Capitulo 10 – Rosas y Espinas

La cena en casa de los Li está matizado por un aire de tensión que se observa en la gran parte de los rostros pero eran de aquellos quienes comen:   La presencia de una nueva boca entre los integrantes no era algo que preocupase a los cocineros: de todas maneras las cenas siempre son abundantes y exquisitas, dignas de cualquier emperador oriental.

Mientras Sakura, Tomoyo y Meiling observan suspicaces a la mujer entre ellas, esta no se inmuta en hablar de todos los sitios donde había estado y que hacía en su tiempo libre; no escapaba a ninguna de las tres que su actitud era para cautivar la atención del joven Li.

Meiling jugaba con su comida en silencio sin quitarle los ojos de encima a la mujer;  sus ojos audaces notaban que no era de Sakura Kinomoto o Tomoyo Daidouji de quien debe de preocuparse por el momento: Eran claras para una mujer astuta como la joven Li las intenciones de Kaho Mitzuki. Mas que obvio es para ella su objetivo: quería a Shaoran y no dejaba de ocultarlo con su mirada o sus conversaciones dirigidas precisamente al hombre entre ellos.

En una esquina del salón un anciano observa aquello con notable interés.  No puede observar directamente el rostro de Sakura Kinomoto pero la poca conversación que se lleva en la mesa- totalmente abarcada por aquella mujer de nombre Mitzuki- Era obvio que no era del agrado de ninguna de las ocupantes de la mesa.

-Si claro…- Le da la razón Shaoran – Es muy difícil tomar fotos en el campo… no son  las mismas comodidades de la ciudad.

-¡No tienes idea! – Dice ella con aire de heroína.- Estuvimos atorados en ese lugar olvidado por el mundo por una semana… ¡Una semana! Pensé que me moriría… ¡Imagínate que no había señal para celulares!

-Es como perder una extremidad vital…- murmura Sakura por lo bajito.- Es para lo único que tiene cerebro…

Tomoyo contiene una carcajada y tose simuladamente atrayendo las miradas de los demás sentados a la mesa. Tomoyo difícilmente puede contener una carcajada así que se conforma con la continuación de su  simulación de tos a la cual Wei asiste al llevar una jarra con agua y un vaso (en aquel momento tomaban vino con la cena).- Tenga Señorita Daidouji.

-Gracias Wei- Agradece la mujer conteniendo la risa y no podía saber si los demás se  daría cuenta de lo que Sakura había murmurado.

-¿Te encuentras bien Tomoyo? – Pregunta Shaoran preocupado.

-OH estoy bien.  Es solo tos…- bebiendo mas agua tratando de no dejarse ganar por la carcajada que quiere salir a cualquier costo y agrega- ya pasará.

-¡Odio cuando eso me pasa! –Opina Kaho y cambiando de tema dice.- Li: Espero que puedas venir a la sesión de fotos de mañana…

-Está muy difícil Mitzuki… tengo muchos compromisos.

-¡Ah llámame Kaho Por favor!

.-… Tengo compromisos de oficina mañana… ¿Cierto Sakura?

Todas las miradas fueron a la castaña de ojos verdes quien apenas había tocado su comida.  ¡Vaya: parecía que por fin se había dado cuenta de la presencia de otras personas en la mesa! O eso pensaba Sakura en aquellos segundos.

Asiente en silencio y sonríe fríamente a todos, Kaho sin embargo añade.- Todo no puede ser trabajo en esta vida…

-Si Xiao Lang dice que no puede es porque no puede-. Gruñe Meiling y su primo le observa con cierta duda.- ¿Cierto Xiao Lang?

-Es cierto. Tengo demasiadas obligaciones mañana…

-¡En Londres Entonces!- Añade Kaho contraatacando y las tres mujeres además del varón le observan mientras ella sonríe y junta sus manos para añadir.-  Conozco unos sitios fantásticos donde podemos ir… será tan divertido ¿No lo crees?  – en aquel momento se escucha un sonido de cristal chocando: la copa de Sakura chocó con la vajilla atrayendo las miradas de todos allí.

-Lo siento…

-¿Estás bien Sakura?

-Si, estoy bien.- Afirma a la pregunta de Tomoyo.

-Casi no has probado bocado- Opina Shaoran sorprendiendo a casi todos los allí presentes. Excepto Tomoyo: esta se había percatado que Shaoran desviaba por segundos la mirada a Sakura. -¿Estás bien?

Meiling lo observa estupefacta: ¿Así que Xiao Lang estaba pendiente a Kinomoto pero no de ella?

Estaba dudando en aquellos momentos de quien era en verdad la peligrosa para sus objetivos: Si Sakura Kinomoto o Kaho Mitzuki.

-Estoy Bien. Solo que no tengo mucha hambre.

-Haces bien en reprimir comer mucho Kinomoto- Dice Kaho con presteza- Has de evitar que esos kilitos de más sigan entrando en ti…

-¡¿Cómo?! – Pregunta Tomoyo. Meiling abre la boca sorprendida por la falta de tacto de aquella mujer.

Sakura la observa con interés y frunce el ceño para decir.- ¿Qué quieres decir? – Sakura incluso se percató de lo tosca que sonó al hacer aquella pregunta.

-No es correcto permitir que todo lo que se nos ponga enfrente entre en nuestra boca. Estoy comiendo esta noche porque no he comido en una semana más o menos. – Sonríe con suficiencia.- Solo agua y unas cuantas vitaminas… ¡Ah! Y una manzana. Pero aquí es difícil resistirse: ¡Todo está delicioso! Admiro tu fuerza de voluntad… pero sacrificios hay que hacerlos para no terminar muy rollizas.

Sakura sentía su rostro arder y observa a Tomoyo quien decía con su mirada “No le hagas caso” pero comenzó a sentir cierta desconfianza por lo dicho por la mujer. Esta observaba con triunfo hacía Sakura y Meiling iba a incorporarse para decirle dos o tres cosas cuando fue la voz de Shaoran quien les interrumpió diciendo.- No veo donde dices que Sakura está rolliza: si la hubieras visto en traje de baño notarías que está bastante bien. Incluso puede hacerte competencia en el modelaje de trajes de baño, Mitzuki.

Sakura lo observó con estupor y este sonrió hacía Sakura para decirle.- Te apuesto que cualquier caballero confirmaría mi declaración. Pregunta a Eriol: estaba con nosotros y podrá confirmártelo.

Kaho tenía la expresión de haber recibido una bofetada en plena cara. Tomoyo sonreía, Sakura estaba pasmada observando al hombre que salió en su defensa y con su declaración consigue sonrojarla intensamente y Meiling no sabía si simplemente celebrar la defensa de su primo.

O condenar a Sakura por verse bien en traje de baño.

-Tomaré tu palabra… – Solo dijo cortésmente la mujer al fin callando su ataque contra la ojiverde.

*-*-*-*-*-*-*-*-*-*-*-*-*-*-*

-Lamento molestarte tan tarde- Dice Tomoyo observando por la ventana de su habitación hacía los jardines donde observa dos siluetas caminar entre los setos y las demás plantas.  Ya le había dicho a su interlocutor lo ocurrido en la cena.- está mas que obvio que persigue a Li. Y de eso no hay duda.

Había tomado unos minutos en contarle los pormenores de la llegada de Li con Kaho Mitzuki y todo lo ocurrido en la cena.

-No es molestia. Me gusta que me mantengas al tanto- Dice el inglés de mirada azulada habiendo dejado su ordenador a un lado para prestar atención a lo que su amiga le informaba en aquellos instantes.

Aunque él desearía que le diera la oportunidad de ser algo mas.

-Es notorio que a Shaoran le intriga Kaho Mitzuki como mujer… – Habla Tomoyo trayendo su mente al ahora.

-¿Estás segura? – Pregunta un tanto preocupado por su amigo.

-¿Para que mas la invitaría a cenar aquí?- Dice Tomoyo retirándose de la ventana al ver a la pareja mas cerca y les daba un poco de intimidad. La joven estaba con un pijama de dos piezas color celeste y se sienta en su cama mientras sigue conversando.- Debe de tener algún interés…

-¿Tu que opinas de ella? – Escucha silencio del otro lado y Eriol añade.- Puedes confiar en mí: Kaho no es nada importante en mi vida que pueda importarme. -“Ya no mas” diciendo eso último para si mismo.

-¿Honestamente? Es una mujer muy interesada.  – Eriol sonrió al notar que tan perspicaz era Tomoyo estudiando a los demás.  – Se  nota a leguas que le interesa Li por su dinero. Si lo hubiera conocido en la calle ni lo miraría dos veces… y mira que Li es guapo.

-Admiro tu capacidad de deducción. Y tienes razón preciosa: Kaho no es nadie de fiar… sabe engatusar a los demás en su juego.  Si Shaoran no se anda con cuidado, podría caer en su juego.

-¿Por qué no hablas con él Eriol? Advertirle…

-No puedo hacer tal cosa. Mi pasado… mi pasado con Kaho no es muy santurrón que digamos…- no dando largas al asunto.- Shaoran podría verlo como un acto de celos… o algo peor… no. Él debe de darse cuenta solo.

-¡Eriol! Los hombres a veces son muy tontos… se creen todo de las mujeres…  las amigas no podemos dejar que ustedes lo figuren todo… mas tratándose del sexo femenino.

Eriol ríe para añadir.- Debería decir lo mismo de algunas mujeres. – Sabe que Tomoyo debe de tener el ceño fruncido.- Haré lo que pueda para aconsejarle. Pero jamás advertirle.

-¿Acaso no es lo mismo?

-En esta situación, no es lo mismo. – Dice el varón de ojos azules. -¿Por qué estás preocupada por lo que pase entre Li y Kaho? – Añade suspicaz.

-Porque veo que algo está pasando entre Shaoran y Sakura… – Poniéndose de pie nuevamente y observando a los jardines. – Si Kaho está en el medio como ha pasado esta noche, la situación se dificultará mucho y Sakura no aguantará mucho… o Shaoran…

-¿Qué sabes que yo no? – Pregunta divertido.

-Bueno… estoy ahora mismo desde mi ventana y puedo asegurarte que Shaoran a sabido atravesar la coraza de mi amiga… jijijiji… – Sonriendo conspiradoramente.

-¿En serio?

-Si. Ahora mismo andan en un paseo muy romántico por el jardín.

-¿Puedes verlos? – Pregunta atónito.

-¡Claro! pero no seguiré mucho mas observándolos… a no ser que mi vigilancia les traiga suspicacia y dejen de hacer… lo qué están haciendo…

-¡Dime al menos que tienes una cámara! ¡Hay que grabar ese momento!

-¡Eriol Hiragizawa!

*-*-*-*-*-*-*-*-*-*-*-*-*

El sujeto de cabellos plomizos esperaba entre la multitud mientras observa su reloj. Escucha las conversaciones por trazos de quienes caminaban a su alrededor y no evitaobservar un kiosco a pocos metros de él para llamarle la atención las portadas de revistas, diarios y demás chucherías que allí venden. Nota la portada de una revista que se leía en letras chinas a grandes colores “El nuevo Li: ¿Cuánto falta para seguir los pasos de su padre?” Con la imagen de una fiesta donde parece bailar con Sakura hermosamente ataviada y otra foto superpuesta donde se mostraba la imagen a lo lejos de Tomoyo Daidouji.

Frunció su mirada y no compró la revista sino que la deja en su sitio.  Está preocupado por Sakura. La última vez que la vio fue cuando estuvo en su departamento semanas atrás. Ahora Sakura ocupa mucho de los titulares de los medios al lado de Shaoran Li.

Observó en silencio las imágenes que los medios transmitieron del baile de la ojiverde con el magnate Shaoran Li. Aunque la imagen estaba un tanto distorsionada por la distancia supo que era Sakura.

Su preocupación no es solo de él. Levanta la mirada justo cuando el alto hombre salía del área de migración y se buscan la mirada. Yuki  avanza hasta su amigo de infancia y le quitó la maleta donde estaban sus pertenencias al mismo tiempo que se abrazaban.

-¿Tuviste un buen viaje?

-Mas o menos. Un chiquillo en la fila de atrás no me dejó descansar bien. – Haciendo una pausa mientras avanzaban por la Terminal hasta la salida.  -¿Qué has sabido de Sakura?

-Nada. –Admite sabiendo que no podía mentirle. –Puede estar muy ocupada…  sabes… con mucho trabajo.

-Y Shaoran Li. – Gruñe el hombre de apellido Kinomoto.

-Touya…- dice Yukito y guarda silencio mientras cruzan el estacionamiento cada uno en sus propios pensamientos. Una vez abordan el vehiculo y coloca la maleta de su amigo atrás opina.- Sabemos que Sakura no está haciendo nada que dicen los medios… o Tomoyo.

-No tengo porque pedirle cuentas a Tomoyo. Somos solos amigos…pero mi hermana…

-Digo que se da la misma historia que con Hien Li. Solo un montón de rumores.

