Capitulo 17.- La Traición ¿Sentimiento o acción?

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Que puedo hacer
Para que tú sepas que yo aún te sigo amando
Que puedo hacer para que tú sepas que jamás
Yo te he olvidado

Si ya no puedo quererte,
Si ya no puedo besarte
Si sé que hasta tus lindos ojos
Desamorosamente y con frialdad me ven

Debes saber que no volveré a amar jamás
Como a ti amando
Debes saber que el final de nuestro amor
Es fin de un sueño dorado

Que puedo hacer vida mía
No hay solución no la encuentro
Sólo me queda el consuelo de llorar por dentro

“Llorar por Dentro”
Cristian Castro.

La joven de apellido Kinomoto camina apurada. Nuevamente se le ha hecho tarde; últimamente aquello se está convirtiendo en costumbre. Las sábanas no se le pegaban desde que era una niña y recientemente se estaba convirtiendo en hábito. Pero es que hablar con tu novio la noche anterior después de días sin verlo, te hace  inocente de toda culpa.

¿O no?

Tiene ilusiones en su persona de una manera tal que todo lo malo que pasara aquel día no borraría aquel sentimiento de dicha que tiene en su corazón. Incluso la sola idea (como le repitió Shaoran la noche anterior en donde tenía algo importante que decirle y que es importante para ambos), hace que ella no soportara nada en su estomago por mucho tiempo; tenía nauseas aquella mañana y desayunó poquito porque el recuerdo de la sonrisa y el pensar de sentir de los labios cálidos de  Shaoran en los suyos hacía que el estomago y la cabeza le dieran vueltas.

“Cuanto le hecho de menos. Pero ya viene pasado mañana.” suspira soñadoramente y entra distraída a su piso, tanto así que no ve los corrillos de personas a su alrededor y quienes a su entrada guardan silencio de repente. “¡Shaoran viene pasado mañana…! Tomoyo: Si estuvieras aquí… te contaría todo lo que siento en mi… siento que floto… me siento como una estudiante en medio de un examen complicadísimo y que no come nada nunca… debo de estar muy loca o enamorada… ¡no me importa! Lo amo… y el me quiere a mi” sonríe mas tontamente y sus ojos brillan “porque me lo dijo anoche. que nada podía separarnos.”

La situación con Kaho parece a millones de años luz de su vida. Nada y nadie podía quitarle aquel sentimiento de dicha y plenitud que le invade cuando piensa en el chino.

Sabe que dirección tomar a su oficina a pesar que va hundida en sus pensamientos. Pero aun así cruza entre medio de todos aquellos que laboran en su departamento saludándoles apenas. Recibe de la asistente temporal el paquete de comunicaciones internas y diversas cartas que han llegado y han sido filtradas para evitar correos indeseados.

Unos cuantos le devuelven el saludo con nerviosismo y otros la observan en silencio. Cuando la puerta del despacho de su jefa se cierra, todos se observan un instante.

-Le dará un ataque. – Dice uno de ellos con pesar apreciando a la jefa.- ¡Es una lástima! No se lo merece…

-.Definitivamente el zapato no cae lejos de la horma. – Opina otro lamentando todo aquello. – Hemos hecho vista gorda lo que pasaba entre ellos mientras nos dimos cuenta…

-¿Dimos cuenta? ¡Todos sabíamos que el señor Li y Sakura tenían algo! Si había que verlos… como se rozaban las manos… las miradas de Li – suspira la más joven y soñadora de todos quien como muchas otras le echó el ojo al joven Li una vez ingresó a la corporación. – Pero ¡Prefiero que me alejen ese tipo de hombre de mí!

-Que andará con Kinomoto en un principio; luego de la nada, se comienza a aparecer Mitzuki en la oficina de Li mas de la cuenta (Taichi del piso del señor Li me informó que la mujer se estacionaba en su oficina y no se iba hasta que salían ambos juntos). Después desaparece Mitzuki y ahora es obvio que anda con Kinomoto. Incluso Mokina me dijo que los vio en el parqueo y se despedían muy cándidamente.

Todos sueltan risillas conspiradoras y sonrisas traviesas.

-¿Creen que lo sepa? –Pregunta otra volviendo al tema que les preocupa en aquel momento.

-Ni la señorita Kinomoto es tan buena actriz- Dice uno de los hombres allí presente. –No debe de saber nada. La conozco desde que entró a trabajar y ella es muy espontánea y todo lo que puede pasarle no lo esconde. – Suspira algo decepcionado.- Hacía al señor Li un poco mejor que su padre.

-Pero ¿Acaso ella no le hizo lo mismo al señor Li Padre? Tomemos en consideración…

-Vamos Sheng! – Dice una mujer – ¡Es notable que está loca por el joven Li! ¡Y esto que le ha hecho es una canallada! ¡Una terrible canallada!

-En la revista dicen que pasó en Londres- Opina otro de los “Expertos” En el tema- Por esos momentos ellos no estaban juntos.

-Pero ahora a ella le tocará recoger los retazos de su bajeza. ¡Pobre señorita Kinomoto! Se  nota tan ilusionada del Señor Xiao Lang Li.

-Es una lástima en verdad…

-Si, una lástima- Dice otra observando por donde se marchó la jefa de todos.

Desconociendo lo que se habla afuera, Sakura prosigue con su agitada agenda descuidándose en par de ocasiones para darse oportunidad en pensar en Li.

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La joven de ojos amatistas sube los escalones que se encuentran en la mansión que comparte con su madre distraída en sus pensamientos. Suerte que aquel había sido un día algo “Ligero” comparado a los previos y no tuvo percances de enorme magnitud para compartir sus pensamientos de negocios con los personales.
Porque últimamente tenía mucho en que pensar.

La partida momentánea de Eriol a un viaje expreso a Londres y la partida y venida constante de Hideoshi (excusándose que tenía que resolver problemas con Mitzuki), había dado tiempo suficiente para que Tomoyo analizara sus pensamientos.

Y la verdad, había llegado a tomar una decisión.
Iba a romper definitivamente la relación con Hideoshi Hiragizawa. Es inútil para ella buscar algo que no hay entre ellos;  había notado que su relación con Hideoshi era más cierta “Cercanía” buscada pero mas nada; su parecido con Touya le había ayudado a encontrar afinidad en su persona.

¿Pero amor? No creía que existiera.

Sin embargo su sensación es distinta cuando piensa en Eriol: Eriol… que tonta ha sido todo este tiempo. Eriol le había ofrecido una relación y le había rechazado porque lo de Touya había sido reciente. No fue justa con él: a las semanas de rechazarlo, acepta a Hideoshi.

Sin embargo hay algo últimamente en Eriol que le encuentra fascinante. Además de la preocupación por Sonomi y su insistente presencia a su lado, esa situación no le incomoda. Incluso ella misma busca cercanía del hombre, compartiendo ultiammente llamadas telefónicas que duran horas en donde hablaban de todo.

Incluso recuerda una noche antes de que se fuera Eriol a Londres, él con Sonomi y ella misma se había instalado en el salón de diversión de la joven Daidouji a ver películas. Había sido un día agotador y sentada al lado de Eriol no notó como sus ojos se cerraban más y mas.

Cuando recupera el conocimiento, se ve acurrucada en contra del pecho del varón y podía sentir a la perfección su aroma de colonia masculina y sus gentiles ojos índigo le observan con ternura y deseo. No era lujuria o interés como detectaba en Hideoshi. Los ojos de Eriol siempre le reflejan la verdad de su corazón.

La oscuridad en la mirada de Hideoshi siempre le resulta retadora y al mismo tiempo incomodas.

Aquel recuerdo hizo que su sangre hirviera. Sabe que está sonrojada. Últimamente no pasa un día en donde no piense en Eriol sin terminar sonrojada. Pero también se siente mal; Eriol no ha vuelto a repetirle su propuesta de involucrarse. Por otro lado ella sabe que es orgulloso: No le hará ninguna proposición mientras siga con Hideoshi.

Aquello hay que darle fin.

A al avanzar por el recibidor es dada la bienvenida por una de las mucamas a lo que dice – Tiene visitas señorita. – tomando de las manos de la joven el portafolios que lleva y su cartera además del abrigo. – le esperan en el salón.

Tomoyo lanza un largo suspiro y cae sus hombros: Seguro alguno de los asociados de la empresa o para sus pesares puede ser Hideoshi.

