Capitulo 14 – Secretos, virtudes y mentiras de la gran familia Li

El Presente Capitulo, el próximo y parte del anterior son eventos que ocurren en un lapso de una semana y simultáneamente a los protagonistas.

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I will not make the same mistakes that you did
No cometeré los mismos errores que tu
I will not let myself
No me dejaré
Cause my heart so much misery
Porque hay mucha miseria en mi corazón
I will not break the way you did,
No me daré por vencida del modo que tú lo hiciste
You fell so hard
Caíste con tanta fuerza
I’ve learned the hard way
He aprendido de la forma dura
To never let it get that far
De no dejarlo ir tan lejos
Because of you
Por Ti
I never stray too far from the sidewalk
Nunca me desviaba de la acera
Because of you
Por ti
I learned to play on the safe side so I don’t get hurt
Aprendí a jugar del lado seguro para no salir lastimado
Because of you
Por ti
I find it hard to trust not only me, but everyone around me
Encuentro difícil no confiar en mi, y a todos a mi alrededor
Because of you
Por ti
I am afraid
Tengo Miedo
Fragmento “Because of You”
Kelly Clarkson
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Nunca un viaje en coche había estado tan silencioso como el que ahora mismo compartían los tres adultos camino al departamento de Hien Li. Pese a que Shaoran no había dicho palabra desde que saliera de la sala de juntas de Diamantes Li, Sakura podía percibir una tensión notable en su persona: Su frente fruncida, labios sumamente apretados y el aferre con que le agarraba la mano era firme tanto así que llegaba a acalambrarle la mano; pero no se la retiraba.

Es notable que estuviera nervioso. Iba a ver al hombre que le dio la vida y quien por décadas estuvo ausente de la misma.  ¿Qué pensaba en aquellos momentos el joven a su lado?

¿Pensando que le diría? ¿Qué haría cuando lo viera? ¿De que hablarían?

Pero Sakura no era una vidente.  Y es que el hombre de quien está enamorada no pensaba en aquellos instantes en que le diría.

Pensaba en el ayer.  En mas de veinte años en donde siendo un chiquillo observó aquel rostro que solo tenía cara porque él leía los diarios. Observa la prensa viendo el apellido cuyo nombre compartía.

Ya no estaba en la ancha limosina camino al departamento del millonario. No estaba al lado de una hermosa mujer de ojos verdes quien continuaba aferrando su mano. Ya no recorría calles atestadas de vehículos y personas.
Simplemente navegaba en sus recuerdos.

—————————– Xiao Lang Li: dos años de edad.

“No debes de traicionar nunca a un ser querido Xiao Lang, cargas con tu conciencia toda la vida sucia, llena de remordimientos.”  existe una pausa de las palabras que no recuerda.

“Ma-ma.” Le observa el chiquillo muy inocente de todo lo que su madre le dice en aquellos momentos.

“No recordarás esto que ha pasado Xiao Lang” Sentía las lagrimas de su madre al abrazarle “Nunca lo recordarás. pero ha pasado una semana desde que él se fue” tomando un retrato en un portarretratos plateado y mostrándoselo al chiquillo. “él no permitiría ausentarse de tu vida. ¿Ves Xiao Lang? Es tu padre.”

“pa-pa”

“Si Xiao Lang. Tu padre”

Un hombre entra en escena y el chiquillo salta a sus brazos y lo reconoce como su tío. El hombre que últimamente pasaba más tiempo en su casa que nunca. “No debes de llorar”

“Creo que. Cometí un error” observa la inocente figura de su niño jugando con los bigotes del hombre.

“El error habría sido prolongar lo inevitable.”

“él me amaba.”

“Te quería. sabes que no siempre el amor solo de un lado es suficiente”  sentándose al lado de la dama aun con el pequeño en brazos y le palmea la mano con cariño.- “Luego verás que fue lo mejor”

“¿Lo mejor para quien? ¿Para él. para mí.para nuestros hijos? ¿Para quién si se puede saber? Xiao Lang pregunta todos los días por su papá. Fuutie llora todas las noches. No aceptan que. que.”

“Tienes que ser fuerte. Mostrar temple Yelan. si muestras debilidad tus hijos te imitarán y se mostrarán débiles” ella guarda silencio a lo que él agrega. “Mis sentimientos por ti deben de servirte de soporte. Son tiempos difíciles los que seguirán. y tenemos que adaptarnos lo mejor posible”

—————————– Xiao Lang Li: Cuatro años.

Las voces del fondo decían con compasión mientras el chiquillo no miraba en ningún lugar en particular del inmenso jardín. “No ha comido nada”·

“Alguien tiene que hablar con Fanren. El único apellido Li no puede perderse por la tristeza.”

“Nadie lo ha visto llorar”  dice otra mujer cerca. “Solo permanece callado. Incluso no lloró cuando.” haciendo una pausa para sonar su nariz.

“Es pequeño para saber por lo que pasa” Dice otra voz.

“Es un pequeño lobo. Sino supiera lo que pasara estuviera sonriendo. Pero míralo. ¡Se ve tan indefenso”

“¿Qué hará sin su madre”

Shaoran los escucha murmurar pero no presta atención a sus palabras. Bastante tiene con recibir las condolencias de familiares y amigos de su madre y demás parientes.

La casa estaba hecha un caos: Si solo tuviera un sitio donde no pensar. Donde llorar en libertad.
Donde estar solo.

“Lo sorprendente es que Hien Li no esté  aun aquí” – dice una de las mujeres con un acento de indignación.

“Lo se. Debería estar aquí. Es la madre de sus hijos por todos los cielos”

“Saben que Hien Li ahora mismo tiene otras mujeres que mantener. Aunque admito que ha mantenido a los chiquillos viviendo bien pero Faren pronto cumplirá la mayoría de edad”

“¡Por el chiquillo no los desamparará: Mantendrá a la chica mantenida hasta que se case! E igual pasara con sus hermanas”

“Escuché hablar al abogado de Li diciendo que la señora tenía un jugoso fideicomiso. Pero parte de ese dinero a su muerte ha ido a manos de Hien. Y ni hablemos previo a eso: parte del éxito en ascenso del señor Li viene por el dinero de Yelan”

“Eso mismo escuché. Lo mejor que le puede pasar ahora. Muchos dicen que sus negocios no andan nada bien. Aunque ha crecido su fortuna. pero ¡Todo se puede perder tan pronto!”

“Mira la pobre Yielan. Ni tiempo le dio para cambiar el testamento”

“Tuvo tiempo mas que suficiente. No se porque no lo hizo. No entiendo. Es como si quisiera que Hien fuera el salvaguardia de sus hijos”

“Yelan tuvo sus defectos como madre. Todos los sabemos pero era humana. Hien por sus hijos debía de venir.  Sino podía venir, debió hacerlo por el chiquillo. Necesita un padre ahora mas que nunca”

Shaoran continuaba observando al vacío. ¿Que le importaba lo que aquellas mujeres hablaran? Nada en absoluto. Solo eran mujeres tontas y caprichosas. Nunca le simpatizaron.

“Volar.volar lejos. madre” dice el chiquillo en su cabeza pero no se permite llorar mientras recuerda las palabras de una de esas mujeres .

“Xiao Lang”  Dice una voz familiar cerca suyo. Una voz que casi siempre ha estado junto a él.

“¡Tío!” Dice el chiquillo levantando la mirada al hombre que está arrodillado frente a él. ¿Cuando fue que llegó a su lado? Su rostro estaba desencajado. Profundamente entristecido. Sus ojos habían perdido la luz que siempre llevaban consigo desde que lo conocía.

“Xiao Lang: tengo que hablar contigo”  dice con pesar observando a las mujeres que seguían observando al hijo Li y ahora al recién llegado y cuchicheaban entre si. “Hijo: se lo que estás sintiendo.”

Shaoran niega con su cabeza con rotundidad. “No debió de morir. ¡Se olvidó que la necesito! Mis hermanas la necesitan.”

“Ahora tienes que ser fuerte.” le dice el hombre con gentileza pese a su negatividad. “Tienes que seguir adelante.”

“Solo quiero a mi mamá”  insiste el chicuelo con inocencia infantil. “Dile que vuelva. tiene que volver”

“Xiao Lang”

“¡NO! QUIERO A MI MAMÁ TIO. QUIERO QUE ME DEVUELVAN A MI MAMÁ” Sale corriendo con dirección a los enormes jardines mientras comenzaba a lloviznar.

—————————– Xiao Lang Li : Ocho Años.

“¿Qué crees que haces Xiao Lang?” escucha la voz de su hermana mayor observarle con estupefacción. “¿Qué haces leyendo esta porquería?”

Estaba sentado en un diván con un diario chino en sus manos. Lleva pantalones cortos y una franela acorde a la edad de diez años. Su hermana mayor lleva un traje chino tradicional blanco dado a que aun estaba de luto por cinco años por la muerte de su madre.

“Quería ver a padre” Dice el inocente chiquillo con un tono de voz seguro pero sus ojos denotaba una profunda tristeza aun por la muerte de su madre. “Quería ver como era. y.”

La adolescente le quita el diario con violencia y lo vuelve una pelota de papel. Luego observa a su hermano para decirle. “Ya deja de sentir pena por no tenerlo aquí Xiao Lang. No necesitas lo que nunca has tenido. ¡Recuerda lo que le hizo a nuestra madre!”

“¡Lo se Fanren! ¡Claro que lo se! Pero escuché tantas cosas.”

“Madre estaría sumamente decepcionad de ti. Te pidió que fueras fuerte por ella. Te pidió que no lloraras lo que no tenías.”

“¡No comprendes Fanren! No eres como yo”

“Robaste el diario que estaba en el escritorio de tío. ¿Cómo te atreviste?” dice molesta lanzando el bollo de papel del diario a una esquina de aquella habitación. “¡No tienes porque buscar consuelo en una imagen Xiao Lang! Busca consuelo en todo lo que madre hizo por nosotros”

“.”

“¡Tu mismo nos dijiste que lo odiabas Xiao Lang! ¿Por qué te apegas a saber como es? ¡Recuerda que madre murió y jamás lo hemos visto antes y después de eso!” dice al cabizbajo jovenzuelo sentado en el suelo.

“Ustedes lo recuerdan. Yo.” Ahí es callado por una sonora bofetada y en aquel momento ve a su prima Meiling al entrar con Wei.

“¡Li Fanren! ¡Basta!”  Dice Meiling avanzando con un rostro incrédulo y molesto. Se coloca al lado de su primo y con gesto enojado mira a su prima y le comienza a dar con arrebato mientras sus dos coletas infantiles se movían al compás de sus golpes. “¿Cómo te atreves a golpear a Xiao Lang?” Fanren no le cuesta mucho detener a su prima quien ahora trataba de darle de patadas “¡Es Xiao Lang! Nunca te ha hecho nada ¡Es un gran hermano! Eres una abusadora de menores Fanren.¡Deja que se lo diga a las otras!”

“Señorita Meiling: Deje a la señorita Fanren” Dice Wei con su actitud pacifica sin ser escuchado por la chica de cabellos largos quien continuaba pegándole de patadas a Fanren sin poder alcanzarla.

“¡Es una abusadora Wei! Mira como abusa del pobre Xiao Lang”

“Meiling, basta” dice la voz del varón y Meiling inmediatamente se detiene volteándose a su primo. Ya se había puesto de pie: Aunque sus ojos estaban secos si mostraba un dolor notable que Fanren observó y se arrepintió de haberlo abofeteado.

¡Era su hermano adorado! El único varón y el más pequeño. ¡La luz de los ojos ante todas las Li!

“Lo hiciste porque parezco débil. Sueno débil.” dice Xiao Lang con una madurez demasiado precoz para tener solo diez años. “Soy el hombre de la familia. debo de cuidarlas a ustedes. no al revés. Se lo prometí a madre.”

“Señorcito Xiao Lang” Dice  Wei sorprendido por su actitud Madura para alguien de tan corta edad. Aun tenía el rojo en su mejilla de la bofetada propinada por su hermana mayor.