-Solo porque Sakura nos afirmó que no tuvo un amorío con Hien Li.

-¿Acaso no le crees?

-¡Hace un tiempo yo la defendía a ella Yuki! – Apretando sus manos contra su rostro.- Estoy cansado.

-De todas maneras no creo que te atañe entrometerte. Sakura es mayorcita ya. – Dice mientras salían en el coche del aeropuerto.

El apuesto varón no abrió los ojos o miró a su amigo. Solo dijo.- Deja que yo sea el juez de eso Yuki.

-¿Ya comiste? – Touya niega con su rostro sin mirar a su amigo y con la voz animada añade.- Iremos a comer algo ahora mismo. Te encantará la comida de este país Touya.

*-*-*-*-*-*-*-*-*-*-*-*-*

Pasan un par de días y Sakura pensaba mucho de lo que había pasado con Shaoran Li y por supuesto lo hablado con Tomoyo y la presencia de Kaho entre ellos.  Aunque en su cabeza había pensamientos claros que no involucraran al castaño y sus labios, había poco tiempo para pensar en ellos: la ida a Londres estaba encima de ellos y ella tenía que dejar muchas cosas listas y coordinadas si pretendía acompañarlos.

La idea original era un viaje de dos días de Hiragizawa quien conocía las riendas corporativas de esa ciudad del occidente y Shaoran Li acompañado de Tomoyo y por supuesto Sakura a última instancia pero era difícil reunirse con ellos para coordinar.

Había hablado solo la noche de la cena de Kaho en la casa Li acerca de la modelo. Fue poco lo que charlaron con relación a ella y aunque Shaoran le aseguraba que no había de que preocuparse, no podía decir lo mismo de los “planes” en la mente de Mitzuki.

-¿Acaso no te das cuenta que eres interesante para ella, Shaoran? – Pregunta Sakura mientras caminan por el exuberante jardín.

-Solo fue cortesía de mi parte. Más nada.

-No es lo que ella piensa- Aclara Sakura con un tono de voz  notablemente preocupada por mas relajada que quisiera aparentar.

-¿Acaso la Gran Señorita Kinomoto está celosa?

-¡NO! – Aclara con fuerza y luego calma su tono de voz añadiendo.- Solo digo que andes con cuidado. Kaho no es de fiar… en todos los aspectos.

Shaoran se voltea a su interlocutora rodeándole con los brazos y dice con voz tenue pero llena de ternura.- No tienes porque preocuparte: No me interesa Kaho. No de esa manera. Trabajamos con ella y  ella asegurará el éxito de la campaña ¿No es así?

-Si. Admito que Kaho es mas conocida en los medios que Fuutie… pero no es indispensable.

-Nadie en este mundo es indispensable.

-Tu eres indispensable; tienes que ocupar el puesto de tu padre- Dice Sakura con gentileza aunque Shaoran se sintió incomodo y le suelta de a poco notándose su inquietud aunque Sakura no lo relaciona con la mención de Hien Li. –En cuestión de meses no solo serás el soltero mas codiciado de China. De todo el mundo… habrán mujeres que se rendirán a tus pies… y Kaho lo sabe.

-Si. Lo sabe. No lo dudo. Pero ¿acaso no te molesta que “todas esas mujeres se rindan a mis pies?”

-No.- Miente Sakura con seguridad y firmeza pero su corazón decía “Si” – No me preocupa. El ser codiciado viene con el puesto y ser muy rico en el Oriente. Serás tan rico como un príncipe del Petróleo.

Shaoran suelta una carcajada que atrae la atención de Sakura por lo masculino y atractivo que se ve entre la penumbra del jardín y la poca luz que proviene de la mansión. – ¡Un tanto difícil! Tendré una vida cómoda, no lo dudo.

-Exacto.

-Pero ¿de que sirve todo el dinero del mundo si estás solo?

Sakura guardó silencio después de aquello.  Regresaron por el camino del jardín pero no dijo otra palabra. Aunque tenía razón definitivamente no se veía del brazo de Shaoran Li corriendo de arriba abajo en todas las responsabilidades, viajes y demás cosas que conlleva ser pareja del Señor Li.

Suspira cansada y retirando su mirada de las hojas de estadísticas pues no piensa en Estadística: su mente estaba en el susodicho viaje a Londres y el hecho que Mitzuki iba también, no ayuda a su jaqueca. ¿Qué mas podía pasar?  Soñó la noche anterior que era dama de una boda junto a Tomoyo y descubre que es en la boda de Shaoran y Kaho. Despertó aturdida en aquellos pensamientos tan turbios y temía luego de las consecuencias… no podía concentrarse en su trabajo desde que conoció a Shaoran Li y desde que se besaron. ¿Por qué le pasaba aquello? ¿y justo cuando necesitaba enfocarse totalmente en su trabajo?

-Ciertamente el día no puede ponerse peor que esto- Dice al momento de beber su tercera aspirina del día con un poco de café.

Pero lo último que se imaginaba era lo que ocurriría momentos después.

Misa tenía los ojos pegados al ordenador viendo y releyendo la agenda de su jefa para coordinarlo todo durante su estancia a Londres. La joven asistente se quedaría atrás para informar a Sakura de cualquier contratiempo en las oficinas principales.

Alcanzó a ver el celaje de alguien que cruzaba el piso antes de llegar a la oficina de Sakura. Deteniéndose frente al escritorio dice con un chino torpe.- Buenos días ¿La Señorita Kinomoto?

-¿Tiene cita? – Pregunta mirando por un segundo su rostro pero no fijándose en él.

-No pero…

-Ahora mismo no puede atenderle. Deje su nombre y mensaje y le trataré de colocar cita…

-¿Está o no está en su oficina? – Pregunta con desafío lo que incomoda a la joven asistente. Su chino es torpe y puede imaginar que es extranjero.

-Si señor. Pero como le dije…- ahí levantando la cabeza para verle cara a cara. – Disculpe… ¿Le conozco? – Ahí preguntando en japonés pues su complexión le dice que pertenece a aquel país.

-No lo creo. Nunca he conocido a nadie tan obstruida como usted. – dice con la voz tan masculina que Misa sintió de repente como el corazón se le iba a los pies al momento de reconocer aquel rostro: Ahí estaba. El hombre de la fotografía en el escritorio de su jefa. -¿Acaso no fue usted la mujer que tomó el teléfono el otro día que llamé?  Noto su acento exasperante y todo malcriado.

-Usted…- dice sonrojándose intensamente y Touya notó su atractivo con sus mejillas encendidas y sus ojos color miel muy bonitos. – Es el hermano de Kinomoto…

-Así es. Y tengo muchas quejas con relación a su actitud…

-Misa: tienes las proyecciones de…- Dice la joven que se asoma a la puerta detrás de la muchacha y abre sus ojos estupefacta al notar a su hermano delante de su asistente.- ¿Hermano? – Pregunta parpadeando dos veces por si se trataba de Hideoshi.

Pero aquellos ojos son indiscutibles. Y también su voz cuando dice.- ¡Monstruo! ¿Acaso no sabes recoger tus mensajes del departamento? ¿Cuándo cambiaste tu móvil?

-¡Cuando los periodistas me volvieron loca! – ríe no evitando lanzarse a los brazos de su hermano. Misa notó la dicha en el rostro masculino al tener a su hermana abrazado a él.
-¡Que gusto verte aquí! ¿Qué haces aquí? ¡En China!

-Tenía intenciones de venir días atrás pero no podía encontrar reemplazo en el hospital.- Ahí observando a la asistente de Sakura que tenía el rostro púrpura.

-¡Disculpen! Touya: Ella es Misa… mi asistente. Misa: Mi hermano Touya…

-Mucho gusto…

-Desearía decir lo mismo – Añade Touya con un tono de voz acido.

-¡Hermano!

Misa se sentía aturdida por su actitud estoica con ella.

-Estoy bromeando…- Dice Touya haciendo un saludo cortés a la mujer.- Gusto en conocerle.

Misa da una cabezadita como saludo pero se siente como una chiquilla que fue atrapada haciendo una travesura por lo que se disculpa saliendo del lugar torpemente ante la mirada de los dos hermanos. -¿Qué haces aquí en China? ¿Está todo bien? ¿Acaso papá…-. Ahí observando con preocupación a su hermano mayor.

-Está bien. Tomé unas vacaciones del hospital y decidí hacer un viaje…

-Vamos a sentarnos- Dice Sakura invitándolo a su oficina y cerrando la puerta detrás de ella.- Debiste avisarme que vendrías…  habría ido por ti al aeropuerto.

-Jamás revisas tus mensajes.  Te he dejado al menos unos diez antes de decidir venir a China.

-.Misa ha estado yendo a mi departamento a atender mis plantas pero no he ido yo y admito que no le pedí que revisara mis mensajes… -Dice ingenua. – ¿Cómo está todo?

-Todo está bien.

-Espero que pretendas quedarte unos días…  así conocerás a tus anchas Hong Kong.

-Ese es el plan.

-Y espero que estés aquí todavía cuando vuelva.

-¿Cuándo vuelvas? ¿Acaso viajarás?

-Si. Voy a viajar.

-¿Y por que no estás en tu departamento? ¿Por qué esa mujer recoge tus mensajes?

-A tu segunda pregunta te respondo que he tenido problemas con los periodistas- Diciendo una verdad a medias.- Tienen mi apartamento sitiado y he decidido otra residencia mientras. Y con relación a tu primera pregunta, tengo que viajar en los próximos días a Londres…

-¡Londres!

-Si, con Eriol Hiragizawa, Shaoran Li, Tomoyo y otros más.

-¿Por qué tienes que ir?

-Porque es mi responsabilidad.

-También yo lo soy porque soy tu hermano. Vine a pasar unos días con mi hermana. – Insiste no gustándole la idea de su hermana ir a otro continente y no menos con Shaoran Li.

-Pues lo lamento mucho. Pero tengo cosas muy importantes que completar para irme a Londres y luego allá…  es mucho trabajo. Si me hubieras informado…

-¡Traté de hacerlo pero cambiaste tu teléfono móvil y no recoges los mensajes!

-Debiste pasarme un mensaje aquí en la oficina.

-Esa asistente no quería nada conmigo.

-¿Cómo que no? Misa es muy eficiente. No tengo ninguna queja respecto a su eficiencia.

-Esa mujer no creía que era tu hermano cuando trataba de hablar contigo.

-No lo dudo. Incluso han llamado mujeres diciendo que son mi madre para charlar conmigo.- sorprendiéndole. – Claro que Misa sabe que mi madre nunca habló chino y así descubríamos a las farsantes… esto y que está muerta.

Touya trata de calmarse para después añadir.- Me quedo con Yukito estos días.- Habla con sobriedad. – ¿Tendrás tiempo para cenar conmigo esta noche?

-Creo que si.

Touya se pone de pie para marcharse y dice.- Se que estás ocupada y no te tomo mas tiempo. Esta noche a las ocho en casa de Yuki.

-¿Casa de Yuki? ¿Acaso no está viviendo con la chica esa?

Touya miró a su hermana un instante antes de responderle. – Si. Están viviendo juntos. Pero Yukito fue a pasar unos días con ella y los parientes de ella al pueblo donde ella vivía antes de venir a Hong Kong.

-¿Podemos cenar en un restaurante? No me sentiría cómoda… ya sabes.

Touya asiente y dice.- Puedes llamarme para decirme donde está.

-Paso por ti a casa de Yukito… – Dice Sakura no agradándole del todo que Touya fuera por ella a la casa Li.

-Bien… tenemos mucho que hablar. – Ahí abriendo la puerta de la oficina y encontrándose cara a cara con Misa. Se observaron por unos segundos y él prosiguió su camino.

La mujer ingresó a la oficina de su jefa para decirle- Creo que he cometido un error. Lo siento mucho Sakura… pero cuando ese hombre llamaba…

-Te entiendo Misa. No podías saber cual era mi hermano y cual no. Lo comprendo.

-¿Tuvo problemas con él?

-No. Su conversación estuvo civilizada. Pero no puedo asegurar lo mismo esta noche. – Observando nuevamente por donde se ha marchado su hermano mayor.

*-*-*-*-*-*-*-*-*-*-*-*

Touya caminaba distraídamente al ascensor pensando en su hermana y su actitud y lo que le diría en la noche para hacerla cambiar de parecer respecto a Londres y por supuesto saber con certeza que pasaba entre ella y Shaoran Li. Cuando apretó el botón y las puertas se abrieron nota una mujer de cabellos negros largos que le observa estupefacta y dice.- Me quedé esperando tu llamada anoche. – Diciendo todo esto rápidamente en chino. –Dijiste que llamarías… y eso fue dos días atrás.

-¿Perdón? – Se disculpa aturdido. –No entiendo…

-¿Ah? ¿Ahora que te pasa? ¿Acaso no hablas chino? – Incomodándose. Touya la observa aturdido no sabiendo mucho de lo que ella decía.- ¡Sin vergüenza! Has esquivado mis llamadas toda la semana…

-Señorita: no se de que habla- Dice Touya en japonés y trata de recordar algo que su padre haya hablado en chino alguna vez. Pero nada viene a su cabeza.

