Capitulo 20 – Razones para amar

Nota este capitulo tiene una dedicatoria especial para Karim (sakura_wihnky) y Karen jiménez. Besos para ambas  chicas.

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“Porque la vida es así:
Solo un callejón de secretos, pasiones y mentiras,
Vengo a ti para pedir un cese a los sentimientos que me hieren;
¿Quién eres tú?
Para ser hombre, hay que amar,
Hay que llorar y hay que sufrir;
Porque no hay amor sin dolor,
Dolor sin sufrimiento,
Sufrimiento sin desesperanza
Y luz sin oscuridad.
Vives para vivir,
Amas para no estar solo;
Y estás solo porque
Si la oportunidad para amar está a tu lado:
Y te tengo junto a mi”
De la autora.

Si bien el varón de ojos oscuros ha ido a la casa Daidouji con el propósito único de finalmente confrontar a Sakura, y arrancar de ella la verdad por la cual salió despavorida de China, ahora no está tan seguro; aquella chica triste  que entró al salón media hora antes dista de ser su hermana; y sentada en uno de los lujosos sillones de la casa Daidouji nota una agonía que desconoce de la que se hace llamar Sakura. Su tristeza es palpable en aquella mirada verde que se encuentra opaca por una sombra de dolor.  Su figura se nota decaída y unas ojeras profundas adornan el contorno de su bello rostro.

Pese a aquella sorpresa que se encuentra en el físico de su hermana, aun así le saluda con brevedad, se sienta invitado por la misma joven que ahora habla con pesadumbre aunque trata de parecer animada.

Sakura le habla de todo lo que ha pasado – al menos lo que puede contarle- acerca de su vida en China después que salió del mismo: le admitió que Shaoran Li le correspondió a sus sentimientos. Le admitió también que tuvo un noviazgo oculto y breve con el heredero de Diamantes Li y todo estuvo bien hasta que salió el escándalo de Mitzuki a la luz.

Ahí, solo se mantuvo en silencio.
Touya trató de asimilarlo todo: Comprende que las relaciones a veces no funcionan;  él es el ejemplo palpable que simplemente algunas personas no son hechas para otras.

Pero para su código de moral, otra cosa es su hermana.
Su preciosa y vivaz hermana, hundida en aquella notable pena.
Pero pese a que podía reclamarle que se lo había advertido, solo se muerde la lengua; se lo prometió a alguien más que sería comprensivo; que escucharía…
.que no se llevaría de su impulsiva actitud.

-¿Qué piensas hacer ahora? –  Es lo que simplemente pregunta. Sakura detecta su enojo en el tono de voz aunque él trata de aparentar.

-Por el momento tengo que resolver mis problemas personales- No diciéndole nada de su embarazo- Ya luego veré que hacer…

-¡Maldito Gaki!

-¡Hermano! –Ahí levanta su mirada ojiverde a su hermano mayor.

-¡Es cierto Sakura! No lo defiendas- se pone de pie furibundo y saca un cigarrillo que no duda en encender. – No te voy a reclamar nada… pero ¡Mira en que estado te ha dejado! ¡Estás loca por él!

-Eso no es…

-¡Sino valiera un céntimo para ti, serías todo menos la sombra de lo que alguna vez fue mi hermana! Si lo tuviera cerca, lo mataría. ¡Tenlo por seguro! Porque te ha roto el corazón ese maldito.

Sakura lo observa un instante para ¿Sonreír? Hasta Touya le llama la atención la triste sonrisa adornando el rostro de su hermana.

­-Gracias Touya – Dice ella con tristeza- No me hechas la culpa a mi.

-Jamás te echaría la culpa.-Responde sorprendido para añadir ya no controlando su tono de voz.-  ¡El fue que te traicionó! No al revés.

-Debí de seguir tu consejo: Alejarme cuando fue posible.

-Sakura- Dice touya apagando el cigarrillo en un cenicero,  aproximándose y tomando sus manos en un acto que le tomó de sorpresa a su hermana: Touya jamás mostraba aquellos detalles con ella. Temía que aquel momento fuera borrado por alguien que entrara a interrumpirles. –Jamás te culparía de eso. Cuando las personas caemos… -Duda un instante- atrapadas por un sentimiento fuerte, nada de lo que nos digan los demás valdrá para ver lo contrario. No me alegra tener la razón con respecto a ese chino. Pero lamentablemente pasó y lo que tienes que hacer es aprender de esto y levantarte.

No que duda que su hermano le ame. Jamás ha pensado aquello. Pero aquellos momentos que él expresaba alguna satisfacción de aferrarle o abrazarle son tan contadas…

Siempre han sido contadas. Touya siempre procura acariciarle la cabeza o palpársela como si fuera una niña pequeña.

-Hermano… lo amo- Dice con la voz entrecortada por las palabras de Touya y la satisfacción de Sakura de tener sus manos entre las suyas: Aquel roce tibio alimenta su valentía al correr el velo de aquello que hace que las pupilas de Touya se dilaten ante su mirada. – No me da vergüenza decirlo. Pero me siento… me siento…- solloza- …como si se hubiera llevado mi corazón con él. Y duele… duele muchísimo… -Ahí no soportando su sentimiento de soledad se arroja a los brazos de su hermano llorando sin control.

Touya al principio se siente sumamente nervioso. ¿Sakura llorando? ¿Su hermana siempre controlada y feliz llorando? Odia que las mujeres lloraran a su alrededor. Nunca se había sentido cómodo en aquellas situaciones que tenía que consolar a alguien.

Pero esta no es una persona cualquiera: Es su hermana menor. Su hermanita. A la que prometió a su madre en lecho de muerte que siempre protegería y cuidaría.

Y como promesa personal, se prometió de cuidar de sujetos como Shaoran Li.

“Lo quiero matar” Piensa con premura mientras acaricia lentamente la espalda de su hermana buscando darle consuelo. Que se desahogue por completo y luego inicie su recuperación. “Lo voy a matar; mal nacido…” Pero ahí recuerda las palabras de cierta castaña que se ha convertido en su confidente en los últimos días.

-No puedes enfrentar a todo el mundo a golpes –dice ella con premura al halarlo pues un chico había coqueteado con ella en la entrada al cine donde habían quedado.

Pese a que ella le había referido que no estaba sola, el sujeto insistió y fue tan incomoda la situación que al Touya aproximarse y verles notó que algo no andaba bien. Cuando el sujeto trató de cruzar su brazo en el hombro la chica, Touya respondió por instinto y dándole un puñetazo que lo mandó al suelo. Antes de que se armaran los problemas, Misa le haló del brazo alejándole del cine.

-¡Estaba poniéndote la mano encima y a ti no te gustó! ¡Eso es más que claro!

-Puedo defenderme sola Touya- Dice ella ya conociendo la actitud del sobre protector hermano de Sakura Kinomoto.- no necesito que pelees mis batallas.  Y tampoco las de Sakura.

Touya se queda tieso al escuchar aquello por lo que pregunta después. – ¿Qué quieres decir?

-Por favor: últimamente lo único que ronda por tu cabeza es tu hermana. Y no dudo que viste un desahogo al golpear aquel sujeto. – Sorprendiéndole mas todavía- Comprendo que ella es tu hermana y la quieres mucho pero ¿Acaso no crees que ella puede defenderse sola? Tienes a Tomoyo Daidouji al borde de un ataque de nervios e igual a su madre quienes vives llamando en tu móvil incluso cuando salimos…

Touya ahí se percata de la molestia que representa para Misa que todas sus conversaciones ronden en casi más de la mitad a su hermana.

¿En realidad hace eso?

La mira con intensidad mientras ella parece pensar mucho algo. Finalmente habla cuando explica. – Odio a ese chino…

-Lo se. Pero nadie más se siente tan mal como Sakura. – Dice ella con lentitud. – Trabajé alrededor de ambos y puedo decir que Shaoran Li se notaba muy enamorado de Sakura…incluso le celaba mucho alrededor de Tsukishiro…

-¿Tsukishiro?

–Si. Un empleado de Diamantes Li de Japón que estuvo haciendo un trabajo con tu hermana. Cuando ellos tres estaban juntos la situación era insoportable. Ya deja de buscar excusas para desahogar el silencio que tu hermana tiene contigo. ¿Acaso ella ya no está aquí?

-Se niega a verme. – Admite a la chica de ojos castaños y sonrisa afable.- Ya no se que hacer.

-Pues tarde o temprano te verá. Comprende que está muy adolorida por la traición… y la soledad es al mismo tiempo nuestra amiga y peor consejera. Pero no consigues nada volviendo locas a Tomoyo Daidouji  y su madre.

-¿Qué quieres que haga? No se que otra cosa hacer…

-Pues, yo si fuera tú, iría a la casa Daidouji y buscaría a Sakura nuevamente. Tarde o temprano querrá hablar con alguien… ¿Quién mejor que su hermano para escucharle y comprenderle?

-“Es… un ángel” – dice en voz baja contra el cuerpo de su hermana quien ya ha controlado su llanto.

-¿Qué dices? – Pregunta separándose un instante de su aferre.

-Lo siento – Habla dándose cuenta de su desliz en sus pensamientos. –Sakura: comprendo por lo que estás pasando.  Entiendo que no quisieras hablar conmigo y hasta me siento culpable porque nunca te di la confianza para hablarme de él… hablarme de Li.

-Hermano…- dice sorprendiéndose.

