Capitulo 3 – La mejor amiga

Por mas que Sakura trató en concentrase en su trabajo, su mente volvía nuevamente a Shaoran Li.  Su asistente observó su dubitación todo el día hasta que finalmente colocándole unos memos delante de ella pregunta- ¿Acaso se encuentra enferma el día de hoy?

Sakura siempre había encontrado la gentil mirada café de Misa Dakeoshi muy cándida. Negando con su rostro y sonriéndole tenuemente –Estoy algo pensativa. Nada que preocuparse.

-¿Bromea? -. Pregunta sorprendida y Sakura también se sorprende ante su expresión incrédula.- La última vez que estuvo así de pensativa las acciones cayeron dos puntos.

Que ironía pensaba Sakura. Siempre era el trabajo lo que la ponía con rostro y pensamientos perdidos. ¿Qué decía aquello de ella?

Lo mismo que había declarado Shaoran Li: que solo vivía para el trabajo y más nada.

-¿Por qué no me traes una taza de café? – Pregunta Sakura seria y la muchacha cumple su faena dejándole sola.  Cuando el café estuvo enfrente de ella comienza a recibir una señal en su ordenador y nota que es una videoconferencia que va a tomar lugar. Volteándose a su ordenador deja el café a un lado para encontrarse con la imagen clara de un hombre guapísimo.

“He aquí un buen sujeto” Sonríe Sakura pensando en el estimado Eriol Hiragizawa. Con 29 años es el mejor candidato para invertir y administrar la división de Diamantes Li en Londres posición que ejecutaba con gran eficiencia.

-Queridísima Señorita Kinomoto. Un placer verle tan bien como siempre.- Sonríe con galantería. Y añade para rubor de Sakura- Si le tuviera frente no me eximiera de besarle…

-Hiragizawa-San, no diga esas cosas. Siempre logra abochornarme. –Declara con timidez. Sakura a pesar de ser muy eficiente y audaz en los negocios, en asuntos de galanterías era tan inocente como una palomilla.

De esa desventaja según Eriol, poseían las japonesas sobre las occidentales y en especial Sakura: él siempre había estado maravillado de la actitud, belleza, candidez y determinación de la mujer que conversaba aquellos instantes con él. Aunque no se habían conocido en persona, atesoraba los momentos como aquellos que intercambiaba información u opinión con ella a través de las videoconferencias y en un salto muy ambicioso,  se habían convertido en amigos a larga distancia más que en colaboradores trabajando para la misma empresa.

Según Sakura tenía entendido, Eriol Hiragizawa era hijo de un diplomático instalado en Europa: Londres para ser más específicos.  Tenía un hermano menor pero rara vez hablaba de él. Su edad según se le escapó al sujeto era cercana a la de Sakura pero hasta ahí estaba enterada.
Con pálida complexión marmórea, profundo ojos azules detrás de unas elegantes gafas que le adicionaban un porte de misterio y madurez, contrarrestaba con cierta jovialidad que era detectada cuando salía a la superficie al sonreír, capturando con ello el aliento, la atención y las miradas de la mayoría de las féminas.

Y aquellas virtudes palidecían ante la  pureza de su corazón.

-Si quisiera abochórnale le diría como el azul del cielo palidecen ante la belleza de sus gemas verdes queridísima Sakura.

Sakura sintió la sangre hervir y su sonrojo era mas notorio. Eriol rió mientras ella se incorporaba diciéndole.- Necesito los estimados de ventas del ultimo trimestre para presentárselos al señor Li.  Las ventas han descendido en las otras filiales y no dudo que también sea el caso de la sucursal de Londres.

-En efecto. Las ventas han descendido. – Afirma Eriol con un asentimiento de cabeza tecleando en su computadora y Sakura en segundos recibe el aviso de un nuevo mensaje entrante. – puedo infórmate que nuestras investigaciones mercado lógicas afirman que una de las razones por las que están descendiendo es por la percepción del consumidor. – Mirando a Sakura a los ojos.- En conclusión, creen que la campaña envejece.

-¡Envejece!

-Usamos a los actores de películas que son iconos del cine y de los medios. En Japón funcionó. También en parte de Asia con sus actores… pero no puedo decir lo mismo de Londres. Nuestro blanco de público debería ser clase A entre las edades de 24 a 39 años. Nuestro consumidor promedio son personas de 41 en adelante.  Necesitamos algo para cambiar y pronto…

-Las investigaciones de aquí dicen lo mismo – Asevera Sakura escuchándolo y notando el mensaje que Eriol le había mandado.- La campaña segmentada en dicho mercado no funcionó.  Aunque no habíamos determinado una opción de envejecimiento de preferencias si nos habíamos percatado del descenso. El uso de cristales de Swarosky perjudica el mercado de diamantes.