“Tengo que acabar con esto” piensa mientras camina al salón. “acabar de una vez por todas y continuar. sin Eriol o con él como amigo. pero es que. cometí un grave error”

Escucha a su madre hablar con otra mujer. Reconoce el tono de voz educado y refinado de la mujer quien habla con su madre. Cuando ingresa nota los tres cuerpos. Dos le dan la espalda pero no tiene que adivinar de quienes se trata: el corazón le da un vuelco de alegría cuando ve no solo la parte de atrás de Eriol quien segundos después se voltea al notar la mirada de Sonomi que se ilumina al ver llegar a su hija (últimamente Sonomi está mas que recuperada aunque la palidez cruza su tez pero no es lo mismo que cuando le conoció), sino la invitada que está con Eriol quien al notar el silencio se voltea y sus gentiles ojos azules (la misma mirada de Eriol), le devuelven una alegría que no es disimulada.

-¡Lady Elizabeth! – Dice no ocultando su sorpresa y procediendo al interior del salón para saludar a la madre de Hideoshi y Eriol.  Este se pone de pie al verle llegar hasta su madre. – ¡Eriol! ¿Por qué no me lo dijiste? – acusa al hombre al ser saludada por ambos.

-Ni yo mismo lo sabía.

-Eriol hizo un viaje expreso a Londres y no pude evitar el unirme a él y venir. Hace tanto tiempo que no viajaba aquí.

-Mi madre es filantrópica de la Facultad de Humanidades de la universidad de Tokio. Quiso venir a ver como están las cosas.

-Es mentira. Bueno en parte- se encoge de hombros.- En realidad, también vine a verte. –Tomoyo se sonroja y Beth añade.- Vaya; Eriol no bromea cuando dijo que estabas hermosa… la ropa formal te sienta muy bien querida. – Acariciándole la mejilla con ternura y sonrojando a la joven . – Te eché mucho de menos.

-Pensé que echaría de menos a Fuutie Li – dice observando un instante a Eriol (notándose una mirada nerviosa)- Después de todo tiene mas cosas en común con ella.

Beth la observa un instante y dice con una tenue sonrisa- Probablemente-  Ahí observa a Eriol un segundo y este se sonroja un segundo. Los tres se sientan y Beth añade.- No se cuanto tiempo ha pasado desde mi último viaje aquí.

-Creo que diez años. – Anuncia Eriol.

-No nos dijo que ha visitado Japón. Es mas, creo que supuse que no había estado nunca.

-Estuve aquí mucho tiempo atrás. Luego de ir a un seminario donde conocí a varios Japoneses que fueron por asuntos de trabajo a Londres. Pero no hablemos de mi. Tu madre me informa que estás trabajando mucho… y Eriol también.

-He estado muy ocupada… es verdad… ¿Se quedan a Cenar, cierto?

-La invitación fue puesta momentos antes que llegaras – informa Sonomi con ternura. Nota la tensión en los rostros de Eriol y Tomoyo y el silencio nervioso que se forma luego. – Elizabeth ¿Puedo tentarte a ir conmigo al invernadero? Quiero revisar mis orquídeas… tengo una colección de Orquídeas que están retoñando y me gusta ir cuando el sol ya se ha ocultado…

-Si, claro – acepta notando la mirada “significativa” de la madre de Tomoyo. Las madres tienen formas de comunicación que transcienden nuestro entendimiento. Ambas mujeres se ponen de pie y se marchan del salón dejando a los dos jóvenes a solas.

Sentados en el mismo sillón ninguno se atreve a mirar al otro.  Tomoyo siente que su corazón quiere salir de su pecho en cualquier momento y el silencio de Eriol no mejora la situación. ¿Qué estará pensando el varón?

-No me dijiste que regresabas tan pronto- Inicia la joven amatista.

-No lo tenía pensado. Iba a durar un poco mas pero, algo surgió.

-¿Algo, dices?

Eriol guarda silencio. Los rumores en Londres son fuertes. Mucho. Mas por el circulo de amigos o conocidos en común de aquella sociedad londinense. Pero no se atreve a romper el silencio.

-Tomoyo… – Dice dándole el frente pero sus ojos amatistas le hacen hesitar. ¡Santo Cielo! Se había prometido enfrentar las cosas con valentía y arrojo.

Pero solo surge cobardía.

-Si… ¿Eriol?

Eriol suspira y se levanta paseando nervioso delante de la joven de ojos azules. Parece no querer hablar. No saber de que hablar.

Aquella situación pone a Tomoyo aun más nerviosa.

-Lo que quiero tratar contigo es delicado. – Inicia con un tono de voz que Tomoyo duda que es de su amigo. –necesito que me hables con la verdad… y prometo controlar mi temperamento.

-Eriol: me asustas.

-Lamento tomar este tono de voz contigo. Pero mis sentimientos por ti…- hesita nuevamente- Eres especial para mi. Eres mi amiga… mi mejor amiga…

-¿Tu mejor amiga?

Eriol asiente y Tomoyo siente un bloque sobre su pecho. “Una amiga.. mi mejor amiga” -“Solo eso… nada mas que eso Tomoyo“.

-Tomoyo ¿Acaso Hideoshi te ha hecho alguna proposición?  _ Pregunta francamente después de unos segundos.

-¿Proposición?

-Si proposición.  ¿Te ha propuesto matrimonio?

Tomoyo se extraña ante aquella pregunta por lo que niega con su rostro y finalmente dice- no. – notando irremediablemente el alivio que se refleja en el cuerpo tenso del varón quien se sienta nuevamente a su lado y lleva ambas manos a su propio rostro. –Eriol ¿Qué te pasa?

-Santo Cielo. – Dice Eriol aliviado y riendo nervioso. – Gracias Dios.

-Eriol ¿Qué es lo que ocurre? Me estás asustando… – Analizando unos instantes- ¿A eso ha venido Beth también?

-No. Beth vino a conocer a Sonomi y a verte a ti Tomoyo. Ella no tiene que ver en esto.

-¿Por qué crees que Hideoshi me ha propuesto matrimonio? – Pregunta Curiosa. – ¿Va a proponerme matrimonio? – Pregunta alarmada.

-Por tu tono de voz deduzco que no es lo que quieres.

-Hideoshi y yo… – dice ella nerviosa ahora observando con miedo a Eriol. – Es muy pronto…

-No es lo que quieres- dice con firmeza y sus ojos índigos destellan de alivio.

-No. Hideoshi y yo no estamos en los mejores términos. Eriol: no se que le vi.  Creo que es el hecho que se parece a… fui una tonta. No tengo sentimiento alguno por Hideoshi.

Eriol la observa en silencio con un sentimiento egoísta dentro de si. Y es que la idea que su hermano y Tomoyo estando juntos le carcomía dentro de si. Solo porque aquel orgullo masculino no quiere ser herido nuevamente por el rechazo de la amatista que solo le ve como un amigo.

-Pero… ¿A que viene la pregunta?

-Hideoshi no sabe esto- Dice Eriol recordando lo que su hermano le había dicho a su madre… entre muchas cosas mas. Y claro los encabezados de los tabloides de Londres…. Los rumores en la familia de Mitzuki… todo. Hay algo que no encaja. – Para Hideoshi ustedes siguen juntos.

-Debe de suponerlo.

-Tomoyo: no creo que él supone nada.

-Eriol: ¿Qué es lo que pasa? ¿Por qué viene esto? ¿Qué ocurre?

Los ojos de Eriol se muestran unos instantes desérticos a su inquisición.  Eriol trata de retirar su mirada de las amatistas pero Tomoyo le toma el mentón en una acción inocente… solo en un principio.

Aquel roce cobró a cada quien lo suyo: A Tomoyo la hizo sentirse tensa de repente pero no puede retirar la mirada de aquellas orbes que de un momento a otro cambiaron: aquella mirada índigo mostró un recelo que Tomoyo supo entrever. También para el varón aquella mirada llena de consternación le llenan de una esperanza que no creía ser merecedor.

-Debes de ponerle fin a Hideoshi- Dice Eriol cerrando la mano que aun permanece en su mentón firme y masculino con una de las suyas. Las palpitaciones en el pecho de Tomoyo se incrementan con aquel roce y la mirada intensa sobre la suya.

