Li y una vez concluyamos, nos marchamos de aquí.

-Eso espero- Cruzándose de brazos y con fuego en su mirada,  las mira a cada una para anunciarles.- Porque Xiao Lang será mío. Que les quede claro. Estuvimos así de cerca para casarnos… y lo haremos de nuevo… ¿Entendido?

Sakura y Tomoyo la observan marcharse por el pasillo con decisión y el rostro en alto y Tomoyo solo murmura.- ¿Nunca es tan fácil llevarse con esta gente, verdad?

-Creo que es típico de la familia Li, Tomoyo.-  Declara Sakura con presteza viendo por donde la china se ha marchado.

*-*-*-*-*-*-*-*-*-*-*-*-*

El gran día había arribado finalmente. Mientras los camarógrafos, curiosos y demás esperaban en la entrada del exclusivo lobby del salón de eventos, esperando la llegada de Xiao Lang Li. El lobby fue decorado con Lirios en sus largos tallos y floreros transparentes en donde además de agua tenían en sus fondos imitaciones de perlas.

En la recepción los invitados eran recibidos por mozos con copas de champaña.  Una gran cantidad de periodistas fueron invitados al interior mientras los fotógrafos y demás, esperaban afuera la llegada de los invitados. Se rumoraba incluso que el presidente de la mismísima China, arribara al evento.

Pero fuera de todas las personalidades invitadas al evento, cierto grupo de conocidos, que coincidían ante circunstancias, amistades o relaciones de trabajo, no estaban en los mejores ánimos para acudir a dicho evento.

Muchas cosas habían ocurrido entre ellos aquella semana para estar en la mejor de las actitudes para celebrar. Entre ellos, eran Sakura y Xiao Lang Li.

Aunque el cese a hostilidades entre el par siguió durante el fin de semana que estuvieron juntos en la casa de playa, no se podía decir lo mismo aquel lunes que regresaron. Cada uno a sus labores pero Sakura notaba cierta relajación en el porte de Li cuando estaba presente y podía admitir en momentos que podía detenerse a observar al varón para analizar un poco mas (o ser jalada por sus pensamientos) en tratar de adivinar lo que Shaoran Li pensaba.

Misa notaba incluso que su jefa estaba menos tensa de lo normal y Sakura lo presagiaba cuando detectó la mirada de su auxiliar sobre su persona. Cuando arribó por la puerta y se dirigió su despacho lo hizo con una tenue sonrisa y su piel algo dorada por el sol. Misa no hesitó en ingresar detrás de Sakura. Pues además de ser su jefa le consideraba una amiga. – ¿Pasó algo interesante?

Sakura sonríe tenuemente y declara- Te invité que vinieras con nosotros.  Un par de días en el mar te habrían caído de maravilla.

-Sabe que no podía. Tengo a mi madre muy enferma y no puede darse el lujo de yo desaparecerme por dos días. – Sentándose delante de su jefa.

-Es cierto. Lo lamento. ¿Cómo está?

-Tuvo una recaída.  Mi hermanito hizo todo lo posible este fin de semana y me mantuvo al tanto.

-¿Por qué no llamaron al medico?

-Sakura: sabes que esos médicos se pierden los fines de semana. Entonces en los hospitales están los doctores jóvenes e inexpertos que empeoran las cosas… – Sakura notaba su consternación.- Mi madre casi se muere un año atrás- Declara con cierto dolor y la voz se entrecorta. –Y ni hablemos de los cuidados para mi hermanito. Todo por Negligencia médica.  No permitiría que pasara de nuevo.

-Touya jamás permitiría una cosa así- Declara distraídamente. – Se considera un médico responsable de sus pacientes.

-Ah su hermano- Declara tomando una foto pequeña que hay en el escritorio de su jefa. –Me contó alguna vez de él. ¿Cuándo vendrá a visitarla?

-¡Si tengo algo de suerte, nunca! Muchas gracias- replica Sakura con un halo de exasperación.- Mi hermano es insoportable con esa actitud tan propia de él. ¡Imagínatelo aquí! Bastante lo soporté en Japón. Incluso creo que las mujeres no soportan mucho su actitud.  La única que lo soportó fue Tomoyo y ni tanto que duraron.

Misa levanta su mirada curiosa y pregunta.- ¿Daidouji fue… novia de su hermano?

-Así es.  Estuvieron comprometidos conociendo a Touya que jamás se involucra con alguien al menos que sea muy serio.. Pero rompieron. Sea lo que sea, se que mi hermano tuvo la culpa.

Misa se encogió de hombros y decidió ponerse de pie y retirarse del despacho. Sakura estuvo concentrada en su trabajo toda aquella mañana siendo prisionera de sus recuerdos de aquel fin de semana de playa.

Debía admitir que Li Xiao Lang, después que hicieron el paro a hostilidades era alguien interesante. No era alguien parlanchín pero si una persona muy sincera y algo retraída. Tenía una sonrisa algo humilde pero atractiva que Sakura encontraba muy interesante. Se preocupó en par de ocasiones mirándole mientras nadaba en la piscina de la playa. Era un excelente atleta. Este parecía andar muy concentrado en sus vueltas como si ejercitara.

Tomoyo y ella hablaban en el kiosco y en par de ocasiones ambas se cansaban de hablar y observar el varón dar vueltas en la piscina.