“Prometí a madre no llorar por su ausencia. Pero también le prometí a su cuerpo sin vida que jamás llamaría el nombre de aquel que nos dio la vida. Y que jamás sería como él” Dice con un tono de voz grave y su hermana lo miraba  a los ojos “Ahora que leí lo que dicen de él noto porque madre no lo odiaba pero no lo quería a nuestro. a nuestro lado”

“Señorcito Xiao Lang” Dice el fiel mayordomo anonadado.

“Xiao Lang” Dice Mei melancólica.

“Te lo agradezco” Dice con seriedad a su hermana haciendo un saludo respetuoso. “Por un momento olvidé cual es mi lugar y la promesa a Madre” Dice Li unos segundos después. “El se ha olvidado quienes somos. Solo está amasando dinero. y chicas”

“¡Un momento Joven Xiao Lang!” Dice Wei alarmado viendo a ambos hermanos Li. Se coloca en medio de ambos para decir con aprensión “Su padre no ha descuidado su educación, su bienestar y el mantenimiento de esta casa. El provee para sus hijos”

“El dinero no es lo único en este mundo” Dice Xiao Lang sorprendiéndoles una nueva vez por su grado de madurez a tan corta edad. “Tío habló. él llamó que quería que yo fuera a vivir con él. Pero no es vida lo que lleva. Tío se negó y tampoco ha venido a vernos”

“Exacto.  Ni te preocupes o pienses en alguien a quien no le debemos nada. Preocúpate por nosotros que nos tenemos unos con otros. Los que estamos en esta casa es lo único que debe de preocuparte. Eres el varón de la familia. Tuviste la desventaja de ser el menor y aun así tienes una gran responsabilidad sobre tus hombros que debe de llevarse a cabalidad” Dice la conservadora hija mayor de Ieran Li.

“Podemos  servirnos de soporte uno al otro. pero eres tu él varón de la familia. En ti cae nuestro Legado como hijos de Ieran Li. Olvidándonos de quien somos hijos. Preocupándonos por nosotros mismos y no viendo atrás” Dice el jovenzuelo. Ahora observando a Wei declara “Dile a ese señor que conocemos como nuestro. Padre. que su presencia no es bienvenida en nuestra casa.  Cuando decida retirarnos su apoyo financiero puede hacerlo. Recomiendo que si quieres permanecer en nuestro servicio eres libre de hacerlo así como ir con él” Sorprendiendo al mayordomo. El señor notaba con estupor como la mirada de Shaoran cambiaba con cada segundo que transcurría y cada palabra que salía de sus labios “También hablaremos con el tío: no tiene que sacrificar su vida y su negocio fuera de Hong Kong por nosotros. Madre está muerta y ahora soy el hombre de la casa” lanzando una última mirada al diario que Fanren quitó de sus manos para finalmente salir de aquella habitación con la frente en alto.

Las hojas de las plantas del jardín se arremolinaron a una velocidad vertiginosa dando vueltas incesantes. así como es la vida misma: pasa el tiempo y no nos damos cuenta hasta que parpadeamos.volviéndonos mayores. adultos y pequeños adultos en un mundo adusto, frío y práctico.

Diez años pasarían y en aquel momento ya no hay un chiquillo sino un jovenzuelo con el cabello un tanto largo que caía por su barbilla mientras que unos mechones cubrían sus ojos. Ahora estaba terminando de empacar cuando unos toques débiles en la puerta llaman su atención. Estaba dejando atrás un retrato de su madre y sus cuatro hermanas además de un retrato de él junto a una chica de pecas sutiles y coletas azabaches que se empecinaba en abrazarle,  pese a que él permanecía muy serio.

“Adelante” dice la voz grave de un casi adulto Li. A la habitación ingresa la chica del retrato pero mas madura. “Mei.”

“¡No quiero que te marches!” Dice abrazándose a él como miles de veces antes y haciendo que surja una gotita en la cabeza del varón. “¡Xiao Lang no me dejes!”

“No me voy para siempre. Estaré de regreso dentro de cuatro meses.” Dice algo aturdido por la expresión de melancolía de su prima. Expresiones que a veces le exasperaban. “Meiling. suéltame. tengo un autobús que tomar”

“¡Promete que no saldrás con nadie estando allá!”

“Mei: no tengo intenciones de salir con nadie. Voy a estudiar.”

“Esas mujeres son unas trepadoras. ¡No sabrás defenderte de ellas!”

“Creo que sobreviviré”

“Me prometiste que nos casaremos. Nos casaremos. pero ¿Por qué no hacerlo cuando vuelvas?”

“Tienes que confiar en mi tanto como confío en ti” Dice Shaoran muy serio.

“Confío en ti. ¡Es en ellas que no me fío! ¡Ya se! colócate un anillo en tu dedo”

Shaoran rueda sus ojos pidiendo piedad y misericordia al cielo por semejante mujer. Pero aun así él había prometido en cuatro años casarse con ella.
Porque una promesa era una promesa. ¿No?

“No necesito anillo. Y podremos escribirnos siempre.”

“¿Todos los días?”

“No tanto Mei. Estaré muy ocupado con mis estudios”

“¡Cuánto te extrañaré Xiao Lan! Deberías permitir que Wei vaya contigo!”

“Eso si que no. El acuerdo era Wei viviría con nosotros hasta que cumpliera los dieciocho y me marchara a la universidad. Las demás sabrán defenderse solas”

“Creo que si le pidieras a Hien.”· Ahí Meiling se arrepintió de aquella oración. La mirada de Shaoran se volvió fría, decepcionada y distante al poquito de calor que irradiaban. “Lo siento.”

“¿Cuántas veces tenemos que hablar de lo mismo? ¡No soporto la mención de su nombre en mi presencia!”

“Xiao Lang”

“¡Estoy harto de escuchar las burlas de mis compañeros! Estoy harto de que digan “¿Eres pariente de ese Li Hien? ¡Eres igual a el! ¿Cómo ser igual de alguien que no he visto en años?”

“Tengo que admitir que el parecido físico es notable”  murmura la chica con un gesto nervioso.

“¿Qué?”

“Bueno.” Dice algo nerviosa y arrepentida de haber dicho eso “Es que. ¡Son iguales.! Físicamente al menos.- agrega rápidamente y nerviosa.-  Solo que él es mayor que tu.”

“¿Cómo demonios lo sabes?”

“¡Sale en muchos tabloides. Le han vinculado con muchas actrices y cantantes del medio Xiao Lang” Viéndole ponerse de pie abruptamente y dar una patada a un baúl al otro lado “¡Xiao Lang Cálmate!”

“¡Jamás seré como él!  Me juré por mis ancestros que jamás sería como ese hombre.

“¡Pues lo lamento mucho porque eres el retrato de tu padre!” Dice Mei desafiándole. Coloca sus brazos en forma de jarras para decir. “A pesar de lo que digan tus hermanas yo tengo que decirte la verdad. ¡Tu vida no gira alrededor de tu padre pero no puedes negar quien es él! Eres su hijo. ¡Te guste o no!. Nunca los ha descuidado: tuvieron la educación de primera. Una casa enorme que vivía hasta que Fanren se casó. Ahora que tus hermanas mayores ya se marchan y vives con Fuutie quien se va unas semanas mas adelante, no tuvieron una vida miserable. ¡No ganará el premio del padre del año pero si estuvo presente para muchas cosas Xiao Lang! Es mas de lo que puede decir la mayoría de los hijos. Y tal vez, solo tal vez él no ha sido tan feliz como tú lo has sido con tus hermanas y todos aquellos que te queremos. Sin embargo es posible que. él se encuentre arrepentido.”

Shaoran le escuchó hablar y algo en su ser tuvo cierta pizca de compasión por Hien Li. Inmediatamente se recompuso para decir con voz firme y no dada a réplicas por parte de su prima. “Perdono tus palabras por ser querida para mi y no les prestaré atención. Con respecto a Hien Li diré esto y no volveré a repetirlo: Él traicionó nuestra confianza. su deber de estar allí para madre. ¡Solo por tener sus convenientes amantes y queridas. Tal vez no se que le impulsó dejar nuestra madre pero si se que no olvidaré. no olvidaré las lagrimas de mis hermanas. no olvidaré el día del funeral.”

“¡Recuerdas eso!”

Shaoran se puso de pie sin decir palabra y finalmente se retiró de la habitación sin ver atrás.

Después de todo, mirar atrás no resolvería nada.
De ahí en adelante se embarcaba en su vida solo.

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La llegar al estacionamiento de la lujosa torre de departamentos y se adentran a la oscuridad del parqueo soterrado es que Shaoran despierta de sus pensamientos. ¿Cómo fue que llegaron tan rápido allí? ¿Era aquel lugar donde vive Hien Li?

Ayuda a bajar a Sakura mientras Wei les sujeta la puerta. Ambos se dirigen en silencio acompañados del mayordomo; se escucha la música constante del aparato mientras van ascendiendo por el aparato pero siente que sus manos le sudan. Observa a su lado a Sakura quien no iba de su mano pero parecía estar algo pálida.

-¿Ocurre algo malo? -Pregunta Shaoran inquieto.

Sakura sonríe tenuemente y niega con su cabeza. ¡Ya de por si estaba el hombre sumamente nervioso! Debía de admitir que ella también lo estaba.

No había visto a Hien Li desde un tiempo ya. Aunque Shaoran pareciera calmado para los otros, para ella se notaba nervioso. Y pareciera que su nerviosismo era contagioso.

El día había sido muy agitado y se sentía como si hubiera corrido una maratón: sumamente cansada, con dolor profundo en sus pies y un deseo terrible por irse a casa a dormir.

Pero no iba a renunciar a una invitación de Hien Li.

Cuando el timbre del piso indicado sonó, ambos jóvenes saltaron súbitamente. Wei no les dijo nada y los tres se encaminaron hasta la puerta de caoba al fondo del pasillo. El mayordomo andaba con una llave y no dudó en abrir para darles paso a los jóvenes  hacía el salón, y dice con gesto amable.- Creo que será correcto que usted entre primero, señorita Sakura.- sorprendiéndoles a ambos.- El señor Hien desea hablar con usted.

-¿Entrar?

-Está en su habitación. -Admite el hombre y se nota su lamento al decir aquello cuando vuelve a hablar-. Desea cruzar unas cuantas palabras.

-Pero.- Observando a Shaoran.

-Me temo que quiere hablar a solas con usted- Shaoran los observa a ambos y dice con gentileza- No se preocupe: el señorito Shaoran  esperará aquí y procuraré darle algo de tomar. o de comer.

-Entiendo- Dice la muchacha comprendiendo la solicitud de Wei. -Creo que volveré ahora entonces.

-Aquí esperaré Sakura- Dice Shaoran tratando de sonreír pero no puede.

-Por aquí señorita- Dice Wei indicándole el camino. De todas maneras, Sakura jamás había avanzado más allá del recibidor, el tocador de visitas y la cocina del lujoso y amplio departamento.

Caminaron un buen trecho del pasillo que tenía puertas en todo su extremo. Wei no dijo palabra y Sakura no le interrumpió. Cuando llegaron a la última puerta del pasillo en aquellos instantes salió una señora de rostro tosco con vestimenta de enfermera.

-Acabo de ayudarle a bañarse.

-Muchas gracias.

-No puede agotarse.- advierte la enfermera.

-El señor Hien mandó a llamar a la señorita Kinomoto y su hijo. – Dice con don autoritario pero no dejando de sonar gentil.- Tendrá fuerzas para atenderles.

La mujer se marcha por el pasillo y Wei toca dos veces antes de ingresar diciendo.- Señor: la señorita Kinomoto está aquí.

Sakura espera la indicación del anciano para ingresar a la habitación. El tamaño de la alcoba era muy amplio: tapizada totalmente en blanco daba intensiones de delicadeza, pureza y verdad en su persona.  La cama era sencilla para el tamaño de la habitación y sus proporciones. Había una cómoda empotrada en un lado de la habitación y del otro lado un escritorio con varios papeles y Sakura pudo divisar unas viejas fotografías. Cuando se acerca al lecho del hombre es que sus ojos comienzan a divisar a quien conoce como Hien Li.

Había perdido mucho peso. Demasiado para su gusto: parecía demacrado; había perdido parte de su cabellera café y que decir pareciera como si veinte años se hubieran consumido su porte varonil y maduro abriéndole paso a alguien que parecía a un paso de la muerte.

