Capitulo 18 – Corazón Herido

Sale por los jardines de la enorme mansión hasta llegar a la señora que toma aire fresco bajo una de las mesas cubiertas por una sombrilla. – Señora  Sonomi.  Muy buenos días.

La mujer recibe al recién llegado con una sonrisa a la par que termina de informarle algo a una joven que Eriol sabe que es la misma asistente de Tomoyo quien auxilia a la señora Sonomi a continuar sus negocios desde la casa.

Ha pasado unas dos semanas desde la llegada de Sakura a casa de Tomoyo y esta aun no confronta a su padre. Eriol sabe todo esto porque Tomoyo le mantiene al tanto. Él mismo no ha visto a Sakura aun pero si se puso en contacto con Shaoran y fue muy reacio en dar información.

-¡Eriol! Que gusto verte hoy domingo… ¿Acaso vienes a almorzar? – Pregunta con simpatía al ver al alto joven aproximarse con una tenue sonrisa.

-Ese es el plan – observando a su alrededor mientras le saluda con cariño. – ¿Y Tomoyo?

-Aun no baja. Supongo que está tratando de razonar con Sakura.

Él asiente en silencio y Sonomi le invita a sentarse a su lado. -¿Bien? ¿Qué pasa entre tú y mi hija?

Eriol se sonroja por un instante mirando a sus ojos violetas. – Nada escapa de usted señora.

-Soy una empresaria… pero soy madre de Tomoyo y sus ojos le delatan ¿Finalmente te ha elegido sobre Hideohsi? – Interroga con una expectativa notable.

-Quisiera decir que lo ha hecho. Pero no hemos hablado del asunto.  Y dudo que ha hablado con él; no he sabido nada en dos o tres semanas de él y no lo hemos mencionado para nada.  – Declara con cierto pesar. –  Toda la situación de Sakura y Li nos tomó por sorpresa y la llegada de Sakura…

-Toma casi todo el tiempo libre de Tomoyo- Termina Sonomi mirando la ventana de la enorme mansión que es la habitación de Sakura. – Han sido amigas desde pequeñas. Estoy preocupada por Sakura.  Ama a ese hombre.

-Y Li la ama. Pero ha cometido un error… y recoge las consecuencias. Cosa que Li no se merece es un buen hombre.  –Haciendo un alto a sus palabras- Disculpe usted: estamos hablando de dos personas que no se encuentran presente. Se siente como si criticáramos…

-Siéntase en libertad de hacerlo. Sakura es como una hija para mí y velo por su bienestar. En más de dos ocasiones le he dicho que viene siendo hora que llame a su padre y le haga entender que está aquí.

-¿Todavía piensa en que está en Hong Kong?

-Me temo que así es. Kinomoto ha estado aquí unas seis veces en las últimas dos semanas e incluso cenó la pasada semana en casa. Sakura no salió de su habitación y advirtió a mi hija que me previniera de decir algo. – Dice con gesto preocupado mientras observa la ventana que pertenece a la habitación se Sakura.- ¿Qué es lo que pasó con ella en China?

-Está muy lastimada por lo ocurrido con Li.

-Conozco a mi pequeña Sakura- Insiste Sonomi con gesto de preocupación sincera.- Sakura no se dejaría derrotar por una situación como esa como un corazón roto… no mi Sakura.- Dice con persistencia.-  No Eriol. Algo duro… muy duro para ambos ha ocurrido. Algo que ha puesto a Sakura en tales condiciones que no quiere enfrentar ni siquiera a su padre.

-Por Dios Sakura- Dice Tomoyo con vehemencia sentándose a su lado en la cama. La habitación es hermosa con unos grandes ventanales que dan al jardín donde en aquellos momentos y sin ellas saberlo, Sonomi y Eriol discuten la situación.- ¿Sabes cuantas veces ha estado aquí tu padre para ver a mamá? ¡Estamos desesperadas por contarle que estás aquí! –Su amiga aun guarda silencio.- Sino me dices que es lo que te ocurre ¿Cómo puedo ayudarte?

-No me pasa nada- Responde finalmente.

-A mi no me engañas. Puedes decirle a quien quieras esa excusa pero a mi no. nos conocemos desde niñas. – Insiste abrazándose a su figura que yace cubierta por las sabanas y aun en pijamas- Eres una chica fuerte… nunca te has dado por vencida… y por primera vez que te veo sumida en una crisis…- evitando decir “nerviosa”- Deja al menos que le diga a tu padre que estás aquí… tal vez hablar con él… tranquilizarle…

Tal como una hoja que se lleva el viento me dejé llevar
Me encerraste en un beso
y no supe escapar: hoy que no te tengo
Desde la distancia te puedo jurar

Que te extraño en mis sueños
Que me dueles aun más
¿es tan difícil comprender
que nuestros mundos sean tan diferentes?

-¡No! – Insiste – Tomoyo…- hace una pausa- No.  No puedo… no puedo enfrentarle… será una decepción total. Soy una decepción total. – ahí no mirándole.

Tomoyo le observa dudosa. ¿Decepción? ¿De que habla su amiga? – Tu no tienes la culpa que Li haya cometido ese error.- Ahí nota como Sakura cierra los ojos. Su amiga de cabellos plomizos aprieta sus hombros en señal de apoyo cuando dice- Él cometió el error; él debe de asumir las consecuencias…

-Precisamente… eso hace… asumir las consecuencias de un error.- Dice Sakura entre dientes y con su rostro contra la almohada.  –Lo hecho de menos… me duele…

-¡Ay Sakura! Como quisiera ahora mismo tener palabras de alivio para ti. Pero no hay nada mas que pueda decirte que no te he dicho en estas semanas… – haciendo una pausa- Tal vez… si hablaras con… -Haciendo una pausa- Sakura… ¿Por qué no hablas con él? El te adora…- Sigue con pausa añadiendo.- Sakura…  Es cierto que Kaho le dará un hijo… pero tú eres a quien él ama… ¿Por qué no lo perdonas? El que ella tenga un hijo de él no quiere decir que tienen que casarse…

-¿Crees que no lo he pensado? Hasta Fuutie me ha dicho lo mismo hasta agotarse. El asunto no es que Kaho le de o no un hijo. Shaoran ha tenido mucho tiempo para venir por mí… ¡Venir a buscarme! – Dice llorando a borbotones- Sin embargo has visto los encabezados… todos hablan de lo bien que lleva la relación con Kaho. Va hasta al doctor con ella…

Como duele, no verte cada madrugada
Sentir como te extraña el alma
Haber tenido tanto
y no tener nada

Como duele, sentir el corazón vacío
Saber cuanto te necesito
Y ver que sigue entre tu y yo
Una barrera de amor

-Tu experiencia con la prensa es la perfecta explicación ¡Están haciendo noticias!

-No tomoyo. Conozco a Shaoran. Jamás faltará a su palabra… jamás permitiría que su imagen se vaya por los suelos… – y quitando las lagrimas de su rostro- Yo le enseñé eso.  Todo ha sido mi culpa: Si no lo hubiera rechazado aquella vez… si mi conciencia no hubiera triunfado sobre mi corazón… ¡Es mi culpa que se haya acostado con ella! ¡Es mi culpa que le de un hijo ahora! Todo es mi culpa.

-Sakura: Piensa que pronto tu padre o Touya se darán cuenta que ya no trabajas para ellos. ¿Cómo tomarán la noticia que tienes semanas en Tokio y no has ido a verlos siquiera?  Se preocuparán por ti.

-Aun no estoy lista para enfrentarlos… me siento… tan avergonzada.

-¿Avergonzada? ¿Avergonzada de que?

