Capitulo 15 – Amor Fraternal ¿O no?

El Presente Capitulo, el próximo y parte del anterior son eventos que ocurren en un lapso de una semana y simultáneamente a los protagonistas.
Nota: este archivo es una versión Especial diseñada para uso personal del solicitante y para los miembros de la página Deuz Amis.
La ilustración es cortesía de  NOXIE – Mi amiga Hibari Zhang, -y seguidora de la historia.
Su página para seguir sus otros trabajos y originales es esta.

*-*-*-*-*-*-*-*-*-*-*
Si hay algo más bonito que sentirte respirar
Que venga tu Dios y me lo muestre:
En la dulzura de tu rostro se dibujan sueños
Que con tristeza ignoro.
¿Como dormir y perder este momento?
En que adoro tu silencio…

Esperaré despierta
En esta oscuridad
Cuando llegue la luz
Veré tus ojos brillar
5ta Estación
Esperaré despierta.
*-*-*-*-*-*-*-*-*-*-*-*

No tiene ningún correo nuevo– dice Eriol leyendo la frase directamente de su bandeja de correo electrónico y sintiendo una punzada en su corazón.  Tenía cuatro días justos que no sabía de Tomoyo. Recordó como aquella noche que se despidió de ella y la acompañó al apartamento de Sakura ella le prometió que iba a escribirle.

Su asistente entró y dejó los memorandos del día y marchó sin que siquiera Eriol le mirase la cara. Estaba demasiado concentrado en sus pensamientos con Tomoyo para percatarse de lo que pasaba a su alrededor.

Pensó en un momento marcar el número que aquella noche le entregó. “Es el numero de mi casa en Tomoeda. No dudes en llamarme” le dijo con una dulce sonrisa pero triste en su rostro marmóreo.

“No dudes en llamar tu también si se te presta algo Tomoyo”

Pero ya habían pasado varios días de aquello ¡Días! Y debía admitir que sus días se encontraban algo nublados sin la presencia del sol que surgía cuando tenía su sonrisa delante de él.

“Pero ella no se siente igual que yo” suspira algo melancólico pareciendo que luchaba posiblemente una batalla ya perdida.  “Ella le gusta Hideoshi. tal vez es probable que. estando él en Japón. ya lo haya contactado”

Trata de enfocar sus esfuerzos en los memorandos que tiene que cumplir aquel día. Pero no  siente fuerzas. Observa de repente que Sakura pasa por delante de su oficina y él se precipita a la puerta: Si alguien tiene respuesta es Sakura. Pronto le da alcance y la chica siente sus pasos a lo que se voltea y le sonríe. – ¡Eriol! Muy buenos días.

-Buenos días encantadora Sakura. ¿Cómo estás el día de hoy?

-Estoy bien. Ya sabes, tarde para una junta.  Últimamente me encuentro pesado el hecho de ir a todas las juntas a un mismo tiempo.  Y peor aun, asistir sola ahora que Misa y Tomoyo no están.

-¿Y Shaoran? No lo he visto en días.

-Si. Ha estado muy ocupado últimamente y también ha tenido ciertos compromisos de índole personal que lo han mantenido un tanto lejos de la empresa.  Salió de la ciudad ayer en la tarde.

-¿Y eso?

-Una de sus hermanas tuvo la amabilidad de invitarle al cumpleaños de una de sus sobrinas.  El y su padre fueron a la actividad.

En parte era verdad; Shaoran fue invitado a la actividad y este consideró que venía siendo hora de involucrar a su padre en la familia. Así que hablando con Fanren este le recomendó que su padre fuera a lo que la mayor de las Li aceptó aun en cierta desconfianza. Asistiendo además de Shiefa y Femmeii quienes hicieron un alto en sus agendas para marcharse a la fiesta. Y aquello le aprovecharía para volver a entrar en contacto con su padre.

-¿En serio? Que extraño que los medios no lo sepan aun.  Tampoco Fuutie me dijo nada…

-Según supe por Fuutie ella tiene una sesión de fotos de una línea de ropa… – haciendo una pausa para observar a Eriol. – Han mantenido todo en completa intimidad. – dice Sakura.- Oye, últimamente he notado que andas mucho con la hermana de Shaoran. – Sonrojándose añade- Es decir, han salido fotografiados juntos… en varios eventos.

-Fuutie ha tenido la cortesía de invitarme a sus actividades sociales y nos han fotografiado juntos.

-Los medios han exagerado su relación. Si es que exageran… – dice Sakura muy perspicaz pensando en su amiga Tomoyo y todo lo que le dijo acerca de los sentimientos respecto a Eriol.- También Shaoran me ha dicho que son amigos en Kendo… ¿acaso estás involucrándote con ella? ¿Sientes algo por Fuutie Li, Eriol?

Eriol observa su mirada y estudia la manera en que hizo su pregunta: ¿es su imaginación o Sakura se muestra interesada en su relación con Fuutie Li? ¿Y si es así porque?
o… ¿Por quién?

Sacude esos pensamientos de su cabeza. No. es imposible. Ella no mandaría a Sakura a indagar esas cosas…

“Despierta de los sueños Eriol” se dijo a si mismo. “Ella está en Japón. Probablemente con tu hermano”.

-¿Por qué no fuiste a la fiesta también? – Sakura le observa ante el cambio radical de tema y él sonríe tenuemente para añadir.- Shaoran me contó que bueno… andan involucrados.

El tenue sonrojo de la castaña confirmó a Hiragizawa lo que Li le contó acerca de ellos. Ella muy abochornada responde–Si… No es de hace mucho y bueno… uno de nosotros tenía que quedarse. Además mi padre está en Hong Kong.  No puedo dejar a papá solo.

-Shaoran Li es un buen sujeto. Algo despistado pero es buen individuo. – Haciendo una pausa. –Oye que lindo brazalete. – Sonríe viendo el brazalete que la chica tenía en su muñeca.

Es un brazalete con muchos colgantes y parecía ser de oro y algunas piedras, incluso una esmeralda y varios diamantes. Sakura se sonroja aun mas para decir.- Obsequio de Shaoran… me lo mandó el mismo día que se marchó con su padre.  Y lo acompañó de un tierno oso de felpa color gris. – Añade ya roja como una grana.

Eriol lo sabe: Aquel diseño lo vio alguna vez en el escritorio de Tomoyo y parece que al sujeto le agradó el mandarlo a hacer para la chica.  El recordar quien había sido la diseñadora pone sobre el tapete el motivo por el cual estaba en el despacho de la ejecutiva.

– ¿Has sabido algo de Tomoyo?

-Si. Supe de ella anoche porque le llamé a la casa. Su madre no está bien- Eriol baja la cabeza escuchando lo que dice la ojiverde. – En verdad escuché a Tomoyo muy desanimada.

-¿Acaso su madre empeoró?

-Si ha sido así no me ha dicho nada. Tomoyo es algo reservada con sus cosas. Nunca la he visto llorar. Ni siquiera cuando rompió con mi hermano. Pero esto le caló profundo.  Su mamá es el único pariente vivo que le queda.

-Sonomi Daidouji es muy conocida en el mundo de los negocios.

-Ha hecho su nombre una leyenda.

-Como tu el tuyo.

-Siempre con la idea equivoca.  – Negando con su cabeza.- Por lo menos el mío. Recuerda que me he hecho mas famosa por lo que se decía de mi que otra cosa. – Añade con una mueca.

-Sakura… ¿Tomoyo está enamorada de mi hermano?

Sakura miró a sus ojos y percibe su inquietud por saber aquello. –No te puedo decir que lo esté.

-¿En serio? ¿Acaso algún nivel de confidencialidad? – Pregunta optimista.

-Eso y que no noto a Tomoyo tan enamorada de él. – Dice con firmeza- Escucha: Cuando mi hermano y Tomoyo estuvieron enamorados era una situación muy diferente. Mi hermano fue el primer novio en serio de Tomoyo. Al principio nos sorprendimos mucho. Pero en verdad, todo funcionó. – Eriol baja su mirada pensativo.-  Cuando nos dimos cuenta, Andaban sumamente serio. Y hace poco todo se rompió.  Ninguno habla de eso. Luego, anda con Hideoshi y no se porque.

-¿A que se debió aquello? ¿Qué tu hermano y Tomoyo rompieran?

-Si algo pasó entre ellos, es algo que Tomoyo nunca me ha dicho- Admite Sakura.- y soy astuta para no preguntarle a mi hermano porque él siempre ha sido muy reservado y habría sido un entrometimiento de mi parte.

-Entiendo. Pero ¿Es tan parecido a Hideoshi?

Sakura siente cierta hesitación al proseguir por lo que dice.- ¡No para nada! Mas con lo que he escuchado…- ahí se percata de su indiscreción.. – ¡Ah lo siento Eriol!

-¿Qué pasa Sakura? ¿Es acerca de Hideoshi?

-No quisiera faltarte el respeto Eriol. – Dice ella arrepentida que su boca le traicionara.

-No lo harás al menos que no me hables con total franqueza.

-Bien es que, después que Tomoyo se ha marchado he escuchado unos cuantos rumores…

-¿Rumores?

-Acerca de Hideoshi y ciertas mujeres de la empresa- Dice algo abochornada.- No he querido remitirle esto a Tomoyo porque es mi mejor amiga y no quiero lastimarla. No con todo lo que está pasando en su vida.

-Entiendo. No ha cambiado sus viejos hábitos…- dice sintiendo su presión acelerarse y cada músculo de su cuerpo tensarse.

Sakura nota como Eriol no parece sorprendido pero si pensativo.- ¿Lo sabías Eriol? –Pregunta sorprendida y algo alarmada.

-Me lo sospechaba. – Admite finalmente.

-¡Eriol!

-En realidad esperaba que él fuera diferente esta vez. –Dice en verdad viéndose molesto. Sakura nunca había visto aquella expresión facial en la cara de aquel sujeto quien siempre se notaba amable, cordial y algo reservado. -¿Sabes quien es la chica? ¿Alguno de los nombres?

