Capitulo 21 y Final Volver a Verte otra vez

Aquella rosa muerta en la calle esperan
mensaje tras mensaje preparándose a volar
porque habías sido tu mi compañera
por que ya no eres nada
y ahora todo esta de mas

si no te supe amar no fue por ti
no creo en el amor y no es por mi
si no te supe ver y te perdí
si cada día que me das te hace sufrir, no, no.

Volver a verte otra vez
con los ojitos empapados el ayer
con la dulzura de un amor que nadie ve
con la promesa de aquel último café
con un montón de sueños rotos
volver a verte otra vez
volver a verte otra vez
con un montón de sueños rotos

Dejé el orgullo atrás por un instante
me prepare a estar sola una vez más
si no te supe amar no fue por ti
no creo en el amor y no es por mi
si no alcance a entender y te perdí
si cada día que me das te hace sufrir, no no.

Volver a verte otra vez
con los ojitos empapados el ayer
con la dulzura de un amor que nadie ve
con la promesa de aquel último café
con un montón de sueños rotos
volver a verte otra vez
volver a verte otra vez
con un montón de sueños rotos

Volver a verte otra vez
con los ojitos empapados el ayer
con la dulzura de un amor que nadie ve
con la promesa de aquel último café
con un montón de sueños rotos
volver a verte otra vez
volver a verte otra vez
con un montón de sueños rotos.

Cuando los toques insistentes en la puerta de la habitación se vuelven insoportables los ojos fríos se dirigen a la misma para maldecir en británico la intrusión. El piso de la habitación está cubierto en su gran parte en restos de su mismo descuido y depresión pero jamás lo admitirá a nadie. Al igual que su rostro que le cubre una tenue barba, duerme con el  mismo pantalón con el que salió la noche anterior y también la resaca de su parranda hace estragos en su cuerpo.

Pero eso no evita que los toques cesen por lo que su actitud frustrada sale a flote diciendo. – ¡Ya voy! ¡Maldición! ¿Qué es lo que quieren!? – Grita furibundo.- Señora Finn, ¡Vuelva luego!

-Soy yo- dice la voz sonando compungida y dice con gentileza.- ¿Puedo pasar?

El sujeto no se sorprende pero tampoco expresa alguna consternación cuando responde enderezándose y buscando en el tocador un vaso para beber agua- ¡Haz lo que quieras, es tu casa! – grita a través de la puerta.

La elegante mujer abre la puerta para abrirse paso entre botellas vacías de vodka y escocés de diversos tamaños, ropa interior femenina dejada al descuido en el piso, recortes de diario y periódicos arrugados en el suelo. Entre ellos Beth mira el rostro de su hijo de gafas en la portada y se lee la palabra “Compromiso” en japonés.

-Basta Hideoshi – Dice Beth con un aire muy preocupada y avanzando a su hijo quien le pasa de estatura por casi pie y medio.- Basta …- tratando de tomarle por los hombros pero el sujeto rechaza el contacto mirándole con desprecio y frialdad.

-¿A ti que te pasa? ¿Qué es lo que quieres?

-¿Cómo que quiero? Quiero que estés bien. Eres mi hijo – Dice con aprehensión y notable preocupación. – Esto no es..

-¿Qué? ¿Qué no es que? – avanzando con tono amenazante a lo que la mujer retrocede un instante- ¿Saludable? – Actuando en modo de burla.- ¿Preocupante? ¿Qué vienes ahora a actuar como la “Madre del año”? – Pregunta con sorna y se da la vuelta para evitar que los ojos añiles gentiles le continúen observando con consternación. -¿Acaso me has vuelto ahora tu nuevo caso de caridad?

Beth niega con su cabeza sintiéndose más culpable aún. -¿Cómo puedes decir esas cosas? Siempre me he preocupado por ti. Por lo que te pasa…

-¿En serio? – Pregunta ahora con sarcasmo- ¿A quien tratas de engañar? ¿Crees acaso que soy estúpido o que? ¡No soy tu niño mimado! Tu niño adorado… no soy “Tu Eriol”

-Ambos son mis hijos. Los amo por igual.

-¡Mentira! ¡Toda una maldita mentira! –Grita a su cara y avanzando con tono amenazante sin preocuparse por segundos que a quien llega a abofetear en ese momento hasta hacerla tambalear contra uno de los postes de la cama es su propia madre. Beth se sujeta con rapidez la mejilla abofeteada que arde con profundidad pero no hace nada para aproximarse al sujeto quien aunque se percata que paga sus propios errores con la mujer que le dio la vida.  -¡Adoras a tu niño de oro! ¿Crees que no lo se? Mientras mi padre vivió siempre trataron de manera especial a ese maldito mocoso y a mi me ignoraban… ¿Por qué demonios mi propio padre me hacía a un lado por ese Eriol?

-Eso no es verdad… -Insiste a pesar que el sujeto parece preparado para abofetearle nuevamente. – Lo sabes muy bien.

-¿Crees que jamás me percaté del desprecio en su mirada? ¿De su indignación por tener un hijo tan despreciable como yo?

-¡Tu padre te amaba! – Dice ella alzando su voz como jamás lo ha hecho y el sujeto le mira con los ojos llenos de odio y desprecio. – ¡Yo te amo! ¡Me preocupo por ti y me duele verte como te hieres! ¿Acaso crees que el alcohol, las mujeres y las drogas son la solución?

-Evítame el infomercial- dice con asco-Sabes todas mis andadas. – Sonríe con satisfacción ante el rostro de horror de su madre- ¿Crees acaso que no se de las tuyas? – Ahí Beth le observa con estupefacción.- Todos tenemos nuestros secretillos y yo se los tuyos…

-.No tengo secretos- Hideoshi hace un gesto de incredulidad y se aproxima a la mujer quien no retrocede esta vez para levantarle su mano izquierda y mostrar el aro que ahí luce la mujer.

-Oro amarillo – dice con una sonrisa burlona- El anillo que mi padre te puso en ese dedo era platino…- Beth le observa sorprendida que pese a lo pasado de tragos que está pudo percatarse- ¿YA ves cuanto me amas, querida “Madre”? ¿Qué hombre te ha desposado? ¿Un carpintero? ¿Un comerciante de mala calaña? ¿Un asistente tal vez?

-Basta ¡Basta! – dice ella retirando su mano a la mala del aferre y mirándole con incredulidad y abochornada.

-No te casaste con alguien que conoces de ahora… no eres tan “impulsiva”. Sin embargo dices amarme pero no estaba enterado- ríe con frialdad. – Ni siquiera tuviste la decencia de avisarme… ahora lo que me pregunto ¿en que mas eres indecente, madre?

Ahí fue la mujer que responde con rapidez y escandalizada: su mano se estrella con fuerza en el rostro de su hijo mientras ella lo observa sorprendido y sorprendida de su propia actitud. Dice con ardor pero en voz baja- No te permito que me hables así… ¡Soy tu madre!

-¡Si, claro! Eres mi madre. No lo podemos negar… ¡Pero también se que no soy hijo del Embajador! – Beth abre sus ojos ampliamente mientras escucha sus palabras.- No hay sorpresa ahí… ¡No tengo la misma sangre del embajador…!

-¿Quién…

-Hay que ser estúpido para no percatarse- dice Hideoshi tomando una camisa usada del espaldar de una de las sillas de la amplia habitación mientras el rostro de su madre se vuelve de color marmóreo. –Eso y clase de genética…  – sonríe con sorna.- lo supe cuando tenía dieciocho años. ¡Fantástica edad, momento y circunstancias para saber la verdad! En resumen, el código genético mío, tuyo y de Eriol coinciden en un 40% ¿Acaso no es sorprendente como la genética y el ADN ya tienen la respuesta de todo? Y estamos hablando de años atrás- ríe con frialdad.- ¿Qué pasa? ¿Te quedaste sin voz?

-Hideoshi…

-Tranquila madre- dice abotonando su camisa pero sin siquiera mirarle a los ojos.- No me interesa saber absolutamente nada que tengas para decirme. No me importa. Dejó de importarme hace años… – Dice con frialdad. – odio a mi hermano… no te odio pues eres mi madre… pero en definitiva no me interesa nada…- tomando su billetera añade- Ya que eres una “Feliz” mujer casada, te dejo. Mi vida, todo estará fuera de tu alcance de aquí en adelante…

-No voy a pedir perdón de mis errores Hideoshi. – Dice Beth muy nerviosa y con la mirada llorosa. –Ya los pagaré cuando termine mi vida. Pero no puedes alejarte de mi vida… soy tu madre.

-No tengo nada que ver contigo, con ese Hiragizawa (hablando de Eriol) y por supuesto con quien llamé por tantos años, Padre. – Pasando por su lado añade- No trates de localizarme… ¡Ah por cierto! Serás abuela. – Para hacer que su madre se voltee a la puerta.- Kaho está esperando un hijo mío y no quiero nada que ver con ellos. Adiós, madre. – Sin siquiera cerrar la puerta se escuchan sus pasos como se alejan de la habitación y luego bajar la lujosa escalera de la imponente mansión.

Beth no entiende que ha pasado allí en cuestión de minutos: Hideoshi sabe la verdad. Se aleja de su vida… y Kaho tendrá un hijo de Hideoshi… no de Li.

Solo procura sentarse en el rellano de la cama un instante. Sus piernas flaquean, su voluntad por igual y ya las lágrimas surcan su rostro.