-No lo entiendes. Nadie lo entiende.

-Entonces explícame para entenderte… porque no te comprendo.

Sakura le mira a los ojos y luego busca con sus manos entre las mantas y almohadones. Luego con un sonrojo notable pasa la hoja doblada a su amiga y no le mira a los ojos. Tomoyo la lee rápidamente. Mira a Sakura un instante y vuelve a leer porque cree que no entiende.

No entiende casi nada… al menos al principio.

-Sakura… – dice levantando su mirada con dulzura y total sorpresa a su mejor amiga. Se cubre su boca y sigue diciendo – Sakura… ¿Cuándo…

-Hice una prueba casera en el aeropuerto… – dice con lentitud limpiando sus lagrimas  sin mirar a su cara- El medico me lo ha confirmado hace dos días.

-¡El día que saliste temprano por la mañana! ¿Fuiste al medico?

Asiente lentamente. -¿Qué voy a hacer Tomoyo? – Pregunta con inquietud. – ¿Qué hare?

Solo enloqueciendo, dejaría un momento de pensar en ti
le haces falta a mi cuerpo para sobrevivir
no es posible comprender
que nuestros mundos sean tan diferentes

-¿Cómo que que harás? ¡Decirle a Li por supuesto!

-¡Claro que no! – le dice arrancándole el papel de las manos, doblándolo y colocándolo debajo de su almohada. – el tiene cosas en su cabeza con Kaho Mitzuki.

Tomoyo le mira sorprendida a lo que dice – Por supuesto que no. Si es cierto que Kaho le dará un hijo, ese que tienes dentro de ti es SU hijo también.

-Kaho Mitzuki le dará un hijo… su hijo. Este es mío…solo mío.

-Sakura: Hablas incoherencias. Shaoran te Ama, lo sabes y si supiera que estás embarazada… ¡No dudaría a correr a tu lado!

-No quiero que la única razón para el venir a mi sea este niño, Tomoyo. Tiene que venir por mi… he estado fuera de su vida mas de un mes… si quisiera…

-Sakura… no…

-Si quisiera habría venido por mí ya.

-Para tu padre estás en China… ¿Qué te dice que Li no ha movido todas sus influencias para venir a buscarte porque en verdad NO sabe donde buscarte?

-Tomoyo: Su hermana lo sabe. Hien Li Lo sabe ¿Crees que no ha tenido ya muchas oportunidades para venir por mi?

Como duele, no verte cada madrugada
sentir como te extraña el alma
haber tenido tanto y no tener nada
y duele…sentir el corazón vacío
Sentir cuanto te necesito
y ver que sigue entre tu y yo una barrera de amor
Y duele cada vez más …que no estas…
que de mi vida te vas

Como duele, sentir el corazón vacío
saber cuanto te necesito
y ver que sigue entre tu y yo
una barrera de amor

Barrera de  Amor – Noelia.

——————————-

-¿Qué te dijo entonces? – Pregunta Eriol a la par que ambos caminaban tranquilamente por los jardines. Sakura estaba dormida en su habitación después que Tomoyo le hizo tomar un té con un sedativo.

-No quiere saber nada del asunto… ¡Ay Eriol! – dice agachando su cabeza contra el pecho del hombre que camina a su lado aferrándole la mano. – ¿Cómo podemos ayudar a mi amiga?

-No siempre se puede ayudar a quien no quiere ser ayudado – Le dice el hombre de ojos azules. – Sakura es sumamente orgullosa y terca. Y ni digamos de Li… Ambos tienen que sentarse y hablar…

-Dudo mucho que Sakura decida hablar con Li ¡Con decirte que ella no piensa decir nada del bebé!

Eriol guarda silencio por unos instantes. Luego dice – Podría tratar de hablar con Li. Hacerlo entrar en razón… después de todo, es mi culpa – Ahí Tomoyo se voltea a verle – Debí de advertirle bien claro de Kaho… de la clase de mujer que es… debí insistir mas…

-Tú no tienes culpa de ello. Lo cierto es que te aseguro que seguro engaña a Shaoran y a Sakura para separarlos. Es algo que Kaho haría… es algo que… Hideoshi haría. Por celos… son personas tal para cual… merecen estar juntos. –

-¿Qué te hace decir eso!?

-Una chica tiene sus trucos – dice en tono gracioso pero el no sonríe. Tomoyo en verdad se ha enterado por Beth quien mientras estuvo en Tokio, se mantuvo al tanto de Tomoyo.

Incluso recuerda la última conversación que tuvo con ella antes de que la madre de Eriol volviera a su natal Inglaterra.

-Eriol sufría un estigma de un hombre rechazado Tomoyo. Incluso te advierto que el jamás te revelaría lo que te he dicho.  Pero la traición que Kaho y Hideoshi le produjeron, lo marcaron. Jamás ha visto a su hermano con los mismos ojos; antes de eso incluso perdonaba cualquier perjurio de su parte. Después de eso, Eriol se volvió muy reservado y no se prestó a escuchar el corazón. No quería que Hideoshi volviera a lastimarle. Pero la relación de Kaho y Hideoshi si tal vez no fue jamás nuevamente intima, Eriol jamás le perdonó a ninguno de los dos. Pero tampoco volvió a entregar su corazón. Pero te puedo advertir que jamás encontrarás fidelidad departe de Hideoshi. Te aseguro incluso ahora mismo que puede tener una relación con otra mujer además de ti…

-¡No puedo creer que Hideoshi…! – Dice acalorada – ¿Cómo he podido fijarme en alguien como el?

Beth guarda silencio mientras termina de tomar su café.   Luego le dice – No tienes de que culparte. Todos fuimos culpables. En parte tengo la culpa por haber criado a Hideoshi de una manera tan diferente que hice con Eriol. En verdad, compensaba con dinero y materiales físicos a un hijo para compensar el favoritismo y la perfección del otro departe de su difunto padre y yo. Pero Tomoyo… Eriol ha vuelto a entregar su corazón y ha sido contigo… lo cierto es que ahora comprenderás porque es que Kaho no es santo de adoración nuestro y porque Eriol y Hideoshi no se llevan.

-No te preocupes Beth. Eriol me interesa lo suficiente para jamás lastimarlo de esa forma.

La hermosa dama inglesa sonríe asintiendo en silencio a lo que agrega en media voz. – Se que no lo harás querida… se que no lo harás. –palmeando su mano de gesto maternal.

-¿En que piensas? – Pregunta el varón  al verle distraerse de manera intensa. – ¿Ocurre algo?

-Eriol… ahora que lo pienso – dice dudándolo un segundo – Hideoshi…

-¿Qué con él?

-¿Qué tanto sabe Hideoshi de Kaho?

Eriol frunce el rostro un instante. – ¿Por qué lo preguntas?

-Vive siempre junto a ella… casi nunca la deja sola… – dudando unos segundos mientras medita y le devuelve la mirada con expectación – ¡Hideoshi tiene que saber si Kaho en verdad está embarazada!

-Tomoyo… – Dice dubitativo.

-Tiene que saberlo. ¡Piénsalo! Todo lo que Kaho hace, Hideoshi esta al tanto ¿No?

-Supongo que si.

-Pues Hideoshi debe de Saber si ella en verdad esta esperando un hijo…

-Es buena tu idea… Muy buena – dice después de un instante. –Pero ¿Qué pasa si es así?