-Pero no te permito y escúchame claro: no te permito que te hundas en una depresión en donde él no es merecedor de ni una de estas lágrimas – dice limpiando su rostro. –Nunca he tenido este sentimiento que persiste en ti pero no puedo permitir tampoco que ese sujeto se burle de ti mientras otra disfruta de su compañía; porque Kaho Mitzuki es una mujer astuta. Pero él fue un tonto por no ver el tesoro que ya tenía en ti…

Sakura no aguanta la emoción de escuchar sus palabras por lo que lo vuelve a abrazar. Cuando dura unos largos instantes en sus brazos (Momentos que Touya no se queja y tampoco habla otorgándole el silencio del que tanto ella es merecedora) dice ella con premura. – Esta noche… voy a hablar con papá… tengo algo que decirle.

-Papá volvió de su viaje.-  Le sorprende Touya pues Sakura no está enterada. – Decidió darte el momento que necesitabas para decidir cuando estuvieras lista para hablar…

Sakura asiente en silencio y dice- ¿Dónde está ahora mismo?

-Creo que está en la casa… -Viéndole ponerse de pie – ¿Por qué?

-Necesito ir con él… necesito hablar con él. Es urgente.

Touya observa la decisión en su mirada por lo que le dice- Vamos. Te llevaré.

-Disculpa, pero es que necesito hablar con él, a solas.

Touya asiente en silencio no diciendo mas nada y así ambos caminan al recibidor de la casa donde Sakura explica rápidamente a una doncella adonde va para que se lo informen a las Daidouji si llegan antes que ella.

*-*-*-*-*-*-*-*-*-*-*-*

——- Una semana después.

A pesar que la cena fue creada con la excusa del regreso de Sonomi Daidouji a su trabajo, Eriol tenía motivos ocultos para dicha cena. Aun así no dudó cuando aquella noche, nervioso camina de un lugar a otro de la casa para la vista de los que allí se encuentran compartiendo.

Sonomi y Tomoyo están sentadas juntas en un sofá mientras que del otro lado, se encuentra Touya quien ha presentado delante de los demás aquella chica a quien ya conocía como la asistente de Sakura. Aunque luego la historia fantástica de cómo ella había encontrado a Touya en Japón si que sorprendió a las oyentes.

Las mujeres escuchan con atención mientras que Touya se decide por observar el caminar nervioso del sujeto de ojos azules que siempre le pone nervioso.

¡No menos desde que supo que el hermano de ese sujeto y él eran idénticos!
Y aquello no le gusta para nada.

-Imagínate mi sorpresa cuando veo que quien atiende a mi querido Noshime no es otro que el hermano de Kinomoto. – Dice Finalmente azorada la joven secretaria. – Quise morirme cuando me lo encontré.

Touya solo veía al nervioso británico caminar de un lado a otro. Observando siempre el caminar de allí para allá y escucha muy a lo lejos la conversación de las tres mujeres.

Pero una pregunta pasa por su mente ¿Qué tiene ese hombre que está tan inquieto?

-Bueno no creo que tengas problemas con él Misa – dice Tomoyo con una sonrisa conspiradora notando el sutil sonrojo y la mirada de admiración de la chica de ojos oscuros.- Es una gran persona… muy simpático y gran confidente.

-¿Simpático? –Pregunta Sonomi torciendo la nariz- Si tiene la lengua de una serpiente y la atracción de un puercoespín.

-¡Mamá! – Exclama Tomoyo no sorprendida pero si inquieta por su opinión. Observa a Touya de reojo a quien el comentario de la madre de su ex novia llama su atención.

-.No te preocupes Tomoyo. Tu madre ha dejado siempre claro que no soy Santo de su devoción.  Y tampoco necesito de su aprobación en mi forma de ser. – Dice con naturalidad pero con rigidez.

A tomoyo le surge una gota en su cabeza: observa a su madre y a Touya no quitar ojo con puro veneno, pero muy en el fondo sabe que no se odian.
Solo que Sonomi no es santo de devoción de Touya… o viceversa.

-¡Al Fin!- Dice Eriol atrayendo sus miradas. Unas luces se notan venir por el interior de la mansión y son de un coche.

-Eriol ¿Hay algo en particular por lo que estés tan nervioso esta noche? – Pregunta Tomoyo poniéndose de pie. Ha notado la actitud de su novio toda la noche pero no ha dicho nada ya que la primera vez que le preguntó este negó con su mirada.

-No Cariño todo está bien – dice Eriol con una sonrisa en sus labios y besa sus manos con adoración. Touya tuerce la nariz ante tal despliegue público de sentimientos y Misa suspira románticamente atrayendo la mirada del moreno quien la observa suspicaz.

Tomoyo se sonroja con intensidad al notar la mirada azulada de Eriol; conoce su mirada…. O al menos aquella mirada. Sabe que si estuvieran solos terminaría en sus brazos…

.Reviviendo la noche de Fantasía de Hong Kong.* Aquellos recuerdos parecieran navegar la mente del varón que aun mantiene su mano en su agarre. Tomoyo siente como el calor va subiendo desde los pies a su cabeza.  Su rostro se enciende más y Touya los observa.

-.¡Cof Cof! – interrumpe el momento entre ellos recibiendo una mirada furibunda de Sonomi quien los observa encantada hasta la interrupción del moreno. – Disculpen… ¿Pueden dejar eso para cuando estén en un lugar mas privado?

-¡Touya! – Dice Misa conteniendo la risa y mirándole con reproche.- ¡Déjalos en paz!

Eriol suelta la mano de su novia cuando escucha la voz femenina y educada quien les saluda desde el rellano de la entrada al gran salón familiar.- Disculpen la tardanza. El vuelo se atrasó.

-¡Beth! – Dice Tomoyo sorprendida y no se reprime en ponerse de pie y caminar hasta ella. -¡Que placer verte! ¿Qué haces aquí? – Besándole en la mejilla. La mujer le saluda con gentileza y cariño abrazándole con ternura.

-Eriol insistió que viniera… me ha invitado a la cena de esta noche- pasando a saludar a Sonomi quien sorprendida la recibe con afabilidad. –No quería que me quedara en el hotel a solas.

-Eso no es verdad. Mi intención es que estuvieras aquí Beth. – se defiende con cortesía el varón de ojos azules observándole con ternura y mucho cariño.

-Por supuesto que eres mas que una mera invitada a mi casa- dice Sonomi gentil ante la elegante dama inglesa- Permite que te presente: este es Kinomoto Touya, el hermano de la encantadora Sakura.  Y su amiga, Misa.

Touya se pone de pie y le saluda muy a lo oriental. Pero poco piensa el moreno cuando la mujer se aproxima y toca su mejilla muy confianzudamente y con una sonrisa tierna en su rostro dejándolo sorprendido.

-He escuchado mucho de ti… – Dice con una mirada de añoranza y no borrando su sonrisa.- Es un placer al fin conocerte.

Tomoyo observa suspicaz aquello e igual Eriol y ellos se observan entre si. Sonomi la observa dubitativamente pero aquella mirada no es nada: Es como de admiración. Beth sonríe nerviosa y se aleja – Disculpa… me has causado una impresión.

-El parecido con Hideoshi es sorprendente- Dice Sonomi observándole con interrogante. –Puede llegar a asombrar.

-Efectivamente- dice Beth dándole un beso en la mejilla a su hijo.

-¿Por qué no nos avisaste que vendrías, Beth? Te pudimos acomodar en una de las habitaciones de la casa. – Dice Sonomi cortésmente.

-Lo comprendo así. Pero tuve que dejar unas cosas resueltas en casa para poder venir aquí. Cuando Eriol fue por mi, tuvo que venirse adelante.  Ya era muy tarde y vine en taxi.

-¿Fue por ti? ¿A Londres?  – Pregunta Tomoyo aturdida. – Pensé que estabas en Hong Kong nuevamente. –Ahí observando a su novio.

-Y así fue. – Dice Eriol tomando asiento después de su madre y luego de brindarle un trago.- Luego de ir a Londres estuve en Hong Kong.  Beth insistió en quedarse en Londres… -observándole suspicazmente.

-Ya te dije que tenía cosas que hacer querido. Pero ya me tienes aquí.

-Pues bienvenida Beth. Ya sabes que la compañía me hace falta aquí… – Dice Sonomi.

Pero Touya se siente incómodo en los próximos veinte minutos. Aunque la mujer no le mira directamente a él, mientras Sonomi y los demás conversan con ella, de cuando en cuando le lanza miradas furtivas y para nada sutiles.

¿Qué se trae aquella señora con él? Está bien que se parezca un poco. o mucho a Hideoshi Hiragizawa pero eso no le da derecho a mirarle tanto.

¿O solo es incomprensivo?

-¿Cuánto tiempo pretendes quedarte? – Pregunta Tomoyo a la mujer con gentileza.

-Bueno, mi estadía aquí se ha vuelto infinita… no tengo momento de vuelta a Londres.

Eriol la observa absorta. Sorprendido dice- No me contaste nada.

-.Hay muchas cosas querido que tengo que contarte…- dice con gentileza y un brillo en su mirada.

-Eso es verdad… ¿Qué te pasa?

-No es nada- insiste con un toque a sus manos  y habla más bajito para añadir. – Es tu noche, no lo olvides.

Eriol la observa mas aturdido si es posible. El hombre quien siempre es el que mantiene el toque de misterio y astucia ahora está más que pensativo. ¿Qué se trae su madre?

