Capitulo 6 – Revelaciones y Primer contacto

La visión de aquella arena blanca e intenso azul  del mar que se pierde con el cielo perfecto en que no había una nube, ha sido el escenario perfecto aquella mañana de viernes, para la entrevista del poderoso magnate y las dos reporteras de la revista de sociedad que estaban mas que entusiastas en descubrir muchos eventos en el pasado de aquel joven empresario.

Está de mas decir que desde el segundo balcón de aquella residencia blanca con un estilo costero, Sakura podía divisar a la perfección la terraza del primer nivel donde en un atractivo quiosco se encontraba Shaoran Li, sentado cómodamente en uno de los sofás con cojines mientras una de las reporteras le hace preguntas y él parecía responderlas con cierta actitud relajada que llamaba cada vez mas la atención de Kinomoto.

Contrario a lo que se pensaría en un ambiente tan cálido y con la brisa tibia del mar dándoles cara a cara a la residencia, Sakura vestía unos pantalones largos de sastre y una camisa de mangas cortas color verde claro. Tomoyo contrario a ella viste unos shorts muy veraniegos y una camiseta de espalda descubierta, lentes de sol y sus cabellos amarrados en una coleta.   Sakura la observaba a la perfección desde donde está, cubierta su mesa de memorandos también con  su ordenador portátil, teléfono inalámbrico además del diario del día anterior que mostraba el incremento bursátil de Diamantes Li en cinco puntos lo que podía considerarse el principio del ascenso de la empresa.

-Parece muy tranquilo. –Declara una mujer detrás de ella que venía con un vaso de té helado y se sienta a su lado. Sakura tenía la impresión que no hablaba del mar o del clima – El día de la entrevista se notaba tenso.

-El señor Li disfruta de los ambientes tranquilos.- Responde Sakura profesionalmente. La mujer (Señora de más de cuarenta con unos shorts hasta las rodillas y una blusa de tirantes, cabellos cortos y un labial rojo chino, demasiado escandaloso para  su complexión) sonríe ante su comentario.

-Mi colaboradora periodista parece haberse encaprichado con él.- Señala con su vaso a la mujer que hablaba con Shaoran en aquellos instantes. –Va a tener casi tres horas desde que empezó su entrevista. Y todavía faltan las fotos.

-No tiene porque desesperarse. Ya su turno llegará.

-No estoy desesperada, Kinomoto- Declara con astucia.- Sería interesante llevarme de aquí unas fotos del joven Li acompañado de cualquiera de ellas…- Señalando ahora a Daidouji.- Cuénteme de esa joven. La vi el día de la entrevista en la casa…

-Sus diseños están siendo usados como parte de la nueva campaña y relanzamiento. Es consultora de estilos del Señor Li…

La mujer ríe interrumpiendo el currículo  que Sakura tiene de Tomoyo pendiente a esas circunstancias. –Por favor Señorita Kinomoto: esa mujer es sumamente atractiva y se nota muy desenvuelta alrededor de Li. ¿Pretende hacer creer que solo es una consultora de estilos? – Guiñándole el ojo añade.- extraoficialmente… ¿No es alguna novia de Li…

-Lamento desilusionarla Señora Lang – Le corta Sakura con firmeza. – Lamento decirle que no. No tienen ningún tipo de relación. El señor Li no está involucrado con nadie.

-Hasta donde usted sabe Señorita.- Discute Lang con una sonrisa.- No está al tanto de su vida privada.

-En efecto. Pero supongo que sacrificar tantas horas a los análisis de todo el trabajo haciéndose y por hacerse en Corporación Li no mantiene una relación.  De existir una persona de este tipo en la vida del Señor Li, lo habría sabido de antemano.

-.No lo se señorita Kinomoto.- Declara la mujer con un gesto de fingida confusión para añadir.- Me doy cuenta que ustedes dos están totalmente desentonados.

-¿DISCULPE?

-No me lo tome a mal Señorita Kinomoto. Pero viéndolos a ambos noto que tal vez la situación del Señor Li tomando la compañía de su padre la incomoda.

-¿Por qué cree eso?

-Por la forma en que se miran. O la forma en que no se hablan o  no se miran. – Encogiéndose de hombros aparentando humildad o duda.- Ambos viven evitándose y no escapó de mi mirada que ustedes ni se hablaron durante la cena.

-Ambos estamos sumamente cansados Señorita Lang. Han sido unos días mortificantes y si no tenemos nada importante que decirnos no nos decimos nada.

-Ya veo… ¿Vive usted en la casa Li?

-¿Qué tiene eso que ver…

-Todo tiene que ver. – Interrumpe.- La presencia suya en la mansión Li da ha lugar muchas sospechas – Dice Lang con veneno.- Se sabe de antemano los rumores que existen de usted y Hien Li.

-Somos solamente compañeros de trabajo. -Insiste Sakura incomodándose. –Mas de una vez el señor Hien ha declarado que no tiene una relación conmigo. ¡Y hasta el cansancio yo lo he corroborado!

-Muy bien. Confío en su palabra Kinomoto, créame. – Dice la mujer con falsa modestia. –A mi me gusta trabajar con la verdad. Pero ¿Acaso usted ahora mismo…está involucrada con alguien?

-Estuve comprometida con un japonés, Señora Lang. Pero rompimos el compromiso y vivo actualmente absorta por mi trabajo. No he tenido ninguna relación con Hien Li o su hijo. También vive su hermana en la casa y ella está aquí también. – Poniéndose de pie de repente.- Si me disculpa…Tengo que marcharme a unas diligencias.

-Si, por supuesto señorita – Le disculpa la mujer observándole marchar. Vuelve su mirada abajo donde están los demás notando otro hombre llegar hasta donde se encuentra Tomoyo.

*-*-*-*-*-*-*-*-*-*-*

-¿Cómo le va? – Pregunta Eriol llegando hasta la amatista vistiendo una camisa mangas cortas azul celeste y unos pantalones vaqueros. Su peinado era desordenado al igual que el de Li por la brisa marina.

Tomoyo le observa un segundo notando su atractivo y su notable masculinidad además de elegancia.  Sin retirarle la mirada declara- Todo va muy bien – Bajando su voz para no ser escuchada. – Parece que la chica está cautivada por él. – Sonriendo tenuemente.- Eso dice mucho del éxito de este proyecto.