Lo que si llamó la atención de Sakura es cuando Eriol apareció en bañador diciéndole a Li que dieran vueltas en el mar. Sakura notó cierta rigidez en el rostro del británico pero no le prestó importancia cuando fue hacia ella y le saludó con una sonrisa aunque con Tomoyo fue un tanto fría.

Los observó a ambos, en especial Shaoran quien les sonrió tímidamente y más tonta se sintió respondiendo a su saludo.

“No es alguien tan absurdo como pensé” en aquel momento el teléfono le sobresaltó. -Kinomoto.- Responde.

-Hola Sakura- Dice el hombre y Sakura sintió un respingo en su corazón- Habla Shaoran.

-¡Ah Hola Shaoran! – Sonríe con torpeza. “¡Rayos! ¿Qué es lo que me está pasando?” -¿¿Qué ocurre? ¿Dónde estás?

-Estoy en una reunión con unos asociados. Se me hará un poco tarde y no llegaré hasta las once.

-Entiendo. – Repite Sakura.

Shaoran Li prosigue-Aun tengo que coordinar unas cuantas cosas y la reunión con la división norteamericana de distribución no es hasta las dos.  Tengo también la reunión con Hiragizawa hasta las cuatro…

-Si, entiendo.

-De modo que me preguntaba… si podríamos hablar durante la cena… pero no en la casa.

-¿Cena?

-Si. – Sonando algo nervioso añade.- Una cena… en un restaurante.

-Lo último que debemos hacer es salir juntos. ¿Sabes como se pondrían los medios? – Declara ella relajándose en su silla y jugando con el cordón del auricular del teléfono. Una tenue sonrisa además de un halo rosa se posaba en su rostro añadiendo.- ¡Nos pondrían como pareja!

-Lo ultimo que necesita tu reputación. – Declara Shaoran muy relajado.

-Exacto. Mejor en la casa.

-De acuerdo. Meiling dijo que saldría a cenar con Fuutie y unos modelos. Parece estar más que entusiasmada de conocer uno de esos directores de agencia.

-¿Quiere ser modelo?

-Asegura que es un paso para su éxito. Meiling a veces es incomprensible.

-¿Lo dices porque parece estar empeñada en casarse contigo?  –

Shaoran no contiene una risa: el tema en conversaciones de Fuutie, Tomoyo y Sakura, en presencia del varón había sido precisamente Meiling. Shaoran no se intimidaba por los deseos de su prima y así lo había recalcado en una ocasión anterior aquella misma semana: Quería a Meiling pero no era su idea de novia. – Creo que Meiling aun no ha captado la idea de que no quiero casarme. Ahora mismo resulta contraproducente.

-Creo que se conformaría con ser tu novia.- Responde ella con cierta coquetería.- Como todas las mujeres del Oriente.

Shaoran la escucha con atención: Detecta el dejo divertido de su voz. Los últimos días habían estado así cuando hablaban por teléfono aunque cuando estaban frente a frente evadían miradas y contactos.

Shaoran Sabía que había química y le temía a ello. Se divierte con su proposición y añade el hombre sin responderle.- Hasta esta noche… Sakura.

Sakura colgó la llamada sintiéndose que saltaría cualquier momento en su silla.

-Tonta- Dice en el presente dentro de la limosina mientras esta recorría parte de la ciudad para llegar a su destino. Iba sola. Así era que le tocaba llegar.

La Cena no se dio con Shaoran Li. Tampoco cualquier otra conversación civilizada entre ellos. Simplemente se negaba a escuchar sus razones: las pruebas estaban allí: en tinta y a color. La imagen de Tomoyo Daidouji y Shaoran Li muy cómodos en un sofá y bastante íntimos fue la que deshizo toda ilusión que pudo haber tenido días antes sobre Li.

Cuando una llamada le despertó de sus pensamientos, tomó el teléfono como una autómata. – ¿Si?

-Sakura. – Dice la voz  saludándole pero se notaba  algo agotado y débil.

-Señor Li – Refiriéndose al padre de Shaoran.- ¿Pasa algo?

-Creo que… – haciendo una pausa. – No podré asistir al lanzamiento.

-¡¿Qué?! Señor Li…- Dice incorporándose parcialmente. -¡Tiene que asistir! Limaría asperezas con los medios.

-Sakura no me siento muy bien. Ya llamé a Wei y le he informado y un vehiculo lo trae hasta acá. – Sakura se preocupa y Li lo previene diciéndole.- Tranquila. Son achaques de hombres enfermos. Disfruta la fiesta. Te lo mereces, Sakura.

-Señor Li: Cuanto lo siento. Espero en verdad que se recupere.

-Muchas gracias, querida. Que te diviertas. – Ahí cortando la llamada.  Sakura se quedó mirando el aparato unos segundos antes de guardarlo en su bolsito de fiesta. Notando que apenas cabía allí. Mirando su atuendo nota que tal vez estuvo algo equivocada con Tomoyo al elegir tal atuendo tan elegante.

El vestido era una pieza enteriza que escotado en la parte superior llevaba solo unos aretes con esmeraldas y pequeñas perlas incrustadas que le prestó su amiga.  Para rematar llevaba una especie de cintillo en su cabeza hecho de diamantes y perlas que daba alusión a una pequeña tiara dándole un aire de realeza. Había sido maquillada con esmero y bajo las instrucciones de su amiga y sus cabellos parcialmente recogidos.