Sakura niega con su rostro al decir con reserva- Nada más por nombres.  No conozco a ninguna. Solo si se que son muchas las conquistadas.

-Hideoshi- gruñe Eriol por lo bajito.

-¿Por qué no se lo dijiste a Tomoyo? – Pregunta Sakura atrayendo su mirada.- -Lo sabías. Debiste advertírselo.

-Sakura: si lo hacía se vería como una actitud de celos.  No quería que mi amistad con Tomoyo se viera perjudicada.

-No creo que haya pasado nada importante hasta el momento entre Hideoshi y Tomoyo. Al menos nada serio. Ya te lo dije: no se porque Tomoyo sale con él porque entusiasmada no la veo… al menos no demasiado. Y me reveló antes de irse que se sentía insegura que esa relación fuera a alguna parte.

-Lo que me preocupa no es que Tomoyo esté entusiasmada con el o no. El problema vendrá cuando Tomoyo decida salir de la relación o no.  – Dice poniéndose de pie y agregando.- Disculpa que te quitara tanto tiempo.

-Eriol- dice Sakura deteniéndole.- Si quieres puedo hablar con Tomoyo. Advertirle.

Eriol sonríe con tristeza para decirle.- Como lo prefieras Sakura. Pero en verdad estoy muy preocupado por ella.

-Gracias- Sonríe ella.- Por preocuparte.

-No tienes porque agradecerme. Tomoyo significa mucho para mí y lamento mucho que todo esto esté pasándole. Pero me aseguraré de contactarla y ponerle al tanto.

-Por favor hazlo. No me siento capaz de decirle esto. Y no iré a Japón al menos por unas semanas más.

Eriol asintió en silencio para decirle.- Trataré de averiguar lo mas que pueda en estricta confidencialidad. Puedes confiar en mí.

*-*-*-*-*-*-*-*-*-*-*-*-*

Tapeteaba sus dedos distraídamente en el escritorio mientras que con teléfono en mano escuchaba el repicar del numero que llamaba. De repente una voz masculina sale diciendo “Es Hiragizawa Hideoshi. Ahora mismo no puedo atenderte… deja tu mensaje después del tono”

La joven de ojos azules suspira resignada mientras que vistiendo trajes de chaqueta y falda – muy diferente a como le conocían en china – y cabellos amarrados en un moño sencillo decía con acento ausente. – Hideoshi… es Tomoyo. – Una pausa- Lamento mucho no haber ido a la cita de anoche como quedamos…- suspira nuevamente y quien estuviera enfrente de ella notaria su cansancio.- Mamá necesitaba de mi… pasó muy mala noche… – cerrando sus ojos un instante y apoyando su mano del escritorio de aquel elegante estudio ubicado en el ala este de su enorme casa materna en Tomoeda.- Se que estás molesto. Es la segunda vez que te cancelo pero…- en aquel momento se corta la contestadota y escucha decir “Fin del mensaje

Cuelga el teléfono resignada. Debía de estar molesto. El sujeto se enteró por parte de un mensaje dejado por Tomoyo que estaría en Tomoeda cuatro días antes.  En las ultimas tres noches había cancelado las citas que tenían dos horas antes de que ocurrieran.

Hideoshi no daba la cara en dos días y solo se comunicaba por el móvil.  Aunque si fue a recogerla al aeropuerto y apenas permaneció media hora con ella luego de llegar a Japón y conoció por unos minutos a su madre.

Algo que debió decirle a Tomoyo que el sujeto tal vez no era nada bueno para ella. Aunque la noche anterior se disculpó por no ir a la casa de Tomoyo diciendo que tenía traumas de la infancia gracias a la muerte de su padre tras una larga enfermedad.  Podía entender su fobia ante las personas enfermas.

Aun así le tenía algo de fe. Pero ¿Por qué se aferraba a él? ¿Qué tenía el que ofrecerle?

Se sentía agotada. Había reemplazado a su madre en una junta importante aquel día. Aunque entendía poco de lo que se habló aquella mañana confiaba a buen juicio del asistente de su madre quien parecía ser un hombre muy entregado en su trabajo y fiel a la señora Daidouji.

-Señorita Tomoyo – Escuchó por el intercomunicador reconociendo la voz de la enfermera que atendía a su madre en el turno diurno. – La señora Sonomi pregunta por usted.

-Voy. – Dice Tomoyo y  recorre parte de la gran casa para llegar a lo que era la habitación de su madre.  Antes de entrar se quita todas las joyas que lleva puestas y se coloca una bata preparándose para la sorpresa que le esperaba.

Aunque nada le prepararía tres días antes cuando arribó a casa.  Aunque se notaba que su madre hizo un esfuerzo descomunal para darle la bienvenida notó lo agotado que estaba el cuerpo de Sonomi Daidouji. Su palidez contrastaba con la calidez de su mirada al ver a su hija llegar.

Pero luego que Hideoshi se marchó Tomoyo se enteró de la verdad: su madre tenía cáncer en la garganta.  Tomoyo aun escuchaba la voz del Doctor Yamagushi cuando le explicaba tres noches atrás.

“Se supone que las personas que sufren de eso fuman doctor. Eso he escuchado” hablan fuera de la habitación de Sonomi mientras una enfermera le aplica una dosis de su medicamento luego del tratamiento de quimioterapia que recibió el día antes.

“En casos aislados” Explicaba el medico de cabecera de la señora Daidouji a una pálida joven. “Lo cierto es que tu madre fumaba en su juventud y cuando se casó. Cuando salió embarazada contigo lo dejó. Simplemente estaba dormido”  la joven se sorprende: nunca supo que su madre fumase. “Nunca retomó el habito”

“Debió de decirme lo que pasaba.” Dice la muchacha algo turbada con todo lo que pasaba.

El medico conociéndole desde que nació tenia suficiente confianza para apoyar su mano en su hombro y decirle con un gesto personal. “Sabes como es tu madre: No admite nunca que necesita de alguien. Además no quiso preocuparte. El tratamiento está muy avanzando e hicimos todo lo que podíamos en la cirugía. Ahora todo depende del tratamiento y la debida recuperación.”

“Ahora estoy aquí. Procuraré ayudarle”

“Tomoyo: Lo que te espera no es fácil. No quiero decir que no sea curable. Créeme que el tratamiento se ha mostrado efectivo hasta con personas en fases más avanzadas de la que se encuentra tu madre.  Pero te lo advierto desde ahora: lo que continúa del tratamiento es lo más difícil de todo. Tiene que someterse pronto a una sesión de radioterapia”  Haciendo una pausa dice en un lenguaje mas entendible “La radioterapia utiliza las radiaciones para eliminar las células tumorales, actúa sobre el remanente que pudo haber quedado de un tumor, destruyendo las células malignas y así impide que crezcan y se reproduzcan. Podemos hacer la radioterapia aquí en la casa. Pero tenemos que aislar la habitación totalmente de efectos eléctricos, joyas, metales y demás. Hasta un portarretrato de metal debe de ser sacado.” El médico sabía que la chica escuchaba pero tenía la mirada perdida. Le llama apoyando su mano en su mentón para decirle. “Estará bien. Las enfermeras se encargarán de todo y yo también vendré constantemente”

Tomoyo asintió y abraza al sujeto mientras este le brinda consuelo en momentos tan difíciles. Dice para que él le escuchara. “No solo usted y ellas: Yo también estaré aquí para ayudar a mamá”

El galeno le sonríe con  ternura y dice “Ven. Voy a explicarte lo que haremos con tu madre”

Cuando Tomoyo entró a la habitación nota a su madre con una gabardina colocada sobre su cabeza. Extrañada pero no sorprendida ante las sesiones de quimioterapia es obvio que el cabello se caería tarde o temprano. Ante su condición  se aproxima y besa a su madre en la frente haciendo que aquellos ojos azules se iluminen ante la presencia de su hija.  Incluso deja un diario que parecía leer antes de la llegada de Tomoyo.

-Dime que Takegashi no te torturó el día de hoy – Dice como todo saludo a su hija.

Tomoyo niega con su cabeza diciendo.- Tu asistente me defendió.

-Es un buen hombre. Nunca supe darle el puesto que merece.  Takegashi es implacable conmigo y soy su jefa. Que será de ti entonces.

-Es un hombre muy eficiente. Será mejor que no hables mucho. – Dice Tomoyo tratando de mantener la sonrisa. -¿Has comido algo?

Niega con su rostro y añade.- He tenido nauseas todo el día.

-Al menos una sopa.

-La señora Takiragu no sabe hacer sopas…

-¿Si yo te la hago?

-Acabas de llegar de la oficina. Debes de estar cansada.

-Estoy bien- dice mintiéndole y sonriéndole con positivismo. –Iré a hacer una rica sopa de vegetales y algo de pan tostado.

-No. No pan tostado.- Pide Sonomi aturdida y notablemente agotada.

-No tienes nada sólido en el estomago mamá.

-Esa mujer es una chismosa. ¿Ha estado torturándote todo el día con reportes de mi comida?

-Algo así. Pero me gusta que me lo digan.

-Tomoyo… -Dice con cierto esfuerzo. – No se que haría…

-Tranquila mamá y guarda fuerzas. Traeré tu Sopa en un rato. Mientras descansa. – sonriendo aun mas añade. – Tienes que recobrarte pues el señor Kinomoto prometió que vendría a verte en unos días.

-Ese hombre. – Dice con gesto de hastío pero Tomoyo sabe que a Sonomi le agrada el señor Fujitaka mas de lo que quiere dejar entendido.- No deja de venir a verme cada vez que se le pega en gana- Gruñe- Si su hijo no hubiera …

-Touya hizo lo correcto – Dice Tomoyo discutiendo con su madre nuevamente la acción de Touya en informarle a su padre y este a Tomoyo.- No quiero ni imaginarme que habría pasado si Touya no le hubiera dicho nada al señor Kinomoto. ¡Estaría aun en Hong Kong con ni siquiera una sola pista de lo que pasaba contigo mamá!

-No quería preocuparte.