******************

El concurrido pasillo del hospital está en aquellos momentos con una incertidumbre que rondan las cabezas de casi todas las enfermeras quienes por diez minutos abandonaron sus puestos y sus rondas para reunir todos sus cerebros y congregar una respuesta concisa que satisfaga su curiosidad.

Y es esta pregunta. ¿Qué pasa con el Doctor Kinomoto?

-¡Para mi está enfermo! – Dice la enfermera Komichi.- ¡Miren que le he traído de mis famosos brownies! –Anuncia con sopesar- y ¿Saben que hizo? Me dio las gracias pero no comió de ellos.

-A todos nos encantan tus brownies- dice otra de las enfermeras. –Y es la primera vez que el doctor Kinomoto rechaza tus brownies.

-¡Tiene mas de una hora encerrado con su secretaria en su oficina! – dice otra de ellas mirando la puerta metros mas adelante herméticamente cerrada y el escritorio vacío delante de al puerta.

Las otras enfermeras- tres para ser mas específicos se observan entre si – a lo que otra dice.- No se puede decir que la noticia que Kinomoto solicitara una nueva secretaria nos debe de sorprender.  Luego que cancelaran al doctor general de  traumatología, y le ofrecieran al Doctor Kinomoto el puesto, ha necesitado contratar una asistente.

-Y démonos cuenta que Kinomoto siempre ha estado muy renuente con las relaciones dentro del hospital- Dice una con un tono de voz de lamento- lo invité a salir en tres ocasiones y se negó en cada una de ellas.

-¡Claro que lo haría Saiko! Estás comprometida para casarte. Y lo invitas a salir…

-Todo el mundo sabe que esa no es excusa. Si incluso tuvo un amorío con la doctora Rimoko cuando estaba casada con el vendedor de seguros ese. ¡Poco le importó ser infiel!

-¿Quién le importaría con alguien como Kinomoto? – Dice otra recibiendo la aprobación de todo el cuerpo de enfermeras entre suspiros largos, asentamientos de cabezas y más suspiros.

-Y su asistente no es una mujer de sesenta años.

-¡Eso no es nada! Deja que conozcas a mi madre…  tiene cincuenta y dos años, divorciada y anda detrás de su instructor de gimnasia ¡veinte años menor!

-Eso es cierto. La edad no determina los gustos o parámetros.

-Bueno eso no viene al caso ahora. ¡Esa secretaria tiene que estar en los veinte!

-Por favor. Es claro que esa chica es un tanto seria para el Doctor Kinomoto. Y además tomando en consideración las nuevas responsabilidades del Doctor, es probable que estén inundados en papeles y documentos que autorizar.

-.Eso es verdad- dice otra allí presente observando el escritorio vacío y suspira con melancolía al quejarse -¡Yo habría podido fungir como secretaria! Solo por pasar mas tiempo con el Doctor Kinomoto.

Las demás asienten dándole la razón a la última de ellas que ha hablado pero lamentando su suerte que el galeno no las eligiera a alguna de ellas para trabajar como secretaria y trayendo a alguien externo al hospital para trabajar como tal.

Luego que el espontáneo “simposio” fue finalizado cada una de las enfermeras regresaron a sus labores lamentándose de su poca suerte; al ser secretaria de alguien como Touya Kinomoto; de al menos saber con exactitud que pasa tras puertas cerradas del consultorio y cuando tendrían la suerte que Touya se fijara en alguna de ellas nuevamente o por primera vez.

Mientras esto pasa afuera, la pareja en cuestión anda ocupada en sus asuntos. Mientras los labios del varón exploran con lentitud, paciencia y sensualidad los labios femeninos y aferra por las caderas a la chica mientras él se encuentra sentado parcialmente en su escritorio, la victima de sus atenciones se encuentra en su propio cielo mientras a ojos cerrados es sensualmente transportada a otro mundo; prácticamente a las nubes gracias a los labios expertos del medico que después de unos momentos de deliberación tentó a la chica que ahora está en sus brazos besándole tenuemente para luego de besos cortos y tiernos, se roban por unos segundos mas largos el aliento.

En un momento la joven se separa pero sin abrir los ojos (con el rostro bien arrebolado-) mientras él dice- Es difícil para mí esperar a esta noche.

-Pero debemos de esperar- Dice Misa no evitando que el hombre rozara sus labios contra los de ellas en besos cortos y en cada intervalo dice- Es lo mejor…- no evitando reírse como una chiquilla. –¡Basta! – Colocando sus manos entre ambos – Ya fue suficiente…

-Nada es suficiente… nada- dice la voz masculina tomando su boca nuevamente pero ella corta el beso a los pocos segundos y el suspira resignado bajando la cabeza- ¿No puedes saborear el momento?

-Hemos saboreado bastante aquí encerrados- dice ella ahora mirando la puerta cerrada.- ¿Qué pensarán de nosotros?

-No pensarán nada.- Dice el sujeto mostrándose seguro.

La mujer alza una ceja dubitativa ante su respuesta. -¿Cómo está Sakura?

-Tranquila. Papá estaba inseguro al momento de salir del país pero al fin se marchó y Sakura pasa mucho tiempo con sus amigas. Tomoyo pasa más tiempo con ella que en la oficina.

-Me alegro que Sakura esté más recuperada. Y estoy segura que Li vendrá por ella.

Touya gruñe por respuesta y la chica le observa aturdida- Lo siento. Aun no me recupero a la idea que mi hermana terminará siendo madre soltera. – Ahí dándose cuenta de lo que ha dicho.- Lo lamento. No quise decir…

-Se bien lo que quisiste decir. Al principio es difícil de asimilar. Pero la diferencia entre nosotras (Sakura y yo), es que Li recapacitará y se casará con ella. Yo no corrí tanta suerte.

-¿Te arrepientes? ¿No haberte casado con el padre de tu hijo?

Misa lo piensa unos instantes mirando el rostro del alto varón para negar con su rostro y dice.- maduramos con el tiempo. Él se habría cansado de mi… o yo de él. Antes se veía lindo… – dice suspirando – Como si nada nos pudiera tocar y afectar… y al final, esa confianza de que todo está bien y está permitido tuvo sus consecuencias. Pero no me arrepiento de haber tenido a mi bebé. –Piensa unos momentos y sonríe diciendo.-  ¿Nos veremos esta noche? – Pregunta alisando el cuello de la bata del galeno.

-Tengo las entradas para la película- anuncia Touya –No fueron fáciles de conseguir.

-Gracias por tomarte las molestias. Se que no son unas entradas fáciles de conseguir. Más para el estreno de Indiana Jones. Pero él está muy entusiasmado por su primer viaje al cine.

La sonrisa en el rostro de la chica y sus ojos brillantes le dieron todas las razones al sujeto para haber pagado el doble a uno de los médicos que hacen pasantía en el área de emergencias por las tres boletas.  Aunque ha hecho últimamente unas cosas inesperadas como contratar a Misa como su secretaria cuando ella le habló que necesitaba trabajo de medio tiempo; Diamantes Li aceptaba su traslado a Tokio (gracias a la buena recomendación de Sakura y el apoyo de Yue Tsukishiro) pero de medio tiempo no es un trabajo y no quería tomarse libertades que ni le corresponde o hacer quedar mal a Kinomoto o a Tsukishiro.

Sin embargo cuando Touya le propuso que fuera su asistente, tenía sus reservas. ¡Y han de existir! Luego que aceptara ser su asistente (de eso un par de semanas), no hay momento que Touya no aprovechase para llamarla y encerrarse en su despacho para besarse.

Misa cuando aquello comenzó, lo hizo de manera natural aunque aquella primera vez que le besó se encontraba sumamente nerviosa. ¡Demasiado!
Pero con el tiempo todo se ha vuelto muy natural.
Demasiado natural.
¡Y el sujeto era un experto en besos!

Su rostro adquirió un rojo carmín que atrajo la mirada suspicaz del sujeto pues de repente se quedaron en silencio. Torpemente la chica dijo – Tengo.. Que… -señalando la puerta y ella misma añadiendo- Si… – Dándole la espalda al sujeto ante la mirada complacida del varón y fijándose suspicazmente en las caderas femeninas y su movimiento al marcharse.

Touya no entendía que pasaba con él. Usualmente cuando se involucra con alguien suele tener el control en la relación. Se vuelven mas relaciones físicas que involucran una cena, o tragos y luego el lecho caliente de alguien. Pero con ella no es así. Ciertamente le recuerda por instante su relación con Tomoyo… solo que en esta siente que además del compromiso que aquella relación involucra, percibe también cierta afinidad al hijo de Misa. ¡Jamás habría pensado que se involucraría con una mujer con hijos! Más para una relación a largo plazo.

Pero el tiempo se encargará de hacerle cambiar de parecer. ¿Cierto?

—-Dos meses Después. —–

El lujoso coche se mueve a toda velocidad en una calle relativamente transitada para ser un poco más de media noche. La llegada de aquel magnate pasa desapercibido para aquel mundo del oriente en donde es tildada como “La ciudad que nunca duerme”. Sin tomar en cuenta el hecho que el último mes se la ha pasado más en el cielo abordando el avión de la empresa y visitando importantes ciudades y clientes prospectos alrededor del globo se siente indiferente. Lleva dos meses sin parar un segundo de trabajar y no lo lamenta.

Detenerse de trabajar significa pensar en ella.