Eriol sabe que si está embarazada. Li le expresó en confidencia que el mismo vio los resultados cuando se entrevistó con Kaho en privado y por supuesto esta fue en compañía de Hideoshi y de otro abogado. Poco preguntó Eriol por ellos pero según Shaoran le reveló Hideoshi tenia una cara de pocos amigos y se notaba algo tomado.  Por supuesto que todo aquello fue mera formalidad y Kaho no se aproximó a Shaoran con ninguna intención de índole romántica.

Pero por otro lado, Shaoran si le confirmó a Eriol que una indiscreción entre la modelo y él ocurrió durante su estadía en Londres. No reveló muchas cosas pero si las suficientes para saber que había ocurrido una aventura de una sola noche.

-Kaho quiere asegurarse que Shaoran se haga responsable por su paternidad y al mismo tiempo se desquita de él y Sakura por el desplante que le proporcionaron. ¡Jamás pensé que Kaho permitiría quedarse embarazada! – Ahí Tomoyo le observa interrogante a lo que él le explica.– Es que… alguna vez hablamos de hijos… y ella… bueno dejó claro que no quería tener hijos.

-Vaya… Que cambio de parecer… resulta sospechoso.

“Si. los millones que vale Li, vale quedar embarazada” Piensa Eriol. La fortuna de Li jamás podría compararse a lo que la familia Hiragizawa posee. Es una familia acomodada pero los Li, son reyes.

-Eriol ¿Qué te ha dicho Li? Seguro has hablado con él.

-Poco pero si, he hablado con él.

-¿Qué te dice de todo esto?

-No mucho. Y al mismo tiempo, bastante. Que los análisis hechos al feto han dado positivo con la sangre de Li. –Viendo el gesto de derrota en el rostro de Tomoyo.-  Entre muchas cosas quisiera dar atrás en el tiempo. Ama a Sakura… sabe que le ha roto su corazón y que no le valdrá mendigar por perdón. Sakura no responde llamadas o mensajes…

-Pero… No le habrás dicho que Sakura está aquí ¿Cierto?

Eriol la observa inquietarse a lo que rodea su cintura con sus brazos y dice – No preciosa. No se lo he dicho… te lo prometí a ti y a Sakura ¿No?

-Te lo agradezco… por ambas…

Eriol sonríe a lo que añade. – Me encanta que lindas chicas estén en deuda conmigo… – pegándola más contra su cuerpo y sonríe seductoramente ante el sonrojo que comienza a posarse en las mejillas de Tomoyo. – Más cuando sea hora de colectar mi tarifa…

Tomoyo separó sus labios en una invitación muda a la que Eriol acepto sin esfuerzos. Cuando sus labios se juntaron fue una petición que ambos contenían dentro de sus personas pese a toda la situación que envuelve a sus amigos. Eriol profundizo su beso en una exigencia muda cuando la chica lanza un suspiro contra su boca y separa sus labios profundizando más en su interior. Tomoyo busca silenciosamente los pliegos del cuello de su camisa y de ahí se cuelga en su cuello acariciando sus cabellos en la nuca mientras el respirar de ambos se vuelve mas agitado e insistente.

-¡EJEM! – Interrumpe una voz masculina agregando al ver que eran ignorados “olímpicamente” – ¡Disculpen que los interrumpa! – ahí dándose cuenta de quien estaba presente delante de ellos y con un rostro de pocos amigos.

No otro que el mismo Hideoshi Hiragizawa.

-Hideoshi… – dice Tomoyo con los labios hinchados. -… ¿Qué hac-es aquí?

Pero este pasa su mirada de Tomoyo a su hermano y viceversa. – Ni voy a preguntar porque no me has llamado últimamente…  es mas que claro el “Por que” o mejor decir “Por quien”

Eriol frunce su ceño mientras el labial de la joven brilla contra sus labios y sus cabellos y cuello de la camisa están revueltos. Nota la mirada de su hermano: Está molesto… furioso. Y por alguna extraña razón aquello le hace ciertamente feliz.  Pero no le hace bajar la guardia.

-Hideoshi… he querido decirte… – ahí observando al mayor de ambos hermanos – pero…

-No me tienes que dar explicaciones… entiendo a la perfección…

-¿Si?

-Claro que si… – dice con tranquilidad a lo que agrega con frialdad- Eres una maldita zorra…

-¡Oye! Anda con cuidado – dice Eriol avanzando  y aferrando a su hermano por la solapa de la camisa. – Hablas de Tomoyo…

-Por eso mismo lo digo… – se burla con sorna a pesar del enorme sonrojo en el rostro de la chica por el insulto y la situación en que fue encontrada-  ¿Acaso no entiendes? Te ha usado para reemplazar mi ausencia… “un clavo saca a otro” y en este caso, somos hermanos.

-¡Eso no es cierto! – Dice ahora la amatista – ¿Por qué dices esas cosas tan crueles? ¡Basta Hideoshi! – – grita a lo que una de las sirvientas de la mansión escucha su queja y se fija de cómo dos hombres se agarran de la solapa pero no pelean. Aun así sale corriendo a la parte delantera por alguien de seguridad.-Siempre buscas lastimar a los demás ¡no se como pude fijarme en un hombre tan desdichado y amargo como tu!-

-¿Acaso no lo sabes Eriol? – Dice Hideoshi hablando contra su rostro y el hombre nota el aliento a alcohol que viene de su hermano menor – ¿Acaso no lo comprendes? ¡Ella hace lo mismo que Kaho pero ahora al revés!

-¡Jamás las compares! No es lo mismo ¡Ellas no son lo mismo! – dice forcejeando un momento con él. – Y te recomiendo que te disculpes con ella… ¡Ella no tiene la culpa que seas un incompetente que no supo hacerla feliz! ¡Que no supo valorar lo que tiene delante!

-Y tu un iluso incompetente. Un chiquillo que aun se refugia en el “cariño” de su mami… Eres un maldito hipócrita… ¿Acaso no aprovechas ahora que no estoy para besarte y revolcarte con ella? –Señalando con desprecio a la amatista.

-¿Acaso no crees que se las relaciones que tuviste con muchas mujeres de Diamantes Li? ¿Tu pasado con Kaho? ¡Lo se todo Hideoshi! ¿Cómo pudiste pensar que te querría después de abandonarme una vez mi madre enfermó!? Te necesitaba y me dejaste… mi madre es una de las personas mas importantes para mi ¡No estabas cuando te necesitaba!

-¿Acaso me lo echarás en cara? ¡Rayos Tomoyo! Eres una mujer complicada…-dice sorprendiéndole con su adjetivo y la amatista no lo esconde.-  tu me empujaste lejos de ti… ¡Tu no mostrabas interés en mi! Nunca me dejaste demostrarte cuanto me interesabas.  Si me hubieras besado  una sola vez, como haces con el absurdo de Eriol.

-¡Esa no es la respuesta a todo! Esa forma de ser…  fui una tonta. No creí lo que estaba delante de mis ojos. Pero todo lo pasado con mi madre… me ayudó a aclarar mis sentimientos. Estaba pasando un momento difícil… ¿Por qué no lo puedes entender?  No me interesas como novio. Tal vez, jamás fue así.

-Hay algo que si entiendo: Estás llena de excusas. Una excusa detrás de otra… eres una manipuladora y una hipócrita… y tu – mirando a su hermano – Disfruta su compañía… porque ya he estado con ella en la cama – y una risa sádica cruza su rostro – y no es nada del otro mund… – ahí no pudo decir nada ya que un puño se estrelló contra su cara.

-¡Basta Eriol! ¡Basta! – dice Tomoyo sorprendida como si Eriol fuera poseído, este reparte golpes y puñetazos a su hermano quien esta debajo de el en el piso y este trataba de defenderse mientras la sangre comenzaba a salir por su boca. Tomoyo trata de aferrarlo y en un momento logra calmarlo separándolo de su hermano mayor.