-Madame: – Dice una de las doncellas en el rellano del salón. – La señorita Kinomoto ha llegado.

-Hazla pasar- suena el tono de voz alegre de Sonomi. Esta y Tomoyo sonríen entre si poniéndose de pie. Misa se tensa: es la primera vez que verá a Sakura desde su abrupta salida de Hong Kong. -¡Sakurita querida! – Dice Sonomi aproximándose a ella y tomando sus manos – ¡Que alegría que estés aquí! ¡Que falta me has hecho!

-Yo también la he echado de menos – dice una Sakura sonriente y muy elegante. Incluso Tomoyo nota el vestido suelto que lleva puesto aquella noche. Es un vestido en corte griego que le llega hasta las rodillas. Se ve más que radiante con sus cabellos sueltos.

Tomoyo se percata que la complexión de Sakura está cambiando: sus pechos se notan un tantito creciditos y el vestido aunque es holgado es notable sutilmente que ha comenzado a percibirse los cambios de su embarazo.  Y la menuda figura de la japonesa no ayuda a esconder su estado.
No por ello está entrando a los cuatro meses.

Sakura pasa a saludar a todos y su sorpresa es única al notar a Misa entre ellos. Misa explica rápidamente que Touya y ella son amigos.

-¡Me parece fantástico! ¡Hermano: Como no me dices nada nunca!

-Tu también escondes cosas… no me pidas que sea un bocón Sakura- dice el hombre con una mirada seria a su hermana. La observa de arriba abajo notando algo diferente en Sakura… pero ¿Qué?

Tomoyo nota la mirada inquisidora de Touya e igual Eriol, la amatista interrumpe diciendo. – ¡Señor Fujitaka! – Observando al hombre que se quedó atrás en el umbral del salón. Todas las miradas se dirigen allí mientras la amatista le recibe con una sonrisa. –¡Que gusto verle nuevamente!

-El placer es mío querida Tomoyo. Sonomi. – saluda con afabilidad.

– Pase… permita que le presente a una invitada… Mire: Esta es Beth Hiragizawa. La madre de Eriol…- sonriéndole con gentileza. –Beth: Este es el Profesor Fujitaka Kinomoto, es el padre de Sakura y Touya…

-Encantado Señora – dice Fujitaka sonriendo y haciendo un saludo formal.

-…-Igualmente- Dice ella finalmente respondiendo su saludo.  Y Fujitaka se siente en confianza para tomar una de sus manos entre las suyas y darle un beso muy europeo en la misma aturdiendo a Sakura, Sonomi y el mismo Eriol.

Tomoyo los observa suspicazmente y no es la única: Touya también observa el par con curiosidad. Sin embargo, ambos dudan en hacer preguntas. Eriol brinda bebidas a Sakura y a Fujitaka quienes se sientan en otro de los sillones al otro lado de la sala.

Sonomi observa con interés al viudo de Nadeshiko. Este parece más rejuvenecido que la última vez que le vio: cuando él descubrió con ayuda de Touya que fue diagnosticada con cáncer. Mientras los demás comienzan a hablar en pequeños grupos entre ellos – Touya presentando a Misa a su padre ante la sonrisa de satisfacción y de sorpresa de su hermana, pareciera una vieja reunión familiar.

Aquel ambiente le llena de satisfacción. Pero hay una interrogante en su mente.
Y es ¿Acaso Sakura le ha confesado a su padre que espera un hijo de Li?

-Disculpen – Dice Sonomi poniéndole de pie y ocurriéndosele algo- -Veré en que están los bocadillos…Sakura ¿quieres ayudarme por favor?

Sakura asiente yéndose con Sonomi y disculpándose. Tomoyo sospecha de antemano porque su madre se ha llevado a Sakura.

Cuando llegan a la cocina, todo el equipo de cocineros de la casa, están en plena acción preparando los entremeses y demás platos que compartirían esta noche a solicitud de Eriol. Sonomi sospecha que puede traerse entre manos el joven de ojos azules.

-¿Y bien? – Pregunta la mujer cruzada de brazos.

Sakura sabe de antemano que habla la mujer, fue la primera incluso que le aconsejó que su padre tenía que saber lo que pasaba.

-Hablé con él. Se lo dije.

-¿Qué te ha dicho?

-Me ha mostrado todo el apoyo que esperaba de él. – Dice Sakura para alivio de Sonomi quien no lo esconde.- Conoce a mi padre: jamás me daría la espalda.

-Claro que lo conozco. Pero solo me tiene consternada toda esta situación- dice con presteza. – Pero me tranquiliza mucho que tu padre ya lo sabe. Ahora falta decírselo a Li.

Sakura borra su sonrisa y frunce el ceño a lo que Somomi añade- – No vengas con esa cara. ¡El tiene derecho a saber! – murmura con intensidad. – ¡Es su hijo!

-No creo que le importe lo que no sabe que existe.

-¡Creo que si le importará! Sakura… Tomoyo me ha contado de Li. Hija: él te ama… si le dices que tendrá un hijo, él…

-¿Qué? ¿Vendrá a estar conmigo? Esa no es una unión que me agrade. No lo voy a atar a mi por compromiso… es humillante.

-Claro que no querida. Pero…

-Que venga. No le cerraré la puerta en la cara. Pero no por esto. Tiene que venir por mí también. – haciendo una pausa para añadir. – Kaho le dará un hijo. Que se conforme con ese.

-¿Crees que es justo para él esto que haces? No estoy de acuerdo.

-Bueno por suerte no es tu decisión Sonomi. Lamento si sueno brusca- dice al notar la mirada de sorpresa departe de la mujer que le conoce desde que era una niña- Pero cada acción tiene su consecuencia y esa fue su decisión. No la mía.

-Le negarás a tu hijo la oportunidad de tener un padre Sakura.

-Si tengo suerte, jamás necesitará a su padre… por mas que yo lo ame Sonomi.

La mujer endulzó su mirada ante la dosificación de la voz de Sakura al decir aquello último.  Ambas se quedan en silencio unos instantes. Sonomi tose nerviosa y toma una de las bandejas diciendo.- Bueno, vamos… esperan por  los bocadillos.

La cena mas adelante es suntuosa y espectacular. Incluso las notas de admiración no pasan desapercibidas por nadie entre los comensales. Casi todos comen con satisfacción.

-Es magnifico este banquete- Dice Beth complacida mientras una gran parte de los miembros de la mesa la observan – Tiene una gran cocinera Sonomi.

-Si señora Daidouji. Todo está delicioso. – Dice Misa con gentileza. – Gracias por permitir una extraña entre ustedes.

-Tonterías, querida. Me agradas… – añade con veneno. – Pudiste conseguirte un novio más conveniente con esa cara que tienes. Eres preciosa.

-No es mi novio – dice la muchacha apurada.

-Por ahora… deja que este cavernícola se te abalance… tiene una extraña tendencia por las niñas.

-¡Mamá! – Dice Tomoyo avergonzada. Touya endurece el mentón y su mirada a Sonomi no es nada amigable.

-¿Qué? Es la verdad… una chica con ese rostro podría conseguirse cualquier otro hombre… no este troglodita.

-¿No me va a soltar nunca, cierto señora? – Pregunta el sujeto controlando su temperamento.

Pero su rostro mostraba lo molesto que estaba.

-¡Por supuesto que no! te involucraste con una niña de dieciséis… eres tan parecido a tu padre… ¡Siempre atrás de niñas!

-Creo… – dice Fujitaka interrumpiéndoles. – Que no es el momento de estas resencillas entre ustedes- Muy buena comida Sonomi. Estupenda como siempre- sonríe complacido.

-Deja que pruebes el pastel. Fue obra de mi querida hija. –Dice entendiendo el cambio de tema pero no dejando de mirar con rencor a Touya.

-Mamá: por favor- dice sonrojándose tenuemente.

-Deja que diga la verdad- dice Sakura con una sonrisa- Siempre has sido muy buena en la cocina.

-Eriol… no has comido nada. – Dice Tomoyo mirando el plato casi intacto de la joven. – ¿Qué pasa? ¿No tienes apetito?

-Estoy bien. Solo que nervioso – Dice por fin.

Sonomi y Beth se sonríen una a la otra.

-¿Nervioso? ¿Por qué?

-Por lo que tengo que hacer ahora…- dice Eriol poniéndose de pie ante la mirada atónita de todos en la mesa. Camina rodeando la mesa hasta llegar a la silla de Tomoyo y tose nervioso tomando su mano.

A Touya se le cae el tenedor de las manos.

A Sakura se le salen los ojos de las orbitas.

Beth se muerde nerviosamente un dedo en su boca. Mientras Sonomi sonríe conspiradoramente y junta las manos en expectativa.

Tomoyo los observa a todos y al hombre de ojos azules quien se arrodilla delante de ella.

Bajito ella pregunta finalmente cuando le llega el habla – Eriol… ¿Qué haces?

El hombre de mirada azulada sonríe nervioso y complacido mientras busca en su chaqueta con una mano y saca una caja aterciopelada. – Lo correcto… Tomoyo Daidouji: has devuelto a mi la esperanza que falta en mi vida. Te juro ante todos y estos instantes que prometo mover cielo y tierra por hacerte feliz a partir de este día y lo que me queda de vida… – la chica de ojos amatistas está sonrojada y atónita.