Sakura trató de mantener su compostura pero su mirada flaqueó delante del ojo inquisitivo de quien yacía en cama quien dijo con seriedad pero gentileza. -Sakura: Cualquiera creería que has visto a un cadáver en vida.

-Señor. Señor Hien.

-Sakura: Tranquilízate.- dice indicándole a Wei que coloque una silla al lado de su lecho.-  Estoy mas o menos bien.

-No puedo. no puedo. no estaba así cuando. – Hipa con tristeza.

-Calma querida. te he conocido por ser una persona con unas actitudes y aptitudes solemnes en situaciones difíciles. Necesito que seas esa mujer por estos momentos.

Sakura asintió en silencio pero sentía la garganta cerrada y un peso enorme en su corazón: la joven se sentó en la silla puesta por Wei y miraba aquel rostro recordando la primera vez que se entrevistó con el hombre.

¡Le parecía el hombre más interesante del mundo! Jamás le había pasado cosa parecida.  Un hombre maduro, guapo y gentil. Era el hombre adecuado para cualquier mujer. Incluso llegó a sentirse atraída por él pero luego se dio cuenta que era una profunda admiración.

No se sentiría nunca como se sentía en aquellos momentos por Shaoran Li.

-Sakura: he hablado con Wei y está de acuerdo en ayudarte a publicar un comunicado a la prensa anunciando mi enfermedad. – Dice sorprendiendo a la ojiverde.- Es una sorpresa que la noticia no se ha filtrado hasta ahora en la prensa.  Ahora tomando en consideración que se han mantenido sumamente ocupados con Kaho Mitzuki y Tomoyo Daidouji. que no se han percatado de lo que verdaderamente pasa y mis ausencias en la empresa. O en cualquier evento, en todo caso.

-Señor.

-Sakura: necesito que seas fuerte- Dice nuevamente notando la voz entrecortada, la caída de los hombros femeninos y las lagrimas que ya se asoman en los ojos que siempre había visto como vivaces y llenos de alegría. – Te necesito ahora más que nunca.

-Es que. usted. no se ve. bien señor.

-Es el cumplido más elegante que he escuchado. Bueno tuyo y el de la enfermera que me atiende- guiñándole el ojo.- Acaba de decirme que tengo cualidades que su esposo carece. claro lo dijo mientras me ayudaba a tomar un baño.

Sakura comprende su doble sentido y no evita sonrojarse a la par que sonríe sin poder evitarlo.-Señor: ¿Cómo puede estar tan .

-¿Resignado? Sakura: no tengo nada a que temer. He realizado todo lo humanamente posible para combatir la enfermedad y extender mí tiempo de vida hasta que Xiao Lang y tú estuvieran preparados.

-Y lo está: Shaoran está listo para asumir control de las empresas.

-Me alegra saberlo. No pude dejarle en mejores manos. Pero. necesito saber ¿Estás enamorada de él?

Sakura no se esperaba esa pregunta tan de repente. ¡Menos de él! Se queda observándole unos instantes antes de adquirir un sutil calor en sus mejillas.

-¿Sakura?

-.Si. Si lo estoy.

-No dudo que él lo esté de ti – Sonríe complacido. Cierra sus ojos unos momentos.- Dudaba por un momento. pero ahora. se que Xiao Lang está abierto al amor. a perdonar. -Abre sus ojos nuevamente mostrando la gentileza y el cariño que los mismos ojos heredados de su hijo le mostraban en muchas ocasiones últimamente.

Sakura le observa sorprendida y por supuesto algo perturbada.  Trata de preguntar pero tartamudea un par de veces para finalmente interrogarle con el ceño fruncido. -¿Me va a decir que usted planeó que nos enamoráramos?

-Digo que esto fue un bono extra. -Dice sorprendiéndole.- En un principio concebí todo esto como acto meramente egoísta para la familia Li. Necesitaba a Xiao Lang en la dirección de Diamantes Li. Necesitaba que el patrimonio de su madre no fuera a dar en manos de liquidadores y los accionistas mayoritarios.

-Pensé que la empresa y sus acciones mayoritarias pertenecían a Xiao Lang.

-Una parte de ellas, si. Otra parte a sus hermanas (pequeños montos pero si, son beneficiarias).  Pero  hay riesgos en todo esto como en los negocios. Primero, tenemos accionistas que podían de un momento a otro apropiarse de argumentos legales para quitar a Xiao Lang y sus hermanas de las acciones si este no se vinculaba íntegramente a la corporación. Obligatoriamente y para que su legado fuera asegurado, me aseguré que para mi muerte Xiao Lang o cualquiera de las hermanas Li, estuviera en la dirección de la empresa.

-No entiendo señor.

Hien comprende  su duda. – Aquí voy con la segunda parte de mis razones: Hace un poco más de veinte años tuve problemas financieros. Para salvaguardar esos problemas tuve que recurrir a varios préstamos.  Entre ellos una fuerte suma proveniente de la herencia de mi esposa. La madre de Xiao Lang.  Cuando ella murió me aseguré mediante un contrato que para mi muerte o mi retiro uno de mis hijos debía de asumir la dirección de la empresa o perderían el dinero.  De todas maneras la inversión de la madre de Xiao Lang está aquí y la empresa es lo que es gracias a ella.

Sakura escuchaba sus palabras estupefacta. ¿Acaso Hien Li había manipulado su persona para poder llegar a su hijo y así que estos no perdieran su fortuna?

-Señor. ¿Desde cuando viene pensando todo esto?

Hien la miró a los ojos y sabía que no podía mentirle. No era capaz de mentirle. Sakura era la persona más inocente en su red de emboscadas.

-Desde el momento que te conocí.- Dice sorprendiéndole.- Cuando te entrevisté en aquel entonces, sabía que tan valiosa eras para mí. – rectifica. – para la corporación. para mis planes. Te entrené como el mejor de toda mi corporación. Designé en ti títulos, asignaciones y trabajos que a nadie mas habría confiado más que en mi mismo. eras fiel, leal, confidencial y por supuesto inteligente. Astuta. Tienes un conocimiento del mercado que es envidiable por todos los hombres que me rodean.  Pero nada mas ha causado mas envidia que el hecho que una mujer tan hermosa trabaje tan cerca conmigo.   Pero mas que todo. te quería para mi. como hombre Sakura.

Sakura sintió que sus mejillas se encendían y baja su mirada avergonzada.

-Pero decidí que tus sentimientos por ti jamás rebasarían aquella barrera de jefe- empleada. Eres una persona tan inocente y pura que resulta increíble. Salí enfermo. intenté todos los tratamientos para desconocimiento de todos, excepto de Wei. Pero luego. no había salida. Moriría. Moriría y aun estaba en guerra con mis hijos. Mi hijo varón me odiaba.  Sabía que Xiao Lang se intrigaría contigo. -Dice llamando su mirada nuevamente.- Sabía que si nos parecíamos tanto habría una pizca de interés en él por ti.

-¿Qué? – Pregunta sorprendida – ¿Por qué hizo esto? ¡Jugó a Dios! ¡Nos colocó en el camino del otro para poder acceder a él! ¡Me usó!

-No Sakura. Jamás te habría puesto en riesgo sino sabía lo que sabía de Xiao Lang. Sakura: por espacio de catorce años he tenido bien vigilado a Xiao Lang. – Dice sorprendiéndole.- ¿Crees en verdad que habría dejado al heredero de los Diamantes Li desprotegido? Por años, compañeros de estudio trabajaban para mí en la corporación. Uno de sus vecinos trabaja en una compañía de seguridad personal y ha estado por espacio de cinco años vigilándolo.  Wei me había asegurado que era un hombre de bien, buen estudiante y excelente trabajador fue durante su infancia. Protegía a sus hermanas incluso cuando no necesitaban protección. Se convirtió en el hombre que Yelan siempre quiso. Solo con una pequeña excepción.

-¿Qué es eso?

Hien guarda silencio un instante sintiéndose cansado. Pero no podía agotarse. No debía cansarse. -No tiene fe en el romance. No cree en el amor de pareja.

Sakura abre los ojos estupefacta. Incluso su boca se mueve para decir algo pero no articula palabra.

-O al menos hasta que se enamoró de ti.

Sakura siente sus ojos arder y su estomago un vacío profundo.  ¿Hien Li la había usado? ¿Para que? “Para que Xiao Lang viniera a él” fue la estoica respuesta de su conciencia.

-Usted planeó que esto pasara. – dice Sakura estupefacta. – Que Shaoran. y yo.- sonrojándose intensamente. – ¡Jugamos los movimientos que usted quería!

-No querida Sakura. Ustedes no son fichas de ningún tablero o juego de mesa. – Dice rápidamente y notándose preocupado.- Admito que tenía mis dudas en un principio: Eras una mujer comprometida cuando te conocí ¿Recuerdas?

-¡Yukito era un obstáculo en su camino!

-No. Era un obstáculo en el tuyo.-Corrige el hombre.-  Eres una mujer exitosa y poderosa.  Eres la envidia de muchos y muchas en la corporación y en China.

-.¡Quería a Yukito!

-Pero no lo amabas.

-Cierto. No lo amaba. Pero usted no podía saber eso. Aun así me dio el trabajo. Me vine aquí. Yukito vino conmigo. todo se fue a pique después de esto. -Dice poniéndose de pie y abrazándose a si misma. -Todo porque no podía presentarse a al puerta de su hijo y hablar.

-Mi hijo no quería saber nada de mí. – Dice acongojado. – Y no planeé lo de Yukito. Simplemente pasó Sakura.

-¡Con toda la razón del mundo! Usted es un manipulador.

-Sakura.

-¡No! No vine a trabajar con usted para que me consiguiera novio. ¡Vine a aprender!

-.Lo se. Pero piensa esto: Tú estabas de novia de Yukito Tsukishiro. Te concentrabas siempre en el trabajo. Pero han pasado muchos años. Tuve mis dudas después de eso que pudieras hacer el trabajo.

-¡Enamorarme de Shaoran no fue parte de un trabajo!

-Si. Lo se. Pero admito que. no pensé en la posibilidad en muchos años. – Dice Hien dubitativo. – Te mentiría si te dijera que no pensaba en un principio que eras perfecta para él. Pero también sabía que era difícil que se conocieran tú trabajando conmigo. Sabía que eso te cerraba puertas. Mas con lo que siempre aparecía en los tabloides.  En un momento llegué a pensar que Xiao Lang jamás aceptaría una mujer como tu a su lado. pero pudiste pasar esa prueba. – Dice sonriendo tenuemente.- – Lograste derrumbar sus paredes duras e impenetrables.  Xiao Lang era un hombre resentido gracias a su pasado triste en lo ocurrido entre su madre y yo. No confiaba en otra mujer que no fuera su madre. Y sus hermanas, claro está. – Dice con lentitud. – Nunca he querido ofenderte.. Te aprecio como a una hija. Eres como mi hija. Solo quería que él fuera feliz. Y sabía que eras la mujer para el trabajo.

-¿Por qué? ¿Por qué quiere que sea feliz?

Hien suspira resignado y baja su mirada a sus manos sobre las mantas de lino.

-Porque su madre y yo le robamos su felicidad. Y no supimos nunca como devolvérsela.

-¿Por qué él? ¿Qué tal de sus hermanas?

-Ellas superaron aquello: ¿Acaso no las conociste? Son mujeres de bien. Cada una encerrada en su propio mundo: mundo de profesionales, mundo de madres de familias.  Aunque siempre me negaron la entrada en sus vidas, si quería al menos pertenecer a la de mi hijo. Llámame egoísta si quieres pero cuando supe que mi enfermedad no tenía cura, decidí darte a ti y al él el mejor regalo del mundo y el mas difícil de conseguir.

-¿¿Qué cosa?

-La sensación de pertenecer a algún lugar.

*-*-*-*-*-*-*-*-*-*-*-*

Sakura cuando llegó a  la sala lo hizo con el rostro desencajado y se notaba sumamente pensativa. También cansada. Aunque lo miró a los ojos, cortó contacto inmediatamente para solo mirar por la ventana.

-¿Qué te dijo? ¿Sakura?