-Efectivamente. El Swarosky está reemplazando el diamante entre los jóvenes y adultos, colocando al diamante en una inversión para adultos maduros y sabemos que el poder adquisitivo de los jóvenes cambia. Estamos perdiendo mercado y pronto.– Eriol duda unos instantes para buscar algo entre sus cosas en el escritorio.- Sin embargo… parece haber una alternativa.

-Soy toda oídos.

-Una campaña mundial… atrayendo el mismo público.  Tanto para Asia como occidente… o parte de este.

-Costaría millones. Sin contar con el hecho que dicha campaña podría no tener éxito aquí donde las cosas son tan diferentes.

-No necesariamente. Necesitamos rejuvenecer la imagen de la empresa Sakura.  La imagen del producto. Si atrasamos cuatro meses o mas, terminaremos cayendo diez puntos mas… y eso si es peligroso.

Sakura respiró profundo: el problema era claro e inminente.

-Ahora mismo no podemos costear hundirnos más en el mercado.- Declara con aprehensión pero manteniendo la compostura. –Conseguir una imagen mundial para poder si quiera presentar el producto… es arriesgado.

-No necesariamente- Sonríe Eriol convencido.- He sabido de una nueva estrella naciente en Asia.  Una modelo. Está rompiendo los esquemas en Japón actualmente.

-¿Ah si? ¿Es bonita? – Pregunta con inocencia.

-No tan hermosa como tu pero creo que no estarás pensando lanzarte como imagen de la empresa ¿O si, querida Sakura? – Sonríe con galantería.

-¡Hiragizawa-San! Esto es serio…- Reclama Sakura sonrojada nuevamente.- Estamos en un estado de emergencia.

-No ahora, pero si en unos meses Sakura. – Borra su sonrisa.- Mi gente ha tratado de concertar una entrevista con la joven ahora que está en una gira aquí en Londres.  Se niega a entrevistarse y dice que está de vacaciones.

-Siga intentándolo.

-No parece muy entusiasta a hacerlo.  Ya nos hemos comunicado unas diez veces con su representante y se niega.

-Entonces tendremos que buscar otra alternativa.  Otra modelo o…–Piensa con detenimiento.- Posiblemente… si tuviéramos otra persona dirigiendo la empresa…

-¿Sakura?

-Ah perdón. Estaba divagando.

-Tu rostro decía más que solo divagar. – Analiza el sujeto y Sakura se sonroja levemente. Precisamente pensaba en Shaoran Li. Tan fuerte era su presencia y su juventud que Sakura analizaba en aquéllos instantes que si Li decidiera tomar el mando, solo este tipo de publicidad indirecta bastaría para tentar a las mujeres a adquirir sus productos.  Mujeres jóvenes…

Entonces la respuesta estuvo frente a sus narices tan clara como el agua.

-¡Eriol! – Grita sobresaltando a su colaborador.- ¡Tengo una idea genial!

-Has cautivado mi atención hasta sin proponértelo. Incluso mencionando mi nombre cuando casi siempre me llamas por Hiragizawa-san.

-Se me ha ocurrido una idea fenomenal. ¿Qué tan pronto puedes venir a Hong Kong?

-¿A Hong Kong? ¿Tan urgente es?

-Muy urgente. – Dice con una sonrisa de satisfacción – Tengo una idea… podría funcionar como no funcionar…

-Ahora me tienes cautivado querida Sakura. – Sonríe Eriol con presteza- ¿Qué tan pronto me quieres allá?

-En unos tres a cuatro días. Pero primero tengo que consultar un par de cosas. Te llamaré en cuanto tenga luz verde…

-Muy bien Sakura. Esperaré tu llamada. – Despidiéndose,  Sakura llama a Misa quien se precipita a la oficina de su jefa.

-¿Me llamaba?

-Necesito que concretes una reunión con los jefes de mercadeo de la empresa. También quiero una reunión mañana a las cuatro con el Señor Li. Y… ¿Recuerdas esas fotos que te di el mes pasado? También las necesitaré.

-¿Las fotos?

-Las fotos de los diseños hechos por una amiga mía ¿Recuerdas?

-¿La diseñadora de ropa?

-Si, esa misma. – Sonriendo divertida. Misa notaba que era la primera vez que la notaba en aquel humor en días.- Y búscame su teléfono. Creo que está en el portafolio.

-Si, señorita. – Saliendo a toda prisa a cumplir su cometido. Mientras Sakura comenzó a buscar un número en su agenda y lo encontró con rapidez.