Por primera vez en su vida.

-¿Q…Que?

-¿Te casas conmigo? – Pregunta el varón aun arrodillado delante de ella.

Tomoyo no le hace esperar mucho por su respuesta. Ni siquiera ve la sortija Solo ve sus ojos. Sus ojos añiles que le demuestran todo el amor que tienen para ella.

-Si.  ¡Si! Mil veces, si. – Dice no soportando la alegría y besándole en plena boca delante de todos.

Casi todos en la mesa aplauden mientras el anillo es deslizado en su dedo índice. Sonomi no soporta la alegría y seca sus lágrimas con su servilleta inmediatamente abraza a los novios deseándoles buenas nuevas.  Beth también se incorpora para felicitarlos mientras el aturdimiento no deja reaccionar a Touya.

-¿Qué? ¿Qué es lo que acaba de pasar aquí? – Pregunta a Misa quien está a su lado.

-Eriol y Tomoyo se casarán – dice con lágrimas en sus ojos. – ¡Oh! ¿Acaso no hacen una pareja muy bonita?

Sakura los observa sentada ante las miradas de Fujitaka quien nota la nostalgia de su rostro. ¡Como quisiera ella tener aquella oportunidad con Shaoran!

-Bueno esto es una fiesta de compromiso – dice Sonomi con algarabía y anuncia a la doncella que les sirve aquella noche- Manda a descorchar unas cuantas botellas de champaña… ¡Esto hay que celebrarlo!

Tomoyo recibe las felicitaciones de todos ahí presentes. Incluso algunos de los sirvientes de la casa, escuchando la algarabía de la noticia salen a felicitar a la joven señorita quien luce radiante y complacida.

Eriol se aproxima a Touya quien mantiene un rostro austero observando a la joven rodeada de tantas personas queridas para ella.

-Felicidades- Dice Touya al varón de ojos azules – Tomoyo es una gran chica.

-Gracias Kinomoto. – Dice Eriol seriamente. Ambos se quedan uno al lado del otro mientras Tomoyo continua hablando con los allí presentes y todos se toman turno para ver el brillante. – En realidad… se lo que piensa. Tan poco tiempo conociéndola… y ya le propone matrimonio.

-Un poco impulsivo, si tiene razón. –Dice Touya sorprendido que precisamente eso es lo que piensa de la situación.

-La amo. La amo desde que posé mi mirada en ella… – Explica Eriol seriamente y no dejando cabida a la duda. – Tenga por seguro que procuraré hacerle feliz.

.-No lo dudo Hiragizawa. – Dice Touya  finalmente mirándole a los ojos y sonriendo tenuemente. –No estoy celoso.

-No lo creería así.

-Solo que le envidio.

-¿Oh?

-Si. Le ha dado la felicidad que fui incapaz de brindarle. – Explica sorprendiendo al de mirada añil. – Y lo que es merecedora.- Ahí extendiéndole su mano para estrecharla.- Felicidades. Se casará con una gran mujer.

-Gracias Kinomoto y… lo se.

-Un consejo: No la lastimes. Porque así como la lastimas y te partiré las piernas. – Dice el sujeto con tono preocupante.

Tono que por primera vez para Touya no intimida a alguien como Eriol quien solo dice.- Si la llego a lastimar alguna vez, yo mismo pagaré para que me las rompa.

En aquel momento la joven de ojos amatistas se aproxima a ellos. -¿Y bien? ¿Qué hablan ustedes dos? –Pregunta con ternura a ambos hombres. Eriol le pasa el brazo por sus hombros y ella le abraza por la cintura recibiendo un beso del varón en sus cabellos.

-Solo estaba felicitándonos.

-Así es. Mis mas sinceras felicitaciones a ambos – Dice con total sinceridad y una tenue sonrisa que tranquiliza a Tomoyo.

-A ti también – dice observando un instante a la chica que habla con Sakura- Es una gran muchacha. Y le gustas… mucho – sonrojando al varón. – y por lo que noto, a ti también te gusta- ahí acalorándolo.

-No es asunto tuyo – Dice cortante y muy rojo. –Y solo somos amigos…

-Ji ji ji… bueno si es mi asunto. Si tomo en cuenta que, eres el hermano de mi mejor amiga. –Insiste con una mirada astuta.- Ella es linda. No seas un tonto y dejes escapar.

-¿Por qué sería yo un tonto?

Tomoyo niega con su cabeza y dejan al varón a solas. Touya la observa marcharse abrazada del sujeto y sonríe.

Tomoyo se merece toda la felicidad del mundo.

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-Unos días después—-

Ahoga sus penas en el quinto trago de aquella noche que toma en aquel antro que es tan visitado y conocido por casi todos los modelos del oriente y sus representantes. A pesar que muchos conocidos de él se aproximan para saludarle, es tanto su mal humor que pronto los ahuyenta con promesas y acuerdos que pase por las mesas de aquellos conocidos.

Sus carreras y sus vidas van en ascenso.

Él siente sin embargo que en su caso,  todo se ha vuelto para él una completa pesadilla. Además del retiro oficial de su modelo principal estaban también sus problemas personales.

Y todos tienen un nombre y apellido en común.

“Eriol Hiragizawa. mi adorado hermano. Maldita la hora que fuiste engendrado… mal nacido” Gruñe por sus adentros y toma otro trago de vodka mientras que el anuncio en los diarios japoneses de aquella mañana anunciaban el compromiso oficial de “Tomoyo Daidouji con Eriol Hiragizawa”

Nada en su poder impidió aquel desenlace.  Lo odiaba por haberse quedado con la chica. La odiaba a ella por haber jugado con él… la odiaba porque siempre supuso que prefería a su hermano menor.

Lo odiaba a él… por ser él.

Toma otro vaso de vodka ante la mirada curiosa y desinteresada de algunos de los allí presentes. Observa en el bar de lado a lado notando como atrae las miradas de unos y otros quienes ya le conocen. Pocas son las caras desconocidas para él.

Por ello que el rostro nuevo en la barra atrajo su atención por unos segundos pero baja su mirada a pesar que sabe que la mujer al otro lado le devuelve la mirada con particular interés mientras toma un trago con color azul y con sus ojos negros azabaches le observa con notable curiosidad.

Hideoshi sonríe bajando su mirada nuevamente ante aquella mirada particular: Es notable que la chica es muy atractiva. Estatura mediana y muy delgadita. Aquellos instantes una falda estrecha y hasta las rodillas deja a la visión unas piernas cruzadas, torneadas y unas pantorrillas seductoras.  El top que lleva puesto en halter deja la mayor parte de su espalda desnuda y ese color rojo carmesí de la tela enciende más la tez dorada de su rostro en contraste con las luces casi opacas del establecimiento.

Aunque le observó con el mismo interés que ella parece tener en él,  su mente inundada por los efectos del alcohol y ahogado en sus problemas no le deja pensar en hacer un movimiento alguno que seguro le proporcionaría un placer mundano mas adelante.

No. su cabeza está hecha un mar de problemas.  E incluso la discusión que tuvo con Kaho le dejó un sabor amargo en su boca. ¿Cómo esa mujer fue capaz de toda aquella red de embustes y calumnias solo para conseguir el poder dado por ser un Li?

“Como si eso fuera a conseguirles la gloria” se burla él en su cabeza “Mira que le quitaste a Kinomoto de su vida y ahora le darás un hijo.”  sonríe para si mismo y cualquiera cerca pensaría que está borracho. “Un hijo. debí de saber de que eres capaz por dinero querida. eres igual que yo. tal vez peor”

-Hola – Dice una voz trayéndole nuevamente fuera de su cabeza. Él enfoca su mirada a quien le saluda: la mujer del otro lado de la barra y ahora está sentada a su lado. La observa un instante.

-Vete. No estoy de humor…

La chica lo observa y agita sus cabellos con galantería mientras sonríe. – Eso veo… pero ¿Cómo un hombre de su éxito no está de humor? ¿O acaso me informaron mal y no es usted Hideoshi Hiragizawa? – El hombre le observa con curiosidad. – El gran representante de modelos…

Hideoshi se ríe en su cara pero lo hace ampliando sus facciones galantes y saca un cigarrillo (a pesar que ahí no se fuma) y se lo pone en la boca. – Cariño: Soy quien quieras que seas… pero la pregunta es ¿Quién eres tu, preciosa? – Volviéndose el mismo faldero de siempre.

-Eso no importa mucho ahora ¿cierto? – dice señalando al cantinero su vaso y el del hombre. – Lo importante es que necesitas una nueva modelo para tu carpeta… ¿No es cierto? – Rellenando su trago y el del hombre.

-Soy hijo de un diplomático japonés que vivió en Londres. Mi familia tiene dinero cariño… no iba a ser representante por siempre. -.Tomándose el trago con avidez.

La mujer se inclina un tantito dejando ver un escote bien llamativo que los ojos azules del japonés/británico irremediablemente viajan a este. – Bueno, pues siempre hay ávidas modelos como yo, que buscan un buen representante.

El sujeto alza una ceja  – Tu rostro no es conocido muñeca.  Toma mucho trabajo el ascender a una modelo a un circulo donde las ofertas son pocas y muchas “Nuevas sensaciones” Roban el escenario. No darías la talla. Al menos para eso…

-No sabe nada de mí para saber si doy la talla o no. – Dice la mujer notándose preocupada. – Y además hice par de cubiertas de revistas de adolescentes hace como cinco o seis años… revistas de moda. – insiste la joven.