-.Todas las mujeres parecen estarlo- Declara con aparente inocencia y gracia pero Tomoyo descubre cierta sorna de su parte. – Voy esta tarde a dar una vuelta por el pueblo que está a veinte minutos de aquí… dicen que hay unos restaurantes de mariscos bastante buenos y sencillos… ¿Quieres venir?

Tomoyo sonríe tenuemente y Eriol nota un sutil bochorno en sus mejillas que le añaden más gracia a sus facciones marmóreas.- ¿Cuándo?

-Tal vez para la cena.- Declara Eriol notando uno de los mechones de Tomoyo ser batidos por el viento de mar que se intensificaba un poco en aquel instante. Le acomoda el mechón de regreso a su sitio y dice.- Perfecto.

Tomoyo sentía que sus pies le temblaban. Eriol era un hombre muy atractivo y pocas veces había hablado con él. Era gentil, considerado y todo un caballero.

-Tomoyo – Dice Li atrayendo su mirada atrás donde se encontraba Li quien estaba solo y la reportera se había ido a servir un poco de limonada a la mesa que estaba a pocos pasos.

-Voy.- Dice Tomoyo al sujeto. Eriol nota el cambio de voz de la amatista y luego dirigir su mirada a él.- De acuerdo. ¿A que hora?

-Tal vez a las seis y media. Iremos caminando. Son veinte minutos a pie.

-De acuerdo. Me gusta caminar.- Sonríe Tomoyo tenuemente.- Hasta esta noche.—Yendo adonde Shaoran se encontraba. -¿Qué pasa Li? – Pregunta a su llegada al sujeto. Shaoran notaba su sonrisa sutil y el ligero sonrojo.

-¿Qué pasa? ¿Te estás insolando? Estás algo inflamada…

-¿Qué? – Tocando sus mejillas y las sentía algo tibias. –Debe de ser el sol, si eso es.

-Siéntate en la sombra entonces donde no te de el resplandor.

-No te preocupes. Tengo bloqueador puesto.

-¿Y entonces? ¿Por qué el sombreado? – Tomoyo no responde y mira tenuemente atrás donde observaba a Eriol responder a una llamada a su móvil y caminar lejos del quiosco. Ignorando que se trae Tomoyo añade -.Olvida lo que te pregunto. Hay otra cosa más importante: Tienes que ayudarme…- Atrayendo su mirada.

-¿Ayudarte?

-Esta joven ha estado haciendo preguntas cada vez más íntimas. – Murmura entre dientes y Tomoyo tiene que aproximarse más para comprender lo que dice.

-Sabes esquivarlas.  Ya hemos practicado. ¿Cuál es el problema?

-Pareciera que fuera de una revista de corazón Tomoyo. – Dice algo turbado y muy nervioso observando a la mujer en cuestión. -¿De donde sacó Kinomoto estás mujeres?

-No fue Sakura. La recomendación vino del departamento de medios de la agencia publicitaria que está a cargo de la campaña.

-Como sea: esta mujer está dispuesta a torcer todo lo que digo para hacerlo parecer que soy un empedernido mujeriego.

-Esa no es la imagen que Sakura quiere de ti. – Dice pero a duras penas pudiendo reprimir una sonrisa.

-¿Y entonces? ¿Qué hago?

-Di que estás en una relación. Muy seria y cuando sea el momento de revelarla, sabrás hacerlo.

-¡Grandioso! Si digo eso, estarán más pendientes de mí en el cóctel. –Murmura por lo bajito. – Simplemente porque se supone que iré con mi pareja. ¿Entiendes?

-Si, tienes razón. Mejor di que no. Claro y tendido. Y que estás tan ocupado en la toma de la empresa que esperarás salir de todo estos compromisos para buscar a la persona perfecta– En aquel instante ve a Sakura que se aproxima a ellos. Voltea nuevamente a Li y declara.- Algo tiene que ocurrírsete. Simplemente a la mujer parece que le gustas.

Li gruñe por lo bajito y la presencia de Kinomoto en el lugar pareciera tensar las cosas. Ambos se observaron un instante.- ¿Cómo va la entrevista? – Pregunta la mujer ignorando lo que pasaba.

-Va bien. Shaoran va dominándolos muy bien. –Responde Tomoyo por Shaoran con una enorme sonrisa.

-Que bien. Entonces no te necesita aquí ¿Cierto, Tomoyo?

-¿Qué quieres decir? – Pregunta Li algo turbado por su actitud.  En verdad era poco lo que habían Sakura y él hablado desde el pequeño altercado en la cocina días antes. No hablaban más de lo necesario y ninguno de los dos rompía aquel distanciamiento.

Aunque extrañamente a Shaoran le atrajo un instante el hecho que Sakura se haya aproximado a ellos.

-Que podrá dispensar de Tomoyo un par de horas… – Sakura añade con seriedad y agrega a las miradas interrogantes del par.- He sabido que en el pueblo hay una tienda. Necesito unas cosas y quiero que me acompañes.- Ahí dirigiéndose a su amiga.

-¿Cosas?

-No traje unas cosas que me hacen falta. Necesito ir a comprarlas.

-Creo que ellos no tendrán cargador de teléfonos portátil o cartuchos de impresora, Kinomoto- Se burla Li sonrojando a la chica. –Todos los que vienen aquí conocen el concepto de vacaciones.

Sakura quería responderle: Decirle con todas las ganas que estaba harta de su personalidad y su actitud o comentarios sarcásticos  contra su persona. Pero lo pensó mejor: no le daría el gusto de verla perdiendo el control. ¡No, señor! Prefería retirarse con la frente en alto y no con el rabo entre las piernas dándose por vencida.

-Creo que reiniciarán su entrevista-Señalando con una cabezadita a la reportera que se dirigía a ellos. – Tomoyo: Vamos.

Con una mirada de compasión ante la mirada de Shaoran de profundo temor a la mujer, ella no encontró excusa para Sakura y asiente a su amiga. –Nos vemos luego Li- Declara Tomoyo yendo con Sakura quien avanzó antes de ella para no verle la cara a Li o despedirse de él.