Diríamos que la mortificación de no tener a la mujer que ama a su lado, ha hecho estragos en su físico, mente y espíritu pero estaríamos exagerando. También exageraríamos a sobre manera si dijéramos que tampoco piensa en ella.

Pero Shaoran Li llena el vacío que le provoca el pensar en ella o en su presencia con trabajo, trabajo y más trabajo. Eso y sus sobrinos y hermanas.

El anuncio del matrimonio de  Fuutie con aquel fotógrafo los pilló de sorpresa (o al menos, a él), pero la felicidad en el rostro de su hermana y el sentimiento de plenitud de aquel extranjero le demostraron inmediatamente que ellos se complementan de una forma un tanto extraña y ambigua; como le ha referido a su hermana en constantes ocasiones luego del anuncio que prefería que ella se casase con alguien que tuviera mas cosas en común; al menos la nacionalidad a lo que su astuta hermana le respondió “No se que te quejas; si tu y ella no son de la misma nacionalidad y por supuesto totalmente diferentes… y de alguna loca manera, ustedes son perfectos para el otro”

Su tonta pero astuta hermana. No puede evitar sonreír al pensar en ella; tiene la ligera impresión que su libertad de toda responsabilidad con Mitzuki, se la debe a ella. Aunque ella lo niegue, todo su ser le dice que ella tuvo su grano de arena… y funcionó.

Pero aunque funcionara ¿Qué le impide ser feliz? Su conciencia le ha dicho que este viaje a Japón, el hogar de su querida Sakura es  el momento propicio para cerrar viejas heridas; ir por ella y exigirle su perdón para que por siempre estar juntos.

Luego, despierta de sus fantasías en donde Sakura y él están juntos viviendo en cualquier ciudad del mundo excepto china* y viendo crecer y teniendo muchos hijos.  En aquel momento despierta de sus pensamientos al escuchar el teléfono de la limosina sonar y no hesita en tomarlo saludando en su lengua natal.

-¡Así que ya llegaste! ¿Por que no me dijiste que estás camino al hotel ya?

-Meiling; ¿Cómo me has localizado? – pregunta mas que sorprendido. Si bien la joven china sabe que arribaría a Japón, no se imagina como dio con el. Mas cuando aquel coche no está vinculado directamente con Diamantes Li. –Mira no importa. Es un poco tarde. Como dedujiste voy camino al hotel. Tengo una agenda muy intensa mañana y necesito descansar.

-¡Bah! ¿Cómo piensas si quiera descansar cuando sabes que estás en el mismo país que Kinomoto?

Un nudo en su estomago se formó sorpresivamente al pensar en ella. ¿Qué manías atraía a la joven china de ojos negros intensos a hablar de Sakura últimamente?
Y es que hay que advertir que desde que Shaoran anunciara que partía a Japón para compromiso en aquel país en alianza comercial y de inversiones para una nueva mina de Diamantes que estaría en una zona muy conservada por las secretarías de conservación de los recursos naturales.

-Meiling; he decidido dejar eso atrás.

-¡Ah si! Casi te creo Xiao Lang. – Declara la joven con cierta pizca de ironía y exasperación para añadir con hastío.- ¡Ni se en verdad que has conseguido con librarte de la  “Pechos Falsos” de Mitzuki. ¡Tu deber es ir por Kinomoto y rogar su perdón!

-Quien te escucha ahora… del bando de Kinomoto.

Un silencio se hace en la línea y Meiling dice como toda respuesta. – ¡Al menos no soy un mente cerrada cabezotas como tu!

-Tranquila Meiling. Tranquila- Dice su primo de manera seria para ella pero sin embargo, sonríe para si mismo imaginándose el rostro escarlata por la exasperación que imagina que forma parte del rostro de la  joven. – Tienes que tranquilizarte o te dará un infarto.

-¡El único que me desespera con su paciencia eres tu Xiao Lang! ¿Qué esperas? ¿Qué venga otro hombre y te gane? ¡Kinomoto es muy linda y no tardará en ganar otro pretendiente!  Así que despierta de tus pensamientos pronto y tu inseguridad o te la ganarán.- ahí cortando la llamada.

Pasan unos momentos con los ojos cerrados pensativo. Al levantar su mirada lo hace al teléfono y marca un numero diciendo en chino perfecto.- Si, gracias… con el departamento de Recursos Humanos- esperando unos instantes mientras transfieren la llamada y toman la línea- Si, habla Li Xiao Lang. Necesito el número de teléfono y la dirección de Kinomoto Sakura. –No evitando sentir un extraño respingo en su estomago.

————————–

-¿Eso te ha dicho Beth? – Pregunta Tomoyo sorprendida de la historia que le hace su prometido luego de regresar la noche anterior de Londres.

-.Por el momento. Esto pasó dos meses atrás. Beth se vio en el compromiso de decirme. Ahora que le pregunté cual era su interés por la Salud de Kaho – dice él con la chica sobre su cuerpo y ambos echados en el salón de la casa Daidouji. Ya todo el servicio se ha retirado y Sonomi ya se retiró a descansar.

Ya a solas, Eriol le confió lo contado por Beth. La revelación de Hideoshi que es él el padre del hijo que espera Kaho. Pero la sopesa mas grande fue el hecho que el embarazo de la modelo es de alto riesgo.

Pero de lo dicho por Hideoshi acerca de su fraternidad con Eriol jamás fue dicho por Beth.
O su matrimonio en secreto.

-Dudan mucho que el embarazo llegue a término. Beth está preocupadísima por Hideoshi. No sabe de él en dos meses. Su teléfono celular fue cancelado el contrato y ninguno de sus conocidos habituales sabe donde está. Por lo que ella me explicó, Hideoshi estaba muy resacado el día que lo vio por última vez y no duda que esté también en drogas.

-¡Pobre Beth! Se está echando las preocupaciones de Hideoshi y por Kaho también.

Eriol piensa lo mismo, pero él no comparte su preocupación como su madre; Hideoshi destruyó el poco vestigio que puede quedar de amor fraternal hacía el sujeto.

-Mi hermano es extraño – Dice Eriol pasando sus dedos en la palma de la mano de la joven de ojos amatistas. -¿Cómo puede no importarle nada de lo que pasa con su hijo o con Kaho? ¡No entiendo en verdad que es lo que le pasa!

-Creo que estará molesto con Kaho. Después de todo, trato de adjudicarle el bebé a Shaoran.

-Si lo comprendo. Pero no entiendo por que no responde las llamadas de mi madre- añade pensativo. – y ella… se ve tan triste.

Tomoyo le nota su consternación y acaricia su rostro trayendo su mirada. – Tenemos que aprender que Hideoshi no es lo que todos pensamos… nos tocó averiguarlo de la manera mas cruel. Tu madre ahora sufre… pero pronto se le pasará. –Eriol besa su mano con adoración sonrojando a la chica. – ¿Acaso Kaho acepta que Beth se preocupe por ella y le visite?

-Sorpresivamente Kaho está muy sumisa. – Dice Eriol sorprendido. – Ha recibido a mi madre en las ultimas dos visitas que le ha hecho.

-Me alegro. Se ha dado cuenta que no hace nada odiando a todos. Además Beth siempre será un apoyo para su hijo.

Eriol asiente en silencio pero la verdad, tiene la impresión que hay una agenda escondida detrás de toda aquella gentileza departe de la modelo.

-Oye… – Dice Tomoyo atrayendo sus pensamientos y su mirada a su rostro. Con una sonrisa añade- Serás tío.

-“Seremos” tíos.

-Tendremos la fortuna que si Kaho permanece en tan buenos términos, podremos ver al bebé frecuentemente…

-No lo se… – dice Eriol misteriosamente para añadir- Creo que estaremos bien ocupados haciendo nuestros propios bebés que no tendremos tiempo para ocuparnos de un sobrino.

Tomoyo se sonroja intensamente ante su declaración que fue dicha de una manera sensual y más erótica de lo que se propuso Eriol en un principio que surgiera.

-Eriol: – dice Tomoyo – Prometimos…

-Si, lo se. Nada de “Nada” hasta la noche de bodas- repite él con actitud de “Niño obediente” y añade con gesto sensual. – Pero… no puedes quitarme la idea de la cabeza, preciosa.- buscando sus labios con lentitud en un principio pero luego en un gesto mudo de sensualidad, intensificando el contacto entre ambos al buscar lentamente por debajo del suéter de la mujer, el contacto con la piel que arde ante su toque.

El gemido en la boca femenina enciende sus instintos primarios que le advierten que si no se detiene ese “nada” Se convertirá en “todo” muy pronto.

Separa su boca de la chica quien demuestra su descontento ante la ruptura de contacto de sus labios. El fuego en la mirada amatista le reveló a Eriol que comparten el mismo deseo ingénito que él sufre.

Eriol besó su frente con gentileza y la abrazó con su rostro sobre su pecho masculino respirando con  lentitud tratando de controlar su deseo latente.

-¿Cuánto es que falta para la boda? – Pregunta Tomoyo en un hito de voz y con gravedad ocasionando una risa departe del hombre.

Eriol besa su cabeza con gentileza y suspira para decir.- Poco… muy poco mi pequeña.

——————————-
A la mañana siguiente.

La joven de ojos verdes despierta de sus pensamientos al escuchar a su interlocutora decirle.- Creo que eso vendrá a servirle cuando tenga cuatro o cinco meses- explica con una sonrisa –Sakura ¿Acaso me estás escuchando?