-¿Ahora no te acuerdas? ¡Pero bien que supiste….! GRRRR…– Dice ella ya furiosa.- ¡Bien! Acuérdate de esto…- Grita en su cara dándole una sonora cachetada y sorprendiendo a Touya.- ¡Todos los hombres son unos perros! ¡Hasta nunca Hideoshi! – Saliendo desde que la puerta del elevador se abrió en el piso indicado por ella antes de que Touya lo abordara.

La mujer se retira a paso rápido y llorando pues se escuchaban sus quejidos. Aquellos que esperaban por el ascensor se mostraron aturdidos por los sollozos de la mujer y observaron a Touya un tanto extraño por la manera de la mujer y el rostro desencajado de Touya.

Las miradas eran muy incómodas para el varón quien simplemente esperó a que las puertas se cerraran nuevamente y solicitó en un botón que el elevador no se detuviera hasta el primer piso mientras murmuraba.- Las mujeres de este país son tan extrañas…

*-*-*-*-*-*-*-*-*-*-*-*

Ambos no lo pensaron: tampoco lo programaron. Pero ahí estaban: comenzaron a besarse lentamente y luego mas y mas intensamente, ensayando y probando: dando y recibiendo. Aunque las dudas estaban ahí… y en el caso de Sakura tomaban forma y cuerpo.

La forma de Kaho Mitzuki.

Y el cuerpo de la reputación de la empresa y la imagen que representaba si la supuesta “Amante” Ahora estaba involucrada con el hijo.

-¿Sakura? – Pregunta con un tono de voz grave y profunda. –Te noto un tanto preocupada.

-Estoy bien.- Dice distraídamente nuevamente sus labios siendo abordados por el varón.

Ambos estaban sentados en el jardín de la casa. Shaoran había esperado que Sakura regresara a casa. Él mismo había salido a cenar con Kaho Mitzuki y Sakura lo sabía.  Pero aun así se reunió con él en los jardines…

Y una cosa había llevado a otra.  Pero aunque se encuentra besándose con el hombre más guapo que jamás había conocido, su cabeza está en lo conversado con su hermano y el debate interno con su conciencia.

Sakura había pensado mucho de lo conversado con su hermano aquella noche en el restaurante elegido por ella.

Finalmente ambos sentados ante el suculento manjar Touya le  pregunta. – ¿Es cierto lo que dicen? ¿Vives con ese Li?

-No vivo con él en esa connotación hermano. Vivo en la casa  Li.

-Es lo mismo.

-No. No lo es.

-Sakura: Es el hijo de tu jefe. Por mucho tiempo hice caso omiso a la tormenta que se avecinaba cuando los medios comenzaron a tacharte de tener algo con ese sujeto.- Dice frunciendo su rostro mas. – Cuando nos invitó a mi padre y a mi aquí a Hong Kong para hablar con nosotros me quedé convencido que tal vez el sujeto no quería nada romántico con una inocente niña como tu. Más que estabas comprometida con Yuki…

-Touya…

-Pero Yuki no resistió la presión como yo; o como mi padre. Yuki se dio por vencido ante tu actitud algo fría con él y la presión impuesta por los medios. Y se dio cuenta que el cariño que te tiene jamás podría trascender a matrimonio o el tuyo…

-Hermano…

-Es claro para mi que creciste Sakura. Creciste y lo que sentías por Yukito siendo una jovenzuela no es lo mismo que sentías al final. Me alegro pues, tal vez habría sido un error… pero lo que no quiero… lo que no me cabe en la cabeza es que te prestes para los juegos del hijo de Li.

-¡Hermano!

-Xiao Lang Li es un hombre joven Sakura. Un mocoso joven pero joven al fin. Con los encantos del padre pero versión joven. ¿Acaso crees que se escapó a mis ojos? – observando a su hermana con intensidad.- o a los tuyos…

Sakura se sonrojó hasta los talones ante la mirada y el silencio de su hermano después de aquel comentario.

-…Estoy cumpliendo mi trabajo… Hien Li me pidió… que le mostrara las riendas a su hijo…

-¿Y él, que te muestra Sakura? ¿O en todo caso, a Tomoyo?

-¡Hermano! –  Dice Sakura a la defensiva. – Ni Tomoyo o yo andamos tras Shaoran Li.

-Tu mirada te traiciona- Dice Touya manteniendo su tono de voz. – No dudo que el tipo de verdad te gusta… No soy un tonto.

-¡Bien! Admito que me gusta… ¿Quién no? Es un hombre sumamente guapo. ¡Eso no le quita!- Dice roja hasta la punta de los cabellos.

-No. No le quita. Pero no quisiera que se pusiera a jugar con mi hermana mientras usa a la otra.

-¡Estás desvariando! ¡Así no es él! No lo conoces.

-Sakura: vi las imágenes del baile.- Dice Touya serio y Sakura siente que su rostro explotará.- Vi como te observaba… como tú le llegaste a mirar… ¡no soy tonto!  Como te tocó cuando cruzó al podium. – Sakura se quedó boquiabierta. ¿Por qué su hermano tenía que ser tan perspicaz?

Sakura pone su pañuelo al otro lado y lo observa escandalizada. – ¡No tienes derecho a reclamarme! Soy adulta.

-¡Eres mi hermana! Y no permitiré que mi hermana sea tema de cotilleos internacionales con relación a los Li. ¡Bastante tengo que soportar con los rumores del padre!

-¡No tengo nada con Shaoran Li!- miente y agrega rápidamente.- Y aunque lo tuviera no fuera asunto tuyo.

-¿Ah no? Pues piénsalo bien Sakura. Juega contigo y sabrás con cual otra al mismo tiempo…- Dice justificando su proceder.-Shaoran Li como cualquier hombre con dinero no se conforma solo con una… puede besarte a ti- sonrojándole con intensidad- y estar pensando en otra en el mismo momento… y la manzana no cae muy lejos del árbol. Piénsalo Sakura: Antes que entregues tu corazón a alguien que no lo merece… antes de que sea muy tarde.

-Esto no puede estarme pasando- Dice ella con voz turbada separándose de los labios del varón y Shaoran frunce su rostro. – Esto no…

-¿Qué te pasa?

-Tenemos que parar. No podemos continuar…- Dice soltándose de su agarre. – Esto tiene que terminar… antes de que empiece… antes de que te arrepientas.

Shaoran podía percibir el dolor de sus palabras. Como si le lastimase lo que estaba haciendo.
Entonces ¿Por qué lo hacía?

-¿Por qué no? ¿Por qué no puede empezar? ¿Es por lo de mi padre? Te dije una vez que pretendo confiar en ti…

-Eres el hijo de Hien Li. ¡Lo ultimo que… no…

-Sakura…

-Shaoran… – Mirándole a los ojos.- Entiende… se que las cosas son confusas…

-Tú las vuelves confusas.

-Y tú estás confundido.

-¿Por qué? ¿Por gustarme alguien como tu?

-Exacto.- Dice con firmeza. – Es decir… – Dice tratando de sonar clara.- muchas mujeres quieren estar contigo. Ahora mismo, lo ultimo que necesitamos es mas escándalos… – Shaoran se separa de ella incrédulo de que finalmente permite que algo así ocurra con Sakura cuyos sentimientos eran demasiado claros para él para ignorarlos mas en aquellos días. Con voz más tenue Sakura añade. – Creo que es de tu conocimiento lo que dicen de tu padre… y de mí…

-Eso a mi no me importa. Se que no es verdad…

-Lo se. Es lo que tú crees. Pero la idea… la mera idea que los medios pensaran que nosotros…- dice nerviosa y dejando de hablar de repente. Shaoran detectaba lo difícil que era para ella. – Shaoran: Comprende. Todo lo que hemos trabajado se vendría al suelo. Los medios tendrían una carnicería contigo… con tu padre… conmigo…

-Entiendo.

-No no lo entiendes- dice ella con presteza halando su mirada a su rostro: Shaoran nota que tan difícil es para ella lo que hace. Tal vez sus sentimientos siempre estuvieron allí en su mirada y él se negaba a detectarlos. –Simplemente, no puede ser.  Eres Xiao Lang Li. Eres el hijo de tu padre.

-Mi padre… ¡Mi padre!

-.Calma por favor.  No es solamente Hien Li. Últimamente andas del brazo de Kaho. ¿Para que? Me dijiste no hace mucho que la visita de Kaho fue una formalidad.  Pero has salido con ella últimamente.

-Ya te dije que lo hago por cortesía.

.-Digo que lo haces o para fastidiarme o porque te gusta en verdad.

-.Kaho no podría dejar de gustarle a nadie Sakura. Pero es muy diferente que quiero una relación con ella. Simplemente salgo con ella en plan de amigos.

-Ella no quiere solo ser tu amiga.

-¡Santos dioses! Di por fin que quieres de mi Sakura porque no logro entenderte. Quieres algo conmigo de manera exclusiva pero no quieres que los medios o alguien mas se de cuenta. No puedo salir con Kaho y definitivamente no confías en mi cuando estoy con ella.

-No es asunto de confianza. ¡No es nada de lo que has dicho!

-Entonces dime lo que quieres…

–  ¿Qué te dice… que te dice ahora que algo así funcionaría? – Replica ella observándole con profunda tristeza. – Nada más quisiera que… fuera diferente. Pero la empresa no puede costear esto…

-Nadie tiene que entrometerse en nuestra relación porque es nuestra.  ¡Y menos la empresa! Solo importamos nosotros. Nadie mas… – resalta molesto.

-Todo se sabe. Tarde o temprano.  Lo siento. No puedo con esto… no ahora. – Ahí volviendo a la casa antes de que se arrepintiera y dejando a Shaoran aun con el sabor dulce de su boca en la suya.

Cuando Sakura entró a la casa apuró su paso a su habitación ahogando un sollozo mientras de las sombras salía la figura de Meiling quien los había estado vigilando desde que la castaña regresó a casa.

Observó con presteza y astucia por donde Sakura se había marchado. Momentos después entró Shaoran quien se sorprendió al encontrarse con Mei aun observando por el pasillo por el cual la joven Kinomoto se había marchado. –Eres tu Mei. ¿Qué haces despierta a esta hora?

-No podía dormir- Dice cruzándose de brazos. Haciendo una pausa agrega- ¿Estás enamorado de ella Xiao Lang?

-Directo en el clavo Mei… ¿Nunca ha sido el concepto “tacto” parte de tu vocabulario? – Esquivando su presencia y Meiling le insiste caminando por el lado opuesto al que Sakura se marchó.

-Alguien tiene que ver la locura de lo que pretendes… Es Kinomoto. Una extranjera… una desconocida.

-Meiling: Sea lo que estés intentando al seguirme…

-Solo te advierto de lo que ella tal vez se dio cuenta…- dice deteniendo el caminar de su primo y el suyo propio. – No haces nada con una mujer tan independiente como Sakura Kinomoto. Tal vez no fue amante de Hien…- ahí provocando una mirada furibunda departe de su primo.- Digo que no lo es…- Añade levantando sus brazos. – Pero es el tipo de mujer que no te conviene. Que ella cortara lo que parecía…

-¡Estuviste espiándonos! –Añade no importándole el tono de voz que utilizara.

-No hay que expiarlos: se están besuqueando en cada lugar que tienen oportunidad… es una sorpresa que los medios no han tomado fotos de ustedes dos.

-Malinterpretas las cosas. – Dice notablemente sonrojado por las palabras de su prima.

-¡No lo hago! ¿Qué te dice que esto no es parte de su plan Xiao Lang? Sakura Kinomoto es una mujer astuta. Escuché cuando le decía a Daidouji que dejará de trabajar para los Li una vez tu tomes las riendas definitivo…

-¿Y?

-¿Qué tal si no solo planea dejar el puesto de Diamantes Li pero esperaba tomar un puesto mas importante? Tal vez ¿El de esposa? – Suspira resignada.- Ella desea una vida tranquila… una relación que no esté en el medio… no un hombre por el cual todas las mujeres suspiran en la nación… un hombre que al final,  puede seguir los pasos de su padre…

-¡No soy como Hien!

-Pero actúas como tal. ¡Y no menos que andando con Kaho Mitzuki! ¡Ya los medios están oliéndose nueva sangre alrededor…!  Primero Daidouji: Ahora Mitzuki.  Sin contar con el hecho que pone los nervios de Kinomoto de punta. ¡Y no es a la única!

-¿Qué quieres decir?

-¿Cómo que que quiero decir?  Sakura no la soporta… vive ofendiéndole a cada oportunidad que se le presente. Eso del otro día sobre que está gorda… Kaho Mitzuki odia a Sakura y cualquiera se da cuenta…

-No la odia.  Solo que tiene un sentido del humor particular.

-¡Por Dios! Estás ciego por el tamaño de sus pechos Xiao Lang!

