Capitulo 11 – El pretendiente de Sakura.

La joven de ojos rojizos estaba cómodamente sentada en uno de los sillones de la piscina recolocando unas fotos en un álbum familiar cuando escuchó el movimiento en la casa. Observó como los sirvientes comenzaron a cruzar al otro lado –al interior de la casa- con equipajes y escuchaba las voces apagadas que provenían de la mansión.

-¡Hola Daidouji! – Gritó la chica al ver pasar a la amatista al otro lado de la casa y Tomoyo le saludó a lo lejos y prosiguió a alcanzarla. – ¿Cómo estuvo Londres?

Tomoyo no se extrañó del buen humor de Meiling: Días solas le dio la tranquilidad que necesitaba para no ser tan gruñona. –Algo pesado pero bien. ¿Cómo han estado estos días por aquí?

-No he salido de la casa para averiguarlo. – Dice recargándose del sillón. –Todos los teléfonos han estado a punto de explotar por lo que Kinomoto publicó en las revistas…. No puedo creer que haya hecho eso.

-Dudo que Sakura haya hecho eso Meiling. – Meiling le observa interrogante a lo que ella añade.- Tuvimos un encuentro de las noticias en Londres. Ya hay revistas que lo han publicado. Y no digamos de los diarios.

-¡Así que ya salieron en Londres! – Dice ella no sorprendida pero dándolo como hecho. Se incorpora un poco y se quita las gafas de sus ojos para añadir.- Vaya escándalo que ha ocasionado aquí. No puedo creer que Kinomoto haya publicado estas locuras… ¡Xiao Lang debe estar frenético!

Frenético no lo cubre” pensó Tomoyo al recordar la narración de su mejor amiga ante lo ocurrido con Li. Dudando seguir dando largas a aquel tema pregunta.- ¿Cómo has estado?

-Bien. Unos días para descansar no dañan a nadie ¿Cierto? –Sonríe  observando a su alrededor interroga.- ¿Xiao Lang ha venido contigo?

-No. Se quedó al vuelo de mañana… con Kaho Mitzuki.

-Oh. – Mostrando su indignación en aquel punto.- Esa mujer… – gruñe.

-No te simpatiza…

-¡Claro que no! No me simpatiza nadie que se involucre con Xiao Lang.

-¿Por qué?

-¿Cómo que por qué? ¡Porque Xiao Lang y yo estamos destinados para estar juntos! Todos los Li lo saben.

-Excepto Shaoran – Justifica Tomoyo. – Si lo supiera, no estuviera andando con Kaho Mitzuki.

-Entiendo lo que dices pero Kaho Mitzuki es el juguete del momento. Tal vez para tratar de darme celos a mí…

-O Alguien más tal vez- Murmura Tomoyo distraídamente pensando en esa posibilidad. Meiling se hizo la que no escuchó aquel último comentario aunque le inquietaba.

-Me imagino que Xiao Lang se ha enojado con Kinomoto por esa publicación. – Dice Meiling distraída.

-Aunque ya tenían problemas… pero en fin ya lo hecho, hecho está.   Ahora anda con Kaho y no acepta recriminaciones por ello. – Negando con su cabeza- ¡Mira que quedarse en Londres!

-Eso es extraño. Por un instante pensé que su inclinación era por Kinomoto. – Haciendo una pausa de segundos.- ¿Ella se quedó en Londres?

-No. Prefirió venir el día de hoy. Recibió anoche una llamada del señor Li.

-¡Tío Hien!

-Así es. – Dice ella suspicaz.- Ha querido que volviera lo antes posible. Creo que esas fotos publicadas le causarán problemas a Sakura hasta con Hien Li.

Meiling se mordió el labio: Sabía que Hien Li tendría sospechas de quien se haría con aquellas fotos. Mas cuando solo alguien de la familia pudo dar con fotos como aquellas de Xiao Lang.

¿Acaso Hien le diría a Sakura sus sospechas?

Meiling sacudió su cabeza tratando de calmarse pero para Tomoyo, no pasó desapercibido el hecho que Meiling se tensó. ¿Acaso tenía algo que ver con lo ocurrido?

-En fin, voy a desempacar y dormir un rato. El viaje me ha cansado mucho. – Anuncia a la china. Esta asiente distraídamente y observa a la amatista volver a la casa.

-¿Así que ahora tengo a Kaho Mitzuki entre mis problemas? ¡Como se atreve Xiao Lang a quedarse en Londres con ella! –Levantándose repentinamente. –No me gusta… que fuera novio de Kinomoto podía aceptarlo mas… pero no con Mitzuki… no de esa bruja…- ocurriéndosele algo de repente recoge sus cosas y decide volver a su habitación. –Tengo que pensar en algo para mañana.

Pero Meiling se quedaría con las ganas: Shaoran o Kaho no regresarían al día siguiente de Londres.

*-*-*-*-*-*-*-*-*-*-*

Hien Li bebía distraídamente un vaso de jugo cuando Wei se presentó. – ¿Si?

-Lamento Interrumpirlo señor. Pero la señorita Kinomoto ya está aquí.

Hien sonríe y asiente con su cabeza a lo que Wei se retira nuevamente para llegar momentos después acompañado de Sakura. Como siempre, Hien le recibe con intimidad y le aferra por los hombros para decir.- ¿Qué te pasa Hija? Te ves muy triste…

-Estoy nerviosa y no se lo negaré.

-¿Tu? ¿Nerviosa? ¡Sería la primera vez! – Exclama no ocultando su sorpresa y le invita a sentarse.

-Ya debe de haberse enterado del desastre de lo publicado en las revistas.

-Claro que si. Tengo copias de todo lo publicado. – Responde con acento serio.

-Debe de estar decepcionado de mi – dice abatida bajando su cabeza.

Hien toma su rostro por su mentón para murmurar con firmeza- Jamás me decepcionarías…

-He fallado. Todo lo que se publica pasa previamente por mi autorización. Estaba tan enfrascada con lo de Londres que no me tomé el tiempo debido.

-Escribiremos una retractación. No hay nada de que preocuparse. No hay nada que no pueda ser resuelto.

-Gracias por sus palabras. Ojalá su hijo no lo haya tomado como lo hizo. – Hien frunció el ceño al notar el cambio en los preciosos ojos de Sakura al mencionar a su hijo.- Está furioso.

-Supongo que si. Las fotos debieron molestarle.

-Lo que mas le molestó es el hecho de que digan que nosotros estamos inclinándolo a tomar a Kaho Mitzuki como esposa.

– A mi no me agrada esa modelo. He hecho averiguaciones- Ahí aclara a Sakura- Digamos que no es lo mejor para la reputación de mi hijo. Lo que publicaron, debió hacer recapacitar con respecto a Mitzuki.

-Ese es el problema… no lo hizo – Dice Sakura y Hien muestra su molestia con su rostro.- Shaoran decidió quedarse en Londres con ella.

Wei regresa con una bandeja con té y tres tazas además de unos cuantos bollitos dulces.  Se queda presente mientras Hien decía.- ¿Qué cosa? ¿Xiao Lang se quedó con ella?

Sakura asintió en silencio y decide beber su té en vez de responder o mostrar su consternación por aquella situación.

-Esa mujer no es una buena idea para Xiao Lang. Él, como hombre debería de sospecharlo.

-Creo que lo sabe. Pero está con ella para vengarse de mí.

-¿Por qué querría vengarse de ti?

Sakura niega con su rostro y no está de acuerdo en contarle los problemas con Shaoran. No sería para nada ético. Simplemente dice.- No apruebo a Kaho Mitzuki. Él lo sabe; por eso persiste en quedarse con ella.

Wei observa a la joven detenidamente y tiene sus sospechas. Días antes de irse de la casa Li observó el intercambio de miradas de Sakura y Shaoran y por supuesto sabía de lo ocurrido el día de la cena. Y se lo había informado todo a su señor.

-¿Tu que opinas de ella, Sakura?

Sakura aclaró sus ojos y decidió negar con su rostro negándose a abordar aquel punto. Hien asiente en silencio respetando su decisión pero nota el dolor que llenan las orbes verdes de aquellos gentiles ojos. En aquel momento, suena el timbre. Segundos después viene la mucama anunciando.- Señor: su otra visita está aquí.