“Por Dios. se ve tan pero tan.” Suspira por sus adentros la amatista no pudiendo evitar el pasear su mirada por todo su rostro.

Eriol se tensa  y se pone de pie rompiendo  el contacto.  Tomoyo nota como no quiere mirarle. Tal vez queriendo evitar malos entendidos.

-¿Cómo está Fuutie? – Pregunta Tomoyo haciendo conversación y no sabe en realidad que le hizo preguntar por la hermana de Shaoran.

-¿Fuutie?

Tomoyo asiente lentamente.  Pero Eriol no le ve. Se conforma con ir a una repisa llena de fotos de ella en su infancia y durante los años siguiente. Incluso vio una foto de su cumpleaños numero diecinueve (deduce que son diecinueve por los números en el pastel) y a su lado no es difícil reconocer a Sakura.

-No se. No la he visto desde hace mucho.

-¿Cómo es eso posible?

-¿Por qué te sorprende? Fuutie Li tiene su vida y yo la mía.

-Pensé que tu y ella…

-¿Qué? –Pregunta ahí dirigiéndole una mirada intrigada. –¿Qué estamos involucrados?

Tomoyo asiente.

-Si te dimos esa impresión, todo fue idea de Fuutie. – Confiesa atrayendo la mirada de Tomoyo entre sorpresa y pánico.

-¿Su idea?

-Tiene la tonta presunción que si me veías con ella, dejarías a Hideoshi.- Confiesa dejando su orgullo a un lado.- Tomoyo: vengo a ser claro contigo acerca de Hideoshi por la bomba que se aproxima.

-¿Bomba?

-Algo pasará… sino es que estás enterada ya. Pero en fin – encogiéndose de hombros.- No se que tanto te habrá contado Hideoshi acerca de Kaho Mitzuki y él.

-¿Disculpa?

-Voy a ser claro contigo. Algo que debí de hacer desde un principio. Dejarás que termine sin interrupciones y luego te preguntaré algo: algo que tengo pena y odio el tener que hacerlo pero es importante. Muy importante. Y necesito que prestes atención.

Eriol saca su corazón al aire contándole a Tomoyo todas las incertidumbres que Hideoshi ha ocasionado en su vida desde tiempos lejanos; Tomoyo escucha sorprendida de labios del varón como Kaho Mitzuki le engañó a vísperas de su matrimonio y como es posible según palabras del varón que la relación entre ambos fuera fría, distante y tensa.

-Por eso no dudo que aunque Hideoshi pudo mostrarse ante ti interesado, esté al mismo tiempo jugando contigo y enredado con Kaho también. –Tomoyo baja su mirada abochornada a lo que él añade con gentileza- Disculpa por ser tan sincero contigo; pero he comprendido que tal vez si hubiera sido honesto contigo desde el primer momento, tal vez, solo tal vez, nada de esto habría pasado con Hideoshi.

-Había escuchado algo relacionado con él y Kaho. – Dice recordando alguna conversación- Pero ¿Cómo pudo hacerte esto Eriol?

-No lo lamentes cariño. En realidad, me ha hecho un favor. Kaho es todo menos una buena mujer- dice sonriendo con cierta tristeza.  Tomoyo se pone de pie y camina a su persona pasando sus brazos por debajo de los de él y abrazándole con ternura. Eriol se tensa por unos segundos agradeciendo su gesto de abrazarle.

Porque estaba necesitando aquello.

Tomoyo sube su mirada al rostro de Eriol y en una acción que no fue buscada, Tomoyo levanta su cuerpo de puntitas para buscar los labios masculinos que sorprendidos aun aciertan para responder el contacto. Aquel abrazo al momento que la boca masculina se acostumbra a la tibieza del roce, se funde mas, apretándose contra la figura de Tomoyo sintiendo el respiro la mujer.

Eriol siente como si una fiera rugiera en el interior de su persona mientras sus sueños se hacen realidad. No sabe que impulsó a Tomoyo a dar el primer paso pero se siente en la gloria. Teme profundizar su roce pero aun así lenta y pausadamente logra que ella le de la bienvenida a su boca sintiendo el sabor dulce de su interior y una ola caliente arrasa con su interior sintiéndose en la gloria.

Su aliento se agota y tiene que separarse y a regañadientes lo hace. Cuando abre sus ojos encuentra que Tomoyo se encuentra con un intenso sonrojo y no le mira. Pero aun sigue abrazado a él.

-¿Qué significa esto?  – pregunta con gravedad por el beso.

-Yo… yo lo siento… pensé que… – Tomoyo trata de separarse de él pero los brazos masculinos le insisten a quedarse pegada a él.   Levanta su mirada para encontrar una mirada llena de satisfacción y una sonrisa de satisfacción que le hace sonreír tenuemente.

-No sabes cuanto he esperado por esto Tomoyo- dice con sinceridad y alivio. Su voz murmura para decir entre pausas de besos cortos y caricias- Tanto, tanto, tanto…

-Por favor perdóname… – Dice ella con aprehensión contra su cuello mientras él reparte besos cortos por sus mejillas y cuello. Tomoyo temblaba en sus brazos- Fui una tonta… no debí de rechazarte y luego…

-Olvidemos el pasado. Quiero que estemos juntos Tomoyo – Dice contra su oído – quiero que estemos juntos… se que ahora mismo debo de volver a China … no puedo postergar mi ausencia mas… y se que tu tienes que ocuparte de Industrias Daidouji hasta que tu madre esté bien.

-¿A que tienes que volver a China, Eriol?  ¿Acaso no me contaste que ya no requieren tu presencia más allá?

Eriol frunce su rostro guiándole al sofá. La mirada curiosa de tomoyo se incrementa al ella decir. – ¿Qué ha pasado, Eriol?

-Tomoyo ¿Cuándo fue la última vez que hablaste con Sakura?

-¿Sakura?  Hace unos días ya. En realidad sabe que estoy ocupada y no soy la única… ella tiene mucho trabajo… ¿Por qué?

En aquel instante, ingresan al salón Beth y Sonomi y la segunda trae un rostro de notable preocupación. – Tomoyo… hija.

-¿Madre? – Pregunta poniéndose de pie preocupada al notar el rostro pálido y cansado de su progenitora.

-Tienes que llamar a Sakura…- dice con aprehensión conociendo de antemano gracias a las confidencias de su hija la historia de esta con cierto millonario.-  Debe de saberlo por alguien que la quiere… alguien de confianza.

-¿Saber? ¿Saber que? ¿Qué está pasando? ¿Qué ocurre? – ahí observando por ultimo a Eriol quien mantiene una mirada de total preocupación y una seriedad que tensa a Tomoyo.

-Kaho Mitzuki está embarazada- Dice Beth ante el silencio de su hijo – y ha declarado que el  hijo que espera  es de Xiao Lang.

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Sakura atiende varias llamadas internas aquella noche antes de retirarse definitivamente a casa. La asistente temporal llega a su despacho y dice que ya es hora de su salida a lo que se despiden mientras ella continua hablando por teléfono ya que habla con una de los talleres de extracción de diamantes buscando la manera de que no se vayan a huelga.

-.Hablaré con el señor Li al respecto pero no creo que pondrá objeción en ceder un poco mas del presupuesto para el incremento salarial. Después de todo ustedes son la mina que mas aporta anualmente. Aunque no puedo garantizar lo que me pide del 35 por ciento de incremento pero creo que puedo conseguir un 30% y es mi mejor oferta…- ahí escucha el bip que le anuncia la entrada de un nuevo correo electrónico a su cuenta.  Sonríe tenuemente al escuchar la respuesta al otro lado de la línea- Tendrá la aprobación en una semana… buen día a usted también señor… – cerrando la llamada.

Se encuentra complacida consigo misma y su trabajo. Estira su cuerpo en la silla y bosteza agotada. Últimamente con más trabajo de la cuenta, no es imposible que se quede dormida.  Observa tenuemente el enorme ramo de flores que reposa en una mesilla lejos de su escritorio y no hesita en sonreír al recordar el hermoso detalle de su novio quien llega precisamente el día de hoy según dice su tarjeta.