-Meiling. ¿Qué pasó con tu respeto a mi!?

-Se marchó cuando pusiste a Kinomoto por encima de mí y a Kaho Mitzuki por encima de ambas lo que es peor.- Haciendo una pausa. – Bueno pues ahí tienes: el reemplazo perfecto. Una mujer con la inteligencia de un haba y que se nota lo que quiere y es tu dinero. Ella es mucho más mujer que Sakura y te dará lo que Kinomoto se ha negado…

-¡Meiling! ¡Estás extralimitando! ¡Estas fuera del lugar y me faltas el respeto!

-Perdiste mi respeto como tu lo hiciste con Sakura. Buena suerte Xiao Lang. Parece que en tu destino siempre estarán las mujeres del tipo que siempre le han gustado a tu padre… -tomando una dirección contraria en la enorme mansión y dejando estupefacto a su primo.

*_*_*_*_*_*_*_*_*_*_*_*_*_*

Y así los días pasaron rápido. Tan rápido para nuestros amigos que les resultaba increíble cuando esperaban en la sala de diplomáticos  del aeropuerto que uno de los dos vuelos restantes  para Londres se llevara a cabo.

La llegada a Londres se hizo en tres grupos de personas en vuelos diferentes. Por suerte a Sakura no le tocó viajar con Shaoran Li  y Tomoyo viajó a su lado aunque cada una lo hizo en silencio. Fuutie se había marchado en un vuelo mas temprano, tocándoles a Eriol y Shaoran viajar juntos en el primer vuelo tomado el día anterior lo que complació a la castaña.  Meiling prefirió quedarse atrás y no viajar con ellos gracias a sus “acidas” relaciones por el momento con su primo.

-Estamos usando el mismo procedimiento que hacen la realeza occidental. – habla Tomoyo una vez tomaron sus maletas de migración. –Ellos nunca viajan juntos… hablando de juntos ¿Qué pudiste hacer con lo de la foto de Shaoran Li y su padre?

-Lo mejor que pude: Contraté un especialista en retoques. Tomamos unas fotos que hay de la entrevista en la casa Li y otra de Hien Li reciente y un poco de la magia “Photoshop” ¡Han quedado sorprendentes! Es una lastima que no nos quedamos mas tiempo para ver el resultado final.

-Si, así es que hacen con muchas personas. Pero… ¿Te mandaron acaso el borrador del artículo que saldrá?

-Tengo que ser honesta. No. No llegaron a mandármelo. Ellos confirmaron esta mañana que si lo mandaron pero no puedo asegurarlo… nunca lo recibí en la casa… o la oficina. – Notando el rostro consternado de Tomoyo añade. – No te preocupes… – sonriendo con cierta confianza. – Tengo plena fe en el equipo de Relaciones Publicas y harán un excelente trabajo…

Un coche las esperaba ya en el aeropuerto y ambas fueron escoltadas al hotel. En aquel momento el teléfono del coche sonó y el mayordomo que fue con ellas se voltea para decirles en un japonés algo imperfecto- Disculpen, pero el Amo Eriol desea hablar con ustedes…

-¿Amo Eriol? – Pregunta Sakura.

-¡Sakura! ¿Acaso no lo sabes?

-¿Saber, que?

-Te cuento ahora – Responde tomando el teléfono – ¡Eriol! Si, ya estamos aquí… – haciendo una pausa. – Íbamos ahora mismo al hotel. –Haciendo otra pausa y borrando su sonrisa para mirar un lado (el lado de Sakura) con cierto nerviosismo – ¿Estas seguro… – Haciendo una pausa – Eriol… ahora no es un buen momento… un segundo – Quitando el teléfono de su oído dice – Eriol nos invita a hospedarnos en su casa…

-Ya ha invitado a Shaoran  Li y además estará su hermano… no podemos imponerle nuestra presencia presencia…

-También esta Fuutie allá. Y la madre de Eriol.

-¡Somos demasiadas personas!

-Créeme Sakura: no somos muchos… la casa es enorme según Hideoshi me ha referido…

Sakura guarda silencio unos segundos para decir.  -¿Kaho se queda allá también?

-Lo dudo mucho. Dado el pasado de Eriol y Kaho… – Negando con su cabeza. – no lo creo…

Sakura estaba muy tentada en aceptar la invitación. La casa de Hiragizawa debía de ser una experiencia única conociendo a su amigo.  Y también ir a ver a Shaoran… pero no. No iba a permitir que el recuerdo de un hermoso sueno decidiera su vida y sus decisiones.

-Dile a Eriol que agradezco su invitación pero no pienso quedarme en su casa. – Tomoyo entristece su mirada. – Tú puedes ir…

-¿En serio? Pero quedamos que…

-Se en lo que quedamos. Pero a ti te agradará pasar tiempo en la casa de Eriol y Hideoshi. Me imagino que es hermosa.

-Vi una foto… ¡Tiene una sorprendente arquitectura! Seria fantástico objeto de mis dibujos.

-¡Asunto resuelto entonces! Quédate con ellos allá.

-Sakura…

-Ya está decidido. – Concluye su amiga dándole fin al tema.

-Eriol: Voy a tu casa… pero primero dejaremos a Sakura en el hotel. – Sakura escucha que el sujeto responde atrás y ella agrega – Lo se. Lo se Eriol pero ella así lo ha querido.   Sakura quiere descansar… si, nos vemos luego. – Colgando el aparato y extendiéndoselo al chofer. – Quería que fuéramos las dos.

-Agradezco sus intenciones pero no es necesario- Afirma Sakura – Tengo que poner toda la distancia posible.

-Sakura: Se que no quieres escuchar razones pero creo que cometes un error- Sakura la escucha y no la calla por lo que Tomoyo prosigue informándole. – Shaoran Li es una persona muy decente y gentil. Por lo que me cuentas es pasional también y esta bien dotado…

-¡Tomoyo!- Dice acalorada.

-¡Ay por favor! No seas ingenua porque no lo eres en algunas cosas… Shaoran Li es todo lo que cualquier mujer con buena visión querría.  Sino te das cuenta es asunto tuyo.  No puedes dejárselo a alguien como Kaho Mitzuki… tienes que luchar…

-¡No puedo involucrarme con Shaoran Li! Recuerda quien es Tomoyo.  Y no se lo quitaré a nadie. Si Shaoran no se da cuenta quien es Kaho en verdad es asunto suyo… no mío.  Además – dice con cierta ironía pero una pisca de dolor al añadir. -. ¿Acaso no los has visto últimamente? Adornan todos los eventos que han sido invitados últimamente.

-Eso es culpa tuya. Te rendiste muy fácil.

-¡Tomoyo! Date cuenta que Shaoran aunque decía que no quería nada con Kaho se la pasó por tres días seguidos saliendo con ella al mismo tiempo que conmigo. ¿Qué clase de valor me presto sino doy hincapié en la posición que ocupo? –hace una pausa en la que mira por la ventana la lujosa calle londinense que aquellos momentos cruzan para añadir. –  Tal vez al final… Shaoran no puede dejar de parecerse a su padre.

-A ti te duele todo lo que está pasando.

-A él no.

-¿Cómo lo sabes? No sabes como puede sentirse.

-¿Acaso se te olvida quien es? No está dolido. Está disfrutando un lindo momento siendo fotografiado con Kaho del brazo – haciendo una mueca.-  Créeme… no le importa nada. Y no debes de olvidar quien es el.

-Claro que se quien es… pero a los únicos que les inmiscuye lo que pasa entre ustedes es a ustedes mismos. – Dejando el tema hasta ahí. Y Tomoyo no quiso indagar más.

*-*-*-*-*-*-*-*-*-*-*-*

Tomoyo iba muy callada en la parte trasera de la amplia limosina ya en la avanzada tarde. Ni siquiera se percataba del paisaje al exterior. Había estado en Londres alguna vez con su madre antes de graduarse de la preparatoria.  En verdad sus pensamientos estaban en Sakura.

No sabía como ayudar a su amiga a comprender que Shaoran Li era tal vez lo mejor que podía pasarle en la vida. Se notaba en las pupilas chocolate del sujeto que estaba dispuesto a darle una oportunidad a Sakura por encima de los chismes que rondaban la vida de la ojiverde.

Cuando el coche se detuvo finalmente lo hizo delante de una reja de hierro forjado y Tomoyo nota las grandes verjas que separaban el amplio jardín verdoso de la calle transitada de Londres.  Sus ojos se detuvieron en la enorme construcción que podía hacerle competencia a cualquier castillo inglés. Tenía tres niveles de dimensión y su anchura podía comparársele a tres casas juntas.  Posee grandes ventanales y una enorme puerta donde se podía vislumbrar el gran comité de recepción encabezado por Eriol, Hideoshi y una mujer a la cual no conocía pero su pelo negro azulado le hizo recordar a Eriol.

Cuando el coche se detuvo pudo vislumbrar al fondo el enorme candil que reinaba desde el interior de la casa. Eriol le abrió la puerta y tomó su mano al decir cortésmente –Bienvenida a nuestra casa…

-Querida Tomoyo Bienvenida…- Declara Hideoshi retirando la mano de la de Eriol y llevándosela a los labios.

-.Estoy encantada de estar aquí.

-Ya muchachos, déjenla respirar- Interviene la mujer que Tomoyo vio al llegar. Ahora de cerca le recordaba alguna princesa de cuentos de hadas: ojos expresivos grises y occidentales, un tupido cabello negro azulado… delgada complexión vistiendo con elegancia suéter de casimir y falda hasta las rodillas ambos de color crema la mujer sonríe para presentarse.- Soy la Señora Hiragizawa. Pero puedes decirme Beth…

-Tanto gusto Beth- Soy Tomoyo.- Saluda la joven con cortesía.- Tomoyo Daidouji.

-El señor Peters llevará tu equipaje a la habitación de invitados del tercer piso…

-Disculpe Madre – Interviene Eriol-. Pero he hecho arreglos para que le designen a Tomoyo la habitación del segundo piso. La que está inmediatamente al lado mío.

Beth Hiragizawa y Tomoyo le observan aturdidas pero mas Beth. Eriol mantiene su firmeza en su mirada. –Bien. Como quieras hijo… – Ahí observando a Tomoyo y sonriéndole.- ¿Así que la Señorita Kinomoto no ha venido?

-Tomoyo no pudo convencerle.- Habla Eriol sonriendo gentilmente. –Simplemente creo que Sakura no quiere estar cerca ni a Shaoran o a Kaho.

-Entiendo eso…- Afirma ella comprensiva. –Tendré que soportar a esa mujer esta noche durante la cena.

-¿Cena? – Pregunta Tomoyo algo dubitativa.

-Organizamos una cena de bienvenida. Esperamos que asistas…- Dice Beth con una sonrisa.

-Si, me encantaría. Solo espero que no seamos una molestia.

-No querida. Esta casa se siente sola sin personas.- Ahí observando a Hideoshi dice a su otro hijo.- Eriol: lleva a la señorita Daidouji a sus habitaciones.

-Tomoyo.- Dice la de ojos amatistas.

-Tomoyo…- repite Beth.- El té estará listo en media hora en el salón. ¿Quieres refrescarte y compartirlo con nosotros o prefieres descansar?

-Sino le importa, prefiero descansar. Ha sido un largo día.

Beth asiente y Eriol le toma del brazo para escoltarla al interior de la casa. Ya lejos de los oídos de su hijo y la invitada Beth saca  un poco a su otro hijo lejos de los oídos del señor Peters para decir.- ¿Qué estás planeando tú?

-¿A que te refieres madre?

-Te cambié los pañales cuando eras pequeño Hideoshi… y tienes la misma mirada que le dabas a Kaho cuando ella estaba comprometida con tu hermano… – Susurra. Hideoshi saca un cigarrillo y lo enciende.- Te lo advierto ahora: no te interpongas entre ellos.

-No hay nada entre ellos madre. Que Eriol pidiera cambiarla de habitación…

-Fue para impedirte algo… A ti te gusta, eso es claro. Pero le gusta a Eriol también.

-¿Acaso quisieras que ella se la quedara para si aunque los dos tengamos el mismo sentimiento?

Beth dijo secamente.- Lo tuyo no es el mismo sentimiento… jamás será lo mismo. Y trata de mantener a Kaho Mitzuki lejos de mí. No la soporto ni en pintura. –Caminando de regreso a la casa.

*-*-*-*-*-*–*-*-*-*-*-*-*

Tomoyo sale de su habitación a las siete y media en punto. Vistiendo un vestido sencillo de flores y tirantes caminaba entre las antigüedades que estaban en el pasillo de la impresionante casa.

-Sencillamente parece un catálogo de casas antiguas. – Dice Tomoyo maravillada mientras baja los escalones de la elegante casa. El pasamano era de mármol y madera, probablemente roble antiguo.

Cuando termina de bajar percibe la chimenea encendida en un salón que es prácticamente un museo lleno de reliquias. Tomoyo vio maravillada los querubines que adornaban la impresionante chimenea que tenía al menos diez metros de ancho.  Encima de esta había una pintura al óleo de un hombre acompañado de dos niños. El hombre tenía un parecido sorprendente con Eriol.