-¡Ah justo a tiempo! – dice con ligereza poniéndose de pie y caminando a la puerta de la sala. Sale de la vista de la joven y escucha cuando saluda diciendo en japonés.- gracias por venir. ¿Cómo estuvieron sus habitaciones? ¿Bien? Perfecto…- Sakura en ningún momento escucha palabra alguna del sujeto. Se pone de pie aun así, para recibir el invitado de Hien.

-Sakura- dice Hien ingresando al lado de un hombre alto y pálido como la noche.  Que sorprendió mucho en un primer instante a la joven Kinomoto.- Permíteme presentarte a este gran colaborador de Diamantes Li.

Sakura observa detenidamente al recién llegado y su rostro no oculta la perplejidad ante el físico del recién llegado.  Complexión más pálida que muchos que conoce. Unos ojos grises, casi blanquecinos pero que tienen un brillo que le añaden mas misterio al sujeto. Sus facciones eran tan delicadas que podría hacerse pasar por una mujer y nadie lo reconocería. Pero su belleza masculina también estaba presente. Vestía en aquel momento un traje de color gris de chaqueta y pantalones y sus cabellos platinados eran otro punto sorprendente de su fisonomía.

Era como estar frente a un ente totalmente bendecido con el don de la belleza y el misticismo.

-Yue Tsukishiro esta es Sakura Kinomoto… mi mano derecha- Sonríe al presentarlos.- Sakura: él es Yue Tsukishiro, presidente de la división de Diamantes Li de Japón. Irónicamente es la sucursal más pequeña de Asia y parte de Europa. Casi sin presencia notable.

Yue observó a Sakura a los ojos y la joven sintió el disparo irremediable de su corazón: tenía una mirada penetrante. Yue inclinó su cabeza y saludó respetuosamente a la joven.

-Gust… gusto en conocerle.

-El gusto es mío- Responde secamente el varón.

-Es un poco ecuánime en palabras pero es un gran sujeto. Una vez adquiere confianza llega a ser alguien muy agradable aunque no es dado a las palabras como otras personas. ¿Una taza de té, Yue?

Sakura observa a ambos hombres mientras el recién llegado, toma asiento y es servido por Wei. Todas las palabras fueron dichas por Hien en los próximos minutos.  Sakura estudia el rostro del sujeto que no se separaba de su interlocutor en ningún momento. La joven los analizaba a los dos con la mirada: Hien parecía conocer bien al hombre que parecía albino pero compartía apellido japones. Tsukishiro… se preguntaba si tendría alguna relación familiar con Yukito.

-Has estado muy callada Sakura. – Le interrumpe Hien sus pensamientos. Ahí se percata que ambos hombres le observan. Sakura baja la mirada apenada.

-Solo me pregunto… ¿Acaso piensa enviarme a Japón?

-¿Qué? ¿Por qué creerías eso?

-La empresa está acostumbrada ha realizar intercambios de las divisiones de sus sucursales. Eriol está aquí y lo cambiamos por alguien que trabaja para Diamantes Li de China.  Ahora ¿Pretende enviarme a la empresa mas pequeña de toda la organización? ¿Es por mi error de las fotos, cierto?

-Sakura… – Dice Hien tratando de contener una risa. – Yue Tsukishiro está aquí como un favor personal a mí… no tiene que ver nada contigo. Y jamás digas que te mandaría lejos. ¡Santo Cielo! Jamás enviaría a mi mejor empleada lejos de aquí. Claro al menos que sea decisión tuya, las puertas de Diamantes Li siempre estarán abiertas para ti.

Sakura sonríe emocionada y Yue solo se conforma con observarlos y no decir mucho.

-Yue podría necesitar un poco de ayuda al principio para manejarse en la empresa. – Ahí observándole con mirada profesional – Espero que puedas cumplir con la labor.

-Por supuesto – Afirma y sonríe tenuemente observando al recién llegado pero este ni siquiera sonreía. Para Sakura era difícil determinar que pensaba el sujeto delante de ellos. –Creo que será mejor que me vaya. Prometí a Tomoyo buscar un vestido para una cita.

-¿Tu amiga de Japón?

-Si. Está saliendo con el hermano de Eriol Hiragizawa.  Es en representante de Mitzuki – poniéndose de pie. – Gusto en conocerle Tsukishiro.

-Igualmente señorita Kinomoto. – Dice de manera ecuánime.

Yue la vio retirarse y Hien lo observó hasta que la joven se marcha de la estancia acompañada de Wei. Ya a solas, los hombres se observan mutuamente y el hombre de mirada castaña pregunta. – ¿Y bien? ¿Cuento con tu apoyo?

El varón de apariencia albina observa a Hien Li un rato antes de preguntarle. – ¿Por qué quiere hacer esto? ¿Qué gana usted con esto?

Las cejas del padre de Shaoran se elevan un poquito para mostrar su sorpresa que el hombre hablase o acaso preguntara algo: usualmente decía que si o que no. -Lamento que esto interrumpa tus planes o tu vida rutinaria Yue. Pero necesito que me ayudes con esto… siempre y cuando no te traiga problemas con tu esposa.

El hombre no hace ningún gesto a su comentario: Había estado de acuerdo desde antes de salir de Japón.

-.No tienes de que quejarte. La señorita Kinomoto es muy bonita y no supondrá un gran sacrificio para ti.

-La apariencia no lo es todo- Dice estoico. Hien sonríe complacido. Una respuesta que podía esperar del sujeto. -¿Es tan valiosa que vale todo esto?

Hien lo observa en silencio y luego a Wei para decir.- No es importante que tan valiosa sea para mí… el asunto es que los otros vean que tan indispensable es para sus vidas…

-Está usando a los demás señor Li. Incluso a mí.  ¿Qué le garantiza que en todo caso que quiera hacer esta “prueba” la señorita Kinomoto no terminará enamorada de mí?

-No lo mires como si te usara, Yue. Míralo como un favor que estás pagándome.  Y con respecto a lo segundo – sonríe un instante para añadir. – no te sientas mal pero no creo que Sakura vea en ti alguien de índole romántico. Ella es muy profesional. Y tu solo aparentarás. –Observando a Wei pregunta.- ¿La cena está servida?

-.En tres minutos señor. – Responde el mayordomo.

-Excelente. Cenaré pescado y papas… ¿Me acompañas por favor, Yue?

El hombre no se sorprende por la invitación y asiente en silencio. El sujeto de mirada albina recorre la habitación hacía el comedor pensando en su interior todo lo que  Hien le había revelado días antes y la repercusión que esto podía tener en su vida y carrera.
Y peor aun, que se había prestado para su juego.
-¿Quiere que vaya a Hong Kong? – Pregunta Yue por fin y Hien no detecta sorpresa pero sabe que se encuentra curioso.

-Claro. ¿Acaso has visitado China alguna vez?

-Lo hice por dos semanas durante mi entrenamiento. Pero no puedo dejar la división de Tokio sola.

-Tienes personas capacitadas a tu alrededor. Máximo sería un mes…

-¿Qué se supone que haré en Hong Kong? – Pregunta el sujeto,  segundos después de pasarla en silencio. -¿Tiene alguna especie de reunión con las sucursales mundiales?

-Oh no. No tiene nada que ver con eso. La campaña ha demostrado ser satisfactoria. Todo está resolviéndose viento en popa y la señorita Kinomoto y su equipo, no pudieron resultar más eficientes. Incluso estoy complacido con la manera que las cosas se están manejando en la sucursal de Tokio a tu cargo.

-¿Entonces…

Un silencio momentáneo surgió en la línea en la cual hubo un silencio profundo.- Yue ¿Has llegado a conocer a la Señorita Sakura Kinomoto?

-No en persona. He leído todo lo que ha salido… – Haciendo una pausa. – Solo por los diarios.

-No tienes porque reprimirte. Siempre lo que ha salido no ha sido lo más alentador y por supuesto se ha visto involucrada en comentarios no muy decentes por parte de la prensa.

-.Lo siento.

-No tienes porque sentirlo sino has sido responsable. Pero te confirmo ahora mismo que todo lo que ha salido en la prensa acerca de ella ha sido siempre mentira. No he tenido nunca un affaire con Sakura Kinomoto.

Otro largo silencio se hizo en la línea.