-Lo se. _ Dice su hija con gentileza. – Pero mi deber es estar contigo.  Y no me pesa. Créeme.

Sonomi asiente en silencio.  Luego dice tomando el diario. – Ha salido tu amigo en el diario.

-¿Amigo?

-Hiragizawa Eriol-.- dice Sonomi. – La noticia es de dos días atrás- Toma el diario en sus manos y comienza a buscar la pagina que le interesa mientras dice.- Había visto algunas fotos de la fiesta pero aquí incluso sin traje se ve elegantísimo…- Mostrándole la foto a su hija en donde en efecto Tomoyo ve el efecto radical que tiene una camisa azul cielo en aquellos ojos índigos que conocía tan bien.   –Tiene una sonrisa gentil y una mirada muy atractiva. ¿Cómo es en persona?

Tomoyo escucha la pregunta de su madre pero la visión de la fotografía de Eriol con Fuutie Li del brazo y ambos sonrientes hacen que ella sienta una extraña sensación en la boca de su estómago. Por el otro lado no había almorzado al medio día y podría ser un dolor estomacal cualquiera.

¿O no?

-Es una persona muy afable. Divertida, educada… muy inteligente. Encuentras que horas pasan desapercibidas a su lado…y tiene un millón y unas historias que contarte… siempre con tal de verte sonreír. – Dice Tomoyo mirando con tristeza la fotografía y deja la revista para añadir.- Tengo que ir a ver a la cocina…  te haré tu sopa mamá.

Tomoyo le besa la frente y le asegura que le traerá su sopa. Se retira de la habitación y solo cuando esta cierra las puertas es que sus hombros caen y sus manos se enrollan en puños. Camina cabizbaja por toda la mansión mientras unas lágrimas solitarias escapan sus ojos.

-Señorita Tomoyo –Dice una de las doncellas- Disculpe pero el joven Hiragizawa le llama por teléfono.

¿Eriol? ¿Eriol finalmente le llama? Un gozo indescriptible se posa en su persona con ansías de hablar con su viejo amigo.

¡Si tan solo estuviera en Japón!
Pero no. Estaba a cientos de kilómetros de distancia. Y sirviendo de pareja de Fuutie Li para las fotos fuera de restaurantes.

-Tomaré la llamada abajo en la cocina. Gracias  – Dice adelantándose a la cocina no ocasionando sorpresa en la cocinera quien pregunta por su madre mientras Tomoyo trata de verse confiada y optimista. –Aquí Tomoyo…

-Recibí tu mensaje – dice Hideoshi algo recto y Tomoyo siente cierta decepción en su persona. ¿Acaso le importa más la llamada de Eriol que la de quien se supone que sale con ella? – ¿Qué pasa?

-Mamá no se encuentra bien.  Disculpa que te dejara plantado anoche Hideoshi.

-Lo se Tomoyo. Me lo dijiste. Además la noticia de que tu madre está enferma se ha hecho pública.  Aquí los diarios han publicado que has tomado las riendas de la oficina de tu madre y la industria de juguetes.

-Si. Decidí lanzar un comunicado antes de que los rumores hicieran de las suyas.  Aprendí mucho con los Li. No quería que las acciones cayeran así que… antes de que los medios dieran a mi madre como muerta, publicamos que estaba enferma.

-Eso está muy bien de tu parte. Pero ¿Qué pasa contigo?

-.¿Conmigo?

-Cuidas de tu madre toda la noche. Y también te dedicas a la compañía en el día. Tienes que descansar- dice con un tono de voz preocupado.

-Lo se. Pero mamá hace dos días que se sometió a radioterapia Hideoshi. Al menos que el médico diga que está mejor no la voy a dejar sola.

-Digo que exageras en tus cuidados con ella. –Haciendo una pausa añade.- Créeme quiero a mi madre también y se lo que significa para ti la tuya. Pero tienes enfermeras cuidándole día y noche. Tienes un staff en tu casa que supera tal vez las ocho personas…  además de un médico de cabecera que le cuida y está atento a la más mínima señal de tu parte. ¿Me quieres decir que ella no puede prescindir de ti por unas horas?

Tomoyo escucha sus palabras. Estaba muy cansada. –No ahora… tal vez mañana. El médico viene a verla hoy mas tarde. Si él dice que mamá está bien podrías venir a cenar una de estas noches.

-Vamos a hacer algo preciosa. ¿Por qué no voy a cenar contigo mañana en la noche? – Haciendo una pausa añade.- estoy siendo un tonto; Tengo que comprender que eres lo único que tu madre tiene. Y como tu novio tengo que apoyarte.

-Gracias Hideoshi – dice Tomoyo aturdida ante su cambio de tono de voz y de actitud. –En verdad aprecio tu apoyo.

-Eres importante para mi Tomoyo y lo sabes. Descansa esta noche. Y saluda a tu madre de mi parte.

-Buenas noches Hideoshi- Dice Tomoyo despidiéndose del sujeto.  Tomoyo observa a su alrededor y no le da mucha mente a lo dicho por el sujeto.

Por ahora solo le preocupa su madre.

Hideoshi mira el aparato que cierra en aquel momento mientras se encuentra delante de su cómplice y amiga de cabellos rojizos quien le mira divertida al sostener una libreta con las instrucciones que garabateaba a medida que su amigo hablaba.

La mujer estaba vistiendo una sensual lencería de color negro mientras el hombre se hecha hacía atrás aun con el teléfono en sus manos.

-¿Se lo creyó? – Interroga finalmente.

-Eso creo. No suena desconfiada.

-Solo espero que te acuerdes de mi cuando adquieras el control de Empresas Daidouji.-Ríe divertida. – Ahora que Tomoyo pronto tendrá el control absoluto.

Hideoshi le observa algo aturdido mientras ambos estaban sentados en la habitación de hotel del hombre en Japón. – ¿Qué quieres decir?

-Por lo que me cuentas, no pasa mucho tiempo de la señora Daidouji entre vida y cuando muera. – Añade fría pero astutamente a su amigo.- Asegúrate de estar al lado de Tomoyo cuando necesite un brazo en el cual llorar tontito. – Ante la cara de aturdimiento del sujeto ella añade.- Tomoyo es la heredera universal. Una pobre chica que se queda sola en este mundo.- Al mismo tiempo que decía esto colocaba un rostro de magdalena mientras que sus ojos envidiosos mostraban todo el veneno que podía ser capaz de esparcir. – Tu a su lado en estos momentos difíciles serás la figura masculina única en su alrededor y suficiente para que de aquí a un año seas su esposo.

– Suenas muy confiada pero del “Dicho al hecho hay mucho trecho” – Le devuelve comentándole.- Eso decías de Xiao Lang Li y mira lo brillante que te fue –dice con sorna y jocosidad ante la mirada peligrosa de su “Amiga con intereses” – Ya te pensaba a estas alturas ordenándole a Vera Wang tu traje de novias.

-Xiao Lang escapó porque quise. – Devuelve la joven modelo.

-Querida: te ganaron la partida. – Discute Hideoshi con burla.- Y no otra que Kinomoto.  Una mojigata nada divertida no menos. Pensé que con lo ocurrido en Londres tendrías a Kinomoto lejos de Li y tu en la casa Li no menos.

-Le encuentras la gracia pero podría pasarte a ti; de acuerdo, lo admito: Me dejé confiar y por supuesto me ganó no menos que una virgen – sacudiendo la cabeza sorprendida.-  Se que las cosas me salieron mal. Esto es más que todo porque cometí el error de competir con esa santurrona cuando aun vivía bajo el techo de la casa Li.

-Me enteré que ya no vive ahí.

-¿Ah no? ¿Y eso?

Hideoshi le mira divertido para añadir.- Porque ella tiene mas escrúpulos que tu.  Kinomoto no es tonta; no estás en el país y no se sentirá amenazada por tu presencia.

-Que extraño. Para estas alturas pensé que se mudaría con Li.

-Ya te dije que ella tiene escrúpulos Kaho querida.  Las mujeres como Daidouji y Kinomoto no se acuestan con un hombre porque quieren. A pesar que eres japonesa has tenido una educación mas abierta…  deben de estar o muy enamoradas de ellas o ilusionadas haciéndoles creer que es amor. – Sonríe fríamente.- tienen ese concepto que muy pocos conocen incluso tú: Integridad.

-¿Por qué demonios te fijaste en Daidouji y no en ella Hideoshi? Hubieras sacado esa piedra de mi camino.

-¿Sacrificarme por ti? – Pregunta soltando una risotada.- Oye, Kinomoto es hermosa pero no me casaría con esa chiquilla sin ningún recurso más que su belleza.

-Cualquiera diría que eres un cazafortunas y no el hijo de una dama inglesa y el hijo de un diplomático. Dinero no te ha faltado nunca.

-Y no me conformaré con menos – Dice con acidez.

-No te importa Daidouji entonces. ¿Te gustaría si fuera pobre?

-Sin dinero tal vez me serviría como un reto: un rato de diversión en un hombre con medios y dinero como yo. Ahora ese no es el caso: Tomoyo Daidouji es rica. Claro que si me importa.  Al menos tiene “Millones” De razones para que un hombre como yo la quiera a su lado. Y no olvidemos el hecho que es hermosa. ¿Por qué desaprovechar las ventajas en contactos que esta puede significar?

-Y como bono el hecho que Eriol la desea también.-

La sonrisa de Hideoshi se expandió al aproximarse al rostro de Kaho y besarle con cierta violencia. –Ese es el mejor de todos… – murmura contra su rostro. – Eriol se nota que está más que por encima del deseo. Y eso me entusiasma más al pretenderla.

-Nunca me has dicho porque lo odias tanto – dice ella con ligereza mientras él se pone de pie (no hay que ser adivino para saber que una mujer en camisón sexy y un hombre en boxers pudieron estar haciendo en la privacidad de una habitación de hotel)-  no seduces a la prometida de tu hermano…

-Una mujer leal no había aceptado mis invitaciones.- Explica él divertido.

