Capitulo 12 – El rechazo de Meiling

Advertencia: el presente capitulo ha sido omitida la escena lemon con la que iniciaría para no afectar la susceptibilidad de los menores y tampoco subir la clasificación de la historia.  Para solicitar la escena correspondiente, solicítalo al correo de su autora. Gracias.
Este capitulo esta dedicado a K-Jyme en su cumpleaños… también a mi beta amiga y compañera escritora de Fanfictions  la famosa Mikki-Chan quien ha servido de apoyo para la redacción de este capitulo. También a mis amigas Daulaci y Naiko Li, grandes amigas y mis más estrictas lectoras.

¡Feliz día de San Valentín a todos ustedes!

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Cuando el teléfono móvil sonó se extrañó de recibir una llamada aquella hora. Sin embargo lo toma sin dudar.- ¿Hola?

Duró unos segundos en responder al saludo de la amatista y aun así dice.- Hola Tomoyo…

Tomoyo observa a su interlocutor al otro lado de la mesa compartiendo una cena informal en un restaurante chino y Hideoshi notó el nerviosismo en su mirada lo que él se extrañó. – Hola Touya… ¿Cómo estás?

-.Bien.

-¿Cómo estuvo tu vuelo?

-Estuvo bien, gracias. Lamento mucho solo nos hayamos visto una sola vez. Tenía que volver de una vez.

Touya se echó para atrás en el sillón que había en la sala de médicos de turno del enorme hospital. El turno nocturno estaba comenzando a afectarle. Mientras permanecía con un papel de impresora en sus manos dice.- Quería hablar contigo antes de volver aquí.

-Bueno…- Dice ella ya colocándose nerviosa pues Hideoshi le observa con una mirada interrogante. –Creo que podré devolverte cuando llegue a la casa Li.- Bajando un poco mas la voz.- Ahora mismo no puedo hablar.

-¿Estás acompañada?

-Algo por el estilo.

Touya cayó un instante para decirle.- ¿Hideoshi Hiragizawa?

-Pero como…

-Oye: termina tu cita. Háblame cuando llegues a casa. Y cuídate. – Dice colgando la llamada a la amatista.

Tomoyo se quedó viendo el aparato un instante antes que la voz de su acompañante le llamara la mirada al preguntar.- ¿Ocurre algo malo?

Ella niega con la cabeza. – Solo es un amigo.

-Parecías muy preocupada mientras le hablabas…

Tomoyo guarda su teléfono móvil con cierta hesitación sintiendo su corazón latir mas rápido de lo normal. ¿Por qué Touya de todos los momentos, toma ese en particular para llamarle?

-Es solo un amigo de Japón.

-Olvida eso que parece preocuparte y concéntrate en pasar un buen rato.- Dice el sujeto tomando su mano entre  las suyas. – Estas muy bonita esta noche…- dice aproximando su rostro al de ella.

-¡Que sorpresa!- Dice una voz aproximándose entre las mesas en lo que ambos ocupantes levantan sus miradas. La sorpresa es notable y Tomoyo retira rápidamente su mano de la de Hideoshi al notar la sonrisa enigmática de Eriol Hiragizawa delante de ellos acompañado del brazo de una joven muy atractiva de aspecto oriental.

-Fuutie Li- Dice Tomoyo sorprendida observando a uno y al otro. ¿Qué hace Fuutie acompañando a Eriol?

-Es una coincidencia Tomoyo Daidouji- Dice la hermana de Shaoran Li sonriéndoles a ambos.- ¿Cita romántica?

-Si/No- Responden al unísono.

Fuutie sonríe a ambos y Eriol solo los observa cuando replica.- ¡Mira que gracioso! No se ponen de acuerdo.- Notando el sonrojo en las mejillas de Tomoyo quien les retira la mirada. – Solo vinimos a compartir un poco de comida típica china. Eriol no  ha tenido mucha oportunidad de probarla y este es el mejor restaurante de la zona de Hong Kong.

-Señor: disculpe pero su mesa está lista por aquí- Dice el mesero aproximándose a la pareja que estaba de pie.

Hideoshi observa a Eriol con cierta hesitación. ¿Sabría que traería aquí a la heredera Daidouji? ¿Cómo saberlo?  Este era su restaurante favorito para las conquistas y estaba dispuesto aquella noche de llevarse a Tomoyo a la cama. Pero ¿Cómo sabría Eriol donde encontrarlo?

Ambos hermanos se observan con discordia en sus miradas mientras las jóvenes compartían un par de saludos más y luego se despedían mientras el mesero indicaba a Hiragizawa y Li su mesa. Ya allí Eriol tenía una visibilidad casi perfecta de la mesa de Tomoyo y notaba que no estaban tan cercanos como cuando los encontró.

-¿Podrías ser un poco mas disimulado Eriol? – Dice Fuutie aproximándose a su persona con gesto de hastío. – Te faltó poco para que le saltaras a tu hermano y te pelearas aquí mismo.

-¿Cómo se atreve a traerla aquí? – Dice con hastío mientras los miraba sin siquiera parpadear. – No la ama. Eso está claro… y se quiere aprovechar…

-Tomoyo no es estúpida.

-Te preocupaste tanto como yo cuando escuchaste a Hideoshi decirle sus planes de esta noche a Kaho.- Declara Eriol mirándole sorprendido.

-.Y te los dije a ti porque te importa Daidouji. Pero Eriol: ¿Si a Tomoyo le importa Hideoshi? ¿Si le quiere?

-No lo quisiera si prestara atención a los rumores de la compañía. – Dice entre dientes y con fuego en su mirada aun observando al par a cierta distancia. Fuutie le puso la mano en su mejilla para que le observara a ella.

Gesto que fue notado por la amatista quien frunció el ceño. Pero ninguno de ellos se percató de ello. Tomoyo dirigió su mirada a su acompañante quien hablaba en aquellos momentos.

-Oye: se que tu hermano no es tu favorito.

-Usa a todas las mujeres. – Sanciona a la par que el mesero llega con unas entradas y bebidas. -¡Tu misma me alertaste de los rumores!

-Daidouji me agrada. Y es tonta sino se da cuenta que estás loco por ella.

-.Pareciera que el tipo de Hideoshi es mas de su gusto. El parecido con el hermano de Kinomoto es sorprendente. Y era su novia antes de venir a China.

-¿En serio?

Eriol asiente en silencio observando nuevamente a la pareja a la distancia. Hideoshi parecía algo seco y Tomoyo distante, mientras conversan parecía sin ganas de querer estar allí.

-Pues es como si fueran dos gotas de una misma agua. A excepción que Touya Kinomoto no puede ser como es Hideoshi. Es un mujeriego de primera.

-Pareciera que odiaras a tu hermano – concluye Fuutie mostrando una mirada curiosa y consternada a la vez. Ella no puede imaginar odiar a ninguna de sus hermanas o a Xiao Lang.

-Es un hombre totalmente opuesto a mí o a mi familia. Hideoshi usa a las mujeres… no dudo que está con Daidouji para lastimarme a mi.

-¿Qué? ¿Por que?

-Ese es el asunto; no se que le pude haber hecho para que me tenga tanto rencor.  Pero no es la primera vez que hace algo como esto.

Fuutie sabe por los rumores que Eriol debe de estar pensando en su pasado con Kaho al hacer este comentario.

-Tienes que hablar con ella Hiragizawa. Explicarle que Hideoshi no es un buen hombre. No es como el hermano de Sakura…

-Imposible. No me escuchará.

-Ella te importa. ¿No es así?