Pero Sakura no respondió. Shaoran presentía que la joven había pasado un mal momento porque no era de las que se quedaba callada. Sin embargo allí estaba: observando mudamente la ventana. Shaoran sintió la necesidad de aproximarse a ella y confortarle: se acercó y le acarició los hombros con ternura. Fue cuando la voz de ella le dijo.- Espera por ti.

Su tono de voz fue austero y frío. Shaoran no asintió pero observó a Sakura unos instantes cuando Wei llega diciéndole.- Joven Xiao Lang: su padre espera por usted.

Shaoran mira una vez mas a la joven que le da la espalda y decide aceptar la indicación del hombre de confianza de Hien Li. No entiende que Hien le ha dicho a Sakura para ponerle en esa actitud pero sabía que no pasaría mucho tiempo hasta que él se lo preguntara personalmente.

Recorrió el mismo camino de la joven ojiverde pero no nota la inmensidad de ese lujoso departamento.  Nada de eso importaba en aquellos momentos.

Tenía veinticinco años sin ver a su padre.

Cuando Wei le abrió paso esperaba todo: por ello no fue su sorpresa tan impresionante como la de Sakura y aquello le tranquilizó al hombre que yacía en la cama: Shaoran no se hacía expectativas en cuanto a su persona.

-Gracias por venir. – Dice el hombre observando con intensidad pero con una pizca de dulzura y melancolía al hombre delante de él.

-Agradécele a Sakura. – Dice el joven mintiendo en parte. Retira su mirada de su rostro para decir ásperamente. – Fue ella que insistió aceptar su solicitud.

Durando unos instantes en silencio Hien aprovecha para estudiar el físico y el porte de aquel chiquillo que llegó a cargar cuando nació. -Tu madre estaría tan orgullosa en ver en el hombre que te has convertido.

-Si piensas usar la memoria de mi Madre como un objeto para ablandar mi persona, ahórratelo. No estoy aquí para viajes sentimentales.

Hien no se sorprendió: De todas maneras el hecho que estuviera delante de él era suficiente triunfo por el momento.

-Estoy muriendo. -Dice con simpleza y sinceridad. Y también valor. Shaoran Li admiraba aquello.
Pero jamás lo admitiría
Había demasiado agravio en su ser.
Recuerdos dolorosos.
Lagrimas sin perdón.

-Lo se.

-No lo digo para que sientas compasión de mí.

-No lo digo por apiadarme de usted. – Afirma con seguridad. – He decidido poner atrás de mí todos los fantasmas del pasado. Y eso lo involucran a usted.

-Me sorprende que no has contado a los medios la versión de tu historia Xiao Lang.  De todas las personas quien se beneficiaria de limpiar la declaración que influyo en tus decisiones matrimoniales eres tu.

-Wei te mantiene bien informado.

-No de todo pero si de lo mas relevante. – Dice con calma a lo que añade. – ¿Acaso no  te desahogarás Xiao Lang? Tienes la oportunidad perfecta de desahogar y decir todo aquello que tienes en tu mente desde que eras un pequeño.

-No quiero.

-¿No? –  Pregunta con sorpresa y sus ojos se amplían por la actitud de aquel joven que parecía que explotaría en cualquier momento pero mantenía sus sentimientos bajo control.

-¿No quieres? Xiao Lang: no tendrás otro momento para desahogarte. La vida es corta hijo mío.

-Podemos llevar el mismo apellido pero no soy su hijo -dice con acidez. – Mi tío Fau Tse  ha sido más padre para mí. para todos nosotros que usted.

-Y dices que no tienes ganas de desahogarte. – Dice con comprensión el sujeto. – Xiao Lang ¿Estas dispuesto a escuchar o prefieres seguir en silencio y en un circulo de comentarios que no llegan a ninguna parte? – Pregunta sorprendiéndole. – No tengo todo el tiempo del mundo como te dije pero pretendo dejar todos mis asuntos finalizados. Se lo dije a Sakura: Tu madre y yo debimos de aclarar muchas cosas; no solo a ti. También a tus hermanas.

-Aquí me tiene. Diga lo que tenga que decir.

-Primero solicito algo de ti: ¿Podrías pasar de mi escritorio aquel libro de tapa verde?

Shaoran lo observó unos instantes antes de conceder su solicitud: con gesto analítico Shaoran fue al único escritorio de madera en la habitación y levantó un libro que se leía con letras doradas y al relieve “Li” en la tapa.  Volvió con él al lecho y se lo extendió a su progenitor.

-No. El libro es tuyo Xiao Lang.

-¿Mío? No. No es mío.

-Ábrelo. -Solicita el hombre.

Shaoran siente ya una necesidad de retirarse de la presencia de aquel hombre que parecía divertirse mangoneando a su voluntad. Abre el libro encontrando una foto en la primera página que se leía el nombre de sus abuelos paternos.  Los trajes que se usaban en la vieja fotografía en blanco y negro mostraban que era el día de sus bodas.  Siguió girando páginas y llegó a las que se encontraban su padre y su madre en sus bodas. Ver aquellas fotos debilitó una partecita de aquel corazón que pertenecía al niño que alguna vez fue.

Pero por igual endureció su actitud de adulto que creció sin su padre y madre a su lado.

Shaoran aun así no podía evitar pasar las páginas donde se mostraban una a una sus hermanas en sus momentos más importantes y junto a ambos padres: nacimiento, primer diente, su primer paso. primer día de escuela. El parecido en los rostros de sus hermanas siendo pequeñas era sorprendente y la mezcla entre el mentón de Ieran, los ojos de su padre en dos de sus hermanas mientras las otras tenían los gentiles ojos de su madre. Pasó más páginas cuando llega por fin a la página dedicada a él y se sorprendió:

La página estaba decorada con unos bordes dorados: pareciera hilo de oro la que decoraba los bordes de las páginas. Con suma elegancia las letras que formaban la palabra “Li Xiao Lang” junto a la fecha de su nacimiento y una foto de recién nacido en brazos de su madre, hizo que el joven buscara la silla y se sentara en ella.  No solo era el hilo dorado en el borde de las fotografías: el anagrama de la figura de un pequeño dragón, decoraba las paginas opuestas a donde habían fotos.

Fue entonces cuando comenzó a dar con fotos donde él estaba a su lado. También unas con sus hermanas y su madre. Una sola con su madre: la recordaba. Aquella foto. Recordaba aquella foto.

-Fue antes que enfermara- Dijo y observó a su progenitor dudoso.- ¿Cómo consiguió usted esta foto? ¿Acaso Wei.

-No Xiao Lang. La conseguí fue por tu madre.

-¿Mi madre? ¿Mi madre le dio esta foto?

-Tu madre me envió muchas fotos de ustedes. Las demás están en ese álbum. Este álbum me lo envió con Wei- Dice lamentándose -Se lo entregó a Wei el día que ella murió.

Shaoran guardó silencio y Hien Li observó a la ventana: lloviznaba.  Recordaba no haber escuchado en la televisión nada de que iba a llover.

-Mi madre no lo odiaba. – Dice Xiao Lang como un hecho -Era una buena mujer.  Nunca le guardó rencor.

-La mejor. Siempre le tuve mucho cariño. Tu madre y ustedes eran las personas más importantes para mí.

-¡Es fácil decirlo ahora! ¡Veinticinco años después!

-Lo se. Se que resulta difícil. Te comprendo.

-¡¿DIFICIL?! ¿ME comprende? ¡Por favor: ni siquiera conoce ese concepto! – Declara rabioso.- ¿Acaso sabe usted el concepto de esa palabra señor? ¡Usted no tiene idea lo que es ver a la mujer más importante de su vida llorando por su ausencia! ¡Llorando de la vergüenza!

A pesar que Shaoran se despotricaba de comentarios hirientes a su progenitor este ni le interrumpía o mostraba ningún rostro de estupefacción a sus palabras: escuchaba en silencio todo lo que tenía que decirle.

El momento de aclarar vendría luego.

-¿Dónde estaba el día del funeral de Madre? ¡En América cerrando un negocio! ¡No pudo venir si quiera a acompañar a sus hijos! ¿Sabe acaso el odio que Fanren tiene a usted? ¡Se marchó a América sabiendo que mi madre podía morir! ¡Usted y esas mujeres luego de eso! Los diarios no dejaban de hablar de “Hien Li y sus novias” nos daba asco saber de esto. Al final decidimos dejar de recibir diarios en la casa. admito que era un chiquillo que extrañaba la presencia familiar de un padre. ¡Pero usted fue peor!  Dejó a cinco hijos al azar del destino.  ¡Fanren no se cansaba de decirnos que no lo necesitábamos! ¡Pero lo necesitaba! ¡YO LO NECESITABA!

-Fanren ha sabido escuchar y perdonar. -Dice con calma a pesar que Shaoran prácticamente le gritaba.

-¿Qué? ¡No puede hablar en serio!

-Fanren y yo hemos hablado. – Dice admitiéndolo.- Estuvo aquí mas temprano.

-Ha hablado. ¡¿Se ha atrevido a venir aquí?!

-Así es pero debo de admitir que tuve ayuda- no dando más detalles. –  Habría hablado con las otras pero no tengo mucho tiempo. Además Wei me ha referido quienes están más reacios a mi persona: y esos son tu hermana mayor Fanren y tú. Necesitaba hablar contigo.  Xiao Lang: Admito que estaba en América el día que tu madre murió. Admito que. – suspira cansado.- Admito que permití muchas cosas que no debí de consentir.   No debí de dejar a tu madre. debí de luchar por ella.

-¿Luchar por ella? ¿Luchar que? ¿Acaso el permitirle que tuviera a sus amantes mientras estuvieran casados es su idea de mantener el matrimonio!? ¡Mi madre era una mujer de honor intachable! ¡Su autoestima se habría venido al suelo al permitir ser la víctima de cotilleos sociales!

-Respeté siempre a tu madre- dice el sujeto con un tono de voz tan serio y borró su mentón apacible para mostrar una rectitud que a su hijo le recordó a si mismo. -Jamás habría permitido que su nombre se difamara entre escándalos inapropiados- Apunta en  las sabanas para indicar algo.- Tu madre y yo fuimos hechos el uno para el otro. La amé con profundidad. Fue mi apoyo cuando el negocio apenas empezaba.

-¿Qué pasó entonces? ¿Por qué la rechazó luego?

-Xiao Lang: Jamás rechacé a tu madre. Pero lo que si hice y de lo que me siento culpable es de lo siguiente: y es el hecho que di el cariño de tu madre hacía mi como un hecho y asentado. Pensé en aquel entonces que mis viajes alrededor del mundo, mis largas reuniones de trabajo jamás afectaría mi matrimonio.  Que ella no necesitaba hablar después de un largo día criando a mis cinco hijos. Que ella no me necesitaba a mitad de la tarde. que. que mi trabajo se convirtió en mi amante.-Dice lleno de culpa. – Ese fue mí pecado con tu madre Xiao Lang: la abandoné como mujer y otro se ocupó de mis responsabilidades como esposo.

-¡Mentira! ¡Es una vil mentira! – Dice el joven poniéndose de pie y rechinando sus dientes al observar con asco a su progenitor. ¿Qué su madre buscó confort en brazos de otro? ¿Qué ella le fue infiel a su padre? -¡Miente usted usando el nombre de mi difunta madre! ¡No se vale eso cuando ella no puede defenderse!

-Puedo jurar por mis ancestros que lo que te digo es verdad.

-¡No! ¡No! Es imposible. – Dice renuente a cualquier contradicción y sintiendo su corazón con una palpitación anormal- ¡Mi madre no era una mujer de esas cualquiera!

-Por la memoria de tu difunta madre que no digo eso. -Recalca Hien a su enojado hijo.- Digo simplemente que fue mi error: reemplacé a tu madre con mi trabajo. Quise darle tanto éxito a la empresa (y admito que a mi mismo) que acabé abandonando a tu madre.  Por casi dos años no la tocaba. tampoco tenía tiempo para escucharla. La brecha de comunicación se fue ampliando y ampliando hasta que nos volvimos dos extraños viviendo en el mismo techo.  Dos extraños que tenían en común cinco hijos. Más nada. Y los Dioses me perdonen pero tampoco hice nada para evitarlo: al contrario. Creí que mi honra como hombre de familia había acabado.  Pero sabía que no podía permitir que la madre de mis hijos fuera tachada ante la sociedad. – Dice con presteza.