Se queda observando aquellos ojos azules tan familiares: parecían seguirle de todos los ángulos que se colocaba a ver esa pintura. No pudo evitar sonreír al pensar si aquella era una pintura hecha por capricho o quien la habría hecho.

-¿Te gustan tus habitaciones? –Pregunta una voz detrás de ella sobresaltándole.

-Si, están muy cómodas. Gracias Lady Hiragizawa.

-Por favor, dime Beth- Indicándole el lado del sofá donde estaba. -¿Y bien? ¿Qué hace una preciosa chica como tu?

-Gracias por el cumplido.- Agradece con humildad y sonrojándose.-  Soy diseñadora… aunque mi madre me hizo tomar clases de negocios.

-Tuve que tomar clases de relaciones públicas internacionales por mi titulo. Pero quise ser sicóloga.

-¿En serio?

-Si. Para entender a Hideoshi se necesita un titulo. Lo llegué a comprender cuando era muy tarde y Hideoshi tenía tres años… – Ocasionando una sonrisa de la amatista.- Eriol me comentó que Kaho Mitzuki es la modelo de la campaña.

-Junto a la hermana de Shaoran Li.

-Ah. Conocí a Li – Sonríe.- Es un muchacho muy agradable… no se que hace con alguien como Kaho. –Habla con confianza. – No es una buena persona.

-Todos los hombres ven algo maravilloso en una mujer como Kaho Mitzuki. Aunque Eriol me ha confiado que es muy interesada.

Beth se sorprende que Tomoyo supiera aquello de Kaho. – ¿Qué mas te ha contado? – Pregunta curiosa y con una mirada tan parecida a su hijo Eriol: Misteriosa como si supiera algo que ella no y divertida a la vez.  Y eso que su aspecto es totalmente occidental.

-No mucho… en realidad solo estamos interesados en Shaoran y que lo de Kaho y él no se haga muy profundo.

-Shaoran Li no parece ser el tipo de hombre que toma consejos…

-No. Creo que no lo es…

-¡Que hermosas damas! – Interrumpe Hideoshi ingresando vestido muy galantemente y Tomoyo le sonrió. – Bella como siempre…- Besando su mano.

-Gracias… estaba conversando con tu madre… – Sentándose de nuevo.

-¿Acaso te aburría con  la historia de la antigua familia Wessex…?

-¿Familia Wessex?

-Una antigua familia britanica. Alguna vez gobernaron… – Sorprendiendo a Tomoyo.- Ahora son Lores y ladys de la aristocracia británica…

-Es un orgullo ser parte de esta familia Hideoshi…- Dice Beth sorprendida que su hijo quien tanto se había jactado de ser hijo de un diplomático y una dama de la aristocracia británica lo dijera con cierto tono de desdén.

-Aburriste a mis primos cuando teníamos quince años con la historia.  Creo que papá no la soportaba mucho tampoco. – sirviendo unos tragos de una licorera a pies de ellos. Sirve para Beth quien lo toma sin hesitar y vuelve por el de Tomoyo.- A pesar de que la familia Wessex también es con el más historial de chismes de la historia.

-Todas las familias tienen sus pros y contras- Dice Beth.

-Eso es cierto. Todas tienen sus chismes…

-Como es el caso de los Li y Sakura Kinomoto- Arroja Hideoshi de repente y Tomoyo le escucha. – La relación de Li Hien y Sakura ha hecho páginas… y no en la mejor de las opiniones.

-Sakura y el señor Li no tienen un romance Hideoshi.- Dice Tomoyo frunciendo el ceño. – Y te recomiendo que no digas nada delante de Shaoran… odia esos cotilleos.

-¿Qué cotilleos odia Shaoran? – Pregunta Eriol interviniendo. Besa a su madre en la frente y rechaza un trago que Hideoshi le hace señas para brindarle.

-Hablábamos sobre los Li y los rumores acerca de la preciosa señorita Kinomoto.  Es todo un bombón y no dudamos que algún momento tuvo un interés particular por su jefe.

Eriol lo observa y no se sienta. Tomoyo los mira a ambos y Beth no puede esconder su tensión al ver como Eriol frunce el ceño.

-No hay rumores tras ellos…

-¡Por favor Eriol! Muchos dicen que es amante del viejo Li. ¡Hasta tú que trabajas para la corporación debes de saberlo!

-Sakura no es nada de ese señor.- Dice Tomoyo interviniendo al notar a Beth casi levantarse del sillón para colocarse entre los dos varones y observa a  Hideoshi.- Se ha cometido una seria criminalidad con ella por eso. Son solo rumores porque ella tiene el poder que nadie mas tiene hasta el momento. Hasta que Shaoran tome el puesto nadie puede compararse a Sakura.

Hideoshi desafió con su mirada a su hermano y finalmente murmura- Tienes razón Tomoyo…- ahí fijándose en los ojos azules de la joven delante de ellos.- Disculpa mi impertinencia. Fue muy descortés de mi parte hablar así de ella.

-Te digo ahora mismo que no permitiré que el nombre de mi amiga sea mancillado en esta magnitud. – Dice Tomoyo molesta.

-Entiendo querida Tomoyo- Dice Hideoshi besando su mano y añade.- Creo que tengo algo para compensarte… ¿Qué tal si sales conmigo a tomar algo esta noche?  Un paseo en la ciudad… ¿Qué tal?

Tomoyo dice – De acuerdo Hideoshi. Acepto tu disculpa y tu invitación. – Sonriendo tenuemente.

Beth observa a ambos y sonríe tenuemente pero observa a su otro hijo yendo al bar y sirviéndose un vaso de escocés mientras su hermano y Tomoyo retomaban una nueva conversación en el salón.

El timbre suena y el mayordomo se apresura a abrir. Sakura hace acto de presencia con un cómodo conjunto de dos piezas de tono rosa que resalta sus radiantes ojos verdes.- Disculpen que llegara tarde…

-¡Sakura! ¡Que placer verte en la casa! – saluda Hieoshi con gentileza (o hipocresía) y besando su mano con galantería. –Hermosa como siempre.

-No habría venido si Eriol no hubiera insistido tanto y mandado el chofer… creo que no habría venido…- ahí siendo saludada por su amigo Hiragizawa.- Eres un terco.

-Tengo que serlo cuando compito contigo, preciosa Sakura- Dice Eriol saludándole con un beso en la mano.- Permite que te presente a mi madre: Elizabeth Wessex de Hiragizawa.

La mujer se aproximó a Sakura y se puso de pie notándose que era más alta que la joven Kinomoto. Dice con un japonés casi perfecto.-  Es un placer señorita Kinomoto. Por favor, considere esta su casa.

-Muchas gracias Lady Hiragizawa.

-Por favor, llámame Beth. – Sonríe la dama aprobando con su mirada a la joven de ojos verdes.- ¡Santo Cielo! Si Japón estaba lleno de jóvenes preciosas cuando mi esposo vivía, es una sorpresa que no se haya quedado a vivir allá.

-Eso es porque estaba con la mujer más preciosa de este continente. –Dice Eriol haciendo sonreír a las damas.

-¿Dónde está Shaoran Li? – Pregunta Beth aturdida. – ¿Acaso llegará tarde a su propia cena?

En aquel momento las puertas se abren y se escucha la risa de una mujer cuyos rostros de las demás damas se fruncieron a una misma vez.

Hideoshi anuncia con deleite.- Xiao Lang tuvo que ir por Kaho a su casa.- En aquel momento y ante las miradas de los demás en el salón hace su entrada Kaho Mitzuki con un escote frontal en V de su vestido rojo que dejaba poco a la imaginación. Sus cabellos caoba rojizos estaban sueltos y llegaban a su cintura. Shaoran no observó a nadie y a todos al mismo tiempo cuando saludó haciendo su entrada.

-Disculpen la tardanza.- Dice avanzando a la madre de Eriol y añade saludándole.- Tuve que pasar a recoger a Kaho…

-…En realidad es todo un caballero.- dice aun colgada de su brazo y mirando alrededor con total confianza y Hideoshi sonríe a su amiga.-..Insistió que esto fuera como una cita de verdad… ¿No es Xiao Lang encantador?

Tomoyo observa a Sakura con preocupación pero esta sonríe nerviosa y Eriol por igual. Beth solo saluda con diplomacia a la recién llegada y le pregunta por sus padres como toda una hábil estratega en relaciones humanas aunque sus hijos saben lo poco que le simpatiza la mujer.

Ya con una ronda nueva de tragos servidos y Fuutie Li quien llega tarde,  Hideoshi procede a hablar del tema que les interesa a la mayoría: la aceptación de Diamantes Li y su nueva imagen en el mundo. Comenta con ligereza.- He escuchado que hay un par de modelos interesadas en Norteamérica por la campaña allá. Y la africana también… se ha debatido muchos nombres entre Naomi Campbell y también Tyra Banks. Pero si nos vamos con exótico las brasileñas dominan la pasarela… mi recomendación sería Giselle…

-¿Tu si sabes cuales recomendar, no Hideoshi? –Pregunta Eriol quien se ha hartado de escuchar a su hermano dar su punto de vista por más de quince minutos.  -¿A cual de ellas les debes tu favores… si acaso a todas?

La doble connotación de aquella pregunta fue comprendida por Beth y por supuesto Hideoshi quien solo sonrió. Toma un trago de su bebida para añadir.- Sakura querida… ¿No habrá posibilidad de traer a algunas de esas modelos? Si quieres puedo hacer los contactos necesarios…

-Te lo agradezco pero no será necesario. Gran parte del éxito de Diamantes Li ha sido el éxito de tener imágenes orientales en la campaña.  Creo que así se mantendrá.

-Es interesante, te lo otorgo pero parte de la aceptación total de los mercados internacionales sería el hecho de tener una cara de esos mercados. El público se identifica mucho con Kaho y por supuesto con Fuutie Li quien en América hay que admitir que puertas se le está abriendo… pero no pasará de ser modelo y no una imagen.  No ofensa intencionada Fuutie…

La mujer solo asintió en silencio pues poco escuchaba de este sujeto. Lo que si prestaba atención era en Kaho quien se empeñaba en prácticamente pegarse a su hermano como la cola.

Y no era la única que percibió la actitud de Kaho. Tomoyo y Beth se habían percatado de aquello. Eriol estaba ocupado observando de cuando a cuando a Tomoyo y su hermano cuando le tomaba la mano a la amatista.

Beth sentía que una jaqueca se aproximaba y a velocidad sorprendente: Entre las miradas de Kaho y Fuutie, Eriol hacía Hideoshi, Sakura a Shaoran y a Kaho Mitzuki además de Tomoyo hacía Sakura y Kaho ni hablar de Eriol a Tomoyo y Kaho estaban mareándole.

¡No había que ser genio o síquico para percibir las parejas y rivalidades que había en el pesado ambiente!

Cuando el mayordomo anuncia que la cena está lista y todos proceden al comedor es un alivio para la mujer. Ya todos sentados proceden a comer y todo transcurre sin mas problemas aunque las miradas entre las mujeres de total desconfianza y mucha hipocresía departe de Kaho eran notorias.

La entrada de crema de cebolla agria fue un éxito. Para plato principal un estupendo filete mignón en salsa de espárragos y crema, con papas salteadas y ensalada  fue alabada ampliamente por los comensales y Beth nota los intentos infructuosos departe de Tomoyo de aligerar un poco el ambiente.

Pero las miradas que cruzaban la mesa eran asesinas por un lado.

Fue entonces cuando Eriol dice de repente.- Sakura ¿Qué te parece si salimos esta noche a dar una vuelta? – llamando la atención de Kaho, Shaoran y Tomoyo además de la aludida.

-¿Salir?

-Así es. Dar una vuelta por ahí. Tal vez bailar…  se nota que podrías necesitar un poco de distracción.

-Si, claro… pero tenemos compromisos  mañana temprano.

-Tonterías. Te devolveré al hotel antes de la media noche… – Dice con una sonrisa divertida en su rostro. – ¿Qué dices? Promesa de boy scout.

-Eso es fantástico Sakura- Dice Tomoyo ocurriéndosele algo.- ¿Por qué no vienes conmigo y Hideoshi? –Sonriéndole a la chica mientras Hideoshi miraba a Eriol con astucia como si supiera que Eriol planeó eso a propósito.

-Tal vez Eriol tiene planes aparte con Sakura Tomoyo… sería entrometernos… – Aconseja Hideoshi.

-¿En serio? – Pregunta Shaoran finalmente observando a los aludidos con el ceño fruncido. – ¿Planes aparte?

-No. Ningún plan adicional solo divertirnos. – Anuncia Eriol para fastidiar aun más a su hermano. -¿Qué dices Sakura? Prometo llevarte a tu hotel antes de la media noche…

Sakura lo piensa detenidamente. Notaba la ansiedad de Eriol y su expectativa y odia decepcionarlo.