-No es de mí que hablamos – Dice ella curiosa.- ¿Qué es lo que te ha hecho Eriol que hace que lo desprecies tanto?

Hideoshi miró de arriba abajo a la mujer que era objeto de sus deseos (al menos por el momento) para responder con ligereza- Odio a mi hermano porque debí ser hijo único. No me gusta la competencia.

Kaho alzó una ceja algo aturdida y miraba a aquel sujeto que conocía como Hiragizawa y que nada se parecía a su hermano observarle.- ¿Es todo?

-Claro que no. Pero es suficiente para mí. ¿Soportar toda tu vida a alguien que era mejor que tu en deportes? ¿Mejor que tu en ciencias y Matemáticas?  Incluso tus amigas solicitan que les presentes a tu hermano… ser el segundo en todo. Siempre el segundo- habla con acidez. – llega un momento que te hartas de todo.

-En todas las familias hay hermanos. Esa no es razón…

-Claro que si lo es.- Le corta-  Al menos para mí. Ya te lo dije.  Eriol es odioso. ¿Sabes lo que hizo una navidad? Mis padres le obsequiaron un piano hermoso… el mas bello del mundo… incluso superaba por diez mis regalos.

Kaho escuchaba atenta lo que aquel sujeto le narra a medida que lo ve pasear de un lado a otro de la habitación meditabundo en sus pensamientos y sus recuerdos.

-Ese “Don perfecto” se ofreció en prestarme su piano cuando quisiera…

-¿Eso es malo?

-Malo cuando ensayas por casi dos semanas para la fiesta de cumpleaños de unas personas conocidas de mi madre… ensayé como cosa loca… perfeccioné  la pieza hasta que no podía pensar y tampoco soñar otra cosa… entonces…. Fallo- dice cerrando sus ojos por la exasperación. – fallo la maldita pieza…. Creí que moriría….

Kaho siente su exasperación. Trata de ponerse en los zapatos de aquel muchachito de tal vez ocho o diez años.

-Entonces… viene al rescate… -murmura entre dientes.

Siente que las manos le tiemblan cuando nota su grave error en su interpretación. Trata de corregirlo y… vuelve y falla… simplemente deja de tocar sintiendo los veinte pares de ojos de todo el salón.
Dirigidos a él…
..Solo a él.
El moño de la pajarita comienza a asfixiarle. Siente sus manos sudar.
Entonces una voz infantil dicen a su lado.- No te preocupes…

-Lo eché a perder- Dice entre dientes y sintiéndose como un tonto mientras el salón permanece en silencio.  Siente la figurilla tocar su hombro sutilmente.

-No debes de dejar que te venza.- dice el precoz Eriol Hiragizawa con esa actitud de ingenuidad infantil y amor fraternal ante el apuro de su hermanito. – Debes de retomar donde te quedaste…

-¡Olvídalo! –Grita molestándose y quitando la mano de su hermano de su hombro.- ¡Es una tontería! – Dice. Ya los adultos no se daban cuenta de que hablaban los dos hermanos al fondo del salón donde estaba el piano. -¡Esto del piano es una tontería y tu eres un tonto!

Eriol frunce el rostro mostrando una actitud desafiante manteniendo un gesto de súbita perplejidad. – Eso no fue muy amable de tu parte…

El otro chiquillo hubiera continuado pero la presencia del padre de ambos entre los jóvenes llamó su atención aunque no estrecha la actitud de busca pleitos de Hideoshi.

-Creo Eriol que es tu turno…- Dice el nombre Hiragizawa mientras observa el rostro molesto de Hideoshi.

-Padre: mi hermano aun no termina.

-Si, terminé padre. – Le lleva contraria diciendo.- Dejemos que tiene “Don perfecto para presentar”

-Te falta un poco mas de práctica… o tal vez tu talento no está en el piano.   – Dice su padre- tienes que buscar otra área donde tengas talentos hijo…- sonriéndole comprensivamente- Mientras Eriol será nuestro pianista. Ya encontrarás donde destacarte…

Hideoshi escucha sus palabras y decide que es hora de darle el espacio a su hermano poniéndole se pie y caminando lejos del instrumento.

-¿Ahora tocará Eriol? – Pregunta otra de las allí presentes con ánimos.

-Eriol será todo un rompecorazones cuando crezca Beth – Dice lady Westcliffe maravillada de la actitud de perfecto caballerito del hijo de los diplomáticos. –La recibida que me dio más temprano es digna de cualquier Don Juan.

-Eriol tiene esa particular especialidad.  No dudo que vivirá rompiendo corazones sino le ponemos freno temprano – Dice Beth orgullosa. –Hideoshi no se queda atrás…siempre siguiéndole el paso a Eriol…- notando con orgullo al chico de cabellos azules negruzcos ya con sus manos sobre las teclas negras y blancas. – Serán niños ejemplares.

-Los mayores siempre se destacan siendo perfectos a los ojos de los padres. Dice Lord Cardigan. – Tengan cuidado ustedes dos o terminarán consintiendo mucho a Hideoshi por ser el menor pero su orgullo siempre será Eriol.

La interpretación de Eriol en el piano arranca más que otro y un suspiro de anticipación, expectativa y admiración de todos los presentes. Mientras él interpreta con total concentración su hermano observa los rostros extasiados y maravillados de los demás presentes. Algunos con sus ojos cerrados escuchaban la delicada y complicada interpretación para un niño de aquella edad, pero que Eriol dominaba con innata habilidad.

Una vez concluye los aplausos no se hacen esperar y tampoco la ovación de pie de los allí presentes a lo que Eriol sonrojado tenuemente agradece con una inclinación de cabeza mientras de una de las esquinas mas solitarias de aquel suntuoso salón, su hermano lo observa con ojos de furia y crispaba sus dientes mientras su hermano seguía sonriendo a todos los presentes.

-Ni hablar del resto de la primaria o la preparatoria. Por suerte ese último ciclo no lo hice con mi hermano y lo mandaron a un colegio internado. – Dice Hideoshi aturdido mientras la mujer le escucha hablar. – Eriol sabe manipular a todos a su alrededor para que le admiren de una forma casi enfermiza.- Dice con mueca en su rostro –  Con nuestros padres no faltó su actitud de siempre “niño bueno” para conseguir todo lo que quería de ellos.

-Según me contó alguna vez tu madre, Eriol siempre fue alumno meritorio: destacado impresionante en deportes y música, arte y filosofía.  Que decir en Matemáticas y ciencias.  Pero tú eras el consentido. Has sido muy consentido toda tu vida Hideoshi valiéndote del titulo que ostentaba tu padre de Lord e incluso una vez el murió.

-Don Perfecto tenía a madre y padre en sus preciosos dedos en aquel entonces. Cuando Padre murió supe definitivamente que Eriol se aprovecharía de ello para conseguir siempre el visto bueno de nuestra madre… pero supe siempre darle donde le duele…

-¿Cómo es eso?

Hideoshi sonríe victorioso a lo que dice.- De una u otra forma, siempre he hecho que sus relaciones fracasen. – Sorprendiendo a su compañera de crimen. – ¿Crees que fuiste la única conquista de mi hermano que ha terminado enredada conmigo? Eres la única que ha sido descubierta por mi hermano.

-¿Cómo dices? – Pregunta ella atónita y muy curiosa también.

-Siempre he logrado que sus relaciones fracasen. El sabe que mi debilidad por las mujeres bellas es el único talento que creció en mí ya que no soy bueno en piano, filosofía o historia…- sonríe orgulloso. –sanciona por supuesto que mi historial en el pasado ponga a su querida Tomoyo Daidouji a sufrir… la ventaja esta vez radica en que a Eriol no le he negado el hecho que en verdad estoy interesado en Tomoyo.

-No llego a comprender que tiene que ver tu interés ahora en Tomoyo Daidouji con las mujeres del pasado.

-Sencillo querida:   Eriol ignora esto pero todas las mujeres que ha tenido una relación han terminado de una u otra manera enredadas conmigo. Yo provoco que la relación se rompa y Eriol queda solo.

-¿Cómo logras que ellas no te acusen con Eriol?

-¡Por favor! Las mujeres no son tan tontas Kaho. – Dice como si fuera lo mas lógico del mundo.- ¿Acaso crees que todas las mujeres dicen “Te dejé porque tu hermano me conquistó, me sedujo o me acosté con él?” les ofrecía dinero, lujos y también vida sorprendente… un mes de vacaciones en Francia o Venecia hacían el truco y cuando volvíamos ellas no se acordaban de Eriol o en todo caso, tampoco querían saber de mi. ¿Qué podía ganar a eso?

-Nunca usaste Francia o Venecia conmigo… – Añade con un puchero de niña consentida.

-Las mujeres como tu tienen un ángulo de aproximación totalmente distinto. Por ello es que tu relación con mi hermano era totalmente incompatible: Eres impulsiva, apasionada y no estás atada a la creencia “Hasta que la muerte nos separe”

*-*-*-*-*-*-*-*-*-*-*-*

Eriol despierta aturdido en su habitación en Hong Kong. Sudado y respirando agitado busca el encendido de la lámpara para asegurarse que estaba en China. Aliviado por reconocer  la habitación del apartamento recién adquirido por Empresas y Diamantes Li mientras durase su estadía en oriente se echó sobre las almohadas a ver el cielo raso de su techo.

Había tenido aquella terrible pesadilla nuevamente: aquella ilusión de estar subiendo por las escaleras de la lujosa casa Hiragizawa en Londres para encontrar los pasillos semi oscuros.   Llegaba con su equipaje en mano para saludar a Hideoshi pues sabía que Beth andaba de vacaciones en Escocia visitando a una de sus mejores amigas.

Y su mente además de sus recuerdos lo reproduce en su cabeza. Tal como ocurrió dos años atrás.

Cuando llega a la puerta de la habitación escucha los ruidos algo extraños que provenían del interior: Sabía que era los gemidos de una mujer y un hombre y supuso inmediatamente que pasaba; sacudiendo su cabeza por la forma de su hermano aprovechaba  el espacio de la casa semi abandonada y dejarlo para saludarle probablemente en la mañana cuando sus pasos se detuvieran por la voz de la mujer que se le tornó sumamente familiar.