*-*-*-*-*-*-*-*-*-*-*

-Definitivamente es cruel lo que has hecho Sakura- Discute Tomoyo una vez ambas descienden del jeep enfrente de una pequeña tienda de ropa veinticinco minutos después.- El pobre necesitaba ayuda para controlar esa entrometida reportera. Se encontraba en una situación incómoda. – siguiéndole el paso a su amiga que todo el camino se limitó a callar y escuchar añade. – La mujer simplemente le gusta Li y le ha estado haciendo preguntas un tanto intimidantes.

-.Tiene que aprender a defenderse solo de los medios sin necesidad de tener ayuda, Tomoyo. – Discute Sakura a su amiga. –O de las mujeres.

-¿Sabes? – Dice ingresando a la tienda y siguiendo a Sakura quien parecía dirigirse primordialmente a la sección de ropa de damas. –Por su actitud, creo que Shaoran no sabe conducirse con las chicas- Allí atrayendo la mirada sorprendida de Sakura.

-.¿Como se te ocurre? Debes de estar equivocada. – Volviendo su mirada a los vestidos conjuntos muy veraniegos allí. Sakura saca uno del colgador y observa su terminación. – Xiao Lang Li, es un hombre seductor Tomoyo y no le intimidan las mujeres.

-No le intimidarás tú, querida Sakura- Dice Tomoyo con un tono cantarín.- Esa reportera lo pone nervioso.

-¿A que vino este tema de conversación? – Pregunta a los pocos segundos y nota que Tomoyo comienza también a hurgar entre las ropas exhibidas en el establecimiento. –No se porque lo traes a colación.

-Hablábamos de lo cruel que eres con Li…

-¿Cruel? ¿Yo? – Replica incómoda ante la referencia de su amiga.- Ah Claro, se me olvidaba que no puedes ser imparcial en esta situación.

-¿A que viene esto?

-¿Y todavía me lo preguntas? ¡Vamos Tomoyo! Se que a ti te gusta Li.- Dice Sakura con cierto recelo y notaba la tensión y preocupación en la mirada de su amiga. Luego el porte se suaviza pero su mirada era de una tenue incredulidad.

-¿Desde cuando eres tan observadora?

-¿Pensabas que me quedaría tan ingenua como en la preparatoria Tomoyo? ¡Ya estoy bastante grandecita! – Exclama sorprendida que aun su amiga la tomara por ingenua.

-Bien. Te subestimo y me disculpo. –agrega con presteza. Observa a su inseparable compañera con cierta curiosidad al preguntar. – ¿Y este repentino interés en mi vida privada? Recuerdo cuando me involucré con tu hermano que no te pusiste en esta actitud. ¿Por que ahora?

Si, ¿¿Por qué ahora? Se preguntaba en aquellos instantes la muchacha de ojos verdes observando el rostro de expectativa y satisfacción de Tomoyo. ¿Qué tenía de malo que Tomoyo y Li tuvieran algo? Ella era su mejor amiga. Solo le deseaba la felicidad.

Pero ¿Su felicidad se encontraba en alguien tan complicado como Xiao Lang Li? Era conflictivo y testarudo. Era atractivo e inteligente. Era algo despistado pero audaz. Valiente pero algo intimidante.

¿Por qué no podía aceptar aquello entre ellos como se presentaba?

-Xiao Lang Li no es una persona de las que pudiera verte por el resto de la vida… es alguien…

-¿Si? – Pregunta ella ante el silencio repentino de su amiga.

-No fiable. – Concluye luego de analizarlo unos momentos.

-¿No fiable? Sakura- Suelta una carcajada que hace abochornar a su amiga.- Tendrás que buscar una razón mas viable para justificar porque no- guiñándole el ojo.- Es alguien muy cortés, sincero, animado, algo serio si, pero su modestia es inexistente en la actualidad departe de los hombres.  Sin contar que tiene un gran poder monetario.

-¿Acaso te interesa por dinero?

-¡Claro que no! Pero el dinero no cae mal y tampoco tendré segregación a su persona por ello. Igual yo tengo dinero por las empresas Daidouji, podemos optar que es un enlace más que perfecto.- Sonríe para perturbación de su amiga.

Sakura tenía un rostro de total incredulidad y Tomoyo aparentando que no lo había visto toma una de las prendas para decirle segundos después.- Voy a medirme esto- yendo a los vestidores para luego a solas aguantar entre sus manos las ganas que tenía de soltar carcajadas por el rostro de su amiga que quien lo dijera o no, seguía siendo muy despistada.

Sakura por su parte observa los dos vestidos veraniegos que tiene en sus manos y por un instante pensó en colocarlos en el perchero nuevamente: las ganas de hacer compras había mermado. Pero un nuevo interés cruza su persona para dirigirse al vestidor con dos tallas adecuadas para medírselas.

*-*-*-*-*-*-*-*-*-*-*-*

Tomoyo tratando de concentrarse en el presente para no arruinar el maquillaje terminaba de colocarse un poco de rubor y no podía sonreír al pensar en aquel extraño hombre de mirada azulada. Debía admitir que era muy guapo teniendo cierto aire de misterio en su persona que lo hacía muy atractivo. Debió de no aceptar la invitación pues parecía una cita. Pero necesitaba alejarse un poco de Sakura y Shaoran y dejar que esos dos solucionaran cualquier problema (pues los tenían) entre ellos.  Y debía admitir que se sentía un tantito nerviosa al llevar a cabo aquella cita.

Terminaba de colocarse su brillo labial cuando su teléfono portátil sonó y se extrañó. Pensó inicialmente en su madre con quien había hablado dos días antes y le comunicó que estaba algo afectada de salud por un resfrío.  Tomoyo jamás había sido muy apegada de su madre gracias a los negocios de Sonomi pero le tenía cariño. Por su parte Sonomi quiso criar a una mujer fuerte e independiente y lo había logrado pero con un pequeño percance que la mujer no quería admitir en voz alta y era que tal vez Tomoyo se había vuelto demasiado independiente para su gusto.

Tomoyo fue autónoma cuando eligió ser novia de Touya Kinomoto.- Relación que Sonomi jamás aprobó pero jamás se lo dijo- nunca la contradijo. Simplemente dejaba que las cosas siguieran su curso pues suponía que eran tan diferentes que terminarían rompiendo la relación.

Tomoyo sabía muy profundo en su ser las expectativas de su madre con ella: quería que tomara las riendas de la corporación una vez ella se retirara del negocio. Pero Tomoyo tenía una perspectiva totalmente diferente de la vida y de lo que deparaba su destino.