-¿Crees mis palabras?

-¿Por que no habría de creerle? Si usted lo dice, debe de ser cierto.

Hien sonrió complacido. Yue no creía mucho en los cotilleos. Era un hombre que decía “Ver para creer” y casi nunca se equivocaba en sus pareceres. Además un hombre leal e integro.

Perfecto en formar parte de la compañía Li.

-Aun no me dice que es lo qué quiere.

-.Oh es sencillo.- En aquel instante Wei ingresa con unos portafolios en sus manos y escucha a su jefe decirle lo que él mismo compartió con su fiel sirviente dos días antes- Necesito que pretendas a Sakura Kinomoto.

Un largo y profundo silencio se hizo en la línea. Hien sabía que Yue estaba sorprendido y no iba a decir nada. Así que Hien recalca- No tienes que hacer nada que tenga que poner en riesgo tu matrimonio. Solo aparentar estar interesado en ella mientras Li Xiao Lang esté presente.

-Creo no comprenderle.

-Jamás he sido tan claro en mi vida. Necesito que permanezcas cerca de Sakura en todo momento. Especialmente cuando mi hijo esté cerca…

-Señor Li: soy un hombre casado.

-Si lo se. Pero prefiero que estés sin el anillo cuando te entrevistes con ella.

-Mi esposa no estará de acuerdo.

-Ambos sabemos que tu hermosa esposa confía en ti completamente.

-No confía en las otras- Dice con firmeza.

Hien ríe para añadir. – Como cualquier mujer astuta. Puedo hablar con ella y explicarle mis intenciones ante esto. Y puede estar tranquila: Sakura es mujer pero no como todas las mujeres.

-Aun no me ha explicado a mí.

-Es sencillo; necesito que Xiao Lang sienta celos de ti; él no puede estar enamorado de esta mujer como es Kaho Mitzuki. Según mis informantes han explicado algo pasa entre mi hijo y Sakura… o pasaba… de índole sentimental.

-¿Por qué no dejar que ellos lo resuelvan?

-Porque mí querido amigo: aunque Xiao Lang haya llegado alguna vez a no desear parecerse a su padre, se parece más de lo que él cree con una diferencia: yo me di por vencido fácilmente… él no lo hará.

Yue no comprendía de donde venía este comentario pero se mantuvo callado.- Xiao Lang necesita ver otro gallo en el corral y tomará cartas en el asunto.

-Está usted dirigiendo sus sentimientos al otro- Concluye Yue. -¿Quiere que ellos tengan algo? ¿Qué se enamoren?

-¡Oh no! Ya ellos han logrado esa parte por si solos… solo quiero que llegue a ocurrir el desenlace correcto. El desenlace que es mejor para ambos.

-¿Cree que lo mejor es que terminen juntos? ¿Tal vez manejando la corporación Li?

-Si y no. Solo quiero dar a mi hijo el mejor obsequio que se me puede ocurrir y a la empleada más leal y mi amiga, la oportunidad de ser feliz al lado de un hombre que en verdad la merece.

-¿Usted cree que su hijo es ese hombre? ¿Después de todo lo que ha salido en los diarios entre él y la modelo esa?

Hien observó a su fiel sirviente en silencio: este le dijo alguna vez que Xiao Lang había sido criado con las mejores costumbres chinas en donde  su madre y hermanas habían hecho siempre lo correcto.

“Es un digno heredero Mi señor. Solo necesita a la mujer correcta a su lado y el legado de los Li estará asegurado”

-No creo. Estoy firmemente seguro, Yue.

-Cuente conmigo señor. Solo que esto usted se lo explicará a mi esposa- sugiere el varón. Hien sonríe con victoria.- No se si quiera como explicarle esto.

-Gracias Yue. Gracias.

*-*-*-*-*-*-*-*-*-*

Sakura observa con seriedad las publicaciones y delante de su equipo del departamento de Relaciones públicas todos permanecían en silencio. En el centro de la mesa de juntas estaban copias de periódicos, revistas y paginas de Internet con la misma noticia en sus versiones.

El equipo allí presente se encontraba temeroso. Tomoyo incluso mantenía un rostro estoico pese a que su amiga no iba a tomar medidas graves o difíciles aquel día con relación a lo ocurrido.

-Quiero saber quien tomó la decisión de hacer publicar estas versiones. – Dice Sakura.- Esto no es extraído del departamento de relaciones públicas de una prensa que se respete. Esto es noticia sensacionalista. – Dice la mujer de ojos verdes sonando más seria y firme que nunca.  Observando a cada uno de los diez miembros del departamento encargado de aprobar las noticias añade.- Esto no fue lo que yo aprobé antes de marcharme… no fueron siquiera las fotos que acordamos que saldrían publicadas…

-Disculpe señorita pero nosotros… nosotros lo coordinamos con usted- dice uno de los hombres mas jóvenes allí presentes. Este parecía nervioso. – Debo decirle que nos pareció algo…- observando a su alrededor.- No típico de usted, pero usted las aprobó.

-¿Cómo podría creer que aprobaría tal cosa? – Pregunta alarmada pero notándose molesta. -¡Jamás permitiría que una noticia así se publicara!

-Nos sorprendió también cuando recibimos estas fotos y la nota informativa anexa tomando en consideración que no parecía sus usuales notas.  Pero nos aseguró en su correo que Hien Li aprobó esta versión. Era totalmente opuesta a la que dejó predeterminada.- – Observando a los demás.- Y recibir a último minuto. No es tan dado de usted.

-¡Yo no mandé tal cosa! Jamás aprobé esto.

-Salió de su correo personal.- Insiste el líder del grupo. –Recibimos esta información directamente de su correo.

Los demás asienten aprobando lo dicho por su compañero de trabajo.

Sakura se echó atrás al respaldar de su silla y observa a Tomoyo buscando apoyo. Tomoyo sabía cuanto le había dolido aquella situación a su amiga: perdió la confianza departe de Shaoran; le dio las armas a Kaho Mitzuki para estrechar más los lazos de confianza entre el varón millonario y la modelo.

-¿Si escribimos una retracción? – Pregunta otro de los presentes.

-Olvídalo. Si solicitamos una retracción, los medios nos demandarán por difamación. Querrán nuestras cabezas y millones para compensar.- Dudando un instante.- Si era de esperarse que algo así pasaría no debió de habernos mandado la modificación señorita Kinomoto. – Sorprendiendo a algunos de los presentes incluyendo a las protagonistas.- Debió de imaginar que esto pasaría.

-¡No envié esa información! – apuntando a los diarios.

-¿Está diciendo que alguien mas redactó, escribió, nos envió las fotos y una carta informando estos cambios vía su correo electrónico?

Todos observaron a la ojiverde esperando su respuesta que nunca llegó. Sakura cerró su carpeta se puso de pie y sin observar a nadie salió del salón de juntas ante las miradas de sus empleados. Tomoyo los observó a todos y con un tono de voz cortés preguntó.- ¿Alguno de ustedes conservó el mensaje en su correo?

Dos de ellos levantan temerosos sus manos. Tomoyo escribe en un papel su correo electrónico solicitando que le envíen las copias. Disculpándose sale con los murmullos de los empleados y uno de ellos dijo. “No tenemos culpa que ella haya cometido un error…”

Tomoyo caminaba rápidamente hacía los ascensores para alcanzar a Sakura. Sabía con seguridad que había ido a refugiarse a su oficina. Cuando el elevador se abre se encuentra con Hideoshi Hiragizawa quien le sonríe y le atrapa en sus brazos dándole dos besos en las mejillas. – ¿Qué te pasa preciosa? ¿Acaso no estás contenta de verme?

-En realidad estoy preocupada- Dice Tomoyo  notándose muy inquieta. Le suelta de su abrazo y se aleja cortésmente para decirle.. – Pensé que te quedarías en Londres un poco mas.

-Estaba echándote de menos.

-¿Kaho vino contigo? – Pregunta abordando el elevador mientras el hombre aun lo sujetaba con su figura.

-No. Decidió quedarse un par de días más. Ya sabes… anda con Li para arriba y abajo. – Sonríe un poco mas mientras Tomoyo frunce el ceño. – ¿Acaso estás celosa de ellos chérie? – Dice tomando un bucle de sus cabellos y enredarlo en su dedo.