-Si gracias, con la señorita Li por favor. – Esperando unos momentos.- Habla Sakura Kinomoto, asistente personal del señor Li. – Topeteando en su escritorio- Si, se que siempre está ocupada. Pero es urgente…

Sakura esperó unos cinco minutos hasta que la chica se puso al teléfono.- ¿Señorita Li?

-Señorita Kinomoto- Declara con cierta restricción y era notable.- Estoy en medio de una sesión de fotos… ¿Qué puedo hacer por usted?

-¿Qué tal ganar una campaña mundial siendo la imagen promocional de la empresa?

El silencio se apoderó de la línea.  Sakura sabía que el silencio indicaba dos cosas: O estaba interesada o había colgado.

-¿Campaña Mundial? – Finalmente preguntó la castaña. – ¿Qué habla?

-Usted tiene un gran conocimiento en el mercado Norteamericano. Esa fama también ha llegado aquí al oriente. ¿Quién mejor que una oriental de reconocimiento trasatlántico como imagen de la empresa de diamantes más grande?

-Ustedes no son los más grandes, señorita Kinomoto- dice Fuutie algo reacia. Una maquillista aprovechaba para retocar su peinado mientras el fotógrafo esperaba pacientemente –Tengo dos contratos adicionales de modelaje que tengo que firmar y tengo mucha prisa.

-Entiendo. Pero lo que le propongo es grande. Ganará tres veces lo que gana ahora mismo por estas coberturas de revistas. –Fuutie escuchaba con atención y añade- Usted quería ayudar ¿Cierto? Mostró interés en querer ayudar a su padre…- haciendo una pausa- Pese a lo que pasó… entre ustedes.

-Cierto…- dice ella algo nerviosa.- Pero no quiero tener nada que ver con mi padre.

-Y no tendrá…- en aquel momento entra Misa con el portafolios que Sakura necesitaba.  Sakura presentía que la muchacha estaba tentada con la oferta. – pero imagínese lo que será ser la imagen oficial de Diamantes Li. Podría ser usted su nueva portada: la mujer sofisticada, elegante e independiente del oriente, conquistando el mundo con sus diamantes…

-Señorita Kinomoto: no para ofenderle, Pero ustedes venden diamantes a los distribuidores y joyeros. No tienen porqué realizar campañas de este tipo en el mercado.

-Claro que si. Pretendemos apoderarnos de toda la publicidad ejecutada por los vendedores de las joyas.

-¡Eso es una locura! ¿Pretende volver unilateral la campaña de joyeros mundiales? ¡No podrá convencerlos a todos!

-Pero si a una parte. Y al público. La campaña será tan acertada que…

-Señorita Kinomoto.- Interrumpe Fuutie notando la mirada ya molesta del fotógrafo y su asistente.- Soy modelo y no mercadologa pero estoy en la publicidad intrínsecamente.  Puedo decirle que aunque la idea es atrevida, no funcionará. Los diamantes Li tienen una percepción de antigüedad.

-.Exacto: busco cambiar esa imagen de antigüedad a longevidad y juventud. – Aclara aun mas para añadir.- Voy a auxiliarme de una diseñadora para que me auxilie con la imagen del producto y la presentación final. – Observando el portafolios delante de ella y comenzó a ver los esquemas de diseños de ropa y complementado con las joyas. – Haciendo una pausa momentánea. – ¿Qué le parece? ¿Le interesa?

Duró un minuto en silencio y escucha cuando la muchacha declara con cierta ligereza- En una semana tengo vacaciones y voy a visitar a mi hermano… – Sakura comenzó a sonreír tenuemente.- tal vez pueda reunirme con usted y esa diseñadora. Entre las tres se nos ocurrirá algo más o menos decente.

-¿Piensa ayudar a la empresa de su padre?

Fuutie replica con aire decidido y al mismo tiempo sumamente serio.- Jamás me negué a ayudarle. Solo que usted necesitaba en aquel momento alguien que supiera de negocios y administración: lo mío es la moda y el modelaje.

-¿Puedo contar con usted Señorita Li? – Pregunta Sakura al borde de su silla y de la expectativa.

-Llámame Fuutie. Y confirmaré con usted la próxima semana… tengo que colgar.

Sakura colgó el teléfono y brincó de la emoción no impidiéndole siquiera el abrazar a Misa quien la notaba tan exaltada pero le tomó de sorpresa su grito de júbilo.

Nada de lo que pasara de allí en adelante podría desanimarla.

*–*-*-*-*-*-*-*-*-*-*-*-*

-¡¿Acaso perdiste el juicio?!- Gritó aquella noche Xiao Lang a su hermana por el teléfono.- ¡No puedes hacer eso! ¡ES UNA LOCURA!