No tenía idea de porque se dejó convencer por Tomoyo: le tuvo pena pues por alguna razón desde que volvió de la playa, estaba muy callada y hasta retraída pero captaba la mirada de Sakura y de una vez sonreía. Su amiga le preguntó en más de una ocasión que ocurría pero Tomoyo astutamente no le decía nada.

Sakura admitía que estaba enojada con Tomoyo y no podía ser culpada por ello. Aunque accedió a todo lo que se refería de su vestuario ella y Sakura tenían sus diferencias y eran notables. Más que todo por el artículo que salió al otro día de la llegada de la playa y los medios se hicieron eco.

-Tonta.- Se acusa nuevamente al momento que la limosina llega al recibidor del lugar y los flashes no se hicieron esperar para ver si se trataba de la pareja del momento que iban allí.

Tomoyo y Shaoran.

Muchas cosas pueden pasar en cuestión de días. Y Sakura estaba mas clara de ello que cualquiera.

*-*-*-*-*-*-*-*-*-*-*-*-*

En el otro lado de la ciudad, una joven de ojos amatistas terminaba de darle una última revisada a su atuendo que variaba totalmente de alguien que vestía de manera hippie la mayor parte de sus días y discutía al  mismo tiempo con su madre por el teléfono. Desde que tomó la llamada, Tomoyo se había arrepentido pues su madre ni siquiera se tomaba tiempo para tomar aire. Expresaba todo lo que opinaba con relación a aquella noticia que había cruzado fronteras.

Esta continuaba diciendo.-… Entonces la noticia se ha hecho eco aquí querida: ¡No de otra persona que el Heredero Li! …- se notaba más que feliz y Tomoyo trataba de interrumpirle pero ella comenzaba nuevamente. -… me han llamado a la oficina de diez revistas y diarios pidiendo una entrevista con la madre de la “Princesa de los Diamantes” – El dejo de satisfacción estaba mas que claro.- . debo decirte que es un cambio radical querida: De un simple doctor a un empresario poderoso. y que cambio de corazón. Ya decía yo que lograrías superar lo de Touya Kinomoto.

-.Mamá. Lo de Touya no se supera como si cambiara de marca de detergente, por favor- Habla con mucha seguridad y firmeza.- Shaoran Li y yo no tenemos nada…

-Pero querida. ¡Las fotos!

Esas fotosgruñe con exasperación mirándose nuevamente al espejo y decidiendo si ir finalmente o no a esa gala. – Esas fotos no son verdaderas… bueno si lo son, pero no lo que expresan.

-¿Cómo es eso? – Pregunta su madre notablemente confundida. -¿Lo son, o no lo son?

-Son reales pero…

Eso es lo que cuenta– Le corta ella.- ¡Bueno, tendremos mucho de que hablar cuando vaya de visita allá!

-¡¿Qué?! ¿Cómo así?

-¡Querida!  ¿No supondrás que entres en esa relación con ese joven y no conozca a la familia?- ríe con optimismo y Tomoyo trata de decir algo pero su madre se adelanta diciéndole.- Además es lo que he dicho a los medios “Trataré con el joven una vez vaya a ver a mi hija a Hong Kong. Hasta entonces me eximo de hacer comentarios”

Tomoyo en aquellos momentos deseaba marcharse a la India. El asunto de las fotos le trajo problemas con Sakura y ahora su madre creía todo lo que decían los medios. ¿Qué más faltaba?

-Madre: no tienes porque dejar tus asuntos en Japón por venir a verme… es una pérdida total de tiempo… y no hables con los medios.

Tomoyo: Es definitivo que necesitas a tu madre de tu lado querida. No tienes porque preocuparte acerca de mi tiempo, pues lo dedicaré a lo más importante y esa eres tú. En cuanto a Li Shaoran, está mas que claro que te había subestimado: ¡si sabes elegir hombres de carácter! Pensé que mis esperanzas estaban perdidas cuando te involucraste con alguien como Touya Kinomoto.

-¡Mamá! Nunca has reprimido mi amistad con su hermana… ¿Por qué denigras tanto a su hermano? ¿Por qué solo es médico?

No querida.- Expresa con cierta bondad que Tomoyo prestó atención.- No denigro a Touya Kinomoto por ser médico.- haciendo una pausa.- ¡Lo hago por ser hijo de su padre! – Gruñe exasperándose haciendo que a su hija se le formara una enorme gota en su frente.- Fujitaka Kinomoto se casó con una mujer diez años menor que él… ¡Nadeshiko era una niña apenas! – Ruge y Tomoyo tuvo que alejar el auricular de su oído para que no le dejara sorda.

-Mamá: Deja al señor Kinomoto fuera de esto…

Me exasperaba que tu siguieras los pasos de mi amada Nadeshiko! Cayendo en las garras de esos… de esos…

.-Mamá Tengo que dejarte. Llego tarde a la gala…

AH hija! Claro. Disculpa. Luego te llamo para coordinar los planes de mi ida a visitarte. ¡Tengo tantos deseos de ver a Sakura también!