Demasiado para su gusto.

Quería no dejar tentarse por la curiosidad pero esta era más fuerte que la razón. Abrió la puerta impulsado por el temor y al mismo tiempo la incertidumbre para encontrarse ante el con las peores imágenes de su vida.

Lo que le destruyó su autoestima acerca de las mujeres por mucho tiempo.

-¡KAHO! – Grita Hiragizawa mientras sus ojos azules intensos no dejaban de ver el cuerpo desnudo de quien era su prometida sobre la figura desnuda de su hermano.
La maleta que Eriol lleva en la mano simplemente cae con un sonido sordo al piso sobresaltando aun más a la pareja.

-¡Eriol! – Dice la mujer cuando por fin recupera el habla quitándose de encima del otro Hermano Hiragizawa.

-No te esperábamos en casa- Dice Hideoshi con una actitud de falsa modestia.  Kaho rápidamente buscaba la manera de cubrir su cuerpo desnudo de la visión de los ojos azules de quien era su prometido. -.Por favor… déjanos explicarte…

-¿Qué podría ser una explicación convincente departe de ustedes dos? – Dice con un desprecio notable. Se voltea a la  puerta abierta y dice con fuego en sus palabras.- Vístanse… los espero afuera…- cerrando la puerta detrás de él.

Cuando ambos salen –uno a diferencia de segundos del otro – Eriol los observa a ambos con notable asco y desprecio pero más que todo mucha furia. Trata de contener su rabia ante la traición de la cual fue testigo para preguntar.- ¿Qué creen que hacen? ¿Acaso tú no te ibas a casar conmigo? – señalando a Kaho – y tu… ¿Acaso no eres mi hermano?

-Eriol: – Dice Kaho con la voz algo quebrada. – Deja que te explique- dice dando dos pasos adelante. Siente temor porque todo termine: todo el brillante futuro de gloria alrededor del apellido Hiragizawa se desvaneciera.

-Quédate donde estás- Dice Eriol tratando de rayar distancias.- No se… quédate donde estás. Se supone que tu aceptaste mi propuesta de matrimonio… te casarías conmigo…

-Lo se. no se que me pasó – Dice con la voz quebrantada. – Es que…. – pasando su mano por sus cabellos.- Tuve un día terrible… necesitaba con quien hablar y …

-¿A eso le llamas hablar? – Dice Señalando la habitación que ambos habían dejado atrás.- ¿Eso le llamas tu hablar?

Con lágrimas en los ojos dice ella. -¡Deja que te diga Eriol! Estaba muy alterada… vine aquí y encontré a Hideoshi… me brindó un trago…

-¿Acaso dirás que te emborraché Kaho? Por favor… usa otra excusa. – Dice su representante con sorna mientras estaba cruzado de brazos.

-¡Se supone que eres mi hermano! – dice Eriol ahora mostrando su enojo con él.

-Por favor Eriol… si te he hecho algo es un favor.

-¡Hideoshi! – Dice Kaho sorprendida.

-¿Un favor? ¡Un favor!

-Kaho no es ninguna santa. Por el amor de Dios. Sabes que te casabas con una mujer que no dejaría sus andanzas por el mundo.

-¿Acaso piensas engañarme diciendo que lo hiciste por la bondad de tu corazón?

-Claro que no – dice sonriéndose con burla. –Si decides perdonarla es asunto tuyo hermanito… pero te digo ahora que quien se acuesta con tu hermano estando comprometida contigo, no vale nada como mujer.- ahí descendiendo los escalones con gesto ligero y abriendo la puerta de la mansión para irse de la casa ante las miradas totalmente boquiabiertas de su hermano y de Kaho.

-Eriol…- dice la mujer por fin. – Por favor… no es lo que él dice…

-Kaho: ¿Qué dices? ¿Qué acaso no es verdad? – cruzándose de brazos.  – Cuando estaban…- haciendo un duro esfuerzo porque aquellas escenas que presenció fueran parte de un terrible sueño.-… vistiéndose pensaba lo mismo… ¿Qué me decía que esto era diferente?  Siempre he escuchado los rumores… los rumores de pasarela… y no les presté importancia cuando te hice mi novia… tampoco cuando te propuse matrimonio. Pensé que solo bastaría mi amor y mi titulo para borrar tu historial.  Pero no puedo yo tratar de proporcionar el cambio si tú no lo quieres por igual.

-Eriol…

-No creo que pueda llegar a perdonarte. – Dice con dolor mas que con furia en aquéllos momentos. –La infidelidad no está en mis visiones de perdón inmediato… o de confianza marital.

-¿Acaso no me darás una oportunidad? ¿Así lo dejarás?

-Claro que lo dejaré así. El hecho que me engañaras y no menos que con mi hermano me refleja que no eres una buena persona Kaho. – Dice sorprendiéndole.- Al menos estaba Hideoshi claro de con quien estaba acostándose.  Yo sin embargo, pensé que podía traer un poco de estabilidad en tu vida… y alejarte de la vida de pasarela.

-Te dije que nunca dejaría mi trabajo de modelo- dice ella indignada que aquello cruzara en la mente de Eriol. –  El modelaje es mi vida.

-Y los hombres que cruzan la pasarela contigo también lo son. Al menos los que son heterosexuales…

-¡Está bien! No volverá a pasar- dice ella tratando de recuperar la oportunidad de ser la Señora Hiragizawa. – Pero no me dejes…

Eriol sonríe con ironía ante aquella súplica sin lógica a lo que dice.- ¿Por qué no le pides a Hideoshi que sea tu esposo?  Ya de todas maneras lo son en práctica y por lo que escuché te encanta…

Kaho se escandalizó ruborizándose intensamente.  Pero también se veía furiosa al notar que Eriol no se inmutaba o tampoco se mostraba tan abatido como cuando los encontró.

-Hablas como si no te doliera.

Eriol sonríe con tristeza para decir.- O créeme… me dolerá después de tres o cuatro vasos de escocés… porque en verdad yo te amaba. Y no creas que soy tonto: Se que viniste buscando a Hideoshi (o habrán llegado juntos) porque yo no anuncié que vendría hoy y sabías que estaba de viaje y que Beth está en es Escocia– Kaho baja su mirada – Pero ahora lo que quiero es que te vayas de mi casa….

Kaho lo mira una última vez para arrojarle el anillo a sus pies diciendo.- ¿Quién querría a un hombre tan aburrido como tu? Eres nada comparado con Hideoshi para que lo sepas… – Dice con veneno antes de bajar las amplias escaleras de la mansión ante la mirada  de Eriol quien no le honró con ningún tipo de respuesta.

Y es que simplemente no valía la pena.

Pero ahora… ahora es diferente. Tomoyo Daidouji no es para nada como Kaho.  Excepto en una cosa: Tomoyo parecía estar enamorada de su hermano.

“No puedo permitirlo. Se como es el. rayos. quisiera creer que el en verdad le importa. pero eso me destruiría.” – Tomoyo. ¿Por qué no me diste una oportunidad.?

El timbre del teléfono a su lado le sobresalta. Son las dos de la mañana. ¿Quién llama a estas horas?

Aunque tiene un identificador de llamadas no reconoce el número. Pero aun así una llamada a las dos de la llamada es totalmente fuera de lugar. Recordando que su madre aun permanece en Londres y esta sola, toma el aparato en el tercer timbrazo para decir. – Aquí Hiragizawa…

Eriol: Es Tomoyo – El sujeto prácticamente siente que el aparato resbala de sus manos sino es hábil. ¿Tomoyo? ¿Tomoyo llamándole? ¿Llamándole a esas horas? – ¿Te desperté? Lo siento si te he despertado.

-No, no. – Responde ágilmente y una tenue sonrisa finalmente ilumina su rostro que en días ha permanecido taciturno y distante. – no me has despertado. De hecho había despertado momentos antes – se hecha para atrás en su amplia cama de su departamento.

-Lamento aun así llamar a estas horas… – dice arrepentida y algo abochornada. Pero es que una ansiedad terrible la domino momentos antes: una ansiedad inexplicable de escuchar a Eriol. De llamarle. Era una urgencia inexplicable de poder hablar con su amigo.

Pero ¿Seguían siendo amigos? Eriol no había llamado una sola vez mientras Tomoyo cuidaba de su madre en Japón. No que ella hubiera intentado llamarlo pero… aquella foto… todavía la foto de el al lado de Fuutie Li le hacia sentir algo inesperado en su persona y que algo por encima de la enfermedad de su madre le mantuviera en vilo en la noche era algo… inesperado.

-No te preocupes. Ya te he dicho: Estaba despierto. ¿Qué ocurre? ¿Cómo esta tu madre?

-…

-¿Tomoyo?

-¡ah si! Mi madre esta bien. Esta respondiendo al tratamiento… todo va bien.

-Me alegro – dice con voz gentil que hace sentir a Tomoyo calambres en su estomago. – Pero si va todo bien ¿Qué haces llamando a las dos de la mañana?

Tomoyo suspira al mismo tiempo que cierra sus ojos concentrándose. – Promete que no te reirás…

-De acuerdo…

-Promételo.

-Bien, bien lo prometo… – Dice el varón recostándose en las almohadas mientras sonreía divertido.  ¿Cuándo fue la ultima vez que sostuvo una conversación por teléfono a mitad de la noche con una chica?

“Solo una vez. Tenia diecisiete años”  piensa el hombre divertido.

-Bien. Es que echaba de menos charlar contigo Eriol…  no hemos hablado estos días y yo.

-Comprendo. Has estado cuidando tu madre.

Tomoyo permanece callada escuchando sus palabras y su voz. ¡Cuánto había extrañado su voz!

-Si. Pero en verdad… debí de comunicarme… mas seguido al menos. Muchas cosas han pasado desde que estoy ausente, ¿Cierto?

-En la empresa no mucho. Todo ha estado muy tranquilo. Sakura me ha informado que ha hablado un poco contigo.