-¡Ay cálmate que me dejarás sorda! Por eso no quería decírtelo. Pero Femeii insistió que te contara…

-Fuutie: Prometimos hace años no tener nada que ver con nuestro padre. Decidir cortar contacto de raíz. ¿Ahora haces esto?

-Aun no he hecho nada. – Declara con inocencia.

-¡Pactaste con el diablo!

-No definiría a que esa muchacha sea el diablo, Xiao Lang. – Sonríe Fuutie.

-¡Pero trabaja para él! – Gruñe a su hermana. Fuutie notaba aquella exasperación un poco exagerada incluso para él. –Trabajarías para Empresas y Diamantes Li. ¿Acaso no entiendes Fuutie? ¡Esa mujer lo ha hecho a propósito para traerte en contacto con ese hombre!

-Calma Hermanito. No tendré contacto con Hien- No llamándolo por padre. –Serán solamente unas sesiones fotográficas y promocionar los diamantes… hasta me dará oportunidad de tomar en consideración unas cuántas ideas. A mi representante le ha encantado. ¡Y me pagarán tres veces lo que gano en una campaña! Suficiente para continuar trabajando, comprar mi apartamento en China  y terminar mi post grado de publicidad en una universidad de prestigio. Es una gran oportunidad.

-¡Tienes que pensarlo!

-¡Pues fíjate que ya lo pensé! – Exclama decidida. – Voy a ser la nueva imagen de Diamantes Li.

-¡Si haces eso, no te dirigiré la palabra!

-¡Y si tu continuas siendo tan insoportable, no te la dirigiré yo a ti! –Anuncia Fuutie ya sulfurada. – ¿Que te parece?

-¿Qué dicen las demás de esto?

-Shiefa y Fanren aun no lo saben. Y no te permito que se los digas. Ya se lo diré yo en su momento.

-Se pondrán furiosas cuando se enteren.

-Tal vez si, tal vez no.

-Fuutie ¿Te das cuenta que es el mismo hombre que abandonó a nuestra madre? ¿Qué ella murió sin verlo?

-Me doy cuenta de ello. Pero, eso fue hace años. Y ya te lo dije: voy a trabajar para Corporación Li y Sakura Kinomoto. No para él.

-¿No se te ha ocurrido que Sakura podría ser… – el silencio llamó la atención de Fuutie. – Amante de Hien…?  Que se entienden… él la sonsacó para que nos convenciera de volver…

-¿En serio? No se me había ocurrido.

-¿Como es nuestro padre, Fuutie? ¿En serio no lo pensaste? Es un mujeriego y lo sabes.

-Bueno no pensé que sería del gusto de Hien. Pensé más bien cuando la vi, que sería del tuyo.

Shaoran cuelga con rabia el auricular. ¡Condenada Fuutie! ¿Cómo se atrevía a decir aquello?

¡Maldita Sakura Kinomoto! ¿Cómo había enredado su existencia? ¿Por qué trataba de inmiscuirse en su familia? ¡No tenía ningún derecho en hacerle su vida miserable!

-.Ya me escuchará esa mujer… no tiene ningún derecho… -Buscando en la mesa encontró la tarjeta que Sakura deslizó por su puerta aquel día y marcó con recelo. –¿Sakura Kinomoto?- Preguntó.

-Ella habla.

-Es usted una manipuladora y una entrometida.

Sakura levantó la cabeza de sus análisis para el nuevo proyecto y no tuvo dudas de quien se trataba aunque sintió un respingo en su pecho.

-Señor Li ¿A que debo el placer…

-¡Placer ni que nada! Ha planeado esto con deliberación… ¿Cómo se atreve?

-Un momento. No se que habla…

-¡¡¡Fuutie! Recurrir a ella que es una débil sentimental!!!

-.Señor Li: Creo que las decisiones de su hermana no le atañen- Replica ella con presteza y seriedad.- Ella es una adulta y…

-¡Usted la sonsacó para tentarla con algo que sabía que no se negaría porque es una manipuladora!

-No suelo sonsacar a las personas- Dice molestándose y levantándose de la silla lentamente para añadir. – tampoco manipulo a nadie: Negocios son negocios… le hice una oferta que ella no podía rechazar…  es una oferta de una en un millón. Como la que le ofrecí a usted.

-Siga diciendo eso para convencerse Kinomoto. Desde ahora le digo que ni a punta de pistola podrá convencerme… ¡Menos que nunca!

-Es una lástima. En verdad le convendría involucrarse. Ya su hermana lo hizo.  Ella ha dejado esa hostilidad a un lado. ¿Por qué no lo hace usted y reclama lo que su madre sembró?