-Ah disculpa Fuutie. Me distraje un segundo – Explica la ojiverde algo abochornada al divagar tan profundamente en sus pensamientos. Fuutie la observa con suspicacia mientras ambas están rodeadas de ropa de bebé que han sido enviadas por Meiling y compradas por igual por Fuutie.  Esta no perdió tiempo un segundo y desde que terminó sus labores en Canadá partió en el primer avión para Hong Kong y luego de ahí a Japón para visitar a sus amigas y entregarle a Sakura la invitación a su boda.

-No hay cuidado- Acepta la modelo sus disculpas sonriendo tenuemente y levantando la pieza que descansa en sus piernas añade- Meiling tiene la idea loca que el amarillo es un buen color y es seguro. Pero le aclaré que el verde es un color también lindo. Así nos aseguramos que si es niño o niña, podrá usar la ropita.

-Son muy buenas conmigo. No se como podré pagarte…

-¡Bah! No es nada. ¡A mi me encanta ser tía! –Sonríe de manera ilusionada- ¡El solo imaginarme al hijo de Xiao Lang! ¡Es el sueño de todas!

-Fuutie. ¿No le habrás dicho a tus hermanas…

-¡Claro que no! Primero eso seria una desgracia: lo primero que harían será informarlo a Xiao Lang, traerlo amarrado y obligarlo a casarse contigo ¡Incluso si fuera a punta de pistola! Pero conociendo a mi hermano, es otra a la que amenazarían.  –Haciendo que a Sakura le saliera una gotita en su cabeza y sonriera de manera nerviosa.- ¿Cómo van los antojos?

-Pues hasta ahora solo se antoja de Okonomiyake. –Sonríe apenada- Y sandía.

-¿Sandía?

-A todas horas. – Dice con una sonrisa de oreja a oreja- Tenemos una neverita en la cocina con tres sandías y el frigorífico tiene jugo de sandia y sandia en tajadas… -Sonrojándose- mi padre dice que es común los antojos pero creo que terminaré con treinta kilos de más si me llevo a la velocidad que come este- topando su estomago con ternura ante la mirada ilusionada de la china.

-Oye ¿Sakura? ¿No has sabido nada de Shaoran?

Ante la mención del chino su mirada se entristece lo que certifica a Fuutie que la chica sigue sumamente enamorada de él. Responde sutilmente.- Si.  Me llamó precisamente anoche.

-¿En serio?

Asiente para añadir. – Hablamos poco. En verdad no hay mucho que decir. La mayor parte del tiempo nos quedamos en silencio –sonrojándose tímidamente para sonreír melancólica. – ¿Sabes? Pensé por un instante durante todo este tiempo que si escuchaba su voz, solo una vez, me derrumbaría.  Pero no fue así. – Añade precozmente. – supe responder mecánicamente sus preguntas. Al final, colgó.

Fuutie respiró exasperada – No le dijiste nada del bebé. ¿Cierto?

Sakura niega con su cabeza.

-Tiene derecho a saberlo.

-Lo se- Admite.

-.¿Por que no le dices entonces?

-Por… porque…  -suspira para añadir.- no lo se Fuutie. Por un lado, me da mucha vergüenza…

-¿Vergüenza?

-Esto podía pasarle a cualquiera. Incluso a Mitzuki que era tan desenfadada en algunos asuntos. Pero no a mí. Pensaba enamorarme perdidamente, que él quisiera casarse conmigo y de ahí en adelante, tendríamos niños.  Hice todo lo contrario a lo que se esperaba de mí y lo eché a perder… grandemente.

-Que no te hayas casado para tener un bebé no significa que lo que hayas hecho esté mal. Lo que si habría estado mal es el andar de cama en cama… de hombre en hombre entregándote sin distinción y arriesgándote a algo peor que un niño, mas bien a una enfermedad que te marcara por el resto de tu vida.  Nadie te pide que seas una santa. Simplemente, se feliz contigo misma; se feliz con las decisiones que tomas y si cometiste un error es tuyo y de nadie mas… y este es el resultado del gran amor que tienes por mi hermano y viceversa.

Sakura sentía que las lágrimas salían de sus ojos inevitablemente al escuchar sus palabras. Se limpia su rostro y sonríe a la china a la par que el timbre de la puerta suena. Mientras Sakura se ponía en pie (donde se nota mucho su estado de gestación), su padre sale de la cocina con una tarta de fresas que acaba de preparar y mira a su hija.

-No te preocupes… yo respondo al timbre- dejando la tarta delante de las jóvenes y notándosele a Sakura la avidez con que mira aquel pastel.

Fujitaka se apresura por el pasillo de la casa para dar con la puerta y abrirla sin hesitación para sorprenderse inicialmente con la persona en su puerta. -¡Señor Li! – Dice con firmeza pero bajando su voz.- ¿Qué hace aquí?

-¿Cómo está Señor Kinomoto? – Saluda el joven con formalidad. Ante la mirada sorprendida e inquisidora del sujeto tiende a sentirse como un niño de catorce años y los nervios casi lo dominan – ¿Se encuentra Sakura aquí? No se en verdad si tiene un departamento en Tokio y manejamos gran parte de la mañana hasta aquí. Anoche hablé con ella y me dijeron que este era el teléfono desde donde me respondió y el que aparece como domicilio en la información que hay disponible en Diamantes Li. Señor Kinomoto: Seguro se ha enterado por Sakura que no nos despedimos en los mejores términos… pero es necesario que hable con ella- concluye con firmeza.

-Entiendo: pero no se en verdad si ella desea hablar con usted. – Dice con seriedad pero algo en la actitud de Shaoran le reveló que esa no es la respuesta que el joven quiere.

-Comprendo… entiendo… pero necesito hablar con ella. Por favor.

Fujitaka duró unos segundos estudiando su mirada con ojo crítico. Dice después.- Pase. Sakura está en la sala con una amiga- Haciéndose a un lado para dejar pasar a Shaoran. El joven de mirada chocolate asiente agradeciendo su comprensión para seguirle en la modesta casa de Kinomoto.

-¿Sakura? Hija… tienes visita- Dice Fujitaka adelantándose al hombre.

Cuando Shaoran sale de detrás de la pared que separa los espacios, su mirada estudia ambos rostros allí presentes. Su sorpresa ante la presencia de Fuutie no se deja esperar, pero él busca con su mirada es a Sakura a quien encuentra mirarle con intensidad y cierto nerviosismo para perder todo color de su rostro.

-Shaoran…- murmura ella en un suspiro.

-¡Hermano! – Dice Fuutie observándole sorprendida de su presencia. – ¡No me dijiste que venías a Japón!  -Avanzando para abrazarle como es la costumbre de ella.

-Y se supones que estás en Hong Kong haciendo los preparativos de la boda. –Añade con voz de reproche y suspicacia.

-¿Eh? Ah si, la boda- dice sacando su lengua de manera infantil. – Es que tenía algo que hacer aquí en Japón y…

-¿Qué es todo esto? – Pregunta al dirigir la mirada ante el desorden de ropa de bebé que hay en el sofá que ocupa Sakura, parte del suelo donde se encuentran y además en la mesita de té delante de las jóvenes. Sakura deposita el plato que tenía en sus manos al momento de entrar Shaoran: prácticamente vacío.

-¿Pues no se nota? Es ropa. – Dice Fuutie de manera natural. – Pero aun no me dices ¿Que haces aquí?

-.Fuutie… ¿Podrías dejarnos a solas? – Pregunta Shaoran sin mirar a su hermana: solo observando el rostro de Sakura.
Rostro que no le devuelve la mirada.

-Vamos señorita Li – Dice Fujitaka de manera cortés.- Tenemos un templo cerca de aquí que está lleno de flores de Cerezo. Es un precioso parque… – Dice con ternura y la china asiente no sin lanzarle una mirada de advertencia a su hermano y una de compasión a Sakura. Sigue al padre de Sakura y tardan unos momentos antes de salir de la casa.

Momentos que en la sala no se habla una palabra.

-¿Por qué no me lo dijiste? –Pregunta él en voz baja pero que Sakura escucha. Solo que no se digna a mirarle al rostro.- Si es lo que pienso. ¿Por que nunca me dijiste nada?-Ante su silencio que le da fuerzas añade sin respirar. – Todos estos meses… cinco meses… sin saber de ti, sin comprender porque no devolvías mis llamadas. ¿Sabes por que infierno he cruzado? – Buscando su mirada pero ella no le mira.

Se incorpora lentamente y Shaoran observa con fascinación como su encanto no desvanece incluso estando en ese estado.

Así se ve más hermosa y cautivante.

Pero ella aguarda.
En silencio…
Como si no le doliera su ausencia.
Como si le molestara su presencia…

-Tenemos que casarnos. Inmediatamente… -Habla él repentinamente.

-¿Casarnos? – Pregunta y escuchándose su voz por primera vez. -¿Por qué?

-¿Acaso no es obvio?

-Esta sería la última de las razones por las cuales me casaría contigo Shaoran Li- Dice con cierto gesto de nerviosismo pero se nota la firmeza en su mirada. –No es razón suficiente para casarnos.

-¿Acaso crees que es la única razón?