-Si, pero no ha sido mucho. Ha hablado más con mi madre.

-Me conto que ustedes eran muy cercanas cuando eran niñas.

-Así es – Tomoyo sonríe ante los recuerdos – Sakura y yo siempre andábamos juntas. Mama también nos acompañaba mucho cada vez que podía.

Aquella forma como Tomoyo lo dijo (Cierto dejo de melancolía que invadió su tono de voz en la ultima respuesta) fue lo que a Eriol le advierte que no todo puede ir bien.  Y un sollozo lo hace enderezarse.

-¿Tomoyo? ¿Tomoyo?

-Lo siento – dice ella ya ahogada por el sollozo que viene de lo profundo de su garganta y su ser. – Lo siento… no pretendo importunarte con mis problemas.

“Lo que siento por ti” – Sabes bien que cualquier cosa puedes decírmela.

Tomoyo trata de recomponerse pero es demasiado: lo de su madre… el abandono que siente por parte de Hideoshi (aunque haya dicho que iría a cenar a su casa, siente que no tiene todo de su parte… algo dentro de su ser le dice que no esta bien aquella relación), pero simplemente los sollozos pueden mas que ella.

Eriol espera en silencio a que se recomponga pero su descontrol le indica que las cosas tal vez no estén bien. – Tomoyo ¿Dónde esta Hideoshi?

-¿Hideoshi?

-Se que esta en Japón. – Insiste mostrando un poco de inquietud en su tono de voz- ¿Ha ido a verte? ¿Ha hablado contigo?

-Ha tratado.  En realidad… Es decir… No – admite finalmente  – No. Las cosas no van bien.  – Eriol aprieta el teléfono inalámbrico contra su rostro al escuchar agregar – Hideoshi no es lo que yo pensaba… en realidad, tiene mucho trabajo… – hesita continuar – ha tratado de verme en serio… pero no puedo dejar a mi madre sola… mi cabeza no esta para citas fuera de casa y….

-No hablo de citas Tomoyo… ¿Ha pasado tiempo contigo? ¿Con tu madre? ¿Se ha sentado a hablar contigo de todo corazón por más de diez minutos?

Tomoyo se siente avergonzada ante sus preguntas. Pareciera que Eriol en aquel momento leyera su mente: Todas esas preguntas era las mismas que se hizo desde que le preparara la sopa a su madre y le ayudara a comérsela. ¿Qué tenia de ventaja o de placer la relación con Hideoshi Hiragizawa?

“Ninguna” Fue la tajante respuesta en su conciencia.

El silencio departe de Tomoyo fue la respuesta que necesitbaa Eriol. “Maldito” dice dentro de su persona y que jamás lo exteriorizaría. Hideoshi existía en el mundo para marchitar todo a su paso: usaba a las mujeres a su alrededor y las tiraba como paño sucio.

Pero ¿Qué tanto había usado a Tomoyo?
Un temor terrible se apodera de su persona ante aquella pregunta…
Conociendo a Hideoshi y su actitud con las mujeres… ¿Acaso el y Tomoyo…

“No! No voy a pensar eso.” Ruge nuevamente su conciencia.

-Tomoyo: Creo que pasare unos días en Japón. ¿Te molestaría que fuera a verte?

-¡Eriol! No te he llamado para eso… – dice halagada, algo nerviosa pero una tenue sonrisa pese a la sorpresa aparece sobre su rostro. – No es necesar…

-De todas maneras tenia que ir a Japón – miente rápidamente. – Un sujeto llamado Tsukishiro Yue es representante de Diamantes Li en Japón.

Eriol miente en parte: A pesar que se hablaba de la posibilidad que Shaoran Li fuera a Japón para ver el proceso de trabajo de la sucursal, nunca se hablo de la posibilidad que invitaran a Eriol. Pero Eriol si era posible tomaría unos días de su agenda para visitar a su amiga y así no hacerla sentir culpable porque perdía días de trabajo por ella.

-Sakura me ha hablado de el.

-El ha invitado a unos cuantos de Empresas Li a visitar Japón para mostrar el método de trabajo de allá.  Eso es antes del lanzamiento de la nueva campana que será en dos meses…

-Eriol… no se que decir…

-Solo di que no me cerrarás la puerta en la cara y allí estaré muñeca… – dice de una manera un tanto inocente pero en cuyo adjetivo hizo que Tomoyo se sonrojara tenuemente.

Tomoyo sonríe traviesamente y Eriol la escucha con una sutil carcajada de la melodiosa garganta.  – me encanta cuando me haces reír.

-A mi me encanta verte sonreír…

De acuerdo Eriol – Dice ella con un sonrojo sobre sus mejillas y sus ojos se ve un brillo divertido ante la idea de tener su amigo en Japón. Cerca de ella. – Pero con la promesa que te quedaras en nuestra casa…

-No quiero ser inoportuno.

-¡Tonterías Eriol! Ah entiendo… Es que las reuniones serán en Tokio –Dice ella un tanto desanimada.

-Puedo ir allá tres días mas… ir a ¿Tomoeda? ¿No es donde viven?

-La mansión esta en Tomoeda. Para llegar a Tokio es un viaje de una hora en tren…

-El primer día no haremos nada… es a partir del segundo avanzada bien la mañana.

-¡Perfecto! Pasare por ti al aeropuerto y comerás en casa…

-No. Mejor yo llegare del aeropuerto e iré a tu casa…

Excelente – dice ella mucho mas animada que en el principio. –Te daré la dirección el día que salgas para acá… ¿Cuándo sales?

-Pasado mañana. – Dice rápidamente.

-¡Tan pronto! Bueno… anota entonces…

-Busco lápiz y papel – dice el sujeto divertido ante la alegría que notaba en su amiga.

*-*-*-*-*-*-*-*-*-*

-¿Cómo que te marchas a Japón? – Pregunta Shaoran sorprendido a su colaborador  a través de una video conferencia por Internet.

-Eso mismo: me marcho a Japón por unos días con Yue Tsukishiro y los demás.

-¿Así que Yue Tsukishiro finalmente se marcha?- No evitando sonar aliviado.

Eriol observa divertido su gesto para opinar.- Así que te percataste que Yue se aproximaba mucho a Kinomoto.- Dándolo como hecho. –No tienes porque… noto que Sakura no tiene otros ojos que para ti.

Shaoran no puede evitar sonreír tímidamente antes de replicar. –Me alegra no haberme equivocado con ella… – Negando con su cabeza- Si hubiera prestado atención a los rumores…

-¡Vamos Li! siempre prestabas en un principio atención a los rumores. La diferencia radicó en que decidiste hacer casos a tus instintos y no a los chismes.

-¿Por qué te marchas? Pensé que no era necesaria mas que la presencia de Sakura y eso no será hasta dentro de unas semanas.

-Han invitado a un grupo de los ejecutivos de la empresa.

-Tú no necesitas asistir. Tú diriges la división de Londres.

-No últimamente. Hay otra persona en mi cargo que está haciendo un gran trabajo…- Ahí Eriol no evita ver una bandada de chiquillos de diversos tamaños que cruzan tras Shaoran armando un escándalo mientras a su amigo chino se le creaba una enorme gota en su cabeza. –Linda pandilla.

-Ni me lo digas: llevo dos días aquí y estoy al borde del suicidio. – Exhalando con exasperación.

-¿De que hablas? Son encantadores- nuevamente son interrumpidos por los chillidos descontrolados de los chiquillos que jugaban. – Tu padre debe de sentirse dichoso entre todos sus nietos.

-Ahora mismo descansa en unas de las habitaciones mas aisladas. Por suerte… – Al ver la mirada algo intrigada de Eriol admite.- -No está muy bien de salud.

-Lo siento. Caramba… no lo sabía. Sakura no había dicho nada. Solo dijo que se retiraba del negocio.

-Aun no es pública la noticia. Por eso pediré enorme discreción de tu parte.

-Claro que la tienes. ¿Cuándo vienes?

-Pronto – Dice Li ahora viendo que estaba solo.- Quisiera que fuera mañana pero aun debo de esperar dos días mas.

-¿Y eso?

-Asuntos familiares… – y cambiando de tema añade.- Ahora que estarás en Japón ¿Pretendes visitar a Tomoyo?

-Si. ¿Por qué? – Pregunta de manera curiosa.

-.Solo que he sabido por las noticias que leo que su madre no está muy bien de salud. No ha respondido un solo de mis mensajes y espero que todo esté bien.

-No te preocupes. Le haré llegar tus saludos. –Notando que Shaoran no tenía ningún interés romántico en su amatista.

Shaoran se distrajo y Eriol nota una mujer que se aproxima en la video conferencia. Shaoran dice – Oye, tengo que dejarte ya.

-¿Quieres que le mande a Kinomoto besos de tu parte? – Pregunta divertido.

-Ni se te ocurra- Dice frunciendo el ceño y mostrando su posesiva actitud en la ojiverde. –YA me comunicaré con ella.

-Hasta luego- Dice Eriol cortando la llamada.

Shaoran respira profundo y mira a su hermana Shiefa .- Gracias por prestarme tu ordenador.

-No es nada Xiao Lang. – Dice sonriéndole.- Aquí está – Dice extendiendo una caja de madera con unos detalles en relieve en forma de flores y palabras en chino. – ¿Qué es lo que buscas en realidad?

-Las joyas de madre- Dice Shaoran distraído observando la ornamentación y los detalles del cofre.- ¡Cielos! No lo había visto en años y parece el mismo.

-No lo dejo tirado por ahí como puedes creer… – Dice su hermana haciendo un puchero.- Madre te lo dejó a ti en su testamento y he cumplido mi parte en guardarlo.

Shaoran abre el joyero para examinar el contenido.  El tiempo no parecía haber caminado dentro del tapizado color lavanda del interior. Los detalles interiores del mismo parecían haberse congelado en el tiempo: era tal cual lo recordaba. Habían contenedores pequeños para cada una de las joyas de la difunda Yelan Li.