-Claro que no. Solo me preocupo por Li- Dice rápidamente.- Kaho parece estar muy interesada en él pero no tienen nada en común.

-A veces los opuestos se atraen – se defiende.- Mira por ejemplo a mi hermano y ella…

-¿Tu hermano?

-¿Acaso no te contó que estuvo comprometido con ella? – Sorprendiendo a Tomoyo.- Si. A punto de casarse. Pero Kaho parecía no estar muy segura.

-¿Por qué?

-Quien sabe. Pareciera que Eriol tampoco estaba seguro de eso pero ahora anda enamorado de ella como perro faldero.

-¿Cómo?

-Si. Siempre dijo mi buen hermano con cara de santurrón que buscaría otra mujer para hacer sentir celos a Kaho…- negando con su rostro.- Una posición un tanto infantil.

-¿Cómo la teoría de que un clavo saca a otro?

-Ese es Eriol. No se cuantas mujeres tuvo después de Kaho. Lo que si se es que buscaría a otra rápido para hacerle sentir celos. Pero Kaho está feliz con Li. ¿Acaso no se notaban felices en Londres?

Tomoyo escucha aquello incrédula. ¿Eriol buscaba un reemplazo? ¿Alguien con quien darle celos a Kaho? ¿Acaso aun seguía enamorado de la modelo?

Hideoshi atrae su mirada colocando un dedo en su mentón y dice con un susurro.- Mi hermano sabe ganarse a las personas porque siempre tiene dobles intenciones Chérie…  siempre fue así. Con su cara de ángel pero su mente es otra cosa… siempre ha amado a Kaho y mira… se ha quedado en Londres. ¿Por qué? Simplemente para expiarlos… – Encogiéndose de hombros.- Mi hermano no se dará por vencido.  No tan fácil.

Tomoyo no asintió pero dejó que el hombre besara sus labios y ella se entregó a su caricia sintiendo una rara sensación en su estómago y en su corazón.  Pero no era por los besos recibidos departe de Hideoshi.

Es por el pensamiento de Kaho y Eriol juntos lo que le incomodaba.

*-*-*-*-*-*-*-*-*-*-*-*

Tres días justos pasarían antes de la llegada de Xiao Lang Li en las que Kaho aprovechó para venir junto al varón en el mismo vuelo.  Sin sonreír, Xiao Lang pasó por el medio de los periodistas en medio de un flanco de guardias de seguridad y Kaho estaba aferrada a su brazo. La escolta los llevó hasta la limosina que les esperaba con Wei dentro quien le dio la bienvenida al joven señor.

-¿Tuvieron un buen viaje? – pregunta el mayordomo.

-Mas o menos. ¿Quién le dijo a la prensa que llegaba el día de hoy? – Pregunta muy serio.

-Seguro Kinomoto… – Dice Kaho distraídamente y sonando venenosa.- Le gusta llamar la atención a cualquier precio.

-Sakura…

-No creo que haya sido Sakura señor.- Dice Wei dubitativo.- Ella no sabe que usted regresa hoy.

-¿No sabe? ¿Bromeas? Si en Diamantes Li no se mueve un alfiler sin que ella lo sepa- Opina Shaoran sorprendido.

-No ha tenido tiempo Señor. Ha pasado los últimos dos días sirviendo de guía a un visitante de Japón.

-¿Su hermano?

-No. El encargado de la división de Diamantes Li en Japón. Por solicitud directa de su padre.

Shaoran frunció el ceño pero no opinó nada. Kaho se acurrucó mas contra su cuerpo observando con desafío a Wei y este simplemente les retira la mirada observando por la ventana.

-Pensé que estabas con Hien- Declara Shaoran distraídamente.

-Así es señor. Pero me ha remitido a la casa Li ahora que usted vuelve.

-¿Quién informó de mi regreso?

-.La señorita Meiling solicitó un coche para usted. Ella sabía de su retorno-
Shaoran no asiente pero si recuerda que los últimos dos días ha estado hablando a la casa queriendo hablar con Sakura y Meiling tomaba el teléfono informándole muchas cosas de la casa y en especial de lo publicado por los medios.

-Meiling… Bueno al menos trataba de hacer el bien. Tal vez alguien siguió la limosina.

-No señor. Ya estaban aquí.

-Tal vez acamparon todos estos días. Además en Londres supieron cuando veníamos Xiao Lang. – Dice Kaho. Shaoran no le responde.

Esos últimos días había pensado mucho en Sakura y lo ocurrido. Llegó a la firme conclusión que Sakura jamás se atrevería a mandar esa historia a los medios.  No sabía que tanto estaba enterada hasta estas alturas la señorita Kinomoto no tenía nada que ver con lo publicado en los diarios mundiales.

Pero sino fue ella ¿Quién lo hizo?

Necesitaba llegar a casa. Necesitaba tomar un largo baño, dormir un poco y esperar a que ella regresara a casa para hablar.

-Tal vez quieras prepararnos la cena esta noche Wei. – Dice Shaoran distraídamente y Kaho le observa con una sonrisa.- Cena para Sakura, Tomoyo y yo.

-¿Cómo que ustedes tres?

-Meiling está en casa. Cierto, será cuatro.

-¡Xiao Lang! ¿Acaso no piensas invitarme?

Shaoran observó a  los ojos oscuros de la dama a su lado y sonrió tenuemente para palmearle la mano sutilmente diciendo.- Hemos pasado casi una semana juntos; ya tendrías que estar cansada de mi.

-Jamás podría cansarme de ti.

-Pues te pido por favor que me des esta noche- Solicita con firmeza.- Necesito hablar con mi prima, Sakura y Tomoyo y tiene que ser discretamente.

-¡Insinúas que soy indiscreta!

-No. Pero creo que es algo que tengo que hablar con ellas… especial Sakura. – Insiste con la mirada- Es importante.

Kaho resiste reclamarle cuando una idea loca llega a su cabeza y finalmente le sonríe dándole un beso sutil en los labios.

-De acuerdo amor. – Dice melosamente.- Acepto que me dejes en el hotel esta noche. Después de todo, estoy cansadísima. Pero mañana en la noche, eres todo mío…

Shaoran observa al exterior de la limosina y borra su sonrisa. Kaho no era perfecta; en realidad hablaba mas de ella misma que de otra cosa; sabía bailar bien y era de portes casi impecables en la mesa.  Es pasional, intuitiva, toda una mujer en todos los sentidos.

¡Era una supermodelo! La mitad de los hombres de Asia le envidian. Pero ¿Por qué no se siente complacido?

*-*-*-*-*-*-*-*-*-*-*-*-*

Llegó la noche y Wei anuncia que todo estaba listo en el comedor y procuró reunirse con el grupo de damas aquella noche. Cuando arribó al salón un par de voces resonaron diciendo “Bienvenido a casa” provenientes de Tomoyo y Meiling quien no pudo detenerse y brinca a sus brazos.

-Gracias. – Observa  en el salón.- ¿Y Sakura?

-No ha llegado. Es muy impuntual últimamente.- Habla Meiling siendo abrazada un instante por su primo.

Shaoran busca respuesta en la mirada de Tomoyo a lo que esta dice.- Sakura aun no vuelve gracias a todo el trabajo que tiene últimamente. Pero Misa avisó que salió a casa ya.

Verdad a medias, pensó Tomoyo. Cuando Misa avisó que Sakura salía a casa fue porque la ojiverde inconsciente que Shaoran regresa justo aquel día. Sakura se había negado desde el fracaso con el departamento de relaciones públicas y la supuesta entrevista, no hablar o interesarse por nada más del hombre de mirada café.

Pasaron unos diez minutos cuando Wei dijo.- La cena está servida señor.

Shaoran desistió de esperar a Sakura y dijo.- Será mejor que nos adelantemos nosotros. Se le hará tarde.

Meiling con una sonrisa se cuelga del brazo de Shaoran y por el otro lado Tomoyo les acompaña. El varón se dirige a ella cuando le comenta.- Eriol vendrá mañana de Londres. Decidió quedarse un tiempo más con Fuutie y su madre.

-¿Acaso Lady Hiragizawa simpatiza con tu hermana?