Riendo y no importándole que esta sangrando por la boca y el labio partido el varón dice – Eso es lo que te duele ¿No es cierto? Te duele que yo haya probado una mujer antes que tu… – Añade con malicia y mirada llena de rencor y al mismo tiempo de orgullo.

-¡Cállate mal nacido! – Le grita Eriol con furia.- ¡No puedo creer que seas mi hermano… que vengas de la misma madre que yo!- Escupe a su hermano aun en el suelo.

-No somos iguales… tienes razón… – Dice incorporándose lentamente. – porque yo tengo todo el coraje que a ti te hace falta…- Riéndose a carcajadas. –  ¿Acaso no lo comprendes? Te odio con todas mis fuerzas… y haría lo que fuera para lastimarte… incluso acostarme con esa maldita a tu lado… – Añade señalando y sobresaltando a Tomoyo mientras ella niega con su rostro.- La mujer “Que tu amas” – Eriol es sujetado con fuerza por Tomoyo pero eso no impide que una silueta se haga presente entre ellos y se escuche un golpe sordo y Hideoshi cae inconsciente al suelo gracias al golpe propinado.

La alta figura (tan alta como ambos hermanos Hiragizawa) permanece de espaldas de Tomoyo y Eriol mientras dice. –Nadie le dice así a Tomoyo… idiota… – pasando su mano sobre la otra que sirvió para noquear al sujeto que yace inconsciente en el suelo.

-¡Touya! – Exclama Tomoyo sorprendida de verle allí. ¿Qué hace Touya ahí?

-¿Estás bien? –Pregunta al sujeto al lado de la amatista que se ve exaltado, sucio, magullado en el rostro, rojo, sudoroso y también furioso. Este asiente en silencio.

-¿Quién es ese idiota? – Pregunta con un dejo de exasperación.

-Hideoshi Hiragizawa… – Dice Tomoyo sorprendida y abrazando a Eriol con compasión. –Eriol ¿Estás bien? – Mirándole a los ojos. –Habla por Dios…

-¡Oigan! ¿Por qué demonios este sujeto se parece a mí? – Pregunta lanzando una segunda mirada al tipo que comenzó a recuperar el conocimiento.

-No Touya. – Dice Tomoyo – No se parece a ti… en nada se parece a ti – en aquellos instantes se aproximan dos de seguridad a lo que Tomoyo ordena con firmeza mientras señala a Hideoshi.- Escolten al caballero hasta su coche… y asegúrense que salga de la propiedad… y no le permitan la entrada…

-Esperen – Dice Eriol a los de seguridad deteniéndoles. –Tomoyo: Ha estado bebiendo. Ha recibido muchos golpes… al menos… déjame llamar un taxi que lo lleve a su destino…

-… No necesito tu ay-uda- Dice con la voz arrastrada. -¡No necesito tu maldita caridad! – dice forzando librarse de los vigilantes. – ¡TE ODIO! TE ODIO Y LO UNICO QUE DESEO EN ESTE MUNDO ES HUNDIRTE… VERTE HUNDIDO…

Eriol lo observa con mezcla de indignación, estupefacción y por primera vez odio… un odio que jamás había sentido por él o  por nadie jamás. Dado su silencio, Tomoyo les hizo una indicación a los guardias y estos llevaban a la fuerza al sujeto. Ya a solas con Touya y Eriol esta le dice al alto moreno – Gracias Touya… ¿Qué haces aquí?

-Papá mandó estos libros de fotos a tu madre. Ahora con tanto tiempo libre que tiene ella le solicitó poner en orden las fotos familiares de mi madre… ¿Estás Tu bien?

-Si, estoy bien. Solo que ha sido una larga tarde- ahí viendo que Eriol no ha dicho una sola palabra. – Creo que iré a ayudar a Eriol que se limpie un poco… Mi madre está en el estudio… puedes pasar.

-Los acompañare y de ahí seguiré al estudio… ¿Necesita ayuda?

Eriol niega con la cabeza. Y así los tres se dirigen al interior de la casa.

Caminan con rapidez y la joven lidera el camino hasta llegar al salón de la casa. –Por favor, tráiganme el botiquín de primeros auxilios—dice a una de las doncellas que sale rápidamente a cumplir la orden de la señorita de la casa-Gracias por tu ayuda Touya. – Dice nuevamente la amatista.

-No es nada. Ese sujeto- encogiéndose de brazos- Bueno tengo una impresión de que me las debía como quiera.

Tomoyo sonríe y Touya le devuelve la sonrisa. – Creo que ayudaré a Eriol. Y gracias nuevamente.

-Nos veremos – dice el moreno caminando mas adelante en el enorme pasillo de la casa, sin lanzarle otra mirada a la pareja que dejaba atrás.

*-*-*-*-*-*-*-*-*-*

La sala de juntas es grande, elegante y muy sofisticada. Pertenece a al firma de abogados mas influyente de toda China. En aquella oficina se han oficiado los acuerdos más importantes de la historia del oriente. El lujo de los adornos y sobriedad de los elementos destacan en toda su magnitud. La enorme mesa de caoba milenaria con sus sillones de piel al mejor estilo de occidente hacen que la estadía sea cómoda pero no puede decir que se “Sienta uno en casa”. Aun así cobran por el uso de aquel despacho unos cuarenta mil dólares la hora… y ella no escatima en gastos.

De todas maneras, invierte para su futuro. De ella y su hijo.

La elegante mujer se pone de pie ante la llegada del sujeto y dice con una sonrisa sutil en su rostro – No pensé que vendrías…  por un momento, lo dudé.

-Tienes mucho coraje al mandarme a buscar – dice el hombre mirándole con una profunda indignación. –O eres muy tonta. – La hermosa modelo observa al acompañante del chino y este dice – ¿Qué quieres?

-¡Que manera de saludar a la “Futura madre de tu hijo”.-Dice con acidez. –  Deberías aprender modales Xiao Lang. – dice sentándose cómodamente nuevamente y mirando al hombre que permanece de pie – No te importará que me siente. El doctor me recomendó que dure de pie lo menos posible. Ya sabes… por nuestro hijo.

Shaoran le hace una señal a su acompañante y este sale de la habitación dejándoles a solas. Ambos se miden con sus miradas. – Tienes un descaro… -Dudando continuar.- no se como duermes de noche…

-Duermo perfectamente, muchas gracias.

-¡Déjate de juegos Kaho! –Dice con estrépito.- ¿Qué es lo que quieres? Porque tu abogado solo da vueltas y mas vueltas en las juntas… no se que pretendes porque no me voy a casar contigo.  Así que el matrimonio no es lo que buscas.

-Claro que no lo harás. – Dice con naturalidad. – Eres un hombre enamorado de un recuerdo.-Dice con ironía.-  Jamás me casaría contigo cuando me has rechazado en la anterioridad. Y sencillamente cuando he usado un hombre difícilmente vuelvo con él.

-¿Entonces que quieres? ¿Dinero!?

-¿Dinero?-Pregunta con altivez y una ceja levantada. –  Tengo dinero… no como tú claro está…y voy a retirarme – dice sin tapujos. – Y al hacer esto “Nuestro hijo” necesita todas las comodidades que puedes proporcionarles a un Li. La Mansion Li esta más que adecuada… para empezar- sonríe con veneno.

-¿La casa? ¿Quieres la casa? –Pregunta con incredulidad.

-Para empezar.

Shaoran conserva el silencio unos instantes para decir en un tono de voz – que atemoriza un poco a la modelo pero no se deja entrever – Eres una manipuladora de primera… debí…- Hesitando continuar hablando.- ¿Pretendes extorsionarme?