Abriendo uno de los contenedores encontró unos preciosos pendientes de oro con una piedra de color verde rodeados de diamantes. –Aquí están…- dice sonriendo a Shiefa. – Son idénticos a los ojos de Sakura…

-¡Entonces no son exageraciones de Fuutie! En verdad estás enamorada de esa chica llamada Kinomoto…

Shaoran se sonroja intensamente cuando su hermana comienza a abrazarle como si fuera un peluchito de felpa y decir incoherencias como “Ahhh que tierno. tan pequeño hermanito no tan pequeño y adorable criatura” que ponía en mucha duda el hecho que fuera un hombre de veinte tantos años y cualquiera que no lo viera pensaría que ella alaba un niño pequeño.

-Basta Shiefa… ¡basta! – dice Shaoran tratando de librarse de su abrazo.

-¡Estoy loca de ver a Sakura!

-.¿Como? ¿Acaso no la conoces?

-La conocía siendo Sakura Kinomoto…- dice guiñándole el ojo.- ¡Ahora es no menos que la novia de mi hermanito querido! – tomándole por la mejilla.

-¡Shiefa, por todos los dioses, basta! – dice Shaoran exasperándose y rojo por la actitud de la joven que no distaba de la misma actitud casi presente en todas las hermanas Li.

-¿Qué le haces a Xiao Lang? – Pregunta Femeei entrando a la sala. – ¡Vaya! Le trajiste la caja de Madre.

-Claro que si. Xiao Langcito  la pidió específicamente…- dice ella emocionada con estrellas en sus ojos.- ¡Se la obsequiará a la chica Kinomoto!

Femeei observa a su hermano de manera curiosa antes de lanzar un chillido a pesar que Xiao Lang dijo.- No es el cofre… son los pendientes…- pero no llegó a terminar pues la recién llegada solo previó para abrazarle también por el cuello mientras su otra hermana se lanzaba también a abrazarle nuevamente.

-Esto no es normal…- murmura Li por lo bajito mientras sus hermanas comenzaban a alabar al joven Xiao Lang y decir que bonita pareja hacía con Sakura y por ahí iba la conversación mientras resignado el joven se imaginaba la expresión en el rostro de la ojiverde cuando le regalara aquellos pendientes.

-Parece que vientos favorables vienen a nuestro encuentro Señor Hien- dice Wei quien pasaba al lado de su señor y ambos cruzaron por la habitación en donde dos de las Lis mimaban a su hermano menor.  Hien se mueve con ayuda de un bastón.

Hien asiente en silencio para añadir.- Pero ¿Por cuánto tiempo? – Mirando al techo.- Sabes que el día mas claro puede desatarse una tormenta y solo cuando la tenemos encima es que decidimos que vamos a hacer.

-¿Acaso teme que se venga algo malo?

-Estoy a punto de morir… cualquier día de estos mi amada Yelan vendrá por mi…- dice sonriendo con tristeza- Tal vez este acto con Xiao Lang los cielos me hagan merecedor de tal privilegio y solo me alegra en verlos juntos y alegres… que Xiao Lang tenga una mujer buena a su lado… justa y correcta. Alguien a su medida.

-¿Crees que la Señorita Sakura es tal mujer, señor?

-¿Tu no lo crees así?

-No me malinterprete mi señor, pero estoy de acuerdo con usted. Pero también al ser tan indicados los problemas nunca faltan por aparecer en parejas como ellos.

Hien asiente con melancolía escuchando al fondo los gritos de sus nietos quienes jugaban lejos y ajenos de la conversación de los adultos de la casa.

-Es muy posible. Las pruebas estarán ahí. Ahora el deber de ellos será saber superarlas. Todo claro a su debido tiempo.- Dice observando a la multitud de niños congregados bajo el árbol de cerezo del patio.

*-*-*-*-*-*-*-*-*-*-*-*-*-*-*-*

Sakura estornuda nuevamente sintiéndose un tanto extraña. -¿Te irá a dar gripa? – Pregunta su padre observándole mientras ella recoge los platos.

-Es lo más probable. He escuchado que anda un resfriado por toda la empresa. Tal vez me contagiaré.

-Tienes que cuidarte hija. Mira que apenas tocaste tu cena esta noche. –Dice Fujitaka preocupado y observando a la joven con cierta melancolía. – Sakura… hija. Creo que debemos hablar…

-¿Hoe?

-No llegamos a hablar muy bien días atrás.

-Lo se. Pero con la ausencia de Misa, Shaoran y ahora Eriol, he estado muy ocupada… – Dice observando a su progenitor una vez coloca los platos en el lavabo. – Creo que es eso lo que me tiene con acidez estomacal.

Fujitaka le observa enigmáticamente mientras la chica termina de recoger los restos de comida y limpia los platos mientras los coloca en el lavabo.

Mientras su padre la observa la joven piensa en aquella noche, la última que estuvo con Shaoran. ¡Como le extrañaba!  Su mirada se pierde en los recuerdos de aquella noche que llegaron al departamento del joven y una conversación normal entre dos adultos se convirtió en una danza de besos y caricias que lentamente el joven ya si camisa empuja a la ojiverde a su cama en la habitación.

-Shaoran…- Dice ella entre besos muy acalorada. Las manos masculinas le seducen con confianza mientras recorren la piel cubierta en ropas mientras él ya se haya sin camisa.

Alguien-Cap15-Te adoro con locura- Dice él entre besos. – Tú eres la única que parece comprenderme- dice cerca de su boca. – La única que sabe sacar lo mejor de mí… – Besándole con premura y luego añade acariciando su rostro – Quien sabe quien en verdad soy.

-Quisiera que estos momentos a tu  lado duraran por siempre y para siempre- Dice ella acalorada viendo la mirada encendida de deseo en los ojos chocolates.

Este sonríe ajustándole contra su cuerpo y notándose aun más su avidez. –Y yo… yo también mi Cerezo.

-¿Shaoran? – Pregunta ella mientras es desvestida en la penumbra de la habitación que ambos entraban.

-¿Hmmm?

-¿Me quieres? – Ahí el detuvo el desbotonar de la falda plisada que lleva la joven.

-¿Qué dices?

-Que… que si me quieres…aunque sea un poquito.

Shaoran guarda silencio unos segundos y ella espera su respuesta pese a que no lo hace inmediatamente. Siente el roce tibio del dorso de la mano masculina en contra de su mejilla.- Sakura: Yo te amo… Te quiero mucho. Mas que a mi vida incluso… -Haciendo una pausa para aferrarle con mas fuerza mientras la mirada soñadora de la hija de Fujitaka es mas intensa contra su rostro.

Shaoran está sonrojado: nunca había abierto su corazón para nadie más. Incluso la guía con lentitud sin quitarle las ropas hasta la cama y continua.- Te dije aquella mañana que… bueno esa mañana… que esto no es un juego. Siento algo muy intenso… diferente… nuevo para mí y no estoy dispuesto a perderlo. ¿Confías en mí?

-Claro que si- – dice ella emocionada ante sus revelaciones. Acaricia su rostro con devoción y los ojos llorosos. – Se que no juegas conmigo Shaoran… pero llevamos bueno…- sonrojándose.

-Te comprendo: no somos como muchos que se casan y luego comienzan a intimar. Pero nada en nuestra relación es normal… excepto que te quiero mucho Sakura. – Haciendo una pausa- Si te molesta que seamos tan físicos, estoy dispuesto a esperar cuanto tú quieras.

Sakura asiente en silencio y dice- Yo te quiero Shaoran…

El asiente besando su frente y pregunta.- ¿Te sientes incomoda si nos vamos a la sala y nos ponemos a ver televisión? ¿Cómo una pareja de novios?

Sakura asiente sonriendo. A lo que él añade. – Estoy dispuesto a demostrarte que no solo lo físico me interesa en nosotros. – Poniéndose de pie y ayudándole a levantarse. -¿Sabes? Deberíamos considerar salir mañana… solo nosotros…

-¿Mañana?

-Si. A la costa. Saldríamos en la moto y…

-¿Motocicleta? ¡Shaoran Li no puede ir en motocicleta a la costa!  ¡Una motocicleta!

-Corrección: Shaoran Li y Sakura Kinomoto irán en una motocicleta a  la costa- Dice dándole el frente y sonriendo.- Es un lugar precioso y te agradará… lo prometo.

-¿Cómo… una cita?

-Exactamente una cita. – Dice el sujeto abrazándole al ambos sentarse delante del televisor y comenzar a pasar canales una vez el se coloca su camisa y la hala hacía a él para acurrucarla contra su pecho.

Suspira con ensueño al recordar aquella maravillosa sensación de cruzar la autopista con la tibia espalda de Shaoran contra su cuerpo. Debe de admitir que pese a la idea no es la más grandiosa del mundo, si fue una experiencia fantástica que le demostró que la relación con Shaoran traspasaba cualquier interés meramente físico.

Y estaba segura de que él le amaba.

Mientras Sakura está inmersa en sus pensamientos, su padre no le quita los ojos de encima mientras la observa ensimismada con una sonrisa dulce y soñadora al mismo tiempo. Sakura es mucho mas madura que cinco años atrás: su juventud estaba más latente que nunca y la belleza de su madre surgía día con día y no solo eso.

Podía notar la mirada tan feliz de la joven que le asemejan tanto a los recordados de su amada Nadeshiko.

Entonces no evita recordar como días atrás Sakura le llamó por teléfono.

-¿Cómo que llegarás tarde? ¿Más tarde?

-Si papá. No te preocupes. Prometieron llevarme a casa.

-Sakura: no creo que esta ciudad sea más segura que Tomoeda. Nunca andabas tan tarde en la calle.

-¡Papá! Estaré en casa antes de las dos. Solo que…- hesitando continuar.- No te preocupes, no llegaré sola. Pero te recomiendo que no te quedes esperándome.

Fujitaka conocía tanto a Sakura que sabía que algo pasaba: algo inusual pero tenía que ver en su cambio.
Cambio como mujer.