Shaoran guarda silencio unos instantes para cerrar los ojos y pensar. Necesitaba tiempo. Necesitaba consultarlo con alguien.

-¿Kinomoto?

-¿Si señor Li?

-Necesito pensar… tranquilamente…

Sakura sentía que podía brincar si le permitiera el escritorio. ¿Acaso Li, Xiao Lang Li estaba hesitando?

-¿Considera la oferta de …

-¡Cállese! – Dice con firmeza. –La tentación de entrar a Diamantes Li para entrenar, tomar las riendas y despedirla es bastante tentadora déjeme decirle.

-¿Despedirme?

-Claro que aun así “sus servicios” serán bien compensados por la presidencia.

Sakura pensó en las acciones. Las acciones que ganaría si Li incursionaba en la presidencia le permitirían retirarse y tal vez, involucrarse en otras inversiones igual de lucrativas o más…

-Bien tentadora la oferta ¿No Señor Li? – Sakura pregunta turbando un instante a Li: Estaba pensando que ella rogaría que no le despidiera. – Tome el lugar de su padre y podrá deshacerse de mi.

Shaoran confundido, colgó la llamada. Esa mujer era irreversiblemente una criatura extraña. En vez de sentirse turbada ¿Escuchaba satisfacción en su declaración?

*-*-*-*-*-*-*-*-*-*-*-*-*

Shaoran estaba metido en los libros de contabilidad de una de los bares que auditaba cuando unos toques en la puerta atrajeron su mirada.  Un hombre alto, aun muy apuesto, que le doblaba la edad lo observaba con admiración y cierto cariño.  Sus ojos casi grises eran llamativos y sonreía con nerviosismo al notar al hombre delante de él.- ¡Tío!

Procura levantarse y le saluda con respeto pero también lo abraza. –Te ves bien Xiao Lang…- aferrándole la cara añade.- Un poco cansado… ¿Qué pasa Hijo?

-Tío- Dice invitándole a tomar asiento. –Estoy ahora mismo en una contradicción de intereses.  Necesito su consejo.  Gracias por venir. Se que salir de Pekín te ha traído problemas.

-No te preocupes hijo. Es un placer estar aquí. Es como tomar unas vacaciones.

-¿Cómo va el negocio de las exportaciones?

-Bien, bien. Aunque me costó adaptarme. Pero estoy bien. Trabajando mucho.

-Deberías casarte tío. Tal vez…

-Tengo mi mujer hijo pero no interesado en casarme. Sabes que enviudé muy joven.

-Y no volviste a casarte. Recuerdo. Gracias a eso tal vez, te ocupaste de nosotros cuando te necesitábamos.  Por ello siempre le estaremos agradecidos. Estuvo allí cuando Madre falleció.

La mirada del hombre se suavizó un instante y pudo entrever una chispa de nostalgia.  A los pocos segundos se recompone para añadir.- Tu madre y ustedes siempre fueron especiales para mí. Los ancestros no me dieron hijos pero si unos estupendos muchachos y una mujer maravillosa a la que siempre admiré. Por eso vivo en paz.

-Sabe que siempre le agradeceremos por ser la figura paterna que nos hizo falta en aquel entonces. Aunque no era su deber…

-Muchacho: Hay cosas que ni sabes tu para elegir si era mi deber o no. Pero aprecié mucho a tu madre.- El hombre presta atención. -¿Qué es lo que pasa para pedirme que viniera? ¿Acaso algún problema personal?  ¿Con tus hermanas? ¿Lío de faldas?

-¡Tío! Sabe usted que no me doy para esos problemas…

-Te quedarás vistiendo santos. Ya deberías ir pensando en tener familia. Eres atractivo ¿Cómo es posible que no hayas tomado esposa hasta este momento? – Pregunta.

-No me interesa la vida familiar por el momento.

-Recuerdo una época que estabas dispuesto a casarte con Li Meiling. ¿No te has olvidado de eso?

-Eso pertenece al pasado. – Dice con decisión no evitando sonreír.- Aunque no he podido quejarme hasta ahora.

-Si, si. – Afirma con la cabeza.- ¿Oye, cumpliste con la promesa? ¿La promesa que hiciste hace años?

-Claro que si. – Dice con tranquilidad. – Lo tengo desde el brazo y cruza la espalda.

-Aun no puedo creer que te atrevieras a hacértelo.

Shaoran sonríe pensando en el enorme tatuaje de lobo aullando que tiene en su desarrollada espalda. Era un imán con la mayoría de las mujeres que pasaban por la vereda del garaje en su apartamento y estaba con la espalda descubierta trabajando con la motocicleta.