El sujeto la mira diciendo – Tienes un rostro bonito.  Pero eso no asegura el triunfo o el éxito.

-¿Qué lo asegura entonces? – Dice ella interrogante y Hideoshi nota que aquello no le desanima. Ella insta en seguir hablando con él.

Bien, le daría el gusto.

El sujeto no se reprime al decirle.- Bueno, fuera de comprar unos cuantos espacios en desfiles de moda está que tienes que pagar favores a los diseñadores que no son homosexuales pero si hacer cosas que ninguna virgen de la moda debería hacer… – sonríe- al menos no una principiante como tu.

-No soy principiante. – Dice la muchacha – Y no sabe nada de mi para saber si doy la talla o no…- insiste sonriéndole con coquetería y le indica una mesa en un rincón que queda desocupada.- Vamos… pruébame… pregunta lo que quieras… y yo preguntaré lo que quiera…- guiñándole el ojo.

El hombre se sorprende por el desenvolvimiento de aquella muchacha. Simplemente es un reto. Sonríe inevitablemente y le hace una seña la bartender y dice- Dame una botella de escocés y dos vasos… -Ante la sonrisa de satisfacción de la joven quien camina con elegancia y contoneando sensualmente sus curvas hacía el hombre dirigiéndose a la mesa vacía.

——————————–  Londres, un día y medio después.

El cómodo salón de decoración occidental  se siente incómodo para la elegante china. Odia aquel lugar y todo lo que representa pues no está en su ambiente.  Aunque todo aquello es un despliegue de elegancia y buen gusto, debe reafirmar que definitivamente la familia Mitzuki ha perdido todo trazo de su cultura oriental. Ni un solo trazo de herencia cultural se encuentra en aquel elegante salón de la casa… no hay nada que identifique a la familia con aquel país de oriente tan rico en cultura, artesanía y buen gusto como Japón.

Pero no se siente inmutada al encontrarse allí. Claro que aquel movimiento de su parte, le llama “Entrar a la guarida del lobo”. Ni ella misma se lo cree cuando trató de ubicar a la heredera de aquella mansión para enterarse que había retornado a su hogar en Londres.

“Oy, lo que tengo que ser con este hermano mío” dice en su cabeza al escuchar los pasos sonoros de unos tacos mientras se acerca a ella y se voltea a la mujer que llega con rostros de pocos amigos.

-¡¿Se puede saber que haces aquí?! – en aquel momento un trueno sonoro se hace escuchar en todos los rincones de la casa. -¿Por qué ahora me acosas en mi casa?!

Está lloviendo en Londres.

-¿Por qué a la defensiva “cuñadita”? Cualquiera pensaría que no quieres verme…- Dice con tono de burla a su competencia de pasarelas.

Los ojos de Kaho le fulminan con la mirada. – ¿Qué comes que adivinas? No voy a soportar ataques de tu parte. ¡Si vienes a molestar, te invito a que salgas de mi casa! – Señalando hacía la dirección de la enorme puerta frontal de la elegante mansión.

-Oye, lo haré corto para que pueda irme de aquí. No me gusta la ciudad… muy lúgubre y oscura esta época del año. En fin, pretendo salir en el vuelo de la cinco… solo necesito hablar algo contigo.

-Tu y yo no tenemos nada de que hablar. Así que por favor… la puerta está por allí.  –Señalando por donde Fuutie había entrado momentos antes.

-No me iré sin que me asegures que hablarás con Xiao Lang.

-¿Hablar? – se ríe con burla. – ¿Qué tengo yo que hablar con él?  Él y yo no tenemos que hablar… ya lo hiciste bien en Hong Kong.

-Solo te digo que debes de decirle la verdad a Xiao Lang. – Kaho guarda silencio y espera con la mirada incómoda.-  que ese hijo que esperas no es de él.

Otro trueno mas retumba en el exterior y se siente dentro de la casa. Una lucha de miradas da inicio en donde es difícil decir cual es más violenta: pero es notable cual es más vil y venenosa.

Y no es preciso explicar cual es mientras Fuutie sonríe con confianza y guarda silencio esperando la explosión verbal de parte de la preciosa mujer.

-¡Estás loca! Siempre la misma amenaza… ¡Largo de mi casa! ¡FUERA!

-Se la verdad…

Kaho guarda silencio unos instantes- ¿Qué sabes tú? – Se ríe incluso para mostrar su confianza y poder ante la situación. –Al Menos que te lo inventes, no sabes nada… ¡Absolutamente nada! Ya te lo dije: buscas una manera para hacerme hablar… pero no lo lograrás. Lo quieras o no este es un Li.

Pero Fuutie la observa en silencio con analítica actitud y al mismo tiempo una sonrisa en su rostro para decir. – Te abstendrás a las consecuencias Kaho.  Mi hermano tal vez sea todo “Caballero” Contigo pero no lo seré yo. Verás Kaho: cuando yo me propongo algo, lo cumplo y esta vez tengo todas las armas en tu contra.  – Haciendo una pausa y paseando su mirada alrededor para luego mirar con sus ojos oscuros a los de la mujer.- Tengo un testigo que dirá que ese hijo que esperas no es de mi hermano… es de Hideoshi Hiragizawa. –Los ojos de la modelo temblaron ante aquella declaración y su rostro comenzó a perder el tono saludable que viste.- Usaste a mi hermano para engatusarlo… hiciste una red de artimañas y mentiras pensando que él estaría contigo al final… pero al final, eligió a Kinomoto… luego saliste con esta sorpresita “un bollo en el horno” digamos – Señalando al vientre de la modelo. Sonríe. – Sufriste un ataque de pánico en Kyoto cuando te enteraste. incluso- dudando un  instante- pensaste en abortar. o Hideoshi te lo recomendó pero tu hallaste otra salida a dos problemas.. Vengarte de Kinomoto y obtener a mi hermano.

Kaho la observa intensamente y con brazos cruzados. Fuutie la observa con cuidado y nota que ya comienza a notarse su estado de gestación aunque la modelo niegue aquello.

Kaho guarda silencio unos instantes y vuelve a tronar en el exterior incrementándose la lluvia. La voz de ella se escuchó como un susurro por encima de la lluvia al decir.- ¿Qué es lo que quieres?

-Por supuesto que se lo digas a mi hermano. Creí que eso está más que claro. – Dice con más confianza ahora que Kaho no lo niega. Al contrario nota el miedo reflejado en sus pupilas. – Si alguna vez quieres volver a la pasarela… aunque sea en revistas y desfiles de “madres modernas” o te demandaré por difamación. Conozco muchos publicistas que te demandarán también por su parte…

-¿De que pueden demandarme?

-Oh no sabes de que puedo acusarte por medio de muchos representantes y por supuesto modistos. Se de tus romancillos, idilios, enredos y otras cosas que me dan escalofríos pensarlos… pero podré inventarme algo en el transcurso… – Ahí sonriéndole con orgullo y cruzándose de brazos añade. – Ya te lo dije una vez…  fuiste una tonta al creer que ibas solo tras a Xiao Lang con esto. Pero detrás de él estoy yo… y yo si no me llevo de cuentos…- ahí relajando su mirada y su rostro para la mirada atónita (y por supuesto, furiosa) de su rival. – ¡Ah! Será mejor que vayas a aclarar las cosas con él…tienes cuarenta y ocho horas o yo me encargaré de dar a los diarios y revistas del medio, una lista completa de los hombres solteros, casados, gays y demás cosas raras que hay en tu pasado además de quien es el padre de ese niño y todo lo demás…- Pasando por su lado y ahí deteniéndose para sonreír y añadir.-  y no te tomes a broma mi amenaza: ni siquiera mi hermano sabe cuando bromeo o hablo en serio – ahí dándole una ultima mirada y con un gesto de su mano se despide de la mujer que aun no sale de su asombro.

—————————–

Cuando el individuo sale de su despacho al lado de su fiel asistente lo hace con jaqueca. Un largo día sin contar con las incontables llamadas de Kaho Mitzuki queriendo una reunión con él a lo que él se negó y tampoco tomó sus llamadas en todo el día.

Por tanto lo último que se espera a las nueve de la noche y delante de si es precisamente la mujer en cuestión. Shaoran muestra inmediatamente su desagrado de que aquella ridícula mujer estuviera allí.

La mujer de sus pesadillas.
La mujer que le robó la felicidad al lado de Sakura.

-Xiao Lang- Dice ella notando la mirada “filosa” departe del varón.  Sus ojos centellan con odio e indignación a la mujer.
Mirada que en verdad le asusta.

-Creo que no tenemos nada de que hablar. –  Dice Shaoran pasando por su lado sin mirarle dos veces seguido de Wei quien observa un instante a la joven al pasar por su lado.

-¡Creo que te interesa esto que traje! – dice blandiendo un sobre amarillo sellado.

-Nada de lo que tengas puede interesarme – dice él agradeciendo que no hubiera nadie en el piso mas que ellos tres.  El rencor en su voz es notable.  Pero nota que aunque Kaho está muy sumisa y aparenta cansancio también aquello no le hace olvidar que aquella mujer fue la causante que el amor de Sakura se volviera   rencor. – ¿Qué no entiendes que no quiero si quiera verte? Maneja todo a través de tus abogados y mi abogado…

-¡Espera! – Insiste la mujer. El tono de casi súplica atrae la atención del varón e igual de Wei. Ella extiende el sobre para que ella lo tome. Pero es Wei quien extiende su mano y lo toma de sus manos. – ¿Acaso no quieres saber que contiene?