Eriol observó a su acompañante un instante pero no respondió a su pregunta. Vio que Hideoshi hablaba algo con Tomoyo al oído y esta fruncía su mirada. Negaba con su rostro. Miraba su reloj y se disculpaba para retirarse con su cartera del lugar. Hideoshi observó a su hermano a la distancia y no sonrió. En verdad parecía molesto.

Finalmente paga la cuenta retirándose también del lugar.  Pero por lo que Eriol notó cosa que le llenó de alegría el corazón, un auto perteneciente a la casa Li pasó por la joven unos minutos antes de que Hideoshi abandonara la mesa.

-¿Ves? Tomoyo no es tonta Hiragizawa. Ella sabe lo que le conviene.

“Si. Pudo escapar esta vez. pero ¿Cuánto mas soportará Hideoshi?”

*-*-*-*-*-*-*-*-*-*-*

¿Cómo pasó? ¿Quién lo sabe en realidad? No ellos en aquellos instantes.  Sakura abrió sus ojos por el sonido de los pajarillos que cantaban en el exterior. En un principio se sorprendió por las hermosas cortinas en combinación con la habitación que se movían al paso del viento.
Unas cortinas que no se parecen para nada a las de su habitación.

Se sentía algo extraña pero nada de que preocuparse. Se quedó observando las cortinas un instante cuando percibe algo pesado que cruzaba su cintura.

Se acurrucó un poco más no dándole importancia que no estaba en su habitación cuando escuchó un suspiro detrás de ella. Sakura, algo curiosa se voltea para encontrar el rostro masculino pegado un poco a sus cabellos.  Era un rostro apuesto y ella se encontraba en la misma cama que él.

Corrección: Se encontraba en su cama.

No pudo evitar sorprenderse y sobresaltarse. Mientras se libra del aferre del hombre este se despierta no evitando quejarse. Sakura observa el reloj que está a un lado (casi pasando encima de él para gritar). – ¡Van a ser las nueve!  ¡Despierta!

-¿Hmmm? – se escucha la voz melosa del varón desde la cama quien solo se revoltea un tanto para abrir sus ojos café y fijarse en la mujer que tenía sus cabellos totalmente alborotados y comenzaba a abotonarse la camisa que llevaba la noche anterior.- Buenos días. – dice con una sonrisa melosa.

-Nada de buenos días- Dice ella nerviosa y notándose de mal humor. Pero Shaoran percibe que es preocupación.-  ¡Debimos de estar abajo hace una hora para irnos a trabajar!

-Creo que eso no importa mucho ahora. – Dice mirándole con una sonrisita muy traviesa que solo hace que la voluntad de Sakura se doble… solo un poquito. –como quiera llegaremos tarde.

-¡Shaoran! Por favor… no empeores las cosas… – Dice retirándole la mirada.

-¿Cómo podría yo empeorarla? – Pregunta con inocencia y buen humor.

-.Sugiriendo quedarnos aquí.

-No he dicho nada de eso. Simplemente te dije que no vale la pena aterrarse porque sean las nueve.  Por tu cabeza debe de pasar esa idea y me la quieres achacar a mí.- sonrojándole un poco.

-Si alguien nos encuentra…

-Corrección: si alguien te encuentra aquí. Estamos en mi habitación. – Dice observándole divertido desde la cama mientras cruza los brazos por detrás de su cuello. Sakura observa sonrojada un instante el torso desnudo del hombre y recuerda como besó las marcas del tatuaje de lobo en el cuerpo del hombre y se enciende su sonrojo aun más. – yo tengo razón de estar aquí. Tú traes una duda razonable.

-¡¿Podrías hacer el favor de cubrirte un poco mas?! – Grita ella acalorada- ¡Nadie puede pensar con claridad viéndote así!

-Lo mismo te diría a ti preciosa… pero tú estás quitándome la visión de tu precioso cuerpo por ti solita. – Dice envolviéndose con la manta y poniéndose de pie para caminar hasta donde está Sakura.- ¿Qué tal si pido algo para desayunar?

-¡Estás loco!

-Loco por ti,- Dice envolviéndole con la manta y besando sus labios una vez… dos veces…finalmente tratando de sucumbir el cerebro de la chica de volver a la cama tibia. – No se como es posible que hayamos peleado tanto… ahora mismo no puedo mas que idolatrarte…

-.Si la casa se entera que he estado aquí… – dudando unos instantes al tratar de ella ser la voz de la razón- ¿Que tal si alguien ha venido por ti? ¿Qué tal si… nos vieron dormidos?

-Que lindo par seríamos vernos dormiditos abrazados.-

-Shaoran esto es serio.

-De acuerdo. – Dice dándose por vencido.-Nadie ha entrado hoy. Cerré la puerta anoche con llave para qué no escaparas hasta que habláramos.

-¡Por Dios! Deja de mirarme así- suplica Sakura al varón y este se ríe bajito.- Tengo que encontrar la manera de bajar de aquí… sin ser vista por nadie de la casa.- Expresa pensándolo en voz alta.- cambiar mis ropas y salir a la oficina…

-¿Darte una ducha?

-No creo que de tiempo- Dice distraída observando a su alrededor por si se le queda algo.- ¡Mi sostén! – Dice viendo el sujetador enganchado en el espaldar de uno de los sillones.

-Sakura ¿Podrías detenerte un segundo y pensar por un instante? ¿Saborear el momento?

-Lo que saborearé es mi despido.- Anuncia con un quejido sacudiendo distraídamente el sostén mientras ve que otra cosa puede quedársele..- El señor Li ha sido muy claro con las relaciones intra-oficinas. Le dará un infarto cuando sepa que…

-Creo que mi padre siempre planeó que esto pasara- Dice Shaoran tratando de tranquilizarla.- Créeme cuando te digo que no planeé esto.

-Eso está bien por ti. Pero pasó. – Dice ella tratando de hacerle ver el error de sus actos.

Pero ella misma dudaba en convencerse.

-Lo se. – Dice Shaoran tratando de que la siempre seria Sakura tratara de bajar un poco el ritmo.- Y fue fantástico.

-¿Lo crees? ¿Acaso se compara a Kaho Mitzuki? – Dice con acidez.- Ahora no soy mejor que ella en nada… mira lo que he hecho…

-Nunca digas eso- Replica Shaoran tan serio que atrajo la mirada de Sakura. Nota como sus ojos muestran cierta molestia por su comentario. –No eres un objeto de saciar deseos Sakura- Dice tomándole por el mentón. – Eres algo más importante  para mí y jamás lo olvides.

-Es que no planeé esto- Dice con cierto dolor.- Pensaba casarme… casarme antes y luego… – sonrojándose.

-Lo se. – Dice Shaoran con una gentileza que ablanda el corazón de la ojiverde y su mirada se suaviza y muestra una ternura interminable. Le acaricia el mentón con adoración y dice con ternura para sonrojarse también.- pero ha pasado y no quiero nunca que te arrepientas… porque fue hermoso.

Los ojos de Sakura se dilataron en los oscuros de él y murmuró contra su rostro. –Fue increíble… fuiste muy gentil. – Admite roja como una grana.

-Lo merecías… merecías toda la gentileza del mundo. Y nunca dudes de ti o de lo que hemos hecho Sakura. Significó mucho para mí… para ambos.

-Para mi también Shaoran- admite para el varón sonreír y siendo besada por unos segundos; ella rompe el beso para decir.- Ahora tengo que buscar la manera de salir de aquí.

-¿Te parece bien las cañerías laterales de los techos? – Pregunta señalando afuera de la ventana. Sakura no puede evitar reírse. –Vamos: me vestiré y ambos bajaremos por ella. yo primero para si caemos, evitar que te rompas el cuello.