Además admitía que necesitaba distraerse. La noche acompañado de Shaoran y Kaho juntos era más de lo que puede soportar.

-Creo que me agradará ir.- Dice finalmente haciendo que Eriol y Tomoyo sonrieran contentos.

Pero el joven Li no les retiraba una mirada de halcón a ambos. Más que todo, la sonrisa de Sakura.

-¡Fantástico! – Dice Eriol divertido y observando un instante el rostro de molestia en Li. Sabe que al hombre le molesta que él salga con Sakura. Pero también  que Shaoran elige ahora a Kaho por encima de Sakura le molestaba.

-¡Que divertido! Ah Xiao Lang ¡Acompañémosles!

-¿Qué? – Pregunta Tomoyo  y Sakura al mismo tiempo. Tomoyo añade.- ¿Acaso no tienes una sesión de fotos mañana temprano?

-No será hasta las nueve de la mañana… – Justifica Kaho con una sonrisa.- ¡Una noche en Londres! ¡Que divertido! Eriol siempre sabe los clubes de moda del sector… ¿No es cierto Eriol?

-No me considero un experto. Casi no he salido últimamente.  Y he estado fuera del país. Tendría que hacer unas llamadas- Responde a regañadientes a la modelo.

-¡¡Hideoshi los sabrá entonces! – Dice Kaho contenta y agarra el brazo de Shaoran para decirle.- ¡Vamos un ratito! Por favor Xiao Lang… ¡Será divertido! – Con gesto infantil y haciendo unas especies de pucheros.

El hombre observa a Sakura y luego a Eriol y asiente en silencio. Kaho aplaudió la idea y prosiguió terminar su cena mientras el tema era cambiado magistralmente por Beth.

Una hora después y en la entrada de la casa, Tomoyo pregunta a Fuutie. – ¿Estás segura que no quieres venir? – Hideoshi esperaba a Tomoyo que abordase su deportivo para seguir a Sakura y los demás que se habían adelantado.

-Te lo agradezco pero no. Yo no puedo darme el lujo de depender del maquillaje para ocultar mis ojeras mañana como Kaho. Además el cambio de horario y el sueño me vencen…

-Entiendo… pues supongo que te veré mañana…

-Si, hasta mañana. Diviértanse… -Sonríe Fuutie viéndoles marcharse. Ingresa a la casa para encontrarse en el recibidor con Beth quien le sonríe un instante. Fuutie y dice.- Se ha quedado sola…

-He aprendido a estar casi todo el tiempo sola. Mas con dos hijos emprendedores como Eriol y Hideoshi.   – Haciendo una pausa agrega con confianza.- Noté en la cena y disculpa que lo diga… pero ¿Acaso Kaho no es del agrado de todos? Incluso noto que no es de tu agrado.

Le indicó el sillón del salón y Fuutie prosiguió a sentarse y Beth también. – Creo que no. Kaho Mitzuki y yo tenemos nuestras rivalidades. Creo que no soy la única… Creo que Sakura está algo celosa de ella… ahora que anda con mi hermano.

-Kaho sabe engatusar a los hombres. La he visto estar con hombres del doble de su edad, con jóvenes y con adolescentes: mientras puedan impulsar su carrera no duda en estar con alguno.

-Y ahora tiene las garras en mi hermano. Si lo se. Esta noche ha sido la prueba definitiva que quiere algo con Xiao Lang. – Beth muestra cierta preocupación con su mirada a lo que Fuutie Añade.- No se preocupe. Xiao Lang no es tonto. No se dejará engañar por alguien como Kaho.

-Noté que la señorita Kinomoto está incómoda por eso.

-¡Claro que debe de estarlo! Ella no quiere que la imagen de Xiao Lang o de la empresa se mancille.

-Creo que es más que eso…

-Lo dudo mucho. Xiao Lang la desprecia.

-¿En serio? – pregunta la mujer divertida y ahí se notaba el parecido de Eriol con la sonrisa de su madre. –Yo no contaría totalmente con eso.

*-*-*-*-*-*-*-*-*-*

Sakura y Eriol llegan al lugar y ya Shaoran y Kaho habían llegado. De todas maneras Hideoshi había dado las indicaciones a los aludidos para llegar a aquel club nocturno. Por supuesto el rostro de Shaoran y Eriol no pasan desapercibidos al vigilante quien los deja entrar a pesar que había personas esperando en la húmeda calle por horas en la fila para poder entrar al club más exclusivo del sector. Fueron escoltados hasta el segundo piso donde había un balcón con acceso a la pista de baile y con su propio bartender.

La música es algo alta pero el balcón tenía unas puertas de vidrio gruesas y corredizas por si se quería que la música no fuera tan ruidosa y el hombre indica a Eriol que puede cerrarlas a lo que el británico accedió.  La champaña mas cara fue llevada al sitio y por supuesto la noticia que el heredero Li estaba en Londres y en aquel club era algo que la administración tomaría provecho para alimentar la fama del centro nocturno y por supuesto las páginas sensacionalistas se harían eco.

-¡Que divertido es esto! Podremos bajar a bailar en un momento.- Dice Kaho mientras le servían del champaña y tomaba de una buena vez. Sakura no bebió de la suya a pesar que le sirvieron. Eriol tampoco y Shaoran puso la suya en la mesa muy callado.- ¿Qué te pasa amor? – Pregunta a Li. -¿Quieres bailar?

-No me gusta bailar.- Dice sorprendiendo a Sakura y Eriol quienes se observan uno al otro. ¿Acaso no bailó con Sakura aquel día de la fiesta?

-Oh. Si querías ir a algún lugar debiste entonces decir que no y habríamos ido a donde quisieras…

Eriol alzó una ceja notando la connotación de aquello y el hecho que Kaho se recargara del hombro de Shaoran alteraba los nervios de Sakura y sus ojos no la engañaban.

-Sakura: Vamos a bailar.- Dice Eriol sorprendiendo a la ojiverde tanto que ella no tuvo tiempo de aceptar o rechazar. Eriol se la llevó de la mano ante las miradas de Shaoran y Kaho.

Ya la pareja a solas dice Kaho.- Vaya, vaya… Eriol está encaprichado con Kinomoto. – Dice con veneno.- Me gusta para él: es una santurrona.

-¿Por qué supones eso? – Pregunta Li interesado.

-¡Pero claro que lo es Xiao Lang! ¿Cómo es posible que contigo a su lado solo piense e trabajo y mas trabajo? ¡No todo en la vida es trabajo y ella tiene que aprender eso!

Shaoran no asiente y solo se pone de pie en silencio y mira por las ventanas pero solo ve cabezas en la oscuridad y mucha gente. No podía deducir con seguridad quienes eran Sakura y Eriol.

¡Maldición! ¿Cómo no sabía que Eriol podía no gustarle Sakura? Ahora que Tomoyo estaba interesada en el hermano de Eriol (mas con el parecido a su anterior novio como le refirió Sakura en alguna conversación en los jardines), podía ser factible que Eriol se interesara en alguien tan encantador y bonito como Sakura Kinomoto.

¿Qué hombre en su sano juicio no lo haría?

*-*-*-*-*-*-*-*-*-*-*-*

Contrario a ir a la pista de baile Eriol se la llevó a un apartado en donde la música no era tan estridente. Ya a solas Sakura dice.- ¿No que íbamos a bailar?

-En un momento.  Sakura: tienes que aconsejar a Li.

-¿Qué?

-Kaho no es una buena mujer. Es muy interesada. Jugará con Li. Sacará lo que quiera de él y lo arrojará.

-No tengo porque advertirle de eso. El es adulto Eriol… no puedo…

-Solo a ti te escuchará.  Lo intenté y eso creo que lo inclinó más a aceptar a Kaho…

-Pues sino lograste nada menos lo haré yo Eriol. No  puedo. Lo siento.

-Sakura…

-Eriol: no puedo entrometerme. – Sonrojándose.- Shaoran y yo… bueno… es difícil de entender o explicarte pero no puedo ser yo.  A mi no me escuchará.

Eriol comprendió en silencio lo que ella trató de decirle. Tomoyo le dijo que ellos pelearon y no estaban en plan de hacer las paces muy pronto. Eso explicaba también porque tomaron vuelos separados.

-Vamos preciosa… bailemos…

Pasarían unas dos horas y los demás se les reunieron en la pista de baile incluso Shaoran. Eriol notaba que por encima de prestar atención a Kaho se conformaba con vigilar los movimientos de él con Sakura. Sonrió para si mismo pensando que perdería el brazo si lo colocaba en la cintura de Sakura o tocaban una melodía lenta lo que nada de eso había pasado por suerte.

Sakura se disculpó al tocador aceptando Eriol. Sakura se rociaba agua en el rostro cuando la puerta se abrió mostrando a la mujer de pelo caoba rojiza. – Sakura… justo la persona que quería ver…

Sakura notó su sonrisa socarrona y pensaba con justa razón que era algo que no quería en verdad enfrentar. – Lo que tratas de hacer no resultará Sakura… así que date por vencida….

-¿Lo que trato de hacer?

-¡Por favor! Se te nota que intentas demasiado parecer pareja de Eriol… – sacudiendo sus cabellos – Eriol me importa menos que mi chihuahua… deja de presionar.  Shaoran Li no tiene interés alguno en ti como su pareja… incluso me lo ha dicho hace un momento.

-Kaho: no se que hablas…

-Shaoran me lleva esta noche a la casa Hiragizawa- dice con una sonrisa de triunfo.- Seguro no saldremos de allí hasta la mañana… procuraré llegar temprano a la sesión pero ya sabes…- mirando el espejo. – Nunca se sabe…

Sakura sentía que la sangre le hervía y se sonrojaba comprendiendo las intenciones de ella o de Li en contar aquellos planes.  El corazón le latía velozmente que sentía que saldría de su pecho en cualquier momento.- Kaho: me importa poco… lo que hagan tú y Li. Solo soy la administradora de sus bienes. Lo que si te puedo decir es que el gusto te durará poco.- Mirándole a los ojos. – Shaoran Li tiene un nombre y reputación que mantener y creo que lo último que necesita la empresa es una zorra como tú queriendo ser  la esposa de un hombre íntegro como Shaoran… o eso piensas tu.

-¿Cómo me has llamado? – Pregunta Kaho sorprendida y molesta.

-Ya me escuchaste: puedes pisar por encima de mí… puedes enredarte con él pero al final la junta directiva y Hien Li procurarán pagarte compensativamente por los servicios prestados como la zorra de Shaoran Li. Pero jamás… jamás tendrás el titulo de esposa de Li…

Kaho no se resistió en abofetear a Sakura justo cuando Tomoyo entraba en el baño y decía.- ¡Sakura! ¡Mitzuki! ¿Qué pasa aquí? – Atónita por la sonora cachetada propinada por la modelo a su mejor amiga.

Aquello no es bueno.

Tomoyo se coloca al lado de su amiga quien tenía la mejilla marcada.- Solo eres la maldita sirvienta de los Li.- Gruñe Kaho en voz baja pero cortante y Tomoyo abre la boca pero no dice nada.-  Mas nada… puedes ser la amante del padre con ese rostro angelical pero Xiao Lang puede ver a través de ti… mujerzuela soy yo… las dos jugamos la misma partida Sakura Kinomoto. –Agregó con odio a la castaña.

Sin decir mas nada sale del baño dejando a ambas jóvenes. Sakura siente el escozor en sus ojos.  Tenía unas ganas insoportables de llorar y el ardor en su mejilla no le ayudaba a controlarse. Tomoyo solo le pregunta.- ¿Sakura, que ha pasado?

-Por favor… dile a Eriol que lo espero en la salida… no quiero estar aquí…

-Sakura. – Añade ella con voz implorante para que su amiga no se marchara al menos sin hablar.

-Me devuelvo al hotel. Por favor Tomoyo.

Su amiga asiente y Sakura decide salir del baño y pasa entre las personas para salir al exterior. El frío de la noche le da en la cara. Aun hay unas cuantas personas queriendo entrar al club.   Camina hasta el coche estacionado al otro lado de la calle y se inclina en él para esperar que Eriol llegue.

Siente una mano se posa en su hombro y piensa que es Eriol a lo que sonríe para decirle.- Pensé que Tomoy… oh eres tu Shaoran- Dice algo aturdida. Nota que Shaoran viene con un rostro desencajado totalmente y al lado viene la mujer de apellido Mitzuki. -¿Qué quieres? ¿Dónde está Eriol?

-Seguro que ya viene para ayudarte a huir… ¿Cómo pudiste lastimar a Kaho? ¿Abofetearle?

-¿QUE? ¿QUE YO HICE QUE? ¡Tienes que estar bromeando!

-Xiao Lang , por favor…- dice Kaho con rostro de actriz mejor pagada. –Vamos… volvamos… olvídalo… – Halándole suavemente.