-Considera que es una de las pocas mujeres con más gustos por las piezas de colección. Mi hermana tiene una extraña fascinación por yadró*. Desde que estaba pequeña. A mi madre le regalaron unas piezas antiquísimas que ella heredó y ahora valen una fortuna.  Es una fanática empedernida. Y parece que ella y Eriol además congenian.

-Una pieza de esas puede costar una fortuna- Opina Tomoyo auxiliada por Li para sentarse en el comedor. – Mi madre llegó a comprar un par una vez que visitábamos España y luego en Italia.

-Pues la madre de Eriol tiene una habitación solo para esas piezas. – Negando con su cabeza.- Anoche hizo que Lady Hiragizawa le mostrara la colección y le explicara donde las consiguió. Y hablamos mas de doscientas piezas… – suspira recordando la tediosa sonrisa de su hermana y sus suspiros en cada una de las piezas y su orígenes en la colección de Lady Hiragizawa.

-Algunos tienen fascinación por las estampas.  Otros por las figuras de acción y las tiras cómicas… fuutie Li por Yadró.

-Y Beth Hiragizawa.- Concluye Shaoran a la idea de su prima.  Observando a Tomoyo pregunta.- ¿Cómo ha estado todo por aquí?

-Bien.- Responde solamente.

-¿Has tenido problemas con…

-Shaoran ¿Por qué no me preguntas lo que quieres en realidad preguntarme?

Shaoran nota que ella era mas perspicaz que lo que su rostro dejaba entrever.  Este observa a un lado donde su prima mantenía una mirada firme en él antes de atreverse a hablar.

-¿Cómo está Sakura?

Meiling lo observa atónita. Trata de pasar desapercibida su pregunta por la ojiverde pero siente un tenue dolor en su pecho.

-Está bien- Admite Tomoyo.- Tuvo problemas con las personas del departamento de Relaciones Publicas. Dicen que recibieron la orden del correo de Sakura para enviar esos paquetes de prensa de la última publicación.- La interrogaba con la mirada a lo que Tomoyo añadió.- Dicen que fue ella. Pero ella lo negó delante de todo el staff.

-¿Lo niega? – Pregunta Meiling.- ¿De que le sirve negar? ¿Acaso esas personas dicen que llegaron del correo de Sakura?

-Dicen ellos. Pero no lo creo así. Alguien más tuvo acceso.

-¿Quién Tomoyo? – Pregunta Shaoran deseoso que lo que decía la amatista fuese cierto.

Tomoyo observó a un lado y otro de los comensales que le acompañaban para decir.- No lo se. Pero alguien que sabe la historia de tu familia. O parte de ella; con el propósito de herirte a ti… hacer quedar mal a Sakura… – Encogiéndose de hombros añade.- ¿Quién sabe en verdad?

Shaoran bajó su mirada a su plato y prosiguió comiendo la entrada. Cuando el plato principal fue servido se escuchó el sonido de un vehiculo llegando y una sirvienta procuró abrir a la par que Wei anuncia.- Debe de ser la señorita Sakura y su invitado.

¿Invitado? Shaoran alza una ceja perspicazmente notando en efecto dos puestos más en la mesa.

A los dos minutos exactos tiene su respuesta: una pareja ingresa al salón y Shaoran tuvo que contener un gesto de total estupor cuando se fija en la pareja entrante. Sakura vestía el conjunto de dos piezas con el que le conoció unos meses atrás. Para los ojos de Shaoran esta se veía más hermosa que  nunca: de sus orejas colgaban dos pendientes de perla en tono rosa que hacían que se viera como una muñeca.

Pero la sorpresa del varón no fue la única.- ¡Li! No sabía que regresabas.- Ahí observa a Tomoyo quien no la observa a ella sino el rostro de espanto y sorpresa que puso el varón hasta aquellos momentos presente.

Shaoran se aclara la voz para decir.- Supongo que así es- Observando en silencio a Yue.- Era una sorpresa para casi todos…

-¡Excepto para mi! – Habla Meiling con una sonrisa de victoria – Tsukishiro… que gusto verle.

-¿Tsukishiro? – Pregunta Shaoran ahora observando con cuidado al varón delante de ellos: Recordaba que Sakura alguna vez mencionaría a su novio y el apellido “Tsukishiro” Había salido a colación.

¿Podría tratarse del mismo hombre?

-Tsukishiro Yue.- Anuncia Meiling con una enorme sonrisa en su rostro- Jefe de la división de Diamantes Li en Japón. Ha venido par de ocasiones a cenar. – Ahí mirando al varón de cabellos blancos quien no había hecho un gesto o movido de su sitio desde que ingresó aunque notó la mirada de desconfianza lanzada por el varón de ojos café desde que ingresó junto a Sakura.- El es mi primo Li Xiao Lang… jefe total de Diamantes Li.

-“Casi… casi jefe” – corrige Sakura interrumpiendo la contienda de miradas de los dos hombres.

-Placer en conocerle- Dice Shaoran aunque por la forma en que lo dijo pareciera que le produjera asco.

Yue simplemente asintió con una cabezadita y se sentó en su sitio predispuesto como en otras ocasiones. Sakura se sentó también en la mesa aunque en los cuarenta minutos restantes de la comida, apenas se hablaban Sakura y Shaoran mirándose a los ojos.
El Varón Li estaba más que curioso en saber todo lo que pudiera sobre ese sujeto de apellido Tsukishiro.

Y Shaoran se encontraba mas curioso en saber de este hombre delante de ellos: de lo poco que hablaba – ahí se percató que el hombre tal vez no le gustaba hablar de si mismo.- Supo que era originario de Japón, entró a trabajar en Diamantes Li diez años atrás cuando recién se graduaba de la universidad (lo que eliminaba la posibilidad que fuera el mismo Tsukishiro que Sakura alguna vez le habló), que actualmente estaba en China recibiendo unos entrenamientos que era requisitos departe del señor Li.

Cuando la cena terminó poco se conversaba en ella. Mientras Sakura se ofrecía a escoltar a Yue hasta su coche- Ahí Shaoran se enteró que Sakura había llegado en un coche rentado- el varón Li se puso de pie y se despidieron como dos caballeros. Shaoran salió por una puerta lateral hasta los jardines mientras Sakura salía por los pasillos principales para despedirse de Yue.

Solo Tomoyo y Meiling se quedan en el comedor. La de ojos negros azabaches dice con una sonrisa. -¡Vaya que ese Tsukishiro es guapísimo! Si yo fuera Kinomoto no se que haría trabajando con un hombre tan guapo cerca de mi sin brincarle y dejarle sin respiración ¡a besos!  Yo fuera ella y no perdiera tiempo.

-¿En serio? Bueno yo lo noto muy atractivo pero algo callado para Sakura.

-Justo lo que necesita alguien tan bocaza como ella. – Sonríe Meiling.- Yo fuera ella y no lo dejara escapar sin saber si tiene novia en Japón.

-¿En verdad crees que Sakura estaría interesada en alguien como Yue Tsukishiro románticamente?

-¿Por qué no?

-Porque te quedaría la mas peligrosa en el medio Meiling. Alguien como… ¿Kaho Mitzuki?- Sin esperar respuesta añade.- Se que buscas que Shaoran se desencante de
Sakura… – Cruzando de brazos añade.- Y se que tienes razones mas que válidas para haber enviado las fotos y la historia a los diarios.

Ambas se quedaron en silencio midiendo sus miradas y analizando sus pensamientos. También desafiándose. Finalmente la de ojos negros pregunta.- ¿Qué te hace pensar…

-Solo alguien ganaría con esto: Colocando a Shaoran en contra de Sakura. Solo alguien tiene acceso a fotos tan personales de los Li fuera de su madre y obvio de su padre. ¿Estoy divariando acaso, Li Meiling?

Meiling se puso de pie y se colocó a la par de la mujer de ojos amatistas. Ambas se estudiaron mutuamente en silencio y no podía decirse quien tenía la mirada mas decidida hasta que la joven de cabellos negros azabaches murmura contra el rostro de la heredera Daidouji.- Demuéstralo.

Con una sonrisa tenue Meiling se retira del comedor dejando a la heredera Daidouji con sus pensamientos al decir en voz alta.- No te preocupes. Lo demostraré.- observando a los jardines de la hermosa casa Li por donde Shaoran se había marchado momentos antes.