-¿Ambos? ¿Bromeas? ¿Qué pasa si…

-Ya en serio Sakura: no dejaré que te deslices por la tubería. Simplemente bajaremos como personas adultas y normales por las escaleras. – Su rostro de preocupación hizo que Shaoran añadiera astutamente.- Son las nueve. Ya Tomoyo no está. Meiling estará leyendo el diario en la piscina… dame unos momentos para refrescarme y estoy contigo. – yendo al cuarto de baño al otro lado de la habitación.

Sakura quedándose a solas observa a su alrededor y finalmente al cómodo lecho que recibió su cuerpo inocente para convertirse en el en toda una mujer y no pudo evitar sentir pudor al recordar todo lo ocurrido entre ella y Shaoran Li.

“Tal vez fue mejor así. Llegué a esta edad sin ser amada por ningún hombre. y tal vez, solo tal vez estoy enamorada del correcto”

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-Buenos días Sakura- Dice Tomoyo tomándole de sorpresa aquella mañana. Eran las once y Sakura apenas había cumplido una pequeña parte del memorando de aquel día. – ¿Cómo estás?

-Bien… bien… – Responde dubitativa y buscando unos documentos: documentos que no encuentra con su mirada en ninguna parte de su escritorio.

-Que bueno. Necesito que apruebes estas fotos.

-El director de cuenta puede ayudarte en eso. – Responde Sakura mirando todo el trabajo pendiente en su escritorio. Y no es la única. Tomoyo sorprendida observa como el escritorio estaba lleno de trabajo.

Pero su amiga no parecía con ganas de trabajar.

Tomoyo pestañea dos veces observando a Sakura.- ¿Estás bien? Te noto nerviosa.

-¿Hoe? – Pregunta mirándole a los ojos y luego desviando la mirada a su ordenador.- ¿Nerviosa? No;  para nada… solo tengo muchas cosas que hacer…

-¿Acaso estarás molesta nuevamente con Li?

-¿Qué? ¿Qué con Li? – Pregunta sorprendida. – ¿Dijiste algo de Li?

Tomoyo parpadea dos veces aun mas confundida con la actitud de su amiga.- ¿Estarás enfermándote? Te ves un tanto roja- tocando su frente para revisar la temperatura.- Estás demasiado distraída. ¿Por qué no te marchas temprano a casa y descansas?

-No puedo irme. Tengo una junta con el señor Hien a las cinco de la tarde.

-Ve directamente de la casa.

-No, no me quedan muchas cosas por hacer aquí- Dice Sakura mirando su ordenador y tomando la azucarera y llevándosela a sus labios y sobresaltándose cuando nota que no es su taza de café. Sonríe nerviosa para decirle.- Creo que tendré que dormir un poco esta noche. Estoy algo trasnochada.

-¿Trasnochada? Pero si tu habitación estaba a oscuras anoche cuando fui a la cocina por leche.

-Ah ¡Ah si! Es que solo me dediqué a dar vueltas por la cama… – saca la lengua de manera infantil.-Oye, Hideoshi no asistió hoy a la firma de renovación de contrato de Kaho.

-¿Kaho?

-Si. Para la línea de Europa.

-Vaya sakura. Es la primera vez que veo que no haces una mueca ante la mención de Kaho Mitzuki.

-Estás paranoica. – Responde no mirándole a los ojos y sus mejillas se encendieron aun más si era posible.

-Tal vez si. – Dice dudosa.- Es que vi algo extraño entre Kaho y Hideoshi ayer.

-¿Oh?

-Si. Tarde cuando terminábamos la prueba de ropa. Hideoshi rondaba mucho el vestidor donde estaba Kaho. Al final ambos se quedaron a solas y me marché al restaurante con el chofer donde quedamos reunirnos.

-¿Restaurante?

-Quedé a cenar con Hideoshi. Pero no me quedé en el estudio para que no se pensara que lo acoso. – Sonríe.

-¿Crees que tengan problemas de agente y modelo?

-No se. Fue la forma con que miró a Kaho. – Sacudiendo sus cabellos. – Creo que le preguntaré cuando se aparezca por aquí.

-Si se aparece.- Anuncia Sakura.-¿Por qué no le preguntaste anoche?

-Anoche tenía otras cosas en la cabeza.- Dice Tomoyo pensando en lo ocurrido. Observa atrás para notar a Misa muy concentrada en su trabajo para decir bajito.- Sakura… tengo una pregunta que hacerte. Como amiga y mujer.

-¿Hoe?

-¿Qué opinas de Hideoshi?

Sakura observa a su amiga ante aquella pregunta y nota su hesitación incluso al interrogarle. – No se Tomoyo… Hay algo en Hideoshi que no me gusta.  Tal vez sea que se parece un tanto a mi  hermano.

-Hideoshi es un tanto más liberal que tu hermano.

-¿Ah si?

Tomoyo asiente avergonzada antes de decir.- No te alarmes pero… Hideoshi me invitó…- sonrojándose intensamente. – me invitó a tener relaciones con él.

-¿Qué? – Pregunta escandalizada y observando a su amiga que estaba sonrojada intensamente. – ¿Qué Hiciste?

-Pues lo rechacé claro está. – Dice Tomoyo sorprendida que Sakura hiciera tal pregunta.

-¿Es porque se parece mucho a Touya? en realidad no se que haces saliendo con alguien tan parecido a Touya.

-No se tampoco. Es divertido y en Londres fue divertidísimo.

-¿YA te has besado con él? –Pregunta Sakura interrogante. Tomoyo pestañea dos veces. ¿Eran alucinaciones o Sakura estaba menos despistada que de costumbre?

-Si. En Londres… y unas cuantas veces aquí. – Admite – Pero hay algo en él que no me convence.

-Sino te convence, entonces déjalo.

-Si, tal vez es mejor cortar de raíz. – suspirando melancólica. – Aun no se que hago al salir con él.

-Entre él y Eriol creo que elegiría a Eriol.

-Si, creo que yo también lo haría. – Dice Tomoyo algo triste y melancólica.  Arrepentida de la distancia que había crecido entre ella y Eriol en cuestión de Días. Incluso desde que llegaron a Londres pareciera que Eriol se transformara en una persona totalmente diferente. No hablaban como antes, se quedó en Londres y volvió con Fuutie Li.

¿Será que ahí hay algo?

Sakura la trajo inmediatamente al presente al preguntarle.-¿Por qué no lo haces entonces?  Salir con Eriol me refiero. Es un buen sujeto…

-Porque tal vez, Eriol no se interese en mi.

-¿Bromeas? Tomoyo: casi todos aquí saben que Eriol está interesado en ti.

-Estaba y es posible. – Dice suspirando – Es decir, cuando estuvimos en la casa de Playa me pidió que saliéramos un poco exclusivamente. Pero lo rechacé.

-¿Qué? ¿Pero, por qué?

-Era recién mi ruptura con tu hermano.  Además Eriol y yo ya quedamos que seríamos amigos…- sintiendo un inusitado nudo en su estomago al recordar la noche del baile de lanzamiento de la nueva imagen de Diamantes Li. – Y podría ser que… se interese en alguien más en estos momentos. – Ahí pensando en Kaho… luego en Fuutie.

-¿Crees eso? Bueno – encogiéndose de hombros- Bien dicen que debes de aprovechar el momento… y luego no arrepentirte de nada.

Tomoyo se queda observando un tanto a Sakura por su comentario y su mirada. Ya no pudiendo soportar la incertidumbre declara- ¿Sabes? Hay algo extraño en ti el día de hoy – Dice sentándose sobre el escritorio de Sakura y acercando tanto su rostro al de la chica que podía darse cabezaditas. – Algo… en tu mirada…

-¿Mi mirada?