La llamada fue colgada y Tomoyo se quedó un instante con el auricular pegado al oído antes de colgar. Su madre siempre fue ciega por el rencor hacía Fujitaka y pensó que las cosas se habían disipado. Entonces, ella y Touya comienzan a salir.

-¿Quién me dijo a mi que aquello funcionaría? – Suspiró observándose nuevamente al espejo para notar su vestido de tirantes finos y cabellos sujetos en un precioso moño  alto donde escapaban unos rulos indomables que caían suavemente por sus hombros semi desnudos.

En lo alto del moño tenía un prendedor con pequeñas piedras del color de su vestido.  El vestido a la altura de su muslo comenzaba a abrirse tenuemente para mostrar un lado de su piel blanca y pálida, pero no mucho para así moverse con libertad en aquel vestido estrecho. Su cuello estaba adornado con una gargantilla de fibra azul de donde colgaba un prendedor con una gota de perla. Exquisitamente maquillada se disponía a darle alcance a Sakura quien una hora antes se había marchado para llegar a tiempo.

O para evitarla. Ahora mismo no le daba importancia al asunto: aunque al principio  le había divertido el hecho que Sakura presentara signos de desconfianza cuando se trataba de ella y Shaoran, ahora era una carga mas que una diversión: Sakura  apenas le hablaba mas de lo necesario como aquel día que debía ser un evento de magnitudes que las aliara en vez de separarlas.

Pero lo ocurrido días antes en el edificio corporativo de empresas Li, sobrepasó todas las expectativas. Mientras Tomoyo salía hacía los pasillos de la enorme mansión para dirigirse a la limosina que le esperaba en el exterior, recordaba los eventos acaecidos desde que salió del ascensor días antes.

Notaba las miradas curiosas de todos aquellos que se encontraba en el pasillo pero no le prestaba atención: no era la primera vez que llamaba la atención y algunos de esos rostros eran desconocidos para ella y otros familiares pero que le mirasen de aquella manera no le sacaba de quicio.  Ya cuando llegó al área donde estaban las oficinas de Sakura, todos en aquel departamento estaban reunidos en dos grupos: uno observaban un televisor que había en un extremo que se usaba para notar los movimientos bursátiles y noticias financieras del mundo. Del otro lado había un grupo de seis o siete personas todos, agachados hacía un escritorio viendo algo.

Entre ellos, Tomoyo notó la mirada de la asistente de Sakura, quien tosió consecutivamente al darse cuenta de su presencia en el lugar. Todos los que observaban en el escritorio se dispersaron simuladamente y sea lo que tenían viendo delante de ellos, ya no estaba cuando Tomoyo se aproximó. – ¿Está Sakura en su despacho?

Misa observó nerviosa la puerta cerrada y las cortinas corridas dando privacidad al despacho de su jefa y responde a Tomoyo.- Ahora mismo está algo indispuesta señorita Daidouji. – Bajando su voz.- ¿Por qué no va a casa…

-¿Indispuesta? – Observando su reloj y luego a la asistente preocupada.- Hablé con ella hace una hora y dijo que podía recibirme.- Sacando un sobre largo de su bolso añade.- Tengo las fotos preliminares para la campaña.

-Ahora no es un buen momento. – -Insiste Misa.

-Si está tan enferma, debería irse a casa.

-No dije que estuviera enferma- Añade bajando la voz para que su jefa no le escuchara.- Dije que estaba indispuesta.

-¿Acaso no es lo mismo?

-En este caso no, Señorita. – responde bajando aun más la voz.

Tomoyo miró a los ojos de Misa y pudo detectar cierta hesitación. -¿Ha ocurrido algo?

Misa miró nuevamente la puerta y añade—Será mejor que hable con ella luego…

-No soy de las que huyen, – observando alrededor las miradas dudosas de los presentes.- ¿Que es lo que pasa?

Misa iba a hablar cuando la puerta detrás de ellas se abrió.  Sakura estaba frente a ellas y aunque venía con un rostro pálido, su rostro se desencajó al ver el rostro de Tomoyo. Su sonrisa era forzada cuando le saludó.- ¡Tomoyo! ¿Qué haces aquí?

Misa sigilosamente se alejó de ambas jóvenes a seguir con su trabajo. Tomoyo notaba las miradas ya para nada sutiles sobre ellas y sonríe inocentemente para decir.- Traje las fotos preliminares… ¿Qué es lo que pasa?

-¿Pasa?

-Misa expresa que estás indispuesta. ¿Que ocurre?

Sakura niega con su cabeza para sonreírle forzadamente. Tomoyo nota cierto vacío en su mirada.- No me pasa nada.

-¿Segura, Sakura?

-Si claro- Sonríe nerviosa y expresa- Tengo algo que hablar contigo. – Indicándole la oficina.- Por favor…- Tomando el sobre con las fotos de las manos de la amatista.-Misa: que nadie nos interrumpa por favor.

Misa asintió y las vio desaparecerse por la puerta de la oficina de su jefa. Los demás se acercaron hasta donde podían para escuchar lo que se diría allí dentro.

-¿Shaoran? – Preguntaba en aquéllos instantes Tomoyo a Sakura que tenía varios diarios en su escritorio.- ¿Que dices?