-¡Es una vil mentira! – dice Shaoran en un tono de voz mas calmado pero aun así se notaba su enojo. – Mi madre jamás tuvo ojos para otra persona. ¡Nunca conocimos a nadie de quien usted habla! Ningún desconocido nunca pisó nuestra casa.

-Jamás dice que era un desconocido Xiao Lang- dice el hombre con gesto cansino y muy agotado. También podía notarse una actitud de remordimiento en su persona y en su mirada. A pesar que habían pasando tantos años. -Ustedes lo conocían. Estaba presente en su casa siempre. Y ustedes hasta este momento aun lo tratan como su padre.

Shaoran tuvo que buscar tanteando la silla para sentarse nuevamente. Sentía que las piernas le flaqueaban mientras imágenes de convivencia familiar previa y posterior a la muerte de su madre se hacían presentes en su mente.

Un solo hombre que sirvió de confort a su madre cuando sollozaba la partida de Hien.
El hombre que siempre le había servido de consejero.
De amigo.
De figura paterna.

-No. no puede ser. – murmura incrédulo y muy, muy confundido.

-Si Xiao Lang. Hablo de Fau Tsé: A quien ustedes llaman tío-.

*-*-*-*-*-*-*-*-*-*-*-*-*-*-*

Sakura era servida con una taza de té y Wei procuró disolver un poco de whisky en el líquido. Cuando Sakura bebió dos tragos (encontrándoselo algo fuerte),  deja la taza en la mesilla al lado de ella y observa al fiel sirviente de Hien Li.

Shaoran llevaba ya unos cuarenta minutos con su padre a solas. Sakura no podía saber de que hablaban: había procurado apenas responder con monosílabos al anciano cuando preguntó si deseaba algo.

-Al  menos deje que le preparen algo de cenar Señorita Sakura- Dice Wei con amabilidad.

-No gracias. Prefiero que cuando Shaoran termine de  hablar con su padre, marcharnos.  -Wei acepta su explicación a lo que Sakura agrega no soportando mas.- Usted lo sabía ¿Cierto? ¿Qué Hien me quería para Xiao Lang?

-Si señorita Sakura. – Dice el mayordomo muy cordial. – Por muchos años, he servido de confidente a la familia Li. Desde que el señor Hien era un pequeño de pañales.  Supe de sus planes. debo decirle que, muy tarde. Le conocía a usted. y conocía con antelación al joven Xiao Lang. Cuando el señor Hien fue diagnosticado con esa terrible enfermedad hizo en su poder todo lo posible para curarse sin que nadie lo supiera. En especial los medios. Cuando se volvió incurable. – hesitando proseguir.- Quiso darle un poco de felicidad a Xiao Lang. Y al mismo tiempo asegurar el legado de los hermanos Li.

-¿Cómo pudo usted  no decirme nada?

-No era mi lugar señorita Sakura.  Además. he visto el cambio en mi señorcito Xiao Lang: Hay que verlo para creer que se trata del mismo hombre que no cree en el amor. o no creía en él.

-Fui usada.

-No Señorita. Jamás diga eso. El señor Hien quería que su hijo fuera feliz, cierto. Pero también la quiere mucho a usted. – Dice delante de ella y añade con dulzura- Para él es la hija que siempre faltó a su lado: le brindó un cariño y una lealtad sin condiciones que debo de admitir que el señor Hien alguna vez me dijo que si tuviera unos diez o quince años menos, habría intentado casarse con usted- sonríe tenuemente ante la sonrisa nerviosa de Sakura y su sonrojo.- Pero siempre mantuvo su posición. Por encima incluso de los cotilleos y siempre defendió su integridad.

-Eso debo de admitirlo. Aunque los demás no lo creyeran. – Admite.- Pero. Shaoran.

-Señorita Sakura: El hecho que se enamoraran no cae totalmente en manos de mi señor Hien. Ustedes son dos adultos ya. El señor solo los puso uno en el camino del otro y dejó lo demás al azar. Tuvo la dicha que las cosas jugaron a su favor.- Entristeciéndose aun mas añade.- Lo que el señor Hien lamenta es que el tiempo no le alcance ya para conocer a sus nietos. quería tanto conocer a los hijos del joven  Xiao Lang.

Sakura sintió un extraño malestar en su estómago ante la mención de Wei de los nietos. ¿Hijos? ¿De Shaoran y ella? súbitamente los colores se le subieron al rostro. Tuvo que echarse para atrás en el sofá

-¿Está usted bien señorita?

-Si Wei. Estoy bien.- Echándose fresco con la mano y dice -Este té me ha puesto muy acalorada de repente.  Wei ¿Por que Xiao Lang y su padre se llevan tan mal?

-Señorita Sakura. no se si me corresponde decir.

-No es nada concreto. Shaoran me ha explicado cosas. pero nada concreto.

Wei la mira a los ojos y lo que nota es la preocupación no por enterarse del secreto sino entera preocupación por Shaoran Li. -¿En serio usted ama al joven Xiao Lang, Señorita Sakura?

Nuevamente el sonrojo se apodera de las mejillas de la ojiverde ante aquella pregunta y el anciano ve que la ingenuidad en su carácter es puro y casi parecido a Xiao Lang cuya gentileza nunca se ha puesto en duda.

-Si Wei. Quiero muchísimo a Shaoran.

-Esto se lo dirá el joven Xiao Lang porque lo conozco y se que le ama con profundidad.

-El nunca me lo ha dicho.

-Tómeme la palabra: El ama señorita Sakura.  Conozco al joven Xiao Lang desde su niñez y se que es una persona que es muy cerrada a demostrar sus sentimientos hacía una persona. Pero es como su padre: Que una vez que ama a alguien lo hace con profundidad y compromiso.

-Si decirme de que trata  lo pone en alguna especie de aprieto entonces no me lo diga Wei.

-Tal vez le ayudará a entender al joven Xiao Lang: recuerdo que no hace mucho el joven le trataba con profundo rencor.

-Así era. ¡Ni me lo recuerde! La mirada que me lanzaba.- Tiembla un instante recordado como Shaoran le miraba y parecía que aquello era años atrás comparado a la relación que ahora tenían.

-Créame cuando le digo señorita Sakura que la mirada que tenía era de odio pero no a usted. era a si mismo. El joven Xiao Lang se condenaba a si mismo por encontrarse atraído e intrigado por una mujer que conocía en los círculos de los medios como la amante de su padre.

-¡No me recuerde eso Wei! ¡Era indignante! Por más que intentaba negarlo a los medios, se inventaban algo nuevo.

-Bueno el joven estaba muy confundido. Mas con la historia de su padre en su familia.  Sus hijas lo odiaban y que hablar de su único hijo varón. Xiao Lang trató siempre de evitar todo contacto con su padre. Nunca tuvo la confianza de tener una novia formal. – Dice sorprendiéndole.- Se comprometió cuando tenía dieciséis años solo porque no quería sacrificar su corazón. Luego por supuesto entendió que sacrificaba también la felicidad de la señorita casándose con ella sino había amor. La señorita Meiling se mostraba insegura luego del regreso del joven de la universidad. Así que decidió librarle del compromiso.  Pero no lo hizo por la inseguridad de ella, sino también para protegerle.

Sakura sonríe con nerviosismo diciendo.- Ese es Shaoran Li: Caballeroso hasta en las circunstancias más extrañas. Pero. hubo otras.- sonrojándose mas intensamente.- Tiene que haber habido otras. Shaoran estuvo enamorado.

-Señorita Sakura: Shaoran si tuvo alguna relación de índole física  con alguna mujer puedo decirle que no fue nada duradero o significativo. No de la manera que la mira y la aprecia a usted. Por favor Señorita Sakura- dice enfatizando su nombre. – No pague los deseos de un moribundo con el joven Xiao Lang.

-Wei.

-Él a su lado es feliz. mas feliz de lo que jamás le he visto. Señorita Sakura. no pague con el joven los deseos del Amo Hien.

Sakura permaneció en silencio mirando con compasión al anciano asistente de Hien Li sin saber que responderle.

*-*-*-*-*-*-*-*-*-*

Shaoran escuchaba a su progenitor narrarle la situación y era como si lo estuviera viviendo: Viajaba a veintiséis años atrás para imaginarse y recrear en su mente los eventos descritos por Hien mientras hablaba.

Acaba de llegar a la casa sumida en penumbras. Ya casi todos sus habitantes debían de estar dormidos. Hien Li caminaba con gesto cansino por la mansión que ocupaba con su familia.

Hesita un instante antes de entrar a la habitación que compartía con Yielan Li para no despertarla: no veía una luz encendida y no le culpaba; ya pasaba de la media noche y hace mucho tiempo atrás ella había dejado de esperarle despierta.

Hien finalmente entra con la intención de no despertarle; se dirige al cuarto de baño y por unos veinte minutos se escucha la ducha correr. Cuando sale ya está listo para acostarse. Se acomoda al lado de su esposa mientras trata de no despertarle con sus movimientos.

Fue cuando acomoda la cabeza en la almohada que escucha una voz tenue decirle – Xiao Lang dio hoy sus primeros pasos.

-¿En serio? – Dice sin ánimos de conversar: Se imaginaba lo que vendría luego.

-Así es. Fau Tsé estuvo llamándole mientras caía una y otra vez. Hasta que por fin tambaleándose caminó cinco pasos seguidos hasta sus brazos.- dice con orgullo y ternura pese a que se escuchaba también su tristeza.

– ¿Fau Tsé estuvo aquí? – Pregunta con atención.- ¿El no se iba la semana pasada?

-Se fue la semana pasada- Dice su esposa- Llegó hoy. vino a visitarnos.  Él esperaba verte aquí.

-Extraño día para venir de visita. Días de semana son días de trabajo.

-Hoy es sábado. Y lo invitaste a venir hoy.  –  Responde ella y Hien nota su tono de voz volviéndose más áspero. -Hoy es el cumpleaños de Shiefa. Cumple ocho años hoy. Hicimos un pastel.

-¿En serio? ¡Vaya! Tendré que felicitarle mañana.- Dice algo turbado que una cosa así se le pasara.- Recuerda a mi secretaria que le compre algo bonito de mi parte. ¿O le compraste algo departe de los dos?

Siente que ella se mueve y escucha ahora su voz dándole la cara en la penumbra. Sentía aquellos ojos misteriosos y azules observándoles con decepción y no necesitaba encender las luces o abrir los ojos para notarle.

-¿Así es como será de ahora en Adelante Hien? ¿Tu inevitable ausencia será la corona que nos adorne los días? ¿Los fines de Semana también?   ¿Mandar a tu secretaria a comprar los regalos para tus hijos?

-Sabes que todo esto lo hago por ti. Por nuestros hijos.

-Prefiero vivir en una pequeña casa o no tener lo que nos prometes,  que vivir un día sin ti Hien. – Dice Yelan compungida y el sujeto solo permanecía con los ojos cerrados.- Desde que Xiao Lang Nació has estado muy distante.

-¿Qué es lo que quieres que haga? El negocio apenas va arrancando finalmente Yelan. Tengo que prestarle más atención que nunca. Pronto será una compañía por acciones y la sucursal de Europa ya es un proyecto.

-¿Qué pasa con nosotros?

-¿Acaso no puedes hacer este sacrificio por nosotros? ¿Por el legado a tus hijos?

Yelan permanece callada ante su pregunta y decide darle la espalda para no tener que seguir en aquello. Hien tampoco dice mas nada y pronto se queda dormido. Pero sabe que Yelan no dormiría.

Escucha cuando su mujer le responde.- Dile a tu secretaria que me llame para recordarme cuando tu llegas tarde y que debemos de sacrificarnos Hien Li.  Pero no te preocupes luego por tus hijos cuando pregunten por ti o quien eres tu cuando no reconozcan tu rostro.  En especial Xiao Lang.

Hien iba a responderle pero prefiere dejarle ganar este round. Sabe que Yelan está molesta por haberse perdido el cumpleaños de su hija. En aquel momento no le dará la razón. Pero trataría de compensarle de alguna manera.