-No es la palabra que usaría. Más bien pagarás la manutención de tu hijo. – Kaho ve que Shaoran está perdiendo la paciencia que tiene a lo que agrega- Digo para empezar. También desearé que me abras una cuenta bancaria con una cifra sustantiva que estaré comunicándote con mi abogado.

-¿Qué te dice que cumpliré tus exigencias?

-Tu caballerosidad. –Revela con altanería.- Esa que hace que las mujeres suspiren por ti… esa que logro que alguien como tu “Adorada” Sakura se fijase en alguien como tu… ¡Ay! Suéltame… me lastimas Xiao Lang… – dice al encontrarse siendo sujetada en un brazo por el varón de ojos chocolates cuya mirada lanzaba llamas,

-Tú ocasionaste todo esto… ¿Cómo te atreves a burlarte de lo que pasó?

-¡No me burlo! ¡Suéltame! – Solicita dando traspiés por tratar de soltarse de él. – Recuerda… que estoy llevando un hijo tuyo… – Ahí Shaoran parece razonar y le libra de su agarre. Kaho se pasa su mano por la parte donde el hombre le ha sujetado. – Recuerda que no he ocasionado esto “Sola”: se necesitan dos Xiao Lang… y tu eres la otra mitad…

-Voy a exigirte que me entregues ese bebé Kaho…  – Dice con una seguridad y al mismo una frialdad que habría hecho a cualquier otro retroceder de temor.- voy a quitártelo desde que nazca… si acaso es mío…

Pero no Kaho.

-No lo harás. – Dice con seguridad – No lo harás porque no vas a permitir que tu hijo crezca sin su madre…y sabes que es tuyo ¿Acaso mis abogados no te entregaron las pruebas de prenatal? –Dice con furia –Los resultados no mienten: Es tuyo y nada más que tuyo.

-Las pruebas pueden alterarse.

-Tienes razón. Pero date cuenta que las pruebas fueron tomadas en el mejor Laboratorio del país. Y confirmaron lo que siempre se ha sabido– sonriendo triunfante- Es tuyo y nada mas que tuyo,  Xiao Lang. Tendrás que pagarme por ser la madre de tu hijo y si tratas de quitármelo voy a hacerte la vida un verdadero infierno si lo intentas… – ahí hace una pausa al notar que en verdad tiene de donde ganar la contienda. – Admítelo. No hay manera que soluciones esto mas que aceptar mis condiciones.  Y tendrás que aceptarlas… te guste o no, tendremos un hijo… tuyo y mío. – ahí caminando a la puerta. Se voltea un instante diciendo – ¿Sabes? Tienes suerte que no te hunda, corriendo a la prensa para decirles como me maltratas… tu empresa se vendría al suelo… pero por otra parte, no puedo dejar a mi hijo sin un futuro próspero y destinado a manejar una empresa tan poderosa como es la de su padre… ¿No es así?

Shaoran solo escuchó la puerta cerrarse tras la salida de la mujer.

—————————–

Tomoyo avanza apresurada con la toalla remojada en agua fría y dice con presteza mientras atiende a Eriol. – Es sorprendente que se haya atrevido a tanto… ¡Parecía fuera de control! – Explica con premura. – ¡Oh Eriol! – Dice aproximando su mano con la toalla al rostro masculino que sangra del labio.- Creo que te quedará cicatriz.

-No es nada- Responde con voz grave.

-No debiste de pelear así con él. -. Dice con ternura el hombre le mira sorprendido y no deja de mostrar su estupor.- Debiste dejarlo así… mira como te ha quedado el rostro.

El atrapa su mano con premura al preguntarle.- ¿Crees que puedo permitir que hable así de ti? ¡Te estaba faltando el respeto!

-Esa no es razón… suficiente para golpear a tu hermano. Y por el otro lado, bien dijiste que estaba pasado de tragos… mañana se arrepentirá de lo que dijo.

-Hideoshi se la pasa últimamente pasado de copas por encima de sobrio. – Insiste Eriol – y Jamás aunque sea mi hermano, jamás permitiría que te faltaran el respeto.

La chica se sonroja por la intensidad de sus palabras y por la manera que le mira a los ojos. Carraspea un instante para decirle con voz gentil.- Eres todo un caballero Eriol; siempre a la defensa de los mas indefensos.

-No solo eso. Estoy buscando el respeto que se merece la chica que amo…- atrayendo su mirada de los labios cuales atendía nuevamente a sus ojos añiles. –Porque es la verdad Tomoyo.

-… Eriol… yo…

-No pido que me respondas en estos instantes. Solo quiero reafirmar lo que significas para mi…- Dice acariciando su mejilla y observando a sus ojos.

Tomoyo sonrió tenuemente al inclinar su rostro contra la del varón en donde sus labios se encuentran con ternura al principio en donde Tomoyo busca con sus manos hasta su cuello y se cuelga de él. El sabor amargo de la sangre del labio masculino trae consigo un sabor amargo pero no separa a la joven. Solo cuando él comenzó a tomar el control del beso en donde su  lengua, se abrió paso entre los labios femeninos, trayendo consigo un suspiro femenino contenido con vehemencia.

Ella se separa cuando el oxigeno es escasos entre ambos. Eriol la observa maravillado como aquel rostro marmóreo esta cubierto por un sonrojo intenso y le sonríe al decir con voz grave- Ni voy a preguntar porque ha sido ese beso.

-Eriol.

Eriol la toma por la mano que está curándole la llaga.  Se observan un instante a los ojos. Tomoyo siente una extraña sensación al mirar a sus pozas azules y saber lo que exactamente podía estar pensando el británico.

Y aquello le asusta.
Muchísimo.

-Solo… solo tuve un amor en mi vida… – Explica con voz tenue como si fuera un secreto de ambos que no quería compartir con nadie mas. – Estuve… con esa persona de forma que no he estado con ningún otro y no he pensado hasta ahora el compartir ese momento nuevamente. Fue una estupidez de mi parte querer revivir aquel sentimiento con otro que físicamente pudo haberse parecido a otro… pero por dentro… son totalmente distintos.

-¿Hasta ahora?

Eriol observa como se intensifica aquel matiz rojo en el rostro femenino. Ella baja su mirada nuevamente al botiquín diciendo con lentitud.- Quisiera llevar las cosas con calma si es posible.  Mis sentimientos por ti… bueno son mas fuertes de los que yo pensaba… – ahí mirando la cajita en sus piernas. – Verte peleando con Hideoshi temí tanto por ti.  Sabía que no le harías nada a tu hermano… pese a todo, lo quieres. Pero Hideoshi… -Negando con su cabeza- antes de eso, verte en las páginas de las revistas del brazo de Fuutie. Aquella noche que estaba cenando con tu hermano…- Pero es callada de repente por uno de los dedos provenientes de Eriol. Ella levanta su mirada a los ojos añiles del varón que le observa con sorpresa y también satisfacción.

Rodea con aquel dedo su mejilla hasta posar su mano allí. –Tengo fe en lo que siento por ti y lo que se que sientes por mi, Tomoyo querida. No me importa tu pasado porque yo también tengo. Y no tengo que exigir una inocencia que yo carezco. Solo se que tanto vales para mi, para ver por encima de eso y que mis sentimientos no me traicionan al decirte que te amo, te amo, te amo Tomoyo Daidouji.

————————————   Dos días después.