-Revisaré lo ultimo para marcharme…- dice distraída mientras abre su bandeja de correo electrónico- ojala sea cosa de un segundo… tengo que ir a casa a estar lista para cuando Shaoran llegue…

Su mirada se pierde en la bandeja de entrada cuando lee que el envío es “anónimo” y como tema dice “Debes ver esto”. Extrañada de semejante mensaje lo abre. Quien envía el mensaje es un seudónimo y es un archivo de adobe. Espera que baje el archivo y el programa termina de cargar.

Cuando la imagen sale en pantalla sus ojos pasean la ilustración no comprendiendo lo que ahí dice: y no es por el asunto de que no entendiera lo que se lee ahí: Claro que lo entiende. La joven tiene habilidades para las diferentes lenguas. Es en verdad lo que se ve en la portada de aquella revista lo que le asusta.

No puede ponerse de pie porque sus extremidades no le responden. El corazón lo siente acelerarse y al mismo tiempo pesado. Muy pesado.

Se siente mareada.
Las palabras vuelan ante sus ojos en una broma sádica de su mente.  La foto… la foto de ellos… juntos.

-No…- susurra mientras niega con su rostro- no, no no.

En aquel momento una persona entra a su despacho y la nota concentrada delante del ordenador pero no detecta nada fuera de lo normal. Sakura distraída por aquello no se percata de la persona que ha ingresado y por tanto no es de dudar su sobresalto cuando una rosa en su tallo es colocado entre la pantalla del ordenador y su rostro.

-Hola preciosa- dice el sujeto chino que viene con una sonrisa en sus labios y está tan feliz de ver a la mujer delante de él que no se percata de su rostro totalmente desencajado y que le mira con estupefacción. Extiende la rosa a su rostro nuevamente mientras dice.- Te eché de menos y no podía esperar a ir a tu casa esta noche… Sakura ¿Qué ocurre?

Y es que finalmente Shaoran se ha dado cuenta de su estado de estupor: no es por su presencia en la oficina. Es algo más y es preocupante: los ojos de Sakura se muestran doloridos, sorprendidos, sobresaltados y no se los quita de encima de los suyos: tampoco se percata que la rosa aun sigue contra su cara.

Porque Sakura solo mantiene la mirada en sus ojos.

-Dime que no es cierto…- es todo lo que ella articula a decir en un susurro pausado pero firme.

-¿Qué cosa no es cierto?

-Shaoran…

-Sakura: me estás preocupando.

Sakura como respuesta voltea la pantalla del ordenador a su dirección y Shaoran retira su mirada del rostro femenino para colocarla en el ordenador. Inmediatamente su rostro da unos cambios sorprendentes: De sorpresa, a estupefacción, a indignación… para sentarse delante de Sakura.

-¡Es el ultimo y mas bochornoso escándalo directo para la directora de Diamantes Li! – Dice Sakura después de unos momentos y con firmeza a pesar que tartamudea en un par de palabras. –Para toda la corporación… y que decir… – negando con su cabeza.- Me la han enviado ahora mismo. Lo peor es que dice que la entrevista con la misma Mitzuki estará dentro de esta edición que sale mañana… ¿Viste la fecha? ¡Mañana!

-Sakura… – Trata de decir Shaoran.

-Por supuesto tenemos que contraatacar… no puedo creer que Mitzuki se haya puesto en estos planes… imagínate… ponerse en el blanco del os medios de esta forma.

Shaoran nota su nerviosismo. Él mismo estaba aterrorizado… levanta su mirada a la mirada de la ojiverde y nota el temor en su mirada si resultara ser cierto.

¡Dios! ¿Cómo pudo ser tan estúpido!?

Incluso el momento que subía los ascensores para verle, se sienten años atrás.

-.Porque es mentira… ¿Cierto Shaoran?

Como yo te ame,
Jamás te lo podrás imaginar,
Pues fue una hermosa de sentir,
De vivir, de morir y a tu sombra seguir,
Así yo te amé.
“Alejandro Fernandez: Como yo te amé”

Shaoran no asiente…  tampoco niega. Baja su mirada. Para lamento de la ojiverde quien parece que en los segundos anteriores desde la entrada a su oficina buscaba una negativa de su parte.

Pero ¿Puede darle aquella respuesta que busca con tanto ahínco?

-Sakura…

-Deja de decir mi nombre…- dice finalmente ella sentándose pues ya sus piernas no pueden sostenerle. – Y responde este silencio… atrévete Shaoran… te reto. –Mirándole con el mentón en alto pero sus labios tiemblan.

Y sus ojos reflejan una duda que son el espejo de su alma… de su corazón.

Shaoran siente un enorme nudo en la garganta. Siente un contrapeso que lo guía al fondo de un abismo sin retorno.

Un hijo… Kaho Mitzuki tendrá un hijo…

Sakura se pone de pie y recoge sus cosas con rapidez. Ni se preocupa por apagar su ordenador. Solo quiere salir de allí; salir a toda prisa y no respirar el aire de aquel hombre.

Aquel hombre que amaba.

Como yo te amé ni en sueños lo podrás imaginar
Pues todo el tiempo te pertenecí,
Ilusión yo sentí que no fuera por ti así es como te amé,
Como yo te ame por poco mucho tiempo que me quede por vivir.
“Alejandro Fernández. Como yo te amé”

Siente ganas de vomitar. ¡Había sido una tonta! Ha creído cada una de sus palabras. Cada una de sus promesas… ¿Para que? ¿Para aquello?

No puede soportarlo. No quiere explicaciones. Quiere aquel silencio. Aquel silencio acusatorio y culpable que el sujeto mantiene. Va cruzando a la puerta cuando le aferra el brazo.

-Pasó una sola vez- escucha venir de la  voz del hombre.

Aquella oración hace que su corazón pierda el control y la firmeza que le ha dominado hasta aquel momento.
¿O es negación?

-Esa no es una excusa… pasó… y ella… ella y tu…

-Sakura: por Dios mírame…

-¡NO! – Ahí suelta su rabia e indignación.- ¡Creí en ti! Te di…- sonrojándose intensamente.- No…

-Sakura: nos amamos…- Dice Shaoran alarmado pues el buscaba su toque y ella huía a él dirigiéndose a la puerta.

Es verbo que jamás podré volver a repetir,
Comprendo que fue una exageración lo que yo te amé,
Como yo te amé…
“Alejandro Fernández. Como yo te amé”

Suerte que solo quedaba una empleada en todo el piso. Y aquella mujer se escondió tras su escritorio para que los jóvenes no le vieran. Pero en verdad lamentaba aquella situación.

-¡No digas! ¡Jamás lo digas! ¡Rayos! ¡Creí en ti!

-Pasó en Londres… no fue… – dice tratando de poner sus ideas claras mientras lucha porque ella quiere irse y él no lo permitirá. -¡Pasó una sola vez!

Sabe jamás la verá si llega a los ascensores.

-¡Eso no importa! ¡Tú te acostaste con ella! ¡Está esperando un hijo TUYO! – Dice ahí las lágrimas rodando sus mejillas. – Y tonta fui yo por creerte.

-¡YO TE AMO!

-¡ya nada de eso importa! ¿Acaso no lo entiendes!? Ya nada importa…  ¡Eso no importa!

-Sakura por el amor…

-¡No me hables de amor! – Sin controlar su tono de voz.- Tu… traicionaste mi confianza…. Ahí está la consecuencia… ella- ahí cortando lo que va a decir.

-Sakura: Te juro que… – pero ella levantó su mano sobre el rostro de él para silenciarle. Sus ojos reflejaban un dolor verdadero un dolor a perderlo

-No jures lo que no puedes cumplir. No. Lo lamento Shaoran. lamento mucho que te hayas entregado a ella. Lamento que hay un hijo por nacer que no tiene nada que ver en esto.
No creo que algún día
Lo puedas entender…
Tendrías que enamorarte
Como hice yo de ti,
“Alejandro Fernández. Como yo te amé”

-No hagas esto… no hagas esto Sakura. Me quiero casar contigo… – sujetándole por los brazos y Sakura esta vez no lo impide.- No renunciaré a ese niño. Pero por Dios: no me dejes… – En un intento desesperado se deja caer de rodillas apretando sus manos contra sus piernas y su figura. Sakura con lágrimas que ya han bañado todo su rostro mira al cielo pidiendo la fuerza y la clemencia para hacer lo que tiene que hacer. –Perdóname… cometí un error… fui un idiota… pero estaba dolido. Me dolía tu rechazo y yo… yo…

-Lo siento. – Dice en un murmullo que es escuchado por Shaoran. – Pero no puedo… no puedo… me dijiste que no hubo nada… me dijiste que olvidara a Kaho. Que solo importábamos tú y yo. – Haciendo una pausa para limpiar su rostro con la manga de su camisa – que me amabas.