Aunque se sorprendió de la llamada de su madre dos días atrás, luego pensó que tal vez solo tal vez, su madre le extrañaba a su lado o al menos, verle en casa. Pero lo que no se esperaba era la voz masculina que le habló por teléfono y le ocasionó un repentino retozo de su corazón.

-¿Tomoyo? – Preguntó la voz varonil ocasionando una notable extrañeza en su interlocutora.- ¿Tomoyo? ¿Estás ahí?

-Si. – Declara cuando se recupera de su sorpresa.- Si, estoy aquí. Por un momento la comunicación se interrumpió… – Miente la amatista.

Silencio.

-¿Y como estás? – Rompe el silencio la muchacha sintiéndose algo nerviosa.

-Bien, Trabajando mucho. – Otra larga pausa.-Oye… Te vi en televisión.

-¿Oh?

-Hasta aquí se sabe la noticia del muchacho ese que reemplazará al jefe de Sakura. – Declara con cierto recelo.- ¿Sabes tu si la monstruo esa, está enterada que aquí llegan las noticias?

-Claro que lo sabe Touya. La noticia se ha internacionalizado.

-¡Tenía que enterarme sin siquiera advertírmelo! Si antes permití que trabajara con el anciano ese, fue porque nuestro padre intervino y Yukito le echaría el ojo. Pero ellos rompieron.

-Eso hace un tiempo atrás.

-Bueno. Ahora está trabajando con ese sujeto y se dice que es tan faldero como su padre.

-Te equivocas: Shaoran Li no es así.- declara con presteza y Touya estaba mas que atento ha aquello.

-No esperabas que te vería aquí… es decir… verte con Sakura. – Hesitando un instante y Tomoyo nota cierto dejo nervioso. . – Fue una sorpresa ver tu rostro o a ti en esa rueda de prensa. Esperaba a Sakura…

-En realidad estoy trabajando con ella.

-Nunca dijiste que irías a Hong Kong.

-Creo que quedó claro que no teníamos que darnos explicaciones.- Declara algo inquieta.- Creo que eso vinculaba si salía del país o no, Touya.

-No creo que he sonado posesivo. Solo te decía.

-¿Qué quieres Touya? Ahora mismo estoy tarde para una cena y no puedo quedarme todo el tiempo hablando contigo.

-Solo quería saber de ti y de Sakura.

-Touya: Di las cosas claras y no uses a tu hermana como pretexto.- El silencio departe del varón la instó a continuar. –Si quieres saber si le dije la verdad a tu hermana te digo que no. No le dije que rompiste nuestro compromiso…

-No era un compromiso.

-Lo era cuando nos fuimos a la cama Touya. Cuando dijiste que me amabas y que era la mujer para ti. Pero no fue así. Lo era cuando te entregué mi corazón. Ahora simplemente trato de recuperarme de ti y de lo que fue.

-No actúes como si te hubiera engañado. Como si traicioné tu confianza.

-Me exigiste que dejara mi trabajo al momento que me propusiste matrimonio. Casi lo diste como un hecho—Poniéndose de pie.-  Eres un buen hombre y me dejaste ilusionar y fuiste un tanto inmaduro en aquel momento. Aun sigues siendo un buen hombre pero diste por sentado que una vez nos casáramos todo cambiaría y no fue así.   Te tengo cariño y me ha dolido lo que ha pasado pero no es suficiente para que regrese a ti. Somos totalmente diferentes.

-Tomoyo…

-Te hablo con la verdad. Espero que seas feliz Touya. En verdad lo espero porque eres el hermano de mi mejor amiga y te aprecio.

-Pero no me amas…

Tomoyo hesitó un segundo. Había terminado una relación que fue muy intensa, pasional y también algo tormentosa. Pero era algo que había que darle fin.

-Te quiero Touya… jamás se te olvide. Pero es hora de dejar el pasado atrás.- Colgando la llamada y sintiéndose algo melancólica.

*-*-*-*-*-*-*-*-*-*-*

Cuando caía la tarde Shaoran divisó en una de las galerías a Eriol dar vueltas y más vueltas con las manos en la espalda. Iba a preguntarle que le ocurría cuando escuchó una voz femenina declarar- Ya estoy lista- y darle alcance al británico que sonríe y le da un elogio a lo que ambos salen de la mano fuera de su vista. Las voces se alejan conversando alegremente mientras el sol se ocultaba en el horizonte marino dándole una visión de lo más romántica.

Sin embargo lo último que pensaba era en el romance. La tarde había sido un total y completo desastre: Tomoyo lo deja a solas con aquella joven e inexperta periodista pero si una experta en el arte de la seducción quien no dudó en ofrecerse al joven millonario quien le rechazó cortésmente pero no esperaba que la mujer comenzara a alterarse con su rechazo.

Nervioso pues no sabía como manejar ese tipo de mujeres que lloran por los rechazos, finalmente vio la luz al final del túnel cuando llega su hermana acompañada de los demás miembros del staff quienes venían de una sesión de fotos en los arrecifes y esta procuró su rescate. Pero sabía que lo pagaría luego. Fuutie no se lo callaría: ¡Había que ver su rostro de picardía al notar su hermano en tal predicamento de faldas!

-Hermano…

-Justo estaba pensando en ti.- Admite Shaoran volteándose al verle llegar.  Se había cambiado y ahora vestía unos pantalones de mezclilla y una franela universitaria. –
¿Cómo está esa mujer?

-Sobrevivirá pero no gracias a ti- Habla Fuutie riéndose con ganas ante la situación encontrada mas temprano en el lugar. Palmeándole con un gesto fraternal añade.- ¿tienes que romperles el corazón a todas las mujeres que se te acercan?

-¡Deja de decir tonterías! – Responde sintiéndose abochornado. –Esa muchacha prácticamente se me estaba ofreciendo. Y recuerda lo que Kinomoto ha dicho: debemos de tener cuidado ahora mas que nunca. No hacer ninguna tontería.

-¿Desde cuando escuchas lo que Sakura tiene que decir?

-Siempre quieres pasarte de lista Fuutie. – Añade Shaoran tratando de desviar el tema prosigue.- ¿Cómo estuvo la sesión de fotos?