-¿Acaso hay otra mas? No exijo un tipo de responsabilidad de tu parte de esa índole porque ambos sabemos que la cumplirías. Te conozco bastante…

-¡No es así! – Dice él molestándose e incrédulo que Sakura permanezca tan fría y distante. –No. no me conoces Sakura… tanto como no creo conocerte a ti. Por meses… ¡Meses! Has guardado este secreto…- sonrojándole al señalar su estomago. Sakura le da la espalda. – Por esto meses la pérdida de tu amor,  ha carcomido mi alma y mi ser.. – Explica sin buscar su rostro con la mirada, solo se conforma con que ella le escuche. –Te crees mejor que yo. Mejor que el mundo completo.

-Jamás he creído tal cosa. –Murmura ella pero él le escucha.

-¡¿Cómo le llamas al hecho que estás embarazada, que es mío y que ahora es apenas que me entero!? –grita a todo pulmón pero Sakura no se sorprende de su explosiva inquisición. Está en todo el derecho de gritarle.

Comprende su frustración: tiene casi cinco meses con un hijo suyo en su vientre… Nunca dijo nada porque Kaho le daría un hijo… ¡Ahora ese no es el caso!
Sabe que el niño que Sakura espera es suyo porque fue el primero… el único. ¿Pero porque Sakura actúa con él de aquella manera tan egoísta?

-La única explicación que encuentro para esto es que has dejado de amarme Sakura – Dice él interrumpiendo sus pensamientos. – Es la única razón por la cual alguien… o mejor dicho tu, esconderías tal cosa. Pero no puedes alejarme de él Sakura… es mío.

-¿Por qué estás tan seguro? ¿Acaso estás tan seguro como lo estabas cuando Mitzuki esperaba tu supuesto hijo?

-¿Sabes que Kaho…

-Si lo se. – Dice con firmeza y bastante distante aunque sus ojos le traicionan al mirar los chocolates del hombre y sus labios, tuvo que tragar pausadamente para no recordar la sensación de besar sus labios y renunciar en aquel instante a lo que estaba dispuesta a hacer. –Lo supe. Pese a que los medios solo dijeron que Kaho renunciaba a exigirte derechos de paternidad. Pero eso no viene al caso ahora mismo.

Shaoran tiene dos nombres en su cabeza: y uno de esos nombres es la que pasea con el señor Kinomoto por el parque.

-¿Cómo es posible que en todo este tiempo, aunque sabes la verdad no has buscado la forma de decirme? ¿Por qué no me has dicho nada!? Ni siquiera un mensaje… incluso hablamos anoche y…

-¿No te dije nada? ¿Acaso no es obvio? Definitivamente no quiero que la única razón por la cual quieras casarte sea el hecho de este niño. – Dice con seriedad- No planeaba decírtelo. Incluso Fuutie lo sabe pero juró que jamás te lo diría.

-¡Es inaudito!

-Es mi decisión.

-.¿Acaso podrías dejar de ser testaruda por un instante? Estamos hablando de mi hijo… ¡Mi hijo! Y si crees que voy a renunciar a él, ahora que lo se…

-¡Jamás te pediría que renunciaras a él! Ya te dije que no debió de pasar así. Y además con lo de Mitzuki… ¡Traicionaste mi confianza!

-¡Sabes que lo que pudo pasar entre ella y yo se dio mucho antes de que… de lo que pasó entre nosotros!

-¡No es verdad y lo sabes! Sabes muy bien lo que sentía por ti antes de que ocurriera o no ocurriera eso. ¡Tú te engañaste con ella! ¡Pensaste que era tu ángel de devoción y no fue así! ¡Ambos al final resultamos engañados!

-.¡Deja lo de Mitzuki al margen porque ahora no viene al caso! Ese bebé es mío Sakura, mío.

-Lo se. –dice ella con el rostro sonrojado y bastante enojada. Está enojada por el tiempo que se tomó en ir a ella. -Se lo prometí a él.

Li la escucha pero no cree que habla con la misma dulce Sakura. ¿Qué tanto pudo haber cambiado en aquellos meses? ¿Por qué lo trata como si estuvieran hablando de algo de la empresa?

Pero lo cierto es que ella está enojada pero no con él; con ella misma.  Por dejarse sonsacar y seducir por los pensamientos de estar con un hombre como Li de manera intima y no pensar en las consecuencias. De entregarse a él sin limites y sin pensar que aquello podía pasarle.
Se lastima a si misma…porque aun lo ama.

-¿A quien? ¿Al bebé?

-A Hien- Dice sorprendiéndole y de alguna extraña manera encolerizándole aun mas. – Jamás rompería mi promesa. Le prometí que jamás te alejaría de él o ella…

-¡Maldición! Sakura…- dice mostrándose ahora furioso. –Estabas en China- Dice haciendo caso a aquel presentimiento que Sakura en algún momento que fue de descuido ella estuvo allá.
Estuvo allá vio a Hien y se marchó.
Y él, desconociendo aquello.

-Si. Fui a China.

-Eres una persona increíble. – Dice con un tono de voz duro y áspero luego de razonar su respuesta. – ya no… ya no se que creer de ti.  Por meses… no, olvídalo. No voy a desnudar mi corazón ante ti mas de lo que he hecho. Ya es… ya es suficiente. – Dice sin mirarla nuevamente al retirarse.

Sakura solo escucha la puerta del recibidor abriéndose y cerrándose casi inmediatamente. Cuando reacciona, se dirige a la ventana para ver dos hombres que se cruzan cada uno en su camino: uno entrando a la casa y otro saliendo. Sakura observa a Touya detenerse un segundo ya cuando Shaoran arriba a su coche y se voltea al varón que se marcha de su casa. El coche arranca velozmente por la calle y el rostro de Touya de perplejidad y luego observando a la ventana no se extraña al ver a Sakura en ella.

Cuando ingresa Sakura está recogiendo las ropas que Fuutie ha llevado y metiéndolas en unas bolsas.

-Ese era Li. – Da por el hecho el alto Kinomoto al entrar y encontrarse cara a cara con su hermana.

-Si.

-¿Qué hace aquí? ¿Acaso se enteró finalmente…

-Nadie le dijo nada. – Supuso Sakura lo que su hermano preguntaría. – vino aquí… y… bueno, se dio cuenta.

-No se nota muy feliz – Dice Touya y añade con gesto de voz de poca paciencia- ¿Acaso se atrevió a dudar que es suyo?

-No- dice no dándole el frente. – No lo duda. –Inclinándose un segundo contra el espaldar de uno de los sofás y comenzar a sollozar mientras gruesas gotas se resbalan por su rostro y humedecen el forro del mueble. Cubre su rostro con una de sus manos para comenzar a llorar con fuerza.

Touya avanza a ella y la incorpora para sujetarla por los hombros e inclinarla contra su propio pecho para que desahogue todo su sopesar no comprendiendo un segundo lo que acaba de pasar ahí.

Sakura lo ama… por la manera en que el sujeto se marchó, se nota que se preocupa por su hermana…

¿Qué pasa entre ellos entonces?

————————————–

Mientras el pianista toca con vivacidad aquella pieza de jazz acompañado de un saxofonista y el piano bar del hotel se encuentra a reventar en una esquina alejados de los espectadores y concentrados en sus propias conversaciones el par conformado por un chino cuya cara ha adornado los noticieros sensacionalistas, de económicas, de finanzas y del espectáculo el otro simplemente se conforma con escuchar sus penas y darle sus consejos.

Se han reunido aquella noche para Eriol darle personalmente la invitación para su boda con Tomoyo y había terminado pidiéndole a Shaoran que le contara de su conversación con Sakura dado a la pregunta con lo que el sujeto chino había recibido al británico “¿Sabías que Sakura está embarazada?” aquella pregunta, la expresión de su mirada y el tono de su voz, revelaron al de mirada añil que Shaoran finalmente estaba enterado de todo.

-¿Qué es lo que ella quiere de mi Hiragizawa? – Pregunta Shaoran dándole vueltas uniformes a su vaso de escocés sentado delante de él.

-¿Acaso no es obvio? Sakura quiere tu cariño.

-¿En serio? No lo parece.

-Lo has manejado todo por la izquierda. Aquí no hay un lado bueno ni uno malo, simplemente un mal ángulo. Primero ella tiene razón: no debiste de proponerle matrimonio de aquella manera.

-¿En serio? – pregunta con ironía. – ¿Qué te hace a ti un experto en el tema?

-Me he comprometido dos veces ya.  La primera fue un fiasco total. En cierta forma he agradecido a Hideoshi mostrarme la mujer que por poco convierto en mi esposa.

-Tal vez si lo hubieras hecho, no estaría yo en tremendo lío.

Eriol borra su sonrisa para decirle. –No le metas a los demás la culpa de tus problemas.

-.Lo lamento. Discúlpame.  Es que por meses he pensado como aproximarme a ella… desde que supe que Kaho no estaba embarazada con mi hijo, tomé el teléfono mil veces al menos para escuchar a Sakura. Al menos una sola vez. Hablar con ella… pedirle perdón… y todo este tiempo…

-Tomoyo y yo opinábamos que debía de decírtelo. Pero conoces a Sakura…

-Si, lo se. No la culpo.

-¿Acaso no le dijiste esto? Que no la culpas… que tomaste el teléfono mil veces para al menos escuchar su voz… – ante su negativa dice con ironía.- No me sorprende que estés hasta el fondo…

-No ayudas. –Tomando otro trago y vaciando su vaso.