-YO te amo.

Para así saber como yo te amé…
Como yo te amé…
“Alejandro Fernández. Como yo te amé”

-Y tendrás un hijo con alguien que no soy yo- su tono de voz aunque es quebrantado muestra una firmeza que Shaoran no quiere mirarle a los ojos. – Ese es el precio a pagar.  No puedo prestarme a cotilleos… tu tendrás un hijo con ella…- dice pausadamente.- Debes de estar a su lado.

Shaoran escucha sus palabras y las siente como si fueran un murmullo: y es porque millones de pensamientos al mismo tiempo surgen en su mente. Y una de ellas es un hijo no-nato en el cuerpo de otra.

Otra que no es su amada Sakura.

No creo algún día me lo puedas entender
Tendrías que enamorarte como lo hice yo de ti,
Para así saber
Como yo…
Te amé…
“Alejandro Fernández. Como yo te amé”

Cuando reacciona es por el ruido del ascensor. Levanta su mirada para notar que Sakura no está delante de él. Y lo último que ve es el elevador cerrarse con la chica en su interior.

*-*-*-*-*-*-*-*-*-*

Los toques en su puerta son suaves y persistentes. Sabe que llevan largo tiempo tocando a la puerta pero ella no tiene deseos de ver a nadie. Se quedó dormida la noche anterior precisamente del cansancio de tanto llorar y con ayuda de un relajante que tomó pues sentía que su corazón se saldría de su persona en cualquier momento. Aun lleva la ropa del día anterior pero no los zapatos.

Su mente ha maquinado desde las seis de la mañana la manera para desaparecer. Porque eso es lo que tiene deseos alguien cuyo corazón ha sido hecho añicos por quien se supone que le ama.

No sabe nada de él. No respondió sus llamadas. Desconectó sus teléfonos. Apagó su celular.  Siente su alma romperse y no hay forma de recuperarse de semejante decepción.

“Era perfecto.. Ese es el asunto: no hay hombres perfectos” Piensa ya con jaquecas de que tanto insiste alguien en su puerta. Se aproxima ya a la sala porque definitivamente si es Shaoran lo mandará lejos de su vida… lejos de ella.

Y ella se iría.

Suficiente tenía enfrentando a Kaho Mitzuki cuando solo era el juguete del momento. Pero es muy duro… es difícil.

“Un hijo. un hijo de ellos”

Apretó sus manos con fuerza. Las sentía frías. Todo en su cuerpo lo siente frío.

-¿Quién es? – Pregunta con la voz entrecortada.

-Señorita Sakura – Dice alguien a quien reconoce. – Es Wei… vengo con el señor Hien.

Sakura abre los ojos sorprendida y no hesita en abrir la puerta. ¿El señor Hien? Pero ¡El debe de estar en cama! No está en condiciones de salir. Quita los cierres de seguridad y cuando abre la puerta nota a Wei de pie y en una silla de ruedas a Hien Li.

-¿Por qué ha hecho esto? – dice Sakura molesta, preocupada, sorprendida y halagada en un sentido casi egoísta: Hien Li iba pulcramente vestido pero está cansado. – No debe de esta afuera… ¡podría hacerle daño! ¡Oh Wei! ¿Cómo se prestó para esto?

El gentil sirviente de los Li no responde. Por el otro lado el cuerpo  del padre de Xiao Lang, se ha ido gastando y ya no anda solo por eso la silla de ruedas; a su nariz entra un tubito para ayudarle a respirar.

-¿Podemos pasar?

-Si, claro – dice Sakura pues su sorpresa es tan grande que no recuerda en verdad que hace aquel hombre en su departamento.

Es mas, nunca había ido a su departamento. Cierra detrás de ellos y no puede evitar mirar compasivamente al hombre que es el padre de Shaoran… su Shaoran… su mirada se frunce al recordar el sabor amargo de su traición.

-Siéntese Wei… por favor- invita Sakura- Puedo invitarles una taza de té o…

Wei niega con su rostro cortésmente y observa a su señor. ¿Quien le diría que sobreviviría al final, a su señor?

-Hija…- dice Hien con ternura. – no tienes que mostrar esa fortaleza tuya conmigo. Supe lo que pasó.

Sakura abre sus ojos y no evita ocultar su profunda tristeza. Su sentimiento de soledad.  Nadie sabe aun lo que pasa… la noticia no pudo haber viajado tan pronto y haberse hecho publica en menos de veinticuatro horas.

-Xiao Lang fue a verme – Explica Hien pues nota su duda. Al escuchar el nombre del hombre baja su mirada y busca fortaleza.- Se que lo que hizo estuvo mal… pero hija: él te ama.

-.El problema no es que me ame y usted lo sabe. El problema es…- ahí sollozando al recordar aquella maldita imagen en su ordenador.- ¡Todo el mundo lo sabrá! ¡Le dará un hijo a Mitzuki!

-Eso no tiene que ver en quienes ustedes son.

-Disculpe. Le aprecio mucho… como a un padre…- dice Sakura cortándole y poniéndose de pie – pero si viene a defenderlo… le pediré que deje mi departamento.

-Se que estás herida. Pero no vengo a defender a  Xiao Lang. Él se puede defender solo. Es después de todo, un hombre ya.  Pero estoy preocupado por ti. Temo por ti, hija.

-Yo estoy…

-No estás bien. Te comprendo y tu lo sabes. Sabes mi historia de desamor y de lágrimas con Ieran pero siempre le respeté y le tuve cariño.

-No es lo mismo. Él… yo… ella…

-Claro que es lo mismo. Sientes tu corazón roto. Sientes que el mundo se derrumba a tus pies… sientes que el sol no volverá a salir en tu vida. Sientes que…- hace una pausa- sientes que jamás volverás a ser feliz… y sientes que nadie, nadie reemplazará este sentimiento.

Sakura guarda silencio mientras limpia las lagrimas silenciosas que recorren su rostro. La mirada de Hien – la misma de Shaoran- le devuelven una mirada de comprensión y por supuesto entendimiento que erizaron la piel a Sakura. Pero es mas por el sentimiento de estar viendo a los ojos de Shaoran.

-No puedo perdonarle.

-No te pediré que lo hagas.

-¿A que ha venido entonces?

-A ver si estás bien por supuesto y a agradecerte. Como  te dije, antes de que la noticia se hiciera pública, Xiao Lang ha venido a verme anoche. Está destruido, confundido se siente derrotado y traicionado.

-¿Traicionado?

-Admite que pudo haber tenido un desliz con esa modelo. Pero fue algo que nunca se repitió mientras estuvo aquí… pero hija: es notable que si la noticia se hizo pública tan deprisa fue porque la misma mujer tuvo algo que ver… para que saliera a la luz tan pronto.

-¡Como se presta para esto Señor Li! ¿Acaso Shaoran no tiene voluntad propia que no puede venir él a decírmelo!? – Dice con un dolor amargo.

-Hija: Xiao Lang puede defender sus propias batallas… pero está sumamente avergonzado contigo.

Sakura observa el sujeto unos segundos pero de repente le retira la mirada: mirarlo le causa tanto dolor.

-Olvídelo. Olvídelo ya… me doy por vencida. Me rindo.

-Jamás te has rendido.

-Pues empiezo hoy. – Dice Sakura acongojada. – Admito que él cometió un error pero eso no borra lo que pasó. No borra que viene un bebé en camino.  Que lo tendrá con Kaho Mitzuki.

-El jamás le dará la espalda a su hijo. Puedes estar ahí para él hija… tener ustedes sus propios hijos. Tener una vida, juntos.

-No. No ¡no! Eso no es lo que quiero yo. – Dice con sollozos. – Amo a Shaoran ¿Lo entiende? ¡Lo amo! Y él me hizo entender que NADA pasó entre ellos… ¿Cómo podré confiar en él otra vez?

Hien la ve perder el control. Wei avanza hasta la joven y le extiende su pañuelo de bolsillo mientras Sakura busca la manera de componerse. Hien impulsa su silla hasta el sofá donde está la joven y busca sus manos con un sentimiento de comprensión y complicidad que Sakura percibe y no la rechaza. Cuando el hombre le guía a sus hombros para que ella se desahogue.