-¡Fantástica! El fotógrafo que contrató la corporación es magnifico. He trabajado en otras ocasiones con él y es de primera. También las revistas donde aparecerá –Haciendo una pausa piensa con cautela lo próximo para decir.- ¿Sabes? Creo que hemos subestimado a Kinomoto.- haciendo una pausa para esperar alguna replica de su hermano y al no haber añade.- Tiene talento. Sabe del negocio.

Shaoran piensa unos segundos aquello y suspira resignándose: Fuutie tiene razón.  Debía de admitir que Kinomoto sabe y tiene el olfato para los negocios.  Su idea sobre el rejuvenecimiento de la corporación era acertada y audaz para salvar la empresa. Pero había algo en ella que no le agradaba del todo. Es difícil determinar en aquellos instantes que era.

-¿Vienes a Cenar? – Pregunta Fuutie despertándole de sus pensamientos.

-Si está esa reportera olvídalo. Comeré algo ahora en al cocina e iré a dar una vuelta en la playa.

-No está. Se marchó más temprano a cenar el pueblo con la otra reportera. No se a que hora vuelven.

-Entonces cenaremos.- Dice su hermano más seguro. Fuutie sonríe y ambos se dirigen al comedor donde la mesa está predispuesta y nota tres platos.

– Es interesante lo que ha pasado en la televisión desde que ocupaste los encabezados de los diarios. – Explica su hermana divertida mientras se sirve un poco de ensalada y su hermano se nota algo cohibido.- “Magnate millonario: Nueva adquisición para las solteras” “¡Peligro hombres: Guapo millonario en el mercado!” – Sonriendo complacida ante la cara de aturdimiento de su hermanito menor. –Sin tener un centavo eras perseguido por las chicas, ahora tendrás que andar con una contienda de seguridad.

-Exageras demasiado Fuutie. – Dice su hermano levantando la mirada a la puerta pues había visto alguien asomarse. Su mirada se queda fija en el umbral donde una joven de cabellos castaños sueltos y ojos verdes expresivos, se encontraba fija en el paso de la habitación con un vestido que se ata en el cuello de flores amarillas y fondo blanco y unas sandalias bajitas blancas.

Fuutie observa a la recién llegada y lanza una mirada suspicaz a su hermano y ahí reconoce la pizca de interés y atracción de su hermano. Sakura se queda observando al varón y al este no decir nada (solo quedarse viéndole con incredulidad), pasa y es ayudada a sentarse por el hombre que les está sirviendo.

-¡Vaya Sakura! – Habla Fuutie por su hermano que se había quedado sin palabras. Solo la había seguido con  la mirada hasta que se sentó y aun no le quitaba los ojos de encima. -¡Te ves muy diferente! Hasta más relajada.

-No puedo llevar este tipo de vestimenta al trabajo…- Se excusa Sakura  en un tono de voz relajado. –Pero no siempre visto de pantalón de sastre y camisas… – Añade sintiéndose un poco acalorada.

-Pues deberías verte así más seguido.- Añade Fuutie complacida – Ya ves que has dejado a Xiao Lang sin palabras.- Ríe a carcajadas azorando a su hermano y finalmente atrayendo su atención. –Te ves muy bien  ¿Cierto Xiao Lang?

-Ehhh si, te ves muy bien- Dice el hombre bajando su mirada a su comida.

-Gracias Li.

-¡Por favor Chicos!- Declara Fuutie entre ellos atrayendo sus miradas. – ¡Estamos fuera de la oficina y en este bello lugar! Tan solo una vez, ¿Les costaría tanto llamarse cada uno por sus respectivos nombres?

Sakura y Li se observaron mutuamente. Sakura fue la primera en decir.- Si… a Xiao Lang, no le molesta…

Fuutie miró con expectativa a su hermano y pronto pone un rostro de desesperación al notar que no dice nada. Finalmente por la insistente mirada de su hermana, declara- Puedes decirme…Shaoran… de todas formas es como se pronuncia en Japón.

Fuutie sonríe complacida y procede a comer. Sakura sorprendida se queda estudiando un instante la mirada de Li y puede considerarlo un cese a las hostilidades. ¿O no? Su mirada segundos después era de cierta desconfianza pero no como en un principio. Olvidando sus diferencias, simplemente la ojiverde prosiguió  a comer su cena en silencio, con cortas intervenciones de Fuutie preguntando sobre ella.

-¿Tienes mas familia Sakura? ¿Novio, tal vez? –Guiñándole un ojo.

-Tengo un hermano mayor. Y mi padre. Pero no novio.

Shaoran prestaba atención a aquello.

-¿Tu madre?

.—Murió cuando era una bebé. Tenía tres años.

-Lo siento.- Declara Fuutie. -¿Qué me dices de tu hermano mayor?

-¿Touya?  Es una buena persona. Algo egocéntrico, atleta, inteligente, muy reservado en sus comentarios y algo desconfiado.  Me lleva siete años y siempre vivía sobreprotegiéndome. Sigue viviendo en Japón.

-¿En serio? ¿Cómo conseguiste mudarte a un país totalmente diferente al tuyo entonces?

-Pues por Yukito.

-¿Yukito?

-Es el mejor amigo de mi hermano. Lo convenció para que me dejara venir. Papá estaba de acuerdo pero Touya… Touya es un capitulo totalmente diferente.  Él convenció a Touya de que era lo mejor para mi y él cuidaría de mi.

-.¿Yukito te cuidaría?

-Yukito era mi novio.- Explica Sakura. Shaoran levanta la mirada escépticamente más curioso que nunca.

-¿Vivían juntos?

-No. No, no. Estábamos a punto de casarnos pero no vivíamos juntos.

-¿Estabas comprometida? – Pregunta Fuutie sorprendida y Sakura asiente un tanto avergonzada.- ¡Es increíble! Bueno no increíble… eres preciosa y sería un estúpido quien no te tomara en consideración para casarse. Pero… sino es un entrometimiento…

-Entonces no preguntes- Dice Shaoran atrayendo la mirada de ambas.

-No tienes porque responder hermano. No es asunto tuyo. Es de Sakura… ¿Por qué rompió contigo?

-No rompió conmigo. Decidimos dejar nuestra relación.

-Pero ¿Por qué?