-¡Podía imaginármelo de él!  De todas maneras parece más que agradable contigo. ¡Pero  no de Ti! No tienes ni dos meses de haber roto con mi hermano…- Expresa ahogándose con sus palabras. -¡Pensé que querías a Touya! Aunque fuera un poquito Tomoyo.

Tomoyo observa el rostro desencajado de su amiga y sabe que algo no anda bien: Sakura tiene los ojos llorosos más no suelta una lágrima. Sus labios temblaban parecían conteniendo una cólera que aun no se notaba en totales proporciones.

O parecía una muchacha con el corazón y las esperanzas rotas: Como aquella vez que invitó a Yukito a salir cuando tenía trece años y él se negó. Sakura luego de aquel desplante lloró por horas en su regazo.

-Sakura: no se que hablas.

Sakura no soportó su negación y el rostro limpio reflejado por parte de su amiga. Extiende en su escritorio uno de los diarios encima de su escritorio. Era el diario matutino y en grandes letras se leía “Encontrada la princesa de los diamantes”  mas abajo una foto de una pareja en la penumbra: sus cabezas muy juntas. Reconoce ese lugar… reconoce aquellos cabellos… la pareja parecía en aquel ángulo…

-¡No puedo creerlo! – Grita levantándose. – ¿Cuándo tomaron esto? ¡ES sorprendente el coraje de esos sujetos…!

-¿Y crees que yo si? ¿Cómo pudiste Tomoyo? – La amatista lee los pequeños títulos debajo de la foto que explica “Romántico fin de semana”. En otro diario se leía “Escape de Li: ha tomado ya una prometida” u otro que decía “Li y su amante: ¿hijo sigue los pasos del padre?” – ¡Y en la apertura de la nueva campaña! ¿Sabes el daño que esto le hace a la empresa?

-Sakura: Estas fotos no son lo que parecen…- viendo como ella misma sino se distinguiera en ellas pensaría que se están besando. La cara de ella no se ve y la sombra del mentón de Shaoran da la impresión de que iba a besarla. – Estábamos charlando aquella noche…

-¡No por lo que dicen estas fotos! O los artículos dentro. ¡Hablan que uno siguió a la habitación al otro…!

-¡No puedo creerlo! Sakura: Nosotros no… jamás…

-¡Díselo a los medios que se han vuelto acechadores con la noticia!   ¡Ahora mismo la central de teléfonos dejó de tomar las llamadas queriendo corroborar estas fotos! Si es cierto que Li tiene ya una novia… si eres en verdad amante… que si vives en la misma casa… – Hesitando en lo último – Que si era verdad que se habían acostado juntos ese fin de semana.

-¿Qué cosa? – Preguntó escandalizada y por supuesto abochornada. – ¡No es cierto Sakura! ¡Por Dios! Que cosas inventan los medios.

-¡Cuándo tienen estas fotos, pueden creer cualquier cosa!

-Sakura: te juro por nuestra amistad que Shaoran Li y yo no nos hemos acostado. Ni siquiera nos besamos…- Sakura la miró a los ojos y notaba que dice la verdad y con ello nota que Sakura se comienza a aplacar – Debieron ser esas periodistas venenosas: Shaoran rechazó a una de ellas. ¿Lo sabes?

-No no lo sabía – Admite sorprendida pero no menos inquieta.

-Lo hicieron como retaliación por el desplante de Shaoran. Ya pasarán estos chismes. Son solo rumores.

-¡Una foto vale más que mil palabras!- Señalando los diarios en su escritorio y Tomoyo dejó el que tenía en sus manos en ese escritorio.

-.Estás exagerando Sakura- Indica Tomoyo tratando de calmarla y nota que su amiga contiene un enojo notable y Tomoyo sospechaba el porque: Sakura y Shaoran habían compartido mucho aquel fin de semana y se notaban incluso más relajados con ellos mismos.

Tomoyo había notado que Sakura incluso llegaba a inocentemente coquetear con su mirada y dejaba embelesado a Li. Pero… ¿Acaso significaba que ella y Li… algo pasó entre ellos el fin de semana?

-No puedes ir a la fiesta acompañando a Shaoran… -Habla Sakura atrayendo su mirada.- SI quieres ir ve, pero lleva pareja.

-Sakura: no puedo hacer tal cosa… no tengo con quien ir…- Pensando a lo ultimo “Después de lo que le hice, dudo que quiera ir conmigo”

-¡Entonces quédate en casa!

-¡No puedo quedarme en casa y lo sabes! No puedo esconderme…

-.Algo tiene que hacerse como parte de control de daños. Ya llamé al relacionador público para hacer llegar un comunicado a los medios.

-Pero ¿Qué tiene de malo que Li tenga novia Sakura? – Atrayendo su mirada.- Es decir… ¿Es algo malo que Shaoran y yo…

-Desmentí ante los periodistas que tuvieras algo con él Tomoyo  ¿Cómo crees que me hace quedar que ahora si te vean con él?

-Ah, eso te molesta. Tu reputación. ¿Qué tiene de malo que hayas mentido primero y luego si digas la verdad? Eso no tiene nada de malo. Protegías la intimidad de Li.

Sakura entendía sus palabras y Tomoyo lo notaba por como su enojo iba disipándose de su mirada siempre alegre y jovial. –Ahora no es un buen momento.