Tomoyo asiente. – Algo… peculiar… diferente.

-…sigo…soy la misma Sakura…- Dice nerviosa.

-No… no es eso…

-Tal vez es que me recogí el pelo hoy…

Tomoyo la observa intensamente y Sakura traga en seco sonriendo nerviosa. Tomoyo dice entre dientes pero no convencida.- Si… tal vez es eso… ¿Almorzamos juntas? – Dice incorporándose del escritorio.

-¡Si, claro! – Tomoyo se despide de su amiga no del todo convencida porque dentro de ella algo le gritaba que pasaba algo con ella.

Algo importante y algo que pasaba desapercibido.

Pero ¿Que era aquel sentimiento?

*-*-*-*-*-*-*-*-* Dos Días después.

-Vaya querida. Si que estás de buen humor. –Dice Hideoshi viéndose con su amiga mientras le maquillaban.

-Si buscas a tu preciada Tomoyo Daidouji no está aquí – Dice Kaho siendo retocada mientras el fotógrafo cambiaba las luces.

-.No la busco. Está trabajando hasta tarde. – Dice por lo bajito sin evitar ser tosco.

-Suenas decepcionado. A propósito: Te busqué anoche ¿Dónde estabas?

Hideoshi observa a la maquillista quien sorpresivamente se excusa con Kaho y sale a toda carrera de allí. Kaho observa con cierta hesitación a la maquillista y luego a su amigo para decir.- ¿También ella?

-¿Qué te puedo decir? Soy irresistible con las mujeres.

-Pensé que me dirías que andabas con Tomoyo Daidouji. – Nota el rostro de hastío de su amigo a lo que ella le dice.- ¿Qué pasa? ¿Acaso tienes problemas con Daidouji?

-Esa mujer es diferente a las demás.

-¿Quieres decir que no cae fácilmente a tus encantos?

-La invité hace dos noches a un rato de diversión… se negó rotundamente.

Kaho se rió por lo bajito.-Pero que puritana. –Replicando con cierto hastío.- No creo que ese rostro angelical sea una rutina cuando la has tratado de seducir. ¿Acaso será virgen? – Pregunta divertida.

-Lo dudo mucho – Dice encogiéndose de hombros.- me comentó algún día que estuvo con el hermano de Sakura por años.

-Tal vez él la respetaba.

-No seas idiota. Respeto no tiene nada que ver con deseo. El asunto es que ahora me evita a toda costa.

-Parece que tendrás que casarte con ella para obtener “algo”

-Recuerda que Tomoyo Daidouji es la heredera absoluta de una fábrica de Juguetes mas grande de toda asía. -.Kaho le mira divertida. – ¿Qué? Hice mis investigaciones.

-¿Qué piensas Hideoshi? ¿Obtener dote? Eso es tan siglo doce. –Admite con hastío pero divirtiéndose.

-¿Qué puedes pensar tu? Solo unos millones bien sentados me garantizarían querer ingresar al vínculo del sagrado matrimonio.  Aunque no asegura lealtad. Pero creo que en dos o tres años casados y podré obtener mucho dinero y propiedades. Ella no se negará si la tienes bien amarrada.

-Sin tomar en consideración que te haría firmar un prenupcial. – ríe Kaho divertida. – O sino ella, la bien precavida de su madre. – Mirándole a los ojos con una sonrisa,-  Recuerda que es empresaria. No tonta. Y asegurará que ningún caza fortunas venga en pos de su hija.

-No te rías. No es gracioso. Podría pasarte lo mismo con Li.

-Mis asuntos con Li están mas que bien, muchas gracias- Dice con firmeza y orgullo. – Hemos estado estos dos días juntos almorzando y cenando.

-¿Así que las cosas van progresando? – Pregunta jugando con las cosas de maquillaje que habían en el tocador frente a Kaho.

-Las cosas siempre han estado bien – Sonríe triunfante.- Lo tengo justo donde quiero desde Londres. Te lo diré luego. – Asegura ella bajando la voz y observando a su alrededor.- ¿vas a insistir con Daidouji?

-No se en verdad. Matrimonio no lo vale la chica… – Pensándolo unos instantes.- Pero el solo pensar lo que le dolería a Eriol…

-¿Eriol?

-Está celoso. Muy celoso. – Sonríe con orgullo a su amiga.

-Lo dudo. – Dice Kaho dubitativa a lo que Hideoshi alza una ceja curioso.- Ha estado aquí últimamente tras Fuutie Li.

-¿Fuutie Li? ¿En serio? – Alza una ceja curioso.

-Los he visto andar juntos por aquí. Siempre se van aparte; hablando en secreto. Se van a almorzar y esas cosas…  además vi una foto en los diarios de un desfile de caridad y Eriol estaba en primera fila apoyándole.

-Extraño- Dice con duda pensando en lo ocurrido tres noches atrás.- Conozco bien a mi hermano y… bueno, tal vez… Li es preciosa. Pero no me descuidaré… tal vez sea una treta de ese hombre.-  Niega con su cabeza para decir.- En fin, creo que iré a almorzar. ¿Cuándo acabas?

-En una hora más. –Dice viendo al fotógrafo pidiendo que vuelva a escena.

-Bien. Esperaré un rato más. –Sentándose en unas de las sillas y viendo a su amiga ir hacía el set para prepararse a nuevas tomas de fotos.

*-*-*-*-*-*-*-*-*

Shaoran llegó a la casa para enterarse que Sakura llegaría tarde. Habían pasado tres noches desde que hicieron el amor y no habían vuelto a tocarse o tratar el tema y Shaoran no podía quitarse el sentimiento de desasosiego al no estar con Sakura. Pero había sido inevitable separarse.

Se había presentado una emergencia en una de las minas de Diamantes a lo que Sakura tuvo que hacer un viaje expreso a las afueras de Hong Kong dejando a todos por un par de días.  Por supuesto habían hablado por teléfono pero la distancia había hecho su parte.

Era como si hubiese perdido una parte importante de su alma.

Toca con lentitud en la puerta que pertenecía al jefe de sirvientes y no tardo mucho para responder el miembro de staff más viejo de la familia Li. Wei estaba sorprendido de la presencia de Shaoran y el gentil anciano retrocedió sorprendido – ¡Amo Xiao Lang! – Mientras buscaba con su mirada su chaqueta que se había retirado.

Shaoran avanza dentro de la habitación y observa a su alrededor viendo que el gentil anciano no perdía su actitud de simpleza, delicadeza y limpieza. Su habitación era amplia, cómoda con una cama, una mesa con dos sillas, un refrigerador pequeño y un televisor. El librero de madera a un lado estaba ocupado con algunos libros.

-Tranquilo Wei. Puedes calmarte. Estás en tu tiempo libre.

El hombre miro a través de sus lentillas al sujeto que cambió pañales y le dio de comer alguna vez siendo bebé. Siempre había encontrado al joven como el espejo de su padre, física y espiritualmente.

Pero jamás lo admitiría al hombre que parecía mantener las distancias respecto a su progenitor.

-¿En que puedo ayudarle amo Xiao Lang?

-Wei eres mi hombre de confianza como alguna vez lo fuiste de Hien Li. – dice indicándole una de las sillas de la mesa y Shaoran toma la otra. Observando al gentil anciano dice sin preámbulos – Sakura y yo… estamos involucrados. – mirando los ojos del hombre que conoció desde su niñez. – Muy involucrados…

-No tiene que darme explicaciones.

-No son explicaciones – Aclara el heredero Li. – Es que… – suspira mostrando que es difícil para el joven. – Necesito… – haciendo otra pausa mostrando mas duda – Quiero ver a Hien.

-Al Amo Hien.