-Aun así te doy las gracias. Lamento esto. Lamento en verdad que la historia de ustedes termine de esta forma. Te admiro porque renunciar al amor como lo haces…- hesitando continuar- Pero te doy las gracias por regresar a mi hijo a mi. Xiao Lang buscó consejo y palabras de ánimo de mí. La última persona que un año atrás iría a buscar.

-Soy egoísta… lo se. Amé a su hijo… aún lo amo. Pero no permito que otra le de un hijo. Y tampoco le pediré que le abandone. Ella necesita de él ahora… más que nunca… es el hijo de ambos. Pero lo que me duele…- hipa- lo que en verdad me duele… es que no fue honesto conmigo… no me dijo que se  había  acostado con ella… que no me dijera….- ahí no soporta los sollozos. – Que sea de “Ella” el hijo que espera… ¡De ella!

-Lo se pequeña… lo se- dice besando sus cabellos.

Sakura tarda unos instantes en recomponerse. Dice con lentitud.- No puedo estar aquí…- murmura más para sí que para los dos hombres. –LO siento tanto Señor Hien… le he fallado. En proporciones catastróficas… no debí permitir que mis sentimientos tomarán lo mejor de mi; mi juicio se nubló…aunque estas hallan sido sus intenciones originales… – Agrega limpiando sus lagrimas e hipando. –Ahora no puedo permanecer aquí o en la empresa… es muy dolo—roso.

-Xiao Lang está listo hija- dice Hien imaginándose lo que Sakura dice entre líneas. – No pudiste haber hecho un mejor trabajo. Lo comprendo.

-Lo echaré mucho de menos- Dice Sakura y Hien asiente abrazándole nuevamente.

-Pediré el avión privado de la empresa.

-No quiero que Xiao Lang lo sepa… -Hien asiente comprensivo. – Voy a casa… de ahí, no se. Pero no puedo estar aquí…

Hien asiente en silencio a su decisión nuevamente.

-Necesito un enorme favor…- dice Sakura – Despídame de sus hijas. Lamentaré no hacerlo yo misma.

-Hija: creo que subestimas a mis hijas. Cuando la noticia se sepa, no dudo que vendrán a brindarte su apoyo.

-Tardaré unos días en dejar todo listo.  Pero me marcho; me marcho para no volver aquí… no quiero volver aquí jamás.

-Jamás es mucho tiempo querida niña…  y se que no me queda mucho tiempo – Ahí Sakura nota que la situación con Hien sigue ahí: no importa todo lo que pasa con Shaoran o con Kaho o cualquier otro.
Hien morirá pronto.

-Te pido por favor, que cuando el momento este cerca, permitirme verte una última vez… – Sakura baja su mirada ahora acongojada por su petición. – Permite que Wei vaya por ti… – ahí moviendo sus cabellos y acicalándolos con ternura; con amor paternal. – quisiera verte antes…

Pero Sakura no le dejo concluir pues se aferro a el con fuerza fusionándose en un abrazo que mostraba toda la consternación y preocupación por la situación. Porque simplemente se negaba a decirle adiós.

Aun no esta lista para decir “Adiós”.

************************

El sol no puede entrar en aquella semi oscura habitación gracias a las espesas cortinas que impiden su paso. Es un precioso día soleado y aun así se siente negro y lúgubre. La habitación tiene pocas pertenencias sacando la cama sencilla en aquéllos momentos ocupada;  entre ellas un escritorio con unos portarretratos con fotos personales, un viejo álbum de fotos,  una caja pequeña de pañuelos faciales vacía y un computador con la pantalla apagada.  También hay varios recortes y primeras planas de los diarios más importantes.

Diario Sol Dorado- “La modelo y el empresario: Esperan primer hijo”
Diario El Despertar de Hong Kong “Mitzuki espera primogénito: Padre, Li”
Diario Nueva China “Modelo de Japón Encinta del heredero más rico de China”
Diario Oriental Times “¡Es posible! Sueño hecho realidad: Modelo y el Millonario esperan retoño”
New York Times “Soltero de China y Modelo esperan hijo”
London Times: “Poderoso empresario oriental y modelo a la espera de un hijo”
Diario Tokio Times: ¡Exclusiva “Estamos muy felices y esperamos que sea Varoncito” Habla la modelo Mitzuki y confirma su embarazo del Magnate Li.
Diario Nuevos Horizontes “Esperamos una boda muy privada” confirma Mitzuki. Fotos de la pareja pagina 12.

Del otro lado de la habitación y sentada en posición fetal una mujer de cabellos café se cubre hasta la cabeza y sus sollozos apenas son detectables.

Han pasado dos días y aun no sale de su habitación.  Por dos días ha estado sumida en un estado de desesperación, incredulidad, hastío y desesperanza.

Tanta desesperanza.

Dos días antes tenía una dicha en su persona que creía tener el poder de cruzar el atlántico a pies si se lo proponía.

Pero la felicidad no dura para siempre.
Y eso se lo había enseñado una sola persona:
Kaho Mitzuki.

Cuando los toques provenientes de la puerta de su departamento se hicieron mas insistentes fue que se dio cuenta que el tiempo pasaba: aunque no se detuviera de llorar; de rogar que aquello fuera todo, una vil mentira.
Fruto de una imaginación retorcida y maléfica.

No iba a responder los insistentes toques en la puerta.  No tiene deseos de ver a nadie… de hablar con nadie. Pero los insistentes toques la sacan de quicio.

“Váyanse” Grita en su cabeza cubriendo sus oídos “¡Váyanse ya! No quiero ver a nadie”

Pero su súplica no es escuchada.
Los golpes cesaron de un momento a otro.

A los diez minutos escucha unos pasos pero no le importa: la puerta de la habitación es abierta y la luz es encendida. Una voz gentil suena llamándole pero Sakura no le importa.

Sigue derrotada en su dolor.

-¿Sakura? – Vuelven a llamarle. Le retiran la manta de la cabeza y la luz de la habitación le cegó por un omento y ella se queja: hace dos días que no ve otra luz que no sea de la habitación en penumbras.

Los días pasan sin que se percate. Y no le importa.

-¿Sakura? – vuelven a repetir y ahí levanta la mirada a unos ojos castaños que le miran con sopesar y mucho dolor. Es notable la sorpresa en la mirada de la joven Li quien no lo pensó dos veces en ir a buscar a la joven de ojos verdes.

-…

-Por todos los Dioses… Sakura…- dice no evitando su consternación. Busca confortarle con un abrazo pero Sakura se retrae a si misma mirándole con indignación.

-Vete de aquí – dice como primeras palabras en dos días. Pero Fuutie no sabe esto.

-Estoy preocupada por ti. ¡Nadie te ha visto en dos días ya! Pregunté en la casa… Wei me trajo. Xiao…

-¡No te atrevas! – grita desacoplando nuevas lagrimas por sus mejillas. -¡No menciones su nombre!

-Sakura: por Dios…

-Déjame. Vete… – dice a borbotones e hipando constantemente.- Si vienes… a mortificarme… vete ahora…

Fuutie se contrae un instante observándole dubitativa: es notable el dolor que siente su amiga.

Pero aun mas, que no puede esconder lo que significa las noticias de su hermano y Mitzuki para ella. Lo que verdaderamente significan.

Incluso cuando llegó a China no perdió tiempo: se entrevistó con su hermano para reprocharle el hecho que Kaho se atreviera a revelar lo que ella llamaba “aquella tontería”.

Pero su hermano estaba mas serio de lo usual; incluso las ojeras demarcaban su galán rostro.

-¿Puedes imaginar mi indignación cuando levanto aquel diario y me sale semejante noticia!? – Se burla la joven con perspicacia mientras su hermano permanece más sobrio de lo normal (si eso es posible). – Me he encontrado con varios periodistas en el transcurso de mi regreso y les he dicho que es imposible. ¡Tú no te fijarías en semejante mujer!