Pasaron unos meses más en donde la ausencia de Hien y el crecimiento de la corporación era la noticia del momento: la presencia de una empresa oriental en el mercado de diamantes era algo que no nacía todos los días pero igual,  la situación económica que atravesaba el país era precaria.  Mucho vaticinaban el cierre de innumerables empresas orientales y Hien Li hacía malabares para mantener su empresa abierta.

Una tarde que llega antes de lo previsto ve a sus hijas jugar en el columpio en un extremo e la casa mientras los sirvientes van de aquí para allá en toda la mansión.  La mayor, Fanren se acerca con su coleta siendo sacudida por el viento y sonríe para decirle.- ¡Llegaste temprano! ¡Que bueno! A mamá le dará mucha alegría.

-Tío Fau Tsé está aquí padre- dice Shiefa sentada en la hierba con dos pequeños de menos de dos años. Uno de ellos con cabellos marrones y jugaba con unos coches de madera. La otra tenía un cabello negro intenso como el azabache y observa curiosa lo que el pequeño hace mientras sostiene un bloque de madera pintado de rojo. -Se alegrará de verte.

-¿Ah si? – Pregunta extrañado.- Pensé que él se había marchado la semana pasada.

-Así fue pero prometió llevarnos a todos al cine antesdeayer y así lo hizo.

-¿Al cine?

-Si.- Dice Fanren- Fuimos a ver una película con él. Nos lo prometió.

-¿En serio?

-Sip- Dice Shiefa. -Madre quería ver esa película y Fau Tsé prometió llevarnos. Pero vamos: está en el jardín.

Hien encargó su maletín a Wei quien se le queda observando de una manera un tanto extraño y Hien es llevado por la pequeña mano de su hija mientras Shiefa se adelanta diciendo “Mamá. Mamá” y secretea algo en el oído de su madre quien con un vestido de flores muy favorecedor estaba sentada en un rincón del jardín bajo un enorme nogal. Esta sonreía y se encontraba cerca de Fau Tsé quien ocupaba otra de las sillas y miraba con un orgullo de padre a la jovencita que se aproximó a su madre quien parecía feliz.

Hien nota que Yelan estaba maquillada y tenía puestos uno de sus mejores y más caros zapatos. También nota la tensión en su mirada cuando Shiefa termina de secretearle al oído y  al cruzar miradas con Fau Tsé y ambos dirigir la mirada a Hien.

Ambos se ponen de pie la mujer más nerviosa que el hombre.

-Estábamos a punto de comer aquí.-. Dice Fanren avanzando con los dos pequeños cada uno de uno de sus brazos-Tío trajo un pescado divino y están haciendo maravillas con él papá.

-¿Pescado? ¿En serio?

-Espero que no te moleste mi presencia Hien. -Dice finalmente el hombre al dueño de la casa.-  Estaba como quiera en planes de invitar a las niñas y a Xiao Lang a cenar fuera pero no quisimos dejar a tu esposa sola.

-Que amable.- dice con cierta hesitación observando a Yelan quien de repente estaba algo roja. -¿Tienen espacio para uno mas?

-Si claro- Dice finalmente su esposa y le indica a un sirviente que traiga otra silla. Ya los tres adultos sentados bajo el nogal se quedan en silencio mientras ambos hombres miran a la hermosa mujer sentada en medio de ellos.

-Fau Tsé ha sido muy considerado últimamente- Dice Yelan para tratar de aligerar el ambiente. – Prometió a las niñas llevarlas a la costa el próximo fin de semana.

-Demasiadas atribuciones para un solo hombre. – Dice Hien – Las niñas son muy pequeñas para viajar solas. Tendrían que viajar al menos con otro adulto.

-Estaba tratando de convencer a Yelan que venga con nosotros. -Dice el amigo de la familia de manera muy cortés.

-Le he dicho que no es correcto.

-Claro claro. ¿Qué dirán de una mujer casada con otro, viajar contigo? – Dice Hien de una manera políticamente correcta. – Peor aun. no podemos mandar a ninguna de las niñas contigo.

-Son como mis hijas- Dice Fau Tsé aturdido por el comentario de su viejo amigo.- Ellas me respetan y sabrán comportarse conmigo. – Sonríe confiado.- Las conozco.

-Agradezco tu intención pero no es necesaria. – Dice Hien. -Las chicas ya tendrán otra oportunidad de ir a la costa.

-Pero.

-Gracias por tu intención pero no es necesaria.

-Le dije a las niñas que podían ir- Dice Yelan de repente y ambos hombres le observan. -Ellas esperan con ansias este viaje. Se lo prometí porque sacaron buenas notas en el colegio.

-Habla con ellas y diles que los planes cambiaron.

-Hien. – dice su esposa llevándole la contraria.

-Está todo dicho Yelan- Dice Hien con firmeza y por el tono de voz que usó sabían que no había espacio a replica. Yelan calla y Fau Tsé lo observa notando su incomodidad por lo ocurrido.

La comida transcurre sin contratiempos pues las niñas Li se ocuparon con sus travesuras de hacer el momento agradable y el aire se aligeró un poco hasta que ya bien en la noche y ya en el interior de la casa, Yelan no podía hacer mas excusas para quedarse en el salón: ya las niñas se retiraban a dormir y los hombres estaban tomando.

Así que sin más remedio se despide agradeciéndole la presencia a su invitado.  Se retira ante la mirada de ambos hombres y ya a solas Fau Tsé se siente en confianza para decir.- Tienes una hermosa familia Hien.

-Gracias. Lamento mucho que tu esposa muriera. Tendrías las mismas oportunidades de una familia así si ella hubiera vivido un poco más.

-Eso fue hace mucho tiempo ya.

-Espero que pienses casarte nuevamente. – Dice Hien de repente antes de beber un poco de su licor.

Fau Tsé le mira con sus ojos grises analíticos. – ¿Tengo que casarme, Hien?

-Se nota tu necesidad de niños en tu vida. Te estás conformando con las sobras de hijos ajenos. Ya viene siendo momento.

-Sabes que tengo un hijo. Un hijo que pronto me dará nietos.

-Pasarán unos años para eso. ¿Acaso ya no está en la universidad? Consigue una linda chica de ese pueblo tuyo y ten par de niños. Aun estás joven.

-Estoy demasiado viejo para niñas Hien.

-Tienes dinero Fau – Sonríe Hien.- Si quieres te presento a alguien de la corporación: hay unas jóvenes muy atractivas trabajando para mí.

-Dime que es lo que quieres con claridad Hien porque estamos dando vueltas en círculos.- Dice Fau Tsé borrando su sonrisa cortés y depositando su vaso en la mesa.

-Nada debe de sorprenderme hasta ahora.  Has sido muy astuto siempre.- Dice Hien.- Sabes que los rumores no tardarán en dar la vuelta por nuestro círculo de amigos si pasas tanto tiempo en la casa de una mujer casada.

Fau Tsé lo observa con interés y un gesto sumamente serio cuando dice.- He sido amigo de la familia de Yelan desde que nací. En mi familia hay dos primos casados con una prima y una hermana de Yelan.  Y también soy tu amigo. Nos conocimos en la universidad.

-Lo se Fau Tsé y por ello es que te tengo el respeto suficiente para decirte que resumas tus visitas a mi casa. Sino lo haces por mí, hazlo por la reputación de Yelan.

-¿Acaso crees que Yelan te faltaría el respeto?

-No. Ella está muy enamorada de mi Fau Tsé. No tiene porque dejar de amarme. – Dice confiado con una sonrisa.

-Pero ¿está entonces bien que la abandones a ella y a tus hijos como lo has hecho hasta ahora?

-¿Qué sabes tu de eso?

-No tanto como crees: pero tres de tus hijas han cumplido años ya y no has estado presente al corte del pastel.

-.Estoy asegurando su legado. El legado de todos. No tienes tantas ocupaciones como yo.

-Si. Yelan me dice que estás muy ocupado.- dice cerrando sus ojos y niega con su cabeza.-  Pero no escapa de nuestros ojos las últimas fotos que salieron de ti y una mujer.

-¿Cuáles fotos?

-Las fotos de una conferencia. La mujer que estaba a tu lado.

-.La señora Xing Quo.  La jefa del departamento de publicidad.

-Estaba de tu brazo.

-¿Acaso me dices que Yelan piensa que tengo un enredo con esa mujer?

-No. Yelan es demasiado mujer para reclamarte nada en estos momentos.- Dice poniéndose de pie para marcharse.- Solo te doy un consejo como amigo: rescata a tu familia Hien. Rescata lo que te queda para que no sea demasiado tarde y te encuentres solo.  Quiero mucho a Yelan por la amistad que tenemos.- hesita un instante y mira a su viejo amigo para decirle.- Por todos los cielos: recupera a tu familia hombre.  No te molestes en indicarme la salida; yo se donde está.

Correría el tiempo de tres meses mas cuando Yelan esperaba con paciencia en el salón y portando un brazalete que miraba con anhelo cuando la puerta se abrió y entra el hombre con gesto algo sorprendido- Wei me avisó que era urgente que hablase contigo. ¿Qué pasa?

Yelan lo observa y Hien nota su profunda tristeza, nerviosismo y cariño que le profesaba. pero en su mirada había algo más. – Tenemos que hablar. hablar de nosotros Hien.

La expresión en el rostro de su esposo cambió ante la forma en que ella le dijo aquello: su voz es temerosa pero apacible.

-.No se como decirte esto.

-Tengo la impresión que no me gustará lo que escucharé.

-.He decidido marcharme.- dice con simpleza la mujer.

-¿Has decidido marcharte? – Pregunta él con un terrible punzón en su pecho. ¿Qué era lo que pasaba con él? Aun en su cabeza parecía un sueño aquella frase de “He decidido marcharme”

-No puedo seguir viviendo aquí. – Dice ella con un dejo de nerviosismo el hombre lo notaba. – Mis maletas están hechas.

-¡Pero mujer! ¿Qué es lo que estás diciendo? ¿Acaso has pensado con claridad lo que dices? ¿Te escuchas a ti misma?

-Me he escuchado por los últimos dos meses.

-Si es por lo que dicen de mí. en la prensa. -Dice el sujeto buscando razones –  Hemos hablado de eso con anterioridad. no tienes porque creer esos chismes baratos. Sabemos que es lo que pasa entre nosotros.

-Eso es lo que llevamos haciendo por dos años Hablar. A veces ni hablamos.

-¿Eso es lo que te tiene así? ¿Por eso me amenazas por marcharte? -Dice él con cierto tono de voz de reproche.- No tienes porque amenazarme.

-.No es una amenaza. Es un hecho. Me marcho Hien. – Dice ella con firmeza. -Me marcho esta misma noche.

-Tiene que haber una razón para esto. Tienes que explicarme porque dices todas estas cosas Yelan.  Esto no fue de la noche a la mañana.

-Tienes razón; no fue así. Pero ambos hemos permitido que ocurra de esta manera.  – Dura en silencio un segundo para decirle.- Tengo sentimientos. sentimientos que he reprimido por mucho tiempo. Sería una falta de respeto a ti, a mí y a la familia además de nuestros hijos seguir con esta charada.

-¿Charada?

-Nuestro matrimonio.  Nuestro matrimonio ha acabado.

Un momento de silencio.
Luego dos mas.

-No puedes decir eso – Dice el hombre con un tono de voz incrédulo y también muy serio. Sus ojos café mostraban su consternación a lo que ella le decía.

Y dolor. mucho dolor.

En aquel instante alguien mas entra a la habitación dejándose ver por el hombre de apellido Li. Por la expresión en los ojos de su esposa nota que no era tan inesperada la presencia de Fau Tsé.

-¿Es esto de lo que se trata? _ Pregunta Hien adusto al notar al hombre que le observa con cierta disculpa en su mirada y algo de firmeza y decisión. – ¿Acaso tu y él.

-Hien, por favor.

-¡Deja de compadecerte! – Dice ante la solicitud de su amigo de calmarse.- ¡Tu y ella! ¿Cómo puede ser posible!? ¡Te dije que te alejaras de esta casa! ¿Qué te alejaras de ella?

-¿Qué quieres que haga? Como quiera ella buscaba un amigo. Alguien que le escuchara. alguien que le comprendiera. alguien que le diera lo que tú has negado por dos años.