-¿Qué mas puede venir de ti que veneno?

-Es un acta notarial. – Explica ella mientras Wei extiende el sobre a su señor.- Es librándote de todo compromiso con este niño que espero.

Shaoran no oculta su sorpresa. Kaho muy sonrojada (o tal vez acalorada de la rabia). – ¿Qué, No es mi hijo ahora? – Ahí tomando el documento y pasando sus ojos a través de las hojas selladas.

-Nunca lo fue – Explica ella –Se cuando tengo las de perder… ahí te libro de todo compromiso presente o futuro. Saldré de tu vida… para siempre.

Con ello Kaho no ve más nada que decir y con la frente en alto pero a toda prisa, se aleja de él y rápidamente toma el elevador dejando a los hombres atrás.

-¿Señor?

Shaoran guarda silencio no dando crédito a sus ojos y lo que lee: es libre. Libre de todo compromiso con el hijo de Kaho… que nunca fue suyo.

-Dios…- dice no dando crédito al peso que se siente libre de sus espaldas. Por días (quizá semanas) no concilia el sueño totalmente. Su sensación de culpa acaba con su existencia y su descanso… también la falta de la mujer que ama…
Sakura…

-Gracias Dioses… – Respira tranquilo apoyándose de una de las paredes del pasillo.

-¡Señor! ¿Se encuentra bien?

Shaoran mira a su fiel confidente y amigo. Es tan confidente de él como era de su difunto padre. Una sonrisa se dibuja en el joven rostro de Shaoran el cual perdió su brillo en aquel lapso de confusión y engaño.

-Si Wei. Estoy bien. –haciendo una pausa. – Por primera vez en semanas… en meses. Me siento bien…

Wei aun así le indica el camino al elevador mientras se asegura que el joven está bien para proseguir su camino. Llama al chofer del coche para que espere en la entrada.

Cuando van en el coche, una llamada entra al móvil de Shaoran que pertenece a las llamadas privadas de su familia, Eriol, Tomoyo y Sakura.
Claro que no espera que esta última llame.

-Aquí Xiao Lang.

-¡Hermano querido! – grita una efusiva voz del otro lado. – ¿Cómo estás?

-Bien, bien – dice Shaoran algo aturdido. –Extraño de tu parte el llamar a esta hora.  ¿Qué ocurre?

-¡Por favor! ¿Tiene que ocurrir algo para que yo te llame hermanito?

Su tono es jovial y muy calmado. Shaoran nota que tiene una algarabía algo preocupante.

-¿Dónde estás ahora Fuutie?

-Oh, pues… ¿Qué te puedo decir?

-La verdad, para empezar.

-Bueno, si te soy honesta, ahora mismo voy camino al aeropuerto…

-¿Aeropuerto? ¡Apenas volviste ayer!

-¡Ay lo se! – dice con algarabía- Pero… tengo un compromiso de ultimo minuto… voy a Japón.

-¿A Japón? ¿A que?

-¡No quisieras tu saberlo, hermanito! – ríe con ganas desesperando incluso a su acompañante sentada a su lado en la cómoda limosina. – Si te interesa saberlo, voy a reunirme con mi amante para una noche de pasión desenfrenada…

-¡Fuutie! – dice Li totalmente desencajado. Definitivamente piensa en ocasiones que no son familia. La chica se estrella de la risa.

-Bueno bueno… está bien, voy a una sesión de fotos… -Haciendo una pausa. – Es importante y duraré unas cuantas semanas… ¿No tienes nada que contarme?

-No. no lo creo… ¡ah si! Bueno he visto a Kaho hoy…

-¿En serio!? ¿Qué quiere esa mujer ahora? ¡No me digas que quiere la primera paga de manutención!

-No, no para nada… vino a entregarme unos documentos. – Narrándole lo ocurrido entre él y la modelo.

-Me parece fantástico. Ya venía siendo hora que esa arpía contara la verdad… ¡mira que ponerte a sufrir en tales condiciones!

-Fuutie… ¿Acaso tu tienes algo que ver con esta milagrosa revelación departe de Mitzuki?

-¡Ay Xiao Lang! ¡Como crees!!!! Siempre me han enseñado que no me meta en los asuntos privados de otros…

-¿Cuándo eso te ha detenido?

Una carcajada se escucha al otro lado de la línea que incluso hace sonreír aun más al hombre. – Fuutie: gracias… tengas o no que ver esto, muchas gracias…

-¡No se que hablas hermanito! Pero… ya que me debes una, cerciórate de conseguirme una cuñada ¡y pronto! Y mas te vale que la busques como a mi me gusta…

.-Como quisiera en verdad complacerte… pero esto es difícil… muy difícil.

-¡Nada es imposible! Y no te preocupes… tengo la impresión que todo se solucionará… pero mientras mandar unas cien o doscientas rosas rojas a ya sabes quien, ayudará muchísimo en tu favor.

-Ella no es como las demás mujeres… tengo mucho que enmendar…

-Todas las grandes acciones comienzan dando el primer paso… espero que sepas darlo y pronto… tengo que colgar ya. Tengo que hacer dos llamadas más antes de arribar al aeropuerto.

-De acuerdo… y gracias…- ahí colgando la llamada.

La muchacha cuelga el teléfono con una sonrisa y dice a su acompañante. – Bien. Hizo lo que tenía que hacer.

-No es estúpida.

-Con tu ayuda jamás lo habría logrado…

-¡Me debes una enorme!

-Y procuraré pagarte… lo prometo – haciendo una reverencia a su acompañante. – Pero que decidas venir conmigo a Japón… dice mucho de ti.

-¡Bah! ¿Quién resiste unas vacaciones pagadas? – Dice no evitando mirar con rencor a la mujer al otro lado del asiento del lujoso coche. – ¿Cuántas horas toma el vuelo?

-Unas tres o cuatro horas… – Ahí volviendo a llamar en su móvil y dice al poco tiempo.. – ¡Hola amor! ¡Adivina que! Voy a Japón….

Mientras su acompañante sonríe tenuemente mirando por la ventana y pensando “Es lo correcto. se lo debo”

———————————————

-Señorita Daidouji. Disculpe.  Le esperan en la sala- Dice la mujer interrumpiendo a Tomoyo y su madre quienes están estudiando unas revistas de moda y novias que están esparcidas en la enorme cama de la madre de la joven.

-Debe de ser Fuutie Li – dice Tomoyo entusiasta incorporándose.- ¿Me disculpas?

-Claro que si, querida. – Dice Sonomi desconociendo la presencia de la modelo en su casa. –Ve… yo seguiré viendo estas revistas…

Tomoyo sonríe dejando a su madre sola mientras camina por la segunda planta de la enorme mansión. Mientras desciende las escaleras puede percibir el palpitar de su pecho incrementarse.

Fuutie Li no se aparece a su casa sin razones desconocidas. Sabe que tiene una sesión de fotos en Japón. Sabe también que quiere extender sus felicitaciones personalmente por sus bodas con Eriol y sabe que su prometido está trabajando en Tokio.

Todas las razones para estar allí.
Pero sabe que algo más mueve a la china para estar allí: Razones que se guardó para cuando se vieran.

Cuando se ven es como si hubieran estado separadas mucho tiempo y no cuestión de meses. Ambas se abrazan con efusividad olvidándose del protocolo oriental. Pero la mirada de la japonesa se dirigió a la otra invitada.

-¡Meiling! ¿Qué haces aquí?

-Meiling está aquí conmigo porque fue parte del plan maestro – dice Fuutie con misterio.

-¡Sigues hablando de eso y no te entiendo! ¡Habla claro! – dice Tomoyo mirándoles a ambas sorprendida y sumamente curiosa.

Las invita a sentarse a lo que Fuutie dice – ¡Problema resuelto! Kaho ha admitido que el hijo que espera no es de mi hermano – Tomoyo abre la boca sorprendida – No solo eso ¡Ha entregado un acta notarial, librando a mi hermano de toda responsabilidad!

-¡No te lo creo! ¡Es fantástico! – dice con algarabía. – ¿Cómo? ¿Porque….?

-Porque aquí mi prima es una inteligente de primera- dice Fuutie – y que tres cabezas piensan más que dos…- explica con ademanes.

-¡Por todos los dioses, explícale sin tantas vueltas!- Dice Meiling con una exasperación notable.

-Bueno Tomoyo: Siéntate… siéntate porque es una historia larga…

-Mejor usa esto- Dice Meiling sacando una memoria portátil. – ¿Tienes una computadora?

-Si, claro…mandaré por ella- dice llamando a una de las doncellas por el intercomunicador de la sala.

———————————

Touya tiene aquella mañana libre y decide pasar el día con su hermana a quien no ha visto desde el día de la cena en casa de los Daidouji. A pesar que trató de darle su espacio si notaba que su padre hablaba poco de su hermana cuando pregunta por esta. Ahora mismo Fujitaka no estaba en casa y lo sabe porque no nota el coche estacionado frente a la casa.

-¿Hola? – Saluda en el recibidor una vez entra con su llave. – Las luces están encendidas y nota que la puerta corrediza que da al pequeño jardín trasero también están abiertas pese al frío que hace. -¿Sakura?