-¿Y cuando será?

-Una vez la campaña se haya estabilizado en el mercado- Responde no mirándole sino a sus documentos que comenzó a revisar y firmar.

-. ¿Qué harás con Li? ¿Con quien irá a la fiesta? ¿Contigo?

Sakura la miró con incredulidad y cierta vergüenza en su rostro.- ¡Como crees! No. No me soporta…

-No me pareció en la playa Sakura- Explica sonriendo tenuemente.

Sakura hizo caso omiso a su amiga y marcó a Misa afuera para informarle.- Si, llama a la casa: diles que me quedo a trabajar hasta tarde. – Haciendo una pausa.- No, me quedo a trabajar sola… si, gracias. – Colgando la llamada y observa a Tomoyo para añadir.- Anda con cuidado. Para cuando salgas de aquí, de seguro el edificio o su entrada estará lleno de periodistas. – Ahí bajando su mirada.

-Sakura: – le llama tratando de atraer su mirada pero su amiga no responde y ella añade.- Eres y siempre serás mi mejor amiga: Espero que sepas confiar en mí… en las cosas que hago… ¿De acuerdo? Por ahora no tengo a nadie… Shaoran Li… nadie.

-¿Qué tiene que ver eso con todo? – Pregunta Profesionalmente como era su “Hábito” Últimamente aunque no engañaba a su mejor amiga -. Solo te pido a ti y a él prudencia. Mas ahora, que todos los medios están sobre nosotros.

Alzando una ceja pregunta con presteza.- ¿Acaso no te importaría que Shaoran Li y yo saliéramos?

Tomoyo pudo notar la hesitación en la mirada de Sakura y los segundos que transcurrieron para que pudiera escuchar un exhalo algo desesperado y añadiendo con rapidez (notando nerviosismo también)- Claro que no. ¿Por qué habría de importarme?

Pero Tomoyo sabía que no era verdad. A Sakura le importaba y mucho. Tal era su importancia que los sentimientos de su amiga iban evolucionando y la dirección era clara: hacía Shaoran Li.

Los observó aquel fin de semana y sabía que algo se veía allí: ambos pasaban los días hablando y hasta fueron a montar bicicletas por las calles de la ciudad costera como dos adolescentes.

*-*-*-*-*-*-*-*-*-*-*-*

Hace mucho tiempo que no montaba bicicleta- Admite Sakura en aquellos instantes al hombre. -¡Shaoran: Espera!- le gritaba pues Shaoran iba adelante dada su condición física ganaba terreno dejando a la chica de ojos esmeraldas atrás. -¡Shaoran!

-¡Vamos Kinomoto! Pensé que siempre ganabas todo lo que te proponías. – Grita él metros adelante esperando que Sakura terminara de subir la pequeña colina en bicicleta. Admiraba aquellos shorts que la joven llevaba puesta con aquella ligera franela de algodón y los cabellos sujetos en una coleta.

Despertó de sus pensamientos encontrándose con la parte de atrás de una limosina acompañado de su hermana. Esta iba en silencio al igual que él inmersa en sus pensamientos. Contrario a él, Fuutie lo observaba de tanto en tanto, tratando de adivinar que pasó entre él y Sakura.

Shaoran pensaba por su parte en Meiling: Esta se había puesto como un demonio en cuanto aquellas fotos se habían hecho públicas. Le armó un melodrama como si hubieran estado comprometidos por mucho tiempo y se negó a ir a aquella fiesta de Diamantes Li.  No que a Shaoran le interesara si iba o no. Quería evitar a toda costa conclusiones de los medios de quien sería su novia o esposa.  Ya aquella semana, había tenido bastante con los chismes de los medios.

Tratando de aligerar el ambiente declara- Deberías estar feliz: el evento del año. Sin embargo, pareciera que te diriges a la ahorca por el rostro que traes…

El guapo rostro de su hermano menor le devolvió una mirada de sorpresa y también de nerviosismo.- tengo mucho que pensar.- Aclara y Fuutie procura enderezar su corbata de pajarita que estaba torcida.

-Procura tratar de no matarte con Kinomoto delante de los periodistas.- Haciendo una pausa- O con Hien. – Añade para curiosidad de su hermano.

-No te disgusta encontrarte con él.

Fuutie se sonroja dirigiendo su mirada a la ventana.- ¿A ti si te disgusta?

Shaoran lo piensa unos instantes. – Trataré de evitarlo.

-¿Y si no puedes?

Shaoran le mira con atención para decirle.- Lo saludaré con cortesía. – Fuutie le mira un instante a lo que Shaoran prosigue para decirle. – Sino puedo evitarlo…

-Hermano.

-No puedo cambiar el pasado.

-.Kinomoto se negó de venir contigo esta noche… – Atrayendo su mirada- Ella me lo comentó.- Encogiéndose de hombros.- Noto que ya no se llevan tan mal.  Pero tampoco parecen llevarse bien estos últimos días.

-Kinomoto está molesta. Supongo que es por las fotos que salieron ésta semana en los medios….

-No la culpo.- Dice sutilmente.- Si no me hubieras explicado, también las habría creído. – Shaoran le observa de reojo a su hermana.- No que me molestara en verdad: Daidouji es muy linda.