Hien lo miraba con furia. – Yo amo a Yelan. Es la madre de mis hijos.- ahí observando a Yelan.- yo te amaba. ¿Cómo pudiste?

Yelan lo observa con tristeza.- No. No me amas Hien. El amor no permite que me pongas a un lado como un florero cualquiera y disponer de mí a tu antojo. Créeme que no he dejado de amarte un solo día pero no permitiré que sea yo la única quien ame.  Haré lo que es correcto para mis hijos.

-¿Qué cosa? ¿Acaso crees que entregándote a él mientras estás casada con otro  es lo mejor para tus hijos?

-No me he entregado a él Hien. Aun no.

-No puedes hacerme esto Yelan. No a mi.. Yo te amo..

-Las cosas son como son Hien. – Dice Yelan profundamente triste.

Hien se sentó delante de su esposa. Observa a su alrededor en silencio. ¿Cómo su vida podía cambiar en solo cinco minutos? ¿Por qué todo lo que creía seguro se había desojado?

¿Por qué se sentía que alguien le arrancaba un pedazo de su corazón?

¿Acaso él mismo se ocasionó todo aquello?

“Si. Lo provocaste. Lo provocaste con tu avaricia. Con tu ambición de ser poderoso. Sacrificaste lo más importante para ti, por el bien de una fría corporación que no te da calor por las noches. Que no te sirve de compañía” dice su conciencia.

-Tsé: permíteme unos momentos a solas con mi esposa por favor.

Tsé asintió en silencio: conocía a su amigo tan bien que sabía que no lastimaría a Yelan. Sabía que la amaba.

-Esperaré afuera – Dice a Yelan cerrando una de las puertas laterales y sus pasos se alejaron por el pasillo.

Sin que ninguno de ellos se diera cuenta, las luces encendidas y sus voces atrajeron a una pequeña de doce años que con ropa de dormir se dirigía a su habitación con un durazno en una mano y un vaso de agua en otra.  Esta jovencita entreabrió la puerta por donde su tío había salido: se había escondido de él porque sabía que le llamaría la atención por estar de pie tan tarde.

-¿Qué pasará con tus hijos Yelan? ¿Crees que es el mejor ejemplo que les das? – Pregunta Hien con un tono de voz calmado.- Cariño: Trata de razonar las cosas.

-No voy a ceder a lo que te pido Hien. – Dice Yelan con parsimonia. – No voy a continuar esto.

-¿Crees que es justo? ¿Divorcio? ¿Sin siquiera hablarlo? ¿Razonarlo?

-No queda más que razonar. Por seis meses me he estado debatiendo entre enfrentarte o quedarme callada. Cual de las dos me están matando.

-Esto no es fácil. No puedo creer que decidas rendirte tan fácil.

-No voy a pedirte lo que ya no existe. Por más que digas e insistas que me amas, es inútil Hien. -Dice con una lágrima resbalando por su mejilla.

Escondida de sus ojos una jovencita sentía el corazón latirle en los oídos escuchando y viendo a sus padres. ¿De que hablan?

-Entonces ¿Es divorcio o nada? ¿Así de simple?

-No queda mas nada por que pelear. Hace mucho tiempo que fui reemplazada en tu mente y tu corazón. – Dice sorprendiéndole.- No puedo competir con quien tienes en tu vida.

-¡¿Crees que tengo alguien en mi vida?!

-La tienes. No hay porque negarlo. Fui reemplazada por la mejor y más perfecta amante para ti.

-Fanren – Dice una voz atrayendo ambos rostros del pasillo.  Tsé y a su lado estaba una pequeña con el rostro desencajado y lágrimas tratando de salir de sus ojos. -¿No deberías estar en cama?

-Fanren – dice Yelan sorprendida y observando a su hija que solo le lanza una mirada de dolor, incredulidad y enojo para lanzarse a toda prisa por el pasillo dejando caer el durazno.

Este rueda hasta los pies de Hien Li.

-¿Qué pasará con tus hijos Yelan?

-Vendré por ellos luego. Una vez esté instalada.

-Si los dejas, no vuelvas por ellos. – Dice con firmeza y total negatividad.

-¡Hien!

-.Los salvaré de la deshonra de su madre. Te quiero demasiado como para permitir que piensen mal de su madre.  No vas a llevártelos a vivir contigo y. con Tsé. – Dice con despecho.

-Yelan y yo jamás permitiríamos eso.  Yo soy un hombre que se respeta y la amo con todas mis fuerzas.  Pero jamás permitiría que se hable mal de ella. – Ella ha sacado una casa pequeña con su dinero. Una casa para vivir mientras su divorcio se tramita. -Dice Tsé sorprendido que Hien amenazara a su esposa.

-¿No vas a negarme el derecho de ver a mis hijos? ¡No te atreverías!

-Claro que no me atrevo – Dice el sujeto dejando caer sus hombros.-  Pero tampoco permitiré que los hijos de Hien Li vivan en una casita pequeña. Eso jamás. No para lo que les tengo preparado.

-¿Qué dices entonces?

-Solo se podrán casar a los dos años del divorcio.- Dice Hien incrédulo de que tocara ese tema.- ¿Estás segura.- Sintiendo su voz entrecortarse.- ¿Ya estás decidida..

-Si. Lo estoy. No puedo vivir contigo. Te quiero pero no viviré un engaño.

Hien asiente y se rasca la nariz y pasa la mano por sus cabellos oscuros suspirando largamente. – Este hombre no puede vivir aquí.

-¿Qué dices?

-Digo que te quedes tú con tus hijos. – Dice sorprendiéndole.- Quédate con la casa.

-Hien. no es necesar.

-Ya después del divorcio. -Dice él cortándole.-Puedes hacer lo que quieras: Venderla o seguir viviendo en ella.

-No puedo permitir que hagas eso.- Dice ella emocionada.- Por favor, deja que me vaya.

-No. Esta casa es tuya y de nuestros hijos. Eres la madre de mis hijos. No puedes ir a vivir a una casa cualquiera. No cuando tienes niños pequeños. Los hijos de Hien Li por cuidar y terminar de criar. -Dice poniéndose de pie.- Voy a un hotel. Lleva esa maleta a tu habitación.. Yo haré una maleta y me marcharé inmediatamente.

-Eres muy bueno conmigo. No lo merezco.

-Tengo que pagar justo cuál pecador. Se que esto es mi culpa. Propicié esto. yo provoqué esto.

-Después de eso, empaqué unas cuantas cosas. me marché aquella misma noche. Wei y yo volvimos dos días después a terminar de recoger algunas cosas.  -dice quitando las lagrimas de su rostro.

Shaoran las sentía también: los ojos le ardían y su rostro estaba húmedo.

-Tienes que creerme cuando te digo que después de eso, tu madre y yo fuimos buenos amigos. Ella quería incluso que yo tratara de seguir con mi vida. Pero la amaba demasiado.  El divorcio aun no se había completado cuando.

Hubo un silencio entre ambas partes.

Shaoran se sentía como si tuviera todos los años del mundo encima. ¿Cómo era posible que todo aquello fuera cierto? ¿Qué le decía que no era una mentira?

La actitud de su padre.  Las lágrimas que surcaban su rostro al recordar aquel episodio.

-Es. increíble.

-Aun después de veinticinco años yo también lo encuentro increíble.  Y sufro por ello. Cuando quise redimir mi error ya era muy tarde: el corazón de tu madre había elegido por ella. Antes de que el divorcio se hiciera definitivo. ese infarto fulminante.

-Siempre se creyó que era de tristeza.  Que era porque usted.

-Quise cargar con la culpa porque era lo mínimo que me tocaba a mí. Yelan fue una mujer justa y soportó hasta donde pudo el hecho que la hiciera a un lado por mis negocios. Pero le fui fiel como esposo mientras estuvimos juntos. Y eso debes de creer Xiao Lang.  Ella me fue fiel también. siempre lo fue.

-¿Qué?

-La relación de ella y Fau Tsé iba más allá de cualquier deseo corporal. Ellos aunque tuvieron intimidad, nunca fue como lo que alguna vez tuvimos nosotros. Pero aun así le negué lo que le correspondía como mujer, como ser vivo. como mi esposa. Pero Fau Tsé estuvo allí para escucharle y brindarle un cariño que yo le daba por otorgado pero mas nada.  Luego ella murió. Yelan con sus últimas fuerzas dejó una carta escrita en puño y letra en donde me explicaba esto. Y Fau Tsé tuvimos oportunidad de hablar no hace mucho. él me confirmó lo que ella explicó.

-Usted no vino. No vino a su funeral.

-Lo se. Siempre me he culpado por ello. Jamás pretendí permanecer tanto tiempo ausente. Pero el hecho que fuera a la casa de ustedes. me dolía. Verlos crecer.llamar a ese hombre “tío”.

-Era mejor que estar ausente toda la vida. – Dice  Xiao Lang limpiando su rostro.- Pudo acercarse años antes. ¿Por qué no lo hizo? ¿Por qué hizo que creyéramos todo lo demás? ¿Por qué no nos dijo esto?

-Si su madre nunca les dijo la verdad, no iba a llevarles la contraria.

-Toda mi vida he estado conviviendo con un hombre que resultó ser quien destruyó el matrimonio de mis padres. He querido como un padre a un hombre que no lo es. no merece.

-No Xiao Lang. Tsé es más padre de ustedes de lo que yo jamás seré: Siempre amó a tu madre. Siempre estuvo enamorada de ella.

-¿Qué? ¿Cómo es eso?

-Se conocieron muy jóvenes.  Apenas un niño cuando vio a Yelan como bebé. La vio crecer. Yelan le tenía un cariño especial en aquel entonces. Yo llegué a su vida cuando tu madre tenía dieciséis años. Se casó conmigo a los veinte y Tsé luego de eso se casó con una joven muy bonita. Pero esa mujer murió muy joven de un ataque de asma. Tsé la quería mucho pero no tanto como tu madre. Dado su enviudez decidió viajar un poco para olvidar. y dio con tu madre.

-¿Cree que su relación remontara a antes, mucho antes?

-No. Yelan no se percató de sus sentimientos hacia Tsé hasta que yo no comencé a ignorarla y dada por sentado. Si alguien empujó esa relación fui yo.  Tu madre murió y su última petición a Wei fue que me hiciera llegar esto y la carta. Cuando murió sufrí mucho su pérdida y traté de acercarme a ustedes pero. Fanren..

-Estaba muy dolida.

El hombre asiente diciendo.-  Negó mi presencia. Incluso negó ser mi hija.  Las demás habían sido afectadas por las palabras que muchos años atrás Fanren llegó a escuchar y jamás comprender.

-Tsé jamás dijo nada. Jamás deshizo el daño.

-Lo se. Me lo confesó alguna vez Ahora es que se arrepiente de jamás haberles dicho nada a ustedes. Pero sinceramente creo que lo hizo porque no quería perder el cariño de ninguno de ustedes. Respetar la figura de tu madre. Decirles la verdad era un riesgo que no quería correr: les tiene un gran aprecio de un padre a un hijo.

Shaoran se sentía como si acabara de bajar de una montaña rusa: tantos sentimientos. Tanta información para analizar en tan poco tiempo. Se sentía mareado y ofuscado. Decide ponerse de pie para hacer circular un poco su cuerpo.

-Me siento como un tonto – dice finalmente hablando.

Hien dice- No debes de sentirte así.

-Por años lo odiamos sin ninguna razón. – Haciendo sus ideas preconcebidas un segundo para decir.- tanto odio acumulado.  Pero. ¿Qué pasa con todos los rumores que han pasado sobre usted después de eso? ¿Todas las mujeres.

-Sabes que los medios han sido algo exagerados en cuanto a eso.

-¿Y?

-No he sido un santo. Al menos le presté respeto a tu madre por tres años.

-¿Luego?

Sonríe ligeramente para decir. – Ha habido par de casos serios. Al menos la mitad de los que han vinculado con propuestas matrimoniales.

-¿En serio? – Pregunta sorprendido.

-No podemos vivir toda la vida en el celibato Xiao Lang. Amé a tu madre profundamente y le fui fiel hasta la muerte. Tal cual leímos nuestros votos. Y ella igual me fue fiel. solo que su corazón la traicionó primero que ella traicionarme a mi.

