13- Una Pausa

Disclaimer: Los personajes de Card Captor Sakura le pertenecen al grupo CLAMP.

-¿Cómo que no irás conmigo? ¡Lo prometiste! – Dice la chica de ojos azabaches al sujeto quien toma el desayuno al otro lado de la mesa.
– Necesito pensar. A solas. – Al ver que ella se proponía invitarse a donde quiera que fuese el varón.
Haciendo un puchero la joven de dieciséis años hace una rabieta mientras su larga melena (tan oscura como sus ojos), se sacude en su espalda.- ¡Como puedes decir una cosa así!
La voz de la chiquilla acostumbrada a salirse con la suya retumbó en el pequeño departamento.
Li Meiling siempre había mostrado aquel espíritu posesivo cuando se trataba de su novio, incluso antes de serlo. Había dejado bien claro que sus intenciones y el siempre estar junto a Xiao Lang. Pero sus temperamentos, siempre han sido opuestos. Él siempre piensa las cosas antes de actuar.
Ella actúa y luego sopesa las consecuencias.
-Recuerda que aún no eres mi esposa Meiling. – Replica el sujeto con indiferencia pero sus ojos se fijan intensamente sobre los de la muchacha que se arrepiente de haber actuado de aquella forma: Siempre había contado con la aprobación del muchacho serio y callado. – Aún no.
Aquello último heló la sangre de la china.
Bien cualquiera pensaría que son adultos pero no es así, aún cursan la preparatoria. Y aunque son prometidos, no duermen juntos. Su situación apenas a dos meses de mudarse juntos y es insoportable con ella. Es muy acaparadora. Él muy silencioso.
Xiao Lang le dijo que se casarían cuando terminasen la preparatoria.
Y para ello aún falta.
“Dos años” pensó Meiling observando como el sujeto termina de tomar su té y dobla el diario debajo de su brazo y va a la puerta.
Pensaban que las cosas resultarían más fáciles. Se conocen desde niños. Con ese acuerdo matrimonial con Meiling, facilitaba la vida y el hecho que tendría que buscar una esposa, salía de toda idea.
Su idea de las citas es una maraña de enredos, confusiones y expectativas que no estaba dispuesto a cruzar por ellas.
Y el hecho que es un muchacho muy callado, tampoco ayuda.
Se va del departamento deseando un buen día a su novia. Por suerte es domingo y por supuesto no piensa pasarlo encerrado en el departamento. Tampoco acompañado de su prima. Pensativo se dirige al parque.
No estaba planeando nada cuando comienza a caminar y a una considerable distancia observa el diario que no terminara de leer en casa. El parque estaba rebosante de tranquilidad. Observa una banca disponible.
Escucha las personas pasar y no presta atención. Se percata cuando alguien toma asiento a su lado y escucha “Linda mañana” a lo que él prefiere no responder. Sus dieciséis años pasan desapercibidos con la portada del periódico cubriendo su rostro a los transeúntes y la persona que ha ocupado el espacio vacío del mismo banco.
Entonces escucha la voz decirle.- ¿Gusta una?
Baja el diario para encontrarse con una jovencita de cabellos castaños cortos y ojos verdes brillantes, quien le sonríe con ternura.
-No, gracias- Replica sin sonreír.
La chica come la galleta -Que bonito día ¿No?
Xiao Lang alza una ceja pensativo mientras la chica sonríe sin ninguna razón particular. Frunce el ceño.
-Es decir… hay que agradecer días como estos ¿No? – Vuelve la muchacha a decir.
El sujeto asiente callado mientras escucha a la chica comer de las galletas.
-¿Estás seguro que no quieres una?
-Estoy seguro. Gracias. – Al fin dice pero ya se encuentra un poco nervioso.
-¿Eres Li Xiao Lang, no? – El sujeto se sorprende que le conozca- Vas en el salón contiguo al mío… en la preparatoria.
-¿Te conozco?
-No. Pero conozco a tú novia… Meiling.
Suspira. Claro, Meiling tuvo que dejar claro que era su novia.
-Soy Kinomoto… pero todos me llaman Sakura.
La observa un segundo. Le habían hablado de ella. De Kinomoto. Pero nunca se había acercado a ella y tampoco le había llamado la atención. Decían que era muy bonita.
-¿Tienes dieciséis? Pareces de trece años. – Replica el sujeto sonrojándole.
-Eso dicen. Mas joven que todos.
Sakura con un top de flores sonríe divertida y él sujeto no entiende porque vive sonriendo.
Pero por un extraño interés, dobla el periódico y coloca en la banca.
-¿Algo que te produzca gracia?
-Si. Tú camiseta. Siempre te veo en el uniforme de la preparatoria. Y siempre luces tan serio.
– Un regalo de una de mis hermanas. Están en Hong Kong. Suelo venir al parque y vestir así. – Observando las palabras “Keep it 2 real” pintada en su camiseta. “¿Por qué le hablo con tanta confianza?”
Sakura sonríe divertida. – Se ve bien.
Shaoran no puede evitarlo pero una débil sonrisa se posa en sus labios, sorprendiendo a la chica y él se percata.
“Solo un momento” – Piensa el sujeto “Momento de paz. Y de tranquilidad…” suspira recargando su cabeza contra la banca.
-¿Ocurre algo?
-Demasiadas cosas. Es la primera vez que me tranquilizo… en mucho tiempo. – Cierra sus ojos escuchando la brisa a través de las hojas y las personas a su alrededor.
-Bueno, tengo que irme – Dice ella sacudiendo sus manos e incorporándose para sorpresa del sujeto.
-¡Espera! ¿Vienes aquí seguido?
-Cada vez que puedo. No siempre. Quedé en reunirme con una amiga. Nos vemos Li.
La ve marcharse y no puede evitar sonreír. Luego de unos segundos se da cuenta de la pequeña bolsa de papel que se queda en la banca. La toma y sale corriendo. Sobresalta la chica al darle alcance.
-Siento asustarte. Se te queda esto.- Refiere el muchacho fijándose de lo bajita de estatura que es la chica: con razón parece mucho menor que él. Ahí observa al otro lado, acalorado y extiende la bolsa.
-¿Se me quedaba? – Observa el objeto con una expresión sorprendida. – No se me quedan: te las estaba dejando. – Admite ella sonriendo. – Te alegrarán el día.
Se observan un instante y sin esperar las gracias, se despide de él.