-Si. Pero ella no tiene intensiones románticas conmigo. O yo con ella. – Frunciendo su rostro añade- Ya quisiera desaparecer esas fotos de la faz de la tierra.

-Yo recorté esas fotos… – Sonríe complacida y Shaoran le observa en hito – ¡Te Ves tan adorable! Y te aseguro que no fui la única: Las demás seguro las recortaron también-.

Shaoran sintió su rostro arder. ¿Qué clase de hermanas le habían tocado a él? ¡Cuatro incoherentes criaturas, eso es claro!

. – Pero tienes que admitir que con quien no se lleva bien es con Mei. – Shaoran le observa- Primero le achacaba que tenía intensiones de quedarse contigo.- Ahí Shaoran se mueve incómodo en su asiento.- Luego de llevar a Tomoyo y ponerla frente a ti. – Ahí observando con intensidad a su hermana. – Luego no deja de hablar de todo lo que pasa con todos nuestros parientes…- suspira resignada- Y sabiendo lo extensa que es la familia… todo es posible. ¿Sabes que el tío tiene problemas económicos?

-¿En serio?

-Si. Malos negocios en el transcurso de los años. – Haciendo una merecida pausa. – No quiero acusar a Meiling de interesada…- haciendo otra pausa.- Pero sería muy conveniente que decidiera casarse contigo ahora… justo ahora. – Añade con presteza. Hace una pausa para declarar finalmente.- ¿Crees que debemos de preocuparnos y…

-.Fuutie- Dice Shaoran con cierta pizca de precaución.

-No es que le diga que es una aprovechada. Pero Xiao Lang: estuvieron comprometidos cuando eran jóvenes. Ella decidió no casarse contigo. ¿Recuerdas? Se involucró con aquel muchacho que tenía varios negocios en aquel pueblecito y se olvidó de ti.

-Su corazón decidió por ella.

-Y el tuyo también: no luchaste por ella… simplemente te conformaste.

-Basta Fuutie. – Solicita Shaoran tajante molestándole aquel tema. – Tengo en diez minutos que enfrentar una ola de reporteros y curiosos: también la cara de pocos amigos de Sakura. No necesito añadirle tus conjeturas taladrando en mi cabeza también.

Fuutie cayó. Notaba que a Shaoran le incomodaba en cierta forma la presencia de su prima en la casa. Mas aun con la discusión que encontró en la noche cuando Sakura había llegado a la casa.

Las voces llegaban hasta los pasillos del segundo piso. Fuutie se asomó por su puerta para escuchar las voces de Sakura y Shaoran parecieran discutiendo. Escucha cuando Shaoran replica.-… las circunstancias las exageras y lo sabes. ¡No hay nada entre Tomoyo y yo!

-¡Según ustedes! Los medios no se conformarán con las respuestas tuyas Shaoran. ¡Tan cerca del lanzamiento de imagen!

-¿Estás segura que lo único que te molesta es que es cerca de tu “Preciado lanzamiento”?

-Claro que es lo único que me preocupa.- Responde con voz ecuánime. – ¿Qué mas podría ser?

Su hermano tarda unos segundos en responder fuutie se asoma un poco mas para notar las siluetas de la pareja y escucha la voz de Sakura diciéndole.-… ¡Tendrás que soportarme hasta entonces!

-¡Tienes que saber que no confío en Hien! Jamás lo hice.

-¿Y en mi?

-silencio-.

-Tendrás que confiar en mi Shaoran. Es lo mejor para tu futuro. Tu carrera. Tú y Tomoyo tendrán que esperar.

-¿Acaso no me dijiste que crees en lo que dice Tomoyo?

-Así es. Pero no puedo confiar en ti. -.Añade con inteligencia.- Por Dios: mira las fotos Shaoran: Tal vez no había interés departe de Tomoyo, pero de ti podría haber cierta negligencia. Tienes que ser más responsable. Hacer lo que sea mejor para tu carrera.

-¿Por qué te importa lo que pase conmigo o mi carrera?

-Debo demasiado a tu padre.

-¡Mi padre, mi padre! ¿Acaso lo único que sabes decir es eso? – Ruge molestándose. -¿Crees que cometeré los mismos errores de libertinaje que él? ¡No lo soporto!

-.-Tendrás que soportarlo mas tiempo. Mucho mas… ¡Por lo menos hasta que te deshagas de mi! De ahí en adelante será asunto tuyo lo que decidas hacer con Diamantes Li.

-¿Quién te asegura que quiero deshacerme de ti?! – Pregunta su hermano y Fuutie trata de observar más de cerca. Pero aun así, solo alcanza en vislumbrar sus siluetas.

-…- Algo que Fuutie no escuchaba claro era dicho para concluirse con.-… olvídalo… no… voy… -tomando una bocanada de aire escucha a la chica decirle.-… Un error que cometas ahora, lo pagarás por el resto de tu vida.

*-*-*–*-*-*-*-*-*-*-*-*-*-*-*-*-*-*

Sakura observa distraída la llegada de muchas personas a la fiesta pero no ve a Shaoran por ninguna parte. Una palmada en su hombro le hace voltearse y ver al galante británico de ojos azules observando su mirada nota su aprobación y escucha decir.- ¡Querida sakura! Vaya que me dejas hipnotizado.- Inclinándose a besar su mano.- Divina visión que nos obsequias.