-Discúlpame amigo. Pero es que Sakura no escucha razones… todos los que estamos a su alrededor hemos repetido hasta el cansancio que tu la amas…que tienes derecho a saber lo del bebé. Pero ella no quiere que la única razón por la cual querías estar a su lado, es precisamente eso.

-¿Acaso no crees que es razón suficiente?

-¿Lo es para ti? – Le rebota el sabio joven de gafas. –En fin, me alegra que al menos estés enterado. Tomoyo estaba muy preocupada por ella y una vez nos fuéramos a la Luna de  Miel podría pasársela solamente pensando en Sakura.

-Que contraproducente para ti – dice Shaoran con un tono de voz comprensivo. Eriol sonríe con cierta alegría pese a las circunstancias- ¿Dónde piensan ir de Luna de Miel?

-Pues parís. –Aclara Hiragizawa- Aunque mi madre tiene una idea loca de regalarnos unos boletos para un crucero por las islas griegas. Aun no nos decidimos. Pero lo que si es cierto es que una vez volvamos, iremos directamente a Londres. Nos instalaremos allá.

-¿En serio?

-Por supuesto. La división de Diamantes Li en Japón tiene a una figura muy influyente como es Tsukishiro. Es un hombre sumamente capaz. Me gusta Londres y Tomoyo está de acuerdo. Además su mamá ya volvió al trabajo con ella a su lado. Pronto Sonomi manejará todo sola y está de acuerdo que vivamos en Londres.

-Felicidades. Parece ser que tienes tu destino y tu vida en curso. ¿Sabes? El recibir esto de Hien me ha caído como una maldición. Es como si su mala suerte haya sido transmitida a mi persona y de una manera un tanto tortuosa.

-Tienes que tratar de hablar con ella.

-¿De nuevo? ¿De que servirá? Está insoportable. Tozuda… necia, no escucha razones.

-Igual tu, cuando comenzó a gustarte y te negabas por el hecho que era la “Novia” de tu padre. –Eriol alza una ceja de manera irónica al decir esto ultimo – Lo que quiero decirte es que, ella tiene una idea equivoca de que es lo que quieres tu, Li. Ninguno de los que los vimos juntos dudamos que la amas más o tanto como ella te ama a ti.         Pero sino desnudas tu corazón y aprendes a escucharla no llegarán ninguno a ninguna parte.

Shaoran asiente en silencio y analiza sus palabras. Va a responderle cuando una tercera persona se hace presente y dice. – ¡Te voy a matar! – Mirando con enojo y con un puchero a su hermano menor.- ¿Cómo pudiste?

-¿Qué haces aquí? ¿Cómo sabes…

-No te preocupes por eso. Llamé a cada hotel de la ciudad buscándote cuando por fin te localizo y en recepción me dijeron que estabas aquí. – Sentándose sin ser invitada. – ¿Cómo es posible que no hayas pedido que se casara contigo?

-Lo hice.

-¿Ah si? Pues de la manera equivocada. Cuando volvimos a casa, solo estaba Touya esperando a su padre. Sakura lloraba en su habitación. ¿Qué fue lo que hiciste mal?

-¿Podrías dejar de meterte en mi vida? Soy un adulto ya. No tienes porque manejarnos a Sakura y a Mi a tu antojo – ahí observando a Eriol añade.- Pareciera que todo el mundo tiene algo que decir en lo que pasa excepto nosotros. Ya basta.

-Sakura nos importa. Tú nos importas. Y si vemos que cometen un error…

-Pero somos adultos. Los dos.

-Pues a veces no lo pareces. –Sanciona Fuutie. – en serio hermano: Si no pones lo que sientes claro con ella, la perderás y esta vez, será para siempre. Y ninguno de nosotros te lo perdonará

-Y te estás equivocando en tu proceder. Habla con ella nuevamente- Dice Eriol con seguridad mirándole a los ojos y Fuutie asiente en silencio.- Trata de hablar calmadamente. Por lo que me contaste los ánimos se fueron a otro nivel.

-De acuerdo. Hablaré con ella. Mañana iré a hablar con ella de nuevo- dice Shaoran ignorando a su hermana y poniéndose de pie – Gracias… a ambos.- Ahí Fuutie Sonríe y él añade.- aun no puedo creer que supieras lo que pasa con Sakura y no me lo dijeras.

-Se lo prometí.

-Soy tu hermano.

-Lo se. Pero… La situación está muy difícil de por si para añadir el hecho que ustedes están sumamente confundidos. – encogiéndose de hombros- En fin, tengo que irme. – levantándose de la silla y Eriol también se pone de pie mientras paga la cuenta de la mesa.

Fuutie se despide con un beso en la mejilla y una caricia de su hermano y de un abrazo de Eriol prometiendo que estará en la boda de este con Tomoyo; marchándose ya del piano bar se encuentra cara a cara con Touya quien le pasa por el lado fijándose en ella un segundo y sin darle tiempo a reaccionar. Cuando ella voltea hacía atrás lo ve cuando se dirige directamente a su hermanito menor y Eriol.

Mientras ella se aproxima nuevamente al grupo Eriol ya ha visto la figura del mayor de los Kinomoto y le dice a Shaoran –Es Kinomoto. El hermano de Sakura- al momento que este llega a ambos.

-¡Quiero hablar contigo maldito Gaki! – dice con autoridad y bastante molesto. Atrae las miradas de los que están sentados en el Piano Bar. Fuutie avanza ahora preocupada hasta ponerse al lado de Touya para prepararse para lo que sea departe del sujeto; desconoce su actitud pero es probable por la manera que entró al lugar y el tono de su voz que no es nada bueno.

-Tranquilo Kinomoto- dice Eriol interviniendo.

-¡Tu no te metas! – Le apunta con el dedo. –Este no es tu asunto.- Ya hasta los músicos presienten que algo bueno no puede ser y aunque tocan para entretener, sus miradas se dirigen a donde está el grupito – ¡Que pasa Li! ¿Acaso eres un hombre para otras cosas pero no para recibir lo que te mereces? –sobando su puño derecho con la palma izquierda preparado para darle una paliza. – Nadie absolutamente nadie se burla de Sakura.

-Tranquilo Kinomoto- Dice Fuutie preocupada por la atención que reciben de todos allí- Molerlo a golpes no resolverá nada. Créeme quisiera hacer lo mismo que tu, pero se que no solucionará nada.

-Fuutie: Creo que no ayudas- dice Eriol con preocupación.

-¡Vamos! Si todos queremos hacer lo mismo. – Dice ella pensativa y añade.- él mismo admite que metió la pata… y que quiere resarcirse. ¿Cierto Xiao Lang?

-¿Por qué no vamos a hablar a otro sitio? – Insiste Shaoran al notar que todas las miradas del lugar están sobre ellos y ya ha sido reconocido por algunos por las miradas que nota de ellos. – Vamos a la suite. –Al ver la mirada de desconfianza de Touya insiste- Por favor Kinomoto. Necesitamos hablar.

Touya acepta y ambos se marchan siendo seguidos por Eriol y Fuutie. Esta pretende seguirlos hasta el elevador y probablemente participar en la discusión. Pero Eriol la retiene por el brazo- ¿Qué Pasa?

-Deja que ellos lo resuelvan.

-Pero…

-Pero nada. Que Li lo resuelva. ¿Acaso no nos acaba de decir que dejes de tratarlo como un chiquillo?

-¡Kinomoto puede molerlo a palos!

-No lo hará. – Sonríe Eriol.- Sabe que Sakura lo ama y jamás hará algo que lastime a su hermana. Ellos tienen que hablar sin interferencias. Es asunto de ellos, no nuestro. Vamos, te invito a cenar- dice mientras ambos se dirigen a la salida del hotel para ir por el coche de Hiragizawa.

Una vez arriban a la suite Shaoran lo invita a sentarse y Touya no lo hace esperando alguna palabra del Chino. Antes que Touya hable Shaoran le explica de manera muy calmada que él quiere casarse con Sakura y todo lo que conversaron aquel día en la casa Kinomoto y la respuesta de Sakura.   Touya lo escucha en silencio, de brazos cruzados y sin interrumpirle.

-Como puede saber, mis intenciones son las mejores del mundo, Kinomoto. Pero Sakura simplemente no quiere casarse conmigo… creo que… creo incluso que no me ama. Definitivamente desconoce todavía mis sentimientos por ella.

-No creo que sea así- responde y con un gesto frío y calculador en su mirada aunque hay pasión en sus palabras. –Sakura desde que salió por esa puerta no ha parado de llorar. Odio ver a mi hermana llorar. Aunque no apruebo que usted le haga llorar. Aunque desapruebo sus sentimientos por ella…. le ama Li.

-¿En serio lo cree? ¿Quien amando rechaza una proposición matrimonial?

-Alguien que simplemente está muy herido – Dice pensando en su experiencia con Tomoyo y con cualquier mujer que ha atravesado su camino. –Vamos Li: Mi hermana no tenía en planes que esto pasara. No quería tener un hijo… mucho menos antes de casarse. Mi hermana en su mente es una niña pequeña que siempre admiró la relación de mis padres. Es una chica que a pesar de verse como mujer aun cree en los cuentos de hadas. Por mas fría que haya sido en los negocios y manejando Diamantes Li,  en sus sueños veía la cerca blanca, jardines, árboles… un hombre a quien querer y que la quisiera y por supuesto sus niños.  Todo eso se truncó una vez Kaho Mitzuki vino a la fotografía. Se entera por medio mas cruel que esa mujer tuvo algo con usted- ahí la mirada prácticamente despide rayitos al recordar el dolor en su hermana- y ella descubre también que está embarazada.  Es una cabezotas de primera y no da su brazo a torcer a la primera- ahí lo mira a los ojos bajando su tono de voz.- ¿Entiendes Li? Ella jamás da su brazo a torcer a la primera.