-Necesito hablar con él: Necesito entender que esto no fue una parte de un absurdo plan… un plan para tratar de hacerme un favor conociendo a alguien como Sakura Kinomoto.

-¿Por qué seria un favor?

-Porque… porque me estoy enamorando de ella. – Confiesa- y necesito saber que tan profundo mi padre planeó esto.

Wei estudia su mirada un instante antes de decirle – Se que piensa que no se parece a su padre… pero se equivoca amo Xiao Lang. Lo conoce más de lo que quisiera admitir. – Observándole a los ojos – Se parece más de lo que quisiera admitir.

Shaoran retira su mirada molesto del rostro del anciano. Este solo dice- Ya era hora que tratara de contactarlo. Después de todo es su padre.

El guarda un minuto de silencio y se niega a ver el rostro del hombre sentado al otro lado de la mesa. – No le debo nada a él.

-Le debe la oportunidad de la verdad.

-¿Según él?

-Según la verdad misma. – Dice con firmeza- hay muchas cosas que como sirviente del señor Li y la difunta Señora conocí de mis antiguos amos. La mente de los sirvientes nunca olvida joven Xiao Lang pero también existe la confidencialidad y la fidelidad… algunas cosas son necesarias mantenerlas en silencio y enterrarlas… incluso en las mas oscuras partes de nuestras mentes y jamás develarlas. He ahí el secreto del verdadero sirviente fiel.

-Supongo que esos secretos…. Jamás me los develarías.

-No sin la autorización del señor Hien. Pero creo que es correcto que usted se entere por él y no por mi.

-¿De que habría de enterarme? No hay cosas que no sepa del pasado.

-Tal vez tenga razón. Pero por otra parte, muchas cosas explicarían lo que podría pasar entre usted y su padre. O de lo que ha pasado…

Shaoran se pone de pie sin responderle al sirviente. Sin mirarle solo dice. – Concreta la reunión Wei… Es todo lo que pido.

-Como usted diga, Amo Xiao Lang.

*-*-*-*-*-*-*-*-*

Sakura arribó sumamente cansada aquella tarde y mas temprano que de costumbre. Todo porque Shaoran le pidió que se vieran mas temprano. Como si tuviera mariposas en su estomago pero pretendía caminar directo a su habitación y darse una ducha antes de encontrarse con él.

O eso al menos eran sus planes.

Cuando al llegar al pasillo del segundo piso no se sobresaltó pero si se sorprendió al ver la silueta masculina esperando en su puerta: justo como se conocieron pero Shaoran estaba sentado en el suelo leyendo un libro delante de su puerta mientras Sakura era la que venía.

No había escuchado su corazón latir en sus oídos hasta aquellos momentos. Sin embargo allí estaba aproximándose a su puerta a paso seguro y entonces cuando sus pasos fueron sentidos por el varón este levanta la mirada y le dedica una de sus mejores sonrisas.

-Hola.

-Hola. ¿Cómo estuvo tu día?

-Agitado ¿El tuyo?

El joven se encoge de hombros y la observa. ¡Dios! Había que estar totalmente ciego o ser tonto para no ver aquella belleza delante de él y solo odiarla.

Se pone de pie a la par que dice. – Quería hablar contigo. Sobre una decisión que he tomado.

-¿Oh?

-Si. He decidido hablar con Hien. Darle una oportunidad.

-¿En serio? – Pregunta atónita y sobre todo con una tenue sonrisa en su rostro – ¿A que se debe este cambio de parecer?

Shaoran le observa y Sakura nota la mirada llena de cariño a ella. Dice en voz baja. – Creo que viene siendo hora que le permita darme una explicación de lo que paso entonces. – Duda un instante para añadir- Es decir… todo lo que se ha dicho de ti y el… – sonrojándose un instante- no ha sido cierto. Entonces me pregunto ¿Qué más será mentira?

-¡Oh Shaoran! Estoy tan feliz. – Dice ella no ocultando su dicha. – ya veras… ya veras cuando conozcas la verdadera personalidad de tu padre. No se cuanto recuerdes de el.

-Casi nada.

-Tiene tu mismo carácter. Es mas… diría que son dos gotas de agua.

-¿En serio? Caramba Sakura Kinomoto: Cualquiera diría que tienes cierto enamoramiento de Hien Li.

Sakura ríe optimista mientras se recuesta de su puerta  – bueno, en realidad tengo un enamoramiento de un Li y no es precisamente Hien Li. – Shaoran sonríe seductor ante su respuesta;  la acorrala entre esta y su cuerpo: De nuevo la tensión esta ahí latente y viva entre ambos.

Era como si el tiempo se hubiera detenido, el deseo resurgiera de nuevo y las fantasías de aquella primera noche de intimidad volvieran a resurgir.

Cuando los labios masculinos buscaron los de ella, lo hicieron con sed y ansiedad. Sakura había aprendido a superar sus expectativas y sabía esperar: sus labios se conectaron e inmediatamente buscaron refugio en los labios del otro. Shaoran aprisionó su figura contra la puerta y Sakura gimió en su contacto corporal.

– Te he echado de menos. –Dijo el varón contra su boca.

-¿En serio?

Shaoran asintio en silencio buscando su oreja y mordisqueándola a lo que Sakura suspiró mas fuerte sintiendo una sorpresiva fiebre.

-Esta vez si estoy preparado. – Dijo con gravedad mirándola a los ojos- Solo si tú quieres…

Sakura sonrió tímidamente y giro el pomo de la puerta aun de espaldas. Ambos ingresaban al cuarto de la joven mientras Shaoran la empujaba tenuemente y era jalado al mismo tiempo por ella. Habrían cerrado la puerta sino fuera el grito que vino del otro lado del pasillo que los sobresalta y corta su contacto.

-¡XIAO LANG! – gritan con fuerza atrayendo sus miradas al otro lado del pasillo.

-Mei…Meiling… – murmura el varón mientras Sakura adquiere un tono purpura de la vergüenza.

-¿Qué crees que haces? ¿Qué haces con ella? ¡Y tú! – Ahí observando a Kinomoto – ¡No me imaginaba que podías llegar mas bajo!

-Te estás sobrepasando Meiling – Dice Shaoran interviniendo con un gesto molesto. – No te permito que le hables así…

-¡Que se defienda ella Xiao Lang! –Grita molesta. – ¿Desde cuando… – ahí ella no puede evitar sonrojarse intensamente al imaginarse que iban a hacer ellos dos – ¡Sin casarse! ¡Eso no va con las tradiciones de la familia Li y lo sabes!

-Estoy al tanto de las tradiciones Meiling, gracias… – Dice Shaoran estoico.

-¿Justificas tu actitud? ¿La de ella?

-Por supuesto que defiendo a Sakura. –Dice con firmeza- y no te permito que la ofendas- extendiendo su brazo de manera protectora- Sakura es importante para mi…

-¡Por favor! Ustedes… – dice con cierta burla y negación – Jamás de los jamases te gustaría alguien como ella… ¡Tu la odias!

-No la odio. Estás equivocada.

-Tú andas con Kaho Mitzuki. ¿Acaso las usas a ambas?

-¡Tu no me conoces en verdad si llegas a pensar que podría usar a Sakura o a Mitzuki!

-¡Me estas gritando! Te prohíbo que me grites – dice Meiling sollozando y no controlando sus impulsos. – ¿Cómo te atreves a fijarte en ella? ¡En ella no menos!

-Meiling: Te arrepentirás…

-No me amenaces. ¿Cómo nunca te has dado cuenta que soy lo mejor que puede pasarte? ¡Yo te amo, Xiao Lang! ¡Y la prefieres a ella! ¡A Kaho! ¡Y a mí que me lleven! – Shaoran notando lo alterada que esta trata de tocarla pero ella rechaza su contacto. – ¡Que sean felices!!! ¡Muy felices…! – ya gritando aquello y saliendo como ciclón del lugar.