-Sabes que me lo haría. Los Li no tememos a nada… – Sacando una botella de licor y dos vasos. Sirve uno a su tío y este bebe de él. Shaoran se sirve pero no toma un sorbo.

-Por supuesto. – Sonríe.  – Ahora dime… ¿Que es lo que pasa?

-Hace un tiempo una mujer vino a verme.- Su tío levantaba una ceja y Shaoran prosigue.- Trabaja para Hien.

-¿Hien? ¿Después de tanto tiempo? –Shaoran Asiente-. ¿Qué quería?

-Informarme que Hien está muriendo.- Sorprendiendo a Fau Tse con su declaración.- Así es: El poderoso y omnipotente Hien Li está muriendo.- Levantando su copa.- Un brindis por su vida… cualquiera que haya sido…

Shaoran bebe solo y Fau Tse baja su mirada atrayendo la de Shaoran.- ¿Qué pasa?

.-No deberías hablar así- Murmura.

-¡Por favor! Estuviste allí para ver el daño que el omnipotente Hien Li ocasionó. ¡De no haber sido por ti, mamá hubiera caído en la desesperación!

-Xiao Lang por favor…

-¡Hablo con la verdad! – Ruge incomodándose.- ¿Qué es lo que tiene Hien Li que consigue a los mas poderosos aliados a su favor? ¡No hizo nada por mi madre! Eso es seguro…

-Tu madre…- murmura Fau Tse –Tenía razones para alejar a Hien Li de su vida… cuando lo hizo.  Eras muy pequeño para recordar.

-¿Alejarlo? ¡Hien abandonó a mi madre, tío! ¿Por qué todos pretenden olvidar ese asunto? ¡Ahora mismo se acuesta con una chica que podría ser su hija!

-Ya… el amor entre Hien y tu madre se había extinguido cuando él se fue Xiao Lang. Tu madre ya no lo amaba, aunque si se sentía triste.

-Claro. Reemplazando a mi madre con otras tantas…- murmura furibundo. –Recuerdo a mi madre llorar en las noches a solas. Llorar su suerte… su cadena que le unía con mi padre se rompió. La dejó a cargo de cinco niños.

-De niño nunca te faltó nada. ¿Acaso no te preguntaste si tu padre los desamparó? Tus hermanas y tú fueron a los mejores colegios. Su protector, Wei fue quien crió a su padre y estuvo a tu lado hasta que cumpliste los dieciocho. ¿Crees que él se quedó porque tu padre no lo quiso así?- Mirándole con aprensión. – ¿Acaso piensas que tu madre lloraba solo por eso? – Recibiendo la mirada incrédula Shaoran.- Pudo haber tenido otras razones para llorar. Pero era muy reservada…

-¡Deja de defenderle! Hien Li fue un hijo de mala madre y punto. Nada de lo que digas me hará cambiar de parecer. ¡Punto!

Fau Tse terminó de beber su bebida y declara- Odio consigue solo endurecer el corazón y volverlo de piedra Xiao Lang. Recuerdo que su madre los crió con rectitud si, pero con mucho amor. Por eso le eres tan fiel…- Haciendo una merecida pausa y su voz sonó como seda al agregar-  pero está muerta. Y el rencor que sientes por tu padre solo te destruye por dentro. ¿Crees que esa es la clase de hijo que Ieran educó y amó con todas sus fuerzas? Eras su único hijo varón… su orgullo.

Shaoran escuchaba sus palabras y en verdad sentía un desasosiego en su corazón. El recuerdo de su madre aun seguía vivo en él. E igual el desengaño que cinco pequeños sufrieron en manos de su padre y todo intencionado. Él destruyó a su familia. La hizo añicos anteponiendo Diamantes Li sobre ellos. Y traicionó a su madre.  ¿Acaso merecía el perdón?

-Usa lo que te da en su contra Xiao Lang.- Habla Fau Tsé con sabiduría. – Se el hombre que tu madre deseó para el mundo y no tienes precisamente que honrarlo en el proceso a él. Estarías honrando a tu madre.

Fau Tsé dejó a Shaoran a solas y se encaminó a su hotel. A la mañana siguiente partiría de regreso a Pekín. Mientras viajaba en el autobús pensaba –“Nunca los desamparé Ieran… pero es tan difícil guardarles secretos a ellos. ¿Por qué nunca les revelaste la verdad a tus hijos? ¿Por qué?”

*-*-*-*-*-*-*-*-*

Cuando el avión aterrizó los pasajeros sintieron la calma inminente de un vuelo exitoso.  Entre esos pasajeros se encontraba una joven muy atractiva que llamaba la atención por sus vestimentas y manera de caminar. Llevaba una yukata moderna y ceñida a su cuerpo y abotonada hasta el cuello de tono lavanda con una falda blanca que se ensanchaba dándole un aire informal y sandalias bajitas. Portaba gafas de sol en su rostro ocultando tras los oscuros cristales las gemas de sus ojos. Llevando aquellos calzados su estatura era reducida comparado con las demás mujeres que pasaban por su alrededor.