-No estaba lista. Aun no. Me sentía algo inconforme. Entre mis horarios de trabajo y sus responsabilidades no había tiempo para nada. Y entonces estaba su celo.

-¿Celo? ¿Tenía razones para celar? – Ahí es Shaoran quien pregunta.

-A mi trabajo. – Responde con firmeza y su mirada la secundaba.- Yukito en un momento no deseaba que trabajase. Incluso propuso que volviéramos a Japón. Pero no iba a dejar todo por sus celos.  Estoy labrando mi futuro.

-Creo que si alguien digno aparece, puedes pensar dejarlo todo. Incluso tu trabajo-.- Discute Fuutie sonando sumamente romántica. – podría dejar de modelar si alguien dispuesto a quererme de verdad apareciera y yo lo supiera…  tal vez pudo pasarte eso a ti, Sakura.

-Es una bonita fantasía pero no se adapta a la realidad. Quien se enamore de ti tiene que aceptar quien eres… y que papel representa tu trabajo en tu vida. – Dice Sakura sabiamente.- Y si él de verdad te quiere, aceptará eso sin condiciones. Solo porque sabe que te hace feliz.

Shaoran las escucha con atención y cada una tiene razón, en parte al menos. La ensalada fue finalizada y después viene el hombre con un pescado al vapor y patatas salteadas con perejil y mantequilla.

Los tres comienzan su pescado en silencio cada uno pensando lo dicho por Sakura.  Fuutie declara- Aclárame algo: dices que si esa persona, a quien llegaras a querer te pidiera que dejaras lo que haces ahora, ¿No lo harías? ¿Lo dejarías?

-Creo que no sabría responder eso ahora. Lo hice un año y tanto atrás. No se si lo podría hacer ahora… nuevamente.- Ahí observando a Li.

El varón interviene aportando.- Creo que ese Yukito no tenía tanta importancia en tu vida. – Atrayendo la mirada de ambas mujeres y más de una sorprendida Sakura.- Creo que si lo hubieras amado de verdad, habrías tratado de aclarar las cosas pero te habrías casado con él.

-Tal vez. – Admite.- Pero la verdad no iba a dejar mi identidad por él, por quedarme doblegada en un matrimonio que no habría entendimiento. – Ambos le observan con total atención y añade. – No me malinterpreten: Yukito es una gran persona y espero que sea feliz o encuentre la felicidad pero simplemente no deseo estar con una persona que no comprenda lo que quiero.

-¿Tenía una amante, cierto? Mientras estuvieron comprometidos – Preguntó Shaoran con tanta naturalidad que sobresaltó a ambas mujeres. La mirada dirigida a Sakura y la que esta le devolvió, confirma sus sospechas.

Fuutie observaba con gran expectativa a Sakura y su respuesta. No pudiendo soportar la mirada de ambos hermanos expresa con cierta sequedad.- Si, tenía una amante. Es ahora su novia actual. De hecho si nos vamos a tecnicismo, ambos teníamos amantes.

Shaoran abre sus ojos sorprendido e igual Fuutie: la segunda de total estupefacción y Shaoran de ansiedad por escuchar admitir una vez por todas lo que siempre sospechó (aunque en los últimos días deseaba que no fuera cierto). –El tenía a su compañera de trabajo y yo mi trabajo. Éramos la pareja de infieles perfecta.

Fuutie relaja su porte e igual su hermano pero no le retira la mirada a Sakura.

-¿Entonces aquello que dicen los medios? – Pregunta Fuutie por Shaoran y él agradeció en silencio. Sakura la observa pero puede imaginarse a que se refiere.- Acerca de mí… -Hesita.- de Hien…

-No Fuutie. El señor Li es mi jefe.

-¿Cómo sabemos que dices la verdad?- Pregunta ahora Shaoran-¿Cómo podemos estar seguros que no sigues órdenes de mi padre para no decir la verdad y…

-Simplemente confiando en mí.- Dejando caer los cubiertos sobre la cerámica del plato que hizo un ruido sordo e intenso.-  ¿Es tan difícil hacerlo Shaoran? – el sujeto sintió una punzada un tanto extraña al escuchar su nombre de los labios de la ojiverde. –Solo he tenido una relación en mi vida y ha sido con Tsukishiro Yukito.  ¡Y creo que será la última!

-¿Por qué?

-Porque los hombres son tan malpensados y pervertidos que dan asco.- Habla con rectitud. Se pone de pie y añade- Disculpen: voy a dar un paseo…- Saliendo por otra puerta que daba a la galería con vista a la playa.

-¿Tenías que hacer eso? – Le condena su hermana.

-¿Qué hice?

-Siempre buscas una manera de sacarla de quicio – Gruñe su hermana.- ¿Qué clase de pregunta fue esa Xiao Lang? ¿Acaso no puedes llevarte diez minutos en paz con Sakura?

-Es difícil creer que dice la verdad cuando tienes a todo el mundo diciendo lo opuesto de ella. – Haciendo un dejo de impaciencia y dejando su servilleta a un lado antes de tomar un sorbo de vino.- ¡Mírala por todos los cielos! Es una hermosa mujer y va a decirme que conociendo tú y yo el pasado de Hien ¿No tuvo nada con él? ¡Por favor!

-Xiao Lang…- Declara con un dejo de fascinación.

-¿Qué? – Pregunta segundos después algo aturdido.- ¿Por qué me miras así?

-¿Encuentras hermosa a Kinomoto, hermanito? – Pregunta con una risita coqueta y le guiña el ojo.- Si te portaras mejor con ella, es posible que terminara rindiéndose a tus pies y no saliendo de la habitación donde te encuentras.

-¡Basta Fuutie!

-¿Por qué entonces no te llevas de lo que ella dice? ¿Que nues… que Hien no tuvo ningún amorío con ella?

-Habría que ser ciego para no ver eso…  es atractiva y joven.

-Tal vez te equivocas con ella.  No tiene nada con Hien…

-Me niego a creer eso.

-Pero ¿Por que? ¿Qué tienes que pretendes crear alrededor de Sakura? ¿Una fantasía con nuestro padre?

-Fuutie: el hecho de Hien no estar involucrado con ella, daría por hecho que nuestro padre dejó sus andanzas como mujeriego y tal vez, solo tal vez, no sea el mismo hombre de antes.

-¿Y? ¿Qué tiene eso de malo?

