11- Sentimientos ocultos. ¿Una Amistad especial?

Disclaimer: Card Captor Sakura es obra de Clamp solamente.

-No te vas a ningún lado Kinomoto, -¡ahora no!.

Sakura POV.

-¡Dios mío!, escuché el tono de voz de mi amigo Li en ese momento, y subí la mirada hacia su rostro, que por algún motivo había evitado mirar de frente antes, no pude más que quedarme clavada al piso en ese preciso lugar. Me observaba intensamente, tanto que me sentí intimidada; su expresión decía perfectamente que iba en serio al decirme que me quedara, un raro escalofrío surcó de lado a lado mi espalda, fue una sensación entre desagradable y agradable. Recorría mi cara como si en ella estuviera viendo algo que lo dejaba sumamente molesto y ofuscado, en ese instante quise que la tierra se abriera y me tragase, así podría escapar de las flameantes llamas ámbares que amenazaban con traspasarme. Fue inevitable, mi corazón empezó a subir los decibeles, sentí un antes desconocido nerviosismo cerca suyo; y es que él no me daba tregua ni espacio para respirar, prácticamente estaba encima de mí, sin margen alguno para el espacio proxémico respetable entre una persona y otra.
-Kinomoto, sólo te traje hasta aquí para darte esto, tómalo si lo quieres, me dijo.
Entonces vi que giraba el rostro y alzaba una linda bolsa rosa de obsequio y me la pasaba.
-Es por tu cumpleaños, de ahí a que lo uses será otro tema diferente.
-Creí por un momento que Li no era Li, que al verdadero se lo habían llevado los extraterrestres y al que tenía delante mío era apenas un burdo clon fallido. Tan atónita quedé por el gesto, que no pude responder absolutamente nada, él mismo se percató de eso y me reprendí internamente por ser obvia en mi expresión sorprendida. Después de todo creo que nunca entenderé su manera de ser, puede ser atento cuando se lo propone, tal vez le asuste expresar sus sentimientos, en eso tiene un fastidioso parecido con mi hermano mayor Touya.
-Gracias Li, no hacía falta, el que hayas venido a mi fiesta era suficiente, pero muchas gracias por el detalle. – La abrí y encontré algo que jamás hubiera pensado encontrar y amplió más mi estupor; era nada más ni nada menos que el estuche de una delicada cadenita con unos dijes en forma de flor de cerezo, que venía con una lindísima pulsera de igual detalle, mientras que en su centro tenía una fina placa, en la que estaban unos símbolos chinos grabados. Quedé encantada, eran dignas de una princesa, por su delicadeza y elegancia, pensé que se trataba de otra cosa, por el tamaño de la bolsa, pero eso se debía a lo amplio del estuche que iba dentro con semejantes bellezas, que de seguro le habrán costado sumamente caras.
-Un momento -le dije-. Li, están preciosas, tanto la cadenita como la esclava lucen divinas, pero, por ese motivo, ¡no puedo aceptarlas!, se nota que debieron haberte salido una fortuna ¡y no quiero que contraigas deudas por mi culpa!.
-Kinomoto, ¿has oído el refrán “a caballo regalado no se le miran los dientes”?, pues, al fin y al cabo era mi dinero con el que las pagué y dispuse de él como quería; haz lo que creas conveniente, -espetó secamente.
-Bueno, pues yo… –
– Está bien, las acepto, ¡gracias!, ¡están preciosas!, y ya que me las has regalado tú, ¿podrías ayudarme a ponérmelas? – excelente, mi cerebro estaba oficialmente quemado, un rato atrás quería correr de allí, y minutos después le estaba pidiendo que me las pusiera, vaya cómo cambiaban las cosas cuando de él se trataba, ¿puedo seguir llamándolo amigo?.
-Levanta un poco la melena Kinomoto.
-Está bien, -dije- y alcé mi corta cabellera, para que no se enredaran los pétalos con ella. Pensé que se trataba de esos extraños momentos, ya que la embriagante proximidad con Li se daba de nuevo, ¿ será uno de esos días en que no dejan de sucederte cosas insólitas que te juegan una mala pasada?.
Shaoran POV
-¡Rayos!, estoy empezando a arrepentirme de haber aceptado ayudarla a ponerse la cadenilla que le obsequié, a pesar de que no puede verme ahora, porque está de espaldas a mí, no pude evitar el ponerme nervioso con tal cercanía.
-Li, ¿qué tal me queda?, -preguntó emocionada, ignorando por completo mis furtivos pensamientos, volteándose en ese momento hacia mí con una sonrisa.
-Supongo que bien, es la flor que lleva tu nombre, ¿no?,-rebatí girando el rostro, porque en ese preciso momento me había sonrojado por completo.
-¡Vaya!, ¡muchas gracias!, ¡es un lindo detalle de tu parte!, ¡te lo agradezco!, y ya que son dos, debería lucirlas juntas, ¿no?.
-Supongo, -contesté evitando mirarla directamente, sentí que mis mejillas estaban como semáforo encendido para cruce peatonal, y no pretendía que me atrapara en un momento de debilidad.
-Vamos, extiende tu mano derecha, -le dije.
-Está bien, -dijo y alzó el brazo hacia mí. Coloqué la pulsera en su muñeca al instante y vi como en su rostro se dibujaba una sincera sonrisa emocionada al hacerla girar y observarla con mayor detenimiento, luego de que se la abrochara.
-Otra vez gracias Li, -me encanta la pulsera también; y si no es mucho atrevimiento de mi parte, podría preguntar ¿qué significan estos símbolos chinos que están grabados en la placa de la pulsera?, – se me hacen muy lindos, y siento que significan algo aún más bonito…-claro, si no es mucha indiscreción de mi parte saberlo –acotó un poco cohibida.

-Esos símbolos en el idioma de mi país se leen como Ying Fa…
-¿Ying Fa?…qué lindo suena, sin embargo, aún no he descifrado su significado en japonés.
-Ying Fa es Sakura en chino, ¿satisfecha?.
-¡Pero si es mi nombre!, con que en chino se dice Ying Fa, ¡nunca me lo hubiera imaginado!. Te prometo que las cuidaré como un tesoro de todo corazón, me recuerdan a ti y a tu forma de ser; dijo con expresión tierna. Supe entonces que de la amistad al amor había un solo paso, y yo ya lo había dado.