Shaoran la vio salir de allí y no olvidaría el rostro triste y de decepción leída en su mirada. Cuando se voltea a la chica de ojos verdes esta tenía un rostro lleno de vergüenza y sus mejillas encendidas además de los ojos llorosos. Shaoran preocupado se agacha diciéndole. – Amor… ¿Qué pasa?

-Sera mejor que la sigas… está furiosa.  Habla con ella con calma.

-Meiling es una chica grande Sakura. Tendrá que entender por sus propios medios que lo que pudo existir cuando éramos más jóvenes no puede ser. No la amo…

-La quisiste alguna vez Shaoran… para poder haber sido su prometido.

Shaoran pone una mano en su rodilla con inocencia y preocupación ante la consternación honorable y sincera por parte de su novia.

-Te agradezco tu preocupación pero…

-Por favor. Ve habla con ella. – Insiste con premura.

Shaoran desiste de discutir aquello con Sakura y asiente en silencio besándole un instante en su frente y apretando sus manos con un agradecimiento silencioso. Sale de la habitación de Sakura y baja las escaleras de la mansión para encontrarse a mitad de camino a la salida con uno de los sirvientes de la casa.

-¿Ha visto a Li Meiling?

-Acaba de salir llorando en uno de los coches de la casa.

-¿Qué?

-Hace unos momentos. –Dice la mujer apenada- pidió las llaves al señor Sen Tsu. El no quería dárselas pero… – ahí no llega a decir mas nada porque Shaoran sale rápidamente a la calle para notar que ya Meiling no se encontraba cerca.

“Rayos. Meiling. no vayas a hacer ninguna locura”

La joven veía nublarse su mirada gracias a las lágrimas mientras conducía sin control por las calles de Hong Kong. Una y otra vez en su cabeza se reflejaban las imágenes de su queridísimo Xiao Lang secreteando contra el cuerpo de Kinomoto: la puerta de la habitación abrirse detrás de ella y ambos adentrarse a la habitación mientras compartían un beso apasionado.

No es ninguna niña para no saber que pasaría a continuación en el par: ¡Conocia tan bien a Shaoran que estaba bien claro que ocurriría entre ellos solo con mirarlo!

-¡Está embrujado! Eso es lo que pasa… ¿Cómo puede gustarle…ella? – Gime mientras se pasa un semáforo en rojo.

Lo próximo que escuchó fue las bocinas de varios vehículos, el chirriar de frenos, su propio grito, observa el giro frenético que hace al volante.

Y de pronto total oscuridad.

*-*-*-*-*-*-*-*-*

Cuando el trío entró a la sala de emergencias casi todo a su alrededor es un caos: Shaoran nervioso busca entre la multitud alguien conocido o alguien que les pudiera dar información. Hubo par de personas que reconocieron inmediatamente su rostro: había adornado las pantallas televisivas y los diarios por semanas.  Otros lo pasan desapercibidos pues tienen sus propios problemas en su cabeza.

-Buscamos a una accidentada- Explica Tomoyo a la primera enfermera que se le cruza en su camino.- ¿Li Meiling?

La enfermera observa a la japonesa de arriba abajo antes de responder.- Esta no es mi sección. Busque en la triada.- Señalando atrás un grupo de escritorios casi a la entrada.

-Tenemos que buscar atrás.- Dice Tomoyo pero observa a Shaoran quien tiene un rostro de pocos amigos, preocupado. Sakura se siente aturdida por todo lo ocurrido.  –Voy a investigar- Y acercándose al oído de su amiga.- Hazle compañía. – Señalando con una cabezadita al varón.

Shaoran siente la tibieza de un roce contra una de sus manos y nota al bajar su mirada que la mano de Sakura está entre la suya. Como si aquello le diera fuerzas para hablar declara- No debí dejarla salir de la casa en tales condiciones. Debí ir tras ella.

-Tú no tienes culpa de las decisiones de ella Shaoran. Es adulta.

-Estaba atontada… y… – Calla de repente.- No me lo perdonaré.

Sakura permaneció en silencio a su lado. Pasarían un par de minutos cuando
Tomoyo les informa.- Fue trasladada a una habitación privada en el quinto piso. – Ahí observando a Li.- Está bien. Tiene una muñeca dislocada y rasguños en su cara pero está bien. Chocó contra una cabina telefónica y un puesto de comida en una esquina. Nadie sufrió daños.

Shaoran asiente y con Sakura de la mano avanzan hasta las señales de los elevadores. En silencio los tres suben hasta el piso indicado. Allí van a la estación de enfermeras y piden por la habitación de Meiling y su condición.

-Tendrá que pasar la noche aquí- Anuncia una de las enfermeras- Recibió una contusión en la cabeza y ya le hicieron una resonancia magnética. Ya el doctor le administró unos calmantes y se dormirá en unos momentos.

-¿Podemos verle? – Pregunta Tomoyo y añade rápidamente.- Es su primo. Es el único pariente cercano que tiene en la ciudad.

La enfermera observa a Shaoran en silencio y asiente indicándole que le siguiera.  Sakura y Tomoyo les siguen. Cincuenta metros mas adelante se detienen los cuatro a lo que la enfermera anuncia.- Es mejor que entre una persona a la vez.

-Anda. Entra. Nosotros te esperamos aquí. – Dice Sakura cuya mano aun estaba sujeta a la del hombre desde el piso de abajo.

Shaoran no dice nada y sigue a la enfermera dejando la puerta entreabierta. Sakura y Tomoyo escuchan lo que se dice dentro.

-Señorita Li. Su primo está aquí…

-Xiao Lang. – Dice con voz suave pero luego se endurece un poco.- ¿Qué haces aquí? – Ahí la enfermera sale informándole a Shaoran que solo puede quedarse cinco minutos.

-Llamaron a casa. – Dice Shaoran seriamente.

-No debiste venir.

-No digas tonterías.

-.Tengo derecho a decirlas y cometerlas pero no tu.

-Meiling…

-Si viniste a reprocharme algo, mejor vete. – Declara violentamente.

-Las cosas se salieron de control en la casa.

-¿Tu crees? – Dice con acidez. – Tu y ella…- Dice cerrando los ojos y notándose el odio de tocar el tema. – ¡Tu y ella!

-Lo se. Lo se Mei. Te cae mal todo lo que está pasando… – Dice tocando su mano un segundo pensando que Meiling le rehuiría pero se queda con su mano bajo la del hombre.

Meiling no quiere mirarle. – ¿Desde cuando … – Trata de preguntarle desde cuando el y Sakura eran pareja. Pero no se atreve. Aun le duele.

-No hace mucho…- Admite el varón.

El silencio se hace presente en la habitación. – Sabía que algo pasaba entre ustedes. pero verlos.- sonrojándose un instante. -No debería vivir en la casa. -Gruñe – No debe de vivir en la casa Xiao Lang. ¿Por qué te gusta ella? ¿Qué tiene ella que yo no?

-Meiling…

-¡Te he querido siempre Xiao Lang! Ibas a casarte conmigo… ¡Conmigo!

-Eso fue mucho tiempo atrás. Y sin mal no recuerdo tú me abandonaste por ese sujeto.

-Nunca ponías fecha de boda. Estaba confundida. Era joven. Ahora no lo soy y estoy clara en mis sentimientos. ¡Yo te quiero! – Dice llorando y alterándose.- ¡Te quiero más que todas las mujeres del mundo!