Shaoran asiente aturdido y Touya asiente por igual. Sin siquiera despedirse, camina hacía el elevador privado de la suite y dice- No se moleste en mostrarme la salida- pulsando el botón.- Se cual camino tomar.

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Aunque la mansión está decorada de la cabeza a los pies de flores blancas, los meseros se ocupan de poner las últimas cosas en su lugar y de servir la champaña a los primeros invitados que arriban al lugar, el piso superior de la gran mansión se respira un ambiente de paz pese a los nervios que invaden a los miembros de la corte nupcial.
En especial a los novios.

Se escucha una orquesta de violines y piano, animar el enorme jardín de la mansión decorado para la especial ocasión con rosas y jazmines blancos. El arco donde se efectuará la ceremonia está decorado con árboles de flores de Cerezo en maceteros que fueron traídos especialmente para la boda y cuyos pétalos se desprendían dando la alusión de unos copos de nieve de tono rosas y blancos.

Unos débiles toques a la puerta despiertan a la nerviosa novia de sus pensamientos. Su traje es un tradicional traje de novias japonés en blanco con su kimono con pequeños detalles de pedrería que denotan un aire romántico a su atuendo además de sus cabellos recogidos en un moño elegante que se encuentra sujeto con el sombrero que lleva en ella.

-Adelante- dice la joven con un tono de voz nervioso.

Cuando entra la mujer vestida con su traje en corte japonés no evita sonreír con melancolía diciendo.- ¡Te ves hermosa querida! De ensueño.

-Muchas gracias – dice ella con un gesto de nerviosismo y siendo abrazada con ternura por la mujer. -¿Cómo va todo?

-Todos están listos ya. Fue una buena idea que redujéramos la lista de invitados… por mi habríamos invitado a trescientas personas.

-Lo se. Y te lo agradezco. Pero queríamos algo pequeño… íntimo. Solo con nuestros seres queridos. – palmeándole la mano.

La mujer asiente con ternura.

-¿Beth ya llegó? – Pregunta la novia.

-Fujitaka se ofreció a recogerla. Sabrá Dios a que hora apareció a recogerla al hotel.- dice Sonomi con gesto reprochador.

La joven sonríe diciéndole.- No podemos empezar sin ellos.

-¡Y él lo sabe! ¡Oh Santo Cielo! ¡No debí de confiar en él para recogerla! – Dice con pesadez. – pero insistió en ayudar… ¿Qué mas podía hacer? –Observando su reloj de pulsa. – Empezaremos en cualquier momento… ¡Donde se metió ese hombre! – Dice caminando a la puerta con rapidez. –cuando lo vea, lo mato… ¡Está por atrasar toda la ceremonia!

-¡Ya no se desesperen! – Dice Fuutie apareciendo en el umbral antes de que Sonomi saliera a toda prisa del lugar e imaginándose de que habla la mujer (tuvo que escuchar sus quejas cuando se encontraron en la enorme escalera de la mansión) –El señor Kinomoto ha llegado con Beth y el novio acaba de llegar también – guiñándole el ojo a la novia.

La chica comenzó a temblar como una hoja mientras Sonomi decía – ¡Hasta que por fin! Iré a avisar al patio que todos ocupen sus asientos… ya saben… cuenten seis minutos y luego bajen. Las demás estarán en la escalera esperándolas- dice Sonomi lanzándole una última mirada a la novia y dice – Estoy tan orgullosa de ti querida- marchándose finalmente y dejando la puerta abierta.

-¿Bien? ¿Nerviosa? – Pregunta Fuutie al notar el gesto en la mirada de la chica.

-Demasiado – dice perturbada. – ¿Qué estoy haciendo Fuutie?

-Es el día más importante para ti. Para cualquiera en tu lugar. Y ya era hora. – Dice ella con lentitud aferrandole por los hombros y ambas observándose al espejo. La sonrisa en el rostro de la joven Li le irradia confianza. –  Te ves muy linda… a pesar que el traje tuvo que ser alterado…

-Si. Lo usó mi madre en el día de su boda- Haciendo una pausa y añade- ¿Crees que le guste?

-¿Bromeas? Me sorprendería mucho si luego de la ceremonia no te secuestra y te demuestra cuanto le gusta esto y tu… – Sonrojando a la novia- Ojala yo tener la misma suerte que ustedes han tenido… pese a los momentos buenos y lo no tan buenos.

La joven asiente con lentitud y escucha el cambio de música proveniente del jardín. Fuutie dice con lentitud – Es hora- Dándole un abrazo y ambas toman los bouquet de flores que descasan en la otomana a pocos pies de ellas. Fuutie camina a su lado y en un par de ocasiones tuvo que darle un par de empujoncitos para dirigirse a las escaleras.

Una vez allí fue vista por parte del cortejo nupcial: Fujitaka la espera al pie de la escalera acompañado de Tomoyo, Eriol y Touya. Las jóvenes descienden las escaleras con lentitud para no tropezar y además el fotógrafo toma las imágenes desde abajo mientras afuera, donde se efectuará la ceremonia, un pequeño grupo espera la llegada de la novia.

-¡Estás hermosa! – dice Tomoyo grabándole con su cámara de video toda emocionada.

-¡Parece de ensueño!

-Te ves idéntica a tu mamá Sakura – Dice Fujitaka emocionado al recibir a su hija al final de las escaleras. Besa su frente con ternura y mientras se encaminan a los jardines, Sakura recuerda los eventos que ocurrieran dos semanas antes en su casa.

-flash back-

Cuando responde al timbre incesante lo hace distraídamente y no se preocupa por verificar quien es antes de abrir la puerta para perder el poco color que tienen sus mejillas al notar la mirada intensa de Li en ella. ¿Acaso no lo habían dicho todo el día anterior?

-Sha…shaoran…

-Buenos días. ¿Puedo pasar? – Pregunta de manera cortes con una tenue sonrisa en sus labios y de sus espaldas saca una preciosa rosa de tono rosada en tallo largo para colocarla frente al rostro de la ojiverde, sorprendiéndole en aquella acción aunque para él no pasa desapercibido el hecho que ella tiene puesto los aretes que le obsequiara en China y que pertenecieran en vida a Ieran Li.

Sakura asiente nerviosa al mismo tiempo que toma la rosa de la mano del varón y le abre paso para que entre a la casa. Cerrando la puerta detrás de ellos, le guía hasta la salita donde el día anterior discutieran.

-Pensé que estarías camino a China.

-Tengo negocios que concluir aquí en Japón. Es sobre una oportunidad de comercio entre China y Japón. – Mirándole con intensidad  – Pero eso lo sabes.

Sakura asiente. Si ve las noticias económicas y ha leído algo del caso; pero en verdad con lo ocurrido entre ellos el día anterior, el hecho que pensara que estaba ya camino a China le facilita el trance de curar su corazón y olvidarse de sus sentimientos por él para concentrarse a preocuparse solo por su bebé.

-¿A que has venido? ¿Quieres té?

Shaoran asintió para responder aunque no tiene ganas de té. La ve marchar a la cocina y él observa a su alrededor con curiosidad estudiando el hogar donde Sakura creció y vivió parte de sus años de adolescente. Todo a su alrededor tenía un toque muy característico que identifica en la chica de ojos verdes.

Sakura vuelve momentos después con té para él y lo sirve en silencio y él no dice nada aunque la nota bien nerviosa. – ¿Deseas azucar?

-No. – Responde estudiándole. ¡Dioses! ¿Cómo podía soportar tenerla tan cerca de si sin poder abrazarla…tocarla…besarla? –Gracias- Responde al recibir el té de manos de la mujer.

Toma un sorbo y estudia su sabor para luego mirar a Sakura detenidamente y pregunta sin más preámbulos.- ¿Por qué no quieres casarte conmigo?

Que digan que comenten lo que quieran,
que nos juzguen si desean,
que nos lleven a la hoguera,
aunque nos saquen del pecho el corazón, es inútil impedirnos este amor
Que griten
que publiquen en la prensa
que sufrimos de demencia
que nos pongan de cabeza, aunque quieran separarnos sin razón, y quieran interponerse entre tu y yo…

Sakura parpadea aturdida ante su pregunta. -¿Acaso vienes a lo mismo Shaoran? No quiero discutir como ayer. Y si a eso vienes…

-No vengo a eso. – Dice con presteza poniéndose de pie y delante de ella para colocarse a la altura de su rostro- Vengo a ponerme de rodillas ante ti para pedirte no que seas mi esposa… sino a que me aceptes como esposo. Se que no soy perfecto. He cometido errores enormes desde el primer momento en que nos conocimos y sin embargo así, con defectos lo mas grandes del mundo me has aceptado desde un primer instante y me considero el hombre mas afortunado de la tierra al saber que no solo tenemos un hijo juntos sino que me aceptes como esposo.