-Fuutie…

-¡Incluso Mei me ha llamado horrorizada! ¡Ni digas nada de nuestras hermanas! Están indignadas, solo puedo imaginarme el alboroto que armará Hien cuando les ponga la mano encima a Mitzuki o a ese odioso de Hideoshi. – Dice con exasperación. – Pero ¿Qué piensas hacer tu? Lo mas aconsejable es que convoques una conferencia de prensa… emitas un comunicado desmintiendo las atrocidades que dice esa mujer… y luego, tomes a los abogados de la empresa y la entierres en demandas por perjurio y difamación…

.-Fuutie: no puedo desmentirlo.

Unos segundos de silencio prosiguen aquella declaración que la joven china definitivamente no se espera: observa a su hermano un instante para aclarar su mirada y levantar sus cejas y en un tono de voz nada de ella (por lo sobrio), pregunta. – ¿Qué quieres decir?

Shaoran Li hasta aquel momento ocupa una silla del salón donde alguna vez Sakura y Tomoyo jugaron con aquellas cartas del juego de mesa.

Para Shaoran parecían siglos desde aquel momento.

-Algo pasó en Londres- dice con sobriedad y sonando avergonzado. Su hermana no le retira la vista de encima pero su rostro se contrae más y más y su ceño se frunce notándose un poco el parecido entre ellos. –Es posible que Kaho…

-¡No! ¡No lo digas! – dice la modelo poniéndose de pie y sintiendo un  escalofríos. – ¡No te creo capaz!

Shaoran no dice nada.

-¿Qué pasa contigo Xiao Lang? ¡Que pasa con los hombres de este mundo!

-Lo siento Fuutie. No sabes cuanto lo siento.

Un silencio profundo cae entre ambos. Fuutie respira profundo y su mirada es de total decepción a su hermano menor.

-Te hacía más concienzudo Xiao Lang: Te advertí de esa mujer. – Dice con una voz que nunca ha usado con su hermano. Y hasta a Shaoran le sorprende escucharle.

-Lo se. Lo se. ¿Crees que no lo se!? Demonios: No sabes nada de lo que he perdido… por esto…

Otro silencio profundo.

-.No se Xiao Lang. No puedo creerlo… tenemos que estar seguros…- estudiando lo que iba a decir a continuación con sumo cuidado. – Aunque exista la posibilidad que sea un Li en verdad, está el hecho que ella no es una santa… otro podía ser el padre… Hideoshi por ejemplo.

-Hideoshi está en una relación con Daidouji.

-Eso no asegura que mantenga los pantalones en su sitio. – Dice con acidez y luego Fuutie guarda silencio: eso no evitó que Kaho estuviera con Hideoshi cuando ella era la prometida de Eriol.

-.¿Que vas a hacer?

-Por lo pronto la reputación de la empresa está en un riesgo profundo. Tomar medidas de lugar… hacerme responsable… de todos mis errores.

-¿Cómo lo ha tomado Kinomoto?

La pregunta da justo en la llaga.

-¿Tan mal lo ha tomado? – Pregunta ella volviendo a sentarse.- Dile que te harás responsable de todas las repercusiones sociales que esto pueda traer… no es tan difícil.

-Fuutie: Sakura y yo… estábamos… involucrados… – Ahí si es verdad que ella no evita abrir ojos y boca de manera descomunal dejando entrever su sorpresa.- Mas de lo que crees. Más de lo que cualquiera creería.  Iba a pedirle que fuera mi esposa.

-¡Madre Santa! – dice estupefacta. – ¡Oh Xiao Lang! – ahí notando las verdaderas repercusiones de la noticia del estado de Mitzuki. – ¡Oh, hermano!

-No quiere saber de mí.

-No la culpo.

-Hemos roto.

-No me sorprende. Kinomoto no se presta a estas cosas… pero eso pasó antes de que se involucraran ¿no? – ahí observando a su hermano dice con justa razón – Eres un idiota. – comprendiendo la respuesta de su silencio.

-¿Crees que no lo se? – Suspira melancólico y dice con voz entrecortada- Estuve con Mitzuki para vengarme de ella… para arrancarla de mí… – haciendo un gesto de exasperación con la mano.- Simplemente las cosas pasaron; tomé de mas aquella noche y desperté en la habitación de su hotel con ella desnuda a mi lado y yo…

-¡Ya no digas mas! – dice ella incómoda ante la conversación. Añade con exasperación. – La verdad que los hombres solo piensan con una sola cabeza y no es la que está encima de sus hombros… digo ¡Rayos Xiao Lang! ¡Perdiste a Sakura!  Te enredaste con Mitzuki y va a tener un hijo tuyo…

-No recuerdo esto último ¡ya te lo dije! – Insiste Li a lo que ella le observa- no creas… bebí bastante esa noche… cuando desperté dije que no volvería a pasar… pero no se en verdad que pasó.

-El punto es que la consecuencia de lo que pasó y no te acuerdas crece dentro de Kaho- Haciendo una mueca de hastío – ¡Demonios! Lo ultimo que pensé es que terminaría siendo mi cuñada… – Ahí observando a su hermano – Padre no te dejará tener un hijo sin estar casado.

-Hien no toma las decisiones por mi o nosotros; yo pretendo responsabilizarme del niño Fuutie.  Pero no me casaré con Kaho.

-No lo harás por Hien: pero lo harás seguro por la presión que impondrá Kaho. – suspira. – O alguien más. El asunto es que ella tiene en sus manos el As más importante: un heredero de los Li.  Mas importante que los hijos de nuestras hermanas… tu hijo.

-No me lo recuerdes: Tengo una migraña desde que me enteré que no se me quita.

-¿Has hablado con Hien?

Asiente en silencio. Al menos hablo con Hien. El tal vez convencerá a Sakura de que piense. Razone las cosas.

-.¿Con Sakura?

-No tuve que decírselo. Ella se enteró.  Fue quien me lo dijo. – haciendo una pausa añade.  – Wei dice que se va del país próximamente… y no quiere nada que ver conmigo.

-¡Rayos! Hablemos de mala suerte. – Dice con sopesar notando en los ojos oscuros todo el conflicto que existe en la persona de su hermano menor. – Esto no hará feliz a las otras Xiao Lang… Kaho Mitzuki es una lagartona.

-Por los Dioses, Fuutie: no es lo que necesito de ti- mostrándose por primera vez indefenso. –He perdido por esto a la única mujer que en verdad he amado en mi vida… no me hagas sentir peor.

Fuutie le palmó par de veces su hombro y luego lo dejó solo. A lo próximo, simplemente fue a donde Wei a solicitar la dirección de Kinomoto (algo le dijo que él podría saber donde vive) y salió para allá.

-Me contó lo mucho que significas tú. Lo tanto que lamenta esto… Sakura…

-No me importa. – Dice con acidez y no evitando sollozar.- No me importa nada de lo que diga.

-Él te ama – Dice con intensidad la joven Li.  Sakura niega con su cabeza tozudamente. – Se que te ama… me lo ha repetido y…

-¡Si quiere amar a alguien, que vaya con su mujer! – Grita.

-Sakura…

-¡No! ¡Mira lo que me ha hecho! – dice mostrando su rostro abnegado en lagrimas e hinchado de todo el llanto. – ¡Juró…! ¡Me prometió que jamás me lastimaría! ¡Que no haría nada para que yo sufriera! ¿A que le llamas tu esto? – Fuutie no sabe que responderle. – ¡Prometió que estaríamos juntos! Esto cambia mucho las cosas… ¿O me lo niegas!?

Fuutie permanece en silencio y no hace nada más que observarla volver a acurrucarse contra el lecho y pareciera que le ignora.

Pero un roce tibio en su hombro le hace percatarse que aun continúa a su lado. Con voz tenue, la china le dice.- Mi hermano no es un santo. Se que te ha lastimado. No excuso su proceder. Pero Sakura ¿Acaso permitirás que esa mujer arruine la oportunidad –posiblemente la única- de que tu y él sean felices?

Sakura tarda en responder para decir.- Ya su felicidad no me involucra a mí; su oportunidad de ser feliz… está al…- hipando- al lado de su hijo… el hijo que ella le dará.

Fuutie agacha su cabeza desesperanzada: Sakura es una mujer muy tozuda y es notable. Pero ella actuaría de la misma forma en sus circunstancias.

-Creo que no debes de estar sola en estos momentos.

-Estoy bien. – Dice ella secamente.- Déjame sola.