“La salida de Kinomoto nos tiene a muchos del piso preocupados” Lee la joven mientras toma un café en la cafetería del hospital a lo que su hijo descansa tranquilamente en su habitación mas arriba. “Aun no se saben las razones verdaderas. Por ahora han mandado al Señor Uramakige como reemplazo de la señorita Kinomoto y podemos decir que es eficiente. pero extrañamos a Sakura. Misa ¿acaso esta en Japón contigo? Podemos asegurarte que no esta aquí en China. El fin de semana fuimos a su departamento y ya ha sido arrendado. ¿Dónde esta Sakura? Estamos preocupados. Esperamos que nos respondas este correo con buenas noticias. Yamiko”

Misa levanta su mirada y esta muestra total consternación. No había tenido oportunidad de revisar su correo en mucho tiempo y lo primero que ha capturado su atención es el correo de su amiga Yamiko, ex compañera en Diamantes Li de China.  Si bien supo de la renuncia de Sakura, aun no había sabido nada de ella.

Por otro lado piensa en Touya. ¿Acaso el hombre sabe que su hermana no esta en china? Han hablado de Sakura últimamente e incluso el moreno le pregunto acerca de Li. Pero… ¿Por qué no le dijo que Sakura estaba en Japón?
Si es que esta en Japón.
Si es que el sabe que esta en Japón.

En aquel momento una voz masculina interrumpe sus pensamientos al decir. – ¿No debes de estar trabajando ahora mismo?

-¡Touya! – Exclama guardando rápidamente el mensaje en su bolso. Le observa mientras sus mejillas están arreboladas. – No pensé que tendrías hoy turno.

-No lo tengo. Vine a ver si por fin lograré que salgas conmigo esta tarde- Ella lo observa dubitativa a lo que él añade.- Es a dos cuadras de aquí. Hacen una torta de ruibardo y es muy buena. ¿Qué me dices?

Misa lo observa atenta mientras asiente lentamente y él continúa a beber su café con una guapa sonrisa en su rostro. Tenía mucho que agradecerle a Touya. Primero consiguió que su hijo fuera atendido con eficiencia en el otro hospital donde ahora mismo se encuentra. Luego ha sido ingresado en el área de especialidades pulmonares donde lo han atendido hasta el día de hoy y su mejora ha sido más que constante.

Touya siempre ha procurado verles al menos tres veces por semana. El desarrollo positivo de su hijo es mas que notorio y se nota que se ha encariñado al ver al gruñón pero guapo médico quien siempre – o casi siempre- le venía con una revista de tiras cómicas y vive al pendiente de ambos.
Tenía mucho que agradecerle. Nunca ningún medico se mostraba consternado por la situación con su hijo.

Pero ella siente más que admiración y agradecimiento al guapo galeno.

“Solo se comporta de una manera amable porque trabajas. trabajabas para su hermana. mas nada. no te hagas ilusiones” observándole nuevamente mientras varias mujeres de su alrededor no le quitan los ojos de encima al guapo médico.

¡Porque vaya que es impresionante! El sujeto es altísimo. Ella apenas llega con su cabeza hasta sus hombros. Lo observa con cuidado: sus ademanes masculinos y decididos. La sensualidad de sus labios masculinos. Aquella cabellera oscura que lucía despeinada pero no es culpa de él: los cabellos parecieran ser rebeldes y esparcirse por aquella cabeza que era seguida de aquellos hombros anchos y masculinos.

“¡Basta!” Se sanciona a ella misma retirando la mirada del sujeto y sus mejillas se notan arreboladas.

-¿Ocurre algo malo?

-No. Nada… – Ahí observándole pero con mucha vergüenza por estar pensando eso de él.

No podía hacerse de ideas románticas o gustarle alguien como él a ella.

¡De todos él!

-Pues no lo parece.

-Es solo que…- dice ella avergonzada pero rápidamente dice.- Me pregunto por la señorita Kinomoto.

-¿Sakura? ¿A que te refieres?

-Desde su renuncia a Diamantes Li no han sabido nada de ella allá. – Touya no muestra su sorpresa.

-Leí hace mucho su renuncia. Salió en las páginas de los diarios japoneses. No me sorprende que haya querido salir de todo ese lío.

-¿No? ¿Eso por que?

-Pues claro que iba a terminar mal. Sakura escaló donde muchas mujeres jamás soñarían escalar. Ante el anuncio que su jefe está mal y no asumiría nuevo la marcha de la corporación seguro le salió huyendo al Gaki ese de Li. Seguro sacó las garras… tanto que se lo advertí. – niega con su cabeza. – Seguro anda muy confiado y trató de subestimar la autoridad de mi hermana… o rompieron por el lío ese con la modelo esa.

-¿Sabias de la relación… de ellos?

Asiente en silencio agregando. – ¡Había que ser tonto! La última vez que estuve allá, Sakura me dejó bien claro que ella y ese chino estaban involucrados… y papá me contó que en efecto andaban de novios… pero la noticia de ese chino y la modelo llegó justo a tiempo- sonríe triunfante- me alegra que no pasó a mas de ahí: mi hermana y ese niño juntos no pinta nada bueno. Pero se lo advertí a Sakura… ese Gaki no es buena noticia… ¡Mira eso! ¡Dejando a esa mujer embarazada!  Suerte que Sakura se enteró antes de que el asunto fuera mas lejos…

-Así que eso pudo haber pasado… – Dice murmurando y le agrega- ¿Te dijo eso ella?

-No la he visto ni hablado con ella. Solo supongo.

-¿No la has visto?

-Claro que no. No desde que volví.  Y conociendo a esa, jamás me daría la razón de que el Gaki esa jugó con sus sentimientos.

-Pero ¿Está aquí, no?

Ante su insistencia en las preguntas Touya la mira ya frunciendo su rostro y enseriando – Aun mas si es posible- su tono de voz.

-¿Acaso debería estar aquí? ¿Qué es lo que pasa?

-Ehhhh no se…

-¿Qué pasa? –Insiste.

Misa siente fisgonear en la vida de Sakura. Pero que nadie supiera de ellos… el embarazo de Kaho como anunciaron los medios y por supuesto los mensajes de sus compañeros de trabajo son demasiado preocupantes.

-Sakura… entregó el apartamento que tenía en China- Revela finalmente. –Ninguno de los que trabajan en Diamantes Li saben donde está.

-¿Qué?

-Eso me ha dicho una compañera de trabajo. No vive donde vivía… ¿Hay de que preocuparse?

-Eso depende. – Dice Touya ahora preocupándose por la situación. – Solo que, no estoy seguro.

Touya cayó en un silencio profundo y meditaba toda aquella situación. ¿Sakura no estaba en China? ¿No está en su departamento? ¿Acaso Fujitaka lo sabe? ¿Acaso Fujitaka y ella estaban juntos? Podría ser probable. Pero había estado en la casa y no sintió su presencia en ninguna parte: Conociendo a Sakura estaría lavando, o leyendo en la biblioteca… o al menos buscando un nuevo trabajo.

Pero ¿Si Fujitaka no sabía de ella?

-Lo siento – Dice Misa avergonzada y trayendo su pensamientos a la joven frente a él. – Te he preocupado. Quería saber de ella, porque fuera de ser mi jefe, le tengo un gran aprecio… ella es de esas personas que se hacen querer aunque no anden con esa intención.

-Te entiendo… pero necesito comunicarme con mi padre.

-¿Sabrá donde está?

-Es posible. Sakura confía mucho en él. Seguro sabe donde se encuentra en estos momentos.