-Shaoran… yo…

-Sakura: Se que estás no son las mejores razones para estar juntos pero sabes muy bien tan bien como yo que embarazada o no, tenía mi proposición para ti. – Sacando la sortija de su bolsillo y no está en ninguna cajita y explica- No cometeré el mismo error que Hien. El se equivocó al dar por sentado el cariño y la fidelidad de mi  madre. No seré como él… si te aseguraré que yo si tendré para ti toda la fidelidad de mi parte y mi profundo amor desde este día en adelante. Aunque desde el primer momento que estuvimos juntos supe que eras la mujer para mi. Te amo. No voy a querer a nadie más para mí y como madre de mis hijos. Y desde el momento que nos separamos he sufrido un infierno sin tu presencia.

seremos protagonistas
sin que nadie nos dirija
nuestro amor
no es una novela, no es una novela
este amor corre por las venas
no no no
no es una novela, este amor es fuerte y se queda
yo lo siento aquí en mi pecho, yo lo siento aquí en el alma
no hace falta que dirijan esta historia de los dos.

Sakura está con los ojos embargados de lágrimas y levanta el rostro del varón con sus manos para simplemente rozar sus labios con los de él en una promesa silenciosa, afirmativa y eterna como lo que siente por él.

Porque jamás lo ha dejado de amar.
Shaoran se aferra a ella con premura mientras besa sus labios desliza en su dedo anular aquel anillo elegante y sencillo contrario a lo que pensaríamos que el dueño de la empresa de diamantes mas grande del mundo podría obsequiarle a la mujer que ama.

“Porque es el anillo de su madre” Dice Sakura para si, sonriendo al llegar al altar del brazo de Fujitaka y luego fungiendo su papel de padrino de bodas y viendo los rostros de sus amigos, las hermanas Li, Meiling, Touya quien sentado al lado de Misa aferra su mano silenciosamente como si nadie mas se percatase de su contacto.  Más allá Eriol acompaña a una Beth que enjuaga sus lágrimas en su pañuelo brocado mientras de su lado Sonomi se encuentra emocionada viendo la escena y Tomoyo es su dama de honor mientras Fuutie graba el momento con la cámara de video de Tomoyo.

Allí con el hombre que ama, jurándose ambos amarse en las buenas y malas, en la salud y en la enfermedad; con su familia y seres queridos a su alrededor nota que tiene mucha suerte; aquellas personas quienes ayudaron de una u otra manera que la historia culminara aquí. Que ellos tuvieran su final feliz.

Y al mirar a los ojos de Shaoran los cuales le profesan el verdadero amor, sabe que pese a las circunstancias pasadas y como ha llegado aquella boda, sabe que puede y debe de ser feliz.

“Han llegado noticias provenientes del Japón: El millonario Li Xiao Lang, Presidente de Diamantes y Consorcio Li, ha contraído matrimonio” Dice la comentarista con la mirada algo aturdida e impresionada de estar dando aquellas noticias “.No con otra que la mismísima Sakura Li.” Hace una pausa para esperar que las noticias sean entendidas por los que ven las noticias y añade “Así mismo. El anuncio fue hecho por el Relacionador Público de Diamantes Li. La noticia no le ha caído de sorpresa a una gran parte de los directivos, los cuales se eximieron de dar comentarios a los representantes de los canales de televisión de las distintas cadenas televisivas mundiales que se aglomeraron en la tarde de hoy en las oficinas corporativas tanto de Tokio, Japón como de Hong Kong”

La mujer continúa diciendo. – La lista de invitados se rumora que es poca. Ninguna persona cercana al mundo de los negocios y por supuesto tampoco la prensa ha sido invitada” Ahí suena indignada “Tomando en consideración el gran apoyo que le ha prestado la prensa tanto escrita como televisiva a la joven Kinomoto, quien se rumoraba por mucho tiempo que tenía un amorío con el fenecido Hien Li, padre del ahora esposo de la Señorita Kinomoto”

“Por el momento y en una comunicación que el Relacionador Publico ha dicho que proviene del puño y letra del heredero Li Xiao Lang, piden a la prensa eximirse de acosar y perseguir a su ahora prometida y futura esposa. También agradece que la prensa se exima de aquí en adelante en proseguir con los mal infundados rumores de que la señorita Kinomoto alguna vez tuvo una relación sentimental con el fenecido Hien Li.” Alzando las cejas sorprendida y en ese momento se pasa el cambio de cámaras a una rueda de prensa afuera de la Corporación Li de China donde el relacionador público lee de un documento “La señorita Kinomoto fue por mucho tiempo y mientras duró su posición en Diamantes Li, calumniada por los medios tanto de prensa escrita como televisada. La señorita Kinomoto una mujer íntegra en todos los sentidos ha sido un pilar para el triunfo y mantenimiento de Diamantes Li mientras duró en su puesto como Vicepresidenta de operaciones dada la confianza puesta en ella por parte del Fenecido Hien Li,  por lo tanto le pedimos cortésmente a la prensa que cesen su persecución de la ahora Señora Li y permitan que esta y su esposo disfruten de su luna de miel. Cuando regresen, los recién casados emitirán una fecha exacta para una entrevista que se dará en su casa aquí en China. Muchas gracias, Li Xiao Lang.”

Vuelve a la locutora de noticias quien dice con la mirada aturdida “Cualquiera diría que los Li nos culpan de los rumores mal infundados departe de medios poco confiables y la prensa amarillista. Para quienes nos acaban de sintonizar anunciamos que Li Xiao Lang, hijo y heredero del fenecido Hien Li quien fuera Presidente de Diamantes Li se ha casado no con otra que la mismísima Sakura Li. Según un comunicado emitido por la empresa en estos momentos han contraído matrimonio, posiblemente en Japón de donde es la joven empresaria. Se ignora en estos momentos si acaso ella volvería a tomar las riendas de Diamantes Li o si acaso esto habrá traído algún conflicto con Kaho Mitzuki, quien hasta hace unos meses declaró estar esperando un hijo de Li”.

Que griten que publiquen en la prensa que sufrimos de demencia
Que nos pongan de cabeza aunque quieran separarnos sin razón
y quieran interponerse entre tu y yo
seremos protagonistas
sin que nadie nos dirija
nuestro amor
no es una novela, no es una novela
este amor corre por las venas
no no no
no es una novela este amor es fuerte y se queda
yo lo siento aquí en mi pecho, yo lo siento aquí en el alma
no hace falta que dirijan esta historia de los dos.

“No es una novela”
Monchy y Alexandra.

Porque a lo claro, no hay nadie perfecto. En esta vida buscar un ser absolutamente perfecto es buscar lo inexistente. Las cosas no llegan para torturarnos y castigarnos; las experiencias llegan para enseñarnos, para recompensarnos o para hacernos más fuertes ante las vicisitudes de vivir en un mundo que no es perfecto.

Porque no debes de buscar la perfección.

Como Sakura y Shaoran comprendieron. Simplemente  buscar a alguien…

Alguien hecho a su medida.

—–Fin, al menos por ahora.

Comentarios de una llorosa autora. BUAHHHHHHHHHHHHHHHHHHH NO PUEDO CREERLO!!!! LA TERMINÉ

. TERMINÉ ALGUIEN A MI MEDIDA. – GRITOS Y SOLLOZOS POR DOQUIER. INCREIBLE… ME PROPUSE TERMINARLO EN JULIO Y ASÍ PASÓ – AUNQUE LO ESTÉN LEYENDO AHORA. MUCHAS GRACIAS A TODOS POR SU GRAN APOYO SUS COMENTARIOS CAPITULO TRAS CAPITULO.

Aunque no lo crean – o algunos lo creen – la historia no acaba aquí. Hay muchas interrogantes que se responderán en el epilogo… ¿Cómo resultó el matrimonio de Fuutie y su novio? ¿Qué pasó con los protagonistas? ¿Con quien demonios se casó Beth? – no se ustedes pero eso si es un gran signo de interrogación- ¿Qué pasó con Sonomi? ¿Qué pasará con Eriol? ¿Habrá cese a las hostilidades departe de Kaho, Eriol, Hideoshi y Tomoyo…? ¿Acaso los hermanos finalmente harán las paces? ¿Qué pasará finalmente con el bebé de Sakura y Shaoran? ¡Son tantas interrogantes que no caben aquí que definitivamente habrá mucho que hacer y leer en el epilogo!  Transcurrirán tres años y muchas cosas pueden cambiar en este tiempo…¿O no?

Así que no desesperen. El epilogo viene por ahí. Mientras disfruten la próxima historia que saldrá… “Dulces Tentaciones” Viene por ahí ^^.

Aclarando algunas cosas:

* Sakura y él están juntos viviendo en cualquier ciudad del mundo excepto china. Se refiere al hecho de la ley del “hijo único en China”  aunque alguien como Shaoran Li puede pagar la multa que estipula que ningún chino puede tener mas de un hijo, podrían hacer malabares para salvar a Sakura y a él mismo de las consecuencias de las estrictas leyes de natalidad que envuelven a China desde hace treinta años.

** La canción que hace entrada a este capitulo es de La Quinta Estación: Volver a verte otra vez. Es una canción que describe a la perfección por lo que pasan nuestros protagonistas principales en la historia y hasta la conclusión de sus problemas. Espero que les haya gustado.

*** La canción que le da fin a este capitulo pertenece a Monchy y Alexandra y se titula “No es una novela”  Cuando escuché esta canción supe que era la canción dedicada especialmente a Sakura y A Shaoran en todo el trayecto de su relación en este ff. Espero que les guste mi selección.