Fuutie no asiente pero sabe que no razonará con ella aunque se lo propusiera. Se incorpora y sale de la habitación pero no se marcha. Saca de su bolso su móvil y marca una tecla de la memoria. La llamada tarda en proceder pero finalmente escucha alguien responde. – ¡Eriol! Oye: ¿Tomoyo está contigo? Ponla inmediatamente en el teléfono… tengo algo urgente que decirle.

*_*_*_*_*

“Han pasado diez días desde el anuncio al mundo del embarazo de la super modelo Kaho Mitzuki y Li Xiao Lang. gran heredero de las empresas “Diamantes Li”. La noticia ha recorrido el mundo a una velocidad increíble” – Dice la mujer muy elegante vestida de rojo, en la televisión encendida en una de las salas de espera del concurrido aeropuerto internacional de Tokio.  Mientras unos hacen llamadas por sus teléfonos, revisan sus correos electrónicos y otros prestan atención a conversaciones inverosímiles unas cuantas caras miran la pantalla del televisor mientras la mujer prosigue “Este anuncio ha coincidido y ha opacado en parte  la declaración departe del Relacionador Público de Empresas y Diamantes Li sobre la salud delicada del presidente y fundador Hien Li. Claro que muchas noticias corporativas, de espectáculos y del mundo de negocios han sido opacadas y por supuesto no se les ha dado la atención debida ni en Hong Kong siquiera. Xiao Lang Li ha sido seguido en los últimos días y no declara nada para los periodistas. Ni siquiera habla de la situación con su padre,  cuyo estado de salud parecía ser de desconocimiento total de todos. el relacionador público admitió que Hien Li ha estado enfermo desde un tiempo ya.”

El hombre que sale en pantalla lee de unas hojas al decir “Parece ser que el estado verdadero de salud de nuestro querido líder ha sido escondido hasta el momento. Empresas Li ha continuado trabajando con eficiencia por los últimos meses y la situación no ha cambiado en su directiva. Próximamente se apunta finalmente varias nuevas posiciones y por supuesto el puesto de Presidente de la Directiva a cargo de Li Xiao Lang continua impasible. Todo el cuerpo de accionistas, representantes y empleados de Diamantes Li muestra su dolor y simpatía a la familia de nuestro presidente y pedimos fortaleza para superar estos momentos difíciles”

“Parece ser que hasta el momento solo unos cuantos muy cercanos a Hien Li sabe de la verdadera condición de salud” Frunce un poco el ceño para decir. “Del mismo modo se ha informado que al Señor Li no le queda mucho tiempo de vida y actualmente se encuentra recluido en su lujoso departamento del Centro de Hong Kong bajo estricto cuidado de sus médicos de cabeceras y oncólogos. Por otro lado se ha visto la llegada a la residencia Li de Fuutie Li quien ha mantenido constante presencia en el departamento de su progenitor y por supuesto las visitas del heredero Li Xiao Lang han estado a la orden del día. Por su parte, este no emite un solo comentario respecto a la enfermedad de su padre, el embarazo de la super modelo japonés-inglesa Kaho Mitzuki o la repentina renuncia de Kinomoto Sakura: Su renuncia ha atrapado el mundo de Diamantes Li y todos aquellos acostumbrados a los rumores que siempre han rodeado a su persona y a Hien Li por sorpresa.  Nadie en Empresas y Diamantes Li ha comentado las razones verdaderas de su repentina salida de la empresa y todo rodea supuestas especulaciones en que ella parece ha estado en desacuerdos con el Heredero Li.

Otro hombre aparece en pantalla para decir “En otras noticias relacionadas con Diamantes Li, la empresa ha caído tres puntos en la bolsa de valores luego de la noticia de la enfermedad de Hien Li y la renuncia de su mano derecha Kinomoto Sakura. Kinomoto Sakura ha trabajado por años para el magnate y la empresa ha alcanzado su cúspide corporativa en estos últimos meses gracias a la integración del hijo de Li y por supuesto a la nueva campaña de imagen lanzada por la dirección de empresas”
“En otras noticias este canal tendrá para esta noche la primera entrevista a la hermosa y talentosa Kaho Mitzuki quien tiene el honor de llevar consigo el primer hijo de Li Xiao Lang y heredero de la dirección de Empresas Li. y he aquí algunas cosas que se tocarán en la entrevista”· sale en pantalla la imagen de Kaho con una sonrisa vacía e hipócrita mientras se encuentra bellamente maquillada.

La mujer de gafas oscuras y cabellos castaños se pone de pie para salir de la sala de espera con sus maletas en un carrito y por supuesto con la frente en alto. Su vuelo se adelantó unos cuarenta minutos antes de lo estimado y luego de ir al tocador y ha decidido aquellos momentos el descansar en la sala de espera, sale para encontrarse con su mejor amiga quien prometió recogerle.

Nadie a su alrededor la reconoce como La Kinomoto que hablan en las noticias.  De todas maneras en Hong Kong fue una especie de “Celebridad” pero en casa simplemente es Sakura. Aquello le llenaba de una pequeña luz en su persona. Aquello y su esperanza.

Iba a extrañar a todos… por supuesto, le duele lo de Shaoran. Pero su partida es lo mejor para ella. Mejor para ambos. Al menos quedaba algo de consuelo para ella.

Cuando se abre paso por la sala común del aeropuerto no tarda mucho en ver a Tomoyo quien espera a un lado acompañado de una mujer vestida de chaqueta y gafas oscuras. Tomoyo Daidouji ataviada de traje de oficina sorprende a Sakura quien la última vez que le vio vestía de hippie. El abrazo de ambas no se hace esperar y duran unos instantes abrazadas como si fueran años la última vez que se vieran.

Una vez se separan Tomoyo le mira el rostro diciendo. – Te ves enferma. Supongo que la has pasado fatal.

-Gracias por venir a recogerme. – Dice Sakura como saludo. -.Estoy agotada y no estoy aun lista para enfrentar a mi padre. O a Touya.

-Tu habitación está lista en Casa. ¿Estás segura que no quieres…

-No. Aun no. Además preocuparía a Papá y necesito estar sola.

-Has estado sola en Hong Kong Sakura.

-No. Todos los días tenía que recibir a Fuutie Li pues amenaza con derrumbar mi puerta. Y conociendo a Fuutie no lo dudo  quien llegaba al amanecer y se marchaba avanzada la noche. Tenía miedo de dejarme sola.- Haciendo una pausa- No, Tomoyo.  Quiero pasar los próximos días tranquila. Sin interrogatorios. Sin el rostro de mi hermano diciéndome calladamente “Te lo dije Sakura… te dije de ese “Gaki”- sonriendo vacía y no evita que los ojos se le posen las lagrimas. Ambas abordan el lujoso Mercedes de la familia Daidouji. Ya en el interior y saliendo del aeropuerto, Sakura pregunta., – ¿Cómo está Sonomi?

-Ansiosa de verte- Responde su amiga-. Sakura ¿Estás segura que te encuentras bien? Te ves muy pálida.

Sakura le mira a los ojos para responder con una sonrisa tenue – Solo estoy cansada. He tenido unos días fatales. – Ahí mirando por la ventana el paisaje- Extrañé Japón.

Tomoyo no insiste más pero sabe que no sacará nada de Sakura en aquel momento. La conoce bien y sabe que no conseguirá nada insistiéndole. Simplemente guarda silencio respetando el de la ojiverde mientras el coche se desliza por las avenidas concurridas de Tokio con dirección a Tomoeda.

Por el otro lado en la mente de Sakura fluyen tantas cosas que empieza a sentirse más agotada de la cuenta: La voz de la periodista dando la noticia general de los Li. La última vez que vio a Hien… a Fuutie y sus palabras de alivio, la última vez que vio su escritorio… sus juntas, sus momentos de triunfos, el primer día de trabajo al lado de Hien Li. También viene a su mente la primera vez que vio a Shaoran… el primer beso de ambos… la sonrisa de él… la primera vez que le hizo el amor…

E irremediablemente va al presente: Al presente cuando en el baño del aeropuerto ya en Tokio, decide darse fuerzas y averiguar aquello que le tormenta su persona… y descubrir que de su amor le queda un precioso recuerdo.

Y aquella prueba de embarazo casera que se hizo, le demuestra que el amor tiene muchas formas de profesarse.
Y en su caso es en la forma de un hijo…

Un hijo de ambos.

.un hijo del verdadero amor.

———– Continuará.