-Está bien hija. Confío en ti y tu buen criterio. Por favor, cuídate mucho.

-De acuerdo. Te quiero papá- Dice colgando la llamada.

Pero Fujitaka no se fue a dormir. Esperó sentado en la sala hasta que escuchó pasos que se aproximaban al pasillo del apartamento y observó su reloj: dos treinta de la mañana. Escuchaba la voz apagada de alguien que decía algo y Sakura respondía.- Te prometo que mañana hablamos. Hablaré con él. – En aquel momento la de ojos verdes abre la puerta, mira adentro las luces prendidas y nota al varón sentado delante de la misma. Estupefacta  no evita sonrojarse intensamente al decir.- ¡Papá!

Fujitaka la observa detenidamente y sabe que Sakura ya no era una niña pequeña. ¡Cuánto había crecido! Pero la presencia de un rostro apuesto y no tan desconocido para el hombre fue lo que no le sorprendió pero si le daba curiosidad.

Conocía a Hien Li para saber que este quien acompaña a su hija en aquellos instantes era su hijo.

-¿Papá? ¿Qué haces despierto a esta hora? – Pregunta Sakura notablemente nerviosa. –Te dije que no tenías que esperarme…

-No tenía sueño y decidí esperar de todas formas- Dice observando a su hija. De ahí mira al varón. .- Buenas noches.

-Buenas noches señor- Dice Li permitiéndose avanzar al interior del departamento y saludar respetuosamente- Li Xiao Lang. Gusto en conocerle.

-Kinomoto, Fujitaka.

-He escuchado mucho de usted.

Fujitaka observa el semblante del joven y algo en sus ojos le inspiró cierta confianza: pese a que su hija se había puesto morada de repente y se notaba a punto de darle un ataque.

-Y de usted señor Li. – Dice Fujitaka. –Todo bueno permítame añadir.

-Lamento mucho haber traído a su hija a esta hora- Dice Li respetuosamente ante la mirada interrogante de Fujitaka hacía Sakura (y esta aun seguía encerrada en sus pensamientos nerviosos)-  Nos distrajimos y el tiempo se nos pasó.

-Me lo imagino. – Dice Fujitaka lo mas cortés pero la idea que su “única Hija” (no importara su edad), estuviera con un hombre desconocido para él a tales horas de la noche no era su mejor imagen. – Pero… Me encantaría que volviera para cenar con nosotros… si puede señor Li.

-Shaoran por favor. Y si, me encantaría- dice el sujeto respetuosamente y observa a Sakura con intensidad.- Hasta mañana Sakura.

Sakura asiente aun apenada sin atreverse a mirar a Li. Una vez Shaoran presenta sus respetos y sale por la puerta, se queda observando a su hija quien avergonzada murmura una disculpa y da las buenas noches saliendo despavorida  a su habitación.

-Sakura- Dice él llamando su atención.- Siéntate por favor.

Sakura se extraña ante el tono de voz algo serio usado por su progenitor. Aun así se sienta delante de él a lo que él le observa con gentileza en aquellos ojos castaños que le observan desde siempre como lo mas valioso de su vida.

-¿Y Shaoran Li?

-Está de viaje.  Vuelve pronto pero mientras tanto me toca todo el trabajo a mí. Y considerando que habrá una conferencia de prensa sobre la situación de Hien Li y su salud cuando ambos regresen, tenemos mucho trabajo por delante.

-Hija: no he tocado este tema contigo nunca tal vez por la confianza que siempre ha existido entre nosotros. Siempre has sido una joven bastante juiciosa no dada a los impulsos del momento… muy enfocada en tus objetivos. –Haciendo una pausa justificada- Tampoco he platicado este tema contigo ni siquiera cuando estabas involucrada con Yukito…  pero dada tu llegada el otro día tan tarde…o tan entrada la madrugada- hesitando continuar pero tenía que adquirir fuerzas- Aunque ya tengas veinticinco años…  Hija… ¿Acaso tu y Shaoran Li están involucrados… íntimamente?  Me refiero a si… ¿Han tenido relaciones sexuales?

Sakura abrió los ojos como platos horrorizada a la par que los colores se le subían al rostro.

-¡Papá!– Dice ella sumamente acalorada y baja su mirada a la mesa. Sentía sus mejillas arderle.

-Sakura, hija- dice él buscando sus manos.- No te sancionaré nada. Tienes edad suficiente para ser conciente que las decisiones que tomas ahora tienen repercusiones en el futuro… no conozco a ese joven lo suficiente para saber que esperar de él…

-Es un buen hombre papá-.Dice Sakura adelantándose.- Y me quiere.

-.Eso espero. Porque nunca has sido alguien que haga cosas por el simple hecho de hacerlas… – Dice con profunda seriedad.- cuando una es joven comete muchas tonterías. Tú nunca las hiciste.  Tal vez por la presencia de tu hermano.

-Nadie se atrevía a acercarse a mí con Touya alrededor.

Fujitaka la observa con atención. – Exacto. Admito que Touya siempre te mantuvo alejada de los chicos. Pero lo cierto es que tu misma tienes una intuición muy certera para saber siempre lo que te ha convenido siempre hijita. Siempre has sido una mujer muy hermosa… y nunca te has aprovechado de eso y de los hombres.  Por eso se… o supongo que este Shaoran Li ha sido el primer hombre con quien has tenido intimidad…

-¡Papá! – Dice ya púrpura y mareada. ¡Santo Cielo! ¿De cuando su padre habla de sexo delante de ella?
¿O con ella?

¡Nunca! su padre y ella nunca habían tocado aquel tema. Incluso cuando tuvo que hacer una investigación para una tarea sobre sexualidad humana tuvo la brillante idea de recurrir a uno de los libros de Touya cuando este estudiaba medicina…

Grave error.
Aun lo recordaba como si fuera ayer.

-¿Qué buscabas entre mis libros? – dice Touya al llegar y darse cuenta que Sakura tenía sobre la mesa dos volúmenes de biología. – ¿Qué es esto?

-Es un trabajo de la preparatoria. Sobre sexualidad humana… pensé que no te molestaría que buscara entre tus libros.

Solo eso bastó para que Touya dijera que él haría ese trabajo. Luego a Sakura le tomó mucho tiempo convencer a su profesor que en realidad ella había hecho ese trabajo a pesar que le tocó castigo: no solo el trabajo estaba muy bien sino también los términos que Sakura en su vida jamás había escuchado – todos términos médicos- que había sido tan técnicos que el profesor inmediatamente se dio cuenta que jamás una alumna de preparatoria armaría tales razonamientos.
Ni el mismo entendía la mitad de la información.

-Señorita Kinomoto: Este es un trabajo de nivel universitario. ¿Pretende decirme usted que esto lo hizo usted?

-Lo siento profesor. Por favor… permítame hacerlo nuevamente…

-¿Admite entonces haber plagiado la investigación?

-¡No! No señor.- Dice ella ya mortificada. –Escuche: tomé unos libros de mi hermano Touya (él estudia medicina) y cuando supo que estaba haciendo la investigación se ofreció ayudarme… yo misma tenía dudas (más cuando no entendí nada de lo que él decía allí). Le insistí que yo quería hacerlo pero no me dejó.

-Touya Kinomoto- dice el hombre pensativo.- Lo recuerdo cuando le di clases… Un momento ¿Es usted Sakura, su hermana?

Sakura asiente avergonzada.

-Ah ahora entiendo… su hermano la adora señorita… – Dice con una sonrisa a la jovencita.

-¿Hoe?

-Touya siempre ha sido un buen estudiante… pero tenía ciertos problemas de disciplina cuando se trataba de que uno de sus compañeros intentara pedir permiso para salir con usted- Sonríe con una gota en su cuello.- No dudo que la sobreprotege demasiado…

-SI… si señor.

-Señorita Kinomoto: le daré una nueva oportunidad pero esta vez tendrá que hacer una presentación oral para toda la clase- y mirándole a sus ojos sonríe tenuemente para añadir.- Esta vez vaya a la biblioteca por información señorita Kinomoto y no la biblioteca de su hermano.

-Gra…Gracias profesor.

-Tiene una semana para entregarme su reporte y preparar la presentación oral.

Sakura estaba tan inmersa en sus pensamientos y sus recuerdos de aquella ocasión que apenas, escuchó lo dicho por su padre.

-Es por eso… que creo que Shaoran Li es la persona tal vez indicada para ti- Dice sorprendiéndole pese al sonrojo intenso que adorna el rostro de su hija.- Nunca te he visto tan llena de vida antes como te vi aquel día que llegaste con él- palmeándole su mano.- Aunque si quisiera conocerle un poco mas.

Sakura emocionada por sus palabras sonríe a lo que le dice- Creo que le alegrará. Si bien me insistía que te presentara con él desde que llegaste aquí a Hong Kong.  Era yo la que me negaba… no encontraba que era el momento adecuado.

-Confiaré en tu criterio y en la primera impresión ocasionada por él.  Pero por favor, cuídate mucho… -Mirándole con intensidad a los ojos.- No puedo reprocharte ya abstinencia pero…

-¡Ay Papá! – dice sumamente acalorada y el rojo volvió a su rostro.

-Tienes que escucharme Sakura: – dice observando a sus ojos y levantando su rostro por el mentón.-Han cambiado mucho los tiempos.  Los jóvenes se involucran mucho en relaciones íntimas sin estar casados… y no es de ahora. Siempre se ha visto. La diferencia es que el mundo hay mas personas y todo se sabe…

-Lo se.

-Aunque por lo que me dices él te quiere no dudaré que sus intenciones son duraderas.  Pero por favor, anda con precaución… ¿De acuerdo?

Sakura asiente para que su padre se ponga de pie y le bese la frente con ternura.- Te quiero mucho- Dice ella.

-Yo también pequeña Sakura… yo también.

———————- Continuará.

¡ Comentarios, dudas, tomatazos, Eri kun – no bromeo con esto ultimo- a mis correos en Sakura_journal@yahoo.com y Crystal23@gmail.com
Hasta una próxima actualización
Crys.