*-*-*-*-*-*-*-*-*-*-*-*

La joven de ojos azules estaba revisando unos bosquejos en su escritorio de la colección infantil de Diamantes Li que había imaginado de la noche a la mañana. Había tardado dos días en darle forma a la idea que rondaba por su cabeza y casi no pensaba en otra cosa aunque a veces pensaba en su amiga Sakura.

Había algo en la presencia de Yue Tsukishiro que inquieta a Tomoyo. El hombre era reservado pero parecía al mismo tiempo esconder algo. No quería preocuparse de mas o era el hecho de conocer a alguien tan cerrado en si mismo que le hacía desconfiar de él.

“Solo son alucinaciones Tomoyo” Se reclama a si misma. “simplemente se nota que Sakura anda para arriba y para abajo con el sujeto” pensando cuando los vio almorzando en la cafetería del edificio a ellos dos en la mesa mas alejada en los últimos dos días.

Unos toque a la puerta le hicieron levantar la mirada y sus pupilas se dilataron en el recién llegado -¡Touya! – Dice soltando todo lo que hacía y con una sonrisa.

-¿Creías que me iba de China sin verte? – Pregunta abrazándole.- ¿Cómo estás pequeña?

-Estoy bien -.dice respondiendo a su abrazo.- ¡Pensé que no te vería!

-No pensé que volvería a poner pie aquí.- Afirma el sujeto observando a su alrededor. La última vez que estuvo en el edificio una mujer lo abofeteó en el elevador y ahora dos chicas mas le habían observado muy mal. –Pero no podía irme sin despedirme.

-Pues al menos podemos ir a almorzar si lo deseas- Dice ella con una sonrisa. Touya le observa con cuidado y mucha intensidad. – ¿Qué pasa?

-¿Cómo estás tu?

-Estoy bien.- Afirma segura a lo que Touya asiente en silencio. – ¿Qué tal un almuerzo rápido? La cafetería de aquí tiene un platillo delicioso de pudín de arándanos.

Touya asiente en silencio mientras Tomoyo sonríe y toma su bolso para ambos salir de la oficina. Ya en la cafetería uno delante del otro Tomoyo pregunta.- ¿Has podido hablar con Sakura desde su regreso a Londres?

-Anoche cenamos juntos. –Observándole detenidamente. – Aunque la he notado un tanto distraída…

-¿Distraída?

-Tal vez no sea la palabra adecuada. Más bien preocupada.

Tomoyo escucha las personas conversando cerca de ellos aunque no sabe de qué hablan.  –Sabes que tiene muchas preocupaciones con lo de Las empresas.

-Creo que piensa volver a Japón.

-¿Eso piensas o eso quieres Touya?

-Un poco de ambas.

-Sakura no volverá. Tiene su vida aquí en China.

Touya dejó su servilleta a un lado para observar a la amatista y preguntarle.- ¿Y tu que? ¿Tienes tu vida aquí en China ya?

-Me dedico a trabajar.

-No es eso a lo que me refiero.

-Se a lo que te refieres- Contesta gentilmente y pensando en cierto sujeto de ojos azules dice pensativa.- Me estoy tomando todo mi tiempo por el momento. No tengo interés alguno de involucrarme en nada serio.

-¿Hiragizawa Hideoshi no es serio?

-¡Touya!

-A Sakura se le zafó el nombre mientras cenábamos. –Nota el rostro carmín de Tomoyo e insiste.- ¿Y bien?

-Es un buen amigo. Tal vez algo mas…

-¿Tal vez?

-Touya… No pretenderás que te información de todos los secretos de mi vida…

-No. Pero solamente aquella parte de tu vida que se que no me afecta como tu piensas.

Tomoyo le miró a los ojos y ahí lo supo. Tanto que dijo en voz alta como un hecho.- Conociste a alguien. –Touya come en silencio a lo que ella añade.- ¿Es del hospital?

-No. No tengo suerte con las chicas del hospital. Y la mayoría está casada.

Tomoyo no evita sonreír para decirle.- ¡Vaya todo rompecorazones!

Touya no dice nada. Tomoyo deja de reírse para preguntar.- ¿A eso has venido? ¿A ver si me molestaba que tuvieras otra persona? ¿Otra pareja?

-Mas bien para ver como me sentía confesándotelo.

-A pesar de lo mucho que significábamos en la vida del otro, es bueno continuar nuestros caminos.

-Siempre he dicho que eras mas madura que la mayoría. Adoptas una actitud frente a las situaciones que es envidiable, Tomoyo.

-Tal vez si. Tal vez no. Te lo diré dentro de unas horas cuando razone todo lo que me has dicho.

Touya mira su reloj para decir.- Tengo que irme. –Poniéndose de pie. Tomoyo lo observa pararse y se inclina a ella para decir.- Se Feliz Tomoyo Daidouji. Encuentra a alguien hecho para ti… y se muy feliz. – Besándole sutilmente la frente.

Tomoyo se queda observando mientras se marcha de la cafetería entre las mesas y unas chicas salen atrás de él. Tomoyo sonríe tenuemente y baja su mirada a su pudín sin tocar. Sus ojos los siente arder y toca tenuemente donde Touya había plasmado su despedida.

-Adiós… Touya…

-¡Oye! – Le llaman a Touya afuera.- ¡Oye idiota! – Gritan ahora dos voces y Touya al notar ser la única persona en el pasillo además de ellas se voltea notando las dos miradas furibundas de aquellas chicas. – ¿Acaso esa es tu muchachita de la semana?

-¿Disculpa?

-¿Ah? ¡Ahora no te acuerdas de mí! Que conveniente.- grita plantándole tremendo pisotón que hizo que el rostro de Touya se contorsionara.  -¡Baka! Púdrete en el infierno…- Dice la muchacha pasando por su lado y la otra lo observa de manera despreciable mientras alcanzaba a la primera y juntas se marchaban por el pasillo mientras el hombre trataba de contener las ganas de regañar a aquellas dos chicas.

-Definitivamente es un país raro. -Es lo único que articula decir al recuperarse parcialmente de aquel pisotón. – Doy gracias a Dios que salgo de aquí ya… finalmente…

*-*-*-*-*-*-*-*-*-*-*-*-*

La mujer de mirada oscura se encontraba pasando canales distraída con un cigarrillo en la boca y el cenicero en el colchón de su cama en el lujoso hotel. Había sido un día un tanto aburrido y ella no lo negaba. Unas cuantas sesiones de fotos donde Shaoran no había asistido. Comenzó a enroscar sus cabellos rojizos entre sus dedos pensando que paso seguía para finalmente conquistar al varón. Sabía que faltaba poco para que este se rindiera y pasara a ser el entretenimiento del heredero a algo mas; si jugaba sus cartas adecuadamente sería la próxima señora Li… al pensar todo el poder que tendría entonces no pudo evitar sonreír. Pero fue despertada de sus pensamientos cuando alguien llamó a su puerta.

Frunciendo el rostro apagó su cigarrillo y escuchó nuevos toques. Pensaba que era Xiao Lang y sonrió complacida a pensar en la noche que le esperaba si era el varón. Fue a ver de quien se trataba mientras desabotonaba un poco su camisa para darle un look mas sexy.

Cuando espió por la rendija de la puerta mostró su disgusto al rostro al otro lado de la puerta y aun así sonrió al saludar.- ¡Eriol! ¡Que sorpresa tenerte por aquí! –Abriendo la puerta en su totalidad notó al guapo varón que parecía recién volver de la oficina -¿quieres pasar a tomar un trago conmigo?

-No un trago. A hablar contigo.- Dice el varón seriamente abriéndose paso a la lujosa habitación de hotel.

-¿Hablar? ¿En serio?

-Deja de usar ese acento de travesura conmigo que no te queda- Dice con firmeza a lo que ella cierra la puerta. – ¿Estabas esperando a alguien? – Pregunta al notar las piernas desnudas y la camisa entreabierta. – ¿A Li Shaoran, tal vez?

-Eso no es de tu incumbencia. Al menos que quieras pasar un ratito conmigo…- Avanzando a él y colgándole sus brazos en su cuello.- Recuerdo cuanto nos divertíamos en tu cama Eriol…- Acariciando sus cabellos. Eriol se separó de ella descolgándose de su agarre.