Recuerda una semana atrás como la llamada de su mejor amiga le llamó mucho la atención al recibirla. Esta le había revelado sus planes y como necesitaba su ayuda: aquello fue suficiente para que la elegante pero a la vez bohemia Tomoyo Daidouji abordara un avión hacía Hong Kong.

En cierta forma agradecía aquellas vacaciones.  Heredera de una cuantiosa fortuna Tomoyo se encontraba con el deber monumental de tomar las riendas de una empresa multimillonaria de juguetes una vez su madre se retirara del negocio.

No lo que Tomoyo deseaba en verdad.

A sus escasos veintitantos años, había crecido para admirar las artes y adorar el modelaje pero su pasión era el diseño. Había concebido aquel deseo de estudiar diseño cuando iba en su cuarto año en la universidad estudiando negocios. Una vez graduada, decidió hacer una especialidad en aquella rama. Aunque su madre no estaba de acuerdo, no retiró su apoyo de la resuelta joven y esta mandó unos cuantos de sus bosquejos a su amiga de siempre.

Sakura proporcionó las herramientas necesarias para que Tomoyo se entusiasmara: su apoyo incondicional y su punto de vista positivo de sus diseños.

Pero Tomoyo tenía otras cualidades que sobresaltaban en su personalidad: además de ser unas de las jóvenes más hermosas que Sakura jamás había conocido. Tomoyo también era una joven muy resuelta y aquellos ojos azules marinos eran sugestivos, labios femeninos y atractivos, piel pálida como la nieve que le brindaba aquella actitud de niña pero todo el que le conocía sabía que era una mujer de verdad.

Sus cabellos llegaban hasta su espalda gracias a la trenza que les mantenía atados. Una vez llegó a la sala de espera y vio en la multitud se sorprendió al no ver a Sakura.

-¿Dónde estará? – Se preguntó Tomoyo ya a los diez minutos de estar esperando. No colocaba su maleta en el suelo pero estaba desesperándose. Veinte minutos después, ya se había resignado a buscar un teléfono público y llamar a Sakura.

-¿Dónde estás? Llevo media hora esperándote. –Le replica al escuchar el tono de respuesta.

-¡Lo siento! – Responde sonando ocupada.- Ahora mismo estoy metida en un tremendo lío.

-Entonces déjame tomar un taxi. Estaré en tu departamento y allí te espero.

-No. Ahora mismo mandé alguien por ti… hace como media hora.  Espera que ya vayan por ti…

-¡Sakura! Lo último que deseo es esperar en un aeropuerto atestado de personas…

-Lo siento Tomoyo. – Dice cortándole su explicación. Tomoyo detectaba la distracción en su tono de voz.- Pero no te preocupes. Alguien ya fue por ti. No te desesperes…

-¿Cómo se supone que reconoceré a ese algu…hola? – Tono de descolgado.- ¿Sakura? ¿Hola?

Tomoyo colgó y suspiró desesperanzada. ¡Le tocaría esperar por horas!

Tomoyo decidió sentarse encima de su maleta cerca de la puerta de salida. Con su rostro apoyado en sus manos veía el ir y venir de todos los pasajeros y transeúntes. Finalmente cuando no podía mas del aburrimiento, un hombre (por sus zapatos lo supuso) se detuvo frente a ella por lo que ella levantó la mirada.

-¿Daidouji? – Pregunta con un tono de voz de autoritario.

Ella asintió lentamente. El hombre hizo un saludo muy serio y Tomoyo se paró al momento que este tomaba su maleta.  -¡Oiga! – Dijo y el sujeto se detuvo. Aunque el hombre era muy apuesto parecía que había sido obligado a cumplir aquella asignación.

-Disculpe usted si voy con prisa. – Declara en un japonés casi perfecto que sorprendió a Tomoyo. –Necesito llegar antes de una hora o Kinomoto terminará haciendo una adquisición que no nos conviene.

-¿Conoce a Sakura Kinomoto?

-Trabajamos juntos. – Declara avanzando con presteza. Tomoyo le seguía el paso bien pero dos pasos del sujeto eran uno de Tomoyo. – Lamentablemente.

-Pero si casi todos quieren mucho a Sakura-…

-No todos. No la soporto. –Murmura entre dientes saliendo de la Terminal,. Tomoyo lo observa detenidamente. Pero no entendía. Sakura era muy bonita además de recordarla teniendo una fantástica personalidad.  Y este sujeto no era mal parecido. ¿Por qué no le caía bien?