-Que seria más difícil de mi parte odiarlo ante esas circunstancias…- Mira con el rabillo del ojo la puerta por donde se retiró Sakura- Discúlpame.

Fuutie observa la puerta cerrarse detrás de su hermano y suspira resignada ¡Hombres! Son incomprensibles cuando una idea se les coloca entre ceja y ceja. “No… no es posible… ¿O si?”

*-*-*-*-*-*-*-*-*-*-*-*

-¡Sakura! ¡Espera un segundo! Déjame… ¡Kinomoto!- Gruñe finalmente avanzando por la blanca arena en la oscura playa. La iluminación que recibía era de la luna en un magnifico cuarto menguante y la iluminación del interior de la casa de playa que Sakura proseguía en dejar atrás mientras se abrazaba a si misma y avanzaba con prontitud sin mirar atrás y sin percibir (gracias al ruido de las olas) que Li le llamaba con tanta premura.

Cuando Sakura iba metida en sus pensamientos fue que sintió el brazo que le aferró: sorprendida se voltea para notar la mirada algo consternada del sujeto pero no le importaba.-¿Qué quieres? – pregunta a la defensiva.

-No quiero nada… excepto disculparme. – Dice con gesto serio pero tratando de calmar sus pensamientos y sentimientos. Pero ¿Cuáles sentimientos?

Ella rió con cierto sarcasmo y allí Shaoran nota sus ojos congestionados y nariz gimoteada.- ¿Disculparte? ¡Sería la primera vez!

-Dame un poco de crédito.- Dice el hombre – ¿Crees que para mi es fácil? ¡Por años crecí con una figura paterna ausente! Abandona a mi madre y con ello todo lo que pensaba de un hogar… ¡Deja de lloriquear! – Se alarma al notar que ella sollozaba con más fuerza.

-¡No estoy llor… lloriqueando!- Dice interrumpida por un hipo. –Estoy furiosa: siempre teniéndome que justificar delante de los demás…  delante de ti…

-Lo entiendo.

-¡No digas que lo entiendes porque no sabes nada!- Ruge ella echando hacía atrás y retirándose un poco mas. Shaoran nota su actitud a la defensiva. –Estoy cansada ¡Agotada! Estoy tratando de luchar contra unas olas que vuelven a chocarme contra el arrecife…- señalando el lugar que ella usaba como metáfora. -¿Crees que no se que dicen de mi los demás? ¡Por Dios! Soy una mujer joven que ha llegado donde decenas de empleados de la corporación no han podido llegar cuando tienen hasta quince años trabajando para tu padre… ¿Por eso creen que he intercambiado favores con él para llegar a donde estoy? ¡Porque no simplemente pueden decir que estoy calificada para el trabajo!

Shaoran la haló a su cuerpo cuando ella se derrumbaba mientras decía aquello.  Para haber sido el primer contacto entre ellos, cierto dejo de satisfacción traspasó sus brazos mientras le sostenía y ella apenas se había dado cuenta que Xiao Lang Li le abrazaba. Pero era difícil pensarlo por un segundo apenas: Sakura se encontraba enredada en una espiral de sentimientos que no estaban aun claros para ella.  Odio, rencor, orgullo, satisfacción, crecimiento, afecto… algo de afecto… pero ¿Qué más era aquello? El aroma de su colonia…  respiraba profundo y podía detectarlo… aquella colonia… inspira profundo para convencerse a si misma que así es su aroma.

En aquel momento despierta: ¡Estaba abrazada a Li Xiao Lang! Su corazón dejó de latir por unos momentos mientras su complexión se relajaba un poco para volver a tensarse.

Los momentos que tal vez eran segundos, se sentían como siglos por el par. Sakura se sintió a salvo y comenzó iniciar la separación de la figura masculina sin mirar su rostro. Los brazos de Shaoran aun le rodeaban con firmeza y ella tuvo que buscar los turbios mares de los ojos marrones para hacerlo reaccionar y el hombre delicadamente y tomándose su tiempo,  dejó de rodearle con los brazos.  Sin embargo dice con voz grave.- ¿Se siente mejor?

Sakura asiente, sintiendo un tibio contacto en sus mejillas que no se desvanecía. –Gracias… por eso. Creo que… bueno lo necesitaba… -baja su mirada.

-Tienes toda la razón para haber perdido el control.- habla finalmente el varón.- Y no he sido de mucha ayuda… yo… lo siento…- Atrayendo su mirada- En verdad. Por esto y todo lo demás. – Haciendo una pausa.- Eres alguien dedicado Kinomoto. Tienes aptitud para el negocio y no he sido justo en acusarte de los problemas financieros.

-.Gracias-.- Sonríe tímidamente.- En serio.

El silencio se hizo presente solamente interrumpido por el sonido de la brisa que viene del mar. Shaoran se lleva sus manos a sus pantalones y finalmente declara- Bien. Creo que volveré…

-Si. Adelante- Afirma Sakura notándose un tanto nerviosa. –Y…. Gracias…

Shaoran afirmó con su rostro e hizo una indicación de “Hasta luego” para regresar a la casa.  Desde una de las galerías notaba los paseos cortos que daba Sakura por la arenilla. Se sentaba en la arena fresca y observa el oscuro manto del horizonte marino y el cielo estrellado. No sabe cuanto tiempo estuvo allí sentado pero cuando la mirada fue halada por un sonido de una puerta de madera del jardín abrirse y cerrarse, se encuentra con la mirada ofuscada de Tomoyo Daidouji.

-¿Tomoyo?

-¡Ah Shaoran! – Dice turbada y notándose sorprendida de verle allí sentado.- ¿Qué haces aquí fuera?

-Tomando un poco de aire. ¿Por qué entras por aquí? –Notando que no usaba la puerta principal de la casa de playa.- ¿Dónde está Hiragizawa?

Tomoyo se encoge de hombros y Shaoran nota su turbación en su mirada y su porte.

-¿Ha ocurrido algo?

El silencio departe de Tomoyo hace que Shaoran se tense y busque aun mas forzar una confesión con su mirada. Tomoyo dice con presteza-Voy a acostarme…

-¡Espera! – Deteniéndole.- ¿Estás segura que no quieres hablar?  Te notas algo preocupada. -Tomoyo lo observa por un instante y ve que este se sienta en uno de los sillones de playa de aquella galería casi en penumbras. Shaoran la mira con inquietud y añade.  –Cuando nos conocimos me diste la oportunidad de tratarte como una amiga: Ahora soy tu amigo. ¿Qué ocurre?