—————————————————-

Mientras tanto en China…

-Por vigésima vez Xiao Lang… ¡Eso es lo que tienes que hacer! – Le reclama Shiefa por video conferencia desde su casa y la oficina que una vez le perteneció Hien Li. – ¡Quítale a esa mujer el niño! Puede ser su hijo pero ¡él será un Li! Puedes solicitar el derecho de él… no puedes dejárselo a esa horrible mujer.  Reclama tu derecho en la corte una vez nazca.

-Lo sé Shiefa. ¿Crees que no lo sé? Pero… – ahí entra el anciano Wei mirando al joven señor con gentileza mientras este se encuentra con la cabeza sostenida por sus manos.- ¿Wei? ¿Qué pasa?

-¿Qué? ¿Wei Está ahí, Xiao Lang?

-Lamento interrumpirle joven.- Dice el fiel sirviente mostrando una mirada cansina.- Pero su señor padre tuvo una fuerte recaída hace un par  de horas. –Shaoran nota la consternación y la resignación departe del mayordomo de su padre- Los doctores ya dicen que…

Ahí no dice mas nada. Shaoran asiente en silencio mostrando su preocupación.- Shieffa… avisa a las otras. Fuutie está aquí en Hong Kong.

-La señorita Fuutie está con su padre en su departamento Señor.

-Dile a las demás que ha… ha llegado la hora.

Shieffa asiente en silencio pero se nota cierta nostalgia por las noticias. Cierra la conversación mientras toma el teléfono para llamar a sus otras hermanas.

-¿Cómo está? – Pregunta Shaoran mientras toma la chaqueta de detrás de su sillón y acompaña a la par al sirviente de su padre.

-Desde anoche se ha quejado de dolor profundo. Los doctores ya no pueden suministrarle más epinefrina para el dolor…  pero presienten que la hora está cerca.

“La hora está cerca” Piensa Shaoran en su cabeza.  Aunque veía venir este momento, una extraña sensación se podrá en su persona al pensar que ya su padre descansaría en paz. Aunque lo habría visto en las últimas semanas desde el anuncio del embarazo de Kaho y la partida de Sakura, ni una sola vez su progenitor le sancionó.

Al contrario: mostraba un interés muy particular en sus sentimientos y escuchar sus propias opiniones que el sancionarle o llamarle la atención por sus errores, cosa que agradecía pues ahora mismo no podía aceptar reproches de nadie.

Su cabeza hacía muy bien su trabajo por él. Y claro, sus hermanas también.
Tuvo que soportar las quejas de Meiling (quien le sorprendió al decirle que fue un cabezotas al perder alguien como Sakura por Kaho “A Sakura por lo menos otorgo mi derrota… pero ¿Esa víbora de silicona? ¿Acaso no sabes que son falsos?”  luego Meiling solo le dio un poco de compasión ante su situación y le advirtió que lo último que podía hacer es casarse con Kaho.

Ahora que va en el asiento trasero del lujoso coche mientras recorren las calles de China para llegar al lado del lecho de su padre, lo que Meiling y todos los demás le han dicho en aquellos días es totalmente cierto.

Aun se reprocha las noches que recuerda como despertó con esa mujer en sus brazos. Aquella mujer que no era Sakura… su Sakura… que delicioso fue encontrar la inocencia y la ingenuidad de aquella que hizo mujer en sus brazos.
De Kaho no recordaba nada… excepto sus cuerpos desnudos bajo las mantas.

“Debí ser mas precavido. pero fui un estúpido. un completo idiota.  Solo por demostrarme que podía superarla. Porque habían otras mujeres.. Que no todo envolvía a Sakura. y al final. todo es ella. ¡Daría mi alma para que ella me perdonara! ¡Daría todo lo que tengo en Diamantes Li por regresar a su lado. estar con ella. amarla! Estos días sin ella han constituido un verdadero infierno. infierno que tengo merecido de cruzar sin su mirada. sin sus ingenuas caricias. sin el dulce sabor de aquellos labios. La amo. la amo y si tengo que superar esto solo estoy dispuesto a hacerlo. Porque. porque se que. ella jamás me perdonará. porque fue muy alta no mi traición pero si irme a la cama con otra cuando la amaba a ella. Porque lo entiendo ahora. me costó mucho pero lo comprendí. Comprendí que fue mi orgullo el que se vio herido aquella manera ante su rechazo. y mi corazón. pudo mas que la razón: he aquí el precio; una mujer que no amo me va a dar un hijo y he perdido la que si amo de verdad. Pero lo juro. lo juro por mi madre y mis ancestros que jamás. jamás me permitiré ser feliz con otra. Porque debo de beber de la misma hiel que hice a Sakura consumir. ” Recordando lo que Eriol le refirió acerca de la chica que ha visto en par de ocasiones: Sufriendo enormemente su engaño.

—————————————-

Sakura estaba echada en la cama de su habitación. Aunque había tomado una ducha y se lavó el pelo se sentía con los ánimos en el suelo. Aquel día iba para el ginecólogo en compañía de Tomoyo quien insistió acompañarle.

Aun no hablaba con su padre y según Sonomi se encontraba en aquellos instantes en Londres dictando una conferencia que la señora Beth Hiragizawa patrocinaba con la colaboración del departamento de Antropología de la universidad de Oxford y no estaba en la ciudad.

“Esperaré cuando regrese” Piensa suspirando melancólica. Mientras se dirige una de las salas en la parte superior de la enorme mansión. Mientras se encuentra con personal de la familia Dadiouji y comienza a hojear las revistas que encuentra allí. No se concentra y no permite ya que sus lágrimas le traicionen.

“No puedo seguir así. ¡Ve adaptándote Sakura! ¡Despierta! ¡Ya todo lo relacionado con él, se ha acabado!” limpiando sus lagrimas “Si él te ha hecho llorar de esta manera… es porque no merece tu amor…”

-Disculpe – dice una de las doncellas más jóvenes que trabajan en la mansión a la muchacha que encuentra llorando- ¿Señorita Kinomoto?

-¿Si Sora? ¿Qué pasa?

-.El señor Hiragizawa Está aquí señorita. Desea hablar con usted.

-¿Eriol? ¿Eriol está aquí? – Pregunta extrañada. Eriol no había hablado con ella desde días atrás. Aunque visita la casa con frecuencia, era muy extraño para Sakura  que pidiera hablar con él. “Seguro es para hablar por Shaoran… pero no me siento con ganas de discutir nuevamente, todo esto” – Dígale que no me siento bien…- Declara poniéndose de pie para retirarse.

-Ehhhh Señorita…

-¿Si?

-El presintió que diría eso. Así que le dice que “Tiene que bajar porque esto le concierne a usted”

Sakura parpadeó dos veces antes de prestar atención a sus palabras.

-¿De que modo puede concernirme a mi?

-Anda acompañado de una señorita. Y le urge hablar con usted.

-¿Una señorita dices?

La muchacha asiente y Sakura decide darse por vencida: Eriol podía no irse de la casa hasta que hablase con ellos. Así que Sakura respirando profundo y resignándose, desciende hasta la planta baja y se dirige al salón mientras la doncella les escolta.

Pero al llegar al salón descubre con estupefacción quien es la mujer que acompaña a Eriol.

-No debiste venir…- comienza Sakura – Si vienes a interceder por él.

-Sakura… calma- dice la joven china mientras la observa con preocupación y al mismo tiempo algo de alegría. – No vengo por Xiao Lang. Vengo departe de Hien.

-¿Hien?

-Hien Está muriendo Sakura- Dice Eriol. – Y parece que ha preguntado por ti.