Sakura y Tomoyo escuchan la desesperación en su ruego. También como solloza.

-Pero no te quiero de la manera que tu mereces Mei- – Dice Shaoran con un tono de voz que sensibiliza a ambas mujeres escuchando fuera. –Lo siento tanto…

-No. No lo sientes. No lo sientes porque tienes a quien quieres… a Kinomoto.

Sakura siente su rostro arder y sonríe nerviosa bajando su mirada. Tomoyo la observa de reojo mientras Meiling agrega- Veo como la miras. Te das cuenta de cosas que no observas de los demás.  Debí adivinarlo cuando… cuando… bueno, no eres de los que se acuestan con alguien a quien no le interesan. Pero Xiao Lang ¡Ella y tu padre…!

-Ellos no tuvieron nada.

-¿Cómo puedes asegurarlo?

Shaoran no le diría las razones autenticas y solo sonríe sonrojándose un segundo al decir.- Créeme lo se.

-¿Te vas a casar con ella?

-Creo que eso es asunto mío y de ella Meiling.

-Necesito saberlo.

-Necesitas dormir.

-Quiero volver a mi casa.

-Procuraré que Wei con el chofer te lleven a casa de tus padres cuando quieras.

-No debo estar aquí… ¿Pero, la quieres? ¿Te importa Kinomoto?

Shaoran dura unos segundos en silencio para decir.- Si.

Meiling mira a sus ojos: Ve los orbes oscuros de la mirada de Shaoran para notar que es sincero. Que está lleno de esperanza… que es posible que en verdad ame a Kinomoto. –Bueno puedo respetar tu decisión. Que te guste y todo esto. Supongo que luego tendré que aprender a ver lo positivo en esa chica. Formará pronto parte de la Familia Li y es justo que la familia siempre siga unida. Pero has roto las reglas y lo sabes. Trataré que me caiga bien… – y añade.- ¡Pero no creas que será muy pronto! Todavía no me agrada.

El varón agacha su mirada sonriendo y murmura.- Debo de imaginarlo. Pero agradeceré tu intento.

-No a todos en la familia le gustará. Es decir ¡una extranjera! – Cruzándose de brazos.- Pero supongo que está mejor que la mayoría. – Analizándolo unos momentos.- Al menos no es Kaho Mitzuki.- Pensando un minuto -¿Kaho sabe que la has reemplazado con Kinomoto?

-Aun no. Pero procuro hablar con ella pronto.

-Hazlo pronto antes de que Mitzuki vuelva con un ministro, traje de novia  y testigos.- Dice ya sintiéndose soñolienta. –Hay algo que debes de saber…- añade sonrojándose.- Yo fui quien proporcionó las noticias a los periodistas y las fotos. – Shaoran abre los ojos ampliamente notablemente sorprendido.

-¿Tu, Meiling… pero…

-Robé la agenda electrónica de sakura con acceso a su cuenta de correo y todo lo demás- Sakura se sorprende y Tomoyo confirma sus sospechas. –Lo siento tanto Xiao Lang… pero es que no podía permitir que te enamoraras de ella… y se lo importante que es la confidencialidad para ti.

-.Sabía que Sakura no podía ser quien facilitó esa información o declaró esas tonterías.

-¿Cómo podías estar tan seguro? –pregunta Meiling entre bostezos. – Si estabas enojado con ella. lo diste por sentado… lo se.

-Porque Sakura no sabe la verdad de lo que pasó entre Hien y nosotros. Luego que me enojé con ella… luego de muchas cosas, llegué a entenderlo.

-¿Cómo lo sabes?

-Lo se. Ahora duerme.- Murmura el varón no mostrándose enojado con su prima pese a las circunstancias.

Tomoyo toma a su prima un instante y la hala hasta el otro lado del pasillo donde no iban a ser escuchadas.- ¡Tu y él! ¿Bromea Meiling, cierto?

-Bueno su salida tan abrupta de la casa tuvo que ver precisamente con que… – sonrojándose tanto que Tomoyo pensó que se desmayaría.- Es decir… nos encontró…

-¡Sakura! –Chilla Tomoyo llevándose la mano a la boca de la sorpresa. – ¡No puedo creerlo! ¿Qué no me has dicho? ¡Me dices tu mejor amiga! ¿Cuándo pasó esto?

-No fue hace mucho…- Aclara Sakura a su amiga.- Ocurrió la semana pasada. No habíamos hablado mucho del asunto… las cosas pasaron un tanto… rápido.

-¡Ay por todos los santos! ¡Tú y él! – chilla Tomoyo evitando dar brincos. – ¡Lo sabía! Sabía que ambos estaban locos por el otro… ¡kawaii! – Esta tiene estrellas en sus ojos y una mirada ilusionada. – ¡Forman tan linda pareja!

-¡Tomoyo cálmate! ¿Qué tal si se entera que tu sabes? ¡Se moriría de la vergüenza!– Dice aun avergonzada. – ¡Contrólate!

-Es que no puedo creer esto de ti… ¡Una semana! Sin decir nada a tu mejor amiga… con razón estas en la nube nueve todo el tiempo.

-¡Nadie mas lo sabe! Meiling nos descubrió cuando Shaoran entraba a mi alcoba y… y… todo se salió de control. Más creo que estaba algo bebida antes de encontrarnos… y salió descontrolada de la casa en el coche.

-¡Increíble! Vaya que eres una pícara Sakura.

-¡Tomoyo, por favor! – Dice la ojiverde ahogándose ante las palabras de su amiga.

-¿Es cierto entonces? ¿Se van a casar?

-No lo se. No lo hemos hablado.

-Pero si lo que dice Meiling es cierto, cabe la posibilidad que si se casen. –Sonriendo de oreja a oreja. – No se involucra de esa manera con nadie con quien no pretenda casarse. La escuchaste.

-Pero si es así… Sabemos que tuvo algo con Kaho.

-¿Te lo admitió?

-No hablamos al respecto.- Murmura algo aturdida y aun sonrojada. – Debió de planear casarse un par de veces…- sacudiendo sus cabellos y provocando una risita de su prima. – ¿Qué?

-Bueno, son cosas de hombres Sakura… pero me debes todos los detalles.

-¿Qué? ¿ESTAS LOCA TOMOYO?

-Shhhhhhhh estamos en un hospital.

La voz del hombre atrajo sus miradas al anunciar.- Meiling se ha dormido. ¿Qué pasa?

-No, nada.  ¿Estará bien? – Pregunta Tomoyo pues su amiga aun estaba ahogada por su solicitud de contarle “Todo”.

-Si. Mañana le darán de alta- Responde Shaoran y le dice a la chica de ojos verdes. – Las enfermeras la cuidarán. Ya he hablado con Wei por el teléfono móvil y su madre ya está en camino a Hong Kong.

-¿Te quedarás con ella? – Pregunta Tomoyo.

-Es lo mejor. Ustedes vayan a casa.

-Tomaremos un taxi para dejar el coche aquí para  ti.- Anuncia Sakura. Shaoran la estrecha por su cintura y le da un tenue beso en los labios pero Tomoyo puede ver la pasión en las miradas de ambos.

-Bien. Nos vemos…- dice soltándole a regañadientes mientras Tomoyo hala a su amiga de la mano.

-Buenas noches. – se despide Tomoyo conteniendo una sonrisa conspiradora que hizo que Li le lanzara una mirada de curiosidad.

*-*-*-*-*-*-*-*-*-*-*-*-*-*-*

Kaho se encontraba sentada en los jardines de la casa Li esperando la llegada de Xiao Lang. Se extrañaba que el sujeto haya pedido que le viera en la casa más con lo sucedido con Sakura Kinomoto en Londres.