-¿Eso fue antes o después de enredarte con mi hermano?

La mirada de Kaho se endureció y luego sonrió fríamente. –Sino viniste a rememorar… ¿Qué haces aquí?

-Advertirte algo- Dice con las manos en los bolsillos.

-¿Advertirme?

-De Shaoran Li.

-¡Xiao Lang! – Exclama incrédula.- ¿Acaso necesitas ser niñera de ese hombre? El no necesita una.- Sonríe con burla. – Te lo puedo asegurar: no es un niño.

-Deja los juegos de doble sentido Kaho. – Le corta y Kaho no se molesta y tampoco le responde a lo que él añade.- Se que Shaoran no se ha acostado contigo.

-¿Qué te dice imaginar aquello? Xiao Lang y yo pasamos unos días Divinos en Londres –Le guiña el ojo. –Nos gusta pasar tiempo… juntos.

Eriol baja su mirada para levantarla sonriendo. Kaho se aturde un instante por su mirada que parece de conquista. –  Compites contra Sakura Kinomoto. – Anuncia como hecho. – Se que has ingeniado todo un escenario de “dama en apuros” para atrapar a un hombre que parece fascinado por tu actitud. Solo porque ha visto tu máscara…

-¿Que sirve el advertirme? Por favor no seas ridículo.- Reclama Kaho cruzándose de brazos.- Tú ni nadie puede ordenar en mi vida o la de Xiao Lang. Si él quiere estar conmigo es su decisión, no mía.

-¿Usar a Kinomoto como peón y sacrificarlo para que Li te prestara mas atención si fue una decisión adecuada?

-¿Quién dice que no? Estuve varios días a solas con Li en Londres. Y no se quejó de mí.

-Porque es más caballero que muchos. – Suspirando pregunta.- ¿Qué es lo que quiere Kaho? ¿Dinero? ¿Fama? ¿Poder?

-¡Suenas un hombre celoso Eriol! Por más que digas, siempre te lastimó que prefiriera a tu hermano entre las sábanas que a ti. – Negando con su cabeza- Debo decir que él es mas emocionante que tu… y no seré la última que lo diga… ¿Acaso Tomoyo Daidouji no lo prefiere a él?

-¡Cuidado!

-¿De que? ¿De ti? ¿DE Kinomoto? ¡Por favor! Kinomoto no quiere nada con él y eso es claro… ¿Por qué te entrometes tu? ¿Acaso actuando como caballero de brillante armadura? ¿Tratas de llamar la atención de Daidouji? Lamento decir esto pero a Daidouji no le interesas. Hideoshi está a punto de ganarte la partida y no ganas nada con amenazar que me aleje de Li Xiao Lang cuando tú mismo no puedes controlar a la mujer que te gusta. ¿O acaso crees que es lógico?

Eriol no dijo nada por unos segundos. Ambos luchaban con sus miradas y sus opiniones.

-Shaoran Li es inteligente… solo procuro que no salgas lastimada en el proceso- Encogiéndose de hombros – Digamos que un ultimo acto de caballerosidad.

-No necesito de tu maldita caballerosidad. – Ruge Kaho ante la actitud tan pasiva en el tono de voz del varón de ojos azules. Se dirige a la puerta y la abre para decir.- ¡Ahora márchate! No quiero que Xiao Lang malinterprete tu presencia aquí.

Eriol no se hizo de rogar y camina a la puerta. Justo delante de ella se detiene para decir.- ¿Recuerdas el cuento de la cenicienta?

Kaho lo observa con rencor en su mirada y Eriol prosigue como si su mirada no le afectara- Las hermanastras querían casarse con el príncipe. Creían que usando la zapatilla de cenicienta podrían engañarlo de que eran la mujer.

-¿Qué tiene eso que ver con todo?

-Que como ellas, tus pies no caben en la zapatilla de Sakura. – Sonríe triunfante.- Realmente es demasiado mujer para Li y mucha competencia para ti.  Sakura es todo lo que tu no y por mas “damisela en desgracia” que sepas interpretar quedas demasiado corta para lo que Shaoran Li realmente ve en Sakura.  Sabrá usarte y dejarte.. Para vestir de blanco y de sortija a la mujer que verdaderamente lo merece.

*-*-*-*-*-*-*-*-*-*-*-*

El joven de ojos cafés se retiraba aquel día de una larga jornada de trabajo. En aquellos instantes pasando delante de la oficina de Kinomoto – ni me pregunten como inconscientemente este llegó hasta aquí.- escucha las voces que provienen del interior. Al observar por el rellano de la puerta entreabierta nota a la asistente de Sakura sentada a un lado mientras anota unos datos en una portátil.  Las voces que son de Yue y Sakura se escuchan hasta el otro lado donde observa como el hombre de aspecto albino está inclinado en la espalda de Sakura mientras esta analiza unos datos.

Es notorio para Shaoran que el poco espacio que falta entre sus cuerpos es mas que adecuado para que Tsukishiro detecte el sutil aroma de flores del perfume de Sakura que muchas veces Shaoran pudo percibir al tenerla en sus brazos.

Nota como el dedo de Yue desciende sobre las hojas que Sakura tiene frente a ella y aun se inclina un poco mas para mostrarle otra cosa. Suspicazmente el joven Li nota como la mano de Yue se dirige perspicazmente al hombro de Sakura donde le palmea dos veces.

Sakura sonríe levantando su mirada al hombre de ojos grises y le dice algo pero Shaoran no sabe de que se trata: Simplemente escucha los latidos de su corazón agitados en su pecho mientras observa nauseabundo la escena de ambos mientras trabajan juntos y de cerca.

Y Sakura simplemente en los últimos días se negaba hasta a verle y cancela todas la reuniones que los involucraran a ambos.

-¡EJEM! – Dice el sujeto no pudiendo soportar aquella invasión del “espacio” De la joven Kinomoto.

Misa al notar la presencia de Li se pone de pie rápidamente y Yue lo observa con indiferencia mientras Sakura se pone de pie algo nerviosa pero también con el ceño fruncido. – ¿Si, Señor Li?

-…….

-¿Señor Li? ¿Se le ofrece algo? – Pregunta Misa ante el silencio del joven de cabellos café.

-No.

-¿Se va a casa ya? – Ahora pregunta Sakura.

-… Quisiera saber si planeas quedarte hasta muy tarde- Dice Shaoran con la voz rígida y mirando con total desconfianza al hombre de mirada albina. – Así procuro mandar al chofer y no tienes que manejar hasta tarde.

-Agradezco su ofrecimiento – dice ella de manera muy profesional.- Pero tomaré un taxi.

-No será necesario – dice Tsukishiro interviniendo y sobresaltando a ambos.- Yo le llevaré a casa. Aun no hemos terminado aquí.

Shaoran escucha la connotación fría e indiferente del sujeto de cabellos blancos pero algo le dice que es todo lo contrario: su mirada fría pasea por el rostro del varón Li pero lo que más le perturba es el hecho de que él palmea sutilmente la mano de Sakura para decirle con cierta dulzura—Tenemos que terminar temprano. Podríamos estar hasta muy tarde… no nos podemos permitir mas distracciones.

Sakura mira por ultima vez a Shaoran antes de voltear su mirada nuevamente a los datos que ella y Yue analizan. Misa anuncia.- Creo que pediré algo de comer: estaremos aquí un largo rato…- pasando por el lado de Li para dirigirse al teléfono y ordenar algo de comer.

Shaoran los observa nuevamente y ve como la mano de Yue palmea nuevamente el hombro de Sakura.  Shaoran se marcha prácticamente queriendo partir el brazo del sujeto.

Y Yue lo podía percibir. Al marcharse el hijo de Hien piensa “Pronto saldré de esta si todo va acorde al plan del señor Hien. Y por lo que parece será muy pronto”

*-*-*-*-*-*-*-*-*-*-*-*

-Atchiss!- Estornuda la ojiverde en aquellos instantes mientras entra a la casa Li. – Pareciera que voy a caer con un resfrío. – dice mientras se frota la nariz. Ha llegado un tanto tarde a la casa gracias a una cena en el departamento de Hien Li acompañada de Yue. El varón se ofreció a llevarle a casa y apenas se habían despedido.