*-*-*-*-*-*-*-*-*-*-*-*-*-*

Ya era bien avanzada la noche cuando Sakura y Shaoran salieron del departamento de Hien Li. Por más que Wei les indicó que permitieran que el chofer les llevase a cada uno a sus correspondientes casas y ambos se negaron.

Ellos tenían mucho de que hablar.

Ambos tomaron un autobús a las dos esquinas del edificio donde vivían Hien Li. Ambos andaban en silencio enterrados cada uno en sus pensamientos.

Shaoran recuerda  la pregunta que le hizo a su padre a solas antes de marcharse.

-Entonces explícame. ¿Acaso tú contrataste a Sakura para que me enamorara de ella?

-Ella me hizo la misma pregunta, y te responderé lo que le dije a ella. La respuesta es no echaba todas mis apuestas en ello pero rezaba con todas las fuerzas que tu le gustaras aunque fuera un poco. O al menos que tu dejaras de ser cabezotas y te fijaras en ella.

-¿A ti te atraía?

-¿Acaso soy hombre Xiao Lang? No tengo el mismo interés que tu ahora mismo pero es una jovencita con una serie de virtudes que te hacen admirarla, respetarla y hasta querer ganar su cariño.  Me atrajo claro que si. Pero nuestra relación siempre fue muy formal. -Escondiendo el hecho que alguna vez la vio como una mujer destinada para él y luego de caer enfermo cambió el destino para guiarla a su hijo- Luego mi atracción se transformó en un cariño de padre a hija.

-Gracias.

-¿Perdón?

-Gracias. por ponernos en el camino del otro. – Hien asiente en silencio con una tenue sonrisa en su rostro.
La misma sonrisa que había heredado su pequeño hijo.

-No es nada hijo. No es todo lo que te mereces pero me agrada para ti. Nunca la pierdas.. Nunca cometas los mismos errores que cometí con tu madre. No sería justo para ella.

Xiao lang asiente en silencio finalmente dejándole una vez la enfermera entra a avisarle que el hombre debe de descansar.

-Tengo hambre.- Dice Shaoran atrayendo la mirada de su novia. Por suerte nadie del autobús parecía estar interesados en ellos o en todo caso, tan pendientes que ellos andaban juntos. O al menos con la idea que el magnate Shaoran Li tomaría un autobús aquella noche. – ¿Qué tal si vamos a comer algo por ahí?

El estomago de Sakura respondió a la ojiverde al gruñir estruendosamente.- Lo siento. si. Tengo hambre. – Se sonroja ante aquello.

-Bien- Dice el joven sonriéndole y observando por la ventana haber si conocía el sector.  Notando donde se encontraba, pidió parada y baja llevando de la mano a la ojiverde. – Te encantará adonde vamos.

-¿Hoe? ¿Adonde me llevas? – Pregunta Sakura mientras bajan del autobús y  caminaban entre los transeúntes de aquel concurrido sector. Veía muchos comercios aun abiertos y las personas caminaban algunos al paso y otros apurados. Cuando doblaron una esquina divisaron un negocio con lámparas de papel rojas que colgaban en un tubo de metal donde estaba el letrero. Shaoran procura abrir la puerta y detrás de él entra Sakura.

-Xiao Lang- Dice una voz atrayendo ambos rostros a la cara de una mujer que pasaba de sus treinta y tantos. Vestida con un traje de color azul cielo y zarcillos de oro se aproximaba al par con una sonrisa- ¡que sorpresa! ¿Qué haces aquí?

-¿Tienes muchos clientes Chi Hua?

-No. Es un día algo lento..- ahí observando a Sakura.- ¿Quién es tu amiga? – Pregunta con una sonrisa coqueta.

-Ella es Kinomoto Sakura. Sakura: Ella es Chi Hua. es la hija del dueño del mejor restaurante de la zona.

-¡Que adulador eres! – Dice halagada.- ¡Tengo tu ultimo cheque guardado.! Aunque no se para que lo necesita el heredero de Diamantes Li. – Aclara guiñándole un ojo.

-shhhhhh.

-No te preocupes. No hay nadie. -señalando el comedor con muchas mesas y todas vacías. -Te lo dije el día está lento. – Cambiando de tema dice.- Vaya vaya: quien te hubiera visto tres años atrás: Presidente de “Diamantes Li” – Agrega con un drama de dolor.-  Ahora me arrepiento de no haberme casado contigo – Dice sorprendiendo a Sakura. – ¡Sería millonaria en este momento!

-Está bromeando Sakura- Dice Shaoran notando el rostro desencajado de la de ojos verdes ante el comentario de la mujer. – Envía el cheque al hospital de huérfanos de Hong Kong para donarlo. – Dice mientras camina atrás de la mujer que en sus pasos recoge dos menús y les guía a una de las mesas vacías.  -Ellos sabrán darle mas uso.

-¡Este es Xiao Lang! Siempre considerado con los más necesitados – Dice a Sakura.- Aquí está la carta. Pidan todo lo que quieran de ella. Iré a decirle al cocinero que prenda la estufa.

Ya a solas Sakura observa a la mujer que se marcha y luego al hombre de ojos cafés. – ¿Era novia tuya?

-Tuvimos algo- dice ligero.

-¡Y lo admites!

-Pues claro. ¿Que haría mintiéndote? – Dejando el menú a un lado aclara ante la mirada adusta de la joven.-¿Qué vas a pedir? .-Al ver que ella esperaba respuesta, dice.-  No fue nada serio. Además. ella está casada ya.

-¿En serio?

-Claro que si. Fui el padrino de bodas.

-¿Y ese honor? Aquí es muy importante. Y eras su ex.

-No era su ex. Tuvimos algo y listo, no fue nada serio. Y fui el padrino porque su esposo es mi mejor amigo y yo los presenté en aquel momento.

-Así que ahora eres casamentero. – Dice ella mas tranquila y sonriendo.

-Nada que ver.  Jamás me involucro en las cosas de los demás. Pero quise ayudar a un amigo y ella me pareció buena idea.

-Dejemos de dar vuelta al asunto. Hablemos de lo que pasó esta noche. Shaoran: Viste a tu padre por primera vez en años.

-Lo se- Dice él colocando una mano sobre la que Sakura reposaba en la mesa.- Él me explicó muchas cosas.

-¿Oh?

-Cosas que espero esta noche poder explicártelas a ti.

-Claro Shaoran. Si quieres hablar.

Shaoran dice sin muchos preámbulos.- Mi madre. se enamoró de otro hombre mientras estuvo casada con mi padre- Sakura abre los ojos sorprendida.- Siempre habíamos creído que fue Hien quien engañó a mi madre.

-¡Oh Shaoran!

-No es todo: Madre nunca acusó a mi padre de nada. O en todo caso Padre jamás le demandó algo a madre. Creo que fue por la culpa. Se dejó engañar porque ya que mi madre estaba casada con él no tenía porque dudar de ella.  Mi padre abandonó a madre por dos años. hasta que otro hombre apareció y robó el cariño de mi madre.

Aquello lo decía con tristeza y Sakura podía sentir el dolor en sus palabras. Buscó su mano sin mirar a la mesa hasta que la encontró y con ello le dio fuerzas para proseguir. En los próximos minutos entre la solicitud de la comida y la llegada de la misma él le contó todo lo dicho por Hien aquella noche.

-Te dije hace mucho que todo lo que se decía de tu padre no era del todo cierto.  Hien ha tenido ciertos romancillos pero nada del otro mundo.

-Me dijo que estuvo a punto de casarse dos veces..

-¿Qué? ¿Pero no yo trabajando con él?

Shaoran rió con ganas ante su expresión de incredulidad. – No. Eso fue exactamente mucho antes de tu entrar.

-Ahhh ya.

-Creo que ha vivido una vida sumamente solitaria. Me fijé en ese apartamento.

-Vi que le entregaste un libro a Wei.

-Ah un viejo álbum de fotos. Era de mi madre.  Mi padre me lo dio esta noche.  Te lo mostraré mañana. si vienes a casa.

-Tenlo por seguro. _ haciendo una pausa pregunta.- ¿Crees que sea posible que ya invites a Hien a comer a la casa Shaoran? Es justo ya que permitas a ese hombre compartir parte de tu vida y de tus hermanas. ya con lo inminente que está su muerte.

-Es una pena que me vaya a enterar de todo esto ya justo ahora. – Dice con cierta melancolía y Sakura detecta su pesar en sus ojos chocolates.- Veinticinco años perdidos.

-Este tiempo ha servido para cultivar lo que eres hoy en día. Aunque te pareces mucho a tu padre tienes una sorprendente fuerza interna que a veces él carece.

-No creo que me daría por vencido como él lo hizo con relación a mi madre.

-¿Justificas lo que ella hizo?

-Aun así, claro que si – dice él para sorpresa de Sakura.- Ella no era feliz. Estaba siendo desplazada por el trabajo de mi padre y mas nada le importaba. Hasta nosotros estábamos siendo reemplazados por el trabajo. Era cuestión de tiempo para que o mi padre se cansara de madre y la abandonara o ella dejara la casa.

-¿Crees que Hien habría permitido que su madre no volviera a verlos?

Shaoran pensó aquello unos instantes para decir. – No lo creo. Hien probaba al tío y a Madre. Haber que tanto se atrevían a sacrificar por su amor. O si acaso era amor.

-Creo que son demasiadas cosas para asimilar una sola noche.  No se como puedes caminar. o comer. – dice nerviosa observando el plato que su novio acaba de devorar delante de sus ojos.

Shaoran sonríe sutilmente para decirle con ternura.- Eres lo mas maravilloso que ha llegado a mi vida. Debo de admitir que desde que entraste a mi vida, esta ha dado un giro sorprendente.  No se como lo haces. debes de ser hechicera.  es una situación tras otra.

Sakura ríe. – Eso vives diciéndome.  Solo que la serie de eventos que nos juntaron son precisamente la serie de eventos en las cuales vivo rodeada todo el tiempo. Terminas por acostumbrarte. -haciendo una pausa. – ¿Vas a seguir viéndolo? ¿A tu padre?

-¿Crees que debería?

Sakura asiente efusivamente.- No se que sería de mi vida sin papá. Es lo más importante para mí. y es lo único que te queda de él y tu madre. Y él se nota tan interesado en hacer su vida nuevamente a tu lado.

-“¿Lo mas importante?” – Pregunta alzando una ceja.

-Bueno no.. Hay algo más importante.

-¿Qué es.?

-No te lo diré.

-¿Cómo que no?

-No. No te lo diré. – Dice en una carcajada haciéndolo reír y poner cara de niño bueno.

-¡Vamos! No seas así.

-No. No te lo dir.- Dice ella riéndole para callar cuando los labios de Shaoran rozan los suyos con ambición y deseo. -¿Y eso? ¿Por qué?

-Por ser quien eres. Sakura- dice acariciando su mentón y mirando sus arreboladas mejillas, sus labios. sus ojos.-  Vamos a mi apartamento. – Dice con lentitud y pasión rozando su mejilla con sus labios hasta llegar a su oído.- Quiero irme contigo. y hacerte el amor en mi cama. en mi departamento. ¿Qué dices Sakura?

Sakura siente que la presión le baja a los pies y su rostro comienza a enrojecer.

-Tienes que volver a la casa Li.

-No esta noche.

-Tengo que llegar a mi casa.  Papá está allá.

-Tengo que conocer a tu padre.

-No esta noche.

-Te llevaré a casa. – Dice Shaoran seductoramente.- Te llevaré a casa. pero primero vamos a rendirnos a este sentimiento que no se quita de mi y se que lo deseas por igual. porque nuestros corazones pertenecen al otro. ¿Qué dices Sakura? ¿Te aventuras conmigo?

Sakura quería decir que no. Con tantas ganas. pero su corazón gana a la razón cuando asiente tenuemente y busca los labios masculinos para besarlos con intensidad.

Ella se sentía dichosa a su lado. Feliz en sus brazos.
Pero ¿Cuánto más duraría su felicidad?

*************** Continuará.

Canciones:
Fragmento del inicio de capitulo: “Because of You”  por Kelly Clarkson