-Le faltaste el respeto. – Dice Shaoran escandalizado por su manera de actuar.- ¿Te crees gran cosa solo porque eres la mano derecha de Hien Li? ¿Crees que puedes mandar en mi vida como lo haces con el negocio? ¡Te equivocas!  ¡No eres mi dueña Kinomoto!

-No es lo que pasó Shaoran…

-¡Calla!- Le silencia de repente.- Jugaste conmigo… tuviste tu momento. – Dice sorprendiendo a la ojiverde.- Ahora que tengo otra persona en mi vida a la que no parece arrepentirse de estar conmigo, la insultas… le llamas mujerzuela… solo porque está conmigo.

-¿Acaso no te dijo lo que me dijo antes? ¿Cómo me ofendió?

-¡Por que la provocaste, no menos!

Sakura siente sus mejillas arder: Aquello era el insulto máximo que podía soportar. Aun sentía los ojos ardiéndole por llorar pero no le daría el placer de verle llorar: A ninguno de los dos. Trata de componerse y alzando el mentón de manera desafiante.  -Si eso es lo que crees, anda y haz lo que quieras con ella Shaoran. – Sonando convincente gracias a la rabia y añade alzando mas su voz.- Francamente no me importa…  no me interesa ya. Si justificas lo que ella me dijo, bien por ti. Ya no intervendré.

-¡Claro que no te importa! No debe de ser así. Esta es mi vida ¡Mía! Y no la manejarás como manejas Diamantes Li. – Agrega furibundo y añade con suma seriedad.- Discúlpate con Kaho.

-¿Qué?

-Discúlpate con Kaho… le debes una disculpa.

-¡Discúlpame pero no haré tal cosa! Puedo disculparme contigo…- Apuntando a la modelo añade.-  pero no con ella…  ¡Eso jamás!

Shaoran podía observar y sentir la decisión en su mirada y su persona.-Bien no lo hagas. Pero si vuelves a enfrentarla, te juro que hasta ahí llegará mi paciencia. No pensé que fueras tan ruin, celosa y vengativa. Y lo ultimo lo provocaste tu– Ruge al final para retirarle la mirada y voltearse de vuelta a club con Kaho de la mano quien le sonríe burlonamente a la ojiverde antes de voltearse y alejarse del brazo de Shaoran.

*-*-*-*-*-*-*-*-*-*

Sakura desayuna sin ánimos en su habitación mientras pensaba como dejó a Kaho acompañada de Shaoran. Aun las palabras de Sakura resonaban en su mente por la forma en que respondió a Li Shaoran por su cita con Kaho Mitzuki en Londres.

Dormir fue dificultoso gracias a las imágenes en su mente de Kaho de la mano de Shaoran. Su risa. su sonrisa burlona aun gravada en su mente. Y no peor que eso ¡Decirle que era solo la sirvienta de Li! ¿Cómo se atrevía? ¡Lo que mas le daba rabia es que Shaoran en ningún momento la defendió a ella sino que actuó de príncipe para Kaho!

No pensaba que Li tomaría aquella actitud por lo que pasó: sus ojos aun le escocían al pensar en aquello. Sacude su cabeza y limpia su rostro una vez mas mientras se recompone. No permitiría que Kaho Mitzuki o Shaoran Li le vieran derrotada o afectada por lo que le dijo.

Cuando el teléfono sonó lo toma sin mirar siquiera.- ¿Sakura?

-¡Tomoyo!

-Sakura… me enteré de lo que pasó anoche.- Sakura no preguntó como: suponía que Hiedoshi la puso al tanto: Después de todo se notaba que Hideoshi y Kaho siempre se contaban todo. -¡Cuánto lo siento!

-No es nada Tomoyo. Shaoran tiene todo el derecho de salir con quien quiera. No puedo intervenir.

-Sakura: Se nota que Kaho no pinta nada bueno en la vida de Shaoran.  Con las cosas que dijo en el baño de damas. – Dudando revivir esos recuerdos añade precozmente.- ¿Por qué no lo llamas aparte y se lo aconsejas?

-Tomoyo: Si Shaoran Li no se da cuenta de quien es bueno o no; quien es apropiado o no en su vida, en verdad no es un hombre.  Además nada más podía decirse después de anoche. Me dijo unas cosas muy fuertes… defendiéndola no menos.

-A veces los hombres son ciegos.

-Si, más delante de un par de piernas bien formadas. – Dice echándose en su cama y cubriéndose un poco más con el edredón. Una mucama del hotel entra diciéndole en ingles que traía su desayuno.  El desayuno entró con el diario que ella había solicitado.- ¿Cómo va todo en la casa Hiragizawa? – Exigiendo un cambio de tema.

Tomoyo por supuesto detecta el giro para responderle.- Va todo bien. ¡La casa es enorme! – Suspira al notar la lujosa habitación donde estaba instalada. Todas las doce habitaciones de la casa eran iguales.- Parece una casa de cuentos de hadas.  Lástima que no la hayas visto mas anoche.

-Tomoyo: Espero que Hideoshi no haya hecho planes contigo… ahora que viven en el mismo techo…

-Estaremos aquí solo un par de días para hacerse ideas.  Además, duermo al lado de la habitación de Eriol y anoche…

-¿Anoche?

-Digamos que todo lo que pasa en el pasillo se sabe en la habitación de Eriol. Estábamos hablando y Eriol salió de su habitación (sabes que se vino antes cuando te dejó a ti en el hotel), y no tengo intenciones de ser novia de Hideoshi. Es muy divertido pero hay algo de él que no me agrada.  Al menos, no por el momento.

-¿Por qué sales con él entonces?

-Porque me invita. Más nada.- Sacudiendo su cabeza. – Se que preferiste quedarte en el hotel porque Shaoran se hospedaría aquí… Pero puedo irme al hotel si lo deseas…

-Olvídalo. Estoy bien sola.   Me ayuda a pensar… – observando a su alrededor.- Mucho.

-¿Estás deseosa por volver a casa?

-Llevo menos de veinte cuatro horas en Londres y puedo decirte que no ha sido la experiencia más gratificante de mi vida- Cerrando sus ojos.- ¿Qué haré cuando llegue a China? – Suspirando profundo.- Tengo que salir de esa casa Tomoyo.

Tomoyo percibió  la tristeza en la voz de su mejor amiga y sintió compasión.

-Lo comprendo. La preparación de Shaoran Li está casi completa. Creo que el señor Hien permitirá que renuncies y te maches de la casa. Al fin y al cabo ya no hay más nada que hacer…  y probablemente podrás renunciar. O que ellos te dejen ir compensada financieramente como es debido.

-Si. Pero no era Hien Li quien me mantenía en aquella casa.- Topando sus labios soñadoramente y sintiendo la tibieza de los besos de Shaoran.- Era algo más…

-¿Algo mas?

-Olvídalo. Si… tienes razón. Es hora de seguir… ¿Cuál es la agenda de esta mañana?

-Tenemos que ir a algunas actividades de promoción en diversos sitios de Londres y Eriol ha decidido acompañarme.

-¿Oh? ¿Qué pasará con lo de la sucursal de Diamantes Li?

-Pondrá a alguien mas a hacerse cargo para la visita tuya y de Li. ¿Crees que puedas soportar eso?

-Creo que si…

-Entonces te veremos en la noche. La Señora Hiragizawa ha organizado otra cena.

-Es cierto. ¿Qué tal te cayó? ¿Es tan agradable como su hijo?

-¡Ay Sakura! – Dice Tomoyo sonrojándose repentinamente al recordar a la enigmática mujer y sus palabras.-No pudiste compartir mucho anoche con ella. Pero esta mañana ha sido toda una experiencia.   Es una mujer un tanto convencional pese a las actitudes y comportamiento de Eriol.

-¿En serio?

-No soporta a Kaho Mitzuki. Es un punto a favor… – Recordando como la señora “Convenientemente” Se posó en el recibidor de la puerta la noche anterior que llegase Li acompañado de la voluptuosa modelo y al no quitarse de allí impidió “moralmente” la entrada de la mujer gracias al rechazo de Li. Aunque sospechaba que la Señora Hiragizawa no podía llevarse todos los laureles de la situación. Sabía que Shaoran tenía algo que ver en aquello también.

-Si, claro. Oye, tengo que terminar unas cuantas cosas aquí antes de salir a Diamantes Li. Espero verte en la cena.

-Hasta entonces Sakura- Dice su amiga colgando la llamada.

A las nueve y media ya vestida y desayunada prosiguió a  revisar los diarios de aquel día cuando su mirada se topó con algo que no le gustó. Su dominio del inglés no era muy dichoso como el chino pero algunas de las palabras dichas allí le perturbaron.

Cuando levantó el teléfono habló con Hiragizawa a quien le preguntó.- Eriol Hiragizawa por favor… Sakura Kinomoto.- esperando unos instantes escuchó a su colaborador llegar al teléfono.- Buenos Días Eriol. ¿Has revisado tu diario?

-¡Que bueno que llamas! – Dice su amigo a toda prisa y notándose preocupado. -¡Te iba a llamar ahora mismo!

-¿Qué es lo que te pasa?

-¡Es precisamente el diario Sakura! Shaoran ha salido de aquí como alma que lleva el diablo por lo que dice el diario…

-¿Qué dice Eriol? A eso mismo te llamaba: puedo reconocer algunas palabras….

Eriol toma el diario en sus manos para leer “Xiao Lang Li: Heredero y padre comparten una amistad infinita y algo mas…” Sakura escucha lo que Eriol le lee con atención “A pesar de que padre e hijo comparten la afinidad por las mismas mujeres, también hay que destacar su entrañable amistad entre ellos: a pesar de la infidelidad separó los padres de Xiao Lang, Hien Li siempre estuvo presente en la vida de sus hijos. Siempre visitaba la casa y no podía dudarse que fuera un padre ejemplar. -ver fotos página 14B- la relación de Hien permaneció fiel a sus principios de padre amoroso y figura paterna adecuada para sus hijos.  Incluso se dice que Hien Li le dijo a su hijo que una vez que tomara las riendas del negocio, fuera capaz de elegir una esposa adecuada a sus convicciones. Un informante cercano a Shaoran Li indican que Sakura Kinomoto indicó la elección de Hien por Kaho Mitzuki como esposa adecuada…”

-¿Qué COSA?

-Siguen la noticia… Sakura… a Shaoran no le ha gustado esto…  mas con lo que pasó anoche o lo que me imagino que pasó anoche con Kaho – Haciendo una pausa. – Tu no has… ¿Verdad?

-¡Claro que no! – Se escandaliza ella -¡Eriol: No tengo porque decirle a Shaoran o Hien mucho menos quien debe de casarse Shaoran! ¡Y por supuesto no sería Kaho!

-No es lo que la prensa cree Sakura. Han aparecido una serie de fotos que titulan “Fotos inéditas de la infancia de Shaoran Li” donde incluso se ve a Hien cargando a un niño. Un niño que no es Shaoran… pagina 17. – Sakura se dirige a la página indicada.

-¡Ese no puede ser Shaoran! Él me dijo que su padre lo dejó de ver cuando aun era muy pequeño. ¡Y en la otra foto de al lado este niño tiene tal vez doce o trece años!

-Es lo mismo dicho por Shaoran. – Dice Eriol preocupado. – Lamentablemente y antes estas circunstancias he notado que Shaoran no se lleva tan bien con su padre como siempre nos has hecho creer.

-Lo siento Eriol. No podía decir nada. Estoy bajo acuerdo de confidencialidad.

-Te entiendo pero Sakura: esas fotos eran de la casa materna de Li. – Insiste Eriol.- Esas fotos fueron retocadas… – Ahí Sakura siente unos toques hostiles en la puerta.

-Hay alguien en la puerta…- murmura Sakura contra el teléfono.- Tengo que pensar… Esto tiene que tener molesto a Li. Como si faltara más para molestarlo.

-No comprendo porque… no entiendo que es lo que pasa…

-¡Sakura: Soy yo! ¡Abre la puerta!

-¡Es Shaoran!

-El hotel no está lejos de la casa…

-Suena enojado.

-Tendrás que hablar con él. No se que es lo que pasa con exactitud menos los gruñidos y maldiciones en chino que arrojó. Es como si todo lo que tuviera que ver con su padre, lo odiara Sakura.

-No puedo contarte ahora- Dice Sakura aprehensiva escuchando nuevos toques en su puerta.- Tengo que contestar.

No escuchó lo que Eriol diría a continuación pues colgó la llamada.  Con el diario aun en sus manos prosigue a abrir la puerta donde Shaoran está con cara de pocos amigos: incluso cuando pasó por su lado para abrirse paso dentro de la holgada habitación del hotel. Sakura cerró la puerta y Shaoran no se volteó a ella pareciendo controlar su temperamento.

Sakura decidió hablar.- No se de donde sacaron las fotos… apenas me voy enterando…-. Al ver que él no se volteaba a verle ella dice.- Hien no tuvo que ver…

-¡Al demonio Sakura! – Dice Shaoran explotando y sorprendiendo a Sakura.-. ¡ME lo prometiste! ¡Cuando me tomé aquella maldita foto me prometiste que sería lo último que sabría de Hien Li! – Quitando la copia del diario de manos de Sakura.- ¡¿Esto te parece “Lo ultimo”?