No hay respuesta.

Cierra la puerta corrediza sintiendo un escalofrío por el frío que hace en el interior de la casa: probablemente la temperatura está bajo lo normal. Ve el termostato y confirma sus sospechas: Demasiado frío.

El aire acondicionado de la sala, está encendido también. La calefacción apagada.  Preocupado sube las escaleras yendo primero a la habitación de Sakura: no hay nadie pero el aire está encendido.  Ve la puerta del baño cerrada y toca dos veces.

-¿Si? – Suena una voz áspera, débil y que reconoce como Sakura.

-¿Sakura? ¿Qué te pasa?

Una larga pausa sigue aquello a lo que ella responde.- Estoy bien Touya. Espérame abajo…

-Abre la puerta.

-Touya, por favor… espera abajo… no me siento bien…

Ahí Touya escucha el sonido que viene del baño. Tos y luego un ahogo… Touya toma la manija de la puerta para abrir pero lo piensa mejor. Le dará su espacio y se devuelve bajando las escaleras y esperando impaciente que su hermana baje.

Lo hace veinte minutos después. Sakura se nota pálida y al mismo tiempo Touya se percata que se nota mas llenita… aunque no le quita que se ve muy débil y hermosa… delicada…

-Papá me dijo que vendrías… – Explica ella sonriendo tenuemente aunque sus ojos se notan tristes y  melancólicos. – Tendrás que cocinar tú… – Sentándose delante de él aunque la mirada de su hermano es profunda, preocupada e inquisitiva sobre su hermana menor. – No me siento muy bien.

-Comprendo. No hay problema…

-Lo siento hermano – Dice Sakura con una fría sonrisa. Ahí observa a su alrededor notando la puerta corrediza cerrada y la temperatura fría pero el aire acondicionado apagado.- ¿Apagaste el aire?

Touya asiente.

Sakura procura ponerse de pie y encenderlo ante la mirada de Touya quien no le quita la mirada en todos sus movimientos.

-¿Qué es lo que te pasa? Estás algo extraño hermano – Dice ella notando que no le quita un ojo de encima.

Touya sin embargo baja su mirada y pasa sus manos sobre sus ojos.

-¿Tienes alguna clase de problema? – Pregunta Sakura preocupada.

-No. yo no tengo un problema… tu si lo tienes… – habla aun no mirándole.

-¿Yo? No tengo problemas…

-¡Vamos Sakura! –Dice Touya alzando la voz y sorprendiendo a su hermana. -¡No soy tonto! No soy un estúpido…

-¡Hermano!

-¡Estás esperando! ¿Estás embarazada, no es eso? – Sakura coloca una cara de incredulidad e intenta negar para él decirle –Ni siquiera lo intentes: El aire acondicionado  y las puertas abiertas… ¡Aquí se siente tan frío como el polo Norte! Lo que te pasaba ahí arriba… el vomito… la palidez de tu rostro… las ojeras… y sin mencionar- ahí duda hablar- tus cambios físicos… ¡soy médico! Así que no juegues con mi inteligencia.

-Bien ¿quieres que te lo admita? ¡Pues sí! – Dice ahí provocando que su hermano abra los ojos ampliamente mientras ella se pone de pie y coloca sus brazos como jarras- Estoy embarazada…

-¿De ese Li?

-¡Claro que es de él! Santo cielo Touya… – dice acalorándose.

-No quise faltarte el respeto… pero ¡Sakura!  – Se exalta mirando a su hermana y luego alzando sus brazos – ¡Que te enamorarás de él es algo comprensible! ¡Pero que tengas un hijo! ¡Que te dejaras embarazar de ese mal nacido!

-¡No te permito que hables así de Shaoran!

-¡Y encima de todo lo defiendes!

-¡Y lo seguiré defendiendo! – añade ella como una fiera. -¡Sabes que lo amo! Sobre todas las cosas… lamentablemente lo seguiré amando y nada cambiará eso… y este niño es mío y de él.

Una ola de silencio y miradas de compasión, enojo e indignación cubrieron los rostros de los hermanos.

Luego de un minuto de desafío en miradas Touya pregunta.- ¿él no lo sabe?

Sakura niega con su rostro después de un instante.

-¡Tienes que decírselo! Tienes que hacerle responsable…

-Claro que no haré tal cosa. Tiene el hijo que le dará Kaho Mitzuki.

-¡Por todos los Santos! – dice Touya avanzando a ella y tomándola por los  hombros para que le mire a los ojos. – ¡Es su hijo Sakura! ¡Es tanto hijo tuyo como de él!

-¿Por qué quieres de repente que esté con él? ¡Lo odias! ¡Lo odias por lo que me hizo!

-¡Jamás dije que estuvieras con él! – Dice Touya asombrado por aquella idea. – Pero si lo que los demás dicen es verdad, quiere decir que te ama…

-¿Los demás?

-Misa y Tomoyo… sin contar el prometido de Tomoyo, Hiragizawa… no soy sordo Sakura… todos te dicen lo mismo… y se nota que pese a todo estás loca por ese chino…

Sakura se libra de su agarre negándose a mirarle.

Touya la observa bajar su mirada y limpiar sus ojos. Está llorando. Odia cuando Sakura llora.

Odia ser quien le haga llorar.

Touya espera unos instantes para decirle. – Odiaría estar en los zapatos de ese sujeto… en estos momentos. –Encogiéndose de hombros y agrega- Tienes todo mi apoyo… sea cual sea tu decisión.

-No lo pareces- dice ella cortante.

-Pues lo estoy. Solo te aconsejo que se lo digas… si él admite su paternidad, te recomiendo que se la des… – Explica Touya. – Tuvimos a nuestra madre por  poco tiempo pero la tuvimos… pero ese niño no merece estar sin su padre y este desconociendo su existencia… es el peor tipo de crueldad… no solo al bebé… a su padre también – haciendo una pausa al notar que Sakura le escucha con atención. – Mas cuando sabes dentro y profundo de tu corazón que ese gaki le gustaría saber que será padre y tu le darás un hijo.

-No lo haré Touya.  No voy…

-Sakura: Se que estás herida. No te culpo – habla con una serenidad que rara vez Touya usa aquel tono de voz. – Pero no por ello puedes castigarlo a él y al bebé. Aunque me cuesta admitirlo él querría saber esto… debes de decírselo. –Palmándole la cabeza y añade. – Será mejor que te prepare algo para asentar estomago…

-¿Hoe?

-Las galletas de agua y un té liviano ayudarán… – dice sin sonreírle yendo a la cocina.

——————–

Sakura a la mañana siguiente recibe con alegría la noticia que tiene a Tomoyo de visita en la sala de su casa y dos personas más. Sakura se sorprende mas en ver a Fuutie quien le saluda con efusividad y Meiling se comporta de manera cortés. Ambas notan que Sakura está algo cambiada de la última vez que le vieron.

La de ojos amatistas también presenta a Touya – Este estaba en casa cuidando de su hermana aunque Tomoyo ignora esto ultimo- y por supuesto Fuutie y Meiling se sobresaltan cuando lo ven por el parecido con Hideoshi (ahí Touya se indigna por la comparación) excusándose para ir a la cocina y preparar té así las deja a solas.

Así Tomoyo les explica a las dos mujeres.

-Pues no lo culpo que se sienta mal cuando le comparan. Hideoshi es un animal.

-No puedo creer que sea hermano de Eriol – dice Sakura pues recuerda la pelea que se dio en la casa de Daidouji entre ambos hermanos y todo lo dicho por Hideoshi. – Pero… lo que si me sorprende es la visita de ustedes –Mirando con dulzura a Fuutie y a Meiling.- Cuanto me alegra.

-A mi también me da mucha alegría verte Sakura –dice Fuutie con honestidad. Meiling no dice nada.

-Aunque agradezco la sorpresa… pero…

-Si, yo también me preguntaría lo mismo Kinomoto – dice Meiling cruzada de brazos y sentada al lado de Fuutie. -¿Qué demonios hacemos aquí en la sala de tu casa en Tomoeda?

-Bueno Sakura, tengo una confesión que hacer- ahí interviene Tomoyo. – Fuutie y Meiling nos han prestado un servicio enorme… o mejor dicho a ti y a Li.

Sakura las observa a las tres y finalmente dice-  ¿Servicio? ¿Qué es lo que pasa? No comprendo…

-¡Cuánto drama y misterio! – dice Meiling exasperada pero con una tenue sonrisa en su rostro. Saca la memoria portátil de su bolso y Tomoyo un reproductor de audio adaptable a la memoria. – ¡Esto ayudará a aclarar tus dudas!

Sakura las observa a ambas dudando y luego a Fuutie quien le guiña el ojo.

Se escucha mucho ruido y estática una vez encienden el aparato. Sakura observa a Tomoyo con interrogante cuando escucha la voz de una mujer decir. – Haber que tienes tu que ver en todo eso.

-¿Qué es esto?

-Tranquila… escucha – dice Tomoyo murmurando.

-Es fácil cariño- Sakura reconoce la voz pero no  la identifica en aquel momento. – No puedes tener a alguien como Kaho Mitzuki como héroe. es una hiedra venenosa. – ahí riendo. Es notable que el arrastre de su voz sea porque se encuentra bebido.

-¡Es mi héroe! Es una mujer muy completa… ¡Consiguió contratos y pasarelas que muchos orientales desearían…!