Despejaba sus dudas imaginándose que algo importante debía de pasar para que Xiao Lang le pidiera que se encontraran en los jardines de la casa Li.

-Tal vez ocurre hoy lo que las esperado – había dicho Hideoshi con quien se encontraba reunido a la hora de salida al momento que el chino le llama para concretar la cita.  Kaho le observa atenta- has ganado la batalla contra Kinomoto – levantando su copa para brindar con su amiga- Felicidades… señora Li.

-Futura Señora Li- corrige Kaho aceptando su brindis y tomando un sorbo. – La verdad será interesante ser la heredera absoluta de semejante fortuna ¿no Crees?

-El retiro digno para la Modelo más importante de Japón y China.

-Con todos los biombos necesarios a una persona como yo.

-¿Qué pasara con Kinomoto Sakura?

Kaho piensa un segundo antes de añadir con una sonrisa de triunfo. -Convenceré a Xiao Lang que la saque definitivamente de la empresa una vez adquiera toda la administración. ¿Para que la necesitará luego de eso?

-¿En serio? ¿Simplemente la dejaras ir Kaho?

-Claro que no. No antes de avergonzarle delante de todos aquellos que le conocen. – Levantando nuevamente su copa – Será la despedida perfecta para alguien como Kinomoto Sakura: de la manera más deshonrosa y penosa posible. No conseguirá trabajo ni vendiendo en un supermercado.

Hideoshi ríe educadamente y no evita decir – ¡eres maléfica amiga querida! – Chocando su copa contra la de ella – Me alegra tenerte como amiga y no como enemiga.

-El final perfecto para nuestra “heroína”: Sakura Kinomoto. – dice bebiendo de su copa. – Ella en la calle y yo en el Lecho de Li Xiao Lang.

-Disculpa la espera – dice el varón despertando a la mujer de sus pensamientos que no evita sonreír. Se pone de pie repentinamente colgándose del cuello del varón.

-No te preocupes Xiao Lang. – Dice besándole cerca de los labios y Shaoran quita sus brazos de su cuello. – ¡Te has desaparecido estos días!

-He tenido mucho trabajo.

-¿Y Bien? ¿De que quieres hablarme?  Pudimos reunirnos en el hotel…- Habla de manera seductora.

Shaoran se sentó al lado de ella en la banca y ella le acompañaba. Dura un segundo para decir – Lo siento.

-¿Qué sientes?

-Siento… lo lamento. Debí de hacer esto antes… mucho antes. – Dice nervioso y con cierta hesitación. Observa a los ojos de la mujer y dice – Pero es mejor ahora…

-Oh Xiao Lang. – Dice ella ansiosa y sus manos buscan las masculinas. Este le aferra con firmeza sus manos. Mientras ella sonríe tontamente agrega ya que se imaginaba una proposición matrimonial. – Puedes decirme lo que quieras. Lo sabes ¿no es así?

-Si lo se. – Dice el hombre decidido. – Primero tengo que agradecer tu amistad. Y tu interés por mi…

-Siempre ha sido con las mejores intenciones del mundo. –Declara con una sonrisa tonta e ilusa aparentando ingenuidad. – Sabes que te quiero. Tal vez estoy… algo enamorada de ti.  Pero tendremos todo el tiempo del mundo para solidificar nuestros sentimientos…

-Lo se. Es por eso que es tan difícil para mí…

-Dime lo que sea Xiao Lang… puedes confiar en mi.

-Creo que debemos romper.

Kaho parpadea y toma unos segundos para borrar su sonrisa y su mirada se llena de estupefacción. – ¿Cómo has dicho?

-Creo que debemos romper Kaho. No soy el hombre para ti y tú definitivamente no eres para mí. Y es mejor que sea ahora y no esperar más.

-No. No Xiao lang: Estás confundido. – Dice la joven con cierto espasmo de sorpresa.

Shaoran se pone de pie y avanza unos pasos alejándose de ella para declararle. – Jamás en mi vida… o al menos, en mucho tiempo he estado tan seguro. Tenemos que romper. Es lo mejor.

Kaho indignada se pone de pie y avanza hasta el varón. Le observa la mirada por unos instantes para preguntar. – ¿Eres Gay?

-¿Disculpa?

-Eso lo explica todo. – Dice algo turbada y  de un lado aliviado y no lo escondía- Eres gay. Santo Cielo. ¿Quién lo habría dicho?

-No soy homosexual.

-¡Claro que lo eres! Tienes que serlo Xiao Lang. Me dejas… nunca… ¡Nadie me ha dejado a mi! Yo soy quien los dejo… nunca… ¡Tiene que haber una explicación como esa!

-No soy homosexual. Simplemente es que no comparto tus mismos sentimientos.  Simplemente… eres atractiva, simpática, sabes divertirte pero no eres alguien para mí…

-¿Bromeas cierto?  Esta es la idea tuya de una broma… ¡no tiene gracia Xiao Lang!

Xiao Lang niega con su rostro.

-¡No puedes… no puedes hacerme esto!

-Creo que ya lo hice Kaho. – Le dice con firmeza y calma.

La mujer no se inmuta cuando se pone de pie y muestra total indignación y ciertamente molesta.

-¿Qué crees que les diré a todos a mi alrededor? ¡Nadie comprenderá esto! ¡Yo no entiendo esto!

-Es fácil de entender: No veo el sentido de continuar esto. Así que le estoy poniendo fin.

La mujer no se inmuta cuando le plasma con toda su fuerza una bofetada en plena cara. – ¡Eres un idiota! Un completo idiota. ¿Crees que alguien ha dejado a Kaho Mitzuki? ¡Nadie deja a Kaho Mitzuki!

-Creo que acabo de hacerlo. Acepta las cosas por las buenas… – Dice el no mostrando dolor alguno por la bofetada aunque el rostro le arde.

Duran unos segundos en silencio a lo que ella dice. -¡Esto fue Eriol! ¡Te ha metido ideas absurdas en tu cabeza! ¡El dijo que te diría mentiras y …

-Hiragizawa no tuvo que ver nada con esto.

-Kinomoto – murmura mirando a sus ojos. – ¿Es ella, cierto Xiao Lang? Tiene que ver con Kinomoto.

-Basta. Basta Kaho. Ponle fin a esto… ya basta…

Kaho lo observa con rencor. Indignada murmura contra su rostro. – Tú y ella… espero que disfruten lo que les quede de tiempo juntos… porque no será para siempre. – Sonriendo con veneno – las mujeres solemos cansarnos de los hombres así como ustedes lo hacen. Y sabemos que la maldición de lo hombres Li vienen en cansarse pronto de sus mujeres. – Acaricia su mentón con significado y dice con sensualidad y rencor. – Adiós Xiao Lang. Pudo ser divertido… mientras durara. –Lanzándole un beso y marchándose contoneando las caderas de una manera tan atrevida para llamar la atención del varón.

—————– Continuará.
COMENTARIOS DE LA EUFORICA AUTORA.  Ayayayayayayay ahora si es que me he ganado amigos o enemigos… ¡bien! Cuantas cosas han pasado en este capitulo doce pero estamos lejos de concluir la historia ¡y con lo que se viene querrán matarme! Bueno como muchos se habrán dado cuenta, los protagonistas han dado un paso ¡enorme! ¡Y vaya paso! Aquellos que han solicitado el lemon por su correo lo tienen desde ayer o en realidad aun no lo han recibido la tendrán en las próximas horas. Si deseas el lemon y por una razón u otra no lo solicitaste solo tienes que hacerme llegar un correo a crystal23-arroba-gmail.com o sakura_journal-arroba-yahoo.com y lo tendrás en las próximas 24 horas.