Sakura prosigue por los pasillos semi oscuros de la mansión muy pensativa. Últimamente la presencia de Yue era agradable para ella pues así se concentraba a pensar en otras cosas que no fuera Shaoran Li.

Desde el día de su llegada, había procurado pasar el menor tiempo del mundo con él.

“Es mejor así” dijo pensativamente mientras subía al segundo piso donde se encontraban sus habitaciones.

-¿De donde vienes a estas horas? – Dijo una voz que la sobresaltó en el pasillo casi en penumbras. Sabía de quien se trataba la voz.

Solo aquella voz le ponía a sus piernas a temblar.

-Tu… tuve una reunión con Tsukishiro y una… una ce-na- balbucea.

-¿Una cena? ¿Acaso no se quedaron con Misa?

-No. Al final no lo hicimos así: Yue me invitó a cenar… y fuimos. Acaba de traerme a casa.

-Tenemos que hablar – Dice con firmeza y la pizca de furia que emanan de sus ojos podía ser notable para todos.

Excepto para la despistada de Kinomoto.

-No tengo nada que hablar contigo.- Dice a la defensiva y trata de avanzar por el pasillo pero él se lo impide agarrándole el brazo.- Suelta.

-Hablaremos por las buenas, por las malas pero hablaremos. – Insiste con premura.

-¡Por favor, no me amenaces! Las amenazas no resultan conmigo… ¿Qué querría que habláramos? No tengo nada que hablar contigo…

-No estoy amenazándote. Estoy dando un consejo práctico. Vamos a hablar lo quieras o no.

-¿Práctico? – Pregunta observándole incrédula. -¿A esto le llamas práctico? ¿Qué es lo que quieres? ¡No tengo nada que decirte!

-Ahora mismo me dirás que te traes tu con ese hombre.

-¿Cuál hombre?

-¿Cuál otro sino Tsukishiro?

-¡Estás loco! ¡no tengo nada con Yue kun! Y suéltame: me lastimas.

-¡Ven! –ordenó llevándosela por el brazo a las escaleras del tercer piso cuando unos pasos se hicieron presente en el oscuro pasillo. Los pasos de ellos parecían resonar hacía los pisos superiores: por más que Sakura trataba de ir en silencio era imposible por  la forma que Shaoran le llevaba casi a la fuerza hacía el tercer piso.

“A su habitación” Piensa un instante la chica de ojos verdes y siente como se incrementan sus latidos. – Detente Shaoran. ¿Acaso no podemos hablar abajo?

-Quiero evitar que nos interrumpan. – Dice finalmente alcanzando ambos el tercer piso. Shaoran cierra la puerta una vez ambos están dentro de la antesala y observa detenidamente a Sakura.

Siempre se había imaginado como ella se vería en aquellos aposentos.

“Divina con ese sonrojo que le cruza el rostro” pensó el varón fascinado.  Ella mantenía una mirada de fastidio mientras se acariciaba la muñeca por donde fue tomada por el varón.

-¿Te he lastimado? – Pregunta finalmente pero su tono de voz áspero no permite que Sakura note su preocupación.

-Estoy bien – dice ella secamente a pesar del tono preocupado que usara el varón.- Dime lo que dirás para poder marcharme a descansar. Ha sido un largo día y he trabajado hasta tarde.

-Siéntate por favor.

-.Estoy bien así. – Dice cruzándose de brazos.

-.Bien como lo prefieras. – Dice el varón algo nervioso por la actitud a la defensiva que la muchacha refleja.- Quería que habláramos más tranquilos: en Londres no tuvimos oportunidad de discutir lo que ocurrió.

-¡Lo que ocurrió! ¿Qué pudo haber…- haciendo un gesto de falsa modestia.- Ah… ya recuerdo ¿Acaso te refieres de la emboscada preparada por Kaho?

-Bien, te otorgo el beneficio de la duda: Kaho tal vez me explicó mal las cosas…

-¿Tal vez? ¡Tal vez!

-¿A ti que te pasa ahora? Estoy tratando de tener una charla civilizada contigo Sakura.

– ¿Ahora me vienes a hacer caso a mi? ¿Qué pasa Li? ¿Acaso ya se acostó contigo que perdiste el interés de defenderla?

-Estás pasándote de la raya Kinomoto.

-¡No! Por primera vez no estoy pasándome de la raya- Dice aproximándose a él tan cerca como le era posible. Y dejando salir todo lo que su corazón mantenía cautivo sin poder desahogarse – ¡Kaho Mitzuki es mala! Es mala, egoísta, perversa… es terrible… la última mujer que debería fijarse un hombre.

-Me fijé en una mujer opuesta a Kaho y esta me rechazó – Revela sorprendiendo a Sakura y su mirada lo decía todo.- ¿Tu que crees? Quería ver que pasaba si me iba por el otro lado… salir con otro tipo de mujer.

-¿Acaso andas con Kaho para darme celos Shaoran Li? – Grita Sakura sin poder contener su rabia.

-¡No mas que tu andando con ese Tsukishiro para dármelos a mi!

-¡No ando con Tsukishiro para darte celos!  ¡No ando con él!

-Por favor… ¿Acaso me negarás que hoy te tenía las manos encima?

-¿Disculpa? ¿Cómo has dicho?

-¿Sufres de amnesia? Bien te lo explico: Tsukishiro te tenía atrapada en el elevador… ¿Acaso se te olvidó?

-¡Estábamos charlando!

-.Te tenía entre la pared de las teclas del elevador y su figura. No me parece una persona que le guste charlar.  Más bien de los que aprovechan los momentos para manosear a las mujeres.

Sakura atónita le dice – Yue Kun no es así. – .-¡Trataba de pulsar el botón y habían muchas personas en el elevador!

-¿Qué pasó esta noche entonceS? ¿Tenía que estar encima de ti para mostrarte algo que podía bien mandarte por correo electrónico!?

-Estás loco. Yue Kun contrario a Mitzuki es una persona muy correcta. No anda interesado en mí. Somos amigos desde que fuimos presentados.  Y para tu información, él charla. No como otros que desde que abren la bocaza lo hacen para ofender…

-¡Miren quien habla!

-¿Qué quiere decir con eso?

-Por favor te invité esta mañana a almorzar y me dijiste que no, gritándolo delante de todos…

-¡Me sacaste de mis cabales!

-¿Cómo? ¿Cuándo?

-¡Cuando defendiste a Kaho y no a mi en Londres!

-Estaba molesto contigo.  Además dejaste bien claro que lo nuestro se acabó ¿Por qué te molesta que salga con Kaho? ¿Por que la atacaste…

-¡Que no la ataqué! Ella me atacó a mí y no hiciste nada para evitarlo. ¡Solo la apoyaste! Y hasta me insultaste a mí.

-Ya te dije que estaba molesto contigo. ¡Cometí un error! Y quiero que hablemos…

-¿En serio? Pues ahora estoy yo molesta, no quiero hablar y me voy a dormir…

-No vas a ninguna parte. – Dice cortándole el paso ante su mirada de estupor y desafío.

-Voy a gritar sino me dejas ir a mi habitación ¡Ahora!

-.No vas a ninguna parte hasta que aclaremos algunas cosas…

-¿Ah? ¿Quién me lo impedirá? ¿Tu, acaso?

-Si.

-¿Ah si? ¿Cómo si se puede saber?

-Con esto- Dice Shaoran tomándole sorpresivamente por la cintura, atrayéndole contra su cuerpo, su boca varonil y robándole el beso más exigente que Sakura fantaseó en su vida.

Aunque ella muchacha por soltarse tal vez lo hizo por los primeros diez segundos. Pero la pericia de la boca de Shaoran le hizo rendirse a la sensación de su boca sobre la suya y la lengua masculina explorando la suya sin nada de decoro y la sensación de hastío, odio, indignación y orgullo se fue convirtiendo en pasión. Una pasión lujuriosa, frenética y peligrosa.

Así que fue librando sus manos para colgarlas en el cuello masculino.

Una pasión que desencadenaría una serie de eventos… eventos buscados, anhelados, deseados y pasiones prohibidas.

Y de ahí en adelante, todo aquel conflicto entre ellos, sería olvidado. Al menos por aquella noche.

*-*-*-*-*-*-* Continuará.