Tomoyo avanza hasta sentarse cerca de él en el sofá. Respira profundamente no observándole hasta que comienza a relatarle.- He salido con Eriol esta noche.

-Lo se. – Atrayendo su mirada un instante- Los vi salir más temprano. – Tomoyo asiente. – Pero que hayas salido con él no es motivo para ponerte así- Ahí oscureciendo su mirada y afirmando un poco mas su tono de voz.- Al menos que haya pasado algo y te haya faltado el respeto…

-Oh no. No Shaoran. –Suspira largamente.- Es un caballero. Es solo que- Haciendo otra pausa larga- Es que Eriol me ha confesado que… bueno, que tiene algo de interés en mi… que quiere ser mi novio.

¿Qué quiere ser su novio? ¿Eriol? Pero. ¡Eriol estaba más que interesado en Sakura! ¿O no? ¿Qué pasaba allí? ¿Por que Eriol le gustaba Sakura y también Tomoyo? Shaoran no comprendía nada de nada. ¡Hacía unos días Eriol le dijo que Sakura era muy interesante! Siempre dejaba entredicho que Sakura era su tipo de mujer. Pero ¿Por qué ahora actuaba de aquella manera? ¿Pidiéndole una oportunidad a Tomoyo?

-¿Y tu no lo quieres?

-No para novio. – Admite Tomoyo insegura. Shaoran la observa con atención y ella prosigue.- Al menos, no por el momento. – Suspira- No hace mucho he salido de una relación seria y no puedo de un día para otro cambiar mis sentimientos. – piensa unos segundos para añadir.- Tal vez ahora solo le tenga cariño a Touya… pero, no se…- Suspira nuevamente. – pensar en otra relación o en alguien es bastante difícil. Al menos ahora. Al menos que he ganado cierta independencia.

-¿Le has explicado todo esto a Eriol?

-Mas o menos. Se enojó. O eso me pareció.-  Shaoran alzó una ceja dubitativo ante lo que ella le decía y la joven añade.- No esperé a que me dejara él y su mirada lo dijo todo: Simplemente me puse de pie y he venido a casa. –Shaoran se sorprende de su declaración.

-¿Acaso no le diste una explicación mas clara?

-Su mirada lo dijo todo: No era lo que quería escuchar.

-Lo siento. En verdad lo siento Tomoyo- Dice Shaoran pasando su mano por el hombro y Tomoyo inclinó su cabeza contra su hombro y ahí contra una parte de su pecho. Shaoran definitivamente le turbaban aquellas reacciones femeninas y era la segunda vez que buscaban  consuelo. ¿Aquello se volvería una rutina en su estancia en aquel lugar?

-Me gusta… tener alguien con quien hablar.—Admite Tomoyo levantando su mirada a Li con una sonrisa muy triste y Shaoran se da cuenta olvidando lo que pensaba momentos antes.- Últimamente no hay quien hable con Sakura … está muy susceptible.

-Ni que lo digas- Expresa Shaoran distraídamente y Tomoyo le mira con interrogante.  Niega con su rostro y declara sonriéndole sutilmente. – es la mejor parte de tener amigos.

Tomoyo asiente sonriéndole sutilmente y se separa tenuemente de él.  Dice con lentitud.-Voy a dormir temprano. Si ves a Eriol, no te hagas enterado de lo que hemos hablado… no quisiera avergonzarlo.

-Descuida. Buenas noches- Le despide Shaoran.

*-*-*-*-*-*-*-*-*-*-*-*-*-*-*

La mujer entra en la habitación y nota a su compañero de trabajo ya dormido en la otra cama. Hábilmente abre su portátil y conecta la cámara digital al ordenador para que descargue sus imágenes a la misma.  No se preocupa por si la pantalla levanta a su amigo del profundo sueño en el que se encuentra: solo le importa que aquello le valdría una estupenda comisión.

La verdad es que no le encontró el sentido cuando su colaboradora decidiera salir con la cámara en el hombro y luego la dejara encargada a ella una vez desahogaba sus penas con uno de los turistas que andaban en el bar donde se metieron.  Decidió volver a la casa una vez vio que aquella mujer y su nueva conquista comenzaban a secretearse en la oreja.

¡Tendrá que agradecerle luego!  Ahora lo que le importaba era descargar aquella información en su portátil y entregarle la cámara a su amiga luego.

Sonríe con presteza y astucia notando cada una de las imágenes. Escuchando a su compañero roncar desde su cama murmura notando las imágenes –Esto vale oro- Viéndose las fotografías de Tomoyo abrazada y apoyada contra Li en la terraza.  Se nota que la foto fue tomada con una lente de aumento y ella no tenía idea de que hablaban pero aun así aquellas imágenes en la terraza en penumbras eran demasiado valiosas para dejarlas pasar desapercibidas.- ¿Con que no hay nada entre ellos, no Señorita Kinomoto? – Sonríe triunfante. – Veremos lo que dirá Sakura Kinomoto y el resto del mundo ante estas imágenes…

————— Continuará.

Bueno bueno como pueden ver la situación se complica para Sakura, Shaoran y los demás a su alrededor… ¡Que reportera mas rencorosa y chismosa! Dense cuenta que así son casi todos los periodistas sensacionalistas y no paran en su búsqueda de los Trapos sucios para perjudicar a todo el mundo.  Incluso si eso significa buscar noticias donde no hay… ¡

Avances del próximo capitulo. ¿Qué tanto puede complicarse la vida en la casa Li? Mucho si agregas una prima que fue tu exprometida algo histérica y que la tiene en contra de Sakura y Tomoyo. Te invitan a una cena solo para dos en la casa Li ¿Se considera una cita? ¿Qué pierdes si aceptas?  Las consecuencias de unas fotos pondrán los nervios de punta en la casa Li a vísperas de una importante gala del lanzamiento de la nueva portada de “Diamantes Li” y que provocará un cambio de parejas radical… por el otro lado: que es mas importante ¿Una amistad de toda la vida o que un hombre se involucre entre ambas sin proponérselo? ¡Averiguadlo en el próximo capitulo!

Crys. –