-Shaoran: Cálmate.

-¡Sabes que no quiero saber nada de él! Estoy harto de vivir en su sombra. Si hice esto es porque me lo pediste… ¡Tu! No él.- ¿Ahora te atreves a darles fotos de mi infancia? – Señalando el periódico. – Fotos retocadas ¡no menos!

-¡Yo no di esas fotos! ¿Cómo podía yo conseguir estas fotos? No conocía a los Li en aquel entonces.

-.¡Nada sale en los medios sin tu aprobación!- dice agitando el diario en su cara.

-¿Dices que lo ocurrido en la casa de Playa fue aprobado por mi? ¡Por favor Shaoran! Hay cosas que ni yo puedo controlar…

-¡Claro que no! Pero se que alguien tiene que aprobar las publicaciones internacionales. ¡Y la única que aprueba esas decisiones eres tú! ¡Me lo dijeron en Hong Kong!

-¡Pues alguien de Relaciones Públicas de China lo hizo sin mi autorización!

-¡Esto es lo peor que pudo haberme pasado! ¡No tienen derecho a decir eso de mí! ¿Esas fotos? ¡Esa mujer es mi madre! ¿Dónde sacaron esas fotos que de Hien Li?

-¡No puedes creer…

-¡Sabes que! Si me atrevo… tú y… mi padre: planearon  esto… ¿No es así?

-¡No! Jamás yo… Hien no hizo esto…

-¿Hien? Ahora le llamas por su nombre. Que bonito. ¿Que mas haces con el de manera personal, Sakura?

-¡Shaoran! – Pregunta sorprendida y acalorándose.

-¿¿Qué quieres que creas? ¡Estas fotos son muy intimas de mi familia! ¡Son fotos que salieron de los álbumes familiares y retocados!  “Padre de familia amoroso y ejemplar”. “La figura a seguir de Shaoran Li” – Agrega con ironía y acidez.

-Shaoran: tratemos de hablar esto con calma. Hay una explicación.

Pero Shaoran no escuchaba razones. Apuntándole con el dedo y se preocupó un instante por el susto que llevaba Sakura en su mirada pero no podía contenerse a razonar las cosas. -¡Ahora le adjudican que él eligió a Kaho para mi! ¡Maldita sea la mujer que él elija para mí! ¡Sería en la última persona que me fijaría!

-¿Ah es eso cierto?  Está bien que todo o una parte de lo que sale allí es malo… muy malo pero… – suspirando.- Ten en mente que lo que han dicho no del todo mentira: las personas se han hecho esperanzas que tú y Kaho…

-¿Qué nosotros que?

-Bueno es notable que algo pasa entre ustedes… más como permites que se conduzca.  La dejas colgarte de ti… pegarse de una manera que…

-¿Acaso estás celosa Sakura? – Pregunta tratando de no sonreír.

.-¡No! – dice sintiéndose abochornada.-Solo que… la prensa se ha dado eco de lo que ha visto en ustedes… supongo que hasta los seguirían anoche a la casa Hiragizawa…

-¿Para que nos seguirían?

-Ella es inglesa. Modelo… origen japonés y tú un magnate… ¡por favor! Les daría una alegría que tú y ella…

-A la única que le importa que pase entre Kaho y yo, pareces ser tú…

-¡Claro que no!

-Lastima. Me encantaría tu opinión al respecto. – Añade con sorna.

-¿Entonces supongo que bajarás la velocidad con Kaho de ahora en adelante si yo te lo dijera?

-¿Qué demonios quieres decir?

-¿Cómo te atreviste a que me insultara de aquella manera? ¿Cómo le creíste lo que ella dijo? ¡Debiste escuchar lo que ella dijo! Por Dios… me abofeteó a mí… no al revés. ¡Pero decidiste creerle a ella!

-¡Eso no tiene que ver…!

-Claro que si tiene que ver y me escucharás ahora mismo: Kaho Mitzuki es una oportunista. Si no quieres darte cuenta, bien no lo hagas. Pero lo último que esperaba que aceptaras era el hecho que me ofendiera como lo hizo.

-Tú te burlaste de su inteligencia Sakura. Del hecho que fuera modelo. ¡Desprecias a la mujer porque es modelo!  Y tus comentarios sagaces… ¿Crees que no te escuché la noche de la cena en casa? Si la que empezó el juego fuiste tú…

-Eso no viene al caso. Si de dedicara a pensar por dos segundos fuera del modelaje o de los hombres, se daría cuenta que hay un mundo mas importante ahí fuera. ¡Lo único que ella quiere es una vez el modelaje se acabe, tener una casa segura, mucho dinero  y un esposo al cual recurrir!

-¿Es eso tan malo?

-Claro que es malo. ¿Qué parece con la integridad? ¿Con el autoestima? ¿Con la superación personal?

-¡¿Ah?! ¿Acaso pretendes decirme que eres una persona completa Sakura? ¿Qué la mujer que no cree en lo que tu crees no vale la pena? – Pregunta aun enojado pero cruzado de brazos.- ¿Qué nadie mas vale como tu? ¡Por eso acaso decidiste dejar lo nuestro! No dudo que era tan poca cosa para ti…

-¡No pongas palabras en mi boca!  Si estoy orgullosa hasta donde he llegado. Claro que me encanta trabajar… es mi vida…

-¿Tanto así que no puedes permitirte alguien mas se inmiscuya en ella?

-¡Shaoran! ¿No puedes…

-Sakura: lo único que quise fue lo mismo que tu querías… pero eso jamás lo admitirás… sacas a todo el mundo de tu vida… cuando quiere pertenecer a ella…

-¡No vengas a sacar lo nuestro a la luz…

-¡Nunca hubo un “Lo nuestro”! ¡Jamás le diste la oportunidad!

-¡Gracias a Dios que no lo hice! Me habrías roto el corazón…

-¿Roto el corazón?

-¡Ay por favor! ¡Hay que verte como estás con Kaho! Pareces un perro faldero…

-¡Estoy con Kaho desde que dijiste que lo nuestro no tenía sentido!

-¿Acaso me dices que habría sido diferente? – Pregunta Sakura ya molesta por lo ocurrido la noche anterior y que le adjudicara responsabilidad de lo que apareció en el periódico. – ¿Qué no habrías ido con Kaho a la casa Hiragizawa con el plan de acostarte con ella?

Shaoran abrió los ojos sorprendido que Sakura supiera aquello. El plan de ir a la casa no habría sido de él: nunca lo fue.

Kaho lo había instado a ir a la casa por un trago. ¿Se había dado cuenta que Kaho pretendía acostarse con él? Tal vez si… pero el rechazo de Sakura días antes lo había afectado. Y lo de aquella noche también le afectó.

Estaba dolido.

Pero ¿por que?

-Eso no es…

-¿Qué? ¿Verdad? – Dice ella con un dejo de impaciencia.- Si la señora  Hiragizawa no hubiera espantado a Kaho ¿Habrías dormido con ella? ¿Cierto Shaoran?

El silencio que cayó entre ellos fue profundo y decisivo. Sakura suspiró tratando de impedir que las lágrimas salieran por sus ojos. Shaoran respetó su silencio notando cuanto le dolía a Sakura su silencio.

Pero en vez de sentir molestia o incomodidad le brindó cierta esperanza.

-Sakura…

-.No hay mas nada que hablar Shaoran Li. – Declara con acidez y mucho dolor.- Eres tal cual tu padre- Dándole en la llaga. -¿Dices que Hien Li se deja deslumbrar por las mujeres? Pues eres cual es él.

-Jamás he sido como él.

-Pues estudia lo que hiciste anoche. Fue despreciable. Dejaste que esa mujerzuela barriera el suelo conmigo.  Que tú pelearas su batalla por ella. ¡Pero en el tocador ella pudo defenderse sola con esa lengua de serpiente que tiene!

-No quise inmiscuirme… pero ella dijo…

-¡No pudiste! Porque simplemente te llama la atención toda mujer que esté decidida a acostarse contigo… tienes la colección de las mujeres que siempre te rodeaban antes de ser “El heredero de Diamantes Li” Ahora Kaho Mitzuki es una de ellas…. Otra mas de la colección… ¡Bien! Colecciona tus mujeres… ¡Acuéstate con Kaho y con cientos mas!

-¡No voy a tener nada con Kaho, Sakura!

-¡Por mi no te detengas!

.-Sakura…

-¡Vete! Ve que hay muchos compromisos… no voy a estar en la reunión de Diamantes Li…

-Tienes que estar…

-Es asunto tuyo ya. No mío… -Abriéndole la puerta. – Retírate ahora…

Shaoran se detuvo cerca de ella en la puerta y a Sakura le costó trabajo no respirar su aroma de colonia que le afectaba todos sus sentidos. Shaoran dijo con actitud. – No quiero tener nada con Kaho… con nadie que….- hesitando continuar.- Si Kaho está ahí para mí, no la voy a rechazar Sakura…- Sakura le escuchó y miró a sus ojos. Shaoran tocó su mentón uno segundos. – No voy a esperar para siempre hasta que tú te decidas…

*-*-*-*-*-*-*-*-*-*

-¿Cómo pudiste decirle algo así Xiaolang  Li? – Le sancionaba Fuutie aquella noche ambos encerrados en la habitación de sujeto de cabellos café. Este se había disculpado en asistir a la cena de aquella noche.

Fuutie estaba mas que atónita y por supuesto cuando leyó los diarios se trastornó tanto por las fotos y la información que corrió al lado de su hermano aquella noche para encontrar que Shaoran no participaría a la cena de la señora Hiragizawa. Fuutie tampoco vio a Sakura aquella noche presente.

-Kaho Mitzuki es una trepadora y una sinvergüenza Xiao Lang. –Le habla su hermana con confidencia. –Dicen por ahí que se ha acostado incluso con su representante… ¡cuando estaba comprometida con Eriol! – sorprendiéndole.

-¿Qué cosa? – Pregunta levantando la mirada a su hermana. Aquello no lo sabía. ¿Acaso sería cierto? ¿Por ello Eriol trató de advertirle de Kaho el día que el avión los traía a Londres?

-Si te hubieras tomado el tiempo de escuchar a Sakura te darías cuenta que ella te aconseja porque le agradas y mas allá de los celos.  – observándole con esa mirada recta Shaoran recordó a su madre.- No dudo que Sakura sienta algo por ti.  Pero acabas de arruinar toda posibilidad con esa declaración tuya.  ¡Fuiste un tonto!

-No la soporto… no la quiero cerca de mi Fuutie.  No la puedo soportar cerca de mi…- “Sin poder besarla” dice esto ultimo para si.

-¡Pues es una lastima! Sakura solo quiere lo mejor para ti. ¡Que estés preparado para tomar las riendas del negocio! Ahora solo la persigues para herirla… ¡Dejando que Kaho le hablara como lo hizo en el tocador! ¡Y no conforme con eso, también tú la insultaste delante de Kaho y en la calle no menos!

-¿Cómo sabes…

-¡Por favor! Kaho se jactó de decirlo esta mañana en las sesiones de fotos. – Suspira resignada de que tal vez no puede hacer nada por evitar que su hermano cometa errores con la pelirroja.- Cuídate de ella hermanito.  Porque ella te hará perder todo lo que realmente importa. Y será demasiado tarde para ti para poder recuperarlo. – Dice mientras camina a la puerta y sale por ella en silencio.

Shaoran no deja de pensar en las circunstancias alrededor de Sakura y su suerte con ella. Tal vez su relación está condenada si acaso intentara algo con Sakura.

Sin embargo Kaho es muy diferente a Sakura. Aunque ambas hermosas a su manera había algo llamativo en interesante en Kaho.

“Será el hecho que ella no te rechaza como lo hace Kinomoto” dijo su conciencia.

Shaoran sacude su cabeza y se incorpora un poco de su cama. Busca alrededor donde ve su agenda y la toma buscando el número de la modelo. Lo marca sin hesitar y el tono de llamada solo duró cinco segundos antes de que contestaran.- ¿Hola? ¿Kaho? Si estoy bien… – Ahí tomando un papel doblado en el forro de su agenda y la abre ante sus ojos: era una nota social que sacó por computadora de la noche de la fiesta  con el rostro de Sakura dando el discurso de bienvenida en toma cercana.- Mi hermana me dijo que no viniste a la cena…- escuchando unos instantes- Si, lo se. Bueno no pienso quedarme aquí siempre… ¿En serio? Es fantástico… si, me encantaría salir por ahí contigo… -Sus ojos café parecieran escudriñar la foto de Sakura y acaricia un instante con su pulgar la imagen.- Si, claro a divertirnos… ¿Te paso a recoger? … no, pues perfecto. Nos vemos en el frente de la casa en una hora…  hasta entonces. –colgando la llamada.

*-*-*-*-*-*-* Continuará.