Sakura no mira a la joven y le retira la mirada a Eriol. Retrocede mientras les da la espalda diciendo con rapidez- No puedo… no puedo regresar…

-Sakura: Todo está listo para que llegues esta noche. Tal vez sea tarde… tal vez no. – Haciendo una pausa mientras mostraba dolor por su voz al decir.- Pero se que… te ama… como una hija. – Ahí Sakura nota su encogimiento de su voz. – Por favor Sakura… a nosotras claro que nos duele lo que ha pasado entre tu y mi hermano. Pero Hien te adora.

-No tienes que pedirme más Fuutie. Le debo demasiado a Hien Li.  – Dice la ojiverde y analiza unos instantes para añadir con decisión en su mirada – Y si debo de ver a tu hermano en el proceso…

-No lo verás – interrumpe Fuutie. – Todo está coordinado. – Sonríe confiada- Si vamos al aeropuerto ahora, tomaremos el avión corporativo que espera en la pista con combustible… – Una sonrisa a pesar de las circunstancias se asoma en el rostro femenino al cual se le notan las noches en vilo desde que su padre cayó en las últimos días en sus últimos días. – Si salimos ahora llegaremos justo a tiempo y Wei ya procurará sacar a Xiao Lang cuando se acerque el momento de que lo veas… por favor Sakura…

Sakura observa la mirada llena de convicción de su amiga y hermana del hombre que ama. Observa a Eriol mientras interroga. – ¿No se trata de algun ardid de ustedes para…

-Sakura la ultima excusa de mi parte para juntarlos a ustedes sería precisamente la muerte de Hien – Dice Fuutie notándose afligida a su idea- Nada me daría mas gusto que verlos a ustedes juntos pero sino se puede… bueno – se encoge de hombros.

Eriol asiente a la mirada de Sakura sustentando lo dicho por Fuutie y agrega- Tomoyo ya lo sabe. Ahora mismo no viene a despedirte pues tiene junta con su madre y sus directivos de la corporación…

-Entiendo – Admite Sakura- Solo duraré un día máximo allá.  Iré a preparar una pequeña maleta.

Fuutie asiente y la ve marcharse ante la mirada de ambos. – ¿Es cierto eso? – Pregunta Eriol-. ¿Li no tiene idea que va a China?

-No. Aunque debe de presentirlo a estas alturas. Sabe lo mucho que Sakura significa para Hien. – Ahí observándole a los ojos índigos del sujeto.  – Sabe que Hien no se irá de este mundo sin ver a Sakura.  Sabe que está en Japón pero está sumamente avergonzado… dice que Sakura jamás perdonará su traición

Fuutie suspira con tristeza. –Supongo que es mucho esperar que esté presente cuando… – se acongoja un segundo- Cuando… sea la hora final. Luego vendrán los servicios fúnebres. La casa de Hien y la casa Li serán un pandemonuim luego de eso.

-¿Qué pasará con Li?

-Realmente no se. Últimamente ha asumido el control total de Diamantes Li. Pero todo ese lío con Kaho lo tiene de unos humores de dragón… – haciendo una pausa- Está insoportable… toda esta situación si me lo preguntas a mi me huele a chamusquina departe de Kaho.

La amistad entre ambos les permitía cierta libertad que no es costumbres con nadie más; Fuutie y Eriol eran quienes más razones en común para condenar a la resbaladiza modelo.

-No quiero ni imaginarme por lo que Li esta pasando ahora mismo. Todo esto para el es un completo absurdo.

-Mas bien se siente en una pesadilla – haciendo una pausa dice finalmente – El… iba a proponerle matrimonio a Kinomoto.

Eriol la mira con comprensión no sorprendiéndose de su revelación. – Lo suponía – dice con sopesar. – Li la ama ¿Cierto?

-Con locura. Si lo vieras… pareciera un lobo sin destino – lamenta Fuutie con tristeza. – Y Sakura se niega a contestar mis llamadas… – Gruñe.

-¿Qué harías si lo hace?

-¡Convencerla por supuesto! Que ella y mi hermano merecen estar juntos y que Kaho es solo un enredo momentáneo.,

-Olvidas de quienes hablamos. Tanto Li como Kinomoto son personas sumamente orgullosas; aunque Sakura se muera por dentro y por fuera con Li esta el detalle que ella no perdona su traición.

-Xiao Lang me ha dicho que lo de Kaho… pasó solo una vez y cuando estaban peleados. Pero aunque dudábamos que no era de mi hermano, los resultados de laboratorio niegan esto. El bebé es de Xiao Lang. –Declara con sopesar.

-Para mí que Kaho aprovechó el momento de su discusión – Dice Eriol pensativo. – Sabia que nervios tocar… sabía como afectar a Li. Y de paso, como lastimar a Sakura.

-¿Quieres decir… que Kaho pretendía quedar embarazada? – Pregunta sorprendida. – ¿Qué lo planeó desde principio? – Eriol escucha la duda en su voz.

-No se que pensar. Solo se que Kaho aprovechó aquella única oportunidad y la tomó.  Y aunque pongo aun en velo de duda que sea de Shaoran.

-Oye no es por nada… – dice ella ya dubitativa. – Pero las probabilidades… son inmensas… quedar embarazada de un encuentro planeado… Es muy difícil.  Y por el otro lado, las pruebas de laboratorio…

-Pero no imposible.  Y las pruebas pueden ser alteradas… conozco a esa mujer; es capaz de todo para lograr lo que se propone y no importa quien caiga en su camino.

-¡Claro pero…! – Ahí guarda silencio unos instantes para después decir con comprensión y sonriendo tenuemente – ¡Claro, no es imposible!

-¿Qué pasa Fuutie?

-Tu hermano Eriol.

-¿Qué?

-Hideoshi… Hideoshi tal vez sepa la verdad… si Kaho Está en verdad embarazada…

-Fuutie: Li vio los resultados de los análisis de laboratorio. Hablé con tu hermano: Kaho está embarazada.

-¡Esos pueden fabricarse! ¡Lo has dicho ahora mismo! ¡Incluso ella sería capaz de fabricar el resultado de que sea de mi hermano!

– Si me dices que Hideoshi sabe la verdad y quieres que intente sonsacársela, lamento decepcionarte: Hideoshi y yo no estamos en términos amistosos últimamente.

Dicho esto Eriol se masajea instintivamente la mano que esta resentida aun por los golpes propinados a su hermano.

-Eriol: no todo puede estar perdido.

El hombre de mirada añil, suspira cansado mientras escucha la voz de la modelo decir aquello con lamentación.

-Lamento decirte que si… todo está perdido. Sakura y Li viven vidas separadas…Kaho le dará dar un hijo a  Li y Hien morirá y no hay nada que podamos hacer. – en aquellos momentos se escuchan los pasos aproximarse que hacen que ambos volteen a la entrada.

-Ya estoy lista… – dice Sakura con un abrigo encima de las ropas que llevaba antes de la llegada de Fuutie y una pequeña maletita en sus manos.

Fuutie asiente y se despide de Eriol con un saludo mientras Sakura hace lo mismo y ambas salen del salón.

Eriol suspira nuevamente sintiéndose cansado y preocupado ante toda aquella situación. Si bien es cierto que Hideoshi es el confidente de Kaho ¿El tendrá en realidad la verdad escondida en el?

Pero algo en la conducta de su hermano la última vez en presencia de ellos, le dio una idea vaga que algo pasaba con su hermano.
Algo muy difícil para el que le hacia recurrir a la bebida con tanta intensidad y sed.

“Hideoshi. ¿que puedes saber tu? ¿Que sabes que no nos dices?” piensa en su interior  mientras las ve marcharse por el amplio ventanal que da a la puerta donde ambas jóvenes abordan un coche negro y este recorre el camino hasta la entrada de la mansión.

———– Continuará.