-Soy Tomoyo Daidouji. –Se presenta ella. Llegaron a un coche muy serio o cierto modelo muy inadecuado para un joven como él: no pasaría de treinta.

En silencio el sujeto le abrió la puerta y ella prosiguió a subir. Luego sube él mientras el chofer asignado guardaba la maleta en el maletero y subía también al coche.

En ese momento el teléfono del coche suena y el joven lo toma.- Ya vamos en camino…- Haciendo una pausa.- No, no fue difícil localizarla… no, no necesité foto…  -Notando como se exasperaba mientras la otra persona le hablaba.- No… tal vez… ¡Hiragizawa! – Acalorándose pero Tomoyo no nota aquello ultimo aunque si le llama la atención el rubor en sus mejillas.- Estaremos en unas dos horas en la compañía… – Colgando la llamada.  Un minuto después declara.- Es Hiragizawa. Es el jefe de coordinación de la campaña de occidente para el Lanzamiento.

-¿Trabaja también con Sakura?

-Me doy cuenta que le llama por su nombre. ¿Por qué es eso? – Pregunta el hombre confundido.

-Hemos sido amigas desde que éramos niñas.

-¿La conoce desde que eran niñas? Pensé que usted era la coordinadora de moda.

-Somos amigas antes de eso. – Dice tomoyo – y me llamaría difícilmente “coordinadora de modas”

-Ella tiene mucha esperanza en usted porque así es que se dirige cuando hablamos del proyecto. – dice con seriedad. –   ¿Acaso sabe que tiene una actitud insoportable? – Añade mientras mira por la ventana a su lado.

Tomoyo estudió su mirada: Finalmente una tenue sonrisa de aquel guapo sujeto. Una sonrisa irónica pero sonrisa al fin y al cabo. Tendría que tener unos treinta, no más. Cabellos rebeldes que notó cuando tomó su maleta en el aeropuerto que eran más o menos largos y amarrados en una coleta. Piel dorada. Ojos oscuros como chocolate oscuro, manos largas y una complexión bastante atractiva para ser chino.

Entonces al Tomoyo observarlo con cuidado cayó en cuenta de algo importante: Este sujeto parecía odiar a Sakura o estar muy intrigado con ella.

Tomoyo sonrió lentamente y dice con presteza- Hemos sido mejores amigas desde la infancia: puedo decirle que pese a su resistencia es alguien muy gentil y humanitario.

El hombre frunce el ceño: una actitud incierta. Tomoyo no le estaba diciendo nada nuevo y era claro para ella. ¡Que situación mas divertida! Pensó en aquellos instantes.

¡Sakura tenía un admirador!

-No capté su nombre señor. – Dice ella con una tenue sonrisa.

.-No se lo di. Pero ya que trabajaremos juntos en la nueva línea: Soy Li Xiao Lang. Puede decirme Shaoran… o Li, como prefiera.

-Pues por ahora Li. Aunque puede decirme Tomoyo…- sonriéndole con confianza. – Gusto en conocerle Li.

Shaoran dudó unos instantes pero finalmente responde a su sonrisa diciendo – Igualmente Daidouji.

-Puedes decirme Tomoyo. – Declara quitándose finalmente las gafas – Simplemente Tomoyo.

-Por ahora no. – Decide el sujeto mirándole a los ojos. Tomoyo observa la fortaleza de espíritu que puede detectar en su fuerte mirada.- Tal vez más adelante.

——Continuará.

Hola a todos! Estoy de vuelta con el tercer capitulo que han de dejar a mas de uno con una sonrisa en la boca. Jajajaja. Las cosas en vez de ponerse fácil se complican para nuestros personajes. Ahora mismo la entrada de Tomoyo y Eriol en vez de facilitar las cosas, las complicaran un poco mas gracias a los malos entendidos y por supuesto astucia de estos dos mas un monton de personas que vendrán a complicarles la vida o a enredar las situaciones… jijijiji.

No ignoren a Fau Tse, pues este es más importante en la trama de lo que aparenta y no será la ultima vez que lo vean al igual que las demás hermanas Li.  ¿Qué opinan del acuerdo entre Sakura y Shaoran? ¿Creen que se llevara a cabo? Shaoran esta mas que desesperado de sacar a esta mujer de su camino… pero ¿Por qué le pone tan insoportable? ¿Sera que lo que su hermana dijo tiene algo de razón? ¡quédense para averiguarlo! Mientras les digo que el capitulo cuatro traerá mas información acerca de que desconfianza que cada uno tiene del otro.

Atte
Crys.