-¡Eriol: Que cosas dices! – Responde algo sonrojada pero agradecida por su cumplido.- Parece que será todo un éxito.

Sakura no deja de ver lo elegante que se ve el británico con su frac.

-Estoy viendo muchas personas presentes. Las confirmaciones fueron casi totales… pero falta el invitado de honor aun no aparece…

-Ya me doy cuenta…

El caballero nota su hesitación. Eriol dudaba mucho que Shaoran planeara dejar plantado a todos: Invitados, accionistas, inversionistas, periodistas y demás. – Tranquila: él no faltará.

-.¿Como puedes estar seguro? No estamos a mejores términos. Esto seria la estocada perfecta para vengarse…

-¿Vengarse de quien querida Sakura?

-De su padre… de mi – ahí observándole para ver si él sabía algo. Ahí escucha los murmullos y aplausos aislados provenientes de la entrada. Entre las luces de cámaras y murmullos de las personas allí congregadas Sakura nota con alivio la cabeza alta del heredero Li que hace su entrada del brazo de otra mas que Fuutie Li.

Sakura se extrañaba de sentir cierto alivio en su persona.

-¿No lo que esperábamos ver llegar, cierto? – Pregunta Eriol con la mirada de “Se algo y es divertido” presente en sus ojos y su sonrisa. Sakura lo mira algo aturdida por un segundo y él no evita sonreírle aun más. – O con “Quien” esperábamos verle llegar. En la guerra y el amor es lo mismo Sakura: Tienes que debilitar las defensas enemigas, antes de intentar un altercado a su corazón.

Sakura le observó con una mirada llena de consternación y curiosidad. Simplemente murmura.- Eriol: no tengo ni la mínima idea de lo que acabas de decirme…

Eriol sonríe más enigmáticamente mientras observa a Shaoran quien responde las preguntas de los periodistas, también tratar de ver más allá de las luces de los flashes de cámaras. -¿Damos una vuelta por el salón antes del discurso de bienvenida? – Extendiéndole su brazo caballerosamente.

Sakura sonríe tenuemente antes de tomar su invitación y Shaoran puede verlos entre los cuerpos de los periodistas y curiosos que se han acercado a felicitarle e interrogarle. El cuerpo de Sakura, bellamente ataviado y resaltando sus notables cualidades pasea en su mirada y también se queda grabado en su estomago sintiendo que tal vez su estomago no resistiría su presencia mucho tiempo.

¡Se sentía tan nervioso como un colegial! Su roce los últimos días con la ojiverde no era lo que cualquiera esperaba menos él. Pero tal vez, aquel ambiente sería la oportunidad idónea para aproximársele y limar asperezas.

Solo una pregunta rondaba su cabeza: ¿Qué hacía ella con Hiragizawa? ¿Acaso habían llegado juntos?

¡No podía esperar mucho para saciar su curiosidad!

—–Continuará.

Bueno bueno… la verdad que más incomoda no podía estar esta susodicha fiesta. Casi nadie de los protagonistas desea estar ahí y al mismo tiempo, sus sentimientos están a flor de piel y otros simplemente desechan la idea de pensar lo que están sintiendo. Jajajaja. Gracias por los rr llegados a la publicación de este séptimo capitulo. Agradezco todo el apoyo recibido al igual qué sus interrogantes.

Espero que les haya gustado el retorno a casa y “Al mundo real” aunque con sus repercusiones: Ya Meiling se olfatea algo pero nada, nada superara lo que se viene en el octavo capitulo. Tomoyo defiende su amistad con Li y rectifica que nada a pasado mientras que Eriol se siente desplazado por Li aunque su instinto le dice que no hay nada de que preocuparse… pero ¿Acaso sus ojos y las fotos engañan?  A Eriol le falta aun la prueba mas fuerte acerca de Tomoyo y sus sentimientos a ella… ¿Debe rendirse ante este imposible o creer mas que de la amistad que Tomoyo le ofrece puede haber algo mas? ¡Esperemos que ella si piense las cosas!!!

Avances capitulo ocho. El baile sigue y para varios de ellos, dura demasiado para su gusto. Eriol analiza que es mejor ¿No tener a Tomoyo o ser solo amigos? Por ahora se conformará con uno de los dos aunque le duela.  Shaoran y Sakura sienten su tensión y saben que hay algo mas… pero ¿Quién y como dará el primer paso? ¿Qué pasa cuando bailas con tu enemigo? Cosas surgen… sentimientos…y dolor… dolor de recordar un pasado que pensaste que estaba enterrado.

Pasan unos cuantos días desde la fiesta y dos permanecen en distancia… aunque de cuerpo… la mente es otra cosa. Puede jugarte trucos… o ¿Ves la realidad en ella? Un nuevo personaje entra a causar conflictos. Eriol cree que el pasado y el dolor puede quedarse en Inglaterra… pero ¿Acaso siempre le seguirá el estigma de la vergüenza y el sufrimiento?  Tomoyo conoce a alguien y no cree lo que sus ojos le muestran y cierto Moreno toma “Medidas extremas” al ver las fotos de Tomoyo con Shaoran y por supuesto otras de Sakura y Shaoran… ¿Qué puede hacer para proteger a su hermana?