-Si usando sus influencias dentro y fuera de una cama muñeca… Kaho es una resbaladiza… muchas mujeres han ganado sus fuerzas a puño de hierro…sin caer en la tentación de andar acostándose con cualquiera para ganar contratos…

-Toda carrera tiene sus riesgos…

Ahí se escucha un vaso cayendo con fuerza en una mesa.

-Para nada… Kaho usa a todo y todos… cuando no puede usarlos, entonces finge haberlos usado para lograr su cometido…

-¿Haberlos usado?!

-Si. Como hizo con ese chino de Li- ahí se escucha la risa masculina – Se lo llevó a la cama sin siquiera él darse cuenta… sin percatarse de que lo golpeó.

-Bueno tendrá un hijo de él… así que no ha salido en desventaja… ¡Es el heredero de Diamantes Li!

-¡Que heredero y heredero! Ese niño no tiene sangre de los Li por ninguna parte… – Gruñe indignado de aquella referencia.

Hay un silencio entre ambos aunque la música se escucha en el fondo.

-Ese niño no es de Li… ese niño… es mío… – Ahí se apaga la grabación.

Levanta la mirada observando a las tres mujeres que la miran a ella.  Incluso están tan concentradas mirándole que no se percatan que alguien mas escucha aquella grabación.

Entonces es Tomoyo quien toma la palabra. – Según Hideoshi todo fue una trampa de Kaho en Londres… hizo que Li tomara algo muy raro aquella noche. Cuando despertó lo hizo en la cama de la habitación de Kaho… en la casa de Kaho.

-Estaba muy tomado… – Dice Fuutie ahora. – Tanto que bueno, Kaho creyó mas conveniente que pensara que se acostó con ella.

-¿Por qué?

-¡Como que porque! ¡Para sacarte a ti del medio por supuesto! – dice ahora Meiling incrédula que Sakura hiciera tal pregunta. –Según lo que explicó, drogó a Xiao Lang y lo llevó a su casa… ayudado por Hideoshi.

-¡El la ayudó!

-Siendo amantes también son cómplices de fechorías. –Dice Fuutie aun incrédula que hay personas así. – Kaho y Hideoshi planean todo, juntos… Kaho aun sabiendo que Hideoshi pretendía a Tomoyo no dudó acostarse con él.

-Pero el plan le falló. Terminó embarazada de Hideoshi. –Dice Tomoyo indignada.

-Entonces cuando Hideoshi lo supo le dijo que no estaba listo para ser padre…

-¿Cómo? –Pregunta Sakura más que atónita.

-¡Le pidió que se deshiciera de él! – Dice Meiling poniéndose de pie. – Según me contó…

-¿Según te contó? ¿Él te lo contó? – Aturdida de toda la información y no sabiendo que creer.

-¡Ah no te dije! Meiling fue la carnada perfecta para él abriera la boca…

-No era todo lo que él quería abrir – dice la china sin una gota de pudor en su boca. Incluso una mueca de asco atravesó su rostro – En fin el asunto es que me puse un traje prácticamente de mujerzuela y unos tragos de mas hicieron el efecto…

-Meiling…- dice Sakura sorprendida de que le ayudara a ella. Precisamente a ella.

Y la china lo sospecha pues responde. – ¡Bah! Olvídalo… prefiero ver a mi primo con alguien serio y que lo ame que con esa escaladora….  Y quemé ese atuendo.

-¡Era alquilado! – Dice Fuutie aturdida.- ¡Ahora tendré que pagarlo!

-¿Qué? ¿No era de tu guardarropa?

-¡Por supuesto que no! –Dice ofendida. O al menos eso aparenta.

-Bueno…- encogiéndose de hombros-mándale la cuenta a Xiao Lang. Es lo poco que me debe…

Fuutie y Tomoyo no evitan suprimir una carcajada.

-El asunto es que, mi primo te ama… muchísimo… y si se requiere que él esté contigo para que sea feliz… pues bienvenido sea. –Explica Mei.

-Meiling…- dice Sakura emocionada.

-Olvídalo… solo que tendrás que deberme un enorme favor…

Las cuatro mujeres se ríen mientras Fuutie explica. – Kaho nunca tuvo intimidad con Shaoran y pensó que lo retendría en su lado por “Moral” ya que se había acostado con él. Lo que Kaho no se imaginaba es que iba a quedar embarazada mucho después y de Hideoshi. Este no quería que Kaho tuviera el niño pero esta lo vio como una oportunidad para atrapar a Shaoran y destruirte, Sakura.

Meiling aclara también -Hideoshi está destruido por la idea de que Kaho tenga un hijo suyo y le de la paternidad a otro, lo que lo lleva a beber mas de la cuenta y su actitud vengativa contra Eriol y Tomoyo.

-¿Venganza contra Eriol y Tomoyo?

-Tomoyo seguro te dijo que Eriol y él no se llevan.  Pues ahora que Kaho ha decidido tener al niño y darle la paternidad a Li está iracundo.

-Pero… ¿Qué sirve esto? Kaho puede negarlo todo…- dice Sakura.

-Es que no lo ha hecho así- Dice Fuutie sonriendo.- Le ha dicho la verdad a mi hermano.

-Por lo que no hay impedimento que tu y Li estén juntos… -Concluye Tomoyo emocionada y con estrellas en sus ojos.

Sakura avergonzada se pone de pie mirando los rostros ilusionados de las tres mujeres que continúan sentadas. Fuutie dice – No te notas feliz Sakura…

-Les agradezco todo lo que han hecho pero… es inútil.

-¿Inútil!? ¡Sakura te hemos dado la oportunidad para que tu y mi primo, estén juntos finalmente! ¡Ya no hay nada que se los impida! Xiao Lang te ama a ti… y tú lo amas a él todavía… ¿No?

Meiling rueda los ojos y Fuutie se da contra la cabeza con su mano. ¡Que mujer más cabezotas!

-Claro que si – admite con lágrimas en sus ojos.

-Pero ¿Por qué lloras?

-Porque… porque… él no querrá perdonarme…

-¿Qué tiene que perdonarte? ¡No has hecho nada!

-Luego de no creer en Shaoran y dudar su fidelidad,  este no querrá perdonarme… ¿Acaso no comprenden? Él de seguro no quiere saber nada de mí.

-Eso no es verdad y lo sabes- interviene una quinta voz en la conversación.

-¡Touya! – Exclama Tomoyo sorprendida. El varón deposita el té en la mesilla del centro con unos bocadillos y galletas.

-¡Eres una terca de primera! – Exclama delante de su hermana quien frunce su rostro. -¿Cómo puedes aun sabiendo que esa mujerzuela los engañó a los dos, a todos, querer no hablar con él o verlo?

-Estoy de acuerdo con Touya, Sakura – Dice Tomoyo interviniendo.- Tienes que hablar con él.

-¡No! me cerrará la puerta en la cara… no podré soportarlo.

-¡No lo sabes sino lo intentas! – Dice Touya.

-¡No me arriesgaré!

-Mi hermano jamás se negará en recibirte… si parece un fantasma por la falta que le haces…

-No he desaparecido de la faz del planeta Fuutie- Dice Sakura – Él sabe donde estoy… ¿No es así?

Fuutie la observa ante aquella pregunta y baja el rostro.

-Sino ha venido es porque no quiere verme… punto…

-¡Demonios Sakura! – Dice Touya. -¡Sino lo haces por ti o por él, hazlo por su hijo!

-¿Qué?

-¡Como!

-¡Hermano! – Dice Sakura acalorada.

-Sakura ¿Estás … – dice Fuutie poniéndose de pie y con una mirada de incredulidad y nerviosa.

-¡Rayos! Con razón te noto tan diferente- Dice Meiling notando  la camisa que Sakura usa por fuera y unos pantalones de ejercicio puestos. – ¡Le darás un hijo a mi primo!

-Es extraño que no lo dudes – Dice Sakura con acidez.

-Oye. No pagues conmigo que tu hermano haya dicho esto.  Pero si es cierto, debes de hablar con él.

-¡Tu lo sabías! – dice Fuutie observando a Tomoyo quien no parece sorprendida.

-Si, Sakura me lo dijo pero en confidencia… ¡No podía revelar nada!

-¡Aunque esto es cierto, me niego a ir a rogarle a él!

-¡No es rogarle! Es darse ambos una segunda oportunidad… ambos son merecedores de ella porque esa mujer los engañó- dice Meiling – Nos engañó casi a todos…

-Sakura: Tienes que decirle. – Dice Touya. –Te lo dije: no se lo debes a él… se lo debes al bebé.

-Tu hermano tiene razón. –Dice Meiling afirmativamente.

Sakura observa los rostros de todos. Sakura suspira y dice. – ¿Que conseguiré con esto? ¿Con decirle? Que actúe de la misma manera que lo hizo con Kaho…

-¡Tu no eres igual a Kaho! – Dice Fuutie indignada que siquiera haga la comparación.

-Si lo haré: le diré la verdad para que él se decida a estar conmigo… no gracias… – Dice decidida. – Quiero que él venga por mi… no por la razón que le daré un hijo… es vergonzoso… y no valgo esa presunción.

Las mujeres se observan entre si, notando que ella tiene la razón. Shaoran tendrá que venir por el mismo.

Por suerte, el destino le tendrá la carta jugada a su favor…

Continuará.

Hasta una próxima actualización.
Besos
Crys.